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VIDEOJUEGOS

La historia de los videojuegos comenzó en la década de 1950 con los primeros programas lúdicos y evolucionó rápidamente, alcanzando un estatus de medio artístico en solo medio siglo. La industria de los videojuegos ha crecido exponencialmente, generando beneficios multimillonarios y empleando a 120,000 personas, mientras que su impacto social y cultural es objeto de estudio interdisciplinario. Desde los experimentos académicos hasta las consolas de videojuegos, el desarrollo de esta industria ha sido impulsado por la creatividad y la evolución tecnológica.

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La historia de los videojuegos comenzó en la década de 1950 con los primeros programas lúdicos y evolucionó rápidamente, alcanzando un estatus de medio artístico en solo medio siglo. La industria de los videojuegos ha crecido exponencialmente, generando beneficios multimillonarios y empleando a 120,000 personas, mientras que su impacto social y cultural es objeto de estudio interdisciplinario. Desde los experimentos académicos hasta las consolas de videojuegos, el desarrollo de esta industria ha sido impulsado por la creatividad y la evolución tecnológica.

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VIDEOJUEGOS

La historia de los videojuegos tiene su origen en la década de 1950 cuando, tras


el fin de la Segunda Guerra Mundial, las potencias vencedoras de la guerra
construyeron las primeras supercomputadoras programables.[nota 1] Los primeros
intentos por implementar programas de carácter lúdico (inicialmente programas
de ajedrez) no tardaron en aparecer, y se fueron repitiendo durante las siguientes
décadas.[1] Los primeros videojuegos modernos aparecieron en la década de los
60, y desde entonces el mundo de los videojuegos no ha dejado de crecer y
desarrollarse, con el único límite que le ha impuesto la creatividad de
los desarrolladores y la evolución tecnológica.[2] En los últimos años, se asiste a
una era de progreso tecnológico dominada por una industria que promueve un
modelo de consumo rápido donde las nuevas superproducciones quedan
obsoletas en pocos meses, pero donde a la vez un grupo de personas e
instituciones —conscientes del papel que los programas pioneros, las compañías
que definieron el mercado y los grandes visionarios tuvieron en el desarrollo de
dicha industria— han iniciado el estudio formal de la historia de los videojuegos.[3][4]
Donkey Kong, de Shigeru
Miyamoto (1981), es uno de los videojuegos más populares de todos los tiempos.
El más inmediato reflejo de la popularidad que ha alcanzado el mundo de los
videojuegos en las sociedades contemporáneas lo constituye una industria que da
empleo a 120 000 personas y que genera unos beneficios multimillonarios que se
incrementan año tras año.[5] El impacto que supuso la aparición del mundo de los
videojuegos significó una revolución cuyas implicaciones sociales, psicológicas y
culturales constituyen el objeto de estudio de toda una nueva generación de
investigadores sociales que están abordando el nuevo fenómeno desde una
perspectiva interdisciplinar, haciendo uso de metodologías de investigación tan
diversas como las específicas de la antropología cultural, la inteligencia artificial,
la teoría de la comunicación, la economía o la estética, entre otras.[6][7][8] Al igual
que ocurriera con el cine y la televisión, el videojuego ha logrado alcanzar en
apenas medio siglo de historia el estatus de medio artístico, y semejante logro no
ha tenido lugar sin una transformación y evolución constante del concepto mismo
de videojuego y de su aceptación. Nacido como un experimento en el ámbito
académico, logró establecerse como un producto de consumo de masas en tan
solo diez años, ejerciendo un formidable impacto en las nuevas generaciones que
veían los videojuegos con un novedoso medio audiovisual que les permitiría
protagonizar en adelante sus propias historias.[9]

