M2:A1
INTEGRANTES DEL EQUIPO :
NO matricula A. Paterno A. MATERNO NOMBRE
20230319 HERNANDEZ HERNANDEZ FELIPE DE JESUS
20230275 CRUZ VELAZQUEZ EMILY YOSELYN
20230306 CRUZ VELAZQUEZ LUIS DAVID
20230323 BAUTISTA RAMOS KAROL ABRAHAM
20220790 FLORES ANTONIO JOSE LUIS
CUATRIMESTRE: 5to GRUPO:B
DOCENTE: M.I.I. JOAQUIN ALVAREZ ALVAREZ
HUEJUTLA DE REYES HGO. FEBRERO 2024
INTRODUCCIÓN
Un sistema de combustión es un conjunto de componentes diseñados para generar
energía mediante la combustión controlada de un combustible en presencia de oxígeno.
Este proceso convierte la energía química almacenada en el combustible en energía térmica
y, en muchos casos, en energía mecánica o eléctrica. Los sistemas de combustión son
fundamentales en una amplia gama de aplicaciones, desde motores de automóviles y
aviones hasta generadores eléctricos, calderas industriales y hornos. Su diseño varía
dependiendo del tipo de combustible utilizado, la eficiencia requerida y las regulaciones
[Link] un sistema típico, el combustible (ya sea sólido, líquido o gaseoso) se
mezcla con aire en una proporción adecuada antes de ser introducido en la cámara de
combustión. A través de un sistema de ignición, se inicia la combustión, generando altas
temperaturas y liberando gases de escape. Para garantizar un funcionamiento eficiente y
seguro, los sistemas de combustión suelen incluir componentes como sensores de presión y
temperatura, sistemas de control electrónicos y mecanismos de escape para eliminar los
productos de la combustión de manera adecuada.
Con el avance de la tecnología, los sistemas de combustión han evolucionado para
ser más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. Los diseños modernos incluyen
técnicas para reducir las emisiones contaminantes, como el control de la relación aire-
combustible y la recirculación de gases de escape.
1. Mando de gases:
Este control permite al operador ajustar la cantidad de combustible y aire que
ingresa al motor, lo cual determina la potencia generada. Al aumentar el mando de gases,
más mezcla de aire-combustible llega a los cilindros, lo que incrementa la velocidad y
fuerza del motor. Es un componente esencial en cualquier motor que requiere un control
manual de la aceleración.
Materiales:
• Cuerpo: Aleaciones metálicas ligeras como aluminio o acero
inoxidable (para resistencia y durabilidad).
• Mecanismos internos: Engranajes de acero o plástico resistente al
desgaste.
• Empuñadura: Plásticos ergonómicos o caucho para facilitar el
manejo.
• Componentes internos:
• Sistema de conexión mecánica o electrónica con el carburador o el
sistema de inyección.
2. Mando de mezcla:
Este componente se utiliza para ajustar la proporción entre aire y combustible. Es
especialmente importante en aviones, ya que la densidad del aire cambia con la altitud. Si el
aire es menos denso, es necesario reducir la cantidad de combustible para evitar una mezcla
rica (demasiado combustible), que podría causar un funcionamiento ineficiente o incluso
dañar el motor. A la inversa, en altitudes bajas, se incrementa el combustible para equilibrar
la mezcla.
Materiales:
• Cuerpo: Aleación de aluminio o acero.
• Cableado o sistemas de enlace: Cables de acero o sistemas
electrónicos recubiertos.
• Perilla o empuñadura: Plástico o goma, para un agarre cómodo.
• Componentes internos:
• Control manual o electrónico que ajusta la proporción aire-
combustible.
3. Carburador:
El carburador es un dispositivo mecánico que combina el aire y el combustible en
proporciones específicas antes de que ingresen al motor. Su diseño permite crear una
mezcla atomizada (finamente distribuida), lo que facilita una combustión eficiente.
También incluye un mecanismo para ajustar la mezcla dependiendo de la demanda del
motor o las condiciones ambientales.
Materiales:
• Cuerpo: Aluminio fundido o zinc (ligero y resistente a la corrosión).
• Componentes internos: Latón o acero inoxidable para boquillas y
válvulas.
• Juntas: Caucho o polímeros resistentes a hidrocarburos.
• Partes clave:
• Flotador (para regular el nivel de combustible).
• Chiclés (orificios calibrados para regular la cantidad de combustible).
4. Indicador de presión:
Este medidor proporciona información sobre la presión del combustible en las líneas
del sistema. Si la presión es demasiado baja, podría indicar problemas en la bomba o en los
conductos, lo que podría afectar el rendimiento del motor. Por otro lado, una presión
demasiado alta podría dañar los componentes del sistema.
Materiales:
• Carcasa: Acero inoxidable o plásticos de alta resistencia.
• Manómetro: Latón o acero para los componentes internos.
• Cristal protector: Vidrio templado o acrílico resistente a impactos.
• Sistema interno:
• Tubos o membranas sensibles a la presión (generalmente hechas de
cobre o acero inoxidable).
5. Bomba eléctrica:
Es una bomba de combustible accionada eléctricamente, diseñada para mantener un
flujo constante de combustible desde el depósito hasta el motor, incluso si el motor no está
generando suficiente succión. Este componente suele ser crítico durante el arranque inicial
del motor o en situaciones donde se necesita un suministro adicional de combustible.
Materiales:
• Carcasa: Aluminio o acero inoxidable.
• Impulsor: Plásticos técnicos o acero inoxidable.
• Componentes eléctricos: Cobre para el bobinado y aislantes de
polímeros.
