El conflicto actual entre israelíes y palestinos se remite a la declaración de
independencia de Israel en 1948, un país que desde su fundación ha
experimentado conflicto con sus vecinos, principalmente países árabes y
musulmanes. Se trata de un conflicto que nació en el siglo pasado pero
que ha estado latente durante décadas y parece no tener un fin a la vista.
Las tensiones entre Israel y los palestinos han existido desde antes de la
fundación del estado en 1948. Miles de personas de ambos lados han
muerto y muchas más han resultado heridas en un conflicto que se ha
gestado durante mucho tiempo.
Las intifadas
En diciembre de 1987 comenzó la Intifada, un levantamiento palestino
contra el gobierno israelí en la Ribera Occidental y Gaza. Según cifras de
Human Rights Watch, durante los primeros 31 meses de la intifada, las
Fuerzas de Seguridad de Israel (FDI) mataron a más de 670 palestinos y
dejaron heridos a miles de palestinos más. Según ese reporte, Israel
culpó a los propios palestinos por dichas muertes “argumentando que su
violenta resistencia a las tropas israelíes ha hecho necesaria una
respuesta contundente para restablecer y mantener el orden”, dijo HRW en
un reporte de 1990, en el que agregaron que Israel afirmó que “salvo
contadas excepciones”, sus soldados respondieron a “los constantes
peligros y provocaciones con gran moderación y sin emplear más fuerza
de la apropiada”.
La primera intifada inició en diciembre de 1987 y terminó septiembre de
1993 con los acuerdos de Oslo. El presidente de la OLP, Yasser Arafat, y
el primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin, y Shimon Peres, exministro de
Israel, recibieron el premio Nobel de Paz en 1994 por los acuerdos de
Paz de Oslo.
Años más tarde, a pesar de los acuerdos firmados, Israel y los palestinos
mantuvieron conversaciones de paz, pero no consiguieron resolver los
principales desacuerdos pendientes. Y en el septiembre del año 2000 estalló
una segunda Intifada.
Ese año, el líder de la oposición, Ariel Sharon, visitó el Monte del Templo,
un lugar sagrado para judíos y musulmanes. La visita es condenada por
el líder palestino Yasser Arafat, lo que condujo a una ola de violentos
enfrentamientos en Jerusalén y la Ribera Occidental.
Para 2003, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, presentó
“Oriente Medio: la hoja de ruta hacia la paz”. Los líderes israelíes y
palestinos están de acuerdo con las líneas generales del plan, pero los
países no alcanzan el punto final de la hoja de ruta: una solución de dos
estados para resolver los conflictos entre israelíes y palestinos.
Cinco años más tarde, en junio de 2008, entra en vigor un alto el fuego
entre Hamas e Israel en Gaza con la mediación de Egipto. Los objetivos
de este acuerdo son poner fin a los ataques con cohetes y bombas, y
aliviar el bloqueo por parte de Israel. En diciembre de ese año el alto el
fuego termina oficialmente después de seis meses. Los ataques entre
Hamas e Israel continuaron todo el tiempo en cierta medida, y de hecho
se intensificaron en noviembre.
Y para final de ese año, Israel lanzó la Operación Plomo Fundido, que se
basa en ataques aéreos contra objetivos de Hamas en represalia por los
continuos ataques con cohetes contra el sur de Israel.
El conflicto continúa
La violencia en Medio Oriente ha sido un constante a pesar de los
intentos de paz entre israelíes y palestinos en una escena largamente
repetida de bombardeos, estallidos y acusaciones de ataques lado y
lado.
Entre julio y agosto de 2014 Israel llevó a cabo la Operación Margen
Protector contra Hamas. La Organización de las Naciones Unidas dice
que más de 2.200 palestinos murieron por la violencia en Gaza en ese
periodo y estima que casi el 70% de los palestinos muertos eran civiles,
pero Israel informa de un mayor número de islamistas entre los muertos.
