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FÉRTIL

La historia se centra en Hoseok, un omega cuya fertilidad es amenazada por su padre, Jung Mark, quien busca mantener el control sobre su imperio familiar. A medida que Hoseok se acerca a su cumpleaños número dieciséis, su madre, Hanna, intenta protegerlo de los planes de su esposo, que incluyen someter a Hoseok a tratamientos para eliminar su naturaleza omega. La narrativa explora temas de poder, control y la lucha por la identidad en un universo donde los roles de alfas, betas y omegas son cruciales.
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FÉRTIL

La historia se centra en Hoseok, un omega cuya fertilidad es amenazada por su padre, Jung Mark, quien busca mantener el control sobre su imperio familiar. A medida que Hoseok se acerca a su cumpleaños número dieciséis, su madre, Hanna, intenta protegerlo de los planes de su esposo, que incluyen someter a Hoseok a tratamientos para eliminar su naturaleza omega. La narrativa explora temas de poder, control y la lucha por la identidad en un universo donde los roles de alfas, betas y omegas son cruciales.
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FÉRTIL

Adaptación: Vhope
"Cuando a un omega se le quita la fertilidad, se vuelve
frío, duro, alguien muy difícil de doblegar; su aroma
se torna más turbio, al punto de poder confundirse
con el de un alfa.

Eso era exactamente lo que Jung Mark necesitaba


para conservar su gran imperio: arrebatarle a su hijo
Hoseok la posibilidad de procrear, con tal de no
perderlo todo.”
GUIA

En esta historia el universo Omega-verse será


cambiado ligeramente. Tanto alfas, betas y omegas
son personas neutras hasta tener los 16 años
cumplidos. Cuando estos llegan a la edad requerida a
través del olor se determina a qué género
corresponde.

Alfas: Cuando llegan a la edad requerida su aroma se


vuelve demasiado varonil con toques de leña recién
cortada. Su cuerpo cambia, se vuelven grandes,
fuertes y la voz les cambia, haciéndolos quedar al
mando. Hay hombres y mujeres (Aunque muy rara la
vez) Su complexión aumenta es alta y fuerte, son
extrovertidos, dominantes, demandantes y no en
todos los casos pero también agresivos cuando se
enfadan, estos usan la voz alfa, un
tono de voz muy autoritario al que betas como omegas
( a los omegas les afecta más) obedecen por instinto,
sin poder evitarlo.
Betas: Al llegar a la edad requerida su aroma cambia
a un océano ligero continúan siendo la mayor parte
neutros, siguen las órdenes del alfa, son
trabajadores, son pacíficos sin importarle cuando
esté enojado el alfa, ellos
saben controlarse y no alterarse. Su complexión es la
misma, suelen crecer un poco más y nada más.

Omega: Al llegar a la edad requerida su aroma


cambian a uno demasiado dulce y suave, mientras más
dulce sea el olor del omega más probabilidades de
procrear (m-preg) tiene, así también como la lactancia
masculina. Su complexión es pequeña más no son
débiles tienen el valor de opinar y decir lo que
sienten, normalmente tímidos, callados y obedientes.
Son la pareja del alfa. Pueden ser hombre o mujer Los
omegas chico mayormente sufre
machismo y discriminación, sobre todo los hombres
omega, suelen abusar de ellos y no ser tomados
enserio. Transmiten un aroma amargo cuando están en
situaciones de mucho estrés o miedo con esto le
hacen saber a su alfa que necesita de su ayuda. Los
alfas y omegas desprenden feromonas que muy bien
pueden percibir por demás. El omega siempre olerá si
hay un alfa cerca, y viceversa, pueden
oler emociones fuertes como pánico o ira, si alguien
está enfermo, o si tienen un lazo. Un beta, aunque no
despide olor de sus emociones ellos pueden percibir el
aroma de los otros.

Celos: Este llega cuando cumplen los 16 años de edad


y se establecen en el género que corresponden,
muchos omegas llegan a tenerlo desde mucho antes.
Los celos de los alfas y omegas tiene una duración de
2 o 3 días dependiendo si es su primer celo y después
de ahí los días pueden variar, llegan en un tiempo de 3
meses (omegas) y 6 meses (Alfas) aunque puede
cambiar por verse en momentos de estrés, tener un
ritmo o condición de vida muy malo. Esto puede
controlarse de forma médica tomando supresores.
Les ayudará a tener su celo en sus días, como también
disminuirá su aroma dejándolo en uno neutro, y las
probabilidades de quedar en estado son casi nulas. La
necesidad de tener relaciones sexuales, es lo
principal ya que son cuestiones biológicas. Alfa y
omega desprenden demasiadas feromonas para
atraerse. En todo caso de no tener pareja en algún
celo siempre
encontrarán ayuda (los omegas) en juguetes sexuales,
ya que no se pueden quedar sin hacer nada porque les
genera un dolor en las partes bajas que únicamente
puede ser disminuido teniendo algún tipo de acto
sexual. Los
omegas al estar en celo se vuelven el doble de
fértiles, la posibilidad de quedar en estado es del
100%. (En todo caso de no tomar ningún supresor)

Lazos: Para que un lazo comience el alfa tiene que


morder al omega en el cuello dejándole una marca
para siempre creando un vínculo que los unirá de por
vida, generan un lazo sentimental en el que pueden
sentir los sentimientos del otro. Al tener dicho lazo
(alfa y omega) no pueden estar mucho tiempo
separados, cuando esto suceda sentirán depresión y
cansancio. Es muy difícil para ambos estar lejos el uno
del otro cuando ya hay el lazo, muy difícil se rompe ya
que muchos alfas y omegas se vuelven
exclusivos el uno con el otro.
PRÓLOGO

