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El Teatro Español Del Siglo XX Hasta 1939 (Resumen Pau)

El teatro español del siglo XX hasta 1939 se caracteriza por un predominio del teatro comercial y burgués, con autores como Jacinto Benavente y Carlos Arniches, mientras que las propuestas renovadoras de figuras como Valle-Inclán y García Lorca fueron marginadas y poco representadas. Valle-Inclán introdujo el esperpento, una crítica ácida de la realidad española, mientras que García Lorca exploró temas de frustración y deseo a través de un teatro poético centrado en personajes femeninos. A pesar de la falta de reconocimiento en su tiempo, ambos autores dejaron un legado significativo que influyó en la evolución del teatro español.
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El Teatro Español Del Siglo XX Hasta 1939 (Resumen Pau)

El teatro español del siglo XX hasta 1939 se caracteriza por un predominio del teatro comercial y burgués, con autores como Jacinto Benavente y Carlos Arniches, mientras que las propuestas renovadoras de figuras como Valle-Inclán y García Lorca fueron marginadas y poco representadas. Valle-Inclán introdujo el esperpento, una crítica ácida de la realidad española, mientras que García Lorca exploró temas de frustración y deseo a través de un teatro poético centrado en personajes femeninos. A pesar de la falta de reconocimiento en su tiempo, ambos autores dejaron un legado significativo que influyó en la evolución del teatro español.
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EL TEATRO ESPAÑOL DEL SIGLO XX HASTA 1939

