LUXACIONES
Definición: Es la pérdida total y permanente de la congruencia articular. En esta hay
pérdida total de contacto entre las epífisis que forman la articulación, y la subluxación es
la pérdida parcial de contacto. Generalmente son debidas a un movimiento con rango
mayor al normal con una dirección fuera de lo anátomo-funcional. Se trata de una
emergencia que requiere del diagnóstico y de la reducción en forma inmediata.
Las luxaciones más frecuentes son: • La de la articulación gleno-humeral • La
acromioclavicular • La coxofemoral. • La de codo.
Clasificación: Las luxaciones se clasifican en parciales (subluxación) y completas. Según
el agente productor o el mecanismo y su evolución, se les califica como:
1) Traumáticas: Las ocasionadas por un trauma directo o indirecto. Pueden ser cerradas, o
abiertas cuando se pone en contacto el medio ambiente con las superficies articulares.
2) Complicadas: Cuando además de la pérdida de la relación articular existe lesión
habitualmente vascular o nerviosa. Cuando se asocia a una fractura, recibe el nombre
de fractura-luxación.
3) Patológica: Es aquella que se presenta sin trauma o con trauma mínimo en una
articulación con patología previa, como puede ser infecciosa, tumoral o
neuromuscular, entre las más frecuentes.
- Luxaciones Patológicas:
Neoplásicas:
Tumores primarios óseos o de partes blandas.
Metástasis óseas que destruyen el componente articular.
Infecciosa: Artritis séptica con destrucción rápida del cartílago y hueso subcondral.
Inflamatorias: Artritis reumatoide (erosión progresiva de hueso y cápsula).
Neuropáticas (artropatía de Charcot): Asociadas a sífilis terciaria, diabetes mellitus
(neuropatía periférica), lepra.
Otras…
4) Congénita: Aquella que se presenta por un defecto anatómico existente desde el
nacimiento. Ejemplo frecuente es la articulación coxofemoral.
5) Recidivante o iterativa: Es la que se presenta con mínimos traumas en forma repetitiva
después de haber sufrido una luxación aguda en condiciones patológicas no
traumáticas.
6) Inveterada: Es la luxación envejecida no reducida previamente. Es rara, pero puede
verse en pacientes con disminución del grado de lucidez y poco control médico. Ocurre
pasada las 3 semanas.
7) Crónica: se prolonga por más de 72 horas.
Factores de Riesgo: algunos factores aumentan la probabilidad de sufrir una luxación:
Propensión a las caídas; deportes de contacto (rugby, fútbol, baloncesto, artes marciales); edad
avanzada (mayor fragilidad ósea y muscular); accidentes de tráfico (impactos de alta energía,
causa más frecuente de luxación de cadera); factores hereditarios; antecedentes personales
(luxaciones previas aumentan el riesgo de recurrencia); falta de fortalecimiento muscular; no
realizar calentamiento previo; fallo o lesión en mecanismos estabilizadores (mantienen la
congruencia y estabilidad de las articulaciones).
- Estabilizadores de las articulaciones:
1. Estabilizadores estáticos: Son estructuras anatómicas pasivas que mantienen la
congruencia y limitan la traslación articular:
Superficies articulares: La forma y congruencia ósea proporcionan estabilidad primaria.
Ejemplo: la cadera (acetábulo profundo + cabeza femoral) es muy estable; en contraste, el
hombro tiene baja congruencia (glenoides plana vs cabeza humeral grande).
Labrum o fibrocartílago periférico: Aumenta la superficie de contacto y profundidad
articular. Ejemplo: Labrum glenoideo en hombro, rodete cotiloideo en cadera, meniscos
en rodilla.
Cápsula articular: Envoltura fibrosa que mantiene la articulación unida y limita
movimientos excesivos.
Ligamentos: Refuerzan la cápsula y dirigen los movimientos. Ejemplo: LCA y LCP en
rodilla; ligamentos glenohumerales en hombro; ligamento redondo en cadera.
2. Estabilizadores dinámicos: Son estructuras activas (músculos y tendones) que
proporcionan estabilidad durante el movimiento.
Músculos periarticulares: Aportan compresión articular y control dinámico. Ejemplo:
manguito rotador en hombro, cuádriceps e isquiotibiales en rodilla.
Tendones: Refuerzan la cápsula y transmiten la fuerza muscular directamente al
hueso.
Propiocepción neuromuscular: Los receptores musculares, tendinosos y capsulares
permiten ajustes reflejos para mantener la articulación estable.
3. Factores adicionales:
Presión intraarticular negativa: genera un “efecto de vacío” que ayuda a mantener
las superficies unidas (importante en cadera y hombro).
