Módulo 3: Funciones Cerebrales Superiores y Plasticidad: Introducción
Módulo 3: Funciones Cerebrales Superiores y Plasticidad: Introducción
plasticidad
IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO
Introducción
Introducción a la unidad
Cierre de la unidad
Introducción
02:45
En el video se muestra la capacidad que tiene el cerebro del ser humano para compensar ciertas
funciones dañadas o perdidas. En este caso el ejemplo es con la coordinación visomotriz.
Plasticidad y aprendizaje
[Link]
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Introducción a la unidad
Contenidos de la unidad
En el recorrido de esta unidad veremos en qué consisten las funciones cerebrales superiores,
analizando lo expuesto por Luria. Podremos ver las características de las tres unidades
funcionales cerebrales, los factores psicomotores y el sustrato anatómico para cada una de
ellas.
Por otro lado, profundizaremos en lo que se denomina plasticidad cerebral como aquella
capacidad que tiene nuestro cerebro humano de cambiar, compensar, regenerarse tanto
anatómica como funcionalmente para poder realizar la mayor cantidad de funciones necesarias
Para todo lo mencionado se sugiere realizar una lectura atenta y comprensiva para poder trasladar
al docente las inquietudes que puedan ir surgiendo. Así como también tratar de relacionar este
contenido con el abordado en unidades anteriores, buscando dar sentido a la asignatura de
manera integral.
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Hemos podido leer en las unidades anteriores respecto a la rehabilitación cognitiva, los
programas que existen para llevar adelante la misma, el entrenamiento de las diferentes
funciones y procesos, así como también la evolución de dichos conceptos en la historia. Esto nos
lleva inevitablemente a plantearnos ciertos interrogantes en relación al cerebro en sí, ¿cómo es
posible que pueda cumplir tantas funciones? ¿Cómo se llevan adelante esos procesos? ¿Qué
sucede cuando alguno de ellos no funciona como se espera? ¿Interactúan las funciones
cerebrales entre sí o actúan de manera independiente?
Algunos de los anteriores hemos ido respondiendo con lo desarrollado en el material de lectura de
las unidades trabajadas. Otros iremos analizando aquí y algunos quedarán abiertos al estudio o
profundización personal, la cual siempre enriquece la formación profesional que cada uno realiza.
Es que el sistema cerebral es tan complejo que tanto su estudio como su potencial, son un
constante descubrimiento, basta con buscar investigaciones de años o siglos pasados y
comparar con las más actuales para notar cuánto se ha avanzado en su conocimiento. Lo cual
influyó también en las posibilidades de tratamientos en situaciones de daños cerebrales y
deterioro de algunas funciones.
años, los estudios han podido demostrar que es mucho más que eso, ya que es un sistema
funcional altamente complejo que va mucho más allá de algo meramente mecánico.
A partir de los estudios y trabajos de Luria (El cerebro en acción, 1974) las ideas sobre la
funcionalidad cerebral tomaron cada vez más fuerza, analizando los sistemas que participan en la
construcción de los procesos necesarios para la percepción, el lenguaje, la inteligencia, el
Otros estudios arrojaron también conocimientos respecto a las diferencias que existen entre
ambos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo. De esta manera, se pudo conocer que la
organización cerebral estaba dada de manera asimétrica, siendo cada hemisferio dominante en
alguna área específica con respecto al otro. Las guerras mundiales han proporcionado avances y
descubrimientos interesantes para estos temas, uno de ellos fue la superioridad del hemisferio
derecho en habilidades que tienen que ver con lo musical, emocional, atencional y espacial; y del
hemisferio izquierdo relacionado a la interpretación verbal por ejemplo. No obstante, mucho más
adelante otros estudios demuestran que es posible la compensación cuando alguna de las
funciones está dañada. Antes de llegar a la conceptualización de las funciones cerebrales
superiores veremos en el siguiente cuadro los lóbulos y las funciones que eran asociadas a cada
uno de ellos:
LÓBULOS FUNCIONES
Orientación espacial
Cálculo
Procesamiento auditivo
LÓBULO TEMPORAL
Nominación verbal
Significación emocional
Atención
Flexibilidad mental
Dichas funciones propias de cada lóbulo van acompañadas de asimetrías presentes en los
hemisferios cerebrales que dan cuenta de la dominancia que puede haber de algunas funciones
dentro de un hemisferio por sobre el otro. Es posible encontrar las siguientes asimetrías:
Auditivas
Visuales
Somestésicas
Motoras
Cuando se produce algún daño cerebral y se requiere un diagnóstico con plan de tratamiento, es
importante determinar cuál será el modelo que se empleará para llevar adelante dicho abordaje.
