UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 1
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Productividad y calidad de vida
1. Necesidades básicas, calidad de vida y productividad.
En 1950 la población mundial se cifraba en 2 500 millones de personas. En el año
2000 alcanzará los 6200 millones, aumento que equivale al 250 por ciento en
apenas cincuenta años. Más del 90 por ciento de ese aumento se va a producir en
los países en desarrollo. En el año 2000 cerca de 1 000 millones de personas vivirán
por debajo de la línea de la pobreza y a duras penas podrán satisfacer sus
necesidades básicas. Estas necesidades básicas son:
Alimentación: Alimentación diaria suficiente para producir la energía necesaria
para vivir y trabajar.
Vestido: Suficiente ropa y calzado para poder estar limpio y protegido contra la
intemperie.
Alojamiento: Alojamiento que dé abrigo en condiciones saludables y esté dotado de
algunos enseres domésticos y muebles.
Seguridad: Protección contra la violencia y contra el desempleo y que permita
satisfacer las necesidades personales en la enfermedad o en la vejez.
Salud y servicios esenciales: Agua potable, saneamiento, acceso a la utilización
de energía, asistencia médica, educación y medios de transporte.
La aspiración de los segmentos de la población más acomodados es elevar aún más
su nivel de vida y mejorar su calidad de vida. Esto representa una mejora en la
calidad de los bienes básicos y en la variedad y cantidad de bienes de que dispone
una persona para poder optar entre diversas posibilidades. Por ejemplo, en relación
con la vivienda, el vestido o los alimentos.
A fin de que una sociedad o nación pueda elevar el nivel de vida de su población,
tendrá que aumentar al máximo el rendimiento de sus recursos o mejorar la
productividad para que la economía crezca y sea capaz de sostener una mejor
calidad de vida.
2. ¿Qué es la productividad?
´´Productividad´´ es la relación entre producción e insumo.
puede utilizarse para valorar o medir el grado en que puede extraerse cierto
producto de un insumo dado. Aunque esto parece bastante sencillo cuando el
producto y el insumo son tangibles y pueden medirse fácilmente, la productividad
resulta más difícil de calcular cuando se introducen bienes intangibles.
¿Por qué es importante la productividad?
El aumento de la productividad de nuestra empresa es importante porque nos
permite mejorar la calidad de nuestro trabajo. La productividad es un factor
determinante en el crecimiento económico, esto es para las empresas como hasta
para un país.
Tener en cuenta nuestros niveles de productividad nos permite conocer cómo será
nuestro crecimiento a largo plazo, siendo así un factor importante, también, para
poder determinar objetivos y procesos en nuestra industria. Un análisis completo de
productividad implica ahorro de costos y ahorro de tiempo. Un buen resultado es el
hecho de combinar perfectamente todos los recursos que nos permiten la
producción de determinado bien o servicio.
Factores que ayudan a mejorar la productividad.
Mejorar la productividad es un objetivo de la mayoría de las empresas, ya que como
dijimos anteriormente, influye directamente sobre nuestra economía. Cuando
hablamos de mejorar la productividad también hablamos de competitividad. Hay
factores que deberíamos tener en cuenta en el momento que planteamos como
objetivo mejorar nuestra productividad, algunas de las tácticas más utilizadas para
ello son:
Lanzar productos nuevos constantemente.
Mejorar el servicio al cliente.
Llegar a otros mercados.
Abrir nuevas unidades de negocios.
Bajar los costos, bajando los precios.
Trabajar por objetivos.
Tener identificado los recursos empleados para cada tarea.
Contar con procesos formalizados.
3. Productividad en la empresa
La productividad en una empresa puede estar afectada por diversos factores
externos, así como por varias deficiencias en sus actividades o factores internos.
Entre otros ejemplos de factores externos cabe mencionar la disponibilidad de
materias primas y mano de obra calificada, las políticas estatales relativas a la
tributación y los aranceles aduaneros, la infraestructura existente, la disponibilidad
de capital los tipos de interés, y las medidas de ajuste aplicadas a la economía o a
ciertos sectores por el gobierno. Estos factores externos quedan fuera del control del
empleador. No obstante, examinaremos otros factores que están sometidos al
control de los directores de las empresas.
Los factores de insumo y producto en una empresa En una empresa típica la
producción se define normalmente en términos de productos fabricados o servicios
prestados. En una empresa manufacturera los productos se expresan en número,
por valor y por su grado de conformidad con unas normas de calidad
predeterminadas.
Por otro lado, la empresa dispone de ciertos recursos o insumos con los que crea el
producto deseado. Estos son:
Terrenos y edificios: En un emplazamiento conveniente.
Materiales: Pueden transformarse en productos destinados a la venta, como
materias primas o materiales auxiliares, por ejemplo, disolventes u otros productos
químicos y pinturas que se necesitan en el proceso de fabricación, y el material de
embalaje.
Energía: En sus diversas formas como electricidad, gas, petróleo o energía solar.
Máquinas y equipo: Necesarios para las actividades de explotación de la empresa,
incluso los destinados al transporte y la manipulación, la calefacción o el
acondicionamiento de aire, el equipo de oficina, las terminales de computadora,
entre otros.
Recursos humanos: Hombres y mujeres capacitados para desempeñar la
actividad operacional, planificar y controlar, comprar y vender, llevar las cuentas y
realizar otras actividades como las de mantenimiento o trabajos administrativos y de
secretaría.
Otro factor de producción o insumo es el capital que, aun sin definirse aquí, se
incluye implícitamente puesto que se emplea para financiar la compra de terrenos,
maquinaria, equipo, materiales y trabajo, y para pagar los servicios prestados por los
recursos humanos.
La utilización que se hace de todos estos recursos agrupados determina la
productividad de la empresa.
Mejorar la productividad en las industrias:
En cualquier sector industrial que se desempeñe una empresa es importante
también medir la productividad:
Relevar los trabajos manuales.
Incorporar nuevas tecnologías y actualizar los procesos.
Tener una fuente con todos los datos necesarios agrupados.
Invertir en capacitaciones y educación de los empleados.
Invertir en mantenimiento
Estos puntos mencionados anteriormente son importantes para tener en cuenta al
momento de relevar la productividad en las industrias, ya sea de la construcción, de
la metalmecánica o cualquier otra.
4. Cometido de la dirección
La dirección de una empresa está encargada de velar por que los recursos de la
empresa antes mencionados se combinen de la mejor manera posible para alcanzar
la máxima productividad. En cualquier empresa de más de una persona (y en cierta
medida incluso en las empresas unipersonales), el cometido de la dirección es
coordinar esos recursos y utilizarlos de una manera equilibrada. Si la dirección no
hace lo necesario, la empresa terminará por fracasar.
En su búsqueda de una mayor productividad, una dirección preocupada por la
eficiencia trata de influir en alguno de los dos componentes o en ambos: la
producción (es decir, los productos y servicios) o los insumos (es decir, los cinco
recursos a su disposición). De ese modo la dirección puede producir una cantidad
mayor de productos o servicios con los mismos insumos, o unos productos o
servicios de mejor calidad y/o de mayor valor, o puede conseguir un mejor resultado
modificando la índole de los insumos, verbigracia por medio de inversiones en
tecnología avanzada, sistemas de información y computadoras o utilizando otras
fuentes de materias primas o energía.
No obstante, es raro que un director o un pequeño equipo de personal de dirección
pueda por sí solo ocuparse de la administración corriente de una empresa y al
mismo tiempo dedicar el tiempo y la energía necesarios para pensar en las diversas
cuestiones que entraña un mejoramiento de la productividad. Es más frecuente que
para el desempeño de esta tarea cuente con especialistas, entre ellos los
encargados del estudio del trabajo.
El estudio del trabajo es una disciplina fundamental dentro de la gestión empresarial
que se enfoca en analizar, mejorar y optimizar los procesos laborales para aumentar
la eficiencia y la productividad en las organizaciones. Comprende diversas técnicas y
métodos destinados a analizar los tiempos, movimientos, métodos de trabajo y
condiciones laborales para eliminar desperdicios, reducir costos y mejorar la calidad
de los productos o servicios.
Entre las principales herramientas utilizadas en el estudio del trabajo se encuentra el
análisis de tiempos, que consiste en medir y registrar el tiempo que lleva realizar
cada tarea dentro de un proceso, identificando así oportunidades de mejora y
estableciendo estándares para optimizar la eficiencia. Asimismo, el análisis de
movimientos se concentra en estudiar los movimientos físicos de los trabajadores
para eliminar gestos innecesarios y mejorar la ergonomía en los puestos de trabajo,
reduciendo la fatiga y previniendo lesiones laborales.
El objetivo principal del estudio del trabajo es diseñar sistemas y métodos de trabajo
más eficientes, que permitan aprovechar al máximo los recursos disponibles,
minimizar los costos y maximizar la productividad. Al implementar mejoras en los
procesos laborales, las empresas pueden lograr una mayor competitividad en el
mercado, satisfacer las necesidades de los clientes de manera más efectiva y
aumentar la satisfacción de los empleados al ofrecer condiciones laborales óptimas.
El estudio del trabajo también se preocupa por la calidad de vida laboral,
reconociendo la importancia de un equilibrio entre la productividad y el bienestar de
los empleados. Busca implementar políticas que fomenten un ambiente laboral
saludable, incentivando la participación, la comunicación efectiva y el desarrollo
profesional.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen Capítulo 2
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
Estudio del trabajo y productividad
El estudio del trabajo es el examen sistemático de los métodos para realizar
actividades con el fin de mejorar la utilización eficaz de los recursos y de establecer
normas de rendimiento con respecto a las actividades que se están realizando.
Por tanto, el estudio del trabajo tiene por objeto examinar de qué manera se está
realizando una actividad, simplificar o modificar el método operativo para reducir el
trabajo innecesario o excesivo, o el uso antieconómico de recursos, y fijar el tiempo
normal para la realización de esa actividad. La relación entre productividad y estudio
del trabajo es, pues, evidente. Si gracias al estudio del trabajo se reduce el tiempo
de realización de cierta actividad en un 20 por ciento, simplemente como resultado
de una nueva ordenación o simplificación del método de producción y sin gastos
adicionales, la productividad aumentará en un valor correspondiente, es decir, en un
20 por ciento.
1. Cómo está constituido el tiempo total de un trabajo.
Puede considerarse que el tiempo que tarda un trabajador o una máquina en
realizar una actividad o en producir una cantidad determinada de cierto producto
Contenido de trabajo significa, la cantidad de trabajo de un producto dado o en un
proceso medido en «horas de trabajo» o en «horas de máquina».
- Una hora de trabajo es el trabajo de una persona en una hora.
- Una hora-máquina es el funcionamiento de una máquina o de parte de una
instalación durante una hora.
El contenido básico de trabajo es el tiempo que se invertiría en fabricar un producto
o en realizar una operación si el diseño o la especificación del producto fuesen
perfectos, el proceso o método de fabricación se desarrollasen a la perfección y no
hubiese pérdida de tiempo por ningún motivo durante la operación (aparte de las
pausas normales de descanso a que tiene derecho el operario). El contenido básico
de trabajo es el tiempo mínimo irreductible que se necesita teóricamente para
obtener una unidad de producción.
Al contenido de trabajo vienen a sumarse los elementos siguientes:
A. Contenido de trabajo suplementario debido a deficiencias en el diseño o
en la especificación del producto o de sus partes, o a la utilización
inadecuada de los materiales.
El tiempo y los desechos innecesarios (que producen un aumento del costo del
producto) pueden atribuirse de diversas formas a deficiencias del diseño del
producto o de sus partes o a un control incorrecto de la calidad.
A.l. Deficiencia y cambios frecuentes del diseño. El producto puede estar
diseñado de manera que requiera un gran número de piezas no normalizadas que
alargan el tiempo de montaje.
A.2. Desechos de materiales. Los componentes de un producto pueden estar
diseñados de tal modo que sea necesario eliminar una cantidad excesiva de material
para darles su forma definitiva.
A.3. Normas incorrectas de calidad. Las normas de calidad que pecan por exceso
o por defecto pueden incrementar el contenido de trabajo.
B. Contenido de trabajo suplementario debido a métodos ineficientes de
producción o de funcionamiento.
Un método de trabajo deficiente que produzca movimientos innecesarios de las
personas o los materiales puede ocasionar un tiempo improductivo y un aumento de
los costos. Análogamente, el tiempo improductivo puede deberse a métodos
inadecuados de manipulación, un mal mantenimiento de la maquinaria o el equipo
que provoque frecuentes averías o un control incorrecto de las existencias que
cause retrasos debido a la falta de productos o piezas o un aumento de los costos
como consecuencia de un almacenamiento excesivo de materiales.
B.l. Mala disposición y utilización del espacio. El espacio utilizado para cualquier
operación representa una inversión. La utilización adecuada del espacio es una
fuente importante de reducción de los costos, particularmente cuando una empresa
está expandiéndose y necesita aumentar su área de trabajo.
B.2. Inadecuada manipulación de los materiales. Las materias primas, las piezas
y los productos acabados se trasladan constantemente de un lugar a otro durante un
trabajo de producción.
B.3. Interrupciones frecuentes al pasar de la producción de un producto a la de
otro. Mediante una planificación y un control de las actividades de producción
adecuados se puede lograr que un lote o serie de producción siga inmediatamente a
otro con miras a eliminar o reducir al mínimo el tiempo improductivo de la
maquinaria, el equipo o el trabajador.
B.4. Método de trabajo ineficaz. Aunque su secuencia esté bien planificada, todas
o algunas de las operaciones pueden resultar complicadas.
B.5. Mala planificación de las existencias. En cada operación normalmente se
piden y almacenan con antelación materias primas y en cada etapa de la operación
se almacenan existencias de los llamados «materiales en curso de ejecución» o
productos semiacabados y diversas piezas temporalmente en espera de ser
procesados.
B.6. Averías frecuentes de las máquinas y el equipo. Un mal mantenimiento de la
maquinaria y el equipo puede causar frecuentes paralizaciones, que producen un
tiempo improductivo en espera de las reparaciones. La instalación de un sistema
preventivo y el lanzamiento de campañas de mantenimiento garantizarían el buen
funcionamiento de la maquinaria y el equipo.
C. Contenido de trabajo resultante principalmente de la aportación de recursos
humanos.
Los trabajadores de una empresa pueden influir voluntaria o involuntariamente en el
tiempo de las operaciones como sigue:
C.1. Absentismo y falta de puntualidad. Si la dirección no crea un clima de
trabajo seguro y satisfactorio, los trabajadores pueden reaccionar ausentándose del
trabajo, llegando tarde o trabajando despacio deliberadamente.
C.2. Mala ejecución del trabajo. Si los trabajadores están inadecuadamente
capacitados, es posible que haya que volver a realizar el trabajo debido a su mala
ejecución. Se pueden producir también pérdidas a causa de un desperdicio de
materiales.
C.3. Riesgo de accidentes y lesiones profesionales. Si la dirección no consigue
establecer un lugar de trabajo seguro e higiénico, se pueden producir accidentes o
enfermedades profesionales que afectarán a la moral del personal y aumentarán el
absentismo.
2. Correlación de diversos métodos utilizados para reducir el tiempo
improductivo.
Ninguno de los métodos que hemos examinado puede realmente aplicarse
aisladamente: cada uno de ellos influye en los demás y es influido por ellos.
la planificación de la producción se facilitará si una buena política de personal y un
sistema de incentivos bien aplicado alientan a los trabajadores a ser cumplidores. La
normalización de los productos y de las piezas facilitará el control de los materiales
al disminuir la variedad de los materiales que se han de comprar y tener en stock.
Reducción del contenido de trabajo inherente al producto.
Si el diseño de un producto no permite utilizar los procesos y métodos de fabricación
más económicos, ello suele deberse a que los diseñadores no conocen bien tales
procesos; es lo que ocurre sobre todo en la industria metalúrgica, la fabricación de
muebles y la confección. Para evitarlo, es preciso que el personal de la oficina de
estudios y el de producción colaboren estrechamente desde el principio. Si el
artículo ha de fabricarse en grandes cantidades o formar parte de una serie de
productos similares fabricados por la empresa, convendrá buscar la manera de
simplificar la producción en la fase de estudio aplicado del producto. Entonces, el
personal de producción puede examinar los componentes y montajes y sugerir las
modificaciones necesarias, antes de invertir dinero en herramientas y equipo de
producción. Para reducir el contenido del trabajo inherente al producto se puede
utilizar las siguientes técnicas:
− El estudio previo del producto y el análisis del valor, reducen el exceso de
contenido de trabajo debido a deficiencias de diseño.
− La especialización y la normalización permiten emplear procedimientos de gran
producción.
− El estudio del mercado, de la clientela y de los productos garantiza normas
acertadas de calidad.
− La investigación del producto y el análisis del valor reducen el contenido del
trabajo debido al exceso de material.
Reducción del contenido de trabajo debido al proceso o al método. Es corriente hoy
en día, entre las empresas que han heredado su manera de trabajar de la industria
mecánica he haya un departamento encargado de la planificación del proceso, el
cual especifica la maquinaria necesaria para fabricar el producto y sus partes
componentes, los tipos de herramientas, su velocidad de rotación, la cadencia de
avance del material a través de las distintas operaciones y otras características
relativas al funcionamiento de la maquinaria.
La disposición de la fábrica, del taller o del lugar de trabajo y los métodos que aplica
el operario son el campo de acción del estudio de métodos, una de las dos
disciplinas del estudio del trabajo. Para reducir el contenido del trabajo inherente al
producto se puede utilizar las siguientes técnicas:
− La planificación del proceso asegura la elección de maquinaria apropiada.
− La planificación y la investigación del proceso garantizan la buena marcha de los 1
procedimientos. − La planificación del proceso y el estudio de métodos aseguran la
elección acertada de las herramientas.
− El estudio de los métodos reduce el contenido de trabajo imputable a la mala
disposición de los locales.
− El estudio de métodos y la formación del operario reducen el contenido de trabajo
imputable a malos métodos de trabajo.
Reducción del tiempo improductivo imputable a la dirección.
La responsabilidad de la dirección de lograr una productividad elevada es siempre
decisiva, particularmente en lo que atañe a la reducción del tiempo improductivo,
que puede ser causa de grandes pérdidas, aun cuando sean excelentes los métodos
de trabajo.
La reducción del tiempo improductivo comienza con la orientación que los directores
de la empresa adopten en cuanto a la clientela que se propongan conquistar. El nivel
de productividad que pueda lograrse dependerá de si la empresa decide
especializarse en un número reducido de productos fabricados en gran cantidad al
menor costo posible, para poder venderlos a bajo precio, o si trata más bien de
atender a los pedidos especiales de cada cliente. Fabricar gran variedad de
productos significa detener la maquinaria con frecuencia para adaptarla a cada uno
de ellos; de esa forma, los operarios no pueden adquirir rapidez porque no practican
bastante ninguna tarea.
La normalización de los componentes contribuirá también a reducir el tiempo
improductivo. Suele ser posible estandarizar la mayoría de los componentes de una
serie de modelos del mismo tipo, con lo que se consigue prolongar las series de
producción e invertir menos tiempo en la adaptación de la maquinaria.
Los trabajadores y las máquinas pueden permanecer inactivos por no estar listos los
materiales o las herramientas en el momento preciso. El control de materiales sirve
para prever y obtener a tiempo lo que se necesitará y a la vez para abastecer en las
condiciones más económicas y no tener que acumular demasiadas existencias, lo
que evidentemente reduce los fondos inmovilizados en existencias y en almacenes.
Para reducir el tiempo improductivo imputable a la dirección se puede utilizar las
siguientes técnicas: − La comercialización y la especialización reducen el tiempo de
inactividad debido a la variedad de productos.
− La normalización reduce la inactividad debida a períodos cortos de producción.
− La investigación del producto reduce el tiempo improductivo debido a cambios de
diseño.
− El control de la producción basado en la medición del trabajo reduce la inactividad
debido a la mala planificación.
− El control de materiales reduce la inactividad por falta de materias primas.
− La conservación reduce la inactividad de hombres y máquinas por averías.
− La conservación reduce el tiempo improductivo debido al mal estado de las
instalaciones.
− La mejora de las condiciones de trabajo permite trabajar con mayor regularidad.
− Las medidas de seguridad reducen el tiempo improductivo debido a accidentes.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen Capítulo 3
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
Enfoque del estudio del trabajo
1. ¿Cuál es la utilidad del estudio del trabajo?
El estudio del trabajo da resultados porque es sistemático, tanto para investigar los
problemas como para buscarles solución. Pero la investigación sistemática requiere
tiempo y, por eso, en todas las empresas, salvo en las más pequeñas, las personas
que mandan no pueden encargarse del estudio del trabajo.
Para enterarse a fondo de lo que ocurre en el lugar o zona donde se trabaja es
indispensable estudiar y observar continuamente, y por sí mismo, el desarrollo de
las actividades. Esto significa que el estudio del trabajo deberá encomendarse
siempre a quien pueda dedicarse a él exclusivamente y sin ejercer funciones de
dirección, a alguien que pertenezca a la línea jerárquica asesora y no de mando'. El
estudio del trabajo es un servicio a los directores y mandos intermedios.
A las razones expuestas pueden añadirse las que resumimos a continuación:
1) Es un medio de aumentar la productividad de una fábrica o instalación mediante
la reorganización del trabajo, método que normalmente requiere poco o ningún
desembolso de capital para instalaciones o equipo.
2) Es sistemático, de modo que no se puede pasar por alto ninguno de los factores
que influyen en la eficacia de una operación, ni al analizar las prácticas existentes ni
al crear otras nuevas, y que se recogen todos los datos relacionados con la
operación.
3) Es el método más exacto conocido hasta ahora para establecer normas de
rendimiento, de las que dependen la planificación y el control eficaces de la
producción.
4) Puede contribuir a la mejoría de la seguridad y las condiciones de trabajo al
poner de manifiesto las operaciones riesgosas y establecer métodos seguros para
efectuar las operaciones.
5) Las economías resultantes de la aplicación correcta del estudio del trabajo
comienzan de inmediato y continúan mientras duren las operaciones en su forma
mejorada.
6) Es un «instrumento» que puede ser utilizado en todas partes. Dará buen
resultado dondequiera que se realice trabajo manual o funcione una instalación, no
solamente en talleres de fabricación, sino también en oficinas, comercios,
laboratorios e industrias auxiliares, como las de distribución al por mayor y al por
menor y los restaurantes, y en las explotaciones agropecuarias.
7) Es relativamente poco costoso y de fácil aplicación.