"¡Todo se fue la mierda! ¡Todo!" Gritaba un


enloquecido Jung Mark entrando a su hogar junto con
Hanna. "¡No dejaré que el maldito de Richard se
quede con lo que he trabajado todos estos años! ¡NO
LO VOY A PERMITIR! ¡ESA JODIDA EMPRESA ES
NUESTRA"

Hanna temblaba por los gritos de su esposo, no iba a


mentir, tenía miedo, miedo de como su alfa entraba
en cólera, como su mente trabajaba a mil por hora.
"Pero, pero es nuestro hijo, Mark." Decía mientras
sentía sus ojos aguarse.

"¡Me vale un carajo Hanna! No voy a perder,


¿Entendido? Jung Mark jamás pierde" La furia lo
tenía completamente cegado "Quiero que repitas
cuales fueron las únicas tres indicaciones de mi
madre..."

"N-no creo que sea ne-necesa..."


"¡DILAS!" El hombre usó su voz alfa contra ella,
estaba aterrorizada... Su alfa sacaba humo por todas
partes, tenía el rostro completamente rojo.

"Para- para que uno, uno de mis hijos pu-pueda


quedarse con-con la empresa J-Golds ne-necesita
tener tres-tres cosas" Lágrimas descendían por
sus mejillas, era una crueldad no que su alfa estaba
haciéndole " Te-Tener un-un primogénito varón y...
y..."

"Yo terminaré por ti, querida" Gruñó con una voz muy
ronca " Para que uno de mis hijos pueda quedarse con
la empresa J-Golds necesita tener tres cosas..." -
Hanna era un mar de llanto, su nariz ya se encontraba
roja, con un pequeño pañuelo en una de sus manos,
tratando de retener las lágrimas.
"Ser primogénito, varón y un jodido alfa"

"Pero mi, mi Hoseok es-es un omega"

"Bien, muy bien Hanna" Aplaudió cínicamente


"Nuestro querido hijo es un omega, ¿Tienes idea que
haré al respecto? "
Está negó, todo lo que se sentía a través del lazo era
odio y venganza.
CAPÍTULO 1

Horas antes...
6:21 pm

Hoseok veía desde el enorme sillón de la sala como


sus padres bajaban por las escaleras vestidos muy
elegantes. Su madre con un hermoso vestido
blanco y el cabello recogido y su padre con un
esmoquin azul marino. Ambos muy sonrientes.

"Hoseok, amor" Su madre lo llamó con una sonrisa


"Recuerda cuidar a Fizzy,ahora está durmiendo pero
sabes que no le gusta estar sola mucho tiempo
cuando despierta"

"No te preocupes mamá, estaré al pendiente de ella"


Decía el castaño acercándose hasta ellos. "¿Van a
casa de la abuela?"

"Así es hijo, dará una cena para los ejecutivos de la


empresa" Mark le dio una palmada en el hombro
mientras Hoseok lo único que podía hacer era
asentir contento "Volveremos algo tarde, no nos
esperen despiertos"

Hanna y Jung Mark eran padres de un hermoso omega


Hoseok, un jovencito a días de cumplir dieciséis años,
era de estatura promedio, ni muy bajito pero tampoco
era alto, tenía cabellos lacios y castaños, de cuerpo
delgado sin mucho músculo, un par de océanos por
ojos, y bueno también era delicado.

Hace cinco meses y dos días que la familia de Hoseok


sabían que pertenecía al género de los omegas, lo
aceptaron bien y con calma, no era como que se
tendría que armar una revolución, eran sus padres y
ellos lo amaban tal y el instinto maternal de Hana lo
sabía desde muy chico que su pequeño Hoseok
sería omega, a ella no le molestaba en absoluto amaba
a su hijo sea el género que sea y Mark no se quedaba
atrás. Era muy sobre protector con Hoseok. Mark se
llenaba de orgullo al momento de sentir ese aroma que
su hermoso hijo desprendía, una sensación de un
pastel de chocolate o caramelo recién horneado.
Sabia que muchos alfas de cualquier tipo -vagos,
pubertos, ancianos- y demás andarían detrás de tu
hijo al sentir tan provocador aroma, no quería que su
hijo se emparejará pronto entonces decidió junto con
su omega Hanna darle los mejores supresores y
disminuir su olor dejándolo neutral nuevamente,
dejando en completo anonimato su género a todos.

Se despidieron de su hijo y emprendieron camino a


casa de la madre de Mark.

♦♥♦

Al ver a sus padres salir, apagó la televisión de la sala


y se encaminó al cuarto de su hermanita Felicité o
Fizzy como le decían de cariño. Fizzy era una hermosa
niña de 11 años. Tenía los más lindos cabellos lacios y
castaños claros que podían existir, tenía los ojos igual
a los de su madre, pardos y grandes. La niña era una
completa dulzura y por supuesto Hoseok la
amaba muchísimo.
Al llegar al cuarto de su pequeña hermanita tocó la
puerta tres veces, sin recibir ningún tipo de
respuesta, decidió abrir y está estaba dormida.
Envuelta en sus sábanas rosadas con pequeños
castillos y coronitas de princesas impresos. Se acercó
y le dio un pequeño beso en la frente y se dispuso a
salir nuevamente en total silencio.

