0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas12 páginas

Nervio Óptico

El nervio óptico, que es el segundo par craneal, es una extensión del sistema nervioso central y está compuesto por aproximadamente 1,2 millones de axones de las células ganglionares de la retina, siendo esencial para la transmisión de información visual al cerebro. Su anatomía incluye cuatro segmentos y su función principal es llevar señales visuales desde la retina a la corteza visual, donde se procesan las imágenes. Además, participa en reflejos visuales y es crucial para la percepción binocular de la visión.

Cargado por

alexabcardozoz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas12 páginas

Nervio Óptico

El nervio óptico, que es el segundo par craneal, es una extensión del sistema nervioso central y está compuesto por aproximadamente 1,2 millones de axones de las células ganglionares de la retina, siendo esencial para la transmisión de información visual al cerebro. Su anatomía incluye cuatro segmentos y su función principal es llevar señales visuales desde la retina a la corteza visual, donde se procesan las imágenes. Además, participa en reflejos visuales y es crucial para la percepción binocular de la visión.

Cargado por

alexabcardozoz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

NERVIO ÓPTICO

 Definición

El nervio óptico es el segundo par craneal y una estructura fundamental del


sistema visual, compuesto por un tracto de aproximadamente 1,2 millones de axones
provenientes de las células ganglionares de la retina. Esta estructura no es un nervio
periférico típico, sino una extensión del sistema nervioso central, rodeado por vainas
meníngeas y sin células de Schwann, lo que lo asemeja más a un tracto cerebral que a
un nervio convencional.

Anatómicamente, el nervio óptico mide cerca de 5 cm y se divide en cuatro


segmentos: intraocular (dentro del globo ocular, donde las fibras forman el disco
óptico), intraorbitario (dentro de la órbita ocular), intracanalicular (atravesando el
canal óptico del hueso esfenoides junto con la arteria oftálmica) y intracraneal (entre
el foramen óptico y el quiasma óptico, donde parcialmente se cruzan las fibras de
ambos nervios ópticos). Este cruce en el quiasma es fundamental para el
procesamiento binocular de la visión. La irrigación del nervio proviene
principalmente de ramas de la arteria oftálmica. Su integridad es esencial para la
visión, y cualquier alteración puede conllevar pérdida visual parcial o total.

Las fibras del nervio óptico son los axones de las células de la capa ganglionar
de la retina. Convergen en el disco óptico o papila, y salen del ojo aproximadamente a
3 mm o 4 mm en el lado nasal de este centro, formando el nervio óptico. Las fibras
del nervio óptico se hallan mielinizadas, pero las vainas están formadas a partir de
oligodendrocitos, más que de células de Schwann, por lo que el disco óptico es
comparable a un tracto dentro del sistema nervioso central. El nervio óptico abandona
la cavidad orbitaria a través del canal óptico, y se une con el nervio óptico del lado
opuesto para formar el quiasma óptico.

Las señales visuales generadas en la retina en respuesta a la luz hacia el


cerebro, específicamente a la corteza visual a través del cuerpo geniculado lateral,
donde estas señales se procesan para formar las imágenes que percibimos. Además, el
nervio óptico participa en reflejos visuales, como el reflejo pupilar, que regulan la
cantidad de luz que entra al ojo.

 Función

La función del nervio óptico es transmitir información visual desde la retina al


cerebro. En el cerebro, esta información es procesada, lo que resulta en la percepción
de la visión.

Además de transmitir la información visual al cerebro, el nervio óptico


también se ve involucrado en varios arcos reflejos relacionados con el sistema visual.
Cómo por ejemplo: los reflejos Pupilares y fotomotores.

En Sus funciones principales incluyen:

 Transmisión de señales visuales: El nervio óptico es responsable de transmitir


las señales eléctricas provenientes de la retina (la capa de células sensibles a
la luz en el ojo) hasta el cerebro, específicamente a la corteza visual en el
lóbulo occipital, donde se procesan las imágenes.

