2do Álbum
Julio a
Septiembre
Alumna: Katherine
Márquez
Parcial: 3er Parcial
La Mujer y el Niño
Descripción y técnica: “La mujer y el niño” figura entre las obras atribuidas a
Zelaya en listados y catálogos; suele señalarse como óleo sobre lienzo y
presenta la relación maternal como motivo central, con composición que resalta la
cercanía íntima entre las figuras.
La obra "La mujer y el niño" de Pablo Zelaya Sierra ofrece una visión idealizada y
nostálgica de la vida rural hondureña, centrada en una mujer nativa o mestiza en
un entorno campestre sereno. Aunque la pintura coloca a una figura indígena en el
centro, como deseaba el crítico Mariátegui, esta representación evita mostrar las
duras realidades y privaciones del pueblo indígena, siendo más un reflejo del
anhelo y el deseo del artista que una descripción fiel de la vida en Honduras.
Elementos clave del significado de la obra:
Indigenismo idealizado:
Zelaya presenta una imagen de Honduras construida desde el deseo y la
nostalgia, no desde la realidad profunda de sus habitantes indígenas y
rurales.
Visión utópica:
La pintura evoca una imagen de Honduras moldeada por un anhelo de una
vida simple y en armonía con la naturaleza, distante de la cruda realidad de
la vida en el país.
Rechazo de la adversidad:
La obra excluye elementos negativos de la vida de los nativos, como las
privaciones y las dificultades económicas que enfrentaban quienes
trabajaban la tierra.
Presencia de la mujer nativa:
La figura femenina es el centro del mundo que el artista construye, aunque
este mundo sea un escape de la realidad y una muestra de su distancia de
las circunstancias de la población rural.
Contexto del artista:
Zelaya, al igual que los personajes de sus cuadros, también había estado
alejado de la tierra de la que provenía, lo que le impidió realizarse como
artista en su origen rural.
Conclusiones
Técnica: empleo del óleo para enfatizar modelado y calidez humana.
El tema refleja la preocupación por lo cotidiano y por los vínculos
sociales básicos.
Contribuye a la idea de Zelaya como pintor que transforma motivos
locales en pintura de mayor valor artístico.
La obra confirma la variedad temática del artista
Sirve para estudiar su tratamiento de la figura humana y la
composición íntima.
Las Monjas
"Las monjas" es una de las pinturas de 1924 del renombrado artista hondureño
Pablo Zelaya Sierra, un óleo sobre lienzo que se exhibe en la Pinacoteca del
Banco Central de Honduras en Tegucigalpa. Esta obra, realizada en España y
representativa de su estilo neorrealista y perfeccionismo técnico, fue elogiada y se
considera un ejemplo de su capacidad para aplicar el estilo español de su mentor,
Daniel Vásquez Díaz, a motivos hondureños.
Detalles de la obra y su autor:
Título: Las monjas.
Año: 1924.
Técnica: Óleo sobre lienzo.
Ubicación: Pinacoteca del Banco Central de Honduras, Tegucigalpa.
Contexto: La pintura fue creada mientras Zelaya Sierra estudiaba en la
Academia de San Fernando en Madrid, donde fue fuertemente influenciado
por Daniel Vásquez Díaz.
Importancia en el contexto de la obra de Zelaya Sierra:
Estilo: "Las monjas" es una pieza representativa de su estilo neorrealista,
con una gran perfección técnica y un enfoque en lo figurativo.
Influencia: Se considera un ejemplo de cómo aplicó el estilo español,
característico de Vásquez Díaz, a temas y motivos propios de Honduras.
Legado: Junto a otras obras como "La muchacha del huacal" y
"Campesinas", "Las monjas" contribuyó a su reconocimiento como un pintor
que anticipó el arte moderno en Honduras.
El tema religioso no es infrecuente en la tradición pictórica española y
latinoamericana; Zelaya lo aborda desde su formación académica y con interés en
la figura humana como núcleo compositivo. La obra puede leerse como
investigación sobre la presencia institucional (la Iglesia) y su visualidad en la
sociedad hondureña, además de servir para mostrar su dominio técnico en
grandes formatos.
Conclusiones
1. Técnica y formato muestran la capacidad de Zelaya para manejar
grandes composiciones académicas.
2. Temáticamente combina tradición religiosa con una mirada moderna a la
figura humana.
