ORACIÓN PARA HABLARLE A LA TIERRA
SUELTA PROSPERIDAD
Padre celestial, Juez Justo, hoy vengo con adoración y dando gracias por mi vida.
Gracias Señor Juez justo que te place hacer justicia para tus hijos y corregir
nuestro camino para cumplir con Tu propósito divino para nuestro tiempo en esta
tierra y para la eternidad.
Hoy entramos a tus Atrios gracias a la obra terminada de Yeshúa /Jesús en la cruz.
Así que entramos por fe en Tu Corte Real y Suprema y pido que Jesús, mi sumo
sacerdote, me cubra con su sangre mientras estoy delante de este Tribunal Santo.
Padre Celestial y Juez justo, pido a esta Corte del Cielo que se siente de acuerdo
con el Libro de Daniel capítulo 7 para adjudicar mi caso en el nombre de Jesús.
Vengo delante de este Tribunal para recibir tu justo juicio contra todo espíritu y
artificio de brujería o cualquier otro plan del enemigo que esté obrando contra mí
en la tierra en el nombre de Jesucristo.
Solicito que tus Santos Ángeles, que sobresalen en fortaleza (Salmo 103 :20) sean
los ejecutores sobrenaturales de Tu justo juicio en mi nombre en el nombre de
Jesús.
Solicito a los 24 ancianos y a la nube de testigos para que sean testigos de mi
petición:
contra toda forma de brujería
contra toda forma de tecnología demoníaca que esté trabajando en contra de mi
vida y mi destino
contra cualquier cosa que esté desviando o bloqueando mi destino dado por
Dios aquí en la tierra
contra mi relación con Dios
contra mi relación con Tu creación (Tierra, Cielos, Vientos, Aguas y otras
criaturas vivas creadas por ti)
Solicito que estas cosas que me son contrarias sean juzgadas y que se emita un
veredicto que se haga cumplir por tus santos Ángeles. Y que toda la creación, los
Ángeles y aun los demonios respetarán y honrarán Tu justo veredicto sobre mi vida y
herencia espiritual aquí en la tierra.
Padre Celestial y juez justo, dice Tu palabra que si confesamos nuestros pecados,
eres fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda injusticia,
Juez justo, hoy, delante de los Cielos, de la Tierra y de este Santo Tribunal que
Tu presides, te pido perdón por mí y por mis antepasados, por cualquier iniquidad
ancestral, transgresión generacional o pecado personal que tenga sus raíces en
cualquier forma de idolatría, brujería, por erigir altares malvados y por toda
rebelión que haya causado que la tierra bajo mis pies me retire su fuerza, voltee
su rostro lejos de mí y no me prodigue lo Tú, Dios me has dado como herencia y
derecho de nacimiento para cumplir tus propósitos divinos.
SOY CULPABLE DE TODA ESTA IDOLATRÍA, DE DERRAMAMIENTO DE SANGRE INOCENTE Y DE
TRAICIÓN A DIOS. PIDO PERDÓN
Honro a mi Abogado, Jesús, cuya sangre me da el derecho de presentarme ante el
tribunal del Cielo.
Padre Celestial y Juez Justo, antes de hablarle a la Tierra y ordenarle que cambie
a mi favor y traiga prosperidad, reconozco que el Acusador ha encontrado derechos
legales contra mi prosperidad tanto en mi vida como en mi línea de sangre.
Señor, me arrepiento de cualquiera en mi línea de sangre, incluyéndome a mí, que se
ha burlado de los hombres y mujeres prósperos. Señor perdóname por burlarme de
ellos, perdóname por mis falsos motivos hacia los que son prósperos.
Me arrepiento de cualquier pacto con la pobreza que mis antepasados hayan
establecido consciente o inconscientemente. Pedí a la sangre de Jesús que me
limpiara y aboliera la invasión de la pobreza.
Juez justo, deja que los gobiernos de pobreza sean eliminados de mi vida y de mi
linaje en el nombre poderoso de Jesús.
Juez justo Me arrepiento por cualquier persona en mi vida y por mis antepasados que
hicieron pactos con demonios en los altares para obtener dinero de manera
incorrecta. Señor, me arrepiento, soy culpable.
Me arrepiento de haberme inclinado ante el altar de Mammon, del dinero, del amor al
dinero. Soy culpable. Perdóname. Me niego a inclinarme ante el espíritu de Mammon
(amor al dinero). Me arrepiento de lo que hicieron. Límpianos a mí y a mi
hermano/hermana de la influencia del Espíritu de Mammon.