Se encaminó a su habitación y se recostó en su amplia


cama, no tenía nada que hacer, en la televisión
estaban pasando pura basura, el último libro que
le quedaba lo había terminado está mañana,
definitivamente tendría que ir a la librería por más
mañana, eso de no tener nada que hacer en fin de
semana era demasiado aburrido. Estaba a días de
cumplir dieciséis años, y tan solo a unas dos semanas
como mucho de que su segundo celo llegará, estaba
agradecido con su padre por haberle comprado esos
supresores, con ellos no sentía tanto dolor, era
verdad su olor disminuyó mucho pero eso no era
ningún problema. Aún no estaba listo para
emparejarse con alguien y tampoco conocía a algún
alfa que le llamara la atención. Solo sus padres y su
hermanita sabían sobre el ser omega. Sus padres no
habían comentado nada al respecto por privacidad,
sabían que una vez al dar a conocer la noticia
empezarían a llegarle ofertas de sus amigos que
tenían hijos alfas para que sus hijos se
conozcan solo para formas alianzas laborales y en
definitiva Mark no quería eso.

Después de cuarenta minutos más o menos se quedó


dormido, pensando que era un chico muy afortunado,
era un omega querido, no muchos tenían esa
oportunidad pero él la tenía. Su familia lo amaba como
era.

♦♥♦

Hora actual.

"Pero mi, mi Hoseok es-es un omega"

"Bien, muy bien Hanna" Aplaudió cínicamente


"Nuestro querido hijo es un omega, ¿Tienes idea que
haré al respecto? " Está negó, todo lo que se
sentía a través del lazo era odio y venganza.
"Mark tu-tu no eres así, por favor " rogó, tenía tanto
miedo por su hijo Hoseok, sabia que su marido podía
hacer cualquier cosa.
"No voy a matarlo Hanna" está dio un pequeño brinco
al escuchar esas palabras "Hablare con Jonas y nos
iremos a Denver lo más rápido posible, Hoseok
necesita ver a un doctor"

Eso último colmo la paciencia de Hanna "¡Mi hijo no


necesita ningún maldito doctor!" Alzó la voz sin
titubeos "Mi hijo es un omega y un omega será
para toda su vida, conseguirá un alfa que lo amé y
prote..."

"¡CIERRA LA MALDITA BOCA" Sintió el escozor en


su mejilla izquierda, después de veinte años juntos,
por primera vez Mark le había pegado " ¡Escúchame
Hanna! Escúchame muy bien, haremos esto a mi puta
manera, ¿Entendido?" Asintió con mucho dolor en su
mejilla izquierda "Nos iremos a Denver y se hará lo
que se tenga que hacer"

Tenía que parar esto, tenía que hacerlo por el


bienestar de su hijo. Jonas era un reconocido doctor
de omegas en Denver, el era la persona que le
proporcionaba los mejores supresores para su Hoseok
, pero eso sin embargo se estaba saliendo de control.
No iba a permitir que su hijo, volará hasta Denver
para saber Dios lo qué harían con él, no lo iba a
permitir.

♦♥♦

Tres días después el ambiente en la casa Jung no era


muy agradable, Hanna tenía un moretón verduzco en
su mejilla izquierda producto del golpe ocasionado por
su amado alfa, tuvo que cubrirlo con maquillaje para
no tener interrogatorio por parte de sus hijos.

Estaba sufriendo, desde aquella noche él no había


llegado a dormir, únicamente había recibido una
llamada para decirle que en una semana estarían
tomando un vuelo a Denver, no aparecía hasta que ese
día llegará, su omega interior lloraba.
Aún no tenía el valor para platicar con Hoseok lo que
estaba tratando su adorado padre y lo que planeaba
hacer con él. Mientras ella ya tenía todo preparado,
tenía que poner manos a la obra, sin perder ningún
detalle, sus sentimientos y pensamientos deberían de
estar al margen si no Mark sabría lo que estaba a
punto de hacer…
Se adentró en la habitación de su hijo, eran las 2:24
de la madrugada, Hoseok dormía plácidamente, más la
tristeza se apoderó nuevamente de Hanna al ver a
su hijo tan tranquilo dormir, se acercó, le besó la
frente susurrándole un "Todo estará bien cariño, lo
prometo" Se apresuró a tomar un bolso mediano del
ropero de su hijo, y sin importarle hacer ruido
empezó a empacar ropa de Hoseok, abría cajones,
gavetas y demás logrando despertar al castaño.

"¿Ma- Mamá?" Aclaró su garganta "¿Que sucede?"

A escuchar a su hijo corrió a su lado y sentó en la


orilla de la cama, este se sentó con algo de torpeza y
espero a que madre le dijera que estaba
ocurriendo.

"Hoseok, amor..." susurraba entre lágrimas "Necesito


que te vayas Hoseok"

Tragó saliva sin entender del todo a su mamá, ¿A


donde tenía que irse? ¿Por qué y con quién?
"No te entiendo mamá" Le contesto tranquilo. No
tendría porque estar alterado ¿No?

"Cosas muy feas pasaran si continúas en esta casa


hijo, solo... " Le costaba mucho trabajo hablar, el
sentimiento de pérdida era impresionante " Solo
confía en mi cielo, ¿De a-acuerdo?" Este asintió aún
sin entender" En-En el bolso que te he preparado
tienes ropa, zapatos y-y todo lo necesario que
vayas a-a utilizar amor, también puse mis ahorros que
conservo desde antes de conocer a tu padre, jamás
los ocupe y ahora son tuyos, tienes que irte
Hoseok, lo más pronto posible..."

