Notas de Clase
Notas de Clase
06 – Mecánica I
TB117 – Mecánica Clásica del Cuerpo Rígido
Notas de clase (1er cuatrimestre de 2025)
1. Repaso de Newton
1.1 Las leyes de Newton
La mecánica clásica es una rama de la física que provee una descripción del
universo basada en un conjunto de leyes, inicialmente propuestas por Isaac Newton
hacia finales del siglo XVII. Estas leyes permiten determinar la evolución futura (y
pasada) del estado de un sistema físico cualquiera. Como veremos más adelante, el
estado de un sistema está dado por el conjunto de posiciones y velocidades de las
partículas que lo componen, mientras que su evolución en el tiempo vendrá dada
por la segunda ley de Newton.
A partir del vector posición 𝑟𝑟⃗ de una partícula, podemos definir su velocidad como
la derivada temporal de la posición
𝑑𝑑𝑟𝑟⃗
𝑟𝑟⃗̇ = 𝑣𝑣⃗ =
𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑑𝑑𝑣𝑣⃗
𝑟𝑟⃗̈ = 𝑎𝑎⃗ =
𝑑𝑑𝑑𝑑
La primera ley de Newton (o ley de inercia) nos dice que, si una partícula no
interactúa con ninguna otra, permanecerá en reposo o moviéndose a velocidad
constante.
La segunda ley de Newton enuncia que
𝐹𝐹⃗ = 𝑚𝑚𝑎𝑎⃗
𝑑𝑑𝑝𝑝⃗
= 𝐹𝐹⃗
𝑑𝑑𝑑𝑑
2
observador, el cual, mediante un sistema de referencia, les provee un significado
operacional. Es un hecho experimental que las leyes antes enunciadas son válidas
sólo para sistemas de referencia inerciales. Surge entonces la cuestión acerca de
cómo definir si un sistema es o no inercial, o bien cómo distinguir un sistema inercial
de otro que no lo es. Diremos solamente que la definición de los tiempos de Newton,
sistemas en reposo respecto a las estrellas fijas, no ha envejecido del todo bien
después de algunos siglos, aunque la alternativa un sistema inercial es aquel en el
que vale la ley de inercia, parece demasiado circular como para tomarla en serio,
aunque por ahora es lo mejor que tenemos.
Como señalamos al comienzo, la utilidad práctica de las leyes de Newton es que,
conocidas las fuerzas actuantes sobre un cuerpo, la segunda ley nos permite
determinar su aceleración. Para poder encontrar la evolución de la posición del
cuerpo 𝑟𝑟⃗(𝑡𝑡) habrá que resolver la ecuación diferencial que, al ser de segundo orden,
tendrá solución única dadas las condiciones iniciales de posición 𝑟𝑟⃗(0) y
velocidad 𝑣𝑣⃗(0).
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑 1
= � 𝑚𝑚𝑣𝑣⃗ ∙ 𝑣𝑣⃗� = 𝑚𝑚𝑎𝑎⃗ ∙ 𝑣𝑣⃗ = 𝐹𝐹⃗ ∙ 𝑣𝑣⃗
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑 2
La igualdad anterior nos está diciendo que la energía cinética variará de acuerdo a
si la fuerza aplicada sobre el cuerpo tiene alguna componente en la dirección del
vector velocidad. Podemos buscar la variación en la energía cinética luego de un
tiempo finito
�⃗ × 𝐹𝐹⃗ �𝑑𝑑𝑆𝑆⃗
� 𝐹𝐹⃗ ∙ 𝑑𝑑𝑟𝑟⃗ = � �∇
𝑆𝑆
3
por lo que, si el trabajo a lo largo de una curva cerrada es nulo, resulta que la fuerza
es irrotacional, lo que implica que ésta deriva de un campo escalar 𝑉𝑉, al que
denominaremos energía potencial
�⃗ × 𝐹𝐹⃗ = 0 ⇔ F
∇ �⃗ = −∇
�⃗𝑉𝑉
En estos casos, decimos que la fuerza es conservativa. Para ver el porqué de esa
denominación, definamos a la energía mecánica como
𝐸𝐸 = 𝑇𝑇 + 𝑉𝑉
En consecuencia, cuando las fuerzas que actúan sobre un cuerpo pueden derivarse
de un potencial diremos que éstas son conservativas y la magnitud conservada será
la energía mecánica 1.
Si derivamos
𝑑𝑑𝑙𝑙⃗
= 𝑟𝑟⃗̇ × 𝑝𝑝⃗ + 𝑟𝑟⃗ × 𝑝𝑝⃗̇ = 𝑟𝑟⃗ × 𝐹𝐹⃗ = 𝑀𝑀
��⃗
𝑑𝑑𝑑𝑑
1
Una pequeña sutileza tiene que ver con que al calcular la derivada temporal de la función potencial,
𝜕𝜕𝜕𝜕
asumimos que ésta no depende explícitamente del tiempo � = 0�. Más adelante volveremos sobre este
𝜕𝜕𝜕𝜕
asunto.
4
𝑃𝑃�⃗ = � 𝑝𝑝⃗𝑖𝑖
𝑖𝑖
En analogía con el momento lineal de una partícula, buscamos una expresión para
el momento lineal de un sistema de partículas dada por el producto entre unas
ciertas masa y velocidad. Para ello, reemplazamos la expresión del momento lineal
de cada partícula
donde vemos que la masa característica de un sistema será la suma de las masas de
todas las partículas que lo componen, mientras que su velocidad estará dada por
𝑑𝑑𝑃𝑃�⃗ 𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑝𝑝⃗𝑖𝑖
= �� 𝑝𝑝⃗𝑖𝑖 � = � = � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖
La derivada temporal del momento lineal total resulta entonces igual a la suma de
las fuerzas aplicadas sobre todas las partículas del sistema, lo que por ahora no nos
sirve de mucho, ya que, en un sistema suficientemente complejo, dichas fuerzas son
imposibles de determinar, desde un punto de vista práctico. Sin embargo, podemos
discriminar entre las fuerzas externas al sistema, ejercidas por un cuerpo ajeno al
mismo, de aquellas que son internas y que se dan entre dos partículas que
pertenecen ambas al sistema.
𝑑𝑑𝑃𝑃�⃗ 𝑗𝑗 1 𝑗𝑗
= � �𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖 � = � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + ��𝐹𝐹⃗𝑖𝑖 + 𝐹𝐹⃗𝑗𝑗𝑖𝑖 �
𝑑𝑑𝑑𝑑 2
𝑖𝑖 𝑗𝑗 𝑖𝑖 𝑖𝑖,𝑗𝑗
Puesto que el segundo término se anula por la tercera ley de Newton, entonces
𝑑𝑑𝑃𝑃�⃗
= � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖
5
para una partícula individual. Es decir, la tasa de variación del momento lineal de un
sistema es igual a la sumatoria de todas las fuerzas externas actuando sobre el
mismo. Como un caso particular, surge entonces que el momento lineal de un
sistema se conservará en el tiempo siempre y cuando sea nula la fuerza resultante
que actúa sobre el mismo.
Nos preguntamos entonces si sucederá algo parecido con el momento angular,
para lo cual planteamos el momento angular del sistema de partículas como
𝐿𝐿�⃗ = � 𝑙𝑙⃗𝑖𝑖
𝑖𝑖
𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗ 𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑙𝑙⃗𝑖𝑖
= �� 𝑙𝑙⃗𝑖𝑖 � = � ��⃗𝑖𝑖 = � 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 × 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖
= � 𝑀𝑀
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖
Al igual que sucedía con el caso del momento lineal, la expresión anterior, aunque
cierta, no resulta demasiado útil puesto que el momento de las fuerzas aplicadas
sobre cada partícula del sistema incluye a las fuerzas internas. Discriminemos
nuevamente entre fuerzas externas e internas
𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗ 𝑗𝑗 1 𝑗𝑗
= � 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 × �𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖 � = � 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 × 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + ��𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 × 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖 + 𝑟𝑟⃗𝑗𝑗 × 𝐹𝐹⃗𝑗𝑗𝑖𝑖 �
𝑑𝑑𝑑𝑑 2
𝑖𝑖 𝑗𝑗 𝑖𝑖 𝑖𝑖,𝑗𝑗
Ahora bien, por la tercera ley de Newton, podemos reescribir el segundo término
𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗ 1
��⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + ��𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 − 𝑟𝑟⃗𝑗𝑗 � × 𝐹𝐹⃗ 𝑗𝑗
= � 𝑀𝑀
𝑑𝑑𝑑𝑑 2 𝑖𝑖
𝑖𝑖 𝑖𝑖,𝑗𝑗
y ver que éste es nulo, puesto que la fuerza de interacción entre dos partículas tiene
la misma dirección que el vector posición de una partícula con respecto a la otra. En
consecuencia
𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗
��⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
= � 𝑀𝑀
𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖
6
donde 𝑉𝑉 es la energía potencial total. Veamos qué sucede al derivar la energía
mecánica
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑 1 𝑑𝑑 1 𝑑𝑑𝑑𝑑
= �� 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑣𝑣𝑖𝑖2 + 𝑉𝑉� = � � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑣𝑣𝑖𝑖2 � + = ��𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑎𝑎⃗𝑖𝑖 + �∇⃗𝑖𝑖 𝑉𝑉� ∙ 𝑣𝑣⃗𝑖𝑖
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑 2 𝑑𝑑𝑑𝑑 2 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖
𝜕𝜕𝜕𝜕
�⃗𝑖𝑖 𝑉𝑉 =
donde ∇ . Continuamos,
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑗𝑗
= ��𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + �∇⃗𝑖𝑖 𝑉𝑉 𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 � ∙ 𝑣𝑣⃗𝑖𝑖 + ��𝐹𝐹⃗𝑖𝑖 + �∇⃗𝑖𝑖 𝑉𝑉𝑖𝑖𝑖𝑖 � ∙ 𝑣𝑣⃗𝑖𝑖
𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖 𝑖𝑖,𝑗𝑗
𝑟𝑟⃗ = 𝑟𝑟𝑟𝑟̂
7
donde en la última igualdad introducimos el versor en la dirección tangencial.
Reemplazando en la expresión para la velocidad, obtenemos
𝑚𝑚�𝑟𝑟̈ − 𝑟𝑟𝜃𝜃̇ 2 �𝑟𝑟̂ + 𝑚𝑚�𝑟𝑟𝜃𝜃̈ + 2𝑟𝑟̇ 𝜃𝜃̇ �𝜃𝜃� = 𝑚𝑚𝑚𝑚�𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑟𝑟̂ − 𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝜃𝜃�� + 𝑇𝑇𝑟𝑟̂
Obtenemos un sistema de dos ecuaciones, pero tres incógnitas: las dinámicas 𝑟𝑟(𝑡𝑡)
y 𝜃𝜃(𝑡𝑡) y la magnitud 𝑇𝑇 de la tensión en la soga. Sin embargo, aún no hemos impuesto
la condición de que la soga es inextensible, la cual podemos expresar a través de la
siguiente función de restricción
𝑓𝑓(𝑟𝑟, 𝜃𝜃) = 𝑟𝑟 − 𝑙𝑙 = 0
𝑇𝑇 = −�𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝜃𝜃̇ 2 � ⇒ 𝑇𝑇
�⃗ = −�𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝜃𝜃̇ 2 �𝑟𝑟̂
𝑔𝑔
𝜃𝜃̈ + 𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠 = 0
𝑙𝑙
Habiendo obtenido la solución del problema, vale la pena volver a las ecuaciones
diferenciales que surgen de aplicar la segunda ley de Newton (antes de aplicar el
vínculo) e intentar interpretarlas de acuerdo al sistema de coordenadas elegido. En
el caso de la ecuación para la coordenada radial, vemos que podemos reescribirla
como
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Como vemos, hemos recuperado una expresión de la forma 𝐹𝐹𝑟𝑟 = 𝑚𝑚𝑎𝑎𝑟𝑟 , con la
particularidad de que las fuerzas en la dirección radial incluyen no sólo aquellas
provenientes de interacciones físicas de la partícula con su entorno, sino también
una fuerza adicional 𝑚𝑚𝑚𝑚𝜃𝜃̇ 2 a la que llamamos fuerza centrífuga, cuyo origen no
proviene de ninguna interacción, sino que se debe a la dependencia temporal de los
versores de las coordenadas polares. A este tipo de fuerzas que percibe un
observador no inercial las denominamos fuerzas inerciales o ficticias. En cambio,
para el caso de la coordenada angular, es más difícil hacer algo similar, lo mejor que
podemos hacer es multiplicar ambos lados de la igualdad por 𝑟𝑟 y darnos cuenta de
que podemos reescribirla como
𝑑𝑑
�𝑚𝑚𝑟𝑟 2 𝜃𝜃̇� = −𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚
𝑑𝑑𝑑𝑑
Notamos ahora que el lado izquierdo de la igualdad no es otra cosa más que la
derivada temporal de la magnitud del momento angular
a la vez que el lado derecho coincide con la componente en la misma dirección del
momento de la fuerza peso
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2. Cuerpo rígido en equilibrio estático
Habiendo introducido los postulados de la mecánica newtoniana, veremos ahora
cómo aplicarlos al caso particular de un cuerpo rígido en equilibrio estático.
donde 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 y 𝑟𝑟⃗𝑗𝑗 son las posiciones de dos partículas diferentes pertenecientes al
sistema.
Para determinar el número de grados de libertad de un cuerpo rígido tomemos
inicialmente una única partícula que pertenezca a éste, lo cual nos dice que para
conocer su posición en el espacio necesitaremos tres coordenadas. Luego, para
poder conocer la posición de una segunda partícula que también pertenezca al
cuerpo rígido, dada la condición de que la distancia entre ambas es constante, serán
necesaria dos coordenadas angulares que nos indiquen la orientación en el espacio
de la recta que las une. Para determinar la posición de una tercera partícula,
necesitaremos una coordenada angular adicional, luego de lo cual la posición de
cualquier otra partícula será conocida, con lo que llegamos a que el máximo número
de grados de libertad de un cuerpo rígido es 𝑔𝑔 = 6. En consecuencia, el movimiento
más general posible de un cuerpo rígido puede representarse como una traslación
en el espacio más tres rotaciones, lo cual resulta explícito cuando, usando la
condición de rigidez, escribimos la velocidad de un punto del cuerpo rígido a partir
de la velocidad de otro como
�⃗ × (𝑟𝑟⃗𝐵𝐵 − 𝑟𝑟⃗𝐴𝐴 )
𝑣𝑣⃗𝐵𝐵 = 𝑣𝑣⃗𝐴𝐴 + 𝜔𝜔
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2.2 Tipos de vínculos
En primer lugar, debemos estudiar qué entendemos por vínculos y cuáles son los
diferentes tipos de vínculos con los que nos encontraremos. Un vínculo es la
restricción que se le impone a un sistema mecánico que impide que éste sea capaz
de llevar a cabo, libremente, algún movimiento. En términos más formales, un
vínculo es aquella restricción que limita el número de grados de libertad de un
sistema mecánico. Toda restricción impuesta sobre el sistema requiere la presencia
de una fuerza de vínculo responsable de actuar sobre el sistema de manera tal que
la restricción se sostenga. Para nosotros, los vínculos serán siempre ideales, en el
sentido de que la fuerza que estos generan se encuentra siempre en la dirección en
la que quiere limitarse el movimiento del sistema. Esto posee la ventaja de no disipar
energía, reduciendo así el costo de aplicar un vínculo específico.
