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Módulo 3: Funciones Cerebrales Superiores y Plasticidad: Introducción

El módulo aborda las funciones cerebrales superiores y la plasticidad, analizando cómo el cerebro humano ejecuta diversas funciones y se adapta ante daños. Se exploran conceptos como el Sistema Funcional Cerebral y la especialización de los hemisferios, así como la importancia de la plasticidad en el aprendizaje y la rehabilitación cognitiva. A través de un enfoque integral, se busca comprender la complejidad del cerebro y su capacidad de compensar funciones perdidas.
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Módulo 3: Funciones Cerebrales Superiores y Plasticidad: Introducción

El módulo aborda las funciones cerebrales superiores y la plasticidad, analizando cómo el cerebro humano ejecuta diversas funciones y se adapta ante daños. Se exploran conceptos como el Sistema Funcional Cerebral y la especialización de los hemisferios, así como la importancia de la plasticidad en el aprendizaje y la rehabilitación cognitiva. A través de un enfoque integral, se busca comprender la complejidad del cerebro y su capacidad de compensar funciones perdidas.
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Módulo 3: Funciones cerebrales superiores y

plasticidad

IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO

Introducción

UN IDAD 3: FUN CION ES CER EB R ALES SUPER IOR ES Y PLASTICIDAD

Introducción a la unidad

Tema 1: Funciones cerebrales superiores y plasticidad

Tema 2: SFC (Sistema Funcional Cerebral)

Tema 3: Funciones cerebrales superiores

Tema 4: Capacidad plástica

Cierre de la unidad

CIER R E DEL MÓDULO

Descarga del contenido


18

Introducción

REHABILITACIÓN COGNITIVA EN PSICOPEDAGOGÍA M3


EaD Kennedy

02:45

En el recorrido que realizaremos en el presente módulo nos adentraremos en el sistema de


funcionamiento cerebral superior, analizando cuáles son las funciones que entran en juego allí y
como se manifiestan. Por otro lado, veremos la capacidad de plasticidad cerebral, como la misma
varía en las diferentes etapas del desarrollo y cuál es su importancia ante un daño cerebral.
Elaboración propia (2020)

Objetivos del módulo

Analizar y diferenciar las Funciones cerebrales superiores.

Estudiar la capacidad plástica que posee el SFC y las posibilidades de la


misma para la rehabilitación cognitiva.

Contenidos del módulo

Unidad 3— Funciones cerebrales superiores y plasticidad

3.1 Funciones cerebrales superiores y plasticidad

3.2 SFC (Sistema Funcional Cerebral)

3.3 Funciones cerebrales superiores

3.4 Capacidad plástica


Plasticidad y aprendizaje

En el video se muestra la capacidad que tiene el cerebro del ser humano para compensar ciertas
funciones dañadas o perdidas. En este caso el ejemplo es con la coordinación visomotriz.

Plasticidad y aprendizaje

Jesús C. Guillén, (2017). Plasticidad y aprendizaje. Recuperado el 5 de marzo de 2020 de:

[Link]
28

Introducción a la unidad

¿Es posible la vida de un ser humano que cuente solo con la


mitad del cerebro?

Contenidos de la unidad

Funciones cerebrales superiores y plasticidad


1

2 SFC (Sistema Funcional Cerebral)

3 Funciones cerebrales superiores


Capacidad plástica
4

En el recorrido de esta unidad veremos en qué consisten las funciones cerebrales superiores,
analizando lo expuesto por Luria. Podremos ver las características de las tres unidades
funcionales cerebrales, los factores psicomotores y el sustrato anatómico para cada una de
ellas.

Por otro lado, profundizaremos en lo que se denomina plasticidad cerebral como aquella
capacidad que tiene nuestro cerebro humano de cambiar, compensar, regenerarse tanto
anatómica como funcionalmente para poder realizar la mayor cantidad de funciones necesarias

en la vida cotidiana. Todo será presentado mediante explicaciones, esquemas y descripciones


que permitan una lectura comprensiva y la adquisición de contenidos útiles para el aprendizaje y
los objetivos propuestos.

Para todo lo mencionado se sugiere realizar una lectura atenta y comprensiva para poder trasladar

al docente las inquietudes que puedan ir surgiendo. Así como también tratar de relacionar este
contenido con el abordado en unidades anteriores, buscando dar sentido a la asignatura de
manera integral.

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Te invitamos a recorrer el contenido de la unidad.

IR AL CONTENIDO
38

Tema 1: Funciones cerebrales superiores y


plasticidad

Hemos podido leer en las unidades anteriores respecto a la rehabilitación cognitiva, los
programas que existen para llevar adelante la misma, el entrenamiento de las diferentes
funciones y procesos, así como también la evolución de dichos conceptos en la historia. Esto nos
lleva inevitablemente a plantearnos ciertos interrogantes en relación al cerebro en sí, ¿cómo es
posible que pueda cumplir tantas funciones? ¿Cómo se llevan adelante esos procesos? ¿Qué

sucede cuando alguno de ellos no funciona como se espera? ¿Interactúan las funciones
cerebrales entre sí o actúan de manera independiente?

Algunos de los anteriores hemos ido respondiendo con lo desarrollado en el material de lectura de
las unidades trabajadas. Otros iremos analizando aquí y algunos quedarán abiertos al estudio o
profundización personal, la cual siempre enriquece la formación profesional que cada uno realiza.

Es que el sistema cerebral es tan complejo que tanto su estudio como su potencial, son un
constante descubrimiento, basta con buscar investigaciones de años o siglos pasados y

comparar con las más actuales para notar cuánto se ha avanzado en su conocimiento. Lo cual
influyó también en las posibilidades de tratamientos en situaciones de daños cerebrales y
deterioro de algunas funciones.

Tradicionalmente, se ha considerado al cerebro humano como un sistema mecánico, un tanto


pasivo, comparándolo incluso con una central telefónica, por ejemplo. Con el transcurso de los

años, los estudios han podido demostrar que es mucho más que eso, ya que es un sistema
funcional altamente complejo que va mucho más allá de algo meramente mecánico.
A partir de los estudios y trabajos de Luria (El cerebro en acción, 1974) las ideas sobre la
funcionalidad cerebral tomaron cada vez más fuerza, analizando los sistemas que participan en la
construcción de los procesos necesarios para la percepción, el lenguaje, la inteligencia, el

movimiento y la acción. En el recorrido de muchos autores e investigadores aparecen importantes


nombres como los responsables de estos avances y descubrimientos — Brocca, Wernicke,
Jakson; de la época conocida como los “espléndidos setenta”— que en líneas generales hicieron
que se llegara a los conceptos de localización de procesos y funciones en áreas específicas del
cerebro.

Otros estudios arrojaron también conocimientos respecto a las diferencias que existen entre
ambos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo. De esta manera, se pudo conocer que la
organización cerebral estaba dada de manera asimétrica, siendo cada hemisferio dominante en

alguna área específica con respecto al otro. Las guerras mundiales han proporcionado avances y
descubrimientos interesantes para estos temas, uno de ellos fue la superioridad del hemisferio
derecho en habilidades que tienen que ver con lo musical, emocional, atencional y espacial; y del
hemisferio izquierdo relacionado a la interpretación verbal por ejemplo. No obstante, mucho más

adelante otros estudios demuestran que es posible la compensación cuando alguna de las
funciones está dañada. Antes de llegar a la conceptualización de las funciones cerebrales
superiores veremos en el siguiente cuadro los lóbulos y las funciones que eran asociadas a cada
uno de ellos:

LÓBULOS FUNCIONES

Procesamiento visual (recepción de


LÓBULO OCCIPITAL
información y reconocimiento)

LÓBULO PARIETAL Procesamiento de las sensaciones


(dolor, temperatura, movimiento, etc.)
Esquema corporal (representación de
la imagen corporal)

Orientación espacial

Memoria corto plazo, inmediata

Cálculo

Integrar información sensorial

Comprensión del lenguaje

Procesamiento auditivo

LÓBULO TEMPORAL

Nominación verbal

Memoria corto plazo

Significación emocional

LÓBULO FRONTAL Secuenciación, planificación y selección


de los movimientos.

