Pasto Mocoa
Pasto Mocoa
I. EL PROYECTO
El proyecto consiste en la construcción de una variante de 45,6 km desde San Francisco hasta Mocoa, en
el departamento de Putumayo en Colombia, el cual hace parte del corredor vial Pasto – Mocoa de 112,6
km divido en cuatro tramos: (i) Pasto – El Encano: 19,5 Km; (ii) El Encano –Santiago: 27,5 Km; (ii)
Santiago - San Francisco: 20,0 Km y; San Francisco – Mocoa: 45,6 Km. La variante San Francisco -
Mocoa de 45,6 km se propone como alternativa a la carretera existente de 78 km.
Este corredor viene siendo mejorado por el gobierno con el fin de Figura 1. Localización Corredor
generar condiciones de desarrollo regional para el sur del país, por Pasto – Mocoa
medio de la integración física de los departamentos de Nariño y
Putumayo con los principales centros de producción y consumo,
mediante la conexión transversal de las tres principales troncales
del país: Troncal de Occidente o Carretera Panamericana, Troncal
Central o del Magdalena, y la futura Troncal Oriental o Marginal de
la Selva y Pie de Monte Llanero (ver Figura 1).
La carretera Pasto - Mocoa forma parte del corredor Tumaco-Pasto-Mocoa-Puerto Asis-Belem do Pará de
la Iniciativa para la Integración de Infraestructura Sudamericana -IIRSA en el eje Amazónico. La
implementación definitiva de este corredor es función tanto de la posibilidades reales de desarrollo de la
navegabilidad del río Putumayo, como de la demanda de carga y el comercio real entre el Brasil y el
Pacifico, que conecte el río Amazonas, el Río Putumayo y la carretera Pasto-Tumaco1. En este sentido, la
carretera Pasto - Mocoa puede convertirse en un corredor alterno a la carretera Panamericana, sirviendo de
conexión de la zona sur con el centro del país y representando reducciones importantes en los tiempos de
viaje especialmente para el transporte de carga. Por esta razón el gobierno de Colombia ha priorizado esta
vía en su “Plan de Expansión de la Red Nacional de Carreteras”.
1
PNUD. Asistencia Preparatoria Proyecto Corredor Intermodal Tumaco-Puerto Asís-Belem do Pará. COL/01/025. Noviembre 2003.
La Variante atraviesa una topografía que varía entre montañosa y escarpada, con elevaciones que oscilan
entre los 500 y 3800 m.s.n.m., recorriendo tres zonas bien definidas:
• Tramo 1: Comprende desde Mocoa hasta el cruce sobre la quebrada Campucana, el cual actualmente
cuenta con una vía de acceso alterna para vehículos livianos donde no se evidencian problemas de
inestabilidad graves. Sin embargo, debido a las condiciones topográficas onduladas del terreno, se
presentan problemas de erosión aislados ocasionados por procesos de deforestación. La longitud de
este tramo es de 8.6 Km.
• Tramo 2: Comprende el tramo entre la quebrada Campucana y la quebrada Honda (sitio denominado
Portachuelo), sobre una topografía de características montañosas. Este tramo presenta una longitud de
31.2 km y se encuentra dentro de la Reserva Forestal protectora de la Cuenca Alta del río Mocoa la
cual comprende un área de 34.600 hectáreas, creada mediante Acuerdo No. 014 de 1984 de la junta
directiva del entonces INDERENA, y aprobada por Resolución No. 224 del mismo año.
• Tramo 3: Se localiza entre Portachuelo y San Francisco y cuenta con un carreteable de fácil acceso
hasta Portachuelo; la topografía presenta laderas desde fuertemente inclinadas hasta suavemente
inclinadas, finalizando su recorrido en el Valle de Sibundoy donde el terreno es plano. La longitud de
este tramo es de 6.2 km.
Paralelo al trazado de la variante existe un camino real denominado por los colonos como “Camino de los
Capuchinos” y por los indígenas como “Camino de Sachamate”, “lugar por donde caminaban y había
totumo silvestre”, mediante el cual las comunidades Ingas y Kamëntza andinas del Valle de Sibundoy se
han comunicado desde tiempos ancestrales con las amazónicas del pie de monte y a través del cual han
migrado a la región otros grupos como los Pastos o Quillacingas. La existencia de este camino hace
evidente por una parte, las mejores condiciones de diseño geométrico que representa la variante propuesta
frente a las limitaciones de la vía existente arriba citadas. De otra parte, influye considerablemente en la
presencia de mayor intervención humana sobre el ecosistema a lo largo de los 46,5 kms de la variante
propuesta, intervención que resulta menos notoria sobre los 78 kms de la vía existente.
