Damian Montoya Fatima Yamilet
Semestre: 1ro
Historia de la educación y la pedagogía 1
Ensayo sobre "Akhenatón"
de Naguib Mahfuz
Introducción
El libro “Akhenatón” del autor Naguib Mahfuz nos transporta al antiguo Egipto para
relatarnos la historia de un faraón que rompió con las tradiciones de su tiempo.
Este personaje es presentado en la historia de manera contradictoria; para
algunos fue un hombre débil y afeminado que destruyó al imperio; para otros era
un soñador que siempre buscaba la Verdad y la espiritualidad a través de su fee
n un dios único, Atón.
Esta obra nos muestra las distintas voces y testimonios que rodearon a
Akhenatón, nos ayuda acomprender major el senmtido de esta historia y a tener
una reflexión más profunda y conocer su importancia.
Desarrollo
Una de las cosas más interesantes del libro es la forma en la que relata Mahfuz,
no escribe la historia de Akhenatón como si fuera una biografía común o aburrida,
más bien como una investigación. Lo que la hace aún más interesante.
El narrador, busca descubrir quien fue en realidad este faraón y para tener exito
en su busqueda y en su pregunta de ¿quién era este faraón?, realiza una serie de
entrevistas a disferentes personas que lo conocieron de distintas maneras. Cada
uno contando su propia version, algunas veces con detalles muy personales y
esto hace que el lector vea que la Verdad no siempre es absoluta. Lo que para
algunos fué un acto de fe y de amor, para otros fué una locura y una traición.
Los sacerdotes de Amón, por ejemplo, tenían una percepción muy dura. Para
ellos, Akhenatón era un joven extraño, enfermizo y afeminado que nunca logró
comprender lo que significaba gobernar un imperio tan grande como Egipto. Lo
culpan de haber descuidado las fronteras, de cerrar templos y de arruinar la
estabilidad del país. Según su visión, mientras Akhenatón estaba dedicado a
cantar al sol y predicar su religión, los enemigos invadían las tierras y la gente
pasaba hambre. Para estos sacerdotes, él fue el causante directo de la crisis que
vivió Egipto en ese periodo.
Pero no todos opinaban lo mismo. Nefertiti, su esposa, es mostrada como una
mujer fuerte, fiel y llena de belleza, que apoyó a Akhenatón en todo momento.
Para ella, él no fue un loco, sino un hombre con una fe profunda que buscaba
transformar la vida de los egipcios. Ella veía en él un espíritu sensible que no
quería más guerras, sino paz, amor y una nueva forma de entender a los dioses.
Con ella se refleja la otra cara de la historia: la de los que lo consideraban un
visionario.
También aparecen otros personajes, como amigos, generales o cortesanos, que
muestran diferentes puntos de vista. Algunos se unieron a Akhenatón por
conveniencia, porque pensaban que podrían ganar poder o riquezas con la nueva
religión. Otros lo apoyaron de verdad, convencidos de que estaba trayendo un
mensaje importante. Y también hubo quienes lo criticaron por traicionar las
costumbres antiguas. Así, Mahfuz nos deja ver que en la política y en la historia,
muchas veces la gente actúa por interés más que por fe.
La parte religiosa es central. Akhenatón quiso imponer el culto a Atón, el disco
solar, como el único dios verdadero. En una civilización acostumbrada a muchos
dioses, esta idea era revolucionaria. Pero también muy peligrosa, porque al
cambiar la religión, también se tocaba el poder de los sacerdotes, que eran figuras
muy influyentes en Egipto. Por eso lo persiguieron y lo enfrentaron hasta el final.
La lucha entre Akhenatón y los sacerdotes es una de las partes más fuertes del
libro, porque muestra cómo la religión y la política estaban unidas, y cómo los
cambios espirituales podían provocar crisis en todo el imperio.
Otro aspecto que se destaca es la personalidad de Akhenatón. No se le presenta
como un faraón guerrero, como lo fueron otros de la historia de Egipto, sino como
un hombre débil físicamente, con un cuerpo extraño, pero lleno de sensibilidad.
