TERCER TRABAJO PRÁCTICO: ESTUDIO DE CASOS Y PROPUESTA ÉTICA
Módulo VIII: Responsabilidad Profesional
MODALIDAD GRUPAL
Este Trabajo Práctico es de carácter grupal. La entrega efectiva es un requisito
indispensable para que todos los miembros del equipo accedan a la instancia de
evaluación correspondiente (ej. el Segundo o Primer Examen Parcial, según el esquema
de la cursada).
OBJETIVOS DE APRENDIZAJE
Desarrollar la habilidad de identificación y análisis crítico de dilemas éticos y
fallas a la responsabilidad profesional en contextos reales.
Fomentar el debate y la argumentación fundamentada en la bibliografía
académica.
Construir una propuesta de praxis (práctica) profesional ética, preventiva y
reparadora.
CONSIGNA: "EL JURADO ÉTICO"
Cada grupo se constituirá como un "Jurado Ético" que deberá analizar en profundidad
un caso de estudio.
FASE 1: INVESTIGACIÓN Y SELECCIÓN DEL CASO (Investigación Compartida)
1. Búsqueda e Identificación: Deberán realizar una búsqueda conjunta (en notas
periodísticas, sentencias, jurisprudencia, informes de colegios profesionales,
redes sociales -con la debida cautela-, etc.) para identificar un (1) caso real y
de reciente ocurrencia (últimos 5 años preferentemente) donde se evidencie
una falta grave o un avasallamiento claro a los imperativos de la
Responsabilidad Profesional en su disciplina o en una relacionada.
2. Documentación del Caso: El caso debe estar bien documentado y ser lo
suficientemente complejo para un análisis profundo.
FASE 2: ANÁLISIS DEL DILEMA (Análisis Deontológico en Profundidad)
El grupo deberá redactar un Informe de Análisis (máximo 4 carillas) que contenga los
siguientes puntos, presentados de forma clara y argumentada:
1. Presentación del Caso: Narrativa concisa (máx. 1/2 carilla) de los hechos,
identificando a los actores y el ámbito profesional.
2. Identificación de las Faltas:
Explicar qué deberes de la Responsabilidad Profesional (deber de
diligencia, de secreto, de información, normas del código de ética, etc.,
citando la teoría) fueron vulnerados y por qué el accionar del
profesional se considera disvalioso o inadecuado.
Analizar las consecuencias de esta inconducta para el/los afectados y
para el cuerpo profesional en general.
3. La Mirada Correcta: La Propuesta Ética del Jurado:
Construir de forma conjunta una "ruta de acción": ¿Cómo debería
haber actuado el/la profesional o equipo profesional en esa situación
específica para cumplir cabalmente con su Responsabilidad?
No se trata solo de señalar el error, sino de proponer un modelo
de praxis (práctica) profesional ideal para ese escenario.
FASE 3: EL PLENARIO Y DEBATE (Interacción y Puesta en Común)
Puesta en Común (Interactivo): La entrega del informe será evaluada, pero la
parte constitutiva y más interactiva será el Plenario Ético que se realizará en
clase.
Presentación Breve: Cada grupo deberá preparar una presentación breve y
dinámica (máx. 5 minutos, utilizando 3 a 5 slides -presentación digital sencilla-)
que resuma el caso y su "Ruta de Acción Correcta".
Debate Cruzado (Evaluación): Al finalizar la presentación de cada grupo, el
profesor y los demás "Jurados Éticos" (grupos) podrán realizar preguntas
desafiantes o proponer alternativas de acción (ej. “Si la situación hubiese sido
X, ¿su ruta de acción cambiaría? ¿Por qué?”).
Criterio de Evaluación Adicional: Se valorará la capacidad de defensa
argumentativa del grupo en el Plenario, demostrando dominio de la
bibliografía.
REQUISITOS FORMALES DE ENTREGA DEL INFORME (Fase 2)
Formato: Subir en formato PDF a la plataforma.
Carátula: Con los datos institucionales y nombre completo de todos los
integrantes del grupo.
