INSTITUTO SUPERIOR DE EDUCACIÓN PEDAGÓGICO PÚBLICO-
“BAMBAMARCA”
Especialidad:
Ciencia y Tecnología – VI Ciclo
Curso:
Química II: Reacciones Químicas y Compuestos
Docente:
Alex Llatas Barboza
Estudiante(s):
Guevara Lozano Luz Emélita
Hoyos Cubas Alex Edilson
Huañambal Marrufo Percy Jhoel
Idrogo Marrufo Jherli Jhojana
Mejía Vásquez José Álvaro
Ortiz Campos Richard
Fecha:
02/10/2025
Título de la práctica:
Formar el óxido de Megnesio (Mg → MgO) por combustión de lamina de magnesio.
1. DATOS GENERALES
Nombre de la práctica:
Formar el óxido de Megnesio (Mg → MgO) por combustión de lámina de magnesio.
Fecha de ejecución: 01/10/2025
Lugar de realización: Laboratorio del I.E.S.P.P.B
2. INTRODUCCIÓN
En nuestro grupo entendemos que el estudio de las reacciones químicas es clave para
descubrir cómo las sustancias se transforman cuando interactúan entre sí. La
combustión del magnesio fue para nosotros una experiencia sencilla pero muy
llamativa, porque nos permitió comprobar de manera directa la formación de un nuevo
compuesto: el óxido de magnesio (MgO). Al calentar una tira de este metal, observamos
que reacciona con el oxígeno del aire, generando una luz blanca muy intensa y un
residuo blanco, lo cual es un ejemplo claro de reacción.
A nivel teórico, reconocemos que esta transformación se relaciona con la ley de
conservación de la masa, ya que la materia no desaparece, sino que se reorganiza en los
productos. También conectamos con la idea de óxidos básicos, los cuales reaccionan
con ácidos para formar sales y agua. Esto lo pudimos verificar de manera práctica
usando indicadores como la fenolftaleína, el azul de bromotimol y el extracto de col
morada, que nos mostraron cambios de color según el pH de cada solución.
Para nosotros, la importancia de esta práctica está en que nos dio la oportunidad de
aplicar los pasos del método científico: observamos, planteamos hipótesis, realizamos el
experimento y analizamos los resultados. Al mismo tiempo, desarrollamos habilidades
de trabajo en equipo, reforzamos normas de seguridad en el laboratorio y relacionamos
la teoría vista en clase con una experiencia práctica. Gracias a ello, logramos
comprender mejor los conceptos como reacciones químicas, compuestos iónicos y
propiedades ácido-base, aprendizajes que resultan valiosos no solo en el curso, sino
también en la vida cotidiana.
Contextualización del tema.
En nuestra vida cotidiana podemos encontrar muchos compuestos que se originan
cuando los metales reaccionan con el oxígeno. Un ejemplo común es el hierro, que al
oxidarse forma óxido de hierro (herrumbre). Algo parecido ocurre en la combustión de
distintos metales, que generan diferentes tipos de óxidos. En el caso del magnesio, un
metal liviano que se emplea en aleaciones, fuegos artificiales y en dispositivos de
señalización, al arder produce un óxido blanco (MgO), el cual tiene gran importancia en
la industria y la medicina, ya que se usa en materiales refractarios, como antiácido y en
diversos procesos químicos.
Desde el punto de vista educativo, reproducir la formación del óxido de magnesio
mediante la combustión de una pequeña lámina de este metal resulta una práctica
segura, llamativa y muy útil. La luz brillante que se observa en el proceso genera un
fuerte impacto visual que motiva a los estudiantes, al mismo tiempo que permite
relacionar lo observado con conceptos de reacciones químicas, conservación de la
materia, propiedades ácido-base y el empleo de indicadores tanto sintéticos como
naturales.
De esta forma, la experiencia no solo enlaza los contenidos teóricos con la práctica de
laboratorio, sino que también nos ayuda a comprender cómo fenómenos aparentemente
simples, como la combustión de un metal, tienen un trasfondo científico, tecnológico y
social importante, fortaleciendo así el aprendizaje en el área.
Fundamentación teórica breve (principios, leyes, conceptos relacionados).
