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Hamlet

La obra Hamlet, escrita por Shakespeare en 1601, narra la historia del príncipe danés Hamlet que busca vengar la muerte de su padre a manos de su tío Claudio. La obra explora temas como la venganza, la locura, el deber y la corrupción en la corte danesa a través de personajes complejos como Hamlet, Claudio y Gertrudis. Finalmente, todos los implicados en el crimen mueren en el clímax trágico excepto Horacio, quien relata los hechos.

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La obra Hamlet, escrita por Shakespeare en 1601, narra la historia del príncipe danés Hamlet que busca vengar la muerte de su padre a manos de su tío Claudio. La obra explora temas como la venganza, la locura, el deber y la corrupción en la corte danesa a través de personajes complejos como Hamlet, Claudio y Gertrudis. Finalmente, todos los implicados en el crimen mueren en el clímax trágico excepto Horacio, quien relata los hechos.

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HAMLET, PRNCIPE DE DINAMARCA

Hamlet fue escrita en 1601, cuando el gobierno isabelino estaba a punto de ser relevado por el reinado de Jacob I. En 1602 fue registrada en el Stationer's Register con la anotacin de haber sido representada por los Chamberlain's Men. Hamlet se public en cuarto sucesivamente en 1603 y 1604. La versin del segundo cuarto, bastante ms larga en extensin que la del primero, es la que se tom como base para la impresin en el Primer folio de 1623. La Inglaterra de esa poca se caracterizaba por una sociedad que se cuestionaba a ella misma, llena de crisis y conflictos. A pesar de la expansin econmica del momento (Londres se convirti en un centro mercantil y financiero muy importante) y la enorme apertura de nuevas corrientes de pensamiento, las contradicciones eran patentes en todos los mbitos de la vida inglesa. Es importante destacar que la temtica moral, filosfica y espiritual del teatro de Shakespeare est profundamente arraigada a esta realidad cotidiana. FUENTES. La tragedia de Hamlet, prncipe de Dinamarca se basa en una leyenda nrdica transmitida por viejas crnicas y sagas, que llegan a Shakespeare a travs probablemente de una antigua pieza extraviada de Thomas Kyd, inspirada a su vez en Histoires Tragiques, del francs Belleforest. A pesar de que la mayor parte de las fuentes literarias inspiradoras de Hamlet son tragedias de venganza, Shakespeare renov y transform los elementos arquetpicos de este gnero, aportndole una profundidad y riqueza que van mucho ms all de esta simple catalogacin. ESTRUCTURA. Hamlet es una tragedia en cinco actos de distinta longitud, cuyas acciones principales se distribuyen as: 1. Se presenta una Dinamarca corrupta por el regicidio. Aparece el espectro y clama venganza 2. Hamlet intenta descubrir la verdad sobre la muerte de su padre. 3. Hamlet desenmascara a Claudio a travs de la representacin de la obra teatral. 4. Es Claudio, y no Hamlet, quien toma las riendas del conflicto. 5. La venganza se consuma y la justicia se restablece. Mueren todos los implicados y slo queda Horacio para contar los hechos sucedidos. Los parlamentos estn en pentmetros ymbicos de verso blanco y los dilogos en prosa. Hamlet pronuncia siete soliloquios considerados por muchos como el verso ms sublime de William Shakespeare. En la obra podemos diferenciar tres hilos de la trama: El principal, centrado en la historia de Hamlet, el secundario que aborda la historia de Polonio y sus hijos y el externo, el de Fontinbrs, que pone un marco poltico a la obra y sirve para estructurarla en tres partes histrico contextuales, marcadas por las tres apariciones del prncipe Fontinbrs en la obra: 1. Los ejrcitos daneses al mando del Rey Hamlet toman Noruega 2. Los ejrcitos noruegos al mando de Fontinbrs atraviesan Dinamarca rumbo a Polonia 3. Fontinbrs, Prncipe de Noruega, es nombrado Rey de Dinamarca DESARROLLO DE LA ACCIN Se detallan a continuacin el esquema del contenido de los actos ya que conviene tener clara la sucesin de acontecimientos. Y no est de ms recordar que la divisin en actos y escenas no se debe a Shakespeare, sino a sus editores. Tal divisin se hizo pensando en la que establecan ciertos preceptistas y coincide slo parcialmente con el desarrollo de la obra. Acto I. Corresponde fielmente al planteamiento: Aspecto central es la aparicin de la Sombra del padre y la revelacin de su asesinato. Otros aspectos son la boda de la madre y Claudio, la cuestin de Noruega (Fortimbrs), y el

