DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO
12 de octubre de 2025
LITURGIA DE LA PALABRA
Sacerdote: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Todos: Amén
Sacerdote: (saludo)… esté con ustedes
Todos: Y con tu espíritu
(Prosigue el animador)
Monición de entrada
Bienvenidos queridos hermanos. El Señor nos reúne de nuevo para celebrar su santa Eucaristía.
“Eucaristía”, lo sabemos muy bien, significa precisamente eso: “acción de gracias”. La liturgia de hoy
nos recuerda que el amor que Dios nos tiene –sobre todo por medio de su Hijo Jesucristo– es
universal, y que hay que saber corresponder a ese amor con nuestra gratitud. ¡Preparémonos a vivir,
como verdaderos hermanos, este encuentro con el Señor! (prosigue STP, Himno de Gloria)
Oración colecta
Sacerdote: … por los siglos de los siglos
Todos: Amén
Monición a la primera lectura
Sentados. ¿Aceptamos con humildad el anuncio de los profetas? ¿En qué momento reconoceremos el
actuar de Dios en nuestra existencia? Atendamos.
Monición del salmo
(silencio de 10 segundos por favor) El Salmo 97 es un canto de alabanza por la victoria de Dios.
¿Cómo celebrar las obras redentoras del Señor? Este exuberante salmo llama a toda la creación a
alabar a Dios por Su salvación y justicia. Cantemos juntos.
Monición a la segunda lectura
(silencio de 10 segundos por favor) ¿Cuándo cumpliremos nuestra misión con valor y fidelidad? ¿Nos
damos cuenta que el Señor nos libera de todo tipo de cadenas? Escuchemos.
Monición del Evangelio
(silencio de 10 segundos por favor) De nuevo es un extranjero, leproso y “excomulgado”, el único que
nos enseña cómo ser agradecidos. Nos ponemos de pie por favor, y cantemos.
(Prosigue el Aleluya, Evangelio, Homilía)
Antes de la Oración sobre las ofrendas
Sacerdote: …sea agradable a Dios, Padre todopoderoso
El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien
y el de toda su santa Iglesia.
Después de la Oración sobre las ofrendas
Monición antes del Prefacio
Entramos en la parte central de la celebración eucarística, contemplemos el misterio de la fe. por
reverencia y respeto sagrado, en las palabras de consagración, nos ponemos de rodillas, si estamos
impedidos por enfermedad nos ponemos de pie, pero nunca sentados.
Sacerdote: El Señor esté con ustedes
Pueblo: Y con tu espíritu
Sacerdote: Levantemos el corazón
Pueblo: Lo tenemos levantado hacia el Señor
Sacerdote: Demos gracias al Señor, nuestro Dios
Pueblo: Es justo y necesario