Antes de la década de 1970


[editar]
Artículo principal: Primer videojuego
En la Segunda Guerra Mundial el matemático británico Alan Turing había
trabajado junto al experto en computación estadounidense Claude Shannon para
descifrar los códigos secretos usados por los submarinos alemanes U-Boot. Las
ideas de ambos científicos, que ayudaron a establecer las bases de la moderna
teoría de la computación, señalaban la inteligencia artificial como el campo más
importante hacia el que había que dirigir todos los esfuerzos de investigación. En
1949 Shannon presentó un artículo científico en una convención de Nueva
York titulado Programming a Computer for Playing Chess (Programando una
computadora para jugar al ajedrez), donde presentaba muchas ideas y algoritmos
que todavía son utilizados en los programas modernos de ajedrez.[nota 2] Turing, en
colaboración con D. G. Champernowne, había escrito ya en 1948 un programa de
ajedrez que no pudo ser implementado, puesto que no existía una computadora
con la potencia suficiente para ejecutarlo, pero en 1952 puso a prueba su
programa simulando los movimientos de la computadora. El programa perdió una
primera partida frente a Alick Glennie, un colega de Turing, pero ganó la segunda
frente a la esposa de Champernowne, sentando las bases prácticas de los
programas de ajedrez modernos.[10][nota 3]

Nimrod, de John Bennet (1951).


Tras la muerte de Alan Turing distintos investigadores continuaron su trabajo,
implementando nuevos programas de ajedrez y otros juegos más sencillos. En
1951 un trabajador de la empresa Ferranti, el australiano John Bennett, presentó
en una feria británica a Nimrod, un enorme computador capaz de jugar al nim que
se había inspirado en el Nimatron, una máquina electromecánica presentada once
años antes.[nota 4] La máquina generó una entusiasta aceptación, pero fue
desmontada por Ferranti para utilizar sus piezas en otros proyectos más serios.[11]

OXO, de Alexander Douglas (1952).


Otro juego que se había implementado tempranamente era el de tres en raya,
aplicado en el juego OXO, que Alexander Douglas había recreado en la
computadora EDSAC de la Universidad de Cambridge en 1952 como parte de su
tesis doctoral. OXO incorporaba gráficos muy similares a los actuales y aunque
fue mostrado únicamente a unos pocos estudiantes de la universidad, es
considerado por algunos como el primer videojuego moderno de la historia.[11][nota 5]
Ese mismo año Arthur Samuel también había realizado un programa capaz de
jugar a las damas aprendiendo de sus errores que había implementado en un IBM
701; Samuel pasó los siguientes años refinando su programa y finalmente, en
1961, consiguió que venciese a los campeones estadounidenses del juego.[12]

Consolas «primitivas»
[editar]
En 1950 el 90 % de los hogares norteamericanos disponían de al menos un
aparato de televisión, una cifra que contrastaba fuertemente con el 9 % de la
década anterior. Era natural que diversas personas relacionadas con ese mundo
comenzasen a preguntarse si era posible usar esos aparatos para otra cosa que
no fuese la simple recepción de programas.[13] Ya en 1947 la
compañía Dumont había explorado la idea de permitir a los espectadores jugar
con sus aparatos de televisión; Thomas Goldsmith y Estle Mann, dos de sus
empleados, patentaron su Dispositivo de entretenimiento con tubo de rayos
catódicos, un aparato basado en un simple circuito eléctrico que permitía a los
espectadores disparar misiles hacia un objetivo, pero que no llegó a
comercializarse jamás.[13][nota 6]

Pocos años más tarde un ingeniero de origen alemán que acabaría siendo
considerado por muchos como el verdadero padre de los videojuegos
domésticos[14] tuvo una visión que resultaría crucial en el desarrollo posterior de la
industria de los juegos electrónicos: en 1951 Ralph Baer trabajaba como técnico
de televisión y, junto a algunos colegas, había recibido el encargo de construir un
receptor desde cero. Para comprobar los equipos usaban instrumentos que
dibujaban líneas y patrones de colores que los técnicos podían mover a través de
la pantalla para ajustarla, y a partir de esa idea Baer se planteó la posibilidad de
construir aparatos de televisión que permitiesen algo más que la simple recepción
de los programas. Sin embargo el ingeniero mantuvo apartada su idea hasta 1972
en que lanzó al mercado la Magnavox Odyssey, la primera consola de videojuegos
doméstica de la historia.[13]

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