Producción del lenguaje (hablado y


escrito)

Capacidad de resolución de problemas

Memoria operativa o de trabajo


Fluidez verbal

Atención

Flexibilidad mental

Nota. Elaboración propia (2020)

Dichas funciones propias de cada lóbulo van acompañadas de asimetrías presentes en los
hemisferios cerebrales que dan cuenta de la dominancia que puede haber de algunas funciones
dentro de un hemisferio por sobre el otro. Es posible encontrar las siguientes asimetrías:

Auditivas

Visuales

Somestésicas

Motoras

Organización del comportamiento emocional

Estas asimetrías influirían en caso de lesiones en un hemisferio en relación a alteraciones


específicas, es decir, que al dañarse algún área específica de uno de los hemisferios se
producirían alteraciones en las funciones que tienen dominancia en tal hemisferio. El siguiente
cuadro muestra algunas de las principales:
Elaboración propia (2020)

Esta característica de asimetría de los hemisferios cerebrales se materializa en los conceptos de


especialización, dominancia, debemos y lateralidad. Esta última es definida como el predominio
funcional de un lado del cuerpo sobre el otro que se manifiesta en la utilización preferente de
mano, pie, ojo y oído por el sujeto; cada uno estará controlado por un hemisferio contralateral.

Cuando se produce algún daño cerebral y se requiere un diagnóstico con plan de tratamiento, es
importante determinar cuál será el modelo que se empleará para llevar adelante dicho abordaje.
Por un lado, podemos encontrar modelos de representación local y por otros multimodales.

Luego de este breve repaso por conceptos claves para comprender un poco mejor el
funcionamiento cerebral, su organización, localización de áreas y procesos, etc. podemos ver —

como lo hemos hecho también en unidades anteriores— que aparecen en la historia, autores que
tienen una postura localizacionista y otros antilocalizacionistas. Luria, que analizaremos en las
páginas siguientes, se encuentra entre ambos, mencionando los “sistemas funcionales
complejos” como áreas de interacción entre las diferentes funciones. Lo que plantea dicho
modelo es que si una de las áreas que conforman ese sistema se lesiona se desorganiza todo el
sistema. El planteo de Luria es considerar que no hay una única área para una determinada

función, pero que tampoco todo el cerebro es el encargado de ejecutar todas las acciones, por lo
cual se ubica así en un lugar intermedio entre posturas localizacionistas y antilocalizacionistas.
48

Tema 2: SFC (Sistema Funcional Cerebral)

¿Qué es un sistema funcional? Para esta respuesta, Luria (1974) en principio retoma el uso del
término para lo relacionado con lo biológico, por ejemplo, al hablar de función de algún tejido,
refiriéndonos a la función del hígado. Pero él dice que el concepto va más allá de una función de
un tejido particular, si no que debemos entenderlo como algo más complejo. Volviendo al ejemplo
mencionado recién, podríamos analizar que la “función digestiva” es más compleja, dado que el

acto de la digestión requiere el transporte del alimento al estómago, la transformación del


alimento bajo la acción del jugo gástrico, las secreciones del hígado y el páncreas, el acto de
contracción de las paredes del estómago e intestinos, el recorrido del alimento y la absorción de
los componentes transformados de los alimentos a través de las paredes del intestino delgado.
Esto mismo ocurre con otras funciones, entonces podemos ver así que este proceso se produce
como un sistema funcional completo que abarca muchos componentes pertenecientes a
diferentes niveles de los aparatos secretor, motor y nervioso. Este sistema va a diferir en la
estructura y en la movilidad de las partes componentes.

Por ejemplo, si el grupo principal de músculos que trabajan durante la respiración (el diafragma)
deja de actuar, los músculos intercostales entran en función, pero si por una u otra razón estos
están alterados, los músculos de la laringe se movilizan y el animal o persona comienzan a tragar
aire, que de este modo alcanza los alvéolos pulmonares por una ruta completamente diferente. La
presencia de una tarea constante (invariable) ejecutada por mecanismos variables (variantes),
que llevan el proceso a un resultado constante (invariable), es una de las características básicas
que distinguen el trabajo de todo “sistema funcional”. La segunda característica distintiva es la
composición compleja del sistema funcional, que incluye siempre una serie de impulsos
aferentes (de ajuste) y eferentes (efectores).
Este concepto de una “función” como un completo sistema funcional es una segunda definición,
marcadamente diferente de la definición de una función como el funcionamiento de un tejido
particular. Dado que los más complejos procesos somáticos y autónomos están organizados
como “sistemas funcionales” de este tipo, este concepto puede ser aplicado con mucha más
razón a las “funciones” complejas de la conducta (Luria, 1974).

¿Qué entendemos por localización a nivel cerebral?

Cuando hacemos referencia a los procesos de actividad mental hay que considerar que son de
gran complejidad tanto en su funcionalidad como en su estructura y que van progresivamente
conformándose en “acciones mentales” internas basadas en dispositivos externos que le dan
significado. Es por ello que las funciones mentales de este sistema no están localizadas en una
única área, sino que son parte de una organización compleja que trabaja coordinadamente cada

una con un rol específico y que incluso pueden estar muy alejadas del cerebro y entre sí.

Esos dispositivos externos son elementos esenciales en el establecimiento de conexiones


funcionales entre partes individuales del cerebro, y que, gracias a su ayuda, áreas del cerebro que
antes eran independientes se vuelven componentes de un sistema funcional único (Luria, 1974).

La característica importante de la localización cerebral es que no es estática ni tampoco


constante, al contrario de esto, va cambiando durante el desarrollo del niño y en todo su proceso
de aprendizaje. Tal es el caso, por ejemplo, de la escritura compuesta y efectuada por varios
impulsos motores aislados hasta alcanzar la llamada por Luria “melodía cinética”. Esto se debe
también a la organización interfuncional, aquella que ocurre cuando cambian las estructuras de
los procesos mentales superiores y las relaciones entre sí. Es decir que esa actividad mental que
en las primeras etapas requería de una función, más adelante tendrá una estructura más
compleja y las relaciones serán también estructuralmente superiores (Luria, 1974). Un ejemplo de
esto sería:

El niño piensa en términos de formas visuales, de percepción y memoria. En posteriores etapas


de la adolescencia o en la vida adulta, el pensamiento abstracto, con la ayuda de las funciones de
la abstracción y generalización, está tan altamente desarrollado que incluso procesos
relativamente simples, tales como la percepción y la memoria, son convertidos en formas
complejas de análisis lógico y síntesis, la persona en este punto comienza a percibir o recopilar
mediante la reflexión (Luria, 1974).

Todo esto nos lleva a pensar que el sistema funcional es un todo y que de producirse una lesión
se verá alterado así sea la misma en una zona o diferentes.

Otro concepto importante desarrollado por el autor es el de Modularidad, según ella nuestra vida
mental es posible gracias a la actividad orquestada de múltiples procesadores cognitivos o
módulos. De esta manera podemos encontrarnos con un grupo de módulos que se ocupan del

reconocimiento de caras, otro grupo de módulos encargados de reconocer palabras escritas y


uno más que se ocupa de la orientación espacial. Estos funcionarán de forma independiente unos
de otros y al lesionarse es posible que se vea afectado un grupo de módulos y otros permanecer
intactos, entonces volviendo al ejemplo, un paciente con una lesión en el grupo de módulos
encargado de reconocer caras puede tranquilamente no demostrar inconvenientes en la
orientación espacial.

Por último, es importante destacar que los procesos mentales humanos son sistemas
funcionales complejos y no están “localizados” en áreas estrictas, circunscritas del cerebro, sino

que tienen lugar a través de la participación de grupos de estructuras cerebrales que trabajan
concertadamente, cada una de las cuales efectúa su particular aportación a la organización de
este sistema funcional (Luria, 1974).