8) Es uno de los instrumentos de investigación más penetrantes de que dispone la
dirección. Por eso es un arma excelente para atacar las fallas de cualquier
organización, ya que al investigar un grupo de problemas se van descubriendo las
deficiencias de todas las demás funciones que repercuten en ellos.
Conviene analizar más detenidamente este último punto. Como el estudio del
trabajo es sistemático y obliga a examinar en persona todos los factores que
influyen sobre la eficacia de una operación dada, pondrá de manifiesto las
deficiencias de todas las actividades relacionadas con esa operación. Por ejemplo,
la observación puede mostrar que un operario pierde tiempo porque tiene que
esperar que le entreguen el material o porque se ha descompuesto la máquina con
que trabaja. Ahí se ve en seguida que está mal organizado el control de materiales o
que el jefe de mantenimiento descuida la conservación de la maquinaria.
También puede haber pérdida de tiempo si las series de producción fijadas son
demasiado breves y exigen el reajuste constante de las máquinas; pero esto no
podrá comprobarse sin observaciones prolongadas para apreciar si el grado en que
se interrumpe el trabajo es indicio de que está mal planeada la producción o de que
merece que se investigue la política de ventas.
El estudio del trabajo actúa como el bisturí del cirujano, exponiendo a la vista de
todos las actividades y el funcionamiento, bueno o malo, de una empresa. Porque
tiene ese carácter «revelador», es preciso manejarlo, como el bisturí del cirujano,
con cuidado y destreza.
2. Técnicas del estudio del trabajo y su interrelación.
La expresión «estudio del trabajo» comprende varias técnicas, y en especial el
estudio de métodos y la medición del trabajo. ¿Qué son esas dos técnicas y qué
relación tienen entre sí?
El estudio de métodos es el registro y examen crítico sistemáticos de los modos de
realizar actividades, con el fin de efectuar mejoras.
La medición del trabajo es la aplicación de técnicas para determinar el tiempo que
invierte un trabajador calificado en llevar a cabo una tarea según una norma de
rendimiento preestablecida.
El estudio de métodos y la medición del trabajo están, pues, estrechamente
vinculados. El estudio de métodos se relaciona con la reducción del contenido de
trabajo de una tarea u operación.
En cambio, la medición del trabajo se relaciona con la investigación de cualquier
tiempo improductivo asociado con ésta, y con la consecuente determinación de
normas de tiempo para ejecutar la operación de una manera mejorada, tal como ha
sido determinada por el estudio de métodos.
3. Procedimiento básico para el estudio del trabajo.
Es preciso recorrer ocho etapas fundamentales para realizar un estudio del trabajo
completo, a saber:
1) Seleccionar el trabajo o proceso que se ha de estudiar.
2) Registrar o recolectar todos los datos relevantes acerca de la tarea o proceso,
utilizando las técnicas más apropiadas (que explicaremos en la Segunda parte) y
disponiendo los datos en la forma más cómoda para analizarlos.
3) Examinar los hechos registrados con espíritu crítico, preguntándose si se justifica
lo que se hace, según el propósito de la actividad; el lugar donde se lleva a cabo; el
orden en que se ejecuta; quién la ejecuta, y los medios empleados.
4) Establecer el método más económico, teniendo en cuenta todas las
circunstancias y utilizando las diversas técnicas de gestión (que se describen en la
Tercera parte) así como los aportes de dirigentes, supervisores, trabajadores y otros
especialistas, cuyos enfoques deben analizarse y discutirse.
5) Evaluar los resultados obtenidos con el nuevo método en comparación con la
cantidad de trabajo necesario y establecer un tiempo tipo.
6) Definir el nuevo método y el tiempo correspondiente, y presentar dicho método,
ya sea verbalmente o por escrito, a todas las personas a quienes concierne,
utilizando demostraciones.
7) Implantar el nuevo método, formando a las personas interesadas, como práctica
general aceptada con el tiempo fijado.
8) Controlar la aplicación de la nueva norma siguiendo los resultados obtenidos y
comparándolos con los objetivos.
Las etapas 1, 2 y 3 son inevitables, ya se emplee la técnica del estudio de métodos
o la medición del trabajo; la 4 forma parte del estudio de métodos corriente,
mientras que la 5 exige la medición del trabajo. Es posible que, después de un
cierto tiempo, el nuevo método requiera una modificación, en cuyo caso se lo
reexaminaría siguiendo la secuencia anterior.
4. Estudio del trabajo y administración de la producción.
Cuando hizo su aparición el estudio del trabajo en la primera mitad de este siglo
como una técnica destinada a racionalizar y a medir el trabajo, el interés se centró
en la economía del movimiento. Por eso se le designó con el nombre de estudio de
tiempos y de movimientos.
Más tarde, empezó a abarcar otros aspectos del trabajo de observación y análisis y
la primera designación fue sustituida por la de estudio del trabajo. Simultáneamente,
a finales de los años cuarenta y más tarde en el decenio de 1960 se crearon otras
disciplinas, a saber: la ingeniería industrial y la gestión de la producción,
respectivamente.
Estas disciplinas diferían del estudio del trabajo en el sentido de que se
consagraban a aumentar la eficiencia de una actividad de producción en conjunto, y
no sólo de los métodos de trabajo. De modo que la gestión moderna de la
producción se ocupa de diversos aspectos de la producción como el diseño del
producto, el control de la calidad, la disposición del espacio y manipulación de los
materiales, la planificación y el control de la producción, la gestión del
mantenimiento e invariablemente el estudio del trabajo.
Estas técnicas pueden aplicarse, aisladas o conjuntamente, en la empresa.
Además, con el tiempo muchas de ellas comenzaron a recurrir cada vez más a
métodos cuantitativos perfeccionados como la investigación operativa para resolver
incluso los problemas operacionales más complicados.
Los avances en las esferas de los ordenadores y de los sistemas de información
contribuyeron a que las técnicas de gestión de la producción alcanzaran su nivel
actual.
En la actualidad la mayoría de las empresas u organizaciones medianas y grandes
en México realiza estudios y aplicaciones para aumentar su productividad. Sin
embargo frecuentemente se confunden los términos productividad y
producción. Productividad es la relación cuantitativa entre lo que producimos y los
recursos que utilizamos y Producción se refiere a la actividad de producir bienes y/o
servicios.
El Estudio del Trabajo nos presenta varias técnicas para aumentar la
productividad. Existen dos ramas del estudio del trabajo:
Estudio de métodos
Estudio de tiempos
El estudio del trabajo implica analizar la manera de hacer la transformación en cada
etapa del proceso a esto le llamamos «estudio de métodos».
Antes de estudiar trabajos concretos, el técnico debe examinar el flujo general del
producto por las instalaciones. Comprender la situación actual permite estar
preparado para mejorarla. En el caso de un producto que se va a fabricar, se debe
dividir primero en partes y después estudiar la secuencia de fabricación de los
componentes y la secuencia de ensamble de éstos, el subensamble, el producto
terminado y el empaque de salida.
El estudio de métodos; permite analizar el proceso para mejorarlo y determinar el
mejor método de hacer el trabajo.
Actualmente las organizaciones, han de conciliar la satisfacción de sus clientes con
la eficiencia económica de sus actividades.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen Capítulo 4
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
El factor humano en la aplicación del estudio del trabajo
1. Ei factor humano en las actividades de la empresa.
El factor humano es uno de los elementos más fundamentales en las actividades de
la empresa, porque es por medio de personas como la dirección puede controlar la
utilización de sus recursos y la venta de sus productos o servicios.
Para dar lo mejor de sí mismo, un empleado debe estar motivado para hacerlo. Los
directores o gerentes deben poder indicar un motivo o razón para exigir que se haga
algo o para que los empleados quieran hacerlo.
Tiene escasa utilidad que la dirección prepare planes elaborados o dé instrucciones
para realizar diversas actividades si las personas que se supone han de poner en
práctica los planes no desean hacerlo, aunque puedan tener que hacerlo. De lo
contrario, el resultado sería un esfuerzo sin entusiasmo y una ejecución descuidada.
La coacción no sustituye a la actuación libre y voluntaria. Por este motivo, los
empleados de todos los niveles deben tener la sensación de pertenecer a la
empresa; debe desarrollar un sentido de seguridad y sentir que trabajan en un
entorno seguro, saludable y enriquecedor. Cuando esto sucede, aportarán no sólo
su trabajo, sino también muchas sugerencias útiles que pueden contribuir a mejorar
la productividad, y estarán dispuestos a ayudar a la persona que realice el estudio
del trabajo a establecer métodos perfeccionados.
Una de las mayores dificultades para obtener la cooperación activa de los
trabajadores es el temor de que un aumento de la productividad produzca
desempleo. A los trabajadores les asusta la idea de que a causa de su propio
esfuerzo puedan perder su empleo. Esta inquietud es mayor cuando la tasa de
desempleo ya es elevada y un trabajador que pierde su puesto de trabajo tiene
dificultades para encontrar otro.
Hasta en los países industrializados en los que los niveles de desempleo son
relativamente menores que en los países en desarrollo este temor es muy real en
quienes ya han estado desempleados.
Este es el motivo por el que, a menos que se les garantice una asistencia adecuada
para afrontar sus problemas, los trabajadores podrán oponer resistencia a cualquier
medida que teman, con razón o sin ella, que les dejará sin trabajo, aunque sea
temporalmente.
Incluso con garantías escritas, las medidas adoptadas para elevar la productividad
pueden topar con resistencia.
Frecuentemente es posible reducir esta resistencia a un mínimo si todas las
personas afectadas entienden la índole y la razón de cada medida adoptada y
participan en su aplicación.
Los representantes de los trabajadores deben conocer las técnicas para aumentar la
productividad para que puedan explicárselas a sus colegas y utilizar su conocimiento
para que no se tomen disposiciones que les perjudiquen. Los comités mixtos de
productividad y los comités de empresa constituyen la mejor manera de poner en
práctica estas salvaguardias.
Si la dirección es capaz de crear un entorno de trabajo satisfactorio en la empresa y
una cultura que tenga en cuenta y estimule la mejora de la productividad, el personal
directivo, los supervisores y los trabajadores de la empresa podrán considerar que
poseen conjuntamente el programa de realización de un estudio del trabajo.
2. El estudio del trabajo y la dirección de la empresa.
Todo estudio analítico del trabajo bien hecho es tan sistemático que
implacablemente va poniendo al descubierto, uno por uno, los puntos donde se
desperdician tiempo y energías. Para suprimir ese desperdicio hay que determinar
sus causas, que suelen ser la mala planificación y organización, un control
insuficiente o una formación inadecuada.
Como la empresa contrata gerentes, directores, inspectores y demás para ocuparse
de eso, se podría suponer que no supieron cumplir sus funciones. Además, la mayor
productividad que suele originar un estudio del trabajo bien hecho agravará la
impresión desfavorable.
La aplicación de esa técnica en un taller puede provocar una reacción en cadena de
investigaciones y mejoras que se extenderán por toda la fábrica, desde el
departamento de ingeniería hasta los de contabilidad, diseño y ventas.
Puede ocurrir que el trabajador calificado se sienta incómodo como un novato al ver
que con los métodos que aplicó durante años desperdicia tiempo y energías, y que
los obreros recién contratados que conocen los nuevos métodos pronto lo superan
en cantidad y calidad de producción.
Una técnica con efectos tan importantes debe, evidentemente, aplicarse con el
mayor cuidado y tacto. A nadie le gusta que se ponga en evidencia su fracaso,
especialmente ante sus superiores.
El trabajador pierde la confianza en sí mismo, empieza a preguntarse si no será
reemplazado por otro y se deja dominar por la inseguridad. A primera vista, este
resultado del estudio del trabajo puede parecer injusto. Los directores,
contramaestres y trabajadores, en términos generales, son gente honrada y
laboriosa, que desempeña su cometido lo mejor que puede.
En todo caso, no son menos inteligentes que los especialistas en estudio del trabajo,
y con frecuencia tienen muchos años de experiencia y grandes conocimientos
prácticos. Si no han sacado el máximo partido de los recursos disponibles, ello se
debe generalmente a que nadie les ha enseñado un método sistemático, como el
estudio del trabajo, para resolver los problemas de organización y ejecución del
trabajo y a que muchos desconocen su utilidad.
Para que el estudio del trabajo se aplique con éxito en una empresa es
indispensable contar con la comprensión y apoyo del personal dirigente en todas sus
categorías, desde la más alta a la más baja.
Si el alto personal de dirección, el director general, el gerente o el presidente de la
compañía no comprende la labor que intenta realizar el especialista en estudio del
trabajo o no le presta el máximo apoyo, no cabe esperar la comprensión ni el apoyo
del personal dirigente de las categorías inferiores.
Si el especialista tiene diferencias con dicho personal, lo cual es posible en tales
circunstancias, comprobará que si recurre a la dirección general lleva las de perder
por mucha razón que tenga. No debe olvidarse que en toda organización cada
persona tiene tendencia a amoldarse a la actitud de sus superiores.
Por consiguiente, el primer grupo de personas a quienes hay que explicar la
finalidad y las técnicas del estudio del trabajo es el de los mandos: el director o
gerente general y, cuando se trata de grandes compañías u organizaciones, los jefes
de departamento y sus ayudantes.
Es corriente en muchísimos países que se organicen cursillos de «iniciación» para el
alto personal de dirección antes de comenzar a aplicar el estudio del trabajo.
La mayoría de las escuelas, establecimientos técnicos, institutos de
perfeccionamiento de personal de dirección y organizaciones de estudio del trabajo
organizan cursillos para los directores de las compañías que mandan personal a
especializarse en esa materia.
No es fácil organizar cursos de un estudio del trabajo, por breves y sencillos que
sean; por eso aconsejamos con insistencia a los especialistas recién formados que
no traten de hacerlo por sí solos, sino que soliciten ayuda y asesoramiento.
Sin embargo, es importante que el personal de estudio del trabajo de la empresa
tome parte activa en los cursos, a condición de que conozca la materia a fondo y
sepa enseñarla.
3. El estudio del trabajo y los capataces.
El problema más difícil del especialista en estudio del trabajo tal vez estribe a
menudo en la actitud de los capataces y jefes de taller. Tendrá que conquistarlos si
desea lograr buenos resultados; si le son hostiles, pueden incluso impedirle
cualquier realización.
Para el obrero, el capataz y sus ayudantes representan la dirección y basará su
actitud en la de ellos, del mismo modo que los jefes de departamento en la del
director. Si se nota que el capataz opina que eso del estudio del trabajo es una
estupidez, los trabajadores no respetarán al especialista y no harán nada por poner
en práctica sus propuestas, que de todas maneras les llegarán por intermedio del
capataz.
Antes de que el especialista empiece su labor, se deberán explicar con mucho
cuidado al capataz el propósito detallado del estudio del trabajo y los
procedimientos que se aplicarán, de modo que comprenda exactamente lo que se
va haciendo y por qué se hace.
En caso contrario, es probable que el capataz ponga dificultades, si no verdaderas
trabas, por muchas razones, y entre ellas:
1) Es el más afectado por el estudio del trabajo; le están impugnando el trabajo que
ha dirigido muchos años; si gracias al estudio del trabajo aumenta
considerablemente la eficacia de las operaciones bajo su responsabilidad, tal vez
piense que quedará desprestigiado ante sus superiores y sus subordinados.
2) En la mayoría de las empresas que no emplean especialistas con ese fin, le
compete al capataz dirigir la ejecución de una operación determinada: establecer los
programas y métodos de trabajo, fijar los horarios y tasas a destajo, contratar y
despedir a los obreros. El capataz pensará que ha perdido categoría por el simple
hecho de que le hayan quitado algunas de esas funciones, y a nadie le gusta perder
categoría.
3) Si surgen conflictos o si hay agitación, el capataz es el primer llamado a resolver
la situación, y le será difícil hacerlo con justicia si no comprende el problema.
4. El estudio del trabajo y los trabajadores.
Según los especialistas en ciencias del comportamiento, lo que mueve a las
personas a actuar de tal o cual modo es el deseo de satisfacer determinada
necesidad. Una de las teorías más ampliamente aceptadas a ese respecto es la
establecida por Abraham Maslow, quien afirmó que cada individuo tiene ciertas
necesidades esenciales y que éstas se articulan entre sí conforme a un orden
jerárquico. Según Maslow, cada una de las necesidades empezará a ejercer su
influencia motivadora solamente cuando se haya satisfecho en gran parte la
necesidad precedente en la jerarquía.
Uno de los resultados interesantes de las investigaciones realizadas en este sector,
y que viene al caso en este contexto, es el descubrimiento de que los trabajadores,
para satisfacer sus necesidades de afiliación, se asocian a fin de formar grupos
informales de diversos tipos. Así es como suelen participar en un grupo de trabajo,
es decir, un grupo compuesto por los que ejecutan una tarea en común.
Este fenómeno significa que en cada organización existe una estructura formal y
otra informal. La estructura formal es la establecida por la dirección de la empresa
conforme a relaciones de autoridad. Pero también está la organización informal,
compuesta por un gran número de grupos informales que tienen sus propios
objetivos y actividades y reflejan los sentimientos de sus miembros.
Se descubrió que cada grupo espera que sus miembros se ajusten a cierta norma
de conducta, porque en caso contrario el grupo no puede lograr su objetivo, ya se
trate de ejecutar una tarea o de servir como medio para mantener relaciones de
amistad. Se comprobó que el grupo de trabajo tiende a establecer entre sus
miembros un determinado cupo de producción, que no siempre se ajusta al deseado
por el contramaestre o el director de la empresa.
En el caso típico, el trabajador producirá más o menos en función del cupo
tácitamente aceptado, y aquel cuya producción esté muy por encima o muy por
debajo del cupo y que, por consiguiente, se desvíe apreciablemente de la norma
será objeto de presiones por parte del grupo para que se ajuste a ella.
5. El especialista en estudio del trabajo.
hay ciertos requisitos y cualidades que son esenciales para el éxito.
Instrucción. Toda persona que haya de aplicar el estudio del trabajo en una
empresa deberá poseer, como mínimo indispensable, una buena instrucción
secundaria, con el grado de bachiller o un equivalente. Lo mejor es que posea un
título universitario, de preferencia, como ingeniero o director de empresa.
Experiencia práctica. Es deseable que los candidatos a cargos de especialistas en
estudio del trabajo posean experiencia práctica de las industrias donde vayan a
ejercer y hayan tenido que ocuparse realmente de uno o varios procesos de
producción. Esto les permitirá comprender lo que es una jornada de trabajo en las
condiciones que rodean al trabajador medio con quien tratarán. La experiencia
práctica también les granjeará el respeto de capataces y trabajadores, y el hecho de
poseer conocimientos de mecánica permite adaptarse a la mayoría de las
industrias.
Cualidades personales. Quien quiera dedicarse a mejorar métodos de trabajo
deberá poseer inventiva, ser capaz de idear mecanismos y dispositivos sencillos,
que con frecuencia ahorran gran cantidad de tiempo y esfuerzo, y de obtener la
cooperación de ingenieros y técnicos para perfeccionar su procedimiento.
Todas esas cualidades, y particularmente el don de gentes, se pueden cultivar y
acentuar con una enseñanza adecuada. Este aspecto de la formación del
especialista en estudio del trabajo se descuida con demasiada frecuencia por
creerse que basta con designar la persona más adecuada. En la mayoría de los
cursos de estudio del trabajo es necesario dedicar más tiempo al aspecto humano
de su aplicación.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen Capítulo 5
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
Condiciones y medio ambiente de trabajo
1. Consideraciones generales.
Cada día se reconoce más la interdependencia entre las condiciones de trabajo y la
productividad. La primera revelación en este sentido fue cuando se comprendió que
los accidentes de trabajo tenían repercusiones económicas, y no sólo físicas,
aunque al principio sólo se tuvieron en cuenta sus costos directos (asistencia
médica e indemnizaciones).
La disminución de la productividad y el aumento de las piezas defectuosas y de los
descartes de la producción imputables a la fatiga provocada por horarios de trabajo
excesivos y malas condiciones de trabajo - sobre todo en lo que concierne a la
iluminación y la ventilación - han demostrado que el organismo humano, pese a su
inmensa capacidad de adaptación, tiene un rendimiento mucho mayor cuando
funciona en condiciones óptimas. Es más, en ciertos países en desarrollo se ha
comprobado que es posible aumentar la productividad mejorando simplemente las
condiciones en que se desarrolla el trabajo.
En términos generales, las técnicas modernas de gestión no han dado la debida
importancia a la seguridad e higiene en el trabajo y a la ergonomía, a pesar de la
tendencia moderna a considerar una empresa industrial como un sistema global o
una combinación de subsistemas.
2. Organización de la seguridad e higiene del trabajo.
El método más eficaz para obtener buenos resultados en la prevención de los
accidentes de trabajo abarca los elementos siguientes:
Reconocimiento de la importancia de la responsabilidad del empleador de
garantizar que el lugar de trabajo sea seguro y no presente riesgos para la salud
de los trabajadores.
Adopción de una política de seguridad e higiene del trabajo que prevea el
establecimiento de una buena organización de la seguridad e higiene en la
empresa.
Estímulo de una amplia participación de los trabajadores en las actividades de
seguridad e higiene en el lugar de trabajo, con inclusión de la creación de
comités de seguridad, servicios de inspección e investigación de los accidentes,
y el nombramiento de especialistas.
Se debe dedicar tiempo y energías suficientes para realizar estas actividades de
capacitación. Los trabajadores nuevos deben recibir una orientación sobre sus
tareas para que aprendan a desempeñar su trabajo de una manera segura. Esta
capacitación inicial debe ir seguida de una capacitación regular de actualización.
Los miembros del comité de seguridad y los representantes de seguridad deben
recibir una formación especializada para apoyar y facilitar el mejoramiento del
entorno de trabajo. La capacitación de los directores, gerentes y supervisores es
particularmente importante y se debe hacer hincapié en las medidas destinadas a
mejorarla.
3. Criterios de seguridad.
El estudio de los riesgos profesionales en la industria moderna ha revelado la
naturaleza sumamente compleja de las posibles causas de los accidentes de
trabajo y las enfermedades profesionales. Accidentes de trabajo Las causas de los
accidentes de trabajo nunca son sencillas, incluso en los accidentes aparentemente
banales, lo que explica la multiplicidad y variedad de clasificaciones de tales
accidentes.
