CUARTO DE LA ESO D.
DON JUAN TENORIO
TEXTO 1 (3 PERSONAS)
DON GONZALO No cabe en mi corazón 175
que tal hombre pueda haber,
y no quiero cometer
con él una sinrazón.
Yo mismo indagar prefiero
la verdad… mas, a ser cierta 180
la apuesta, primero muerta
que esposa suya la quiero.
No hay en la tierra interés
que si la daña me cuadre;
primero seré buen padre, 185
buen caballero después.
Enlace es de gran ventaja,
mas no quiero que Tenorio
del velo del desposorio
la recorte una mortaja.
DON JUAN La apuesta fue…
DON LUIS Porque un día
dije que en España entera
no habría nadie que hiciera
lo que hiciera Luis Mejía.
DON JUAN Y siendo contradictorio 425
al vuestro mi parecer,
yo os dije: «Nadie ha de hacer
lo que hará don Juan Tenorio».
¿No es así?
DON LUIS Sin duda alguna;
y vinimos a apostar 430
quién de ambos sabría obrar
peor, con mejor fortuna,
en el término de un año;
juntándonos aquí hoy
a probarlo.
DON JUAN Y aquí estoy. 435
DON LUIS Y yo.
DON JUAN Hablad, pues.
DON LUIS No, vos debéis empezar.
DON JUAN Como gustéis, igual es,
que nunca me hago esperar. 440
Pues señor, yo desde aquí,
buscando mayor espacio
para mis hazañas, dí
sobre Italia, porque allí
tiene el placer un palacio.
1
TEXTO 2 (2 personas)
DON JUAN
Por dondequiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé
y a las mujeres vendí. 505
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí. 510
A quien quise provoqué,
con quien quiso me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté. 520
A esto don Juan se arrojó,
y escrito en este papel
está cuanto consiguió,
y lo que él aquí escribió,
mantenido está por él.
DON LUIS
Y cual vos, por donde fui
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí. 615
Mi hacienda llevo perdida
tres veces; mas se me antoja
reponerla, y me convida
mi boda comprometida
con doña Ana de Pantoja. 620
Mujer muy rica me dan,
y mañana hay que cumplir
los tratos que hechos están;
lo que os advierto, don Juan,
por si queréis asistir. 625
A esto don Luis se arrojó,
y escrito en este papel
está lo que consiguió;
y lo que él aquí escribió
mantenido está por él.
2
Texto 3 (2 personas)
DON GONZALO Antes, don Juan, de salir
de donde oírme podáis,
es necesario que oigáis
lo que os tengo que decir. 715
Vuestro buen padre don Diego,
porque pleitos acomoda,
os apalabró una boda
que iba a celebrarse luego;
pero por mí mismo yo, 720
lo que erais queriendo ver,
vine aquí al anochecer,
y el veros me avergonzó.
DON JUAN ¡Por Satanás, viejo insano,
que no sé cómo he tenido 725
calma para haberte oído
sin asentarte la mano!
¡Pero di pronto quién eres,
porque me siento capaz
de arrancarte el antifaz 730
con el alma que tuvieres!
DON GONZALO ¡Don Juan!
DON JUAN ¡Pronto!
DON GONZALO Mira, pues.
DON JUAN ¡Don Gonzalo!
DON GONZALO El mismo soy.
Y adiós, don Juan; más desde hoy
no penséis en doña Inés. 735
Porque antes que consentir
en que se case con vos,
el sepulcro, ¡juro a Dios!,
por mi mano la he de abrir.
DON JUAN Me hacéis reír, don Gonzalo; 740
pues venirme a provocar,
es como ir a amenazar
a un león con un mal palo.
Y pues hay tiempo, advertir
os quiero a mi vez a vos 745
que, o me la dais, o por Dios
que a quitárosla he de ir.
DON GONZALO ¡Miserable!
3
Texto 4 (2 personas)
DON JUAN ¿No os ha entregado
un bolsillo y un papel?
BRÍGIDA Leyendo estará ahora en él
doña Inés.
DON JUAN ¿La has preparado? 410
BRÍGIDA ¡Vaya! Y os la he convencido
con tal maña y de manera,
que irá como una cordera
tras vos.
DON JUAN ¿Y está hermosa?
BRÍGIDA ¡Oh! como un ángel.
DON JUAN Y la has dicho…
BRÍGIDA En fin, mis dulces palabras
al posarse en sus oídos,
sus deseos mal dormidos 465
arrastraron de sí en pos;
y allá dentro de su pecho
han inflamado una llama
de fuerza tal, que ya os ama
y no piensa más que en vos. 470
DON JUAN Tan incentiva pintura
los sentidos me enajena,
y el alma ardiente me llena
de su insensata pasión.
