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La Marca Del Lobo 13

Naruto y Sasuke se encuentran en una mansión oscura y lujosa, donde conocen a Sasori, un miembro de la mafia que les presenta a su extraño mundo. A medida que exploran la casa, Sasuke revela sus habilidades, incluyendo la capacidad de viajar en el tiempo, mientras Naruto expresa su deseo de ser más alto. La historia culmina en una intensa conexión emocional y física entre Naruto y Sasuke, donde ambos se entregan a su amor y pasión mutua.

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La Marca Del Lobo 13

Naruto y Sasuke se encuentran en una mansión oscura y lujosa, donde conocen a Sasori, un miembro de la mafia que les presenta a su extraño mundo. A medida que exploran la casa, Sasuke revela sus habilidades, incluyendo la capacidad de viajar en el tiempo, mientras Naruto expresa su deseo de ser más alto. La historia culmina en una intensa conexión emocional y física entre Naruto y Sasuke, donde ambos se entregan a su amor y pasión mutua.

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Cuando Naruto le dijo a Sasuke que le mostrara lo peor de él y le dejara ver al hombre

real, no había tenido ni idea en lo que se estaba metiendo. Él raras veces hacía algo
normal y Naruto comenzaba a comprender cuanto se había esforzado por permanecer en
el mundo “normal” cuando había fingido ser su lobo.

Después que Kakashi se marchara, ellos habían ido abajo a recoger a Sai. En un
momento le había estado diciendo a Haku que lo llamaría y al siguiente estaban dentro
de otra casa.

-Realmente desearía que me dieras alguna advertencia antes hacer esto- le dijo a Sasuke
mientras miraba alrededor para conseguir orientarse.

Ellos estaban en una enorme sala de estar que era dos veces más grande que la de la
casa de Zabuza. La casa entera era completamente oscura y parecía una tumba. Estéril.
Fría. El sitio tenía un caro revestimiento de caoba tallado a mano y estaba lleno con más
antigüedades de las que Naruto jamás hubiese visto antes en un lugar. Por no mencionar
el piso de mármol con un intrincado dibujo. Este parecía un paseo por algún castillo
europeo. O una mansión. Todo lo que podía ver exudaba educación aristocrática y
gusto.

A diferencia de la casa de Zabuza, no había nada moderno o confortable aquí. Ningún


mullido sofá, ni televisión, ni, obviamente, teléfono u ordenador. Nada. Incluso los
libros alineados en las exquisitas estanterías parecían ser antigüedades encuadernadas en
cuero.

El sofá era obviamente de la era georgiana y tenía muy poco acolchado debajo de la tela
borgoña. Pero la cosa más extraña de todo era lo relativo a las estatuas. Las estatuas de
dos mujeres que parecían ser ninfas desnudas flanqueaban la serpenteante escalera. El
hecho de que fueran antigüedades no era lo extraño, era que pastelillos color rojo
brillante cubrían sus pezones de piedra blancos.

-¿Qué demonios?- preguntó el rubio.

Sai se echó a reír cuando los vio.

-Jesús, Sasuke, se llama antes de presentarse. Tienes suerte que no te pegara un tiro en
el culo.

Naruto se dio vuelta para ver un alto, y misteriosamente hermoso hombre entrar al
cuarto. Él tenía el largo cabello rojo hasta los hombros, agudos ojos cárdenos oscuros, y
una piel exquisitamente clara. Vestido con una chillona camisa hawaiana naranja y
vaqueros rasgados, él se movía como un hombre que sabía que podría matar a
cualquiera que se le acercara.

-¿Él es el Demonio?- preguntó Naruto en tono bajo.

-No- dijo Sasuke mientras miraba al hombre con incredulidad-. Él es de la Mafia.


¿Sasori, qué diablos haces aquí? ¿Vestido así? ¿Qué le pasó a tu ropa? Parece como si te
hubieras convertido en Shikamaru.
-Sufriendo la condenación eterna- dijo Sasori, alzando los hombros mientras se acercaba
a ellos-. Transfirieron mi culo aquí, contra mis deseos podría agregar, para servir al Rey
de los Cabrones, porque él tiene que tener a alguien que hable latín. Dios no permita que
el hombre tenga un normal sirviente plebeyo que sólo hable japonés. Oh no, debemos
tener uno con educación- Sasori sonó muy como Alfred Hitchcock con esa última
palabra.