El teatro español de comienzos del siglo XX no se hace eco de la renovación que inunda el teatro europeo. En
nuestro país triunfa un teatro comercial, a gusto de la burguesía, con leves toques críticos, humor y
sentimentalismo. Los textos de los autores más renovadores no llegan a estrenarse en la mayoría de los casos.
Sin embargo, dos figuras de este periodo justifican por sí solas el teatro de todo el siglo: Ramón María del
Valle-Inclán, con la publicación en 1924 de la versión definitiva de Luces de bohemia, obra maestra con la que
desarrolla de forma teórica y práctica el esperpento; y, en los años treinta, Federico García Lorca, sobre todo
con su “trilogía rural”, protagonizada por mujeres.
EL TEATRO COMERCIAL Y DE ÉXITO
A finales del siglo XIX aún se representa un teatro melodramático heredado del Romanticismo, cuyo mayor
exponente era José de Echegaray (Premio Nobel en 1904). Galdós trata de introducir un teatro naturalista,
pero es Jacinto Benavente (Nobel en 1922) quien obtiene el éxito con obras de crítica leve, problemas poco
conflictivos y diálogo elegante e ingenioso. Repetirá esta fórmula en obras como Señora ama, La malquerida
y, sobre todo, en Los intereses creados, su obra más valorada, protagonizada por los personajes de la
commedia dell’arte italiano (Polichinela, Colombina...).
La comedia costumbrista mezcla aspectos de la zarzuela y del género chico, breves sainetes en un acto que
alternaban diálogos con partes musicales. Se caracteriza por un ambiente y personajes típicos, lenguaje vulgar
y humorístico y conservadurismo ideológico. Destacan Carlos Arniches, con sainetes localizados en el Madrid
castizo (La señorita de Trevélez); los hermanos Álvarez Quintero, con sainetes y comedias ambientadas en
una Andalucía tópica (Malvaloca); y Pedro Muñoz Seca, quien usó el astracán, mezcla de género chico y
vodevil, que busca la comicidad a toda costa, con chistes vulgares y chabacanos (La venganza de don Mendo).
También obtuvo éxito el teatro poético, escrito en verso, de asunto histórico y conservador. Fue cultivado por
Eduardo Marquina, Francisco Villaespesa, los hermanos Machado y José M.ª Pemán.
EL TEATRO RENOVADOR Y MARGINADO
Junto al teatro más popular, hubo otro que no gozó de tanto éxito de público, pues buscaba algo más que la
risa fácil o el mero entretenimiento. Se trata de un teatro que pretendía la renovación escénica o representar
sobre las tablas otros problemas. Estas obras, en muchas ocasiones, se quedaron en mera intención, pues no
siempre pudieron ser estrenadas, de ahí que hablemos de teatro marginado.
En la generación del 98, Unamuno utiliza el druma (así denomina sus dramas) para plasmar los temas que le
obsesionaban (Fedra, El otro). Azorín es crítico teatral sobre todo. Sus obras dramáticas son, como sus
narraciones, muy estáticas; en ellas emplea el montaje cinematográfico (Old Spain, trilogía Lo invisible).
Los autores del grupo del 27 incorporan el teatro formas de vanguardia e intentan acercarlo al pueblo.
Además de Federico García Lorca, que trataremos aparte, cultivan el teatro Pedro Salinas, sobre todo en el
exilio; Rafael Alberti, que estrena antes de la guerra obras surrealistas (El hombre deshabitado), pero que
desarrolla su obra teatral más importante en el exilio (El adefesio, Noche de guerra en el Museo del Prado).
Dos autores de esta generación que alcanzan la madurez en el exilio son Alejandro Casona y Max Aub.
Casona combina humor y lirismo en obras como La sirena varada o La dama del alba, en la que la dama
encarna la muerte, que llega a una pequeña aldea para cobrar una presa. Aub fue pionero en la renovación
escénica, con un teatro magistral, tanto en sus piezas breves (Los trasterrados) como en sus grandes dramas
sobre el nazismo, la guerra mundial y sus secuelas: San Juan, Morir por cerrar los ojos, No, etc.
RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN
El teatro de Valle-Inclán, original y absolutamente renovador, quedó relegado en su época a ser teatro para
leer. La genialidad de Valle hace difícil su adscripción a una escuela o movimiento determinados. Aunque es
contemporáneo del 98, su evolución ideológica es contraria a la del grupo y su crítica mucho más radical. Por
otro lado, su inquietud artística lo lleva desde el modernismo hasta la creación de un género propio: el
esperpento. En esta evolución teatral se pueden señalar tres etapas: modernista, ciclo mítico y esperpento.
El primer teatro de Valle se inscribe, como su novela, en el modernismo. Pero en su búsqueda constante de
nuevas formas de expresión llega al ciclo mítico, obras situadas en una Galicia mítica y rural, con personajes
movidos por sus instintos más primitivos. En este grupo se hallan sus Comedias bárbaras y Divinas palabras.
En 1920 Valle publica Farsa italiana de la enamorada del rey, Farsa y licencia de la reina castiza, Divinas
palabras y Luces de bohemia. Las farsas retratan de forma satírica y caricaturesca la España de Isabel II. Pero
es Luces de bohemia la primera obra a la que Valle-Inclán denomina esperpento. Este género nuevo supone
una ácida crítica de la situación del país a través de la deformación sistemática de la realidad.
Luces de bohemia nos presenta, en quince escenas, la última noche en la vida de Max Estrella, poeta ciego y
miserable, guiado por don Latino, “su perro”, por un Madrid inhóspito, poblado por más de cincuenta
personajes grotescos, la mayoría “enanos o patizambos que juegan una tragedia”. Todo este conjunto
compone una parábola trágica de la imposibilidad de vivir en una España injusta y absurda, “deformación
grotesca de las civilización europea”. Otras obras esperpénticas de Valle son Los cuernos de don Friolera, Las
galas del difunto y La hija del capitán, recogidas con el título Martes de carnaval.
La técnica del esperpento es riquísima. Destaca la deformación de la realidad y degradación de los personajes
(animalización, cosificación), el uso de contrastes, el humor, la riqueza del lenguaje (diferentes niveles y
registros), el diálogo ágil, las acotaciones literarias y los continuos cambios de espacio y tiempo entre las
escenas (a veces hay incluso técnicas cinematográficas).
FEDERICO GARCÍA LORCA
Aunque el interés de Lorca por el teatro arranca desde muy temprano, su dedicación a él será una tarea
absorbente en los últimos años de su vida. Lorca cultiva un teatro poético, no solo por el uso del verso, sino
por el lirismo de su lenguaje y de sus argumentos. Para Lorca, “el teatro es la poesía que se levanta del libro y
se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que
aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre”.
Los temas de su teatro son los mismos que los de su poesía: el deseo imposible y la frustración. Lorca lleva a
escena destinos trágicos, casi siempre encarnados en mujeres, que representan la tragedia de la persona
condenada a una vida estéril, a la frustración vital por causas como la muerte o las convenciones sociales.
Lorca produce toda clase de géneros teatrales (farsa, teatro de guiñol, teatro surrealista, tragedia, drama
urbano o rural) en los que conviven el verso y la prosa, la poesía y la realidad, lo popular y lo lírico. Su
evolución teatral puede dividirse en tres momentos: tanteos o experiencias de los años 20, la experiencia
vanguardista de principios de los 30 y la etapa de plenitud de sus últimos años.
Sus primeras obras, inspiradas en piezas breves y de guiñol, abordan ya el tema del amor imposible. Pero su
primer éxito llega con un drama de amor trágico en verso, Mariana Pineda, al que le siguen dos pequeñas
piezas que tratan el tema de la insatisfacción y el amor desigual: La zapatera prodigiosa y Amor de don
Perlimplín con Belisa en su jardín.
La cristis vital y estética de Lorca tras el éxito del Romancero gitano y su estancia en Nueva York, lo lleva a
buscar un nuevo lenguaje, que en teatro se plasmará en sus comedias imposibles, de carácter vanguardista: El
público, donde proclama la licitud de toda forma de amor y critica a la sociedad que lo impide, y Así que pasen
cinco años, que muestra la frustración en un joven con ansia de paternidad imposible y que lucha por
realizarse. El carácter audaz e innovador de estas obras hizo que tardaran mucho en ser representadas.
Lorca alcanza la plenitud aunando rigor estético y llegando a más gente, algo que logra también con La
Barraca, compañía con la que representa a los clásicos por los pueblos de España. A esta etapa corresponden
dos tragedias, dos dramas y una comedia inacabada. En casi todas, la mujer ocupa un puesto central. Las
mujeres aquí son, como los niños, los gitanos o los negros, criaturas marginadas y marginales que representan
la inocencia y la pasión elemental, pura. De toda la producción de esta etapa, la trilogía rural (Bodas de
sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba) reúne, sin duda, las obras más logradas del autor.
Bodas de sangre parte de un hecho real, una novia que huye con su amante el día de la boda, pero trasciende
hasta convertirse en una tragedia donde la pasión desborda barreras sociales y morales; en ella, Andalucía
cobra valor universal, y se mezclan verso y prosa, personajes simbólicos con reales, individuales con coros.
Yerma es el drama de la mujer condenada a la infecundidad porque el marido no le da hijos y ella debe serle
fiel, por su educación y por su honra. De ese choque nace la tragedia.
La casa de Bernarda Alba es la culminación del teatro de Lorca, un “drama trágico” cargado de simbolismo
que muestra el enfrentamiento entre realidad y deseo. Por un lado, la autoridad de Bernarda Alba y, por otro,
la libertad, encarnada en Adela, su hija menor. La obra comienza con el entierro del segundo marido de
Bernarda, motivo de un luto de ocho años durante el que las hijas no podrán salir de casa. Este hecho, unido a
la aparición en la obra (nunca en escena) de Pepe el Romano, prometido de la hija mayor, pero que se ve a
escondidas con la pequeña, provoca el enfrentamiento entre las hijas y, finalmente, la tragedia.
Estas obras poseen rasgos comunes: mujeres protagonistas, con problemas de índole sexual, final trágico,
ambientación en el campo andaluz, clima denso y dramático, mezcla de prosa y verso, realismo y poesía.
Otras obras de la etapa son Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores, drama sobre la espera inútil del
amor, y el borrador del acto I de una Comedia sin título.

