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EN LO PRINCIPAL : INTERPONE QUEJA DISCIPLINARIA.

PRIMER OTROSI : FORMA DE NOTIFICACIÓN.


SEGUNDO OTROSI : ADJUNTA ANTECEDENTES.

ILTMA. CORTE DE APELACIONES DE ANTOFAGASTA

EDUARDO RÍOS BRIONES, Fiscal Jefe de la Fiscalía de Alta Complejidad de


Antofagasta, con domicilio en calle Gral. Manuel Baquedano 340, de esta ciudad, en
causa RUC 2301350718-K, RIT 11083-2023 del Juzgado de Garantía de
Antofagasta, a S.S. Iltma, con respeto, digo:
Que, por este acto, dentro de plazo, de conformidad al numeral 15 del auto
acordado S/N de fecha 1 de diciembre de 1972 de la Excelentísima Corte Suprema
sobre tramitación y fallo de los recursos de queja y con lo dispuesto en conformidad a
los artículos 535 y siguientes del del Código Orgánico de Tribunales, vengo en
interponer queja disciplinaria en contra de señor Juez de Garantía de Antofagasta,
señor HANS ELADIO DURAN VASQUEZ, por las faltas y abusos indebidos
cometidos en el ejercicio de sus funciones, que se verificaron en la resolución dictada
por éste en la audiencia de fecha 30 de septiembre de 2025 en causa RIT 11083-
2023 RUC 2301350718-K, solicitando a SS Ilustrísima la aplicación del artículo 537
Nº 2: Censura por escrito por los argumentos que se exponen a continuación

I. PROCEDENCIA DE LA QUEJA DISCIPLINARIA:


1. La queja disciplinaria es un mecanismo procesal que consiste en la solicitud de
aplicación de una medida disciplinaria para Magistrados y funcionarios
integrantes de los Tribunales de Justicia, que en este caso en concreto se
traducen en actuaciones indebidas por parte del Juez A Quo, Señor HANS
ELADIO DURAN VASQUEZ.

1
2. El plazo para interponer la presente queja disciplinaria es de 60 días y se
encuentra contenida en el numeral 15° del Auto Acordado S/N de fecha 1 de
diciembre de 1972 de la Excelentísima Corte Suprema sobre tramitación y fallo
de los recursos de queja, que en lo pertinente señala: “No se dará curso a estas
quejas después de 60 días de ocurridos los hechos que la motivan, sin
perjuicio de la facultad del Tribunal para proceder de oficio”.
El numeral 16° del auto acordado señala que: “Los fallos que acogen las
referidas quejas contendrán los fundamentos demostrativos de la falta, abuso,
incorrección o actuación indebida; aplicarán sanción disciplinaria, si se
estima procedente y determinará las medidas necesarias para remediar el mal
causado”.

3. El artículo 536 del Código Orgánico de Tribunales hace competente a S.S


Ilustrísima cuando dispone: “En virtud de la atribución de que habla el artículo
anterior, las Cortes de Apelaciones oirán y despacharán sumariamente y sin
forma de juicio, las quejas que las partes agraviadas interpusieron contra los
jueces de letras por cualesquiera faltas y abusos que cometieren en el
ejercicio de sus funciones”.

4. A su vez, el artículo 537 del Código Orgánico de Tribunales establece las


sanciones a imponer por S.S Ilustrísima, disponiendo que:

“Las faltas o abusos de que habla el artículo anterior podrán corregirlos las
Cortes de Apelaciones por uno o más de los medios siguientes:
1°) Amonestación privada;
2°) Censura por escrito;
3°) Pago de costas;
4°) Multa de 1 a 15 días de sueldo o multa no inferior a una ni superior a cinco
unidades tributarias mensuales, y;
5°) Suspensión de funciones hasta por cuatro meses. Durante este tiempo el
funcionario gozará de medio sueldo.

2
Lo dicho en este artículo se entiende sólo respecto de aquellas faltas o abusos
que las leyes no califiquen de crimen o simple delito.

5. Con fecha 04 de septiembre del presente año, el Ministerio Público presentó


ante vuestro tribunal, una solicitud de desafuero en contra del actual
Gobernador de la Región Metropolitana CLAUDIO BENJAMÍN ORREGO
LARRAÍN.