-¿Entonces por qué estás vestido como lo haría Shikamaru?- preguntó Sasuke.

-Solamente para molestarlo. Esa es realmente la única cosa que me mantiene cuerdo por
aquí.

Sasuke se echó a reír.- Déjame adivinar, ¿tú eres el hombre de los pastelillos rojos?

-Oh, demonios, sí. No puedo esperar hasta que se levante y le dé un ataque por esto-
Sasori profundizó su ya baja voz de barítono y le sumó un acento que era casi irlandés,
pero no exactamente-. No toques, ni siquiera respires encima de las estatuas, Sirviente.
A diferencia de ti, esto no tiene precio- su voz volvió a ser normal-. Su cara no tendrá
precio cuando lo vea esta noche.

Esta vez fue Sai quien se rió.- No te conozco- dijo, caminando hacia Sasori con su mano
extendida- pero ya puedo contar con que vamos a ser amigos. Soy Sai.

- Akasuna no Sasori - Él estrechó la mano de Sai, luego miró de uno a otro lobo-.
¿Ustedes dos están emparentados?

-Hermanos- dijo Sasuke.

-Genial- dijo Sasori, dándose vuelta hacia Naruto con una sonrisa encantadora-. Tú
debes ser Naruto- Él tomó su mano al mismo tiempo que el blondo notaba que él tenía
un tatuaje de escorpión negro en la parte de atrás de sus nudillos-, bienvenido a la locura
que es nuestro mundo, aunque personalmente, pienso que estás loco para querer estar
aquí.

Sasori besó su mano y se inclinó ante él. La acción obtuvo un profundo gruñido de
Sasuke al que Sasori decidió hacer caso.- A propósito, Naruto, puedes relajarte. Soy
técnicamente humano. Y excluyendo los pastelillos, no estoy realmente sicótico.
Cuando conozcas a mi jefe, entenderás totalmente por qué tengo que agitar su jaula.

Sasori se dirigió a la escalera.

-Si alguno de ustedes dos buenos lobos aullaran, yo podría decir el discurso “criaturas
de la noche, que hacen música” completo- Él los miró de nuevo cuando ni Sasuke ni Sai
aullaron-. O no. Bien, tomo nota mental que los lobos no tienen ningún sentido del
humor o nunca han leído Drácula o nunca han visto una de las películas. Ningún
problema. Síganme y les mostraré sus cuartos. Una pasada rápida de las reglas.
Intentamos estar lo más silenciosos posibles a la luz del día para no despertar al Conde
Nenicula.

-¿Nenicula?- preguntó Naruto.


-Mi insulto favorito para Yagura. Como el buen Lord Demonio es dueño de esta casa, es
una combinación de enano y Drácula.

Naruto se habría reído, pero tenía la sensación que esto sólo animaría a Sasori a ser
malo. Ellos siguieron a Sasori, subiendo la escalera.

-¿Cuándo te hiciste tan hablador, Akasuna?- preguntó Sasuke-. Yo siempre pensé que
eras un hombre de pocas palabras.

-Normalmente lo soy, pero he estado encerrado en esta mansión tanto tiempo que me
estoy volviendo chiflado. Pienso que debería haberme quedado en Alaska. Infiernos, si
hasta he estado hablando con Hidan sólo por romper la monotonía.

Sasori hizo una pausa en la escalera para mirarlos.- Yagura no es un Lord Demonio, es
un Demonio. No es asombroso que su última sirvienta se marchara. Y mi padre sigue
diciéndome que sea hombre y asuma mi asignación con dignidad. Lo juro, mejor que
ese hombre no se debilite o lo encierro en la peor casa de retiro que pueda encontrar.

-Caray, y yo creía que tenía problemas con mis padres- dijo Sai detrás de Naruto-. Los
míos solamente quieren matarme y sacarme de mi miseria, nada más.

-Sí- dijo Sasori desde la cima de la escalera-. Tienes suerte. Desearía que el mío quisiera
matarme.

Sasori les condujo por un pasillo mientras Sasuke se inclinaba y hablaba en el oído de
Naruto.

-No dejes que las actuales tonterías bizarras de Sasori te confundan. Él estudió en la
mejor universidad de Suna.

Naruto se quedó sin habla.

-Y yo tenía un cerebro hasta que este lugar lo mató. Intenten tratar con Yagura y
también se encontrarán con una regresión a la primera infancia en una cuestión de días.
Pero por lo que más quieran, no digan al Amo Yagura que alguna vez puse el pie en
suelo de la universidad de Suna. Él piensa que abandoné la Escuela de Modelaje.

