El artículo 265 señala la posibilidad que la audiencia pueda ser suspendida para que las partes deliberen
entre sí, por media hora; y también puede ser postergada para dentro de tercero día, salvo que las
partes acuerden un plazo mayor, y se dejará testimonio de estas suspensiones o prórrogas en el
expediente. En todo caso, a la nueva audiencia comparecen las partes sin nueva notificación.
El artículo 266 da la facultad al juez para que actúe de oficio, pudiendo ordenar que se agreguen aquellos
antecedentes y medios probatorios que estime pertinentes.
4.4 Acta de conciliación.
De la conciliación total o parcial se levanta acta, en la cual se consignan que consignan sólo las
especificaciones del arreglo, el acta debe ser suscrita por el juez, las partes que lo deseen y el secretario,
y se estimará como sentencia ejecutoriada para todos los efectos legales (artículo 267).
De acuerdo con lo establecido en el artículo 434 Nº 3 C.P.C., el acta de avenimiento suscrita ante el juez y
con la firma del secretario es título ejecutivo perfecto.
La firma del secretario es un requisito de validez, ya que el acta de conciliación es una actuación judicial
y como tal debe estar autorizada por el ministro de fe interviniente.
Si se rechaza la conciliación, o no se efectúa el comparendo, por ausencia de todas las partes, el
secretario certifica este hecho, y debe entregar los autos al juez para que reciba la causa a prueba, si
fuere procedente (artículo 268).
Tema 5: Período de Prueba.
El período de prueba tiene lugar una vez que ha finalizado el período de discusión y se ha verificado el
comparendo de conciliación, sin resultado o con resultado parcial. Aunque la ley no lo dice, de acuerdo
con el principio de pasividad en materia procesal civil los tribunales sólo actúan a petición de parte, por
ende, la recepción de la causa a prueba es consecuencia de una petición específica de alguna o de ambas
partes.
Además de agotadas las etapas anteriores, es menester que haya controversia entre las partes,
controversia que redunda en hechos sustanciales y pertinentes, o que estando en rebeldía el
demandado, pudo haber controversia.
Artículo 318. Concluidos los trámites que deben preceder a la prueba, ya se proceda con la contestación
expresa del demandado o en su rebeldía, el tribunal examinará por sí mismo los autos y si estima que hay
o puede haber controversia sobre algún hecho substancial y pertinente en el juicio, recibirá la causa a
prueba y fijará en la misma resolución los hechos substanciales controvertidos sobre los cuales deberá
recaer.
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El artículo 313 inciso 2° contiene una calificada excepción, donde no obstante haber controversia el
tribunal no recibe la causa a prueba, excepción que tiene lugar cuando las partes de común acuerdo
solicitan al tribunal que falle el pleito sin más trámite.
Cabe señalar que no debe recibirse la causa a prueba cuando no hay controversia sobre hechos
sustanciales y pertinentes, ya sea porque hay un allanamiento expreso o tácito del demandado, ya
porque la controversia sólo se refiere a materias de derecho.
Habiendo hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos el tribunal dicta la resolución que recibe la
causa a prueba.
5.1 Resolución que recibe la causa a prueba.
Es una resolución compleja que debe cumplir con los requisitos comunes a toda resolución judicial, pero
además con requisitos específicos:
a) Declarar que recibe la causa a prueba. Formalmente dirá “Vistos, se recibe la causa a prueba por el
término legal”;
b) Fijar los hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos;
c) Por costumbre judicial, en esta resolución se fijan las audiencias en que se recibirá la prueba
testimonial, así la resolución dirá “Se fija para la recepción de la prueba testimonial los últimos cinco días
del probatorio, a tal hora”.
La mención de mayor importancia es la fijación de los hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos,
para tal efecto el tribunal tiene que remitirse a los escritos fundamentales, en consecuencia, examinará
la demanda, la contestación, la réplica y la dúplica, y determinará cuáles son las cuestiones fácticas que
deben ser probadas por las partes.
A veces los tribunales, erradamente, fijan como hechos a acreditar cuestiones de derecho, por ejemplo,
“validez o nulidad del contrato celebrado entre las partes”.
Es interesante mencionar que se ha creado una línea divisoria entre lo que son los hechos sustanciales,
pertinentes y controvertidos y los puntos de prueba; distinción que no tiene clarísimo asidero en nuestra
ley, porque el artículo 318 se refiere indistintamente tanto a los hechos como a los puntos de prueba.