6. Con fecha 11 de septiembre del mismo año, mediante Resolución de Pleno Nº


341, vuestra Ilustrísima Corte de Apelaciones señaló que, previo a la resolución
de las peticiones contenidas en el desafuero, se suspendería la tramitación de
este procedimiento, en consideración a la interposición de un incidente de
incompetencia por vía inhibitoria ante el Juzgado de Garantía de esta ciudad
efectuada por la defensa del Sr. ORREGO, en causa RUC 2301350718-K RIT
11083-2023 en donde sostuvo que los hechos investigados debían ser
conocidos por el 7º Juzgado de Garantía de Santiago, alegando que tanto el
convenio cuestionado como su ejecución se encontraban íntegramente
radicados en la Región Metropolitana.

7. El Juzgado de Garantía de Antofagasta, ante dicha solicitud, citó a audiencia


para discutir la incompetencia para el día 17 de septiembre del presente,
audiencia que fue reprogramada para el día 30 de septiembre a solicitud de la
defensa del Sr. ORREGO LARRAÍN.

3
8. Es así, como con fecha 30 de septiembre del presente, se llevó a cabo la
audiencia en la cual se acogió la incidencia planteada por la defensa del Sr.
ORREGO LARRAIN, declarando el Juzgado de Garantía de Antofagasta su
incompetencia para seguir conociendo los antecedentes y ordenando la
remisión de los mismos al 7º Juzgado de Garantía de Santiago y condenó al
Ministerio Público al pago de las costas del incidente, resolución que fue
dictada por el señor Juez de Garantía, HANS ELADIO DURÁN VASQUEZ.

II. ANÁLISIS DE LAS FALTAS Y ABUSOS INDEBIDOS POR PARTE


DEL MAGISTRADO HANS DURAN VASQUEZ:

A.- Errónea atribución de expresiones al Ministerio Público en la resolución


judicial:

9. La citada resolución del día 30 de septiembre de 2025, que en su parte de


Considerandos y Resolutiva, contiene alrededor de 3.000 palabras, la que
luego de un debate oral respectivo, fue redactada en poco más de 20/30
minutos, lo que podría explicar las faltas y abusos indebidos que se pasan a
relatar, si se tiene en cuenta que para un usuario avezado la redacción,
esquematización, fundamentación y revisión final de esta resolución habría
tomado aproximadamente 4 a 6 horas.

4
10. En el considerando DÉCIMO de la resolución citada por el señor Juez de
Garantía, HANS ELADIO DURÁN VASQUEZ, refiere las siguientes expresiones:

“La causa referida se encuentra actualmente en tramitación, en etapa no


formalizada, figurando como denunciado el señor Claudio Benjamín Orrego
Larraín. En tal contexto, no resulta jurídicamente atendible que el nuevo
fiscal designado pretenda desconocer los actos procesales de su
antecesor, quien reconoció expresamente la competencia de un tribunal
diverso, y que hoy, invocando una supuesta conveniencia, intente alterar
un acto propio sin sustento normativo ni respaldo fáctico razonable.”

11. Del audio de la audiencia mencionada, US. Iltma podrá constatar que este
interviniente, nunca “desconoció” actuaciones efectuadas previamente y
menos utilizó la expresión “conveniencia”, la que aludiría en una suerte de
mala fe o intención del Ministerio Público en sus actuaciones procesales.

12. Este error fue puesto en conocimiento del Sr. Juez, vía recurso de rectificación
o enmienda, haciéndole saber que era una expresión que no se había
utilizado por esta parte y que se eliminara de la resolución, sin embargo,
rechazó el recurso de rectificación, sin mayor fundamentación,
incumpliéndose además el deber de fundamentación de las decisiones
judiciales.

El rechazo de este recurso de rectificación o enmienda, no permiten conocer la


razón, motivación o lógica para su atribución a este litigante.

13. Estas afirmaciones incorporadas de manera arbitraria por el Tribunal


tienen un carácter sustancial, atendido son parte principal del fundamento de
lo resuelto y, a su vez, sirven de sustento para rechazar nuestras alegaciones,
constituyendo falacias argumentativas que llevan al yerro judicial, que en
definitiva se tradujo en acoger el incidente de incompetencia planteado por la
defensa.

5
14. En nuestro sistema procesal penal chileno, la motivación de las sentencias
constituye un deber ineludible del órgano jurisdiccional y una garantía esencial
del debido proceso.

Este mandato no es meramente formal: constituye el mecanismo mediante el


cual se asegura que la decisión judicial emana de un proceso intelectivo
transparente, susceptible de control y revisión, y no de un acto de pura
voluntad.