De otro lado, la vía actual entre San Francisco y Mocoa, de 78 km de longitud, presenta secciones entre 4
y 5 metros de ancho en terreno escarpado, reducidos radios de curvatura vertical y horizontal, y otras
especificaciones de diseño limitadas que comprometen la seguridad en el uso de esta vía (ausencia de
obras de drenaje y señalización, pendientes muy altas, y anchos calzada muy reducidos en algunos puntos
críticos de alta accidentalidad). Este conjunto de condiciones, sumados a las características escarpadas del
terreno y la composición del terreno en taludes y rasante, no solo la convierten en una vía de alta
accidentalidad, sino que hacen inviable su rehabilitación como alternativa de mejoramiento de la
transitabilidad.
2
Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010, “Estado Comunitario: Desarrollo para Todos”, Capitulo 4, Sección 4.2.3 “Capital Físico”, Tabla 4.1
“Corredores arteriales complementarios de competitividad”, página, 286, Año 2006.
La RFPCARM (Reserva Forestal protectora de la Cuenca Alta del río Mocoa), se encuentra ubicada en la
región andino amazónica donde tienen jurisdicción los municipios de Mocoa y San Francisco, formando
parte de la jurisdicción ambiental de Corpoamazonia (Figura 2). Cuenta con un área aproximada de 34.600
has y tiene por objeto la protección de la cuenca alta donde nacen los ríos afluentes del río Mocoa. Si bien
la cuenca alta está conservada en un 90%, desde la colonia, a lo largo del camino real ha existido
intervención antrópica sobre una parte de sus bosques.
La RFPCARM, forma parte del corredor estratégico Andino – Amazónico caracterizado por su fragilidad
y alta diversidad biológica. Estas zonas de bosques de niebla, sub-páramos y páramos azonales (a 2100 y
2800 msnm), son únicas en el mundo, razón por la cual ha sido considerado el Valle de Sibundoy como
una “Eco-región Especial Alto Putumayo”3, en el Proyecto de Conservación y Uso Sostenible de la
Biodiversidad en los Andes colombianos4.
Figura 2. Localización del Área de estudio del PBMAS y Reserva Forestal según acuerdo 014
3
Constantino, E., J. Castro y O. Duque. 1998. Inventario y Comparación de las especies de orquídeas en fragmentos de bosques naturales con
diferentes grados de intervención antrópica, en la región del Alto Guamues. Proyecto Investigación Fondo de Subvención FB-13, WWF US.
4
.Márquez, G. 1996. Ecosistemas estratégicos de Colombia.
III. LA COMUNIDAD
El área de influencia del corredor vial Pasto - Mocoa cubre cerca de 580.000 habitantes distribuidos en
cinco asentamientos principales: la ciudad de Pasto al nor-occidente, capital del departamento de Nariño
con 400.000 habitantes aproximadamente (69% de la población del área de influencia); Puerto Asís al sur-
oriente cercano a la frontera con Ecuador, como centro de comercio y servicios de gran crecimiento
reciente, impulsado principalmente por la industria del petróleo, además de ser la puerta de entrada para la
Amazonía. Cuenta con 55.759 habitantes (10% de la población del área de influencia); Valle del Guamuéz
al sur con (44.959 habitantes), Orito entre el Guamuez al sur y Sibundoy al Norte, con 43.654 habitantes
(7,5% de la población del área de influencia); y Mocoa, capital del departamento de Putumayo, al nor-
oriente del área de influencia, con 35.765 habitantes (6% de la población del área de influencia).
La población indígena en la región se distingue por su variada composición étnica, una parte significativa
de la población ancestralmente asentada en la zona pertenece a las etnias Quillacingas en Nariño, Inga y
Yanacona en Santa Rosa (Cauca), Kofán, Inga, Kamëntza, Siona, Koreguaje y Witoto en Putumayo. Los
otros grupos son provenientes de diferentes partes del país como los Nasa y Yanacona del Cauca, los Awá
y Pasto de Nariño y los Embera Katío del Valle del Cauca. Actualmente, el Putumayo está habitado por
aproximadamente 45.000 indígenas pertenecientes a 13 grupos étnicos, asentados en los 13 municipios
5
UAESPNN-Unidad administrativa especial de parques naturales nacionales –2007. Acompañamiento social y ambiental SIRAP piedemonte
amazónico.
Los pobladores de la Reserva Forestal de la Cuenca Alta del río Mocoa, corresponden a familias
campesinas que desde la tercera década del siglo XX se fueron ubicando a través de migraciones
escalonadas conformando las veredas de San Pablo, Minchoy, Patoyaco, Titango y la Esperanza en el
municipio de San Francisco (Valle de Sibundoy o Alto Putumayo) y las veredas de Guaduales, San
Antonio, Campucana y San Martín del municipio de Mocoa (medio Putumayo). La gran mayoría de los
habitantes de la Reserva Forestal viven en estas veredas (Tabla 1), se exceptúa la vereda San Pablo
(municipio de San Francisco), donde existe una Junta de Acción Comunal pero los propietarios de los
predios en su totalidad viven en el casco urbano de dicho municipio.