3. Su presencia en la Pinacoteca del Banco Central confirma su relevancia
patrimonial en Honduras.
4. La obra ayuda a comprender la diversidad temática de Zelaya: no solo
paisajes y campesinos, sino también escenas institucionales.
5. Permite ver la influencia académica española en su uso del óleo y el
formato de gran escala.
Estudios realizados en la academia San Fernando
Pablo Zelaya Sierra estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
en Madrid entre 1920 y 1932, becado por la cooperación española en Honduras.
Durante su estancia, fue discípulo de maestros españoles como Manuel Benedito
y Daniel Vázquez Díaz, lo que influyó en su desarrollo artístico y su concepción
estética. Su formación en la academia le permitió entrar en contacto con las
vanguardias europeas y exhibir su obra en importantes galerías y salones en
España.
Detalles de sus estudios en San Fernando:
Periodo de estudio: Estuvo en la academia desde 1920 hasta 1932.
Maestros destacados: Recibió clases de Manuel Benedito y Daniel
Vázquez Díaz, dos importantes pintores españoles.
Influencia y formación: La influencia de sus maestros fue crucial para su
desarrollo artístico. De ellos asimiló una técnica moderna tanto en lo
cromático como en lo formal, lo que le permitió nutrirse del ambiente
cultural de vanguardia madrileño.
Participación en eventos artísticos: Durante su estancia en Europa,
participó en diversas exposiciones en España y París, como la Exposición
Nacional de París (1922) y el Salón de Otoño (París, 1924).
La formación de Zelaya en la Real Academia de San Fernando y su exposición a
los movimientos artísticos europeos de principios del siglo XX fueron
fundamentales para su evolución como artista. A su regreso a Honduras, esta
influencia le permitió convertirse en el principal promotor de la plástica
contemporánea en el país.
A pesar de haber llegado a Madrid en 1920, Zelaya se matriculó formalmente en la
Academia en 1926. Durante este periodo intermedio, se mantuvo activo,
trabajando bajo la guía de Vázquez Díaz. En estos años, creó obras notables
como Composición con libros (1922) y Las monjas (1924).
Conclusiones
1. En Madrid, Zelaya asimiló la técnica y el lenguaje visual de las vanguardias
europeas, como el cubismo, bajo la tutela de maestros como Daniel Vázquez
Díaz.
2. Perfeccionó su técnica artística, adoptando un manejo moderno tanto del
cromatismo como de la forma, lo que le dio una gran solidez a su obra.
3. Su estancia en España le permitió formular un proyecto estético-pedagógico
para modernizar el arte en Honduras a su regreso.
4. Logró combinar las técnicas modernas europeas con la representación de
temas hondureños, como los conflictos sociales y la cultura nacional.
5. Participó en exposiciones importantes en Madrid, consolidándose en la escena
artística madrileña antes de volver a su país.
Museo Pablo Zelaya Sierra
El museo lleva el nombre del pintor Pablo Zelaya Sierra (1896–1933), uno de los
artistas más representativos del arte moderno en Honduras. Fue fundado para
conservar, promover y difundir el arte nacional, especialmente el arte pictórico y
escultórico.
En 1983 se instaló un museo donde se expondría la obra del pintor nacido en
Ojojona. A ese respecto, la revista Mesoamérica escribió:
El Museo Pablo Zelaya Sierra queda ubicado en el municipio de Ojojona,
departamento de Francisco Morazán, precisamente en la casa donde el pintor
nació. El Banco Central de Honduras hizo una donación al Instituto de
Antropología para que se comprara parte de la casa y se restaurase la misma.
Logrados los propósitos, surge así el Museo Pablo Zelaya Sierra, que funcionó
desde el 24 de junio de 1983.
Años más tarde, durante la administración del presidente Carlos Roberto Reina,
dicho museo fue clausurado por daños en el inmueble. En 2001 fue acometido por
un incendio que causó la pérdida de toda la estructura de madera del artesonado
del techo, así como de todos los elementos de madera de las puertas y los
dinteles.
Edificio y espacios
Se trata de una construcción colonial, posiblemente del siglo XVIII (alrededor de
1723), que destaca por su arquitectura vernácula hondureña con techos de teja,
corredores de madera y zapatas ornamentales
El espacio tiene aproximadamente 80 m² con dos salas; actualmente funciona
como galería cultural, incluyendo exhibiciones temporales (como la muestra "El
éxodo y sus consecuencias") y obras de artistas nacionales de Ojojona y
alrededores.