La falta de motivación, ya sea por omisión total, por insuficiencia o por


fundamentación aparente, vulnera directamente estas exigencias y, por tanto,
el principio de racionalidad que informa todo el proceso penal.

15. Por otro lado, cuando la resolución impugnada no reviste el carácter de


sentencia definitiva del juicio oral, resulta aplicable por supletoriedad
(artículo 52 CPP) el estándar previsto en el artículo 170 N° 4 del Código de
Procedimiento Civil (CPC), el cual exige que toda resolución judicial
contenga “las consideraciones de hecho y de derecho que sirven de
fundamento a la decisión”.

Esta remisión supletoria refuerza el deber de motivar en todas las fases del
procedimiento penal, no solo en la etapa de juicio, garantizando que las
resoluciones interlocutorias o incidentales también se dicten con razonamiento
comprensible y verificable.

16. Desde una perspectiva normativa y disciplinaria, la ausencia de motivación


suficiente, por ejemplo: una resolución con fundamentación aparente, que
omite el análisis de la prueba decisiva o que niega arbitrariamente un
recurso procesal, excede el ámbito de un mero error de interpretación y
configura un vicio grave que puede constituir falta o abuso grave, conforme
a los artículos 535 y 544 del Código Orgánico de Tribunales y al Auto
Acordado de la Corte Suprema de 1972 sobre el conocimiento del recurso
de queja.

6
En tales supuestos, el déficit de motivación adquiere relevancia disciplinaria,
pues lesiona el deber judicial de motivar sus resoluciones y compromete
la confianza pública en la administración de justicia, habilitando así la
interposición del recurso de queja disciplinaria para restablecer el imperio
del derecho y corregir la infracción.

B.- Errónea atribución de falta de fundamento al Ministerio Público en la


condena en costas:

17. En el Considerando DUODÉCIMO el Tribunal resolvió: “Que, finalmente,


atendido que la oposición formulada por el Ministerio Público al
incidente de incompetencia carecía de sustento normativo suficiente y
resultaba manifiestamente infundada a la luz de los antecedentes de
hecho y de derecho expuestos en la audiencia y en los considerandos que
anteceden, se hace procedente aplicar lo dispuesto en el artículo 144 del
Código de Procedimiento Civil, en cuanto autorizan imponer las costas al
litigante vencido, norma de aplicación supletoria al Código Procesal Penal. En
efecto, la posición del ente persecutor desconoció actos procesales
emanados de su propia institución, así como el criterio de radicación territorial
previamente reconocido, sin aportar razones jurídicas atendibles que
justificaran la alteración de la competencia ya determinada. Por tanto,
corresponde condenar al Ministerio Público al pago de las costas del presente
incidente, en resguardo del principio de responsabilidad procesal y a fin de
evitar dilaciones indebidas en la correcta tramitación de la causa.”

7
18. Como primer punto, el Tribunal resolvió la condena en costas por una
supuesta carencia de sustento normativo, sin embargo, el propio
considerando SEGUNDO de la resolución recurrida describe y resume nuestra
alegación, que como podrá observar SS Itma. resulta contradictoria con el
considerando Duodécimo: “Segundo: Que el Ministerio Público,
representado por don Eduardo Ríos Briones, Fiscal Adjunto de la Fiscalía de
Análisis y Criminalidad Compleja de Antofagasta, solicitó el rechazo de la
incidencia, fundando su pretensión en dos órdenes de argumentos.
En primer término, expuso que el desafuero constituye un trámite habilitante
e ineludible, cuya resolución debe preceder a cualquier discusión relativa a la
competencia, de manera que, en su concepto, resulta improcedente anticipar
dicho debate. Sostuvo, además, que la incompetencia puede ser planteada a
lo largo de la tramitación del procedimiento, hasta la oportunidad prevista en
el artículo 271 del Código Procesal Penal, por lo cual estima que el análisis
promovido por la defensa no procede en esta etapa procesal.
En segundo lugar, en lo que atañe a la competencia territorial, el señor fiscal
argumentó que el artículo 157 del Código Orgánico de Tribunales, por su
origen histórico, se orienta a delitos que protegen bienes jurídicos
individuales, resultando insuficiente para las exigencias de investigaciones de
alta complejidad. Señaló que recién con la incorporación del artículo 159 del
mismo cuerpo legal se atendió a las necesidades de la reforma procesal penal,
permitiendo conocer delitos de ejecución múltiple, difusa o prolongada en el
tiempo, tales como lavado de activos o tráfico ilícito de estupefacientes. En tal
sentido, hizo hincapié en la falta de determinación del principio de ejecución
en el caso de autos.

