Discusión
1. Efecto de la temperatura en la solubilidad
A partir de los datos experimentales obtenidos y graficados en el diagrama de
equilibrio Y NH 3 vs X NH 3 observa que, al aumentar la temperatura, la solubilidad del
amoníaco en agua disminuye. Esto se evidencia porque las curvas correspondientes
a temperaturas más altas (por ejemplo, 40 °C o 60 °C) presentan menor pendiente y
se ubican por encima de las curvas a baja temperatura (0 °C o 20 °C), indicando
que, para una misma fracción molar líquida X NH 3, la fracción molar gaseosa Y NH 3es
mayor.
Este comportamiento se explica porque la disolución del amoníaco en agua es un
proceso exotérmico, es decir, libera calor. De acuerdo con la ley de van’t Hoff,
cuando la disolución es exotérmica ( ∆ H sol < 0 )un aumento de la temperatura
incrementa la constante de Henry ( H A ) y, en consecuencia, disminuye la solubilidad
del gas (Blas, 2024). Esto ocurre porque el sistema busca contrarrestar el exceso de
calor expulsando parte del gas disuelto, desplazando el equilibrio hacia la fase
gaseosa.
Este resultado coincide con lo descrito por Cussler (2009) y Geankoplis (2018),
quienes señalan que los gases que se disuelven exotérmicamente como el
amoníaco, dióxido de carbono o cloruro de hidrógeno presentan una menor
solubilidad conforme aumenta la temperatura. Por lo tanto, la absorción de amoníaco
es más eficiente a bajas temperaturas, donde se favorece el paso del gas hacia la
fase líquida.
2. Efecto de la presión en la forma de la curva
Cuando se trabaja a temperatura constante (por ejemplo, 20 °C) y se varía la presión
total del sistema, los resultados del gráfico muestran que al aumentar la presión (de
2 a 5 atm), la solubilidad del amoníaco en agua aumenta. Las curvas obtenidas
presentan mayor pendiente y se acercan más a la diagonal, lo que indica que, para
una misma concentración gaseosa, una mayor cantidad de NH₃ se disuelve en la
fase líquida.
Este comportamiento concuerda con la Ley de Henry, que establece que, a bajas
presiones, la solubilidad de un gas en un líquido es directamente proporcional a su
presión parcial ( pA=H A x A) (Treybal, 1980). En consecuencia, un incremento de
presión aumenta la cantidad de moléculas de gas que penetran en el líquido,
desplazando el equilibrio hacia la absorción.
Los resultados obtenidos son coherentes con lo reportado por Geankoplis (2018),
quien indica que, a mayor presión total, la curva de equilibrio (y) vs. (x) se hace más
empinada, lo que refleja una mayor solubilidad del gas. Por ello, las condiciones de
alta presión y baja temperatura son las más favorables para la absorción del
amoníaco en agua.
Referencias bibliográficas
Blas Roeder, W. A. (2024). Absorción de gases – Semana 7: Equilibrio Líquido–Gas
NH₃–H₂O. Facultad de Ingeniería Química, Universidad Nacional.
Cussler, E. L. (2009). Diffusion: Mass Transfer in Fluid Systems (3rd ed.). Cambridge
University Press.
Geankoplis, C. J. (2018). Transport Processes and Separation Process Principles
(5th ed.). Pearson.
Treybal, R. E. (1980). Mass Transfer Operations (3rd ed.). McGraw-Hill.