Empezó por una apuesta, 475
siguió por un devaneo,
engendró luego un deseo,
y hoy me quema el corazón.
¡
BRÍGIDA Os estoy oyendo,
y me hacéis perder el tino;
yo os creía un libertino
sin alma y sin corazón. 490
DON JUAN ¿Eso extrañas? ¿No está claro
que en un objeto tan noble
hay que interesarse doble
que en otros?
BRÍGIDA Tenéis razón.
4
Texto 5 (1 persona)
DOÑA INÉS (Lee.)
«Acuérdate de quien llora
al pie de tu celosía, 280
y allí le sorprende el día
y le halla la noche allí;
acuérdate de quien vive
sólo por ti, ¡vida mía!,
y que a tus pies volaría 285
si le llamaras a ti».
(Lee.)
«Adiós, oh luz de mis ojos;
adiós, Inés de mi alma;
medita, por Dios, en calma
las palabras que aquí van;
y si odias esa clausura 295
que ser tu sepulcro debe,
manda, que a todo se atreve
por tu hermosura don Juan».
¡Ay! ¿Qué filtro envenenado
me dan en este papel, 300
que el corazón desgarrado
me estoy sintiendo con él?
¿Qué sentimientos dormidos
son los que revela en mí;
qué impulsos jamás sentidos, 305
qué luz, que hasta hoy nunca vi?
5
Texto 6 (2 personas)
DON JUAN Cálmate, pues, vida mía;
reposa aquí, y un momento
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría. 260
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
que están respirando amor?
¡Oh! sí, bellísima Inés, 305
espejo y luz de mis ojos;
escucharme sin enojos
como lo haces, amor es;
mira aquí a tus plantas, pues,
todo el altivo rigor 310
de este corazón traidor
que rendirse no creía,
adorando, vida mía,
la esclavitud de tu amor.
DOÑA INÉS Callad, por Dios, ¡oh don Juan!, 315
que no podré resistir
mucho tiempo sin morir
tan nunca sentido afán.
me vais robando de aquí?
No, don Juan; en poder mío
resistirte no está ya; 340
yo voy a ti, como va
sorbido al mar ese río.
Tu presencia me enajena,
tus palabras me alucinan,
y tus ojos me fascinan, 345
y tu aliento me envenena.
¡Don Juan! ¡Don Juan! Yo lo imploro
de tu hidalga compasión:
o arráncame el corazón,
o ámame, porque te adoro. 350
DON JUAN
Sí; iré mi orgullo a postrar
ante el buen Comendador,
y, o habrá de darme tu amor,
o me tendrá que matar.
6
Texto 7 (2 personas)
DON JUAN Comendador, 585
yo idolatro a doña Inés,
persuadido de que el cielo
me la quiso conceder
para enderezar mis pasos
por el sendero del bien.
590
DON GONZALO Don Juan, tú eres un cobarde 625
cuando en la ocasión te ves,
y no hay bajeza a que no oses
como te saque con bien.
DON JUAN Considera bien
que por cuantos medios pude
te quise satisfacer; 650
y que con armas al cinto
tus denuestos toleré,
proponiéndote la paz
de rodillas a tus pies.
DON GONZALO me avergüenzo
de mirarte así a mis pies, 630
lo que apostabas por fuerza
suplicando por merced.
¡Nunca! ¡Nunca! ¿Tú su esposo? 635
Primero la mataré.
Ea, entregádmela al punto,
o, sin poderme valer,
en esa postura vil
el pecho te cruzaré.
640
DON JUAN Y venza el infierno, pues.
¡Ulloa, pues mi alma así 695
vuelves a hundir en el vicio,
cuando Dios me llame a juicio
tú responderás por mí!
(Le da un pistoletazo.)
DON GONZALO (Cayendo.)
¡Asesino!
DON JUAN 710
Llamé al cielo, y no me oyó,
y pues sus puertas me cierra,
de mis pasos en la tierra
responda el cielo, y no yo.
7
Texto 8 (2 personas)
DON JUAN Este mármol sepulcral
adormece mi vigor, 335
y sentir creo en redor
un ser sobrenatural.
Mas… ¡cielos! ¡El pedestal
no mantiene su escultura!
¿Qué es esto? Aquella figura 340
¿fue creación de mi afán?
SOMBRA Yo soy doña Inés, don Juan,
que te oyó en su sepultura.
