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4to RESUMEN

El documento aborda la clasificación de los contratos según diferentes criterios, incluyendo requisitos de validez, contenido e interpretación. Se describen tipos de contratos como consensuales, solemnes y reales, así como contratos de adhesión, mutuo acuerdo y otros. También se discuten los vicios del consentimiento, la nulidad de los contratos y la extinción de obligaciones, finalizando con una explicación del contrato de venta y sus elementos esenciales.

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4to RESUMEN

El documento aborda la clasificación de los contratos según diferentes criterios, incluyendo requisitos de validez, contenido e interpretación. Se describen tipos de contratos como consensuales, solemnes y reales, así como contratos de adhesión, mutuo acuerdo y otros. También se discuten los vicios del consentimiento, la nulidad de los contratos y la extinción de obligaciones, finalizando con una explicación del contrato de venta y sus elementos esenciales.

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FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y JURÍDICAS

LICENCIATURA EN DERECHO

Asignatura:
Derecho De los Principales Contratos.

Tema
4to Resumen

Facilitador
DRETSI ONAIRA SUBERVI PEREZ

Participante
MAT. 202100353 Luis Reyes

26 de junio, 2024
Santo Domingo, República Dominicana
Clasificación de los contratos.
Dada la diversa gama de operaciones que conllevan la formación de contrato
se hace imposible establecer una clasificación; para agruparlos se ha hecho
tomando cuatro condiciones:
• Requisitos de validez en cuanto a la forma.
• Requisitos de validez en cuanto al fondo.
• En cuanto a su contenido.
• En cuanto a su interpretaci6n.
A.- Según los requisitos de validez en cuanto a la forma los contratos se
clasifican en:
• Contratos consensuales.
• Contratos solemnes.
• Contratos reales.
Los contratos consensuales: Son aquellos que· para su perfección es
necesario únicamente el consentimiento de las partes contratantes y para su
validez no es necesaria ninguna formalidad.
Los Contratos solemnes: Estos para su validez, además del consentimiento,
es necesario el cumplimiento de cierta formalidad o requisito: Este requisito lo
constituye la intervención de un notario. Existen cuatros contratos solemnes:
• El contrato matrimonial:
• La hipoteca
• La donación
• La subrogación convencional.
Los contratos reales: En estos contratos además del acuerdo de las partes es
necesario para su formación el requisito de la entrega de la cosa. Los contratos
reales son cuatro:
• El préstamo de uso o comodato.
• El préstamo de consumo.
• El depósito.
• La prenda.
El préstamo de uso o comodato: es un contrato por el cual una persona, el
prestador, le entrega a otra, el prestatario, para que se sirva de ella, ya sea a
título gratuito una cosa no fungible que deberá ser devuelta.
El préstamo de consumo: es el contrato por el cual una persona, el mutuario
se obliga a devolver a otra, el mutante, una cosa semejante a la cosa
consumible y fungible que se le hay entrega para su uso.
El depósito: Conforme el Vocabulario Jurídico de Henri Capitán, es un
contrato por el cual una persona recibe una cosa mueble perteneciente a otra,
con el cargo de guardarla y restituirla cuando el depositante la reclame.
La prenda: Es el contrato por el cual el deudor entrega al acreedor la posesión
de una cosa mueble, en seguridad de la deuda y que da derecho al acreedor
para conservar esa cosa hasta el pago o, si este no se efectúa, hacerla vender
y cobrarse sabre el predo a los demás acreedores.
B- clasificación de los contratos según los requisitos de validez en cuanto al
fondo. En requisito de fondo, esencial para la formación del contrato, es la
voluntad de los contratantes. Estos contratos son cuatro:
 Contratos de adhesión.
 Contratos de mutuo acuerdo.
 Contratos colectivos.
 Contratos individuales.
C- clasificación de los contratos según su contenido el contenido del contrato
es el conjunto de los derechos que nacen del contrato. A su vez para
clasificarlos hay que tomar en consideración:
Según la reciprocidad o lo no-reciprocidad de las obligaciones que nacen:
 Sinalagmáticos y unilaterales.
Según el fin perseguido:
 A título gratuito

 a título oneroso

 conmutativos

 Aleatorios.

Según la duración del cumplimiento de las obligaciones:


