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Capitulo 4 Sistema Nacional de Cultura

Nacional de cultura

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4.

Sistema Nacional
de Cultura

En sus orígenes, en 1992, se contempló el Sistema Nacional de Cultura como la estra-


tegia de descentralización de la cultura, que permitiría posibilitar el desarrollo cultural
y el acceso de la comunidad a los bienes y servicios culturales. Posteriormente, la Ley
397 de 1997 -Ley General de Cultura-, en su artículo 57, define el Sistema Nacional de
46
Cultura (SNCu), como “[…] el conjunto de instancias, espacios de participación y pro-
cesos de desarrollo institucional, planificación, financiación e información, articulados
entre sí, que posibilitan el desarrollo cultural y el acceso de la comunidad a los bienes y
servicios culturales.”

Desde la expedición de la Ley 397, el Sistema Nacional de Cultura se ha concebido


como una estrategia de organización y participación del sector cultural que involucra
todas las instancias públicas, privadas y de carácter mixto, instituciones y organizacio-
nes comunitarias, creadores, gestores, espacios de participación ciudadana y comuni-
dad cultural en general.

El Ministerio de Cultura se ha comprometido a descentralizar la gestión para em-


poderar a las entidades regionales y locales, de la misma manera, a potenciar la parti-
cipación e inclusión de todas las franjas de la población.
Tabla 2. Estructura del Sistema Nacional de Cultura

Conformación del Sistema Nacional de Cultura


Instancias culturales Espacios de participación Procesos

Son las responsables de la formulación, Son escenarios de concertación entre el Son el conjunto de ac- 47
ejecución y seguimiento de las polí- Estado y la sociedad civil, encargados de ciones que enriquecen,
ticas y de los planes de cultura en los liderar y asesorar a los gobiernos territo- potencian, transforman
ámbitos departamental y municipal, riales en la formulación y ejecución de las y divulgan el ámbito
las cuales obtienen su denominación políticas y la planificación de los procesos cultural, incluyendo
según la estructura orgánica de la culturales (Ley 397 de 1997, artículo 60). criterios democráti-
entidad territorial (Ejemplo: Secretaría Consejos cos, participativos y
de Cultura, Dirección de Cultura, Coor- multiculturales.
dinación de Cultura, entre otros). La ‚ Consejo Nacional de Cultura.
‚ Consejos Nacionales de las Artes y Entre los procesos del
instancia cultural del orden nacional es Sistema Nacional de
el Ministerio de Cultura. la Cultura:
‚ Danza. Cultura se destacan los
Otras instancias culturales públicas, ‚ Teatro. de:4
privadas y mixtas: ‚ Artes visuales. Desarrollo institucional.
‚ Biblioteca Nacional de ‚ Música. Planificación.
Colombia. ‚ Consejo Nacional de Medios de
‚ Museo Nacional de Colombia. Comunicación Ciudadanos y Financiación.
‚ Archivo General de la Nación. Comunitarios. Formación.
‚ Fondos Mixtos de Cultura. ‚ Consejo Nacional de las Artes
‚ Casas de cultura. y la Cultura en Cinematografía
‚ Bibliotecas públicas. (CNACC)
‚ Museos. ‚ Consejo Nacional de Patrimonio
‚ Archivos. Cultural.
‚ Cajas de compensación familiar. ‚ Consejo Nacional del Libro y la
‚ Cámaras de Comercio. Lectura.
‚ Banco de la República. ‚ Consejo Nacional Asesor de Len-
‚ Organizaciones no guberna- guas Indígenas.
mentales (ONG’s). ‚ Consejos departamentales, distri-
tales y municipales de cultura.
‚ Redes culturales de casas de cul-
tura, bibliotecas, museos, archivos,
emisoras comunitarias, entre otras.
‚ Vigías del Patrimonio.

Fuente: Ley 397 de 1997, artículo. 57 reglamentado por el Decreto 1589 de 1998, el cual define la estructura y orga-
nización del Sistema Nacional de Cultura.4

4 Actualmente existen otros procesos fundamentales para el desarrollo cultural que no son menciona-
dos en la Ley 397 de 1997 y que están relacionados con la información y la comunicación.
Herramientas para la gestión cultural pública

La institucionalidad y la población, de manera conjunta, canalizan desde el nivel local


hacia el nacional, y viceversa, sus demandas, intereses y potencialidades para contri-
buir en la formulación, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas
culturales.

4.1. Instancias culturales


Son las encargadas de liderar integralmente todos aquellos procesos que contribu-
yen al desarrollo cultural de las comunidades y a mejorar la calidad de vida de los
habitantes, mediante la formulación de políticas culturales y su ejecución a través de
planes, programas y proyectos.

Funciones de las instituciones públicas territoriales que favorecen la gestión:


• Liderar la formulación de las políticas públicas culturales.
• Dirigir la elaboración del Plan de Desarrollo Cultural.
Es importante señalar que algunos departamentos, distritos o munici-
pios asumen la responsabilidad de adelantar la formulación participativa
de su Plan Territorial de Desarrollo Cultural, el cual debe tener vida, auto-
nomía y financiación propia.
En otros casos, las entidades territoriales actúan dentro del componente
cultural que, de manera participativa, se estructuró y concertó para ser
incorporado de manera destacada al Plan Territorial de Desarrollo de la
48
respectiva administración.
• Coordinar la puesta en marcha de las políticas culturales y la ejecución
del Plan de Desarrollo Cultural.
• Propiciar la organización y fortalecimiento del sector cultural.
• Crear y apoyar espacios para la concertación interinstitucional.
• Socializar la información relacionada con el presupuesto de los recursos
propios para el sector y los provenientes de otras fuentes de financiación.
• Viabilizar la gestión y el trámite de los proyectos y apropiar los recursos
de cofinanciación.
• Ejercer la Secretaría Técnica de los Consejos de Cultura.
• Convocar al sector y realizar la rendición de cuentas.

4.2. Los espacios de participación

La Constitución Política de Colombia de 1991 en su preámbulo establece la partici-


pación de toda la ciudadanía al indicar que:

El pueblo de Colombia, en ejercicio de su poder soberano, representado por sus De-


legatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios,
y con el fin de fortalecer la unidad de la nación y asegurar a sus integrantes la vida,
convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz,
dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden
político, económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la
comunidad latinoamericana, decreta, sanciona y promulga la siguiente CONSTI-
TUCIÓN POLÍTICA DE COLOMBIA.
Sistema Nacional de Cultura

De igual manera, en el artículo 270 faculta a la ciudadanía para que intervenga ac-
tivamente en el control de la gestión pública al establecer que “la ley organizará las
formas y los sistemas de participación ciudadana que permitan vigilar la gestión pública
que se cumpla en los diversos niveles administrativos y sus resultados.”