8
Para reforzar su planteamiento, citó regulaciones internacionales,
particularmente las experiencias de España e Italia, en torno al juzgamiento
conjunto de ilícitos sobre la base de la conexión entre ellos. Precisó que dicho
principio de conexión se encuentra igualmente reconocido en la normativa
nacional, específicamente en los artículos 159 del Código Orgánico de
Tribunales y 185 del Código Procesal Penal.
Añadió que el propio Juzgado de Garantía de Antofagasta dictó medidas
intrusivas en la investigación relativa a la Fundación Procultura desde junio de
2023, y que solo con fecha 18 de diciembre del mismo año el Fiscal Nacional
dispuso la designación de un fiscal regional para instruir todas las diligencias
vinculadas a dicha fundación. Reconoció que el Séptimo Juzgado de Garantía
de Santiago registra antecedentes en la causa RIT 6169-2024, pero advirtió
que la primera solicitud allí presentada data del 30 de mayo de 2024, esto es,
once meses después de haberse autorizado diligencias por este tribunal. Bajo
esa perspectiva, sostuvo que el denominado “caso Procultura” constituye un
único objeto investigativo, que involucra tanto a funcionarios de la fundación
como a empleados públicos.
Finalmente, admitió que no se ha dado cumplimiento a la citación a audiencia
prevista en el artículo 159 del Código Orgánico de Tribunales; sin embargo,
puntualizó que tal diligencia carece de plazo perentorio y, por ende, podrá
verificarse en una etapa procesal posterior, una vez resuelto el desafuero.”

19. Como podrá apreciar SS Iltma, la resolución pronunciada por el señor Juez de
Garantía de Antofagasta, señor HANS ELADIO DURAN VASQUEZ, carece
de la coherencia lógica interna propia de una resolución judicial, que derivó
en una condena en costas arbitraria e injusta.

9
20. En efecto, las resoluciones judiciales en Chile deben observar una estricta
coherencia lógica interna, en virtud de lo dispuesto en el artículo 170 del
Código de Procedimiento Civil, el cual ordena que toda sentencia definitiva
o interlocutoria debe contener, entre otros requisitos, “la exposición clara de
las consideraciones de hecho o de derecho que sirven de fundamento a la
sentencia”.

21. A su vez, el artículo 36 del Código Procesal Penal: “Fundamentación. Será


obligación del tribunal fundamentar las resoluciones que dictare, con
excepción de aquellas que se pronunciaren sobre cuestiones de mero trámite.
La fundamentación expresará sucintamente, pero con precisión, los motivos
de hecho y de derecho en que se basaren las decisiones tomadas.
La simple relación de los documentos del procedimiento o la mención de los
medios de prueba o solicitudes de los intervinientes no sustituirá en caso
alguno la fundamentación.”

22. En sede constitucional, el principio de fundamentación de las sentencias


encuentra su raíz en el artículo 19 Nº 3 de la Constitución Política de la
República, que reconoce el debido proceso como límite a la actuación de los
órganos jurisdiccionales.

23. A su vez, el Poder Judicial en su “Propuesta de Manual de Estilo para la


Redacción de Sentencias”, destacan que la coherencia interna supone
evitar contradicciones, mantener un hilo argumental claro y establecer un
vínculo directo entre los hechos acreditados, las normas jurídicas aplicadas y la
decisión adoptada.

10
24. En el ámbito penal, donde se afecta directamente la libertad personal y otros
derechos fundamentales de intervinientes, esta exigencia adquiere especial
relevancia, pues constituye una salvaguarda frente a la arbitrariedad judicial
y un resguardo indispensable de la certeza jurídica.

25. A mayor abundamiento, la Excma. Corte Suprema, en causa Rol 38.159-2016,


de fecha 11 de agosto de 2016, señala que el deber de fundamentación de las
resoluciones judiciales: “… apunta no sólo a hacer inteligible la decisión, sino
también a asegurar un modo de actuar racional en el terreno previo de la
fijación de las premisas fácticas del fallo. El derecho de las partes a presentar
pruebas en un proceso público y contradictorio se vuelve ilusorio si no
comprende la exigibilidad de una respuesta justificada del juez, en la que se
dé cuenta que las pruebas aportadas han sido tomadas en consideración y
valoradas racionalmente (Accatino Scagliotti, “La fundamentación de la
declaración de hechos probados en el nuevo proceso penal” en Revista de
Derecho de la Universidad Austral de Chile. [Link]-Nº 2, Diciembre 2006)”.

