LECCIÓN 1: LA ENTRADA TRIUNFAL
(domingo 24 de marzo)
Preparación de la lección
Oración: Mientras prepara su lección, pida que Dios lo bendiga con creatividad, sabiduría y un entendimiento
completo de Su Palabra para que enseñe bien la lección. También ore para que Dios proteja a sus estudiantes de manera
física, espiritual y emocional, hoy y durante el resto de la semana.
Lea: Mateo 20:17-19, 21:1-11
Jesús entra en Jerusalén.
Al pensar en Jesús, montado en un burro, haciendo Su entrada triunfal a Jerusalén, entendemos verdaderamente Quién es
Él porque vivimos en la época de la Iglesia. Pero los judíos de la época de Jesús y aún Sus propios discípulos, no
entendieron, aunque Jesús les había dicho que sería traicionado, crucificado y resucitado. Mientras Jesús se acercaba a
Jerusalén, la gente gritó: «¡Hosanna!» (Esta palabra significa: «¡Sálvanos ahora!») Pero sus ojos estaban fijos en esta vida,
no en la vida que estaba por venir.
En la entrada triunfal, alabaron a Jesús. Pocos días después, Lo crucificaron. ¿Cometeremos el mismo error, sin reconocer
la verdadera identidad de Jesús? ¿Lo adoraremos sólo por un momento o un día, o hasta que la vida nos deje
desilusionados? O, ¿siempre Lo adoraremos como nuestro Rey?
Introducción a la lección
¿Qué significa «adorar a Jesús»? Es decirle cuánto Él vale. Lo hacemos a través de enfocarnos sólo en Él y
comunicar Su valor a través de nuestras palabras, nuestras acciones y nuestros pensamientos. Comente con sus
estudiantes si es Jesús el centro de su adoración.
¿Quién es el Rey del reino de los cielos? (Jesús) Y, si hemos confiado en Jesús para salvarnos de nuestro
pecado, pertenecemos al reino de los cielos, y Jesús es nuestro Rey. Comente con sus estudiantes como
podemos demostrar que Jesús es nuestro rey, en la vida cotidiana.
Oración: Comience su clase con un tiempo de adoración por medio de la oración.
Resumen de la Escritura
Mateo 20:17-19 y 21:1-11
Jesús les dice a Sus discípulos que será crucificado y que resucitará en el
tercer día
Lea Mateo 20:17-19.
Resumen: ¿A dónde iba Jesús? (A Jerusalén)
¿Con quién estuvo hablando? (Con Sus discípulos)
¿Qué les dijo a Sus discípulos que Le pasaría en Jerusalén?
Les dijo que Él sería:
• Entregado a los principales sacerdotes y a los escribas
• Condenado a la muerte
• Entregado a los gentiles (las personas no judías – en este caso, los romanos)
• Escarnecido
• Azotado
• Crucificado
• Resucitado en el tercer día
¿Cómo sabía Jesús que todo esto Le pasaría? (Jesús es Dios.)
Si ustedes fueran Jesús, habrían ido a Jerusalén, ¿sabiendo que todo esto les pasaría?
¿Por qué será que Jesús fue, aunque sabía lo que Le pasaría? (Nos ama y quiso salvarnos de nuestro pecado.)
Recuerden que Jesús Les dijo a Sus discípulos exactamente lo que Le pasaría en
Jerusalén. Sin embargo, Lucas nos dice que los discípulos no entendieron de qué hablaba.
Luego, Jesús pidió que dos de Sus discípulos fueran a traer un burro. Sigamos leyendo.
Jesús pide que dos de Sus discípulos vayan a traer un burro
Parafrasee Mateo 21:1-5.
¿Por qué Jesús quiso que Le trajeran un burro? ¿Sabían que, en el libro de Zacarías, en el Antiguo Testamento, más de
500 años antes del nacimiento de Jesús, Dios dijo que el Salvador llegaría montado en un burro? (Refiérase a Zacarías
9:9.) Uno pensaría que un rey llegaría en un caballo, o, si fuera hoy día, que llegaría en una limosina o en un avión.
Pero, hace muchos años, los reyes judíos montaban en burros. Jesús entro a Jerusalén en un burro porque Él era el Rey y
Señor de todo. Veamos lo que pasó después.
Las personas quieren que Jesús las salve inmediatamente
Lea Mateo 21:6-11.
Resumen: La gente gritó alabanzas y adoró a Jesús. ¿Qué es la adoración? (Decirle a Dios cuánto Él vale.) Gritaron:
«¡Hosanna!» Esta palabra significa: «¡Sálvanos ahora!» Durante la época en la que Jesús vivió en la Tierra, los romanos
gobernaban sobre las personas en Israel. Imagínenlo: ¿Si un país extranjero tomara control de nuestro país, acaso no
quisieran que alguien nos salvara? (¡Claro que sí!) Pues, así se sentían las personas en Israel. Pero, ¿vino Jesús para
salvarlos de los romanos y para ser su Rey aquí en la Tierra? No, Él vino para traer el reino de Dios a las personas, para
que tuvieran la oportunidad de conocer a Dios, tener una relación con Él y ser rescatadas de su pecado.
Conclusión:
Recuerden que estas personas adoraron a Jesús – el Rey correcto – por una razón incorrecta. Cuando adoremos a Jesús,
debe ser por la razón correcta: porque Él es Dios, y porque Él murió por nuestro pecado y fue resucitado. Jesús es el Rey y
Señor de todo.
¿Durante cuánto tiempo debemos adorar a Jesús? (Para siempre)
Cuando ustedes regresen la semana que entra, descubriremos que la gente le dio la espalda y gritaron para que Lo
crucificaran.
Aplicación:
Cuando comenzamos a entender verdaderamente Quién es Jesús, y cuando confiamos en Él para salvarnos de nuestro
pecado, entonces podemos adorarlo auténticamente como nuestro Rey.
¿Puede uno adorar a Jesús cuando está solo? (Claro que sí, y debemos hacerlo.) Pero, es importante recordar que
siempre debemos reunirnos con otros creyentes en la iglesia para adorar a Jesús, nuestro Rey. Cuando adoremos a Jesús
por las razones correctas, podemos sentir el gozo que solamente Él nos puede dar.
Para terminar: Comente con sus estudiantes las razones por las
cuales Jesús es nuestro rey y como podemos adorarlo.