"¿Tú vendrás conmigo?" Pregunto inocentemente.


Confiaba plenamente en su mamá si está decía vamos,
era porque era lo correcto, su mamá jamás
buscaría su mal.
"No, no cielo. Tengo que quedarme con Fizzy, Violetta
irá contigo" Violetta era su ama de llaves, una mujer
Beta de aproximadamente 45 años, había
crecido junto con Hanna, culminaron la escuela juntas
pero por asares del destino y género, Violetta no
logró obtener una buena vida, Hanna para no
dejar a su amiga atrás pidió que viniera con ella como
su ama de llaves.

"¿Papá, entonces?"

Joder, era difícil de explicar, no era fácil decir que


era de él que estaba huyendo. "No, mi amor. Violetta
estará contigo. He metido un celular de repuesto en
el bolso, soy la única que tiene el número, no
contestes otra llamada que no sea la mía, tu móvil se
quedará conmigo" Dijo tomándolo de la mesita de
noche y metiéndolo en una de las bolsas de su
pantalón de dormir. "Nadie Hoseok, escúchame...
Nadie debe de saber sobre tu paradero. Únicamente
Violetta, yo y tú"

Unos golpecitos en la puerta los hicieron salir de su


burbuja ocasionando que ambos dieran un pequeño
brinco del susto.

"Hanna ya es hora" Dijo Violetta desde el umbral con


un pequeño bolso entre sus manos.
Con rapidez ayudó a Hoseok a pararse de la cama,
logrando que el frío piso acalambrara directamente
sus plantas de sus pies, se cambio rápidamente
sus pijamas por ropa cómoda, se puso sus vans de la
suerte y se encaminó a la puerta con el bolso que su
madre había hecho.

Caminaron los tres en dirección a la puerta principal y


Hanna le dio un fuerte abrazo. "No tengas miedo
corazón, recuerda que todo tiene una explicación y
tarde o temprano se te dará, puedes platicar con
Violetta " Está asintió cuando Hoseok la miró, el
castaño tenía mucho aprecio por la ama de llaves, la
conocía de toda su vida y también confiaba mucho en
ella "Ella podrá resolverte algunas dudas pero todo
será cuando ya estén muy lejos de aquí amor,
yo te llamaré, lo prometo."
Sin más, se despidieron entre lágrimas y besos.
Hoseok lloraba porque no sabía lo que sucedía pero
confiaba en su madre y Violetta y Hanna lloraba
porque sabía que era lo mejor que pudo hacer por su
hijo, aunque lo que viniera fuera lo peor, sabría que
Hoseok estará mil veces mejor estando lejos
que cerca de su padre.
Se quedó parada en la puerta hasta ver desaparecer
el cuerpo de su hijo y amiga. Subió corriendo las
escaleras nuevamente al cuarto de Hoseok, abrió una
ventana lateral al cuarto, amarró como pudo una soga
a un mueble y la tiró por la ventana. Haría todo lo
necesario para aparentar que Hoseok había
escapado, tiró algunas cosas de su hijo por todo el
cuarto, papeles del colegio, las sábanas de la cama,
revolvió cajones y zapatos.

Espero alrededor de dos horas, esperando que


Hoseok y Violetta ya hayan tomado el tren que los
llevaría a Londres. Tomó su móvil y marcó el número
que desde hace veinte años seguía siendo el mismo,
tragó con dificultad cuando al tercer tono fue
contestado.

"¿Hola?" La voz somnolienta de su alfa se hizo


presente.

Entre lágrimas e hipidos logró articular " Ma-Mark,


Hoseok, Hoseok se ha ido..."
CAPÍTULO 2

Al bajar del tren lo primero que sintió fue como sus


pulmones se llenaban del aire frío de Londres. No
había podido dormir en las casi dos horas de
viaje, lo único que podía hacer su mente era pensar y
pensar. ¿Qué estará pasando? ¿Porque su mamá lo
sacó de casa como a un ladrón? ¿Había algo mal con
él? Esa y muchísimas más preguntas rondaban su
cabeza.

"Hoseok, cielo" Violetta le tendió la mano "Iremos a


casa de mi madre, ¿de acuerdo?" Este tomó su mano y
la siguió sin más.

"¿Me dirás lo que sucede?" La mujer lo vio con cierta


lástima en su mirada, no quería decirle la verdadera
razón de su huída.

"Contestaré a todas tus preguntas Hoseok, lo


prometo" continuaron con su camino, rumbo a la casa
de la mamá de Violetta, esa un buen lugar para
esconderse ya que hasta la misma Hanna ignoraba la
ubicación de la pequeña casita, solo sería Hoseok y
ella. La casa estaba en los suburbios, por fuera se
veía como si llevara abandonada ya bastante tiempo.

"¿Tú madre sabe que venimos?" Pregunto sin dejar de


mirar la maleza.

"Mi madre falleció hace cuatro años, Hoseok . Está


casa fue lo único que me quedó de ella" El castaño
sintió pena por la mujer, él pensó que llegaría y lo
recibiría una señora de muy avanzada edad.

"Lo siento" bajó su mirada a sus pies.

