UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
FACULTAD DE INGENIERÍA MECÁNICA Y ELÉCTRICA
Nombre: Bryan Israel Zamora López
Matrícula: 1639514
Materia: Estudio del trabajo
Tarea: Resumen Capítulo 3
Instructor: Dr. José Nicolás Rodríguez
Grupo: 015
Hora: Martes N4-N5-N6
Salón: 2106
Enfoque del estudio del trabajo
1. ¿Cuál es la utilidad del estudio del trabajo?
El estudio del trabajo da resultados porque es sistemático, tanto para investigar
los problemas como para buscarles solución. Pero la investigación sistemática
requiere tiempo y, por eso, en todas las empresas, salvo en las más pequeñas,
las personas que mandan no pueden encargarse del estudio del trabajo.
Para enterarse a fondo de lo que ocurre en el lugar o zona donde se trabaja es
indispensable estudiar y observar continuamente, y por sí mismo, el desarrollo de
las actividades. Esto significa que el estudio del trabajo deberá encomendarse
siempre a quien pueda dedicarse a él exclusivamente y sin ejercer funciones de
dirección, a alguien que pertenezca a la línea jerárquica asesora y no de mando'.
El estudio del trabajo es un servicio a los directores y mandos intermedios.
A las razones expuestas pueden añadirse las que resumimos a continuación:
1) Es un medio de aumentar la productividad de una fábrica o instalación
mediante la reorganización del trabajo, método que normalmente requiere poco o
ningún desembolso de capital para instalaciones o equipo.
2) Es sistemático, de modo que no se puede pasar por alto ninguno de los
factores que influyen en la eficacia de una operación, ni al analizar las prácticas
existentes ni al crear otras nuevas, y que se recogen todos los datos relacionados
con la operación.
3) Es el método más exacto conocido hasta ahora para establecer normas de
rendimiento, de las que dependen la planificación y el control eficaces de la
producción.
4) Puede contribuir a la mejoría de la seguridad y las condiciones de trabajo al
poner de manifiesto las operaciones riesgosas y establecer métodos seguros para
efectuar las operaciones.
5) Las economías resultantes de la aplicación correcta del estudio del trabajo
comienzan de inmediato y continúan mientras duren las operaciones en su forma
mejorada.
6) Es un «instrumento» que puede ser utilizado en todas partes. Dará buen
resultado dondequiera que se realice trabajo manual o funcione una instalación,
no solamente en talleres de fabricación, sino también en oficinas, comercios,
laboratorios e industrias auxiliares, como las de distribución al por mayor y al por
menor y los restaurantes, y en las explotaciones agropecuarias.
7) Es relativamente poco costoso y de fácil aplicación.
8) Es uno de los instrumentos de investigación más penetrantes de que dispone la
dirección. Por eso es un arma excelente para atacar las fallas de cualquier
organización, ya que al investigar un grupo de problemas se van descubriendo las
deficiencias de todas las demás funciones que repercuten en ellos.
Conviene analizar más detenidamente este último punto. Como el estudio del
trabajo es sistemático y obliga a examinar en persona todos los factores que
influyen sobre la eficacia de una operación dada, pondrá de manifiesto las
deficiencias de todas las actividades relacionadas con esa operación. Por
ejemplo, la observación puede mostrar que un operario pierde tiempo porque
tiene que esperar que le entreguen el material o porque se ha descompuesto la
máquina con que trabaja. Ahí se ve en seguida que está mal organizado el control
de materiales o que el jefe de mantenimiento descuida la conservación de la
maquinaria.
También puede haber pérdida de tiempo si las series de producción fijadas son
demasiado breves y exigen el reajuste constante de las máquinas; pero esto no
podrá comprobarse sin observaciones prolongadas para apreciar si el grado en
que se interrumpe el trabajo es indicio de que está mal planeada la producción o
de que merece que se investigue la política de ventas.
El estudio del trabajo actúa como el bisturí del cirujano, exponiendo a la vista de
todos las actividades y el funcionamiento, bueno o malo, de una empresa. Porque
tiene ese carácter «revelador», es preciso manejarlo, como el bisturí del cirujano,
con cuidado y destreza.
2. Técnicas del estudio del trabajo y su interrelación.
La expresión «estudio del trabajo» comprende varias técnicas, y en especial el
estudio de métodos y la medición del trabajo. ¿Qué son esas dos técnicas y qué
relación tienen entre sí?
El estudio de métodos es el registro y examen crítico sistemáticos de los modos
de realizar actividades, con el fin de efectuar mejoras.
La medición del trabajo es la aplicación de técnicas para determinar el tiempo que
invierte un trabajador calificado en llevar a cabo una tarea según una norma de
rendimiento preestablecida.
El estudio de métodos y la medición del trabajo están, pues, estrechamente
vinculados. El estudio de métodos se relaciona con la reducción del contenido de
trabajo de una tarea u operación.