Por un lado, podemos encontrar modelos de representación local y por otros multimodales.
Luego de este breve repaso por conceptos claves para comprender un poco mejor el
funcionamiento cerebral, su organización, localización de áreas y procesos, etc. podemos ver —
como lo hemos hecho también en unidades anteriores— que aparecen en la historia, autores que
tienen una postura localizacionista y otros antilocalizacionistas. Luria, que analizaremos en las
páginas siguientes, se encuentra entre ambos, mencionando los “sistemas funcionales
complejos” como áreas de interacción entre las diferentes funciones. Lo que plantea dicho
modelo es que si una de las áreas que conforman ese sistema se lesiona se desorganiza todo el
sistema. El planteo de Luria es considerar que no hay una única área para una determinada
función, pero que tampoco todo el cerebro es el encargado de ejecutar todas las acciones, por lo
cual se ubica así en un lugar intermedio entre posturas localizacionistas y antilocalizacionistas.
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¿Qué es un sistema funcional? Para esta respuesta, Luria (1974) en principio retoma el uso del
término para lo relacionado con lo biológico, por ejemplo, al hablar de función de algún tejido,
refiriéndonos a la función del hígado. Pero él dice que el concepto va más allá de una función de
un tejido particular, si no que debemos entenderlo como algo más complejo. Volviendo al ejemplo
mencionado recién, podríamos analizar que la “función digestiva” es más compleja, dado que el
Por ejemplo, si el grupo principal de músculos que trabajan durante la respiración (el diafragma)
deja de actuar, los músculos intercostales entran en función, pero si por una u otra razón estos
están alterados, los músculos de la laringe se movilizan y el animal o persona comienzan a tragar
aire, que de este modo alcanza los alvéolos pulmonares por una ruta completamente diferente. La
presencia de una tarea constante (invariable) ejecutada por mecanismos variables (variantes),
que llevan el proceso a un resultado constante (invariable), es una de las características básicas
que distinguen el trabajo de todo “sistema funcional”. La segunda característica distintiva es la
composición compleja del sistema funcional, que incluye siempre una serie de impulsos
aferentes (de ajuste) y eferentes (efectores).
Este concepto de una “función” como un completo sistema funcional es una segunda definición,
marcadamente diferente de la definición de una función como el funcionamiento de un tejido
particular. Dado que los más complejos procesos somáticos y autónomos están organizados
como “sistemas funcionales” de este tipo, este concepto puede ser aplicado con mucha más
razón a las “funciones” complejas de la conducta (Luria, 1974).
Cuando hacemos referencia a los procesos de actividad mental hay que considerar que son de
gran complejidad tanto en su funcionalidad como en su estructura y que van progresivamente
conformándose en “acciones mentales” internas basadas en dispositivos externos que le dan
significado. Es por ello que las funciones mentales de este sistema no están localizadas en una
única área, sino que son parte de una organización compleja que trabaja coordinadamente cada
una con un rol específico y que incluso pueden estar muy alejadas del cerebro y entre sí.
Todo esto nos lleva a pensar que el sistema funcional es un todo y que de producirse una lesión
se verá alterado así sea la misma en una zona o diferentes.
Otro concepto importante desarrollado por el autor es el de Modularidad, según ella nuestra vida
mental es posible gracias a la actividad orquestada de múltiples procesadores cognitivos o
módulos. De esta manera podemos encontrarnos con un grupo de módulos que se ocupan del
Por último, es importante destacar que los procesos mentales humanos son sistemas
funcionales complejos y no están “localizados” en áreas estrictas, circunscritas del cerebro, sino
que tienen lugar a través de la participación de grupos de estructuras cerebrales que trabajan
concertadamente, cada una de las cuales efectúa su particular aportación a la organización de
este sistema funcional (Luria, 1974).