La reacción de combustión del magnesio constituye un caso particular de reacción de
síntesis o combinación, donde dos reactivos simples se transforman en un producto
compuesto más complejo. Al exponer el magnesio metálico a una fuente de calor
intensa, sus átomos adquieren la energía necesaria para ionizarse, liberando electrones
hacia los átomos de oxígeno del aire. Este proceso genera un sólido iónico, el óxido de
magnesio (MgO), compuesto por cationes 〖 Mg 〗 ^(2+ ) y aniones O^(2- ), cuya
formación puede representarse mediante la ecuación balanceada:
2Mg(s)+O_2 (g)⟶2MgO(s)
El fenómeno está respaldado por principios fundamentales de la química. En primer
lugar, la ley de conservación de la masa (Lavoisier) señala que la cantidad total de
materia se mantiene constante: la masa del magnesio consumido más la del oxígeno
involucrado equivale a la masa del óxido producido. A su vez, la ley de proporciones
definidas (Proust) establece que el MgO siempre se forma con una proporción fija de
átomos, 1:1, independientemente de la cantidad de reactivos. De manera
complementaria, la teoría atómico-molecular de Dalton explica que los átomos se
combinan en proporciones enteras y sencillas, lo cual justifica la estequiometría de la
reacción.
Desde el punto de vista de la química inorgánica, el óxido de magnesio pertenece al
grupo de los óxidos básicos, característicos de los metales. Dichos compuestos
reaccionan con ácidos para generar sales y agua, confirmando su carácter básico,
mientras que su interacción con bases fuertes no produce reacciones notables, lo cual
también se explora experimentalmente. Esta propiedad se analiza mediante indicadores
ácido-base, que son sustancias capaces de cambiar de color según la concentración de
iones 〖 H^+ o OH 〗 ^(- ) en una solución. Así, la fenolftaleína se enrojece en medio
básico, el azul de bromotimol varía de amarillo en medio ácido a azul en medio básico,
y el extracto de col morada, rico en antocianinas, permite una visualización natural del
rango de pH a través de distintos tonos cromáticos.
En un plano más amplio, esta experiencia también se relaciona con la termodinámica
química, ya que la reacción de combustión del magnesio es altamente exotérmica: libera
gran cantidad de energía en forma de luz blanca brillante y calor. Este fenómeno se
explica por la elevada afinidad del oxígeno por los electrones del magnesio y por la
estabilidad energética del retículo cristalino iónico del MgO, con una alta energía de
red.
En consecuencia, el experimento integra diversos conceptos y leyes químicas: la
conservación y las proporciones definidas de la materia, la teoría de la ionización y la
formación de compuestos iónicos, la clasificación de los óxidos según su
comportamiento ácido-base y los fundamentos de la termodinámica. Su estudio
experimental, acompañado del uso de indicadores, permite consolidar la comprensión
del carácter químico del magnesio y del proceso de síntesis de óxidos metálicos,
articulando así la teoría con la práctica en el aprendizaje científico.
Importancia de la práctica en el aprendizaje de Ciencia y Tecnología.
Para nuestro grupo, esta práctica fue muy valiosa porque nos permitió llevar a la
realidad lo que aprendemos en teoría. Al observar cómo el magnesio se transforma en
óxido de magnesio durante la combustión, pudimos comprender de forma más clara
principios como la conservación de la materia, las proporciones fijas en las reacciones,
el comportamiento ácido-base de los compuestos y el uso de diferentes indicadores
químicos y naturales.
La experiencia también nos ayudó a poner en práctica el método científico, ya que
tuvimos que observar con detalle, anotar datos, formular hipótesis y luego compararlas
con los resultados obtenidos. De esta manera, no solo experimentamos un fenómeno
químico, sino que también entendimos cómo este se relaciona con situaciones de la vida
diaria y con aplicaciones en la industria, como el uso del MgO en medicamentos,
materiales de alta resistencia o procesos químicos.
