La tutela de derechos —y no el control de plazos— como vía procedimental para
impugnar la declaratoria de complejidad
Autor:
Mg. Walter Martín Matos Guerrero
Descripción:
Este artículo analiza la vía procedimental adecuada para impugnar la declaratoria
de complejidad en el Nuevo Código Procesal peruano, destacando la exclusividad
de la tutela de derechos frente al control de plazos.
Lima, 25 de Octubre de 2025
La tutela de derechos, y no el control de plazos, como vía procedimental para
impugnar la declaratoria de complejidad
La declaratoria de complejidad de un caso por parte del Ministerio Público en la
investigación preparatoria juega un papel crucial en el proceso penal peruano, este
mecanismo, establecido en el artículo 342 del Nuevo Código Procesal Penal (NCPP),
permite ampliar los plazos de investigación bajo ciertos supuestos objetivos y técnicos.
Sin embargo, la posibilidad de cuestionar dicha declaratoria debe realizarse a través de
una vía procedimental específica: la tutela de derechos, y no mediante el control de plazo,
como lo viene reafirmado la Corte Suprema.
Contexto normativo y jurisprudencial
El artículo 342 del NCPP regula los plazos de la investigación preparatoria, estableciendo
diferencias claras entre investigaciones simples, complejas y aquellas relacionadas con
crimen organizado; la declaratoria de complejidad, que puede prorrogar la investigación
hasta ocho meses adicionales, se justifica cuando la investigación requiere un número
significativo de diligencias, involucra numerosos imputados o exige pericias complejas,
entre otros supuestos.
No obstante, la posibilidad de que la defensa cuestione la declaratoria de complejidad ha
sido objeto de análisis jurisprudencial; asi se tiene que en la Apelación Nº 333-2023, la
Corte Suprema promovió que el control de plazo no es la vía adecuada para impugnar la
declaratoria de complejidad, sino que la protección de los derechos del imputado en este
contexto debe canalizarse a través de la acción de tutela de derechos.
Fundamentación técnica
El control de plazo, concebido como un mecanismo para supervisar la duración razonable
de la investigación, tiene como función primordial evitar dilataciones indebidas que
perjudiquen el derecho al debido proceso; pero, este mecanismo no está diseñado para
evaluar la racionalidad o fundamentación de la declaratoria de complejidad, que
constituye una decisión dirigida a garantizar la eficacia investigativa en casos que, por su
naturaleza, exigen un análisis profundo y prolongación temporal.
En contraste, la tutela de derechos habilita al imputado y su defensa legal a cuestionar
formalmente la legalidad y razonabilidad de la declaratoria de complejidad, exigiendo
que el Ministerio Público explique y justifique las razones fácticas y jurídicas detrás de
dicha decisión.
Este proceso inicia con un requerimiento directo a la fiscalía, cuya negativa o desatención
habilita la interposición de la acción de tutela ante el juez de investigación preparatoria.
El juez, en la audiencia de tutela, evalúa exhaustivamente si la declaratoria cumple con
los requisitos objetivos contemplados en el artículo 342.3 del NCPP, como la necesidad
de múltiples actos de investigación, pericias técnicas o la complejidad de las
imputaciones.
Asimismo, examina si se han respetado los derechos constitucionales del imputado,
particularmente el principio de legalidad, el derecho a un proceso sin dilataciones
indebidas y el derecho a la defensa.
Implicancias para el derecho procesal penal
Al definir con claridad que la tutela de derechos es la vía adecuada para controvertir la
declaratoria de complejidad, la Corte Suprema ha reforzado la tutela judicial efectiva en
el proceso penal. Este pronunciamiento delimita el ámbito del control de plazo,
reservándolo exclusivamente para fiscalizar la duración de la investigación, sin invadir
competencias fiscales que corresponden al análisis de la complejidad formal y sustancial
del caso.