ARTE
F., In. y C. Art.—It. y P. Arte.—A.
Kunst.—E. Arto. (Etim. —Del lat. ars, artis.) amb. Disposición é industria para hacer alguna
cosa. || Imitación de lo material 6 de lo invisible por miedio de la materia 6 de lo visible. |
Todo lo que se hace por la industria 6 habilidad del hombre. Dícese en contraposición á
naturaleza. || Conjunto de reglas ó preceptos para hacer bien una cosa. || Libro que
contiene los preceptos de la gramática latina. || Cau-tela, maña, astucia. Ú. en buen y mal
sentido y casi siempre en plural. || Buena ó mala disposición personal de alguno. Se le
anteponen los adjetivos buen 6 maz. || Aparato para pescar. U. m. en pl. | pl. Lógica, Física
y Metafísica.
Sin. ARTiFicIo.
AMAR POR ARTE MAYOR, fr. fam. Amar arrostrando grandes dificultades. || CON ARTE Y
ENGAÑO, LA MITAD DEL AÑO; CON ENGAÑO Y ARTE, LA OTRA MEDIA PARTE: ref. Moteja á
los que viven constantemente del fraude y la trampa. || De ARTE. m. adv. ant. De modo, de
suerte, de manera. || DE MAL ARTE.
m. adv. En mal estado ó disposición. MALAs
ARTES, fr. fam. Medios indignos, tramas ruines, picardías, etc. | No SER Ó NO TENER ARTE
NI PARTE EN ALGÚN ASUNTO. fr. No mezclarse en él. || PoR ARTE DE BIRLIBIRLOQUE, loc.
fam. Por medios ocultos y extraordinarios. POR ARTE DEL DIABLo. fr. fam.
Por vía ó medio que parece fuera del orden natural.
Il ¡QUIEN SABE EN QUÉ ARTES! fr. fam. amer. Méji-co. Equivale á no sé cómo, de qué
manera; trastorna-do, indispuesto. || QUIEN TIENE ARTE, VA POR TODA PARTE. ref. Es útil
saber algún oficio para ganarse la vida.
ARTE. En su concepto más general es todo lo que se distingue de la naturaleza. Arte y
Naturaleza son los dos géneros más comprensivos formados por la inteligencia humana,
pues dentro del género Naturaleza y el de Arte abarcamos todos los fenómenos del uni-
verso. Pero tanto uno como otro concepto son indeterminados y variables, lo cual depende,
no sólo de que algunos modos de pensamiento refieren un mayor número de fenómenos á
la Naturaleza y otros al Arte, sino porque ambos géneros no están estrictamente
delimitados. El conjunto de fenómenos que se indica al decir Arte, no está nunca
exactamente determinado por el conjunto de otros fenómenos que referimos tácitamente
al orden de la Naturaleza. Así es común designar como Naturaleza todo lo que existe cob
independencia del estudio y el trabajo, o en otros términos los tenómenos tal como los
encon
El genio del Arte, por I. Belli
(Del monumento erigido à Rafael Sanzio eu Urbino, lialia)
tramos, mientras que designamos como Arte todo lo que no encontramos, sino que
producimos con inven• ción y osfuerzo. Estas denominaciones no se usan en todo caso de
un modo constante, pues á veces esta-blecemos una línea arbitraria en la acción de los in-
dividuos y las sociedades, y así decimos: «tal ley, tal práctica, tal industria, es natural ó
artificial», según parezca nacer espontáneamente ó necesite la
reflexión y el esfuerzo. Por fin, no faltan casos en que el Arte se inclu-ye en la Naturaleza,
que en este caso abarca todos los fenómenos del universo, considerándolos como na-
turales. Los autores clásicos definie-ron el Arte como la imitación bella de la Naturaleza,
abriendo con tal definición ancho campo á la con-troversia de la objetividad y subje-tividad
de la belleza, y aún á la es~ cuela que profesa la independencia ética de la estética, dentro
de la fina-lidad artística. Reservando para la
VOZ ESTÉTICA la exposición de tales principios, diremos que en resumen puede definirse
el Arte diciendo que es toda operación regulada, mediante la cual los seres organizados
persiguen un tin por ellos conocido, junto con las veglas y el resultado de la misma.
o Vaticano, Roma)
Se ve, pues, que la idea de Arte implica un conjunto de procedimien-tos, un mécodo para
obtener resulta-
dos determinados. Así Littré pudo definirlo como la «manera de hacer algo según cierto
métado», y Jou bert como «la habilidad reducida á teoría». De aquí que se hava hablado de
arte culinario, de arte anirúr-de arte agrícola como del arte pictórico ó del dramático.