Existen diferentes clasificaciones de los vínculos, de acuerdo a la característica que
se esté analizando. Por ejemplo, podemos clasificar a los vínculos de acuerdo a si la
fuerza asociada actúa en ambas direcciones o bien en una sola de ellas. Diremos que
estamos frente a un vínculo bilateral cuando la restricción del movimiento elimina
por completo un grado de libertad, como ocurre en el caso en que se construye un
péndulo simple a partir de una varilla de masa despreciable y largo constante 𝑙𝑙, en
cuyo caso la restricción al movimiento viene dada por la función 𝑓𝑓(𝜌𝜌, 𝜃𝜃) = 𝜌𝜌 = 𝑙𝑙, la
cual debe satisfacerse en todo instante de tiempo. Si la partícula tiende a acercarse
o alejarse del punto de suspensión, la varilla ejercerá una fuerza, en la dirección que
sea necesario, para que dicho movimiento no se lleve a cabo. En cambio, diremos
que estamos frente a un vínculo unilateral en el caso en que utilicemos una cuerda
inextensible, en lugar de una varilla, lo correcto sería representar el vínculo de la
forma 𝑓𝑓(𝜌𝜌, 𝜃𝜃) = 𝜌𝜌 < 𝑙𝑙, puesto que, si la partícula tiende a acercarse al punto de
suspensión, la cuerda deja de estar tensa y no es capaz de impedir el movimiento.
En general, trabajaremos con vínculos bilaterales.
Por otra parte, clasificaremos a los vínculos de acuerdo a la relación que establecen
entre los grados de libertad del sistema. Diremos que estamos frente a un vínculo
holónomo cuando es posible escribir la restricción entre las coordenadas de forma
explícita a través de una función que igualamos a cero. En cambio, diremos que
estamos frente a un vínculo no holónomo cuando no es posible escribir esa relación
de forma explícita, lo que impide que podamos despejar una coordenada en función
de las demás. Existen casos en los cuales lo más común es expresar el vínculo a
través de velocidad pero que, sin embargo, el vínculo es integrable, lo que nos
permite obtener una relación directa entre las coordenadas. Un ejemplo típico de
ello es el caso de un cuerpo rígido con simetría axial (un disco o un cilindro) que
rueda sin deslizar sobre una superficie, en cuyo caso sabemos que la velocidad del
centro de masas coincide con el radio del cuerpo multiplicado por la velocidad
angular, siendo dicha relación integrable lo que nos permite encontrar una relación
directa entre la posición del centro de masas y el ángulo que define la rotación, lo
que implica que el vínculo es holónomo. En general, trabajaremos con vínculos
holónomos.
Alternativamente, podemos discriminar los vínculos de acuerdo a su dependencia
temporal. Diremos que estamos frente a un vínculo esclerónomo cuando éste no
depende explícitamente del tiempo, mientras que diremos que estamos frente a un
vínculo reónomo cuando no es así. Es natural pensar que los vínculos serán del
primer tipo puesto que su objetivo es limitar el movimiento del cuerpo en
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direcciones específicas. Sin embargo, existen casos como aquel asociado con una
partícula que se encuentra vinculada a una estructura que rota, el cual implica que
la partícula “hereda” el movimiento de la estructura, lo que permite establecer una
evolución temporal determinada para una coordenada particular. Siendo concretos,
si tenemos una partícula enhebrada a una varilla que, apoyada sobre un plano
horizontal, rota con velocidad angular constante 𝜔𝜔 alrededor de la vertical, sabemos
que el ángulo que define la posición de la partícula en el plano será 𝜑𝜑(𝑡𝑡) = 𝜑𝜑0 + 𝜔𝜔𝜔𝜔,
lo que representa un vínculo que depende explícitamente del tiempo y, por ende, de
tipo reónomo.
Existen diferentes tipos de vínculos, siendo la clasificación más tradicional aquella
que trata con sistemas bidimensionales. Denominamos vínculos de primera especie
a aquellos que restringen un solo grado de libertad, siendo el ejemplo típico el de un
dispositivo que impide que un determinado punto de una placa descienda, pero
manteniendo la posibilidad de que éste se desplace lateralmente. Este tipo de
dispositivo se denomina apoyo móvil y se representa por una pieza triangular, cuya
base apoya en rodillos que permite el desplazamiento sobre la superficie.
Denominaremos vínculos de segunda especie a aquellos que restringen dos grados
de libertad, como ocurre con los apoyos fijos (también llamados articulaciones), los
cuales son similares al caso anterior, pero en lugar de estar apoyados sobre rodillos,
están fijos a la superficie, lo cual hace que el punto de la placa que se encuentra en
contacto con el dispositivo no puede desplazarse en ninguna dirección, por lo que el
único grado de libertad posible para el cuerpo es la rotación alrededor del punto fijo.
Por último, denominaremos vínculos de tercera especie a aquellos que son capaces
de restringir tres grados de libertad, en cuyo caso es necesario fijar no solamente un
punto perteneciente a la placa, sino una dirección, lo que impide todo tipo de
movimiento, lo que se conoce como empotramiento.
Por supuesto, en el caso de un cuerpo rígido tridimensional, el número de grados
de libertad a restringir es mayor, ya que existe seis movimientos posibles, tal como
analizamos anteriormente. Como es natural, un cuerpo rígido en equilibrio se
encontrará fijo a la superficie cuando los vínculos a los cuales se encuentra sometido
restringen un número de movimiento posibles que, como mínimo, es igual al
número de grados de libertad que posee el cuerpo. En dicho caso, diremos que el
cuerpo se encuentra vinculado isostáticamente. Sin embargo, nada impide que
agreguemos vínculos adicionales a un cuerpo ya fijado, en cuyo caso
consideraremos que el número de restricciones al movimiento es superior al
número de grados de libertad que posee el cuerpo y diremos que éste se encuentra
vinculado hiperestáticamente. Suele llamarse grado de hiperestaticidad a la
diferencia entre el número de restricciones de imponen los vínculos y el número de
grados de libertad posibles que posee el cuerpo. Debe notarse que, en el caso en que
el número de grados de libertad posibles supera al número de vínculos impuestos
sobre el cuerpo rígido, el cuerpo rígido podrá desarrollar algún tipo de movimiento
y diremos que éste está vinculado hipostáticamente.
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encuentra aplicada la fuerza es despreciable frente al área total del cuerpo, por lo
que podemos considerar a la fuerza como puntual. En cambio, diremos que estamos
ante una carga distribuida cuando el área afectada por la fuerza aplicada es una
fracción no despreciable del área total del cuerpo.
Por otro lado, para lograr que un determinado cuerpo se encuentra en equilibrio
estático, también es posible discriminar entre aquellas fuerzas externas que se
encuentran aplicadas sobre el cuerpo y que se denominan cargas activas, de aquellas
que surgen como consecuencia de la presencia de los vínculos en respuesta a las
anteriores, las cuales se denominan cargas reactivas (también llamadas reacciones).
Para que el cuerpo rígido se encuentre fijo se deberá considerar que todas las cargas,
tanto activas como reactivas, satisfacen la condición de equilibrio, lo que significa
que están balanceadas entre sí. Por ende, la condición de equilibrio permite obtener
el valor de las reacciones que deben aplicarse sobre un cuerpo para que éste pierda
la totalidad de grados de libertad. En el caso general de un cuerpo rígido en tres
dimensiones, las condiciones de equilibrio serán
𝐹𝐹⃗ = 0
��⃗ = 0
𝑀𝑀
donde 𝐹𝐹⃗ incluyen tanto a las fuerzas activas 𝐹𝐹⃗𝑎𝑎 , como también a las fuerzas reactivas
𝐹𝐹⃗𝑣𝑣 , de la misma manera que el momento total 𝑀𝑀 ��⃗ incluye el resultado del momento
de todas las fuerzas, tanto activas 𝑀𝑀 ��⃗𝑎𝑎 como reactivas 𝑀𝑀 ��⃗𝑣𝑣 . Por lo tanto, las
condiciones de equilibrio pueden escribirse como
𝐹𝐹⃗𝑣𝑣 = −𝐹𝐹⃗𝑎𝑎
��⃗𝑣𝑣 = −𝑀𝑀
𝑀𝑀 ��⃗𝑎𝑎
Por último, para un tratamiento más sencillo, es usual reducir las cargas
distribuidas a cargas puntuales equivalentes, tales que la fuerzas y momentos
totales que resultan de ambas coinciden. Para ello, diremos que una fuerza
distribuida se encuentra representada por una magnitud ℱ�⃗ que corresponde con la
fuerza por unidad de área asociada a la carga. En consecuencia, teniendo en cuenta
que dicha fuerza puede variar especialmente, diremos que la fuerza total
equivalente será
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para luego calcular el punto 𝑟𝑟⃗𝑎𝑎 sobre el cual está aplicada la fuerza equivalente a
partir de la relación
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3. Ecuaciones de Lagrange
3.1 Principio de los trabajos virtuales
El principio de los trabajos virtuales define una condición característica para todo
sistema mecánico que se encuentre en equilibrio. Desde el formalismo newtoniano,
un sistema estará en equilibrio cuando las fuerzas aplicadas sobre cada partícula
son nulas. Lo que plantea entonces el principio de los trabajos virtuales es que para
que un sistema esté en equilibrio, el trabajo virtual total de las fuerzas actuantes
sobre cada una de las partículas que lo conforman deberá ser nulo
siendo 𝛿𝛿𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 los desplazamientos virtuales sobre cada partícula, definidos como
aquellos desplazamientos compatibles con los vínculos y a tiempo fijo.
El siguiente paso es distinguir dentro de las fuerzas que actúan sobre cada
partícula entre aquellas que son de vínculo (𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑣𝑣 ) y aquellas que no lo son y que
denominaremos fuerzas aplicadas (𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑎𝑎 ).
Podemos considerar ahora que los desplazamientos virtuales de cada una de las
partículas pueden expresarse a través de desplazamientos de las coordenadas
generalizadas del sistema
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝛿𝛿𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 = � 𝛿𝛿𝑞𝑞
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗 𝑗𝑗
𝑗𝑗
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝛿𝛿𝛿𝛿 = � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑎𝑎 ∙ � 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗 = � �� 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑎𝑎 ∙ � 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗 = � 𝑄𝑄𝑗𝑗 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
𝑖𝑖 𝑗𝑗 𝑗𝑗 𝑖𝑖 𝑗𝑗
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝑄𝑄𝑗𝑗 = � 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑎𝑎 ∙
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
𝑖𝑖
15
llegamos a la conclusión de que un sistema se encontrará en equilibrio siempre y
cuando se cumpla que 𝑄𝑄𝑗𝑗 = 0, para cada una de las coordenadas generalizadas del
sistema.
Vale la pena señalar en este momento que, así como las coordenadas generalizadas
𝑞𝑞𝑗𝑗 no tienen por qué tener unidades de distancia, las fuerzas generalizadas 𝑄𝑄𝑗𝑗 no
tienen por qué tener unidades de fuerza.
A modo de ejemplo, consideremos la máquina de
Atwood que se muestra en la figura. Este sistema
está formado por dos cuerpos de masas 𝑚𝑚1 y 𝑚𝑚2 , los
cuales tienen permitido desplazarse únicamente en
la dirección vertical y están vinculados entre sí a
través de una polea ideal por una cuerda
inextensible de largo 𝑙𝑙. Es fácil ver que el sistema
posee un único grado de libertad, ya que, con
conocer la altura de una de las masas, es posible
obtener la altura de la otra. Si quisiéramos ver qué
condición debe cumplirse para que el sistema se
encuentre en equilibrio usando las leyes de Newton, pediríamos que 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖 = 0 para
cada uno de los cuerpos que forman el sistema, lo que implica que
�⃗𝑖𝑖 representa la tensión que la cuerda aplica sobre el cuerpo de masa 𝑚𝑚𝑖𝑖 .
donde 𝑇𝑇
Asumiendo una cuerda es ideal, debe cumplirse 𝑇𝑇�⃗1 = 𝑇𝑇
�⃗2 , con lo que
𝑚𝑚1 𝑔𝑔 − 𝑚𝑚2 𝑔𝑔 = 0
Es decir que, para que exista una condición de equilibrio, las masas deben ser
iguales.
Veamos ahora de qué manera podemos estudiar la condición de equilibrio a partir
del principio de los trabajos virtuales. De acuerdo a lo visto anteriormente, para que
nuestro sistema se encuentre en equilibrio, debe cumplirse 𝑄𝑄𝑗𝑗 = 0 para cada una de
las coordenadas generalizadas elegidas para representar a los grados de libertad del
sistema. En nuestro caso, existe un solo grado de libertad, el cual puede ser
representado por la coordenada 𝑧𝑧1 , por lo que la condición de equilibrio equivale a
pedir que
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𝑟𝑟⃗1 = 𝑧𝑧1 𝑧𝑧̂
Reemplazando, obtenemos
que coincide con la condición obtenida de acuerdo a las leyes de Newton. Sin
embargo, debemos notar que el tratamiento del problema usando principio de
trabajos virtuales es más breve, dado que es necesario plantear una sola condición
de equilibrio sobre la única coordenada generalizada que tiene el problema, en lugar
de dos condiciones, una sobre cada uno de los cuerpos que forman el sistema. Esta
simplificación es una consecuencia directamente de no haber tenido que considerar
las fuerzas de vínculo de manera explícita. Es decir, nótese que al calcular 𝑄𝑄𝑧𝑧1 , las
fuerzas incluidas en los factores 𝐹𝐹⃗𝑖𝑖𝑎𝑎 sólo corresponden con las gravitatorias, no
habiendo sido tenidas en cuenta las tensiones, justamente, por ser fuerzas de
vínculo.
Como un ejemplo adicional, consideremos el caso de una barra de longitud 𝑙𝑙, cuyos
extremos A y B se encuentra ligados a dos vínculos fijos, uno de ellos vertical y
coincidente con el eje 𝑦𝑦, el otro coincidente con un arco de circunferencia de radio
𝑅𝑅. El objetivo será encontrar la configuración de equilibrio de la barra. Al tratarse
de un cuerpo rígido en lugar de un sistema de partículas discretas, el análisis de los
grados de libertad es ligeramente diferente. Sabemos que un cuerpo rígido en el
espacio puede poseer, como mucho, 6 grados de libertad. Sin embargo, al estar
restringido al plano, el máximo número de grados de libertad se reduce a la mitad.
Adicionalmente, está claro que los vínculos sobre los extremos A y B restringen dos
grados de libertad adicional, por lo que el sistema tendrá un único grado de libertad.
Si quisiéramos encontrar la posición de equilibrio de acuerdo a las leyes de Newton,
deberíamos pedir que
�⃗𝐴𝐴 + 𝑁𝑁
𝑁𝑁 �⃗𝐵𝐵 + 𝑚𝑚𝑔𝑔⃗ = 0
��⃗𝐴𝐴𝐶𝐶𝐶𝐶 + 𝑀𝑀
𝑀𝑀 ��⃗𝐵𝐵𝐶𝐶𝐶𝐶 = 0
donde 𝑁𝑁 �⃗𝐴𝐴 y 𝑁𝑁
�⃗𝐵𝐵 son las reacciones de vínculos en A y B, respectivamente, mientras
��⃗𝐴𝐴 y 𝑀𝑀
que 𝑀𝑀 𝐶𝐶𝐶𝐶 ��⃗𝐵𝐵𝐶𝐶𝐶𝐶 son los respectivos momentos de cada una de dichas fuerzas.