 Recepción de información visual: Las células fotorreceptoras de la retina,


como los conos y bastones, detectan la luz y la convierten en señales
eléctricas. Estas señales viajan a través del nervio óptico hacia el cerebro.

 Procesamiento de imágenes: Aunque el nervio óptico solo transporta las


señales visuales, juega un papel crucial en el proceso inicial de la visión. La
información que lleva es esencial para que el cerebro pueda formar una
representación visual coherente del entorno.

El nervio óptico es una extensión del sistema nervioso central (SNC) y forma
parte de los ganglios cerebrales.
La información visual viaja por las fibras nerviosas desde la retina, se
encuentra en el quiasma óptico (donde algunas fibras se cruzan), y luego se dirige a
través de las vías ópticas hacia las áreas de procesamiento visual en el cerebro.

 Ubicación

Obsérvese que el nervio óptico, al igual que el nervio olfatorio, está compuesto
por axones sensitivos secundarios en lugar de axones sensitivos primarios, y forma así
un tracto del sistema nervioso central en lugar de un nervio. No obstante, la porción
del tracto que discurre desde el ojo hasta el quiasma se conoce como "nervio" óptico.

Origen real nervio óptico son los axones de las células de la capa ganglionar
de la retina.

Origen aparente de nervio optico "quiasma optico".

 Estructuras

Anatomía del nervio óptico

La luz entra en los ojos y se transforma en señales eléctricas en la retina. El


nervio óptico transporta estas señales hasta el sistema nervioso central (cuadro II-1).
El nervio se dirige posteromedialmente desde el ojo para abandonar la órbita a través
del canal óptico, situado en el ala menor del hueso esfenoides. En el extremo posterior
del canal óptico, entra en la fosa craneal media y se une al nervio óptico del otro ojo
para formar el quiasma óptico (literalmente, la "cruz óptica").

Un pequeño número de axones de cada ojo abandonan el quiasma y discurren


por arriba hasta el núcleo supraquiasmático del hipotálamo, donde actúan para influir
en el ritmo circadiano. En el quiasma, aproximadamente el 50% de los axones cruzan
la línea media para unirse a los axones no cruzados del otro ojo, formando los tractos
ópticos. Éstos continúan posteriormente alrededor de los pedúnculos cerebrales. Una
pequeña cantidad de axones en cada tracto termina en el área pretectal del
mesencéfalo, donde forman el arco aferente del reflejo fotomotor. Los axones
restantes terminan en el cuerpo (núcleo) geniculado lateral del tálamo.

Los axones de las neuronas geniculadas laterales forman el tracto


geniculocalcarino (radiaciones ópticas). Éstos entran en el hemisferio cerebral a través
de la porción sublenticular de la cápsula interna, se abren en abanico por encima y por
fuera del asta inferior del ventrículo lateral y discurren posteriormente para terminar
en la corteza visual primaria que rodea a la fisura calcarina. Una proporción de estos
axones forman el asa de Meyer, al discurrir hacia delante hacia el polo del lóbulo
temporal antes de girar hacia atrás.

Desde la corteza visual primaria, se envían las señales visuales integradas a las
áreas de asociación visual adyacentes para su interpretación y a los campos oculares
frontales donde dirigen los cambios en la fijación visual.

Anatomía de la retina

La retina es una estructura sensitiva especializada que reviste la mitad


posterior de cada ojo. Su punto central se denomina mácula (mancha), en cuyo centro
se ubica la fóvea (depresión). El área de la retina medial a la fóvea se denomina
hemirretina nasal (próxima a la nariz) y la lateral a la fóvea es la hemirretina temporal
(próxima al hueso temporal). Una línea horizontal imaginaria que atraviesa la fóvea
divide a su vez a la retina en las mitades superior e inferior. La papila está situada en
la hemirretina nasal inmediatamente por encima del meridiano horizontal.

