EL PERDÓN HUMANO Y EL
OLVIDO
Texto: Lucas 7:41-50
¿Alguna vez alguien lo ha ofendido? ¿Acaso su cónyuge le ha
sido infiel? ¿Sus hijos lo han desilusionado? ¿Alguna persona lo
ha engañado en los negocios? La manera en que respondemos
a las experiencias difíciles de la vida afecta en forma directa
nuestro bienestar espiritual. Jeremías 29:11
Cuanto la historia de un padre que murió cuando sus hijos sólo
tenían 7 y 8 años de edad. Les dejó varias propiedades y dinero.
Pero algunos allegados a la familia engañaron a la madre y les
quitaron todo lo que tenían. En tres años estuvieron viviendo en
la pobreza y llenos de deudas.
Al ir creciendo, comenzaron a comprender lo que les habían
hecho, el niño insto a su madre a vengarse, contratando a un
abogado a fin de iniciar juicio y castigar a quienes tanto lo
merecían. A medida que crecía el rencor aumentaba.
Sin embargo, la Biblia dice: No os venguéis vosotros mismos,
amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito
está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor? (Romanos
12:19).
Él es quien imparte justicia, solo nos gusta repetir MIA ES LA
VENGANZA pero esto se refiere a que Nuestro Dios es el que va a
pelear por nosotros Éxodo 14:14. Él quiere hacerse cargo del
juicio y de nuestra situación, ciertamente Dios no necesita de
nuestra ayuda dejemos que sea él que resuelva nuestros
problemas porque él tiene cuidado de nosotros 1 Pedro 5:7
La madre de los jóvenes mencionados anteriormente siempre
citaba versículos como Romanos 12:19. Perdonó por completo
a quienes los engañaron. Aunque les llevó 20 años pagar sus
deudas, ella no quiso llenarse de amargura. La
amargura impide que las personas entiendan el propósito de
Dios en determinadas situaciones. La amargura es un cinismo
rencoroso que se traduce en una intensa discordia o aversión
hacia los demás. La biblia nos dice: "Quítense de vosotros toda
amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia". Y a
continuación nos dice cómo lidiar con esa amargura y sus
frutos, siendo "benignos unos con otros, misericordiosos,
perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a
vosotros en Cristo " (Efesios 4:31-32). Cuidado que la amargura
consume como un cáncer. Hay que olvidar la injusticia que en
algunos casos cometen contra uno. Cuando se perdona a las
personas, se experimenta esa libertad y paz en el alma.
¿Ha sido usted herido muy profundamente? ¿Acaso se ha
inundado de amargura y se niega a perdonar?
Quisiera recordarle el ejemplo de José el Patriarca hijo de
Raquel y Jacob. Lo animo a leer la historia de su vida en Génesis
37-50. Es una maravillosa porción de la Escritura. Este pasaje
nos muestra muchas valiosas lecciones sobre la importancia de
perdonar y olvidar.
La Biblia nos da varias razones por las que José pudo haber
sido un hombre rencoroso. 1. Sus hermanos lo odiaron y
vendieron como esclavo. 2. La esposa de su amo lo acusó
falsamente de un serio crimen e hizo que lo metieran en una
prisión egipcia. 3. El copero del rey le prometió ayuda pero dejó
que se pudriera en la cárcel. A pesar de todo, José no permitió
que ninguna raíz de amargura se apoderara de su vida (Hebreos
12:15).
¡Hermanos Cuántas vidas se malgastan por la amargura y la
falta de perdón! La gente se derrumba física y emocionalmente
porque rehusa perdonar a otros. Cuanto más tiempo vivamos
con rencor, tanto mayor se hará. No podemos permitir que la
amargura y el resentimiento echen anclas en nuestra alma.
Acabarán por destruirnos.
La Biblia dice: Soportándoos unos a otros, y perdonándoos
unos a otros, si alguno tuviere queja contra otro. De la manera
que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros
(Colosenses 3:13).
Luego de iniciarnos en la experiencia de perdonar a alguien, el
olvido es vital. Si por "olvidar y perdonar", alguien quiere decir
"yo elijo perdonar al ofensor por amor a Cristo y seguir adelante
con mi vida", entonces se trata de una manera de proceder
sabia y piadosa. En lo posible, debemos olvidar lo que queda
atrás y esforzarnos hacia lo que está por delante (Filipenses
3:13). Debemos perdonar a los demás "así como Dios perdonó
en Cristo" (Efesios 4:32). No debemos permitir que una raíz de
amargura brote en nuestros corazones
No obstante, si por "olvidar y perdonar" alguien quiere decir
"voy a actuar como si el pecado nunca hubiera ocurrido y vivir
como si no lo recordara", entonces podemos tener problemas.
Por ejemplo, la víctima de una violación puede decidir
perdonar al violador, pero eso no significa que ella debe actuar
como si el pecado nunca hubiera ocurrido.
Cuando nació el primer hijo de José, él lo llamó Manasés, (me
hizo olvidar), con lo que quería dar a entender que Dios le
había hecho olvidar la angustia de su juventud y la pérdida del
hogar de su padre? (Génesis 41:51). José no sólo perdonó a sus
hermanos sino que olvidó todo el mal que ellos habían
cometido contra él.
Sigamos el ejemplo de José. No permita que la amargura y la
culpa hagan nido en su alma. Perdone y olvide. Este es uno de
los secretos del cristiano para gozar de buena salud espiritual.
Canción
Dios me hizo olvidar
La historia de Amor
Se origina en la cruz del Calvario
Cuando Cristo enseño a los hombres
A perdonar
Fue injuriado y golpeado
Y fue muy maltratado
Sentenciado a muerte de cruz
Mas al hombre le amo y perdono
Dios me hizo olvidar
Las cosas que me hicieron
Dios me hizo olvidar
Y hoy soy hombre nuevo
Él me dio su amor
Y aquí hoy lo demuestro
Porque Él me hizo olvidar
Y amar que Dios tan bueno
Yo comprendí ese amor
Que me enseño el Señor
Que cuando me hagan daño
Aprenda a perdonar
El que perdona y olvida
Eses hijo de Dios
Yo he nacido de nuevo
Y ahora se perdonar y olvida
Le doy gracias a Dios
Dios me hizo olvidar
Las cosas que me hicieron
Dios me hizo olvidar
Y hoy soy hombre nuevo
Él me dio su amor
Y aquí hoy lo demuestro
Porque Él me hizo olvidar
Y amar que Dios tan bueno
Oh hermanos, amemos
Los unos a los otras
Y aprendamos amar
Aprendamos a perdonar
Dios me hizo olvidar
Las cosas que me hicieron
Dios me hizo olvidar
Y hoy soy hombre nuevo
Él me dio su amor
Y aquí hoy lo demuestro
Porque Él me hizo olvidar y amar
Que Dios tan bueno
Dios me hizo olvidar
Las cosas que me hicieron
Dios me hizo olvidar
Y hoy soy hombre nuevo
Él me dio su amor
Y aquí hoy lo demuestro
Porque Él me hizo olvidar
Y amar que Dios tan bueno