Naruto se rió, luego miró hacia Sasuke.- ¿Entonces este es el mundo al me que estás
trayendo? No te ofendas, pero esta gente realmente está chiflada.

-Sí, pero no olvides, Hinata viene contigo- le recordó Sasuke-. Tú tienes tu propia parte
de chiflados.

Naruto levantó sus manos en señal de rendición.- Bien, pero es sólo una chiflada la que
viene conmigo.

-Y tu papá castra para vivir- dijo Sai detrás de ellos-. Pienso que es la cosa más enferma
de la que jamás me he enterado.
-¿Quieres ir a visitar a mis padres, Sai?- preguntó Naruto.

-Paso.

Sasori abrió una puerta que condujo a un enorme dormitorio con la más elaborada cama
antigua con dosel que Naruto alguna vez hubiera visto. Cortinas de terciopelo azul
profundo colgaban alrededor de querubines y ángeles tallados a mano que decoraban la
madera antigua.- Esto es magnífico.

-Yagura insiste en lo mejor. Ustedes dos pueden acostarse aquí, y llevaré al muchacho
perro más lejos por el pasillo.

-¡Hey!- protestó Sai con indignación.

-Relájate- dijo Sasori-. Esto no es como si te hiciera dormir en el garaje o algo así.

Los dos dejaron a Naruto y Sasuke solos en el cuarto.

-Así que, aquí estamos- dijo Naruto, inseguro de sí mismo.

Sasuke tiró de él para acercarlo.- Es extraño no tener que ocultarme de ti.

-¿Entonces puedes hacer de todo?

-Más o menos cualquier cosa. Puedo viajar en el tiempo en cualquier dirección. Yo


podría dirigirnos de aquí a cualquier lugar que quisieras visitar.

Naruto consideró esto. Él podría tener cualquier cosa, pero había sólo una cosa que lo
haría realmente feliz.- ¿Puedes hacerme más alto?

Sasuke parecía menos que contento.- Yo podría.

-Hazlo.

Él lo miró con el ceño fruncido como si el pedido lo confundiera completamente.- ¿Por


qué?

-Porque siempre quise ser que la gente note y nunca lo he sido.

Él se movió para pararse detrás suyo para así poder empujarlo contra él y abrazarlo muy
cerca.- No te quiero alto, Naruto. Me gustas como eres- Su aliento cosquilleó en su
cuello mientras él hablaba y envió el calor por toda su piel-. Eres tú quien no se da
cuenta, pero la gente te nota. Eres realmente hermoso así como eres, y te amo. No
quiero que cambies nada de ti, porque eres perfecto así.

-¿En serio?

-Totalmente.
Naruto siseó mientras él colocó sus labios contra su cuello y lo mordisqueó. Cerró sus
ojos e inhaló el cálido aroma masculino de él. Lo sentía tan bien sosteniéndolo. Eso lo
hizo sentir débil y sin aliento.

-¿Es esto todo lo que hay entre nosotros, Sasuke? ¿Sólo sexo?

Él puso su mejilla contra la suya con tal gesto de cariño que le atravesó el corazón.- No,
Naruto. El sexo es solamente la demostración física de lo que siento por ti- Él tomó su
mano y la condujo hacia su corazón donde el rubio lo sintió palpitar contra la palma de
su mano- Nadie jamás me ha tocado como tú lo haces. Eres como un susurro. Apacible,
suave. Calmante. Tú eres mi paraíso.

Naruto tembló ante sus poéticas palabras.- Dios, eres bueno.

-Esto no es una frase, Naruto. Puedo ser humano, pero también soy un animal y el
animal en mí no miente o engaña. Nunca pensé que una parte de mí sería domesticada,
pero ahora lo está. Esta parte no quiere repartir golpes a diestra y siniestra a alguien.
Esta parte solamente te quiere.

¿Cómo podría decir no a esto?

Naruto jadeó mientras su ropa desaparecía.- ¿Sasuke?

Antes de que pudiera terminar de decir su nombre, ambos estaban desnudos en la cama,
bajo las sábanas.

-Es un talento lo que tienes ahí- dijo mientras él hocicaba su cuello.

-No tienes ni idea- él sopló en su oreja antes de lamerla.