Unido a los aspectos anteriormente mencionados, es importante destacar que por fuera del contexto de la
Reserva Forestal y sus veredas existe una dinámica socioeconómica y cultural importante entre la que se
destaca la presencia de los pueblos indígenas Inga y Kamëntza del Valle de Sibundoy y Mocoa
organizados a través de seis cabildos en el Alto Putumayo (Inga de Santiago, Inga de Colón, Inga de San
6
Informe actual sobre la Situación de Violencia en los Pueblos Indígenas del Departamento de Putumayo/Colombia y en particular, de la
Población Indígena Desplazada en Mocoa. Informe preparatorio para la “Misión Internacional de Verificación de la Verdad en Pueblos
Indígenas”, Julio de 2006.
Desde épocas precolombinas, estas comunidades se han movilizado por el territorio de la actual
RFPCARM para adelantar actividades de intercambio y comercialización de productos y plantas
medicinales por el llamado “Camino de Sachamates”. Ninguna de estas etnias estableció poblados o
grupos de familias al interior de la Reserva. Han utilizado la Reserva como sitio de paso y como despensa
para la recolección de plantas medicinales utilizadas en la práctica de la medicina tradicional. Algunas de
estas comunidades han manifestado interés de ampliación y/o constitución de resguardos que podrían
llegar a ocupar parte del área de la Reserva7.
En el Área de Influencia Directa – AID de la variante ubicada en jurisdicción de los municipios de Mocoa
y San Francisco, no se identificaron territorios legalmente constituidos pertenecientes a minorías étnicas.
El municipio de San Francisco cuenta con una población total de 6.808 habitantes8, de los cuales 2.272
están ubicados en la zona rural9; presentan un Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas de las más
bajas del país en suelo rural (29.4%), y con respecto a lo definido como miseria del 4.8%. Las cinco
veredas pertenecientes al municipio de San Francisco por las cuales cruza el corredor vial tienen una
población de 924 habitantes distribuidos de la siguiente manera: (i) San Pablo con 275 habitantes; (ii)
Minchoy con 390; (iii) Patoyaco con 155 y; (iv) La Esperanza (Sachamates) con 104 habitantes.
El municipio de Mocoa cuenta con una población total de 35.755 habitantes10, de los cuales 9.746 están
ubicadas en la zona rural11; presentan un Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas de las más bajas del
país en suelo rural (35.6%), y con respecto a lo definido como miseria del 7.4%. Las tres veredas
pertenecientes al municipio de Mocoa, por las cuales cruza el corredor vial tienen una población total de
1.330 habitantes distribuidos de la siguiente manera: (i) Campucana 140; (ii) San Antonio 428 y; (iii) Los
Guaduales 762 habitantes.
No obstante lo anterior, en la zona de influencia directa correspondiente al corredor vial (30 m) solo se
afectan 133 predios en Mocoa, entre los cuales hay 19 viviendas en las que habitan 15 familias que deben
ser reubicadas; de estas viviendas, 13 tienen posibilidad de ser ubicadas dentro del mismo predio. En San
Francisco se afectan 85 predios, entre los cuales hay 2 viviendas que deben ser reubicadas, aunque una de
ellas tiene la posibilidad de ser ubicada en el mismo predio; en estas viviendas habitan 3 familias y en una
de ellas opera una cooperativa de criadores de truchas, cuya infraestructura igualmente debe ser reubicada.
Los planes de reubicación de estas 21 viviendas están contemplados dentro de la propuesta del PMASIS.
El área del proyecto está inmersa en una región que ha sido intervenida desde la época de las misiones
evangelizadoras instaladas a partir de la segunda mitad del siglo XVI. Durante el siglo XIX fueron
especialmente relevantes las actividades económicas de tipo extractivo de productos del bosque como
quina y caucho, así como de maderables ya entrado el siglo XX. Durante esta última centuria los recursos
7
En particular las solicitudes incluyen: i) ampliación de “Sibundoy parte alta”, por parte del pueblo Kamëntza (Municipio de Sibundoy); ii)
Resguardo Inga Kamëntza (Municipio de San Francisco); iii) Resguardos Inga e Inga Kamëntza (Municipio de Mocoa) y iv) ampliación sobre
la cuenca del río Blanco, por otra parte del resguardo Páez (Nasa) de La Florida
8
Fuente: DANE censo general, año 2005.
9
Incluye los 755 habitantes mencionados en la Tabla 1, que están ubicados dentro de la reserva.
10
Fuente DANE censo general, año 2005.
11
Incluye los 750 habitantes mencionados en la Tabla 1, que están ubicados dentro de la reserva.