Con este propósito es expedida en 2003 la Ley 850 por medio de la cual se regla-
mentan las veedurías ciudadanas:

Artículo 1°. Se entiende por Veeduría Ciudadana el mecanismo democrático de


representación que le permite a los ciudadanos o a las diferentes organizaciones
comunitarias, ejercer vigilancia sobre la gestión pública, respecto a las autori-
dades, administrativas, políticas, judiciales, electorales, legislativas y órganos de
control, así como de las entidades públicas o privadas, organizaciones no guber-
namentales de carácter nacional o internacional que operen en el país, encarga-
das de la ejecución de un programa, proyecto, contrato o de la prestación de un
servicio público.

Consejos nacionales, departamentales, distritales y municipales de cultura


Son espacios de amplia participación y representación para la concertación entre el
Estado y la sociedad civil, encargados de liderar y asesorar al gobierno nacional y
territorial para la articulación de la dimensión cultural al desarrollo de sus respectivas
jurisdicciones. Su papel es establecer las directrices de la política cultural en los ám-
bitos nacional, regional, departamental, distrital o municipal y planificar los procesos
culturales.

En el artículo 5 del Decreto 1589 de 1998 se definen estos espacios de participa- 49


ción como “el ámbito de encuentro de todos los actores del Sistema Nacional de Cultura
en donde se concertan las decisiones de la política y la planificación cultural nacional o
territorial y la vinculación y articulación con los demás sistemas.”

Apuestas
• Apoyar y asesorar a las autoridades territoriales y a las instituciones cul-
turales en el diseño de políticas y programas y en la formulación y ajustes
a los planes de desarrollo cultural.
• Liderar procesos de descentralización de la actividad cultural.
• Identificar y sugerir políticas para la protección del patrimonio cultural y
para estimular, fomentar y fortalecer el Sistema Nacional de Cultura.
• Establecer criterios de priorización para la asignación de recursos del
sector cultural.
• Realizar seguimiento y evaluación a la inversión en cultura en los ámbi-
tos municipal, departamental y nacional.
• Elegir los representantes para los distintos espacios del Sistema Nacional
de Cultura.
• Realizar seguimiento y evaluación a los respectivos planes de desarrollo
cultural y a los planes de acción del Ministerio de Cultura, instituciones
culturales departamentales, distritales y municipales.

También es importante mencionar que la vinculación de los espacios de participa-


ción ciudadana representados en los Consejos Municipales o Departamentales de
Cultura, es un ejemplo de cómo la institucionalidad y la sociedad pueden trabajar
conjuntamente en beneficio de los derechos culturales de la comunidad.
Herramientas para la gestión cultural pública

Consejo Municipal/Departamental de Cultura

Considerando que la participación se constituye en uno de los fundamentos de la


gestión pública en el marco de la Constitución Política de Colombia, se entiende que
los consejos municipales/departamentales de cultura son los espacios de participa-
ción para la concertación entre el Estado y la sociedad civil en el ámbito municipal/
departamental (Ley 397 de 1997, artículo 60), los cuales se encargan de liderar y aseso-
rar a los gobiernos locales en la formulación y ejecución de las políticas culturales y la
planificación de los procesos culturales.

4.2.1 Responsabilidades de los Consejos de Cultura


De acuerdo con lo que se ha descrito en relación con la gestión cultural, en los
ámbitos municipal y departamental, estos objetivos se concretan a través de
las siguientes acciones:

• Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades,


animando y apoyando procesos de convivencia social democrática que
impulsen su desarrollo y el entendimiento intercultural.
• Asesorar al gobierno local en la formulación y ejecución de las políticas,
el diseño, implementación y evaluación de la planificación del desarrollo
municipal o departamental teniendo en cuenta la dimensión cultural.
• Articular los procesos y actividades relacionados con el fomento, promo-
50 ción y difusión del patrimonio cultural y artístico del municipio o depar-
tamento, estimulando y apoyando la organización y fortalecimiento del
sector.
• Vincular y articular al ámbito municipal con los actores y espacios de
concertación de los niveles departamental, regional, nacional y los de-
más sistemas involucrados en la planificación y ejecución de procesos
culturales.
Tabla 3. Objetivos de los Consejos de Cultura

Objetivos de Ley Objetivos complementarios

Artículo 61. Ley 397 de 1997 – Ley 1) Participar en las labores de los órganos de planeación y decisión,
General de Cultura presentando propuestas para la formulación o ajustes de los planes
1. Estimular el desarrollo cultural y de desarrollo que vinculen la dimensión cultural al desarrollo del
contribuir al mejoramiento de la municipio/departamento.
calidad de vida de las comuni- 2) Apoyar y asesorar al alcalde/gobernador en el diseño e implementa-
dades en sus respectivos entes ción de las políticas culturales del municipio/departamento, teniendo
territoriales. en cuenta las políticas departamentales y nacionales.
2. Actuar como entes articuladores de 3) Participar en la elección del representante del Consejo Municipal de
las actividades relacionadas con el Cultura ante el Consejo Departamental y realizar seguimiento a su
fomento, la promoción y la difusión gestión.
del patrimonio cultural y artístico 4) Participar en la elección del representante del Consejo Municipal/
de las entidades territoriales. Departamental de Cultura ante el Consejo Territorial de Planeación
3. Promover y hacer recomendacio- municipal/departamental y realizar seguimiento a su gestión.
nes que sean pertinentes para la 5) Establecer su propio reglamento.
formulación, cumplimiento y eva-
luación de los planes, programas y 6) Elaborar su plan de trabajo.
proyectos culturales. 7) Presentar informes periódicos de avance en la gestión del plan de
4. Hacer seguimiento a la ejecución trabajo
del gasto público invertido en 8) Liderar la formulación y firma de los pactos ciudadanos por la cultura
cultura. con los aspirantes a alcaldías/gobernaciones.
Sistema Nacional de Cultura

4.2.2. Institucionalización de los Consejos de Cultura

Se dota de validez y reconocimiento institucional a los Consejos de Cultura,


mediante el acto administrativo de creación por parte de las autoridades mu-
nicipales/departamentales. Los Consejos de Cultura pueden ser creados en el
departamento por Ordenanza de la Asamblea Departamental o por Decreto
del Gobernador y en los municipios por Acuerdo del Concejo Municipal o De-
creto del Alcalde.