Los axones del nervio óptico abandonan el ojo y los vasos sanguíneos entran
en él en la papila. En ésta no existen fotorreceptores; por lo tanto, forma un punto
ciego en el campo visual.

La retina de los vertebrados está invertida (es decir, los fotorreceptores se


encuentran en el dorso de la retina y no en la parte anterior, donde inciden
inicialmente los rayos de luz). Los fotones (energía luminosa) atraviesan todas las
capas celulares de la retina, incluidos los vasos sanguíneos que la irrigan, antes de
encontrar a los fotorreceptores. La fóvea es el área que proporciona una visión central
de alta resolución. La fóvea tiene varias características anatómicas que facilitan el
pasaje de los fotones hasta los fotorreceptores.

 Los axones de la mayor parte de las células ganglionares toman el camino más
directo hacia la papila; sin embargo, aquellos cuya vía directa los llevaría a través
de la parte anterior de la fóvea, divergen alrededor de ella de modo de no
interferir con la visión central.

 La fóvea es avascular (es decir, no hay capilares por delante de los


fotorreceptores para desviar los rayos de luz). Sus fotorreceptores reciben
oxígeno y nutrientes por medio de un denso lecho de capilares situados por detrás
del epitelio pigmentario.

 Las capas de la retina se adelgazan por fuera de la fóvea de modo tal que existe
sólo una capa única de fotorreceptores y algunas células de Müller (células gliales
retinianas).

La luz que entra en el ojo discurre a través de la pupila y pasa hacia el dorso de
la retina para alcanzar la capa de fotorreceptores (conos y bastones), donde la energía
luminosa se traduce en señales eléctricas. La información recibida por los
fotorreceptores pasa hacia adelante en la retina hacia las células bipolares, que
transmiten la señal más adelante hacia las células ganglionares en las capas anteriores
de la retina. Los axones de las células ganglionares convergen hacia la papila, giran
hacia atrás, atraviesan la lámina cribosa de la esclerótica y abandonan el ojo como
nervio óptico. Se produce un considerable procesamiento de las señales retinianas
dentro de las capas intermedias de la retina.

Quiasma Óptico

El quiasma óptico se halla situado en la unión de la pared anterior y el piso del


tercer ventrículo. Sus ángulos anterolaterales se continúan con los nervios ópticos, y
los ángulos posterolaterales se continúan con los tractos ópticos. En el quiasma, las
fibras de la mitad nasal (medial) de cada retina, incluida la mitad nasal de la mácula,
atraviesan la línea media y entran en el tracto óptico del lado opuesto, mientras que
las fibras de la mitad temporal (lateral) de la retina, incluida la mitad temporal de la
mácula, pasan posteriormente al tracto óptico del mismo lado.

Cintilla Óptica o tracto óptico

El tracto óptico emerge del quiasma óptico y atraviesa en dirección


posterolateral alrededor del pedúnculo cerebral. La mayor parte de las fibras terminan
ahora estableciendo sinapsis con células nerviosas en el cuerpo geniculado lateral, que
es una pequeña proyección de la parte posterior del tálamo. Algunas de las fibras
alcanzan el núcleo pretectal y el colículo superior del mesencéfalo, y se relacionan
con los reflejos fotomotores.

Cuerpo Geniculado Lateral

El cuerpo geniculado lateral es un pequeño engrosamiento ovalado de la zona


pulvinar del tálamo. Consta de seis capas de células, en las que se establecen sinapsis
con los axones del tracto óptico. Los axones de las células nerviosas dentro del cuerpo
geniculado lo abandonan para formar la radiación óptica.

Radiación Óptica

Las fibras de la radiación óptica son los axones de las células nerviosas del
cuerpo geniculado lateral. El tracto pasa posteriormente a través de la parte
retrolenticular de la cápsula interna y termina en la corteza visual (área 17), que ocupa
los bordes superior e inferior del surco calcarino en la superficie medial del
hemisferio cerebral. La corteza de asociación visual (áreas 18 y 19) es la responsable
del reconocimiento de los objetos y de la percepción del color.