Hemos mencionado en varias oportunidades a los sistemas funcionales complejos, ¿cómo se


componen? Participan de los mismos tres unidades funcionales, cada una de ellas ubicada en un

área del sistema y regula diferentes factores psicomotores.


Elaboración propia (2020)

Veremos a continuación cada una con mayor detenimiento ampliando el cuadro anterior.

Primera unidad funcional


Regular tono o vigilia

Esta primera unidad funcional se encuentra ubicada en el tronco del cerebro, subcortex, formado

por núcleos que constituyen la formación reticular. Los sustratos anatómicos serían la médula,
tronco cerebral, cerebelo y estructuras subtalámicas/talámicas.

Es la que permite que se puedan llevar a cabo muchos procesos que se dan únicamente en un
estado de vigilia, como recibir, analizar y seleccionar información, regulación y activación, entre
otros. Toda actividad programada, sus procesos mentales, la corrección de sus errores y la
actividad mantenida requiere de condiciones óptimas de vigilia. Una de las principales
características es la denominada Ley de la fuerza, mediante la cual todo estímulo fuerte produce
una respuesta fuerte, y al contrario un estímulo débil produce una respuesta débil. Esto se

caracteriza por un cierto balance que se da entre excitación-inhibición mediado por la capacidad
de movilidad de los procesos nerviosos. Desde ya que un tono cortical bajo alterará estas
condiciones y hará que se pierdan.

Está formado por el sistema reticular ascendente mediante el cual es llevada la información que
se recibe desde el tronco hacia las estructuras superiores de la corteza cerebral. Esto contribuye
a que se active el córtex y pueda ser regulada la actividad. De la misma manera lo conforma el
sistema reticular descendente enviando impulsos desde las células nerviosas superiores de la
corteza hacia las estructuras inferiores ubicadas en el tronco. Si bien no puede encontrarse una
modalidad sensorial específica, sí se observa que la activación de la formación reticular proviene
de tres fuentes diferentes.

El sistema nervioso, como sabemos, muestra siempre un cierto tono de actividad, y el


mantenimiento de este tono es una característica esencial de toda actividad biológica. Sin
embargo, existen situaciones en que este tono ordinario es insuficiente y debe ser elevado. Estas
situaciones son las fuentes primarias de activación. Pueden distinguirse como mínimo tres
fuentes principales de esta activación; la acción de cada una de ellas se transmite a través de la
formación reticular y, más significativamente, por medio de sus varias partes. Esta es la esencia
de la diferenciación o especificidad de la organización funcional de este “sistema activador no-
específico” (Luria, 1974).

FUENTES DE ACTIVACIÓN DE LA FORMACIÓN RETICULAR

Estos procesos del organismo forman


parte de la activación vital que produce
respuestas primitivas. Están
constituidos por ciclos que
Procesos metabólicos
generalmente tienen influencia de las
hormonas y la luz exterior solar; ciclos
necesarios para mantener un equilibrio
interno del organismo (homeostasis).

Reflejo de orientación Es la respuesta ante el nivel de alerta


que se genera en el organismo cuando
se reciben constantemente estímulos
nuevos, fuertes. Cuando los estímulos
son ya conocidos, la sensibilidad
disminuye y se produce la habituación.
Luego se alternará entre activación e
inhibición, ya sean estímulos nuevos o
conocidos.

Aparecen para activar a la formación


reticular y regulan el proceso cerebral.
Son siempre descendentes. Ej.: tengo
mucho sueño, pero rindo un final al día
siguiente y me queda ver un tema.
Entonces “la corteza le dice” a la
formación reticular “no te duermas”
aunque la melatonina este libre. Este
proceso tiene un límite porque si
Planes y programas
pretendiese no dormir por una semana
no se podría. La formación reticular
activa involucra la vía ascendente dado
que la corteza da la orden “no te
duermas” por lo que inhibe la vía
descendente. Las porciones
inhibidoras son las responsables del
descanso y la porción activa generan
activación.

Elaboración propia (2020)

Además de lo expuesto en relación a las funciones de activación que ya hemos visto, esta unidad
funcional tiene también funciones activas no específicas, que están relacionadas con la
formación de intenciones y proyectos y hacen posible la actividad consciente. Una importante
función de la primera unidad es, por lo tanto, regular el estado general, la modificación del tono y
el control de las emociones.

¿Qué sucede ante lesiones en estas áreas relacionadas con la primera unidad funcional?
En general no hay una especificidad definida, pero es posible que ante lesiones haya cambios
graduales en los estados que terminen modificando conductas. No causan alteraciones en
gnosis ni praxias, tampoco en la percepción visual, táctil y auditiva. Son pacientes que pueden
realizar movimientos complejos, aprender y reproducir estructuras rítmicas, y su lenguaje es casi
reproducido con normalidad, excepto por su voz monótona y su astenia general. En el caso de la
escritura sucede algo similar, ya que son pacientes que no tiene alteraciones en ese proceso,
pero su estado de fatiga - como apagado - es característico. Esto último hace que pueden iniciar

una tarea muy bien, y rápidamente se comience a ver una lentitud tal que el paciente hasta deja
de continuarla. Se observan grandes alteraciones de conciencia y de memoria, ya que en general
al preguntarles sobre el tiempo y el lugar en que están se desorientan fácilmente en ambas
respuestas - lugares equivocados, horarios que no eran correctos - no logran dar cuenta con

lucidez de su historia de vida mezclando detalles y realidad con fantasía. Se han observado
alteraciones graves de memoria al punto de estar realizando una tarea, dejarla para realizar otra, y
no recordar la anterior. En cuanto a lo emocional, son pacientes que, algunos, pueden presentar
algo de indiferencia y otros, ansiedad o angustia.

Segunda unidad funcional


Recibir, analizar y almacenar información

Esta segunda unidad funcional se encuentra localizada en las regiones laterales del neocórtex,
incluyendo regiones visuales (occipital), auditiva (temporal) y sensorial general (parietal). La
estructura histológica aquí está dada por neuronas aisladas que trabajan recibiendo impulsos
discretos y reenviándolos a otros grupos de neuronas, estas se activarán para percibir
información en algunas ocasiones y no lo harán en otras. Se conforma por neuronas que tienen
una especificidad modal alta y sistemas que poseen la capacidad de adaptarse a la recepción de
estímulos que van desde los receptores periféricos hacia el cerebro. Allí luego es analizada esa
información mediante componentes muy pequeños dentro de sistemas funcionales completos.

ZONAS CORTICALES

PRIMARIA De proyección, formada por neuronas


de especificidad alta localizadas en
áreas parietales, temporales y
occipitales, reciben la información
primaria y la analizan en sus
componentes elementales.

De proyección y asociación, tienen


menor grado de especificidad modal,
cumplen funciones de síntesis,
SECUNDARIA codificación y conversión de estos
elementos. Además, está compuesta
por neuronas asociativas, por ejemplo
visión-audición.

Área de integración, no tiene ninguna


especificidad modal, es la que integra la
TERCIARIA
información de los tres lóbulos: zona
parietotemporoccipital.

Elaboración propia (2020)

El trabajo coordinado de estas zonas corticales conduce a varias funciones que son
específicamente humanas:

Integración de la información que llega a través de los diferentes


analizadores permitiendo la organización espacial.

Además de la integración adecuada de la información que llega a través


del sistema visual, también se ocupan de la transición de las síntesis
sensoriales al nivel de los procesos simbólicos u operacionales, con
significados verbales, con estructuras gramaticales y lógicas complejas,
con sistemas de números y relaciones abstractas.

Conversión de la percepción en razonamiento abstracto que actúa en


forma de esquemas internos.
Memorización de la experiencia organizada.

Base para las formas complejas de la actividad gnósica.