Veremos a continuación cada una con mayor detenimiento ampliando el cuadro anterior.
Esta primera unidad funcional se encuentra ubicada en el tronco del cerebro, subcortex, formado
por núcleos que constituyen la formación reticular. Los sustratos anatómicos serían la médula,
tronco cerebral, cerebelo y estructuras subtalámicas/talámicas.
Es la que permite que se puedan llevar a cabo muchos procesos que se dan únicamente en un
estado de vigilia, como recibir, analizar y seleccionar información, regulación y activación, entre
otros. Toda actividad programada, sus procesos mentales, la corrección de sus errores y la
actividad mantenida requiere de condiciones óptimas de vigilia. Una de las principales
características es la denominada Ley de la fuerza, mediante la cual todo estímulo fuerte produce
una respuesta fuerte, y al contrario un estímulo débil produce una respuesta débil. Esto se
caracteriza por un cierto balance que se da entre excitación-inhibición mediado por la capacidad
de movilidad de los procesos nerviosos. Desde ya que un tono cortical bajo alterará estas
condiciones y hará que se pierdan.
Está formado por el sistema reticular ascendente mediante el cual es llevada la información que
se recibe desde el tronco hacia las estructuras superiores de la corteza cerebral. Esto contribuye
a que se active el córtex y pueda ser regulada la actividad. De la misma manera lo conforma el
sistema reticular descendente enviando impulsos desde las células nerviosas superiores de la
corteza hacia las estructuras inferiores ubicadas en el tronco. Si bien no puede encontrarse una
modalidad sensorial específica, sí se observa que la activación de la formación reticular proviene
de tres fuentes diferentes.
Además de lo expuesto en relación a las funciones de activación que ya hemos visto, esta unidad
funcional tiene también funciones activas no específicas, que están relacionadas con la
formación de intenciones y proyectos y hacen posible la actividad consciente. Una importante
función de la primera unidad es, por lo tanto, regular el estado general, la modificación del tono y
el control de las emociones.
¿Qué sucede ante lesiones en estas áreas relacionadas con la primera unidad funcional?
En general no hay una especificidad definida, pero es posible que ante lesiones haya cambios
graduales en los estados que terminen modificando conductas. No causan alteraciones en
gnosis ni praxias, tampoco en la percepción visual, táctil y auditiva. Son pacientes que pueden
realizar movimientos complejos, aprender y reproducir estructuras rítmicas, y su lenguaje es casi
reproducido con normalidad, excepto por su voz monótona y su astenia general. En el caso de la
escritura sucede algo similar, ya que son pacientes que no tiene alteraciones en ese proceso,
pero su estado de fatiga - como apagado - es característico. Esto último hace que pueden iniciar
una tarea muy bien, y rápidamente se comience a ver una lentitud tal que el paciente hasta deja
de continuarla. Se observan grandes alteraciones de conciencia y de memoria, ya que en general
al preguntarles sobre el tiempo y el lugar en que están se desorientan fácilmente en ambas
respuestas - lugares equivocados, horarios que no eran correctos - no logran dar cuenta con
lucidez de su historia de vida mezclando detalles y realidad con fantasía. Se han observado
alteraciones graves de memoria al punto de estar realizando una tarea, dejarla para realizar otra, y
no recordar la anterior. En cuanto a lo emocional, son pacientes que, algunos, pueden presentar
algo de indiferencia y otros, ansiedad o angustia.
Esta segunda unidad funcional se encuentra localizada en las regiones laterales del neocórtex,
incluyendo regiones visuales (occipital), auditiva (temporal) y sensorial general (parietal). La
estructura histológica aquí está dada por neuronas aisladas que trabajan recibiendo impulsos
discretos y reenviándolos a otros grupos de neuronas, estas se activarán para percibir
información en algunas ocasiones y no lo harán en otras. Se conforma por neuronas que tienen
una especificidad modal alta y sistemas que poseen la capacidad de adaptarse a la recepción de
estímulos que van desde los receptores periféricos hacia el cerebro. Allí luego es analizada esa
información mediante componentes muy pequeños dentro de sistemas funcionales completos.