"No es tu culpa hijo, yo no te dije antes"

Sin más se encaminaron por el camino de ladrillo


hasta llegar a la puerta, Violetta sacó la llave de su
bolso y abrió la puerta. La casita era muy
pintoresca por dentro, recuadros familiares y de
paisajes adornaban cada pared del lugar.

La casa era sala y comedor juntos, una pequeña cocina


y dos cuartos. Era todo lo contrario a la casa de
Hoseok, cuartos grandes, pasillos amplios y
jardines llenos de pasto verde y flores. Ya no se
encontraba en Doncaster,este sería su nuevo hogar.

"Este será tu cuarto Hoseok, era el mío de cuando


pequeña" Sonrió la mujer al ver la pieza, todo seguía
tal cual lo había dejado hace unos meses que
había venido a verla "Yo dormiré en la habitación al
final del pasillo, el cuarto de mi madre"

"Gracias por esto Violetta, por ayudar a mi madre en


lo que sea que esté pasando"

"No hay de qué cielo, todo lo que tu mamá planeó fue


por tu bien, me platicó todo y decidí ayudarla porque
la aprecio. A los dos. " se sonrieron con ternura "
Bien, ponte cómodo y cuando termines ve a la cocina
para contestar todas esas preguntas que quieres"

♦♥♦

Los nervios invadían a Violetta, Hanna le había dicho


que le mintiera. Que no diga la verdad, Hoseok amaba
a su padre y por más malo que fuese Hanna no
quería que eso cambie. "No tengo el valor Violetta"
Hanna sostenía una bolsa de hielo para poder bajar la
hinchazón de su mejilla izquierda, tenía diez minutos
que Mark se había ido furioso "No puedo decirle que
su padre quiere hacerle una barbaridad, sea cual sea
la cosa que quiera hacerle no es buena"

"Tenemos que hacer algo Hanna" Se acercó y la


abrazo "No será bueno que se quede aquí..."

Está asintió, estaba de acuerdo con Violetta, no


estaba nada bien. "Llévatelo, ahora mismo le hablo a
Mark diciéndole que robabas o que renunciaste, así
puedes ir con él y que no dude de ti"

"Te ayudaré, lo prometo"

Habían logrado salir de su casa, nadie los había visto,


era cuestión de esperar a recibir la llamada de Hanna
y ver cuál sería el próximo paso o saber
que había sucedido, solo rogaba a Dios que por favor
Mark se haya creído todo.
"Emm, ¿Vi?" Se acercó a paso lento a la mesa,
sentándose a lado de Violetta "¿Podemos hablar
ahora?"

"Claro mi niño" Caminó rápidamente a la meseta y


sirvió dos tazas humeantes de té, camino nuevamente
hacia Hoseok , le puso la taza frente de
él y se sentó mientras veía su pequeña taza de
porcelana roja. Se quedaron en silencio unos
segundos, la mujer nerviosa por lo que venía mientras
que el castaño admiraba toda la decoración de su
difunta madre de su ex ama de llaves.

"Bien, cuéntame lo que sabes"

"Seré breve Hoseok, porque en definitiva no es algo


bueno, tu padre está pasando por un momento difícil"
Hoseok palideció, ¿Qué andaba mal con su
padre? "El día de la cena en casa de tu abuela, se
hablaron sobre temas que
a tu padre le afectaron, tu abuela... tu abuela pide a
un primogénito alfa para llevar el mando de la
empresa y ser los propietarios de ella" Su rostro
literalmente cayó, su padre en muchas ocasiones le
habló sobre lo orgulloso que él estaría el día que la
empresa se convirtiera de ellos y empezarán a
trabajar juntos. Pero no, no iba a poder ser, él no era
un alfa.

"Tu madre me dijo que tomas supresores muy fuertes


por lo mismo nadie puede percibir tu aroma Hoseok ,
eres un omega"

"Lo-Lo soy" trago con dificultad " ¿Entonces papá ya


no me quería en casa por ser un omega? ¿Por eso
mamá se la pasó llorando tres días seguidos?

Violeta evadió esas preguntas " Lo que hizo tu madre


fue a ayudarte a salir de ahí antes de que tu padre
pudiera hacerle algo a tu omega"

"No quiero que mi padre no me quiera Violetta, haré


lo que sea" Hablo desesperado, él quería la aprobación
de su padre se la pasó la mayor parte
de su niñez y adolescencia haciendo de todo para ser
aceptado por su padre, hacerlo sentir orgulloso, había
hecho tanto como para que ahora todo se fuera
por la borda.
"No, no, no, cariño. Lo que tu padre quiere hacer
contigo no es nada bueno, te quería llevar a un
hospital en América, querían hacerte daño, quería
tratar de cambiarte" la mujer le agarró ambas manos
y las apretó ligeramente " Te ayude a huir para que
nada te pase, si llegan a hacerle algo a tu omega
podrías incluso hasta morir Hoseok "

Lágrimas brotaron de sus ojos, el océano se


desbordaba por la situación. Él era feliz por ser un
omega, aunque haya estado en anonimato y sin poder
salir a conocer lo que realmente era, eso era, un dulce
y delicado omega.

"Viviremos aquí el tiempo necesario hasta que cumplas


tu mayoría de edad y otro alfa tome posesión de la
empresa, así tu padre ya no podrá hacerte nada"

"Pero faltan dos años para eso" Susurró limpiándose


las mejillas con la manga de su suéter.