Conclusiones
1. El museo es un tributo al padre de la pintura hondureña, Pablo Zelaya
Sierra, y se ubica en su casa natal en Ojojona.
2. Su creación en 1983, gracias a una donación del Banco Central, subraya la
importancia cultural y artística del pintor para el país.
3. El espacio ha evolucionado para funcionar como una galería cultural activa,
no solo para exhibir las obras del artista, sino también para promover el arte
en general.
4. Aunque una parte de su legado se encuentra en el museo, otras obras
importantes están en otras colecciones como la Pinacoteca del Banco
Central.
5. La labor del museo es crucial para mantener vivo el proyecto estético-
pedagógico de Zelaya Sierra
La Muchacha del Huacal
"La muchacha del huacal" es una famosa pintura del artista hondureño Pablo
Zelaya Sierra. La obra representa a una muchacha mestiza de nacionalidad
hondureña, entorno rural, recolectando agua con un pequeño huacal (cesto) junto
a un río. probablemente alguien en el entorno del artista en Ojojona de donde el
pintor era oriundo , pintada a su regreso después de residir en Madrid para recibir
educación pictórica.
La obra cuelga en la colección del Banco Central de Honduras , en uno de sus
centros culturales .
La obra es considerada una representación de la identidad hondureña, mostrando
la belleza y cotidianidad de la vida rural.
El artista es conocido por su estilo realista, con un enfoque en la luz, el color y la
representación de la vida cotidiana de la gente humilde
Características de la obra:
Tema:
Representa una visión bucólica y una idealización de la vida rural y la mujer
hondureña, aunque se aleja de una representación completamente fiel de la
realidad del nativo.
Composición:
La figura de la mujer joven es central, y el huacal que usa es una vasija de barro.
Contexto:
Es considerada una de las piezas más reconocidas del arte nacional de Honduras
y una obra que evoca el "rostro de la hondureñidad".
Conclusiones
1. Zelaya usa la técnica académica (óleo) para legitimar un tema popular;
técnica y contenido dialogan.
2. La figura femenina aparece dignificada: no es mero folclore, es retrato
social.
3. La obra evidencia la influencia española en la factura, pero con temas
hondureños (hibridación cultural).
4. El huacal funciona como símbolo del trabajo y la economía rural —ancla
temática de la pintura.
5. Es una pieza representativa del aporte de Zelaya al “arte moderno
hondureño” por unir técnica y contenido nacional.
Los arqueros
Este temple sobre lienzo realizado por quien es conocido como el padre de la
pintura moderna en Honduras, es probablemente una de las piezas, de su gran
obra artística, que captura en gran medida su pensamiento.
“Los arqueros” es una obra catalogada dentro del repertorio de Zelaya; varias
referencias museográficas la describen como temple u óleo sobre lienzo
(algunas fichas señalan temple). La composición enfatiza la repetición rítmica de
figuras (arqueros) y líneas que generan un ritmo visual más que un relato
naturalista.
Zelaya Sierra nos muestra una escena que nos lleva a una Honduras
prehispánica, a través de la escena que presenciamos: en la parte derecha
encontramos a dos figuras que tensan sus arcos en dirección a la figura de una
cabra que se encuentra en el extremo contrario; entre ellos encontramos un árbol
que parte en dos la composición y nos invita a observar con detenimiento que de
hecho todo el paisaje observado esta compuesto de formas arqueadas (las rocas,
el árbol y hasta la cabra misma) además de permitirnos descubrir la existencia de
un tercer arquero cuya mano se asoma en la esquina inferior izquierda,
mostrándonos así el ritmo producido por estas figuras y el ordenamiento de la
naturaleza que él observó y buscó plasmar en su trabajo.
De esta manera él cumple con sus propias palabras cuando escribía: “La
naturaleza es bella cuando por un azar feliz se encuentra en orden”.
En “Los arqueros” Zelaya parece interesarse por la estructura visual: la
repetición de formas y la dirección de las líneas crean dinámica y ritmo —más
cercano a preocupaciones formales del modernismo que al puro realismo. El tema
(personas con arcos o arqueros) puede remitir a motivos indígenas o populares
reinterpretados con lenguaje moderno.