Las estadísticas muestran que las causas más corrientes no estriban en las
máquinas más peligrosas (como las sierras circulares, las máquinas moldeadoras
de broca o las presas mecánicas, por ejemplo) o en las sustancias más peligrosas
(explosivos, líquidos inflamables volátiles, sustancias químicas), sino en actos tan
comunes como tropezar, caerse, manipular o utilizar objetos sin cuidado o emplear
instrumentos manuales, o ser golpeado por algún objeto que cae, así mismo las
víctimas más frecuentes de accidentes no son los discapacitados sino, por el
contrario, las personas más aptas desde el punto de vista físico y psico sensorial,
es decir, los trabajadores jóvenes.
Las medidas de higiene industrial son similares a las que se han mencionado
anteriormente con respecto a la prevención de los accidentes. No obstante, cabe
señalar un aspecto importante. La higiene en el trabajo se estudia desde hace
mucho menos tiempo que la seguridad. Se trata de una disciplina que supone a la
vez conocimientos médicos y técnicos, por lo que es esencial que la dirección de la
empresa se ocupe del problema y adopte los medios más adecuados para
resolverlo; sin embargo, no hay un sistema de aplicación universal, puesto que
cada uno debe responder a las circunstancias propias de la empresa y de sus
trabajadores.
4. Prevención de accidentes industriales.
La prevención de incendios y, en ciertos casos, de explosiones, así como las
medidas apropiadas de protección, deberían ser objeto de una atención particular,
sobre todo en los países de clima cálido y seco y en ciertas industrias donde los
incendios pueden provocar extensos daños materiales y, si se declaran en horas de
trabajo, lesiones e incluso la muerte.
El primer principio de la prevención de incendios es diseñar los edificios, los
procesos y las instalaciones de almacenamiento de modo que se limite la posible
confluencia de oxígeno, combustible y un aumento de la temperatura.
El segundo principio consiste en eliminar o reducir las fuentes de calor o ignición
para limitar el aumento de la temperatura. Se deben adoptar medidas como la
limitación de la llama abierta, por ejemplo, mediante la utilización de sopletes y la
eliminación del humo de los cigarrillos.
Al establecer un plan de emergencia se debe hacer una distinción entre la
planificación en el lugar y fuera del lugar. Un plan claro y adecuadamente
estructurado se ha de basar en un informe de seguridad bien preparado y que
pueda emplearse rápida y eficazmente si se produce un accidente importante.
5. Locales de trabajo
Sería inapropiado exponer aquí los detalles técnicos relativos al emplazamiento y
construcción de las fábricas, pero sí es necesario conocer y aplicar ciertos
principios básicos si se desea que la dirección obtenga resultados viables.
El especialista en el estudio del trabajo deberá tener en cuenta este aspecto, sobre
todo al estudiar la disposición de las instalaciones. Al preparar la disposición del
lugar de trabajo, deberá hacerse hincapié en la necesidad de aislar toda actividad
que sea peligrosa o que pueda resultar perjudicial. Siempre que sea posible, los
locales de trabajo deben construirse sobre el nivel del suelo y estar dotados de
ventanas con una superficie total que no sea inferior al 17 por ciento de la superficie
del piso. Los techos no deben estar a una altura inferior a 3 metros y cada
trabajador debe poder disponer, como mínimo, de 10 metros cúbicos de aire (o más
si las temperaturas o el nivel de la contaminación atmosférica son elevados). Para
precaverse contra los accidentes, es importante que cada trabajador disponga de
un mínimo suficiente de superficie libre y en todo caso de no menos de 2 metros
cuadrados por persona.
6. Orden y limpieza.
No basta construir locales de trabajo que se ajusten a las reglas de seguridad e
higiene, sino que es necesario, además, que la fábrica o el taller se mantengan
limpios y ordenados. El orden, que en el caso de una fábrica o lugar de trabajo es
un término general que abarca todo lo referente a pulcritud y estado general de
conservación, no sólo contribuye a prevenir los accidentes, sino que constituye
igualmente un factor de productividad. De hecho, examinando aspectos como la
forma en que están almacenados los materiales y el equipo, si los pasadizos y
corredores están libres de estorbos y la limpieza de las zonas de trabajo, es posible
hacerse una idea de la actitud general de la dirección de la empresa con respecto a
la productividad y a la seguridad.
7. Iluminación.
Se calcula que el 80 por ciento de la información requerida para ejecutar un trabajo
se adquiere por la vista. La buena visibilidad del equipo, del producto y de los datos
relacionados con el trabajo es, pues, un factor esencial para acelerar la producción,
reducir el número de piezas defectuosas, disminuir el despilfarro y prevenir la fatiga
visual y las cefaleas de los trabajadores. Cabe añadir que la visibilidad insuficiente y
el deslumbramiento son causas frecuentes de accidente. La visibilidad depende de
varios factores: tamaño y color del objeto que se trabaja, su distancia de los ojos,
persistencia de la imagen, intensidad de la luz y contraste cromático y luminoso con
el fondo. Convendrá estudiar todos estos factores, especialmente en el caso de
trabajos de precisión, trabajos ejecutados en un ambiente peligroso o cuando
existan otros motivos de insatisfacción o de queja. La iluminación constituye
probablemente uno de los factores físicos de mayor importancia y el más fácil de
corregir.
8. Ruido y vibraciones.
Ruido. En las operaciones sumamente mecanizadas, la aceleración del ritmo de las
máquinas, la densidad de la maquinaria en el lugar de trabajo y, hasta hace poco, la
falta de conocimientos detallados sobre las molestias y los riesgos debidos al ruido
han sido causa de que en muchas fábricas los trabajadores hayan estado
expuestos a niveles de ruido que actualmente se consideran excesivos.
El ruido es la causa de diversos problemas. Impide la comunicación del sonido, en
primer lugar por el efecto de encubrimiento que cada sonido ejerce sobre los de
frecuencia igual o inmediatamente superior, que reduce la inteligibilidad de las
palabras emitidas con una voz que no supere en 10 dB el ruido ambiental; y, en
segundo lugar, porque eleva temporalmente el umbral auditivo cuando el ruido al
que se ha estado expuesto superaba los 78 u 80 dB. El ruido ambiental puede
obstaculizar la comunicación o, al cubrir las señales de alarma, puede ocasionar
accidentes. Su nivel no debe exceder de los 60-70 dB(A), si se quiere mantener una
conversación a una distancia normal.
El ruido puede acarrear trastornos sensorimotores, neurovegetativos y metabólicos;
de ahí que se le considere una de las causas de fatiga industrial, irritabilidad,
disminución de la productividad y accidentes de trabajo.
Vibraciones. Deben analizarse primeramente las posibilidades de reducir los niveles
de las vibraciones (por ejemplo, con el equilibrio dinámico de las partes en rotación,
la utilización de armaduras que absorban la vibración o la creación de cimientos
sólidos) y de reducir el efecto de las vibraciones (por ejemplo, sirviéndose de
manijas que amortiguan las vibraciones para las máquinas que se agarran con las
manos). Cuando esto no sea posible, habrá que controlar el período de exposición.
Las personas expuestas a vibraciones deben ser sometidas a reconocimientos
médicos periódicos.
9. Condiciones climáticas.
El control de las condiciones climáticas en el lugar de trabajo es esencial para la
salud y comodidad de los trabajadores y para mantener una mayor productividad.
Un exceso de calor o de frío puede resultar muy fastidioso para los trabajadores y
reducir su eficiencia. Además, eso puede provocar accidentes. El organismo
humano funciona de una manera que mantiene constante la temperatura del
sistema nervioso y de los órganos internos. Mantiene el equilibrio térmico necesario
gracias a un intercambio continuo de calor con el medio ambiente. El grado de este
intercambio depende, por un lado, de la temperatura del aire, la ventilación, la
humedad y el calor radiante y, por el otro, del metabolismo.
10. Exposición a sustancias tóxicas.
La protección de la salud de los trabajadores contra los riesgos debidos a la
contaminación del aire en el lugar de trabajo y la prevención de la contaminación
del ambiente de trabajo deben incumbir a todas las personas que participan en el
diseño y la organización del trabajo.
La contaminación del ambiente de trabajo por contaminantes transportados por el
aire está causada por sustancias tóxicas liberadas durante el proceso de trabajo en
forma de polvos, gases, vapores o vahos. Los polvos que contienen sílice en el
procesamiento de la piedra, los disolventes utilizados para la limpieza y el anhídrido
sulfuroso o el cloro que se escapan de las tuberías son algunos ejemplos de
contaminación. La exposición a sustancias tóxicas tiene efectos nocivos a corto y a
largo plazo sobre el organismo humano y debe evitarse.
La reducción del tiempo de exposición de los trabajadores puede ser una solución
viable cuando el trabajador no tiene que estar cerca del proceso continuamente.
Cuando las medidas que se acaban de sugerir no son posibles, el último recurso
debe ser la protección del trabajador mediante un equipo personal adecuado para
la tarea.
Siempre que exista la posibilidad de que una sustancia tóxica contamine el
ambiente de trabajo, se deben adoptar disposiciones para evaluar los niveles de
exposición. Se dispone de instrumentos, equipo y métodos normalizados para
detectar, extraer muestras y evaluar los contaminantes en el ambiente de trabajo.
Es necesario velar por que no se superen los límites de exposición especificados
mediante la aplicación de uno o más de los métodos anteriormente descritos.
11. Equipo de protección personal.
Para ciertos riesgos profesionales graves, ni la prevención técnica ni las
disposiciones administrativas pueden ofrecer un grado suficiente de protección. Por
consiguiente, es necesario aplicar un tercer tipo de defensa, a saber, el equipo de
protección personal. Este tipo de equipo está justificado en situaciones de
emergencia, como un accidente grave, un escape o un incendio, o en
circunstancias excepcionales como el trabajo en un lugar confinado. En los demás
casos el suministro y el mantenimiento de tal equipo puede resultar costoso y
algunos trabajadores es posible que se resistan a utilizarlo.
Cuando no existe ningún otro medio eficaz de protección, la empresa debe
proporcionar una cantidad suficiente de equipo de protección personal adecuado,
instruir a los trabajadores sobre su utilización correcta y velar por que se utilice
efectivamente.
12. Ergonomía
El concepto de ergonomía sin examinar adecuadamente los efectos de la higiene y
la seguridad sobre la productividad. El término ergonomía abarca un campo que
estos últimos años se ha ampliado extraordinariamente y que coincide con el de
otras disciplinas en lo que respecta al estudio del trabajo y a sus consecuencias
para los seres humanos. La ergonomía se ocupa de: a) el estudio del operario
individual o del equipo de trabajo; y b) la facilitación de datos para el diseño. Los
objetivos de la ergonomía son, por consiguiente, promover la eficacia funcional, al
mismo tiempo que mantiene o mejora el bienestar humano.
13. Tiempo de trabajo.
La determinación del tiempo de trabajo es una consideración importante para los
especialistas en el estudio del trabajo. Cualquier cálculo de la producción debe
efectuarse teniendo debidamente en cuenta la duración de las operaciones y el
tiempo de trabajo. El tiempo de trabajo ha pasado a ser últimamente un tema de
considerable importancia e interés debido a las variaciones introducidas en los
horarios normales de trabajo.
La extensión de la jomada de trabajo tiene suma importancia para los trabajadores
y para los empleadores. Parece bastante evidente que cuando la jomada de trabajo
es muy larga, una reducción de esa jornada produce sustanciales mejoras de la
productividad.
14. Instalaciones de bienestar social relacionadas con el trabajo.
Las instalaciones de bienestar social relacionadas con el trabajo que existen en o
por medio del lugar de trabajo pueden ser un factor importante para atraer, retener y
motivar a los trabajadores y para prevenir o reducir la fatiga. Algunas instalaciones
o servicios son muy básicos, pero a menudo se ignoran, como el agua potable y los
servicios de aseo.
Agua potable. El agua fresca y potable es esencial para todo tipo de trabajo,
especialmente en un ambiente cálido. Sin ella la fatiga aumenta rápidamente y la
productividad se reduce.
Instalaciones higiénicas. Todos los lugares de trabajo deben estar dotados de
instalaciones higiénicas.
Instalaciones médicas y de primeros auxilios. Las instalaciones para prestar los
primeros auxilios o cuidados médicos en el lugar de trabajo en caso de accidente o
de enfermedad imprevista están directamente relacionadas con la salud y seguridad
de los trabajadores.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen Capítulo 6
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
Estudio de métodos y selección de trabajos
1. Enfoque del estudio de métodos
El estudio de métodos es el registro y examen crítico sistemáticos de los modos de
realizar actividades, con el fin de efectuar mejoras.
El enfoque básico del estudio de métodos consiste en el seguimiento de ocho
etapas o pasos:
1 – SELECCIONAR
El trabajo que se ha de estudiar y definir sus límites.
2 – REGISTRAR
Por observación directa los hechos relevantes relacionados con ese trabajo y
recolectar de fuentes apropiadas todos los datos adicionales que sean necesarios
3 - EXAMINAR
De forma crítica, el modo en que se realiza el trabajo, su propósito, el lugar en que
se realiza, la secuencia en que se lleva a cabo y los métodos utilizados,
4- ESTABLECER
El método más práctico, económico y eficaz, mediante los aportes de las personas
concernidas,
5 – EVALUAR
Las diferentes opciones para establecer un nuevo método comparando la relación
costo-eficacia entre el nuevo método y el actual.
6 – DEFINIR
El nuevo método de forma clara y presentarlo a todas las personas a quienes pueda
concernir (dirección, capataces y trabajadores).
7 – IMPLANTAR
El nuevo método como una práctica normal y formar a todas las personas que han
de utilizarlo
8 - CONTROLAR
la aplicación del nuevo método e implantar procedimientos adecuados para evitar
una vuelta al uso del método anterior.
2. Selección del trabajo para estudio.
Ese argumento colocaría sobre las espaldas del especialista en el estudio del
trabajo una carga ilimitada, que en parte podría no resultar muy productiva.
Sin embargo, concentrando la atención en algunas operaciones esenciales, un
especialista en el estudio del trabajo puede conseguir resultados de gran alcance en
un período relativamente breve de tiempo. Son tres los factores que se deben tener
presentes al elegir una tarea:
1) Consideraciones económicas o de eficiencia en función de los costos;
Constituye obviamente una pérdida de tiempo comenzar o proseguir una larga
investigación si la importancia económica de un trabajo es reducida, o si no se
espera que dure mucho tiempo.
2) Consideraciones técnicas;
Una de las consideraciones importantes es el deseo de la dirección de adquirir
una tecnología más avanzada, sea en equipo o en procedimientos. En este
sentido, es posible que la dirección desee computadorizar su trabajo de oficina o
su sistema de inventarios, o introducir la automatización en las actividades de
producción. Antes de adoptar esas medidas, el estudio de los métodos puede
señalar las necesidades más importantes de la empresa a este respecto.
3) Consideraciones humanas;
Ciertas actividades causan frecuentemente la insatisfacción de los trabajadores.
Pueden provocar fatiga o monotonía o resultar poco seguras o desatinadas. El
nivel de satisfacción debe apuntar a una necesidad del estudio de los métodos.
3. Limitación del alcance del trabajo en estudio.
Una de las primeras decisiones que ha de adoptar un especialista en el estudio del
trabajo es la de definir exactamente el tipo de trabajo que se va a estudiar, fijar sus
límites y señalar que abarcará exactamente. Para dar un ejemplo, en la sección
anterior utilizamos el análisis de Pareto para elegir los productos o procesos más
rentables o costosos o que originan más desechos. La siguiente cuestión lógica que
se ha de decidir es la del alcance de nuestra investigación con respecto a cada
producto o proceso. ¿Queremos examinar toda la secuencia de la operación que
desemboca en ese producto o sólo algunas partes de ella y en este caso cuáles?
¿Sería más oportuno, por ejemplo, concentrarse únicamente en el movimiento de
los materiales o de los operarios, o en la manipulación de los materiales?
Para poder adoptar con mayor facilidad esas decisiones, conviene entender
cabalmente el problema que se plantea o la situación actual antes de examinar las
soluciones o las mejoras. El conocimiento de la situación sea a través de la
experiencia o mediante conversaciones con las diversas personas participantes
proporcionará al especialista en el estudio del trabajo un indicio de los límites de su
investigación, por lo menos en la etapa inicial. Una vez que se haya adoptado la
decisión habrá que atenerse a ella. El especialista puede sentir la tentación de
analizar con más detalle ciertas cuestiones.
Es necesario resistirse a esa tentación, aunque esas indicaciones deben anotarse y
abordarse por separado. En otras palabras, el especialista en el estudio del trabajo
no debe dedicarse primero al pequeño cometido de un operario que puede requerir
un estudio detallado de los movimientos del trabajador y producir un ahorro de unos
pocos segundos por operación, a menos que el trabajo sea repetitivo.
Para qué hacer estudio de métodos.
En 4 palabras: Para aumentar la productividad del trabajo. Esto se logra reduciendo
el contenido del trabajo.
Por lo tanto, el estudio de métodos involucra diseñar, formular y seleccionar los
mejores procesos, métodos, insumos, materiales que logren mejorar el trabajo de la
empresa.
Junto a la medición, se integra lo que se conoce como estudio de trabajo: una
evaluación sistemática de las actividades ejecutadas por los empleados, que se
realiza con la intención de optimizar los procesos en la Ingeniería Industrial. Pero,
para conocer más a fondo qué es el estudio de métodos, te invitamos a leer el
desarrollo de este artículo.
Por un lado, para que pueda realizarse el estudio de trabajo es necesario determinar
cuánto le toma a un trabajador cualificado ejecutar sus labores de forma eficiente.
Esto es a lo que se le conoce como medición de los tiempos de ejecución. Mientras
que, por el otro lado, el estudio de métodos corresponde al examen crítico que se
realiza de los modos de ejecución de las labores por parte de los trabajadores y
persigue la simplificación de las tareas y establecimiento de métodos más
económicos que permitan cumplirlas sin que se comprometa su calidad.
Las ventajas empresariales que se obtienen a partir de la aplicación de este estudio
se traducen en:
Un aumento de la productividad.
Mejora en las condiciones de los puestos de trabajos.
El disfrute inmediato de sus beneficios.
Las etapas que comprenden a este procedimiento básico.
Selección
Para seleccionar qué tarea se va a evaluar se pueden tomar en cuenta aquellas que:
Poseen muy alto grado de intensidad.
Son repetitivas.
Generan un alto coste de producción.
Producen gran cantidad de desechos.
Suponen un esfuerzo en el desplazamiento de materiales.
Puedan aumentar su productividad a partir de la mejora tecnológica.
Poseen un nivel elevado de riesgo laboral.
Registro
Se deben recopilar datos que permitan demostrar los niveles de efectividad o
ineficiencia de las formas de ejecución de las tareas. Para ello, es posible
aplicar técnicas como diagramas o gráficos que permitan plasmar e interpretar la
información.
Examen crítico
Con la información recopilada se pasa a su debido análisis. Para ello, se aplica la
técnica de interrogatorio. Buscando dar respuesta a su propósito, el lugar donde se
realiza, quién lo ejecuta y los medios que utiliza.
Propuestas
Llega el momento, entonces, de proponer e implementar en etapa de prueba nuevos
métodos, adaptados a las debilidades identificadas.
Evaluación
Tras la implementación de las propuestas se realiza un debido análisis que permita
evaluar la efectividad de los nuevos métodos implementados.
Definición de los nuevos métodos
Con la evaluación oportuna se pasa a su debida definición y presentación al
personal directivo, para que puedan aprobar y decidirse por las nuevas formas en
adelante.
Implementación
Llega el momento de implementar los métodos aprobados y de adiestrar al personal
en cuanto a las nuevas formas de ejecución.
Control
Debe implementarse una supervisión de los procesos con la finalidad de controlar la
nueva norma.
Como vimos, un estudio o ingeniería de métodos, como también se le conoce, busca
dar respuesta a las siguientes interrogantes: ¿cómo se realiza la labor?, ¿qué tipo
de recursos se utilizan?, ¿cuál es la cantidad de recursos utilizados?, así como
cualquier otra interrogante que tenga cabida y guarde relación en el mismo sentido.
Por un lado, para que pueda realizarse el estudio de trabajo es necesario determinar
cuánto le toma a un trabajador cualificado ejecutar sus labores de forma eficiente.
Esto es a lo que se le conoce como medición de los tiempos de ejecución.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 7
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Registrar, examinar e idear.
1. Registrar los hechos Después de elegir el trabajo que se va a estudiar, la
siguiente etapa del procedimiento básico es la dedicada a registrar todos los
hechos relativos al método existente. El éxito del procedimiento íntegro
depende del grado de exactitud con que se registren los hechos, puesto que
servirán de base para hacer el examen crítico y para idear el método
perfeccionado. Por consiguiente, es esencial que las anotaciones sean claras
y concisas.
La forma corriente de registrar los hechos consiste en anotarlos por escrito, pero,
desgraciadamente, este método no se presta para registrar las técnicas
complicadas que son tan frecuentes en la industria moderna. Así es,
especialmente, cuando tiene que constar fielmente cada detalle ínfimo de un
proceso u operación.
Para describir exactamente todo lo que se hace, incluso en un trabajo muy
sencillo que tal vez se cumpla en unos minutos, probablemente se necesitarían
varias páginas de escritura menuda, que requerirían atentos estudios antes de
que el lector pueda tener total seguridad de que asimiló todos los detalles.
Para evitar esa dificultad se idearon otras técnicas o «instrumentos» de
anotación, de modo que se pudieran consignar informaciones detalladas con
precisión y al mismo tiempo en forma estandarizada, a fin de que todos los
interesados las comprendan de inmediato, aunque trabajen en fábricas o países
muy distintos.
Entre tales técnicas, las más corrientes son los gráficos y diagramas, de los
cuales hay varios tipos uniformes, cada uno con su respectivo propósito, basta
con señalar que los gráficos utilizados se dividen en dos categorías:
Los que sirven para consignar una sucesión de hechos o acontecimientos en
el orden en que ocurren, pero sin reproducirlos a escala;
Los que registran los sucesos, también en el orden en que ocurren, pero
indicando su escala en el tiempo, de modo que se observe mejor la acción
mutua de sucesos relacionados entre sí.
Los diagramas sirven para indicar el movimiento y/o las interrelaciones de
movimientos con más claridad que los gráficos. Por lo general no llevan tantas
indicaciones como éstos, y sirven más bien para completarlos que para
reemplazarlos.
Símbolos empleados en los cursogramas.