 Instantáneos.
 Sucesivos.
Contratos sinalagmáticos o bilaterales: según el artículo 1102 del Código
Civil, son aquellos en que los contratantes se obligan recíprocamente, los unos
respectos de los otros.
Estas es la misma definición que encontramos en el Vocabulario Jurídico de
Henri Capitant. Pág. 162. ejemplo la venta y la locaci6n.
Contratos unilaterales: Se encuentra enmarcados en el artículo 1103 del
c6digo civil, aquellos en que una de las personas está obligada, respectos de
otras sin que por partes e estas últimas se contraigan compromisos, ejemplo la
donación.
Contratos a título gratuito: Son aquellos contratos en los cuales una persona
dispone de sus bienes sin contrapartida.
Contratos a título oneroso; el artículo 1106 del C6digo Civil establece que el
contrato a título oneroso es aquel que obliga a los contratantes a dar o hacer
alguna cosa.
Contratos conmutativos: Cuando cada una de las partes se obliga a dar o
hacer una cosa que se considera equivalente de lo que hace o da el otro
contratante.
Contratos aleatorios: es el contrato por el cual la equivalencia consiste en
eventualidades de ganancias o pérdidas para cada uno de los· contratantes,
dependiente de un suceso incierto por ejemplo los contratos de apuesta, de
lotería.
Contratos sucesivos: Son aquellos contratos que para su cumplimiento
exigen cierto lapso en el tiempo ejemplo contratos de arrendamiento, de
sociedad, contratos de trabajo.
D.- En cuanto a su interpretación los contratos se clasifican:
Contratos nominados: son aquellos contratos en los que sus reglas están
concretadas de manera supletoria, a veces incluso imperativas por el
legislador, ejemplo compraventa, permuta, arrendamiento sociedad, seguro.
Contratos innominados: Aquellos contratos que no son objeto de ninguna
reglamentación legal bajo especial denominación.
Requisitos para la formación de los contratos.
Conforme el articulo 1,108 del Código Civil de la Republica Dominicana,
estable cuatro condiciones esenciales para la validez de una convención; los
cuales son a saber:
 El consentimiento de la parte que se obliga.
 Su capacidad para contratar.
 Un objeto cierto que forme la materia del compromiso.
 Una causa licita en la obligación.
El Código Civil de la Republica Dominicana, nos da una definición de lo que es
el consentimiento, estableciendo en el artículo 1109 que no hay consentimiento
valido si ha sido dado por error, arrancado por violencia o sorprendido por dolo.
En cuanto al consentimiento: el acuerdo de voluntades no se manifiesta
concomitantemente sino que una de las partes dirige una oferta y el
destinatario de la oferta la examina y después de examinarla la puede
rechazar o aceptar, si la acepta el consentimiento es perfecta y el contrato
queda formalizado.
interpretación de los contratos: interpretar un contrato es determinar el
sentido y alcance de las cláusulas que contiene, lo cual no puede ser
abandonado a la voluntad de las partes, correspondiendo a la autoridad
judicial, abocarse a las labores de interpretación.
Según lo que dispone el articulo 11 7 del C. C. cuando una cláusula del
contrato es sustento le de doble sentido, se le debe más bien entenderla en
aquel en que pueda tener algún efecto, que en el sentido en que no podría
producir ninguno.
En ese mismo sentido el artículo 1158 del mismo Código dice que las frases
que pueden interpretarse en doble sentido, deben Considerarse en aquel que
se halle más conforme con la materia del contrato.
De conformidad con el artículo 1160 de la misma norma, en un contrato se
insertan cláusulas que son usuales en cada tipo de contrato, cuando se omitan
deben ser suplidas por el juez.
Ineficacia de los contratos
4.1 inexistencia, nulidad y anulabilidad: causas y efectos.
Cuando no se llena uno de los requisitos exigidos para la formación de un
contrato, este es nulo, ya sea de nulidad absoluta o de nulidad relativa.
La nulidad es absoluta cuando sanciona la inobservancia de los requisitos de
forma exigidos para la validez del contrato solemne porque falta un elemento
esencial.
Los vicios del consentimiento están sancionados con la nulidad relativa de
protección.
La ausencia de voluntad, cuando resulta del estado intelectual del contratante
se sanciona con la nulidad relativa; sin embargo, la falta de consentimiento que
es la consecuencia de una falta de concordancia entre las voluntades de los
contratantes, lleva consigo la nulidad absoluta.
Las incapacidades de obrar tienen por fin la protección del incapaz, por eso el
incapaz es el (mico con poder para demandar la nulidad; se trata de una
nulidad relativa; por excepción para proteger a la familia y por motivo es de
moralidad, las donaciones hechas a un incapaz no autorizado, y la convención
matrimonial que haya celebrado irregularmente son nulas d nulidad absoluta.
Según su fundamento las incapacidades de goce entrañan la nulidad absoluta
o relativa.
La ilicitud del objeto y la ausencia de objeto, al igual que la ilicitud y la ausencia
de causa; dan origen a la acci6n de nulidad absoluta La acción en nulidad
relativa no se concede, sino a la persona que la ley cree proteger, por el
contrario, la acción de nulidad absoluta se otorga a toda persona que encuentre
interés en ello.
La acción de nulidad relativa se extingue por la confirmación, mientras que la