CONCLUSIONES
1. La obra destaca por su énfasis en el ritmo visual y la repetición más que en
la narración detallada.
2. Técnica: documentada como temple/óleo; Zelaya experimenta con
materiales y formatos.
3. Temáticamente mezcla motivos tradicionales (posible iconografía indígena)
con una sensibilidad moderna.
4. La disposición de figuras sugiere interés por la composición lineal y por la
abstracción de la forma humana.
5. “Los arqueros” ilustra la búsqueda de Zelaya de lenguaje pictórico propio
que dialogue con lo local y lo moderno.
Paisaje con hombre segando
En Paisaje con hombre segando, Zelaya ha ampliado su paleta y, a través de
modulaciones cromáticas más analíticas, es decir, que integran un rango mayor de
variaciones en intensidad, matiz y valor, ha logrado una evocación luminosa más
resonante, en la que la luz parece menguar y expresa así cierta nostalgia.
A lo lejos, su apariencia atenuada por la perspectiva atmosférica, pueden
percibirse aun las altas chimeneas industriales, disminuida su escala por la gran
distancia. En el fondo de la imagen, los grandes edificios de un centro urbano se
elevan contra el cielo. Muros altos y gruesos atraviesan la zona intermedia de la
composición, sugiriendo un espacio profundo y encerrando una gran extensión de
tierra.
Fuera de ese dominio, de espaldas a todo el conjunto urbano, un hombre se
inclina sobre la tierra. El título de la obra, Paisaje con hombre segando, sugiere
que este hombre cosecha o limpia el terreno; su trabajo no parece tener mayor
importe ni ocasionarle mayor beneficio; su existencia, unos cuantos trazos de azul
sobre una porción mínima del lienzo, parece casi sin consecuencia.
Descripción y técnica: “Paisaje con hombre segando” aparece en catálogos y
análisis sobre Zelaya; la obra suele aparecer registrada como óleo sobre lienzo
(medidas citadas en catálogos). Representa una escena rural: un hombre segando
en un paisaje amplio, tratado con pinceladas que priorizan la estructura
compositiva sobre el detalle minucioso.
Significado y contexto: La obra forma parte del interés de Zelaya por escenas
campesinas y rurales; aquí el gesto del segador simboliza la relación del ser
humano con la tierra. Visualmente, la figura es pequeña en relación con el
espacio, lo que puede subrayar la dureza o anonimato del trabajo agrario dentro
del paisaje.
Conclusiones
1. Zelaya representa la actividad campesina como tema digno del arte
moderno; el trabajador aparece como sujeto central aunque a escala
reducida.
2. Técnica: óleo sobre lienzo; la pincelada y el tratamiento del espacio
muestran preocupación por la composición más que por el detalle narrativo.
3. La figura pequeña frente al paisaje puede interpretarse como comentario
sobre la condición humana en contextos rurales.
4. Pertenece a la serie de obras donde Zelaya explora motivos hondureños
con recursos modernistas.
5. Es útil para entender la manera en que Zelaya integra tema social y
soluciones formales modernas.
Pablo Zelaya Sierra su Impacto en el Arte Hondureño
Pablo Zelaya Sierra impactó el arte hondureño al ser el pionero de la plástica
moderna y un artista visionario que abogó por un arte auténtico y con función
social, dejando un legado que se reconoce en el Premio Nacional de Arte que
lleva su nombre. Su obra introdujo el arte social, la exploración de la identidad
nacional y el desarrollo de un proyecto estético-pedagógico para formar una
cultura de progreso en Honduras.
Legado como pionero:
Padre de la plástica contemporánea: Se le considera el iniciador de la
modernidad en las artes plásticas de Honduras.
Artista adelantado a su tiempo: Su pensamiento estético cuestionó las
formas tradicionales y la mera imitación fotográfica de la naturaleza,
buscando un arte auténtico y autónomo.
Reconocimiento internacional: Llegó a exponer sus obras en Madrid y es
considerado el pintor hondureño más reconocido internacionalmente,
llevando el arte de su país a Europa.
Influencia en la cultura y el arte hondureño:
Arte con función social: A través de su pintura, buscó reflejar la vida del
pueblo hondureño, incluyendo campesinos y trabajadores, convirtiéndose
en un defensor del arte como herramienta para la educación y la
conciencia.
