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Resumen Economía Política B

El documento aborda la evolución de la economía política desde el mercantilismo hasta el keynesianismo, destacando las distintas escuelas de pensamiento y sus contextos históricos. Se enfatiza la interrelación entre economía, política y sociedad, y cómo estas disciplinas influyen en la producción y distribución de bienes y servicios. Además, se discuten las teorías de figuras clave como Adam Smith y Karl Marx, así como la importancia de la agricultura y la división del trabajo en el desarrollo económico.

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Resumen Economía Política B

El documento aborda la evolución de la economía política desde el mercantilismo hasta el keynesianismo, destacando las distintas escuelas de pensamiento y sus contextos históricos. Se enfatiza la interrelación entre economía, política y sociedad, y cómo estas disciplinas influyen en la producción y distribución de bienes y servicios. Además, se discuten las teorías de figuras clave como Adam Smith y Karl Marx, así como la importancia de la agricultura y la división del trabajo en el desarrollo económico.

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ECONOMIA POLITICA- UNIDAD I - MELINA GODOY

MERCANTILISMO FISIOCRATAS CLASICOS MARX NEOCLASICOS KEYNES

NO ESCUELA NO ESCUELA ESCUELA ESCUELA ESCUELA ESCUELA

INGLATERRA, QSNAY SMITH Y MARX Y ENGELS JEVONS, KEYNES


FRANCIA Y RICARDO WALRAS Y
IMPORTANCIA LUCHA DE CLASES, INTERVENCION
ESPAÑA MENGER
AGRICULTURA LIBERALISMO PROPIEDAD DEL ESTADO,
1492-1750 ECONOMICO, PRIVADA Y EQUILIBRIO ESTIMULACION
CRITICA A LA GENERAL, DEL EMPLEO Y
OFERTA Y EXPLOTACION DEL
REGULACION DEL UTILIDAD DEMANDA
DEMANDA Y PROLETARIADO
COMERCIO Y LA MARCIAL Y
TEORIA DEL 1936-1970
INDUSTRIA COMUNISMO DEMANDA
VALOR
1756-1776 1848-1895 INDIVIDUAL
1776-1870
1871-1930
Economía política
ECONOMIA Y POLITICA: Economía

Un sistema económico refiere a la forma en que una sociedad se organiza con el fin de
producir bienes y servicios que permitan satisfacer las necesidades de sus integrantes.
Ciertas necesidades son básicas (primarias o vitales) en cuanto son de imprescindible
satisfacción para la supervivencia humana. Estas necesidades tienen la particularidad de
que se mantienen presentes más allá del transcurso del tiempo y el tipo de sociedad que
se considere
Otras necesidades, en cambio, son sociales (o secundarias), ya que dependen de
patrones culturales propios de cada comunidad y de cada momento histórico. En la
sociedad actual, por ejemplo, contar con acceso a internet en el hogar o un teléfono
celular.
Para satisfacer estas necesidades (tanto básicas como adquiridas), la sociedad lleva
adelante lo que denominamos un “proceso de producción” o “proceso de trabajo”, que
permite la emergencia de los bienes y servicios.
La organización de dicho proceso puede variar según los distintos tipos de sistemas
los modos que asumen las formas de producción de bienes y el reparto de la riqueza en
una sociedad no son ajenos a disputas de poder cuya resolución se expresa en diferentes
esquemas distributivos. La economía no se encuentra aislada de factores políticos. En
este sentido, la disciplina económica es política.
La economía (política) es una ciencia social que tiene por objeto el estudio de las
formas que adquieren la organización de los procesos de producción y distribución de
bienes y servicios orientados a atender las necesidades básicas o adquiridas de los
integrantes de la sociedad, formas que se encuentran condicionadas por el contexto
histórico de la comunidad.
El estudio de la economía política no admite la idea de que la economía es algo puro e
independiente de la sociedad que la produce. De hecho, lo económico es inseparable de
lo social y de lo político. En las relaciones económicas siempre hay intereses,
ganadores, perdedores, grupos sociales que dominan a otros, relaciones de dependencia
e interdependencia. -DIFERENCIA CON ECONOMIA-
Es una ciencia social porque trata de indagar qué intereses económico-sociales de
dominación y sometimiento están detrás de la construcción de teorías económicas que
sirven para que ciertos sectores sociales sostengan una situación beneficiosa en
perjuicio de otros grupos sociales.
El científico social, en este caso el economista, juega un doble rol: es el científico que
estudia un objeto y, al mismo tiempo, forma parte de él. De esta forma, el economista
observa los fenómenos económicos a partir de sus propias ideas, creencias, escala de
valores, o sea, desde su ideología.
Los supuestos en economía pretenden cumplir un rol parecido al de los experimentos de
laboratorio en las ciencias exactas. En estas es posible generar ciertos ambientes y
neutralizar la influencia de determinadas variables para provocar ciertas reacciones
puras o controladas en otras. En las ciencias sociales esta posibilidad no existe, pero
muchas veces se trata de provocar un efecto similar suponiendo que tal variable molesta
no existe o que no tiene ninguna influencia en el resultado final. Un ejemplo extremo
del (ab)uso de los supuestos en economía es el famoso paradigma de la competencia
perfecta en los mercados de bienes para desarrollar la no menos famosa ley de la oferta
y la demanda. -ECONOMIA POLITICA CIENCIA SOCIAL NO EXACTA-
El origen del estudio de “lo económico” como un ámbito específico y separado de “lo
social” y de “lo político” se produce en la transición del feudalismo al capitalismo.
Un antecedente de la economía política clásica es la escuela de los fisiócratas, quienes
fueron los primeros en concebir a la economía como un sistema económico y en dividir
a la sociedad en clases según un criterio estrictamente económico. Sin embargo, la
economía política no surgirá como una disciplina con un objeto, método y conceptos
específicos hasta la obra de Adam Smith (Escuela Clásica)
La ciencia económica surge en el tramo de la transición entre la sociedad feudal y la
capitalista, esto es entre los siglos XVI y XVIII, momento en que el conocimiento deja
de ser patrimonio de teólogos y filósofos. Es en esta etapa cuando la discusión
económica abandona lo ético para ocuparse de cuestiones prácticas y de las políticas
que enriquecen a la Nación. ¿DE DONDE PROVIENE LA RIQUEZA?
Época feudal Capitalismo
Excedente consumido de forma Las empresas utilizan el excedente para
individual por las clases dominantes (los renovar las máquinas, modernizar la
actores feudales) para sus lujos empresa, adquirir materia prima y
personales y no de forma productiva (no contraer trabajadores (invierten)
intervienen)

Los Mercantilistas
No es una escuela de pensamiento económico, es un conjunto de propuestas económicas
articuladas entre sí. Smith le asigna este nombre.
Se desarrolló durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Nace en Europa. Contexto histórico: Renacimiento (hombre como centro del mundo) se
justifica el individualismo donde propicia la acumulación de riquezas. Rompe los
moldes morales y religiosos, la economía abandona la moral para sustituirse en la de la
política.
Esto lo realizaban a través de la acumulación monetaria. Es decir, a través de la
acumulación de metales preciosos (oro y plata). El comercio era su actividad
económica. El comercio exterior era su fuente del progreso.
BALANZA COMERCIAL: "Compro barato y vendo caro" diferencias entre las
exportaciones e importaciones de un país en un período determinado en el tiempo. Si las
exportaciones son mayores que las importaciones el reino se enriquece. Para que la B.C.
sea positiva era necesario defender la industria nacional (proteccionismo).
De esta forma esta corriente mercantilista formula las primeras leyes económicas a
través de los impuestos para su proteccionismo en la industria nacional.
España: era metalífero. Obtenía los metales a través de las colonias y a través de la
piratería (robo de otros barcos con M.P)
Francia: era industrial. Obtenía los metales a través del intercambio de bienes de lujo
(producción local). Ya que las monarquías requerían de estos bienes de lujos y se
vendían con un precio superior (por lo tanto, generaban más riquezas)
Inglaterra: actividad marítima (monopolio de mares). Se dictaron las leyes de
navegación donde todas las mercaderías de ese país debían ser transitadas únicamente
por buques ingleses.
Se comienza a vislumbrar la intervención del Estado, parte esencial en la doctrina para
el desarrollo en esta fase comercial del capitalismo, tratando de que se importen
materias primas y no productos manufacturados y, además, exportar esta clase de
bienes, con el objeto de incrementar los stocks de metales. Estas ideas sobre el comercio
traían aparejadas, a su vez, consecuencias políticas, ya que los Estados tomaban
medidas para trabar la importación de bienes manufacturados para que sean elaborados
en el país y luego se los exporte.
Los métodos usados eran los embargos sobre las importaciones, prohibiciones de
exportar herramientas y obreros especializados, el fomento de la importación de
materias primas o de su producción en el país, la inspección sobre la calidad de los
productos y los subsidios a quienes establecían industrias nuevas.
Fisiócratas:
Contexto histórico: Revolución industrial en Inglaterra. Francia mucho más lenta
(desarrollo en el campo)
División de clases:
-TERRATENIENTES: dueños de la tierra. Clero, nobleza y rey (tierras heredadas)
-COMERCIANTES: tercer estado
-AGRICULTORES: trabajaban en una tierra que no era suya, no eran dueños. Después
de la cosecha le debía impuestos al rey, diezmó el papá y la renta al terrateniente.
Terrateniente→Campo

Agricultores→Trabaja el campo

Comerciantes/artesanos→Lo procesan

Quesnay: Padre de la fisiocrática. Fue un médico cirujano. -CREADOR DE ESTA


CORRIENTE-
Utiliza el mismo método de la circulación de la sangre para explicar el cuerpo social

La agricultura (el campo) era la riqueza fundamental.


Solo un trabajo crea riquezas realmente y es el trabajo sobre la tierra que luego se
distribuye en el cuerpo social.
Los fisiócratas creen que la sociedad debe regirse por las leyes naturales y el estado no
debe intervenir (estado no interventor)
Es decir que el rol del Estado era el liberalismo económico.
Esto es opuesto al de los mercantilistas.
Se sostuvo el “dejar hacer, dejar pasar”, lo que significaba dejar hacer a cada
persona la profesión que prefiriese y dejar pasar libremente las mercaderías
(principalmente los granos) entre países.
Las fisiócratas son los primeros en analizar la economía como en todo, con un sistema.
Con un pensamiento coherente y homogéneo
Según esta corriente de pensamiento económico existían dos clases sociales. Una
productiva y otra estéril
 En la productiva se encontraron los agricultores (que era la única actividad que
generaba riqueza) único trabajo capaz de crear un excedente
 La clase estéril. Aquí se encontraron los artesanos y comerciantes ya que no
producía riqueza la transformación. NO SON INÚTILES, PERO NO HACEN
QUE LA ACTIVIDAD SEA MÁS RICA
Plantearon la existencia de un orden natural, un orden formado por el soberano, los
agricultores, los artesanos y los comerciantes. A este orden divino no había que
entorpecerlo, se debía dejar funcionar libremente, ya que en él actuaba cada individuo
buscando su interés particular y esa búsqueda implicaba que la sociedad en su conjunto
obtuviese el mayor bienestar posible.
Proponían la implementación de un impuesto único directo sobre la renta de la tierra
porque era el origen de toda la riqueza, dando comienzo a la diferenciación de los
impuestos entre directos e indirectos.
ESCUELA CLASICA: ADAM SMITH Y DAVID RICARDO
Adam Smith (1723–1790).
Padre de la economía política. Su texto más conocido “Una Investigación Acerca de la
Naturaleza y Causa de la Riqueza de las Naciones”. Sistema de las bases del
capitalismo.
“...Smith era, sin duda, un inconsciente mercenario al servicio de la clase capitalista
pujante en Europa...”
Contexto histórico: revolución industrial
Trató de justificar las virtudes de la economía, entendiendo que las transformaciones
que se estaban operando no conducirían al caos o a la anarquía, no provocarían
incertidumbre ni desataría fuerzas terroríficas, sino que se estaba produciendo el
advenimiento de un sistema ordenado y previsible que se comportaría conforme a un
“orden natural” guiado por una mano invisible. Un denodado esfuerzo combativo
contra el viejo orden y sus privilegios que provocaba la avasallante irrupción de las
nuevas fuerzas económicas.
Tres principios: El primero de ellos es su creencia en el interés individual como
impulso que motoriza a la sociedad; segundo, la existencia de un orden natural con sus
propias reglas o leyes de comportamiento y, en tercer lugar, el funcionamiento sin
intervenciones públicas o interferencias corporativas.
División del trabajo: incremento de riqueza y de mercancías que produce la sociedad.
Por tres motivos: la especialización aumenta la habilidad del trabajador (pero los
incapacita para hacer otras actividades), menos tiempos muertos y se crean herramientas
novedosas o mejores que las existentes. Un ejemplo de esto es la fábrica de alfileres
Donde Smith explica que, si cada trabajador se especializa en una simple tarea en el
proceso de producción de un alfiler, se podrían fabricar muchos alfileres más que si
cada trabajador desarrolla todas las tareas en conjunto.
A diferencia de los fisiócratas Smith consideraba mejor las manufacturas, en la
agricultura no hay mucha división de trabajo.
¿Cuál es la fuente de toda riqueza? El trabajo de toda una nación, pero no todo
trabajo crea valor
Trabajo productivo Trabajo improductivo
Realizado por los obreros, capitalistas y Resto de las actividades
comerciantes Médicos, funcionarios, abogados…

Fundamento de la riqueza: producción industrial

Asociando la evolución del hombre con el intercambio de mercancías y a la


mercancía misma como una forma natural de la producción humana.
Desde esta perspectiva, una vez establecida la división del trabajo, no hay más
alternativas: estamos en presencia del resultado de la evolución natural humana. La
existencia de una sociedad comercial integrada por productores simples de mercancías;
allí es muy poco lo que cada uno pueda obtener gracias a su propio esfuerzo ya que la
mayor parte lo conseguirá a través del trabajo de otras personas.
Teoría del valor ¿Cómo se determinan los precios?: valor de uso y de cambio
 Valor de uso: las mercancías son útiles y satisfacen necesidades humanas. Por
ejemplo, una silla para sentarme. Lo contrario sería una cáscara de nuez que no
la uso
 Valor de cambio: como la cantidad de otras mercancías que se pueden obtener a
cambio de ella
Smith emprende la búsqueda de una medida invariable del valor de manera que
constituya el punto de referencia que, conocido por todos asegure esa igualdad,
empleando en esta búsqueda varias vías.
Así, a través de una de ellas, expresa que la moneda puede ser una medida invariable,
pero se encuentra con que la moneda también cambia de valor ya que el oro y la plata,
como cualquier otro bien, cambian de valor, de la misma manera le sucede cuando en el
mismo sentido avanza en el grano, pero también su valor fluctúa, por tanto, deshecha
continuar explorando ambas vías.
Cuando averigua si el trabajo puede ser una medida invariable del valor, se encuentra
con que, en el contexto de la economía capitalista, el trabajo, es una mercancía y, como
consecuencia, tiene un precio que es el salario, cuyo valor, en caso de adoptarlo como
medida, quiebra su propuesta ya que lo que el trabajo agrega será siempre mayor a lo
que ese salario representa.
De esta manera, las vías elegidas –moneda, grano o salario– no le resuelven el
problema, a efectos de solucionar esta cuestión, produce un sorpresivo cambio de
opinión acudiendo a una solución ficticia
Es decir, Smith resuelve su dilema, pero en una ficticia sociedad previa a la
acumulación de capital –en donde todo se ajusta conforme a la ley del valor trabajo–
pero ello no resulta aplicable donde existe capital acumulado; parece ser, entonces, que
cuando el capital hace su aparición, la cantidad de trabajo deja de ser la única fuente del
valor y ya no rige el intercambio conforme al valor trabajo. Entonces si por trabajo
entiende salario, el valor del producto debe ser mayor al salario para pagar la ganancia
al capital y la renta al terrateniente, transformándose su teoría del valor trabajo en
una teoría de los costos de producción.
Ley de valor de trabajo: la proporción de valor está determinada por las cantidades de
trabajo-tiempo humano que se requiere para producir las mercancías- Por ejemplo:
realizar un zapato me lleva dos horas y una silla una hora. Por intercambiar un zapato
por dos sillas

Teoría de los costos de producción:


salario+ganancia+renta: precio. Es la suma de los costos
Clases sociales:
 Trabajadores: dueño de la fuerza de trabajo A cambio de un salario
 Capitalista: dueño del capital a cambio de un beneficio/ganancia
 Terrateniente: dueño de la tierra a cambio de un ingreso/renta
Esta sumatoria lleva la teoría de Los costos de producción

Conclusiones: dado que el trabajo humano es la causa de la riqueza de la nación, existen


dos determinantes de la misma.
o cuanto mayor cantidad de trabajadores estén productivamente ocupados, mayor
será la riqueza de la nación.
o la riqueza y la nación no depende solo de la cantidad de trabajadores empleados
productivamente sino también de la productividad de estos trabajadores. Cuanto
más productivo sean mayor será la riqueza de la nación (división del trabajo-
fábrica de alfileres)
También nos dice que estos capitalistas no acumulan el capital y aumentan la riqueza de
la nación guiados por ideales de interés individual. Es decir, el capitalista sólo busca
incrementar su ganancia
LOS INDIVIDUOS BUSCAN SU PROPIO INTERÉS Y LOGRAN EL BIENESTAR
COLECTIVO
La riqueza estaba en el trabajo y la libertad económica a la clase capitalista que era
quien ahorraba, invertía y empleaba productivamente. Esta fue una fuerte crítica a los
poderes políticos tradicionales de la burguesía.
David Ricardo: 1772-1823
Este descubre la confusión de Smith entre valor de la mercancía y el valor de la fuerza
de trabajo al observar que "el valor de una mercancía o la cantidad de otra mercancía
por la que ella puede ser cambiada depende de la cantidad relativa de trabajo necesario
para su producción y no de la mayor o menor remuneración que se ha pagado por dicho
trabajo"
Es decir que lo que genera el valor es el trabajo, la cantidad de trabajo.
Primero, asegura que el valor del producto es relativo, o sea el valor en términos de
otro u otros bienes ya que hace referencia “a la cantidad de cualquier otro artículo por el
cual puede cambiarse” se refiere al valor de cambio.
Segundo, el valor de cambio de ese producto debe poseer como condición, valor de uso
y, si bien ese valor de uso no otorga ningún valor de cambio, constituye, sin embargo, es
la condición para que lo tenga; por lo tanto, teniendo valor de uso, los bienes derivan su
valor de cambio de su escasez o de la cantidad de trabajo que se necesita para su
producción
Tercero, afirma que el valor de las mercancías depende de la cantidad de trabajo y
no de la mayor o menor compensación que se pague por dicho trabajo. Critica a
Smith
En cuarto lugar, afirma que el empleo de bienes e instrumentos de trabajo no altera
su teoría del valor trabajo. es decir, el valor de un bien depende de la cantidad de
trabajo incorporado y de la cantidad de trabajo incorporado que los instrumentos de
trabajo le transfirieron.
Desarrolló una teoría del comercio internacional, conocida como teoría de la ventaja
comparativa que fortaleció aún más el argumento a favor del libre comercio. Su teoría
postulada que, bajo ciertas circunstancias, aunque un país no pueda producir ningún
artículo a menor precio que otros países, el libre comercio entre ellos permitiría que
ambos maximicen lo que producen. Es decir que los países especializaban en la
producción y exportación de artículos en los que disfrutaban una ventaja comparativa.
Por ejemplo, Argentina se va a especializar únicamente en la producción agropecuaria y
Francia en la producción de bienes de lujo.
La renta de la tierra
En su análisis de la renta de la tierra Ricardo muestra que ella no cambia el valor de las
mercancías.
A tal efecto, primero, considera que la renta de la tierra es “aquella parte del producto de
la tierra que se paga al terrateniente por el uso de la energías originarias e
indestructibles del suelo...”; concepto que no incluye las mejoras incorporadas.
Segundo, si la tierra presenta estas características “...originarias e indestructibles...” y,
por tal motivo el que la posee percibe una renta, la pregunta que se impone es ¿Por qué
ocurre con la tierra cuando otras propiedades de la naturaleza tales como el agua,
el viento, la atmósfera, la oxidación, por ejemplo, que contribuyen con sus
propiedades a la producción no la perciben?
Tercero, “con el incremento de la población, la tierra de calidad inferior o menos
ventajosamente situada tiene que ponerse en cultivo” requiriendo mayor trabajo para su
producción, por lo tanto –conforme a la teoría del valor sustentada por Ricardo–
aumenta su valor de cambio, generando inmediatamente renta para las tierras de
mayor calidad, dado que el valor es regulado por el trabajo necesario realizado en las
peores condiciones en las tierras de menor calidad.
Cuarto, por lo tanto, siguiendo todo este razonamiento, el cereal que se produce
encarece su valor porque se requiere mayor trabajo para producir en las tierras de menor
calidad y no porque haya que pagar renta; es decir, el pago de la renta no produce un
cambio en el valor de las mercancías, este siempre se regula por el trabajo incorporado.

Tierra buena. Mas


beneficioso

Tierra productiva. Fértil


Comienzo a producir en
tierras menos fértiles- Costos de producción
crecimiento de la baratos
población-

Mas gasto

¿Quién se beneficia? Los terratenientes.


La mano invisible, la ley de Say y el libre comercio son los argumentos claves de la
escuela clásica.
Según esta escuela la persecución de intereses propios por parte de actores económicos
individuales produce un resultado socialmente beneficioso que es la máxima riqueza
nacional. Para obtener beneficios los productores empeñan en abastecer al mercado con
productos más baratos, pero también mejores, es decir, fabrican sus productos al menor
costo posible maximizando así la producción nacional. Esta idea recibe el nombre de
mano invisible.
En la ley de Say postulan que la oferta crea su propia demanda. Según este
razonamiento tu actividad económica generaría ingresos equivalentes al valor de su
producción. Por lo tanto, no podía haber escasez de demanda. Toda recesión tenía que
deberse necesariamente a factores exógenos como por ejemplo la guerra o la quiebra de
un banco puesto que el mercado sería incapaz de generar por sí mismo una recesión

Karl Marx:
Marx se vio fuertemente influenciado por un evento político: la Revolución Francesa.
La misma bregaba por la construcción de una sociedad en la que existiera “libertad,
igualdad y fraternidad” para sus integrantes.
La Revolución Francesa terminaba siendo una revolución burguesa y no la constitución
de una sociedad libre, justa y fraterna como pretendía originalmente. Marx dedicará su
vida a denunciar ello: se había dejado atrás una sociedad injusta, sin libertad y no
fraterna, pero se estaba construyendo otra, la sociedad capitalista, que tampoco era en su
esencia.
Marx observa que en todas las comunidades humanas a lo largo de la historia de la
humanidad el hombre ha transformado la naturaleza en bienes materiales para satisfacer
sus necesidades, sin embargo, no todos los hombres han participado de la producción de
los mismos, pero todos han sido consumidores de los mismos. En otras palabras, los que
trabajan producen no solo para ellos sino también para terceros que no trabajan y por
ende las comunidades humanas han generado un excedente.
Donde en el sistema capitalista consiste en que el trabajador desposeído deba vender su
fuerza de trabajo al capitalista a los fines de obtener un salario que le permita la
subsistencia; y el capitalista contratarlo, ponerlo bajo sus órdenes en el proceso
productivo, y obtener un producto resultante de la actividad laboral que será propiedad
del capitalista.
Las categorías de la economía política según Marx
1— El hombre que trabaja
2— El objeto de trabajo
El objeto de trabajo puede ser:
o la materia bruta, que es la que se encuentra en la naturaleza antes de ser
manipulada (el árbol)
o la materia prima, que es la que ya ha sufrido alguna manipulación (la
madera del árbol transformada en tablas para hacer muebles).