Para hacer constar en un cursograma todo lo referente a un trabajo u operación
resulta mucho más fácil emplear una serie de cinco símbolos uniformes que
conjuntamente sirven para representar todos los tipos de actividades o sucesos
que probablemente se den en cualquier fábrica u oficina. Constituyen, pues, una
clave muy cómoda, que ahorra mucha escritura y permite indicar con claridad
exactamente lo que ocurre durante el proceso que se analiza.
2. Examinar con espíritu crítico.
La técnica del interrogatorio es el medio de efectuar el examen crítico
sometiendo sucesivamente cada actividad a una serie sistemática y progresiva
de preguntas.
Las cinco clases de actividades registradas en el diagrama pueden clasificarse
en dos grandes categorías:
Aquellas en que le sucede efectivamente algo a la materia o pieza objeto del
estudio, es decir, se la trabaja, traslada o examina;
Aquellas en que no se la toca y está, o bien almacenada o detenida en una
espera. La primera categoría puede subdividirse en tres grupos:
Actividades de «preparación» para que la pieza o materia quede lista y en
posición para ser trabajada
Operaciones «activas», que modifican la forma, composición química o
condición física del producto.
Actividades de «salida», como sacar el trabajo de la máquina o del taller. Lo
que es «salida» para una operación puede ser «preparación» para la
siguiente, como, por ejemplo, el transporte entre operaciones desde la
desengrasadora hasta los bancos de limpieza. Otros ejemplos: colocar piezas
en un almacén o cartas en una bandeja de «salida»; inspeccionar artículos
acabados.
Es evidente que el ideal consiste en lograr la mayor proporción posible de
operaciones «activas», puesto que son las únicas que hacen evolucionar el
producto de su estado de materia prima al de artículo acabado. (Cuando no se
trata de fábricas, son operaciones «activas» las que se ejecutan para cumplir la
finalidad propia de la empresa, como vender en una tienda o escribir a máquina
en una oficina.) Esas son las actividades «productivas»; todas las demás, por
necesarias que sean, pueden considerarse «no productivas», entre las cuales los
almacenamientos y esperas, que de hecho inmovilizan un capital cuya inversión
en otra cosa podría ser provechosa. Otra posibilidad consiste en examinar, en
primer lugar, la necesidad de las operaciones «claves». Si algunas de éstas
pueden eliminarse, las operaciones «activas» (pero no «claves») y las «no
productivas» que están asociadas con ellas serán eliminadas automáticamente.
En esta segunda fase del interrogatorio (después de haber preguntado ya, a
propósito de cada actividad registrada, qué se hace y por qué se hace), el
investigador pasa a averiguar qué más podría hacerse, y por tanto, qué se
debería hacer. En esa forma se profundizan las respuestas que se habían
obtenido sobre el lugar, la sucesión, la persona y los medios. Combinando las
dos preguntas preliminares y las dos preguntas de fondo de cada tema
(propósito, lugar, etc.)
El método más eficaz para obtener buenos resultados en la prevención de los
accidentes de trabajo abarca los elementos siguientes:
Reconocimiento de la importancia de la responsabilidad del empleador de
garantizar que el lugar de trabajo sea seguro y no presente riesgos para la salud
de los trabajadores.
Adopción de una política de seguridad e higiene del trabajo que prevea el
establecimiento de una buena organización de la seguridad e higiene en la
empresa.
Estímulo de una amplia participación de los trabajadores en las actividades de
seguridad e higiene en el lugar de trabajo, con inclusión de la creación de
comités de seguridad, servicios de inspección e investigación de los accidentes,
y el nombramiento de especialistas.
Se debe dedicar tiempo y energías suficientes para realizar estas actividades de
capacitación. Los trabajadores nuevos deben recibir una orientación sobre sus
tareas para que aprendan a desempeñar su trabajo de una manera segura. Esta
capacitación inicial debe ir seguida de una capacitación regular de actualización.
Los miembros del comité de seguridad y los representantes de seguridad deben
recibir una formación especializada para apoyar y facilitar el mejoramiento del
entorno de trabajo. La capacitación de los directores, gerentes y supervisores es
particularmente importante y se debe hacer hincapié en las medidas destinadas a
mejorarla.
El estudio de los riesgos profesionales en la industria moderna ha revelado la
naturaleza sumamente compleja de las posibles causas de los accidentes de
trabajo y las enfermedades profesionales. Accidentes de trabajo Las causas de los
accidentes de trabajo nunca son sencillas, incluso en los accidentes aparentemente
banales, lo que explica la multiplicidad y variedad de clasificaciones de tales
accidentes.
Las estadísticas muestran que las causas más corrientes no estriban en las
máquinas más peligrosas (como las sierras circulares, las máquinas moldeadoras de
broca o las presas mecánicas, por ejemplo) o en las sustancias más peligrosas
(explosivos, líquidos inflamables volátiles, sustancias químicas), sino en actos tan
comunes como tropezar, caerse, manipular o utilizar objetos sin cuidado o emplear
instrumentos manuales, o ser golpeado por algún objeto que cae, así mismo las
víctimas más frecuentes de accidentes no son los discapacitados sino, por el
contrario, las personas más aptas desde el punto de vista físico y psico sensorial, es
decir, los trabajadores jóvenes
3. Concepción del método perfeccionado.
Según un viejo dicho hacer la pregunta correcta equivale a tener ya la mitad de la
respuesta correcta. Esto es particularmente cierto en el estudio de los métodos. Al
utilizar las preguntas en el orden en que figuran en este capítulo, a saber, el
siguiente:
¿Qué se debe hacer?
¿Dónde se debe hacer?
¿Cuándo se debe hacer?
¿Quién lo debe hacer?
¿Cómo se debe hacer?
Se puede tener una idea bastante atinada de las deficiencias de la operación
presente y de las posibilidades de que surja un nuevo método perfeccionado. En
muchos casos, sin embargo, la solución no es tan evidente y es posible que haga
falta hacer investigaciones en otro lugar. Por lo tanto, no es prudente adoptar
precipitadamente soluciones antes de investigar esas otras esferas conexas. Por
ejemplo, una simplificación del diseño del producto o la utilización adecuada de las
materias primas puede ahorrar considerable tiempo en las operaciones. Otras
cuestiones relacionadas con la disposición o con la manipulación apropiada de los
materiales pueden producir igualmente el mismo efecto.
Especialistas en el estudio del trabajo deben conocer todo el conjunto de técnicas
disponibles para crear un nuevo método perfeccionado. A estas cuestiones se hace
referencia en la tercera parte de este libro. Con el tiempo, y con la práctica en el
empleo de la técnica del cuestionario, el especialista en el estudio del trabajo adopta
una actitud inquisitiva en busca constante de la eficiencia. Una vez concluida la fase
de creación de un nuevo método, se registra en un diagrama correspondiente.
Las medidas de higiene industrial son similares a las que se han mencionado
anteriormente con respecto a la prevención de los accidentes. No obstante, cabe
señalar un aspecto importante. La higiene en el trabajo se estudia desde hace
mucho menos tiempo que la seguridad. Se trata de una disciplina que supone a la
vez conocimientos médicos y técnicos, por lo que es esencial que la dirección de la
empresa se ocupe del problema y adopte los medios más adecuados para
resolverlo; sin embargo, no hay un sistema de aplicación universal, puesto que cada
uno debe responder a las circunstancias propias de la empresa y de sus
trabajadores.
No basta construir locales de trabajo que se ajusten a las reglas de seguridad e
higiene, sino que es necesario, además, que la fábrica o el taller se mantengan
limpios y ordenados.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 8
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Desplazamiento de los trabajadores en la zona de trabajo
1. Desplazamiento de los trabajadores y del material.
Hay muchas clases de actividades, en la industria, el comercio e incluso el hogar, en
que los trabajadores se desplazan a intervalos irregulares entre varios puntos de la
zona de trabajo, con o sin material. En las industrias manufactureras suelen moverse
cuando:
* Introducen o retiran material a granel de un proceso continuo y lo depositan a
proximidad; □ uno de ellos atiende varias máquinas;
* Llevan material hasta las máquinas o a los lugares de trabajo o retiran objetos
trabajados. Además de esos desplazamientos en las fábricas, puede haberlos, por
ejemplo, en:
* Tiendas y almacenes donde se ponen o se sacan de estantes o depósitos
materiales de todas clases; □ cocinas de restaurantes y cantinas cuando se
preparan las comidas;
* Laboratorios de control donde se realizan ensayos a intervalos frecuentes.
2. Diagrama de hilos
Para registrar y examinar este género de actividades se utiliza el diagrama de hilos,
una de las técnicas más sencillas, pero más eficaces, del estudio de métodos. El
diagrama de hilos es un plano o modelo a escala en que se sigue y mide con un hilo
el trayecto de los trabajadores, de los materiales o del equipo durante una sucesión
determinada de hechos.
El diagrama de hilos se empieza en la misma forma que todos los demás estudios
de métodos: registrando todos los hechos pertinentes a partir de observaciones
de primera mano. Al igual que el diagrama de recorrido, se utiliza las más de las
veces para completar un cursograma, de modo que los dos juntos den la idea más
clara posible de lo que se está haciendo en realidad. Como siempre, el cursograma
se examinará con espíritu crítico para cerciorarse de que se suprimieron todas las
actividades innecesarias antes de idear un nuevo método.
Se puede emplear el diagrama de hilos para seguir los movimientos de materias u
objetos, y a veces se lo emplea con ese fin, sobre todo si un especialista en estudio
del trabajo quiere averiguar fácilmente cuánta distancia recorren las cosas. Por
ejemplo, se hubieran podido hacer diagramas de hilos para los diversos ejemplos
del capítulo anterior, pero no se precisaban porque el diagrama de recorrido común
bastaba para dar todos los datos necesarios y, en los casos ilustrados, era más fácil
de dibujar. Lo corriente, sin embargo, es que el diagrama de hilos se utilice para
establecer los movimientos de trabajadores.
El especialista en estudio del trabajo va siguiendo al operario objeto del examen a
medida que va y viene con motivo de su trabajo. (Si la zona en que se desplaza es
relativamente reducida y se puede abarcar con la mirada desde un punto fijo, no hay
necesidad de seguirlo.)
El especialista anota metódicamente todos los puntos a los que va el trabajador, y
cuando el trecho es relativamente largo, también la hora de salida y de llegada. Se
ahorrará muchas anotaciones si emplea números, letras, etc., para designar las
máquinas, depósitos u otros puntos del recorrido.
El tipo de hoja de observaciones que se necesita es muy sencillo; contiene un
modelo con los epígrafes necesarios. Si hacen falta más hojas, bastará con que
tengan las columnas 1 a 5, sin el encabezamiento.
El especialista en estudio del trabajo seguirá anotando mientras lo estime necesario
para obtener un cuadro representativo de los movimientos del trabajador, cosa que
puede exigir unas horas, un día o incluso más. Tendrá que estar seguro de haber
registrado todos los desplazamientos del operario y de haberlos visto hacer
suficientes veces como para estar seguro de su frecuencia relativa. En caso
contrario puede formarse una idea equivocada, puesto que quizá haya observado al
trabajador únicamente durante una parte del ciclo completo de actividades, cuando
recorría sólo algunos de sus trayectos habituales. Es posible que después no los
haga más y utilice mucho, en cambio, otros caminos. Una vez que el especialista
crea que llegó a un cuadro fiel, verificará con el obrero si no pasó por alto algún
movimiento corriente, y entonces sí podrá establecer el diagrama de hilos.
Deberá hacerse un plano a escala de la zona de trabajo semejante al del diagrama
de recorrido (puede utilizarse el mismo plano con tal que esté dibujado a escala). Se
dibujarán también a escala las máquinas, bancos, depósitos y todos los puntos del
recorrido, así como las puertas, columnas y tabiques que influyan en el trayecto
seguido. Una vez terminado, el plano se fija en una madera blanda o en un tablero y
se hincan alfileres firmemente en cada punto de parada, de modo que la cabeza
sobresalga más o menos 1 cm.
También se fijan alfileres en todos los puntos de cambio de dirección. Se toma un
hilo de longitud conocida y se ata al alfiler que señala el punto de partida del
trayecto. Luego se pasa el hilo por los alfileres que marcan los demás puntos del
recorrido, siguiendo el orden de la hoja de registro, hasta que estén representados
todos los movimientos.
Ahora se puede pasar a examinar el diagrama y a idear la nueva disposición, como
se hizo con el diagrama de recorrido, utilizando plantillas y probando diversas
maneras de colocar tanto las plantillas como los alfileres hasta encontrar la
disposición que permite hacer las mismas operaciones con el mínimo de recorrido.
Para averiguar si es así, se pasa el hilo por los alfileres colocados en la nueva
disposición, pero partiendo del mismo punto y siguiendo el mismo orden que antes, y
al final se mide cuarto hilo sobró. La diferencia entre lo que sobró la primera vez y lo
que sobra ahora representa la reducción del recorrido obtenida con la mejora de la
disposición. Quizá sea necesario repetir varias veces la prueba antes de acertar con
la disposición que más acorta el trayecto (o sea, con la que menos hilo se usa).
El diagrama de hilos es de gran ayuda para explicar a los directores, gerentes, jefes
intermedios y trabajadores los cambios propuestos. Si se hacen dos diagramas, uno
con la disposición original y otro con la perfeccionada, el contraste será tan patente,
sobre todo si se utilizan hilos de colores vivos, que no será difícil convencer a todos
de las ventajas del cambio. A los obreros, en particular, les interesará el resultado de
esos estudios para enterarse de la distancia que tienen que andar, y es sabido que a
todos nos atrae la perspectiva de un trabajo más aliviado.
3. Cursograma analítico para el operario.
La misma técnica empleada para seguir la marcha de los materiales a través de las
diversas operaciones y movimientos sirve para registrar la trayectoria de una
persona, y se emplea sobre todo para estudiar trabajos en que no se repiten
maquinalmente los mismos gestos o actos. Los trabajos de reparación y
conservación, los procedimientos de laboratorio y gran parte del trabajo
correspondiente a funciones de mando se prestan para esta clase de diagramas.
Como se sigue a un individuo o a un grupo que realiza las mismas actividades una
tras otra, se pueden utilizar los formularios impresos normales para esta clase de
diagramas.
Generalmente es necesario añadirles un croquis que indique el trayecto seguido por
el trabajador mientras ejecuta la operación del caso. En cuanto a las anotaciones en
el formulario de cursograma, el procedimiento que se aplica es casi el mismo que al
estudiar la trayectoria de materiales, con una excepción, que puede resultar útil y no
supone complicaciones.
A fin de mostrar claramente que el cursograma para el operario indica lo que hace el
trabajador (como lo dice la propia definición) y que los otros dos tipos citados antes
indican, respectivamente, cómo se manipula o trata el material y cómo se utiliza el
equipo, es preferible emplear la voz activa al establecer el cursograma para el
operario y la voz pasiva al componer los otros dos.
4. Diagrama de actividades múltiples.
Llegamos ahora al primero de los diagramas citados en el cuadro 8 en que se aplica
una escala de tiempos: el diagrama de actividades múltiples, el cual sirve para
representar en un mismo gráfico las actividades de una persona o cosa en relación
con las de otra. El diagrama de actividades múltiples es un diagrama en que se
registran las respectivas actividades de varios objetos de estudio (operario, máquina
o equipo) según una escala de tiempos común para mostrar la correlación entre
ellas.
Al representar en distintas columnas verticales, según una escala de tiempos
común, las actividades de diversos obreros o máquinas, se ve de una ojeada en qué
momentos del proceso está inactivo cualquiera de dichos elementos.
Estudiando más atentamente el gráfico, a menudo se logra combinaren otra forma
las actividades para suprimir esos tiempos improductivos.
El diagrama de actividades múltiples es sumamente útil para organizar equipos de
trabajadores cuando la producción es en serie, o bien trabajos de mantenimiento
cuando no se puede dejar detenida una maquinaria costosa más de lo estrictamente
necesario. Se puede utilizar asimismo para determinar cuántas máquinas debería
poder atender un operario o grupo de operarios.
Las actividades de diversos operarlos o de diferentes máquinas y operarios se
registran en este diagrama en función del tiempo activo o inactivo. Según duren
mucho o poco los diversos períodos de trabajo o de inactividad (minutos o
segundos), se utiliza un reloj de pulsera comente o un cronómetro, pero no se
necesita una precisión rigurosa, aunque sí la suficiente para que el diagrama sirva
5. Gráfico de trayectoria
El diagrama de hilos resulta muy claro y eficaz para hacer el examen crítico del
movimiento de obreros o materiales por el taller, sobre todo cuando se quiere
ilustrar las ventajas del cambio propuesto representando la situación «antes» y
«después» con modelos fáciles de entender, pero lleva bastante tiempo para
confeccionar, y cuando los movimientos son muy numerosos y siguen trayectos
complicados, el diagrama puede acabar en una maraña de hilos entrecruzados.
En ese caso, el gráfico de trayectoria es una técnica de registro más rápida y
cómoda.
El gráfico de trayectoria siempre es un cuadrado, que a su vez se cuadricula.
Cada cuadradito representa un puesto de trabajo, o sea, en este ejemplo, un sitio
donde se detiene el mensajero. Como hay diez puestos, se dibujaron en el
gráfico diez cuadraditos horizontales, numerados de izquierda a derecha de 1 a
10, y diez cuadraditos verticales, numerados de arriba abajo también de 1 a 10.
Por encima de los cien cuadraditos resultantes se trazó una diagonal que va de
la esquina de arriba a la izquierda hasta la de abajo a la derecha. Los
cuadraditos de la parte de arriba representan los lugares de salida del recorrido;
los de la parte inferior izquierda representan los lugares de llegada. Supongamos
que el mensajero vaya del puesto 2 al puesto 9 y que el especialista quiera
anotarlo: empezando por el casillero 2 de la hilera de arriba, va haciendo correr el
lápiz para abajo, siempre por la misma columna, hasta que llega a la hilera
horizontal que tiene el 9 en
el margen izquierdo.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 9
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Métodos y movimientos en el lugar de trabajo
1. Consideraciones generales-
Hemos procedido gradualmente desde el amplio campo de la productividad de la
industria en su conjunto hasta la consideración general de cómo es posible elevar la
productividad de hombres y máquinas mediante el estudio del trabajo. Continuando
el análisis de mayor a menor, hemos examinado procedimientos de carácter general
para mejorar la forma en que se realizan series completas de operaciones y se hace
circular el material por la zona de trabajo.
Pasando del material a los hombres, analizamos métodos para estudiar los
movimientos de los operarios en la zona de trabajo y las relaciones entre hombres y
máquinas o entre los operarios que trabajan juntos en grupos.
Al examinar los movimientos de obreros y materiales con el enfoque más amplio,
nos interesaba llegar a una mejor utilización de las máquinas y herramientas
existentes (y, siendo posible, de los materiales) mediante la supresión de los tiempos
innecesarios de inactividad, la ejecución más eficaz de los procesos y el mejor
aprovechamiento de la mano de obra, eliminando movimientos innecesarios que
consumen mucho tiempo, dentro de la zona de trabajo, en la fábrica, departamento
o local.
Antes de emprender el estudio detallado de un operario que ejecuta una tarea sin
moverse de su sitio, es importante comprobar si la tarea es realmente necesaria y si
se ejecuta en la forma adecuada. Se aplica entonces la técnica del interrogatorio a
los siguientes elementos:
PROPOSITO para asegurarse de que la tarea es necesaria;
LUGAR para asegurarse de que debe ejecutarse donde se realiza;
SUCESION para asegurarse de que ocupa el lugar que le corresponde en la
sucesión de operaciones;
PERSONA para asegurarse de que la ejecuta la persona indicada. Una vez
adquirida la seguridad de que no es posible combinar la tarea con otra
operación, se puede proseguir el análisis y estudiar, con vistas a simplificarlos
cuanto sea posible,
MEDIOS empleados para ejecutar el trabajo.
2. Principios de economía de movimientos.
Hay varios principios de economía de movimientos que son resultado de la
experiencia y constituyen una base excelente para idear métodos mejores en el
lugar de trabajo. Frank Gilbreth, fundador del estudio de movimientos, fue el primero
en utilizarlos, y posteriormente fueron ampliados por otros especialistas,
particularmente el profesor Bames1. Se pueden clasificar en tres grupos:
A. Utilización del cuerpo humano.
B. Distribución del lugar de trabajo.
C. Modelo de las máquinas y herramientas.
Sirven por igual en talleres y oficinas, y, aunque no siempre es posible aplicarlos,
constituyen una base excelente para mejorar la eficacia y reducir la fatiga del trabajo
manual. A continuación, los detallamos en forma un tanto simplificada.
A. Utilización del cuerpo humano Siempre que sea posible:
1) Las dos manos deben comenzar y completar sus movimientos a la vez.
2) Nunca deben estar inactivas las dos manos a la vez, excepto durante los
períodos de descanso. 3) Los movimientos de los brazos deben realizarse
simultáneamente y en direcciones opuestas y simétricas.
4) Los movimientos de las manos y del cuerpo deben caer dentro de la clase más
baja con que sea posible ejecutar satisfactoriamente el trabajo.
5) Debe aprovecharse el impulso cuando favorece al obrero, pero debe reducirse a
un mínimo si hay que contrarrestarlo con un esfuerzo muscular.
6) Son preferibles los movimientos continuos y curvos a los movimientos rectos en
los que hay cambios de dirección repentinos y bruscos.
7) Los movimientos de oscilación libre son más rápidos, más fáciles y exactos que
los restringidos o controlados.
8) El ritmo es esencial para la ejecución suave y automática de las operaciones
repetitivas, y el trabajo debe disponerse de modo que se pueda hacer con un ritmo
fácil y natural, siempre que sea posible.
9) El trabajo debe disponerse de modo que los ojos se muevan dentro de límites
cómodos y no sea necesario cambiar de foco a menudo.
B. Distribución del lugar de trabajo.
1) Debe haber un sitio definido y fijo para todas las herramientas y materiales, con
objeto de que se adquieran hábitos.
2) Las herramientas y materiales deben colocarse de antemano donde se
necesitarán, para no tener que buscarlos.
3) Deben utilizarse depósitos y medios de «abastecimiento por gravedad», para que
el material llegue tan cerca como sea posible del punto de utilización.
4) Las herramientas, materiales y mandos deben situarse dentro del área máxima
de trabajo y tan cerca del trabajador como sea posible.
5) Los materiales y las herramientas deben situarse en la forma que dé a los gestos
el mejor orden posible.
6) Deben utilizarse, siempre que sea posible, eyectores y dispositivos que permitan
al operario «dejar caer» el trabajo terminado sin necesidad de utilizar las manos
para despacharlo.