La cabeza de Naruto se arremolinó en el éxtasis de su contacto. Por una vez él no perdió


nada de tiempo. Él se deslizó dentro de Naruto con una estocada poderosa. Ellos
gimieron al unísono. Naruto alzó la vista hacia el crudo placer en su cara. Este no era
tiempo de jugar para él, Sasuke se tomaba en serio el tomarlo como suyo.

Deslizó sus manos sobre su espalda, sintiendo la ondulación de los músculos mientras
Sasuke se empujaba dentro, fuerte y poderoso. Él era el lobo y estaba hambriento. Sus
ojos escarlatas lo devoraron.

Sasuke no podía pensar claramente mientras sentía su suavidad bajo él. El animal en su
interior quería la completa posesión. Quería acoplarse y dominar. El hombre en él
quería su ternura. Su corazón. Sobre todo, quería pasar el resto de su vida mirando
dentro de sus ojos azules.

Ellos ahora estaban oscuros por la pasión. Sus labios estaban ligeramente separados
mientras el humano jadeaba de placer. Sasuke reclamó aquella boca. Él gruñó ante su
sabor. Con la sensación de su lengua contra la suya mientras se empujaba
profundamente dentro de Naruto una y otra vez.
Hambriento, se obligó a ser suave con su cuerpo. Por recordar que él era humano y
frágil. Él moriría si alguna vez le hiciera daño. Pero oh... la sensación de sus manos
sobre su espalda. La forma en que lo enredaba con sus piernas. No solo estaba follando
con él, hacía el amor con él. Y esto significaba para él más que cualquier otra cosa.

Incluso si él fuera inmortal, nunca sentiría nada mejor que sus largas y suaves piernas
entrelazadas con las suyas.

Naruto estaba sin aliento mientras Sasuke lo devoraba. Ningún hombre jamás había
hecho el amor con él como este... como si no pudiera conseguir lo suficiente de él.
Como si estuviera desesperado para estar dentro de su cuerpo. Había tanto poder y
fuerza en los brazos envueltos a su alrededor. Los brazos que lo sostenían tiernamente.
Con cuidado. Cada poderoso golpe pulsaba placer a través de su anatomía.

-Amo la forma en que tus manos se sienten sobre mí- él respiraba entrecortadamente
mientras el rubio tomaba entre sus manos su trasero-. Y amo ser capaz de tomarte así.

-¿Cómo así?

-Cara a cara- dijo él, puntuando cada palabra con un golpe profundo, exuberante-. Así
puedo sentir tu calor. Ver tu expresión cuando te corres por mí.

Entonces lo besó. Esto fue imperioso y devorador. Satisfactorio. Naruto fue


completamente arrastrado por él. Por el intenso placer de él tan grueso y amplio dentro
suyo. Por la forma en que lo sentía deslizarse contra su cuerpo.

Sasuke dejó que sus poderes fluyeran a través de ambos. No había ninguna necesidad de
refrenarlos o enmascararlos. Él dejó a su pasión abastecer de combustible a sus poderes,
cargándolos a su nivel más alto. La sensación de ello lo atravesó como un relámpago,
aumentando cada aspecto de la carne de Naruto contra suya.

Él supo el instante en que Naruto sintió la elevación de sus poderes. Tiró su cabeza
hacia atrás en el último éxtasis. Con su respiración desigual, respondió cada golpe con
uno propio. Y cuando se corrió, él tuvo que tapar su grito con sus poderes para impedir
que los demás supieran lo que hacían.

Él sonrió ante la imagen de Naruto perdido en las convulsiones de su orgasmo. Ante la


sensación de sus manos sobre su espalda mientras lo asía fuertemente. Entonces Sasuke
se permitió unirse a él. Gruñó mientras se liberaba dentro. Yació sobre su cuerpo
delgado y suave, jadeando mientras el suyo propio continuaba temblando y
estremeciéndose.

Todo el tiempo Naruto jugó con su cabello y lo acercó contra sí.

-Eso fue increíble- suspiró. Entonces frunció el ceño- ¿Tu realmente te vuelves más
grande hacia el final, verdad?

-Sí- dijo él, mordisqueando sus labios- y no puedo salir de ti durante unos minutos más
sin hacerte daño.
Naruto todavía podía sentir su cuerpo temblando.- ¿Por qué haces eso y cómo es que me
mantuviste...?

-Usé un hechizo de tiempo para que no fueras consciente de cuánto tiempo me tomo
para terminar- Él siseó mientras otra ola de orgasmos lo atravesaba.