tema del amor de Hamlet y Ofelia, de lo que se habla en una escena que divide este acto en dos. Acto II. Es, en cierto, modo, un "puente" entre el I y el III. El elemento dominante es la "locura" de Hamlet. Con la aparicin de los comediantes, se prepara la representacin teatral que ocupar un puesto esencial del acto III. Acto III. Constituye, en buena medida, un clmax. Su centro es la representacin teatral: la reaccin del rey confirma su culpabilidad. Otro momento "fuerte" es el dilogo de Hamlet con su madre. En esa escena, Hamlet mata a Polonio, creyendo que era el rey. Antes ha habido otros momentos importantes: el famoso monlogo, el dilogo entre Hamlet y Ofelia, la ocasin desaprovechada de realizar la venganza Acto IV. Tambin puede considerarse un acto "puente" entre el III y el V. Hay, en cierto sentido, una atenuacin de la tensin (anticlmax). Asistimos, sobre todo, a las secuelas de la muerte de Polonio: destierro de Hamlet, etc. EI protagonista estar ausente de la escena en buena parte de este acto y pasar a primer trmino la locura y muerte de Ofelia (con sus consecuencias: furia de Laertes, con quien se confabula el rey). Acto V. Desenlace o catstrofe. Tras el regreso de Hamlet y el entierro de Ofelia, se precipita la accin a su final. Se ver cmo confluyen en la escena del duelo todas las fuerzas que se haban ido desatando. Algunas observaciones: Ante todo, cabe insistir en la densidad de la accin (aunque, paradjicamente, se trate de una obra sobre la reflexin paralizadora): continuamente pasan cosas, se suceden peripecias, lances, giros inesperados (vanse especialmente los actos IV y V). El anlisis detallado muestra el inexorable encadenamiento de las acciones (Ejemplo mximo sera el encadenamiento entre la muerte por error de Polonio, la locura de Ofelia, la furia de Laertes, la alianza entre este y el rey, etc.) A la insuperable maestra que revela esta construccin o desarrollo de la accin, se unir el admirable arte de la suspensin. Shakespeare domina todos los recursos capaces de intrigar y hasta inquietar al espectador. TEMAS En Hamlet se entrelazan variedad de temas y se plantean muchas dicotomas filosficas, entre ellas se pueden citar: la justicia y la venganza; la razn y la locura; el destino y el sentido de la vida; la apariencia y la realidad; el honor y la vileza; el deber y la obstinacin, etc. La obra patentiza la lucha entre el bien y el mal, indagando en los sentimientos y pasiones humanas. La imaginera predominante de Hamlet est en la corrupcin, el veneno, la podredumbre, la infeccin, el hedor, la descomposicin y sus correspondencias morales: impureza, injusticia, deshonestidad, indignidad, inmoralidad, disipacin, etc. Ante todo, la originalidad no estar en la accin, sino en los personajes. El drama se interioriza: lo que ms interesa es lo que pasa por dentro de Hamlet (sin que dejen de pasar cosas por fuera). Son sus dudas, sus vacilaciones y su angustia lo que estar en el centro de la tragedia y constituye su tema central, que se entrelaza con los siguientes componentes temticos: la ambicin o la sed de poder, que impulsa a Claudio al fratricidio; la infidelidad de la madre o la inconsistencia de los afectos humanos; el amor de Hamlet y Ofelia; el amor filial, unido al sentimiento del honor familiar.