nulidad absoluta no se subsana.
4.2 Confirmación de los contratos.
La confirmación es el acto por el cual una persona hace que desaparezcan los
vicios del contrato cuya nulidad habría podido invocar. Constituye una renuncia
a la acción de nulidad relativa de rescisión. Es un acto jurídico unilateral por lo
tanto el acuerdo de la otra parte es indiferente para su validez.
El acto nulo, de nulidad relativa, es susceptible de ser confirmado por la
renuncia del contratante a la acción de nulidad relativa de rescisión con que se
beneficia.
Cuando el acto está viciado de nulidad absoluta, los contratantes no tienen más
recursos que crear un acto nuevo, de común acuerdo, pero esto no será un
acto de confirmación, sino un nuevo contrato dentro de los requisitos regulares
que no hará renacer el contrato nulo y sus efectos se producirán para el future.
La confirmación requiere de ciertos requisitos para su validez:
1. El acto debe ser anulable, estar viciado de nulidad relative o ser rescindible.
2. El autor de la confirmación debe tener conocimiento precise del vicio que
afecta al acto, y la intención de subsanarlo. La prueba del conocimiento y de la
intención está sometida reglas estrictas; y
3. La confirmación debe producirse en momento tal, que este en si misma
exenta de vicios, especialmente del vicio que haya de borrarse.
La confirmación puede ser tacita o expresa. Entre las partes, la confirmación,
además de hacer el contrato inatacable por la desaparici6n de la nulidad, obra
retroactivamente:
el contrato se considera coma valido y como si hubiera producido todos sus
efectos desde el principio.
4. VICIOS DEL CONSENTIMIENTO
El consentimiento puede ser afectado por error, violencia, dolo, lesión y por la
incapacidad. En cuanto al error tenemos tres categorías de errores:
 Error obstáculo.
 Error Nulidad.
 Error indiferente.
Error obstáculo no solo vicia el consentimiento, sino que lo destruye, por
ejemplo, el error que recae sabre a la naturaleza de la operación, es el caso de
que una persona entendía que entregaba la cosa a título de arrendamiento
mientras el otro contratante entendía que la recibía a título gratuito.
El error relativo a la Existencia o la identidad del objeto por ejemplo una
persona cree que compra un libro original cuando en realidad lo que le vende
es una copia del libro.
La violencia: es la compulsión ejercida sobre una persona para determinarla a
celebrar un acto, y que vicia su consentimiento. Constituye un vicio del
consentimiento cuando es injusta y de naturaleza tal que pueda impresionar a
una persona razonable. Existe la violación mora y la violencia física. La
violencia vicia el consentimiento; afecta a todas las convenciones y las
declaraciones de voluntad unilaterales, pude provenir de un contratante o de un
tercero.
La Lesión: es el perjuicio que se experimenta por la celebración de un contrato
conmutativo, cuando por causa de un error de apreciación o bajo la presión de
las circunstancias, se acepta cumplir una prestación de valor superior al de la
que se recibe. La lesión solo vicia de nulidad ciertos contratos (venta de un
inmueble, Codigo Civil, Art.1674). Este artículo 1674 dice·· Si el vendedor ha
sido lesionado en más de las 7/12 partes en el precio de un inmueble, tiene
derecho a pedir la rescisión de la venta, aunque haya renunciado
expresamente a esa facultad en el contrato, o declarado que hacia donación de
la diferencia de precio:
El Dolo: son las maniobras empleadas por una persona con el fin de engañar a
otra y determinarla a otorgar un acto jurídico.
Se llama así a todo engaño cometido en la celebración de los actos jurídicos. El
dolo puede ser de dos tipos que son las siguientes:
Dolo incidente: el dolo que sin determinar a una persona a que otorgue un
acto jurídico, la lleva empero a aceptar condiciones más onerosas.
Dolo principal: el que viciando la voluntad de una persona la determina a
otorga un acto jurídico.
La incapacidad: es la ineptitud para gozar de un derecho. incapacidad de
goce: “A si las personas condenadas a penas criminales perpetuas son
incapaces de disponer y recibir a título gratuito, o para ejercerlo por sí mismo, o
sin asistencia o autorización.
La Extinción de las Obligaciones. –
Las obligaciones se pueden extinguir de diferentes maneras:
 Por el pago
 Por consignación
 por la compensación
 Por la Confusión
 Por la Novación
 Por la condenación
 Por Extinción de la cosa debida
El pago es el cumplimiento de lo que uno se ha obligado a dar o hacer. Cuando
la obligación es de hacer consiste en hacer la cosa que uno se ha obligado
hacer. Cuando la obligaci6n es de dar consiste en la traslaci6n de la propiedad
de esta cosa.
La novación es la sustitución de una nueva deuda a otra de antigua. Esta
queda extinguida por la nueva es por esto que la novaci6n se cuenta dentro los
modos de extinguir una obligación.
DEL CONTRATO DE VENTA
La venta es un contrato por el cual una persona, el vendedor, transmite
un derecho a otra persona, el comprador, que se obliga a pagarle un
precio en dinero.
La venta es un contrato consensual, por consiguiente, transmite por el
solo consentimiento de las partes la propiedad y los riesgos. Sin
embargo, las partes pueden limitar la transferencia d la propiedad y/o
los riesgos mediante la modalidad de la condición.