Señor, te damos gracias porque te deleitas en la prosperidad de tus siervos. Soy tu
siervo. Soy lavado por la sangre de Jesús.
Solicito ahora que sean liberadas las vestiduras de prosperidad y abiertas las
puertas de las riquezas, la prosperidad y el favor sobre mi vida que satanás ha
tenido cautivas hasta el día de hoy. En el nombre de Jesús te lo pido Padre
Celestial
Te pido que asignes ángeles de alto rango de la corte del Cielo para mantener el
veredicto que me estás dando hoy sobre la prosperidad en mi vida y en todo lo que
toco y en todas mis asociaciones.
Gracias por los Ángeles que hacen cumplir los veredictos del tribunal del Cielo, en
el nombre poderoso de Jesús, el hijo del Dios Viviente.
Padre Celestial ahora que me he arrepentido, ahora que he estado de acuerdo con el
adversario, te pido que revoques todo derecho legal que Satanás ha tenido para
robar dinero y prosperidad de mi vida y emitir veredictos del infierno para
mantenerme en pobreza.
Señor la sangre de Jesús habla como testigo experto y me declara inocente. Me
declara bendito del Señor en el nombre de Jesús.
Señale con el dedo a la tierra ahora que hemos hablado del registro del cielo,
hemos eliminado todas las legalidades y hemos silenciado la voz del acusador,
señalemos ahora a la tierra.
Di ahora decimos Tierra Tierra Tierra, en el nombre de Jesucristo escucha la
palabra del Señor: Yo vengo y te divorcio de toda escritura malvada (maldita) que
fue escrita en la Tierra, en el polvo de la tierra por los Mensajeros de Satanás
que entienden los misterios de la creación y bloquean mi prosperidad: dijeron que
no prosperaré, dijeron que no creceré, dijeron que nunca experimentaré ascensos.
Señor, te lo pido ahora mismo mis palabras: Tierra se libre, te digo que ahora
estás liberada de la opresión de los hijos de maldad y desobediencia, en el nombre
de Jesús, y ya no serás sometida de esos juicios de maldad, a esos edictos
satánicos y malditos que fueron escritas con, aun con sangre, en la tierra y que
han operado contra mí, que soy una hija de Dios.
Tierra Tierra Tierra a partir de este día eres libre por la sangre de Jesús de los
edictos demoníacos que ya no me seguirán. así prosperaré y experimentaré el aumento
en cada área de mi vida:
Mi trabajo es una bendición
Mi negocio está bendecido
Tengo oportunidad tras oportunidad
Tengo favor con los hombres de poder y las mujeres de poder, en el nombre del
Señor Jesucristo
Tierra Tierra Tierra, en el nombre del Señor Jesucristo te divorcio de la
influencia de los hijos de maldad que te han convertido en un arma contra mí y
contra mi vida.
Hoy eres libre de estas maldades porque soy hijo de Dios y toda la creación gime
hasta ahora por la manifestación de los hijos de Dios. Soy uno de los hijos de Dios
por los que la Tierra ha estado orando. Hoy ha llegado tu día de redención, Tierra
Tierra eres libre.
Así que declaro y decreto
“dondequiera que haya Tierra en este mundo prosperaré, me brotaré y me levantaré y
me sentaré en el trono de influencia, me sentaré en el trono de Gloria, me sentaré
en el trono de poder, y me sentaré en el Trono de riquezas” porque este es el
Deleite del Señor, en el nombre de Jesús.
Tierra Tierra Tierra te ordeno ahora:
Trágate a todos los autores de la pobreza.
Trágate todo altar de la pobreza.
Trágate todo vestido de pobreza.
Trágate el olor a pobreza.
Trágate toda sombra de pobreza que me ha estado siguiendo
Tierra Tierra te mando que la tragues en el nombre de Jesús, porque la pobreza
nunca será mi porción, ni será transferida a mí ni a mi descendencia, en el nombre
de Jesucristo hijo del Dios vivo.
Tierra Tierra Tierra, ahora te ordeno que vomites:
Vomita puertas sobrenaturales de negocios y de incremento en toda mi nación y
el mundo.
Vomita puertas de ministerio
Vomita puertas de favor, puertas de oportunidad, puertas de promoción.
Tierra Tierra Yo te ordeno que abras estas puertas. Ninguna puerta de bendición se
cerrará ante mí. Eso que me pertenece, Tierra, tráemelo. En el nombre de Jesus.
Declaro esto por el poder del Dios Vivo que mora en mí.