Proyecto estético-pedagógico: Propuso la creación de un Museo
Nacional y una Escuela Nacional de Arte para difundir la cultura y formar a
una nueva ciudadanía con una identidad nacional propia.
Reconocimientos póstumos:
Premio Nacional de Arte: Su nombre fue bautizado al máximo galardón de las
artes plásticas de Honduras, en reconocimiento a su invaluable contribución a la
identidad cultural y artística del país.
Un legado aún en discusión: A pesar de su fallecimiento prematuro en 1933, su
proyecto y su legado siguen siendo un referente para la comprensión del
desarrollo artístico y cultural de Honduras.
Conclusiones
Introdujo las vanguardias europeas en Honduras, siendo el padre de la
plástica contemporánea.
Sus obras fusionaron las técnicas modernas con la realidad hondureña,
idealizando la vida rural, pero también reflejando la guerra civil.
Dejó un importante proyecto estético-pedagógico que influenció a futuras
generaciones de artistas, a pesar de su temprana muerte.
En su honor se creó el Premio Nacional de Arte Pablo Zelaya Sierra, la
máxima distinción artística del país.
Su obra es custodiada y exhibida por instituciones como el Banco Central,
preservando su valioso legado.
Campesinas
"Campesinas" es una famosa obra del pintor hondureño Pablo Zelaya Sierra,
pintada en 1932, que representa a dos mujeres mestizas en un ambiente rural,
conectadas con la naturaleza al estar junto a un pozo con vasijas de agua. La
pintura, un óleo sobre lienzo de 73.7 x 83.4 cm, se encuentra en la Pinacoteca del
Banco Central de Honduras en Tegucigalpa y es una pieza clave que refleja la
influencia del artista en el arte moderno hondureño.
Detalles de la obra:
Título: Las campesinas
Artista: Pablo Zelaya Sierra
Año: 1932
Técnica: Óleo sobre lienzo
Dimensiones: 73.7 x 83.4 cm
Ubicación: Pinacoteca del Banco Central de Honduras
Tema: Representa a dos mujeres mestizas en un entorno rural idílico,
interactuando con vasijas en un pozo, resaltando su conexión con la
naturaleza.
Contexto del artista:
Pionero del arte hondureño: Pablo Zelaya Sierra es considerado el padre
de la pintura hondureña moderna.
Influencia: Su trabajo fue fundamental en el desarrollo de las artes
plásticas en el país y en la generación de una cultura estética.
Internacionalidad: A pesar de su corta vida (1896-1933), fue un artista
con alcance internacional, habiendo vivido en España y expuesto en París y
Madrid.
La pintura reafirma el interés de Zelaya por los sujetos populares. Aquí la atención
al retrato colectivo de mujeres del campo señala una conciencia social y
etnográfica: las campesinas son representadas con dignidad, mostrando
costumbres y atuendos locales. La obra es citada frecuentemente como ejemplo
de cómo Zelaya adaptó estilos europeos a temas hondureños.
Conclusiones
1. Técnica: óleo sobre lienzo —ejemplo claro de su maestría en la técnica
académica.
2. La obra dignifica la figura femenina campesina y la coloca en el centro del
discurso pictórico.
3. Muestra la fusión entre formación española y temática nacional
4. Es pieza clave para entender el papel de Zelaya en la construcción de una
iconografía hondureña moderna.
5. Su conservación en colecciones públicas la convierte en referencia para
estudios sobre identidad y arte en Honduras.
Regreso de Pablo Zelaya Sierra a Honduras
Pablo Zelaya Sierra regresó a Honduras en octubre de 1932 y se enfrentó a un
país marcado por las desigualdades sociales, la falta de oportunidades para los
artistas y una escena cultural todavía dominada por valores conservadores. Este
retorno supuso un choque entre su formación moderna y crítica, y una realidad
nacional que aún no estaba preparada para absorber plenamente sus propuestas
estéticas.
A pesar de estas tensiones, Zelaya Sierra se dedicó a la docencia y la producción
artística con un compromiso renovado. Fundó una escuela de dibujo y pintura,
donde promovió una visión del arte como herramienta de transformación social y
como reflejo de las condiciones del pueblo hondureño.