Extensión Máxima: Cuatro (4) carillas (no incluye carátula).
Tipografía y Estilo: Tamaño de hoja A4, Letra Arial 11, interlineado de 1,5,
Márgenes: Izq. 3cm, derecho 1,5 cm, superior 3cm e inferior 1,5 cm.
Bibliografía: Incluir al final un apartado de "Referencias y Fuentes
Consultadas" (Bibliografía académica citada y fuentes del caso real).
BIBLIOGRAFÍA
Deberán respaldar su análisis en autores o artículos académicos (libros, papers,
artículos de revistas científicas) de reconocida cientificidad y autoridad en la materia de
Deontología o Responsabilidad Profesional.
Resolución
Noticia: Condenaron al cirujano Aníbal Lotocki a cuatro años de prisión y cinco de
inhabilitación
https://www.eldestapeweb.com/sociedad/argentina/condenan-al-cirujano-anibal-
lotocki-a-cuatro-anos-de-prision-y-cinco-de-inhabilitacion-20222914270
1. Presentación del Caso
En septiembre de 2022, el cirujano plástico Aníbal Lotocki fue condenado por la Justicia
argentina a cuatro años de prisión y cinco años de inhabilitación profesional. ¿La
razón? Se lo encontró culpable de haber causado lesiones graves a al menos cuatro
pacientes, entre ellas la modelo Silvina Luna, luego de haberles realizado
intervenciones estéticas con sustancias no autorizadas o en cantidades peligrosas.
Estos procedimientos, realizados entre 2011 y 2015, provocaron daños permanentes
en la salud de las víctimas. El caso tomó aún más notoriedad tras la muerte de Silvina
Luna en 2023, a causa de complicaciones médicas vinculadas directamente con las
cirugías que le hizo Lotocki.
La repercusión pública fue enorme. Se generó un profundo debate social sobre la ética
en la medicina estética, la responsabilidad profesional de los médicos, y el rol de los
colegios médicos y del Estado para controlar este tipo de prácticas.
Actores principales:
Dr. Aníbal Lotocki (cirujano condenado)
Pacientes afectadas: Silvina Luna, Gabriela Trenchi, Stefanía Xipolitakis, Pamela
Sosa
Sistema judicial argentino
Colegios médicos y autoridades de salud
Medios de comunicación y opinión pública
2. Identificación de las Faltas
a. Faltas Éticas y Profesionales Cometidas
Desde una mirada ética y profesional, las acciones del Dr. Lotocki representan faltas
muy graves:
Falta de diligencia y cuidado profesional:
No actuó con la prudencia y conocimiento técnico que exige su rol. Aplicó
sustancias como el metacrilato sin estar debidamente aprobado ni haber
investigado sus riesgos a fondo, poniendo en peligro la salud de sus pacientes.
Falta de información clara y consentimiento adecuado:
Muchas pacientes dijeron no haber sido informadas correctamente sobre los
verdaderos riesgos de los procedimientos. Esto impidió que tomaran decisiones
libres y conscientes sobre su propio cuerpo.
Violación del principio de "no hacer daño":
Uno de los pilares básicos de la medicina es evitar causar daño. En este caso,
Lotocki provocó daños físicos y emocionales severos, algunos irreparables.
Desactualización y desprecio por la evidencia científica:
Usó productos no aprobados y sin respaldo científico confiable, lo cual
demuestra una grave irresponsabilidad o ignorancia profesional.
Infracción de normas éticas establecidas:
Por ejemplo, el Código de Ética Médica argentino señala que un médico no
debe aplicar tratamientos no comprobados o que puedan causar daño
innecesario. Lotocki incumplió ambos principios.
b. Consecuencias de sus acciones
Para las víctimas:
Las pacientes sufrieron graves secuelas físicas (como fallos renales, infecciones
crónicas, dolor constante) y daños emocionales profundos. El caso más trágico
fue el de Silvina Luna, cuyo fallecimiento estuvo directamente relacionado con
las prácticas médicas del Dr. Lotocki.
