El documento es una carta ficticia de Abbie Hoffman, donde reflexiona sobre su vida como activista y su papel en los movimientos contraculturales de los años 60 y 70 en Estados Unidos. A través de un tono irónico, Hoffman se burla de su pasado y critica la cultura de consumo, mientras expresa un arrepentimiento satírico por sus acciones. La carta destaca la tensión entre la contracultura y las autoridades, así como la percepción de Hoffman como un enemigo público.