Según la ONU, del lado israelí hubo 73 muertos, 67 de ellos soldados.
Para 2017, El Ejército de Israel anuncia el cierre de los cruces fronterizos
con Gaza “debido a eventos relacionados con seguridad y de acuerdo
con evaluaciones de seguridad”. Los cruces que se cierran, Kerem
Shalom y Erez, son los dos únicos que quedaban en la frontera israelí.
La situación en la región se calienta cuando el presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, anuncia que [Link]. reconoce a Jerusalén como
capital de Israel y que trasladará su embajada a la ciudad santa.
En mayo de 2018, las fuerzas israelíes matan a decenas de palestinos
en sangrientos enfrentamientos en la frontera de Gaza mientras Estados
Unidos abre su embajada en Jerusalén. El Ministerio de Salud palestino
dice que 58 palestinos murieron y al menos 2.700 resultaron heridos. Las
FDI dicen más tarde que los manifestantes estaban tratando de asaltar la
valla fronteriza entre Israel y Gaza.
Y al año siguiente, en mayo de 2019, cientos de manifestantes se reúnen
en campos de refugiados como Jabaliya y Deir al-Balah, y en las
ciudades de Gaza y Khan Younis para protestar por la grave situación
económica y las condiciones de vida en Gaza.
2021: el conflicto sobre Jerusalén
Los enfrentamientos bélicos entre Israel y Palestina no han cesado
desde entonces y un nuevo estallido ocurrió en 2021 cuando volvió a tener
una de las peores olas de violencia entre las dos partes en los últimos
años.
La situación ya tensa provocada por los movimientos para desalojar a las
familias palestinas de sus hogares cerca de la Ciudad Vieja de Jerusalén
estalló en uno de los lugares más sagrados de la ciudad, conocido por
los musulmanes como el Noble Santuario y por los judíos como el Monte
del Templo.
La ciudad había vivido tensión durante varias semanas por la ira de los
palestinos debido al cierre de una plaza popular justo cuando comenzaba
el Ramadán, al mismo tiempo que una batalla legal de años para sacar a
siete familias palestinas de sus hogares en Jerusalén Este parecía estar
a punto de terminar con un desalojo.
Los líderes palestinos dijeron en ese entonces que el esfuerzo por
desalojar a las familias de sus hogares es nada menos que una “limpieza
étnica” destinada a “judaizar la ciudad santa”, informó la agencia oficial
de noticias palestina Wafa.
Israel dijo entonces que el conflicto es simplemente una “disputa
inmobiliaria”. El Ministerio de Relaciones Exteriores acusó a la Autoridad
Palestina y grupos militantes de “presentar una disputa inmobiliaria entre
particulares, como causa nacionalista, para incitar a la violencia en
Jerusalén”.
Desde entonces, la violencia sigue escalando a tal punto que en octubre
de 2023 militantes de Hamas llevaron a cabo un ataque sorpresa desde
Gaza. El grupo militante, que controla el enclave costero, disparó una
andanada de cohetes y envió hombres armados a Israel en un ataque
multifacético y sin precedentes en el largo conflicto entre ambas partes.
El ejército de Israel respondió lanzando ataques aéreos contra lo que dijo
eran objetivos de Hamas en Gaza, donde funcionarios palestinos dijeron
que al menos 198 personas murieron y cientos más resultaron heridas
como resultado.
Hamas dijo que capturó a civiles a soldados israelíes y publicó videos de
los soldados que supuestamente capturó en sus cuentas de redes
sociales. Videos geolocalizados y autenticados por CNN sugirieron que el
grupo tomó prisionero al menos a un soldado israelí.
La violencia ha sido particularmente intensa este año. El número de
palestinos –militantes y civiles– asesinados en la Ribera Occidental
ocupada por las fuerzas israelíes está en su nivel más alto en casi dos
décadas. Lo mismo ocurre con los israelíes y los extranjeros –la mayoría
de ellos civiles– muertos en ataques palestinos.