La Guerra Fría: Un Mundo Bipolar al Borde del Abismo
La Guerra Fría fue un período de tensión y rivalidad geopolítica, ideológica y militar que
dominó las relaciones internacionales desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945
hasta la disolución de la Unión Soviética en 1991. Este conflicto singular, que nunca
desembocó en un enfrentamiento armado directo entre sus dos principales protagonistas,
Estados Unidos y la Unión Soviética, dividió al mundo en dos bloques antagónicos y
mantuvo a la humanidad bajo la permanente sombra de una guerra nuclear total.
El origen del conflicto se encuentra en la fractura de la alianza temporal entre los
vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Con la derrota de la Alemania nazi, la
desconfianza y las profundas diferencias entre el capitalismo liberal occidental, liderado por
EEUU, y el comunismo totalitario soviético, encabezado por la URSS, salieron a la
superficie. Europa, devastada por la guerra, se convirtió en el primer tablero de este nuevo
juego de poder. Winston Churchill acuñó la metáfora del "Telón de Acero" para describir la
división del continente entre una Europa Occidental, influenciada por el Plan Marshall y la
OTAN, y una Europa Oriental bajo el control soviético, agrupada en el Pacto de Varsovia.
La naturaleza de esta "guerra" era peculiar. Se libró en múltiples frentes, pero evitando el
choque frontal. Fue una carrera armamentística, donde ambas superpotencias acumularon
arsenales nucleares capaces de destruir el planeta varias veces, creando la doctrina de la
Destrucción Mutua Asegurada (MAD). Fue también una carrera espacial, con hitos como el
Sputnik soviético y la llegada del Apolo 11 a la Luna, que demostraban superioridad
tecnológica e ideológica.
Sin embargo, la Guerra Fría también tuvo sus puntos calientes, conflictos localizados donde
EEUU y la URSS apoyaban a bandos opuestos. La Guerra de Corea (1950-1953) y la
Guerra de Vietnam (1955-1975) son los ejemplos más sangrientos de estas "guerras por
procuración". Otras crisis llevaron al mundo al borde del abismo, como el Bloqueo de Berlín
(1948-49) y, especialmente, la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, un momento de
máxima tensión en el que el mundo contuvo la respiración ante la posibilidad real de un
holocausto nuclear.
La estrategia de la contención