En cambio, la medición del trabajo se relaciona con la investigación de cualquier
tiempo improductivo asociado con ésta, y con la consecuente determinación de
normas de tiempo para ejecutar la operación de una manera mejorada, tal como
ha sido determinada por el estudio de métodos.
3. Procedimiento básico para el estudio del trabajo.
Es preciso recorrer ocho etapas fundamentales para realizar un estudio del
trabajo completo, a saber:
1) Seleccionar el trabajo o proceso que se ha de estudiar.
2) Registrar o recolectar todos los datos relevantes acerca de la tarea o proceso,
utilizando las técnicas más apropiadas (que explicaremos en la Segunda parte) y
disponiendo los datos en la forma más cómoda para analizarlos.
3) Examinar los hechos registrados con espíritu crítico, preguntándose si se
justifica lo que se hace, según el propósito de la actividad; el lugar donde se lleva
a cabo; el orden en que se ejecuta; quién la ejecuta, y los medios empleados.
4) Establecer el método más económico, teniendo en cuenta todas las
circunstancias y utilizando las diversas técnicas de gestión (que se describen en
la Tercera parte) así como los aportes de dirigentes, supervisores, trabajadores y
otros especialistas, cuyos enfoques deben analizarse y discutirse.
5) Evaluar los resultados obtenidos con el nuevo método en comparación con la
cantidad de trabajo necesario y establecer un tiempo tipo.
6) Definir el nuevo método y el tiempo correspondiente, y presentar dicho método,
ya sea verbalmente o por escrito, a todas las personas a quienes concierne,
utilizando demostraciones.
7) Implantar el nuevo método, formando a las personas interesadas, como
práctica general aceptada con el tiempo fijado.
8) Controlar la aplicación de la nueva norma siguiendo los resultados obtenidos y
comparándolos con los objetivos.
Las etapas 1, 2 y 3 son inevitables, ya se emplee la técnica del estudio de
métodos o la medición del trabajo; la 4 forma parte del estudio de métodos
corriente, mientras que la 5 exige la medición del trabajo. Es posible que, después
de un cierto tiempo, el nuevo método requiera una modificación, en cuyo caso se
lo reexaminaría siguiendo la secuencia anterior.
4. Estudio del trabajo y administración de la producción.
Cuando hizo su aparición el estudio del trabajo en la primera mitad de este siglo
como una técnica destinada a racionalizar y a medir el trabajo, el interés se centró
en la economía del movimiento. Por eso se le designó con el nombre de estudio
de tiempos y de movimientos.
Más tarde, empezó a abarcar otros aspectos del trabajo de observación y análisis
y la primera designación fue sustituida por la de estudio del trabajo.
Simultáneamente, a finales de los años cuarenta y más tarde en el decenio de
1960 se crearon otras disciplinas, a saber: la ingeniería industrial y la gestión de la
producción, respectivamente.
Estas disciplinas diferían del estudio del trabajo en el sentido de que se
consagraban a aumentar la eficiencia de una actividad de producción en conjunto,
y no sólo de los métodos de trabajo. De modo que la gestión moderna de la
producción se ocupa de diversos aspectos de la producción como el diseño del
producto, el control de la calidad, la disposición del espacio y manipulación de los
materiales, la planificación y el control de la producción, la gestión del
mantenimiento e invariablemente el estudio del trabajo.
Estas técnicas pueden aplicarse, aisladas o conjuntamente, en la empresa.
Además, con el tiempo muchas de ellas comenzaron a recurrir cada vez más a
métodos cuantitativos perfeccionados como la investigación operativa para
resolver incluso los problemas operacionales más complicados.
Los avances en las esferas de los ordenadores y de los sistemas de información
contribuyeron a que las técnicas de gestión de la producción alcanzaran su nivel
actual.
En la actualidad la mayoría de las empresas u organizaciones medianas y grandes
en México realiza estudios y aplicaciones para aumentar su productividad. Sin
embargo frecuentemente se confunden los términos productividad y
producción. Productividad es la relación cuantitativa entre lo que producimos y los
recursos que utilizamos y Producción se refiere a la actividad de producir bienes
y/o servicios.
El Estudio del Trabajo nos presenta varias técnicas para aumentar la
productividad. Existen dos ramas del estudio del trabajo:
Estudio de métodos
Estudio de tiempos
El estudio del trabajo implica analizar la manera de hacer la transformación en
cada etapa del proceso a esto le llamamos «estudio de métodos».
Antes de estudiar trabajos concretos, el técnico debe examinar el flujo general del
producto por las instalaciones. Comprender la situación actual permite estar
preparado para mejorarla. En el caso de un producto que se va a fabricar, se debe
dividir primero en partes y después estudiar la secuencia de fabricación de los
componentes y la secuencia de ensamble de éstos, el subensamble, el producto
terminado y el empaque de salida.
El estudio de métodos; permite analizar el proceso para mejorarlo y determinar el
mejor método de hacer el trabajo.
Actualmente las organizaciones, han de conciliar la satisfacción de sus clientes
con la eficiencia económica de sus actividades.