Leyes básicas que organizan la estructura de trabajo de las zonas corticales mencionadas
anteriormente:

Ley de la estructura jerárquica de las zonas corticales:


1

Es la que rige en el desarrollo ontogenético mediante el cambio que se


produce en el ser humano. Las zonas secundarias (gnósicas) van a ser
desarrolladas gracias a las primarias constituidas como base en el niño, y
en correlación, las terciarias serían imposible de desarrollarse sin las
secundarias. Luego, en el adulto, cuando las funciones superiores están
completamente formadas, las zonas corticales superiores pasan a ser las
dominantes, por lo tanto, ante una lesión, las zonas terciarias pueden
tener un papel compensador. Esta relación jerárquica permite pensar que
la interacción entre las zonas corticales ocurre desde las superiores a las
inferiores.

2 Ley de especificidad decreciente de las zonas corticales


jerárquicamente organizadas:

Las áreas primarias poseen un gran número de neuronas modalmente


específicas. Las áreas secundarias ya poseen una especificidad menor a
las anteriores, y tienen una función gnósica que integra información. Y en
menor grado aún es la especificidad de las zonas terciarias, por lo cual
esta ley es la responsable de la transición desde las funciones
particulares modalmente específicas al reflejo integrado de esquemas
más generales y abstractos.

Ley de lateralización progresiva de funciones:


3
Implica su progresiva transferencia desde las áreas corticales primarias
hacia las secundarias y en último término, hacia las áreas terciarias. Las
áreas primarias de los dos hemisferios tienen papeles idénticos, no hay
dominancia de uno u otro hemisferio. En las áreas secundarias esto
cambia, y más aún en las terciarias. Tanto la aparición de la habilidad de la
mano derecha como del lenguaje empieza a notarse la lateralización de
funciones propia de los seres humanos.

El hemisferio izquierdo (en las personas diestras) se ha hecho dominante; es este hemisferio el
que empieza a asumir las funciones del lenguaje, mientras que el hemisferio derecho,
desconectado de la actividad de la mano derecha o del lenguaje, ha permanecido subdominante.
Este principio de lateralización de funciones naturalmente se ha convertido en un nuevo y decisivo
principio de la organización funcional del córtex cerebral (Luria, 1074).

Es así que las funciones cognitivas — percepción, memoria verbal activa, pensamiento lógico, etc.

— también estarán relacionadas a este hemisferio. Aparecerá entonces el hemisferio derecho


como subdominante, quedando su papel subordinado en la organización de estos procesos o
ninguno.

Ante una lesión, el adulto puede compensar, ya que se encuentran sus funciones psicológicas
completamente formadas y las zonas corticales superiores han asumido un papel dominante. Las
áreas terciarias superiores del córtex controlan el trabajo de las zonas secundarias que están
subordinados a ellas. En la última etapa de ontogénesis las zonas inferiores están totalmente
subordinadas a las superiores.

Repasando un poco lo visto hasta el momento sobre la segunda unidad funcional, entendemos
que es un sistema para la recepción, codificación y almacenaje de la información, que se
encuentra localizado en las divisiones posteriores de los hemisferios cerebrales y también
incorpora las regiones visuales, auditivas y sensoriales generales. Que tiene una organización
jerárquica, con especificidad modal decreciente y lateralización funcional creciente.

Tercera unidad funcional


La unidad para programar, regular y verificar la actividad

Esta unidad está ubicada en los lóbulos frontales y dentro de ellos se encuentran, la zona primaria
y secundaria motoras y la zona terciaria en la corteza prefontal delante de la corteza motora.

También es posible una división en tres áreas: primaria, secundaria y terciaria:

Área Localización Función

Está asociada a los


estímulos subcorticales,
son los denominados
ganglios basales, y
también al sistema
Primaria Zona motora primaria
extrapiramidal. Tiene
funciones relacionadas
con el movimiento,
salida del impulso motor
y ejecución.

Las funciones para el


área secundaria son la
integración y
programación del
Secundaria Zona pre motoras movimiento. Por
ejemplo, volver los ojos,
la cabeza, o todo el
cuerpo y movimientos
de asir con las manos.

Es el área con más


Terciaria Zona prefrontal funciones
supramodales porque
es la que cuenta con
gran cantidad de
conexiones con otras
regiones del cerebro. Es
la que monitorea, regula,
dirige, corrige, organiza
y coordina el trabajo que
realizan todas las otras
estructuras, por lo cual
podría ser comparada a
un director de orquesta.
Las funciones que
posee son más
complejas que las
terciarias de la segunda
unidad funcional. Estas
regiones no maduran
hasta no haber
alcanzado los 4 o 7
años de edad el niño.

Elaboración propia (2020)

¿Cuáles son las características de estas áreas pertenecientes a la tercera unidad funcional?

En primer lugar, destacar que maduran tardíamente tanto desde el desarrollo (ontogénesis) como

desde la evolución (filogénesis). Como mencionamos más arriba es recién alrededor de los 4 a
los 7 años cuando alcanzan la madurez, hasta ese momento no están preparados para la
acción. Es el lenguaje el que participa también en la regulación de la actividad, las intenciones y
planes del hombre. Todos estos formarán parte de la conducta, serán la base en la formación de
la misma.

En segundo lugar, dentro de estas características, se encuentra el lenguaje como regulador de la


conducta, porque como hemos mencionado anteriormente, será gracias a él que el hombre podrá
elaborar planes, programas y formular intenciones

Las lesiones en estas regiones producen grandes alteraciones en los programas conductuales
complejos, el paciente tendrá dificultades con la inhibición observando una desinhibición de las
respuestas inmediatas ante estímulos irrelevantes. Es tan importante el papel que tiene el córtex
prefrontal en la creación de planes de acción, que no solo estará relacionado a estímulos que
actúan en ese momento, sino que además ayudará a la construcción de planes a futuro, siendo
esta capacidad de anticipación fundamental para la acción.

¿De qué manera interactúan las tres unidades funcionales?

Desde ya que sería imposible pensar a estas unidades como responsables de una actividad
completamente independiente entre cada una de ellas, es decir, por ejemplo, que la segunda
unidad sea totalmente responsable de la función de percepción y pensamiento, siendo la tercera

solo responsable de movimiento y acción. Si bien cada actividad consciente constituye siempre
un sistema funcional complejo, tendrá lugar a través del trabajo combinado de las tres unidades,
cada una hará su aporte.

Estos hechos muestran claramente que la percepción tiene lugar gracias a la acción combinada

de las tres unidades funcionales del cerebro; la primera, proporciona el tono cortical necesario; La
segunda realiza el análisis y síntesis de la información que se recibe, y la tercera se ocupa de los
movimientos de búsqueda necesariamente controlados que dan a la actividad perceptiva su
carácter activo (Luria, 1974).
58

Tema 3: Funciones cerebrales superiores

¿Cómo se distribuyen las funciones cerebrales superiores en los hemisferios?

Hemos visto cómo actúan los procesos mentales mediante sistemas funcionales complejos,
actuando de manera combinada con funciones específicas, modales y otras que no. Tratamos
las tres unidades funcionales del cerebro y pudimos comprender que la tercera es la más
importante para la organización funcional del cerebro humano. Trataremos ahora de ver qué

sistema cerebral es el responsable de cada actividad concreta y cómo puede representarse su


organización cerebral.

Esta organización cerebral – que ya han visto en otras asignaturas e incluso hemos mencionado
aquí – se conforma por las funciones cerebrales superiores:

Percepción

Atención

Memoria

Lenguaje

Pensamiento
A continuación, veremos ampliado cada una de ellas.

Percepción
Muchas corrientes consideran a la percepción como un proceso activo de búsqueda de
información, distinguir las características esenciales de un objeto, compararlas, elaborar
hipótesis y compararlas también. No quedan dudas entonces que es una función con un carácter
complejo, dado que realiza análisis (separando los componentes), síntesis visual perceptiva

(vuelve a unir partes), representa visualmente al objeto (Gnosia), asigna propiedades al objeto
(concepto y función), utiliza códigos (como el lenguaje) y todo ello le permite nominar y elaborar
categorías. Todos estos pasos que mencionamos brevemente son inconscientes.