La primera de las ecuaciones nos dice que la fuerza total aplicada sobre el cuerpo
rígido es nula, mientras que la segunda nos dice que el momento total respecto del
centro de masas es nulo. Dado que estamos en el plano, la primera ecuación dará
lugar a dos ecuaciones escalares, una para la componente 𝑥𝑥, otra para la componente
𝑦𝑦, mientras que la segunda de las ecuaciones dará lugar a una ecuación escalar
adicional, la correspondiente a los momentos de fuerza en la dirección 𝑧𝑧.
En cambio, podemos ver de qué manera podríamos encontrar el equilibrio a partir
del principio de los trabajos virtuales. En este caso, tomando al ángulo 𝛽𝛽 como
nuestra coordenada generalizada, nos bastará con plantear la siguiente ecuación
𝑄𝑄𝛽𝛽 = 0
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para encontrar la configuración de equilibrio.
Dado que la única fuerza aplicada (no de vínculo) es la fuerza gravitatoria,
planteamos
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝐶𝐶𝐶𝐶
𝑄𝑄𝛽𝛽 = −𝑚𝑚𝑚𝑚𝑦𝑦� ⋅
𝜕𝜕𝜕𝜕
Sin embargo, puesto que el sistema posee un único grado de libertad, debemos
encontrar alguna forma de reescribir la posición del centro de masas como función
de una sola coordenada. Para ello, usamos la relación
𝑅𝑅 sen 𝜃𝜃 = 𝑙𝑙 sen 𝛽𝛽
𝑙𝑙 2 𝑙𝑙 2
1 − cos 2 𝜃𝜃 = sen2 𝜃𝜃 = � � sen2 𝛽𝛽 ⇒ cos 𝜃𝜃 = �1 − � � sen2 𝛽𝛽
𝑅𝑅 𝑅𝑅
y reemplazamos
𝑙𝑙 𝑙𝑙
𝑟𝑟⃗𝐶𝐶𝐶𝐶 = sen 𝛽𝛽 𝑥𝑥� + �𝑅𝑅 − �𝑅𝑅2 − 𝑙𝑙 2 sen2 𝛽𝛽 + cos 𝛽𝛽� 𝑦𝑦�
2 2
𝜕𝜕 𝑙𝑙 𝑙𝑙
𝑄𝑄𝛽𝛽 = −𝑚𝑚𝑚𝑚𝑦𝑦� ⋅ � sen 𝛽𝛽 𝑥𝑥� + �𝑅𝑅 − �𝑅𝑅2 − 𝑙𝑙 2 sen2 𝛽𝛽 + cos 𝛽𝛽� 𝑦𝑦��
𝜕𝜕𝜕𝜕 2 2
𝑙𝑙 2 cos 𝛽𝛽 𝑙𝑙
𝑄𝑄𝛽𝛽 = −𝑚𝑚𝑚𝑚 sen 𝛽𝛽 � − �=0
�𝑅𝑅2 − 𝑙𝑙 2 sen2 𝛽𝛽 2
que posee dos soluciones. Una de ellas resulta de plantear sen 𝛽𝛽 = 0 y resulta
𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒,1 = 0
1 𝑅𝑅2
𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒,2 = arccos � � 2 − 1�
3 𝑙𝑙
18
Como anticipamos, el principio de los trabajos virtuales nos permite obtener la
posición de equilibrio del sistema planteando una sola ecuación, en lugar de tres,
como habría sido necesario de haber utilizado las leyes de Newton.
Podemos ver ahora que también las velocidades pueden expresarse en términos
de las velocidades generalizadas
Reemplazando, obtenemos
1
Donde usamos la propiedad 𝑣𝑣⃗𝑖𝑖 𝑑𝑑𝑣𝑣⃗𝑖𝑖 = 𝑑𝑑(𝑣𝑣𝑖𝑖2 ) e intercambiamos el orden de la
2
sumatoria con las derivadas temporales. Volviendo a nuestra expresión original
𝑑𝑑 𝜕𝜕𝜕𝜕 𝜕𝜕𝜕𝜕
� �𝑄𝑄𝑗𝑗 − � �+ � 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗 = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
𝑗𝑗
19
vemos que, dado que los desplazamientos virtuales 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗 son independientes entre sí
por tratarse de las coordenadas generalizadas, entonces cada término en la
sumatoria deberá ser igual a cero independientemente de los demás
𝑑𝑑 𝜕𝜕𝜕𝜕 𝜕𝜕𝜕𝜕
� �− = 𝑄𝑄𝑗𝑗
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
El último paso será considerar qué tipo de fuerzas están actuando sobre el sistema,
distinguiendo entre conservativas y no conservativas
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ
� �− = 𝑄𝑄𝑗𝑗𝑛𝑛𝑛𝑛
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
𝑔𝑔 = 3𝑛𝑛 − 𝑣𝑣
donde 𝑛𝑛 es la cantidad de cuerpo (en este caso 𝑛𝑛 = 1), mientras que 𝑣𝑣 es la cantidad
de vínculos.
Un primer vínculo estará dado por la imposibilidad de la partícula para salir del
plano, mientras que el segundo vínculo será una consecuencia de la soga
inextensible, la cual impone la restricción de que la distancia entre la partícula y el
punto de suspensión sea siempre igual al largo de la soga. Si consideramos
coordenadas cilíndricas (polares 𝑟𝑟, 𝜃𝜃 en el plano más la coordenada 𝑧𝑧 perpendicular
20
a éste), los vínculos podemos expresarlos a través de las siguientes funciones de
restricción
𝑟𝑟⃗̇ = 𝑙𝑙𝜃𝜃̇𝜃𝜃�
𝑉𝑉 = −𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ
� �− = 0 ⇒ 𝑚𝑚𝑙𝑙 2 𝜃𝜃̈ + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝜃𝜃̇ 𝜕𝜕𝜕𝜕
21
de Lagrange, ya que nos permite obtener la evolución del sistema planteando el
menor número posible de ecuaciones.
Otra de las ventajas del método de Lagrange en comparación con el de Newton
tiene que ver con el carácter general de las coordenadas que se utilizan para resolver
los problemas. Por un lado, la forma de las ecuaciones de Lagrange es independiente
del tipo de coordenada con la que estemos tratando, sea esta una coordenada lineal
o angular. De manera general, la invariancia de la forma de las ecuaciones de
Lagrange para cualquier conjunto de coordenadas generalizadas implica que no
debemos preocuparnos por términos tales como aquellos asociados a fuerzas
ficticas, toda vez que la energía cinética tenga la forma correcta.
22
4. Teorema de Noether
Diremos que una magnitud física es invariante cuando su valor no cambia ante una
determinada transformación, como una traslación o una rotación. En cambio,
diremos que una magnitud física se conserva cuando su valor no varía en el tiempo.
Por mencionar sólo un ejemplo, sabemos que, en un experimento de choque de
partículas, el momento lineal total se conserva para un mismo sistema de referencia,
aun cuando éste no sea un invariante ante cambios en el sistema de referencia. Una
vez que queda claro que invariancia y conservación son dos conceptos diferentes,
veremos que, sin embargo, ambos están íntimamente relacionados a partir de lo que
se conoce como teorema de Noether, el cual enuncia que dada una simetría continua
existirá una magnitud física que se conserva. No haremos aquí una demostración
general del teorema, sino que veremos sólo algunos ejemplos de interés.
23
posee dos grados de libertad, los cuales pueden representarse a través de las
coordenadas generalizadas 𝑞𝑞𝑗𝑗 = {𝑥𝑥, 𝜃𝜃}. Escribimos los vectores posición y
derivamos para encontrar las velocidades
𝑚𝑚2 𝑙𝑙 2 𝜃𝜃̈ + 𝑚𝑚2 𝑙𝑙�𝑥𝑥̈ cos 𝜃𝜃 − 𝑥𝑥̇ 𝜃𝜃̇ sen 𝜃𝜃� + 𝑚𝑚2 𝑙𝑙𝑥𝑥̇ 𝜃𝜃̇ sen 𝜃𝜃 + 𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑔𝑔 sen 𝜃𝜃 = 0
que no es más que la ecuación de un péndulo ideal con un término adicional debido
al movimiento del punto de suspensión.
En cambio, para la coordenada 𝑥𝑥, podemos notar que ésta no aparece en el
𝜕𝜕ℒ
lagrangiano, lo que significa que = 0 y, por lo tanto, de acuerdo a la ecuación de
𝜕𝜕𝜕𝜕
Lagrange
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝑑𝑑
� � = �(𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 )𝑥𝑥̇ + 𝑚𝑚2 𝑙𝑙𝜃𝜃̇ cos 𝜃𝜃� = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑥𝑥̇ 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝜕𝜕ℒ
Lo que nos dice que el momento conjugado de la coordenada 𝑝𝑝𝑥𝑥 ≡ se conserva.
𝜕𝜕𝑥𝑥̇
Podemos ver que el momento lineal total del sistema está dado por
𝑃𝑃�⃗ = 𝑚𝑚1 𝑣𝑣⃗1 + 𝑚𝑚2 𝑣𝑣⃗2 = (𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 )𝑥𝑥̇ 𝑥𝑥� + 𝑚𝑚2 𝑙𝑙𝜃𝜃̇ 𝜃𝜃� = �(𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 )𝑥𝑥̇ + 𝑚𝑚2 𝑙𝑙𝜃𝜃̇ cos 𝜃𝜃�𝑥𝑥� + 𝑚𝑚2 𝑙𝑙𝜃𝜃̇ sen 𝜃𝜃𝑦𝑦�
lo que nos muestra que el momento conjugado 𝑝𝑝𝑥𝑥 coincide con la componente 𝑃𝑃𝑥𝑥 del
momento lineal total. Por lo tanto, se conserva dicha componente del momento
lineal.
Si vemos el sistema, podemos apreciar que éste posee una simetría de traslación
en la dirección horizontal, lo que significa que su evolución en el tiempo no puede
depender de dónde lo coloquemos a lo largo de dicha dirección. Esa invariancia se
24
manifiesta que el lagrangiano no dependa, explícitamente, de la coordenada 𝑥𝑥. Como
consecuencia de todo ello, el teorema de Noether nos dice que dicha componente
del momento lineal deberá conservarse, que es a lo que hemos llegado.
𝑑𝑑 𝑑𝑑 𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗
𝛿𝛿ℒ = 𝛿𝛿𝜑𝜑
�⃗ ⋅ � �⃗ ⋅ � 𝑙𝑙⃗𝑖𝑖 = 𝛿𝛿𝜑𝜑
(𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 × 𝑝𝑝⃗𝑖𝑖 ) = 𝛿𝛿𝜑𝜑 �⃗ ⋅ =0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑖𝑖 𝑖𝑖
𝑉𝑉 = −𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 cos 𝜃𝜃
25
Para la coordenada 𝜃𝜃, la ecuación de Lagrange resulta
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝑑𝑑
� � = (𝑚𝑚𝑙𝑙 2 sen2 𝜃𝜃 𝜑𝜑̇ ) = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝜑𝜑̇ 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝜕𝜕ℒ
lo que nos dice que el momento conjugado de la coordenada 𝑝𝑝𝜑𝜑 ≡ se conserva.
𝜕𝜕𝜑𝜑̇
Podemos ver que el momento angular del sistema está dado por
𝑙𝑙⃗ = 𝑟𝑟⃗ × 𝑝𝑝⃗ = 𝑙𝑙𝜌𝜌� × 𝑚𝑚�𝑙𝑙𝜃𝜃̇ 𝜃𝜃� + 𝑙𝑙 sen 𝜃𝜃 𝜑𝜑̇ 𝜑𝜑�� = −𝑚𝑚𝑙𝑙 2 𝜃𝜃̇𝜑𝜑� + 𝑚𝑚𝑙𝑙 2 sen 𝜃𝜃 𝜑𝜑̇ 𝜃𝜃�
que vemos que coincide con el momento conjugado 𝑝𝑝𝜑𝜑 , con lo concluimos que la
invariancia del lagrangiano ante cambios en la coordenada 𝜑𝜑, que no es más que la
representación matemática de la simetría de rotación alrededor del eje vertical 𝑧𝑧,
tiene como consecuencia, de acuerdo al teorema de Noether, la conservación de
dicha componente el momento angular.
26
Acomodando términos, llegamos a la expresión
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ
�� 𝑝𝑝𝑗𝑗 𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 − ℒ� = −
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝜕𝜕
𝑗𝑗
ℋ = � 𝑝𝑝𝑗𝑗 𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 − ℒ
𝑗𝑗
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝑟𝑟⃗𝑖𝑖̇ = � 𝑞𝑞̇
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗 𝑗𝑗
𝑗𝑗
donde
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 = � 𝑚𝑚𝑖𝑖
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑘𝑘
𝑖𝑖
Vemos entonces que, si escalamos las velocidades con un cierto factor, la energía
cinética también se escala por dicho factor, pero elevado al cuadrado, con lo que
27
llegamos a que la energía cinética es una función homogénea de grado dos en las
velocidades. Adicionalmente, la última expresión nos permite ver que la
característica de un sistema de coordenadas no inerciales, que era la dependencia
de la energía cinética con las coordenadas, proviene de la dependencia con dichas
coordenadas de las derivadas que aparecen en 𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 .
Para terminar de demostrar la equivalencia entre el hamiltoniano y la energía
mecánica, necesitamos probar el teorema de Euler sobre funciones homogéneas. Si
volvemos a la definición
que para el caso particular 𝑎𝑎 = 1, nos dice que debe cumplirse la relación
𝑑𝑑𝑑𝑑
� 𝑥𝑥 = 𝑘𝑘𝑘𝑘
𝑑𝑑𝑥𝑥𝑗𝑗 𝑗𝑗
𝑗𝑗
Finalmente,
28
Como consecuencia de ello, la energía mecánica ahora sí se conservará y eso será
consistente con un sistema cerrado.
