1.
Leyendas y Mitos en Dos Ríos y Chiriquí
En la comunidad de Dos Ríos, al igual que en muchas áreas rurales de Chiriquí, todavía se
conservan leyendas antiguas que los abuelos contaban para enseñar valores o para prevenir a
los niños de salir tarde en la noche. Una de las leyendas más conocidas es La Tulivieja, una
mujer que, según el cuento popular, aparece llorando por las noches buscando a su hijo
perdido. Dicen que tiene el rostro feo y garras largas, y se aparece cerca de ríos y quebradas
como advertencia para que los niños no jueguen en lugares peligrosos.
Otra historia muy mencionada en Chiriquí es la del Cadejo, un perro grande y misterioso que
aparece en los caminos de tierra. Algunos dicen que hay uno blanco que protege a las personas
buenas y otro negro que persigue a los borrachos o mal portados. Estas leyendas forman parte
de la identidad cultural de la región y representan el miedo y el respeto que antes se tenía a la
naturaleza y a la noche. Aunque hoy en día muchos lo ven como cuentos, aún son recordados
en las conversaciones familiares, especialmente en los fogones o reuniones cuando no hay luz
eléctrica.
2. Cuentos y Relatos Orales Populares de la Comunidad
En Dos Ríos, como en muchas comunidades de Chiriquí, todavía se conserva la costumbre de
contar relatos orales durante las reuniones familiares, en cumpleaños o cuando los niños
visitan a sus abuelos. Uno de los cuentos más populares es el del Duende Travieso, un ser
pequeño que, según las historias, se divierte escondiendo objetos o haciendo ruidos por la
noche. Los mayores cuentan que el duende vive entre los árboles de los potreros o cerca de los
ríos, y que puede aparecer como un niño con sombrero grande y pies al revés. Este cuento se
usa para enseñar a los niños a respetar la naturaleza y no maltratar los árboles ni los animales.
Otro relato muy mencionado es el de La Carreta Sin Bueyes, una carreta fantasma que, según
los más antiguos, se escucha rodar por los caminos de tierra en la madrugada, aunque no se
vea quién la conduce. Algunos dicen que es el espíritu de personas que no descansan en paz.
Estos cuentos sirven no solo como entretenimiento, sino también como una forma de
transmitir historias de generación en generación. Gracias a ellos, los niños aprenden sobre el
pasado y mantienen vivas las tradiciones de su comunidad, demostrando que la palabra
hablada sigue siendo una herramienta poderosa para educar y unir a las familias.
3. Música y Danza Tradicional de Dos Ríos y Chiriquí
La música tradicional de Chiriquí es muy alegre y se escucha en casi todas las fiestas de la
comunidad de Dos Ríos. Uno de los instrumentos más importantes es el acordeón, que se
utiliza para tocar el tamborito, la mejorana y el punto, que son ritmos típicos panameños.
También se usan tambores, maracas y hasta la chicharra, que es un instrumento hecho con
bambú o caña. Estos sonidos representan la alegría del campo y se tocan en bailes,
celebraciones patronales y eventos escolares.
En cuanto a las danzas, una de las más conocidas es el Punto Chiricano, considerado un baile
elegante donde la mujer usa su pollera y el hombre su camisilla blanca. Es un baile lento y
respetuoso, que demuestra el enamoramiento con miradas y movimientos suaves. También se
baila el Tamborito, que es más rápido y animado, donde las mujeres cantan en coro mientras
los tambores marcan el ritmo. En Dos Ríos, muchas veces estas danzas se presentan en los
actos cívicos o en las fiestas de la iglesia. Aunque los niños de hoy escuchan música moderna,
todavía se sienten orgullosos cuando suenan estas melodías tradicionales que representan la
identidad de su tierra.
¡Excelente! Aquí tienes el siguiente punto:
4. Festivales y Celebraciones Típicas en Dos Ríos y Chiriquí
En la comunidad de Dos Ríos, como en muchas otras de Chiriquí, las celebraciones más
importantes están ligadas a la religión y a las tradiciones campesinas. Una de las festividades
más destacadas es la Fiesta Patronal, que se celebra en honor al santo protector de la
comunidad. En estas fiestas se realizan misas, procesiones, bailes tradicionales y ventas de
comidas típicas como arroz con pollo, bollos, chicheme y yuca con carne salada. Es un
momento donde los vecinos se reúnen, incluso los que viven en otros lugares regresan para
compartir y reencontrarse con familiares y amigos.
Otra celebración muy esperada es el Día de la Bandera y el Desfile del 4 de Noviembre, donde
los estudiantes participan con sus escuelas marchando por las calles con tambores y
estandartes. También se realiza el Día del Campesino, en el que se rinde homenaje al trabajo
en el campo. Ese día se hacen concursos de ordeño, carreras de caballos y presentaciones
folclóricas. En diciembre se acostumbra hacer posadas y cantos de villancicos, donde los niños
visitan casas cantando y reciben dulces o tamales. Estas celebraciones demuestran la unión
comunitaria y mantienen vivas las costumbres que han pasado de generación en generación.