Neuronas de la vía visual y visión binocular

Cuatro neuronas conducen los impulsos visuales hacia la corteza visual: a)


conos y bastones, que son neuronas receptoras especializadas situadas en la retina, b)
neuronas bipolares, que conectan los conos y los bastones con las células
ganglionares, c) células ganglionares, cuyos axones alcanzan el cuerpo geniculado
lateral y d) neuronas del cuerpo geniculado lateral, cuyos axones alcanzan la corteza
cerebral.

En la visión binocular, los campos de visión derecho e izquierdo se proyectan


sobre partes de ambas retinas. La imagen de un objeto en el campo de visión derecho
se proyecta en la mitad nasal de la retina derecha y la mitad temporal de la retina
izquierda. En el quiasma óptico, los axones de estas dos mitades retinianas se
combinan para formar el tracto óptico izquierdo. Las neuronas del cuerpo geniculado
lateral proyectan ahora el campo de visión derecho completo sobre la corteza visual
del hemisferio izquierdo, y el campo visual izquierdo sobre la corteza visual del
hemisferio derecho. Los cuadrantes retinianos inferiores (campo de visión superior) se
proyectan sobre la pared inferior del surco calcarino, mientras que los cuadrantes
retinianos superiores (campo de visión inferior) se proyectan sobre la pared superior
del surco calcarino. Obsérvese además que la mácula lútea está representada en la
parte posterior del área 17, y la periferia de la retina está representada anteriormente.

 Mecanismos de la visión

Cuatro neuronas conducen los impulsos visuales hacia la corteza visual: conos
y bastones, que son neuronas receptoras situadas en la retina.

Los fotorreceptores relacionados con el nervio óptico son células


especializadas de la retina encargadas de captar la luz y transformar la energía
lumínica en señales eléctricas. Los conos permiten la visión en color y la agudeza
visual, mientras que los bastones son responsables de la visión en condiciones de baja
iluminación, se conectan los conos y los bastones con las células ganglionares.

Células ganglionares son neuronas ubicadas en la retina que reciben la


información visual captada por los fotorreceptores (conos y bastones) mediante
células bipolares. Estas células ganglionares generan impulsos eléctricos a partir de
esa información y sus axones se agrupan para formar el nervio óptico (II par craneal).
Esos axones alcanzan el cuerpo geniculado lateral y neuronas del cuerpo geniculado
lateral los cuales sus axones alcanzan la corteza cerebral. su función principal es
transmitir la información visual procesada desde la retina hasta el cerebro, donde se
interpretará para formar la imagen visual.

Algunas de estas células también participan en funciones de regulación del


ritmo circadiano y reflejos pupilares.

Para formar el tracto óptico izquierdo. Las neuronas del cuerpo geniculado
lateral proyectan ahora el campo de visión derecho completo sobre la corteza visual
del hemisferio izquierdo, y el campo visual izquierdo sobre la corteza visual del
hemisferio derecho. Los cuadrantes retinianos inferiores (campo de visión superior) se
proyectan sobre la pared inferior del surco calcarino, mientras que los cuadrantes
retinianos superiores (campo de visión inferior) se proyectan sobre la pared superior
del surco calcarino.

 Campo visual

Transmisión de información desde distintas partes del campo visual.

El campo visual se define como todo lo que vemos sin mover la cabeza. Tiene
tanto una zona binocular (que se ve con los dos ojos), como una monocular (que se ve
con un ojo).

La luz de la zona binocular incide sobre la retina en ambos ojos. La luz de la


zona monocular incide sobre la retina de un solo ojo homolateral; su acceso al ojo
colateral está limitado por la nariz y por el tamaño de la pupila contralateral.
Normalmente, ambos ojos se enfocan sobre un mismo objeto y ven el mismo campo
visual, pero desde ángulos levemente diferentes debido a la separación entre ellos. Es
esta separación la que proporciona la percepción de profundidad.