7) Deben preverse medios para que la luz sea buena, y facilitarse al obrero una silla
del tipo y altura adecuados para que se siente en buena postura. La altura de la
superficie de trabajo y la del asiento deberán combinarse de forma que permitan al
operario trabajar alternativamente sentado o de pie.
8) El color de la superficie de trabajo deberá contrastar con el de la tarea que
realiza, para reducir así la fatiga de la vista.
C. Modelo de las máquinas y herramientas.
1) Debe evitarse que las manos estén ocupadas «sosteniendo» la pieza cuando
ésta pueda sujetarse con una plantilla, brazo o dispositivo accionado por el pie.
2) Siempre que sea posible deben combinarse dos o más herramientas.
3) Siempre que cada dedo realice un movimiento específico, como para escribir a
máquina, debe distribuirse la carga de acuerdo con la capacidad inherente a cada
dedo.
4) Los mangos, como los utilizados en las manivelas y destornilladores grandes,
deben diseñarse para que la mayor cantidad posible de superficie esté en contacto
con la mano. Es algo de especial importancia cuando hay que ejercer mucha fuerza
sobre el mango.
5) Las palancas, barras cruzadas y volantes de mano deben situarse en posiciones
que permitan al operario manipularlos con un mínimo de cambio de posición del
cuerpo y un máximo de «ventajas mecánicas».
3. Clasificación de movimientos
El cuarto principio de la economía de esfuerzos del cuerpo humano es que los
movimientos deben corresponder a la clase más baja posible.
Si al disponer el lugar de trabajo se coloca todo lo necesario al alcance del operario,
la clase de movimientos necesarios para ejecutar el trabajo será la más baja
posible.
4. Algunos comentarios más sobre la disposición del lugar de trabajo y la
simplificación de movimientos.
Quizá sean útiles algunos comentarios más sobre la disposición del lugar de trabajo.
1) Si las dos manos realizan un trabajo análogo, hay que prever una reserva aparte
de materiales o piezas para cada mano.
2) Cuando se utilice la vista para seleccionar el material, éste deberá estar
colocado, siempre que sea posible, de manera que el operario pueda verlo sin
necesidad de mover la cabeza.
3) En lugar de una disposición en un solo arco de círculo, es preferible utilizar una
disposición en dos arcos de círculo.
4) En la concepción del lugar de trabajo deben aplicarse las reglas de la ergonomía.
5) La naturaleza y la forma del material influyen en su colocación en el lugar de
trabajo.
6) Las herramientas manuales deben recogerse alterando al mínimo el ritmo y
simetría de los movimientos. En lo posible, el operario deberá recoger o depositar la
herramienta conforme la mano pasa de una fase del trabajo a la siguiente, sin hacer
un recorrido especial. Los movimientos naturales son curvos y no rectos: las
herramientas deben colocarse en el arco del movimiento, pero no en el camino de
algún material que sea preciso deslizar por el banco de trabajo.
7) Las herramientas deben situarse de modo que sea fácil recogerlas y volverlas a
poner en su lugar; siempre que sea posible volverán a su sitio mediante un
dispositivo automático o aprovechando el movimiento de la mano cuando va a
recoger la pieza siguiente de material.
8) El trabajo terminado debe: a) dejarse caer en vertederos o deslizaderas; b)
soltarse en una deslizadera cuando la mano inicie el primer movimiento del ciclo
siguiente; c) colocarse en un recipiente dispuesto de manera tal que los
movimientos de las manos queden reducidos al mínimo; d) colocarse en un
recipiente donde el operario siguiente pueda recogerlo fácilmente, si se trata de una
operación intermedia.
9) Estúdiese siempre la posibilidad de utilizar pedales o palancas de rodilla para
accionar los mecanismos de cierre o graduación o los dispositivos para retirar el
trabajo terminado.
El objeto de las plantillas y demás dispositivos de fijación es conseguir mayor
precisión en las operaciones de fabricación y montaje. Para abrirlos y cerrarlos o
para sujetar la pieza se hacen con frecuencia más movimientos de los que son
estrictamente necesarios. Por ejemplo, tal vez haya que utilizar una llave para
apretar una tuerca, que podría ser de mariposa, y levantar la tapa de una plantilla
para introducir una pieza que se podría haber metido deslizándola.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Actividad de mejora de ergonomía
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
¿Cómo podemos mejorar nuestra ergonomía?
Es muy importante tener en cuenta que existen varios tipos de
ergonomía, todos ellos representan factores que pueden influir en
nuestra capacidad de trabajo y rendimiento. Podemos destacar las tres
tipologías más importantes: ¿Cómo podemos mejorar nuestra
ergonomía?
•Ambiental. Tiene en cuenta aspectos como la iluminación, la
temperatura y el nivel de ruido.
•Temporal. Se basa en la distribución de la jornada laboral: horas de
trabajo al día, tiempos de descanso y
vacaciones.
•Geométrica. Se refiere a las dimensiones del
área de trabajo teniendo en cuenta nuestras
medidas. Aquí se trabajan las posturas
frente al ordenador.
Ahora que ya sabemos cuáles son los tipos de
ergonomía más importantes que existen,
debemos tener en cuenta un listado de consejos para que nuestra
ergonomía mejore.
•Puesto de trabajo cerca no a una fuente de luz natural y, si no es
posible, que la luz sea blanca (prescindir de las luces amarillentas). Un
lugar bien iluminado repercutirá positivamente en el confort del
trabajador y por tanto en su rendimiento.
•Que la temperatura media sea de 24 grados centígrados y, a ser
posible, evitar el uso de aires acondicionados. Suele tratarse de la
eterna batalla en las oficinas, la temperatura nunca está al gusto de
todos. Pero es importante mantener esos 24 grados para conseguir
mantener la salud del personal y evitar resfriados.
• Se recomiendan ambientes con poca contaminación acústica. Evitar
que el volumen de radios, televisores y otro tipo de reproductores estén
a un nivel alto. Ya que afecta a la concentración y pueden resultar
molestos. La música está muy recomendada si tiene una base
instrumental para oficios en los que se trabaje con cifras y letras.
• Se recomiendan jornadas laborales intensivas en las que se respeten
pequeños descansos de 5 minutos cada hora. Son más productivas que
la clásica jornada partida. En cualquier caso, es necesario respetar los
tiempos de descanso sobre todo en el caso de trabajar con
ordenadores. Las pausas nos ayudan a no fatigarnos. Te dejamos una
serie de ejercicios que puedes realizar durante tus pausas.
• Herramientas de trabajo cómodas, adaptables y ergonómicas; y
entornos agradables. En trabajos de oficina, sobre todo, es muy
importante que el mobiliario (mesas, sillas, etc.) se adapten a nuestras
necesidades.
• El lugar de trabajo debe estar ordenado y limpio. Puede parecer una
banalidad, pero en realidad una acumulación de papeles sobre la mesa
y poca pulcritud crean ambientes estresantes.
¿Cuál es el objetivo final de la ergonomía?
Adaptar el trabajo a nuestras necesidades individuales. De esta manera
incrementaremos nuestra productividad y el nivel de bienestar será
mayor.
• Reducir los riesgos y enfermedades laborales
• Incrementar el nivel de bienestar del trabajador
• Enseñar una educación postural Se ha demostrado que con la mejora
de la ergonomía personal se reducen las bajas laborales por afecciones
musculares como la cervicalgia o los dolores de espalda y también
afecciones de tipo psicológico y emocional como el estrés o la
depresión.
¿Qué es una mejora ergonómica?
La Asociación Española de Ergonomía define este concepto como “el
conjunto de conocimientos de carácter multidisciplinar aplicados para la
adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las
necesidades, limitaciones y características de sus usuarios, optimizando
la eficacia, seguridad y bienestar”.
¿Cuáles son los ejercicios ergonómicos?
Los ejercicios ergonómicos: tan efectivos como fáciles de realizar. Por
su parte, el trabajador puede realizar una serie de ejercicios para
relajarse y evitar lesiones por excesivo sedentarismo: relajar ojos y
músculos del cuello, estiramientos de hombros, dorsolumbares,
articulaciones, etc.
¿Qué es la ergonomía en los puestos de trabajo?
Ergonomiía en el puesto de trabajo. La Ergonomía es una disciplina
científica de carácter multidisciplinar, que estudia las relaciones entre el
hombre, la actividad que realiza y los elementos del sistema en que se
halla inmerso.
La ergonomía laboral es la disciplina que se encarga de que el espacio
laboral, las herramientas y las tareas de trabajo coincidan con las
características fisiológicas, anatómicas y psicológicas del empleado para
salvaguardar su bienestar y su salud mental y física.
Si se diseña un buen plan de medidas que eviten daños ergonómicos en
el trabajo, los beneficios serán numerosos: el empleado desarrollará sus
funciones más seguro y será más eficiente al sentirse protegido y
cuidado. Hay áreas donde estos riesgos son frecuentes debido al tipo de
mobiliario, la temperatura ambiente o, por ejemplo, la luz. Por eso,
resulta necesario que se implementen medidas de ergonomía en el
trabajo de oficinas para que todo el personal pueda trabajar en óptimas
condiciones.
La ergonomía laboral tiene como objetivo principal evitar que por
causas laborales el empleado vea mermada su salud, por lo que se
emplea para adaptar el trabajo a las personas. Esta disciplina se
clasifica en tres ramas:
La ergonomía ambiental, que se dedica a tratar el ambiente
sonoro, visual y la temperatura de una oficina, fábrica o cualquier
centro de trabajo.
La ergonomía física, dedicada al diseño del puesto, los equipos y
la carga física del trabajo.
La ergonomía temporal, referente al establecimiento de horarios,
turnos, descanso activo y ritmos de la jornada laboral.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Políticas de seguridad e higiene
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
La seguridad e higiene en las empresas es un tema muy importante ya que
asegura las habilidades y aptitudes de los trabajadores al mantener en correcto
estado las condiciones físicas y psicológicas de estos. Conoce más sobre la
importancia que tiene la seguridad e higiene en el trabajo dentro de las pequeñas
y grandes empresas.
El campo de la seguridad e higiene en el trabajo se ocupa de capacitar
profesionales, para ayudar a las empresas e industrias, a identificar diferentes
factores que puedan afectar la seguridad e higiene en las distintas actividades
laborales.
Este conjunto de medidas para la seguridad e higiene en el trabajo facilitará la
prevención ante cualquier emergencia que pueda surgir, ayudando a obtener
también una mejor producción, con óptima calidad.
¿Qué es la higiene en el trabajo?
La higiene en el trabajo consiste en el conjunto de reglas y procedimientos que
buscan asegurar la integridad física y psicológica de los empleados evitando
riesgos de salud asociados al ambiente físico en que se encuentran y las tareas
que les corresponden. Busca diagnosticar y prevenir enfermedades laborales en
los puestos de trabajo evitando así, en la medida de lo posible, que estas
sucedan.
Las anteriores medidas de higiene laboral son válidas para muchos tipos de
empleos, no obstante, existen algunos sectores y puestos de trabajo que están
sometidos a unos riegos laborales específicos que hay que prevenir.
Medidas de higiene industrial
La higiene industrial trata de prevenir los riesgos laborales relacionados con
el medioambiente y los agentes contaminantes del entorno de trabajo. Es por ello
que en estos puestos de trabajo hay que prestar especial atención a los gases, los
vapores, los humos, el polvo, el ruido y las radiaciones.
Todas las medidas de higiene laboral conllevan una serie de beneficios para
empleados y empresas como:
Mejora de la salud y el bienestar de los trabajadores.
Mejora del ambiente laboral.
Reducción de las demandas por accidentes laborales.
Disminución del absentismo laboral.
Aumento del rendimiento y productividad de los trabajadores.
Reducción de costes sanitarios y sociales.
¿Qué es la seguridad en el trabajo?
La seguridad en el trabajo es el conjunto de medidas técnicas, psicológicas,
médicas y educacionales que se utilizan para prevenir accidentes en el espacio de
trabajo evitando condiciones inseguras en el ambiente e instruyendo a los
profesionales para recurrir a prácticas preventivas.
La prioridad de la Seguridad en el Trabajo es evitar los accidentes de trabajo
graves y mortales. Si observamos las estadísticas de las últimas décadas
observamos que los trabajadores fallecen en su trabajo principalmente por
accidentes de tráfico, enfermedades cardiovasculares, caídas desde alturas,
contactos eléctricos, golpes y caída de cargas en actividades logísticas y por el
acceso a espacios confinados sin las preceptivas medidas de seguridad.
Con la excepción de las enfermedades cardiovasculares que se previenen desde
Áreas más relacionadas con Salud, el resto se afrontan desde la especialidad de
Seguridad en el trabajo. Para poder combatir estos accidentes de trabajo tenemos
que tener en cuenta la principal causa que los provoca; "el factor humano", por lo
tanto las principales herramienta para prevenirlos son la formación, la información,
y la aplicación de procedimientos de trabajo mediante los cuales las empresas
puedan minimizar el riesgo de que sus trabajadores puedan sufrir accidentes."
La seguridad laboral implica que no existan riesgos que perjudiquen la salud de
los trabajadores. Para ello los técnicos o especialistas en prevención de riesgos
laborales deben identificar, evaluar y controlar los peligros o riesgos asociados a la
actividad laboral y fomentar las actividades formativas y medidas destinadas a
prevenir y evitar estos riesgos.
¿Qué dice la Ley Federal del Trabajo?
Las empresas deben cumplir con las reglas propias de la seguridad e higiene que
están relacionadas con ciertos aspectos edilicios como la ventilación, la humedad,
la temperatura, los ruidos y demás. Al cumplir todas estas reglas, la empresa le
garantiza a su personal un entorno de trabajo más salubre sin contaminantes
químicos, físicos o biológicos.
Considerando esto, la Ley Federal del Trabajo hace las siguientes menciones:
Artículo 473.- Riesgos de trabajos son los accidentes y enfermedades a que
están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo del trabajo.
Artículo 474.- Accidente de trabajo es toda lesión orgánica o perturbación
funcional, inmediata o posterior, la muerte o la desaparición derivada de un acto
delincuencial, producida repentinamente en ejercicio o con motivo del trabajo,
cualesquiera que sean el lugar y el tiempo en que se preste. Quedan incluidos en
la definición anterior los accidentes que se produzcan al trasladarse el trabajador
directamente de su domicilio al lugar del trabajo y de éste a aquél.
Artículo 475.– Enfermedad de trabajo es todo estado patológico derivado de la
acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo o en el
medio en que el trabajador se vea obligado a prestar sus servicios”.
Elaborar un plan de seguridad e higiene en la empresa
Uno de los principales principios de ambos aspectos es la prevención, por lo que
es necesario transmitir los procedimientos y normas a todos los implicados. Para
ello es necesario anteriormente desarrollar un plan de seguridad e higiene con
normas e implantarlas. Este plan debe tener cuenta las características de las
empresas y crear estrategias específicas para ellas.
Elementos para considerar
1. Compromiso de todos: Toda la empresa debe estar comprometida con la
prevención de accidentes y enfermedades laborales y la promoción de la
salud y la seguridad, no solamente de sus trabajadores, sino de cualquier
persona que visite o transite las instalaciones.
2. Asignación de responsabilidades. Determina las tareas y responsabilidades
de cada integrante de la supervisión y control en el seguimiento y
cumplimiento del plan. ¿Quién va a quedar responsable de liderar el
programa y motivar a los empleados?
3. Equipamiento e instalaciones. Su diseño y mantenimiento deben permitir
llevar adelante las tareas en forma segura y confiable.
4. Medio ambiente de trabajo. Se deben identificar todos los factores de
riesgo, subsanar los que se puedan y gestionar la seguridad respecto de los
que no.
5. Cuidados médicos. La empresa debe contar con un servicio de asistencia
médica básica.
Fases para elaborar un plan
1. Definir responsables. Antes de elaborar el plan, hay que definir quiénes
serán los responsables. Además, se debe contar con el compromiso por
parte del nivel jerárquico más alto de la organización.
2. Diagnóstico, identificación y evaluación de riesgos. La empresa debe
realizar un diagnóstico de seguridad e higiene en la empresa, para conocer
la situación actual e identificar los riesgos físicos y psicológicos a los que
están expuestos los trabajadores en las diferentes áreas. Esto también se
complementa con una matriz de riesgos.
3. Definición de las actividades preventivas y de mitigación. De acuerdo a la
matriz de riesgos, en esta etapa ya se sabe cuáles son los riesgos
prevenibles y no prevenibles y la gravedad en caso de materializarse. Por lo
tanto, se deben definir y presupuestar las actividades preventivas. Además,
hay que implementar manuales de procedimientos y normas de trabajo
seguro.
4. Comunicar los cambios. En esta etapa se definen las responsabilidades y se
establecen las funciones y responsabilidades de todos los niveles
jerárquicos y las vías de comunicación.
5. Definición de objetivos y metas. Son las tareas concretas para desarrollar,
para promover una mayor seguridad e higiene en las empresas, en el marco
del proceso de mejora continua.
6. Formación e información. Una etapa importante del plan es el
establecimiento de acciones de formación para el personal, a fin de que se
convierta en promotor de la seguridad e higiene en el trabajo.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 10
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Evaluar, definir, implantar, mantener en uso
1. Evaluar diversos métodos
La etapa de ELABORACION del procedimiento del estudio
de los métodos debe dar origen a propuestas de cambios
en las formas actuales de realizar el trabajo objeto de
examen. Algunas veces los cambios que se han de
introducir son claros y es posible definir claramente un
método revisado. En muchos casos, sin embargo, el
estudio de los métodos señala varios cambios posibles y, en consecuencia, varios
nuevos métodos posibles. Algunos de éstos pueden implantarse de inmediato,
mientras que otros - como la introducción de nuevo equipo, la construcción de
nuevas armaduras para montaje o instalaciones, la capacitación del operario, etc. -
pueden requerir que se adopten previamente otras medidas. Los patrocinadores de
la investigación (normalmente los directores o supervisores en la esfera en la que se
está realizando) deben decidir cuál es la solución preferida. Para adoptar esta
decisión, necesitan disponer de información adecuada sobre los diversos métodos,
los resultados probables de los cambios propuestos y los costos de la implantación.
Así pues, el especialista en el estudio de métodos debe preparar un análisis costo-
beneficios sobre cada uno de los métodos propuestos. Esto se suele hacer en varias
etapas.
Al examinar los beneficios, conviene incluir no sólo los que son fáciles de cuantificar
(como los ahorros financieros directos), sino también los que se pueden expresar
únicamente en términos cualitativos.
Esos beneficios (por ejemplo, mejoras en la satisfacción en el empleo, la moral de
los empleados o las relaciones de trabajo) pueden tener efectos importantes a largo
plazo en el rendimiento financiero y deben incluirse en el proceso de evaluación.
Para incluir los factores cualitativos junto a los factores cuantitativos como parte de la
evaluación de los diversos métodos, a menudo se recurre a técnicas
pseudocuantitativas, que expresan los beneficios cualitativos en términos
cuantitativos (transformando juicios subjetivos en resultados numéricos), agrupando
las ventajas cuantitativas y cualitativas en una evaluación global.
Un enfoque corriente consiste en emplear una combinación de puntuaciones y
ponderaciones. Se enumeran los diversos factores (normalmente los beneficios, pero
pueden incluirse también beneficios negativos o desventajas) que guardan relación
con las posibles soluciones.
Esta lista puede incluir asientos como los ahorros de los costos directos, el
mejoramiento de la seguridad, una mayor flexibilidad de los trabajadores, etc. Se
asigna una ponderación relativa a cada factor para indicar su importancia relativa
para la organización.
Esta ponderación debe asignarse hablando con los directores o supervisores que
participan en el sector del trabajo. (Una ventaja de este método es que impone a los
responsables de la adopción de las decisiones la necesidad de reflexionar
meticulosamente acerca de sus prioridades.) Cada método posible recibe luego una
«puntuación» con respecto a cada factor (normalmente en una escala sencilla de 1 a
5 o de 1 a 10). Esta puntuación se puede basar en datos cuantitativos, cuando se
dispone de ellos, o en un juicio subjetivo.
La principal ventaja de ese método no es que produce un resultado numérico, sino
que obliga a los que participan en el proceso de evaluación a tomar en cuenta todos
los factores (incluso los que no son fácilmente mensurables) y a reflexionar
cuidadosamente acerca de la importancia relativa de cada uno de ellos.
Las cifras finales sólo son indicativas. Para algunas categorías de investigación, es
posible recurrir a técnicas regulares de apoyo a la decisión como las matrices de
decisión y los árboles de decisión. Al igual que ocurre con el método de la puntuación
y ponderación simple descrito más arriba, esas técnicas no adoptan decisiones, sino
que se limitan a proporcionar un marco por medio del cual se puede presentar
información y realizar un juicio de valor.
Al medir los costos y beneficios financieros resultantes o previstos a lo largo del
tiempo, puede que sea necesario utilizar técnicas como la de los recursos generados
descontados para efectuar la comparación de los ingresos y los gastos a los valores
monetarios actuales.
Las conclusiones contenidas en este informe no deben sorprender a los lectores
puesto que el estudio de los métodos ha sido objeto de discusiones. El objetivo del
informe es resumir la investigación, presentar las conclusiones, aportar datos de
evaluación y formular recomendaciones apoyadas en su contenido.
Cuando se recomienda muy firmemente la aplicación de un nuevo método particular
y se prevé claramente que se va a adoptar la decisión consiguiente, el informe puede
incluir un plan detallado de aplicación de los cambios que se han de adoptar. En
caso contrario, la elaboración del plan detallado puede dejarse hasta después de que
se haya adoptado la decisión, pero se deberá elaborar un esbozo de plan con el fin
de que los costos de aplicación se puedan incluir en la valoración de los diversos
métodos.
Si la investigación se ha realizado de una manera estructurada y sistemática y el
informe se ha elaborado correctamente, el director estará en una situación óptima
para adoptar una decisión racional y la reputación del investigador se afianzará.
2. Definir el método perfeccionado.
Una vez tomada la decisión acerca de los cambios que se adoptarán, es importante
que el nuevo método sea definido cuidadosamente. Normas de ejecución escritas En
todos los trabajos que no se ejecuten con máquinas herramientas de tipo uniforme o
con maquinaria especial que virtualmente regule el proceso y los métodos, más vale
consignar por escrito las normas de ejecución, es decir, llenar la hoja de
instrucciones del operario, que tiene varios propósitos:
1) Deja constancia del método perfeccionado, con todos los detalles necesarios, que
puede ser consultada más tarde.