A partir de 1547 inicialmente la orden de los Franciscano y más tarde los monjes Dominicos de Pasto
establecieron sus misiones en el Valle de Sibundoy desde donde se extendieron hasta internarse en la parte
baja del piedemonte amazonico con el propósito de adelantar la tarea evangelizadora sobre la población
indígena. Su presencia se prolongó hasta 1960.
Hacia la segunda mitad del siglo XIX, ante la demanda internacional de la quina se inició un corredor de
comunicación e interés económico hacia la región amazónica. Le siguió la extracción del caucho natural,
actividad que se caracterizó por un sistema de explotación de tipo esclavista conocido como endeude que
condujo al exterminio de un alto porcentaje de la mano de obra nativa. Las tensiones sociales y
empresariales en este periodo tuvieron su punto más álgido en el conflicto con el Perú en el año 1932,
cuyo detonante fue la apropiación de facto de territorios disputados entre Colombia y Perú por la Casa
Arana, principal empresa peruana de la zona, y el desplazamiento derivado de los empresarios del caucho
colombianos quienes presionaban al gobierno nacional por medidas protectoras.
A partir de 1968 vino el boom del petróleo que significo una reintensificación colonizadora en la planicie
Amazónica ya no por el tema de tierras, sino por la generación de empleo. Esta fase se convierte en una de
las más fuertes olas colonizadoras de la región, generando una economía de enclave. Finalmente aparece
la actividad cocalera desde 1977 a la fecha.
En esta misma época, aparece la actividad minera con la primera evidencia de mineralización de cobre, en
Mocoa, obtenida de los resultados anómalos de un programa de prospección geoquímica llevado acabo
entre 1973 y 1976 al sur de las cordilleras Central y Occidental, sobre una extensión de 90.000 Km². Una
segunda fase de exploración en esta área, se inició en el año 1977, con reconocimientos geológicos y
prospecciones geofísicas. En la actualidad mediante Auto 334 del Ingeominas se autorizó la cesión de
derechos para que la Empresa Kedhada explote el yacimiento que en la actualidad cuenta con estudios de
pre y factibilidad, así como con los contratos o concesión minera.
V. ESTUDIOS REALIZADOS
La variante San Francisco - Mocoa empezó a ser estudiada por el antiguo Ministerio de Obras Públicas y
Transporte en 1984, cuando se analizó una alternativa de trazado sobre la margen izquierda del río Mocoa,
descartada debido a los altos impactos ambientales asociados. En 1996, INVIAS inició el tramite de la
licencia ambiental para la construcción de la variante, presentando al MAVDT un “Diagnóstico Ambiental
de Alternativas” que incluía dos opciones: i) mejoramiento de la vía existente de 78 kms y ii) construcción
de variante de 47 kms, siguiendo el alineamiento del antiguo camino real sobre la margen derecha del río
Mocoa. En 1999, el MAVDT avaló la selección ambiental de alternativa de la variante y solicitó a
INVIAS la presentación de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA). En 2003, INVIAS elaboró el EIA y
en septiembre de 2005, el MAVDT expidió el Auto Administrativo por medio del cual solicitó la
complementación del EIA para continuar con el trámite de la licencia ambiental12.
En este contexto, INVIAS contrató, a inicios del 2007, la elaboración de los “Estudios de Actualización y
Complementación a nivel de Fase III, de la Variante San Francisco – Mocoa, Departamento del
Putumayo”, que incluye, además de los estudios y diseños de ingeniería, la actualización y
complementación del Estudio de Impacto Ambiental.
La Evaluación Ambiental Regional (EAR) del corredor vial Pasto – Mocoa, buscó analizar
tempranamente los posibles riesgos y oportunidades en gestión ambiental y socio-cultural, inducidos por
el mejoramiento de la vía Pasto – Mocoa y ponerlos a discusión antes de su implementación.
Por su parte, el Plan Básico de Manejo Ambiental y Social (PBMAS) de la Reserva Forestal Protectora de
la Cuenca Alta del Río Mocoa (RFPCARM), cuyo objetivo esencial es la conservación de la Reserva
Forestal, buscó definir criterios ambientales para el diseño de la variante San Francisco – Mocoa desde el
punto de vista de una Reserva Forestal afectada por proyectos lineales, así como aportar los elementos
técnicos, jurídicos, administrativos y socio-culturales necesarios para la modificación del área de reserva
forestal por parte del MAVDT, teniendo en cuenta las demandas de conservación de un área protegida a
ser intervenida por los proyectos de infraestructura pública que se describen en este documento.
12
Auto No. 1691 del 16 de septiembre de 2005.
13
Los estudios socio-ambientales PBMAS y EAR contaron con la financiación del Banco Interamericano de Desarrollo a través de la
Cooperación Técnica no reembolsable ATN/OC-10079-CO.