Los rayos de la luz desde los campos visuales convergen, atraviesa la pupila
relativamente pequeña y son refractados por el cristalino antes de alcanzar las retinas.
En consecuencia, los campos visuales se proyectan en las retinas invertidos tantos de
arriba, abajo como lateralmente.
Los axones de las células ganglionares que transportan la información visual
desde los cuatro cuadrantes de la retina convergente hacia la papila en forma ordenada
y mantienen aproximadamente la misma relación entre sí dentro del nervio óptico.

Dentro del quiasma, los axones provenientes de las mitades nasales de ambas
retinas cruzan la línea media. Esta disposición de los axones conduce a que la
información proveniente de la mitad derecha del campo visual de ambos ojos sea
transportada en el tracto óptico izquierdo y la mitad izquierda del campo visual de
ambos ojos sea transportada en el tracto óptico derecho.

Desde los cuerpo (núcleos) geniculados laterales, la información proveniente


de la mitades superiores de la retinas (campo visual inferior) es transportada hasta las
cortezas que forman la pared superior de la fisura calcarina. La información
proveniente de las mitades inferiores de las retinas (campo visual superior) termina en
las cortezas que forman las paredes inferiores de la fisura calcarina.

Las señales de la corteza visual primaria son enviadas continuamente a la


corteza de la asociación visual para su mayor procesamiento. Estas señales se utilizan
para construir un campo visual percibido que tiene el lado derecho hacia arriba y esta
orientado correctamente de izquierda a derecha. La resolución se percibe como
constante a través del campo.

 Reflejos Visuales

Reflejos fotomotores directo y consensual

Si se hace brillar una luz hacia un ojo normalmente se contraen ambas pupilas.
La contracción de la pupila sobre la cual se hace brillar la luz se denomina reflejo
fotomotor directo; la contracción de la pupila opuesta aun cuando no caiga ninguna
luz sobre el ojo se denominado reflejo fotomotor consensual.

Los impulsos aferentes viajan a través del nervio óptico, el quiasma óptico y la
cintilla óptica. Aquí un número pequeño de fibras abandonan la cintilla óptica y hacen
sinapsis sobre célti1as nerviosas en el núcleo pretectal, que se ubica próximo al
colículo superior. Los impulsos son llevados por axones de las células nerviosas
pretectales hasta los nucleos parasimpáticos (núcleos de Edinger- Westphal) de tercer
nervio craneano a ambos lados. Aquí las fibras hacen sinapsis y los nervios
parasimpáticos discurren a través del tercer nervio craneano hasta el ganglio ciliar en
la órbita. Por último. las fibras parasimpáticas posganglionares pasan a través de los
nervios ciliares cortos hasta el globo ocular y el músculo constrictor de la pupila del
iris. Ambas pupilas se contraen en el reflejo fotomotor consensual porque el núcleo
pretectal envía fibras hacia los núcleos parasimpáticos de ambos lados del
mesencéfalo. Las fibras que atraviesan el plano mediano lo hacen cerca del acueducto
cerebral en la comisura posterior.

Reflejo de acomodación.