Tierra Tierra, ordeno que te tragues toda forma de brujería que haya sido utilizada
como arma de alguna manera para robarme la prosperidad. Esas armas ahora están
rotas. Mastícalas, tritúralas, destrúyelas para siempre, en el nombre de Jesús.
Padre Dios, vivo con la expectativa de que la Tierra haya escuchado mis decretos y
realice las palabras del Señor en mi boca en el nombre de Jesús.
Trae prosperidad, Jesús
Trae prosperidad Espíritu Santo
Que mis ayudantes proféticos me encuentren con todos sus recursos y todos sus
bienes.
Declaro que mi estrella declara mi Destino. Jesús es la Estrella Brillante de la
Mañana que declara mi destino profético.
Nada puede prevenir que vengan mis ayudantes proféticos, ni que el Lucero de la
mañana brille sobre mí. Yo hablo de que Dios me ha dado ayudantes espirituales:
Ángeles de la Guarda, mi estrella y mis ayudantes proféticos (como los magos de
Oriente que vinieron a rendir adoración y honor a Jesús, cuando nació en Belem)
Yo hablo de que estos ayudantes vienen y traen tesoros a mi vida y que puedo
Usarlos para adorar a Dios, que puedo usar los recursos para cambiar el mundo en el
poderoso nombre de Jesús.
Ahora Tierra, escucha palabra de Jehová: Escupe a las personas que se me oponen y
que entorpecen el establecimiento del Reino de Dios en mi vida. Escúpelas lejos de
mi vida, de mis circunstancias, de mi trabajo, de mi ministerio. Tierra, esta es
temporada de recompensa
Para algunos de ustedes que no están casados, ordenen a la tierra que traiga al
hombre o a la mujer, porque sus cuerpos están hechos del polvo de la Tierra,
amén.
Tierra, tu criatura viva que mi Padre creó para servirme Tierra, Tierra, Tierra
desde hoy, guardarás el registro de mi prosperidad y el cumplimiento de mi destino
dado por Dios, Tierra, Tierra, Tierra, defenderás los días escritos para mí en el
Libro del Destino de Dios en el nombre de Jesús. Y trabajarás con el reino para
prevenir accidentes mortales, muerte prematura, enfermedades terminales etc.
Tierra, Tierra, Tierra, a partir de hoy comenzarás a bendecirme en el nombre del
Señor Jesucristo, de acuerdo con Deuteronomio 33:13-16 se dice de José:
«13 Que el Señor bendiga su tierra con el precioso regalo del rocío de los cielos
y el agua que está debajo de la tierra, 14 con los ricos frutos que maduran al sol
y las cosechas abundantes de cada mes, 15 con los mejores cultivos de las antiguas
montañas y la abundancia de las colinas eternas, 16 con lo mejor que da la tierra y
su plenitud, y el favor de aquel que apareció en la zarza ardiente. Que estas
bendiciones reposen sobre la cabeza de José y coronen la frente del príncipe entre
sus hermanos.
Tierra, ahora te ordenó en el poderoso nombre de Yeshúa que traigas prosperidad y
vomites bendiciones de incremento en mi vida.
Ahora le hablamos al cuerpo hecho del polvo de la tierra.
Cuerpo, hecho del polvo, este es mi cuerpo de tierra, eres mi cuerpo terrestre,
compórtate como la tierra bajo mis pies, así que digo a mi cuerpo terrestre:
Tierra, Tierra, Tierra, te ordeno que vomites fuera de tu sistema, todo el estrés
que has tragado, vomítalo ahora en el nombre de Jesús.
Tierra, Tierra, Tierra, ordeno que vomites todo el trauma que te has tragado en el
nombre de Jesús. Le digo a mi cuerpo de la tierra: Tierra, te ordeno ahora que
vomites cada enfermedad que has tragado ahora en el nombre de Jesús y digo a mi
cuerpo hecho del polvo de la tierra: Ahora te ordeno que tragues el pode sanador de
Jesús en mi vida en mi cerebro en mi corazón, en mi sangre, en mis huesos, en mis
músculos, traiga la luz sanadora de Jesús y sé sanado en el nombre de Jesús.
Padre Celestial y bendito Espíritu Santo, te doy gracias porque la Tierra ha
escuchado a este siervo del Mesías, ha escuchado mis decretos proféticos, así como
en Génesis 1:11 te escuchó a ti y produjo tal como le ordenaste.
Ella me ha oído hablando en el nombre de Jesús y la tierra ahora lo está
resolviendo, ella está respondiendo al dominio que Dios me ha dado y que he
liberado sobre ella al hablar en el nombre de Jesús.