Sasuke casi esperó que su humano lo rechazara. No lo hizo. En cambio, acunó su cabeza
y jugó con su cabello hasta que él hubo terminado completamente. Cuando él
finalmente acabó, se deslizó fuera de los delgados brazos y se derrumbó a su lado.

Naruto se dio vuelta para enfrentarlo.- ¿Entonces así es como eres realmente?

Sasuke asintió y esperó que su corazón dejara de palpitar. El blondo se deslizó sobre su
pecho y lo besó en el cuello. Él gruñó mientras le daba una ligera y juguetona lamida.

-Si sigues haciendo eso, estaremos en esta cama por el resto del día.

Naruto se burló.- Los conozco a ustedes, machos alfa. Necesitarás al menos unas horas
para...- Su voz se desvaneció cuando lo sintió endureciéndose contra su muslo.

-No soy humano, Naruto. El sexo nos vigoriza. No nos agota.

Levantó la sábana para ver la verdad de aquella declaración. Él ya estaba duro otra vez.-
¿Entonces puedo jugar contigo tanto como quiera?

-Um-hm. Soy todo tuyo.

Mordiendo su labio, Naruto deslizó su mano hacia abajo para tomarlo con cuidado y
explorar la entera longitud de él. Ya que Neji nunca había hecho el amor con las luces
encendidas o a la luz del día, realmente nunca había tenido la posibilidad de examinar a
un varón de cerca.

Él flexionó una pierna y no dijo nada mientras con cuidado aprendía cada matiz de su
cuerpo. Sasuke lo miró de muy cerca mientras jugaba con los mechones de su cabello
rubio. Él nunca había tenido una pareja con tanta curiosidad sobre él. A los lobos no les
preocupaba como lucía en cuanto pudiera satisfacerlas. Una vez que el acto estaba
terminado, los apartaban y se marchaban. No había ningún compartir de cuerpos.
Ninguna importancia por acariciar o amar. Por abrigar un sentimiento.

Eso era lo que más apreciaba de Naruto.

Sus dedos lo examinaron tiernamente. Con cuidado masajeó su pene. Escalofríos se


diseminaban sobre él. Su pierna extendida en realidad se movía nerviosamente.

Naruto se rió tontamente mientras continuaba acariciándolo.- Te gusta, ¿verdad?

-Sí- dijo roncamente mientras sentía que su pene se endurecía aún más.

Naruto alzó la vista hacia él, luego hizo lo inimaginable. Lo tomó en su boca. Sasuke
tiró su cabeza hacia atrás y enterró su mano en su cabello mientras el placer lo
atormentaba. Él apretó su mandíbula para impedirse aullar mientras Naruto lo lamía y
provocaba de la base a la punta. Lo deslizó profundamente en su boca mientras lo
chupaba y jugaba.

Él ahuecó sus manos en su cara mientras su cuerpo entero ardía. La generosidad de este
acto...

Él no sabía que tal cosa existiera. Una pareja lobo antes moriría que tocar a un hombre
de esta forma. Era el trabajo del macho satisfacer, no de otra manera. Naruto gimió
profundamente en su garganta mientras probaba la misma esencia de Sasuke. Miró
hacia arriba para verlo mirándolo, sus ojos encapotados por el placer y la incredulidad.
Esta era una combinación embriagadora.

Él lucía como si le estuviera mostrando el cielo. Él retiró el cabello rubio de su cara,


luego acarició su pómulo con su pulgar mientras él pasaba la lengua por el lado interior
de su eje. Naruto sintió que el aire alrededor de ellos, literalmente, chisporroteaba. Hizo
una pausa ante el sonido de electricidad. Era como pájaros gritando.*

-Está bien- dijo Sasuke jadeando-. Eso es solamente mis poderes surgiendo. A veces lo
hacen.

Se relajó, ignoró el sonido y regresó a él.

Sasuke rechinó sus dientes mientras su placer se volvía increíblemente alto. En


cualquier momento, él se correría otra vez. Con miedo de lastimar a Naruto, lo separó
de él un instante antes de que su cuerpo explotara.

Eso no fue lo único. Cada lamparilla en el cuarto se hizo trizas con la fuerza de su
pasión, mientras sus poderes jugaban a su antojo en el cuarto.