Este ltimo concierne por igual a Hamlet y a Laertes. Si el deber de honrar al padre obliga a Hamlet a la venganza, su error al matar a Polonio desencadena el mismo deber en Laertes. En definitiva, en la obra se desatan y se entrelazan tremendas fuerzas opuestas: lealtad y deslealtad, fidelidad y traicin, amor y odio. Y todo ello, a veces, en un mismo personaje, originando desgarradoras contradicciones. EL TIPO DE HAMLET Partiendo de la figura del vengador, Shakespeare construye un personaje de una complejidad insospechada. Acabamos de decir que su indecisin es el centro de la obra. Su demora en vengarse es lo que fundamenta el drama. Se ha dicho siempre que Hamlet es el drama de la reflexin paralizadora, de la oposicin ntima entre reflexin y accin. Las dudas de Hamlet estarn presentes casi desde el principio y se hacen especialmente intensas en algunos momentos: en el final del acto II, en el celebrrimo monlogo del acto III (To be or not to be...), en otras escenas de los actos III y IV. El talante meditativo de Hamlet explica, por lo dems, las dimensiones que este da a su problema. El descubrimiento del alevoso crimen le lleva a sentirse en un mundo podrido: un mundo dominado por la mentira, la perfidia, la ambicin y la bajeza. Su misin conlleva algo ms que desenmascarar a los infames: se trata de restablecer un orden descompuesto, lo que alcanza proporciones inmensas, por ejemplo, en las frases con que termina el acto I: El mundo est fuera de quicio! Oh suerte maldita! Que haya nacido yo para ponerlo en orden! Todo ello desencadena en Hamlet una crisis profunda. Todo se le derrumba: pierde toda fe en el hombre, pierde el apego a la vida; hasta el amor se dira que pierde sentido para l (vanse sus dilogos y su conducta con Ofelia). El horizonte se le llena de interrogantes angustiosos a los que no encuentra respuesta. Y as cae en la ms profunda amargura. Tales sentimientos hallarn cauce en su fingida locura. En principio, es un recurso encaminado a facilitar sus planes de venganza; pero pronto se convierte en mucho ms: es un elemento capital de la construccin dramtica, que no slo le permite determinadas actuaciones sino que, sobre todo, hace posible la expresin ms amarga y agresiva de su pensamiento desengaado. Se dira que su locura es la actitud que corresponde a su sentimiento de estar en un mundo sin sentido. En cualquier caso, no nos cansaremos de admirar, en sus palabras, la deslumbrante mezcla de dislates y pensamientos profundos. OTROS PERSONAJES La madre, Gertrudis, y el nuevo rey, Claudio, son los responsables del crimen y, por tanto, de la fuente o desencadenante de la tragedia. Ella representa la infidelidad, pero llegar a cargarse de un desgarrador patetismo (final del acto III). Claudio encarna plenamente la ambicin y la perfidia; es capaz de todo para eliminar los obstculos o las amenazas (hasta hacer matar a Hamlet) ; tambin le torturan las inquietudes, pero es incapaz de arrepentimiento, aunque lo desea patticamente (acto III, esc. 3). En un plano muy distinto est Ofelia, con su delicadeza, su dulzura, su lirismo. Es por excelencia el personaje puro (frente a tanta degradacin) ; es la encarnacin del amor (frente a los odios). Y ser vctima del mecanismo desatado por la inquietud, a la vez que su locura locura real ahora y su muerte darn un impulso decisivo a las fuerzas que conducen a la catstrofe en la que su hermano desempear un papel fundamental. Laertes, por su parte, es el hijo fiel y el hermano a quien el destino otorga tambin el papel de vengador (vengador contra vengador). De carcter fogoso y cegado por el dolor y la furia, ser fcilmente arrastrado a la complicidad con el rey. Pero, al final, vencer lo que en l hay de noble, aunque demasiado tarde. En todos estos casos, se trata de criaturas vivas, dotadas de rasgos individualizadores, en lo que se muestra la fuerza de Shakespeare para animar a sus personajes.

De menor relieve son otras figuras. En polos opuestos estarn Horacio, el fiel amigo, y los arteros Rosencrantz y Guildenstern. Aunque episdicos, son inolvidables los dos sepultureros. Y Polonio, ridculo como algn otro personaje, introduce el tpico contrapunto cmico. LA FILOSOFA" DE HAMLET Antes nos hemos referido a la concepcin de la vida del protagonista. Conviene insistir en la carga de ideas que ofrece la obra. Hay una filosofa o visin del mundo que va desgranndose en frases a lo largo de la obra y que halla expresiones imborrables en algunos pasajes. He aqu las ideas principales. El mundo es un caos sin sentido, dominado por las pasiones y los engaos. Los hombres intentan vanamente ser felices; son pobres juguetes de la Naturaleza, arrastrados por fuerzas que los desbordan. El tiempo lo destruye todo a su paso: belleza, afectos... Y as, la vida est marcada por la caducidad y la inconsistencia. La muerte omnipresente en toda la obrasera deseable, pero el ms all parece terriblemente incierto. Advirtamos que es arriesgado atribuirle a Shakespeare esta concepcin de la vida: son las ideas de su protagonista; por tanto, no deben considerarse sino como elementos integrantes de la atmsfera dramtica de la obra. Lo cierto, sin embargo, es que nos ponen ante una concepcin desengaada de la vida que se corresponde muy bien con aquella poca incierta (y que anticipa, para nosotros, lo que ser la concepcin de ciertos escritores barrocos). En cualquier caso, Hamlet es considerado como el prototipo del drama de ideas. Pero debe subrayarse que las ideas aparecen aqu perfectamente encarnadas en los personajes y en la accin. Y se trata, por lo dems, de una obra de accin densa. EL QUEBRANTAMIENTO DE LAS UNIDADES. ESPACIO Y TIEMPO Como sabemos, el teatro shakesperiano surge al margen de las reglas clsicas. Acabamos de sealar, junto a la accin principal, unas acciones secundarias, aunque subordinadas a aquella. Pero el desbordamiento de las unidades clsicas es evidente en cuanto al espacio y el tiempo. No hay unidad de espacio. Alternan digamos exteriores e interiores. Y dentro del mismo castillo de Elsinor pasamos de unas estancias a otras con la mayor movilidad, con la mayor libertad: todo al servicio de lo que pida la accin. An ms llamativa puede resultar la despreocupacin por el tiempo de la accin. Su transcurso es curiosamente impreciso. Se dira que al autor le interesa el encadenamiento de las acciones, pero no su exacto desarrollo cronolgico. Incluso es difcil encajar ciertas acciones en el tiempo: mientras algunas las principales se suceden con aparente rapidez, otros personajes hacen largos viajes (y hasta una guerra en Polonia...) OTROS RASGOS DE LA TRAGEDIA SHAKESPEARIANA Si, en muchos aspectos, Shakespeare se sale de los moldes de la tragedia clsica, en otros su obra responde a las ms puras races de la tragedia. Veamos rasgos de lo uno y lo otro. El destino o la fatalidad (la anank de los griegos, el fatum de los romanos) tienen un peso abrumador en la obra. El destino me llama a voces, dice Hamlet en el acto I. Y ya hemos aludido al encadenamiento inexorable de causas y efectos que arrastran al protagonista. Una manifestacin de este tema es el papel que desempean los augurios funestos (desde el comienzo) y otros presagios de la catstrofe, hasta los angustiosos presentimientos de Hamlet cerca ya del final (acto V, esc. 3). Tambin hallaremos en la obra el caracterstico pathos trgico: el hondo patetismo y el sufrimiento que marca al mundo humano de Hamlet y que, como sabemos, alcanza proporciones angustiosas en el protagonista. En nombre de ese pathos, Shakespeare no retroceda ante lo que los autores neoclsicos (no as los griegos) consideraran excesos (ej.,