Por último, consideremos el caso de una partícula enhebrada a una varilla que rota
sobre un plano horizontal con velocidad
angular constante 𝜔𝜔. Por estar en un plano
horizontal, la energía potencial del sistema
es constante, con lo que el lagrangiano será
igual a la energía cinética, es decir
𝑚𝑚 2
ℒ= (𝜌𝜌̇ + 𝜌𝜌2 𝜔𝜔2 )
2
La ecuación de Lagrange es
𝑚𝑚𝜌𝜌̈ − 𝑚𝑚𝜔𝜔2 𝜌𝜌 = 0
Para ver más claramente lo que estamos obteniendo, supongamos una condición
inicial dada como 𝜌𝜌(0) = 𝜌𝜌0 y 𝜌𝜌̇ (0) = 0, de lo cual podemos obtener 𝐴𝐴 = 𝐵𝐵 = 𝜌𝜌0 /2,
con lo que la solución queda
𝜌𝜌0 𝜔𝜔𝜔𝜔
𝜌𝜌(𝑡𝑡) = (𝑒𝑒 + 𝑒𝑒 −𝜔𝜔𝜔𝜔 ) = 𝜌𝜌0 cosh(𝜔𝜔𝜔𝜔)
2
vemos que ésta no se conserva, por lo tanto, cabe preguntarnos qué hipótesis del
teorema de Noether no está cumpliéndose para que la energía mecánica no se
𝜕𝜕ℒ
conserve. Sabemos que 𝑄𝑄𝜌𝜌𝑛𝑛𝑛𝑛 = 0 y, también, = 0, con lo que el hamiltoniano
𝜕𝜕𝜕𝜕
deberá conservarse. Si calculamos el hamiltoniano
𝑚𝑚 2
ℋ = 𝑝𝑝𝜌𝜌 𝜌𝜌̇ − ℒ = (𝜌𝜌̇ − 𝜌𝜌2 𝜔𝜔2 )
2
vemos que éste no coincide con la energía mecánica, con lo que eso explica por qué
la energía mecánica no se conserva. En este problema en particular lo que sucede es
29
que el hamiltoniano no es igual a la energía mecánica, como consecuencia de que la
energía cinética no es una función homogénea de grado dos en las velocidades. En
efecto, podemos ver que
𝑚𝑚 2 2 𝑚𝑚
𝑇𝑇(𝛼𝛼𝜌𝜌̇ ) = (𝛼𝛼 𝜌𝜌̇ + 𝜌𝜌2 𝜔𝜔2 ) ≠ 𝛼𝛼 2 (𝜌𝜌̇ 2 + 𝜌𝜌2 𝜔𝜔2 ) = 𝛼𝛼 2 𝑇𝑇(𝜌𝜌̇ )
2 2
𝑑𝑑𝑑𝑑 = 𝐹𝐹⃗𝑣𝑣 ⋅ 𝑑𝑑𝑟𝑟⃗ = 𝐹𝐹𝑣𝑣 𝜃𝜃� ⋅ �𝑑𝑑𝑑𝑑𝜌𝜌� + 𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌𝜃𝜃� � = 𝐹𝐹𝑣𝑣 𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌 = 𝐹𝐹𝑣𝑣 𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌𝜌
30
5. Fuerzas de vínculo en la formulación lagrangiana
La ecuación de Lagrange surge de la sumatoria
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ
�� � �− − 𝑄𝑄𝑗𝑗𝑛𝑛𝑛𝑛 � 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗 = 0
𝑑𝑑𝑡𝑡 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
𝑗𝑗
donde al ser las coordenadas generalizadas 𝑞𝑞𝑗𝑗 independientes entre sí, cada término
dentro de la sumatoria será igual a cero independientemente de los demás.
Si se agrega al sistema una nueva restricción, podemos expresarla por medio de
una función igualada a cero
31
una ecuación adicional, ya que con las 𝑔𝑔 ecuaciones de Lagrange no es suficiente. La
ecuación que se agrega no es otra más que la que surge debido a la restricción, es
decir 𝑓𝑓�𝑞𝑞1 , 𝑞𝑞2 , … , 𝑞𝑞𝑔𝑔 � = 0.
Finalmente, luego de haber obtenido las ecuaciones de las 𝑔𝑔 coordenadas y el valor
del factor 𝜆𝜆, debemos intentar darles un significado físico a los resultados. En
especial, es de interés entender qué representa este nuevo factor en el sistema físico
que se está estudiando. A partir de considerar que nuestro sistema original, el cual
poseía 𝑔𝑔 grados de libertad, se ve sometido a una nueva restricción, es evidente que
dicha restricción está asociada a una fuerza de vínculo. Si consideramos que nuestro
sistema satisface el principio de los trabajos virtuales, dicha fuerza debe ser
perpendicular al desplazamiento virtual. Ahora bien, la expresión de la restricción
en términos de desplazamientos virtuales puede reescribirse como
𝜕𝜕𝜕𝜕
𝛿𝛿𝛿𝛿 = � �⃗𝑓𝑓 ∙ 𝛿𝛿𝑞𝑞⃗ = 0
𝛿𝛿𝑞𝑞 = ∇
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗 𝑗𝑗
𝑗𝑗
𝐹𝐹⃗𝑣𝑣 = 𝜆𝜆∇
�⃗𝑓𝑓
32
donde 𝑅𝑅 representa al radio de la polea.
El lagrangiano resulta entonces
𝑚𝑚1 2 𝑚𝑚2 2
ℒ (𝑧𝑧1 , 𝑧𝑧2 , 𝑧𝑧̇1 , 𝑧𝑧̇2 ) = 𝑧𝑧̇ + 𝑧𝑧̇ + 𝑚𝑚1 𝑔𝑔𝑧𝑧1 + 𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑧𝑧2
2 1 2 2
El sistema anterior posee dos ecuaciones y tres incógnitas, las dinámicas 𝑧𝑧1 (𝑡𝑡) y
𝑧𝑧2 (𝑡𝑡) y el valor del multiplicador 𝜆𝜆. Para poder resolverlo, debemos ahora sí
introducir como una ecuación adicional a aquella que define el vínculo (𝑓𝑓 = 0). A
partir de ella y derivando dos veces con respecto al tiempo, podemos despejar la
relación
𝑧𝑧̈2 = −𝑧𝑧̈1
En este caso, no tenemos una sola fuerza de vínculo, sino dos, ya que la cuerda
vincula dos masas diferentes. Por ello, para encontrar la fuerza sobre la masa 𝑚𝑚𝑖𝑖 ,
�⃗𝑖𝑖 = 𝜆𝜆∇
debemos utilizar la expresión 𝑇𝑇 �⃗𝑖𝑖 𝑓𝑓, donde el subíndice 𝑖𝑖 en el operador nos está
indicando que debemos calcular las derivadas solo con respecto a las coordenadas
de 𝑚𝑚𝑖𝑖 . Por lo tanto,
𝜕𝜕𝜕𝜕 2𝑚𝑚1 𝑚𝑚2
�⃗1 = 𝜆𝜆∇
𝑇𝑇 �⃗1 𝑓𝑓 = 𝜆𝜆 𝑧𝑧̂ = − 𝑔𝑔𝑧𝑧̂
𝜕𝜕𝑧𝑧1 𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2
Como vemos, ambas tensiones son iguales, lo que hace que los trabajos sean
opuestos entre sí y el trabajo total resulte nulo.
33
Alternativamente, para este tipo de problemas, también resulta interesante
calcular algo así como la tensión en la cuerda, pero en el espacio de configuración
del sistema, como
2𝑚𝑚1 𝑚𝑚2
�⃗𝑞𝑞 = 𝜆𝜆∇
𝑇𝑇 �⃗𝑞𝑞 𝑓𝑓 = − 𝑔𝑔(𝑧𝑧̂1 + 𝑧𝑧̂2 )
𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2
34
6. Fuerzas centrales y movimiento planetario
Es usual que el sistema de ecuaciones diferenciales que representa la dinámica de
un sistema mecánico particular sea muy complejo de resolver por diferentes
motivos, tales como un acople entre las coordenadas, o bien no linealidades. Cuando
no es posible obtener una solución analítica para la evolución temporal del sistema,
uno debe recurrir a otros métodos, tales como la simulación numérica de la
ecuaciones. Sin embargo, existen casos especiales en los cuales, aún sin ser posible
obtener una solución analítica exacta, sí es posible obtener una descripción
razonable del movimiento del sistema a partir de consideraciones energéticas. Un
caso típico es aquel en que todas las fuerzas actuantes sobre el sistema son fuerzas
centrales. Diremos que una fuerza en central, cuando su magnitud sólo depende de
la distancia entre dos puntos y no de la orientación del vector que los une.
𝑟𝑟⃗1 = 𝜌𝜌𝜌𝜌�
𝑑𝑑
�𝑚𝑚 𝜌𝜌2 𝜃𝜃̇ � = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 1
35
De la simetría rotacional alrededor del eje vertical, notamos que la segunda
�⃗ del
ecuación representa la conservación de la componente 𝑧𝑧 del momento angular 𝐿𝐿
sistema. Como consecuencia de ello, podríamos intentar escribir
𝐿𝐿𝑧𝑧
𝜃𝜃̇ =
𝑚𝑚1 𝜌𝜌2
𝐿𝐿2𝑧𝑧
(𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 )𝜌𝜌̈ − + 𝑚𝑚2 𝑔𝑔 = 0
𝑚𝑚1 𝜌𝜌3
𝐿𝐿2𝑧𝑧 𝑑𝑑 𝐿𝐿2𝑧𝑧
(𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 )𝜌𝜌̈ = − 𝑚𝑚2 𝑔𝑔 = − �𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 + �
𝑚𝑚1 𝜌𝜌3 𝑑𝑑𝑑𝑑 2𝑚𝑚1 𝜌𝜌2
𝐿𝐿2𝑧𝑧
𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 = 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 +
2𝑚𝑚1 𝜌𝜌2
𝑑𝑑𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒
(𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 )𝜌𝜌̈ = −
𝑑𝑑𝑑𝑑
Esta redefinición de las energías nos permite llevar a cabo un análisis cualitativo
de la evolución temporal del sistema, teniendo en cuenta que la energía mecánica se
conserva. Para ello, graficamos tanto el potencial efectivo como la energía mecánica.
36
Para valores pequeños de 𝜌𝜌, el sistema ve una barrera de potencial abrupta que le
impide acercarse al origen, la cual suele denominarse barrera centrífuga, mientras
que para valores grandes de 𝜌𝜌, el sistema ve
otra barrera de potencial, esta vez más
gradual, debida al potencial gravitatorio.
Dado que la diferencia entre la energía
mecánica y el potencial efectivo representa
la energía cinética efectiva, los puntos en
los cuales se cumple 𝐸𝐸 = 𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 representan
puntos de retorno, donde la coordenada
radial 𝜌𝜌 alcanza sus valores mínimo y
máximo, respectivamente, como
consecuencia de que, fuera del rango 𝜌𝜌𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 < 𝜌𝜌 < 𝜌𝜌𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 , resulta 𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 > 𝐸𝐸, lo que
implicaría que 𝑇𝑇𝑒𝑒𝑒𝑒 < 0, lo cual no tiene sentido físico, puesto que llevaría a una
velocidad radial imaginaria. Por otra parte, existe un punto donde el potencial
efectivo alcanza un mínimo, el cual representa la posición de equilibrio del sistema.
Como consecuencia de todo el análisis anterior, el sistema evolucionará con un valor
de 𝜌𝜌 que oscilará entre sus valores mínimo y
máximo. Dado que el equilibrio no se
encuentra en el punto equidistante entre los
radios mínimo y máximo, a la vez que la
pendiente del potencial efectivo es mucho
mayor entre el radio mínimo y el equilibrio
que entre este último y el radio máximo, las
oscilaciones no serán simétricas, tal como se
ilustra en la figura. Por último, cabe destacar
que, para el caso en que la energía mecánica alcance el mínimo valor posible, es
decir, cuando esta interseque al potencial efectivo en su mínimo, el sistema
evolucionará con un valor de radio 𝜌𝜌 constante, es decir que la partícula 𝑚𝑚1
describirá un movimiento circular en el plano horizontal, mientras que la partícula
𝑚𝑚2 permanecerá siempre a la misma altura.
37
lugar, como dicho potencial no posee una dependencia angular o, lo que es lo mismo,
no existe una dirección preferencial, concluimos entonces que el lagrangiano del
sistema tendrá una simetría de rotación. De acuerdo al teorema de Noether, la
invariancia del lagrangiano ante rotaciones implica la conservación del momento
angular, que en este caso corresponde con el momento angular del cuerpo 𝐿𝐿�⃗ = 𝑟𝑟⃗ × 𝑝𝑝⃗.
La conservación del momento angular no sólo implica que se conserva su magnitud,
sino también su dirección y sentido, lo que, dada la expresión de éste, implica que
los vectores 𝑟𝑟⃗ y 𝑝𝑝⃗ estarán siempre contenidos en el mismo plano. Puesto que el
estado de un sistema mecánico se encuentra completamente determinado por las
posiciones y momentos (o, lo que es lo mismo, velocidades), concluimos entonces
que el movimiento del cuerpo estará siempre
contenido en un plano y definiremos las coordenadas
generalizadas de acuerdo a ello, eligiendo
coordenadas polares. Todo lo anterior nos lleva a que
el lagrangiano del sistema será
𝑚𝑚 2
ℒ= �𝑟𝑟̇ + 𝑟𝑟 2 𝜃𝜃̇ 2 � − 𝑉𝑉
2
se conservará.
Como veremos a continuación, la conservación de 𝑝𝑝𝜃𝜃 nos permitirá deducir
rápidamente la segunda de las leyes de Kepler. Para ello, escribamos a partir de la
figura el diferencial de área barrida como
1 2 1
𝑑𝑑𝑑𝑑 = 𝑟𝑟 𝑑𝑑𝑑𝑑 + 𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟
2 2
que en el límite retiene sólo el primer término, obteniendo para la velocidad areal
𝑑𝑑𝑑𝑑 1 2
= 𝑟𝑟 𝜃𝜃̇
𝑑𝑑𝑑𝑑 2
Intentemos ahora obtener las trayectorias, primero de forma cualitativa. Para ello,
planteemos la energía del sistema
𝑚𝑚 2
𝐸𝐸 = �𝑟𝑟̇ + 𝑟𝑟 2 𝜃𝜃̇ 2 � + 𝑉𝑉
2
38
La conservación del momento angular nos permite sacarnos de encima la
𝑝𝑝
velocidad angular usando la relación 𝜃𝜃̇ = 𝜃𝜃2, reescribiendo la energía mecánica
𝑚𝑚𝑟𝑟
como
𝑚𝑚 2 𝑝𝑝𝜃𝜃2
𝐸𝐸 = 𝑟𝑟̇ + + 𝑉𝑉
2 2𝑚𝑚𝑟𝑟 2
y un potencial efectivo
𝑝𝑝𝜃𝜃2
𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 = + 𝑉𝑉
2𝑚𝑚𝑟𝑟 2
𝑝𝑝𝜃𝜃2 𝐺𝐺𝐺𝐺𝐺𝐺
𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 = −
2𝑚𝑚𝑟𝑟 2 𝑟𝑟
39
posible encontrar un valor 𝑟𝑟𝑚𝑚í𝑛𝑛 , el comportamiento asintótico del potencial
� lim 𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 = 0� garantiza la ausencia de un punto de retorno.
𝑟𝑟→∞
Busquemos ahora sí las órbitas. Para ello, recordemos que el lagrangiano del
sistema es
𝑚𝑚 2
ℒ= �𝑟𝑟̇ + 𝑟𝑟 2 𝜃𝜃̇ 2 � − 𝑉𝑉
2
𝑝𝑝𝜃𝜃2 𝜕𝜕𝜕𝜕
𝑚𝑚𝑟𝑟̈ − 3
=−
𝑚𝑚𝑟𝑟 𝜕𝜕𝜕𝜕
𝑝𝑝𝜃𝜃2 𝐺𝐺𝐺𝐺𝐺𝐺
𝑚𝑚𝑟𝑟̈ − = −
𝑚𝑚𝑟𝑟 3 𝑟𝑟 2
Luego
Reemplazando
1 𝐺𝐺𝐺𝐺𝑚𝑚2
= 𝐴𝐴𝐴𝐴𝐴𝐴𝐴𝐴𝐴𝐴 +
𝑟𝑟 𝑝𝑝𝜃𝜃2
40
donde definimos el parámetro de la elipse
𝑝𝑝𝜃𝜃2
𝑝𝑝 =
𝐺𝐺𝐺𝐺𝑚𝑚2
𝑟𝑟 = 𝑝𝑝 − 𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀𝜀
donde
𝑟𝑟 = �(𝑥𝑥 − 𝑥𝑥0 )2 + 𝑦𝑦 2
y
𝑥𝑥 − 𝑥𝑥0
𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐 =
�(𝑥𝑥 − 𝑥𝑥0 )2 + 𝑦𝑦 2
Reemplazando
Reemplazando y agrupando
𝑝𝑝2
𝑥𝑥 2 (1 − 𝜀𝜀 2 ) + 𝑦𝑦 2 =
1 − 𝜀𝜀 2
41
que puede expresarse como
𝑥𝑥 2 𝑦𝑦 2
� � +� � =1
𝑎𝑎 𝑏𝑏
𝑝𝑝 𝑝𝑝
donde 𝑎𝑎 = es el semieje mayor de la elipse y 𝑏𝑏 = es el semieje menor.