Él se cubrió con la manta y usó su mano para ayudar a su cuerpo mientras tenía el
orgasmo. Sintió la mano de Naruto sobre sí. Abriendo sus ojos, él miró mientras él lo
tomaba en su mano y con cuidado lo apretó hasta que su cuerpo quedó completamente
drenado.

-No tenías que separarte de mí, Sasuke- dijo después de unos minutos.

-Me doblo en tamaño cuando me corro, Naruto. No quise verte lastimado por eso.

Separó su mano de él y besó sus labios. Sasuke lo sostuvo cerca de él, atesorando este
nuevo momento. Naruto se retiró para mirar las lamparillas hechas trizas.- Espero que
nuestro anfitrión no sea también...- se detuvo mientras él reparaba cada lamparilla con
sus poderes.

-Ese es otro talento que tienes por ahí...

Él le rió maliciosamente.- Prefiero el tuyo.

Estaba confundido por eso.- No tengo ningún talento.


-Sí lo tienes. Esa boca tuya definitivamente es mágica.

-Mmm- dijo, besándolo otra vez-. Pero esta sólo trabaja para ti.

-Bien dicho.

Naruto se retiró mientras comprendía algo.- Espera un minuto. Tú no puedes engañarme


jamás, ¿verdad?

Él sacudió su cabeza.- Sin ti, soy un eunuco total. Mis poderes disminuirían, también.
Una vez que el sexo es alejado de nosotros, no tenemos ningún modo de recargar
nuestra energía. Eventualmente perdemos toda nuestra magia.

-¿Entonces cómo tu padre es el líder de su manada si él no puede manejar la magia?

Él frunció el ceño.- ¿Cómo sabías que mi padre era nuestro líder?

-Oí a la gente de tu madre que hablaba sobre ello.

Sasuke tomó un largo y profundo aliento antes de explicarle.- Él se hizo el líder de la


manada antes que yo naciera. La única razón por la que es todavía responsable es que es
sumamente fuerte físicamente como lobo y hace tratos con los demonios por magia.

-¿Cómo… sacrificios?- preguntó, tragando saliva sólo de imaginarlo.

Él suspiró como si el pensamiento le doliera.- Él finge que alguien ha traicionado a la


manada y simplemente los echa para dejárselos a los Demonios. Mi hermano Rasuke y
yo fuimos los últimos sacrificios que él hizo. Yo sabía que enviaría asesinos para
matarnos una vez que los Demonios no volvieron para compartir el poder con él.

Naruto no podía imaginar nada peor que esto. Su padre lo había sacrificado para morir.
Su madre lo odiaba y con mucho gusto lo mataría, también. Su pobre lobo. No le
asombraba que hubiera ido a él.

-Sasuke, lo siento.

-Está bien. Sólo estoy sorprendido que mi padre esperara tanto tiempo para
traicionarnos. Pienso que la única razón por la que no lo hizo antes fue que, a pesar de
todas sus faltas, él quería a mi hermano, Itachi, más que a nada, y él nos amaba.
Mientras que Itachi vivió, no creo que él quisiera hacerle daño matándonos. Pero al
instante en que falleció...

-¿Él fue por ustedes?

Asintió.

Naruto acercó su cabeza a su pecho y lo sostuvo allí, esperando hacer todo lo mejor,
sabiendo que no podría. Pero al menos Sasuke pareció estar en paz con el pasado y con
sus padres y su odio irracional contra él. Su fuerza lo asombró. No conocía a ningún
otro hombre que pudiera haber tenido su pasado y su dolor y ser tan compasivo y
cariñoso.

-¿Cómo era tu comunidad?- preguntó, pensando en que otras cicatrices ocultaba con
semejante dignidad.

-No sé. Vivimos como animales. Nos quedamos sobre todo en forma de lobo a no ser
que nos dirijamos a las ciudades para algo.

-¿Por comida?

-O sexo. El sexo es mucho más agradable como humano que como lobo. Hay mucha
más estimulación.

Eso era algo que no quería considerar. No le gustó pensar en Sasuke con alguien más.
Pero al menos no tenía miedo de que él lo engañara. Había mucho que decir sobre esto.
Su propio hermano actualmente atravesaba un divorcio por este mismo tema.

-¿Así que viviste la mayor parte de tu vida como lobo?- preguntó.

Él asintió.- Para el Lykos es realmente fácil ya que el lobo es su forma base. Es la forma
en que descansan o se recuperan cuando les hacen daño.

-Pero tú eres Ántropo.