Tejidos blandos circundantes: piel, fascias y retináculos que contienen la
articulación.
Fisiopatología: La luxación articular se produce cuando una fuerza externa, ya sea de
origen traumático (alta energía, movimientos forzados) o patológico (destrucción articular
por procesos neoplásicos, infecciosos o inflamatorios), supera la capacidad de los
mecanismos estabilizadores estáticos y dinámicos de la articulación.
Este desequilibrio conduce a la pérdida completa de la congruencia entre las superficies
articulares, generando desplazamiento óseo fuera de su cavidad anatómica.
El proceso suele acompañarse de lesiones estructurales asociadas, que incluyen:
Ruptura capsuloligamentosa parcial o total.
Desgarro muscular y tendinoso en el entorno periarticular.
Compromiso neurovascular por estiramiento, compresión o atrapamiento de nervios y
vasos adyacentes.
Clínica:
Dolor intenso agudo: generalmente inmediato tras el evento desencadenante.
Impotencia funcional: incapacidad para movilizar la articulación afectada.
Deformidad visible: la articulación suele adoptar una posición antálgica
característica, según la dirección de la luxación. Pérdida de los ejes por el
desplazamiento.
Signos físicos:
Deformidad evidente: desplazamiento óseo palpable, asimetría articular.
Edema y equimosis: secundarios a hemartrosis y traumatismo de tejidos blandos.
Actitud postural característica:
o Hombro anterior: brazo en abducción y rotación externa.
o Hombro posterior: brazo aducido y rotación interna.
o Cadera posterior: acortamiento de la pierna y rotación interna.
o Rodilla: deformidad con desplazamiento tibiofemoral.
Limitación completa o parcial del movimiento articular.
La luxación se caracteriza por deformidad típica, inmovilidad completa y dolor articular.
La fractura se caracteriza por dolor óseo localizado, posible deformidad variable y
crepitación. (Cuadro diferencial, pdf).
LUXACIONES GLENOHUMERALES: La cabeza del húmero se desplaza fuera de
la cavidad glenoidea de la escápula, que es donde normalmente se articula.
Anterior (más frecuente, 95%): Cabeza humeral desplazada anterior e inferior a la
glenoides. Mecanismo: abducción + extensión + rotación externa.
Posterior (2–4%): Desplazamiento posterior de la cabeza humeral. Mecanismo:
contracción violenta de rotadores internos (convulsiones, electrocución).
Inferior (<1%): Luxación erecta: brazo en abducción máxima y cabeza humeral
debajo de glenoides.
Superior (raro): Asociado a fracturas de acromion o luxación acromioclavicular
simultánea. (Diferencias semiológica entre luxación anterior y posterior).
LUXACIÓN DE CODO: Se encuentra desestructurado el triángulo equilátero
que forman olecranon, epicóndilo lateral y epitróclea (triángulo de Nelaton). Además
se caracteriza por:
Dolor intenso inmediato.
Impotencia funcional absoluta; no puede mover el codo.
Deformidad característica: codo en flexión parcial con contorno irregular.
Tumefacción y hematoma precoz.
Palpación: cabeza del radio u olecranon desplazados según tipo de luxación.
Evaluación neurovascular obligatoria: nervio mediano, cubital y radial; arteria braquial
distal.
La luxación de codo se presenta más frecuentemente en variedad posterior, aunque también
existe anterior externa y divergente la cual es muy poco usual. Esencialmente se debe inmovilizar
el codo a 90°, después de haber realizado la reducción adecuada.
LUXACIÓN ACROMIOCLAVICULAR: Caracterizado por:
Dolor localizado sobre la articulación AC, aumenta con elevación del brazo.
Deformidad visible: clavícula elevada o desplazada respecto acromion (signo de “piano
key”).
Tumefacción y equimosis.
Movilidad del hombro limitada principalmente por dolor.
Signos palpatorios: separación AC y desplazamiento de clavícula.
Clasificación de Rockwood: sistema más utilizado para evaluar las luxaciones
acromioclaviculares (lesiones en la articulación entre clavícula y el acromion del
omóplato). Esta clasificación divide las lesiones en seis tipos (I al VI) según la gravedad
del daño en los ligamentos y el desplazamiento de la clavícula. (Clasificación, pdf).
Las luxaciones acromioclaviculares parciales se tratan conservadoramente con un cabestrillo,
antiinflamatorios y hielo local. Puede iniciarse la movilización activa después de diez a quince
días. Cuando la luxación es completa, la ruptura de los ligamentos acromioclaviculares requiere
tratamiento quirúrgico.
LUXACIÓN COXOFEMORAL: La cabeza del fémur se desplaza fuera del
acetábulo. Riesgo de necrosis avascular de la cabeza femoral.