De lo anterior se podría entender que para el legislador punto de prueba y hechos sustanciales,
pertinentes y controvertidos están en una relación de sinonimia, sin embargo, la doctrina y la
jurisprudencia están contestes en que los puntos de prueba son las circunstancias específicas respecto de
un determinado hecho, fijado como tal en la resolución que recibe la causa a prueba; dicho de otra
manera, los hechos fijados en la resolución pueden ser desagregados en diversos puntos de prueba.
La distinción no es baladí, porque el legislador señala respecto de la prueba testimonial un límite en
cuanto al número de testigos que pueden declarar por cada hecho, en consecuencia, desde una
perspectiva práctica, es necesario que cuando un hecho se desglosa en varios puntos de prueba se haga
la distinción, así el testigo podrá declarar sobre los distintos puntos que forman parte de un mismo
hecho, sin aplicarse la limitación mencionada.
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5.2 Naturaleza jurídica de la resolución que recibe la causa que a prueba.
A pesar de su nombre, “auto de prueba”, la resolución que recibe la causa a prueba es una sentencia
interlocutoria de segunda clase (o grado), porque se pronuncia sobre un trámite que servirá de base para
la dictación de una sentencia definitiva o interlocutoria. Misma naturaleza jurídica comparte la
resolución que recibe un incidente a prueba.
Las sentencias interlocutorias, sean de primera o segunda clase, cuando se encuentran firmes o
ejecutoriadas producen el efecto de cosa juzgada, en consecuencia, la resolución que recibe la causa a
prueba una vez firme o ejecutoriada produce el efecto de la cosa juzgada en el sentido de que quedan
establecidos los hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos, de manera tal que la sentencia
definitiva no podrá entrar en contradicción con la interlocutoria de prueba, porque si así ocurre se
estaría vulnerando el principio de la cosa juzgada.
La resolución que recibe la causa a prueba se notifica por cédula de acuerdo a lo
dispuesto por el artículo 48.
5.3 Errores en la recepción de la causa a prueba.
Los errores en que puede incurrir un juez al momento de recibir la causa a prueba, son los siguientes:
a) No recibir la causa a prueba debiendo hacerlo.
b) Recibir la causa a prueba no debiendo hacerlo.
c) Errar en la fijación de los hechos.
Las vertientes posibles de error recaen sobre primera parte de la resolución que recibe la causa a prueba
(a y b) o respecto de la segunda parte (c). Esta distinción tiene gran importancia, porque la manera de
reaccionar frente a cada error es diferente.
a) No recibir la causa a prueba debiendo hacerlo.
La no recepción de la causa a prueba puede ser explícita o implícita. Será explicita cuando el juez se niega
derechamente a recibir la causa a prueba (“no ha lugar”), o bien, implícitamente, cuando cita a las partes
para oír sentencia.
¿Qué recurso procesal procede en este caso?
Sólo procede recurso de apelación de acuerdo a lo previsto en el inciso 1° del artículo 326, que dispone
“es apelable la resolución en que explícita o implícitamente se niegue el trámite de recepción de la causa
a prueba”. Esta apelación se concede en el solo efecto devolutivo.
En relación con la remisión del artículo 326 al inciso 2º del artículo 313, hay que señalar que el juez
implícitamente está negando la recepción de la causa a prueba, pero esta resolución no es apelable
porque las partes están de acuerdo en que el juicio se falle sin más trámite, por lo tanto, no hay agravio
y, si no hay agravio, no hay recurso.
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b) Recibir la causa a prueba no debiendo hacerlo.
En este caso el tribunal fija hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos y ordena recibir la causa a
prueba, cuando no hay hechos que presenten esos caracteres, por ejemplo, cuando la discusión es
netamente jurídica.
En cuanto a los recursos que proceden, hay que señalar que no es admisible el recurso de reposición,
porque la reposición sólo cabe contra autos y decretos y la resolución que recibe la causa a prueba es
una interlocutoria. Siendo un tema opinable, podemos decir que tampoco procedería recurso de
apelación por mandato del artículo 326 inciso 2º, que señala que son inapelables las resoluciones que
disponen la práctica de una diligencia probatoria, y en la medida que está ordenando recibir la causa a
prueba implícitamente está ordenando la práctica de diligencias probatorias.
c) Errar en la fijación de los hechos.
Los posibles errores pueden ser tres, fijar menos hechos de los que corresponden, fijar más hechos de
los que corresponden y errar en la formulación de los hechos.
Cuando el tribunal yerra en los hechos, la parte agraviada puede deducir el recurso de reposición, y
subsidiariamente, el recurso de apelación. Que proceda el recurso de reposición es doblemente
excepcional, primero, porque se admite reposición respecto de una sentencia interlocutoria (sólo son
reponibles los autos y los decretos), y segundo, porque el recurso debe ser interpuesto dentro de tercero
día, y la regla general es que sea interpuesto dentro de quinto día.