Si bien, cualquiera de estas opciones es válida, con el fin de brindarle un ma-


yor respaldo y continuidad al espacio de participación ciudadana, se recomien-
da la creación de los consejos por medio de Ordenanza o Acuerdo Municipal,
según sea el caso. En el acto administrativo de creación del Consejo de Cultura
se recomienda contemplar:

En los considerandos

• La Constitución Política de Colombia de 1991, preámbulo y artículos 1,


20, 70, 95 y 270.
• Ley 397 de 1997 – Ley General de Cultura, los artículos 57, 60 y 61.
• Decreto 1589 de 1998. Reglamentación Ley General de Cultura.
• Ley 850 de 2003. Veedurías ciudadanas.
En el articulado (entre otros) 51

• Creación del Consejo Municipal/Departamental de Cultura.


• Conformación según la ley y las realidades de la comunidad cultural
municipal/departamental.
• Periodo de los consejeros: determinar en años el periodo de consejeros
y el sistema de renovación, si total o la mitad de sus integrantes, de igual
forma a los Consejos Territoriales de Planeación.
• Funciones de los consejeros, según las requeridas por la ley y las
complementarias.
• Metodología para la elección y nombramiento de los consejeros. Esto es
de carácter opcional, ya puede establecerse en el reglamento interno.
• Apoyo logístico para el funcionamiento del consejo.
• Funciones de la secretaria técnica.
• Vigencia del acto administrativo.
Al momento de creación o modificación del acto administrativo de un Consejo
de Cultura, se debe notificar por parte de la autoridad cultural local a:

• A las instituciones culturales del ámbito departamental, en el caso de los


municipios.
• Al Ministerio de Cultura/Dirección de Fomento Regional (anexando co-
pia del acto administrativo).5

5 Dicho comunicado puede ser enviado de manera física a la Dirección de Fomento Regional – Ministerio de
Cultura a la carrera 8 No. 8-55 Bogotá D.C., o escaneado al correo fomentoregional@[Link].
Herramientas para la gestión cultural pública

4.2.3. Conformación de los Consejos de Cultura

Consejo Municipal de Cultura

En cada municipio hay personas, grupos u organizaciones que conforman la


comunidad cultural. La Ley General de Cultura (artículo 60) determina que el
Consejo Municipal de Cultura esté integrado por:

• El Alcalde o su representante permanente (indispensable).


• El director de la institución cultural municipal, quien ejerce la secretaría
técnica. (indispensable)
Elegidos por voto institucional
Las organizaciones e instituciones referenciadas en la Ley, elegirán entre ellas
y de forma democrática (un voto por organización) a sus representantes en el
Consejo Municipal de Cultura, así:

• Un representante de los consejos territoriales indígenas.


• Un representante de las comunidades afrodescendientes.
• Un representante del núcleo educativo.
• Un representante de las organizaciones cívicas o comunitarias (Ejemplo:
Bomberos, Defensa Civil, Club de Leones, organizaciones de mujeres, entre
52 otras).
• Un representante de las organizaciones no gubernamentales culturales.
• Un representante de las agremiaciones y asociaciones de los
comunicadores.
• Un representante de los sectores de la producción y los bienes y servicios.
• Un representante de las asociaciones juveniles en donde tengan presen-
cia y sean representativos (Consejo Municipal de Juventud, Boy Scout, Co-
lectivos de rock y hip hop, entre otros).
• Un representante de los personeros estudiantiles en donde tengan pre-
sencia y sean representativos.
• Un representante de las agremiaciones culturales de discapacitados físi-
cos, psíquicos y sensoriales.
Elegidos en asamblea general por voto popular

La secretaría técnica debe convocar abierta y masivamente a la comunidad cul-


tural e institucional (que referencia la ley), para que en asamblea abierta y por
voto popular elijan a sus representantes al Consejo Municipal de Cultura, así:

• Un representante de cada uno de los sectores artísticos y culturales


(Ejemplo: Danza, Música, Teatro, Artes Plásticas, Literatura, Audiovisuales,
Medios Comunitarios y Ciudadanos, entre otras).
Sistema Nacional de Cultura

• Representantes de las comunas y corregimientos, de conformidad con la


distribución administrativa del municipio.
• Un representante de los artesanos en donde tengan presencia y sean
representativos.
Consejo Departamental de Cultura6
En este caso, los integrantes son:

• El Gobernador o su delegado (indispensable).


• El Director de la Institución Departamental de Cultura quien ejerce la se-
cretaría técnica (indispensable).

6 Es importante destacar que en la Ley se contemplaban dos representantes más, así:


*Un representante del Ministerio de Cultura, participación que fue derogada mediante mediante la
Ley 962 de 2005 en el artículo 74 – Ley Antitrámites.
*Un representante de la Filial del Consejo de Monumentos Nacionales, participación que fue deroga-
da mediante el artículo 4 de la Ley 1185 de 2008.
Herramientas para la gestión cultural pública

• Un representante de la Asociación Nacional de Alcaldes.


• Representantes de los Consejos Municipales de Cultura según subregio-
nalización departamental.
• Un representante de los sectores de la producción y los bienes y servicios.
• Un representante de educación superior (preferiblemente de programas
de formación cultural).
• Un representante de los consejos de los territorios indígenas.
• Un representante de la comunidad educativa designado por la Junta De-
partamental de Educación.
• Un representante de los Consejos de Áreas Artísticas.
• Un representante de la Asociación Departamental de las Casas de la
Cultura.
• Un representante de las organizaciones no gubernamentales culturales
con cobertura departamental.
• Un representante de la Red Departamental de Bibliotecas Públicas.
• Un representante de las agremiaciones culturales de discapacitados físi-
cos, psíquicos y sensoriales.

Y los demás que sean necesarios y que obedezcan a la realidad de la comuni-


54 dad cultural municipal/departamental, según sea establecido en el acto admi-
nistrativo de creación del Consejo de Cultura.

4.2.4. Proceso de constitución de los Consejos Municipales y Departamen-


tales de Cultura

Dado que la entidad cultural oficial de mayor jerarquía en el municipio/depar-


tamento (llámese Casa Municipal de Cultura, Instituto Municipal de Cultura,
Dirección de Cultura, Secretaría Municipal de Cultura) ejerce la función de Se-
cretaría Técnica del Consejo, es a ella a quien le corresponde, con el apoyo del
alcalde/gobernador, liderar el proceso de conformación del Consejo Munici-
pal/Departamental de Cultura, según sea el caso.

El poder de convocatoria de la Secretaría Técnica, su dinamismo y capacidad


de liderazgo, son determinantes en la constitución del Consejo de Cultura. Ella,
en buena medida, encarna y manifiesta el peso de lo cultural en el desarrollo
del municipio/departamento y, además, representa la entidad a través de la
cual se ejecutan las políticas de desarrollo cultural en el territorio.