ZONAS CORTICALES
El trabajo coordinado de estas zonas corticales conduce a varias funciones que son
específicamente humanas:
Leyes básicas que organizan la estructura de trabajo de las zonas corticales mencionadas
anteriormente:
El hemisferio izquierdo (en las personas diestras) se ha hecho dominante; es este hemisferio el
que empieza a asumir las funciones del lenguaje, mientras que el hemisferio derecho,
desconectado de la actividad de la mano derecha o del lenguaje, ha permanecido subdominante.
Este principio de lateralización de funciones naturalmente se ha convertido en un nuevo y decisivo
principio de la organización funcional del córtex cerebral (Luria, 1074).
Es así que las funciones cognitivas — percepción, memoria verbal activa, pensamiento lógico, etc.
Ante una lesión, el adulto puede compensar, ya que se encuentran sus funciones psicológicas
completamente formadas y las zonas corticales superiores han asumido un papel dominante. Las
áreas terciarias superiores del córtex controlan el trabajo de las zonas secundarias que están
subordinados a ellas. En la última etapa de ontogénesis las zonas inferiores están totalmente
subordinadas a las superiores.
Repasando un poco lo visto hasta el momento sobre la segunda unidad funcional, entendemos
que es un sistema para la recepción, codificación y almacenaje de la información, que se
encuentra localizado en las divisiones posteriores de los hemisferios cerebrales y también
incorpora las regiones visuales, auditivas y sensoriales generales. Que tiene una organización
jerárquica, con especificidad modal decreciente y lateralización funcional creciente.
Esta unidad está ubicada en los lóbulos frontales y dentro de ellos se encuentran, la zona primaria
y secundaria motoras y la zona terciaria en la corteza prefontal delante de la corteza motora.
¿Cuáles son las características de estas áreas pertenecientes a la tercera unidad funcional?
En primer lugar, destacar que maduran tardíamente tanto desde el desarrollo (ontogénesis) como
desde la evolución (filogénesis). Como mencionamos más arriba es recién alrededor de los 4 a
los 7 años cuando alcanzan la madurez, hasta ese momento no están preparados para la
acción. Es el lenguaje el que participa también en la regulación de la actividad, las intenciones y
planes del hombre. Todos estos formarán parte de la conducta, serán la base en la formación de
la misma.
Las lesiones en estas regiones producen grandes alteraciones en los programas conductuales
complejos, el paciente tendrá dificultades con la inhibición observando una desinhibición de las
respuestas inmediatas ante estímulos irrelevantes. Es tan importante el papel que tiene el córtex
prefrontal en la creación de planes de acción, que no solo estará relacionado a estímulos que
actúan en ese momento, sino que además ayudará a la construcción de planes a futuro, siendo
esta capacidad de anticipación fundamental para la acción.
Desde ya que sería imposible pensar a estas unidades como responsables de una actividad
completamente independiente entre cada una de ellas, es decir, por ejemplo, que la segunda
unidad sea totalmente responsable de la función de percepción y pensamiento, siendo la tercera
solo responsable de movimiento y acción. Si bien cada actividad consciente constituye siempre
un sistema funcional complejo, tendrá lugar a través del trabajo combinado de las tres unidades,
cada una hará su aporte.
Estos hechos muestran claramente que la percepción tiene lugar gracias a la acción combinada
de las tres unidades funcionales del cerebro; la primera, proporciona el tono cortical necesario; La
segunda realiza el análisis y síntesis de la información que se recibe, y la tercera se ocupa de los
movimientos de búsqueda necesariamente controlados que dan a la actividad perceptiva su
carácter activo (Luria, 1974).
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Hemos visto cómo actúan los procesos mentales mediante sistemas funcionales complejos,
actuando de manera combinada con funciones específicas, modales y otras que no. Tratamos
las tres unidades funcionales del cerebro y pudimos comprender que la tercera es la más
importante para la organización funcional del cerebro humano. Trataremos ahora de ver qué
Esta organización cerebral – que ya han visto en otras asignaturas e incluso hemos mencionado
aquí – se conforma por las funciones cerebrales superiores:
Percepción
Atención
Memoria
Lenguaje
Pensamiento
A continuación, veremos ampliado cada una de ellas.