6. Bomba movida por el motor:
Esta bomba opera mediante un mecanismo conectado al motor mismo. Cuando el
motor está funcionando, utiliza parte de su energía para mantener el flujo de combustible
hacia los cilindros. Es una solución mecánica confiable que complementa o reemplaza a la
bomba eléctrica en ciertas condiciones.
Materiales:
• Cuerpo: Aluminio o acero.
• Diafragma: Caucho o elastómeros resistentes a los combustibles.
• Engranajes: Acero endurecido o materiales compuestos resistentes al
desgaste.
• Componentes internos:
• Sistema mecánico accionado por el motor (a través de correas o ejes).
7. Filtro:
El filtro es una parte vital para garantizar que el combustible que llega al motor esté
libre de impurezas, partículas o agua. Estas contaminaciones podrían obstruir los
inyectores, dañar el carburador o reducir la eficiencia del motor. Los filtros suelen ser
reemplazados periódicamente como parte del mantenimiento preventivo.
Materiales:
• Carcasa: Aluminio o plástico resistente.
• Elemento filtrante: Papel especial tratado con resinas, acero
inoxidable o fibras sintéticas (como nylon).
• Sellos: Caucho o polímeros para evitar fugas
8. Primer:
Este dispositivo manual o eléctrico se utiliza para presurizar el sistema de
combustible antes del arranque del motor, especialmente en climas fríos. El “primer”
inyecta una pequeña cantidad de combustible directamente en los cilindros o el carburador
para facilitar la combustión inicial.
Materiales:
• Cuerpo: Aluminio o plástico resistente.
• Émbolo o mecanismo de bombeo: Aleaciones de acero o plásticos
técnicos.
• Válvulas internas: Caucho o polímeros para sellado.
• Sistema interno:
• Funciona mediante un mecanismo manual o eléctrico que presuriza el
combustible.
9. Selector de depósito:
En sistemas con múltiples depósitos de combustible, el selector permite al operador
decidir de cuál depósito extraer el combustible. Esto es útil para equilibrar el peso del
vehículo o para continuar operando si un depósito se agota.
Materiales:
• Cuerpo: Aluminio o acero inoxidable.
• Válvulas internas: Latón o acero inoxidable.
• Empuñadura: Plástico o metal recubierto de goma.
• Funcionamiento interno:
• Rotación de válvulas para dirigir el flujo de combustible desde el
depósito seleccionado.
10. Depósito de combustible:
Los depósitos almacenan el combustible que alimentará al motor. Están diseñados
para ser seguros, resistentes y sellados herméticamente para evitar fugas. Pueden incluir
divisores internos para reducir el movimiento del combustible durante maniobras bruscas o
turbulencias (en el caso de aviones).
Materiales:
• Aluminio o acero inoxidable (en aeronaves y vehículos).
• Plástico reforzado o fibra de vidrio (en algunos vehículos ligeros o
barcos).
• Revestimientos internos: Barnices o polímeros para evitar corrosión.
• Diseño:
• Incluyen compartimentos internos y válvulas de ventilación.
11. Conducto de ventilación:
Este conducto es necesario para evitar que se forme un vacío dentro del depósito a
medida que el combustible se consume. Sin un conducto de ventilación, la presión
atmosférica no podría equilibrarse, lo que impediría que el combustible fluya
correctamente.
Materiales:
• Tubos: Aluminio, acero inoxidable o plásticos resistentes al calor y
combustibles.
• Filtros de aire: Mallas de acero o elementos de papel.
• Funcionamiento interno:
• Permiten el ingreso de aire mientras evitan la salida de vapores
peligrosos.
12. Indicadores de cantidad:
Estos dispositivos muestran el nivel de combustible disponible en cada depósito.
Los indicadores son fundamentales para la planificación del vuelo (o del trayecto en tierra),
ya que permiten al operador saber cuándo es necesario repostar o cambiar de depósito.
Materiales:
• Flotadores: Plásticos livianos o aluminio.
• Componentes electrónicos: Circuitos de cobre con aislamiento de
polímeros.
• Pantalla: Cristal, plástico o sistemas analógicos con agujas.
• Funcionamiento interno:
• Los flotadores transmiten el nivel del combustible mediante un
sistema mecánico o electrónico.
13. Tapón del depósito:
Este componente permite acceder al depósito para llenarlo con combustible. Su
diseño incluye juntas o sellos para evitar fugas y proteger el contenido del depósito de la
contaminación externa, como agua o polvo.
Materiales:
• Metal (aluminio o acero inoxidable) o plástico reforzado.
• Juntas: Caucho o polímeros resistentes a los combustibles.
• Diseño:
• Incluyen válvulas de presión o sistemas de cierre hermético.
14. Válvula de drenado:
Esta válvula se encuentra en la parte baja del depósito y se utiliza para drenar
combustible en caso de mantenimiento, para eliminar agua acumulada (que es más densa
que el combustible) o para vaciar completamente el depósito cuando sea necesario.
Materiales:
• Latón, acero inoxidable o plástico resistente.
• Sellos: Elastómeros resistentes a hidrocarburos.
• Sistema interno:
• Válvula de apertura controlada para liberar líquidos no deseados del
depósito.
CONCLUSIÓN
En conclusión, los sistemas de combustión son fundamentales para convertir la
energía química de los combustibles en energía útil, impulsando desde pequeños
dispositivos hasta grandes industrias. A lo largo de los años, estos sistemas han
evolucionado para ser más eficientes, seguros y respetuosos con el medio ambiente,
integrando tecnologías avanzadas que optimizan su rendimiento y reducen su impacto
ambiental, su correcta operación y diseño son esenciales para satisfacer las necesidades
energéticas actuales mientras se minimizan las emisiones contaminantes.
BIBLIOGRAFÍAS
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