Clase de Tai Chi Chuan
En una sesión de Tai Chi Chuan se realizan ejercicios de calentamiento y estiramiento
suaves que nos dotan de flexibilidad de forma gradual. Ejercicios de respiración que
incrementan la oxigenación y nos enseñan a respirar de forma completa. Al
incrementar la ventilación de los pulmones el organismo es capaz de liberar de forma
más eficiente las toxinas y generar más energía, el corazón se beneficia de ello. Estos
ejercicios están especialmente indicados para casos de asma o tabaquismo
El Tai Chi se caracteriza por movimientos de torsión que refuerzan los tendones, las
articulaciones y la estructura ósea por lo que está indicado en casos de artrosis. Y un
trabajo constante de los músculos de la espalda y de la columna vertebral con lo que
se puede hacer frente a lesiones como hernias discales y lumbalgias. La práctica de la
relajación de hombros y cuello alivia los dolores provocados por las contracturas
musculares en estas zonas que producen mareos y cefaleas.
Es un ejercicio que se realiza bajo la fuerza de gravedad que soporta usualmente el
cuerpo en su posición natural. Efectúa un masaje suave de todos los órganos internos
y de las capas de músculos y tejidos conjuntivos que reactiva el metabolismo.
Desarrolla la capacidad de trabajar concentrados sin tensión. Después de la práctica,
estaremos descansados y relajados. Con la sensación de haber realizado ejercicio
físico. Revitalizados.
Finalmente, la práctica de la relajación nos enseñará a reconocer y liberar la tensión
que acumulamos día a día y con la que convivimos sin ser conscientes, en situaciones
ordinarias.
El hecho de que se trate de un Arte Marcial nos permitirá disponer de una guion sobre
el que avanzar en un continuo desafío al tiempo que mejora nuestro estado de salud.
Poco a poco nos introduciremos en los conceptos de la filosofía oriental que nos
conducirán a una meta, un camino, la longevidad basada en el cultivo de nuestra
energía.
Una clase de tai chi chuan incluye un período inicial de Chi Kung (ejercicios
energéticos) y calentamiento articular, seguido por la práctica de secuencias de
movimientos lentos y fluidos ("formas") donde se trabajan el equilibrio, la respiración
y la concentración. Las clases buscan cultivar la energía (chi), mejorar la flexibilidad
y la fuerza, y fomentar un estado de calma y conciencia corporal.
Partes de una clase
Calentamiento y Chi Kung:
La clase empieza con ejercicios de calentamiento para las articulaciones y una serie
de ejercicios de Chi Kung, que son movimientos suaves diseñados para activar y
equilibrar la energía vital (chi).
Práctica de las Formas:
Luego, se trabajan las secuencias de movimientos fluidos y lentos, conocidas como
"formas". Estas secuencias combinan posturas, movimientos circulares, y un cambio
constante de peso para entrenar la coordinación y el equilibrio.
Respiración y Meditación:
La respiración controlada y la concentración mental son fundamentales en cada
movimiento, por eso a menudo se llama al tai chi "meditación en movimiento".
Movimientos Suaves y Circulares:
Los movimientos son diseñados para ser lentos, suaves, continuos y en forma de
espiral o círculo, lo que ayuda a relajar el cuerpo y a fortalecer los tendones y
ligamentos.
Concentración y Amabilidad:
El ambiente de una clase suele ser de concentración y amabilidad, permitiendo que
estudiantes de diferentes niveles practiquen juntos.
Mejora del Equilibrio y la Conciencia Corporal:
El cambio constante de peso y la alineación de la columna, así como el enraizamiento
en el suelo, son aspectos clave para mejorar el equilibrio y la seguridad en el
movimiento.
El objetivo:
Aumentar la flexibilidad y el rango de movimiento.
Fortalecer el cuerpo, especialmente las piernas, y mejorar el equilibrio.
Cultivar la energía (chi) y la armonía entre el cuerpo y la mente.
Reducir el estrés y promover la tranquilidad mental.
Clase de Chi Kung
Una clase de Chikung combina movimientos lentos y suaves, respiración profunda y
concentración mental para promover la salud y el bienestar. La sesión inicia con un
calentamiento y movimientos de relajación, seguido por la práctica de secuencias de
ejercicios que buscan armonizar cuerpo, mente y respiración. La atención se enfoca
en la sincronización de los tres procesos vitales, el desarrollo de una postura firme y
relajada, y el movimiento fluido y consciente para integrar la energía y cultivar la
calma interior.
Partes de una clase de Chikung
1. Calentamiento y relajación inicial:
Automasaje: Se comienza frotando manos para generar calor y se realizan masajes en
cabeza, cuello, hombros y otras partes del cuerpo para activar meridianos y relajar la
musculatura.
Liberación de articulaciones: Se hacen círculos suaves con el cuello, las muñecas y la
cintura, y se realizan movimientos para soltar y flexibilizar las articulaciones.
2. Práctica de secuencias y tablas:
Coordinación de movimiento y respiración: Se aprenden conjuntos de movimientos
muy precisos (tablas), que deben ser ejecutados de forma lenta, suave y tranquila.
Enfoque mental: La mente se enfoca en los movimientos y la respiración, buscando
un estado de calma y concentración, mientras se visualiza el flujo de energía.
Ejercicios específicos: Se pueden practicar series como el Baduanjin ("Ocho
Ejercicios Preciosos"), que trabaja el equilibrio, la movilidad y la fuerza de forma
progresiva.
3. Armonización y conclusión:
Enraizamiento: Se busca desarrollar una conexión con la tierra, sintiendo el equilibrio
y la base sólida del cuerpo, como un árbol echando raíces.
Cierre de la sesión: La clase puede terminar con ejercicios de respiración profunda,
un masaje en el abdomen para almacenar energía, o una relajación final que deja el
cuerpo y la mente en un estado de calma y vitalidad.