En el recurso se pedirá que se elimine el hecho que indebidamente se incluyó, que se incluya el hecho
omitido o que se formule correctamente un hecho.
Frente a esta reposición el tribunal tiene la alternativa de darle tramitación incidental o de resolverla de
plano (artículo 319 inciso 2º). Si la reposición es desechada y la parte planteó apelación subsidiaria, la
apelación se concede en el sólo efecto devolutivo (artículo 319 inciso final). Si el tribunal acoge la
reposición, contra esta resolución la parte contraria no tiene a su vez recurso de reposición, sino que
tiene que apelarla derechamente y en tal caso la apelación se concede en el sólo efecto devolutivo, y
esto por expreso mandato del artículo 326 en la segunda parte del inciso 1º.
Artículo 319. Las partes podrán pedir reposición, dentro de tercero día, de la resolución a que se refiere el
artículo anterior. En consecuencia, podrán solicitar que se modifiquen los hechos controvertidos fijados,
que se eliminen algunos o que se agreguen otros.
El tribunal se pronunciará de plano sobre la reposición o la tramitará como incidente.
La apelación en contra de la resolución del artículo 318 sólo podrá interponerse en el carácter de
subsidiaria de la reposición pedida y para el caso de que ésta no sea acogida. La apelación se concederá
sólo en el efecto devolutivo.
5.4 Ampliación de la prueba.
La prueba, esto es, los hechos a acreditarse, por regla general, quedan fijados en la resolución que
recibe la causa a prueba. Sin embargo, es posible la ampliación de la prueba en dos casos:
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a) Cuando dentro del término probatorio ocurre un hecho sustancialmente relacionado con el asunto
que se ventila. En otros términos, se recibió la causa a prueba, quedó firme la respectiva resolución y
empezó a correr el término probatorio y dentro de éste ocurre un hecho que necesita ser acreditado
porque está relacionado con el asunto que se ventila (inciso 1º artículo 321).
b) Es también admisible la ampliación a hechos verificados y no alegados antes de recibirse la causa a
prueba, con tal que jure el que los alega que sólo en ese momento han llegado a su conocimiento (inciso
2° artículo 321).
La petición de ampliación de la prueba se tramita de acuerdo a las reglas de los incidentes, en cuaderno
separado y sin suspender el término probatorio. Deducido el incidente se da traslado a la contraparte
por tres días, quien en ese momento puede alegar nuevos hechos, siempre y cuando reúnan los
requisitos ya analizados o tengan relación con los hechos nuevos alegados por el solicitante (artículo 322
incisos 1° y 2°).
La resolución que ordena la ampliación no es susceptible de reposición, porque es una sentencia
interlocutoria, y tampoco es susceptible de apelación, por aplicación del inciso 2° del artículo 326, ya que
estaría ordenando diligencias probatorias y estas resoluciones son inapelables.
Cuando se produce el fenómeno de la ampliación de la prueba, bien podría ocurrir que el término
probatorio ordinario ya hubiese transcurrido, y en tal evento se puede abrir un término probatorio
especial para acreditar los nuevos hechos (artículo 327 inciso 2º).
5.5 Término probatorio.
Es el lapso destinado para que las partes pidan y/o suministren las pruebas que ellas han solicitado
(artículo 327 inciso 1º).
Importante característica es que el término probatorio es la última oportunidad, por regla general, para
solicitar la práctica de diligencias probatorias, ergo se pueden solicitar con antelación al probatorio, pero
no una vez extinguido éste.
En relación con la oportunidad para realizar el diligenciamiento de prueba, el término probatorio no es
fatal para practicar las diligencias de prueba, salvo cuando expresamente lo señale el legislador, como
ocurre con la prueba testimonial.
En otros procedimientos distintos al juicio ordinario de mayor cuantía, no se habla de término
probatorio, sino que de oportunidad probatoria, porque la prueba se rinde en una sola oportunidad (el
comparendo o audiencia).
5.5.1 Características del término probatorio.
a) Es un término eventual, surgirá sólo si se recibe la causa a prueba.
b) Normalmente es un término legal, su duración la fija la ley, pero también puede ser judicial o
convencional.
c) Es reducible por acuerdo de las partes (artículo 328 inciso 2º). Cuando la reducción del término
probatorio se acuerda por mandatario, éste debe estar premunido de facultades especiales, porque
importa renuncia a un término legal.
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