5. Artesanías y Objetos Tradicionales de la Región
En Dos Ríos y en toda la provincia de Chiriquí, las artesanías forman parte importante de la
cultura popular, porque representan la creatividad y el trabajo manual de los habitantes. Una
de las artesanías más conocidas es la elaboración de sombreros pintados y sombreros de
junco, los cuales se hacen trenzando hojas de plantas secas. Estos sombreros son usados por
los campesinos para protegerse del sol durante las labores del campo, pero también se utilizan
en bailes y desfiles folclóricos.
Otra artesanía muy popular es la creación de cestas y canastas hechas de bejuco o mimbre,
que se usan para cargar frutas, tortillas o productos agrícolas. En algunas casas todavía se
conservan ollas de barro hechas por artesanos locales, que se usaban para cocinar o
almacenar agua fresca. También encontramos objetos tradicionales como molas decorativas,
collares de semillas, y instrumentos musicales hechos a mano, como las maracas y tambores.
Muchas de estas artesanías no solo tienen un uso práctico, sino que también se venden en
ferias para apoyar la economía familiar. Gracias a ellas, se preserva el conocimiento ancestral y
se enseña a los niños a valorar el trabajo artesanal de su tierra.
6. Vestimenta y Trajes Típicos de Chiriquí
En la región de Dos Ríos y todo Chiriquí, la vestimenta típica es motivo de orgullo, ya que
representa la identidad y la elegancia del pueblo panameño. El traje más conocido para las
mujeres es la Pollera Regional de Chiriquí, que se diferencia de la pollera de lujo porque es
más sencilla pero muy hermosa. Está hecha de tela blanca con bordados de flores o figuras
geométricas en colores vivos como rojo, azul o verde. Se acompaña con tembleques en el
cabello, collares dorados y zapatos tipo “zapatillas” o alpargatas. Las niñas también usan
versiones pequeñas de este traje en actos escolares y desfiles.
Para los hombres, el traje típico es la camisilla blanca o camisa de dril, acompañada de
pantalón negro o beige y el famoso sombrero pintado, que es símbolo del hombre campesino.
También se usa la cutarra, que es un tipo de sandalia hecha de cuero. Este atuendo se ve
mucho en presentaciones de bailes como el punto o el tamborito. Aunque en la vida diaria ya
no se usa esta ropa tradicional, en las fiestas patrias, ferias y eventos folclóricos, los habitantes
la lucen con mucho orgullo, enseñando a las nuevas generaciones el valor de mantener vivas
las raíces culturales.
7. Creencias y Supersticiones Populares en Dos Ríos y Chiriquí
En la comunidad de Dos Ríos, al igual que en muchas zonas rurales de Chiriquí, todavía existen
creencias y supersticiones que han pasado de generación en generación. Una de las más
conocidas es que no se debe barrer la casa de noche, porque se cree que se “barre la suerte”
y se ahuyenta la prosperidad del hogar. También se dice que si alguien silba dentro de la casa
después de las seis de la tarde, puede llamar a los espíritus o atraer malas energías.
Otra creencia popular es que las embarazadas no deben mirar un eclipse lunar, porque se
piensa que el bebé puede nacer con manchas o deformidades. Para protegerlas, las abuelas
recomiendan colocarles un alfiler en la ropa o un cuchillo debajo de la cama. También se cree
que si un gallo canta a medianoche, es señal de que alguien va a morir o de que una visita
inesperada llegará. Aunque muchas personas ya no creen completamente en estas
supersticiones, siguen siendo parte de las conversaciones familiares y se mencionan como
advertencias cariñosas de los mayores hacia los niños. Estas creencias forman parte del folclore
local y ayudan a mantener la conexión con el pasado y con la sabiduría de los abuelos.
8. Juegos y Juguetes Tradicionales de Antes
Antes de que existieran los teléfonos y videojuegos, los niños de Dos Ríos y de toda Chiriquí se
divertían con juegos sencillos pero muy entretenidos que no necesitaban tecnología. Uno de
los más populares era el escondite, donde uno contaba con los ojos cerrados mientras los
demás se escondían. También se jugaba mucho a la rueda rueda, la soga para saltar entre
varios, y la lleva, donde uno perseguía a los demás para tocarlos y cambiar de turno. Estos
juegos se realizaban en los patios, calles de tierra o campos abiertos después de la escuela.
En cuanto a los juguetes, muchos eran hechos a mano por los mismos niños o por sus padres.
Por ejemplo, los varones fabricaban carritos de madera o de latas y papalotes (cometas) con
palitos y bolsas de plástico. Las niñas usaban muñecas de trapo o cocinaban con juguetes de
barro y hojas, imitando la cocina real. También se jugaba a bolitas (canicas) y trompos de
madera que se enrollaban con una cuerda para hacerlos girar. Aunque hoy en día muchos
niños prefieren juegos digitales, estos juegos tradicionales siguen siendo recordados con cariño
y en algunas escuelas se rescatan para enseñar a los estudiantes cómo se divertían sus padres
y abuelos.