Era alguien que prefería cantar himnos, escribir poemas y hablar del amor antes
que dirigir ejércitos o construir grandes templos. Esto lo hace un personaje muy
humano, pero también vulnerable frente a sus enemigos. En el libro se siente que
era un faraón fuera de lugar, porque vivía en un mundo donde lo más importante
era la fuerza y la tradición, mientras él buscaba sabiduría y espiritualidad.
El desarrollo de la historia también muestra cómo su sueño terminó en fracaso. Al
principio logró fundar una nueva ciudad, Akhetatón, donde reunió a sus
seguidores y estableció su religión. Pero con el tiempo, la presión de los
sacerdotes y los problemas del imperio lo fueron debilitando. Después de su
muerte, todo volvió a ser como antes: los antiguos dioses fueron restaurados y los
templos de Atón abandonados. Esto deja la sensación de que su intento fue
grande y valiente, pero demasiado frágil para sobrevivir en un mundo lleno de
intereses políticos y militares.
En resumen, el desarrollo del libro nos enseña que Akhenatón fue un faraón
polémico, recordado de dos maneras muy distintas: como un loco que destruyó
Egipto o como un visionario que trató de enseñar un camino nuevo. Mahfuz nos
obliga a escuchar todas esas voces, sin decidir por nosotros quién tiene la razón.
Esa es la riqueza del relato: mostrar que la historia es compleja y que nunca hay
una sola verdad.
Conclusión
Después de leer Akhenatón, queda claro que Mahfuz no buscaba dar una sola
respuesta sobre quién fue realmente este faraón, sino mostrar lo difícil que es
conocer la verdad histórica cuando existen tantas versiones diferentes. A lo largo
del libro vemos que Akhenatón es recordado de maneras completamente
opuestas: para unos fue un gobernante irresponsable, obsesionado con su religión
y ajeno a los problemas de su pueblo; para otros, un hombre adelantado a su
época, lleno de fe y convicción, que quiso dar un nuevo sentido a la vida espiritual
de Egipto.
El autor utiliza los testimonios de personajes cercanos para construir un mosaico
de voces. Cada uno de ellos habla desde sus intereses, sus creencias o sus
resentimientos, lo que demuestra que la memoria no siempre refleja la realidad de
los hechos, sino la forma en que cada persona los vivió. Esto convierte al libro en
una reflexión sobre cómo se escribe la historia y cómo el poder, la religión y la
ambición influyen en lo que queda como “verdad”.
Otro punto importante que se aprecia es que Akhenatón fue un faraón muy distinto
de los demás. No le interesaban las guerras ni la expansión del imperio, sino la
búsqueda espiritual y la idea de un dios único. En un tiempo donde la fuerza militar
era esencial para mantener el poder, esta postura resultó peligrosa. Su fe en el
amor y en la paz lo hacía parecer débil ante sus enemigos, pero también lo
convertía en un personaje humano y sensible. Esa contradicción entre debilidad y
grandeza es lo que lo hace tan fascinante.
El libro también muestra que su intento de transformar Egipto no logró sobrevivir.
Después de su muerte, sus reformas fueron borradas, su ciudad abandonada y
los antiguos dioses restaurados. Sin embargo, el simple hecho de que su nombre
y su historia hayan perdurado hasta hoy demuestra que su visión no fue en vano.
Aunque perdió la batalla política, dejó una huella en la cultura y en la memoria, y
abrió la reflexión sobre la posibilidad de un dios único en una civilización
acostumbrada a lo contrario.
Mahfuz logra que el lector se enfrente a la complejidad de la historia y a la
dificultad de juzgar a un personaje como Akhenatón. Fue débil y fuerte, soñador y
gobernante, amado y odiado. Su vida nos enseña que el poder sin sabiduría
puede llevar al fracaso, pero también que la fe y las ideas, aunque derrotadas en
su momento, pueden seguir inspirando siglos después.Personalmente, pienso
que el valor de esta obra está en mostrarnos que la verdad siempre es compleja
y que no depende de una sola versión. Akhenatón pudo cometer errores como
gobernante, pero también dejó un legado espiritual que hasta hoy nos hace pensar
en la importancia de creer en algo más allá del poder.
Referencia
Mahfuz, N. (1985). Akhenatón: El rey hereje. (Á. Mestres Valero, Trad.). España:
Ediciones Martínez Roca.