En el funcionamiento cotidiano del Consejo Municipal/Departamental de


Cultura, la Secretaría Técnica orienta, sirve de apoyo y actúa como soporte y
facilitador de las condiciones logísticas y operativas. Para la buena marcha del
Consejo, es de vital importancia su trabajo mediador, capaz de aprovechar e
incluso de crear las condiciones para que los demás miembros se involucren
y comprometan. Esto no significa que todo el trabajo recaiga sobre ella o que
su opinión tenga un peso mayor que el de cualquier otro miembro, pues su
función es la de convocar, recoger, motivar, dinamizar y delegar trabajos espe-
cíficos a otros miembros del Consejo o a las comisiones que se creen para su
funcionamiento.
Sistema Nacional de Cultura

Para lograr que el Consejo Municipal/Departamental de Cultura sea real-


mente una instancia de participación, representación y concertación, la en-
tidad cultural oficial municipal/departamental deberá generar mecanismos
que involucren a la comunidad. La constitución del Consejo Municipal/De-
partamental de Cultura debe ser el resultado de un proceso participativo en
el cual las potencialidades de organización de la comunidad se reconozcan e
impulsen.

Etapas del proceso de elección

a. Preparación

Dadas las dimensiones de este trabajo, se sugiere que quien dirige la institu-
ción cultural municipal/departamental lidere la creación de un grupo de apoyo
que lo acompañe durante el proceso de constitución del Consejo Municipal/
Departamental de Cultura. Dicho comité o grupo de apoyo deberá cumplir al-
gunas condiciones mínimas:

• Estar conformado por personas sin ánimo de lucro, vinculadas con el


propósito de conformar el Consejo Municipal/Departamental de Cultura
y dispuestas a ver concluida su misión una vez éste comience su trabajo.
• Contar con personas dinámicas con capacidad de liderazgo, convencidas
de la función que puede tener la cultura en el desarrollo del municipio/
55
departamento.
• Realizar sesiones de preparación y estudio de toda la normativa relacio-
nada con el tema de la cultura que haya sido expedida a partir de la Ley
General de Cultura (Ley 397 de 1997) y de la Constitución Política.
b. Capacitación

En el municipio

En este periodo no se trata simplemente de informar, sino de sensibilizar y pre-


parar a la comunidad y a las autoridades locales, para que visualicen el Consejo
Municipal de Cultura, en el contexto de una comprensión de la cultura, como
un espacio de participación, organización y decisión que ofrece la posibilidad
de construir lo que quiere ser el municipio.

En el departamento

Al igual que en el municipio, se requiere una campaña de sensibilización en


el departamento, que convoque la participación de los diversos sectores de
la cultura y las organizaciones que tienen presencia y procesos, a las comuni-
dades y autoridades, mediante la cual se difunda el Consejo Departamental
de Cultura como un órgano asesor en la formulación de las políticas, planes y
programas del sector cultural del departamento.

En esta segunda fase es conveniente

• Realizar jornadas de trabajo de sensibilización y preparación con el alcal-


de/gobernador y sus equipos de gobierno: el Consejo de Gobierno Mu-
nicipal, el Consejo de Planeación, la Junta Municipal/Departamental de
Herramientas para la gestión cultural pública

Educación, las organizaciones artísticas y culturales, las redes de bibliote-


cas, las organizaciones comunitarias, las juntas comunales, es decir, con
aquellos actores significativos para la vida del municipio/departamento.
• Diseñar e implementar estrategias de comunicación acompañadas de
una campaña educativa a través de los medios de difusión (canal de
T.V. local, emisoras, periódicos, medios virtuales, boletines escolares y
otros que existan), mediante las cuales se divulgue y afiance el propó-
sito y sentido de los espacios de participación cultural en municipios y
departamentos.
c. Constitución

En esta etapa, para ser fieles a la Ley y al mismo tiempo asumir las caracte-
rísticas particulares de cada entidad territorial, se sugiere tener en cuenta los
siguientes aspectos:

• Identificar cuáles sectores y organizaciones, señaladas por la Ley, existen


en el municipio/departamento. En los Consejos Municipales, Distritales
y Departamentales de Cultura deben estar aquellos sectores y organiza-
ciones contempladas por la Ley que realmente tengan representatividad
en la entidad territorial. Esto quiere decir que si no existe algún sector o
éste no es representativo, el Consejo debe constituirse sin él.
• Si bien la Ley es clara con relación a los miembros que conforman el
56
Consejo Municipal/Departamental de Cultura, dado que las entidades
territoriales no tienen necesariamente las mismas características, ni las
mismas instituciones y organizaciones, es muy importante identificar
aquellas personas, instituciones y organizaciones que representan las
fuerzas vivas de las comunidades y que pueden ser determinantes para
impulsar los procesos artísticos y culturales.
• En cualquier caso, el Consejo debe estar integrado por quienes realmen-
te muestren interés y compromiso con la cultura, pues se trata del orga-
nismo que representa a toda la comunidad.
• Respecto al procedimiento para llevar a cabo la elección del Consejo Mu-
nicipal/Departamental de Cultura, se sugiere que el director de la insti-
tución cultural municipal/departamental, acompañado por el grupo de
apoyo, envíe una comunicación formal a cada una de las organizaciones
existentes en el municipio/departamento que tienen asiento en el Con-
sejo. Se sugiere que esta comunicación incluya la Ley General de Cultura
(Ley 397 de 1997) y una invitación del alcalde/Gobernador animándolos
a participar.

¡Hay que tener en cuenta!

La carta dirigida a las organizaciones debe contener:

• Los mecanismos y tiempos en los que se realizará la convocatoria para la


elección de los miembros de las organizaciones o sectores representa-
dos en el Consejo Municipal/Departamental de Cultura.
Sistema Nacional de Cultura

• La solicitud de designación de su representante mediante el mecanis-


mo que cada organización o sector considere conveniente teniendo en
cuenta, en todo caso, una amplia participación en el proceso de elección.
• La petición de respuesta por escrito que contenga el nombre del repre-
sentante elegido y copia del acta de la sesión en la cual fue realizada la
elección.
• La presentación de los objetivos y funciones del Consejo Municipal/De-
partamental de Cultura frente al desarrollo de la entidad territorial.
• La lista de organizaciones convocadas.

En cuanto a aquellos miembros que son nombrados a partir de un proceso


de elección pública, como es el caso de los representantes de cada uno de los
sectores artísticos y culturales no organizados, pero que son significativos en el
municipio/departamento, se sugiere realizar una convocatoria a través de los
medios masivos de comunicación en la cual, durante un tiempo prudencial y
de manera reiterada:

• Se señale los miembros que requieren ser nombrados.