26. En suma, la falta de coherencia lógica interna y la condena en costas


arbitraria satisfacen los requisitos para la queja disciplinaria, por cuanto el
defecto no es meramente técnico, sino una violación manifiesta de los
deberes judiciales de racionalidad y fundamentación, que ha causado
perjuicio directo a la parte afectada.

27. Por otro lado, la condena en costas resulta arbitraria, atendido que este
interviniente no promovió el incidente de incompetencia, limitándose a
evacuar el traslado conferido, en cumplimiento de su deber de objetividad y
de dirección de la investigación penal, conforme lo disponen el artículo 83 de
la Constitución y el artículo 3 del Código Procesal Penal.

11
28. Hacemos presente que nuestra contraparte en la audiencia no solicitó ni
promovió la condena en costas de esta parte, por lo que no procedió debate
alguno sobre su imposición, constituyéndose en un mero arbitrio del Tribunal,
por tanto, injusta.
29. En este caso, imponer costas al Ministerio Público implica sancionar el
cumplimiento de un deber constitucional, lo que resulta incompatible con los
principios del debido proceso y de responsabilidad procesal.
30. Condenar en costas al Ministerio Público, órgano que actúa en cumplimiento
de un deber legal y ha tenido un motivo plausible para litigar, constituye una
restricción desproporcionada e incompatible con los estándares y facultades
del Ministerio Público.

C. INFRACCION DE SECRETO O RESERVA:


31. Como un nuevo evento a mencionar, es que el mismo Sr. Juez recurrido, en
una resolución de fecha 10 de octubre de 2025, previa solicitud de reserva de
la Solicitud de Levantamiento de Secreto Bancario, resuelve “AL TERCER
OTROSI: No existiendo causal de reserva legal y sin que la naturaleza
de la diligencia permita presumir que dicha circunstancia resulta
indispensable para su existo, no ha lugar.”
32. En este punto el Sr. Juez omite que dentro de los delitos investigados se
encuentra el delito de Lavado de Activos en los términos de la Ley Nº 19.913,
en cuyo artículo 31 que precisamente regula el secreto de la
investigación de los delitos de lavado y blanqueo de activos.
33. La decisión no solo implica una infracción a una norma expresa para este tipo
delitos, con las implicancias procesales que esta puede tener.

12
D. PERTINENCIA DE LA SANCIÓN DISCIPLINARIA QUE SE SOLICITA:

34. A juicio de esta parte, lo denunciado: la falta de fundamentación suficiente


o la motivación aparente no solo infringe normas procesales, sino que
constituye un vicio de carácter disciplinario cuando afecta gravemente el
resultado del procedimiento o los derechos de las partes.

En efecto, el principio de motivación de las resoluciones judiciales es la piedra


angular del proceso penal acusatorio, en tanto garantiza el control de
legalidad y evita la arbitrariedad.

Cuando un juez omite la debida coherencia lógica interna o impone sanciones


procesales sin razonamiento, vulnera el debido proceso y compromete su
deber funcional de actuar conforme a la ley

35. Estimamos que el juez lejos de actuar de acuerdo con su investidura, lo ha


hecho de un modo disciplinariamente indebido y, por tanto, inaceptable
para sus funciones, siendo inexcusablemente negligente en el
cumplimiento de su deber.

36. El artículo 535 del Código Orgánico de Tribunales entrega la competencia a las
Cortes de Apelaciones para mantener la disciplina judicial, y velar por la
conducta ministerial de los jueces subalternos de su jurisdicción.
37. Por lo anterior, es que de acuerdo con lo dispuesto en los artículos 535 y
siguientes del Código Orgánico de Tribunales, los hechos relatados son
constitutivos de actuaciones Ministeriales del Juez recurrido que han sido
efectuados de forma abusiva y arbitraria, por lo que ameritan la aplicación de
oficio de algún tipo de sanción disciplinaria al tenor de lo dispuesto en el artículo
537 del mismo cuerpo legal.

