Filosofía
Su filosofía es de una gran originalidad, en ella destaca su elaboración de una nueva idea de
la realidad. La realidad no es sinónimo de las cosas existentes sino que es lo presente en la
percepción como siendo algo propio de lo dado, es a lo que Zubiri llama "de suyo".
Principales temas de su reflexión filosófica
Su elaboración filosófica es un intento de superar el subjetivismo reinante en la modernidad y
el realismo ingenuo de la filosofía clásica. La existencia humana es comprendida como
religación (uno de los conceptos fundamentales de la filosofía de Zubiri). En el análisis
histórico, introduce la necesidad de las posibilidades, es decir, del estudio de lo que pudo ser
y no solo de lo que fue. La categoría clave de la que parte su filosofía es la realidad, pero
entendiendo ésta como forma, como lo real de suyo, no allende la percepción sino en la
percepción. En la aprehensión de la realidad ésta se capta como real. Esto sería la
«aprehensión primordial de la realidad» la cual es realizada por una inteligencia
sentiente (es decir, que une lo intelectivo con lo sensorial).
Aunque el sentir y el entender no pueden identificarse, tampoco pueden disociarse, porque el
sentir humano y la intelección constituyen dos momentos de un solo acto de aprehensión, de
captación de algo: eso es para Zubiri la inteligencia sentiente.2 Desde esta inteligencia
sentiente aprehendemos lo real como real de suyo. Pero la cuestión de qué puede ser la
realidad y qué son las cosas en realidad y en la realidad será función del logos y la razón.
Desde estos dos momentos posteriores, el hombre hará un ensayo de lo que pueda ser la
realidad allende la aprehensión.
El hombre, animal de realidades
Concepción del hombre de Zubiri: basada en los presupuestos antropológicos escolásticos,
los cuales toma terminológicamente actualizándolos desde la fenomenología, y con un aporte
renovador proporcionado por los aportes científicos de nuestro tiempo.
Zubiri pone la inteligencia como característica principal de las diferencias entre hombre y
animal. La inteligencia sentiente de Zubiri consiste en la reflexión humana - inteligencia –
incluyendo los propios sentidos - sentiente-.
El animal es capaz de sentir pero no de reflexionar sobre los sentidos. Otra de las
características del hombre frente al animal proporcionado por la inteligencia sentiente y su
forma natural de aprehender las cosas: la impresión de la realidad es la habitud. Todos los
animales tienen su habitud (o modo de conducirse en el ambiente). La habitud intelectiva se
diferencia en su sustantividad (unidad de estructuras y funciones).
Dentro de su antropología, Zubiri distingue entre sustantivo/sustancial y
entre sustantividad/sustancialidad. Tomemos como definiciones aproximadas los siguientes
enunciados:
Substancialidad: Suficiencia en el orden constitucional (de la unidad de estructuras y
funciones).
Sustantitivad: Se refiere al carácter de una realidad, por el cuál brotan propiedades que le
son inherentes.
El conjunto de estas constituciones aparecen en forma de sistema clausurado
(interdependientes y concatenados); la unidad de suficiencia le hace tomar el nombre de
sustantividad.
En cuanto a la habitud, la sustantividad del hombre se presenta como personeidad (conciencia
de la posesión que el hombre tiene de sí mismo). El hombre, es un animal de realidades.
Este hecho deriva de que la inteligencia humana está abierta a la realidad. Este concepto está
implantado en el ser (impuesto por una fuerza que lo supera) y que enlaza con la teoría de
la religación. La religación es una dimensión ontológica y el hombre no puede prescindir de
ella so pena de caer en la “soberbia de la vida”.
Meditación sobre la esencia
En Sobre la esencia Zubiri se centra en la discusión técnica sobre los
conceptos substancia / esencia. Para Zubiri ninguna de las teorías hasta el momento enfoca
bien el problema. Su planteamiento del problema queda anotado por las siguientes medidas:
1. acota el ámbito de lo esencial y las cosas esenciales.
2. Indica cuáles son las cosas esenciales.
3. Determina en qué consiste la esencia de esas cosas.
El ámbito de lo esenciable son las cosas reales y el ámbito de lo esenciado es la realidad
simpliciter o realidad verdadera.
La función de la esencia no es especificar la realidad sino estructurarla. La esencia no es una
realidad de la cosa sino que es la cosa misma. La esencia se halla en las realidades
sustantivas, por ello, la realidad esenciada es la realidad sustantivada. Se trata de un
momento físico de (conformación de partes) y no lógico; en este sentido la unidad estructural
de una cosa es «constitución física individual». Este carácter constitucional es lo que Zubiri
llama substantividad.