Percepción
Muchas corrientes consideran a la percepción como un proceso activo de búsqueda de
información, distinguir las características esenciales de un objeto, compararlas, elaborar
hipótesis y compararlas también. No quedan dudas entonces que es una función con un carácter
complejo, dado que realiza análisis (separando los componentes), síntesis visual perceptiva
(vuelve a unir partes), representa visualmente al objeto (Gnosia), asigna propiedades al objeto
(concepto y función), utiliza códigos (como el lenguaje) y todo ello le permite nominar y elaborar
categorías. Todos estos pasos que mencionamos brevemente son inconscientes.
Podemos encontrar dos modelos de análisis del procesamiento, el modelo que provine del
De todo esto podemos concluir que nuestra percepción visual no es una copia del mundo físico,
sino que construimos nuestro mundo visual y esta construcción depende tanto del mundo físico
como también de la actividad de toda una red neuronal que constituye nuestro cerebro y de la
experiencia que modifica la dinámica de la red, con lo que ahora construimos nuestra experiencia.
Al percibir, no solo intervienen las características del objeto percibido, sino también nuestra red
neuronal, en la cual están impresos nuestros aprendizajes anteriores. Entonces podemos ver que
la percepción es activa dado que se produce de en relación a las propias experiencias.
Atención
Toda actividad mental humana organizada posee un cierto grado de directividad y selectividad. De
los muchos estímulos que llegan a nosotros, respondemos únicamente a aquellos que son
particularmente fuertes o que nos parecen particularmente importantes y corresponden a
nuestros intereses, intenciones o tareas inmediatas. Del gran número de movimientos
escogemos solo aquellos que nos permiten alcanzar nuestra meta inmediata o realizar un acto
necesario; y del gran número de huellas o de sus conexiones almacenadas en nuestra tarea
inmediata y nos permiten realizar algunas operaciones intelectuales necesarias (Luria, 1974).
anteriores— muchas han tenido posturas discordantes y algunas otras coinciden en considerar
que la atención no es una función unitaria, sino que la podemos subdividir en varios procesos. Si
volvemos a recordar los conceptos que propone Luria hablaríamos de sistema funcional
complejo, dado que son más de una las áreas involucradas en esta función. Estas áreas del
cerebro se especializan en la atención y se organizan en sistemas que incluyen diferentes
estructuras, redes cerebrales o sistemas funcionales en los que tienen un papel central, distintas
estructuras según la dimensión del proceso atencional implicado, encargándose cada una de
ellas de un aspecto específico.
Michael Posner (1980 – Universidad de Michigan) define la atención como la capacidad para
controlar los procesos de información en el sistema cerebral. Además, elabora una teoría
conocida como el paradigma de Posner, y su modelo se denomina Multicomponencial. Elaboró
una prueba neuropsicológica que le permitió realizar evaluaciones de la atención. Estas pruebas
han sido luego muy utilizadas para evaluar personas que sufrieron trastornos o lesiones
cerebrales, ya que permitió observar los cambios en la atención. Esto le permitió distinguir tres
sistemas atencionales independientes y diferenciados: orientación, alerta y control ejecutivo.
Estructura y
Sistema Función Manifestaciones
localización
Regulación de la
atención en
Es el sistema
situaciones no
Programar, responsable de la
rutinarias,
verificar y atención dividida,
Anterior- implica
controlar la sostenida y
atencional focal planificación,
actividad selectiva.
o atención regulación y
mental, dirige la Autorregulación
ejecutiva flexibilidad.
atención a la o estrategias
Cerebelo,
acción. para el control
regiones
atencional.
límbicas y
prefrontales.
Otro modelo que sigue utilizándose es el de Allan Mirsky (1989, 1996 - Universidad de Yale)
denominado modelo de activación cerebral. Mediante el análisis factorial propone estudiar cuatro
Función
Componente neuropsicológica Estructuras
Manifestaciones
básica
Estructuras del
cerebro medio:
Mantener el foco Diencéfalo
Sostener atencional en el Vigilancia Formación
tiempo. Reticular
Núcleos
talámicos
medios.
Hipocampo.