1−𝜀𝜀 2 √1−𝜀𝜀 2
Como vemos, la constante 𝑥𝑥0 = 𝑎𝑎𝑎𝑎 representa cuánto se aleja el foco del centro de
la elipse, lo cual explica por qué al parámetro 𝜀𝜀 lo denominamos excentricidad.
La expresión anterior es válida siempre y cuando 0 ≤ 𝜀𝜀 < 1. Para el caso en que
𝜀𝜀 > 1, la ecuación de la trayectoria puede escribirse como
(𝜀𝜀 2 − 1)2 𝜀𝜀 2 − 1
𝑥𝑥 2 − 𝑦𝑦 2
=1
𝑝𝑝2 𝑝𝑝2
𝑥𝑥 2 𝑦𝑦 2
� � −� � =1
𝑎𝑎 𝑏𝑏
𝑝𝑝 𝑝𝑝
con parámetros 𝑎𝑎 = , 𝑏𝑏 = .
𝜀𝜀 2 −1 √𝜀𝜀 2 −1
�𝑥𝑥 2 + 𝑦𝑦 2 = 𝑝𝑝 − 𝑥𝑥
Elevamos al cuadrado
𝑦𝑦 2 = 𝑝𝑝2 − 2𝑝𝑝𝑝𝑝
𝑦𝑦 2 𝑝𝑝
𝑥𝑥 = − +
2𝑝𝑝 2
Finalmente, nos queda demostrar la tercera ley de Kepler. Para ello, consideramos
la constancia de la velocidad areolar
𝑝𝑝𝜃𝜃
𝐴𝐴̇ =
2𝑚𝑚
42
𝑏𝑏2
donde en la segunda igualdad usamos la relación 𝑝𝑝 = . Elevamos al cuadrado
𝑎𝑎
2
4𝜋𝜋 2 3
𝑇𝑇 = 𝑎𝑎
𝐺𝐺𝐺𝐺
demostrando así la tercera ley de Kepler, donde no sólo vemos que el cuadrado del
período de revolución es proporcional al cubo del semieje mayor, sino que vemos
también que la constante de proporcional sólo depende del centro de atracción.
La teoría de la gravitación de Newton representó la introducción de una fuerza de
acción a distancia, radicalmente diferente al concepto de fuerza por contacto entre
dos cuerpos. El mismo Newton consideraba como difícil de aceptar a una fuerza a
distancia entre dos cuerpos sin ningún tipo de mediador, acuñando la expresión
hyphotheses non fingo, en alusión a la dificultad de encontrar un mecanismo
fundamental como origen de la gravitación.
43
7. Ecuaciones de Hamilton | Principio de mínima acción
7.1 Ecuaciones canónicas de Hamilton
Como vimos al estudiar el teorema de Noether para la conservación de la energía,
el hamiltoniano de un sistema mecánica se define como
ℋ = � 𝑝𝑝𝑗𝑗 𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 − ℒ
𝑗𝑗
Si tomamos un diferencial
vemos que los términos segundo y cuarto dentro del paréntesis se anulan al ser 𝑝𝑝𝑗𝑗 =
𝜕𝜕ℒ
, resultando
𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗
𝜕𝜕ℒ
𝑑𝑑ℋ = ��𝑑𝑑𝑝𝑝𝑗𝑗 𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 − 𝑝𝑝̇𝑗𝑗 𝑑𝑑𝑞𝑞𝑗𝑗 � − 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝜕𝜕𝜕𝜕
𝑗𝑗
𝜕𝜕ℒ
donde también hemos usado la ecuación de Lagrange �𝑝𝑝̇𝑗𝑗 = �. A partir de la
𝜕𝜕𝑞𝑞 𝑗𝑗
última expresión, podemos ver que se cumplen las siguientes dos relaciones
𝜕𝜕ℋ
𝑞𝑞̇ 𝑗𝑗 =
𝜕𝜕𝑝𝑝𝑗𝑗
𝜕𝜕ℋ
𝑝𝑝̇𝑗𝑗 = −
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗
que se conocen como las ecuaciones canónicas de Hamilton y que, al igual que las
leyes de Newton o las ecuaciones de Lagrange, representan una formulación
completa de la mecánica. En comparación con Newton o Lagrange, vemos que las
ecuaciones canónicas involucran derivadas primeras con respecto al tiempo, pero al
precio de duplicar el número de ecuaciones, ya que no sólo estamos tratando con la
evolución temporal de las coordenadas 𝑞𝑞𝑗𝑗 , sino también con la evolución temporal
de los momentos conjugados 𝑝𝑝𝑗𝑗 . De la misma forma, así como en el formalismo
lagrangiano las soluciones de las ecuaciones corresponden con la evolución
temporal del punto (𝑞𝑞1 , 𝑞𝑞2 , … , 𝑞𝑞𝑔𝑔 ) en el espacio de configuración del sistema,
formado éste por el conjunto de coordenadas generalizadas, las soluciones de las
ecuaciones en el formalismo hamiltoniano corresponden con la evolución temporal
del punto �𝑞𝑞1 , 𝑞𝑞2 , … , 𝑞𝑞𝑔𝑔 , 𝑝𝑝1 , 𝑝𝑝2 , … , 𝑝𝑝𝑔𝑔 � en el espacio de fases. Una diferencia
importante entre ambos es que, en el espacio de configuración, el estado de un
sistema en un instante dado está determinado por el punto que representa a la
configuración en ese instante y por su velocidad, mientras que, en el espacio de fases,
cada punto define completamente al estado de un sistema.
De la expresión original, también podemos deducir la relación
44
𝜕𝜕ℋ 𝜕𝜕ℒ
=−
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝜕𝜕𝜕𝜕
ℋ = 𝑝𝑝𝑥𝑥 𝑥𝑥̇ − ℒ
𝜕𝜕ℒ
A partir de la definición del momento conjugado 𝑝𝑝𝑥𝑥 = , escribimos
𝜕𝜕𝑥𝑥̇
𝑚𝑚 2 𝑘𝑘
ℋ= 𝑥𝑥̇ + (𝑥𝑥 − 𝑙𝑙0 )2
2 2
𝑝𝑝𝑥𝑥2 𝑘𝑘
ℋ= + (𝑥𝑥 − 𝑙𝑙0 )2
2𝑚𝑚 2
𝑝𝑝̇𝑥𝑥 = 𝑚𝑚𝑥𝑥̈
45
7.2 Principio de mínima acción
Las leyes de la mecánica pueden derivarse de un principio abstracto, denominado
principio de mínima acción 2. Según éste, un cuerpo puesto a interactuar con su
entorno, del cual sabemos su posición en dos
instantes de tiempo que llamaremos inicial (𝑡𝑡𝑖𝑖 ) y
final �𝑡𝑡𝑓𝑓 �, seguirá entre ellos una trayectoria tal
que la siguiente integral, denominada acción,
adquiere un valor extremo.
𝑡𝑡𝑓𝑓
𝒜𝒜 = � ℒ𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑡𝑡𝑖𝑖
donde reescribimos el segundo término de tal manera de llevar a cabo una integral
por partes,
2
Dicho nombre se debe a cuestiones históricas, aunque lo correcto sería denominarlo principio de acción
estacionaria.
46
𝑡𝑡𝑓𝑓
𝑡𝑡𝑓𝑓
𝜕𝜕ℒ 𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ
𝛿𝛿𝛿𝛿 = � � − � �� 𝛿𝛿𝛿𝛿𝛿𝛿𝛿𝛿 + 𝛿𝛿𝛿𝛿�
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝑡𝑡
𝑡𝑡𝑖𝑖 𝑖𝑖
que dada la arbitrariedad de 𝛿𝛿𝛿𝛿, para que la acción alcance un extremo, requiere que
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ
� �− =0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑞𝑞̇ 𝜕𝜕𝜕𝜕
Pidiendo que ésta se anule para la trayectoria seguida por el sistema en el espacio
de configuración, se cumplen las ecuaciones de Lagrange para cada una de las
coordenadas 𝑞𝑞𝑗𝑗 , como consecuencia de la independencia de los desplazamientos
virtuales 𝛿𝛿𝑞𝑞𝑗𝑗 .
47
8. Oscilador armónico amortiguado y forzado
Será el objetivo ahora resolver el problema
de un oscilador armónico de un grado de
libertad que incluya tanto un elemento
disipativo como también una fuerza externa
de una frecuencia específica.
𝜕𝜕𝜕𝜕
= 𝑘𝑘 (𝑥𝑥 − 𝑙𝑙0 ) = 0
𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= 𝑘𝑘 > 0
𝜕𝜕𝑥𝑥 2
𝜂𝜂 ≡ 𝑥𝑥 − 𝑥𝑥𝑒𝑒𝑒𝑒 = 𝑥𝑥 − 𝑙𝑙0
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝑄𝑄𝜂𝜂 = 𝐹𝐹⃗ ⋅ = −𝑏𝑏𝜂𝜂̇ 𝑥𝑥� ⋅ 𝑥𝑥� = −𝑏𝑏𝜂𝜂̇
𝜕𝜕𝜂𝜂
48
𝑚𝑚𝜂𝜂̈ + 𝑘𝑘𝑘𝑘 = −𝑏𝑏𝜂𝜂̇
Reordenando
𝑏𝑏 𝑘𝑘
𝜂𝜂̈ + 𝜂𝜂̇ + 𝜂𝜂 = 0
𝑚𝑚 𝑚𝑚
𝑘𝑘 𝑏𝑏
Definimos 𝜔𝜔02 = y 𝜆𝜆 = , con lo que la ecuación diferencial puede escribirse
𝑚𝑚 2𝑚𝑚
como
Reemplazando
Dado que estamos buscando una solución diferente de la trivial, debe cumplirse
𝑠𝑠 2 + 2𝜆𝜆𝜆𝜆 + 𝜔𝜔02 = 0
Resolviendo la cuadrática
El tipo de solución dependerá del signo del argumento dentro de la raíz. Para el
caso en que 𝜆𝜆 < 𝜔𝜔0 , diremos que el sistema se encuentra subamortiguado y las
raíces podrán escribirse de la forma
49
𝜂𝜂 (𝑡𝑡) = 𝛼𝛼 cos(𝜔𝜔𝑑𝑑 𝑡𝑡) + 𝛽𝛽 sen(𝜔𝜔𝑑𝑑 𝑡𝑡)
La solución libre será la misma que antes, mientras que la solución forzada que,
matemáticamente, corresponde a la solución particular, deberá tener la misma
forma que la fuerza externa, es decir
[(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
2 )
𝛾𝛾 + 2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝛿𝛿 ] cos(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡) + [(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
2 )
𝛿𝛿 − 2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝛾𝛾] sen(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡)
𝐹𝐹0
= sen(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡)
𝑚𝑚
Para encontrar el valor de los coeficientes 𝛾𝛾 y 𝛿𝛿, igualamos por un lado los
términos de coseno y, por el otro, los términos de seno, obteniendo el siguiente
sistema ecuaciones algebraicas
(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
2 )
𝛾𝛾 + 2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝛿𝛿 = 0
𝐹𝐹0
(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
2 )
𝛿𝛿 − 2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝛾𝛾 =
𝑚𝑚
cuya solución es
50
2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝐹𝐹0 /𝑚𝑚
𝛾𝛾 = − 2 )2
(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 + (2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 )2
(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
2 )
𝐹𝐹0 /𝑚𝑚
𝛿𝛿 = 2 2
(𝜔𝜔0 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 ) + (2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 )2
2
Ahora, puesto que nosotros queremos relacionar la respuesta del sistema con la
fuerza externa aplicada, recurrimos a la propiedad
𝜂𝜂𝑓𝑓 (𝑡𝑡) = 𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡) = 𝜀𝜀 sen(𝜑𝜑) cos(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡) + 𝜀𝜀 cos(𝜑𝜑) sen(𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑡𝑡)
pudiendo identificar
𝛾𝛾 = 𝜀𝜀 sen(𝜑𝜑)
𝛿𝛿 = 𝜀𝜀 cos(𝜑𝜑)
𝜀𝜀 = �𝛾𝛾 2 + 𝛿𝛿 2
𝛾𝛾
𝜑𝜑 = atan � �
𝛿𝛿
resultando
𝐹𝐹0 /𝑚𝑚
𝜀𝜀 =
�(𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
2 )2
+ (2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒 )2
2𝜆𝜆𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
𝜑𝜑 = − atan � 2 2 �
𝜔𝜔0 − 𝜔𝜔𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒𝑒
51
resonancia tiende a acercarse a la frecuencia natural, hasta que coinciden en el caso
en que el sistema no se encuentra amortiguado, cuando la amplitud diverge.
Asimismo, existe un desfasaje entre la fuerza aplicada y la respuesta del sistema,
es decir que esta última se encuentra desplazada temporalmente con respecto a la
primera. Este desfasaje aumenta a medida que lo hace el coeficiente de
amortiguación, siendo nulo cuando el sistema no se encuentra amortiguado.
52
9. Oscilaciones acopladas
9.1 El oscilador acoplado elemental
El sistema bajo estudio está formado
por dos masas 𝑚𝑚1 y 𝑚𝑚2 , las cuales
pueden desplazarse longitudinalmente
a lo largo de la recta que las contiene a
ambas. Entre la pared izquierda y 𝑚𝑚1 se
encuentra un resorte de constante
elástica 𝑘𝑘1 , mientras que entre 𝑚𝑚2 y la pared derecha se encuentra un resorte de
constante elástica 𝑘𝑘2 . Si no hubiese nada más presente, ambas masas oscilarían en
𝑘𝑘
torno a sus respectivas posiciones de equilibrio, con frecuencias 𝜔𝜔𝑖𝑖 = � 𝑖𝑖 . Sin
𝑚𝑚𝑖𝑖
embargo, el sistema posee un tercer resorte, de constante elástica 𝑘𝑘𝑐𝑐 que se
encuentra entre ambas masas y cuyo efecto es acoplar ambos osciladores. Para
simplificar el planteo, supongamos que los tres resortes poseen la misma longitud
natural 𝑙𝑙0 y que la distancia entre ambas paredes es 𝐿𝐿 = 3𝑙𝑙0 .