Los tres estudios se articulan a través de sus áreas de estudio lo cual permite hacer un análisis integral de
impactos desde la perspectiva regional (EAR), desde la Reserva Forestal atravesada por la vía (PBMAS) y
desde la perspectiva de la variante misma (EIA), tal como se muestra en el esquema de la Figura No. 3.
Estos tres estudios se integran en el Plan de Manejo Ambiental y Social Integrado y Sostenible -
PMASIS, que se presenta en este documento y que va más allá de las normales medidas de manejo de
impactos directos que se formulan para las carreteras. El PMASIS permite generar una visión integral para
el desarrollo sostenible del área de influencia regional, en virtud de la construcción de la vía en
ecosistemas de alta diversidad biológica y cultural.
Cali
EAR Neiva
Zona de
Reserva
PBMAS Puerto
EAR Asís
Pasto
A EIA
Río
Tumaco San Mocoa Amazonas
Francisco
Santa Ana
A Quito
Frontera con el Ecuador
Variante
La construcción de las estrategias del PMASIS son el fruto de un amplio proceso de información y
participación pública adelantado desde julio de 2007 en talleres formales, aplicación de instrumentos de
encuesta y múltiples reuniones individuales y grupales que contaron con la participación de líderes
campesinos, autoridades tradicionales y gobernadores indígenas Inga y Kamëntza tanto del Valle de
14
Convenio Interadministrativo No. 1399 de julio de 2007 entre INVIAS y CORPOAMAZONIA para la dirección técnica del PBMAS y aportes
técnicos a la EAR.
El objetivo es desarrollar un modelo de infraestructura vial sostenible en una región de alta diversidad
biológica y cultural, mediante la implementación de un Plan de Manejo Ambiental y Social Integrado y
Sostenible (PMASIS) para la Región de influencia de la variante San Francisco – Mocoa.
Este plan agrupa las medidas de manejo y compensación sugeridas en los estudios EIA, EAR y PBMAS
anteriormente descritos, generando oportunidades ambientales, sociales y culturales para el desarrollo
sostenible de la región. El Plan contempla las siguientes cuatro estrategias: i) Ordenamiento Ambiental del
Territorio, ii) Conservación y Desarrollo Sostenible del área de Reserva, iii) Vinculación de la
Comunidad a la Protección de la Reserva, y iv) Diseño, construcción y operación especial de la Variante
San Francisco – Mocoa. Los objetivos y alcance específico de cada estrategia se explican a continuación.
El territorio entre Pasto y Mocoa comprende diversos ecosistemas estratégicos que incluyen dos parques
nacionales y una reserva forestal declarada en papel pero que no ha contado con recursos para su manejo.
La estrategia del PMASIS consiste en conformar un corredor biológico de conservación, mediante: (i) La
ampliación de la reserva forestal de la cuenca alta del río Mocoa existente (RFPCARM), hacia la cuenca
del río Blanco, para que conecte al norte con el Complejo Volcánico de Doña Juana, lo que implica pasar
de las 34.600 has de la reserva actual a 76.448 has, representando un aumento del 221% en área de
conservación; (ii) La constitución del Distrito de Manejo Integrado (DMI) de Mocoa al oriente, el cual
tendrá un área total de 48.391 has, para que conecte la RFPCARM con el Parque Nacional Churumbelos y
la Reserva Forestal de la Amazonía y ; (iii) La constitución de la Reserva Forestal Productora - Protectora
de San Francisco de 5.297 has, en donde están asentadas las comunidades de las veredas Minchoy,
Patoyaco, La Esperanza, Titango y San Pablo, para que sirva de transición a la RFPCARM con estas
comunidades y con las asentadas en el Valle de Sibundoy.
Con estas tres áreas protegidas, que suman un área total de 130.136 has, se logra el objetivo de conectar la
zona sur del macizo colombiano con el norte de la Amazonía tal como se observa en la Figura 4.
El corredor biológico de conservación unirá las estrategias de conservación del sistema nacional de áreas
protegidas con el sistema regional de áreas protegidas, como una iniciativa a nivel nacional que permitirá
generar estrategias integradas de conservación para ecosistemas naturales críticos. La constitución del
Distrito de Manejo Integrado de Mocoa implica estrategias de conservación con la participación de la
población, dado que su conformación se propone en un área vecina a la reserva forestal ampliada donde
existen asentamientos humanos y actividades comerciales que deben ser desarrolladas de manera
Asimismo, existen diferentes actores vinculados a la región y expectativas de cambio en el uso del suelo,
dado que la región cuenta con posibilidades de encontrar recursos mineros y energéticos importantes y ha
tenido una tradición de explotación de los bosques. En este contexto, el PMASIS buscará integrar dentro
de un Sistema de Información Geográfico - SIG las diferentes perspectivas de uso de suelo en la región.