Corteza Pre
Mantener Frontal: dirige
presente la
voluntariamente
información
durante un Capacidad la atención hacia
Codificar período continuo numérica- aquellos
de tiempo mnésica.
aspectos que
mientras se
realiza una quieren
acción. mantener en la
conciencia.
Memoria
Las investigaciones sobre la organización cerebral de la memoria continúan aun siendo objeto de
investigación, por un lado, porque todavía hay muchos aspectos desconocidos de la misma y, por
otro, porque las teorías sostenidas hasta el momento han sido únicamente relacionadas a
memoria sostenida.
La memoria ha sido definida como un sistema cognitivo que nos permite aprender, guardar y
recuperar episodios y recuperarlos. Para esto, varios autores sostienen que la memoria cuenta
con una etapa de retención o registro (de recepción de la información), otra de conservación o
almacenamiento y una de recuperación de la huella mnémica. Ese periodo de retención de
¿Qué zonas del cerebro contribuyen a los procesos de memoria? ¿De qué aspectos son
responsables esas áreas?
Para hallar la respuesta a estas preguntas se han dado dos pasos decisivos. Primero, era
necesario abandonar el concepto demasiado generalizado y difuso de los procesos de memoria
por conceptos psicológicos más precisos de la estructura real de la actividad mnéstica. En
segundo lugar, en vez de investigar los procesos de la memoria a nivel molecular celular, era
necesario estudiar la arquitectura real de los procesos de memoria o, en otras palabras, analizar
la contribución que cada zona cerebral aporta a la organización de los procesos mnésticos
humanos (Luria, 1974).
El modelo más conocido sobre memoria es el de los autores Atkinson y Shiffrin en 1968. Fueron
quienes postularon que toda la información que recibimos se mantiene un corto periodo de
tiempo a nivel sensorial, algo de esa información se envía a la memoria de corto plazo y de allí a la
de largo plazo, procediendo así a una transferencia de información de manera secuencial. Este
modelo ha servido de base para otros desarrollados posteriormente. De este modelo podríamos
distinguir entonces:
Memoria de trabajo
Algunos autores sostienen que es la que mayor importancia tiene dentro de la organización de
estos sistemas, dado que es la que puede archivar a corto plazo y en forma unitaria la
información. Otros incluyen también un carácter activo a este tipo de memoria, ya que observan
que muchas veces es posible operar con la información recibida, es decir, puede controlar y
organizar operaciones.
1 Ejecutivo central:
Es el que controla, regula y supervisa a los otros subsistemas, sus
funciones se relacionan al foco atencional, la atención dividida y el
acceso a la memoria a corto y largo plazo. Se relaciona con la tercera
unidad funcional de Luria. Y el sustrato anatómico en la corteza prefrontal.
Bucle fonológico:
2
Agenda visuoespacial:
3
4 Retén episódico:
Lenguaje
Tanto esta función como las anteriores han sido estudiadas en profundidad en otras asignaturas
de la carrera, no obstante, la idea aquí es retomarlas haciendo un breve recorrido por los
conceptos principales y los autores más relevantes. Luria postulo al lenguaje como un sistema
funcional complejo, conformado por órganos centrales, como el cerebro y periféricos, refiriéndose
a todo lo relacionado con el aparato fonador (lengua, labios, cuerdas vocales, etc.).
Con respecto al lenguaje podemos decir que es el instrumento por excelencia para la
comunicación, expresión y la gran herramienta del pensamiento, es un sistema convencional de
signos hablados o escritos que permiten:
Recuerdo de acontecimientos
Elaboración de inferencias
Extracción de conclusiones
Realizar predicciones
2 Fonológico
3 Sintáctico
Morfológico
4
Semántico
5
6 Pragmático
NIVEL PRELINGÜÍSTICO
Balbuceo reflejo,
0-4 meses
actividades innatas
Características de la
Juego vocal
4-7 meses comprensión desde el
propioceptivo
hablante
Juego vocal,
A los 9 meses aparece el
propioceptivo, auditivo.
monosílabo intencional
7-11 meses Inicio de la adquisición
y así el primer esbozo de
de los fonemas de la
significación.
lengua materna.
Elaboración propia (2020)
NIVEL LINGÜÍSTICO
Frase
subordinada. Se
completa la
adquisición de los Comprensión de dos órdenes
5 años
fonemas y se simples coordinadas.
adquiere la
organización
sintáctica.