Podemos encontrar dos modelos de análisis del procesamiento, el modelo que provine del

constructivismo (top-down, de arriba a abajo) entiende que el procesamiento se produce de los


centros sensoriales hacia abajo, es decir que es descendente, se rige por los procesos mentales
superiores, y de esta manera, lo que se produce es una percepción basada en expectativas y
experiencias previas. Otro modelo opuesto (bottom-up, de abajo a arriba) postula que se trabaja
con la percepción directa, desde el estímulo que captan los receptores sensoriales hacia los
centros de integración sensorial.

De todo esto podemos concluir que nuestra percepción visual no es una copia del mundo físico,
sino que construimos nuestro mundo visual y esta construcción depende tanto del mundo físico
como también de la actividad de toda una red neuronal que constituye nuestro cerebro y de la

experiencia que modifica la dinámica de la red, con lo que ahora construimos nuestra experiencia.
Al percibir, no solo intervienen las características del objeto percibido, sino también nuestra red
neuronal, en la cual están impresos nuestros aprendizajes anteriores. Entonces podemos ver que
la percepción es activa dado que se produce de en relación a las propias experiencias.

Atención
Toda actividad mental humana organizada posee un cierto grado de directividad y selectividad. De
los muchos estímulos que llegan a nosotros, respondemos únicamente a aquellos que son
particularmente fuertes o que nos parecen particularmente importantes y corresponden a
nuestros intereses, intenciones o tareas inmediatas. Del gran número de movimientos
escogemos solo aquellos que nos permiten alcanzar nuestra meta inmediata o realizar un acto
necesario; y del gran número de huellas o de sus conexiones almacenadas en nuestra tarea

inmediata y nos permiten realizar algunas operaciones intelectuales necesarias (Luria, 1974).

Esa direccionalidad y selectividad de los procesos mentales se denominan comúnmente


atención. Hay diversas corrientes teóricas que estudian los procesos atencionales, —
posiblemente hayan ya visto en otras asignaturas y también algo hemos analizado en módulos

anteriores— muchas han tenido posturas discordantes y algunas otras coinciden en considerar
que la atención no es una función unitaria, sino que la podemos subdividir en varios procesos. Si
volvemos a recordar los conceptos que propone Luria hablaríamos de sistema funcional
complejo, dado que son más de una las áreas involucradas en esta función. Estas áreas del
cerebro se especializan en la atención y se organizan en sistemas que incluyen diferentes
estructuras, redes cerebrales o sistemas funcionales en los que tienen un papel central, distintas
estructuras según la dimensión del proceso atencional implicado, encargándose cada una de
ellas de un aspecto específico.

Michael Posner (1980 – Universidad de Michigan) define la atención como la capacidad para
controlar los procesos de información en el sistema cerebral. Además, elabora una teoría
conocida como el paradigma de Posner, y su modelo se denomina Multicomponencial. Elaboró
una prueba neuropsicológica que le permitió realizar evaluaciones de la atención. Estas pruebas
han sido luego muy utilizadas para evaluar personas que sufrieron trastornos o lesiones

cerebrales, ya que permitió observar los cambios en la atención. Esto le permitió distinguir tres
sistemas atencionales independientes y diferenciados: orientación, alerta y control ejecutivo.

Estructura y
Sistema Función Manifestaciones
localización

Posterior- Posee tres Orientación del Amplitud


selectivo o estructuras, organismo hacia atencional o
automático enfocar la el medio, cantidad de
atención, atención estímulos a
desplazar la automática atender en el
atención y (involuntaria) y mismo momento,
desconectarse desplazamiento
de un estímulo selectiva al pasar de un
para poder (voluntaria). estímulo a otro,
conectarse a localización y
otro. Detrás de la atención serial de
cisura de Silvio. estímulos, es
decir, uno luego
de otro.

Regulación de la
atención en
Es el sistema
situaciones no
Programar, responsable de la
rutinarias,
verificar y atención dividida,
Anterior- implica
controlar la sostenida y
atencional focal planificación,
actividad selectiva.
o atención regulación y
mental, dirige la Autorregulación
ejecutiva flexibilidad.
atención a la o estrategias
Cerebelo,
acción. para el control
regiones
atencional.
límbicas y
prefrontales.

De reacción de Mantener el nivel Mantiene el


alerta-arousal o Tronco cerebral de alerta y el estado de vigilia-
vigilia (formación tono de la cambios
reticular) y atención (si no fisiológicos.
Locus enuleus hay un tono
(también cortical
ubicado en el adecuado, no
tronco). solo la atención,
en realidad
ningún proceso
cognitivo puede
llevarse a cabo
de manera
correcta).
Prepara y
sustenta el
estado de alerta,
esto es, la
capacidad de
dejar de atender
a un estímulo
cuando aparece
otro más
importante.
(desconexión,
rehubicación,
conexión).

Elaboración propia (2020)

Otro modelo que sigue utilizándose es el de Allan Mirsky (1989, 1996 - Universidad de Yale)
denominado modelo de activación cerebral. Mediante el análisis factorial propone estudiar cuatro

componentes o subprocesos de la atención:

Función
Componente neuropsicológica Estructuras
Manifestaciones
básica

Enfocar-ejecutar Seleccionar un Velocidad Lóbulo parietal


estímulo del perceptual motriz
inferior Lóbulo
ambiente e
iniciar el temporal
procesamiento superior.
del mismo (esto
es, atención
selectiva), Algunas
dirigiendo la estructuras del
atención hacia
Cuerpo Estriado
los elementos
más relevantes (ubicado en los
de los estímulos Ganglios
—enfocar,
Basales).
atendiendo,
selectivamente,
ignorando
distractores—,
llevando a cabo
una acción
rápida y certera
en respuesta a
los
mismos. Influye
en la motivación,
interés y fatiga.

Estructuras del
cerebro medio:
Mantener el foco Diencéfalo
Sostener atencional en el Vigilancia Formación
tiempo. Reticular
Núcleos
talámicos
medios.

Hipocampo.

Corteza Pre
Mantener Frontal: dirige
presente la
voluntariamente
información
durante un Capacidad la atención hacia
Codificar período continuo numérica- aquellos
de tiempo mnésica.
aspectos que
mientras se
realiza una quieren
acción. mantener en la

conciencia.

Cambiar Capacidad de Flexibilidad Corteza


cambiar la Prefrontal y
atención media.
adaptativamente
resistiendo la
perseveración, es
decir, poder
desplazar la
atención de un
determinado
estímulo y
llevarla a otro
que me demanda
el ambiente.

Elaboración propia (2020)

Memoria
Las investigaciones sobre la organización cerebral de la memoria continúan aun siendo objeto de
investigación, por un lado, porque todavía hay muchos aspectos desconocidos de la misma y, por
otro, porque las teorías sostenidas hasta el momento han sido únicamente relacionadas a
memoria sostenida.

La memoria ha sido definida como un sistema cognitivo que nos permite aprender, guardar y
recuperar episodios y recuperarlos. Para esto, varios autores sostienen que la memoria cuenta
con una etapa de retención o registro (de recepción de la información), otra de conservación o
almacenamiento y una de recuperación de la huella mnémica. Ese periodo de retención de

información es variable y va de segundos a años (por ejemplo, retención de dígitos o recuerdo de


la niñez).

¿Qué zonas del cerebro contribuyen a los procesos de memoria? ¿De qué aspectos son
responsables esas áreas?

Para hallar la respuesta a estas preguntas se han dado dos pasos decisivos. Primero, era
necesario abandonar el concepto demasiado generalizado y difuso de los procesos de memoria
por conceptos psicológicos más precisos de la estructura real de la actividad mnéstica. En
segundo lugar, en vez de investigar los procesos de la memoria a nivel molecular celular, era
necesario estudiar la arquitectura real de los procesos de memoria o, en otras palabras, analizar
la contribución que cada zona cerebral aporta a la organización de los procesos mnésticos
humanos (Luria, 1974).