La cosa y el precio son elementos esenciales en el contrato de venta. La


cosa debe estar en el comercio; puede ser un derecho real, un derecho
de crédito o una cosa vendida debe tener una existencia presente o
futura, pero debe tenerse en cuenta que en este último caso no se trata
de un contrato aleatorio. La cosa debe ser determinada o determinable.

El precio debe ser determinado o determinable, además de ser serio: el


precio simulado o irrisorio es causa de nulidad del contrato. Las partes
pueden estipular una escala móvil para la determinación del precio.

El precio de la cosa vendida debe pagarse en dinero.

Cuando la venta tiene por objeto cosas genéricas, los riesgos están a
cargo del vendedor. En efecto, se trata de cosas que solo han sido
determinadas en cuanto a su género, pero de cuya individualización no
existe verdadero acuerdo sino hasta que se pesan, se cuentan y se
miden, lo cual ocurre generalmente en el momento de la entrega (Art.
1585).
En la venta de cosas genéricas la propiedad no se transmite sino hasta
la individualización: desde ese momento deja de ser genérica y se
convierte en cuerpo cierto.

Cuando la venta se hace bajo ensayo (venta de cosas que se prueban y


venta de cosas conforme a muestras), se supone que ha sido hecha
bajo condición suspensiva (Art. 1587).

La falta de entrega de la cosa faculta al comprador a reclamar la


resolución de la venta (Art. 16-10), la cual debe ser pronunciada
judicialmente, salvo cláusula de pacto comisorio inserta en el contrato.

El comprador, el algún caso, tiene también la facultad de adquirir de


otras personas la misma cosa y pedir el vendedor que no entrego,
cualquier diferencia de precio que resulte del reemplazo (Art. 1114), todo
sin perjuicio de hacerse abonar las reparaciones por cualesquiera danos
y perjuicios que le haya producido la falta de entrega o la entrega tardía
(Art. 1611)

Las arras son la suma que abona el comprador en el momento de la


formación del contrato; las pierde si no cumple su obligación; las recibe
dobladas si el incumplimiento se debe al vendedor. Las arras no deben
ser confundidas con las entregas a cuenta. Estas son parte del precio de
venta, un avance pagadero al momento de la formación del contrato.

El comprador puede hacer una "declaración de encargo", es decir dar


mandato a un representante para que compre por el sin que este
designe a su mandante. Debe estipularse en el contrato el plazo dentro
del cual el encargado debe revelar el nombre de su encargante; si no
revela el nombre de su mandante, el encargado queda obligado a
cumplir el contrato.

El Art. 1599 del Código civil establece la nulidad de la venta de la cosa


ajena cuando el comprador ignora que la cosa era de otro. Sin embargo,
la venta de la cosa ajena no es nula más que si recae sobre un cuerpo
cierto y en el caso de que el verdadero propietario de dicho cuerpo cierto
no ratifique el contrato.

El error en la venta es causa de nulidad. Puede haber error acerca de la


sustancia de la cosa y acerca de la persona.

El dolo puede ser causa de nulidad del contrato, sin embargo, se


requiere que este dolo haya sido determinante y sobre las cualidades
sustanciales de la cosa, sin el cual el comprador no habría contratado.

Las partes pueden introducir una cláusula de pacto comisorio, con el


propósito de resolver el contrato por incumplimiento del comprador, sin
la intervención del tribunal.

Las partes pueden acordar que la transmisión de la propiedad se


verificara cuando se complete el pago; pueden derogar la regla "res perit
domino" y poner los riesgos a cargo del vendedor hasta la entrega.
Pueden disponer un lugar distinto para el pago y para la entrega y
determinar quién corre con los gastos de esta.

En caso de venta con pacto de retro, esta facultad debe ser indicada en
el contrato. El plazo máximo para ejercer la facultad es de cinco años. El
transcurso del plazo hace que el vendedor pierda la facultad y que la
venta se considere pura y simple.

La nulidad de la venta de la cosa ajena no se produce más que si el


comprador hubiera creído que la venta lo convertía inmediatamente en
propietario. Si hubiera adquirido una cosa genérica o una cosa futura,
importaría poco que el vendedor fuera propietario o no; puesto que tal
venta no es traslativa del derecho de propiedad.

La nulidad de la venta de la cosa ajena es relativa; solo el comprador


puede invocarla. Esta nulidad se subsana por medio de la confirmación
hecha por el verdadero propietario, o por la adquisición por el vendedor,
luego de la venta, de la propiedad de la cosa vendida, con lo que se
convalida retroactivamente el contrato.

De la Ley 483 Sobre Ventas Condicionales de Muebles del 9de


noviembre de 1964. La venta condicional de muebles no transfiere el
derecho de propiedad sino hasta que el comprador haya pagado la
totalidad del precio. Es nula toda cesión o traspaso que haga el
comprador sin el consentimiento del vendedor, incluso los contratos de
empeño.
Del contrato de arrendamiento
EI arrendamiento de cosas es un contrato por el cual una de las partes
se obliga a hacer que el otro goce de una cosa durante cierto tiempo, y
mediante un cierto precio que esta se obliga a pagarle (Art. 1709)

El arrendamiento de obras es un contrato por el cual una de las partes


se componerte a hacer una cosa para la otra, mediante un precio
convenido entre ellas (Art. 1710). El arrendamiento es un contrato
consensual.

La cosa arrendada puede ser mueble o inmueble. El arrendamiento es


un contrato oneroso: el precio es de la esencia del contrato. No es
necesario que el precio este determinado; basta con que sea
determinable. No es necesario que el precio se pague en dinero.
Además, puede ser pagado en fracciones periódicas o globalmente, al
término o al inicio del contrato.