Padre Celestial yo declaro y decreto que al igual que mi padre Abraham, no
tropezaré con la incredulidad, esperaré con expectativa divina la manifestación
completa de lo que sea que le he ordenado a la tierra que haga hoy en el nombre de
Jesús.
AMEN
Antes de orar
Quiero darte algunos consejos. Antes que comiences a orar, quiero que te asegures
de lo siguiente:
1. Encuentra un lugar tranquilo donde orar o, con preferencia, puedes orar en la
puerta de tu hogar, negocio o iglesia.
2. Llena un balde con tierra. Si no tienes uno, simplemente recoge con tu mano un
poco de tierra.
3. Elimina todas las distracciones, tales como celulares, antes de que comiences a
orar.
4. Habla en voz alta la oración de activación profética de este libro y hazlo con
fe.
5. Recuerda que, sin fe, es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6).
Oración para hablarle a la tierra
“Padre Celestial, me presento ante Tu Corte Real y Celestial a través de la sangre
de Jesús, y pido que las Cortes estén sentadas de acuerdo con Daniel 7:10. Padre
Celestial, he venido a recibir Tu juicio justo sobre mi herencia espiritual y mi
destino aquí en la tierra.
Padre Espiritual, de acuerdo con el Salmo 103:20, llamo a Tus santos ángeles para
que sean los ejecutores sobrenaturales de mi ruego justo y también llamo a los
veinticuatro Ancianos (Apocalipsis 5:14) para que sean testigos de esta transacción
legal y justa. También decreto y declaro que todos los poderes demoníacos, sean
principados, poderes o gobernadores de la oscuridad que están socavando mi destino
profético aquí en la tierra, respetarán y honrarán Tu juicio justo sobre mi
herencia espiritual aquí en la tierra.
Padre Celestial, Tu Palabra dice, “Sí confesamos nuestros pecados, eres fiel y
justo para perdonar nuestro pecado y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Padre
Celestial, perdóname de cualquier pecado ancestral o personal que haya impedido a
la tierra bajo mis pies darme su plenitud. Padre Celestial, escojo perdonar a cada
persona que alguna vez me haya herido, así como Tú me perdonaste en Cristo Jesús.
Antes de hablarle y ordenarle a la tierra que cambie a mi favor, me desprendo de
toda raíz de amargura, en el nombre Jesús.
Padre Celestial, mientras me preparo para hablarle a la tierra, denuncio todas las
transacciones espirituales ¡legales que yo y mis antepasados hicimos en el segundo
cielo, en los lugares de comercio y contrataciones de satanás, que le hayan dado
derecho legal a satanás para socavar mi prosperidad financiera y el establecimiento
de mi destino aquí en la tierra. Me arrepiento de todas las violaciones a la
santidad y las leyes de Dios que mis antepasados y yo hemos llevado a cabo en los
lugares de comercio de satanás. Padre Celestial, pido ante Tu Corte Real y Suprema
que emitas un decreto liberándome de las consecuencias de cada una de esas
transacciones espirituales. Apelo a la preciosa sangre de Jesús para que borre todo
lo que satanás tiene en sus registros para venir en contra mí y acusarme. Padre
Celestial, en el nombre del Señor Jesucristo, me arrepiento a nombre de este país
(nombra la ciudad o país donde estés) por todo el derramamiento de sangre inocente,
especialmente de bebés abortados. Decreto y declaro que no seré un vagabundo o
fugitivo en la tierra como Caín, quien fue maldecido por la tierra bajo sus pies.
Decreto y declaro que la sangre de Jesucristo me hace libre para prosperar en cada
área de mi vida aquí en la tierra.
Y AHORA DIGO ... (En este punto señala con tus dedos hacia la tierra en tus manos)
Tierra, tierra... ¡Escucha la Palabra del Señor! Estoy ante El Elyon (El Dios
Altísimo), el dueño de los cielos, la tierra y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Llamo a Sus ángeles santos para que sean testigos y reforzadores de esta
transacción legal y justa. Está escrito en el Salmo 24:1“De Jehová es la tierra y
su plenitud, el mundo y los que en él habitan”. También está escrito en el Salmo
115:16 que “Los cielos son los cielos de Jehová, y ha dado la tierra a los hijos de
los hombres”. Padre Celestial, de acuerdo con Tu Palabra, Tú creaste la tierra y la
llenaste con Tu plenitud, de manera que todo lo que podría necesitar alguna vez
para cumplir Tu voluntad en mi vida será provisto para mí desde el útero de la
tierra.