En primer lugar, buscaremos las posiciones de equilibrio estable del sistema a
partir del potencial
𝑘𝑘1 𝑘𝑘2 𝑘𝑘𝑐𝑐
𝑉𝑉 = (𝑥𝑥1 − 𝑙𝑙0 )2 + (𝐿𝐿 − 𝑥𝑥2 − 𝑙𝑙0 )2 + (𝑥𝑥2 − 𝑥𝑥1 − 𝑙𝑙0 )2
2 2 2
𝜕𝜕𝜕𝜕
= 𝑘𝑘1 (𝑥𝑥1 − 𝑙𝑙0 ) − 𝑘𝑘𝑐𝑐 (𝑥𝑥2 − 𝑥𝑥1 − 𝑙𝑙0 ) = 0
𝜕𝜕𝑥𝑥1
𝜕𝜕𝜕𝜕
= 𝑘𝑘2 (𝑥𝑥2 − 2𝑙𝑙0 ) + 𝑘𝑘𝑐𝑐 (𝑥𝑥2 − 𝑥𝑥1 − 𝑙𝑙0 ) = 0
𝜕𝜕𝑥𝑥2
𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑒𝑒𝑒𝑒
de donde podemos despejar 𝑥𝑥1 = 𝑙𝑙0 e 𝑥𝑥2 = 2𝑙𝑙0 . Para ver la estabilidad del
equilibrio, calculamos las derivadas segundas y la matriz hessiana.
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= 𝑘𝑘1 + 𝑘𝑘𝑐𝑐
𝜕𝜕𝑥𝑥12
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= 𝑘𝑘2 + 𝑘𝑘𝑐𝑐
𝜕𝜕𝑥𝑥22
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= = −𝑘𝑘𝑐𝑐
𝜕𝜕𝑥𝑥1 𝜕𝜕𝑥𝑥2 𝜕𝜕𝑥𝑥2 𝜕𝜕𝑥𝑥1
53
𝜕𝜕2 𝑉𝑉
Como vemos, las derivadas > 0, con lo que resta ver el determinante de la
𝜕𝜕𝑥𝑥𝑗𝑗2
matriz hessiana
𝑘𝑘 + 𝑘𝑘𝑐𝑐 −𝑘𝑘𝑐𝑐
𝐻𝐻 = � 1 � ⇒ |𝐻𝐻| = 𝑘𝑘1 𝑘𝑘2 + 𝑘𝑘𝑐𝑐 (𝑘𝑘1 + 𝑘𝑘2 ) > 0
−𝑘𝑘𝑐𝑐 𝑘𝑘2 + 𝑘𝑘𝑐𝑐
que, al ser positivo, nos asegura que se trata de un mínimo del potencial, es decir, de
una posición de equilibrio estable.
Dado que nos interesa encontrar cómo es el movimiento del sistema al apartarlo
de su configuración de equilibrio, definiremos coordenadas nuevas, que miden la
posición de cada una de las masas con respecto al equilibrio
𝑒𝑒𝑒𝑒
𝜂𝜂𝑗𝑗 = 𝑥𝑥𝑗𝑗 − 𝑥𝑥𝑗𝑗
2 𝑘𝑘𝑗𝑗 +𝑘𝑘𝑐𝑐
Para simplificar la resolución, definimos 𝜔𝜔0𝑗𝑗 = como las respectivas
𝑚𝑚𝑗𝑗
𝑘𝑘𝑐𝑐
frecuencias naturales para cada masa cuando no está el término de acople y 𝑐𝑐𝑗𝑗 =
𝑚𝑚𝑗𝑗
como el factor de acople, con lo que el sistema anterior puede reescribirse como
2
𝜂𝜂̈ 1 + 𝜔𝜔01 𝜂𝜂1 − 𝑐𝑐1 𝜂𝜂2 = 0
54
2
𝜂𝜂̈ 2 + 𝜔𝜔02 𝜂𝜂2 − 𝑐𝑐2 𝜂𝜂1 = 0
2 2 2 2 2
𝜔𝜔01 + 𝜔𝜔02 𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔01
(𝜔𝜔2 )1,2 = ± �� � + 𝑐𝑐1 𝑐𝑐2
2 2
De la última expresión, vemos que las frecuencias de los modos normales 𝜔𝜔1 y 𝜔𝜔2
están por fuera del rango de frecuencias definido por 𝜔𝜔01 y 𝜔𝜔02 . Esto significa que
si, por ejemplo, consideramos 𝜔𝜔01 < 𝜔𝜔02 y 𝜔𝜔1 < 𝜔𝜔2 , entonces resulta 𝜔𝜔1 < 𝜔𝜔01 y
𝜔𝜔2 > 𝜔𝜔02 . Luego, una vez encontrados los valores de las frecuencias, reemplazamos
en cualquiera de las dos ecuaciones, para encontrar el autovector. Por ejemplo,
tomando la primera ecuación,
2
2
𝐴𝐴2 𝜔𝜔01 − (𝜔𝜔2 )1,2
(𝜔𝜔01 − 𝜔𝜔2 )𝐴𝐴1 − 𝑐𝑐1 𝐴𝐴2 = 0 ⟹ � � =
𝐴𝐴1 1,2 𝑐𝑐1
Resulta entonces que es posible encontrar modos en los cuales ambas masas
oscilen con una única frecuencia, común a ambas, y manteniendo en todo momento
una relación constante entre las amplitudes del movimiento de cada una de ellas.
Adicionalmente, a partir de lo discutido anteriormente en relación a las frecuencias,
podemos ver que las relaciones de amplitudes obtenidas serán una positiva y la otra
negativa, lo que significa que uno de los modos normales estará dado por
oscilaciones en fase de ambas masas (figura de la izquierda), mientras que, en el
otro modo normal, las oscilaciones serán en contrafase (figura de la derecha).
55
Habiendo dos soluciones posibles, cada una caracterizada por su frecuencia y su
relación de amplitudes, la solución general estará dada por una superposición de
ambas, es decir,
𝜂𝜂1 (𝑡𝑡) = 𝛼𝛼 cos(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛽𝛽 sen(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔1 𝑡𝑡)
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2
𝜂𝜂2 (𝑡𝑡) = � � [𝛼𝛼 cos(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛽𝛽 sen(𝜔𝜔1 𝑡𝑡)] + � � [𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔1 𝑡𝑡)]
𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴1 2
donde 𝛼𝛼, 𝛽𝛽, 𝛾𝛾, 𝛿𝛿 son cuatro constantes a determinar a partir de condiciones iniciales.
1 1
𝜂𝜂1 𝐴𝐴 𝐴𝐴2 � �𝜉𝜉1 �
�𝜂𝜂 � = �� 2 � � � 𝜉𝜉2
2
𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴1 2
Reordenando
56
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2 2 2
𝐴𝐴2
� � 𝜂𝜂̈ 1 − 𝜂𝜂̈ 2 + �� � 𝜔𝜔01 + 𝑐𝑐2 � 𝜂𝜂1 − �𝜔𝜔02 + � � 𝑐𝑐1 � 𝜂𝜂2 = 0
𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴1 2
𝐴𝐴
Si, dentro del primer corchete, sacamos como factor común � 2 � , obtenemos
𝐴𝐴1 2
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2 2
𝐴𝐴1 2
𝐴𝐴2
� � 𝜂𝜂̈ 1 − 𝜂𝜂̈ 2 + � � �𝜔𝜔01 + � � 𝑐𝑐2 � 𝜂𝜂1 − �𝜔𝜔02 + � � 𝑐𝑐1 � 𝜂𝜂2 = 0
𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴2 2 𝐴𝐴1 2
2
𝐴𝐴1 𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔22
� � =
𝐴𝐴2 2 𝑐𝑐2
obtenemos
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2 2 2
� � 𝜂𝜂̈ 1 − 𝜂𝜂̈ 2 + � � [𝜔𝜔01 + 𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔22 ]𝜂𝜂1 − [𝜔𝜔02
2 2
+ 𝜔𝜔01 − 𝜔𝜔22 ]𝜂𝜂2 = 0
𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴1 2
Podemos notar que ambos corchetes coinciden con el valor de la frecuencia 𝜔𝜔12 ,
con lo que la ecuación puede escribirse como
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2
� � 𝜂𝜂̈ − 𝜂𝜂̈ 2 + 𝜔𝜔12 �� � 𝜂𝜂1 − 𝜂𝜂2 � = 0
𝐴𝐴1 2 1 𝐴𝐴1 2
1 𝐴𝐴2
𝜉𝜉1 (𝑡𝑡) ≡ �� � 𝜂𝜂1 (𝑡𝑡) − 𝜂𝜂2 (𝑡𝑡)�
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2
� � − � � 𝐴𝐴1 2
𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴1 1
Reordenando
57
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2 2
𝐴𝐴2 2
� � 𝜂𝜂̈ 1 − 𝜂𝜂̈ 2 + �� � 𝜔𝜔01 + 𝑐𝑐2 � 𝜂𝜂1 − �� � 𝑐𝑐1 + 𝜔𝜔02 � 𝜂𝜂2 = 0
𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴1 1
𝐴𝐴
Si, dentro del primer corchete, sacamos como factor común � 2 � , obtenemos
𝐴𝐴1 1
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2 2
𝐴𝐴1 𝐴𝐴2 2
� � 𝜂𝜂̈ 1 − 𝜂𝜂̈ 2 + � � �𝜔𝜔01 + � � 𝑐𝑐2 � 𝜂𝜂1 − �� � 𝑐𝑐1 + 𝜔𝜔02 � 𝜂𝜂2 = 0
𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴2 1 𝐴𝐴1 1
2
𝐴𝐴1 𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔12
� � =
𝐴𝐴2 1 𝑐𝑐2
Podemos escribir
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2 2 2
� � 𝜂𝜂̈ 1 − 𝜂𝜂̈ 2 + � � [𝜔𝜔01 + 𝜔𝜔02 − 𝜔𝜔12 ]𝜂𝜂1 − [𝜔𝜔01
2
− 𝜔𝜔12 + 𝜔𝜔02
2 ]
𝜂𝜂2 = 0
𝐴𝐴1 1 𝐴𝐴1 1
Podemos notar que ambos corchetes coinciden con el valor de la frecuencia 𝜔𝜔22 ,
con lo que la ecuación puede escribirse como
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2
� � 𝜂𝜂̈ − 𝜂𝜂̈ 2 + 𝜔𝜔22 �� � 𝜂𝜂1 − 𝜂𝜂2 � = 0
𝐴𝐴1 1 1 𝐴𝐴1 1
−1 𝐴𝐴2
𝜉𝜉2 (𝑡𝑡) ≡ �� � 𝜂𝜂1 (𝑡𝑡) − 𝜂𝜂2 (𝑡𝑡)�
𝐴𝐴2 𝐴𝐴2
� � − � � 𝐴𝐴1 1
𝐴𝐴1 2 𝐴𝐴1 1
58
9.3 Oscilaciones forzadas
Para completar nuestra formulación de los sistemas de osciladores acoplados,
buscaremos ver de qué manera podemos introducir en el planteo aquellas fuerzas
externas que llevan a oscilaciones forzadas. A partir del desacople visto
anteriormente, es muy sencillo ver que las ecuaciones
𝑘𝑘1 + 𝑘𝑘𝑐𝑐 𝑘𝑘𝑐𝑐 𝐹𝐹1
𝜂𝜂̈ 1 + 𝜂𝜂1 − 𝜂𝜂2 =
𝑚𝑚1 𝑚𝑚1 𝑚𝑚1
La solución general del problema deberá contemplar soluciones forzadas para las
nuevas coordenadas 𝜉𝜉1,2 .
59
10. Oscilaciones acopladas
10.1 Linealización de las ecuaciones
El estudio de los sistemas de osciladores acoplados visto anteriormente requiere
de un sistema lineal de ecuaciones diferenciales, lo cual no se satisface de manera
general, por lo que nuestro tratamiento sólo es válido para una región del espacio
de configuración del sistema para la cual sea posible linealizar las ecuaciones de
movimiento. En primer lugar, dado que estamos interesados en estudiar
oscilaciones alrededor de una posición de equilibrio estable, expresamos el
potencial del sistema a partir de Taylor como
𝜕𝜕𝜕𝜕 1 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 1 𝜕𝜕 3 𝑉𝑉
𝑉𝑉 = 𝑉𝑉|𝑒𝑒𝑒𝑒 + � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 + � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 + � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜂𝜂𝑙𝑙 + ⋯
𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 2 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 6 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙
𝑗𝑗 𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒
Ahora bien, dado que el primer término es una constante, podemos descartarlo, a
la vez que los términos lineales se anulan, por estar evaluados en el equilibrio, con
lo que
1 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 1 𝜕𝜕 3 𝑉𝑉
𝑉𝑉 = � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 + � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜂𝜂𝑙𝑙 + ⋯
2 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 6 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙
𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒
donde
𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 𝜕𝜕𝑟𝑟⃗𝑖𝑖
𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 = � 𝑚𝑚𝑖𝑖
𝜕𝜕𝑞𝑞𝑗𝑗 𝜕𝜕𝑞𝑞𝑘𝑘
𝑖𝑖
1 1 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 1 𝜕𝜕 3 𝑉𝑉
ℒ= � 𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 𝜂𝜂̇ 𝑗𝑗 𝜂𝜂̇ 𝑘𝑘 − � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 − � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜂𝜂𝑙𝑙 − ⋯
2 2 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 6 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙
𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑗𝑗,𝑘𝑘,𝑙𝑙 𝑒𝑒𝑒𝑒
𝜕𝜕𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜕𝜕𝑗𝑗𝑗𝑗 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 𝜕𝜕 3 𝑉𝑉
� �𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 𝜂𝜂̈ 𝑘𝑘 + � 𝜂𝜂̇ 𝑘𝑘 𝜂𝜂̇ 𝑙𝑙 � − � 𝜂𝜂̇ 𝑗𝑗 𝜂𝜂̇ 𝑘𝑘 + � � 𝜂𝜂𝑘𝑘 + � � 𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜂𝜂𝑙𝑙
𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙
𝑘𝑘 𝑙𝑙 𝑗𝑗,𝑘𝑘,𝑙𝑙 𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑘𝑘,𝑙𝑙 𝑒𝑒𝑒𝑒
+⋯=0
Para que las ecuaciones sean lineales, deben cumplirse que 𝜂𝜂𝑗𝑗 ≪ 1, a la vez que
𝜕𝜕𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗
≪ 𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 , para todos los valores posibles de 𝑗𝑗, 𝑘𝑘, 𝑙𝑙. En consecuencia, el lagrangiano
𝜕𝜕𝜂𝜂𝑙𝑙
aproximado podrá escribirse como
60
1 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
ℒ≅ � �𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 � 𝜂𝜂̇ 𝑗𝑗 𝜂𝜂̇ 𝑘𝑘 − � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 �
2 𝑒𝑒𝑒𝑒 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘
𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
�𝑎𝑎𝑗𝑗𝑗𝑗 � 𝜂𝜂̈ 𝑘𝑘 + � � 𝜂𝜂𝑘𝑘 = 0
𝑒𝑒𝑒𝑒 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘
𝑘𝑘 𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒
lo que permite aplicar los procedimientos que llevan a la obtención de los modos
normales de oscilación del sistema.