• Se determine el lugar, fecha y hora de elección.
• Se fije el tiempo y los mecanismos de inscripción para participar en la
elección.
Los representantes de los sectores y organizaciones, como su nombre lo dice, 57
no se representan a sí mismos. Es decir, son voceros, hacen eco de la voz de
aquellos a los cuales representan y, por tanto, están en el Consejo para cumplir
con su deber de poner en función del desarrollo cultural de la comunidad y,
por lo tanto, de los objetivos y las funciones de este espacio de concertación, la
riqueza y el potencial de aquellos que representan.

También, para hacer uso del derecho de expresar y velar por los intereses,
expectativas y necesidades de quienes los eligieron, para lo cual deberán es-
tablecer mecanismos permanentes de consulta, comunicación e información.

El día de la elección es necesario levantar dos tipos de acta:

a. Un acta general que contenga:

• Lugar, día, hora y número de asistentes.


• Metodología por la cual se efectuó la votación.
• Referencia de los consejeros electos mediante voto institucional.
• Datos de cada consejero electo (Nombre completo, sector al que repre-
senta, votos con los que fue elegido si aplica).
• Firma del alcalde/gobernador o su delegado permanente, representante
de la instancia cultural municipal/departamental y los consejeros electos
en la asamblea.
b. Un acta por cada área con asiento en el Consejo de Cultura, que incluya:

• Lugar, día, hora y número de asistentes.


• Área o sector artístico y cultural.
• Nombre de los aspirantes y votos obtenidos.
• Nombre y domicilio del consejero elegido con el mayor número de votos.
• Firmas de los votantes.
En aras de adelantar un proceso democrático, un asistente a la asamblea de
elección puede postularse como aspirante por un solo sector y votar por un
solo aspirante a consejero, así esta persona manifieste pertenecer a dos o más
sectores (Ejemplo: música y danza), esta persona determinará por cual sector
postularse y votar.

Para finalizar esta etapa, se sugiere que el equipo encargado de apoyar al di-
rector de la institución cultural municipal o departamental concluya su misión
en relación con la misma, inscribiendo la sesión de instalación en un proceso
de educación y formación de los miembros del Consejo.
Sistema Nacional de Cultura

Desde esta perspectiva pedagógica, la sesión de instalación debe preparar-


se para que se convierta en un evento que marque la pauta en relación con el
ser y el quehacer del Consejo Municipal/Departamental de Cultura.

Para ello, es necesario pedir mediante comunicación escrita a cada miem-


bro nombrado del Consejo, preparar la sesión de instalación con base en el
estudio cuidadoso de:

• La Ley General de Cultura - Ley 397 de 1997.


• Decreto 1589 de 1998 - Sistema Nacional de Cultura.
• Los objetivos y las funciones del Consejo Municipal/Departamental de
Cultura contempladas en el acto administrativo de creación.
• El interés específico que tenga como vocero y representante de su área,
sector u organización, en cumplir con los objetivos y llevar a cabo las
funciones encomendadas.
• El Plan de Desarrollo – Componente Cultural del municipio/departamen-
to y su Plan de Acción anual.

Estos documentos, que deben ser entregados con la carta, constituyen el pun-
to de partida del proceso de capacitación del Consejo Municipal/Departamen-
tal de Cultura que se inicia en la sesión de instalación. Adicionalmente, y para
su posterior estudio, se deben entregar copias de la normativa expedida a la fe-
cha, la cual se encuentra relacionada en el capítulo 2 del presente documento. 59

c. Instalación del Consejo Municipal/Departamental de Cultura


La autoridad cultural municipal/departamental convocará a los miembros
electos del Consejo de Cultura se recomienda proceda con el siguiente orden
del día:

• Apertura formal e instalación del Consejo.


• Lectura y reconocimiento del acto administrativo por medio del cual se
crea institucionalmente el Consejo de Cultura.
• Revisar las tareas del Consejo de Cultura.
• Determinar la metodología para la revisión, ajuste y adopción del regla-
mento interno.
• Definir el procedimiento para la elaboración de la misión y la formula-
ción e implementación del plan de trabajo.

Si se considera lo que debe hacerse para lograr una buena gestión cultural, la
definición y formulación de la misión del Consejo Municipal/Departamental de
Cultura debe apuntar a la construcción de un modelo de desarrollo desde y
para la comunidad que recoja su dinámica particular, sus sueños y aspiraciones.

A la luz de lo anterior, durante la reunión de instalación, la primera aproxi-


mación a la misión del Consejo Municipal/Departamental de Cultura puede ha-
cerse con base en una socialización o puesta en común sobre la comprensión
que cada uno de los miembros tiene de los objetivos y funciones del Consejo,
en correspondencia con los de su organización o sector representado.
Herramientas para la gestión cultural pública

La obtención de un acuerdo mínimo se puede realizar en torno a la discu-


sión sobre preguntas como:

• ¿Qué se entiende por cultura?


• ¿Cómo define la cultura la Ley 397 de 1997?
• ¿Cómo la definen en otros países?
• ¿Cómo la entenderíamos a la luz de la contemporaneidad?
• ¿Qué se entiende por “desarrollo”?
• Y entonces, ¿qué significa “desarrollo cultural”?
• ¿Cree(n) usted(es) que la cultura genera beneficios económicos para su
municipio?
• ¿Las actividades culturales generan empleo para los habitantes del
municipio?
• ¿Las actividades culturales activan la economía?
• ¿Las actividades o la riqueza cultural del municipio generan turismo?
• ¿Cree(n) usted(es) que la cultura aporta a la convivencia en su municipio?
• Indique(n) el número y el tipo de asociaciones y/u organizaciones cultu-
rales que existen en su municipio.
60
• ¿En cuáles de los siguientes sectores identifica(n) cruces o acciones con-
juntas con los planes, programas o proyectos culturales de su municipio:
turismo, educación, salud, medio ambiente, temas de género, otros?
• ¿Cuál es la actividad cultural más apreciada por los habitantes del
municipio?
• ¿Cuál es la actividad cultural menos apreciada por los habitantes del
municipio?
• ¿Qué actividades culturales quisiera(n) que hubiera en su municipio?
• ¿Cuáles necesidades y potencialidades tiene el municipio/departamen-
to en relación con lo cultural?
• ¿Cuáles ventajas se obtendrían al tener en cuenta la dimensión cultural
en el desarrollo territorial?
• ¿Qué ventajas trae la organización?
• ¿Cómo puede incidir la organización del sector cultural en la creación de
lazos comunitarios?
• ¿Por qué el municipio/departamento necesita un Consejo de Cultura?
• ¿Qué papel puede desempeñar el Consejo Municipal/Departamental de
Cultura?
• ¿Cómo crear y consolidar espacios de diálogo y entendimiento?