Zubiri rechaza la identificación entre individuo y singular distinguiendo entre individualidad
singular e individualidad estricta.
En ocasiones la esencia también queda dividida en esencias constitutivas y esencias
quidditativas.
La esencia no es definición, ni correlato de definición, es un modo distinto de proceso
definitorio; se trata del estado constructo. Admite aún la esencia otro análisis, el de la talidad y
la trascendentalidad.
La filosofía de Zubiri surge en gran medida como polémica con Aristóteles. El planteamiento
de Zubiri niega que la substancia sea la estructura de las cosas, afirmando que esta es
substantividad, no es más que el conjunto de notas infundadas y fundantes de las demás. De
este modo la esencia no es lo específico de una substancia, sino el sistema físico y real de
propiedades que forman su constitución.
Este replanteamiento obliga a distinguir los conceptos tradicionales de
la ontología (realidad, ser, ente). La realidad es previa al ser, y consiste en lo que hay. El ser
se funda en la realidad, es “el momento de actualidad de lo real en esa respectividad que
constituye trascendentalmente el mundo (...) el ser es actualidad respectiva”. El ente es cada
cosa real en cuanto es.
A los atributos trascendentales del ente (unidad, verdad, bondad) Zubiri añade la
respectividad. Esta señala la interdependencia entre los entes. Para Abellán el concepto de
«aprehensión de la realidad» es más ambicioso que la conciencia fenomenológica husserliana
o la vida orteguiana, o la comprensión del ser heideggeriano.
Las etapas del pensamiento de Zubiri están demarcadas por la propia evolución y desarrollo
de su filosofía; en la primera etapa abandona la conciencia por la inteligencia sentiente; en la
segunda abandona el ser, por la realidad, y en esta última etapa trata de estructurar la filosofía
de lo real en cuanto real (etapa metafísica apoyada en las anteriores donde se despliega la
estructura desarrollada).
Esta última etapa se inicia en 1962 con la publicación de Sobre la Esencia y culmina con la
publicación de Inteligencia Sentiente en 1983. Zubiri asume todo su pasado filosófico,
rescatando los aciertos de la metafísica, de la teoría del conocimiento y de
la fenomenología para concluir con una nueva disciplina: la NOOLOGÍA.
La función primaria de la inteligencia es la de “aprehender” la realidad y no juzgarla.
El realismo radical: la noología
Para Zubiri La noología no es propiamente metafísica sino una especie de metafísica anterior
a la propiamente dicha. Llama a la noología filosofía primera.
La noología explicita que la aprehensión de realidades /intelección sentiente es la misma
cosa, aunque distinga tres momentos:
momento de afección o noesis
momento de alteridad o noema
momento de fuerza de imposición o [[noergia].
La trascendentalidad se realiza también en tres
momentos. Suidad, mundanidad y respectividad, este último momento siempre conlleva los
otros dos.
El tema de Dios: la religación[editar]
En sus primeros escritos ya aparece la fórmula de la religación. Pero este concepto no estará
plenamente dotado de sentido hasta la culminación del desarrollo de la idea de inteligencia
sentiente. Noesis y noema son importantes en la aprehensión, pero sólo gracias a la noergia
las cosas adquieren el carácter de fuerza de imposición (la realidad se nos impone, nos
posee). Esta noergia es algo físico de la cosa (físico en sentido zubiriano de que la realidad le
brota de sí). Su carácter radical admite las dimensiones «última» y posibilitante e impelente,
dando al hombre fundamentalidad, actúa como obligación en cuanto a todo plano moral. Una
obligación a aprehender la realidad como le es impuesta por las cosas, pues no cabe
alternativa.
La religación es la realidad apoderándose del individuo, se trata de un hecho experencial, de
una vivencia, de la "dimensión teologal del hombre". La religación es el fundamento que nos
liga a la realidad y que plantea claramente el «problema de Dios». El carácter incoativo de la
razón presenta a Dios como vía posibilitatoria; y la que parte de la religación nos lleva de
hecho, al problema. Toda búsqueda de fundamento, (en cuanto que intelección con
detenimiento) nos presenta ante la principalidad.
Zubiri denuncia la vía epistemológica tradicional, en la que Dios es una realidad-objeto. Dios
no puede ser nunca objeto del hombre, sino en todo caso fundamento.
También se le llama "Noología" a la disciplina que estudia los trastornos de negación, también
llamados en lenguaje informal "negadores".