3— Medios de Trabajo
A) Medios directos de trabajo o instrumentos de trabajo: las herramientas y máquinas.
B) Medios indirectos de trabajo: las instalaciones, energía, edificios, etc.

4— Medios de producción:
Los objetos de trabajo más los medios de trabajo forman los medios de producción.

5— Fuerzas productivas:
Están integradas por: los medios de producción y el hombre que trabaja.
La fuerza productiva principal, fundamental, es la clase trabajadora (fuerza de trabajo).
Con su inteligencia y su esfuerzo la humanidad amplía y mejora constantemente los
medios de producción.
El hombre es, por su esencia, un ser social. Satisface sus necesidades como integrante
de la sociedad. Las distintas formas en que los hombres se relacionan entre sí para
actuar sobre la naturaleza y repartirse el producto del trabajo social se denominan
relaciones de producción.
6) Relaciones de producción
El rasgo determinante de las distintas relaciones de producción es la propiedad de los
medios de producción.
Cada distinto grado de desarrollo de las fuerzas productivas impone diferentes
relaciones de producción. Esta es una ley fundamental de la economía política, que rige
inexorablemente a todo lo largo de la historia humana.
El conjunto de las relaciones de producción vigentes constituye la estructura económica,
o base de la sociedad.

7) Estructura económica, o base de la sociedad:


Está constituida por el conjunto de las relaciones de producción vigentes en una
sociedad. Esta estructura o base sirve de fundamento a la superestructura de la sociedad
8) Superestructura de la sociedad
Está constituida por las ideas y concepciones de las personas, las instituciones que
emergen de ellas (el Estado, la Iglesia, los partidos políticos, etc.), el derecho, la moral,
el arte, la filosofía, etc.
La base y la superestructura se desarrollan históricamente. Cada formación económico-
social tiene determinada base y su correspondiente superestructura.
9) Modo de producción
El modo de producción es la resultante de la conjunción de las fuerzas productivas (con
un grado determinado de desarrollo) y las relaciones de producción que le
corresponden.

La historia ha conocido diversos modos de producción: comunidad primitiva,


esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo, vislumbrándose para el futuro una
nueva fase: el comunismo-según Marx-
La mercancia:
En una sociedad donde imperan la propiedad privada y, por lo tanto, la producción
mercantil, la mercancía es su célula económica. La riqueza social se presenta “como un
inmenso arsenal de mercancías”. La mercancía es:
1) un producto del trabajo humano
2) capaz de satisfacer una necesidad, brote esta del estómago o de la fantasía
3) destinado al intercambio.
La mercancía es entonces, a la vez, un objeto útil y un valor.
Además de satisfacer una necesidad (objeto útil), tiene un determinado valor, que se
pone en evidencia al ser vendida.
Su calidad es lo que permite que una mercancía pueda satisfacer una necesidad
humana; esta cualidad hace posible a su vez que la mercancía sea apta para el
intercambio; si no sirviera para algo, nadie daría nada por ella.
La ley del valor
Las mercancías tienden a cambiarse en consonancia con su valor, o sea representando
cantidades iguales de trabajo social. Este es un enunciado de la ley del valor, que es
básica allí donde impera la producción mercantil y la propiedad privada. Como dice
Marx, “de acuerdo con la ley del valor, que rige el intercambio de mercancías, se
cambian equivalentes, cantidades iguales de trabajo materializado”.
El dinero:
El valor de cambio, que sólo aparece en el mercado, es lo externo, es el fenómeno a
través del cual se manifiesta el valor, que es lo interno, la esencia.
A medida que se desarrolló el intercambio, fueron variando las formas de expresión del
valor. La más antigua y rudimentaria fue la forma simple, aislada o fortuita del valor.
Por ejemplo: 1 hacha de piedra = 2 vasijas de barro.
En esta relación, el hacha es la única mercancía que expresa su valor y lo hace en forma
relativa, ya que este valor se encarna o toma la forma de otra mercancía, en este caso las
dos vasijas de barro, llamada equivalente. -TRUEQUE-
La fórmula completa sería: La cantidad de trabajo social realizado por x para construir
un hacha es igual a la cantidad de trabajo social realizado por X para construir dos
vasijas de barro. Por lo tanto:
A (1 hacha), cristaliza o contiene tanto trabajo abstracto como B (2 vasijas)
Resumiendo: A = B
O sea, que B, producto de un trabajo cualitativo y concreto, se constituye en el espejo
que refleja la cantidad de trabajo (en abstracto) que dio origen a la mercancía A, que es
la forma relativa del valor; B es la forma equivalente.
La forma total o desarrollada del valor: Si X lleva su leña al mercado, la puede
cambiar, en diversas proporciones, por toda la gama de mercancías existentes. Así, su
tonelada de leña podría equivaler a 199 kg .de harina, 1 par de zapatos, 3 docenas de
naranjas, 2 metros de lienzo, etc. La fórmula de estas relaciones sería:
Forma general del valor: X necesita una variada gama de mercancías. Si cada vez que
debe adquirir un par de zapatos tuviera que encontrar un zapatero dispuesto a comprar la
leña seria muy difícil.

Una de las mercancías, la de uso más generalizado, se convirtió en intermediaria de todo


intercambio; es decir, en un equivalente general. Todas las demás pasaron a expresar su
valor a través de ella. Si llamamos A a dicha mercancía, la fórmula de esta nueva
relación sería, por ejemplo:
Su valor de uso se manifiesta como materialización del valor. Como producto de un
trabajo concreto, asume sin embargo la forma universal de manifestación del trabajo
humano abstracto. Todos venden sus mercancías a cambio de A y sólo disponiendo de
ella es posible adquirir las otras mercancías.
Pero la única mercancía que queda huérfana de equivalente es precisamente A, dado
que la expresión A = A carecería de sentido. Sólo A pierde toda posibilidad de expresar
su valor.
El desarrollo de la primitiva fórmula M — M (mercancía por mercancía) nos ha ido
llevando, a través de complicaciones sucesivas que reflejan la creciente complejidad
histórica de los mecanismos de la economía
Bajo la forma de papel moneda inconvertible, cuya capacidad adquisitiva disminuye
constantemente por la inflación, el dinero aparece con un fenómeno misterioso,
cambiante, caprichoso y violento; como una fuerza ingobernable y anárquica, que se
impone
FORMULA: M-D-M
Hasta aquí, la fórmula de la circulación de mercancías era M — D —M. (con
mercancías se obtiene dinero para conseguir otras mercancías equivalentes)
En caso de que la mercancía fuese revendida, la misma fórmula se expresaría como M
— D — M — D —M —D—M…
Plusvalía:
D — M — D + d, (siendo d = incremento de dinero).
(Con dinero compro una mercancía que, al venderla, me retorna mi dinero más una
ganancia d)
Aquí el ciclo comienza por el dinero, con el que se compra o adquiere una mercancía, y
finaliza con la venta de esa mercancía por más de lo que ha costado. El dinero empleado
en la operación (D) se convierte en dinero incrementado (D + d). A este incremento del
dinero (d) Marx le da el nombre de plusvalía.
El dinero no es ya un mero intermediario. Se ha convertido ahora en la finalidad misma
de la circulación mercantil. Se lanza dinero a la circulación con el fin exclusivo de
retirar luego más dinero.

Fuerza de trabajo:
Al igual que las otras mercancías, la fuerza de trabajo mide su valor de acuerdo con el
tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla.
EJEMPLO. Si Juan trabajara sólo cuatro horas, no haría más que reponer la misma
cantidad de trabajo social que el invertido para crear los medios de subsistencia que
consume. Pero Juan en una jornada produce una tonelada y Don Arturo cuidará muy
bien de que la trabaje íntegramente. Esa jornada se divide entonces en dos partes.
o La primera —supongamos 4 horas— es la que repone el valor de la fuerza de
trabajo. A la labor realizada en esta primera parte Marx la llama trabajo
necesario o bien trabajo retribuido.
o En la segunda parte, Juan crea un excedente de valor, del cual se apropia
gratuitamente el capitalista. A la labor realizada en esta segunda parte Marx la
llama trabajo excedente o trabajo no retribuido. El valor creado merced a
este trabajo excedente y no retribuido lleva el nombre de plusvalía.

Plusvalía absoluta y relativa


Hemos dicho en nuestro ejemplo que, durante las cuatro primeras horas de su jornada,
Juan reponía un valor igual al de sus medios de subsistencia. Trascurridas esas cuatro
horas, el trabajo de Juan se convierte en plusvalía absoluta. Cuanto más larga o más
intensa es la jornada, más plusvalía absoluta. Por tal motivo, el capitalista desea
extender hasta el máximo posible dicha jornada, o bien aumentar la intensidad del
trabajo.
Supongamos que dicha productividad del trabajo crezca de tal manera que no se
necesiten ya cuatro horas, sino sólo tres para producir los medios de subsistencia del
obrero. Dicho de otra manera, si el obrero repone el valor de su fuerza de trabajo en tres
horas, creará plusvalía durante las cinco horas restantes, o sea durante una hora más que
antes. La duración de la jornada seguiría siendo la misma, pero la plusvalía aumentaría
un 25 %. Se habrá creado así más plusvalía relativa, llamada de esta manera porque es
un resultado de la mayor productividad del trabajo y no de su mayor duración.

Salario:
El salario, que es en realidad el precio de la fuerza de trabajo, se disfraza en la práctica,
en la apariencia, como el precio del trabajo mismo.
Lo que el obrero alquila no es su trabajo, sino su fuerza de trabajo.
Capital constante y capital variable:
Escuela Neoclásica o Escuela Marginalista
La escuela neoclásica surgió en la década de 1870, a partir de las obras de William
Jevons (1835-1882) y Léon Walras (1834-1910), y quedó firmemente establecida con la
publicación de Principios de economía, de Alfred Marshall, en 1890.
En tiempos de Marshall, los economistas neoclásicos le cambiaron el nombre a la
disciplina; la tradicional «economía política» pasó a llamarse «economía». El
cambio dejó claro que la escuela neoclásica pretendía que sus análisis fueran ciencia
pura y dura, despojados de dimensiones políticas. QUIEBRE CON EL SISTEMA
CLASICO Y LA ECONOMIA POLITICA
Ellos creían que la sociedad era un conjunto integrado por átomos sociales. Era una
suma de individuos. No creían en las clases sociales y la oposición de intereses entre
capitalistas y trabajadores.
La escuela neoclásica ponía énfasis en el papel de las condiciones de la demanda
(derivadas de la valoración subjetiva de los productos por parte de los consumidores)
para la determinación del valor de una mercancía.
Los economistas clásicos creían que el valor de un producto era determinado
Los economistas neoclásicos subrayaban que el valor (para ellos, el precio) de un
producto también depende de cuánto y cómo valoren ese producto los consumidores
potenciales.
La escuela neoclásica desplazó el foco de la economía de la producción al consumo y el
intercambio.
A partir del corolario distributivo de su ‘teoría del valor subjetiva’, ya no era el trabajo
el que daba riqueza a una sociedad, sino que una sociedad era rica porque sus individuos
valoraban lo que tenían. Con la revolución neoclásica ya no habría explotadores que
consumen sin generar valor ni explotados que generan valor, sino individuos libres en
sus elecciones a través de las cuales dan valor a las mercancías que consumen.
La teoría subjetiva del valor sostiene que alguien puede crear valor simplemente
transfiriendo su propiedad de algo a alguien que la valora más, sin necesariamente
modificar tal cosa. Si la riqueza se entiende como la valoración subjetiva de los
individuos de sus posesiones, el intercambio voluntario podría incrementar la cantidad
de riqueza en la sociedad.
El sujeto siempre necesita, pero tiene pocos recursos. A esto le llaman HOMO
ECONOMICUS: sujeto que sigue sus intereses para maximizar su placer
En un mercado libre, la competencia entre individuos buscando comerciar objetos que
poseen y servicios que pueden ofrecer por bienes que perciben de mayor valor que
ambos resulta en un equilibrio de mercado puesto de los precios que emergen. El valor
se determina en el mercado- NO ES EL TIEMPO DE TRABAJO PARA
PRODUCIR UN PRODUCTO-
Aquí no interviene el Estado o una corporación. Ellos creen en el mercado o
competencia perfecta.
En definitiva, crean un sistema de “intercambio puro”, las mercancías sólo tienen
cantidad y utilidad.
El par utilidad/escasez determina el valor. La utilidad determina la demanda y la escasez
la oferta. De esta forma las ofertas y demandas se ajustan, se ajustan los precios y las
cantidades, es decir hay una negociación todo el tiempo, una especie de subasta
permanente que llega hasta un equilibrio donde se acomodan los precios.
AQUÍ NO HAY DESEMPLEO. Solo lo hay cuando alteran la libre competencia con
políticas estatales.
Esta misma es la teoría de la distribución ya que esta misma se determina en el
mercado. No existe la ganancia capitalista, existe sólo el salario (el producto del trabajo)
y el interés sobre el capital (el producto del capital).
Todos pueden poseer, en distintas proporciones, estos factores productivos, por lo
tanto, no existen clases sociales.
El comportamiento individual, psicológico y la propensión que los compradores
manifiestan partir de la satisfacción o el placer de su consumo
Desde esta perspectiva, a medida que los compradores consuman más unidades de un
bien o servicio mostrarán una satisfacción adicional por ese mayor consumo –concepto
subjetivo y ajeno a todo conflicto social y colectivo–, por lo tanto, la problemática
económica se va resolviendo en la actitud del/los consumidores,
Es esfuerzo de trabajar se remunera con el salario y este se fija en el mercado laboral
por la acción de la oferta y demanda
La distribución del ingreso estará determinada por la productividad marginal, es decir,
según la utilidad para los consumidores.
Entre los problemas que enfrenta la propuesta neoclásica en el análisis de los mercados
están la información asimétrica, los mercados ineficientes, imperfectos e inestables, el
desempleo, la inflación y la provisión de bienes públicos. Los fallos del mercado
Keynes
Críticas a la economía clásica: Keynes denomina economistas clásicos a la tradición
que, partiendo de Smith y Ricardo, pasa por todo el espectro pos ricardiano hasta llegar
a John Stuart Mill y Marshall, porque considera que – más allá de sus mutuas
diferencias– comparten los mismos criterios en relación a la teoría monetaria.
• Una severa contradicción conceptual entre la teoría del valor y la del dinero
• El supuesto irreal de que la economía siempre tiende o se encuentra con pleno empleo
de los factores.
• La adhesión incondicional a ley de Say que dice que toda oferta tiene su demanda
Lo que hace Keynes es invertir la LEY DE SAY. Donde la demanda crea la oferta ya
que no es cierto que los bienes producidos siempre encuentran quienes quieran
comprarlos.
consumo
La demanda de
bienes tiene
dos motivos
Inversión

El consumo depende del ingreso de las familias, salarios de los trabajadores, beneficios
de los empresarios y la renta de los propietarios. CUANTO MAS DINERO MAS
CONSUMO. Pero habitualmente se está utilizando esos ingresos para el AHORRO
(esto es así ante la distribución del ingreso desigual)
Consumo

Ingreso
Ahorro
En cambio, la INVERSION depende de las empresas para mantener la producción. Esto
lo hacen dependiendo de cuanto creen que van a ganar.
Esto puede generar más o menos mano de obra y lo mismo con los bienes.
Esta es una de las consecuencias del EMPLEO INESTABLE O DESEMPLEO ya que si
los empresarios tienen una perspectiva negativa no hay inversión y por lo tanto no hay
empleo. Esto significa no empleo: no consumo.
Si no hay consumo las empresas no pueden invertir. Esto es un círculo vicioso de
estancamiento. Por estas razones el estado debe invertir en la demanda efectiva.
A tal fin define dos nuevas funciones, la de Demanda Agregada (DA) y la de Oferta
Agregada (OA), ambas dependientes del Ingreso y del Empleo y no de los precios,
diferenciándose así del retrato neoclásico de la demanda y de la oferta de un bien
particular.
La Demanda Agregada es la demanda total que se dirige a la economía y está compuesta
por la demanda de bienes de Consumo (C) y la de bienes de Inversión (I).
La demanda de bienes de Consumo dependerá del Ingreso y la parte que no es
destinada al Consumo se considera Ahorro (A) es decir la cantidad de dinero líquido
que el público mantiene en efectivo y éste, a su vez, define la tasa de interés del
mercado financiero.
La demanda de bienes de inversión, en tanto, es el gasto en bienes de capital que
decidan realizar las empresas y dependerá de la rentabilidad esperada en términos
monetarios de cada proyecto y la factibilidad de que se concrete, dependerá de la tasa de
interés.
La Oferta Agregada, por otro lado, es la cantidad total de bienes que ofrece la
economía y comprende el valor monetario de los costos de producción –es decir el pago
a todos los factores de producción, incluido el beneficio– necesarios para producir los
bienes que se ofrecen; por lo tanto, cada vez que exista una estimación por parte de los
empresarios de que los rendimientos tenderán a aumentar, incrementarán su Oferta que
se asociará inevitablemente a un nivel de empleo también mayor.
La demanda se define como el gasto en Consumo más el gasto en Inversión. El
producto total (que es equivalente al Ingreso total) se determina entonces en función del
consumo y la inversión.
Estas dos fórmulas son equivalentes: el Ingreso nacional (Y) es igual al Producto Bruto
Interno (PBI).
El principio central de esta escuela de pensamiento es que la intervención del Estado
puede estabilizar la economía
Si se han de destacar tres ideas que describan la obra de Keynes, podrían ser las
siguientes:
o Pensaba que la política económica era la herramienta clave para sacar a un país
de la crisis.
o Su idea era que los gobiernos debían tratar de estimular la demanda que había en
la economía.
o La mejor manera de estimular la demanda sería utilizar la política fiscal, el
déficit público.
ECONOMIA POLITICA- UNIDAD II - MELINA GODOY

El sistema económico.