La construcción de este SIG permitirá pasar luego a una etapa de concertación con los diferentes actores
donde se espera llegar a acuerdos para el manejo sostenible y a largo plazo de la Reserva Forestal
ampliada y del Distritos de Manejo Integrado de Mocoa. Esta estrategia buscará involucrar además la
visión del Plan de Ordenamiento territorial que genere Mocoa en el año 2010, año en el cual dicha ciudad
deberá realizar su segundo Plan de Ordenamiento Territorial - POT.
La estrategia de Conservación y uso sostenible de la Reserva Forestal Ampliada –RFA, contará con tres
ejes de acción principales, además de dos componentes estratégicos fundamentales para el manejo
sostenible de la RFA a través de un componente de fortalecimiento institucional de CORPOAMAZONIA
y un instrumento para la sostenibilidad financiera a largo plazo de la RFA.
Este eje pretende innovar con una estrategia de conservación con la cual se promueva la deforestación
evitada al ampliar el área de conservación forestal y al generar el corredor biológico ampliado. El área que
se espera evitar su deforestación contempla la totalidad de la Reserva Forestal ampliada una vez se ampare
legalmente su creación. Para esto, se contemplaran los instrumentos y mecanismos del mercado voluntario
y no voluntarios que surgen de la Convención de Cambio Climático, al generar créditos de carbono por
deforestación evitada, como una medida para apoyar en el financiamiento de la Reserva. Asimismo, se
espera integrar a las comunidades asentadas en la reserva mediante compensaciones económicas por la
generación de programas y proyectos de investigación y conservación que eviten ampliar la frontera
agrícola y con ello su deforestación. Este proyecto permitirá desarrollar, con énfasis en los impactos sobre
la biodiversidad del eje vial Pasto – Mocoa, lo siguiente: i) bases conceptuales y metodológicas; ii)
levantamiento de la línea de base necesaria; iii) análisis de alternativas de financiación; y iv) plan de
acción para involucrar al país en la implementación de iniciativas REDD15.
15
Por su sigla en inglés “Reduce emissions from deforestation and degradation- REDD”. El proyecto contará con el apoyo financiero del Banco
Interamericano de Desarrollo -BID a través de la cooperación técnica no reembolsable CO-T1145.
Mediante este eje se promoverán proyectos de conservación y uso sostenible de los recursos naturales en
la Reserva Forestal, que aseguren mantener el bosque en pié, como una estrategia de involucrar a las
comunidades de la reserva y su área de influencia en su protección y manejo sostenible. Este eje también
espera mejorar la calidad de vida de las comunidades, así como capacitarlos en el manejo sostenible de los
recursos naturales, mediante el desarrollo de este tipo de proyectos, los cuales, además de generar recursos
para la protección de la reserva, generen utilidades extras que aporten al sustento de las comunidades
participantes. Para tal fin, se espera contar con la participación de entidades dedicadas a la investigación y
conservación de los recursos naturales que logren promover proyectos con las comunidades asentadas en
la región.
Entre los proyectos que han sido previamente identificados se encuentran aquellos relacionados con la
explotación sostenible de recursos forestales en el Distrito de Manejo Integrado y con la restauración
participativa de ecosistemas al interior de la Reserva Forestal ampliada. No obstante, su concreción
dependerá de la activa participación de la comunidad organizada y del aporte que estas hagan (en trabajo o
en especie), para sacar adelante los proyectos.
Por primera vez en Colombia, la carretera proyectada viene ligada a la creación de un Fondo para la
financiación de la Reserva. Dicho fondo estará alimentado con los recursos de compensación de la
variante, de CORPOAMAZONIA, de los proyectos productivos que vinculan a la comunidad, de aquellos
recursos generados vía deforestación evitada y de donantes internacionales. Este fondo contará con un
Comité Directivo que año a año establecerá las prioridades de financiamiento. El Fondo destinará un
porcentaje de sus recursos para actividades que no se espera generen recursos, tales como aquellas
relacionadas con el eje de investigación, proyectos de monitoreo ambiental y social y, proyectos de apoyo
a las comunidades indígenas. Asimismo, destinará un porcentaje para actividades productivas del eje de
proyectos de usos sostenible y conservación, que se espera generen un fondo rotatorio que pueda
manejarse a largo plazo16.
16
El proyecto contará con la financiación del Banco Interamericano de Desarrollo –BID, a través de la cooperación técnica no reembosable CO-
T1142. Los componentes de dicha cooperación buscan; i) consolidar el PBMAS, ii) concertar el PBMAS con sus principales stakeholders, iii)
desarrollar un business plan (BP) para implementación de las acciones sostenibles de conservación, iv) concertar las medidas de
implementación de dicho BP y iv) diseñar el mecanismo financiero sostenible para el PBMAS.