El arrendamiento no es rescindible por lesión. Pero si el precio es


irrisorio o vil, el contrato debe recibir la clasificaci6n de préstamo de uso
o comodato, o bien, ser declarado nulo. Las cláusulas que indiquen el
pago en moneda extranjera son nulas. El derecho de arrendamiento es
un derecho mobiliario, por consiguiente, puede ser dado en prenda,
salvo que se obliga expresamente en el contrato.

Las partes pueden derogar la obligación de información a cargo del


arrendador. Las partes deben indicar en el contrato el uso que se le dará
a la cosa arrendada.

Reglas relativas al alquiler de muebles


Puede dar en alquiler la persona que tenga en su poder un bien mueble:
propietario o usufructuario. Solo puede recaer el arrendamiento sobre
cosas no fungibles o consideradas como tales por las partes. En el
arrendamiento de muebles es válida la cláusula de pacto comisorio.

El alquilador debe al inquilino garantías por los daños que causen los
vicios ocultos de la cosa, a menos que se estipule la irresponsabilidad
del alquilador. El inquilino, además de pagar el precio, debe usar la cosa
según su destino, conservarla y devolverla en buen estado. Responde
de los deterioros causados por su culpa.
Del contrato de préstamo
El préstamo es un contrato por el cual una persona, el prestador entrega
a otra, el prestatario, para que se sirva de ella, ya sea a título gratuito
una cosa no fungible, ya sea a título gratuito u oneroso, una cosa
consumible y fungible. El préstamo es un contrato real: solo se produce
con la entrega de la cosa. Sin embargo, el consentimiento de las partes
es esencial; las promesas de préstamo crean a cargo del prestador la
obligación de entregar. Existen dos clases de préstamo: el préstamo de
consumo o mutuo, y el préstamo de uso o comodato ·

El prestador tiene dos obligaciones accesorias: a) indemnizar por las


daños causados en razón de los vicios que el conociera y no haya
prevenido al prestatario, y b) advertir al prestatario sobre el correcto uso
de la cosa, si su empleo implica dificultades o peligro.

Del préstamo de uso o comodato


El comodato recae sobre cosas no fungibles o consideradas como tales.
La gratuidad es de la esencia del contrato e impide confundirlo con el
contrato de arrendamiento. Esta gratuidad no impide que se inserte una
clausula mediante la cual el comodatario se obligue a pagar una suma por
el desgaste o depreciación de la cosa. La cosa dada en préstamo puede ser
mobiliaria o inmobiliaria.

A las partes se les exige la capacidad de administrar. Puede prestar quien


tenga el goce de la cosa: hasta un usufructuario o un arrendatario pueden
hacerlo. Para la prueba es necesario demostrar la intención de las partes en
consentir un préstamo de uso y la entrega de la cosa.

El comodatario debe usar la cosa con el fin convenido. El comodatario debe


conservar la cosa. Está obligado no solo a cuidar como un a buen padre de
familia (Art. 1880), sino a sacrificar la cosa propia para salvar la ajena (Art.
1882). Pero no está obligado por los casos fortuitos: la cosa perece para el
propietario: Res perit domino Para evitar estos riesgos podrá introducirse
una cláusula que ponga a cargo del comodatario los riesgos por los cases
fortuitos o de fuerza mayor.

El comodante debe dejar la cosa en poder del comodatario hasta el


vencimiento del contrato o hasta que se haya servido para el uso previsto,
salvo lo que dispone el Art. 1889 del Código civil.
Del préstamo de consumo o mutuo
El préstamo de consumo transmite la propiedad. El prestatario deberá
devolverle al prestador una cosa igual, de la misma naturaleza. Este
contrato puede ser gratuito u oneroso. En principio, el préstamo de
consumo solo crea obligaciones a cargo del mutuario. Se considera un
contrato sinalagmático imperfecto dinero es unilateral. Recae sobre cosas a
la vez consumibles y fungibles. Se presume, hasta prueba en contrario, que
el préstamo de una cosa consumible constituye un mutuo.

No debe confundirse el mutuo con depósito irregular: es mutuo cuando


la finalidad es el servicio prestado al que recibe la cosa; se considera
depósito irregular cuando la finalidad del depositante es descargarse del
cuidado de la cosa. La capacidad exigida al mutuante es la de enajenar;
al mutuario se le exige la capacidad de disponer. El documento que
acredite el préstamo está sometido a la formalidad de "Vale por…" (Art
1326)
Del préstamo de dinero
El préstamo de dinero es mutuo, en principio gratuito. Los tribunales
están facultados para descubrir la simulaci6n: el contrato de préstamo
con usura suele ser encubierto por las partes tras la apariencia de otro
contrato.

Los intereses deben ser objeto de una estipulación expresa (Art. 1905).
Cuando este probada la estipulación de contraer un préstamo a título
oneroso y no se haya fijado el tipo de interés o no pueda ser probado, se
admite el tipo legal.

Entre nosotros rige la ley 312 de 1919 que establece un interés legal en
uno por ciento mensual y convencional en un tipo no mayor del uno por
ciento mensual. Esta ley es de orden público.