Los actores principales


 Unidades productivas. Comprende a los actores económicos responsables de
producir los bienes y servicios que necesita la sociedad. Dentro de este
colectivo, incluimos a quienes de una u otra manera participan en la
organización de los procesos productivos. No importa el tamaño o forma jurídica
que adopten; todos aquellos que producen “algo” para luego venderlo son
considerados “unidades productivas”. Ese “algo” puede ser tangible, por
ejemplo, comida o ropa, o intangible: un servicio, como los de limpieza, los de
internet y telefonía celular o los de peluquería.
El objetivo final de las unidades productivas no es producir; eso es tan solo un
medio para lograr el objetivo principal, que es obtener un ingreso o beneficio. La
ganancia de esa actividad se logrará (o no) luego de producir los bienes o
servicios y venderlos.
 Familias. Este colectivo está integrado por todos los habitantes de un país.
Ellos, para vivir, necesitan bienes y servicios que demandan y consumen
comprándoselos a las unidades productivas. Estos bienes y servicios pueden ser
para consumo inmediato, como comida, servicios de transporte, servicios
médicos, educativos, vestimenta, etc o mediato, como heladeras, televisores, etc
También son las proveedoras de factores productivos para el proceso de
producción que organizan las unidades productivas, principalmente la mano de
obra que se combina con otros medios de producción para dicho proceso. Por
eso, a las familias se les reconoce ese doble rol en el sistema económico, el de
consumidores y el de proveedores de factores productivos.
 Otros actores.
o El Estado. Los bienes y servicios públicos, que no se compran ni se venden en
los mercados, sino que son provistos de manera genérica e indiscriminada tales
como la seguridad, la defensa, la educación y la salud públicas, etc., que las
personas y entidades pueden utilizar o no pero que están disponibles de forma
gratuita para quien los necesite. Este necesita recursos y como no se venden, los
obtiene a través de los impuestos.
Además, puede decidir producir bienes y servicios de carácter privado que
ofrecerá para su venta en los mercados respectivos como si fuera una empresa
privada.
o El sistema financiero. Los bancos, públicos o privados, son los integrantes del
sistema financiero. Estos son empresas y, como tales, su objeto último es logar
ganancias. Para ello, venden servicios bancarios pagos. Obviamente, estos
cobran por prestar esos servicios. Pero, además, los depósitos que reciben los
usan para dar créditos a las empresas y familias y, con este tipo de operaciones,
obtienen sus ganancias.
o El resto del mundo. participa en el sistema económico local como oferente de
bienes y servicios con las importaciones y como demandante con las
exportaciones.
Los mercados. Son los espacios reales o virtuales donde se vinculan quienes ofrecen
algo para vender y quienes lo demandan. Hay espacios reales, como los mercados de
concentración o ferias, donde los oferentes y demandantes concurren personalmente. En
tanto, hay también mercados virtuales tales como los que funcionan mediante internet
La función primaria y principal de los mercados es lograr que se junten los oferentes de
un bien o un servicio con los demandantes. Así, cuando participantes de ambos lados se
ponen de acuerdo habrá una venta. Se produce la compra y venta de bienes o servicios y
a través de dichas operaciones se fija, para cada transacción, un precio para dicho bien o
servicio y una cierta cantidad transada.
¿Cuántos mercados existen? hay infinidad de mercados que operan habitualmente.
Mercados de factores productivos: Un factor productivo es todo medio o aptitud
susceptible de ser utilizado para producir bienes o servicios mediante la transformación
de insumos. Los factores productivos básicos son:
 recursos naturales (tierra, minas, yacimientos, etc.).
 medios de producción (maquinaria, instalaciones, herramientas, etc.), también
denominados “capital real”.
 fuerza de trabajo (mano de obra, calificada o no).
A estos factores básicos, que intervienen en todos los procesos productivos, se pueden
agregar otros complementarios que pueden participar o no de los procesos, como:
 capital financiero (crédito para inversión, capital de trabajo, etc.).
 propiedades inmobiliarias (terrenos, tinglados, galpones, etc.).
 Conocimiento registrado (patentes, diseños, know hsow, etc.).
Cuando estos factores son contratados por unidades productivas, reciben una
remuneración por su aporte al proceso, que sería el equivalente a los precios de los
bienes y servicios que se transan en los distintos mercados.
A los ámbitos donde se ofrecen y demandan estos servicios se los denomina “mercados
de factores”, y en ellos son las unidades productivas las que demandan y las familias las
que principalmente los ofrecen.
El proceso de producción y distribución de bienes y servicios
 Las unidades productivas demandan y contratan los factores de la producción
generando ingresos para las familias.
 Con dichos ingresos, las familias demandan, compran y pagan por los bienes y
servicios que consumen.
 Las unidades productivas reciben ingresos por las ventas con los que vuelven a
contratar factores productivos y se reinicia el proceso circular.
Es importante aclarar algunas cosas para que esta simplificación no luzca irreal:
 No todo lo que producen las unidades productivas es adquirido por las familias,
ya que, además de producirse bienes y servicios finales para consumo, se
producen bienes y servicios intermedios que entran como insumos en la
elaboración de otros productos.
 Las familias no son las únicas titulares de factores de producción, debido a que
muchos de ellos se encuentran en posesión de las empresas, como recursos
naturales, maquinaria y equipos, plantas industriales, etc.,
 No todos los bienes y servicios finales (también llamados “productos”) son
consumidos por las familias: algunos son adquiridos por las empresas para
ampliar o reponer su capacidad productiva, como es el caso de maquinaria,
tinglados, vehículos y equipos nuevos. Es decir, son inversiones
 No todo el ingreso que perciben las familias como remuneración de factores es
aplicado a consumir, ya que una parte pueden destinarla a ahorrar.
El sistema de cobro y pago de las transacciones: Cualquier transacción en cualquiera
de los mercados implica la entrega del bien o servicio y, como contrapartida, la entrega
de dinero. La cantidad de dinero que se entrega depende de la cantidad de bienes o
servicios vendidos y del precio de estos.
Las transacciones reales, es decir, de bienes o servicios, tienen como contrapartida
transacciones monetarias.
Hay dos flujos circulares de sentido inverso, uno de bienes, servicios y factores, y
otro, paralelo, de dinero. En flujo de bienes y servicios se representa con flechas azules
y el reflujo de dinero, con flechas rojas. FLUJO REAL Y FLUJO NOMINAL
El dinero cumple varias funciones. Es el medio de pago mediante el cual se sustentan
todas las transacciones económicas. Por último, tanto las empresas como las familias no
compran inmediatamente con el dinero que perciben, una parte la mantienen en efectivo
o en el banco hasta que necesiten volver a comprar. Así, el dinero también es reserva de
valor hasta que se vuelve a usar para nuevas compras o pagos.
Productos e insumos: Los bienes y servicios finales son llamados también “productos”
y los que no son finales, es decir, los bienes y servicios intermedios, son también
denominados “insumos”, y están destinados a volver a ser procesados hasta
transformarse en bienes finales.
Los bienes para consumo pueden agotarse con el primer uso, en cuyo caso se
denominan “bienes de consumo no durables”, o pueden ser utilizados por el consumidor
durante cierto tiempo, en cuyo caso se llaman “bienes de consumo durables”. Por su
parte, los bienes finales que las empresas compran para inversión productiva siempre
son bienes durables y se amortizan durante el proceso productivo en un número
determinado de años.
El aparato productivo: El aparato productivo de un país está integrado por todas las
unidades productivas que elaboran bienes o servicios, sean estos finales o intermedios
(productos o insumos), o sean destinados al consumo o a la inversión.
Tamaño de las unidades productivas: Según su dimensión, suelen clasificarse en dos
grupos principales: micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyME) o grandes
empresas (GE).
 Dentro del primer grupo suelen diferenciarse las microempresas, generalmente
unipersonales o familiares; de las pequeñas y medianas, suelen ser de tipo
familiar.
 En las grandes empresas hay generalmente una separación entre la propiedad y
el gerenciamiento que es más profesionalizado. Los dueños o accionistas suelen
asumir a lo sumo funciones en el directorio para las decisiones estratégicas, pero
la conducción y administración operativas suelen estar a cargo de profesionales
que no son propietarios. Dentro de este último subgrupo se encuentran las
denominadas empresas multinacionales, que son aquellas que tienen filiales en
varios países.
Cabe mencionar la existencia de grandes grupos económicos (GGE), que son estructuras
empresariales propietarias de varias unidades productivas de distintos tamaños y
actividades económicas, pero que responden a una conducción común.
Tipo de actividad productiva
 Sector primario. Pertenecen las unidades productivas que están asociadas a la
utilización directa de recursos naturales en su proceso productivo.
 Sector secundario. Comprende todas aquellas unidades productivas que
transforman insumos o bienes intermedios en otros productos o insumos. Se las
denomina indistintamente como “industrias” o “industrias manufactureras”,
 Sector terciario. Compuesto por las unidades productivas que se dedican a la
producción de servicios no tangibles, que pueden ser utilizados para consumo
final o como insumos en la producción de otros bienes o servicios.
Hoy por ejemplo la empresa YPF realiza las 3 actividades
Tipo de propiedad. Las unidades productivas pueden estar en manos de personas
humanas o de personas jurídicas.
Otra clasificación en función del tipo de propiedad tiene que ver con el carácter privado
o público de sus propietarios.
 Cuando estos son solo personas particulares (humanas o jurídicas), la unidad
productiva se considera una empresa privada.
 Si el único propietario es uno o varios entes estatales se la considera empresa
pública.
 Si la propiedad está compartida entre personas (humanas o jurídicas) y entes
estatales se la clasifica como empresa mixta.

Producto, ingresos y valor agregado


En el proceso productivo, las unidades productivas compran o extraen insumos (bienes
y servicios intermedios) y los transforman utilizando para ello los servicios de los
factores productivos, por lo cual les pagan a sus titulares una remuneración.
El valor que pagan por estas remuneraciones a los factores se agrega entonces al de los
insumos intermedios para formar el precio de lo que producen. O sea que el valor de las
ventas de todas las unidades productivas, denominado valor bruto de producción
(VBP) está conformado por el valor de los insumos que utilizaron más el que
agregaron contratando factores, llamado por ese motivo valor agregado (VA).
Aquí se encuentra un problema de doble contabilización. Está duplicado el valor de
los insumos que atravesaron distintas etapas en el sistema productivo. Un ejemplo típico
es el del trigo, que está computado como insumo en la producción y en el VBP de las
unidades que producen harina, y vuelve a estar computado como insumo en el VBP de
quienes producen y venden pan o fideos.
Esto quiere decir que el VBP de todas las unidades productivas no es una buena medida
de la producción de una economía porque se estaría computando varias veces el valor de
los insumos que atraviesan varias etapas en el aparato productivo

producto Valor agregado V.B.P

400 150 550

El PBI (producto bruto interno) en cambio mira solo el servicio final con un valor
nominal en un tiempo y lugar determinado generalmente de 1 año. No toma en cuenta
las ventas de insumos intermedios entre las unidades productivas.
Por eso decimos que producto, ingreso y valor agregado tienen el mismo valor
monetario, ya que son tres formas diferentes de medir el mismo fenómeno. Y esta es la
medida exacta, sin duplicaciones, de todo lo producido por una economía en un período
determinado.
gasto
Métodos de calculo
El valor de los 3 me
Valor agregado/producto tiene que dar igual

Ejemplo 100,100,100
ingreso
PBI ¿qué estamos midiendo y para qué nos sirve?
El Producto Bruto Interno (PBI) mide la producción de bienes y servicios finales al
interior de la frontera en un período determinado. Se suele pensar que el PBI nos
permite medir a grandes rasgos el bienestar de un país.
 Analizar intertemporalmente su evolución. Es decir, saber si estamos
produciendo más bienes y servicios que años anteriores. De esta forma,
podríamos responder las siguientes preguntas: ¿la producción del último año
resultó ser mayor o menor en comparación al año anterior?, ¿Estamos
produciendo más bienes y servicios que hace una década?
 Realizar comparaciones internacionales. El PBI de Argentina, ¿cómo se compara
al de otros países?, ¿somos un país con un buen pasar económico o estamos
rezagados?
 Analizar quiénes se apropian de lo producido. ¿Qué proporción de la producción
es destinada al pago de salarios a los trabajadores?, ¿la sociedad produce un
excedente?
 Analizar el uso de los bienes producidos. ¿La producción es consumida,
invertida o exportada?, ¿nuestro crecimiento está basado en la producción con
destino al mercado interno o al comercio exterior?
 Analizar qué bienes y servicios estamos produciendo. ¿Qué bienes y servicios
producimos?, ¿agregamos valor a la producción?, ¿se necesita una política
estatal para desarrollar productivamente sectores en bienes que consumimos
pero que no producimos en la Argentina?
Nivel de vida
Comparar la producción de un período de tiempo determinado con nuestra población. A
esto le llamamos PBI per cápita (por persona). En este sentido, podríamos disponer de
una producción cuantiosa, pero si la población es aún más grande, entonces no nos
alcanzaría para satisfacer las necesidades de la misma.
PBI
PBI per cápita =
POBLACION
Para ello elaboraremos un ranking con el PBI per cápita para saber en qué posición de la
tabla se ubica la Argentina en términos de nivel de vida.
Según el Fondo Monetario Internacional, la Argentina es un país de ingresos medio-alto.
Desde ya el estancamiento económico de los últimos años nos ha costado unas cuantas
posiciones en el ranking ya que la producción no ha aumentado mientras que la
población fue creciendo año tras año.
El desempleo como problema económico. MOTIVOS
 En primer lugar, por motivos económicos: la cantidad de personas ocupadas
influye sobre el producto. Mientras más desocupación haya, menor será el
producto total (si se mantienen todas las demás situaciones invariables). Por el
contrario, cuando hay más empleo se produce más, aunque esto también
depende de la capacidad instalada para producir (en general se van a mover a la
par). Y, si se consume más, habrá más demanda agregada y por lo tanto más
inversión. En otras palabras, menos desempleo es más producción.
 En segundo lugar, motivos sociales: el desempleo prolongado se ve reflejado en
las altas tasas de pobreza (por falta de ingresos), problemas sociales y
psicológicos de la población.
 En tercer lugar, aparece un deterioro de habilidades adquiridas, es decir que
hay una pérdida de capacitación tecnológica y actualización de los saberes de las
y los trabajadores.
Mercado de trabajo y estadísticas laborales. En Argentina, los cálculos de empleo,
desempleo y demás tasas relacionadas se hacen a partir de la Encuesta Permanente de
Hogares (EPH) que hace el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
 La Población Total (PT) es justamente el número de total de personas del país en
el momento del cálculo (número total de personas que viven en las ciudades
alcanzadas por la EPH).
 La Población Económicamente Activa (PEA) es la parte de la población total
que está vinculada al mercado laboral, esto es, que tiene un empleo en este
momento (está ocupada) o que lo está buscando activamente (está desocupada).
 La población ocupada es la parte de la PEA que tiene un trabajo en el momento
de la medición del dato. Se considera ocupada a la persona que haya trabajado al
menos 1 hora remunerada la semana anterior o 15 horas sin remunerar.
 La Población desocupada: son personas que, no teniendo ocupación, están
buscando activamente trabajo. Se considera que lo está buscando activamente si
durante la semana previa a la encuesta ha hecho alguna acción al respecto (mirar
avisos, enviar CV, hacer llamados, pedir trabajo por contactos, etc.)
 La Población Económicamente Inactiva (PEI) o simplemente población inactiva
es aquella parte de la población que no está en el mercado de trabajo. En general
se trata de personas que no están en edad laboral (niñas y niños, personas
jubiladas y pensionadas) pero también son parte de la PEI personas que deciden
no trabajar por diferentes motivos (por ejemplo, estudiantes universitarios).
En función de la cantidad de horas que ha trabajado la persona puede ser calificada
como
 Subocupada: Es el caso de una persona que trabaja menos de 35 horas
semanales, pero desea trabajar más. Es población que está ocupada (tiene
trabajo), pero estaría dispuesta a trabajar más horas si las consiguiera.
 Sobreocupada: Es el caso de una persona que trabaja más de 45 horas semanales.
Esta estadística podría indicar problemas laborales de distinto tipo como fatigas,
stress o diferentes problemas clínicos.
Como puede verse, la población total se divide en PEA y PEI. A su vez, la PEA se
divide en ocupados y desocupados. Los ocupados pueden ser sobre o subocupados,
o ninguno de ellos (ocupados plenos).
Pobreza e indigencia. La pobreza y la indigencia son conceptos estadísticos que se
definen en cada país de acuerdo con ciertos parámetros, tales como el consumo y la
posibilidad que tienen los hogares de acceder a estos de acuerdo con sus ingresos, la
distribución del ingreso, la satisfacción de necesidades básicas, entre otros.
En este sentido, no son necesariamente comparables las mediciones de los distintos
países, ya que la definición de pobreza se define de acuerdo con las convenciones de la
sociedad en la que se produce.
En Argentina se utilizan dos métodos de medición de pobreza.
El más difundido, está relacionada estrictamente con el acceso al consumo de una
“canasta” de bienes y servicios (en el caso de la pobreza) o de alimentos (en el caso de
la indigencia). Es decir, entiende la indigencia desde el enfoque biológico planteado
previamente, y amplía el enfoque a la satisfacción de necesidades básicas (más allá de
sólo los alimentos) para medir la pobreza, tomando como referencia los ingresos de la
persona o el hogar.
Otro método que se utiliza en nuestro país es el de “Necesidades básicas insatisfechas
(NBI)”, éste se calcula sólo a partir de los censos poblacionales, es decir, cada diez años
aproximadamente, por lo que no se suele tener tan presente como el método anterior.
Sin embargo, su importancia radica en que puede identificar la pobreza de una manera
más estructural, no solo desde la insuficiencia de ingresos.
Tanto la CBA como la CBT Se trata de conjuntos de bienes, calculados en función de
las necesidades mensuales de consumo de una “persona promedio” que se denomina
adulto equivalente (y se refiere a un varón de entre 30 y 59 años). Este consumo será
sólo de alimentos en el primer caso y de alimentos más otros bienes y servicios en el
caso de la Canasta total.
 La Canasta Básica Alimentaria se determina en función de los hábitos de
consumo de la población. Previamente se toman en cuenta los requerimientos
normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un hombre adulto,
entre 30 y 59 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas
necesidades.
 la Canasta Básica Total, se consideran los bienes y servicios no alimentarios.
El cálculo de la canasta es individual y luego se define un cálculo para todo el hogar en
función de la composición de quienes habitan y esto se hace a partir de la equivalencia
con ese adulto. La vulgarmente llamada “canasta familiar” (es la canasta del hogar, no
implica que haya una familia), entonces, vale según cuántos integrantes tenga, sus
edades y sexos. Sumando estas proporciones (“partes” de personas) se llega a un
número de integrantes del hogar.

EJEMPLO

Hogar de 3 integrantes: mujer de 35


años, su hijo de 18 y su madre de 61.

Total, de 2,46 adultos equivalentes


(0,77 + 1,02 + 0,67, según la tabla
anterior)

Canasta Básica Alimentaria del hogar:


CBA x adultos equivalentes del hogar =
10.668 x

2,46 = $26.243
HOGARES NO POBRES

CBT

HOGARES POBRES

CBA

HOGARES
INDIGENTES

CONCEPTOS BÁSICOS DE LA ECONOMÍA FEMINISTA


Género, que se entiende como una construcción cultural (y por tanto, dinámica) que
define los comportamientos y características emocionales, afectivas e intelectuales que
cada sociedad asigna como “naturales” a varones o mujeres.
Definir las desventajas que atraviesan a las mujeres a la hora de insertarse en el mercado
laboral como un “problema de género” es hablar de todas aquellas problemáticas que
tienen origen en las diferentes construcciones sociales que determinan el conjunto de
prácticas y representaciones sobre la feminidad.
En el mercado de trabajo se observa una marcada segregación ocupacional, que se
evidencia en la distribución desigual de mujeres y varones entre sectores y ocupaciones,
a la vez que en desigualdades salariales entre ambos géneros.
 La segregación horizontal se refiere a la existencia de ocupaciones “masculinas”
y “femeninas”, la distribución diferente de varones y mujeres por ramas y
sectores de actividad
 La segregación vertical o techo de cristal, aquella discriminación jerárquica por
la que se excluye a las mujeres de ocupaciones de mayor prestigio y salario
relativo
Desde la publicidad, los medios de comunicación en general y la crianza familiar, se
construye un “modelo de mujer” que la define como más “sensible” y “hormonal” que
el varón, y naturalmente más apta para la crianza de los niños y el cuidado de la casa.
Resultado de ello es el prejuicio de que son más capaces para desenvolverse en carreras
humanísticas y sociales o en las áreas de salud y educación, y no en disciplinas que
requieran características consideradas “masculinas”
Si bien en la Argentina, la legislación laboral expresa que es ilegal discriminar por
motivos de sexo a los trabajadores, lo cual implica que, a igual tarea, igual
remuneración, la brecha existe
Sabemos que las tareas domésticas no remuneradas son realizadas mayoritariamente
por mujeres a lo largo y a lo ancho de todo el planeta y sin distinción de raza, religión,
nacionalidad, clase social, nivel de instrucción, etc.
Sabemos que el trabajo doméstico y el de cuidados no remunerados constituyen los
pilares esenciales de la vida cotidiana de las personas en nuestra sociedad. Esta
afirmación se funda en el hecho de que ese trabajo es el que hace posible la continuidad
y persistencia del Sistema Capitalista, ya que garantiza y promueve la reproducción de
la fuerza de trabajo.
Trabajo doméstico y de cuidado no remunerado: “es aquel que lleva a cabo toda
persona humana que se encarga de planificar, organizar y/o ejecutar aquellas
tareas que son necesarias para el funcionamiento cotidiano de su hogar, y los
cuidados a otras personas del hogar (personas mayores, niños y niñas, personas
con discapacidad y otros adultos dependientes) sin percibir remuneración alguna
por su labor” (Art 2 inc. a Ley 27.532)

Producto Bruto Interno y su relación con el Trabajo Doméstico y de Cuidados No


Remunerado. Como sabemos, el Producto Bruto Interno es el valor de todos los bienes
y servicios finales producidos en un país en un período determinado. Este indicador
económico sirve para evaluar la economía de un país, para compararlo con otros países
y comprender las dinámicas de crecimiento o desarrollo de los mismos. Pero el PBI NO
CONTABILIZA ESTO
Podemos ver que el colectivo de mujeres aporta al PBI mayor porcentaje del trabajo
doméstico y de cuidados no remunerado. Un 75,7% de dicho trabajo es realizado por
mujeres, lo que pone en relieve el reparto desigual de este tipo de trabajo: “Este
resultado se encuentra estrechamente vinculado con la carga desigual de tareas
domésticas y de cuidado, y se traduce en términos de valorización monetaria en que las
mujeres aportarían $3.027.433 millones (75,7%) a la economía, mientras que los
varones aportarían $973.613 millones (24,3%). Es decir, las mujeres aportan 3 veces
más al PIB en el sector con mayor relevancia y más invisibilizado de toda la
economía nacional”
EL ESTADO Y LA POLÍTICA FISCAL-SECTOR PUBLICO-
El gasto público. Es la suma de todos los gastos o erogaciones realizados por las
instituciones, entidades y organismos del sector público. Los gastos del estado se
pueden clasificar en
 Gastos corrientes o de funcionamiento. Son los destinados a atender el gasto
permanente del Estado para prestar sus distintas funciones. Incluye el gasto en
sueldos y salarios de las administraciones públicas, compra de insumos y
servicios, etcétera.
 Erogaciones de capital. Principalmente las destinadas a ampliar o mejorar la
infraestructura del país. Entre ellas se destaca la obra pública, es decir, caminos,
puentes, obras sanitarias, etc. Incluye también el aporte de capital para
organismos o empresas públicas o entidades financieras públicas.
 Transferencias. Es el caso de los subsidios por planes sociales, jubilaciones y
pensiones, etc., que constituyen erogaciones unilaterales del Estado sin
contraprestación por parte de los beneficiarios.

Una parte importante de la política fiscal, entonces, se implementa a través del gasto
público. La escuela keynesiana asigna un rol preponderante a la política fiscal y al
gasto público en particular, como herramienta de estímulo a la economía, que permite
aumentar la demanda agregada, el PIB y el empleo.
Una política fiscal expansiva requiere un gasto público en crecimiento que vuelque más
dinero en la economía que el que el Estado retira bajo la forma de impuestos. - lo que
genera empleo- Por el contrario, una política fiscal contractiva implica que el Estado
reduce sus gastos en relación a sus ingresos y por eso contrae la demanda agregada.
Los recursos públicos. La mayoría de los bienes y servicios que presta (y solventa) el
Estado, en términos generales, no son vendidos en un mercado, sino que son prestados
por el sector público de manera gratuita para la sociedad.
De esta forma, el costo que genera su provisión no es pagado de manera directa por
quien lo utiliza. Es el Estado quien los solventa a través de sus rentas generales.
¿De dónde surge el dinero para eso? En gran medida de los tributos que el Estado
recauda con tales fines. Pero no únicamente, dado que el Estado obtiene recursos de
fuentes no tributarias, como el cobro de tarifas y el uso del crédito público.
Potestades tributarias: Los tributos son los impuestos o pagos obligatorios que deben
realizar los ciudadanos al Estado sin que este se encuentre obligado a entregarle una
contraprestación directa a quien los paga.
Un tributo es todo aquel pago que realiza el contribuyente con el propósito de financiar
los gastos que la administración (nacional, provincial o municipal) tiene, más allá de la
vinculación que pudiera existir entre el servicio prestado y su pago.
A su vez existen otro tipo de pagos que los ciudadanos hacemos al Estado que sí tienen
una contraprestación directa. Es el caso de las contribuciones, que tienen como hecho
generador los beneficios derivados de la realización de obras públicas o de actividades
estatales. Por ejemplo, una contribución por mejora que tenemos que hacer cuando el
Estado asfalta la calle donde está ubicada nuestra casa.
El crédito público. El sector público puede tomar deuda (es decir, endeudarse) de
diversas formas cuando sus recursos son menores que sus gastos, o sea, cuando tiene un
resultado negativo que se llama déficit fiscal.
El endeudamiento es un instrumento de la política fiscal, pero también de la política
monetaria. Gracias a la compra y venta de títulos de la deuda pública, un Estado puede
aumentar o reducir la cantidad de dinero en circulación.
Presupuesto público. El presupuesto público es la herramienta (definida en una ley)
donde se plasman las autorizaciones a gastar, en concepto de bienes y servicios, que
llevará adelante el Estado durante el ejercicio anual y las previsiones de recursos para
poder efectuar esos gastos y las transferencias que realizará.
El presupuesto es un instrumento que permite al gobierno (a los gobiernos nacional,
provinciales y municipales en realidad) planificar anualmente sus acciones, es decir, que
establece la planificación operativa del Estado para un año calendario. La ley de
Presupuesto Nacional.
Es importante aclarar que una cosa es el presupuesto, o la autorización a gastar que
aprueba el Congreso durante el año previo al que refiere la ley