Naruto pudo saber, por la forma en que se puso rígido, que eso lo molestaba.- Sí. Por
eso para mí, era una tortura implacable mantenerme en forma de lobo. Uno de los
motivos por el que soy tan fuerte mágicamente es que tuve que aprender a canalizar mis
poderes para poder permanecer lobo mientras luchaba, era herido, o dormía. Cosas que
yo debería hacer como humano.

-¿Y el tatuaje sobre tu cara?

-Es más bien una marca de nacimiento- Él soltó un profundo suspiro y este reapareció
sobre su cara.

Naruto recorrió el diseño oscuro, que era como un fuego corrosivo y era, de una manera
extraña, hermoso.

-Entonces vivías con lobos cuando te volviste humano y luego te convertiste en su peor
enemigo.

-Sí.

Su corazón sufrió por él.- Debes haber estado aterrorizado. ¿Por qué no te marchaste?

-Probablemente debería haberlo hecho, pero yo era joven y estaba asustado. Yo no sabía
nada sobre los Ántropos y menos sobre los humanos. Recuerda, yo era un lobo de niño.
A nuestros jóvenes nunca se les permite acercase a los verdaderos humanos. Yo no tenía
ninguna idea de cómo conducirme o interactuar con tu mundo. Por eso fue que hice mi
trato con Kakashi para que me llevara al pasado para encontrar a mi madre. Pensé que si
le decía que no era más un animal, ella me ayudaría a adaptarme.

-Pero ella no lo hizo.

-No. Ella me llamó mentiroso y me ahuyentó.

Naruto podría matar a Mikoto por eso. ¿Qué tipo de madre sería tan cruel? Pero claro, la
crueldad existía en todas partes del mundo aun cuando no debiera.- Mientras tanto Sai
pasaba por lo mismo pero al revés.

-Sí.

No sabía cuál de los dos lo había tenido peor. Era probablemente Sai. A diferencia de
Sasuke, él no había tenido hermanos para aceptarlo.

-¿Entonces volviste a tu manada después de encontrarte con Mikoto?

Él asintió.- Era todo lo que conocía y no podía pedir a Rasuke y a Itachi que se
marcharan debido a mí. Pensé que si mi padre me mataba, al menos ellos todavía
tendrían una casa y estarían protegidos.

-¿Y nadie jamás supo la verdad sobre tu cambio de forma?

-Solamente Rasuke e Itachi, y al parecer Sai. Yo debería haberlo sabido cuando él vino
a nosotros. Pero siempre se mantenía encerrado en sí mismo. Kiba y los demás
intentaron convertirlo en un Omega, pero él se resistió. Lo que le falta de magia, lo
compensa con fuerza bruta y la iniciativa de matar a cualquiera que se le cruce.

Naruto hizo una pausa, su mano en el cabello de él mientras intentaba entender su


mundo.- ¿Omega?

Sasuke besó su estómago.- En cada manada, hay una cabeza de turco con las que los
otros lobos se la toman. Este es siempre un macho y lo llaman el lobo Omega.

-Eso es horrible.

Él se levantó para mirarlo.- Así es la naturaleza y somos animales. Dijiste que querías
conocerme y estoy contestando todas tus preguntas sobre mi mundo, por horribles que
puedan ser las cosas.

Naruto intentó imaginarse al Sasuke que conocía como un ser frío y despiadado. Era
difícil cuando él lo miraba con tal amor y deseo en sus ojos.- ¿Alguna vez te metiste con
el Omega?

Él sacudió su cabeza.- Yo por lo general estaba entre el Omega y los demás. Es por lo
que la manada me odia. Rasuke siempre pensaba que yo era un idiota por molestarme.
Su corazón se elevó ante esto. Él era un hombre bueno, incluso cuando era un lobo. No
debería haber dudado de él.- No creo que seas un idiota. Pienso que eres maravilloso.

Él lo besó por eso. Alguien llamó a la puerta.

-¡Eh!, Sasuke- dijo Sasori del otro lado-. Pensé en decirles que la cena es en una hora,
solo si ustedes muchachos desean comer con Yagura, estén en el salón puntualmente o
él tendrá una fusión nuclear.

-¿Él quiere que nos vistamos para la cena?- preguntó fuerte Sasuke.

-Desde luego, pero llevaré unos pantalones cortos y una camiseta.

Sasuke sonrió.- Él va a matarte, Sasori.

