Dia 3
Dia 3
Este versículo, es una piedra angular de nuestra fe, no solo revela la inmensidad del amor divino,
sino que también nos ofrece un principio profundo para nuestras relaciones interpersonales y
aplicando este principio en el matrimonio construir una relacion fuerte, resiliente y lleno de gracia.
En la vida conyugal, es fácil caer en la trampa de amar solo cuando la otra persona cumple nuestras
expectativas, cuando es "fácil" de amar o cuando sus acciones nos agradan. Sin embargo, este
versículo nos desafía a ir más allá. Nos invita a amar a nuestro cónyuge con sus defectos, sus
errores, sus días difíciles y sus imperfecciones. No se trata de ignorar los problemas, sino de elegir
conscientemente extender la gracia y el perdón, recordando que también nosotros somos
imperfectos. Este tipo de amor no se basa en lo que el otro hace, sino en una decisión y un
compromiso profundo, modelando el amor que Dios nos ha demostrado.
Esto puede manifestarse de innumerables maneras: desde pequeñas cesiones diarias, como elegir
la película que el otro prefiere, hasta grandes renuncias, como apoyar un sueño o una meta que
requiere un esfuerzo significativo de nuestra parte. Escuchar activamente cuando estamos
cansados, perdonar una ofensa sin guardar rencor, o priorizar las necesidades del hogar sobre las
propias son todos actos de amor sacrificial. Cada vez que elegimos el "nosotros" sobre el "yo",
estamos replicando el sacrificio de Cristo y fortaleciendo los lazos de confianza y seguridad en tu
pareja. Este sacrificio, lejos de ser una carga, es una expresión profunda de amor que edifica y
nutre la relación.
Romanos 5:8 nos invita a llevar la plenitud del amor divino, sacrificial e incondicional al corazón de
nuestra unión matrimonial. Al hacerlo, no solo enriquecemos nuestra propia relación, sino que
también vivimos un poderoso testimonio del amor que Dios tiene por la humanidad.
ACCION
¿Qué desafío crees que representa mayor dificultad para las parejas al intentar vivir el amor
sacrificial en el matrimonio hoy en día?
ORACIÓN DEL ESPOSO: Agradece por la gracia que has recibido a través de Cristo. Pídele que los
ayude a ser dadores de gracia para hacer de tu hogar un refugio de paz.
Ejemplo:
"Amado Señor, muchísimas gracias por la inmensa gracia que nos has regalado en Jesucristo. Te
ruego que nos inspires cada día a ser portadores de esa misma gracia en nuestro hogar. Ayúdanos
a construir juntos un refugio de paz y armonía, donde la comprensión y el perdón florezcan. Que
mi corazón siempre esté dispuesto a ofrecer gracia, así como Tú lo haces conmigo y con nosotros.
En Cristo Jesús Amén."
ORACIÓN DE LA ESPOSA: Agradece por la gracia que has recibido a través de Cristo. Pídele que los
ayude a ser verdaderos motivadores el uno con el otro, listos para perdonar y dispuestos a
ayudarse mutuamente.
Ejemplo:
"Padre celestial, mi corazón se llena de gratitud por tu gracia infinita, manifestada en Cristo. Te
pido humildemente que nos guíes para ser verdaderos motores el uno del otro en este camino.
Danos un espíritu pronto para perdonar cualquier tropiezo y un corazón generoso para apoyarnos
siempre. Que nuestro amor refleje la gracia transformadora que hemos recibido de Ti. En El
nombre de Jesús Amén."