Las respuestas han venido por parte de profesionales de la psicología y también de la

neuropsicología. De esta manera, la psicología consideraba a la memoria como un proceso de


impresión de las huellas en la consciencia formadas por impresiones individuales. Para la
neuropsicología es la conservación de la información transmitida por una señal después de
haberse suspendido la acción de dicha señal. Es el registro relativamente permanente de la
experiencia que subyace al aprendizaje, por ello podría decirse que para los neuropsicólogos no
existe aprendizaje si no hay memoria. Para graficar esto, un ejemplo sencillo sería: aprendo a
conducir cuando logro memorizar ciertos pasos, movimientos, que me darán luego la posibilidad
de realizarlo automáticamente.

El modelo más conocido sobre memoria es el de los autores Atkinson y Shiffrin en 1968. Fueron
quienes postularon que toda la información que recibimos se mantiene un corto periodo de
tiempo a nivel sensorial, algo de esa información se envía a la memoria de corto plazo y de allí a la
de largo plazo, procediendo así a una transferencia de información de manera secuencial. Este

modelo ha servido de base para otros desarrollados posteriormente. De este modelo podríamos
distinguir entonces:

Memoria sensorial: es aquella de la cual no somos conscientes, no es


una memoria selectiva, es muy breve y puede ser recibida por información
visual o auditiva. Es la que según Atkinson permite el paso de la
información desde la memoria sensorial hasta la memoria a corto plazo.

Memoria a corto plazo: la información también se almacena por un breve


periodo de tiempo, aproximadamente treinta segundos y con una
capacidad de almacenamiento de hasta 7 unidades. Luego de la
elaboración, esa información puede pasar a la memoria a largo plazo.

Memoria a largo plazo: posee una capacidad ilimitada y es relativamente


estable. La información aquí parece estar más codificada por el
significado que por las características lingüísticas.
Es posible también que encontremos una distinción de la memoria según sean actos conscientes
o reflejos:

Memoria explícita o declarativa: es aquella en la que participa el lenguaje


y permite subdividirla en:

Memoria semántica: relacionada con el conocimiento del mundo,


son los hechos y conceptos que vamos adquiriendo a lo largo de la
vida, es el almacenamiento permanente de conocimientos
representativos de hechos descontextualizado.

Memoria episódica: autobiográfica, es el almacenamiento de


experiencias vividas y contextualizadas.

Memoria implícita, procedural o no declarativa: almacena las habilidades


específicas como andar en bicicleta o tocar un instrumento musical. No
participa el lenguaje.

Memoria de trabajo

Algunos autores sostienen que es la que mayor importancia tiene dentro de la organización de
estos sistemas, dado que es la que puede archivar a corto plazo y en forma unitaria la
información. Otros incluyen también un carácter activo a este tipo de memoria, ya que observan

que muchas veces es posible operar con la información recibida, es decir, puede controlar y
organizar operaciones.

Se compone por el sistema ejecutivo central, supervisando y coordinando la actividad de al


menos cuatro sistemas auxiliares:

1 Ejecutivo central:
Es el que controla, regula y supervisa a los otros subsistemas, sus
funciones se relacionan al foco atencional, la atención dividida y el
acceso a la memoria a corto y largo plazo. Se relaciona con la tercera
unidad funcional de Luria. Y el sustrato anatómico en la corteza prefrontal.

Bucle fonológico:
2

Mantiene y manipula las informaciones que llegan a través del lenguaje,


almacenándola por sus características fonológicas, es decir, por el sonido
y no por su significado. Utiliza mecanismos de conservación en la
conciencia de la información que recibe, por ejemplo: repetir el nombre de
un alumno para recordarlo y decirlo. Es fundamental su funcionamiento
para el aprendizaje de la lectura y la escritura. El sustrato anatómico está
en las áreas del hemisferio izquierdo.

Agenda visuoespacial:
3

Es la responsable de mantener y manipular imágenes mentales, guardar


propiedades espaciales y visuales, por ejemplo, un pintor que va a dibujar
un paisaje que observó. El sustrato anatómico son las regiones
parietooccipitales del hemisferio derecho.

4 Retén episódico:

No tiene especificidad, sino un carácter multidimensional. Combina


diferentes dimensiones a partir de los subsistemas fonológicos y
visuoespacial. Permite enlaza subsistemas entre sí, y a su vez conecta la
Memoria de Trabajo con la Memoria a largo plazo. Es de acceso
consciente. No tiene un sustrato anatómico, sino que, se encontraría en
varias redes que funcionarían en paralelo.

Lenguaje
Tanto esta función como las anteriores han sido estudiadas en profundidad en otras asignaturas
de la carrera, no obstante, la idea aquí es retomarlas haciendo un breve recorrido por los
conceptos principales y los autores más relevantes. Luria postulo al lenguaje como un sistema
funcional complejo, conformado por órganos centrales, como el cerebro y periféricos, refiriéndose
a todo lo relacionado con el aparato fonador (lengua, labios, cuerdas vocales, etc.).

Con respecto al lenguaje podemos decir que es el instrumento por excelencia para la
comunicación, expresión y la gran herramienta del pensamiento, es un sistema convencional de
signos hablados o escritos que permiten:

Comunicar ideas y sentimientos

Recuerdo de acontecimientos

Comprensión de una idea central

Elaboración de inferencias

Extracción de conclusiones

Realizar predicciones

Evaluar cognitivamente procesos lingüísticos escritos

El lenguaje es un sistema estructurado de signos, regido por determinadas reglas aprendidas


desde los primeros años del desarrollo, que expresan ideas. Es por ello que podría decirse que es
la herramienta más eficiente para la comunicación que tiene el ser humano, y no solo por
referirnos al lenguaje verbal, sino también el no verbal, el analógico. Aquí se hace necesaria la
diferenciación entre habla y lenguaje, siendo la primera la encargada del aspecto mecánico de la
comunicación, es la que le sirve al segundo para su función comunicativa. Cuando hablamos de
lenguaje nos referimos al significante, significado y a su uso para comunicar algo.

Dentro del lenguaje podemos diferenciar los siguientes subsistemas:


Fonético
1

2 Fonológico

3 Sintáctico

Morfológico
4

Semántico
5

6 Pragmático

Así como también dos niveles:

NIVEL PRELINGÜÍSTICO

Edad Código fonológico Código semántico

Balbuceo reflejo,
0-4 meses
actividades innatas

Características de la
Juego vocal
4-7 meses comprensión desde el
propioceptivo
hablante

Juego vocal,
A los 9 meses aparece el
propioceptivo, auditivo.
monosílabo intencional
7-11 meses Inicio de la adquisición
y así el primer esbozo de
de los fonemas de la
significación.
lengua materna.
Elaboración propia (2020)

NIVEL LINGÜÍSTICO

Edad Código fonológico Código semántico

Decodificación de los primeros


12-18 meses Palabra frase
significados

Formación de los primeros juicios:


2 años Frase yuxtapuesta función, pertenencia, causalidad,
finalidad, procedencia.

3 años Frase simple

4 años Frase coordinada

Frase
subordinada. Se
completa la
adquisición de los Comprensión de dos órdenes
5 años
fonemas y se simples coordinadas.
adquiere la
organización
sintáctica.

Comprensión de semejanzas y
diferencias con y sin apoyo
Reforzamiento de
sensoperceptivo. Inicio de las
los fonemas y
definiciones. Juicios comparativos
5-7 años estructuras
y estéticos. Comprensión de
gramaticales cada
proposiciones subordinadas. Inicio
vez más complejas.
de la comprensión de absurdos
verbales.
Conceptualizaciones. Comprensión
gradual de moralejas, chistes y
7-12 años
absurdos verbales. Comprensión
del sentido figurado.

Generalización y abstracción que


12 años en
dan lugar al pensamiento
adelante
hipotético deductivo.