Padre Celestial, también está escrito en Tu Palabra que has dado el dominio sobre
la tierra a los hijos de los hombres (Génesis 1:26). Así que, ante El Elyon (El
Dios Altísimo) y el Señor Jesucristo, profetizo y tomo autoridad sobre la tierra en
la que se asienta este país. Y digo... “Tierra, tierra, te ordeno y encargo que
abras tu boca y manifiestes todas las bendiciones que el Señor ha ordenado para que
yo las posea y disfrute desde antes de la fundación del mundo. Pido en el poderoso
nombre de Jesús de Nazaret que escuches estas mis palabras. Tierra, tierra... te
libero desde este mismo momento de toda estrategia, pactos, maldiciones,
hechicerías o brujería que ha sido traída a ti por los hijos de la maldad.
Como embajador de Cristo y heredero con Jesús, te libero, tierra, tierra, de la
carga de obedecer las palabras de los hijos de la oscuridad. Tierra, tierra...
decreto y declaro que no estarás más sujeta a las palabras malignas de aquellos que
aborrecen el nombre del Señor y Su Reino glorioso. Estás ahora legal y justamente
liberada de tu obligación con los hijos de la maldad. Ahora te empleo para el
servicio de Cristo y de Su Reino. Tierra, tierra... escucha la Palabra del Señor.
Te ordeno ahora que abras tu boca y te tragues cada altar demoniaco, hechizo,
actividad subversiva, estratagema, plan y conspiración del enemigo de destruir mi
vida y destino. Oro así en el nombre de Jesús.
Padre Celestial, apelo al testimonio legal de la sangre de Jesús para que borre
todo derecho legal que el adversario tuvo en las Cortes del Cielo contra mi pedazo
de tierra, o de mi ciudad, o de mi país, en el nombre de Jesús. Padre Celestial,
devuelvo todo beneficio que podía haber ocasionado que el enemigo diga “te he hecho
rico”. Yo solo quiero lo que venga de la presencia del Señor. Padre Celestial, Tú
dijiste: "Sí se humilla mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oran, y
buscan mi rostro, y se convierten de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los
cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra”. Padre Celestial, te pido perdón
por las acciones de nuestros antepasados que contaminaron esta tierra. Padre
Celestial, te pido que me concedas un veredicto justo en lo que respecta a la
tierra cuyo polvo es representado por lo que tengo en mi mano.
Tierra, tierra... escucha las palabras de mi boca y libera lo bueno dentro tuyo,
favor, relaciones divinas, negocios, inversiones, empleos, salud física, y
prosperidad material en mi vida, de acuerdo con lo predeterminado por Dios para mi
vida en Jesucristo. Tierra, tierra... oye la Palabra de Dios. Decreto y declare que
mi cuerpo físico no volverá al polvo hasta que mi espíritu haya terminado su misión
divina aquí en la tierra. En el nombre de Jesús cancelo y anulo el espíritu de
muerte física prematura en mi vida. Viviré una vida larga y saludable en el nombre
de Jesús.
Padre Celestial, ahora hablo a la tierra de la que está hecha mi cuerpo y le digo:
Tierra, tierra... te ordeno que abras tu boca y vomites el deseo por comida tóxica
y no saludable. Te exhorto en el poderoso nombre de Jesús de Nazaret que
desarrolles apetito por comidas dadoras de vida, que glorifiquen a Dios y extiendan
mi vida física aquí en la tierra. Decreto y declaro que, a partir de este momento,
mi cuerpo de humus llenará hasta rebosar de salud divina. Oro esto en el nombre de
Jesús. Decreto y declaro que recibo la sanidad sobrenatural de Dios aplicada a
todos los órganos y sistemas de mi cuerpo físico. Padre celestial: Ahora hago una
moción para pedirte que selles esta proclamación y la hagas parte de los documentos
oficiales de las Cortes Celestiales, de manera que satanás no pueda subvertirla, en
el nombre de Jesús de Nazaret. Padre Celestial, también pido que tu Corte Suprema y
Real emita una orden de restricción contra cualquier espíritu territorial que
quiera venir contra mí, de los cuales tu Corte Suprema me ha librado. Te pido que
asignes oficiales angelicales de alto rango de las Cortes del Cielo para hacer
cumplir esta orden divina de restricción, en el nombre de Jesús. ¡Amén!
NOTA FINAL: Luego de hacer la oración de arriba, devuelve al suelo la tierra que
está en tu mano, como una declaración profética que la tierra tragará ahora todos
los planes diabólicos contra ti.
Empieza a alabar a Dios en anticipación de los milagros que Él acaba de liberar en
tu vida.