Resultado presupuestario Cuando los recursos estimados son mayores que los gastos
que se realizan, se denomina superávit presupuestario. Cuando esos ingresos previstos
no son suficientes para solventar los gastos, es decir que los gastos son superiores a los
ingresos, estamos frente a un déficit presupuestario.
Sector externo Las particularidades del intercambio comercial entre países revelan las
características de sus estructuras económicas. La composición específica de las
exportaciones e importaciones (valor agregado) permite ver el tipo de desarrollo
económico y el perfil de especialización productiva de cada país en el plano
internacional.
Las exportaciones dependen de la demanda del resto del mundo, es decir, del ingreso
generado en otros países y no en el propio, y del precio que se establezca en el mercado
internacional.
Las exportaciones pueden impulsar un mayor desarrollo económico cuando se trata de
productos elaborados internamente con mayor valor agregado porque eso genera más
empleo dentro del territorio. En cambio, la exportación de materias primas con poca
elaboración, si bien aportan divisas al país, no tienen el mismo efecto expansivo ni en el
empleo, ni en la demanda interna.
El perfil y la composición de las importaciones también brindan una pauta sobre el nivel
de desarrollo productivo de los países.
Causas del comercio internacional- ¿Por qué los países deciden ingresar al
comercio internacional?
Clima. Las diferencias de clima en todo el mundo son una de las grandes razones de que
los países ingresen al comercio internacional. El mercado globalizado de bienes y
servicios proporciona a los distintos mercados productos cultivables en diferentes
estaciones tanto en el hemisferio sur como en el norte.
Dotación de factores. La diferencia en la dotación de factores productivos es uno de los
motivos que hace que los países accedan al comercio internacional. Los principales son:
 Recursos naturales. Varían significativamente de país a país, como es el caso del
agua, la tierra cultivable, los yacimientos de minerales y petróleo, los bosques,
etc.
 Capital productivo. Depende tanto de la capacidad de acumulación interna de
cada país como del ingreso e instalación de empresas extranjeras, generalmente
internacionales.
 Fuerza de trabajo. No es solamente la cantidad disponible en cada país, sino el
grado de calificación y capacitación de que disponga junto con el costo laboral
total, que incluye salarios y cargas sociales.
Tecnología. Si bien puede ser considerada como otro factor productivo, tiene la
característica de potenciar la productividad de los otros factores mediante el desarrollo
del conocimiento y la innovación aplicada principalmente a los procesos de producción.
Marcas y diseño. Brindan a los países que las desarrollan una ventaja competitiva a
través de la diferenciación de productos y la manipulación de preferencias a nivel
internacional a través de la publicidad globalizada, generando en el resto del mundo una
nueva demanda de sus productos.
Competitividad. Concepto que involucra la productividad, la eficiencia productiva y el
valor de las divisas en moneda doméstica (tipo de cambio). Es el que les permite a los
países poder competir ventajosamente con otros en los mercados internacionales.
Regulación del comercio. Las intervenciones en el comercio internacional suelen tener
ciertos objetivos de política, como, por ejemplo:
 Proteger la producción y el empleo nacionales. Mediante medidas tomadas por
los gobiernos para evitar que los productos extranjeros sustituyan en el mercado
interno a los de producción nacional.
 Proteger la industria naciente. Este argumento hace foco en aquellas empresas
nacionales que están en etapas de iniciación y que si no se protegen no podrían
madurar para ser competitivas en el mercado internacional.
 Protección a sectores estratégicos. Esta razón tiene un componente político de
importancia, ya que refiere a aquellos sectores que los gobiernos quieren
salvaguardar por motivos de interés general (industrias bélicas, hidrocarburos,
energía, etc.).
 Recaudación fiscal. El comercio internacional es una gran fuente de ingresos
para el Estado a través del cobro de aranceles a productos importados y, en
algunos casos, derechos de exportación.
El paradigma del libre comercio. El paradigma del librecambio boga por un comercio
internacional libre de barreras y es sustentado y promovido por organismos
internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Internacional
de Reconstrucción y Fomento (BIRF) (más conocido como Banco Mundial)
Balanza de pagos (BdP) La balanza de pagos con el resto del mundo está estructurada
en tres secciones: la cuenta corriente, la cuenta de capital y la cuenta financiera. Existe
una cuarta cuenta que es considerada solo como balanceo contable llamada de errores y
omisiones netos, que muestra las diferencias que hacen que la balanza de pagos no
balancee con exactitud.

CUENTA CORRIENTE: La cuenta corriente está integrada por tres tipos de registros: la
cuenta de bienes y servicios (antes denominada “balanza comercial”); la cuenta de
ingreso primario y la de ingreso secundario, la cual registra transferencias unilaterales.
 La subcuenta de bienes incluye todos los movimientos de salida (exportaciones)
y entrada (importaciones) de mercaderías hacia y desde otros países, es decir, de
bienes tangibles.
 La subcuenta de servicios incluye todas las transacciones de compraventa entre
residentes y no residentes que se realizan con bienes intangibles (turismo,
transporte, fletes, seguros, etc.).
 La cuenta de ingreso primario registra, por un lado, las remuneraciones
percibidas en un país que no es en el de residencia del trabajador. El caso más
típico es el del personal de las embajadas y consulados, y el de organismos
internacionales provenientes del exterior. Esta cuenta también registra las rentas
de capital que se obtienen en un país, cuyo propietario no es residente en él.
 La cuenta de ingreso secundario está compuesta por todas las transacciones que
no tienen contrapartida la entrega de bienes o servicios, es decir, las
transferencias unilaterales, tales como jubilaciones, remesas, donaciones, etc. Se
incluyen también en esta cuenta los impuestos que los Estados cobran a no
residentes por sus transacciones internacionales y los que los residentes abonan
en países extranjeros.
CUENTA DE CAPITAL. La cuenta de capital se encuentra constituida por dos
subpartidas: las transferencias de capital y la enajenación de activos no financieros no
producidos.
 Las transferencias de capital son aquellas que no tienen contrapartida, la
condonación de deudas al deudor o capitales recibidos para el desarrollo.
 La enajenación de activos no financieros no producidos está relacionada con los
recursos naturales (por ejemplo, derechos del suelo), y las transacciones con
activos intangibles (por ejemplo, las marcas, patentes, derechos de autor,
propiedad intelectual, etcétera).
CUENTA FINANCIERA. La cuenta financiera está compuesta por cinco subcuentas: la
de inversión directa, la de inversiones de cartera, la de derivados financieros, la de otras
inversiones y la variación de activos de reserva. Se asientan todas las inversiones
realizadas por no residentes en el país y las que los residentes efectúen en el extranjero.
 La inversión directa consiste en la adquisición de algún derecho permanente de
una persona no residente, humana o jurídica, en una UP residente, derecho que
implica influencia directa sobre la gestión de esta.
 La inversión de cartera trata de las operaciones de adquisición de valores
negociables, como por ejemplo: títulos, letras y bonos públicos o privados.
 Los derivados financieros son instrumentos de cobertura del riesgo de otros
instrumentos financieros, riesgos vinculados con la variación futura de precios o
cotizaciones en mercados secundarios. En esta cuenta se registran las
transacciones entre residentes y no residentes de este tipo de instrumentos.
 Las otras inversiones incluyen los préstamos y depósitos de instituciones
financieras extranjeras y de extranjeros en la economía nacional. En esta cuenta
se registran los movimientos financieros que dan origen a la deuda externa de un
país, pública o privada.
 La variación de activos de reserva registra, principalmente, la de oro o divisas de
libre disponibilidad (moneda extranjera) que se encuentran en el Tesoro del
BCRA, las cuales tienen el rol de financiar los posibles desequilibrios que se
producen en la balanza de pagos y otros fines de política cambiaria y monetaria.
Errores y omisiones netos. Es una cuenta equilibradora o de discrepancia estadística,
para compensar toda sobrestimación o subestimación de los componentes registrados
(...). Como algunos de los errores y omisiones que se producen al compilar los datos
suelen compensarse entre sí.
Enfoque macroeconómico. En una economía con sector público, pero sin relación
económica con el resto del mundo, quedaría definida como:
OG ≡ DG ⇒ P C I G
Donde:
OG = Oferta global
DG = Demanda global
P = Producto interno bruto
C = Consumo (sector familias)
I = Inversión bruta (unidades productivas)
G = Gasto estatal (Sector público)
Pero todos los países tienen relaciones económicas con el resto del mundo, es decir, no
tienen sistemas económicos cerrados. La mayoría de los países centrales emiten o tienen
en circulación moneda de pago internacional, mientras los periféricos solo emiten
moneda de circulación interna y padecen en general de escasez crónica de divisas,
cuestión que limita sus posibilidades de crecimiento y desarrollo a largo

Restricción externa al crecimiento. es la carencia de divisas que le impide a un país


transitar un sendero de crecimiento sustentable a largo plazo. seguidos de crisis de
balance de pagos que rematan en otro período de caída abrupta de la actividad
económica y aumento significativo del desempleo. Son los denominados procesos
reiterativos de stop and go (parar y andar).
El ejemplo argentino de la crisis de insolvencia internacional de finales de 2001 es
bastante elocuente al respecto, luego de haber financiado durante casi diez años el
déficit comercial derivado del retraso cambiario de la convertibilidad con
endeudamiento público y privado, y el ingreso de capitales por privatización de
empresas públicas. Decir que esa crisis fue provocada por el endeudamiento y la fuga de
capitales
 Estas economías no emiten una moneda de pago internacional, por lo cual sus
únicas fuentes de divisas son el comercio internacional o el endeudamiento
externo, público o privado, incluido el ingreso de capitales del exterior
 Con la restricción anterior, la capacidad de endeudamiento externo, público o
privado, de esta economía es limitada y depende del grado de confianza que
genere en los inversores internacionales potenciales su política económica
interna.
 Su estructura productiva es tal que las importaciones crecen a un ritmo superior,
no solo con respecto a las exportaciones, sino también con relación a su PIB.
DINERO, SISTEMA MONETARIO Y POLÍTICA MONETARIA
Funciones del dinero.
Imaginemos una situación en donde Juan produce remeras; Laura, alpargatas; Agustín,
pan; Mercedes, pantalones y Federico, quesos. En esta economía de trueque, para que
Laura pueda conseguir queso, Federico tiene que querer cambiarlo por alpargatas. Si
esto no sucediera, a Laura le resultaría muy difícil conseguirlo
Esta situación podría solucionarse si hay algún objeto que las 5 personas acepten como
parte de pago por sus bienes, por ejemplo, supongamos que se ponen de acuerdo y
deciden que dicho objeto son las piedras. De esta manera, no haría falta que exista esta
doble coincidencia, donde para comprar algo la otra persona tiene que estar dispuesta a
aceptar lo que el otro tiene para ofrecer funcionaría como medio de pago/cambio.
Ahora bien, ¿alcanza con esto para que las 5 personas intercambien sus productos?
Todavía queda un obstáculo más importante. Como cada bien tiene un valor distinto,
eso va a generar diferentes relaciones de intercambio entre los productos. Por ejemplo,
una remera se intercambia por 2 pantalones y 4 pares de alpargatas. Pero en la realidad
hay muchísimos más productos, lo que lleva a incrementar exponencialmente la
cantidad de relaciones de intercambio. Eso implica 4.950 relaciones de intercambio
distintas.
¿Cómo se puede solucionar esto? De una manera bastante sencilla: estableciendo una
referencia única que sirva para todos los intercambios.
Fíjense que esto es lo mismo que decir que cada uno de esos productos vale una cierta
cantidad de piedras, es decir, cada bien tendría un precio expresado en términos de las
piedras. De lo anterior se desprende que, en este caso, las piedras funcionan como
unidad de cuenta. Es decir, sirven para unificar y expresar todas las relaciones de
intercambio en una sola unidad.
Las piedras deben servir como reserva de valor. Esto significa que puedo atesorar las
piedras y, de ese modo, trasladar su valor en el tiempo.
Una vez establecido esto, el instrumento elegido por decantación se va a transformar en
el medio de pago de la economía y en una reserva de valor
Dinero mercancía y dinero fiduciario.
En las sociedades primitivas, los bienes que cumplían la función del dinero
generalmente tenían valor por sí mismos, es decir, valor intrínseco, dando lugar a lo que
comúnmente se conoce como dinero mercancía. Este tipo de bienes no solo se utiliza
como medio de cambio, sino que además se puede comprar y vender como cualquier
otra mercancía. Los ejemplos típicos de esa época fueron el ganado o la sal.
Las características que estas mercancías deben tener para ser capaces de funcionar como
dinero son: 1) ser duraderas; 2) ser transportables; 3) ser divisibles; 4) ser homogéneas;
5) tener una oferta limitada
Luego de eso, se llega a la conclusión evidente de que el oro y la plata cumplen con esas
características y que por eso fueron utilizados como dinero durante largos períodos de
tiempo. La introducción del oro como dinero se consolida en los inicios de la Edad
Moderna, tras la llegada a América, que genera una afluencia de oro muy importante
hacia Europa.
Luego de que el dinero dejó de estar respaldado por el oro, su valor pasó a depender
fundamentalmente de la confianza de los individuos. Esto es lo que se conoce como
dinero fiduciario.
Si bien podría parecer que hay un cambio radical entre ambos sistemas monetarios, la
realidad es que no hay tantas diferencias entre un dinero que está respaldado por una
mercancía y otro que no lo está. La clave está en entender que si no hay problemas
asociados a la confianza que la sociedad tiene en el dinero, ambos sistemas funcionan
igual
Determinación del valor del dinero, El dinero refleja lo que vale cada producto: el kilo
de pan sale $1; el kilo de queso y $2; el par de alpargatas. Ahora bien, ¿qué pasaría si se
duplicara el precio de esos productos? con mi billete de $3 solo podría comprar la mitad
de las cosas que antes, lo que significa que el dinero perdió valor.
Dicha pérdida de valor (o poder de compra) refleja dos caras de la misma moneda: que
se redujo el precio del dinero o que aumentó el precio del resto de los bienes; y esto es
así porque el dinero es la unidad de cuenta de todos los productos.
¿Cómo se produce el dinero?
El dinero es simplemente una promesa de pago y para que la producción de dicha
promesa pueda llevarse a cabo se requiere de confianza. “Cualquiera puede producir
dinero, el problema está en que te lo acepten”
Las personas aceptan el dinero porque saben que el resto de las personas luego lo
aceptarán. El error de la afirmación anterior radica en que la confianza depende de
aquello que precisamente debería reemplazar: la certeza.
Así, podemos definir el dinero esencialmente como una construcción social,
constituida como una promesa de pago. Su aceptación por parte de la sociedad y su
institucionalidad son el resultado de un proceso histórico que combina el Estado y
las dos principales funciones del dinero: la unidad de cuenta para expresar las
relaciones de cambio entre las deudas, los precios y el poder de compra; y su
capacidad para mantener y trasladar el valor en el tiempo, conectando el presente
con el futuro.

El sistema monetario. En primer lugar, los intercambios entre países como las
exportaciones y las importaciones de bienes se realizan con la moneda de uso
internacional, que funciona como unidad de cuenta y medio de pago para realizar dichas
transacciones. A partir de 1971, cuando finalizó el patrón oro, el dólar estadounidense se
convirtió definitivamente en la moneda hegemónica a nivel mundial.
Esto significa que el peso argentino, al igual que el resto de las monedas de los países
periféricos, está restringido al ámbito doméstico, es decir, a ser unidad de cuenta, medio
de pago y reserva de valor dentro de las fronteras nacionales; mientras que en el ámbito
internacional ese rol lo cumple el dólar.
Los agregados monetarios. En la actualidad se observa que existen varios instrumentos
que pueden ser utilizados como medios de pago. En primer lugar, sin dudas los billetes
y las monedas, pero también las cajas de ahorro, cuentas corrientes, cheques, etc.
Por este motivo, la cantidad total de dinero en circulación se define como la suma del
efectivo (en forma de billetes, monedas y depósitos bancarios) que poseen los
individuos y las empresas, lo que paradójicamente la teoría económica suele llamar
como “la oferta monetaria”.
La demanda de dinero. La demanda de dinero no se pregunta acerca de la cantidad de
riqueza que se quiere tener, sino cuánta de esa riqueza va a ser atesorada en dinero y
cuánta va a ser ahorrada en otros activos, por ejemplo, divisas, depósitos a plazo fijo,
etcétera. La demanda de dinero por motivos transaccionales y precautorios debe ser
analizada en términos reales, es decir, descontado el efecto que tiene la inflación. A las
personas no les interesa la cantidad de billetes que tienen en su poder, sino la cantidad
de bienes que esos billetes pueden comprar.
Creación primaria de dinero.
la creación del dinero por parte del banco central responde siempre a la demanda, tanto
de las personas como de los bancos. Lo otro interesante es que el dinero se crea por
medio de la emisión de los préstamos. Aunque esta es solamente una de las
posibilidades. A partir del balance del banco central, se desprenden otras posibilidades
por las cuales podría emitir dinero. Las dos más comunes son por la adquisición de
divisas y por la de títulos públicos del gobierno.
 En el primer caso, cuando las personas, las empresas o los bancos quieren
desprenderse de sus dólares, estos son adquiridos por el banco central que a
cambio les otorga dinero en efectivo (o un incremento en sus depósitos
bancarios).
 En el segundo caso, si el gobierno presenta un déficit fiscal, es decir que está
gastando más de lo que recauda, puede financiarlo por medio de la emisión de
un título público, el cual es adquirido por el banco central, el que a cambio le
otorga dinero en efectivo.
si se reduce la demanda de préstamos, aumenta la demanda de divisas, o si el gobierno
reduce el déficit fiscal, todo eso va a llevar a una menor cantidad de dinero emitido por
el banco central
Creación secundaria de dinero. El banco central es el único que tiene la capacidad de
emitir dinero en efectivo, es decir, billetes y monedas. Pero como vimos en los
agregados monetarios, ese no es el único tipo de dinero que se utiliza en una economía.
Es más, ni siquiera es el más relevante. Se observa que el dinero bancario (cajas de
ahorro y cuentas corrientes) representa el 62% del total del dinero; mientras que el
efectivo, el 38% restante.
Esto lo realizan los bancos comerciales. De este modo, cuando los bancos comerciales
otorgan un préstamo, lo que están haciendo es crear dinero.
El banco central es el eje del sistema monetario-financiero de la economía del país. Es
el banco del gobierno y por lo tanto es su agente financiero en el país y en el exterior y
ejecuta la política monetaria. Tiene la facultad exclusiva de emitir moneda manual y
debe regular la cantidad de medios de pago de acuerdo a la necesidad del sistema. Debe
lograr un coeficiente de monetización tal que permita realizar todas las transacciones
económicas del sistema.
Otra función primordial del Banco Central es elaborar todas las normas de índole
monetaria y bancaria y controlar su cumplimiento por parte de los bancos comerciales
para que el sistema monetario-financiero cumpla con sus objetivos
El flujo nominal del sistema económico es un flujo monetario. Las empresas lo utilizan
para pagarles a las familias por los factores productivos y estas para demandar en el
mercado de bienes y servicios o para ahorrar en el sistema financiero. A su vez lo
bancos para otorgar créditos.
Es fácilmente observable que los medios de pago en circulación son utilizados
repetidamente para efectuar transacciones. El dinero en circulación no es utilizado en un
pago y luego es desechado, sino que ese nuevo poseedor lo vuelve a utilizar.
INFLACION
La inflación se define como un proceso de aumento permanente y continuo en todos o
casi todos los precios de la economía. Este proceso no afecta de manera igual y
proporcional todos los precios. Normalmente las variaciones de los precios son dispares
para los distintos bienes y servicios a lo largo de un cierto período de tiempo.
Por encima de dichos porcentajes, el concepto de hiperinflación alude a un proceso
donde los precios aumentan diariamente y de manera totalmente descontrolada. .
Precisamente, la diferencia conceptual entre alta inflación e hiperinflación radica en que
en la primera el porcentaje de aumento promedio de los precios es elevado, pero
relativamente estable; mientras que en la segunda, el incremento de precios es cada vez
mayor mes a mes y, en el extremo, día a día.
Si la inflación fuese provocada porque es el dinero lo que pierde valor, todos los precios
deberían moverse en el mismo sentido y en la misma proporción, como si cambiáramos
el patrón de medida de longitud o de peso. Pero en el proceso inflacionario, tal como
ocurre y se verifica en la realidad, los precios no se mueven proporcionalmente ni a la
misma velocidad cada uno de ellos. Por eso, la depreciación del dinero es una
consecuencia del proceso inflacionario y no su origen.
¿Cómo se mide la inflación?
No hay una sola manera de medir la tasa de inflación, es decir, el porcentaje promedio
de aumento de los precios en un período determinado. Las variaciones en los precios,
como ya se indicó, no son iguales para todos los bienes y servicios, ya que algunos
precios aumentan más que otros. Además, no todos los bienes o servicios tienen la
misma relevancia desde el punto de vista de la economía, por lo cual se requiere algún
ponderador para estimar la relevancia o el peso de cada uno de los precios en el
promedio total y, por lo tanto, su importancia relativa. NO EXISTE UN UNICO
INDICADOR DE LA TASA DE INFLACION
Índice de precios implícitos en el producto (IPI). Cuando se quiere tener una medida de
la variación en términos reales de los distintos agregados macroeconómicos
 Índice de precios al consumidor (cobertura nacional) (IPC-N). Para las
negociaciones paritarias salariales cuando se trata de conservar el poder
adquisitivo o salario real.
 Índice del costo de la construcción (ICC). Para ajustar el valor de certificación
del avance en las obras de larga ejecución.
 Índice de precios internos al por mayor (IPIM). Para medir la evolución
promedio de los precios de los productos de origen nacional e importado,
ofrecidos en el mercado interno, antes de la intermediación comercial.
efectos