Otro aspecto importante es que la práctica nos permitió reforzar la importancia de la
seguridad en el laboratorio, aprendiendo a manipular con cuidado los materiales y
equipos, a trabajar bajo normas básicas de prevención de riesgos y a valorar la
responsabilidad en cada paso del procedimiento. Asimismo, el trabajo en grupo fue
fundamental, ya que cada integrante colaboró con distintas tareas, lo que nos enseñó a
organizarnos mejor y a comunicarnos de manera más efectiva.
3. OBJETIVOS
General:
Comprender cómo se forma el óxido de magnesio (MgO) a partir de la combustión de
una lámina de magnesio y analizar sus propiedades ácido–base a través de la
experimentación con indicadores químicos y naturales como (fenolftaleína, azul de
bromotimol y col morada).
Específicos:
Vivenciar la experiencia de observar la combustión del magnesio, registrando
los cambios visibles como la luz intensa y el residuo blanco que se genera.
Manipular y caracterizar el óxido de magnesio obtenido, explorando su
solubilidad y reacciones con agua, ácido cítrico y soluciones básicas.
Utilizar indicadores (fenolftaleína, azul de bromotimol y extracto de col morada)
para identificar de manera visual y didáctica el comportamiento ácido–base de
las soluciones.
Relacionar lo observado en el laboratorio con la teoría de los óxidos básicos,
contrastando los resultados con la hipótesis inicial.
Reconocer las dificultades y errores que pueden presentarse durante la práctica,
valorando la importancia de la seguridad, la precisión y el trabajo en equipo.
Desarrollar un cuaderno de campo con observaciones, tablas de resultados,
fotografías y conclusiones que reflejen el proceso de aprendizaje y la
importancia de la indagación científica.
4. MATERIALES Y REACTIVOS
Lista de materiales de laboratorio utilizados.
Tubos de ensayo
Mechero
Vasos de precipitación
Gotero de laboratorio
Pinza o (cuchara)
Crisol de porcelana
Gradueta
Reactivos, sustancias o muestras.
Fenolftaleína
Azul de bromotimol
Extracto de col morada
Jugo de limón
Hipoclorito de sodio
Hidróxido de magnesio
Citrato de magnesio
Lejía + oxido de magnesio
Instrumentos y equipos empleados.
Guantes
Lentes oscuros
Limones
Vaso
Exprimidor
Fosforo
Cuchillo
Tijera
Guardapolvo
Cronometro
Lápiz
Cuaderno de apuntes
5. PROCEDIMIENTO
1. Preparación inicial:
Antes de empezar, nos organizamos en grupo y verificamos que cada integrante contara
con sus equipos de seguridad: guantes, lentes oscuros y guardapolvo. Luego dispusimos
sobre la mesa los materiales y reactivos necesarios.
2. Combustión del magnesio:
Encendimos el mechero con cuidado.
Con una pinza, colocamos una lámina de magnesio en una cuchara de
combustión y la expusimos a la llama.
Observamos que al cabo de unos segundos comenzó a arder con una luz blanca
muy brillante, que duró alrededor de 10 segundos a 15 segundos.
Al finalizar, notamos que el magnesio se había transformado en un polvo blanco:
óxido de magnesio (MgO).
3. Pruebas con el óxido de magnesio y otros reactivos:
Prueba 1: Óxido de magnesio + Agua
Observación directa: Al agregar el óxido de magnesio en 50 ml de agua, la solución
se volvió turbia, indicando poca solubilidad.
Con col morada: El líquido tomó un color celeste, lo que indica un medio básico.
Con azul de bromotimol: La solución se volvió azul, confirmando el carácter
básico.
Con fenolftaleína: Apareció una coloración rosada tenue, señalando que el pH está
en rango básico suave.
Prueba 2: Óxido de magnesio + Ácido cítrico (jugo de limón)
Observación directa: Se generaron burbujas y ligera espuma debido a la liberación
de gas (CO₂).
Con col morada: La solución se tornó rosada, confirmando acidez.
Con azul de bromotimol: Cambió a amarillo, reforzando que el medio es ácido.
Con fenolftaleína: No presentó color (incolora), lo que también indica medio ácido.
Prueba 3: Óxido de magnesio + Lejía (hipoclorito de sodio)
Observación directa: La mezcla adquirió un tono gris oscuro.