-Eso espero. Los veo más tarde muchachos- oyó los pasos de Sasori que retrocedían por
el pasillo.

Naruto yacía de espaldas en la cama, asombrado al comprender que no estaba para nada
preocupado por esconder su cuerpo, cerca de Sasuke. Debería estarlo, considerando lo
bien formado que él estaba.

Era tan extraño estar con un hombre que lo aceptaba como era. Que no intentaba
cambiar nada en él. Esto era un gran cambio. Puso su mano contra su mejilla y bebió
con los ojos su delgada y lánguida belleza.

Pero en el fondo de su mente estaba esa horrible voz que seguía susurrando... “Todas
las cosas buenas deben terminar”

-¿Crees en el amor, Sasuke?

Él asintió.- Cuando vives durante cientos de años, ves toda clase de cosas.

-¿Cómo alguien conoce la diferencia entre eso y un enamoramiento?

Él se sentó entre sus piernas, luego lo jaló a su regazo para abrazarlo.- No creo que haya
una diferencia. Pienso que el enamoramiento se parece a un jardín. Si te ocupas y lo
cuidas, se convierte en amor. Si lo descuidas o abusas se muere.

Su sabiduría lo dejó pasmado. Naruto se tiró hacia atrás para mirarle fijamente con
incredulidad.- Eso es profundo, especialmente viniendo de un hombre.

-Era lo que Itachi siempre decía- La tristeza en los ojos de él hizo que su corazón se
encogiera.

-Siento no haber podido conocerlo. Suena como si fuera un hombre maravilloso.

-Lo era.
Naruto frunció el ceño mientras una idea lo golpeaba.- ¿Tú no puedes volver al pasado y
visitarlo? ¿O aún mejor, salvarlo?

Él colocó su cabeza bajo su barbilla y acarició su brazo.- En teoría, sí. Pero se supone
que no. El tiempo es un objeto muy delicado y no es algo que debería ser embrollado
ligeramente. En cuanto a salvarlo, no. El destino tiene un modo repugnante de tratar con
quien viola su territorio.

-Suena como si ya hubieras cometido el error.

-Yo no. Pero conozco a alguien que lo hizo.

-¿Rasuke?
-No.

-¿Pero cómo sabemos cuál es nuestro destino? ¿Debo estar contigo o no?

-No lo sé, Naruto. El único que conozco que podría contestar eso es Kakashi y él no lo
hará.

Ella encontró eso difícil de creer.- ¿Kakashi tiene cuantos... treinta y dos años?

-No. Él tiene diez mil años y es más sabio que cualquiera que haya conocido. No hay
nada, que él no sepa. El único problema es que no compartirá ese conocimiento. Eso
realmente me cabrea la mayor parte del tiempo. Tiene la tendencia a decir que hacemos
nuestro futuro por nuestras decisiones.

-Porque aprendes de tus errores- dijo ella mientras comprendía la razón-. Y si tú escoges
mal y resulta mal, no puedes culparlo porque él te dijo qué hacer. De la misma manera,
si resulta bien, puedes tomar el crédito de haber tomado la decisión correcta. Bueno o
malo, esta es nuestra vida para hacer lo que creamos adecuado. Cielos, ese tipo es
inteligente.

Sasuke se rió de sus palabras.- Él no es un simple tipo, pero el resto es bastante


verdadero.

Sasuke lo sostuvo entre sus brazos, como si estuviera simplemente satisfecho con este
momento. Naruto también estaba contento, pero una parte de él estaba asustada. ¿Cuál
sería la decisión correcta?

No era un lobo para vivir fuera en el hábitat natural y él no era la clase de hombre que
estaría contento con poseer un negocio en el distrito comercial de Konoha. Al fin del
día, Sasuke era salvaje e indomable. Él no era solamente un hombre. Él era un guardián.

Y un lobo.

Se retiró para mirarle. Todo lo que quería era mantenerlo así para siempre.
¿Pero realmente podría domesticar a este hombre? ¿Y en serio, realmente, quería pasar
el resto de su vida mirando hacia atrás por sobre su hombro con miedo que sus padres o
su hermano Izuna vinieran por ellos o por sus niños?

Esa era una proposición escalofriante.

Y el reloj hacía tictac para ellos. En unos pocos días tendría que tomar una decisión que
podría hacerlos sumamente felices o completamente miserables, o...

Podría matarlos a ambos.

Continuará…

*Es el sonido del Chidori.

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