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Proteccion Financiera

La protección financiera es fundamental en los sistemas de salud, buscando evitar que los gastos médicos lleven a las familias a la pobreza. Aunque cumple funciones de redistribución y acceso, enfrenta limitaciones como la cobertura incompleta y la fragmentación del financiamiento. Para fortalecerla, es necesario implementar políticas integrales que amplíen la cobertura y mejoren la calidad de los servicios de salud.

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Proteccion Financiera

La protección financiera es fundamental en los sistemas de salud, buscando evitar que los gastos médicos lleven a las familias a la pobreza. Aunque cumple funciones de redistribución y acceso, enfrenta limitaciones como la cobertura incompleta y la fragmentación del financiamiento. Para fortalecerla, es necesario implementar políticas integrales que amplíen la cobertura y mejoren la calidad de los servicios de salud.

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ESCUELA PROFESIONAL DE POSGRADO

TEMA:

Funciones y Límites de la Protección Financiera en los Sistemas de Salud

Autor(es):
Toro Carrasco, María Fernanda (https://orcid.org/0009-0007-1342-9876)

Asesor(a):
Tania Rosalía Rodas Malca

Curso:

SISTEMAS DE SALUD

TRUJILLO, PERU

2025
Introducción
La protección financiera constituye uno de los pilares fundamentales de los
sistemas de salud modernos, ya que busca evitar que el gasto sanitario empuje
a los hogares a la pobreza o al endeudamiento. La OMS considera la
protección financiera un componente esencial de la cobertura universal en
salud. En este contexto, analizar sus funciones y límites permite comprender
los desafíos que enfrentan los países para garantizar el acceso equitativo a los
servicios de salud sin afectar la estabilidad económica de los ciudadanos.
El objetivo de este ensayo es analizar las principales funciones que cumple la
protección financiera dentro de los sistemas de salud, así como los límites
estructurales, económicos y políticos que dificultan su efectividad. La necesidad
de este análisis radica en que la protección financiera no solo refleja la justicia
del sistema sanitario, sino también su sostenibilidad y capacidad de respuesta
frente a las necesidades de la población.
1. Funciones de la protección financiera
La protección financiera en salud cumple varias funciones esenciales
orientadas a promover la equidad, el acceso y la estabilidad económica de las
familias.
Primero, actúa como un mecanismo redistributivo al permitir la financiación
colectiva de la atención médica mediante impuestos generales o contribuciones
a seguros sociales, reduciendo así la dependencia del gasto directo de los
hogares (2). Al agrupar los riesgos financieros, se evita que las personas
enfrenten gastos catastróficos ante una enfermedad grave o un accidente.
En segundo lugar, la protección financiera promueve el acceso a los servicios
de salud, al eliminar o reducir las barreras económicas que impiden la atención
oportuna. De acuerdo con Wagstaff et al., los países que logran altos niveles
de prepago y bajo gasto de bolsillo registran menor incidencia de
empobrecimiento por causas médicas (3).
Asimismo, fomenta la eficiencia del sistema al permitir una mejor planificación
de los recursos, la compra estratégica de servicios y la priorización de
intervenciones costo-efectivas. En este sentido, los fondos comunes de salud
posibilitan la negociación de precios y la regulación del mercado, elementos
clave para controlar el gasto sanitario (4).
Por último, al reducir los copagos y facilitar el acceso a servicios preventivos, la
protección financiera favorece la atención primaria y la prevención, lo que
contribuye a la sostenibilidad a largo plazo del sistema (5).