Para servir de prueba, el documento debe respetar la formalidad de


"Vale por " (Art. 1326) Las reglas del Art. 1154 son de orden público. Los
intereses pueden a su vez producir nuevos intereses (anatocismo o
interés compuesto) capitalizándose por periodos no menores de un año.
Para ello el acreedor dispone de dos medios: o haciendo insertar una
cláusula en ese sentido en el contrato, o por demanda judicial.

El prestatario tiene la obligación de devolver la suma al prestador al


término del plazo previsto. Si el término se ha estipulado en interés del
deudor (Art. 1187) puede este liberarse antes del término. La situación
es distinta cuando se prueba que el término habíase convenido en
interés de ambas partes: en este caso el deudor solo puede librarse al
término, sobre todo cuando el préstamo es con interés. El prestatario
debe pagar, al vencimiento fijado, los intereses estipulados. En caso de
falta de pago, el prestador podría obtener, por clausula expresa o
decisión judicial, la capitalización de los intereses vencidos.

De la renta perpetúa
Es un contrato por el cual una persona, el deudor de la renta, le promete
a otra, el acreedor de la renta, el abonarle perpetuamente, según
vencimientos periódicos, una suma de dinero. Es un mutuo a título
oneroso. La obligación del deudor de abonar la renta es perpetua, pero
puede ponerle fin al contrato ofreciendo el "rescate" o reembolso del
capital recibido.

Del contrato de depósito


El depósito es un contrato por el cual una persona, el depositario, se
obliga para con otra, el depositante, que le ha confiado una cosa
mobiliaria corporal, a conservarla y a restituirla cuando esta última se lo
requiera. Es un contrato real, lo que supone que solo se verifica por la
entrega de la cosa. Puede ser irregular, voluntario y necesario.
Del depósito regular
□ El depósito regular recae sobre cuerpos ciertos o considerados como tales
por las partes. Como consecuencia de este principio, el depositario está
obligado a devolver la misma cosa. El depósito gratuito origina obligaciones
solo a cargo del depositario; en cambio el depósito retribuido genera
obligaciones para ambas partes.

El depósito voluntario solo podría ser consentido por el propietario,


según se desprende del Art. 1922. Sin embargo parece ser que ese
texto debe interpretarse así: "el depósito no obliga al propietario masque
silo ha efectuado por sí mismo". La lectura del Art. 1938 hace suponerlo:
puede depositar el vendedor, arrendatario prestatario, acreedor
prendario y hasta un depositario.

El Art. 1938 prohíbe al depositario exigir al depositante la prueba de su


calidad de propietario. En principio, el depósito voluntario debe probarse
por documento (Art. 1923). A falta de ello bastara al supuesto
depositario con negar la existencia para ganar el litigio (Art. 1924)
El depósito regular, contrario al irregular, no transmite la propiedad sino
la tenencia de la cosa. El depositario tiene dos obligaciones: a)
conservar la cosa, y b) restituirla en el estado en que se encuentre al
extinguirse el contrato.
Del depósito irregular
Recae sobre cosas fungibles o consideradas como tales por las partes o
ha sido constituido por el propietario o para alguien que ha obrado en su
nombre, transmite la propiedad al depositario: puede este percibir los
frutos y disponer de la cosa.
Del contrato de mandato
El mandate es un contrato para el cual una persona, el mandante,
encarga a otra persona, el mandatario, que acepta, cumplir un acto
jurídico representándolo en él. El mandate es un contrato consensual.
El mandatario se compromete por si cuando traspasa los límites del
mandato. La gratuidad no es de la esencia del mandate; la
jurisprudencia francesa admite la prueba por cualquier medio de la
convención de remuneración. El consentimiento se descompone en
ofrecimiento y aceptaci6n.

El ofrecimiento solo está sometido a formalidades si el acto que debe


ejecutar el mandatario es a su vez un acto solemne; en este caso el
mandato debe extenderse ante notario.

La aceptación casi siempre es tacita y resulta del cumplimiento del


mandate. Se admite la validez del "poder en blanco" en cuanto al
nombre del mandatario y al objeto del mandate. El mandato aparente
puede obligar al mandante con respecto a tercero, ya cuando se trate de
negligencia del mandante al no notificar a los terceros la revocación del
mandate, ya cuando haya redactado el poder. El mandatario incurre en
dolo cuando se entrega, sin saberlo el mandante, a operaciones de
contraparte; la reticencia puede ser constitutiva de dolo.
Es válido el mandato doble: una misma persona interviene como
mandataria de las dos partes del contrato. Sin embargo, esta práctica no
es recomendable.
Del contrato de empresa
Es un contrato por el cual una persona, el contratista o locador, se obliga
para con otra, el dueño o cliente, a ejecutar contra remuneración un
trabajo independiente y sin representarlo. El contrato de empresa es
consensual sinalagmático y a título oneroso. El precio es un elemento
esencial. Puede ser determinado o determinable.