EL TEATRO ESPAÑOL DEL SIGLO XX


Ajeno a las renovaciones del teatro europeo y mundial. Quienes se adaptan a los gustos del público pierden
calidad. Los renovadores apenas estrenas. Figuras aisladas importantes: Valle Inclán y García Lorca.
TENDENCIAS CARACTERÍSTICAS GENERALES AUTORES OBRAS
Teatro  Problemas poco conflictivos  Jacinto  Los intereses creados.
burgués  Diálogo elegante Benavente  Señora ama
 Lugares escénicos variados
SAINETES:
 Ambiente pintoresco  Carlos Arniches  La señorita de Trevelez
TEATRO Comedia  Personajes típicos
COMERCIAL Y costumbrista  Hnos. Álvarez  Malvaloca
 Lenguaje avulgarado y Quintero
DE ÉXITO humorístico ASTRACÁN:  La venganza de don
 Conservadurismo  P. Muñoz Seca Mendo
 En verso  Hermanos  La Lola se va a los
Teatro poético  Trata asuntos históricos Machado puertos
 Perspectiva conservadora
 Conflictos personales  Miguel de  El otro
TEATRO Teatro del 98  Más culto y denso Unamuno
RENOVADOR  depura el teatro poético  Rafael Alberti  El adefesio
Y Teatro del 27  más vanguardista  A. Casona  La dama del alba
MARGINADO  acercan el teatro al pueblo  Max Aub  San Juan
Ciclo mítico  Ambientado en Galicia, rural y mítica  Comedias bárbaras
 Divinas palabras
Farsas  Domina la caricatura y lo grotesco  Farsa y licencia de la reina castiza.

EL TEATRO DE  Crítica a la sociedad española a través


VALLE- de la deformación,  Luces de bohemia
Esperpento
INCLÁN  Contrastes y humor  Martes de carnaval
 Variedad de estilos y registros
 Numerosos personajes
 Cambios de espacio y tiempo
Inicios  Teatro poético  La zapatera prodigiosa
 Inspiración en el guiñol  Mariana Pineda
 Anuncia su teatro posterior (tema del
deseo imposible, personajes
femeninos, destino trágico)
 Irrupción del surrealismo.  Así que pasen cinco años
EL TEATRO DE Comedias
 Teatro vanguardista.  El público
GARCÍA imposibles
LORCA  Muy difícil de representar.
 Índole sexual de los problemas  Bodas de sangre
 Mujer protagonista  Yerma
Trilogía rural
 Situadas en el campo andaluz  La casa de Bernarda Alba
 Final trágico
 Une prosa y verso, realismo y poesía

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