La inflación como problema de política económica. la inflación alta y persistente


tiene costos en términos económicos. Entre estos costos, puede estar el impacto en la
tasa de crecimiento del producto y en la capacidad de generar empleo debido a la
incertidumbre. Pero del otro lado, la mayoría de las políticas antiinflacionarias generan
caídas en el producto, el empleo y los salarios reales durante un período prolongado.
Por eso el dilema de los gobiernos suele ser el siguiente:
 Una alternativa es convivir con una inflación moderada y evitar que se espiralice
para que no devengue en hiperinflación. Si bien se mantienen los efectos de la
inflación, se evita el impacto recesivo y de redistribución regresiva que implica
el denominado “ajuste” vinculado a la política antiinflacionaria.
 La otra alternativa es implementarla reducción de la tasa de inflación como
objetivo de las políticas públicas. En este caso, primero se deben pagar los
costos y recién en el futuro podrían verse los resultados, sin nada que los
garantice.
Enfoque neoclásico: teoría cuantitativa del dinero Consiste en concluir que las
variaciones de los precios dependen exclusivamente de las variaciones en la cantidad de
dinero, o lo que es lo mismo, que la inflación es una depreciación del dinero y no un
aumento generalizado de los precios provocado por otras causas.
La concepción política implícita es que, como solo el Estado puede emitir dinero a
través de la autoridad monetaria o del banco central, la responsabilidad de la inflación
es exclusivamente del gobierno de turno, sin considerar la influencia de otros factores,
como las posiciones dominantes de mercado, la especulación financiera la puja
distributiva o la escasez de divisas, por ejemplo.
Enfoque keynesiano Con la evidencia de la crisis recesiva mundial de 1929-33, Keynes
demostró que el equilibrio macroeconómico entre oferta global y demanda agregada no
implicaba de ninguna manera el pleno empleo automático de los factores productivos.
Tampoco admitía la separación analítica entre el mercado de bienes y servicios y el de
dinero, debido a que la economía siempre opera en valores monetarios, siendo lo real y
lo monetario inescindible para el análisis económico. Al rechazar estos supuestos, se
desmorona el fundamento de la teoría cuantitativa del dinero para explicar la inflación.
Siguiendo este razonamiento, en una situación de desempleo por insuficiencia de la
demanda agregada, una reducción en las tasas de interés en el contexto de una política
monetaria expansiva estimulará, un incremento en el gasto agregado tanto de consumo
como de inversión. En un escenario inicial recesivo, entonces, no debería haber motivos
para un aumento generalizado de los precios consistente con un proceso inflacionario,
ya que los productores estarían en condiciones de responder al estímulo de la demanda
con mayor producción y no solo con incremento de precios.
Al señalar el error neoclásico de considerar que el dinero solo se utiliza para
transacciones comerciales, planteó la importancia de que el público pueda demandar
dinero simplemente para conservarlo como reserva de valor y atesorarlo, en cuyo caso
la mayor emisión de dinero puede tener parcial o totalmente ese destino y no
necesariamente la demanda de bienes y servicios
Políticas antiinflacionarias. las estrategias para controlar o combatir la inflación
pueden clasificarse en políticas ortodoxas y heterodoxas. Las primeras se derivan de la
concepción neoclásica y monetarista del fenómeno inflacionario y las segundas, a partir
de las concepciones más estructuralistas de las causas de la inflación.
Políticas ortodoxas: el FMI Este es un organismo multilateral, creado a fines de la
Segunda Guerra Mundial con el objeto de asistir a los países en dificultades económicas
de corto plazo, en particular, las originadas en el sector externo y la disponibilidad de
divisas. El FMI establece como condición para la asistencia financiera, que los países en
crisis con su balance de pagos externo, adecuen toda su política económica a las
recomendaciones del organismo, con el propósito de lograr soluciones permanentes.
El diagnóstico tradicional del FMI con respecto a la inflación está alineado con el
enfoque monetario/fiscal neoclásico, que supone que la inflación interna de los países
periféricos se origina principalmente en la excesiva emisión de dinero para el
financiamiento del déficit público, además del exceso de demanda con respecto a las
posibilidades de oferta. De ahí que la política antiinflacionaria recomendada reúna las
siguientes características:
 Reducción del déficit fiscal. Principalmente, mediante la reducción del gasto
público y, en menor medida, por aumento de los impuestos. El objeto es que, el
Estado no demande emisión de dinero por parte del banco central para financiar
su déficit. El ajuste fiscal implica una retracción de la demanda agregada que
reduce el empleo, el producto y la necesidad de importaciones, ajustando el
sector externo a la disponibilidad de divisas.
 Reducción de la oferta monetaria. Esta reducción eleva las tasas de interés y
produce un efecto contractivo adicional sobre la demanda agregada. Si superan
el ritmo de aumento de los precios, estimulan el ingreso especulativo de divisas.
 Desregulación del mercado de trabajo. Implica menor poder de los sindicatos
para intentar recuperar el poder adquisitivo de los salarios por el aumento de los
precios, reciclando inflación por el lado de los costos. Adicionalmente, la
reducción del salario real contribuye a la contracción de la demanda agregada.
 Ajuste cambiario. A pesar de que la contracción de la demanda por las otras
medidas contribuye a equilibrar el sector externo por la vía recesiva, el FMI
recomienda una fuerte devaluación de la moneda. Si bien el argumento es que
esa medida favorece las exportaciones y encarece las importaciones, el efecto
más importante es la reducción del salario real por aumento de los precios
internos de los alimentos exportables.
 Apertura de la economía. El FMI recomienda la apertura de la economía a la
competencia externa, entre otros motivos, para inducir a que los precios locales
se alineen con los precios de los bienes importados pesificados a través del tipo
de cambio.
Políticas heterodoxas. Tres rasgos fundamentales

 la inflación de origen cambiario;


 la espiral de precios y salarios vinculada a la puja distributiva, y
 la competencia monopolística como marco de referencia de la formación interna
de los precios
Hay, en estos enfoques, una concepción distinta del rol del Estado que no se agota en la
política antiinflacionaria, sino que tiene, además, objetivos vinculados al desarrollo
económico, la equidad distributiva y la regulación de mercados críticos, en particular, de
los precios. Más aún, en muchos casos y ante situaciones dilemáticas, la política
antiinflacionaria queda condicionada a la consecución de estos objetivos considerados
superiores.
UNIDAD 3 ECONOMIA POLITICA

HISTORIA DEL CAPITALISMO

El capitalismo comenzó en Europa occidental, especialmente en Gran Bretaña y los Países


Bajos (las actuales Bélgica y Holanda), entre los siglos XVI y XVII.
Antes del surgimiento del capitalismo, la sociedad estaba organizada en torno a la agricultura,
que venía utilizando prácticamente las mismas tecnologías desde hacía siglos, con un cierto
grado de comercio y algunas industrias artesanales.
Primero se produjo un cambio cultural hacia maneras más «racionales» de entender el mundo,
que propiciaron el surgimiento y predominio de las matemáticas y otras ciencias modernas.
Muchas de esas ideas fueron inicialmente tomadas en préstamo del mundo árabe y Asia. Este
desarrollo de la ciencia no afectó de inmediato a la economía, pero más tarde permitió una
sistematización del conocimiento que hizo que las innovaciones tecnológicas dependieran
menos de los individuos y, por tanto, fueran más fáciles de transferir, lo cual estimuló la
difusión de nuevas tecnologías y un crecimiento económico verificable.
El siglo XVIII fue testigo del surgimiento de varias nuevas tecnologías que anunciaron el
advenimiento de un sistema de producción mecanizado, especialmente en los sectores
textil, siderúrgico y químico
Al igual que en la fábrica de alfileres de Adam Smith, se desarrolló una división del trabajo más
específica y comenzaron a usarse líneas de montaje continuas desde comienzos del siglo XIX.

Las líneas de montaje son sistemas de


producción en cadena que permiten
fabricar productos de forma rápida,
eficiente y económica. Se basan en la
división del proceso de ensamblaje en
una serie de tareas simples y repetitivas,
realizadas por distintos operarios a lo
largo de una cadena de montaje

Uno de los elementos clave para el surgimiento de estas nuevas tecnologías fue el deseo de
aumentar la producción para poder vender más y, por consiguiente, obtener mayores beneficios;
en otras palabras, la propagación del modo de producción capitalista.
Surgieron nuevas instituciones económicas para adaptarse a las nuevas realidades de la
producción capitalista. Los bancos evolucionaron a raíz de la propagación de las transacciones
mercantiles con la intención de facilitarlas. El surgimiento de proyectos de inversión que
requerían un capital superior incluso a la riqueza de los individuos más ricos estimuló la
invención de la corporación —o sociedad anónima— y, por lo tanto, del mercado de valores.
Los países de Europa occidental comenzaron a expandirse rápidamente más allá de sus fronteras
geográficas desde principios del siglo XV. Conocida con el eufemismo «la era de los
descubrimientos», esta expansión implicó adueñarse de tierras, recursos y personas
(trabajadores) de las poblaciones nativas por medio del colonialismo. El colonialismo se regía
por principios capitalistas.
El capitalismo realmente despegó hacia 1820, con una visible aceleración del crecimiento
económico en toda Europa occidental y luego América del Norte y Oceanía. La aceleración
decrecimiento fue tan espectacular que se dio el nombre de «revolución industrial» al medio
siglo posterior a 1820.
En esos cincuenta años, la renta per cápita en Europa occidental aumentó a un ritmo del 1 por
ciento, una tasa de crecimiento bastante pobre hoy en día, pero en ese momento era significante.
Esta aceleración del aumento de la renta per cápita, sin embargo, vino acompañado al principio
de una caída en el nivel de vida para muchas personas.
Los que antes tenían destrezas útiles —por ejemplo, los artesanos textiles— perdieron sus
trabajos, puesto que fueron reemplazados por máquinas operadas por trabajadores más baratos y
no cualificados, muchísimos de ellos niños. Los operarios contratados para trabajar en las
fábricas, o en los pequeños talleres que las abastecían de productos y enseres, trabajaban
muchas horas; lo habitual era entre setenta y ochenta horas a la semana.
Las condiciones de trabajo eran extremadamente peligrosas. Muchos obreros textiles británicos
de las fábricas de algodón morían de enfermedades pulmonares provocadas por el polvo que se
generaba durante el proceso de producción. La clase trabajadora urbana vivía en condiciones de
hacinamiento; era bastante común que una habitación fuera compartida por quince o veinte
personas, y también era frecuente que cientos de personas compartieran un solo baño. En las
zonas pobres de Manchester, la esperanza de vida era de tan solo diecisiete años.
Dada la miseria que estaba creando el capitalismo, no sorprende que surgieran varios
tipos de movimiento anticapitalista. Sin embargo, el visionario anticapitalista más destacado
fue Karl Marx
La nueva sociedad socialista aboliría la propiedad privada de los medios de producción, pero
preservaría las grandes unidades de producción creadas por el capitalismo para aprovechar al
máximo su elevada productividad. Marx proponía que la sociedad socialista fuera dirigida como
una empresa capitalista en un aspecto sumamente importante: debía planificar centralmente la
economía, del mismo modo que una empresa capitalista planifica centralmente todas sus
operaciones. Esto recibe el nombre de planificación centralizada.
Creían que la sociedad socialista solo podría ser creada por medio de una revolución liderada
por los trabajadores, puesto que los capitalistas jamás entregarían voluntariamente sus
posesiones. Defendían medidas como la regulación de la jornada laboral y las condiciones de
trabajo, y abogaban por el desarrollo del Estado del bienestar.
Desde aproximadamente 1870, hubo mejoras palpables en las condiciones de la clase
trabajadora. Hacia el final de este período surgió el Estado del bienestar.
El avance del capitalismo en los países de Europa occidental y en algunos territorios de ultramar
durante el siglo XIX suele atribuirse a la propagación del libre comercio y del libre mercado.
Gracias a que los gobiernos de esos países no aplicaban impuestos ni imponían restricciones al
comercio internacional (libre comercio) y, en líneas más generales, no interferían en los asuntos
del mercado (libre mercado).
GRAN BRETAÑA. Ya desde Enrique VII (1485-1509), los monarcas promovieron la industria
textil lanera —por entonces la industria de alta tecnología de Europa, liderada por los Países
Bajos. Los aranceles (impuestos a las importaciones) protegían a los productores británicos de
los productores de los Países Bajos, muy superiores. Hacia el siglo XVIII los productos textiles
lanares constituían casi la mitad de los ingresos británicos por exportaciones.
ESTADOS UNIDOS. Bajo el dominio colonial británico, su desarrollo industrial fue
deliberadamente reprimido donde el primer ministro británico afirmó que no debía
«permitírseles fabricar ni siquiera un clavo para herradura». Tras obtener la independencia,
muchos estadounidenses argumentaron que el país necesitaba industrializarse si quería estar a la
altura de naciones como Francia y la propia Gran Bretaña.
Tras el cambio de rumbo de 1816, la política comercial estadounidense se volvió cada vez más
proteccionista. En la década de 1830, el país tenía los aranceles industriales medios más altos
del mundo. Durante la primera mitad de ese siglo proteccionista, junto con la esclavitud y el
federalismo, el proteccionismo siguió siendo un constante tema de conflicto y controversia entre
el norte industrial y el sur agrario de Estados Unidos. El asunto quedó finalmente zanjado por la
guerra civil (1861-1865), que ganó el Norte.
El libre comercio no fue el responsable del surgimiento del capitalismo, pero sí que lo propagó a
lo largo del siglo XIX. Parte de ese fenómeno tuvo lugar en el corazón del capitalismo en la
década de 1860: GRAN BRETAÑA.
1870-1913: apogeo
El capitalismo se acelera aún más: el surgimiento de la producción en serie
El desarrollo del capitalismo comenzó a acelerarse hacia 1870. Entre las décadas de 1860 y
1910 surgieron una serie de nuevas innovaciones tecnológicas, lo cual dio por resultado la
aparición de las industrias química y pesada: maquinaria eléctrica, motores de combustión
interna, tinturas sintéticas, fertilizantes artificiales, etcétera
Además, la invención del sistema de producción en serie revolucionó la organización del
proceso de producción en numerosas industrias. La utilización de la cadena de montaje móvil
(la cinta transportadora) y de partes intercambiables redujo espectacularmente los costes de
producción.
Durante su «apogeo», el capitalismo adquirió la forma institucional básica que ha mantenido
hasta hoy: la sociedad anónima, el banco central, el Estado del bienestar, las leyes laborales,
etcétera. Al permitir inversiones a una escala sin precedentes, la sociedad anónima se convirtió
en el vehículo más poderoso del desarrollo capitalista.
Con las empresas más grandes llegaron los bancos más grandes. El riesgo aumentó porque la
quiebra de un solo banco podía desestabilizar todo el sistema financiero, de modo que los
bancos centrales asumieron la carga de resolver esa clase de problemas actuando como
prestamistas de último recurso; el primero en hacerlo fue el Banco de Inglaterra en 1844.
A raíz de la creciente agitación socialista y de las presiones reformistas en relación con la
condición de la clase trabajadora, a partir de la década de 1870 se promulgaron una serie de
leyes laborales y asistenciales: el seguro por accidente industrial, el seguro sanitario, las
pensiones de vejez y el seguro de desempleo.
La banca central, por un lado, y las legislaciones laborales y asistenciales por otro, también
contribuyeron al crecimiento al aumentar la estabilidad económica y política respectivamente,
hecho que a su vez incrementó la inversión y, por tanto, el crecimiento. La tasa de crecimiento
de la renta per cápita en Europa occidental se aceleró durante este «apogeo» pasando del 1 por
ciento en 1820-1870 al 1,3 por ciento en 1870-1913.
1914-1945: la era de las turbulencias. El capitalismo trastabilla: la Primera Guerra
Mundial y el final de la edad dorada liberal

El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 señaló el fin de una era para el capitalismo.
En cierto modo, el estallido de la Primera Guerra Mundial no debería haber sorprendido a nadie,
puesto que la globalización del «apogeo» del capitalismo había sido impulsada sobre todo por el
imperialismo, no por las fuerzas del mercado. Esto significaba que la rivalidad internacional
entre los principales países capitalistas tenía muchas posibilidades de desembocar en conflictos
violentos.
El capitalismo encuentra un rival: la Revolución rusa y el apogeo del socialismo. Este fue el
célebre punto de vista que Vladímir Lenin, el líder de la Revolución rusa de 1917. Posterior a la
Revolución rusa, la propiedad privada de los medios de producción (máquinas, fábricas, tierras,
etcétera) fue abolida. La gran ruptura llegó con la colectivización de la agricultura en 1928, que
confiscó las tierras de los grandes agricultores (kulaks) para transformarlas en granjas estatales.
la Unión Soviética tenía ya un sistema definitivamente no capitalista funcionaba sin la
propiedad privada de los medios de producción, sin la motivación de obtener beneficios y sin
mercados
El socialismo soviético fue un gran experimento económico (y social). Hasta entonces, ninguna
economía había sido planificada centralmente. Karl Marx había dejado algunos cabos sueltos, y
la Unión Soviética tuvo que ingeniárselas para recorrer por su cuenta ese camino inexplorado.
La Unión Soviética era una economía muy atrasada en la que casi no se había desarrollado el
capitalismo, en la que el socialismo realmente no podía emerger. Para sorpresa de todos, la
temprana industrialización soviética fue un gran éxito.
La Gran Depresión fue un acontecimiento todavía más traumático que el ascenso del socialismo
para los creyentes en el capitalismo, sobre todo en Estados Unidos, donde comenzó la
Depresión. Entre 1929 y 1932, la producción estadounidense cayó un 30 por ciento y el
desempleo se octuplicó, pasando del 3 al 24 por ciento.
Después de una gran crisis económica como el crac de la bolsa de Wall Street en 1929 o la crisis
financiera mundial de 2008, disminuyen notablemente los gastos en el sector privado. Las
deudas quedan impagas, lo cual obliga a los bancos a reducir los préstamos. Al no poder pedir
dinero prestado, las empresas y los particulares recortan sus gastos. Los bancos centrales no
podían aumentar la cantidad de dinero en circulación por temor a comprometer el valor de la
moneda. Debido a la restringida circulación de dinero, el crédito se volvió escaso, lo que a su
vez restringió las actividades del sector privado y, por consiguiente, redujo aún más la demanda.

Las turbulencias del período 1914-1945 alcanzaron su punto culminante con el estallido de la
Segunda Guerra Mundial, que acabó con la vida de decenas de millones de personas, tanto
soldados como civiles.

1945-1973: la Edad Dorada del capitalismo. El capitalismo destaca en todos los frentes:
crecimiento, empleo y estabilidad
El período comprendido entre 1945, cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, y 1973,
cuando estalló la primera crisis del petróleo, suele denominarse «la Edad Dorada del
capitalismo».
Entre 1950 y 1973 la renta per cápita en Europa occidental aumentó a un asombroso promedio
del 4,1 por ciento anual. Mientras que Japón creció todavía más rápido, a un 8,1 por ciento,
iniciando la cadena de «milagros económicos» de los siguientes cincuenta años en el continente
asiático.
El desempleo, flagelo de la clase trabajadora, fue virtualmente eliminado en los países
capitalistas avanzados de Europa occidental, como asimismo en Japón y Estados Unidos.
asimismo, existía un grado muy alto de estabilidad financiera. Durante la Edad Dorada
prácticamente ningún país atravesó por una crisis bancaria.
Muchas nuevas tecnologías desarrolladas durante la guerra con propósitos militares comenzaron
a tener usos civiles: los computadores, los aparatos electrónicos, los radares, el caucho sintético,
las microondas (a partir de la tecnología del radar), etcétera.
El FMI fue creado para proporcionar fondos a corto plazo a los países con crisis en la balanza de
pagos. Por su parte, el Banco Mundial fue creado para conceder «préstamos para proyectos» (es
decir, dinero destinado a proyectos concretos de inversión).
La tercera pata del sistema económico mundial de posguerra fue el Acuerdo General sobre
Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés), el GATT organizó seis
series de negociaciones (llamadas «rondas») que dieron por resultado reducciones de los
aranceles (en su mayor parte) entre los países ricos. Estos recortes trajeron resultados positivos,
como la expansión de los mercados y el estímulo al crecimiento de la productividad gracias a la
mayor competencia.
Después de la Gran Depresión, los límites del capitalismo de laissez faire fueron ampliamente
aceptados. Todos estaban de acuerdo en que el Estado debía desempeñar un papel activo para
afrontar los fallos de los mercados no regulados.
Muchos países europeos transfirieron empresas privadas al dominio público o crearon nuevas
empresas de titularidad pública en sectores clave como la siderurgia, los ferrocarriles, la banca y
la energía (carbón, nuclear y eléctrica).
Los gobiernos de todos los países capitalistas avanzados comenzaron a desplegar
deliberadamente «políticas keynesianas» consistentes en aumentar el gasto estatal y el
suministro de dinero por parte del banco central durante los períodos de recesión y reducirlos
durante los períodos de recuperación. La intervención gubernamental aumentó enormemente en
casi todos los ámbitos en todos los países.
La Edad Dorada fue testigo de una amplia descolonización. Comenzando por Corea en (luego
dividida en Corea del Norte y Corea del Sur en 1948) y la India, la mayoría de las colonias se
independizaron. La mayor parte de las naciones poscoloniales rechazaron las políticas de libre
mercado y libre comercio que les habían sido impuestas durante el colonialismo. Esa estrategia
recibe el nombre de industrialización por sustitución de importaciones (ISI) —así llamada
porque sustituye los productos manufacturados importados por productos propios—, y su
finalidad es proteger a los productores nacionales de la competencia de productores extranjeros
superiores restringiendo las importaciones
1973-1979: el interregno
La Edad Dorada empezó a perder fuelle con la suspensión de la convertibilidad entre el dólar
estadounidense y el oro en 1971. Esto se basaba en el supuesto de que el dólar era «tan bueno
como el oro»
Con la reconstrucción de posguerra y el rápido desarrollo de otras economías, este supuesto
perdió su validez inicial. Cuando la gente se dio cuenta de que el dólar no era tan bueno como el
oro, tuvo un fuerte incentivo para convertir sus dólares en oro, lo cual redujo todavía más las
reservas estadounidenses de oro e hizo que el dólar pareciera menos de fiar aún. Esto generó
inestabilidad en la economía mundial.
El fin de la Edad Dorada fue consecuencia de la primera crisis del petróleo, ocurrida en 1973,
cuando los precios del crudo se cuadruplicaron de la noche a la mañana. La inflación venía
aumentando lentamente en muchos países desde finales de los años sesenta, pero se disparó
inmediatamente después de la crisis del petróleo. Más importante aún, los años posteriores se
caracterizaron por la estanflación.
La segunda crisis del petróleo, acaecida en 1979, puso fin a la Edad Dorada con un nuevo
rebrote inflacionario y propició la llegada al poder de gobiernos neoliberales en los países
capitalistas clave, sobre todo en Gran Bretaña y Estados Unidos.
Desde 1980 hasta hoy: ascenso y caída del neoliberalismo
Un punto de inflexión crucial fue la elección de Margaret Thatcher como primera ministra
británica en 1979. El gobierno de Thatcher rebajó el impuesto de la renta a las clases más
adineradas, redujo el gasto gubernamental (sobre todo en educación, vivienda y transporte) e
introdujo leyes que disminuyeron el poder de los sindicatos y abolieron el control del capital.
Se subieron los tipos de interés para reducir la inflación disminuyendo la actividad económica y,
por tanto, la demanda. El desempleo afectó a 3,3 millones de personas.