Comprensión de semejanzas y
diferencias con y sin apoyo
Reforzamiento de
sensoperceptivo. Inicio de las
los fonemas y
definiciones. Juicios comparativos
5-7 años estructuras
y estéticos. Comprensión de
gramaticales cada
proposiciones subordinadas. Inicio
vez más complejas.
de la comprensión de absurdos
verbales.
Conceptualizaciones. Comprensión
gradual de moralejas, chistes y
7-12 años
absurdos verbales. Comprensión
del sentido figurado.
Propiedades funcionales: qué hace, para qué sirve, cómo se usa, etc.
Dentro de este desarrollo es importante la formación de conceptos, estos son las entidades
cognitivas que organizan a los objetos y eventos como pertenecientes a una clase porque tienen
características que las diferencian de otros objetos y eventos. En un inicio el niño pone etiquetas
(conceptos) lingüísticas a los objetos y estas pueden ser generalizadas, por ejemplo, a todo lo
que es líquido y está en un vaso o taza le dice “agua”. Aprender que no todas las etiquetas de
objetos tienen correspondencia uno a uno lleva más tiempo, hasta llegar a aprender, por ejemplo,
que “silla” puede ser la de casa, la del bar, la de la escuela, etc. El niño, según su comunidad,
utiliza la relevancia perceptiva en la formación de conceptos, tal es el caso de los esquimales y la
designación de la nieve según su textura. En nuestra comunidad el material es independiente del
Comprensión semántica:
Expresión semántica:
Las primeras palabras con significado para el adulto aparecen aproximadamente a los 12 meses,
es cuando aparece el valor pragmático en la elocución, por ejemplo “mamá” con entonación
apremiante, casi llorando, susto, etc. Así, el significado conceptual será el que recoge, además
del referente, al significado que aportan las propiedades relevantes que van jerarquizando los
diversos términos entre sí. Una vez afianzado el significado referencial, el concepto sigue
desarrollándose durante toda la infancia. Adquiriéndose primero las categorías subordinadas para
arribar luego a las superordenadas.
giro angular.
Por último, mencionaremos algunas ideas conceptuales sobre conciencia fonológica. Dado que
la comprensión del lenguaje es una de las primeras tareas que tiene que realizar el ser humano,
esta se denomina conciencia fonológica. Hablábamos más arriba del desarrollo de subsistemas
del lenguaje y dentro de ellos el fonológico, dentro de este nos encontramos con esta conciencia
de la discriminación de los sonidos o fonemas, palabras y rimas. Esta habilidad metalingüística
mediante la cual se logra el lenguaje y más tarde el aprendizaje de la lectura. La conciencia
metalingüística puede referirse a cualquier aspecto del lenguaje, ya que sea sintáctico
(conciencia sintáctica), léxico (conciencia léxica), pragmático (conciencia pragmática) o
fonológico (conciencia fonológica). Esta última forma parte de la conciencia del aspecto formal
del lenguaje oral, una representación precisa y bien determinada de los sonidos del habla y
conduce a tener conciencia de la posibilidad de segmentación del lenguaje. La conciencia
fonológica brinda la habilidad para manipular sonidos del lenguaje y está íntimamente conectada
con la percepción auditiva, la cual es clave para que pueda desarrollarse. Algunos autores
coinciden en señalar que esta conciencia inicia su desarrollo alrededor de los 2 o 3 años y otros
postulan que es entre los 4 o 5 años.
Pensamiento
Dice Luria (1974) mientras que la historia de la organización cerebral del lenguaje se conoce
desde hace más de cien años, podemos afirmar justificadamente que la organización cerebral del
pensamiento no tiene historia todavía. Desde los comienzos de la filosofía y la psicología, el
concepto de “cerebro” siempre se ha opuesto al concepto de “pensamiento” y si un investigador
deseaba demostrar que los procesos mentales difieren radicalmente de los procesos cerebrales,
se basa en esta oposición. Por tanto, el problema de los mecanismos cerebrales, de la
Luria fue uno de los primeros en afirmar que ciertas regiones lesionadas podían compensarse por
la acción de las zonas no lesionadas, y plantea que un ejercicio de las funciones favorecería que
se desarrollen nuevas conexiones neuronales en las zonas lesionadas. Estos descubrimientos y
planteos contribuyeron a pensar en tratamientos diferentes a los farmacológicos para abordar
ciertas patologías y de esta manera se realiza otro tipo de trabajo con el paciente abordando las
capacidades conservadas para que pueda mantener la mayor autonomía durante la mayor parte
del tiempo. Estas ideas han sido las que han influenciado los tratamientos no farmacológicos en
pacientes con demencias, por ejemplo.