Elaboración propia (2020)

¿Cómo se produce el desarrollo semántico?

El individuo es capaz de comprender el significado de muchas emisiones lingüísticas o lexemas,


donde cada lexema tiene una entrada léxica en el lexicón. Esto incluye datos de los sucesos,
eventos y objetos, algunas propiedades de los objetos que permitir reconocerlos son:

Propiedades físico-perceptivas: color, tamaño, características externas,


etc.

Propiedades funcionales: qué hace, para qué sirve, cómo se usa, etc.

Comportamiento habitual: corre, camina, rueda.

Su origen: planta, animal, inanimado, etc.

Otros aspectos: connotaciones personales.

Dentro de este desarrollo es importante la formación de conceptos, estos son las entidades
cognitivas que organizan a los objetos y eventos como pertenecientes a una clase porque tienen
características que las diferencian de otros objetos y eventos. En un inicio el niño pone etiquetas
(conceptos) lingüísticas a los objetos y estas pueden ser generalizadas, por ejemplo, a todo lo
que es líquido y está en un vaso o taza le dice “agua”. Aprender que no todas las etiquetas de
objetos tienen correspondencia uno a uno lleva más tiempo, hasta llegar a aprender, por ejemplo,
que “silla” puede ser la de casa, la del bar, la de la escuela, etc. El niño, según su comunidad,
utiliza la relevancia perceptiva en la formación de conceptos, tal es el caso de los esquimales y la
designación de la nieve según su textura. En nuestra comunidad el material es independiente del

objeto, hay por ejemplo puertas de vidrio, de madera, etc.

Encontramos ciertas diferencias en el desarrollo entre la comprensión y expresión semántica:

Comprensión semántica:

La comprensión se adelanta a la expresión, generalmente sucede alrededor de los 9 meses con


el monosílabo intencional, con variaciones interindividuales importantes. La primera actividad
comprensiva se da respondiendo al nombre y al “no” hasta que a partir de los 18 meses puede
seleccionar objetos.

Expresión semántica:

Las primeras palabras con significado para el adulto aparecen aproximadamente a los 12 meses,
es cuando aparece el valor pragmático en la elocución, por ejemplo “mamá” con entonación
apremiante, casi llorando, susto, etc. Así, el significado conceptual será el que recoge, además
del referente, al significado que aportan las propiedades relevantes que van jerarquizando los
diversos términos entre sí. Una vez afianzado el significado referencial, el concepto sigue

desarrollándose durante toda la infancia. Adquiriéndose primero las categorías subordinadas para
arribar luego a las superordenadas.

Por último, veremos brevemente cuál es el desarrollo morfológico, es decir, el relacionado a la


estructura interna de las palabras, raíces y afijos.

¿Cuál es el sustrato anatómico del lenguaje?


Son muchas las áreas que intervienen, dependen de diferentes sistemas que actúan
coordinadamente y ejercen influencia mutuamente. Podríamos nombrar el sistema, área
perisilviana anterior y posterior, córtex temporal izquierdo, córtex frontal, núcleos subcorticales y

giro angular.

¿Qué es y en qué se relaciona la conciencia fonológica con el lenguaje?

Por último, mencionaremos algunas ideas conceptuales sobre conciencia fonológica. Dado que
la comprensión del lenguaje es una de las primeras tareas que tiene que realizar el ser humano,

esta se denomina conciencia fonológica. Hablábamos más arriba del desarrollo de subsistemas
del lenguaje y dentro de ellos el fonológico, dentro de este nos encontramos con esta conciencia
de la discriminación de los sonidos o fonemas, palabras y rimas. Esta habilidad metalingüística
mediante la cual se logra el lenguaje y más tarde el aprendizaje de la lectura. La conciencia

metalingüística puede referirse a cualquier aspecto del lenguaje, ya que sea sintáctico
(conciencia sintáctica), léxico (conciencia léxica), pragmático (conciencia pragmática) o
fonológico (conciencia fonológica). Esta última forma parte de la conciencia del aspecto formal
del lenguaje oral, una representación precisa y bien determinada de los sonidos del habla y
conduce a tener conciencia de la posibilidad de segmentación del lenguaje. La conciencia
fonológica brinda la habilidad para manipular sonidos del lenguaje y está íntimamente conectada
con la percepción auditiva, la cual es clave para que pueda desarrollarse. Algunos autores
coinciden en señalar que esta conciencia inicia su desarrollo alrededor de los 2 o 3 años y otros
postulan que es entre los 4 o 5 años.

Pensamiento
Dice Luria (1974) mientras que la historia de la organización cerebral del lenguaje se conoce
desde hace más de cien años, podemos afirmar justificadamente que la organización cerebral del
pensamiento no tiene historia todavía. Desde los comienzos de la filosofía y la psicología, el
concepto de “cerebro” siempre se ha opuesto al concepto de “pensamiento” y si un investigador
deseaba demostrar que los procesos mentales difieren radicalmente de los procesos cerebrales,
se basa en esta oposición. Por tanto, el problema de los mecanismos cerebrales, de la

“abstracción” de “la conducta categórica” o del “pensamiento lógico”, o bien no se considera en


absoluto, o bien se usó simplemente en relación a términos opuestos tales como “sensorial” y
“racional” o “materia” y “pensamiento”.
En concreto, podríamos decir que es una actividad mental no rutinaria que requiere esfuerzo.
Tiene la capacidad de resolución de problemas inéditos o nuevos empleando la experiencia
previa. En la actualidad podemos distinguir cinco eslabones para la composición de la estructura

psicológica del pensamiento:

1 La generación y el sostenimiento dinámicamente constante de un motivo


que impulse la actividad del pensamiento. Esto puede estar relacionado
con una demanda, una orden, un deseo o también puede responder a un
estado emocional o la necesidad de entrar en comunicación con otra
persona. Esto posibilita que haya un objetivo y un motivo, es decir, que
esté presente el factor motivacional que posibilita esa relación lógica.

El segundo factor del pensamiento consiste en la investigación de las


2
condiciones del problema, cuya importancia radica en el hecho de la
cantidad y calidad de la información que el sujeto ha de acumular en aras
de captar la lógica interna del problema que tiene planteado.

Algunos autores consideran que esta etapa del pensamiento se encuentra


dividida a su vez en, por lo menos, cuatro subfases que son, a saber:

a. La restricción del problema: lo que implica limitarlo a sus aspectos


específicos.

b. El análisis de sus componentes: lo que posibilita captar sus partes


constituyentes.

c. La separación de lo esencial: lo que implica jerarquizar los factores


cognitivamente más importantes del problema.

d. Por último, la correlación de lo esencial: que proporciona la posibilidad


de tener una visión integral y sintética del conjunto del problema.

3 El tercer factor constituyente del proceso del pensamiento consiste en la


selección de una alternativa y la formulación de un plan cognitivo general
para resolver determinada tarea.

Diversos investigadores consideran esta etapa como el plano estratégico


de todo el proceso intelectivo, pues posibilita la formulación de qué es lo
que hay que alcanzar, a la vez que establece las pautas generales de
cómo lograr el objetivo planteado. Una característica de esta etapa es su
determinación probabilística que se pone de manifiesto en el hecho de
que, aun seleccionando una alternativa incorrecta, se avanza, por
descarte, en la consecución de la elección adecuada.

El cuarto eslabón del pensamiento está conformado por la elección de las


4
acciones y operaciones necesarias y adecuadas para alcanzar el objetivo
final; es decir, la movilización de lo que se denomina el plano táctico del
pensamiento.

Se pueden señalar, por lo menos, dos características de esta fase: una de


ellas es su naturaleza activa. Es decir que, si bien es incidido por el plano
estratégico, a su vez, el plano táctico retroactúa sobre él precisándolo
mejor. La segunda característica consiste en el enorme grado de libertad
en la forma de movilizar los sistemas de operaciones específicos
(algoritmos selectivos) a la situación, lo que garantiza la plasticidad del
pensamiento humano.