Con col morada: Se observó un color amarillo pálido.
Con azul de bromotimol: El color fue azul intenso, típico de un medio fuertemente
básico.
Con fenolftaleína: Se produjo un rosado fuerte, corroborando la alcalinidad de la
solución.
4. Registro de datos:
Durante cada prueba, cronometramos los tiempos aproximados, tomamos notas en
nuestro cuaderno de campo y registramos los cambios de color de manera ordenada.
6. RESULTADOS
Observaciones cualitativas.
Durante la combustión de la lámina de magnesio, se produjo una luz blanca muy
intensa, característica de esta reacción, que llamó nuestra atención y confirmó la
liberación de energía en forma de luz y calor.
El residuo obtenido fue un polvo blanco (óxido de magnesio), con textura ligera y
apariencia similar a ceniza.
En las pruebas con agua, ácido cítrico y lejía, se observaron cambios de color distintos
al añadir los indicadores, lo que evidenció el comportamiento ácido–base del MgO en
diferentes condiciones.
Datos cuantitativos (mediciones, cálculos, tablas de resultados).
Tiempo de combustión: entre 15 a 20 segundos.
Volumen de agua utilizado en la prueba 1: 50 mL.
Indicador natural (col morada): 20 gotas por ensayo.
Indicador químico de fenolftaleína: 20 gotas por ensayo.
Indicador químico de azul de bromotimol: 20 gotas por ensayo.
Gráficas.
Prueba 1: MgO + Agua
Observaciones iniciales Indicador Cambio de Interpretación (pH)
agregado color
Agua turbia, sin reacción Col morada Celeste Medio básico (pH ~
visible 8–9)
Agua turbia, sin reacción Azul de Azul Confirma medio
visible bromotimol básico
Agua turbia, sin reacción Fenolftaleína Rosado tenue Básico suave
visible
Prueba 2: MgO + Ácido cítrico (limón)
Observaciones Indicador Cambio de Interpretación (pH)
iniciales agregado color
Espuma ligera y Col morada Rosado Medio ácido (pH ~
burbujeo 4–5)
Espuma ligera y Azul de Amarillo Confirma acidez
burbujeo bromotimol
Espuma ligera y Fenolftaleína Incolora Medio ácido
burbujeo
Prueba 3: MgO + Lejía
Observaciones Indicador Cambio de Interpretación (pH)
iniciales agregado color
Solución gris Col morada Amarillo Medio inestable, tendencia
oscura pálido básica
Solución gris Azul de Azul intenso Medio fuertemente básico
oscura bromotimol (pH ~ 11–12)
Solución gris Fenolftaleína Rosado Básico elevado
oscura fuerte
Evidencias adicionales:
Registro fotográfico de la combustión y del color de los indicadores.
7. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
1. Interpretación de los resultados
Durante la combustión del magnesio observamos una luz blanca muy intensa y, como
producto final, un polvo blanco que identificamos como óxido de magnesio. Al
disolverlo en agua no se produjo gran reacción, pero el medio se volvió ligeramente
básico, lo que se comprobó con el cambio de color de la col morada. Con el ácido
cítrico sí reaccionó de manera más clara, liberando burbujas y confirmando su carácter
básico. En cambio, con la lejía y la fenolftaleína se notaron cambios de color poco
esperados, lo que hace pensar que hubo reacciones adicionales o interferencias en la
prueba.
2. Contraste con la teoría
Según lo estudiado, el MgO es un óxido metálico de tipo básico, poco soluble en agua,
que con ácidos debe formar sales y agua. Lo que obtuvimos en la práctica coincide con
esa teoría: medio básico con agua, reacción evidente con ácido cítrico y poca
interacción con una base fuerte. Lo curioso fue el comportamiento con la lejía y la
fenolftaleína, pues los resultados no fueron los que normalmente se describen, lo que
muestra que en la práctica pueden surgir fenómenos distintos a lo esperado.
3. Posibles fuentes de error
Parte del magnesio quizá no se llegó a quemar totalmente.
Los reactivos usados (agua, limón, lejía) pudieron contener impurezas.
No contamos con material volumétrico exacto, por lo que las medidas fueron
aproximadas.