Clínica:
Dolor intenso en región inguinal o glútea.
Impotencia funcional: imposibilidad para la deambulación.
Deformidad característica:
o Posterior: pierna acortada, rotación interna y aducción.
o Anterior: pierna abducta, rotación externa y ligera flexión.
Tumefacción y hematoma en la región glútea o inguinal.
Evaluación neurovascular obligatoria: nervio ciático (en luxaciones posteriores), arteria
femoral.
Clasificación según dirección:
Posterior (más frecuente, 90%): Cabeza femoral desplazada posterior al acetábulo.
Mecanismo: trauma axial sobre rodilla flexionada.
Anterior (≈10%): Cabeza femoral desplazada anterior e inferior al acetábulo.
Mecanismo: abducción + rotación externa.
Central: Cabeza femoral impacta dentro del acetábulo; generalmente asociada a fracturas
acetabulares. (Cuadro de clasificación de Pipkin).
La clasificación de Pipkin determina pronóstico y manejo:
Tipo I → reducción cerrada y rehabilitación.
Tipos II–V → suelen requerir cirugía abierta, fijación interna y evaluación de
viabilidad de cabeza femoral.
En toda luxación de cadera está indicada la realización de TAC.
Diagnóstico general:
1. Historia clínica:
Mecanismo de lesión: trauma de alta energía (caídas, accidentes de tránsito, deportes)
o trauma mínimo en luxaciones patológicas.
Síntomas principales: dolor intenso inmediato, incapacidad funcional de la
articulación, deformidad visible.
Antecedentes: luxaciones previas, inestabilidad crónica, enfermedades óseas o
neurológicas.
2. Examen físico (semiología):
Inspección: deformidad característica según articulación y dirección de luxación,
edema, equimosis.
Palpación: cabeza articular fuera de su cavidad, ausencia de congruencia ósea, dolor
localizado.
Movilidad: completa imposibilidad de movimiento activo; limitación de movimiento
pasivo.
Evaluación neurovascular: fundamental antes y después de la reducción, incluyendo
sensibilidad y pulsos distales.
3. Pruebas complementarias:
Radiografía simple: estudio inicial para confirmar la luxación, evaluar dirección,
detectar fracturas asociadas.
o Proyecciones (2) según articulación.
TAC: indicado en luxaciones complejas o cuando se sospechan fracturas asociadas
(cadera, hombro, codo).
RM: útil para lesiones capsuloligamentosas o lesiones del cartílago en luxaciones
recurrentes.
4. Principios claves:
El diagnóstico inicial es clínico, basado en dolor, deformidad y pérdida de función.
La confirmación radiológica es obligatoria antes de la reducción, salvo en situaciones
de urgencia absoluta.
La evaluación neurovascular es imprescindible para prevenir complicaciones graves.
Tratamiento General:
1. Reducción:
Reducción cerrada: maniobras específicas según articulación, bajo analgesia o
sedación.
Reducción abierta: indicada si la luxación es irreductible, asociada a fracturas,
inestable o crónica.
2. Inmovilización: Para mantener la articulación reducida y permitir cicatrización de
ligamentos y cápsula.
3. Rehabilitación.
4. Tratamiento quirúrgico:
Indicaciones:
Luxaciones irreducibles por bloqueo óseo o capsular.
Luxaciones asociadas a fractura (luxofracturas).
Inestabilidad crónica o luxaciones recurrentes.
Lesiones asociadas de ligamentos o cartílago, que comprometen función.
Complicaciones:
1. Complicaciones inmediatas:
Lesión neurovascular:
o Nervios: axilar (hombro), ciático (cadera), cubital/mediano (codo).
o Vasos: arteria braquial (codo), arteria femoral (cadera), rara en hombro.
Lesión de partes blandas: cápsula, ligamentos, tendones, músculos periarticulares.
Fracturas asociadas: luxofracturas (ej. Fractura de cabeza humeral, olecranon,
reborde acetabular).
Hemartrosis e inflamación local.
Síndrome compartimental (sobre todo en extremidades).
2. Complicaciones a mediano plazo:
Inestabilidad crónica → luxaciones recurrentes, especialmente hombro.
Limitación funcional → rigidez articular por inmovilización prolongada.
Dolor persistente → secundario a lesión capsuloligamentosa o fractura asociada.
3. Complicaciones tardías:
Artrosis postraumática → daño del cartílago por trauma directo o luxaciones
recurrentes.
Necrosis avascular → especialmente en cadera y cabeza humeral posterior, aumenta
si la reducción es tardía.
Alteraciones de crecimiento → en niños (luxaciones congénitas o traumáticas de
cadera).