Ronald Reagan, ex actor y antiguo gobernador de California, llegó a la presidencia de Estados


Unidos en 1981 y superó a Margaret Thatcher. se recortaron los subsidios otorgados a los
pobres (especialmente para vivienda) y se congeló el salario mínimo para incentivarlos a
trabajar más duro.
Como en el Reino Unido, los tipos de interés fueron inflados con el propósito de reducir la
inflación. Entre 1979 y 1981 se duplicaron de aproximadamente el 10 por ciento a más del 20
por ciento anual.
La crisis de la deuda en el Tercer Mundo y el fin de la revolución industrial del Tercer
Mundo. La mayoría de los países en desarrollo habían pedido préstamos cuantiosos en la
década de 1970 y comienzos de la de 1980, en parte para financiar su industrialización y en
parte para poder pagar el petróleo, cada vez más caro después de las crisis del petróleo. Cuando
los tipos de interés estadounidenses se duplicaron, los internacionales hicieron otro tanto, lo cual
condujo a un impago casi generalizado de la deuda externa en los países en desarrollo
Esto se conoce como la crisis de la deuda del Tercer Mundo, así llamada porque el mundo en
vías de desarrollo recibía por aquel entonces el nombre de Tercer Mundo, en contraposición al
Primer Mundo (el mundo capitalista avanzado) y el Segundo Mundo (el mundo socialista).
Los países en desarrollo tuvieron que recurrir a las Instituciones de Bretton Woods (el FMI y el
Banco Mundial) para afrontar las crisis económicas. Dichas instituciones impusieron la
condición de que los países acreedores aplicaran un programa de ajuste estructural (PAE), que
requería disminuir el papel del Estado en la economía recortando su presupuesto, privatizando
las empresas públicas y reduciendo las regulaciones, especialmente aquellas que afectaban al
comercio internacional.
Chile fue el único país que prosperó bajo las políticas neoliberales de las décadas de 1980 y
1990 bajo la dictadura de Augusto Pinochet.
Cae el muro: el derrumbe del socialismo
La Unión Soviética comenzó a abrirse y el Muro de Berlín fue derribado. Alemania se reunificó
en 1990 y la mayoría de los países de Europa oriental abandonaron el comunismo. En 1991, la
Unión Soviética se desmembró.
Los problemas de la economía socialista ya eran bien conocidos para entonces: la dificultad de
planificar una economía cada vez más diversa, la falta de incentivos a causa de la debilidad del
vínculo entre el esfuerzo y la recompensa, y la extendida desigualdad políticamente determinada
en una sociedad aparentemente igualitaria. La caída del bloque socialista marcó el comienzo de
un período de «triunfalismo del libre mercado».
Un solo mundo: la globalización y el nuevo orden económico mundial
A mediados de los años noventa, el neoliberalismo se había propagado por el mundo entero. La
mayor parte del antiguo bloque socialista había sido absorbido por la economía mundial
capitalista.
En esta época se firmaron algunos importantes acuerdos internacionales que marcaron el inicio
de una nueva era de integración global.
El proceso había entrado en una etapa completamente nueva gracias a las revoluciones
tecnológicas en la comunicación (internet) y el transporte (los viajes en avión, los buques
portacontenedores), que conducían a «la muerte de la distancia». Según los globalizadores,
ahora los países no tenían otra opción que aceptar esa nueva realidad y abrirse totalmente al
comercio y las inversiones internacionales, liberalizando al mismo tiempo sus economías
nacionales.
La llamada Acumulación Originaria (1867)
Marx en este texto desarrolla que para que se desarrolle la acumulación capitalista existió una
acumulación anterior, que fue justamente, el punto de partida de la acumulación capitalista. Es
decir, en la forma de circulación, D – M – D’
Este proceso de acumulación originaria tiene dos características:
• Creación del capital (es una transformación)
El dinero y la mercancía no son capital desde un primer momento, como tampoco lo son los
medios de producción y de subsistencia. Requieren ser transformados en capital.
• Formación de dos clases sociales antagónicas (burguesía/proletariado)
Pero esta transformación misma sólo se puede operar bajo determinadas circunstancias
coincidentes: es necesario que se enfrenten y entren en contacto dos clases muy diferentes de
poseedores de mercancías. Para que la transformación del dinero, mercancía y medios de
producción en capital se lleve a cabo es necesario una clase que los valorice a partir de la
adquisión de fuerza de trabajo
¿Y cómo suceden estas dos cuestiones? Se conforma a partir de una escisión de carácter dual:
• El trabajador no es propiedad de nadie (es un trabajador libre): no existe un amo dueño del
trabajador
• Los medios de producción no son de los trabajadores: como sucedía con los campesinos en el
feudalismo
Y esta escisión dual se genera a partir de una serie de sucesos históricos que tiene lugar durante
los siglos XV y XVI. Sucesos históricos.
• Disolución de las mesnadas feudales (son los ejércitos de la nobleza): se dio a partir del siglo
XV y hasta el XVI e implicó una gran cantidad de mano de obra de trabajadores libres
• Reforma Protestante: implicó la usurpación de tierras eclesiásticas en el siglo XVI
• Desposesión violenta de campesinos
• Cercamiento de tierras comunes
• Enajenación fraudulenta de las tierras fiscales
• Despejamientos de las fincas y cottages (cabañas)

Las crisis durante el capitalismo son parte de los ciclos económicos. Son funcionales para el proceso de
concentración y centralización del capital. Etapas:
 Auge
 Crisis
 Depresión
 Recuperación
Génesis de la gran industria. Estos sucesos dieron lugar a que se creen las condiciones
materiales para el surgimiento de la gran industria, a través de las siguientes características:
• Creación del mercado interno para el capital industrial
Crecerán las ciudades y las manufacturas, porque más gente, en busca de trabajo, se verá
empujada hacia ellas. (...) Sólo la gran industria proporciona, con las máquinas, el fundamento
constante de la agricultura capitalista, expropia radicalmente a la inmensa mayoría de la
población rural y lleva a término la escisión entre la agricultura y la industria domésticorural,
cuyas raíces la hilandería y tejeduría arranca.
• Sistema colonial
El descubrimiento de las comarcas auríferas y argentíferas en América, el exterminio,
esclavización y soterramiento en las minas de la población aborigen, la conquista y saqueo
llevaron a la acumulación originaria.
• Deudas públicas
Con la deuda pública surgió un sistema crediticio internacional, que a menudo encubría una de
las fuentes de la acumulación originaria en un país determinado.
• Proteccionismo y guerras comerciales
El sistema proteccionista era un medio artificial de fabricar fabricantes, de expropiar
trabajadores independientes, de capitalizar los medios de producción y de subsistencia
nacionales, de abreviar por la violencia la transición entre el modo de producción antiguo y el
moderno.

Tendencia histórica de la acumulación capitalista


En conclusión, toda esta serie de sucesos históricos genera las condiciones materiales para el
surgimiento del modo de producción capitalista, con la creación del capital y la formación de
dos clases sociales antagónicas. El proceso de la acumulación originaria concluye entonces con:
• Disolución de la propiedad privada fundada en el trabajo propio
La expropiación del productor directo, esto es, la disolución de la propiedad privada fundada en
el trabajo propio donde el trabajador es propietario privado libre de sus condiciones de trabajo,
manejadas por él mismo: el campesino, de la tierra que cultiva; el artesano, del instrumento que
manipula como un virtuoso.
• Concentración de los medios de producción
La transformación de los medios de producción individuales y dispersos en socialmente
concentrados, y por consiguiente la conversión de la propiedad raquítica de muchos en
propiedad masiva de unos pocos, y por tanto la expropiación que despoja de la tierra y de los
medios de subsistencia e instrumentos de trabajo a la gran masa del pueblo, esa expropiación
terrible y dificultosa de las masas populares, constituye la prehistoria del capital.
Los trabajadores se han convertido en proletarios y sus condiciones de trabajo en capital
“El imperialismo, fase superior del capitalismo”. V.I.Lenin (1916)
Lenin analiza al capitalismo de su época, caracterizado por la aparición de los monopolios a
causa de la profunda concentración de la producción en empresas cada vez más grandes. Dicho
fenómeno es, según él, el más importante de la economía del capitalismo moderno.
“un rasgo extremadamente importante del capitalismo en su más alta fase de desarrollo es la
llamada combinación, o sea, el agrupamiento de distintas ramas de la industria en una sola
empresa” “hace posible las mejoras técnicas y, por tanto, la obtención de beneficios
suplementarios en comparación con las empresas “simples” y fortalece la posición de las
empresas combinadas en comparación con las “simples”, reforzando su competitividad durante
los períodos de depresión económica grave”

“Los cárteles pactan entre ellos las condiciones de venta, los plazos de pago, etc. Se reparten los
mercados. Deciden la cantidad de productos a fabricar. Fijan los precios. Reparten los beneficios
entre las distintas empresas, etc.”
Los empresarios que no forman parte de los cartels quedan, sin embargo, subordinados a ellos por diferentes
motivos: Privación de las materias primas; de la mano de obra (eran comunes los acuerdos entre los capitalistas y
los sindicatos de trabajadores para que estos sólo acepten trabajos en determinadas empresas); de los medios de
transporte; de los mercados; la política de dumping de los cartels; la falta de acceso al crédito.

II. Los bancos y su nuevo papel


Lenin observa el fenómeno de concentración de los bancos (por medio de las incorporaciones, y las absorciones a
través de la participación en los capitales de los consorcios), quienes pasan de cumplir un modesto papel de
intermediarios financieros a ser “monopolistas omnipresentes que disponen de casi todo el capital monetario de
todos los capitalistas y pequeños patrones, así como de la mayor parte de los medios de producción y las fuentes
de materias primas de uno o varios países”.
Así, “los bancos intensifican y aceleran enormemente el proceso de concentración del capital y de constitución de
monopolios”. Los bancos y los industriales se unen de tal manera, que es común en esta época la unión personal,
es decir, la inclusión de los directores de los bancos en los consejos de las empresas industriales y viceversa.
Dicha unión, se completa con la unión personal de ambos con el gobierno.
Se conforma, por el accionar de los bancos, la unión del capital bancario con el capital industrial y nace así, el
capital financiero, que es el que domina en esta etapa del capitalismo
II. El capital financiero y la oligarquía financiera
Sobre la base del capital financiero se forma la oligarquía financiera, que mediante el control de empresas
matrices ejercen el dominio sobre una gran cantidad de filiales. Esa oligarquía financiera a partir de una
participación accionaria relativamente pequeña puede ejercer control sobre una gran cantidad de esferas de la
producción.
III. La exportación de capital
A principios del siglo XX surge un enorme exceso de capital en los países avanzados. Este
exceso es causa de que el desigual desarrollo de la industria y la agricultura y los bajos niveles
de vida de las grandes masas de la población, generan un terreno adverso a la colocación
lucrativa del capital.
“Mientras el capitalismo siga siendo capitalismo, el excedente de capital no se utilizará para
elevar el nivel de vida de las masas del país, ya que esto significaría la disminución de los
beneficios de los capitalistas, sino para aumentar estos beneficios mediante la exportación de
capital a los países atrasados del extranjero”
Los países acreedores, además de obtener los beneficios propios de la propiedad del capital,
suelen obtener beneficios en los distintos tratados comerciales y de esta forma, “la utilización de
las relaciones para las transacciones ventajosas, reemplaza a la competencia en el mercado
abierto”.
IV. El reparto del mundo entre las asociaciones de capitalistas
“Las asociaciones monopolistas de capitalistas (cárteles, consorcios, trusts) se reparten entre
ellas, en primer lugar, el mercado doméstico, haciéndose de forma más o menos total con la
producción del país. Pero, bajo el capitalismo, el mercado interior está ligado inevitablemente al
exterior. Ya hace tiempo que el capitalismo creó un mercado mundial. Y a medida que se
acrecentaba la exportación de capitales y que se expandían las “esferas de influencia”

II. El reparto del mundo entre las grandes potencias


“El principal rasgo de la fase contemporánea del capitalismo es el dominio de las asociaciones monopolistas de
los grandes empresarios. Estos monopolios adquieren la máxima robustez cuando se apoderan de todas las fuentes
de materias primas, y ya hemos visto el celo que ponen las asociaciones internacionales de capitalistas para privar
a sus rivales de cualquier posibilidad de competir”
“Cuanto más desarrollado está el capitalismo, cuanto más se hace sentir la escasez de materias primas, cuanto más
cruda es la competencia y la búsqueda de fuentes de materias primas en todo el mundo, más encarnizada es la
lucha por la posesión de colonias.”
La crisis de 1929 también conocida como la gran depresión, fue una crisis financiera mundial que repercutió en
todo el mundo al quebrarse la bolsa de valores en Nueva York, como consecuencia quieran miles de bancos, se
paralizan las empresas y los negocios y a todo esto se le suman los efectos económicos de la primera guerra
mundial.
Se inició en Estados Unidos y como consecuencia se propagó el mundo, afectando la producción agrícola,
industrial y a las naciones desarrolladas y subdesarrolladas.
Las personas que más sufrieron fueron los pobres ya que vivían de salarios pequeños y como grandes
consecuencias trajo el desempleo, el hambre y enfermedades.
Como consecuencia de esto y los principios de Keynes donde sostenía acerca de la intervención del Estado
surge el estado de bienestar con los movimientos obreros, el establecimiento del liberalismo y el nacimiento de
los partidos social demócratas
El estado se preocupa por los ciudadanos. Donde promovía la intervención estatal para solucionar los problemas
económicos
La crisis de 1970. A fines de 1973. La OPEP qué es la Organización de Países exportadores de petróleo
disponen elevar drásticamente el precio del petróleo.
Así es como las políticas de demanda fueron sustituidas por las políticas de oferta lo que generó en los países
desarrollados tomar medidas de ajustes para reducir sus importaciones y aumentar sus exportaciones.
En 1979 tuve un lugar en la segunda suba de petróleo irradiando una nueva crisis mundial. Muchos países
tuvieron déficit en cuenta corriente y con la segunda ronda de aumentos hubo un descenso de precio de materias
primas y un incremento de tasa de intereses.
Argentina se endeudó a partir de 1979 debido a que no había ventas (demanda) comienzan a utilizar el dinero de
los bancos internacionales
Estructuralismo: teoría de 1949 realizada por Plebisch (Argentina). En estos momentos nos encontramos en un
América latina que había desarrollado un modelo de crecimiento caracterizado por la agroexportación y
sustentada en el crecimiento hacia afuera. La crisis internacional de la década del '30 impidió seguir creciendo a
través de las exportaciones por lo tanto los países no tenían ingresos para realizar compras externas.
La solución que encontraron pasaba por una industrialización dirigida por el estado donde debían dejar de ser
subdesarrollados y pasar a ser desarrollados.
Corriente económica que piensa que los problemas de los países de América Latina son consecuencias del
funcionamiento del sistema económico capitalista, y para resolverlos se requieren cambios estructurales
Teoría de la dependencia: para la década del 60 varios países de América latina habían transitado por la
industrialización ya que se lo veía como un método para alcanzar el desarrollo económico.
A través de estas teorías se buscaba explicar las relaciones desiguales entre países sobre todo después de la
Segunda guerra mundial. Es una corriente teórica que se enfoca en las relaciones de poder entre países
desarrollados y subdesarrollados (el centro y la periferia)
Donde los países subdesarrollados están en una posición de subordinación económica y política en relación a los
países desarrollados lo que limita su capacidad para desarrollarse.
Y aun así aunque los países subdesarrollados se industrialicen siempre primarán los ingresos en los países
desarrollados

TAYLORISMO
Para hablar del taylorismo debemos retomar la noción de proceso de trabajo, que surge de los
economistas clásicos y que formuló también Marx: todo acto específico en el cual la actividad
humana efectúa, con la ayuda de medios de trabajo, una transformación deliberada de los
objetos de trabajo, que llamaríamos materia prima, de acuerdo con una finalidad, para generar
bienes de uso que tienen un valor social

El período en que vivió Taylor fue 1856-1915. ¿En qué contexto se desarrolló su
pensamiento? En primer lugar, el de un crecimiento económico bastante rápido de la
economía norteamericana pero donde, por su escasa dotación de capital, la mayor parte se
debía a incorporación masiva de fuerza de trabajo, con una duración de la jornada muy
prolongada, con una remuneración por jornada y donde predominaba la heterogeneidad
dentro de los lugares de trabajo

Predominaba una fuerza de trabajo de mano de obra calificada: los trabajadores de oficio, los
artesanos, reunidos en una asociación profesional, una especie de antecedente de los actuales
sindicatos, que agrupaban exclusivamente a los trabajadores calificados, y cuyo conocimiento
del oficio y saber productivo no codificado, tácito y, por lo tanto, encarnado en estas
personas, era un arma importante que hacía valer

Taylor se caracterizó por tener una antropología laboral ¿Qué es lo que pensaba él de los seres
humanos? La idea central, que de alguna manera todavía predomina en algunos sectores de
nuestra sociedad, es que, por principio, todas las personas pueden hacer más de lo que hacen,
pueden trabajar más duro, pueden producir más de lo que producen.

¿Y por qué los trabajadores tendían sistemáticamente al ocio y a la vagancia y pasaban la


mayor parte del día fingiendo ante los empresarios para esconderles todo aquello que eran
capaces de hacer? Porque tenían miedo, básicamente al desempleo. Porque si mostraban al
empresario todo aquello de lo cual eran capaces seguramente los empresarios iban a exigirles
aún más, y otros colegas se iban a quedar sin trabajo.

En segundo lugar, según Taylor, otro error era el del sistema de remuneraciones. Ya que en
esa época se pagaba a el día de trabajo, y dentro de la fuerza de trabajo predominaba la
heterogeneidad, lo que ocurría con el correr del tiempo era que se autorregulaba el colectivo
del trabajo y finalmente todos terminaban trabajando al ritmo del más lento.

La tercera razón por la cual el ocio y la vagancia se podían consolidar era porque los
empresarios no conocían la organización científica del trabajo.

Para salir de esa situación, para combatir esa tendencia al ocio y la vagancia sistemática,
Taylor sostenía que hacía falta una especie de teoría
.

La búsqueda de una economía de tiempo, la búsqueda de ahorrar tiempo de trabajo; es decir, el intento
de sortear la tendencia hacia el ocio y a la vagancia. Que los trabajadores encontraran el trabajo
organizado de tal manera que no hubiera tiempos muertos, que no hubiera una porosidad en la jornada
de trabajo. El problema sería, de alguna manera, intensificar el trabajo para hacer más cosas en menos
tiempo. Entonces, lo ideal para él era que todos buscaran la prosperidad, porque ésta iba a beneficiar al
conjunto.
Había que buscar era una organización del trabajo y una organización de las empresas que hicieran
compatibles salarios altos con mano de obra barata.
- El estudio sistemático de los tiempos y de los movimientos de los trabajadores. De qué manera
los trabajadores hacían su trabajo para poder identificar en el trabajo dónde había tiempo muerto y
lograra aumentar la producción. De esta forma se introduce el cronometro.
- La instalación dentro de los talleres y de las oficinas, de la división social y técnica del trabajo.
La división técnica del trabajo es la división en tareas. En lugar de asignar a una persona el trabajo
entero desde el comienzo hasta el final, dividir el trabajo en tareas y asignar a cada trabajador una tarea
específica que tiene que ser realizada en un tiempo dado. Acento en la división que existe entre
concepción y ejecución. Él decía que a los trabajadores no hay que pagarles para concebir, hay que
pagarles para que ejecuten. Las tareas de concepción son las que están a cargo de los empresarios

División social entonces: unos conciben y otros ejecutan, y división técnica del trabajo: dividir el trabajo
en tareas
- Esto requería una estandarización de las tareas, no hacer las tareas de cualquier manera. Y
mediante la observación de tiempos y movimientos, Taylor llegaba a identificar a los trabajadores que
eran más rápidos, los más hábiles. Una vez que descubría aquel que hacía en el menor tiempo posible la
tarea, esa tarea se convertía en una norma, se estandarizaba. Y esa era la tarea a la que él llamaba la
única y mejor manera de hacer una cosa. Pero a partir del momento en que se llegaba a descubrir una
tarea que cumplía con esos requisitos todas las otras estaban prohibidas
-Otra técnica propuesta era la selección y estandarización de las herramientas. El problema era
ver cuál de esas herramientas permitía un trabajo más rápido y, por lo tanto, todas las otras
quedaban excluidas.
-También aparece la asignación por anticipado de tareas específicas a cada uno de los
trabajadores. Con la herramienta que se le indicaba y de la manera en que estaba prescripta, así
tenía que hacer su tarea. Encontrar, en el momento en que llegara a su mesa de trabajo, las
tareas ya prescriptas tal como debían realizarse.
-Una individualización del trabajo. Taylor era totalmente contrario al trabajo colectivo.
Entonces había que asignar tareas individualmente a cada trabajador. Nada de trabajar en
equipo. Nada de un trabajo colectivo. Y para instruir a los trabajadores, la formación profesional
tenía que ser especializada.
- Para tener una idea de la remuneración -según él, que pensaba que no había que pagar por día
de trabajo, sino según el rendimiento-, era necesaria una medición objetiva del trabajo realizado
por cada trabajado. Se creo la figura de los supervisores.

Taylor afirmaba que tiene que haber gente que se ocupe de producción, de comercialización, de finanzas, del
personal, hoy diríamos del sistema. Había que dividir el trabajo también dentro de la empresa y dividir la empresa
geográficamente. En un lugar se fabrica y en otro está la dirección, de alguna manera separar la fábrica de los
lugares donde se tomaban las decisiones.
La difusión del taylorismo es específica porque no tuvo una difusión rápida y masiva desde el comienzo. Pero
fueron básicamente dos hechos los que favorecieron la difusión. El primero fue la primera guerra mundial.
Estados Unidos entró tarde a esa guerra y el gobierno norteamericano le encomendó a la consultora que dirigía
Taylor la regularización de prácticamente todas las empresas, desde la provisión de los insumos hasta la
fabricación de los productos que tenían que ir al frente de batalla. Y esto le dio un prestigio enorme dentro del
sector público y, a partir de eso, el taylorismo se difundió con el apoyo del gobierno estadounidense en muchas
otras actividades y también en el sector público

La segunda ola de difusión del taylorismo ocurrió después de la segunda guerra mundial. Fue una condición para
que los distintos países recibieran la ayuda del plan Marshall, que crearan institutos de productividad o de
racionalización.
El resultado del taylorismo fue básicamente el que se pudo ver primero en la economía estadounidense, un
proceso de acumulación de capital y de incremento del valor agregado per capita -uno de los más altos de toda la
historia-, y también un disciplinamiento de la fuerza de trabajo.
Las consecuencias desde el punto de vista de los trabajadores: obviamente, una mayor intensificación del trabajo,
porque la reducción de los poros de la jornada y del tiempo muerto provocaba esta intensificación que acarreaba
una gran fatiga; una descalificación de la fuerza de trabajo, provocó obviamente una deshumanización de los
trabajadores.
EL FORDISMO

Una continuación de lo que ellos llamaban el sistema americano de manufactura. Una forma
nueva de producir, distinta de la actividad de tipo artesanal, que consistía en producir utilizando
máquinas, herramientas de propósitos únicos para fabricar piezas que fueran absolutamente
idénticas e intercambiables. Este había empezado ya a fabricar sus automóviles, pero con una
tecnología de tipo más bien artesana. la tecnología encarnada en las personas porque han
adquirido un saber productivo dentro de su propio colectivo de trabajo. REQUERIA UN
MOVIMIENTO CONTINUO SALVO EL DEL TRABAJADOR

A partir del momento en que hay una cadena de montaje ya no se puede trabajar más rápido ni más lento
que la cadena de montaje y mecánicamente aparece un sistema de regulación del trabajo humano. Es de
alguna manera producción masiva, pero rígida.
Es de alguna manera una continuación y exacerbación de la división social y técnica del trabajo. Esta
tecnología va a apoyarse en la cadena de montaje que utilizaban la fuerza de la gravedad para desplazar
las reses recurriendo a un menor esfuerzo físico por parte de sus trabajadores
El problema es que cuando se instaura esta tecnología basada sobre la cadena de montaje, se plantea un
problema de organización a la empresa.
Pero Ford pasó a la historia no solamente por la cadena de montaje, sino porque se dio cuenta de que
cuando la empresa funciona como una organización y la cadena de montaje cumple esa función, lo que
pasa afuera de la empresa es tan importante como lo que pasa adentro para los propios trabajadores.
De alguna manera Ford descubrirá que los trabajadores no sólo son fuerza de trabajo, no sólo son
productores, sino también son o pueden ser consumidores. señó al capitalismo de su tiempo. Para
lograrlo aumentó los salarios, una tecnología en materia de gestión de la fuerza de trabajo interesante. Él
pensaba que el mejor negocio que había hecho en su vida fue pasar de u$s 2,50 a u$s 5 de salario por
día, porque de esa manera pura y simplemente convirtió a sus trabajadores en consumidores.
Salarios altos, indexables y regulables; con lo cual buscaba incremento del salario según la antigüedad
en la empresa, para retener la mano de obra. Es por eso que introdujo el aguinaldo. Es de alguna manera
también un requerimiento de calificaciones profesionales pero especializadas, la supervisión y el control
de los trabajadores por parte de supervisores, el otorgamiento de complementos salariales según la
disciplina y la antigüedad

¿Cuál es la organización fordiana de la producción?