La nueva variante pasa por el camino real conocido como “Sachamates”, que ha servido por varios siglos
para integrar a las comunidades indígenas del alto Nariño con las comunidades de selva. Por esto, la ruta
ha sido intervenida, aunque conserva bien sus ecosistemas de alta y baja montaña. A su vez, la carretera
existente de 78 kms que hoy en día comunica a San Francisco con Mocoa, tiene un trazado que se
caracteriza por sus altas pendientes y por recorrer un ecosistema con menor nivel de intervención
comparado con el ecosistema de la variante propuesta. Se estima que una vez construida la variante, la
ruta existente dejará paulatinamente de ser utilizada. Dado que serian las dos únicas rutas que atravesarían
la reserva ampliada, se pretende viabilizar ambas rutas para recrear un circuito turístico ecológico, que
apoye en las labores de educación ambiental y a la vez sirva como estrategia para el control y manejo de la
Reserva Forestal. Esta ruta incluiría puntos de control a la entrada y salida de la Reserva (uno en el
extremo de Mocoa y otro en el extremo de San Francisco) , así como cuatro puntos más de control
ecológico sobre la vía actual y la variante que servirían como estaciones eco-turísticas y a la vez de
educación ambiental y control de la Reserva. Asimismo, la propuesta incluye la consolidación de
proyectos con potencial turístico y de conservación ya existentes en la zona como el Centro de Estudios
Amazónicos (CEA) de CORPOAMAZONIA y el Parque de San Francisco, este último famoso por las
esculturas y artesanías indígenas de las comunidades del Valle del Sibundoy. Para el manejo de esta ruta
se dimensionará las necesidades técnicas y administrativas de CORPOAMAZONIA para su manejo
futuro, y se generarán los acuerdos necesarios con la Policía y Ejercito Nacional para la operación de los
puntos de control. Asimismo, se estudiara la posibilidad de concesionar las estaciones ecoturísticas con las
comunidades de la zona que demuestren su capacidad de integración a esta estrategia de conservación.
Este Plan involucrara a las comunidades de los Distritos de manejo Integrado de Mocoa y Minchoy, como
estrategia de manejo de las áreas de influencia de la Reserva, con el objetivo que las comunidades
asentadas en estas áreas tengan una actividad productiva sostenible, generando así menos presión para
entrar en la Reserva Forestal ampliada. En este contexto, con recursos del Fondo para el manejo de la
reserva mencionado en la sección VI-B-5 de este documento, se espera dar recursos semilla a las
comunidades y familias que desarrollen iniciativas productivas sostenibles, incluyendo actividades
agroforestales de pequeña escala, actividades ecoturísticas, de educación ambiental o proyectos de
mercados verdes.
Con este plan, se apoyará el desarrollo del proyecto de fortalecimiento socio-cultural identificados en
dicho proceso de concertación a través del desarrollo de iniciativas de mejoramiento y/o construcción de
las casas de los Cabildos, reconocidas como lugares de fortalecimiento y enseñanza de su cultura
tradicional, lugar de reunión de los cabildos y de promoción de las actividades etno-turísticas; asimismo,
se destinarán algunos aportes para apoyar en la delimitación y legalización de sus resguardos.
Asimismo, se apoyará el desarrollo de los Planes Integrales de Vida –PIV de las comunidades indígenas
que constituyen una herramienta de fortalecimiento para enfrentar su sostenibilidad cultural, económica y
social en el largo plazo, con especial énfasis en el desarrollo de capacidades que permitan mejorar la
interlocución entre las autoridades indígenas y las municipales. El Plan igualmente apoyará el
fortalecimiento de la adecuación intercultural de servicios de salud (mejorar la cobertura actual, apoyar el
establecimiento de sistemas interculturales y la producción y difusión de materiales orientadores de
prevención), y de los servicios de educación (educación intercultural bilingüe y la producción de
materiales referidos a la historia y cultura de cada pueblo). Finalmente, se apoyará la conformación de una
Mesa de Trabajo con los indígenas liderada por el Ministerio del Interior y cuyo objetivo principal es
potenciar la gobernabilidad regional a través de la generación de un marco institucional para la resolución
de los conflictos indígenas en el Valle de Sibundoy, asociados a compromisos institucionales adquiridos.
Esta estrategia contempla cinco planes que están focalizados en las medidas contempladas dentro del
Estudio de Impacto Ambiental –EIA y las cuales involucran el derecho de vía, la construcción con
técnicas especiales de ingeniería y las medidas ambientales y sociales contempladas en el buen diseño y
construcción de carreteras sostenibles.
Cabe resaltar que como medida de compensación ambiental por la construcción de la vía, se destinarán
recursos que permitirán financiar medidas de compensación directa que garanticen el financiamiento
pleno de las estrategias de “Ordenamiento Ambiental del Territorio” y “Conservación y Desarrollo
Sostenible del Área de Reserva”, así como, el capital base para la constitución del Fondo de
Financiamiento de la Reserva.