"Sea cual sea el tiempo que deba de pasar Hoseok ,


aquí estaremos. No regresaremos hasta que todo
haya terminado, mientras puedes hacer tu vida aquí,
conseguiremos otro colegio, empezaremos hacer
nuevos amigos, iremos a una peluquería para hacer un
cambio si así lo deseas, renovaremos todo Hoseok ,
dejaras de tomar esos supresores y darás a conocer
el dulce aroma que de seguro tienes" Sonrió al
escuchar eso "Tu madre dice que es el mejor aroma
de mundo"

Toda su cara de tiñó de color carmín "Siempre me


dijo que era su favorito, incluso mejor que el suyo"

"No se diga más, ya no más supresores" ambos


sonrieron, por algo tengo que empezar, encontrarse
así mismo.

Violetta estaba apunto de pararse por otra taza de té


cuando una mano apretó levemente su brazo,
haciéndola voltear "¿Mamá estará bien, verdad?"
Lo dudó, sabía que si se sabia la verdad Hanna viviría
un infierno "Por supuesto cariño, tu madre estará muy
bien"

♦♥♦
El haber dejado de tomar los supresores no había
sido lo mejor para Hoseok , su aroma estaba
empezando a darse a conocer levemente, estaba
empezando a ser por fin él, pero después de seis días
sin tomar ninguna píldora, su cuerpo se la pedía a
gritos, empezó con dolores de cabeza y abdominales
desde el segundo y tercer día. Al cuarto día, se la
pasaba durmiendo como si un oso en mero invierno se
tratase, el quinto día había dado por comer como si no
hubiera un mañana. El sexto día, le rogó a Violetta ser
llevado al doctor, todo su cuerpo lo sentía
pesado y caliente. Y ahí estaban, tomando al primer
taxi disponible para llevarlos al hospital Gender
Urgencies.

Al entrar el lugar, este estaba intestado, era la


primera vez que veía a tanta gente junta, caminando
apresurados de un lado a otro con sillas de ruedas,
mujeres y hombres con batas hospitalarias, siempre
fue atendido en casa - por precaución- era la primera
vez en mucho tiempo que pisaba un hospital.
La mezcla de aromas que había en el aire era
impresionante. Al llegar a la recepción se toparon con
una chica no más de veintisiete años, estatura
promedio, cabellos rubios y ojos aceitunas. Su aroma
era a sol radiante, una margarita en pleno verano, una
chica beta.

Centró su vista en su pequeño gafette "Gemma".


"Buenos días señorita, tengo una cita con el doctor
Kim" Dijo su ex ama de llaves.

"¿Cuál es su nombre?" Preguntó con una sonrisa en su


rostro, vaya que era hermosa.

"En realidad la cita es para mi hijo" Mintió "Jeon


Hoseok "

La chica dijo su mirada en el castaño y le regaló otra


sonrisa "De acuerdo, ahora llamaré la enfermera en
turno, él los llevará hasta el consultorio"

"Muchas gracias" Dijeron en unísono.

Tomaron asiento en las sillas acolchonadas que


estaban justo enfrente de la recepción, no más de
cinco minutos y volvieron a llamarlo.
"¿Jeon Hoseok?"

Una chica castaña lo llamó, un tanto delgada para su


gusto, su aroma desprendía a galletas con chispas de
colores definitivamente una omega.

Asintieron sin decir una palabra, se levantaron de los


mullidos asientos y siguieron a la chica. Al llegar al
consultorio, está entre sin tocar, los pasó a
una mini sala, donde rápidamente tomaron sus datos
-nombre, edad, fecha de nacimiento y demás- al
terminar de llenar la ficha, la chica cruzó la
cortina que dividía la sala. "Pueden pasar" Dijo
sonriendoles a los segundos de haberse ido.

Casi se cae de culo, al ver el monumento de hombre


frente a sus ojos. Un doctor de alrededor 1.80
metros los esperaba con una sonrisa cuadrada,
cabellos rizados y castaños caían topando con sus
hombros, tenía puesta una pulcra camisa negra sin
corbata y su bata blanca de médico. Tenía dos par de
estanques por ojos, desprendía un aroma a leña recién
cortada combinada con agua fresca, jamás había
sentido y visto a un chico así en su puta vida. Un
excitante y precioso Alfa. Los estanques no habían
alejado la vista de ese par de océanos, el castaño
empezó con sensaciones de pequeños tirones en su
parte baja mientras que el doctor inconscientemente
mordía su labio sin bajar la mirada.
¿Qué mierda estaba pasando?

Un carraspeo de garganta los hizo salir de su pequeña


y un poco incómoda burbuja

"Siéntense por favor" habló por fin el hombre.


Hoseok ya estaba cavando su tumba, tenía la voz tan
grave que su pene se estaba despertando de ese
sueño profundo que se había emprendido hace tres
meses, no había sentido algo así desde su último celo.

"Buenas tardes, mi nombre es Kim Taehyung, dígame


¿Qué puedo hacer por ustedes?

Instintivamente el castaño bajó la mirada haciendo


que el rizado frunciera el ceño.
"Buenas tardes doctor" Habló Violetta "Venimos para
que pueda ayudarme con mi hijo Hoseok " Cruzaron
mirada nuevamente y el nombrado ya estaba
empezando a ver estrellitas, la amplia habitación se
estaba convirtiendo en un horno de piedra. "Dejó de
tomar estos supresores hace unos días y desde
eso ha tenido muchos cambios molestos" Violetta le
dio la caja con las pequeñas pastillas.