El quinto, y último, eslabón del pensamiento consiste en “la función


5
aceptante de la acción”: es decir, esta etapa realiza el análisis
comparativo entre el motivo originario y el objetivo obtenido, garantizando
el cese de la actividad en caso de existir concordancia entre ambos
mientras que, en caso de no cumplirse este requisito, todo el proceso
comenzará nuevamente. Gracias a su carácter circular, o como se lo ha
dado en llamar, de “aferentización de retorno”, esta etapa posibilita la
autocrítica consciente del sujeto con respecto al producto de la actividad
de su pensamiento.

Todo lo expuesto anteriormente forma parte de las corrientes neuropsicológicas, claramente no


es la única ni mucho menos, sino que es necesario también relacionarla con el abordaje
psicofisiológico de los procesos mentales.
El sustrato anatómico está dado por la formación reticular junto con el tono cortical. También por
la interconexión de todas las demás áreas ya mencionadas, cada una con una especificidad. Y
por último por los sectores prefrontales o anteriores.
68

Tema 4: Capacidad plástica

Luria fue uno de los primeros en afirmar que ciertas regiones lesionadas podían compensarse por
la acción de las zonas no lesionadas, y plantea que un ejercicio de las funciones favorecería que
se desarrollen nuevas conexiones neuronales en las zonas lesionadas. Estos descubrimientos y
planteos contribuyeron a pensar en tratamientos diferentes a los farmacológicos para abordar
ciertas patologías y de esta manera se realiza otro tipo de trabajo con el paciente abordando las

capacidades conservadas para que pueda mantener la mayor autonomía durante la mayor parte
del tiempo. Estas ideas han sido las que han influenciado los tratamientos no farmacológicos en
pacientes con demencias, por ejemplo.

¿Qué es la plasticidad neuronal o la neuroplasticidad?

La misma puede ser definida según diferentes autores, algunos la consideran como la respuesta
que da el cerebro para adaptarse a las nuevas situaciones y restablecer el equilibrio alterado,
después de una lesión. Otros postulan que la plasticidad neuronal es la capacidad del sistema
nervioso de regenerarse o reorganizarse en función del cambio sufrido y en respuesta a una
estimulación adecuada.

Durante un prolongado tiempo se consideraba que el sistema nervioso era una estructura
inmodificable, en el sentido de que el sistema nervioso contaba con una cantidad de neuronas
predeterminada y las mismas mantenían esa conexión para siempre. Más adelante se pudo
comprobar que no era así, y que el sistema nervioso era capaz compensar, modificarse, cambiar y

hasta incluso producción de neuronas nuevas en ciertas zonas. Se ha observado que, se van
perdiendo conexiones sinápticas a medida que el ser humano crece, pero, por otro lado, el cerebro
adulto continúa con la producción de neuronas principalmente relacionadas con el aprendizaje
que le dan la habilidad de enfrentar situaciones nuevas.
¿Quién ejerce influencia en la plasticidad neuronal?

Recibe influencia de varios aspectos, por un lado, de la información genética y la memoria


biológica, por otro, desde el exterior, recibe influencias ambientales. Es en estas últimas en las

que es posible aplicar terapias o abordajes no farmacológicos.

En relación al rol psicopedagógico, consideramos que el concepto de neuroplasticidad cerebral


puede ser considerado por el profesional en el trabajo tanto preventivo como terapéutico,
incluyendo a pacientes cierto grado de deterioro cognitivo y a pacientes ya diagnosticados con

algún cuadro demencial. Por último, es importante destacar que el programa de estimulación
cognitiva propuesto frente a la Demencia, Tipo Alzheimer, debe considerar las características
propias del deterioro cognitivo implicado en cada una de las etapas de la enfermedad y las
características particulares del paciente (Davicino, et al., 2009).

Es en gran parte gracias a esta capacidad cerebral que como psicopedagogos – junto a otras
especialidades – tenemos posibilidad de intervención y de psicoestimulación, estimulación
cognitiva o rehabilitación cognitiva.

Neuroplasticidad cerebral

El video que les propongo mirar es una explicación breve del especialista Néstor Braidot, de quien
también leerán un capítulo de una de sus obras como parte de la bibliografía obligatoria. Explica
de manera sencilla qué es la neuroplasticidad, cómo incide en el cerebro y qué posibilidades tiene
el ser humano de influir en ella. En la descripción del video se menciona que "la neuroplasticidad

es la más importante cualidad del cerebro humano. La que nos permite cambiar y seguir
cambiando con la posibilidad de autodirigir y orientar este cambio".
Neuroplasticidad Cerebral

Nestor Braidot (2014). Neuroplasticidad cerebral. Recuperado de [Link]


78

Cierre de la unidad

¿Es posible la vida de un ser humano que cuente solo con la


mitad del cerebro?

Es probable que en principio pensemos que es un delirio y algo imposible de encontrar en la


realidad. Sin embargo, estudios de casos concretos, personas a las que por causas extremas se
les extirpó un hemisferio han demostrado que es posible continuar viviendo e incluso lograron una
vida casi con total normalidad. Fueron casos de niños que sufrían muchos ataques de epilepsia y
se recurrió a cirugía con extirpación del hemisferio donde se localizaba el origen de dicha

patología.
La primera gran consecuencia fue perder las funciones al lado opuesto del hemisferio operado,
dado que es el que controlaba esos miembros y funciones. No obstante, las personas
mantuvieron intactas otras funciones y capacidades como caminar o memorizar. Y algunas

funciones pudieron ir mejorándolas con el tiempo, como es el caso del lenguaje.

Conclusión

Hemos venido estudiando algunos conceptos claves de la rehabilitación cognitiva. En esta unidad
abordamos en un inicio en qué consiste el Sistema Funcional Cerebral, el desarrollo de este
contenido alcanzó los lóbulos cerebrales y sus funciones, las regiones o áreas que tiene
funciones específicas y las que no, las características de cada hemisferio cerebral con sus
interconexiones, lateralización y asimetrías. También pudimos profundizar en el sistema complejo

de unidades funcionales que propone Luria, analizando en qué consisten, su localización y el


sustrato anatómico de cada una. Vimos más adelante cada las Funciones Cerebrales superiores,
en qué consisten, cuáles son las características propias de cada una y el aporte a este sistema
funcional complejo. Por último, se expuso brevemente la capacidad cerebral de neuroplasticidad y

sus incidencias en la rehabilitación de personas que han sufrido una lesión cerebral.

Esperamos que el material de esta unidad —complemento de la lectura obligatoria y síntesis de


contenidos que posiblemente ya han sido estudiados en parte dentro de otras asignaturas— te
hayan sido útiles para ampliar conocimientos o acceder a algunos desconocidos.

Bibliografía

de referencia

Davicino, N et al. Rev. Chil. Neuropsicología. 2009.

Luria, A. (1974). El cerebro en acción. Barcelona, Españą: Editorial Fontanella, S. A.

Posner, M. (1969). Retention of visual and name codes of single letters. Washington: American
Psychological Assn.
de lectura obligatoria

Braidot, N. (2013). Capítulos 1 a 3. Parte II: Capítulos 4 a 6. Parte I. En Cómo funciona el cerebro para
dummies, pp. 14 - 100. Editorial CEAC.

Kandel, E., Schwartz, J. y Jessell, T. (2000). Capítulos 18 y 19. En Neurociencia y conducta, pp. 181 -
206. Pearson. Prentice Hall.

Peña-Casanova, J. (2007). Capítulo 1. En Neurología de la conducta, pp. 10 - 86. Editorial Médica


Panamericana.

Rojas Roa, L. M. (2012). Neuroplasticidad y sus implicaciones en la rehabilitación Neuroplasticity and


its implications for rehabilitation. Revista Universidad y Salud, pp. 1- 8. Disponible en:
[Link]
B3n_Neuroplasticity_and_its_implications_for_rehabilitation.
88

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