En la actualidad hay 99 familias de desplazados localizadas en el derecho de vía a la entrada a Mocoa, las
cuales están siendo reubicadas por la alcaldía en los proyectos de interés social denominados Santa Rosa I
y II localizados en la vereda el Libano en jurisdicción de dicho municipio; este proceso cuenta con el
apoyo de los subsidios de vivienda otorgados por el MAVDT. Se estima que antes de iniciar la
construcción de la variante este proceso este concluido, por lo que no serán necesarias medidas
adicionales dentro del PMASIS. Este plan de relocalización es posible gracias al convenio que con dicho
fin se adelanta entre la Alcaldía de Mocoa y la regional de Putumayo del INVIAS
El INVIAS adelantó un plan de diseño especial de ingeniería cuyo objetivo fue plantear frente a un diseño
vial tradicional elaborado en el año 2005, la construcción de una vía con consideraciones ambientales
únicas, para minimizar los impactos ambientales del proceso constructivo, en condiciones de estabilidad
estructural y seguridad en su operación, aspectos imposibles de lograr a través del diseño propuesto en
2005 y mucho menos a través de la pavimentación de la vía existente. Los criterios generales del diseño
especial de ingeniería se enfocaron en la minimización de los volúmenes de material de acarreos, ajustes
en el trazado geométrico que minimizaran la intervención sobre los taludes y el diseño de viaductos, obras
de contención, manejo de escorrentías y estabilidad de taludes acorde con las difíciles condiciones de la
zona. Estos criterios permitieron resolver todas las observaciones que en frente al diseño, fueron
planteadas por el MAVDT a través del auto 1691 del 16 de septiembre de 2005.
Los principales resultados de este diseño especial en relación con dichas observaciones incluyen; i)
disminución en más de 50% en los volúmenes de terraplenes; ii) disminución en cerca de 40% en los
volúmenes de excavación totales del proyecto (5.2 a 3,2 millones de m3); iii) disminución en 35% en la
altura máxima de taludes incluyendo medidas especiales de estabilidad (105 m a 68 m); iv) disminución
de 330 m en la longitud total de la vía; v) aumento de 4813 m de puentes y viaductos los cuales
permitieron minimizar la longitud de terreno directamente afectado por taludes y/o excavaciones; vi)
disminución en 37% en el volumen de las zonas de derrumbe potencial (1.56 a 0.98 millones de m3); y
vii) disminución en cerca de 40% del área de afectación de la vía (96.500 a 59.000 m2), entre otras
mejoras.
Comprende el diseño especial de un Plan de Manejo Ambiental para la vía que contempla medidas
especiales de protección durante la construcción y operación de la variante. Este plan incluye un programa
de manejo y protección del suelo y los recursos hídricos, un programa de salvamento vegetal y remoción
vegetal en el derecho de vía, un programa de protección y manejo de vida silvestre así como un programa
de revegetación y recuperación paisajística de las áreas afectadas. Asimismo, incluirá el plan de manejo de
los campamentos incluyendo seguridad y salud ocupacional, educación ambiental y relaciones de los
trabajadores de obra, generación de empleos a nivel local y un programa de seguimiento, supervisión y
control ambiental de las obras.
Estas medidas están asociadas al programa de seguridad vial, a un programa de uso y ocupación
restringido del derecho de vía que va asociado a la normativa especifica de la reserva forestal, al programa
de atención en situaciones de emergencia y al mantenimiento de la vía. Estas medidas serán asumidas por
INVIAS dentro de su plan de operación de la vía.
Como se mencionó, se espera definir la colaboración inter-institucional de diversas entidades que podrían
dar apoyo a CORPOAMAZONIA para el desarrollo del PMASIS, entre las cuales se encuentran diferentes
entidades públicas y privadas, con quienes se formalizarán los acuerdos necesarios a partir de la
aprobación de la construcción de la vía bajo el esquema propuesto.
VIII. EL CRONOGRAMA
En el siguiente Cronograma se resume los tiempos de ejecución del proyecto de la variante San Francisco
– Mocoa desde la época de selección del corredor de la actual variante, así como la elaboración de los
estudios ambientales EIA, EAR y PBMAS integrados en este PMASIS17, mostrando las etapas y tiempos
estimados para licitación, construcción y entrada en operación de la vía (Ver Tabla 3).
El cronograma forma parte de los acuerdos establecidos con INVIAS en la ayuda memoria de BID-IVIAS
de abril 27 - mayo 2 de 2008. Dicho cronograma fue presentado a las autoridades del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público, Ministerio de Transporte, Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo
Territorial, Departamento Nacional de Planeación, Corpoamazonía y ONGs responsables de la ejecución
del proyecto.
17
El cronograma del EIA se integró al de los estudios de Fase III, por formar parte de un único contrato de consultoría.