2) Puede utilizarse para explicar el nuevo método a la dirección, a los capataces y a
los operarios. Informa a los interesados, y entre ellos a los ingenieros de la fábrica,
acerca del nuevo equipo que se precisa o de los cambios que habría que hacer en la
disposición de las máquinas o los lugares de trabajo.
3) Facilita la formación o readaptación de los operarios, que la pueden consultar
hasta que se familiarizan por completo con el nuevo método.
4) En ella se basan los estudios de tiempos que se hacen para fijar normas, aunque
los elementos no se descompongan necesariamente del mismo modo que los
movimientos.
La hoja de instrucciones indica en términos sencillos los métodos que debe aplicar el
operario. Por lo general se necesitan tres tipos de datos:
1) Herramientas y equipo que se utilizarán y condiciones generales de trabajo.
2) Método que se aplicará. La abundancia de detalles dependerá de la naturaleza de
la tarea y del volumen probable de la producción. Si la tarea va a ocupar a varios
operarios durante varios meses, la hoja de instrucciones quizá deba explicar hasta el
menor detalle, incluso los movimientos de los dedos.
3) Un diagrama de la disposición del lugar de trabajo y posiblemente croquis de las
herramientas, plantillas y dispositivos de fijación especiales.
3. Implantar el método perfeccionado.
Las fases finales del procedimiento básico son tal vez las más difíciles, y se necesita
entonces la cooperación activa de la dirección y de los sindicatos. Ahí adquieren
especial importancia las dotes personales del especialista en estudio del trabajo, su
capacidad para explicar clara y sencillamente lo que propone, su don de gentes y su
aptitud para inspirar confianza. La implantación del nuevo método puede subdividirse
en cinco fases:
1) Obtener la aprobación de la dirección.
2) Conseguir que acepte el cambio el jefe del departamento o del taller. Ya hemos
examinado esas dos etapas y sería inútil empeñarse en seguir adelante si han sido
un fracaso.
3) Conseguir que acepten el cambio los operarios interesados y sus representantes.
4) Enseñar el nuevo método a los trabajadores.
5) Seguir de cerca la marcha del trabajo hasta tener la seguridad de que se ejecuta
como estaba previsto.
Cuando se trata de una cuadrilla o equipo de trabajo, los lazos son todavía más
estrechos, y romperlos puede tener graves consecuencias para la productividad,
pese a la mejora de los métodos. Sólo en los años treinta se empezó a reconocer la
importancia del comportamiento del grupo en el lugar de trabajo.
El especialista que lo olvide se arriesga a provocar entre los trabajadores, sin
necesidad, una resistencia a las reformas propuestas. Al llevar a cabo las tres
primeras etapas de la implantación resalta la importancia de dar instrucción y
capacitación previas en estudio del trabajo a todos los interesados: dirección,
personal dirigente subalterno y representantes de los trabajadores.
La gente está más dispuesta a aceptar la idea de un cambio si sabe y comprende lo
que va ocurriendo que si se encuentra ante transformaciones efectuadas como por
arte de magia. Si los cambios conciernen a un equipo de trabajo, resulta a menudo
preferible mantener discusiones con el grupo en su conjunto, en lugar de hacerlo
individualmente con cada uno de sus integrantes. De esa manera, el grupo podrá
expresar su punto de vista y sus reparos.
4. Preparar la introducción de cambios.
Cuando no es probable que se produzca una reducción o una transferencia de
personal, es muy posible que los trabajadores acepten nuevos métodos si se les ha
permitido participar en su establecimiento. El encargado del estudio del trabajo debe
tener confianza en el operario desde el comienzo, explicándole lo que está tratando
de hacer y por qué y los medios con que espera hacerlo. Si el operario muestra
interés, se le debe explicar los usos de los diversos instrumentos de investigación.
El diagrama de secuencias es uno de los más útiles para atraer el interés: a la mayor
parte de las personas les gusta que sus actividades estén representadas, y la idea
de que da tantos pasos en la ejecución de su trabajo de la mañana a menudo
sorprende al trabajador y le hace que se sienta encantado con la idea de reducir su
esfuerzo. Se debe pedir siempre a los trabajadores que presenten sus sugerencias o
ideas sobre las mejoras que se pueden hacer y éstas se deben introducir cuando es
posible, expresando el debido reconocimiento a las personas que las han formulado
(las sugerencias importantes pueden merecer una recompensa en dinero).
Es preciso que los trabajadores participen lo más plenamente posible en el
establecimiento del nuevo método, para que lleguen a pensar que éste es principal o
parcialmente obra suya.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 11
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Estudio de métodos en la oficina.
1. Importancia del estudio de los métodos de trabajo en la oficina.
El estudio del trabajo en general está tradicionalmente relacionado con un entorno
manufacturero. El objetivo del estudio del trabajo es mejorar la eficiencia de la
conversión de recursos o insumos en productos (figura 1), elevando de ese modo la
productividad de la organización, principio que debe aplicarse a todas las partes de
la empresa y no sólo a la fabricación.
Las oficinas utilizan recursos y estos recursos deben utilizarse con eficiencia. En
realidad, de la utilización de recursos en la oficina ha ido adquiriendo más
importancia a medida que el porcentaje de los trabajadores en las oficinas ha ido
aumentando. Para la mayoría de las organizaciones los costos administrativos y de
oficina son considerables y han ido creciendo, por lo que deben ser controlados. Los
costos relacionados con el trabajo de oficina se designan frecuentemente con la
expresión de «gastos generales», en el sentido de que no contribuyen directamente
al producto final de la organización.
Al mismo tiempo la introducción de una tecnología avanzada y la aplicación de
técnicas de gestión de la producción, así como el estudio del trabajo en el taller, han
elevado la eficiencia a un nivel en el que muchos avances son marginales más que
revolucionarios. Los trabajadores de oficina, por un lado, han estado sometidos a un
estudio muy poco sistemático y las posibilidades de mejora son mayores. Existe, en
consecuencia, la necesidad de aplicar el estudio del trabajo en la oficina.
Ese equipo es muy comparable a la maquinaria de los talleres. El manejo de una
fotocopiadora es similar al manejo de cualquier otra máquina. El argumento de que el
trabajo de oficina es en cierto sentido fundamentalmente diferente del trabajo de
fábrica es una falacia. Otro motivo de que el estudio del trabajo no se aplique
frecuentemente dentro de las oficinas es la situación diferente de los trabajadores
manuales y de los trabajadores administrativos.
Lo que se percibe como una técnica de fábrica no es aceptable para quienes se
consideran a sí mismos como pertenecientes a una categoría superior. Esta es una
de las razones de la expansión de organización y métodos (O y M). En realidad, O y
M es algo más que el estudio del trabajo en la oficina, ya que se ocupa también de
las estructuras de organización habituales; pero en la práctica la mayor parte de O y
M guarda relación con la parte de los «métodos» de la técnica y resulta indistinguible
del estudio del trabajo, aunque quizá, debido a su distinta apelación, es más
aceptable.
Los objetivos y principios siguen siendo los mismos, en dondequiera que se aplique
el estudio del trabajo. El estudio del trabajo en la oficina sigue estando constituido
por las esferas básicas del estudio de los métodos y de la medición del trabajo y
ambas tienen las mismas modalidades que hemos visto en todo el resto del presente
libro. Lo que haremos en este capítulo es destacar los cambios o adiciones menores
de las técnicas que han resultado particularmente eficaces dentro de un entorno
administrativo.
2. Procedimiento para mejorar métodos de trabajo en la oficina
El procedimiento básico del estudio de los métodos consiste en:
SELECCIONAR
REGISTRAR
EXAMINAR
IDEAR
EVALUAR
DEFINIR
IMPLANTAR
MANTENER
Sigue siendo válido para los estudios realizados en una oficina. Seguimos teniendo
que pasar sistemáticamente de la selección del problema o de la posibilidad de que
sea estudiado a la aplicación y al mantenimiento de una situación mejorada. La
automatización y computarización de las oficinas se consideran frecuentemente como
el medio principal de mejorar su eficiencia.
Con todo, existe ahora una sensación creciente de que muchos sistemas de
computarización tienen posibilidades que no se aprovechan. Esto se debe a que la
computarización o la 172 automatización a menudo no hacen sino acelerar las
deficiencias existentes.
Seleccionar
La selección de la esfera o actividad que se ha de estudiar aplica los mismos
principios básicos que los del estudio del trabajo en el taller. La selección consiste en
dos componentes: hallar las esferas que entrañan problemas o posibilidades
importantes y luego darles prioridad.
Los propios empleados son otra fuente de proyectos que se han de estudiar. Los
proyectos pueden surgir de la sugerencia de un empleado o de estructuras como los
círculos de calidad, realizándose como parte de un intento de toda la organización de
mejorar la manera de realizar las actividades. Frecuentemente esos círculos plantean
cuestiones que requieren un trabajo o un estudio adicional antes de que se puedan
sugerir cambios y/o evaluarlos; estas investigaciones pueden constituir proyectos
adecuados de estudio del trabajo cuando un especialista en estos estudios actúa por
cuenta del círculo de calidad.
Registrar
Es en la etapa de REGISTRO en la que se observan la mayoría de los cambios
evidentes cuando se compara el estudio del trabajo en el taller con el estudio en la
oficina. Esto se debe a que normalmente se registran datos que son
fundamentalmente diferentes. En el taller, registramos los progresos o la actividad de
los trabajadores, los materiales o el equipo. Los materiales son normalmente los que
constituyen el proyecto final de la actividad.
En la oficina, no existe ningún producto final. Los objetos materiales importantes
utilizados son normalmente formularios o documentos, por lo que existen diversas
técnicas que tienen por objeto registrar el contenido y la evolución de los documentos
a medida que se les aplican los sistemas y procedimientos administrativos. La mayor
parte del trabajo de oficina se puede inscribir en una jerarquía que incluye sistemas,
procedimientos, actividades y métodos (figura 58). El sistema es el plan general que
vincula a los diversos departamentos y secciones en la prosecución de una meta u
objetivo final.
Los procedimientos son subunidades del sistema frecuentemente con relación a un
documento, puesto de trabajo o individuo particular. Cada procedimiento está
constituido por cierto número de actividades (algunas de las cuales pueden ser
comunes a varios procedimientos), mientras que los métodos son los medios de
realizar esas actividades para satisfacer las necesidades de un procedimiento
particular.
Examinar, idear, evaluar y definir
El examen de los datos registrados debe ser sistemático y completo; es útil proceder
a un examen crítico para establecer la estructura. Todas las observaciones
formuladas al analizar el examen crítico en el capítulo 7 son válidas igualmente en
este caso, puesto que el objetivo del examen es eliminar y luego simplificar o
combinar las actividades.
Como anteriormente, una de las dificultades de la etapa de EXAMEN estriba en
insistir en su importancia a pesar de que, a diferencia de la etapa REGISTRO, se
dispone de una gama limitada de técnicas de apoyo. Cada vez se recurre con más
frecuencia a la tecnología para facilitar el trabajo de oficina. En consecuencia, cuando
se trata de establecer métodos de trabajo nuevos y perfeccionados, el especialista en
el estudio del trabajo ha de tener un conocimiento actualizado de los sistemas de
información y de la computarización.
A menudo existe un conflicto entre el especialista en el estudio del trabajo y el
especialista en ordenadores. Una distinción común es que «los sistemas de
computadora» que forman parte de la actividad empresarial principal (como la
nómina, el control de las existencias, la preparación de facturas, etc.) sigue
incumbiendo al profesional de la informática, mientras que el «apoyo de
computadora» (que suele basarse en una microcomputadora o en una computadora
personal) forma parte del trabajo de oficina y del diseño del puesto de trabajo e
incumbe, por lo tanto, al especialista en el estudio del trabajo. En realidad, si todo
está funcionando bien, los dos tipos de personal deben trabajar en equipo y de
manera cooperativa.
Implantar y mantener
La implantación de un método revisado es siempre importante. Si la implantación se
efectúa torpemente, el nuevo método tiene pocas posibilidades de dar resultado. Sin
embargo, los principios aplicados para la implantación y luego el mantenimiento de
un nuevo método en un entorno de oficinas son exactamente idénticos a los
aplicados para implantar métodos nuevos en el taller. La capacitación y el sostén de
los que participan en el cambio son esenciales.
La primera tarea consiste en asegurarse de que saben exactamente lo que se espera
de ellos. Algunas organizaciones disponen de manuales de procedimientos regulares
en los que están explicadas todas las rutinas administrativas. Cuando se implanta por
primera vez un nuevo sistema o procedimiento, puede resultar necesario
complementar la descripción formal con unas hojas de capacitación e instrucción
concreta y/o con cursillos de formación.
Es útil elaborar algún tipo de hojas de información sobre los cambios para que los
trabajadores puedan ver lo que se hacía con el sistema o procedimiento antiguo y
captar inmediatamente lo que deben hacer con el nuevo. Cuando existen manuales
sobre los procedimientos, es vital que se mantengan actualizados. Debe haber
alguna manera de velar por que, cuando se introduce un cambio en un sistema o
procedimiento, todos los ejemplares de los manuales se actualicen y todas las
personas que los aplican, por remota u ocasionalmente que sea, tengan
conocimiento del cambio y de sus repercusiones en su tarea.
3. Disposición de la oficina
La disposición de la oficina es otro aspecto especializado del estudio de los métodos
en la oficina. De hecho, es una extensión de la disposición de la fábrica y aplica los
mismos principios y métodos. Todos los tipos de disposición salvo la disposición en
puestos fijos, a que se hará referencia en el capítulo 14, son válidos en un entorno
administrativo. Además, a menudo se discuten las ventajas relativas de las oficinas
de implantación abierta o celulares (véase más adelante).
En realidad, la mayoría de las oficinas combinan ambos sistemas y la elección suele
depender mucho de factores como las restricciones impuestas por los edificios
existentes y la cultura de la organización en lo que concierne a las consideraciones
prácticas de diseño. La planificación de la disposición de la oficina debe seguir la
jerarquía del sistema.
El sistema global determinará la disposición en sentido amplio, la división en
procedimientos determinará la disposición detallada y la índole de los métodos de
trabajo determinará el diseño del puesto de trabajo. A continuación, habrá que
examinar las diferencias relacionadas con el tipo general de disposición elegida. Una
disposición basada en procedimientos particulares será obviamente diferente de otra
determinada por funciones administrativas concretas.
4. Control de calidad en la oficina
El control de la calidad no se aplica en general al trabajo de oficina. Parece darse por
supuesto que los trabajadores de oficina no cometen errores. Esto simplemente no
es cierto: los trabajadores de oficina no son distintos de cualquier otra categoría de
trabajadores, en el sentido de que ellos también pierden concentración y cometen
errores y realizan trabajos defectuosos.
Estos errores pueden ser costosos: si se detectan, cuesta dinero corregirlos; si no se
detectan, pueden resultar mucho más costosos, al suministrarse una información
incorrecta a otros empleados de la organización o a clientes. Sin embargo, los
errores cometidos por los trabajadores suelen constituir una pequeña proporción del
total.
La mayoría son errores del sistema, cuando éste no funciona de manera correcta, lo
que provoca retrasos, y errores de interpretación o de dirección. Por consiguiente,
conviene asegurarse de que los sistemas, procedimientos y métodos de trabajo
utilizados en las oficinas están diseñados para reducir al mínimo los errores y que se
ha instituido alguna forma de control de los errores, especialmente cuando sus
consecuencias pueden ser considerablemente costosas o nocivas. Unos sistemas y
procedimientos correctos evitan el error, y prevén que las técnicas de control de la
calidad detectarán los pocos que puedan producirse.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 18
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Consideraciones generales sobre medición del trabajo Definición
El estudio del trabajo consta de dos técnicas que se complementan: el estudio de
métodos y la medición del trabajo; y aunque ambas quedaron definidas allí, antes de
estudiar la medición del trabajo vale la pena repetir su definición.
La medición del trabajo es la aplicación de técnicas para determinar el tiempo que
invierte un trabajador calificado en llevar a cabo una tarea definida efectuándola
según una norma de ejecución, por ejemplo, «trabajador calificado» y «norma de
ejecución preestablecida», pero no necesitamos ocuparnos por ahora de su
significado exacto. En cambio, vale la pena observar que la «medición del trabajo»,
que hemos explicado hasta ahora como una técnica, comprende en realidad no una,
sino muchas técnicas afines, que pueden utilizarse cada una por su lado para medir
el trabajo.
Objeto de la medición del trabajo.
El estudio de métodos es la técnica principal para reducir la cantidad de trabajo,
principalmente al eliminar movimientos innecesarios del material o de los operarios y
substituir métodos malos por buenos. La medición del trabajo, a su vez, sirve para
investigar, reducir y finalmente eliminar el tiempo improductivo, es decir, el tiempo
durante el cual no se ejecuta trabajo productivo, por cualquier causa que sea.
En efecto, la medición del trabajo, como su nombre lo indica, es el medio por el cual
la dirección puede medir el tiempo que se invierte en ejecutar una operación o una
serie de operaciones de tal forma que el tiempo improductivo se destaque y sea
posible separarlo del tiempo productivo.
Así se descubren su existencia, naturaleza e importancia, que antes estaban ocultas
dentro del tiempo total. Es sorprendente la cantidad de tiempo improductivo
incorporado en los procesos de las fábricas que nunca han aplicado la medición del
trabajo, de modo que o bien no se sospechaba o se consideraba como cosa corriente
e inevitable que nadie podía remediar. Pero una vez conocida la existencia del tiempo
improductivo y averiguadas sus causas se pueden tomar medidas para reducirlo.
La medición del trabajo tiene ahí otra función m ás: además de revelar la existencia
del tiempo improductivo, también sirve para fijar tiempos tipo de ejecución del trabajo,
y si más adelante surgen tiempos improductivos, se notarán inmediatamente porque
la operación tardará más que el tiempo tipo, y la dirección pronto se enterará.
La medición del trabajo puede originar una reacción en cadena por toda la empresa.
Veamos cómo. Hay que darse cuenta ante todo de que las averías e interrupciones
que se producen en el taller son el resultado final de una serie de medidas tomadas o
dejadas de tomar por la dirección.
Gran parte del tiempo inactivo se debe a que cada serie abarca cantidades
demasiado pequeñas, de modo que se invierte casi tanto tiempo en ajustar la
máquina para la operación siguiente como en la producción propiamente dicha. La
cadena de reacciones provocada por este descubrimiento puede ser como sigue:
El departamento de estudio del trabajo
Comunica que la medición del trabajo revela tiempo inactivo excesivo de la máquina
por razón de los pedidos pequeños del departamento de planificación, lo cual
encarece apreciablemente la fabricación. Sugiere que el departamento de
planificación prepare planes adecuados y reúna varios pedidos de un mismo producto
en un pedido grande o fabrique más para existencias.
El departamento de planificación
Alega que debe ajustarse a las instrucciones del departamento de ventas, que al
parecer nunca vende suficientes cantidades de un producto como para poder
encargar al taller series razonables ni puede predecir el futuro volumen de ventas
como para ampliar las existencias.
El departamento de ventas
Dice que no puede hacer predicciones ni encargar grandes cantidades de ningún
producto mientras la dirección tenga por norma aceptar todas las variaciones de los
modelos que le pidan los clientes; el catálogo está adquiriendo proporciones
desmesuradas y casi todos los trabajos son ahora «especiales».
El director gerente
Se sorprende cuando le muestran el efecto de su política de ventas sobre los costos
de producción y dice que no había considerado el asunto desde ese punto de vista; al
ser complaciente con la clientela sólo quería evitar que los pedidos pasasen a los
competidores.
Se habrá logrado uno de los propósitos principales del estudio del trabajo si la
investigación sirve para que el director gerente revise su política de ventas. Sin
embargo, los especialistas entusiastas harían bien en meditar y recordar que tales
reacciones en cadena acaban inspirando a alguien la pregunta: «¿Quién fue el que
empezó?», y a nadie le gusta ser puesto en evidencia.
También aquí será necesario obrar con mucho tacto. No es misión del especialista en
estudio del trabajo imponer una política de ventas, sino solamente señalar a la
dirección el efecto de la que aplica sobre los costos y, por tanto, sobre la capacidad
de competencia de la empresa.
Se ve, pues, que el propósito de la medición del trabajo es revelar la naturaleza e
importancia del tiempo improductivo, sea cual fuere su causa, a fin de eliminarlo, y
fijar unas normas de rendimiento que sólo se cumplirán si se elimina todo el tiempo
improductivo evitable y si el trabajo se ejecuta con el mejor método posible y personal
idóneo por sus aptitudes y formación.
Usos de la medición del trabajo.
Revelar la existencia y las causas del tiempo improductivo es importante, pero
posiblemente a la larga lo sea menos que fijar tiempos tipo acertados, puesto que
éstos se mantendrán mientras continúe el trabajo a que se refieren y deberán
hacer notar todo tiempo improductivo o trabajo adicional que aparezca después de
fijados tales tiempos tipo. En el proceso de fijación de los tiempos tipo quizá sea
necesario emplear la medición del trabajo para:
Comparar la eficacia de varios métodos: en igualdad de condiciones, el mejor será
el que lleve menos tiempo.
Repartir el trabajo dentro de los equipos, con ayuda de diagramas de actividades
múltiples, para que, en lo posible, le toque a cada cual una tarea que lleve el
mismo tiempo.
Determinar, mediante diagramas de actividades múltiples para operario y máquina,
el número de máquinas que puede atender un operario. Una vez fijados, los
tiempos tipo pueden ser utilizados para:
Obtener información en que basar el programa de producción, incluidos datos
sobre el equipo y la mano de obra que se necesitarán para cumplir el plan de
trabajo y aprovechar la capacidad de producción.
Obtener información en que basar presupuestos de ofertas, precios de venta y
plazos de entrega.
Fijar normas sobre uso de la maquinaria y desempeño de la mano de obra que
puedan ser utilizadas con cualquiera de los fines que anteceden y como base de
sistemas de incentivos.
Obtener información que permita controlar los costos de mano de obra y fijar y
mantener costos estándar.
Se ve, pues, que la medición del trabajo proporciona la información básica 254
necesaria para llegar a organizar y controlar las actividades de la empresa en que
interviene el factor tiempo. La forma en que se aplica entonces se entenderá mejor
después de ver cómo se calculan los tiempos tipo.
Procedimiento básico.
las etapas necesarias para efectuar sistemáticamente la medición del trabajo, a
saber:
SELECCIONAR
El trabajo que va a ser objeto de estudio.