𝜕𝜕𝜕𝜕
= 𝑘𝑘 (𝑥𝑥 − 𝑙𝑙0 ) = 0
𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕𝜕𝜕
= 𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑔𝑔 sen 𝜃𝜃 = 0
𝜕𝜕𝜕𝜕
De la primera ecuación, podemos ver que 𝑥𝑥𝑒𝑒𝑒𝑒 = 𝑙𝑙0 . De la segunda, obtenemos dos
posibles posiciones de equilibrio, 𝜃𝜃𝑒𝑒𝑒𝑒,1 = 0 y 𝜃𝜃𝑒𝑒𝑒𝑒,2 = 𝜋𝜋. Para analizar la estabilidad,
buscamos el hessiano a partir de las derivadas segundas
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= 𝑘𝑘
𝜕𝜕𝑥𝑥 2
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= 𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑔𝑔 cos 𝜃𝜃
𝜕𝜕𝜃𝜃 2
𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉
= =0
𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕 𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕2 𝑉𝑉 𝜕𝜕2 𝑉𝑉
Vemos que para > 0, mientras que > 0 para el caso 𝜃𝜃𝑒𝑒𝑒𝑒,1 = 0, mientras que
𝜕𝜕𝑥𝑥 2 𝜕𝜕𝜃𝜃2
𝜕𝜕2 𝑉𝑉
< 0 para el caso 𝜃𝜃𝑒𝑒𝑒𝑒,2 = 𝜋𝜋, lo que nos dice que esta segunda posición de
𝜕𝜕𝜃𝜃2
61
equilibrio es inestable. Para terminar de analizar la estabilidad de la primera de las
configuraciones de equilibrio, debemos calcular el determinante de la matriz
hessiana
𝑘𝑘 0
𝐻𝐻 = � � ⇒ |𝐻𝐻| = 𝑘𝑘𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑔𝑔 > 0
0 𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑔𝑔
que, al ser positivo, nos asegura que se trata de un mínimo del potencial, es decir, de
una posición de equilibrio estable.
Como consecuencia, estaremos interesados en analizar el movimiento oscilatorio
del sistema alrededor de su posición de equilibrio estable 𝑥𝑥𝑒𝑒𝑒𝑒 = 𝑙𝑙0 , 𝜃𝜃𝑒𝑒𝑒𝑒 = 0. Para
ello, definimos nuestras variables alrededor de la posición de equilibrio
𝜂𝜂𝜃𝜃 ≡ 𝜃𝜃 − 𝜃𝜃𝑒𝑒𝑒𝑒 = 𝜃𝜃
1 𝜕𝜕 2 𝑉𝑉 𝑘𝑘 2 𝑚𝑚2 𝑔𝑔𝑔𝑔 2
𝑉𝑉 ≅ � � 𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜂𝜂𝑘𝑘 = 𝜂𝜂 + 𝜂𝜂𝜃𝜃
2 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜂𝜂𝑘𝑘 2 𝑥𝑥 2
𝑗𝑗,𝑘𝑘 𝑒𝑒𝑒𝑒
Luego, debemos obtener la energía cinética del sistema. Para ello, planteamos los
vectores posición y, derivándolos, obtenemos las velocidades de cada uno de los
cuerpos
62
Las ecuaciones de Lagrange serán
𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 𝑔𝑔 𝑘𝑘
𝜂𝜂̈ 𝜃𝜃 + 𝜂𝜂𝜃𝜃 − 𝜂𝜂 = 0
𝑚𝑚1 𝑙𝑙 𝑚𝑚1 𝑙𝑙 𝑥𝑥
𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 𝑔𝑔
𝜔𝜔𝜃𝜃2 =
𝑚𝑚1 𝑙𝑙
𝑚𝑚2
𝑐𝑐𝑥𝑥 = 𝑔𝑔
𝑚𝑚1
𝑘𝑘
𝑐𝑐𝜃𝜃 =
𝑚𝑚1 𝑙𝑙
63
2
𝜔𝜔𝑥𝑥2 + 𝜔𝜔𝜃𝜃2 𝜔𝜔𝑥𝑥2 − 𝜔𝜔𝜃𝜃2
2
𝜔𝜔1,2 = ± �� � + 𝑐𝑐𝑥𝑥 𝑐𝑐𝜃𝜃
2 2
𝜂𝜂𝑥𝑥 (𝑡𝑡) = 𝛼𝛼 cos(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛽𝛽 sen(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔2 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔2 𝑡𝑡)
𝐴𝐴𝜃𝜃 𝐴𝐴𝜃𝜃
𝜂𝜂𝜃𝜃 (𝑡𝑡) = � � [𝛼𝛼 cos(𝜔𝜔1 𝑡𝑡) + 𝛽𝛽 sen(𝜔𝜔1 𝑡𝑡)] + � � [𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔2 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔2 𝑡𝑡)]
𝐴𝐴𝑥𝑥 1 𝐴𝐴𝑥𝑥 2
resulta
𝜉𝜉1̈ = 0
lo que nos está diciendo que 𝐴𝐴𝜃𝜃 = 0, mientras que 𝐴𝐴𝑥𝑥 puede tomar cualquier valor.
De forma similar, para el modo de mayor frecuencia, la relación de amplitudes será
64
𝜂𝜂𝑥𝑥 (𝑡𝑡) = 𝛼𝛼 + 𝛽𝛽𝛽𝛽 + 𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔2 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔2 𝑡𝑡)
𝑚𝑚1 + 𝑚𝑚2 1
𝜂𝜂𝜃𝜃 (𝑡𝑡) = − [𝛾𝛾 cos(𝜔𝜔2 𝑡𝑡) + 𝛿𝛿 sen(𝜔𝜔2 𝑡𝑡)]
𝑚𝑚2 𝑙𝑙
Como vemos, el modo normal de frecuencia nula representa una traslación del
sistema con velocidad constante. Dicho movimiento es, además, consistente con el
hecho de que, sin el resorte, el sistema posee una simetría de traslación a lo largo
del eje horizontal, la cual implica la conservación de la componente del momento
lineal en dicha dirección.
65
11. Cuerpo rígido
11.1 El cuerpo rígido como sistema de partículas
Tal como analizamos anteriormente, un cuerpo rígido es un sistema de partículas
cuyas interacciones internas se consideran lo suficientemente intensas como para
que se cumpla que la distancia entre dos partículas cualesquiera es siempre la
misma, es decir
𝑑𝑑 CONDICION DE RIGIDEZ
�𝑟𝑟⃗ − 𝑟𝑟⃗𝑗𝑗 � = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑖𝑖
donde 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 y 𝑟𝑟⃗𝑗𝑗 son las posiciones de dos partículas diferentes pertenecientes al
sistema.
Para determinar el número de grados de libertad de un cuerpo rígido tomemos
inicialmente una única partícula que pertenezca a éste, lo cual nos dice que para
conocer su posición en el espacio necesitaremos tres coordenadas. Luego, para
poder conocer la posición de una segunda partícula que también pertenezca al
cuerpo rígido, dada la condición de que la distancia entre ambas es constante, serán
necesaria dos coordenadas angulares que nos indiquen la orientación en el espacio
de la recta que las une. Para determinar la posición de una tercera partícula,
necesitaremos una coordenada angular adicional, luego de lo cual la posición de
cualquier otra partícula será conocida, con lo que llegamos a que el máximo número
de grados de libertad de un cuerpo rígido es 𝑔𝑔 = 6.
donde vemos que la dirección 𝜑𝜑� es ortogonal tanto al vector original 𝑟𝑟⃗, como
también a la dirección alrededor de la cual se está produciendo la rotación 𝑛𝑛�𝜑𝜑 .
Podemos notar que el lado derecho de la igualdad no es más que
𝑑𝑑𝑟𝑟⃗ = 𝑑𝑑𝜑𝜑
�⃗ × 𝑟𝑟⃗
𝑑𝑑𝜑𝜑
�⃗
𝜔𝜔
�⃗ ≡
𝑑𝑑𝑑𝑑
66
lo que nos permite escribir la derivada temporal de un vector como
𝑑𝑑𝑟𝑟⃗
= 𝜔𝜔
�⃗ × 𝑟𝑟⃗
𝑑𝑑𝑑𝑑
Para el caso en que el vector 𝑟𝑟⃗ conserve su magnitud, su evolución temporal estará
completamente determinada por rotaciones espaciales. Puesto que la distancia
entre dos puntos cualesquiera de un cuerpo rígido cumple dicha condición,
podemos decir que, como consecuencia de la condición de rigidez, la ecuación
anterior representa la velocidad relativa entre dos puntos del cuerpo rígido. Ahora
bien, nos preguntamos si dicha velocidad angular es única o depende del punto de
referencia que escojamos. Para ello, planteemos una variación infinitesimal en la
posición de un punto cualquiera del cuerpo rígido
como
La velocidad resulta
𝑑𝑑𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 𝑑𝑑𝑅𝑅�⃗ ′
𝑣𝑣⃗𝑖𝑖 = = �⃗′ × 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖′
+ 𝜔𝜔
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑
��⃗′
𝑑𝑑𝜑𝜑
�⃗′ =
donde definimos la velocidad angular 𝜔𝜔 . Si ahora tomamos un segundo punto
𝑑𝑑𝑑𝑑
de referencia
su velocidad será
podemos reescribir
𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑟𝑟⃗𝑖𝑖′′ 𝑑𝑑𝑅𝑅�⃗ ′
𝑣𝑣⃗𝑖𝑖 = �𝑅𝑅�⃗ ′ + 𝑅𝑅�⃗′′ − 𝑅𝑅�⃗′ � + = �⃗′ × (𝑅𝑅�⃗′′ − 𝑅𝑅�⃗′ ) + 𝜔𝜔
+ 𝜔𝜔 �⃗′′ × 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖′′
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑
�⃗′ = 𝜔𝜔
Finalmente, vemos que ambas expresiones coinciden sólo si 𝜔𝜔 �⃗′′ .
67
11.3 El tensor de inercia
Dado que la dinámica de rotación de un sistema de partículas se encuentra
determinada por la evolución temporal del momento angular 𝐿𝐿 �⃗, resulta deseable ver
qué expresión poder encontrar para dicha magnitud física en el caso de un cuerpo
rígido para el cual hemos visto que su rotación en el espacio está dada por el vector
velocidad angular 𝜔𝜔�⃗. Nos concentraremos ahora sólo en el movimiento de rotación
del cuerpo.
𝐿𝐿𝑗𝑗 = � 𝑚𝑚𝑖𝑖 �𝑟𝑟𝑖𝑖2 𝜔𝜔𝑗𝑗 − 𝑟𝑟𝑖𝑖𝑖𝑖 �� 𝑟𝑟𝑖𝑖𝑖𝑖 𝜔𝜔𝑘𝑘 �� = � �� 𝑚𝑚𝑖𝑖 �𝛿𝛿𝑗𝑗𝑗𝑗 𝑟𝑟𝑖𝑖2 − 𝑟𝑟𝑖𝑖𝑖𝑖 𝑟𝑟𝑖𝑖𝑖𝑖 �� 𝜔𝜔𝑘𝑘
𝑖𝑖 𝑘𝑘 𝑘𝑘 𝑖𝑖
donde 𝑟𝑟𝑖𝑖𝑖𝑖 indica la componente 𝑗𝑗 del vector posición 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖 , mientras que
1 , 𝑗𝑗 = 𝑘𝑘
𝛿𝛿𝑗𝑗𝑗𝑗 = �
0 , 𝑗𝑗 ≠ 𝑘𝑘
es la delta de Kronecker.
Podemos escribir explícitamente el tensor de inercia como
2 2
⎡� 𝑚𝑚𝑖𝑖 �𝑟𝑟𝑖𝑖 − 𝑥𝑥𝑖𝑖 � − � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑥𝑥𝑖𝑖 𝑦𝑦𝑖𝑖 − � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑥𝑥𝑖𝑖 𝑧𝑧𝑖𝑖 ⎤
⎢ 𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖 ⎥
⎢ − � 𝑚𝑚 𝑦𝑦 𝑥𝑥 � 𝑚𝑚𝑖𝑖 �𝑟𝑟𝑖𝑖2 − 𝑦𝑦𝑖𝑖2 � − � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑦𝑦𝑖𝑖 𝑧𝑧𝑖𝑖 ⎥
𝐼𝐼 ̿ = ⎢ 𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖
⎥
𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖
⎢ ⎥
⎢ − � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑧𝑧𝑖𝑖 𝑥𝑥𝑖𝑖 − � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑧𝑧𝑖𝑖 𝑦𝑦𝑖𝑖 � 𝑚𝑚𝑖𝑖 �𝑟𝑟𝑖𝑖2 − 𝑧𝑧𝑖𝑖2 �⎥
⎣ 𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖 ⎦
68
Por lo tanto, de manera similar a lo que sucede con el momento lineal de un
sistema de partículas, el cual puede representarse de forma compacta como el
producto entre la masa total del sistema y la velocidad de su centro de masas, vemos
que hemos sido capaces de encontrar una expresión compacta para el momento
angular de un cuerpo rígido como
̿ �⃗
𝐿𝐿�⃗ = 𝐼𝐼 𝜔𝜔
Una diferencia notable con el caso del momento lineal es que la magnitud dinámica
�⃗ puede no tener
asociada con la rotación, es decir, el momento angular del sistema 𝐿𝐿
la misma dirección que la velocidad angular 𝜔𝜔 �⃗. Como veremos más adelante, el
hecho de que ambos vectores estén o no alineados tendrá consecuencias sobre la
dinámica de los cuerpos rígidos.
̿ �⃗
𝐿𝐿�⃗ = 𝐼𝐼 𝜔𝜔
Puesto que 𝜔𝜔�⃗ = 𝜔𝜔𝑧𝑧̂ , sólo nos interesará conocer la tercera columna del tensor de
inercia. Para ello, escribamos la posición de las masas como
resultando
𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗
��⃗ =
𝑀𝑀 = 2𝑚𝑚𝑑𝑑 2 𝜔𝜔2 𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠(𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑥𝑥� − 𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑦𝑦�)
𝑑𝑑𝑑𝑑
69
mencionar el caso del balanceo de las ruedas de un auto, cuando los plomos que se
�⃗ con 𝜔𝜔
colocan buscan alinear 𝐿𝐿 �⃗, evitando el temblor al andar y el desgaste de los
bujes que sostienen el movimiento.
𝐿𝐿�⃗ ∥ 𝜔𝜔
�⃗
̿ �⃗ = 𝐼𝐼𝜔𝜔
𝐿𝐿�⃗ = 𝐼𝐼 𝜔𝜔 �⃗
�𝐼𝐼 ̿ − 𝐼𝐼�𝜔𝜔
�⃗ = 0
�⃗ = −𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝑦𝑦� ′ + 𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝑧𝑧̂ ′
𝜔𝜔
𝑑𝑑𝐿𝐿�⃗ 𝑑𝑑
��⃗ =
𝑀𝑀 = �−𝐼𝐼𝑦𝑦𝑦𝑦 𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝑦𝑦� ′ � = −𝐼𝐼𝑦𝑦𝑦𝑦 𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔𝜔(𝜔𝜔
�⃗ × 𝑦𝑦� ′ ) = 𝐼𝐼𝑦𝑦𝑦𝑦 𝜔𝜔2 𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑥𝑥� ′
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑑𝑑𝑑𝑑
resultando, finalmente
70
que coincide con el resultado obtenido originalmente, lo que resulta explícito si
escribiéramos el versor 𝑥𝑥� ′ en la terna fija 𝑥𝑥, 𝑦𝑦, 𝑧𝑧.