La obra de Pablo Zelaya Sierra no puede entenderse solo como expresión
estética; fue también un testimonio crítico de su tiempo. En sus cuadros, grabados
y dibujos, se plasma una mirada aguda sobre las injusticias sociales, el sufrimiento
del pueblo, pero también la dignidad de las clases trabajadoras y la esperanza en
el cambio. "El arte de Zelaya Sierra está cargado de una intención social clara; fue
un artista que no quiso pintar para las élites, sino para el pueblo." (Oyuela, 1985)
Zelaya Sierra asumió el papel del artista como cronista de la realidad, con una
clara intención de generar conciencia. Esta postura lo sitúa como pionero del arte
comprometido en Honduras, abriendo camino a generaciones de creadores que
verían en el arte una herramienta de denuncia y transformación.
Murió incomprendido, pobre y joven en el hospital San Felipe de Tegucigalpa. Un
derrame cerebral cegó su vida los 36 años, según cuentan, apenas cinco meses
después de haber retornado de España, donde había vivido 12 años.
En 1967, crearon el Premio Nacional de Arte Pablo Zelaya Sierra para honrar su
legado. Está destinado a reconocer a artistas increíbles que han contribuido
realmente a la cultura hondureña. Este premio mantiene vivo su impacto y muestra
cuánto todavía se le recuerda y aprecia en el mundo artístico del Honduras.
Conclusiones
1. Pablo Zelaya Sierra regresó a Honduras con el propósito de impulsar un
proyecto artístico y educativo que fortaleciera el arte nacional.
2. Dejó una huella profunda con su obra Hermanos contra Hermanos, que
reflejó el dolor y la violencia de la guerra civil hondureña.
3. Gracias a su formación en España y su contacto con las vanguardias
europeas, desarrolló un arte moderno y socialmente comprometido
4. Su legado perdura a través del Premio Nacional de Arte que lleva su
nombre y del reciente retorno a Honduras de su archivo y obras desde
España, asegurando la preservación de su patrimonio cultural.
5. Aunque su vida se vio interrumpida, su legado artístico y su visión
perduraron
27 Obras que llegaron al Instituto Hondureño de Antropología e Historia
Tras su fallecimiento, 27 obras de Pablo Zelaya Sierra fueron donadas al Instituto
Hondureño de Antropología e Historia (IHAH). Estas piezas forman parte del
patrimonio cultural de Honduras y son un testimonio del talento y la visión artística
de Zelaya Sierra. Entre ellas se encuentran algunas de sus obras más
emblemáticas, como El mendigo y La niña de la muñeca.
La donación de 27 obras (junto con otras 11 inéditas en 2025) fue el resultado de
una investigación del escritor español Luis Alonso del Moral.
Otras obras destacadas
Además de El mendigo y La niña de la muñeca, otras obras relevantes de Zelaya
Sierra que forman parte del patrimonio hondureño son:
Hermanos contra hermanos: Creada en 1932, esta obra refleja el dolor y
la violencia de la guerra civil en Honduras, mostrando la realidad social y
política de la época.
La muchacha del huacal: Una pintura que presenta una visión idealizada y
utópica de la vida rural hondureña.
Campesinas: Al igual que La muchacha del huacal, esta obra refleja una
escena serena del campo.
El refectorio: Una de sus obras tempranas que muestra la destreza del
artista.
Las monjas: Otra pieza que destaca su talento pictórico.
La mujer y el niño: Una obra que explora temas familiares.
Los arqueros: Obra que resalta su habilidad técnica.
La repatriación del legado de Zelaya Sierra fue un hito para el patrimonio cultural
hondureño. Las gestiones para la donación fueron lideradas por la presidenta
Rebeca Santos y el embajador en España, Marlon Brevé, junto al autor Luis
Alonso del Moral. El Banco Central de Honduras (BCH) se convirtió en el custodio
de las obras y documentos.
Conclusiones
1. 27 obras de Zelaya Sierra fueron donadas al Banco Central de Honduras, no al
IHAH.
2. Zelaya Sierra es el pionero del arte moderno hondureño y padre de la plástica
nacional.
3. Sus obras, como Hermanos contra hermanos, tienen una marcada crítica
social.
4. A pesar de su muerte prematura, dejó un legado que se honra con un premio
nacional.
5. La colección, que incluye obras emblemáticas, se exhibe en los centros
culturales del BCH.