13
38. La Excma. Corte Suprema ha establecido que existe una errónea
fundamentación de la sentencia en aquellos casos en que los jueces
fundamentan la sentencia, pero de manera incoherente de manera que
contradice su discurso interno, declarando lo siguiente1: “Octavo: Que si bien
los magistrados tienen un amplio margen decisorio sobre los asuntos
sometidos a su resolución de acuerdo con la interpretación de la ley que
estimen procedente aplicar al caso de conformidad con el ejercicio intelectual
que desarrollen, tal función debe ser realizada de manera coherente de
forma que la decisión a que arriben se sostenga en los razonamientos
desarrollados previamente conforme a sus términos y entregar a
continuación una resolución consistente para así no contradecir su
discurso interno; es decir, ser congruentes con lo expuesto, por cuanto
esta necesidad de concordancia entre lo considerado y lo resuelto, apartará
cualquier asomo de arbitrariedad que pudiera surgir como aprensión en el
justiciable que espera la obtención de una decisión racionalmente justificada”.

39. En resumen, se ha aplicado este criterio para acoger recursos de queja,


estableciendo que existe una errónea fundamentación de la sentencia
cuando ella carece de motivación alguna, cuando si bien esté motivada en ella
se presenten argumentos con posiciones disímiles y contradictorias, haciendo
con ello imposible sostener una única conclusión válida, contradiciendo de esa
manera el discurso interno, o también entregando argumentaciones
erráticas sin sustento y carentes de racionalidad.

1
Corte Suprema, autos caratulados “Empresa Eléctrica PCS SpA contra Ministros de la Corte de
Apelaciones de Santiago”, resolución de 20 de noviembre de 2017, N° de Rol 7.817-2015

14
40. Desde otro punto de vista, es posible vislumbrar una errónea valoración de
las alegaciones, fijando una certeza que se aparta notoriamente con los
hechos alegados por las partes, expresando la Excma. Corte Suprema lo
siguiente2: “Es dable concluir que los magistrados de alzada han incurrido en
falta o abuso grave al modificar de dicho modo la decisión de primer grado,
dado que, en los términos que se planteó la contienda, no podían resolver
como lo han hecho, incurriendo en falsa aplicación del artículo 2330 del
Código Civil, excediendo las alegaciones de las partes, de manera que
procede enmendar por esta vía tal falta o abuso, lo que conduce a esta
corte a acoger el recurso interpuesto y adoptar las medidas para
remediarlo, ya que los jueces del fondo han fijado una certeza que se
aparta notoriamente con los hechos que emanan del proceso en
estudio ”.

41. Para sintetizar, se ha aplicado este criterio, para acoger recursos de queja,
estableciendo que existe una errónea valoración de la prueba cuando los
jueces al decidir sobre un determinado asunto, lo hacen valorando de forma
errónea los antecedentes recabados en las etapas procesales respectivas,
decidiendo, por ejemplo, en base de meras afirmaciones sin respaldo
probatorio o sobre pruebas oficiosamente incorporadas a la litis o ajenas al
proceso, resultando de esa manera, una sentencia que fija una certeza que se
aparta notoriamente de los hechos que emanan del proceso en estudio.

POR TANTO, Con arreglo a lo expuesto, y dispuesto en los artículos 535, 544
y demás pertinentes del Código Orgánico de Tribunales.

2
Corte Suprema, autos caratulados “José Luis Anselmo contra Ministros de la Corte de Apelaciones
de Coyhaique”, resolución de 31 de octubre de 2017, N° de Rol 16.711-2017.

15
SOLICITO a VS. ILTMA. REALIZAR DE OFICIO LA INVESTIGACIÓN
ADMINISTRATIVA que en derecho corresponde, en el uso de las facultades
disciplinarias que tiene esta Ilustrísima Corte en contra del MAGISTRADO HANS
DURÁN VASQUEZ, Juez del Juzgado de Garantía de Antofagasta, por los motivos
indicados precedentemente, que a nuestro juicio constituyen FALTA Y ABUSO EN
EL DESEMPEÑO DE SUS FUNCIONES, aplicando del artículo 537 Nº 2 del Código
Orgánico de Tribunales: CENSURA POR ESCRITO, o las que V.S. Ilustrísima estime
conforme a la gravedad de los hechos indicados.

PRIMER OTROSÍ: Solicito a S.S. Iltma., que la presente solicitud, así como la
resolución que en ella recaiga, sean notificadas al correo electrónico
casoprocultura@[Link]
SEGUNDO OTROSI: Solicito a SS Iltma tener por acompañado antecedente
fundante de la solicitud.

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