Cuando los ojos se dirigen de un objeto distante a un objeto cercano, la


contracción de los rectos mediales produce la convergencia de los ejes oculares; el
cristalino se engruesa para aumentar su poder de refracción mediante contracción del
músculo ciliar y las pupilas se contraen para limitar las ondas de luz a la parte central
más gruesa del cristalino. Los impulsos aferentes viajan a través del nervio óptico, el
quiasma óptico, la cintilla óptica. El cuerpo geniculado lateral y la radiación óptica
hasta la corteza visual. Esta última está conectada con el campo ocular de la corteza
frontal. Desde aquí descienden fibras corticales a través de la cápsula interna hasta los
núcleos oculomotores del mesencéfalo. El nervio oculomotor viaja hacia los núcleos
oculomediales. Algunas de las fibras corticales descendentes hacen sinapsis con los
núcleos parasimpáticos (núcleos de Edinger- Westphal) del tercer nervio craneano a
ambos lados. Aquí las fibras hacen sinapsis y los nervios parasimpáticos viajan a
través del tercer nervio craneano hasta el ganglio ciliar en la órbita. Por último. las
fibras parasimpáticas posganglionares atraviesan los nervios ciliares cortos hasta el
músculo ciliar y el músculo esfínter de la pupila del iris.

Reflejo corneano

El toque leve de las córneas o las conjuntivas da por resultado un parpadeo.


Los impulsos aferentes provenientes de la córnea o la conjuntiva discurren a través de
la rama oftálmica del nervio trigémino hasta el núcleo sensitivo del nervio trigémino.
Neuronas internunciales se conectan con el núcleo motor del nervio facial a
ambos lados a través del fascículo longitudinal medial. El nervio facial y sus ramas
inervan el músculo orbicular de los ojos. que causa el cierre de los párpados.

Reflejos corporales Visuales

Los movimientos de barrido automático de los ojos y la cabeza efectuados


cuando se lee, el movimiento automático de los ojos. la cabeza y el cuello hacia la
fuente del estímulo visual y el cierre protector de los ojos e incluso la elevación del
brazo como gesto de protección son acciones reflejas que comprenden los siguientes
arcos reflejos. Los impulsos visuales siguen los nervios ópticos. el quiasma óptico y
las cintillas ópticas hasta los colículos superiores. Aquí los impulsos son relevados
hasta los tractos tectoespinal y tectobulbar (tectonuclear) y hasta las neuronas de las
astas grises anteriores de la médula espinal y los núcleos motores de los nervios
craneanos.

Reflejo Cilioespinal

La pupila se dilata cuando la piel es estimulada en forma dolorosa mediante un


pellizco. Se cree que las fibras sensitivas aferentes tienen conexiones con las neuronas
simpáticas preganglionares eferentes en las astas grises laterales del primero y el
segundo segmentos torácicos de la médula espinal. Las ramas comunicantes blancas
de estos segmentos pasan hacia el tronco simpático y las fibras preganglionares
ascienden hasta el ganglio simpático cervical superior. Las fibras posganglionares
pasan a través del plexo carotídeo interno y los nervios ciliares largos hacia el
músculo dilatador de la pupila del iris.

 ¿Qué puede ocurrir si se lesiona?

Las lesiones de la vía óptica pueden tener muchas causas patológicas. Los
tumores expansivos del cerebro y de las estructuras vecinas, como la glándula
hipófisis y las meninges, y los accidentes vasculares cerebrales con frecuencia son los
causantes. Los efectos más difusos sobre la visión se producen cuando las fibras
nerviosas de la vía visual se hallan densamente apretadas entre sí, como en el nervio
óptico o el tracto óptico.

Ceguera circunferencial

La ceguera circunferencial puede estar causada por histeria o por neuritis


óptica. La neuritis óptica puede producirse después de la diseminación de una
infección a partir de los senos esfenoidal o etmoidal; el nervio se infecta cuando pasa
a través del canal óptico para entrar en la cavidad orbitaria.

Ceguera total monocular

La ceguera total monocular se produce después de la sección completa de un


nervio óptico.

Hemianopsia nasal

La hemianopsia nasal puede ser secundaria a una lesión parcial del quiasma
óptico en su parte lateral.

Hemianopsia bitemporal

La hemianopsia bitemporal puede ser consecuencia de una sección sagital del


quiasma óptico.

Este cuadro habitualmente está producido por un tumor de la glándula


hipófisis que ejerce presión sobre el quiasma óptico.

También podría gustarte