- Primero, una producción masiva de productos homogéneos.
- Segundo, una producción integrada verticalmente, sin recurrir a la subcontratación. Todas las
piezas para ensamblar un auto se producían solamente dentro de la fábrica.
- El predominio de un funcionamiento continuo. En lugar de producir pieza por pieza, pero una
después de la otra y de manera interrumpida, pasó a la cadena de montaje.
- En cuanto a la innovación, predominaban las innovaciones de proceso con respecto a las
innovaciones de producto. Es decir que periódicamente iba introduciendo modificaciones en la cadena
de montaje, pero para fabricar siempre el mismo tipo de producto.
En cuanto al proceso de trabajo:
- También insistía en la división social y técnica del trabajo, en la concentración de las decisiones
fuera del taller
- Una mecanización y sustitución del trabajo manual por el trabajo en máquina.
- La búsqueda de una reducción sistemática de los costos de producción
LA CRISIS DEL PARADIGMA TAYLORISTA Y FORDISTA
-La primera es de tipo macroeconómico y es la mundialización. Cuando el territorio nacional está como
saturado o satisfecho, estas empresas, por su propia magnitud, tienen que salir de su propio territorio
nacional e instalarse en el territorio de otros países; es de alguna manera la forma que fueron adoptando
las empresas de tipo transnacional. Esas empresas transnacionales son las que están en el origen de los
procesos de mundialización del capital y que se han transformado básicamente desde la segunda guerra
mundial hasta nuestros días.
Hay entonces una nueva jerarquía en el sistema productivo mundial y en lugar de la clásica división que
hacíamos en los sesenta (países capitalistas desarrollados, por un lado; países socialistas, por otro; países
del tercer mundo en tercer lugar),
Segunda característica: del comercio solamente de bienes se pasa, cada vez más, a un comercio también
de servicios. La mayor parte del comercio internacional es un comercio intraramas dentro de las grandes
empresas transnacionales.
Tercera característica: la inversión extranjera directa crece a un ritmo más rápido que el comercio
exterior y, obviamente, que el producto bruto interno. Pero esta inversión extranjera directa va
adoptando cada vez más la forma de inversiones de portafolios; es decir que el movimiento de capitales
se hace no sólo en bienes físicos, sino sobre todo en dinero. Globalizar la ayuda.
Este proceso de transnacionalización y de mundialización de la economía es lo que en buena medida
provocó la crisis de los años setenta, que trajo como repercusiones importantes la crisis del estado, la
movilidad tan dinámica de los capitales a lo largo del mundo, la crisis de los sistemas de seguridad
social, la crisis fiscal, tratando de reducir el déficit, bajando el costo, pero también aumentando la
presión impositiva básicamente sobre el consumo, y, sobre todo, el cambio de la relación salarial.
- Pero la crisis también se manifiesta, digamos, por razones microeconómicas en los años sesenta hubo
una caída en la tasa de crecimiento de la productividad, es decir que la productividad comenzó a crecer a
un ritmo más lento que en el pasado generando la caída de la productividad debido a la división social y
la división técnica del trabajo, porque incrementa los costos de control para que funcione o la
terciarización de la economía.
Con el taylorismo y el fordismo es prácticamente imposible que aumente la productividad y que mejore
la calidad de la producción, porque su objetivo es otro. Su objetivo era ahorrar el tiempo muerto, su
objetivo no era mejorar la calidad y responder a una demanda mucho más exigente además de los
incidentes en el trabajo.
Su concepción individualista negó las dimensiones solidarias de los seres humanos. Su desprecio por la
creatividad de los trabajadores dejó de lado una riqueza importante que podía expresarse en el proceso
productivo.
LA GLOBALIZACION
A partir de la década de los 70´ del Siglo XX comenzaron a popularizarse las políticas de apertura
financiera y comercial. Los economistas pertenecientes a la corriente dominante
(neoliberales/neoclásicos) promovieron con fuerza las políticas de libre comercio entendiendo que los
países en desarrollo podrían abrazar la senda del crecimiento a través del incremento de sus
exportaciones.
Se trata de decenas de empresas en distintos países que producen partes de bienes, dejando de lado la
integración vertical propia de las formas de producción fordista. Generalmente el Norte desarrollado se
especializa en tareas intensivas en conocimiento (diseño, marketing, logística, etc.), mientras el Sur lo
hace en tareas intensivas en mano de obra –barata-, así también como proveedor de materias primas.
El proceso de producción se organiza cada vez más en el marco de las cadenas globales de valor,
dirigidas por grandes empresas que en general tienen su casa matriz en países industrializados, y con
frecuencia dependen de redes complejas de proveedores ubicados en distintas partes del mundo.
Las grandes multinacionales comenzaron a cambiar las formas de producción tendientes a construir
verdaderas cadenas globales de valor a través del offshoring3 y la tercerización4 o subcontratación de
los procesos productivos. Este fenómeno derivó en un creciente flujo global de mercancías entre
distintos países. Como consecuencia, muchas de las empresas mundialmente conocidas ya no se dedican
a las tareas industriales de baja complejidad productiva, sino que realizan solamente aquellas tareas de
marketing y diseño.
Una cadena de valor describe el rango completo de actividades que empresas y trabajadores llevan a
cabo para obtener y transformar la materia prima en un producto, ya sea un bien o un servicio. Estas
actividades van desde el diseño hasta el soporte técnico, pasando por la producción, el marketing y la
distribución; y no se refieren únicamente a la producción física, sino también simbólica.
La tercerización consiste en adquirir sistemáticamente ciertos bienes o servicios necesarios para el
funcionamiento operativo de la firma mediante proveedores externos, aun cuando la misma esté en
condiciones de producirlos internamente o más aún, lo haya hecho previamente. En el marco de las
estructuras de gobierno, puede entenderse como un cambio desde estructuras jerárquicas hacia
relaciones de mercado.
Las actividades que usualmente se tercerizan son: la logística, ciertas tareas administrativas, la selección
y capacitación del personal, algunas actividades de marketing como publicidad e investigaciones de
mercado, y servicios generales, como limpieza, seguridad, catering, asistencia médica.
UNIDAD 4 ECONOMIA POLITICA
¿A qué llamamos “modelo de desarrollo”?
a. un patrón de acumulación dominante, que marca el funcionamiento de las actividades y los
actores económicos
b. un conjunto de relaciones políticas y de poder (dominación y subordinación) entre diversos
grupos y sus bloques, alianzas, etcétera
c. una forma de concebir el papel del Estado y de intervenir mediante las políticas públicas;
d. una cierta conformación de la estructura social
e. un determinado modelo cultural y comunicacional,
f. en el marco de un particular contexto mundial en el que nuestro país está inserto
Los países periféricos, entre los cuales se encuentra la Argentina, han sido insertados al sistema
capitalista mundial (a través de procesos de dominación colonial) en función de las necesidades
de los países centrales, y debido a ello sus estructuras productivas están especializadas en la
producción y exportación de materias primas, tienen bajo grado de integración sectorial y
territorial, y sus poblaciones sufren elevados niveles de pobreza, exclusión y desigualdad. En
otras palabras, son economías subdesarrolladas y dependientes de los países centrales.
Un modelo de desarrollo no se “implementa”. No es una decisión de un gobierno, ni de un
grupo de poder, sino un resultado de la particular forma de respuesta de los diversos actores
(que son todos ellos económicos, políticos y sociales) a las condiciones de funcionamiento
internas y externas (mundiales) de la economía en ese período particular. Los diversos modelos
de desarrollo en cierta forma son una manifestación de los distintos “proyectos de país” en
disputa
El modelo agroexportador (mae)
Suele señalarse a 1880 como la fecha aproximada de inicio del desenvolvimiento de este
modelo, coincidente con la asignada al comienzo del Estado moderno en la Argentina; y a la
crisis mundial de 1930 como el momento de su finalización. El patrón de acumulación
dominante estuvo centrado en la producción primaria (agricultura y ganadería), dirigida
principalmente a la exportación hacia los mercados europeos.
La inserción de la Argentina en el comercio mundial mostró las características típicas de una
economía periférica, proveyendo a los países centrales de materias primas, alimentos y otros
productos sin valor agregado, e importando de ellos los bienes industriales necesarios para el
consumo interno.
En la Argentina, el camino para sumarse a la modernidad capitalista occidental parecía
entonces evidente: el país debía lograr su lugar bajo el sol mediante su participación en el
creciente mercado mundial de mercancías.
En este sentido, debe tenerse en cuenta que el mercado mundial funcionaba, esencialmente, bajo
una notoria división internacional del trabajo, con un esquema en dos niveles. Por un lado,
existían los países capitalistas desarrollados, que se encargaban de producir manufacturas
industriales y poseían grandes cantidades de capitales y, por otro lado, estaban los países
periféricos y atrasados, que vendían materias primas para proveer a esas potencias.
Es allí donde la Argentina se abraza al liberalismo económico y a su presupuesto implícito, con
el esquema de la “teoría de las ventajas comparativas” planteada por el economista inglés David
Ricardo. La Argentina entonces debía aprovechar su “ventaja comparativa” más importante de
todas, que era darle lugar a su recurso más abundante y fructífero: la tierra.
Se reconocía que, si bien el país poseía las tierras con las cuales producir los bienes con los que
comerciar con el mundo, tenía igualmente dos carencias básicas para ponerlas en
funcionamiento: carecía de la población que las trabajara y del capital para explotarlas. Y ambas
cosas solo podían ser provistas por un solo lugar: Europa. De allí debían provenir tanto los
millones de inmigrantes que se pondrían a producir en este suelo como los capitales necesarios
que desarrollaran el despertar económico local.
La Argentina, ya desde el preámbulo de su Constitución, se define como una “república abierta”
para garantizar los derechos individuales “y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros,
para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo
argentino”.
El Modelo Agroexportador (MAE), en consecuencia, se basaba en una fórmula básica, aunque
efectiva: se expandía la frontera constantemente y, al llegar los capitales e inmigrantes que
pusieran a trabajar esas tierras, la producción indefectiblemente aumentaba, ampliando el
volumen del comercio.
La radicación de millones de inmigrantes alentó a la industria de la construcción porque eran
necesarias, en manera creciente, viviendas para alojarlos, amén de la obra pública indispensable
para construir rutas, caminos, puertos, escuelas, ferrocarriles o los edificios para la
administración central. Sumado a ello, la modernización implicó la llegada de servicios públicos
como el gas, el agua corriente, la electricidad, los teléfonos, correos más eficientes y mejores
comunicaciones. Por lo que el nivel cultural y educativo también tendió a elevarse
El proceso se dio en el marco de un contexto internacional que lo propiciaba. El mundo se
estaba reorganizando sobre la base de una División Internacional del Trabajo.
La expansión de la industrialización en Europa generaba una creciente demanda de alimentos y
materias primas. Sobre la base de la producción agrícola y ganadera latifundista, Argentina se
posicionó internacionalmente como “el granero del mundo”, llegando a proveer hacia la década
de 1920 el 66% de la exportación mundial de maíz, el 72% del lino, el 32% de la avena, y el
20% del trigo y harina de trigo; además del 50% de la carne.
La crisis económica mundial –que se manifestó más claramente luego del derrumbe de la Bolsa
de Wall Street en 1929–, marcó el inicio del cambio de modelo de desarrollo, y tuvo un impacto
inmediato y directo en la economía argentina. La situación política, en consecuencia, empeoró y
se generaron las condiciones para el primer golpe militar del siglo xx, que en 1930 derrocó al
segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen.
En la década de 1910 culminó la incorporación de nuevas tierras a la producción, y así llegaba a
su fin una época en la historia económica del país. El cierre de la frontera fue el principal factor
en la inevitable desaceleración de un largo ciclo de crecimiento, cuyo carácter excepcional
dependía más de las ventajas naturales del suelo de la pampa que del talento y la capacidad
productiva de los trabajadores y empresarios argentinos. El agotamiento de la reserva de tierras
libres puso techo a las posibilidades del sector agropecuario, precisamente cuando la economía
internacional se tornaba más hostil para los países exportadores de productos primarios
a. Patrón de acumulación: producción de bienes primarios (materias primas y alimentos)
destinada a la exportación, principalmente hacia Europa. Importación de la mayor parte
de los bienes manufacturados necesarios para el consumo y la producción nacional.
b. Relaciones políticas y de poder: se da un primer período (1880-1916) de
participación restringida, en un régimen oligárquico y conservador. Con la Ley Sáenz
Peña y el ascenso al gobierno de los radicales (1916-1930) se amplía la participación
política y las relaciones de poder entre los sectores terratenientes y los sectores medios
se vuelven (un poco) más equilibradas, quedando los sectores populares todavía poco
representados
c. Papel del Estado: durante todo el período el Estado actúa como promotor y
garante del proceso de inserción internacional de la Argentina a través de
la exportación de bienes primarios. Tanto la consolidación y unificación
nacional, como las políticas de reparto de la tierra, la promoción de la inmigración y el
estímulo a la inversión extranjera apuntan en este sentido.
d. Estructura social: se configura una estructura social en la que pueden distinguirse
claramente los grupos dominantes (la élite terrateniente) de los
sectores subordinados, conformados por los trabajadores del campo. Comienzan a surgir
sectores medios urbanos, de pequeños comerciantes, empleados públicos,
etcétera.
e. Contexto mundial: el capitalismo industrial se encuentra en pleno desarrollo en Europa,
generando un proceso de enorme crecimiento del comercio
internacional. En esos países hay abundancia de mano de obra y de capitales, que se
dirigen hacia los países periféricos. El mundo se organiza
sobre la base de la división internacional del trabajo
El modelo de industrialización sustitutiva de importaciones (isi)
La depresión mundial de los precios primarios puso al sector rural a la defensiva y a sufrir una
profunda crisis. Fue especialmente perturbadora la situación para el agro más que para la
ganadería. Durante toda la década de 1930 la siembra prácticamente quedó estancada, bajaron
fuertemente los rendimientos, se derrumbó el crédito y también el precio de la tierra.
En este contexto la industria comenzó a ganar un protagonismo cada vez mayor, apoyada en el
consumo y en el creciente dinamismo que empezó a tener el mercado doméstico en desmedro
del comercio mundial.
Este modelo de desarrollo tuvo su despliegue en la Argentina entre 1930 y 1976. El patrón de
acumulación dominante se basó en este período en el aumento de la producción de bienes
industriales destinados al mercado interno. En este modelo se buscó modificar el lugar en la
división internacional del trabajo que venía teniendo nuestro país en el modelo anterior
(agroexportador), típico de una economía periférica, como proveedor de materias primas,
alimentos y otros productos primarios.
Se habla entonces de una “industrialización sustitutiva de importaciones” porque a lo largo de
este período la actividad industrial creció continuamente (desplazando a las actividades
agropecuarias del primer lugar en importancia en cuanto a producción y generación de
ingresos), y lo hizo sustituyendo a las importaciones de productos extranjeros en las demandas
de consumidores y empresas nacionales-
En efecto, la Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI) nació de la urgencia de
ahorrar divisas y huir del desastre. No obstante, la “normalidad” previa a 1930 jamás retornó, lo
que permitió que la dinámica mutara en un nuevo tipo de fisonomía económica: ahora, el tipo de
crecimiento no era “hacia afuera” como en la era del MAE, sino “hacia adentro”, pues su motor
dejó de ser el mercado mundial y pasó a ser reemplazado por el mercado interno.

Para ello era necesario proteger a la incipiente industria nacional de la más consolidada
competencia extranjera (aumentando los aranceles y trabas aduaneras), fomentarla a través de
medidas específicas (créditos, subsidios, inversiones estatales) y a través del incremento en la
demanda interna (aumentando los ingresos reales de los trabajadores, es decir, su capacidad de
compra).
Muchas de las industrias se basaron en las inversiones previas, sobre todo las de la década de
1920, por lo que varias fábricas operaban con máquinas largamente usadas y obsoletas (el atraso
físico y tecnológico era notable).
Podemos distinguir varias etapas hacia adentro de la isi:
– Hasta 1945 se desarrolló una industrialización sustitutiva de importaciones relativamente
espontánea, impulsada por diversos grupos de empresas capitalistas, pero sin un claro impulso
estatal. Se basó en el aprovechamiento de las oportunidades generadas por los cambios en el
comercio internacional durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y luego de la crisis de
los años 30, cuando buena parte de los países centrales adoptaron medidas proteccionistas.
Este proceso de industrialización fue liderado por una fracción de la oligarquía terrateniente que
encontró conveniente diversificar sus capitales volcando a la producción industrial una porción
de las ganancias extraordinarias que generaban sus actividades agroexportadoras. También
fueron actores importantes en esta primera etapa las inversiones de grandes empresas de capital
extranjero.
– A partir de 1946 (desde los gobiernos de Juan Domingo Perón) se impulsó con fuerza la isi
desde las políticas estatales, promoviendo las inversiones industriales con financiamiento
accesible y protegiendo dicha producción con aranceles aduaneros y un manejo del tipo de
cambio que desestimulaba las importaciones. En esta primera etapa se privilegió el desarrollo de
la industria liviana (alimentos, textiles y metalurgia para maquinaria agrícola básica y
electrodomésticos). Para sostener estas políticas pro-industria el gobierno peronista intervino los
mercados agropecuarios, captando una parte de la renta generada por la exportación de esos
bienes y redistribuyendo dicha masa de dinero hacia la producción y el consumo industrial.
Este proceso generó el fortalecimiento de un sector de pequeños y medianos empresarios de
origen nacional y absorbió mano de obra urbana procedente de migraciones internas. El
consumo nacional fue fundamentalmente impulsado por el fortalecimiento de la capacidad de
compra de los trabajadores, a partir de una significativa mejora de sus salarios y condiciones
laborales, así como de los beneficios adicionales que el Estado garantizaba a los trabajadores
formales (obra social, jubilación, aguinaldo, vacaciones pagas, etcétera). En este período se
alcanzó una situación de “pleno empleo”. Sin embargo, esta intervención estatal favorable a los
trabajadores reforzó la disputa de los diferentes sectores sociales por el acceso al poder.
– Ya promediando la década de 1950 se pasó a una etapa diferente dentro de la misma isi, lo que
se suele denominar como segunda fase o isi “pesada”. A diferencia de la primera fase, se intentó
completar y complejizar la isi, buscando promover la producción nacional de los bienes
intermedios e insumos estratégicos que la industria productora de bienes de consumo final venía
requiriendo. La necesidad de divisas (moneda extranjera) para importaciones y de la
dependencia del sector agroexportador, único capaz de proveer esos dólares.
Desde principios de los años cincuenta hasta mediados de los sesenta se sucedieron una serie de
períodos de crecimiento económico seguidos de crisis y recesiones, denominados usualmente
como ciclos de “stop and go” porque refieren a una dinámica económica que no podía avanzar
de forma continua, sino que debía ser frenada para ordenar los desequilibrios que el propio
crecimiento generaba. Un aumento del consumo y de las importaciones llevaba hacia la escasez
de dólares, lo cual provocaba una devaluación de la moneda nacional (aumento del precio del
dólar), y esto a su vez producía un aumento en los precios de los alimentos (exportables a precio
dólar) y un encarecimiento general de los bienes de consumo (muchos de ellos importados o con
insumos importados), llevando a la economía hacia una caída de la demanda y de la producción
(recesión).
No cabe duda de que el “stop and go” era la expresión de las limitaciones productivas,
tecnológicas, organizativas y políticas internas. Reflejaba las dificultades inherentes a un
proceso de industrialización en un país con una base agraria de alta productividad en términos
internacionales, con escasa tradición empresaria moderna y con un Estado insuficientemente
preparado para impulsar el cambio estructural de la economía.
A lo largo de este período (usualmente referido como “desarrollista”), se pretendió crear en el
país un nuevo perfil industrial (consolidando las industrias de fabricación nacional de
automotores, artefactos para el hogar, industria plástica y farmacéutica, insumos químicos y
petroquímicos, hierro, acero, maquinaria y equipos para el agro y la industria, etcétera) para lo
cual se realizaron una serie de inversiones de gran magnitud y complejidad tecnológica.
También se buscó tener autonomía energética con la construcción de centrales hidroeléctricas y
atómicas para la provisión de electricidad, y se desarrollaron grandes obras de infraestructura
necesarias para la profundización y consolidación de la isi
Síntesis del periodo de isi.
a. Patrón de acumulación dominante: producción de bienes industrializados destinados al
mercado interno. Consecuentemente, pierde peso relativo la producción agropecuaria
como actividad organizadora de la vida económica del país (sin dejar de ser relevante,
en particular para la exportación y provisión de divisas).
b. Relaciones políticas y de poder: Durante este período pujan por estar en el
poder dos bloques de intereses, ninguno de los cuales puede mantenerse
en el gobierno por mucho tiempo. El primer bloque incluía a los trabajadores, el
empresariado industrial nacional y los partidos políticos populares
(fundamentalmente el peronismo); mientras que el segundo abarcaba a los
sectores terratenientes, sectores del capital transnacional y corporaciones
conservadoras
c. Papel del Estado: a lo largo de este período se observa un Estado con fuerte
papel planificador, interventor y regulador de la economía, promotor activo de
la industrialización, redistribuyendo ingresos desde sectores terratenientes
agroexportadores hacia industriales y trabajadores.
d. Estructura social: se verifican mejoras significativas en la calidad de vida
de los trabajadores, y mayoritariamente logran integrarse al esquema económico como
empleados asalariados y como consumidores.
e. Contexto mundial: luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) se desarrolla el
período conocido como los “30 años dorados” del capitalismo a nivel
mundial, en el cual se logra un crecimiento de las economías en simultáneo
con una mejora de las condiciones de vida de los sectores trabajadores, en el
marco de la conformación de Estados de Bienestar y políticas económicas
activas de orientación keynesiana que potencian y dan estabilidad a todo
el proceso.
El modelo neoliberal
El modelo neoliberal en la Argentina se despliega a partir de 1976, profundizándose luego en la
“década larga” de los noventa (1989-2001).
Se verifica una pérdida de peso de la actividad industrial y un crecimiento de la relevancia del
sector de servicios –dentro del cual se destacan las actividades financieras–mientras que el
sector primario (particularmente agropecuario) continúa manteniendo su relevancia. Uno de los
elementos que quizás mejor resuma esos cambios es el de la irrupción de la llamada “tercera
revolución industrial”. En ella los sectores insignia fueron la robótica, el microchip, la silicona y
quizás, el más importante de todos, las nuevas formas de producción que comenzaron a
extenderse. En efecto, las manufacturas de a poco dejaron de ser el sector económico más
dinámico para pasar a rivalizar con otros, donde el sector servicios no paró de ganar nuevas
posiciones.
En efecto, las dos décadas previas a los años 70 el financiamiento externo fue muy acotado y
estuvo prácticamente dominado por los organismos multilaterales como el Fondo Monetario
Internacional (FMI) o el Banco Mundial, ocupando una medida menor los créditos a
proveedores y las inversiones directas de las empresas extranjeras. Sin embargo, en la década de
1970 eso cambió rotundamente, por varias razones.
Los bancos privados de inversión –muchos de ellos ya multinacionales– pudieron acumular
tasas de ganancias realmente elevadas, expandiendo sus negocios no solo al interior de sus
países –abriendo sucursales por doquier–, sino que comenzaron un proceso de despliegue para
la colocación de sus capitales por todo el mundo
Por su parte, el shock petrolero de 1973 fue realmente un verdadero parteaguas al respecto, al
acelerar todavía más lo que estaba ocurriendo en el mundo, principalmente por dos motivos.
Uno de ellos se refiere a que a partir de ese shock los países exportadores de petróleo pudieron
acumular riquezas altísimas en muy poco tiempo, que fueron colocadas en bancos europeos y
norteamericanos. como segundo elemento, la crisis petrolera generó una recesión considerable
para las potencias centrales. Así, la recesión mundial alentó a los bancos privados a colocar sus
excedentes financieros en un nuevo lugar: los países del tercer mundo.
Estos procesos de nivel global fueron presionando para que en cada país se adoptara o impusiera
un nuevo pensamiento y programa de reformas neoliberales que abarcara:
– la apertura comercial y financiera de las economías nacionales, para consolidar el nuevo
esquema de división internacional del trabajo basado en los menores costos laborales de los
países periféricos, así como garantizar una libre entrada y salida de capitales financieros
especulativos a nivel global;
– la “desregulación” por parte de los Estados del conjunto de los mercados nacionales, incluido
el mercado de trabajo a partir de las políticas de “flexibilización laboral”;
– las privatizaciones de las empresas estatales, que tras aumentos de tarifas y reducción de la
planta de empleados serían fuentes de negocios rentables para grandes empresas
transnacionales;
Este programa de reformas neoliberales fue experimentado inicialmente en la dictadura de
Pinochet en Chile a partir de 1973, desde 1976 en la Argentina, y en los comienzos de los
ochenta se extendió a partir de los gobiernos de Margareth Tatcher (Gran Bretaña) y Ronald
Reagan (Estados Unidos).
Las políticas económicas de la dictadura (1976-1983)
Con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 llegó al gobierno un bloque de poder que llevó
adelante una sangrienta dictadura cívico-militar. Esta impulsó la transformación estructural del
modelo de desarrollo, acabando con la isi e imponiendo un modelo neoliberal
En términos generales, las políticas económicas aplicadas durante este período fueron las
siguientes:
– Apertura comercial externa: eliminación de los impuestos a la exportación y una fuerte
reducción de los aranceles aduaneros a las importaciones, lo que implicó la desprotección de las
industrias nacionales ante la entrada de productos importados baratos.
– Desregulación financiera: se impulsó una fuerte suba de la tasa de interés y se fomentó la
entrada y salida de capitales especulativos sin control por parte del Estado. A esto se suma una
serie de medidas orientadas a concentrar y extranjerizar el sistema bancario.
– Cambios en el uso del tipo de cambio: se eliminaron los tipos de cambios diferenciados que
protegían a la industria nacional.
– Control salarial, a través de políticas como el congelamiento de los salarios, concretados junto
con la abolición del derecho a huelga y la supresión de los convenios colectivos de trabajo.
Estas medidas fueron posibles en el marco de una violenta represión de los sectores
trabajadores.
Las principales consecuencias de las políticas económicas llevadas adelante por la
dictadura fueron las siguientes
– Inédita disminución de los salarios reales y redistribución regresiva de los ingresos desde los
sectores trabajadores hacia los sectores del capital más concentrado. El aumento de la tasa de
interés muy por encima de la tasa internacional, junto con el acceso a créditos blandos,
favoreció una masiva entrada de capitales especulativos en el sistema financiero local (la
“bicicleta financiera”). El mantenimiento de valor de dólar a un precio previsible y barato
(gracias a la “tablita” de Martínez de Hoz) permitió luego la fuga en dólares de la ganancia
especulativa, a la espera de la posterior maxi-devaluación del peso.
– Se inicia un proceso de desindustrialización de la estructura productiva argentina, con la
consiguiente pérdida de empleos e ingresos para los trabajadores, también posible por la brutal
represión ejercida sobre los representantes gremiales y los trabajadores en general.
– El exponencial aumento de una deuda externa (de 8 mil millones en 1976 a 45 mil millones de
dólares en 1983)