"¿Porqué este joven de... " Bajo la mirada al


formulario con los datos de Hoseok " De dieciséis
años, estuvo tomando unos supresores tan fuertes?

"Mi esposo es un poco anticuado con respecto al


emparejamiento a corta edad así que..." Violetta fue
interrumpida por el glorioso doctor.

"Acércate Hoseok " gruñó.

Su omega instintivamente obedeció, parándose en


segundos a un costado de Taehyung. Y fue en el
momento que todo poco a poco se estaba yendo al
carajo, Taehyung pudo percibir el pequeño aroma de
pastel de chocolate y caramelo que el pequeño omega
desprendía, su pene reaccionaba cada vez que
respiraba y ese delicioso aroma llegaba a sus
pulmones.

Decidió tocarlo, y todo se fue a la mierda. Ardía,


Hoseok estaba ardiendo.

"Vuelvan cuando todo haya acabado" gruñó, miro al


castaño y este lo veía al rizado con ojos confundidos
pero con sus mejillas totalmente enrojecidas "Está
entrando en celo”
CAPÍTULO 3

Jamás pensó que pasar un celo sin esos malditos


supresores sería el infierno.

Al día siguiente, el celo estaba a flor de piel, Violetta


estaba desesperada, no sabia que hacer con Hoseok,
el chico estaba hecho un completo desastre, ni sus
juguetes sexuales podían bajarle una rayita a su
calentura.

Como si un bombillo se hubiera prendido arriba de su


cabeza, corrió a su bolso y sacó una tarjeta,
recordando la pequeña y ligeramente incómoda
charla al salir del consultorio.

"Vuelvan cuando todo haya acabado" gruñó, miro al


castaño y este lo veía al rizado con ojos confundidos
pero con sus mejillas totalmente enrojecidas.

"Está entrando en celo"

"¿En-En celo? Pero, pero hasta una semana para


que..."
Fue interrumpido. En los cortos diez minutos que
hicieron con el doctor Kim Taehyung, este ya
tenía los ojos dilatados, listo para tomar ahí mismo a
Hoseok sin importar quién estuviera enfrente o lo que
este estuviera diciéndole.

"Tiene que irse de aquí, por lo que percibo en su


aroma, el celo vendrá muy fuerte por falta de
contacto alfa " trago fuerte en cuestión de segundos
se sentía sediento. "Mel, acompáñalos y dales mi
tarjeta por favor, espera a fuera por favor, necesito
un minuto"

La enfermera entendió y asintió sin rechistar, muy


amablemente y de forma rápida los sacó del
consultorio, al llegar al pasillo hablo con ellos lo que
"Seré sincera con ustedes" Dijo la chica por nombre
escrito en el gafette: Melania "Estos supresores por
su alto nivel de efectividad al ser suspendidos sin
ningún chequeo médico de por medio daña en
estándares mayores el sistema hormonal del omega"
Sacó de su bolsillo una pequeña tarjeta " El chico no
se las verá muy bien cuando el celo llegue a surgir por
completo, el necesita a un alfa y saciar esas
necesidades que nunca pudo experimentar
lamentablemente por los supresores" Soltó clara y
directa, les tendió la tarjeta y la primera en tomarla
fue Violetta. “Se que es poco profesional pero el
doctor Taehyung es el único que podría ayudar al
chico si se llega a poner en un estado crítico"

"¿A que se refiere con ayudar?" Pregunto Violetta


frunciendo el ceño, ¿no es la clase de ayuda que está
pensando o si?

"El chico prácticamente experimentará lo que sería su


primer celo de nuevo" mordió su labio nerviosa "y sin
ofender señora, pero usted siendo una beta no
entendería realmente lo que el chico necesitará al
momento"

Hoseok carraspeo su garganta, haciendo que ambas


mujeres voltearan a verlo, tenía sus manos juntas, sus
dedos parecían quedar hecho nudos de tanto
torcerlos " ¿Él, Él hace esto, esto muy se-seguido?”
"El doctor Kim es la primera vez que ofrece su ayuda
en estos casos" la chica le da una sonrisa genuina "Por
algún motivo quiere ayudarte, si es que no tienes un
alfa..." El castaño negó al notar que la chica trataba
de ver su cuello, lo estiro enseñándolo, dando a
conocer la piel pálida y suave que poseía.

"No tengo alfa y tampoco conozco a uno que pueda


pues, ya sabe a... a ayudarme"

"Bien, pues en todo caso que lo necesiten, no duden en


llamar" Y sin más, la enfermera entró nuevamente al
consultorio.

Salió de su burbuja al escuchar un grito de dolor por


parte de Hoseok, sacó su móvil y empezó a teclear los
números, no podía seguir esperando, el chico estaba
sufriendo, ardía en calentura, temblaba como si
estuvieran en pleno ártico, gritaba por el fuerte
dolor.

"Taehyung..." Contestó una voz demasiado profunda.


"Emm, doctor Kim... Habla Jeon Violetta ... Ayer su, su
enfermera nos dio su-su..."

"¿Qué tan mal está?" La interrumpió, como que era


algo común interrumpir, no le enojaba pero…

"Ya no puede caminar y tiene mucha fiebre"

"Tengo su dirección, estaré por ahí en diez minutos"

"Gracias doctor" No hubo respuesta y colgó nerviosa,


necesitaba salir de aquí cuando él llegara, no quería
estar presente para lo que sea que vaya a suceder a la
hora de ayudar.