Generalmente, sin embargo, se reserva el nombre de arte para las manifestaciones de la
actividad humana en el orden del sentimiento y la imaginación, como la poesía, la mú-
sica, la pintura, la escultura y la arquitectura. En un sentido más estricto se designa por
arte, en oposición á Iteratura ó bellas letras, aquel orden de creaciones que se dirigen á
conmover por intermedio de los ojos. Tales son la escultu-ra, la arquitectura y la pintura.
Los filósofos han discutido extensamente el origen, el fin, la esencia y la clasificación de
las artes.
Aquí no mencionaremos más que algunas de las opiniones que han alcanzado más
notoriedad. Nadie mejor que Aristóteles (en sus tratados de lo Bello, de la Imitación, del
Arte y otros, contenidos en su Retórica, parte III), analizó y enumeró la esencia y finalidad
del Ar-te. Hegel no reconoce en las formas del arte más que las ideas que manifiestan. A
cada grado particular de su desarrollo corresponde una forma distinta y real. Así, pues, el
perfeccionamiento de la idea como fondo, aparece igualmente como perfeccionamiento
de la forma. La idea de cada época encuentra su forma adecuada y conveniente. He-gel
distingue en la historia del arte tres grandes formas particulares,
que corresponden á tres momentos de la idea ó tres estados de civilización general. La
primera es la forma
El ge
simbólica, donde no se producen más que imágenes groseras de las fuerzas naturales ó
abstracciones morales sin personalidad. Viene después la forma clási-ca, en que
idealizando la materia se llega al equili-hrio perfecto de la idea y su manifestación exterior.
Por fin, cuando el Arte se espiritualiza más y busca su ideal en el interior de la conciencia,
nace la forma romantica. De dichas tres formas, la primera sería propia de los pueblos de
Oriente, la segunda de Grecia y la tercera de la Edad Media. La forma romántica se
caracteriza, según Hegel, por buscar la expresión más que la belleza. admitiendo lo real
con sus imperfecciones y fealdades. En un segundo ciclo ó momento del arte romántico,
la personalidad del artista entra en juego. y en ella se encuentra el interés esencial,
pintando aquél todas las viriudes que se derivan de su principio y en las cuales se
manifiesta la actividad humana. Por fin, el tercer ciclo ó momento es el de la independencia
formal ó exterior de los caracteres
particularidades individuales. La
personalidad se sobrepone al sujeto del Arte, y ya no reina más que la voluntad del artista
y su fantasía ó su talento. Una vez llegado á este punto, el Arte ha cumplido su destino.
Heriberto Spencer explica la evolución histórica del Arte por la ley de diferenciación. Así la
pintura y la escultura, que se relacionan inmediatamente con el lenguaie escrito.
constituven primero dependen cias de la arquitectura. Sólo en una época relativamente
moderna llegan á emanciparse, como se obser-va. tanto en el arte griego, como en el
cristiano. en las estatuas y pinturas de los templos. Al principio el Arte es instrumento de
gobierno ó religión,
enio de las Artes, por A. Mercié. (Portillo del Louvre, París)
y más tarde adquiere su independencia ganando en variedad por admitir toda clase de
representaciones y no atenerse sólo, como en sus comienzos, á las leyendas sagradas. El
paso de lo simple á lo complejo se manifiesta igualmente en la composición de las obras
de Arte. En las obras antiguas la concepción es uniforme, la determinación de los tipos
abso-luta, la actitud de los personajes idéntica, mientras que en las modernas son más
variadas y hetero-géneas. La poesía, la música y el baile confundidos en un principio, se
diferencian gradualmente y cada uno de ellos se diversifica más en lo sucesivo. De este
modo Spencer encuentra en la evolución histórica del Arte la confirmación de su principio,
que todo progreso orgánico es un paso de lo homogéneo á lo heterogéneo y de lo simple á
lo complejo.
El método de Taine consiste en considerar las obras de Arte como productos que
manifiestan algún carácter esencial de un modo más notable que no lo hacen los objetos
reales. En las leyes de la producción artística influirían tres grandes factores: la raza. el
medio y el momento. La primera incluye los caracteres y el espíritu de cada pueblo que
permanecen invariables á través de todos los cambios de la cultura. El segundo incluye el
conjunto de circunstancias físicas y sociales que modifican el individuo humano. El tercero
es el producto adquirido ya de las dos fuerzas anteriores.