Principales políticas económicas del gobierno de Alfonsín (1983-1989)


En el primer año del gobierno democrático de Raúl Alfonsín estuvo al frente del Ministerio de
Economía Bernardo Grinspun, quien impulsó una política de expansión del mercado interno a
partir de un acuerdo social de aumentos controlados de precios y salarios, buscando contener la
inflación, pero al mismo tiempo aumentar el nivel de producción y empleo. Este intento no tuvo
buenos resultados: empresas grandes con poder monopólico en ciertos mercados de consumo
masivo no respetaron los acuerdos, los sindicatos comenzaron a reclamar aumentos salariales, el
gobierno tuvo que acceder a las demandas, lo que volvió a generar más inflación y
desfinanciamiento estatal. Todo esto en un contexto de crisis de la deuda externa, ante el
aumento de los intereses y obligaciones de pagos que el gobierno no podía afrontar. El gobierno
de Alfonsín al principio confrontó con los acreedores y el fmi.
Desde 1985 en adelante, el gobierno alfonsinista y su ministro Juan V. Sourrouille, buscaron
resolver los principales problemas económicos (inflación, recesión, deuda), siempre
pretendiendo acuerdos y apoyos con el fmi y los principales grupos económicos nacionales.
Al principio, con el Plan Austral, realizando acuerdos de precios, ajustes selectivos y propuestas
pro-industria exportadora, para sanear las finanzas públicas y mejorar la capacidad de pago de la
deuda. Luego, intentaron con estrategias más cercanas a la ortodoxia liberal de ajuste recesivo,
sacrificando la posibilidad de crecimiento del nivel de actividad en pos de frenar la inflación y
pagar la deuda. Lo cierto es que ninguno de estos planes económicos tuvo los resultados
pretendidos:
El gobierno radical, heredero de un endeudamiento cinco veces superior al valor de las
exportaciones anuales y de 20.000 millones de dólares de atrasos en los pagos, no pudo
neutralizar la puja distributiva desatada a partir de la crisis de la deuda entre las fracciones del
poder económico, aún allanándose a los intereses del gran capital interno, lo que se expresó en
una inédita espiral hiperinflacionaria y en el agravamiento de la situación económica general
El balance del período [del gobierno de Alfonsín] arroja resultados negativos en materia de
desarrollo económico, crecimiento y mejoramiento de las condiciones de vida de la población.
Se acentuaron los problemas heredados de la dictadura militar, esto es, el estancamiento del
Producto Bruto, el achicamiento del sector industrial, la caída de los ingresos de los trabajadores
y de su participación en el ingreso nacional, el aumento del desempleo y el subempleo, la caída
de la inversión, el aumento de la inflación y el incremento de la deuda externa.
La política económica del gobierno de Menem (1989-1999)
En este contexto se puso en marcha el Plan de Convertibilidad, con el objetivo declarado de
frenar de raíz el problema inflacionario, que en ese momento estaba “descontrolado”,
dificultando el funcionamiento de todo el sistema económico. La Convertibilidad requirió de
toda otra serie de medidas de política económica (y sociales) complementarias, las cuales se
constituyeron en algo así como un “programa de estabilización” de la economía argentina.
– La Convertibilidad: la Ley 23928 estableció la convertibilidad de un peso (nueva moneda,
establecida a partir de la equivalencia 1 peso = 10.000 australes) por cada dólar. Esto implicaba
que, por ley, los dólares solo podían comprarse y venderse al valor de un peso, frenando de esta
manera las expectativas inflacionarias vinculadas al aumento del precio del dólar. Esto
implicaba que el Estado debía encontrar la forma de hacerse de muchas divisas, y la forma de
conseguir esas divisas estuvo dada por las privatizaciones y el endeudamiento externo. Al
mismo tiempo, involucraba la obligación de disminuir el déficit fiscal (achicando el gasto del
Estado), que ya no podía ser financiado por el Banco Central.
– Apertura comercial y financiera externa: se profundizó aún más, con fuertes reducciones de
los aranceles a las importaciones. Esta era una parte fundamental de la política antiinflacionaria,
al someter a los productores nacionales a la competencia externa, obligándoles a bajar los
precios
– Privatizaciones de empresas públicas: se dieron tanto en el ámbito del Estado nacional como
en el de los provinciales, la mayor parte entre 1991 y 1994. El esquema de privatizaciones
incluyó a grandes empresas que involucraban un patrimonio público de enorme valor y en áreas
estratégicas. Se destacan las privatizaciones de las empresas nacionales de petróleo (ypf),
teléfonos (Entel), agua (Obras Sanitarias), gas (Gas del Estado), energía eléctrica (Segba y
otras), los trenes (Ferrocarriles Argentinos), los puertos, el correo, canales de televisión y radios,
entre otros.
– Reforma tributaria: se implementó una reforma regresiva (que impactó en mayor medida
sobre los sectores de menores ingresos), en la que se aumentaron los impuestos al consumo que
afectan con más fuerza a los más pobres (específicamente, se elevó la alícuota del iva desde un
13% hasta el actual 21% del gasto realizado por el consumidor final).
– Flexibilización laboral: se implementó a partir de diversas leyes y normativas que tendieron a
la precarización del trabajo (contratos por tiempo determinado, pasantías, baja de las
indemnizaciones por despido) y la reducción de las contribuciones patronales para obra social y
jubilaciones lo que en conjunto significaba un congelamiento o disminución de los salarios
reales.
– Descentralización, desfinanciamiento y focalización de las políticas sociales: en el campo de
las intervenciones sociales del Estado (en salud, educación, jubilaciones, protección social,
etcétera) se realizaron reformas que reemplazaron tradicionales políticas universales por nuevas
políticas sociales focalizadas solo en los sectores de mayor pobreza, con menores presupuestos
y calidad de las prestaciones
Podría decirse que el Plan de Convertibilidad resultó exitoso en su objetivo de controlar la
inflación. Efectivamente, la inflación de estos años se redujo a cifras poco significativas, y
durante los años que van entre 1991 y 1997 la economía logró crecer, con excepción del año
1995.Sin embargo, no puede afirmarse que el plan haya resultado exitoso en términos de
crecimiento del pbi
Pero, además, estas políticas implementadas tuvieron otra serie de efectos negativos:
– Notable aumento del desempleo, la subocupación y la precarización laboral: los despidos en
las empresas privatizadas, en los empleos públicos (tanto del gobierno nacional, como
provincial y municipal) y el quiebre de miles de empresas, produjeron un enorme e inédito
incremento del desempleo y la subocupación.
– Incremento de la deuda externa: se generó un círculo vicioso de endeudamiento externo, en el
que, para afrontar los intereses de la deuda contraída, el Estado debía volver a endeudarse, y así
sucesivamente.
– Empobrecimiento de gran parte de la población y empeoramiento de las condiciones de vida.
La pérdida o precarización del empleo y la disminución del salario real de los trabajadores,
hicieron que para muchas familias resultara difícil sostener sus condiciones de vida.
El 2001
El gobierno de Menem, reelecto en 1995, fue perdiendo popularidad a medida que pasaban los
años y las consecuencias sociales de sus políticas se percibían más claramente. En las elecciones
de 1999 triunfó la fórmula opositora Fernando de la Rúa. Esta propuesta política –que proponía
eliminar la corrupción y mejorar el bienestar social– fracasó de manera estrepitosa, y luego de
dos intensos años –en los que no hubo alejamiento, sino más bien continuidad con las políticas y
prácticas menemistas–, tuvo que dejar el gobierno en medio de una de las mayores crisis
sociales, políticas y económicas de la historia argentina.
En un contexto de creciente fuga de divisas, el año se inició con un promocionado “blindaje
financiero”, que en realidad era un préstamo de 40 mil millones de dólares por parte del fmi y
otros organismos internacionales, proceso que terminaría acabando con la convertibilidad en
poco tiempo más.
El gobierno de De la Rúa, golpeado y desorientado, convocó a Domingo Cavallo (muy poco
tiempo antes, uno de sus mayores opositores políticos) y le ofreció el manejo de la economía. El
ex funcionario de Menem y la dictadura profundizó el ajuste a través de una política de “déficit
cero”, que implicaba reducir el gasto estatal. Así, en julio de 2001, en medio de una gran crisis
económica y social, el gobierno redujo un 13% los salarios de todos los empleados estatales y
de los jubilados, ignorando el efecto multiplicador de semejante ajuste. En medio de un
incendio, pretendió apagar el fuego arrojando nafta.
La actividad económica seguía cayendo, el desempleo seguía subiendo (ya superaba el 20%) y
ante la falta de empleos e ingresos millones de personas se incorporaron al“Trueque”.
En las elecciones legislativas de octubre de 2001, la Alianza perdió 5 millones de votos en
relación con los obtenidos dos años antes, el peronismo volvió a ser mayoría en el Congreso, y
los votos nulos o en blanco (que representaban un “voto bronca”) superaron el 20% a nivel
nacional, con picos en Santa Fe, Buenos Aires y Capital.
A principios de diciembre, De la Rúa y Cavallo decretaron un “corralito” que impedía disponer
con libertad del dinero depositado en las cuentas bancarias. Esto se hizo para impedir un retiro
masivo y generalizado, ante los rumores de que los bancos podían quebrar y no reconocer sus
deudas con los depositantes. Sin embargo, a esa altura del año los actores más poderosos de la
economía ya habían retirado 10 mil millones de dólares de los bancos y habían fugado 30 mil
millones de dólares al exterior, por lo que el corralito afectó fundamentalmente a los pequeños y
medianos ahorristas y al conjunto de los trabajadores que tenían sus sueldos depositados en los
bancos.
El 20 de diciembre el presidente renunció, y en los siguientes 15 días fue sucedido por 4
presidentes peronistas designados por el Congreso, siendo finalmente Eduardo Duhalde quien
decretó el fin de la convertibilidad e impulsó una mega-devaluación del peso y una
“pesificación” de las deudas en dólares.
La política económica del kirchnerismo (2003-2015)
Luego de 5 años de una profunda depresión económica (1998-2002), los gobiernos kirchneristas
tuvieron la clara voluntad de reorientar la política económica en función de lograr objetivos
concretos en términos de recuperación del crecimiento de la producción, del consumo y del
empleo. Los resultados globales del período en términos de crecimiento fueron contundentes
A partir del primer gobierno kirchnerista, en 2003, se inició una década de crecimiento que se
constituyó en la expansión ininterrumpida más pronunciada de la historia argentina. El elevado
crecimiento de la década analizada no solo fue el más alto históricamente de la Argentina, sino
que también superó al que registraron las mayores economías latinoamericanas.
El patrón de crecimiento fue diferente al de la década del noventa: en lugar de estar basado en
los servicios, se apoyó en la producción de bienes, en especial industriales. En realidad, hubo
notables aumentos del producto en todos los sectores productores de bienes, tanto los
industrializados, como las materias primas, en particular las agrícolas. Sin embargo, el
crecimiento a partir de 2003 no se explica por el aumento de las exportaciones de soja –como
sugieren algunos relatos–, sino fundamentalmente por el aumento de la demanda interna
Entonces, si bien hubo un significativo aumento de la producción de bienes agrícolas en los
primeros años del kirchnerismo, el patrón de crecimiento en estos años se apoyó básicamente en
la producción de bienes industriales destinados al mercado interno, fortalecido por el aumento
de la capacidad de consumo de la población trabajadora gracias a la recuperación del empleo y
sostenido también por políticas públicas
Se le otorgó creciente importancia al desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas,
por considerarlas centrales para el desarrollo productivo del país. Se aumentó significativamente
el presupuesto destinado al sistema científico nacional, lo cual permitió, por ejemplo, un notable
incremento del plantel de investigadores financiados por el Conicet y la “repatriación” de más
de 1300 científicos argentinos que estaban desarrollando investigaciones en el exterior.
Como era previsible, una política de promoción y protección de la producción nacional, que
benefició en especial al sector de las pequeñas y medianas empresas (pymes), redundó en un
significativo aumento de los puestos de trabajo (alrededor de 5 millones de nuevos empleos
entre 2003 y 2015) y una notable caída de la tasa de desempleo. De manera simultánea, se
produjo una reducción del empleo no registrado, que en 2004 superaba el 45% y descendió a
valores en torno al 33% en 2015.
Estas mejoras en el empleo sirvieron para una recuperación progresiva del salario y de las
condiciones laborales de los sectores trabajadores. A medida que se iba recuperando el empleo,
se fue recuperando el poder adquisitivo de los salarios: entre 2004 y 2014 el incremento del
salario real para los asalariados registrados fue del 37,5%. Desde 2004 se conformó el Consejo
del Salario que determinó anualmente el aumento del Salario Mínimo Vital y Móvil, que sirve
de referencia para el conjunto de la economía
Inicialmente, a partir del aumento del empleo y de los salarios reales, los aumentos del poder
adquisitivo se reflejaron en altas tasas de crecimiento del consumo, que se convirtió en el
“motor del crecimiento” en este esquema económico.
En este sentido, además de la intervención estatal en la promoción de las negociaciones
paritarias recién mencionadas, fueron importantes las políticas públicas que apuntaron a
aumentar los ingresos de los sectores sociales más vulnerables. Por otro lado, la implementación
de la Asignación Universal por Hijo (auh) significó una ampliación significativa (entre un 30 y
un 50%) de los ingresos de las familias con hijos de madres/padres desocupados o con empleos
informales
El sistema de universidades públicas creció fuertemente en cantidad de instituciones (24 nuevas
entre 2003 y 2015) y de estudiantes que accedieron a la educación superior. El programa
Conectar Igualdad (que incluyó la entrega de 5 millones netbooks a estudiantes de escuelas
públicas secundarias), fortaleció con acceso a bienes tecnológicos la política de aumentar la
cantidad de niños y adolescentes que van a la escuela.
En sintonía con los intentos de mayor intervención y regulación de los mercados, los gobiernos
kirchneristas asumieron en general un discurso “anti-liberal” y “pro-estado”, en el marco de una
“batalla cultural”.
Tal vez el problema más profundo y estructural que el kirchnerismo no logró resolver es el de la
“restricción externa”: se trata de la escasez de dólares necesarios para hacer frente al pago de las
importaciones y de la deuda externa, y a la demanda de esta moneda por parte de las empresas y
de sectores de la población con capacidad de ahorro. Estos dólares pueden ser provistos por las
exportaciones, por las inversiones extranjeras o por nuevo endeudamiento. Esta restricción
externa (que afecta a la economía argentinacada vez que se avanza en el proceso de
industrialización y que en el período de la isi provocaba la dinámica del “stop and go” antes
explicada)
La restricción externa es la manifestación de un conjunto de problemas de carácter estructural y
acumulativo de la economía argentina: una industria dependiente de los insumos y tecnologías
importadas, que en estos años de crecimiento no sumó capacidades de sustituir esos insumos
con producción nacional.
Herencia: problemas a resolver.
Problemas sobre endeudamiento. Necesidad de encarar una nueva renegociación de la deuda
externa
Crisis social y económica. Un amplio espectro de la población se encontraba en pobreza además
de los movimientos sociales
Cierre de fábricas y caída del empleo formal. Generalización del empleo informal
Políticas económicas y sociales.
Objetivos: retribuir la renta e impulsar la demanda interna y disminuir la atención social
Prestación jubilatoria anticipada
Asignación universal por hijo en 2009
Programas jóvenes con más y mejor trabajo, programa jefes y jefas de hogar desocupados,
manos a la obra, protección al niño, adolescente y la familia, poblaciones indígenas etcétera
Vuelva a regir el consejo del salario mínimo y se restablecen las paritarias
Caída de la pobreza el desempleo y el trabajo informal
Motores del crecimiento:
Los sectores que más crecieron fueron los productores de materias primas y los sectores
industriales.
La devaluación permitió mejorar la competitividad y significó una barrera las importaciones
dado que estás se encarecieron
Inflación: a partir de 2007 la inflación comenzó a crecer. El estado intervino a través de precios
cuidados y subsidios a los servicios públicos.
Restricción externa: la industrialización llegó un límite en el cual demandó divisas. A partir del
2011 se inició una política más agresiva de proteccionismo y se estableció restricciones
cambiarias.

El gobierno de Macri (desde 2016) y la vigencia del modelo neoliberal


En diciembre de 2015 asumió el gobierno el empresario Mauricio Macri, quien ganó las
elecciones en alianza con el radicalismo. El gobierno de Macri llevó a cabo un nuevo giro en la
orientación predominante de las políticas económicas argentinas.
Adoptando un discurso liberal (similar al de las gestiones de la última dictadura y de la década
de los noventa), el nuevo gobierno levantó las regulaciones (“se liberaron los cepos”) de los
mercados cambiario y comercial, lo que generó una fuerte devaluación del peso (el dólar pasó
de 10 a 16 pesos) y un aumento significativo de las importaciones.
la inflación aumentó fuertemente en 2016, superando el 40% interanual, la inflación anual más
alta desde la salida de la convertibilidad. Los precios se aceleraron como resultado de la
devaluación y de un fuerte aumento de las tarifas de los servicios públicos y los insumos para la
producción (luz, gas, agua, transportes, combustibles, etcétera), debido a la disminución de los
subsidios que el Estado destinaba a estos sectores, y a la desregulación del funcionamiento de
estos mercados.
El conjunto de medidas adoptadas generó fuertes caídas en el consumo, la producción, y el
empleo: se redujo notablemente el consumo, con caídas del orden del 8% en comercios, 15% en
supermercados y 21% en shoppings; se produjo una fuerte retracción de la producción, siendo la
industria y la construcción los sectores con mayores caídas, lo que explica que haya habido más
de 100.000 despidos en empresas privadas y gran cantidad de suspensiones o reducciones
horarias y salariales.
La política económica de la Alianza Cambiemos ha impulsado el regreso de las altas tasas de
interés, la especulación financiera, la fuga de capitales y el acelerado endeudamiento externo.
En los primeros meses del gobierno, la tasa de interés subió fuertemente, con la supuesta
intención de contener la suba del dólar y de los precios
los gobiernos kirchneristas no habían logrado consolidar un cambio de modelo al no resolver
ciertos problemas estructurales de la economía argentina. El gobierno asumido en diciembre de
2015 lejos de “mantener lo que se hizo bien” y avanzar en la resolución de los problemas
pendientes, está llevando adelante una política de retorno a los lineamientos del neoliberalismo

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