OJO SECO: Prevención y Manejo
Definición
El síndrome del ojo seco es una condición en la que no se producen suficientes
lágrimas o estas no tienen la calidad adecuada para mantener el ojo lubricado.
Provoca molestias, enrojecimiento, sensación de ardor o arenilla, y puede afectar la
visión si no se trata adecuadamente.
Causas principales
• Envejecimiento (común en adultos mayores).
• Uso prolongado de pantallas (computadora, celular).
• Ambientes secos o con aire acondicionado.
• Algunos medicamentos (antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos).
• Enfermedades autoinmunes (como el síndrome de Sjögren).
• Cambios hormonales (menopausia).
• Uso de lentes de contacto durante mucho tiempo.
Prevención del Ojo Seco
1. Hidratación adecuada
• Beber suficiente agua durante el día (al menos 6–8 vasos).
• Mantener una buena humedad ambiental (usar humidificador si es necesario).
2. Cuidado visual con pantallas
• Aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar a 20 pies (6 metros) durante
20 segundos.
• Parpadear con frecuencia para mantener la superficie ocular húmeda.
3. Protección ambiental
• Evitar la exposición directa al viento o al aire acondicionado.
• Usar gafas protectoras o de sol para evitar la evaporación de las lágrimas.
4. Evitar el tabaco
• El humo del cigarrillo reseca e irrita la superficie ocular, aumentando el riesgo
de ojo seco.
5. Buena alimentación
• Incluir alimentos ricos en omega-3 (pescado, linaza, nueces) que favorecen la
producción de lágrimas.
• Aumentar el consumo de vitaminas A, C y E, importantes para la salud ocular.
Manejo del Ojo Seco
1. Lágrimas artificiales
• Son gotas lubricantes que sustituyen la función natural de las lágrimas.
• Se aplican varias veces al día según indicación médica.
• No contienen medicamentos y pueden usarse a largo plazo.
2. Pomadas o geles oftálmicos
• Se aplican generalmente antes de dormir para mantener la humedad durante la
noche.
3. Tratamiento médico
• En casos severos, el oftalmólogo puede indicar:
o Anti-inflamatorios o inmunomoduladores (como ciclosporina).
o Tapones lagrimales para evitar la pérdida rápida de lágrimas.
4. Medidas de autocuidado
• Descansar los ojos cada cierto tiempo.
• Evitar frotarse los ojos (puede dañar la superficie corneal).
• Dormir adecuadamente para permitir la regeneración ocular.