la acumulacin de muertes). Pero el teatro isabelino se orientaba a sacudir la sensibilidad de un pblico acostumbrado a espectculos fuertes y hasta truculentos, a la violencia y a la sangre. Tampoco se evita en nombre de la verosimilitud la presencia de lo sobrenatural (o lo maravilloso). No har falta sealar el papel de la Sombra, o espectro del rey asesinado. En franca oposicin con la preceptiva clsica est, como se sabe, la presencia de elementos cmicos. Es el llamado comic relief (literalmente, respiro o alivio cmico), que constituye un original contrapunto de la accin trgica. Concierne esta veta cmica a ciertos personajes ridculos (Polonio, p.e.); mayor alcanceadquiere con los dos sepultureros (dos clowns), que se enfrentan con los temas ms graves como oponindoles un espejo deformante, irnico. Pero donde esta veta humorstica cobra una dimensin asombrosa es precisamente en la locura de Hamlet. l mismo dice en cierto momento que desempea el papel de bufn, con lo que dicho papel ya lo apuntamos queda elevado a una superior altura. Y con ello se da entrada a ese humor amargo, con perfiles de stira desengaada, que constituye la mxima expresin de la convivencia entre lo trgico y lo cmico. ESTILO Aparte lo sealado sobre el arte de la construccin dramtica y el diseo de personajes, hemos de atender al puro arte de la palabra en el dilogo (y en los monlogos). En los dilogos, se apreciar la variedad de registros que Shakespeare utiliza (desbordando, una vez ms, el ideal clsico de la unidad de estilo). El lenguaje ms solemne alternar con el familiar y hasta con el crudo exabrupto. Es notable la variedad de tonos que puede observarse en la expresin de los sentimientos: desde la mxima intensidad (en ciertas manifestaciones del odio o de la amargura) a la mayor delicadeza (pensemos en Ofelia, por ejemplo). Volvamos a aludir a la convivencia del tono cmico con el trgico. Y nunca se pondr bastante de relieve, en las expresiones de la locura (la fingida de Hamlet y la real de Ofelia), lo que podramos llamar una potica del absurdo, de una originalidad tal que se anticipa al irracionalismo potico de nuestro siglo. Subrayemos tambin el arte del monlogo. Los monlogos aparecen situados certeramente en el desarrollo dramtico. Sin olvidar el soliloquio del rey (III, III), merecern toda nuestra atencin los varios monlogos de Hamlet: el del acto III (Ser o no ser...) es uno de los grandes momentos de la dramaturgia universal. En conjunto, cabe sealar dos grandes vectores en el arte de la palabra que resplandece en la obra: la profundidad de pensamiento y la belleza de la expresin. Lo primero relacionado con lo dicho sobre la filosofa de Hamlet se manifiesta en troquelaciones famosas: se dice que Hamlet es la obra que ms citas ha proporcionado a los ingleses; en ella abundan, en efecto, frases lapidarias, como mximas o aforismos... Ello es inseparable de la belleza de la expresin. El lirismo est omnipresente: los parlamentos aparecen continuamente esmaltados con las ms deslumbrantes imgenes. Es inagotable la capacidad creadora de ese gran poeta que es Shakespeare.

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