Cuando ha sido determinado por las partes no es susceptible de


modificación judicial. Cuando el contrato de empresa haya sido
constituido intuitu personae, el contratista no tiene derecho a que lo
sustituya un tercero en la ejecución del contrato. Sin embargo, en
principio, puede hacer que otros lo ayuden: es suficiente que los
trabajos se realicen bajo su dirección personal. Puede estipularse lo
contrario.
Del contrato de empresa en la edificación
Cuando se ha estipulado el ajuste por precio alzado puro y simple toda
modificación en los planes o en el presupuesto descriptivo debe ser
aprobada por el dueño de la obra en una nueva convención, cuya
prueba debe presentar el contratista.

Si las modificaciones conllevan un aumento del precio, ¡la aprobación


debe ser presentada en un documento donde conste de manera expresa
la aceptación de! dueño de la obra, documento que no podrá ser
reemplazado por un principio de prueba por escrito (Art. 1793) El
contratista que no presentará la prueba del nuevo acuerdo en los
términos del Art. 1793 no podrá alegar el enriquecimiento sin causa del
dueño de la obra, ni el Art. 55 del Código civil.

En principio, el arquitecto no es el mandatario de su cliente: lo asesora,


pero no lo representa. Sin embargo, el cliente puede darle mandato al
arquitecto para tratar con los contratistas. Es necesario que ese poder
sea especial.

Cuando obre en carácter de mandatario, el arquitecto se halla sometido


a las obligaciones que resulten del mandato; su responsabilidad es
entonces la de un mandatario.
Del contrato de renta vitalicia
La renta vitalicia es un contrato por el cual una persona, el deudor de la
renta, se obliga pagarle a otra, el acreedor de la renta, unas sumas
llamadas pensiones durante toda la vida de esta (o de un tercero).
Del Contrato de Fianza
La fianza es un contrato por el cual una persona, el fiador, contrae el
compromiso de pagarle al acreedor, si el deudor, llamado deudor principal,
no cumple.

De la fianza solidaria

El fiador solidario no dispone del beneficio de excusión (Art: 2021).


La jurisprudencia francesa no le reconoce el beneficio de división a los
fiadores solidarios. El fiador solidario y el cofiador se representan
mutuamente: la cosa juzgada entre el acreedor y el deudor es oponible
al fiador, recíprocamente. Este principio aceptado en Francia, no tiene
aplicación entre nosotros porque se impone el principio constitucional
que establece que nadie puede ser juzgado sin ser oído o debidamente
citado.

Del contrato de prenda

Es un contrato por el cual el deudor o un tercero, para afectar un bien


mueble al pago de la deuda, se desposee de el a favor del acreedor o de un
tercero que conserva la cosa para el acreedor. Es un contrato real de
garantía, accesorio de un crédito valido.

Debe recaer sobre muebles, ya sean corporales, consumibles o no


consumibles. La cosa debe estar en el comercio y ser enajenable. La
jurisprudencia prohíbe la prenda de los inmuebles por destine.

De la prenda sin desplazamiento

Ha sido reglamentada para bienes muebles a los cuales se les ha


organizado cierta publicidad, que rinde mejores efectos que la desposesión.
Así se acerca la prenda a la hipoteca. La prenda sin desplazamiento
(llamada entre nosotros "sin desapoderamiento") obedece en principio a las
reglas de las hipotecas inmobiliarias. Sin embargo, el contrato constitutivo
de tales prendas no es un contrato solemne.

Al crear las prendas sin desplazamiento, el legislador no les prohíbe a las


partes acudir a la prenda ordinaria con desposesión.

Este tipo de prenda puede ser consentida: por los agricultores, sobre los
productos de su explotaci6n (cosechas pendientes, ganado, utensilios de
labranza); por los hoteleros, sobre el material de su explotación, aunque se
haya convertido en inmueble por destino; por el comerciante, sobre el
establecimiento mercantil; también puede ser constituida sobre los barcos,
las aeronaves y los automóviles.

Para los muebles sujetos a registro administrativo, el contrato debe respetar


las disposiciones del Art. 2072: que se redacte un documento (por
duplicado) que contenga las menciones requeridas: indicación del vehículo
e importe de la suma debida, y que sea registrado. Este documento se
exige para la validez misma de la prenda sin desplazamiento.
Por ficción de la ley, se considera que el acreedor tiene la prenda desde
que se ha efectuado la publicidad.

De la prenda comercial

La prenda es comercial cuando sirve de garantía a una obligación generada


por un acto de comercio, sin importar que quien la constituya sea un
comerciante o un no comerciante. Dicho de otro modo: lo que distingue la
prenda comercial es la naturaleza de la obligaci6n garantizada, no la
profesi6n de quien la constituye.

La prenda puede ser constituida sin cumplir con los requisitos establecidos
por los Arts. 2974 y 2075 del C6digo civil: la prenda comercial se constituye
sin requisito alguno (Art. 91 del C6digo de comercio) y puede probarse su
naturaleza conforme con el Art. 109 del mismo código.

Los títulos de crédito constituidos en prenda, sea cual fuere su forma, deben
ser cobrados por el acreedor prendario, una vez que el crédito se hace
exigible (Art. 91 del Código de comercio)

De la hipoteca convencional

La hipoteca es una garantía real que, sin llevar consigo desposesión actual
del propietario de un inmueble, le permite al acreedor, si no es pagado al
vencimiento, embargar ese inmueble, rematarlo y cobrar el primero sabre el
precio. Es un derecho real, distinto del derecho de crédito, pero accesorio
de ese derecho. Sigue la suerte del crédito: se extingue o se cede con él.