Para la profesión médica en general:
o Se generó una gran desconfianza hacia los cirujanos estéticos y médicos
en general.
o Se puso en duda el rol de los colegios médicos, por su falta de respuesta
oportuna.
o Se evidenció la urgente necesidad de reforzar los controles, regulaciones
y sanciones en el campo de la medicina estética.
Conclusión del Jurado Ético
Desde el punto de vista ético, la conducta del Dr. Lotocki no solo fue incorrecta, sino
gravemente dañina. No cumplió con los principios más básicos de la medicina y
traicionó la confianza que sus pacientes depositaron en él.
Este caso debe servir como un llamado de atención para todo el sistema médico y
profesional. Es urgente fortalecer los controles sobre quienes ejercen la medicina,
asegurar una formación ética sólida y, sobre todo, poner siempre en primer lugar la
salud, la seguridad y la dignidad del paciente.
3. La Mirada Correcta: La Propuesta Ética del Jurado
Más allá de juzgar lo ocurrido, el rol del Jurado Ético es también ofrecer una mirada
constructiva: ¿cómo debería haberse actuado para evitar estos daños? ¿Qué camino
profesional y humano debe seguir un médico que ejerce en un área tan delicada como
la cirugía estética?
Una ruta de acción responsable y ética, en este caso, habría implicado:
A. Priorizar siempre el bienestar y la seguridad del paciente
El profesional de la salud no debe perder nunca de vista que está trabajando con vidas,
con cuerpos reales y con historias personales. Esto implica no asumir riesgos
innecesarios ni experimentar con procedimientos o sustancias que no estén
plenamente respaldados por la ciencia y aprobados por las autoridades sanitarias. La
medicina estética, como cualquier otra especialidad médica, debe ser ejercida con
responsabilidad y sin banalizar sus consecuencias.
B. Actuar con diligencia y dentro de los marcos legales y científicos
El médico debe mantenerse actualizado sobre las normativas, los avances y las
prácticas seguras. Si un producto no está autorizado, si no hay estudios suficientes
sobre su seguridad a largo plazo, su uso no es una opción ética ni profesional. Es
fundamental respetar los límites establecidos por la comunidad científica y los
organismos de salud.
C. Brindar una información clara, completa y honesta
El consentimiento informado no debe ser un simple formulario firmado. Implica un
diálogo genuino con el paciente: explicar los riesgos, beneficios, alternativas y
consecuencias de forma comprensible. El paciente tiene derecho a decidir sobre su
cuerpo, pero solo puede hacerlo si tiene toda la información en sus manos.
D. Escuchar, contener y respetar la autonomía del paciente
Una buena praxis no solo es técnica, también es humana. Es escuchar las dudas, las
expectativas, los miedos. Es no aprovecharse del deseo de verse “mejor” para ofrecer
soluciones mágicas o rápidas. El respeto a la autonomía también implica saber decir
que no, cuando un procedimiento no es seguro o apropiado.
E. Trabajar con ética, incluso cuando no hay supervisión directa
La ética profesional no debe depender de si hay controles o cámaras. Ser médico
significa asumir un compromiso moral constante. Aun cuando el sistema falle o se
demore en sancionar, cada profesional debe autorregularse con principios sólidos y con
respeto por la vida y la dignidad humana.
F. Construir una cultura del cuidado y la autorregulación entre pares
El equipo médico, los colegios profesionales y las instituciones deben fomentar una
cultura en la que no se encubra ni se mire hacia otro lado. Cuando un colega incurre en
malas prácticas, es deber ético advertirlo, intervenir y proteger a los pacientes.
En resumen:
La praxis médica correcta en este caso habría sido aquella que:
Respetará la ciencia y la normativa vigente,
Escuchará y cuidará realmente a sus pacientes,
Y entendiera que el éxito profesional no puede medirse por la fama o el dinero,
sino por el compromiso con la salud, la seguridad y la vida.
Este caso, doloroso y paradigmático, debe servir para repensar cómo ejercemos la
medicina. No se trata solo de señalar a quien falló, sino de construir, juntos, un modelo
de atención más humano, ético y seguro para todos.