Creatividad motriz y
las propuestas
didácticas para su
desarrollo.
La creatividad motriz es la capacidad intrínseca humana de
vivir la corporeidad para utilizar la potencialidad
(cognoscitiva, afectiva, social, motriz) del individuo en la
búsqueda innovadora de una idea valiosa (1999), hace
referencia a la capacidad de elaborar respuestas nuevas y
desconocidas con anterioridad por quien las produce,
vinculadas a la acción, dotada de intencionalidad y
significado, por lo tanto llegando a un objetivo asociado al
movimiento a través del cuerpo.
Graham Wallas citado por Hugo Cerda
(2000) propuso cuatro etapas del
proceso creativo las cuales son las
siguientes
Preparación: se va a definir el problema, necesidad o
deseo, recabar la información para satisfacer la
necesidad o resolver el problema y fijar los criterios para
verificar las soluciones aceptadas.
Incubación: por incubación, es decir tras un periodo
de pensamiento inconsciente. Por incubación se
entiende como cualquier técnica de relajación de la
conciencia (función del hemisferio cerebral
izquierdo), tales como sueños, fantasía, hipnosis,
meditación, diversión, juego, etc.,
Iluminación: lo define como una súbita visión de lo que
es la solución del problema. Es sola una vaga noción
de la posible solución, para Wallas esta etapa no es
un acto aislado y fortuito como una inspiración, sino el
signo manifiesto de un largo trabajo previo,
inconsciente
Verificación: es la selección de todas las
actividades que satisfagan las necesidades que se
plantean y definir los criterios en la preparación
del escenario que permitirá resolver los
problemas.
La importancia de la creatividad como valor y desde los juegos
pre-deportivos y actividades lúdicas se inicie a fomentar ciertas
actitudes desde lo personal que influyan en el grupo y en el
desarrollo efectivo de las acciones como: La valoración de la
educación física como espacio en el cual se fomenta el juego, la
exploración, la fantasía, la imaginación y la creatividad
vinculados al movimiento corporal.