De la contemplación del universo y la uusel vacion de sus leyes se deduce el concepto de
ciencia, que es opuesto al de Arte en cuanto el primero es pasivo y el segundo activo. La
esencia misma del Arte radica en efecto en la práctica y la producción. Ci-cerón,
atendiendo á esta diferencia, dividía el Arte
Las Artes y las Ciencias. (Dibujo de Le Brun)
en dos clases: uno contemplado por la mente, y ouro por el cual se hace ó produce algo.
Sin embargo, toda ciencia posee su Arte, que puede llamarse instrumental y se refiere á los
métodos para llegar á los resultados que le son propios Por esta misma extensión se ha
aplicado el nombre de Arte á todo conjunto de reglas que rigen una determinada clase de
conocimientos para su estudio. En este concepto se habla del arte gramática, retórica, ete.
Sin em-bargo, en la frase ciceroniana de las artes liberales ó ingeniosas, se ha querido
designar las ciencias mismas y no sus métodos de investigación. En alemán las palabras
arte y ciencia se han confundido á menudo, y hasta el siglo xvII no toma carta de naturaleza
la voz wissenschofft, para designar aquélla.
La ciencia consiste en el conocimiento, el Arte en la acción. La ciencia enseña lo que se
debe hacer para conocer, y el Arte lo que se debe conocer para hacer.
La concepción del Arte y las palabras con que se expresa, han variado en las sociedades
de un modo considerable. Con las necesidades de la colectividad humana y el estímulo del
ingenio individual, se han inventado las artes, que luego han progresado en número,
complexidad y recursos. Según el de civilización, este ó aquel Arte adquieren mayor estima.
En los pueblos que han tenido esclavitud habiéndose hecho atributo de la misma las artes,
que suplían las necesidades inmediatas de la vida, se han denominado aquéllas artes
serviles.
En cambio la
agricultura se ha reconocido como servil ú honrosa, según la ejercieran los esclavos ó los
cultivadores libres. En una institución feudal ó en una sociedad en estado de guerra
permanente, las artes de la guerra y del gobierno se han considerado las únicas honrosas.
En las sociedades comerciales, las artes lucrativas ya de producción ó distribución de
rique-zas, se han considerado tan honrosas como las de gobierno Pero incluso entre las
artes pacificas, unas se han considerado como superiores y otras como inferiores. Las
primeras son las que requieren mayor preparación y dan mejores rendimientos, y las segin-
das las que exigen menor preparación y son de un ejercicio penoso ó degradante. El nombre
Arte aparece por vez primera en este concepto en las ciudades mercantiles é industriales
de Italia, con sus divisiones en maggiore y minore. Pero hay artes que
no estáu destinadas á satisfacer las necesidades
prácticas de la existencia, sino que proveen á su recreo y solaz. El arte decorativo, que
aparece ya de un modo rudimentario en la edad de piedra, introduce un elemento
fantástico en los objetos de utili-dad, ó bien obra por sí solo. A la vez que las
representaciones gráficas de los objetos que le rodean, el hombre ha creado la música y el
baile. De aquí la división de las artes en imitativas y plásticas, comprendiendo las primeras
la pintura y escultura con sus derivados, y las segundas la música, el baile, la elocuencia y
el drama. La poesía es Arte comprensiva que puede representar los efectos de todas las
de-más. Todas las artes poseen, sin embargo, caracteres esenciales. En primer lugar, por
sus efectos sobre aquellos á quienes se dirigen, constituyen un conjunto de propiedades y
relaciones de ritmo y harmonía del cual depende el efecto agradable de las mismas. En
segundo lugar, y por el modo cómo se realizan, requieren una suma de facultades
especiales en el artista, igualmente independientes de la educación técnica, y el hábito,
que sirven sólo la una como factor preparatorio y el otro como auxiliar.
Este elemento imprescindible del Arte en su ejerc-cio, es la llamada inspiración. El
concepto de arte se ha restringido en los tiempos modernos, uo sólo aplicándolo de un
modo exclusivo á las bellas artes, sino aun negándola á todas las que no eran figuradas ú
re-presentativas. De aquí la inclusión en un grupo de oficios ó manufacturas de muchos
que realmente son artes. Asi se estableceria un grupo de artes mecini-cas, donde reinaría
sólo el hábito y la educación y no la inspiración como en las bellas artes.
Ultimamente se tiende á extender los dominios del Arte, y hermanar las industriales con
las ideales. V. EsTE-TICA y la parte histórica de cada arte en particular del Arte.