Factores del ambiente (corrientes de aire, humedad, temperatura) también
pudieron influir en el proceso.
4. Relevancia para la formación docente en CyT
Esta práctica nos permitió comprobar que aprender química no es solo verificar
fórmulas, sino también observar, interpretar y dar sentido a lo que pasa. Para nuestra
formación como futuros docentes es importante porque:
Demuestra que con materiales simples y seguros se pueden hacer experimentos
útiles.
Los indicadores naturales, como la col morada, son económicos y muy llamativos
para trabajar con estudiantes.
Enseña que no siempre los resultados coinciden al 100% con la teoría, lo cual
motiva la discusión y el pensamiento crítico.
Nos recuerda que hasta los errores o resultados imprevistos pueden convertirse en
buenas oportunidades didácticas.
8. CONCLUSIONES
1. Síntesis de lo aprendido
A lo largo de la práctica logramos comprobar experimentalmente cómo el magnesio, al
reaccionar con distintos medios (agua, ácido cítrico, lejía), presenta comportamientos
que confirman su naturaleza como metal y la formación de óxidos básicos. También
aprendimos a manejar indicadores naturales y químicos, observando cómo cambian de
color según el pH, lo cual nos permitió reforzar la teoría de ácidos, bases y sales con
ejemplos concretos.
2. Relación con los objetivos planteados
Se cumplieron los objetivos que nos propusimos al inicio:
Comprendimos las reacciones del magnesio en diferentes contextos.
Verificamos la utilidad de indicadores como la col morada y la fenolftaleína.
Fortalecimos nuestras habilidades experimentales, desde el encendido del
mechero hasta la observación y registro de resultados.
Esto demuestra que la práctica no solo fue un ejercicio químico, sino también un
espacio para desarrollar competencias de análisis, trabajo colaborativo y
comunicación científica.
3. Valor educativo y científico de la práctica
El trabajo realizado tiene un doble valor:
Científico, porque nos permitió contrastar la teoría de óxidos y reacciones
ácido–base con evidencias observadas directamente.
Educativo, porque como futuros docentes pudimos experimentar cómo
actividades sencillas, seguras y llamativas pueden despertar el interés de los
estudiantes en el área de Ciencia y Tecnología. Además, comprendimos que
incluso los resultados inesperados son valiosos, ya que invitan a reflexionar y a
mantener una actitud crítica frente a los fenómenos.
9. RECOMENDACIONES
1. Mejoras para futuras prácticas
Nos dimos cuenta de que sería bueno contar con materiales más exactos para medir
volúmenes y cantidades, ya que en nuestra práctica muchos cálculos fueron
aproximados. También creemos que sería útil repetir algunas pruebas con más calma y
en mejores condiciones de control, para confirmar los resultados que nos parecieron
extraños. Además, pensamos que llevar un registro fotográfico o en video facilitaría
analizar después los cambios de color y las reacciones observadas.
2. Cuidados de seguridad
Durante la experiencia comprobamos que es fundamental usar siempre lentes, guantes y
bata, sobre todo al quemar el magnesio, ya que la luz blanca que emite es muy intensa y
puede dañar la vista. También cuidamos de no tener contacto directo con el ácido cítrico
ni con la lejía, y vimos lo importante que es mantener una buena ventilación en el
laboratorio. Nos quedó claro que nunca se debe manipular el magnesio caliente sin
pinzas ni acercarse demasiado al mechero encendido.
3. Aplicaciones pedagógicas de lo experimentado
Como grupo sentimos que esta práctica tiene un gran valor educativo. Nos ayudó a
conectar la teoría de ácidos, bases y óxidos con algo real y visible. Descubrimos que el
indicador natural de col morada es una alternativa económica y atractiva que fácilmente
podría usarse en el aula para motivar a los estudiantes. Además, los resultados
inesperados que tuvimos se pueden aprovechar para promover la curiosidad, el debate y
el pensamiento crítico en clase, lo cual es muy valioso para nuestra formación docente.
10. BIBLIOGRAFÍA
Fuentes utilizadas para la fundamentación teórica y análisis.
Normas APA u otro formato que establezca El docente del curso.