La hipoteca recae sabre derechos inmobiliarios (derecho de propiedad, de


usufructo, de enfiteusis), incluso cuando esos derechos estén indivisos.

Quedan fuera de la hipoteca: los derechos de uso y de habitación, porque


no pueden ser vendidos; las servidumbres reales, porque, al estar unidas al
predio dominante, no son cesibles aisladamente. Sin embargo, la hipoteca
recae sabre ellos cuando son accesorios del predio dominante cedido en
garantía.

La hipoteca solo puede gravar derechos que estén en el comercio, lo cual


excluye la hipoteca de los bienes del dominio público y los demás bienes
inalienables e inembargables (bienes dotales, bien de familia. La hipoteca
puede recaer incluso sabre derechos afectados por las modalidades del
término o la condición.

En el conflicto entre el acreedor hipotecario y el privilegio del vendedor de


un bien inmueble no pagado, la jurisprudencia prefiere al primero
basándose en el hecho de que la hipoteca es una "prenda tacita".

La hipoteca se extiende a los frutos no separados (inmuebles por


naturaleza), incluso cuando no existan aun en el momento de la constitución
de la hipoteca. Pero la hipoteca desaparece desde que cese el carácter
inmobiliario de los frutos: al recogerse la cosecha. La hipoteca convencional
está sometida a los requisitos de especialidad y publicidad.

La hipoteca es indivisible, cada fracción del crédito está garantizada por el


bien hipotecado, pero esta indivisibilidad no es de la esencia del contrato
sino solo de su naturaleza: el acreedor puede renunciar a ella. La
indivisibilidad le permite al acreedor librarse de la división de la deuda entre
los herederos. La hipoteca es especial en cuanto a su base material (no
puede recaer sobre todos los inmuebles presentes y futures del deudor) y
en cuanto a los créditos garantizados (no puede garantizar todas las deudas
presentes y futuras del deudor con respecto al acreedor).

De La Transacción
La transacción es un contrato en virtud del cual las partes ponen fin a
pleito o evitan un pleito que pueda surgir mediante concesiones y
sacrificios recíprocos. La transacción es un contrato sinalagmático,
consensual, conmutativo y a título oneroso. Crea obligaciones de no
acudir a la justicia o de continuar un procedimiento en curso.

La transacción no puede recaer sobre derechos inalienable, como los


derechos de la personalidad, o una pensión alimenticia, o un acto
prohibido por el orden público. Sin embargo, cabe transigir sobre la
acción civil nacida de una infracción penal (Art.2046)

Del Contrato de Sociedad


La sociedad es un contrato el cual dos o más personas convienen
poner cualquier cosa en común con el objeto de partir del beneficio o
la perdida que pueda resultar de ello.

Las "sociedades" se distinguen de las "asociaciones"


fundamentalmente por el propósito pecuniario que caracteriza a las
primeras, mientras que las segundas se dedican a actividades no
pecuniarias (artísticas, culturales, etc.).

Las sociedades se clasifican fundamentalmente en "sociedades por


interés" y "sociedades por acciones". A las primeras también se le
llama "intuitu personae", pues se forman en raz6n de la confianza
mutua entre todos los socios. Los socios están obligados
solidariamente por todos los compromisos sociales. Las segundas
son también llamadas "intuitu pecuniae". Loque interesa a cada socio
en este caso no es la confianza en sus asociados, sino el capital
“que estos aportan. Se caracterizan porque los socios son
responsables solo con la perdida de los capitales aportados y porque
las partes sociales de los socios son "acciones" cuyo valor total
forma el capital social.

Se clasifican en sociedades "universales" y "particulares". Las


sociedades universales compren den todos los bienes presentes y
futuro de cada socio, y la universalidad de las ganancias. Las
sociedades particulares comprenden cosas terminadas de cada
socio, en su uso o los productos o frutos que ellas producen.

Las sociedades se clasifican también en "civiles" y "comerciales",


según su objeto. Tenemos pues que las sociedades comerciales
pueden ser universales o particulares, aunque por lo general
responden a estas últimas. Sin embargo, por disposición expresa del
artículo 6 de la Orden Ejecutiva 262 del 21 de febrero de 1919 todas
las sociedades por acciones y en comanditas por acciones tienen
carácter comercial, independientemente de su objeto principal. El
texto, aunque no lo expresa, evidentemente se aplica a las llamadas
"sociedades anónimas".

Los socios en unas y otras sociedades pueden fijar libremente la


parte que cada uno de ellos haya de recibir de los beneficios y su
contribución en las perdidas, pero es nulo el contrato que dé a uno o
varios de los asociados la totalidad de los beneficios o que los exima
de contribuir a las perdidas. La violación de esta regla conlleva no
solo la nulidad de la cláusula sino la del contrato mismo. Una
participación ridícula en los beneficios o en las pérdidas se asimila _a
la ausencia de participación.

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