La misma puede ser definida según diferentes autores, algunos la consideran como la respuesta
que da el cerebro para adaptarse a las nuevas situaciones y restablecer el equilibrio alterado,
después de una lesión. Otros postulan que la plasticidad neuronal es la capacidad del sistema
nervioso de regenerarse o reorganizarse en función del cambio sufrido y en respuesta a una
estimulación adecuada.
Durante un prolongado tiempo se consideraba que el sistema nervioso era una estructura
inmodificable, en el sentido de que el sistema nervioso contaba con una cantidad de neuronas
predeterminada y las mismas mantenían esa conexión para siempre. Más adelante se pudo
comprobar que no era así, y que el sistema nervioso era capaz compensar, modificarse, cambiar y
hasta incluso producción de neuronas nuevas en ciertas zonas. Se ha observado que, se van
perdiendo conexiones sinápticas a medida que el ser humano crece, pero, por otro lado, el cerebro
adulto continúa con la producción de neuronas principalmente relacionadas con el aprendizaje
que le dan la habilidad de enfrentar situaciones nuevas.
¿Quién ejerce influencia en la plasticidad neuronal?
algún cuadro demencial. Por último, es importante destacar que el programa de estimulación
cognitiva propuesto frente a la Demencia, Tipo Alzheimer, debe considerar las características
propias del deterioro cognitivo implicado en cada una de las etapas de la enfermedad y las
características particulares del paciente (Davicino, et al., 2009).
Es en gran parte gracias a esta capacidad cerebral que como psicopedagogos – junto a otras
especialidades – tenemos posibilidad de intervención y de psicoestimulación, estimulación
cognitiva o rehabilitación cognitiva.
Neuroplasticidad cerebral
El video que les propongo mirar es una explicación breve del especialista Néstor Braidot, de quien
también leerán un capítulo de una de sus obras como parte de la bibliografía obligatoria. Explica
de manera sencilla qué es la neuroplasticidad, cómo incide en el cerebro y qué posibilidades tiene
el ser humano de influir en ella. En la descripción del video se menciona que "la neuroplasticidad
es la más importante cualidad del cerebro humano. La que nos permite cambiar y seguir
cambiando con la posibilidad de autodirigir y orientar este cambio".
Neuroplasticidad Cerebral
Cierre de la unidad
patología.
La primera gran consecuencia fue perder las funciones al lado opuesto del hemisferio operado,
dado que es el que controlaba esos miembros y funciones. No obstante, las personas
mantuvieron intactas otras funciones y capacidades como caminar o memorizar. Y algunas
Conclusión
Hemos venido estudiando algunos conceptos claves de la rehabilitación cognitiva. En esta unidad
abordamos en un inicio en qué consiste el Sistema Funcional Cerebral, el desarrollo de este
contenido alcanzó los lóbulos cerebrales y sus funciones, las regiones o áreas que tiene
funciones específicas y las que no, las características de cada hemisferio cerebral con sus
interconexiones, lateralización y asimetrías. También pudimos profundizar en el sistema complejo
sus incidencias en la rehabilitación de personas que han sufrido una lesión cerebral.
Bibliografía
de referencia
Posner, M. (1969). Retention of visual and name codes of single letters. Washington: American
Psychological Assn.
de lectura obligatoria
Braidot, N. (2013). Capítulos 1 a 3. Parte II: Capítulos 4 a 6. Parte I. En Cómo funciona el cerebro para
dummies, pp. 14 - 100. Editorial CEAC.
Kandel, E., Schwartz, J. y Jessell, T. (2000). Capítulos 18 y 19. En Neurociencia y conducta, pp. 181 -
206. Pearson. Prentice Hall.