REGISTRAR
Todos los datos relativos a las circunstancias en que se realiza el trabajo, a los
métodos y a los elementos de actividad que suponen.
EXAMINAR
Los datos registrados y el detalle de los elementos con sentido crítico para
verificar si se utilizan los métodos y movimientos más eficaces, y separar los
elementos improductivos o extraños de los productivos.
MEDIR
La cantidad de trabajo de cada elemento, expresándola en tiempo, mediante la
técnica más apropiada de medición del trabajo.
COMPILAR
El tiempo tipo de la operación previendo, en caso de estudio de tiempos con
cronómetro, suplementos para breves descansos, necesidades personales, etc.
DEFINIR
Con precisión la serie de actividades y el método de operación a los que
corresponde el tiempo computado y notificar que ése será el tiempo tipo para las
actividades y métodos especificados.
Estas etapas sólo tendrán que seguirse en su totalidad cuando se desee fijar
tiempos tipo. Si la medición del trabajo se utiliza para averiguar los tiempos
improductivos antes o en el curso de un estudio de métodos o para comparar la
eficacia de varios métodos posibles, probablemente basten las cuatro primeras
etapas.
Técnicas de medición del trabajo
Las principales técnicas que se emplean en la medición del trabajo son las
siguientes
Muestreo del trabajo;
Estimación estructurada;
Estudio de tiempos;
Normas de tiempo predeterminadas (NTPD);
Datos tipo.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 19
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Muestreo del trabajo y estimación estructurada
El muestreo del trabajo es una técnica para determinar, mediante muestreo
estadístico y observaciones aleatorias, el porcentaje de aparición de determinada
actividad.
Necesidad del muestreo del trabajo
El muestreo del trabajo (conocido también por «muestreo de actividades», «
método de observaciones instantáneas », « método de observaciones aleatorias »
y «control estadístico de actividades») es una técnica que, como su nombre indica,
se basa en el muestreo. Veamos ante todo por qué resulta necesaria.
Para obtener una visión completa y exacta del tiempo productivo y del tiempo
inactivo de todas las máquinas en una zona dada de producción, sería necesario
observar continuamente cada una de las máquinas de dicha zona y registrar el
momento y la causa de cada interrupción.
Pero es algo evidentemente imposible de realizar, a menos que una multitud de
trabajadores se dedicaran exclusivamente a esa tarea, lo que sería absurdo en la
práctica. Sin embargo, si fuera posible observar de una ojeada qué hace cada
máquina de una fábrica en determinado momento, quizá se descubriera que, por
ejemplo, 80 por ciento de las máquinas están funcionando y 20 por ciento están
paradas.
Si se hiciera lo mismo veinte veces más a distintas horas del día, y si cada vez la
proporción de máquinas que estuviera funcionando fuera de 80 por ciento, podría
decirse con cierta seguridad que en todo momento hay 80 por ciento de las
máquinas en funcionamiento.
Como generalmente tampoco es posible aplicar esta técnica, hay que optar por la
que le sigue en orden de preferencia: se hace una serie de recorridos del taller a
intervalos aleatorios observando las máquinas que funcionan, las que están
paradas y la causa de cada inmovilización. He aquí la base de la técnica de
muestreo del trabajo.
Si el tamaño de la muestra es suficientemente grande y las observaciones se
efectúan realmente al azar; existe una buena probabilidad de que dichas
observaciones reflejen la situación real, con un margen determinado de error por
exceso o por defecto.
Algunas palabras sobre el muestreo
A diferencia del costoso y poco práctico método de observación continua, el
muestreo del trabajo se basa principalmente en la ley de probabilidades. La
probabilidad se ha definido como «el grado de posibilidad de que se produzca un
acontecimiento».
El ejemplo más sencillo, y frecuentemente mencionado para ilustrar esta idea, es
el juego de cara y cruz con una moneda. Cuando lanzamos una moneda al aire
pueden suceder dos cosas: que salga «cara» o que salga «cruz». La ley de
probabilidades dice que de cada 100 veces que la lancemos, es probable que 50
veces salga cara y 50 cruz. Obsérvese la expresión «es probable que»; en
realidad puede suceder que el resultado sea, por ejemplo, 55-45,48-52 o cualquier
otra proporción.
Sin embargo, está demostrado que al aumentar el número de lanzamientos
aumenta la exactitud de la ley de probabilidades. En otras palabras, cuanto mayor
sea el número de lanzamientos de la moneda, tanto mayores serán las
posibilidades de llegar a una proporción de 50 caras y 50 cruces. De ello se
desprende que cuanto mayor sea la muestra, más exactamente representará la
«población» o «universo» inicial, es decir, el grupo de factores que se están
estudiando.
Ahora podemos imaginar una escala en la cual uno de los extremos corresponda a
la precisión absoluta lograda por observación continua y el otro a resultados muy
inciertos obtenidos mediante unas pocas observaciones aisladas. El tamaño de la
muestra tiene, pues, su importancia, y podemos indicar si creemos o no en la
representatividad de la muestra utilizando cierto nivel de confianza.
Cómo determinar el tamaño de la muestra
Además de definir el nivel de confianza de nuestras observaciones, también
debemos decidir el margen de error que admitiremos. Debemos poder decir que
«tenemos confianza en que 95 por ciento de las veces la observación que
hagamos tendrá una exactitud de ± 5 por ciento», o 10 por ciento, o cualquier otro
margen de exactitud que adoptemos. Volvamos ahora a nuestro ejemplo del
tiempo productivo y del tiempo inactivo de las máquinas de una fábrica. Para
determinar el tamaño de la muestra que se necesita con este ejemplo existen dos
métodos: el método estadístico y el método monográfico.
Método estadístico
La fórmula utilizada en este método es la siguiente:
Método monográfico
El tamaño de la muestra puede determinarse con mayor facilidad leyendo
directamente el número de observaciones requeridas en un nomograma como el
presentado en la figura 90. Tomando nuevamente el ejemplo precedente,
tracemos una línea recta que partiendo de la ordenada «porcentaje de aparición»
(en este caso, 25-75) corte la ordenada «error (precisión requerida)» (digamos 5
por ciento) y se prolongue hasta encontrar la ordenada n «número de
observaciones»; se ve que la corta a 300 para un nivel de confianza de 95 por
ciento. Este sistema para determinar el tamaño de la muestra es rapidísimo.
Cómo efectuar observaciones aleatorias
Las conclusiones a que hemos llegado son válidas siempre que podamos efectuar
el número de observaciones necesarias para lograr el nivel de confianza y la
precisión requeridos, y a condición de que las observaciones se hagan al azar.
Para asegurarnos de que las observaciones son efectivamente aleatorias
podemos utilizar una tabla de números aleatorios como la del cuadro 12. Existen
varios tipos de tablas de ese género, que pueden utilizarse de diferentes maneras.
En nuestro caso, supongamos que nuestras observaciones se llevarán a cabo
durante un turno de trabajo de ocho horas, de las 7,00 a las 15,00 horas. Una
jornada de trabajo de ocho horas tiene 480 minutos, que pueden dividirse en 48
períodos de diez minutos.
Cómo realizar el estudio
Cómo determinar el objetivo del estudio Antes de llevar a cabo las observaciones
es importante decidir el objetivo de nuestro muestreo del trabajo. El objetivo más
simple es averiguar si determinada máquina está parada o en marcha. En este
caso nuestras observaciones tienden a descubrir sólo una de dos posibilidades.
Cómo efectuar las observaciones
Hasta ahora, en la realización del estudio de muestreo del trabajo hemos seguido
los primeros cinco pasos lógicos, que en resumen son:
Seleccionar
El trabajo que se estudiará y determinar los objetivos del estudio.
Efectuar
Una observación preliminar para determinar los valores aproximados de p y q.
- Determinar
En base al nivel de confianza y al grado de precisión seleccionados, el número n
de observaciones requeridas.
- Determinar
La frecuencia de las observaciones utilizando tablas de números aleatorios.
- Preparar hojas de registro conforme a los objetivos del estudio. Todavía falta otro
paso, o sea efectuar y registrar las observaciones y analizar 266 los resultados.
Para efectuar las observaciones es necesario que el especialista en
La observación propiamente dicha de las sucesivas máquinas deberá efectuarse
siempre al pasar por la que se observa.
En otros términos, el especialista que observa la máquina A no debería anotar lo
que está sucediendo a la máquina B, porque falsearía el estudio. En un taller de
tejido, por ejemplo, quizá vea que el telar situado inmediatamente después del que
está estudiando se ha parado. Sin embargo, es posible que, al llegar allí, el
encargado del telar ya lo haya puesto nuevamente en marcha. Por lo tanto, si el
analista lo hubiese anotado entre las máquinas inactivas, habría dado una visión
errónea de la realidad.
La anotación en sí, como puede verse en las figuras, es una simple raya que se
hace en la hoja de registro, en el espacio que corresponda, a la hora
predeterminada adecuada. No se utilizan cronómetros.
El cálculo de los resultados puede efectuarse rápidamente en la misma hoja de
registro. Gracias a este método se puede calcular el porcentaje de tiempo
productivo en relación con el de espera, analizar los motivos del tiempo
improductivo y determinar el porcentaje de tiempo dedicado por un trabajador,
grupo de trabajadores o máquina a determinado elemento de trabajo. Todos estos
datos son de por sí una información útil que puede obtenerse de forma sencilla y
relativamente rápida.
Muestreo del trabajo de régimen normal gramar un estudio. Esta valoración del
ritmo puede combinarse igualmente con el muestreo del trabajo para obtener lo
que se designa como un muestreo del trabajo de régimen normal o un muestreo
de la actividad normal.
Con este método, se efectúan observaciones a intervalos fijos y no elegidos al
azar. Cuando se recurre al muestreo a intervalos fijos, se debe poner cuidado en
que el intervalo fijo elegido no coincida con un ciclo natural del trabajo. Esa
coincidencia distorsionaría los resultados, pero en general si el intervalo es lo
suficientemente breve en comparación con el tiempo del ciclo global de un trabajo,
las variaciones normales en el trabajo evitarán que surja un problema de ese tipo.
Técnicas de muestreo por grupos
Como su nombre indica, estas técnicas están destinadas a medir el trabajo
realizado por grupos de trabajadores. A estas técnicas se las designa a veces
como «muestreo de alta frecuencia» puesto que, cuando se utilizan para medir
trabajos de ciclo corto, emplean intervalos fijos breves en los que el observador
está constantemente presente. Se acercan mucho, en consecuencia, al estudio de
tiempos, pero tienen la ventaja de que el observador puede abarcar el trabajo del
grupo. Las técnicas de muestreo por grupos pueden utilizar la valoración.
Estimación estructurada
La estimación es probablemente la más antigua técnica «de medición». La
experiencia se ha utilizado siempre como base para predecir acontecimientos
futuros. Normalmente, sin embargo, las estimaciones simples son demasiado poco
fiables para ser utilizadas como base de una planificación y un control eficaces. La
precisión de las estimaciones depende de la experiencia del estimador en la
esfera en que esté actuando. Las técnicas de estimación estructurada son un
intento de tener en cuenta este hecho y al mismo tiempo de imponer una
estructura y una disciplina sobre el proceso de estimación con el fin de que los
resultados obtenidos 270 puedan tratarse con confianza.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 20
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Estudio de tiempos: el material
¿Qué es el estudio de tiempos?
El estudio de tiempos es una técnica de medición del trabajo empleada para
registrar los tiempos y ritmos de trabajo correspondientes a los elementos de una
tarea definida, efectuada en condiciones determinadas, y para analizar los datos a
fin de averiguar el tiempo requerido para efectuar la tarea según una norma de
ejecución preestablecida.
Material fundamental
El estudio de tiempos exige cierto material fundamental, a saber:
□ un cronómetro;
□ un tablero de observaciones;
□ formularios de estudio de tiempos;
cabe notar que alguno de estos materiales o todos ellos pueden reemplazarse por
sus equivalentes electrónicos.
En principio, éstos son los útiles que debe llevar en todo momento el especialista,
pero además tendrá en su oficina otros materiales para el análisis, que pueden
comprender desde una pequeña calculadora a un ordenador personal.
En ocasiones, también necesitará otros instrumentos para medir, tales como una
cinta métrica, una regla de metal, un micrómetro, una balanza de resortes, etc.
Asimismo, en la oficina habrá un reloj de precisión, con segundero, que servirá
para registrar las horas de comienzo y fin de los estudios.
Cronómetro
Para el estudio de tiempos se utilizan dos tipos de cronómetros: el mecánico y el
electrónico.
El mecánico puede subdividirse en otros tres tipos: el cronómetro ordinario, el
cronómetro con vuelta a cero y, de uso menos frecuente, el cronómetro de registro
fraccional de segundos u otra unidad de tiempo. El electrónico comprende dos
subdivisiones: el que se utiliza solo y el que se utiliza integrado en un dispositivo
electrónico de registro.
Los cronómetros mecánicos pueden tener una de las tres esferas graduadas
siguientes:
□ Para registrar un minuto por vuelta a intervalos de 1/5 de segundo, con una
manecilla que puede contar hasta treinta minutos.
□ Para registrar un minuto por vuelta, con esfera graduada en 1/100 de minuto y
una manecilla que puede registrar treinta minutos (cronómetro de minuto decimal).
□ Para registrar 1/100 de hora por vuelta, con esfera graduada en 1/10000 de
hora; una manecilla registra hasta una hora en 100 espacios (cronómetro de hora
decimal).
En este tipo de cronómetro se inicia o se detiene el movimiento por medio de una
corredera (A) situada al lado de la corona para dar cuerda (B). Si se presiona la
corona, las dos manecillas vuelven a cero sin que se detenga el mecanismo, y
desde ese punto inmediatamente se ponen de nuevo en movimiento. Utilizando la
corredera es posible detener las manecillas en cualquier punto de la esfera y
hacerlas después reanudar la marcha al soltar la corredera, sin necesidad de
volver a cero.
El cronómetro sin vuelta a cero se regula oprimiendo la corona: con la primera
presión las agujas se ponen en movimiento; con la segunda se detienen, y con la
tercera vuelven a cero. Este tipo sólo se presta para el cronometraje acumulativo.
En el cronómetro para registrar fracciones de unidad hay dos coronas: si se
oprime la segunda, una de las manecillas se detiene mientras la otra continúa
midiendo el tiempo; se aprieta de nuevo la corona, la manecilla parada se coloca a
la par de la que está en movimiento y ambas continúan andando juntas. A la
posibilidad de observar la manecilla parada se pueden obtener datos más exactos
que con una aguja en movimiento.
El cronómetro de registro fraccional, que es el más fácil de consultar, es más
pesado, más caro y, dada su complejidad, más difícil de hacer arreglar. Con una
buena capacitación previa se obtienen resultados igualmente buenos utilizando un
reloj más sencillo, más liviano y barato. A menos que haya razones para preferir
uno de los otros modelos, sirve perfectamente el de vuelta a cero, una sola
presión, «segundero» central, esfera principal graduada en centésimas de minuto
y esfera secundaria de 30 minutos.
Tablero para formularios de estudio de tiempos
Es sencillamente un tablero liso, generalmente de madera contrachapada o de un
material plástico apropiado, donde se fijan los formularios para anotar las
observaciones. Deberá ser rígido y de un tamaño mayor que el más grande de los
formularios que se utilicen. Puede tener un dispositivo para sujetar el cronómetro,
de modo que el especialista quede con las manos relativamente libres y vea
fácilmente el cronómetro. Las personas que no son zurdas colocan habitualmente
el cronómetro en la parte superior derecha del tablero, que descansa en el
antebrazo izquierdo, con el borde inferior contra el cuerpo, y el índice o el mayor
de la mano izquierda listos para oprimir la corona cuando haya que ajustar el
cronómetro (véase la figura 95). Otros prefieren sujetar el cronómetro con
elásticos fuertes o tiras de cuero alrededor del anular y del mayor de la mano
izquierda.
Esos detalles dependen del gusto de cada uno; lo importante es que el cronómetro
esté firmemente sujeto y se pueda consultar y manipular con facilidad. También se
debe fijar al tablero una pinza para papeles que sostenga los formularios donde se
hagan los apuntes. Cuando el tamaño del tablero no corresponde al del antebrazo,
el que lo usa pronto se cansa.
Por eso los especialistas prefieren mandarse hacer un tablero a la medida, una
vez que han comprobado con la práctica cuál es el tamaño que resulta más
cómodo.
Cronómetro y tablero electrónicos.
El cronómetro electrónico cumple exactamente las mismas funciones que el de
tipo mecánico, es decir, medir la duración de los diferentes elementos. Una de sus
principales ventajas consiste en que permite efectuar un cronometraje con vuelta a
cero sumamente preciso. (Con cronómetros mecánicos se pierde el tiempo que
toma la aguja para volver a cero.
Si el investigador es experimentado esta pérdida de tiempo es mínima, pero, si se
trata de un observador sin experiencia, puede ser más considerable y perjudicar la
exactitud de la medición.) Con un cronómetro electrónico la medida de tiempo no
se interrumpe y sólo cambia el indicador cuando se presiona la corona para la
vuelta a cero. La mayor parte de los modelos permite efectuar una lectura de la
duración total del estudio al final de las observaciones.
Los cronómetros electrónicos pueden utilizarse a menudo de diferentes formas y
se los puede ajustar para el registro de fracciones de segundos, minutos u horas.
Los tableros de cronometraje electrónicos y los aparatos para toma de datos
sirven para registrar las actividades durante el tiempo de estudio y permiten
correlacionar automáticamente los tiempos con los elementos. De acuerdo con el
procedimiento más usual, el observador teclea un código que identifica el
elemento que se ha de medir y luego teclea en el reglaje asignado al elemento. En
el momento de parada, apoya una tecla para indicar que el elemento ha
terminado.
El tiempo queda registrado, sin que se indique su lectura, y comienza el registro
del siguiente elemento. El aparato memoriza todos estos datos (código y duración
del elemento* y reglaje) que luego se analizarán, a menudo con la ayuda de un
ordenador personal. Existen dos grandes grupos de aparatos: los ordenadores
portátiles que han sido adaptados al estudio de tiempos (principalmente por medio
de un soporte lógico especializado, pero la modificación puede comprender
incluso la inscripción de nuevos símbolos en las teclas) y los tableros de
cronometraje electrónicos.
Los ordenadores tienen la ventaja de que se los puede utilizar con otros fines
diferentes a la medición de tiempos; su inconveniente reside en que se necesita a
menudo un tablero para tomar notas, lo cual no es siempre muy práctico. En
cambio, los tableros electrónicos son en general de uso más cómodo.
Formularios para el estudio de tiempos.
Los estudios de tiempos exigen el registro de numerosos datos (códigos o
descripciones de elementos, duración de elementos, notas explicativas). Los
apuntes se pueden tomar en hojas en blanco, pero mucho más cómodo es
emplear formularios impresos, todos del mismo formato, lo que además permite
colocarlos en ficheros fáciles de consultar después.
Por otra parte, los formularios impresos prácticamente obligan a seguir cierto
método y no dejan, pues, omitir ningún dato esencial. Ha de haber tantos modelos
de formularios como empresas que hagan estudios de tiempos. La mayoría de los
especialistas veteranos tienen su teoría sobre el trazado ideal.
En esta obra se presentan modelos que han dado buenos resultados prácticos en
los estudios de orden general.
Los formularios son innecesarios cuando el observador utiliza un tablero
electrónico o un aparato para tomar los datos y analiza luego los resultados por
medio de un ordenador. Sin embargo, es necesario tomar notas sobre el trabajo
en observación, especialmente si éste difiere de la práctica o se aparta de las
condiciones normales; para ello, bastará una simple hoja en donde se registren
como mínimo la fecha, la hora, el nombre del observador y el del operario.
Formularios para reunir datos
□ Primera hoja de estudio de tiempos, en la cual figuran los datos esenciales
sobre el estudio, los elementos en que fue descompuesta la operación y los
«cortes» que los separan entre ellos. También pueden anotarse los primeros ciclos
del estudio mismo.
□ Hojas siguientes, para los demás ciclos del estudio. Generalmente se imprimen
las columnas en las dos caras de la hoja, pero en el reverso no se necesitan los
encabezamientos. Estos dos formularios son los de uso más corriente, y juntos
son suficientes para casi todos los estudios de tipo general. En cambio, tratándose
de operaciones repetitivas de ciclo breve, es más cómodo emplear formularios con
columnas especiales.
□ Formulario para ciclo breve, del que se presentan dos ejemplos: casi todos los
trabajos corrientes de ciclo breve; el de las figuras 101 (anverso) y 102 (reverso)
es más complicado y se basa en un modelo usado muy comúnmente en los
Estados Unidos, que da
mejor resultado cuando el
trabajo de ciclo breve es
más bien la regla que la
excepción.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Diagrama de hilos
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 26
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Normas de tiempo predeterminadas
1. Definición
Los sistemas de normas de tiempo predeterminadas (NTPD) constituyen un
conjunto de técnicas avanzadas que tienen por objeto fijar el tiempo necesario
para ejecutar diferentes operaciones basándose en tiempos previamente
establecidos para los respectivos movimientos, y no por observación y valorización
directas.
Normalmente su utilización por los estudiantes no es muy aconsejable, a menos
que ya posean sólidos conocimientos y mucha experiencia del estudio del trabajo.
Necesitarán además una formación especializada en estas normas. En el presente
capítulo se explican a grandes rasgos dichos sistemas.
El sistema de normas de tiempo predeterminadas es una técnica de medición del
trabajo en que se utilizan tiempos determinados para los movimientos humanos
básicos (clasificados según su naturaleza y las condiciones en que se hacen) a fin
de establecer el tiempo requerido por una tarea efectuada según una norma dada
de ejecución
Como lo indica la propia definición, los sistemas de normas de tiempo
predeterminadas son técnicas para sintetizar los tiempos de una operación a partir
de los tiempos tipo de los movimientos básicos. Los datos sintéticos y los datos
tipo se tratan con mayor detalle más adelante. La naturaleza de las referidas
técnicas (denominadas en lo sucesivo «sistemas NTPD») puede ilustrarse
fácilmente recurriendo a un ciclo de trabajo sencillo como, por ejemplo, poner una
arandela en un tomillo.
El operario estira el brazo hasta la arandela, la agarra, la traslada hasta el tomillo,
la coloca en el tornillo y la suelta. En términos generales, muchas operaciones
constan de todos o algunos de estos cinco movimientos básicos, a los cuales se
suman otros movimientos del cuerpo y otros pocos elementos. El cuadro 20 ilustra
los componentes de un sistema NTPD básico.