71
12. Cuerpo rígido
12.1 Ecuación de Euler
El resultado obtenido al final de la clase previa no es más que un caso particular
de una expresión general, denominada ecuación de Euler, que nos dice que, dado un
vector 𝐴𝐴⃗ expresado en componentes de una terna rotante 𝑥𝑥� ′ , 𝑦𝑦� ′ , 𝑧𝑧̂ ′ que rota con
velocidad angular �Ω
�⃗, su derivada temporal en un sistema de referencia inercial será
Puesto que los versores no varían su longitud, sino que sólo rotan, escribimos
Reordenando
llegamos a
𝑑𝑑𝐴𝐴⃗ 𝑑𝑑𝐴𝐴⃗
� = � +Ω ��⃗ × 𝐴𝐴⃗
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑖𝑖𝑖𝑖 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟
72
Luego, consideramos una segunda rotación, esta vez un ángulo 𝜃𝜃 alrededor del eje
𝑥𝑥, la cual podremos expresar a través de una segunda matriz de rotación, con lo que
el vector resultante será
1 0 0 cos 𝜑𝜑 − sen 𝜑𝜑 0
𝑅𝑅𝑥𝑥 (𝜃𝜃)𝑅𝑅𝑧𝑧 (𝜑𝜑)𝑟𝑟⃗ = �0 cos 𝜃𝜃 − sen 𝜃𝜃� �sen 𝜑𝜑 cos 𝜑𝜑 0� 𝑟𝑟⃗
0 sen 𝜃𝜃 cos 𝜃𝜃 0 0 1
Nos preguntamos ahora cuál será el resultado de llevar a cabo ambas rotaciones,
pero en el orden inverso, es decir, rotamos primero un ángulo 𝜃𝜃 alrededor del eje 𝑥𝑥
para, luego, rotar un ángulo 𝜑𝜑 alrededor del eje 𝑧𝑧. Nuevamente, recurriendo a las
matrices de rotación, obtenemos
cos 𝜑𝜑 − cos 𝜃𝜃 sen 𝜑𝜑 sen 𝜃𝜃 sen 𝜑𝜑
𝑅𝑅𝑧𝑧𝑧𝑧 (𝜑𝜑, 𝜃𝜃)𝑟𝑟⃗ = �sen 𝜑𝜑 cos 𝜃𝜃 cos 𝜑𝜑 − sen 𝜃𝜃 � 𝑟𝑟⃗
0 sen 𝜃𝜃 cos 𝜃𝜃
𝑅𝑅𝑧𝑧𝑧𝑧 − 𝑅𝑅𝑥𝑥𝑥𝑥 ≠ 0
𝑟𝑟⃗ + 𝑑𝑑𝑟𝑟⃗ = 𝑟𝑟⃗ + 𝑑𝑑𝑑𝑑𝑧𝑧̂ × 𝑟𝑟⃗ = 𝑟𝑟⃗ − 𝑑𝑑𝑑𝑑𝑟𝑟𝑦𝑦 𝑥𝑥� + 𝑑𝑑𝑑𝑑𝑟𝑟𝑥𝑥 𝑦𝑦� = �𝑟𝑟𝑥𝑥 − 𝑑𝑑𝑑𝑑𝑟𝑟𝑦𝑦 �𝑥𝑥� + �𝑟𝑟𝑦𝑦 + 𝑑𝑑𝑑𝑑𝑟𝑟𝑥𝑥 �𝑦𝑦� + 𝑟𝑟𝑧𝑧 𝑧𝑧̂
1 −𝑑𝑑𝑑𝑑 0
𝑅𝑅𝑧𝑧 ( 𝑑𝑑𝑑𝑑 ) = � 𝑑𝑑𝑑𝑑 1 0�
0 0 1
73
1 0 0
( )
𝑅𝑅𝑥𝑥 𝑑𝑑𝑑𝑑 = �0 1 −𝑑𝑑𝑑𝑑�
0 𝑑𝑑𝑑𝑑 1
1 −𝑑𝑑𝑑𝑑 0
𝑅𝑅𝑥𝑥𝑥𝑥 (𝑑𝑑𝑑𝑑, 𝑑𝑑𝑑𝑑) = 𝑅𝑅𝑧𝑧𝑧𝑧 (𝑑𝑑𝑑𝑑, 𝑑𝑑𝑑𝑑) = �𝑑𝑑𝑑𝑑 1 −𝑑𝑑𝑑𝑑 �
0 𝑑𝑑𝑑𝑑 1
𝜔𝜔
�⃗ = 𝜔𝜔𝑥𝑥 𝑥𝑥� + 𝜔𝜔𝑦𝑦 𝑦𝑦� + 𝜔𝜔𝑧𝑧 𝑧𝑧̂
Ahora bien, si suponemos que la simetría se produce alrededor del eje 𝑧𝑧̂ , entonces
resulta 𝐼𝐼𝑦𝑦𝑦𝑦 = 𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 , con lo que podemos reescribir la ecuación anterior como
𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧 𝜔𝜔̇ 𝑧𝑧 = 0
𝜔𝜔̇ 𝑥𝑥 = Γ𝜔𝜔𝑦𝑦
74
𝜔𝜔̇ 𝑦𝑦 = −Γ𝜔𝜔𝑥𝑥
𝜔𝜔̈ 𝑥𝑥 + Γ 2 𝜔𝜔𝑥𝑥 = 0
𝑚𝑚𝑎𝑎⃗|𝑖𝑖𝑖𝑖 = 𝐹𝐹⃗
𝑑𝑑𝑟𝑟⃗
𝑣𝑣⃗|𝑖𝑖𝑖𝑖 = ��⃗ × 𝑟𝑟⃗
� = 𝑣𝑣⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟 + Ω
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑖𝑖𝑖𝑖
𝑑𝑑𝑟𝑟⃗
Donde 𝑣𝑣⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟 = � . Si derivamos una vez más para encontrar la aceleración,
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟
𝑑𝑑𝑣𝑣⃗|𝑖𝑖𝑖𝑖 𝑑𝑑
𝑎𝑎⃗|𝑖𝑖𝑖𝑖 = ��⃗ × 𝑟𝑟⃗�� + Ω
� = �𝑣𝑣⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟 + Ω ��⃗ × �𝑣𝑣⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟 + Ω
��⃗ × 𝑟𝑟⃗�
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑖𝑖𝑖𝑖 𝑑𝑑𝑑𝑑 𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟
��⃗ × 𝑣𝑣⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟 + Ω
𝑎𝑎⃗|𝑖𝑖𝑖𝑖 = 𝑎𝑎⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟 + 2Ω ��⃗ × � Ω
��⃗ × 𝑟𝑟⃗�
75
Vemos, finalmente, que un observador en el referencial rotante, si quisiese pensar
el movimiento de acuerdo a las leyes de Newton, deberá concluir que sobre el cuerpo
en movimiento no sólo actúa la fuerza real 𝐹𝐹⃗ , sino también dos fuerzas adicionales,
que denominamos fuerza de Coriolis
��⃗ × 𝑣𝑣⃗|𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟𝑟
𝐹𝐹⃗𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐 = −2𝑚𝑚Ω
y fuerza centrífuga
��⃗ × � Ω
𝐹𝐹⃗𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐í𝑓𝑓𝑓𝑓𝑓𝑓𝑓𝑓 = −𝑚𝑚Ω ��⃗ × 𝑟𝑟⃗�
donde 𝑥𝑥0 (𝑡𝑡) + 𝑖𝑖𝑦𝑦0 (𝑡𝑡) es la solución correspondiente al caso en que no hay rotación,
con lo cual vemos que la solución completa estará dada por un movimiento tipo
péndulo en el cual el plano de oscilación va rotando alrededor de la vertical con una
velocidad angular Ω𝑧𝑧 .
76
13. Formulación lagrangiana del cuerpo rígido
13.1 Energía cinética
Tomando al cuerpo rígido como sistema de partículas, su energía cinética estará
dada por la expresión
1 1
�⃗ ′ + 𝑣𝑣⃗𝑖𝑖′ � ∙ �𝑉𝑉
𝑇𝑇 = � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑣𝑣𝑖𝑖2 = � 𝑚𝑚𝑖𝑖 �𝑉𝑉 �⃗ ′ + 𝑣𝑣⃗𝑖𝑖′ �
2 2
𝑖𝑖 𝑖𝑖
1 2 1
�⃗ ′ ∙ �𝜔𝜔
𝑇𝑇 = � 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑉𝑉 ′ + 𝑉𝑉 �⃗ × �� 𝑚𝑚𝑖𝑖 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖′ �� + � 𝑚𝑚𝑖𝑖 (𝜔𝜔
�⃗ × 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖′ ) ∙ (𝜔𝜔
�⃗ × 𝑟𝑟⃗𝑖𝑖′ )
2 2
𝑖𝑖 𝑖𝑖 𝑖𝑖
77
1
𝑇𝑇 = �⃗ ∙ 𝐿𝐿�⃗𝑜𝑜
𝜔𝜔
2
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝜕𝜕𝜕𝜕
De la última ecuación, vemos que 𝐹𝐹𝑗𝑗 = − , mientras que 𝑀𝑀𝑗𝑗 = − .
𝜕𝜕𝑅𝑅𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜑𝜑𝑗𝑗
ℒ = 𝑇𝑇 − 𝑉𝑉
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ 𝑑𝑑
� �− = 𝑃𝑃𝑗𝑗 − 𝐹𝐹𝑗𝑗 = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝑅𝑅𝑗𝑗̇ 𝜕𝜕𝑅𝑅𝑗𝑗 𝑑𝑑𝑑𝑑
𝑑𝑑 𝜕𝜕ℒ 𝜕𝜕ℒ 𝑑𝑑
� �− = 𝐿𝐿𝑗𝑗 − 𝑀𝑀𝑗𝑗 = 0
𝑑𝑑𝑑𝑑 𝜕𝜕𝜑𝜑̇ 𝑗𝑗 𝜕𝜕𝜑𝜑𝑗𝑗 𝑑𝑑𝑑𝑑
78
13.4 Péndulo físico
Consideremos el caso de una barra de masa 𝑚𝑚 y
longitud 𝑙𝑙, suspendida de un extremo. El lagrangiano
del sistema será
𝑚𝑚𝑙𝑙 2 2 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚
ℒ= 𝜃𝜃̇ + 𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐𝑐
6 2
�⃗ × (𝑟𝑟⃗𝐶𝐶𝐶𝐶 − 𝑟𝑟⃗𝑃𝑃 )
𝑣𝑣⃗𝐶𝐶𝐶𝐶 = 𝑣𝑣⃗𝑃𝑃 + 𝜔𝜔
Ahora bien, sabemos que 𝑣𝑣⃗𝑃𝑃 = 0, a la vez que 𝑟𝑟⃗𝐶𝐶𝐶𝐶 − 𝑟𝑟⃗𝑃𝑃 = −𝑟𝑟𝑥𝑥�. Reemplazando,
𝑓𝑓 = 𝑅𝑅𝜃𝜃̇ − 𝑟𝑟𝜑𝜑̇ = 0
𝑚𝑚𝑅𝑅2 2 𝑚𝑚𝑟𝑟 2 2
ℒ= 𝜃𝜃̇ + 𝜑𝜑̇ + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚
2 4
79
3𝑚𝑚𝑅𝑅 2 2
ℒ= 𝜃𝜃̇ + 𝑚𝑚𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔𝑔
4
𝑚𝑚𝑅𝑅2 2 𝑚𝑚𝑟𝑟 2 2
ℒ= 𝜃𝜃̇ + 𝜑𝜑̇ + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚
2 4
𝑚𝑚𝑟𝑟 2
𝜑𝜑̈ + 𝜆𝜆𝜆𝜆 = 0
2
80
relacionan con aquellas de la terna inercial a través de la matriz de rotación 𝑅𝑅𝑧𝑧 (𝜑𝜑),
como
𝑥𝑥0 cos 𝜑𝜑 sen 𝜑𝜑 0 𝑥𝑥1
𝑦𝑦
� 0 � = �− sen 𝜑𝜑 cos 𝜑𝜑 0� �𝑦𝑦1 �
𝑧𝑧0 0 0 1 𝑧𝑧1
��⃗3 = �𝜑𝜑̇ sen 𝜃𝜃 sen 𝜓𝜓 + 𝜃𝜃̇ cos 𝜓𝜓�𝑥𝑥�3 + �𝜑𝜑̇ sen 𝜃𝜃 cos 𝜓𝜓 − 𝜃𝜃̇ sen 𝜓𝜓�𝑦𝑦�3 + �𝜑𝜑̇ cos 𝜃𝜃 + 𝜓𝜓̇�𝑧𝑧̂3
Ω
81
��⃗ = 𝜃𝜃̇𝑥𝑥�2 + 𝜑𝜑̇ sen 𝜃𝜃 𝑦𝑦�2 + 𝜑𝜑̇ cos 𝜃𝜃 𝑧𝑧̂2
Ω
La terna 𝑆𝑆2 está formada por ejes principales de inercia, por lo que el tensor de
inercia será de la forma
𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 0 0
𝐼𝐼 ̿ = � 0 𝐼𝐼𝑦𝑦𝑦𝑦 0�
0 0 𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧
a la vez que, por simetría, sabemos que debe cumplirse que 𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 = 𝐼𝐼𝑦𝑦𝑦𝑦 , con lo que el
momento angular desde el punto fijo 𝑂𝑂 será
𝐿𝐿�⃗𝑜𝑜 = 𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 𝜃𝜃̇𝑥𝑥�2 + 𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 𝜑𝜑̇ sen 𝜃𝜃 𝑦𝑦�2 + 𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧 �𝜓𝜓̇ + 𝜑𝜑̇ cos 𝜃𝜃�𝑧𝑧̂2
Suponiendo que el centro de masas se encuentra a una distancia 𝑑𝑑 del punto fijo,
el potencial gravitatorio será
𝑉𝑉 = 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 cos 𝜃𝜃
𝜕𝜕ℒ
𝐿𝐿𝑧𝑧0 = = 𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 𝜑𝜑̇ sen2 𝜃𝜃 + 𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧 �𝜓𝜓̇ + 𝜑𝜑̇ cos 𝜃𝜃� cos 𝜃𝜃
𝜕𝜕𝜑𝜑̇
82
𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 𝜃𝜃̈ − 𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 𝜑𝜑̇ 2 sen 𝜃𝜃 cos 𝜃𝜃 + 𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧 �𝜓𝜓̇ + 𝜑𝜑̇ cos 𝜃𝜃�𝜑𝜑̇ sen 𝜃𝜃 − 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 sen 𝜃𝜃 = 0
Reemplazando
2
𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 2 𝐿𝐿2𝑧𝑧2 �𝐿𝐿𝑧𝑧0 − 𝐿𝐿𝑧𝑧2 cos 𝜃𝜃�
𝐸𝐸 = 𝜃𝜃̇ + + + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 cos 𝜃𝜃
2 2𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧 2𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 sen2 𝜃𝜃
notamos que la energía puede escribirse como una función de 𝜃𝜃 y 𝜃𝜃̇, permitiéndonos
definir el potencial efectivo
2
𝐿𝐿2𝑧𝑧2 �𝐿𝐿𝑧𝑧0 − 𝐿𝐿𝑧𝑧2 cos 𝜃𝜃�
𝑉𝑉𝑒𝑒𝑒𝑒 = + + 𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚𝑚 cos 𝜃𝜃
2𝐼𝐼𝑧𝑧𝑧𝑧 2𝐼𝐼𝑥𝑥𝑥𝑥 sen2 𝜃𝜃
el cual nos permite ver que el ángulo 𝜃𝜃 tendrá una evolución delimitada por valores
mínimo y máximo.
83