El resultado de estas discusiones deberá ser recogido y organizado por un pe-


queño comité conformado por miembros del Consejo Municipal/Departamen-
tal de Cultura, textos que servirán de insumo para la redacción de la misión y
Sistema Nacional de Cultura

del plan de trabajo del Consejo, el cual debe ser acogido y aprobado por cada
uno de sus miembros.

4.2.5. Secretaría técnica


Por Ley esta función está a cargo de la autoridad cultural municipal/departa-
mental. Entre sus responsabilidades más importantes se encuentran:

• Convocar a las reuniones ordinarias y extraordinarias (según el regla-


mento interno).
• Llevar el control de actas, lo que requiere contar con un archivo orde-
nado donde reposen el acto administrativo, comunicaciones y las actas
de cada una de las reuniones ordinarias y extraordinarias del Consejo de
Cultura.
• Tener el control de las reuniones, orden del día y uso de la palabra.
• Adelantar la logística necesaria que permita al Consejo de Cultura reali-
zar adecuadamente sus reuniones ordinarias y extraordinarias.
• Permitir los desplazamientos de los consejeros radicados en zonas rura-
les/municipios, que permitan su participación en las reuniones y eventos
del Consejo de Cultura.
• Presentar con la regularidad que establezca el Consejo de Cultura, los
informes de gestión en planificación y financieros que sean requeridos 61
por los consejeros.
• Facilitar la capacitación y asistencia técnica permanente a los consejeros
de cultura.
• Ser garante de la elección y efectiva participación del representante del
Consejo de Cultura en el Consejo Territorial de Planeación.
• Liderar los procesos de creación, renovación o reactivación del Consejo
de Cultura de su jurisdicción.
• Promover la articulación con los Consejos Municipales/Departamentales/
Nacionales.

4.2.6. Labores del Consejo Municipal/Departamental de Cultura


Para ponerse a la tarea de determinar cuál ha de ser el trabajo del Consejo y
cómo debe ser el desempeño de cada uno de sus miembros, es de suma im-
portancia no perder de vista que su misión deberá enmarcarse y apuntar a la
construcción de un modelo de desarrollo desde y para la comunidad que ex-
prese su propia dinámica, sus sueños y aspiraciones.

Desde esta perspectiva, después de su constitución, se sugiere que el traba-


jo inmediato del Consejo esté centrado en las acciones que se desprenden de:

• La definición de la misión.
• Las estrategias de su plan de trabajo.
• La formulación de su reglamento interno.
Herramientas para la gestión cultural pública

Antes de emprender cualquier actividad puntual, el Consejo deberá dedi-


car unas sesiones a trabajar y concertar temas con relación a los tres ante-
riores puntos. Lograr un verdadero acuerdo es de vital importancia para la
vida del Consejo, pues esto permite determinar las reglas y el horizonte de
trabajo.

Como concreción de su plan de trabajo, el Consejo se debe enfocar en:

• Las políticas culturales del municipio/departamento.


• La elaboración y el seguimiento al Plan de Desarrollo Cultural del
municipio/departamento.
• El monitoreo a los recursos de inversión en cultura.
• La elaboración de un plan de estudio y/o formación permanente
para los consejeros, en que se incluyan temas de interés y de actua-
lidad de la cultura, respecto a la gestión pública u otros aspectos.

En el desarrollo de dicho plan no puede perderse de vista que si bien un


aspecto de las funciones del Consejo tiene que ver con vigilar la ejecución
del gasto público en cultura, éste se inscribe dentro de un contexto más
amplio de compromiso y participación que lo convierte en protagonista
dinamizador de los procesos de desarrollo cultural del municipio.

62 4.2.7. Reglamento interno del Consejo Municipal/Departamental de


Cultura

El reglamento interno es el resultado de un consenso que, con base en la


misión, objetivos y funciones del Consejo, da cuenta de las condiciones
particulares que hacen posible su funcionamiento. Dado que propone las
reglas de juego que regulan las relaciones entre los miembros, este regla-
mento ha de ser de obligatorio cumplimiento.

El mismo comité que redactó la misión, puede encargarse de elaborar y


presentar al Consejo en pleno una propuesta de reglamento interno para
su discusión y aprobación. En todo caso, es recomendable que el regla-
mento interno incluya los siguientes elementos:

• Misión, objetivos, funciones y sede del Consejo Municipal/Depar-


tamental de Cultura.
• Duración, retiro, vacancia y elección de sus miembros.
• Funciones de quien preside, de la Secretaría Técnica y de las formas
de organización para el desarrollo de tareas (Nombrar comisiones
para temas específicos, por ejemplo).
• Periodicidad y mecanismos para convocar las reuniones ordinarias
y extraordinarias.
• Reglamentación del quórum deliberatorio y decisorio, y de la for-
ma de tomar decisiones.
Sistema Nacional de Cultura

• Mecanismos para reestructurar el Consejo Municipal/Departamental de


Cultura. Se sugiere que el Consejo tenga un periodo de permanencia
igual al de la administración municipal.
• Incompatibilidades e inhabilidades de los miembros del Consejo.

Se propone a este comité, y en general a cada uno de los miembros del Conse-
jo, tener en cuenta para la redacción del reglamento valores como la tolerancia
y la diversidad. Dado que el Consejo de Cultura es un grupo representativo de
la comunidad y de los diferentes sectores, refleja la diversidad de intereses y
maneras de ver la realidad que hay en los territorios. Como tal, tiene el impe-
rativo de ser un testimonio vivo de una comunidad que está aprendiendo a
personificar la tolerancia y el respeto por la diferencia, valores democráticos
que pretende incentivar en el municipio/departamento.

La clave es asumir las diferencias no como impedimentos sino como posi-


bilidades de trabajo, sin caer en el error de creer que para que exista una co-
munidad tiene que haber igualdad y armonía total. En lo que concierne a la
capacidad de voz y voto, se respetará la igualdad fundamental de los diferentes
miembros del Consejo.

4.2.8 Plan de trabajo del Consejo Municipal/Departamental de Cultura


Con base en la misión y el reglamento interno, el Consejo de Cultura determi-
nará el camino a seguir para cumplir sus objetivos y desempeñar sus funciones
teniendo en cuenta la responsabilidad social encomendada a cada uno de sus 63
miembros. El plan de trabajo del Consejo Municipal/Departamental es una he-
rramienta orientadora que busca racionalizar y organizar el trabajo.