El tiempo tipo de una operación completa puede establecerse examinando la
operación, identificando los movimientos básicos que la componen y consultando
las tablas de NTPD que indican los tiempos tipo para cada categoría de
movimiento efectuado en determinadas circunstancias.
2. Antecedentes
El pionero de la clasificación de movimientos fue Frank B. Gilbreth, cuyos
therbligs, o subdivisiones de los movimientos de las manos, o de las manos y los
ojos, fueron el concepto clave para hacer progresar el estudio de movimientos.
Dos de las ideas fundamentales que inspiraron a Gilbreth eran que efectuar un
análisis crítico detallado de los métodos de trabajo estimula de por sí el ingenio
para mejorar dichos métodos, y que se puede evaluar la eficacia de varios
métodos posibles de trabajo comparando sencillamente el número de movimientos
que exige cada uno, puesto que, lógicamente, el mejor será el que menos
movimientos exija. Corresponde a A. B. Segur el mérito de haber añadido la
dimensión «tiempo» al estudio de movimientos; en 1927 declaró que «dentro de
límites prácticos, el tiempo que necesitan todos los expertos para ejecutar
movimientos verdaderamente fundamentales es un valor constante»1.
Segur ideó el primer sistema de normas de tiempo predeterminadas,
denominándolo «análisis de tiempos de movimientos», pero es muy poco el
conocimiento público que se tiene de él, porque su autor lo explotó como
profesional del asesoramiento a los jefes de empresa, obligando a sus clientes a
mantenerlo secreto.
El siguiente jalón importante fue la labor de J. H. Quick y sus colaboradores, que
en 1934 crearon el «sistema de factor trabajo» (Work Factor)2. Al igual que el de
Segur, este sistema fue explotado por sus autores en sus actividades de
consultores de dirección y con el tiempo fue adoptado por gran número de
empresas.
Durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra se inventaron muchísimos
sistemas NTPD de distintas clases. Entre ellos se destaca el de «medición de
tiempos-métodos» (MTM), que está muy difundido en el mundo entero.
En vista de su importancia, es el que se utilizará aquí para ilustrar la forma en que
se establecen las normas de tiempo predeterminadas. El sistema MTM fue
inicialmente ideado por tres especialistas empleados por la Westinghouse Electric
Corporation en los Estados Unidos: H. B. Maynard
G. J. Stegemerten y J. L. Schwab. Los resultados de sus estudios se publicaron,
poniéndose así por primera vez a disposición de todo el mundo detalles completos
sobre un sistema de normas de tiempo predeterminadas. Además, se crearon en
los diversos países asociaciones MTM independientes, sin fines lucrativos, que
controlan los niveles de formación y la aplicación del sistema y que prosiguen su
estudio y perfeccionamiento. Dichas asociaciones fundaron un órgano
internacional de coordinación, la Dirección Internacional MTM.
En 1965 surgió una forma simplificada de MTM, denominada MTM-2, que
estimuló una rápida difusión del empleo del sistema. Asimismo, ha aparecido un
cierto número de sistemas derivados para tipos específicos de trabajos, como el
de oficina o el de mantenimiento.
3. Ventajas de los sistemas NTPD
Los sistemas NTPD tienen algunas ventajas que no posee el estudio de tiempos
con cronómetro, pues atribuyen a cada movimiento un tiempo dado,
independientemente del lugar donde se efectúe el movimiento, mientras que en el
estudio de tiempos expuesto anteriormente lo que se cronometra no es un
movimiento, sino más bien una secuencia de movimientos, que juntos componen
una operación. La fijación de tiempos por observación y valoración directas puede
llevar a resultados contradictorios. Por eso, los sistemas NTPD, que prescinden de
la observación y valoración directas, permiten establecer tiempos tipo más
coherentes.
Dado que los tiempos de las diversas operaciones pueden hallarse en tablas de
tiempo tipo, el que corresponde a una operación dada puede establecerse incluso
antes de que se inicie la producción y a menudo cuando el proceso todavía se
encuentra en su fase de concepción. Es una de las mayores ventajas de los
sistemas NTPD que permiten al especialista en estudio del trabajo modificar la
disposición y el diseño del lugar de trabajo, así como las plantillas y los
dispositivos de fijación, de manera que conduzca a un tiempo de producción
óptimo.
También permiten calcular, incluso antes de iniciar la operación, el costo probable
de producción, lo que, evidentemente, resulta muy útil para establecer
presupuestos u ofertas de licitación. Estos sistemas no son demasiado difíciles de
aplicar y, en comparación con otros métodos, pueden ahorrar horas de trabajo
cuando se determinan los tiempos tipo de ciertas operaciones. Son también
particularmente útiles para los ciclos repetitivos de tiempos muy breves, como, por
ejemplo, las operaciones de montaje en la industria electrónica.
4. Inconvenientes de los sistemas NTPD
Dada la utilidad de los sistemas NTPD, es sorprendente que hayan necesitado
tanto tiempo para convertirse en parte integrante de la práctica corriente del
estudio del trabajo. La principal razón probablemente sea la multiplicidad y
variedad de los sistemas que se han ideado, así como el hecho de que algunos
sólo pudieran obtenerse contratando consultores de dirección. Hoy en día existen
más de doscientos sistemas, y esta proliferación ha provocado descontento entre
los jefes de empresa, los sindicalistas y los especialistas en estudio del trabajo.
Además, todos estos sistemas son en sí bastante complicados y difíciles de
aprender, de modo que el especialista en estudio del trabajo necesitará mucha
práctica antes de poder aplicarlos de modo correcto. Resulta casi imposible llegar
a conocerlos uno por uno suficientemente bien para poder juzgar su eficacia real y
sus méritos relativos. Algunos, por ejemplo, no entran en bastantes detalles al
definir determinado movimiento.
Puede ocurrir, digamos, que den el mismo tiempo para el movimiento de una copa
vacía y para el de una copa llena, o para una brocha seca y una brocha empapada
de pintura, que por supuesto hay que mover con cuidado.
Por otra parte, se plantean problemas de aplicación cuando se efectúan
movimientos en condiciones distintas de las normales (por ejemplo, trabajadores
vestidos con ropas de protección o que deben deslizarse en un lugar estrecho,
detrás de tubos y conductos). La situación se complica aún más por la falta de
información sobre muchos sistemas, cuyas tablas se han considerado propiedad
de sus creadores y, por tanto, no se podían publicar.
Algunos investigadores incluso pusieron en tela de juicio los supuestos básicos de
los sistemas NTPD. Sus críticas estaban en parte justificadas, aunque algunas, al
parecer, se debieron a equívocos o informaciones erróneas.
Los sistemas NTPD no eliminan, como se pretendía, la necesidad de utilizar el
cronómetro, ni tampoco el estudio de métodos o el muestreo del trabajo. Los
tiempos de máquina, de proceso y de espera no pueden medirse con dichos
sistemas, y a menudo resulta más económico medir los elementos casuales o
incidentales utilizando otras técnicas.
De hecho, es difícil cubrir todos los casos que pueden darse en una fábrica
utilizando un solo sistema NTPD, y cuando se trata de ciertas operaciones, por
ejemplo, producción por lotes o trabajos no repetitivos, utilizar el sistema NTPD
puede resultar una solución muy costosa. Una de las críticas contra estos
sistemas se basa en una interpretación demasiado literal del supuesto básico de
Segur citado anteriormente.
En realidad, Segur no se refiere a tiempos constantes absolutos. Los tiempos
indicados en las tablas de NTPD son promedios, cuyos márgenes son lo bastante
pequeños como para ser descartados en todos los casos prácticos.
Otra crítica corriente es que el método de sumar los tiempos correspondientes a
pequeños movimientos individuales, según lo imponen los sistemas NTPD, está
viciado, porque el tiempo necesario para ejecutar un movimiento específico está
condicionado por el movimiento que lo precede y el que lo sigue.
Sin embargo, no es justo criticar los más importantes sistemas NTPD con ese
argumento, ya que sus creadores no sólo admitieron claramente tales
correlaciones, sino que también previeron disposiciones especiales para que se
mantuvieran las correlaciones fundamentales.
En el caso del sistema MTM, por ejemplo, ese resultado se logró estableciendo
subdivisiones de las principales categorías de movimientos y elaborando
definiciones y reglas de aplicación especiales para respetar los empalmes. Las
correlaciones también se vigilan en los sistemas simplificados, como el MTM-2.
Se ha afirmado igualmente que la dirección del movimiento influye en el tiempo -
por ejemplo, que lleva más tiempo recorrer la misma distancia en dirección
ascendente que descendente - y que no hay ningún sistema NTPD que tenga en
cuenta esta variable.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen capítulo 27
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Datos tipo
Muchas de las operaciones que se realizan en una fábrica tienen varios elementos
comunes. El elemento «andar» o «caminar», por ejemplo, forma parte de
numerosas tareas. Actividades distintas como pintar, manipular o trabajar en una
obra de construcción comprenden invariablemente un elemento «andar». Al
establecer los tiempos de dichas actividades, de hecho, el mismo elemento común
se cronometra muchas veces.
Por consiguiente, la labor del especialista en estudio del trabajo sería mucho más
fácil si dispusiera de un conjunto de datos que le permitieran determinar rápida y
fácilmente los tiempos tipo de tales elementos, sin tener necesariamente que
cronometrarlos uno por uno. Si, por ejemplo, se pudiera hallar en una tabla el
tiempo tipo para el elemento específico «andar», no sólo se ahorrarían dinero y
energías, sino que también se obtendría una mayor coherencia en las
estimaciones de los tiempos. Son evidentes, por lo tanto, las ventajas de
establecer un banco de datos tipo para los diversos elementos que aparecen
repetidamente en el lugar de trabajo.
Si hubiera datos fiables de ese género para una amplia gama de elementos no
sería necesario efectuar un estudio de tiempos para cada nueva tarea:
descomponiendo la tarea en elementos, y buscando en el banco de datos los
tiempos normales de cada elemento podría calcularse el tiempo total necesario
para ejecutar la nueva tarea, y se determinaría su tiempo tipo sumando los
correspondientes suplementos de tiempo en la forma acostumbrada.
1. Consideraciones principales.
Sin embargo, resulta difícil imaginar que se pueda llegar a cronometrar y
almacenar para más adelante todos los elementos posibles de todas las tareas,
cualesquiera que sean. Así pues, puede concluirse que, en la práctica, es mejor
limitar el número de tareas para las cuales se establezcan datos tipo,
concretándose normalmente a uno o varios departamentos de la fábrica, o a todos
los procesos de fabricación de un solo producto. De esta manera, el campo que se
debe cubrir adquiere proporciones más manejables.
La fiabilidad de los datos puede aumentarse si antes del análisis se agrupa el
mayor número posible de elementos comunes y ejecutados del mismo modo y si
se somete a un especialista experimentado una cantidad suficiente de datos
acumulados o recopilados sobre cada elemento. La fiabilidad puede aumentarse
aún más asegurándose de que se han tenido en cuenta todos los factores que
influyen en el elemento de que se trate.
Por ejemplo, el tiempo empleado para transportar una plancha de cierto tamaño
variará según se trate de una plancha rígida (por ejemplo, de metal) o flexible (por
ejemplo, de caucho), y variará aún más según su peso: es evidente que no lleva el
mismo tiempo transportar una plancha de hierro que una plancha de caucho
alveolar o de cartón, y que en cada caso el espesor también tendrá su influencia.
Por consiguiente, la descripción del elemento deberá ser lo más precisa posible,
con la indicación de los diversos factores que influyen en el tiempo (en este caso,
naturaleza del material, peso y espesor). Otro factor fundamental es la fuente de
los datos de tiempos. ¿Debería tratarse de tiempos cronometrados (según un
sistema que podría denominarse sistema «macroscópico» de determinación de
tiempos) o de tiempos basados en sistemas «microscópicos», como los de normas
de tiempo tipo predeterminadas?
En ciertos casos la primera solución puede resultar más aceptable para los
trabajadores, y algunas veces es más económica. Sin embargo, para ciertos
elementos no siempre es posible tener registrado un número de cronometrajes
suficiente para que los datos sean fiables.
Pueden necesitarse varios meses, y hasta un año o más, para acumular
suficientes datos con ese método. Un sistema «microscópico» como el MTM quizá
permita abarcar mejor el campo estudiado, pero su utilización está condicionada
por la experiencia que se tenga de él y por su aplicabilidad. Incluso en este caso
hay que decidir si deben utilizarse sistemas detallados como el MTM-1 (más
precisos pero costosos), o bien el MTM-2 o el MTM-3 (más económicos, pero
menos precisos).
Los datos tipo deben elaborarse teniendo debidamente en cuenta las necesidades
de los usuarios. Aunque es cierto que son utilísimos para una multitud de
aplicaciones (entre las cuales la planificación de la producción, el cálculo de los
costos, la remuneración por rendimiento y el control presupuestario), el «nivel de
confianza» que admiten los usuarios en cuanto a la base en que se apoyan los
datos varía considerablemente; por ejemplo, las exigencias de la planificación de
la producción permiten tolerar una desviación potencial de los datos tipo mucho
mayor que los sistemas de primas individuales.
Dada la imposibilidad de establecer una serie de datos tipo diferente para cada
usuario, es preciso constituir un sistema que corresponda al máximo a las
necesidades de todos.
2. Elaboración de datos tipo
Para establecer datos tipo deben seguirse las etapas indicadas a continuación:
A. Determinar el alcance o cobertura de los datos tipo. Como se acaba de indicar,
la cobertura debería limitarse, dentro de la fábrica, a uno o varios departamentos o
zonas de trabajo, o a una gama reducida de procesos (por ejemplo, los necesarios
para fabricar un producto determinado), en los cuales se realicen tareas con varios
elementos similares, ejecutados según el mismo método.
B. Descomponer las tareas en elementos mediante el análisis de tareas. En este
caso hay que tratar de identificar el mayor número posible de elementos comunes
en las diversas tareas.
Esta operación puede descomponerse en elementos de varias maneras, pero si el
especialista en estudio del trabajo procede como se indica a continuación,
descubrirá que varios de los elementos aparecen también en otras operaciones
realizadas en la planta. La descomposición propuesta es la siguiente: □ alzar la
caja de la cinta transportadora y colocarla en la mesa;
□ colocar la plantilla de estarcido sobre la caja;
□ estarcir con brea el nombre y la dirección del cliente, utilizando una brocha de 10
cm;
□ levantar la caja;
□ llevar cargada la caja, y
□ colocarla en la plataforma de carga
Los elementos «alzar y colocar la caja» y «llevar cargada la caja» pueden
aparecer en varias otras tareas en la fábrica, aunque no necesariamente de la
misma manera. El tamaño y peso de la caja pueden variar según el tamaño y tipo
de la fruta. Se trata de factores importantes que influirán en el tiempo de los
elementos.
Es más: el elemento «llevar cargada la caja» puede reaparecer, aunque la
distancia recorrida quizá no sea la misma. Sin embargo, estas variaciones no
deberían impedir al especialista en estudio del trabajo que recoja toda la
información necesaria para establecer sus datos tipo.
A medida que avancemos, yendo etapa por etapa, se irá aclarando el
procedimiento. Asimismo, puede resultar útil la adopción de un sistema de
codificación para identificar los elementos, agruparlos en categorías y recuperarlos
(en particular cuando se trata de un banco de datos informatizado).
Conviene elegir un sistema mnemotécnico u otro sistema que facilite la
identificación y, si fuera necesario, pueden utilizarse sufijos para indicar el valor de
las variables (por ejemplo, PNT 10 para «pintura sobre una superficie de hasta 10
metros cuadrados»). En los grandes sistemas de datos tipo, la codificación está
organizada de modo jerárquico, es decir, compuesta de diferentes niveles. Los
elementos básicos (e incluso los movimientos básicos) constituyen el nivel inferior.
Las operaciones se componen de cierto número de elementos y las tareas, de
cierto número de operaciones. El sistema de datos da la especificación de cada
elemento (datos del primer nivel), con el tiempo correspondiente, y la
especificación de la operación, a la vez que indica la frecuencia de cada elemento
constitutivo. También da la especificación de cada tarea e indica la frecuencia de
las operaciones que la componen.
Cuando analiza un trabajo, el especialista comienza por descomponerlo en varias
tareas. Si todas esas tareas están cubiertas por el sistema, puede calcular de
inmediato el tiempo de trabajo sumando los tiempos de las diferentes tareas. (El
tiempo de cada tarea resulta de la suma de tiempos de las diferentes operaciones
que la componen, y el tiempo de cada operación resulta de la suma de tiempos de
los elementos constitutivos.) Cuando un elemento o una frecuencia cambia, la
modificación se registra en el sistema - modificación de la descripción o del tiempo
del elemento, o de su frecuencia en la operación.
C. Decidir el método de medición del tiempo, es decir, si se utilizará el
cronometraje (sistemas macroscópicos) o un sistema NTPD como el MTM
(sistemas microscópicos). Como ya se explicó, la naturaleza de la tarea y el costo
de aplicación de cada sistema serán los principales factores determinantes. Si se
escoge el estudio de tiempos con cronómetro deberá preverse suficiente tiempo
de modo que se puedan hacer los cronometrajes necesarios para establecer datos
fiables desde el punto de vista estadístico.
D. Determinar los factores que pueden influir en el tiempo de cada elemento y
clasificarlos en factores primordiales y secundarios. Tomemos un ejemplo sencillo:
un trabajador que va de un lugar a otro. Si se calcula el tiempo para esta actividad,
se verá que siempre hay variaciones en los resultados; ello se debe a diversos
factores, algunos primordiales y otros que pueden considerarse secundarios.
E. Al utilizar sistemas macroscópicos, e! tiempo empleado para ejecutar la
actividad se medirá a partir de observaciones directas. En tal caso el especialista
puede escogerlas distancias arbitrariamente y cronometrar al trabajador para cada
una de ellas. Si observa que en la mayoría de los casos la distancia andada es de
10, 20, 30 o 40 metros, puede establecer los correspondientes tiempos y
consignarlos en tablas tipo.
Desafortunadamente, ese caso sólo ocurre raramente: lo más probable es que el
trabajador ande distancias variables entre los 10 y los 40 metros. Resulta
entonces más atinado trazar una curva que indique la relación entre el tiempo y la
distancia recorrida.
La curva obtenida permite establecer los tiempos tipo para cualquier distancia
comprendida entre 10 y 40 metros. Algunas veces la relación entre estas dos
variables puede ser curvilínea en lugar de recta; en dichos casos convendría
utilizar papel cuadriculado logarítmico. Algunas veces, sin embargo, el especialista
se encontrará con un caso en que el tiempo de la operación esté influenciado por
más de un factor primordial. Tomemos, por ejemplo, el caso de una sierra circular
mecánica utilizada para
tronzar madera (del mismo
tipo).
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Cursograma analítico
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Introducción
Los cursogramas o flujogramas representan gráficamente un procedimiento
administrativo. En este diseño se incluyen todos los elementos que forman el
procedimiento: formularios, archivos, sectores y responsables de cada paso. Un
cursograma analítico es una herramienta muy útil para analizar procesos, de uso
muy común dentro de la industria. Básicamente se trata de una representación
gráfica en la que se documenta las partes de un proceso de producción,
operación, traslado de material, etc. Existen cursogramas de tipo operario,
material y equipo, cada uno destinado a lo que su nombre indica. En este caso se
analizó el proceso de producción de una puerta por lo que el cursograma que se
muestra a continuación muestra las partes del proceso de fabricación de esta, lo
que lo hace un cursograma analítico de operario.
Cursograma Analítico
El cursograma analítico es un diagrama que aborda un proceso de modo más
detallado que el diagrama sinóptico, ya que en él se encuentran incluidas e
ilustradas las cinco actividades fundamentales. Es por ello que se toma como una
segunda etapa, en donde se introducen los detalles relativos al almacenamiento,
la manipulación y el movimiento de los materiales entre las operaciones inherentes
a la fabricación.
Al cursograma analítico se le conoce como diagrama de flujo o curso de proceso,
ya que expone la "circulación o sucesión de los hechos en un proceso", debido a
que representa gráficamente el orden en que suceden las operaciones, las
inspecciones, los transportes, las demoras y los almacenamientos durante un
proceso o un procedimiento, e incluye información adicional, tal como el tiempo
necesario y la distancia recorrida.
El cursograma analítico es de gran utilidad cuando se requiere tener mayor detalle
visual de las actividades que se llevan a cabo en un proceso, por ello ahora se
definen las cinco actividades fundamentales que se pueden desarrollar en un
proceso:
OPERACIÓN - Indica las principales fases del proceso, método o procedimiento.
Por lo común, la pieza, materia o producto en estudio, se modifica durante la
operación.
INSPECCIÓN - Indica que se verifica la calidad, la cantidad o ambas.
TRANSPORTE - Indica el movimiento de los trabajadores, materiales y equipo de
un lugar a otro.
DEPÓSITO PROVISIONAL O ESPERA - Indica la demora en el desarrollo de los
hechos; por ejemplo, trabajo en suspenso entre dos operaciones sucesivas, o
abandono momentáneo, no registrado, de cualquier objeto hasta que se necesite.
ALMACENAMIENTO PERMANENTE - Indica el depósito de un objeto bajo
vigilancia en un almacén donde sea recibido o entregado, mediante alguna forma
de autorización o donde se guarda con fines de referencia.
ACTIVIDAD COMBINADA - Cuando se desea indicar que varias actividades son
ejecutadas al mismo tiempo o por el mismo operario en un mismo lugar de trabajo,
se combinan los símbolos de tales actividades.
CONCLUSION:
Son una herramienta que permite visualizar de forma gráfica los procedimientos
de la empresa y detectar con facilidad cualquier error, repetición o demora
innecesaria (por ejemplo, materiales que se compran sin controlar el stock
existente, falta de alertas de cobro o pago, documentos no necesarios). Es
importante familiarizarse con el uso de este tipo de diagramas, pues en ellos
tenemos una forma de analizar la información sobre cualquier proceso que pueda
realizarse dentro de la industria de una forma más simple y gráfica, se puede
analizar la información más rápidamente para aprovechar el tiempo de la mejor
manera, así como también nos permite darnos cuenta cuando existe gran cantidad
de tiempo muerto y las áreas en las que podemos realizar mejoras dentro de un
proceso. Con el cursograma, observamos de forma general las principales
operaciones e inspecciones, por lo tanto, no es una herramienta de análisis a
fondo.