DON JUAN ¿Conque vives?
SOMBRA Para ti;
mas tengo mi purgatorio 355
en ese mármol mortuorio
que labraron para mí.
Yo a Dios mi alma ofrecí
en precio de tu alma impura;
y Dios, al ver la ternura 360
con que te amaba mi afán,
me dijo: «Espera a don Juan
en tu misma sepultura.
Y pues quieres ser tan fiel
a un amor de Satanás, 365
con don Juan te salvarás,
o te perderás con él.
Por él vela; mas si cruel
te desprecia tu ternura,
y en su torpeza y locura 370
sigue con bárbaro afán,
llévese tu alma don Juan
de tu misma sepultura».
(Se cierra la apariencia; desaparece DOÑA INÉS, y todo queda como al principio del acto, menos la estatua
de DOÑA INÉS, que no vuelve a su lugar. DON JUAN queda atónito.)
DON JUAN ¡Cielos! ¿Qué es lo que escuché?
¡Hasta los muertos así 395
dejan sus tumbas por mí!
Pero don Juan no se arredra. 460
¡Alzaos, fantasmas vanos,
y os volveré con mis manos
a vuestros lechos de piedra!
Yo soy vuestro matador,
como al mundo es bien notorio;
si en vuestro alcázar mortuorio 470
me aprestáis venganza fiera,
daos prisa, que aquí os espera
otra vez don Juan Tenorio.
8
Texto 9 (1 persona)
ESTATUA Que la divina clemencia
del Señor para contigo,
no requiere más testigo
que tu juicio y tu conciencia.
Al sacrílego convite 205
que me has hecho en el panteón,
para alumbrar tu razón
Dios asistir me permite.
Y heme que vengo en su nombre
a enseñarte la verdad; 210
y es: que hay una eternidad
tras de la vida del hombre.
Que numerados están
los días que has de vivir,
y que tienes que morir 215
mañana mismo, don Juan.
Dios en su santa clemencia
te concede todavía
un plazo hasta el nuevo día
para ordenar tu conciencia.
Y su justicia infinita 225
por que conozcas mejor,
espero de tu valor
que me pagues la visita.
¿Irás, don Juan?
9
Texto 10 (3 personas)
ESTATUA Eso es, don Juan, que se va
concluyendo tu existencia,
y el plazo de tu sentencia
fatal ha llegado ya.
Don Juan,
un punto de contrición
da a un alma la salvación,
y ese punto aún te le dan.
DON JUAN ¡Imposible! ¡En un momento 105
borrar treinta años malditos
de crímenes y delitos!
ESTATUA Aprovéchale con tiento,
porque el plazo va a expirar,
y las campanas doblando 110
por ti están, y están cavando
la fosa en que te han de echar.
Ahora, don Juan, 155
pues desperdicias también
el momento que te dan,
conmigo al infierno ven.
DON JUAN ¡Aparta, piedra fingida!
Suelta, suéltame esa mano, 160
que aún queda el último grano
en el reloj de mi vida.
Suéltala, que si es verdad
que un punto de contrición
da a un alma la salvación 165
de toda una eternidad,
yo, santo Dios, creo en ti;
si es mi maldad inaudita,
tu piedad es infinita…
¡Señor, ten piedad de mí! 170
ESTATUA Ya es tarde.1
DOÑA INÉS No; heme ya aquí,
don Juan; mi mano asegura
esta mano que a la altura
tendió tu contrito afán,
y Dios perdona a don Juan 175
al pie de mi sepultura.
Fantasmas, desvaneceos:
Su fe nos salva… volveos
a vuestros sepulcros, pues 180
la voluntad de Dios es;
de mi alma con la amargura
purifiqué su alma impura,
y Dios concedió a mi afán
la salvación de don Juan 185
1
(DON JUAN se hinca de rodillas, tendiendo al cielo la mano que le deja libre la ESTATUA. Las
sombras, esqueletos, etc., van a abalanzarse sobre él, en cuyo momento se abre la tumba de DOÑA
INÉS y aparece ésta. DOÑA INÉS toma la mano que DON JUAN tiende al cielo.)
10
al pie de la sepultura.
Yo mi alma he dado por ti,
y Dios te otorga por mí
tu dudosa salvación. 190
Misterio es que en comprensión
no cabe de criatura,
y sólo en vida más pura
los justos comprenderán
que el amor salvó a don Juan 195
al pie de la sepultura.
DON JUAN Quede aquí al universo notorio,
Que, pues me abre el purgatorio
un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia 215
el Dios de DON JUAN TENORIO.
11