Para su elaboración, se recomienda considerar los siguientes aspectos:

• Identificar los objetivos. Es pertinente priorizarlos teniendo en cuenta la


pertinencia, la viabilidad y el alcance de los mismos. ¿QUÉ QUEREMOS
HACER?
• Determinar las metas que se quieren alcanzar y sus respectivos respon-
sables. ¿A DÓNDE QUEREMOS LLEGAR?
• Seleccionar las estrategias para la gestión así como los actores a involu-
crar. ¿CÓMO Y CON QUIÉNES LO VAMOS A REALIZAR?
• Establecer un cronograma, que incluya los tiempos de cada actividad. El
cumplimiento de los periodos pactos es importante para garantizar una
buena gestión. ¿EN QUÉ TIEMPOS VAMOS A CUMPLIR NUESTRAS METAS?
• Fijar mecanismos de control y seguimiento. ¿CÓMO VAMOS A MONITO-
REAR NUESTRO TRABAJO?
• Identificar los recursos e infraestructuras para llevar a cabo el plan de
trabajo. ¿CON QUÉ LO VAMOS A HACER?
• Evaluar las actividades y el cumplimiento de metas y cronograma. ANA-
LICEMOS QUÉ LOGRAMOS Y QUÉ NO EFECTUAMOS PARA PROYECTAR LAS
ACCIONES FUTURAS.
Herramientas para la gestión cultural pública

El plan de trabajo, que deberá atenerse a las condiciones específicas y a las po-
sibilidades concretas del municipio/departamento, es el que dirá cuáles son los
frentes de labor. En las actividades es crucial considerar el diseño de un programa
de formación permanente para los consejeros, que contemple estudios grupales
e individuales de temas comunes o particulares asociados al sector cultural. Para
estos propósitos, también pueden aprovecharse las herramientas que ofrecen los
medios virtuales, las cuales son valiosas y de fácil acceso.

Un punto de partida del trabajo del Consejo, y a su vez del programa de formación,
es el de la formulación, seguimiento y evaluación del Plan de Desarrollo Cultural
del municipio/departamento. Al liderar este proceso el Consejo Municipal/Depar-
tamental de Cultura cumple su función de asesorar a la administración territorial.
Para que pueda desarrollar este objetivo, el Consejo Municipal/Departamental de
Cultura requiere emprender:

• Un estudio de la reglamentación expedida sobre competencias y escenarios


para lo cultural en los ámbitos municipal y departamental, principalmente
en los siguientes documentos:
∗ Constitución Política de Colombia de 1991.
∗ La Ley General de Cultura (Ley 397 de 1997).
∗ La Ley de Organización y funcionamiento de los municipios (Ley 136 de
1994).
∗ La Ley Orgánica de Presupuesto (Ley 617 de 2000).
∗ Las Leyes del Sistema General de Participaciones (Transferencias) - Leyes
64 715 de 2001 y 1176 de 2007.
∗ La Ley de Veedurías Ciudadanas (Ley 850 de 2003).
∗ El Código de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006).
∗ La Ley de Patrimonio (Ley 1185 de 2008).
∗ La Ley de Protección de Lenguas Nativas (Ley 1381 de 2010).
• Hacer una lectura y análisis del componente cultural de los diferentes planes
de desarrollo (nacional, departamental y municipal) con el fin de ver puntos
de encuentro y establecer vínculos de coordinación y apoyo.
• Para adelantar un proceso de formación en gestión cultural, la Dirección de
Fomento Regional a solicitud de los interesados y de acuerdo con las necesi-
dades, está en la capacidad de asesorar o acompañar con una capacitación
al Consejo Municipal/Departamental de Cultura en aquellos temas que con-
tribuyan al mejoramiento de su capacidad de gestión.
• La labor de los integrantes del Consejo no se agota con el trabajo en cada
sesión. Éstos deben ser encuentros para socializar el trabajo adelantado,
identificar dificultades, hacer ajustes donde se requiera y ver los logros como
experiencia ganada que son necesarios compartir y sistematizar.
• En este sentido la organización y distribución del trabajo en comisiones o
comités es de vital importancia para el logro de las metas propuestas. Per-
mite además, que el trabajo de cada consejero sea eficaz y eficiente posibi-
litando que cada uno ejerza su responsabilidad de manera coordinada al
hacerse cargo de tareas específicas. Esto requiere un aprendizaje de trabajo
en grupo, en el cual se asuman las diferencias no como impedimento sino
como posibilidades auténticas que enriquecen el trabajo.
Sistema Nacional de Cultura

Los espacios de participación le dan sentido al Sistema Nacional de Cultura y


son su componente y medio fundamental en los ámbitos local, departamental y
nacional. Les invitamos a ser ‘arte y parte’ de los Consejos de Cultura, a apoyar su
conformación y dinamización en la idea de que un sector cultural que se organiza,
participa y acompaña la gestión y toma de decisiones de la mano de la institucio-
nalidad, tendrá cada vez mayor presencia en el devenir de la cultura en su región.

La importancia de aprender a decidir en grupo


Para decidir en equipo es necesario aprender que los intereses individuales y
de grupo existen, que dichos intereses forman parte constitutiva del ser huma-
no y que son un factor dinamizador de la convivencia social. La concertación
es la condición de la decisión en grupo, se puede definir como la selección de
un interés compartido que, al ubicarlo fuera de cada uno, hace que oriente y
comprometa a todos los que lo seleccionan.

A ese interés que se ha escogido se le ponen diversos nombres: propósito,


meta, estatuto, acta, convenio, capitulación, contrato..., y cuando es una con-
certación de toda una sociedad se denomina Constitución.

Una verdadera concertación supone además, que se acepta evitar o recha-


zar los intereses y los propósitos que van en contra o en deterioro de lo que se
ha concertado. Para que la concertación sea útil para la convivencia social, es
decir que genere obligación y sirva de orientación para el comportamiento,
se requiere de la participación directa o indirecta de todos los que se van a 65
comprometer.

Cuando una concertación excluye a alguien (persona o grupo) éste no se


siente obligado y buscará transgredirla o atacarla. El grado de convivencia de
una sociedad depende de su capacidad de pactar intereses de una forma parti-
cipativa a todo nivel: familiar, barrial, veredal, regional, nacional e internacional.

Toda organización social (escuela, barrio, empresa, partido, club, grupo, en-
tre otros) es más fuerte cuando puede efectuar concertaciones sobre intereses
más elevados que comprometan, orienten y beneficien a la mayoría. Apren-
diendo a pactar en grupo se puede llegar a aprender el máximo nivel de con-
certación: concertar el interés general o bien común.

Por ser toda concertación un acto creado por el hombre, puede ser cambia-
da o modificada si los concertantes están de acuerdo con esa modificación. Por
eso toda buena concertación establece las reglas para cambiarla o modificarla
posteriormente.