2. Límites de la protección financiera


A pesar de sus beneficios, la protección financiera enfrenta importantes
limitaciones que impiden alcanzar una cobertura equitativa y sostenible.
Una de las principales limitaciones es la cobertura incompleta de los servicios.
En muchos países de ingresos medios, los esquemas de aseguramiento
cubren atenciones básicas, pero excluyen medicamentos para enfermedades
crónicas, rehabilitación o salud mental, generando un gasto persistente de
bolsillo (6).
Otro límite es la fragmentación del financiamiento, que produce sistemas
segmentados por condición laboral o nivel socioeconómico. En América Latina,
esta segmentación ha perpetuado inequidades en el acceso y en la calidad de
la atención (7). Además, la coexistencia de múltiples fondos o aseguradoras
dificulta el agrupamiento efectivo del riesgo financiero.
También existen limitaciones metodológicas para medir la protección
financiera. Los indicadores tradicionales —como el gasto catastrófico en salud
— suelen basarse en umbrales fijos del gasto o de la capacidad de pago, lo
que puede subestimar la carga real en grupos vulnerables.
En este punto, es relevante el estudio de Ataguba et al. (2024), publicado en
Health Economics, que analizó la subestimación del gasto catastrófico cuando
se mide por servicio o enfermedad. Los autores demostraron que usar un
umbral único sin ajustar a la naturaleza del servicio oculta la verdadera
magnitud del problema, especialmente en pacientes con enfermedades
crónicas como cáncer o insuficiencia renal(2). Este hallazgo revela la
necesidad de indicadores más sensibles y específicos para una evaluación
más precisa de la protección financiera.
Otra limitación importante son las restricciones fiscales y macroeconómicas.
Aumentar la cobertura y el financiamiento público requiere recursos
adicionales, voluntad política y una gestión eficiente del presupuesto. En países
con baja recaudación tributaria, la dependencia del gasto privado sigue siendo
alta.
Finalmente, los choques sanitarios o económicos, como la pandemia de
COVID-19, expusieron la fragilidad de los sistemas de protección financiera.
Durante 2020 y 2021, muchos hogares tuvieron que asumir gastos directos en
medicamentos y pruebas diagnósticas debido a la insuficiente cobertura
pública.

3. Estrategias para fortalecer la protección financiera


Superar los límites identificados exige políticas integrales. Entre las estrategias
más efectivas destacan:
 Consolidar fondos y regímenes de aseguramiento para reducir la
segmentación.
 Ampliar el paquete de servicios cubiertos, incorporando medicamentos
para enfermedades crónicas y atención de largo plazo.
 Mejorar la calidad y disponibilidad de los servicios públicos, evitando el
recurso al gasto privado.
 Diseñar indicadores más precisos que incluyan a la población que
renuncia a la atención por motivos económicos.
 Establecer fondos de contingencia para responder ante crisis sanitarias
o económicas.
Estas estrategias permitirían avanzar hacia una cobertura universal efectiva, en
la que ninguna persona enfrente dificultades financieras al acceder a la salud.

Conclusiones
La protección financiera es un componente esencial de la cobertura universal
en salud y un reflejo de la equidad social de los países. Cumple funciones de
redistribución, acceso, eficiencia y sostenibilidad, pero enfrenta límites
estructurales vinculados a la cobertura parcial, la fragmentación del
financiamiento, las deficiencias en la medición y las restricciones fiscales.
El análisis del artículo de Ataguba et al.(2) evidencia que la medición tradicional
del gasto catastrófico puede subestimar la magnitud real del problema,
especialmente en enfermedades de alto costo. Por tanto, fortalecer la
protección financiera requiere no solo ampliar la cobertura, sino también
mejorar los instrumentos de evaluación, asegurar sostenibilidad fiscal y
garantizar la inclusión de los grupos más vulnerables.
En síntesis, alcanzar una protección financiera efectiva implica construir
sistemas de salud solidarios, integrados y sostenibles, donde el acceso a la
atención sea un derecho y no un riesgo económico.
Referencias
1. Xu K, Soucat A, Kutzin J, et al. Global monitoring report on financial
protection in health 2023. Geneva: WHO; 2023.
2. Eibenschutz C, et al. Fragmentación y segmentación en los sistemas de
salud de América Latina. Rev Panam Salud Publica. 2020;44:e68.
3. Savedoff WD. Fiscal space for health in developing countries. Health
Econ Policy Law. 2019;14(2):115–126.
4. UNDP. The impact of COVID-19 on households’ out-of-pocket health
spending in developing countries. New York: UNDP; 2022.

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