4.2.9. Consejos Territoriales de Planeación


El artículo 3407 de la Constitución Política junto con la Ley 152 de 1994 (Ley
Orgánica del Plan de Desarrollo), desarrollan la normativa relacionada con los

7 Constitución Política de Colombia: “(…) habrá un Consejo Nacional de Planeación integrado por repre-
sentantes de las entidades territoriales y de los sectores económicos, sociales, ecológicos, comunitarios
y culturales. El Consejo tendrá carácter consultivo y servirá de foro para la discusión del Plan Nacional
de Desarrollo (…) En las entidades territoriales habrá también consejos de planeación, según lo deter-
mine la ley. El Consejo Nacional y los consejos territoriales de planeación constituyen el Sistema Nacio-
nal de Planeación.”
Herramientas para la gestión cultural pública

Consejos Territoriales de Planeación (CTP). Estos consejos, tanto nacionales


como territoriales, son cuerpos colegiados de carácter consultivo que actúan
como instancias de discusión en el proceso de planeación del gobierno, los
cuales están conformados por particulares provenientes de diversos sectores
y por representantes de las entidades territoriales. Los Consejos Departamen-
tales, Distritales y Municipales de Cultura tienen la representación de sus res-
pectivas jurisdicciones ante los Consejos de Planeación respectivos (Ley 397 de
1997 – artículo 60).

Los Consejos Territoriales de Planeación emiten recomendaciones u observa-


ciones puntuales sobre el articulado del proyecto del plan de desarrollo, tanto
en la parte estratégica como del plan de inversiones, según lo dispuesto en la
Ley 152 de 1994. El concepto de los Consejos Territoriales de Planeación debe
comprender:

• Verificación de la correspondencia entre los planes de desarrollo con los


programas de gobierno presentados por el alcalde o el gobernador al
momento de inscribir su candidatura.
• De acuerdo con la experiencia sobre los planes de desarrollo a escala de
las entidades territoriales, se han observado particularidades en los con-
ceptos de los Consejos Territoriales de Planeación, las cuales se detallan
a manera de ilustración.
• En algunos casos el concepto es un documento que califica al proyecto
66 del Plan de Desarrollo como favorable o desfavorable para el desarrollo
económico y social de la entidad territorial, al tiempo que formula obser-
vaciones y sugerencias sobre las políticas y objetivos del plan, desde el
punto de vista de la sociedad civil y los gremios que integran el consejo.
• En otros casos, el concepto también puede señalar aspectos concretos,
como el hecho de que la estructura del Plan de Desarrollo es incoherente
con el diagnóstico o con la parte financiera; que las metas no son medi-
bles ni cuantificables; que no es clara la organización de la parte estra-
tégica del plan; que los programas y subprogramas no guardan relación
entre sí o con respecto a la estructura del plan; que la forma como está
concebido no permitirá hacerle seguimiento, entre otras consideracio-
nes. Adicionalmente, en ocasiones, estos conceptos presentan propues-
tas para corregir las fallas detectadas.
• Además, debido a que los miembros de los Consejos Territoriales de Pla-
neación pertenecen a sectores determinados, las recomendaciones u
observaciones incluidas en el concepto técnico pueden referirse a los be-
neficios o inconveniencias que reporta el plan en esos sectores o grupos.
• En resumen, el concepto técnico del proyecto del Plan de Desarrollo que
debe expedir el Consejo Territorial, puede referirse a cualquiera de las
partes del proyecto. Tanto la profundidad como la objetividad con que
un determinado Consejo elabore el concepto técnico dependen de di-
versos factores, dentro de los cuales se destacan:
Sistema Nacional de Cultura

∗ El grado de compromiso de los consejeros con el proceso de formu-


lación del Plan de Desarrollo y el tipo de relación política entre la ad-
ministración de la entidad territorial con el Concejo Municipal o la
Asamblea Departamental, con el Consejo Territorial.
∗ El nivel de conocimiento sobre el funcionamiento de la administra-
ción de la entidad territorial y sobre conceptos básicos en materia de
planeación relacionados con la estructura y contenido del Plan de
Desarrollo. Por ejemplo: metas, indicadores, líneas de base, evaluabi-
lidad del plan, entre otros.
∗ El grado de participación de los miembros del Consejo Territorial de
Planeación en las actividades.

4.3. Instancias dinamizadoras de la gestión cultural


Tabla 4. Definición de actores culturales

Actores culturales
‚ Productores formales de bienes y servicios culturales: trabajadores
de la cultura cuya profesión es la producción cultural. En este grupo se
encuentran los pintores, cantantes, grupos musicales, orquestas, acto-
res de cine o televisión, grupos de danza, compañías de teatro, escrito-
res, comunicadores, entre otros.
‚ Productores informales de bienes y servicios culturales: son aque-
llos que, sin tener como profesión el trabajo cultural, realizan activida-
67
des o hacen producción cultural.
‚ Empresas privadas: academias de arte, casas disqueras, empresas
Son aquellas personas o insti- con áreas o secciones dedicadas a la cultura, medios de comunicación,
tuciones que, desde diferentes casas editoriales, galerías de arte, empresas relacionadas con la produc-
momentos de la gestión cultu- ción y distribución de cine, entre otras.
ral, se dedican a hacer trabajo ‚ ONG’s: organizaciones no gubernamentales dedicadas a realizar traba-
cultural: jo cultural.
‚ Instituciones públicas: museos, bibliotecas, teatros, casas de la cultu-
ra, archivos, escuelas de formación artística y cultural.
‚ Asociaciones y organizaciones que realizan diferentes clases de
trabajo cultural: son aquellas que colaboran en el periódico local, en
la emisora comunitaria o de interés público y en el canal de televisión
local, o quienes tienen un medio digital. Se incluyen en este grupo
quienes organizan fiestas y eventos populares. Acá podrían incluirse,
por ejemplo, organizaciones estudiantiles, juntas de acción comunal,
asociaciones de padres o la defensa civil.

Instancias organizativas
El mercado: las organizaciones que compran, mercadean y venden productos
culturales (bienes y servicios). El poder del mercado es tal que, generalmente,
Son aquellas de las cuales de él depende si un artista o un producto se promociona y se vende.
depende la organización y La administración pública: instituciones estatales encargadas de promover
funcionamiento de la produc- la producción, tales como el Ministerio de Cultura, las secretarías o direcciones
ción y circulación cultural. Las de cultura e institutos o gerencias de cultura del ámbito departamental como
más importantes son: municipal.
La comunidad: participa organizando, impulsando y generando producción
cultural, a veces al margen de la administración pública o del mercado.

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