♦♥♦

"¿Doctor?" Melania lo llamó algo dudosa "¿Se


encuentra bien?"

Estaba de espaldas a la chica sin poder verla, seguro


que esta se encontraba con ceño fruncido, pero tenía
que decirle que le diera un minuto... Tenía que atender
esa leve molestia bajo sus pantalones.
Jamás había sentido un aroma igual desde que entró
al hospital a ejercer su vocación, tampoco era que ya
llevaba mucho tiempo ahí apenas tenía veintitrés años,
pero en estos meses jamás sintió algo parecido.

Tenía una lista de pacientes algo larga y todas omegas


y uno que otro chico, trataba con ellos todos los días,
pero nunca había experimentado esa sensación que
provocó en su cuerpo ese par de ojos zafiros.

Creía en esas cosas del lazo imaginario y demás, pero


coño, era un chiquillo con dieciséis años a la vuelta de
la esquina, según el expediente cumpliría en un par de
días. Era muy joven y bueno el tampoco ¿Y si él, es
su...?

No, no... muy precipitado.

"¿Taehyung?" La enfermera trato con su nombre de


pila, giró de manera rápida. "¿Se encuentra bien?"

Camino hasta su escritorio y tomó asiento "Todo en


orden, Mel" fingió "¿Le diste la tarjeta?"
"Sí doctor, y si disculpa mi intromisión seguro recibe
esa llamada mañana o incluso hoy mismo"

"No quiero que piensen o que pienses mal de... "

"No, no tiene porque darme ningún tipo de


explicación, lo entiendo" Le sonrió amablemente
"Seguiré con los archivos y no lo piense más, recibirá
esa llamada”

Al terminar la llamada con la mamá de Hoseok, se


encontraba en su departamento. Era domingo, y por lo
tanto el consultorio no laboraba ese día a menos que
en realidad hubiera una emergencia. La dirección que
había tomado ayer de los registros -por cualquier
cosa- le informaba que Hoseok vivía como a cinco u
ocho minutos en auto, únicamente tenía que cambiarse
los pantalones, ponerse sus botas, tomar su
abrigo y listo. Para nada que iría vestido de doctor.
Dos minutos pasaron cuando estaba acomodándose en
el mullido sillón de su camioneta, sacó el móvil y revisó
la dirección, checo en el sillón de.copiloto que llevase
todo, sus llaves, cartera, y su maletín con algunos
medicamentos si este empeoraba.
Arrancó sin más y emprendió camino a ver qué podía
hacer por ese par de ojos azules.

♦♥♦

Un par de toques en la puerta la hicieron casi tirar su


taza de té, tembló por un momento. -Nadie- sabía de
su paradero y bueno, si enloquecía un poco podría
imaginar que era el padre de Hoseok o algo peor pero
no. Era Kim Taehyung.

Abrió la puerta lo más tranquila posible "Gracias por


venir lo más rápido posible doctor" este asintió
educadamente.

Ya tenía los ojos levemente dilatados, el aroma del


omega se podía sentir desde antes que le abrieran la
puerta.

"Cierre todas las ventanas, el aroma de Hoseok se


siente desde antes de entrar a la casa" Está sin
rechistar, fue y cerró un par que tenía abierta en su
habitación y otro en el baño.
El rizado sentía su cuerpo temblar cada vez que
respiraba, conforme más entraba a la casa su pecho y
su pene se hinchaba cada vez más.

"¿En dónde está?" Violetta lo guió por un pequeño


pasillo, ambos quedaron estáticos al escuchar
pequeños jadeos desde el otro lado, Taehyung sentía
toda la tensión ir acumulándose a pasos agigantados.

"Tenga toda la confianza de moverse por aquí doctor,


yo prefiero dejarles privacidad"

Asintió y sin más abrió la puerta.


No sabía que era más excitante, que el pequeño chico
estuviera hecho un verdadero lío sudoroso en la
pequeña cama o que tenía un consolador hasta
el fondo de su frondoso culo.

"Joder" Se acerco sin más calma.

Y como si de magia se tratase, Hoseok lo sintió. Abrió


los ojos y ahí estaba el glorioso doctor del día
anterior. Podía sentir ese delicioso aroma llenarlo y
joderlo al mismo tiempo.

"A-A venido a, a ayudarme." Soltó en un sollozo, ya no


buscaba que más Abrió rápidamente su maletín, sacó
una pequeña píldora color naranja, visualizo el vaso de
agua en la mesita de noche y le tendió ambas cosas a
Hoseok.

"Si quieres que te ayude, tienes que tomarla"

Como pudo, obedeció. No le importaba lo que fuese,


estaba confiando a ciegas en este hombre, pero no le
importaba, lo necesitaba.

Se despojó de sus prendas, quedando únicamente en


bóxers, sin dejar de ser observado por Hoseok, esté
bajo la mirada y observó lujurioso la erección difícil
de ocultar, se acostó a lado del omega y este no pasó
oportunidad y le brincó encima.

"Haz-hazme tuyo, ahora" tenía la mirada desorbitada,


los océanos claros y hermosos, se habían convertido
en las profundidades. Su piel ardía, ambos se
encontraron y es como si sus cuerpos no escuchaban
a sus cerebros y actuaban por instinto. Taehyung
pasó sus manos por la cintura del castaño y lo sentó
en su regazo. Besos desesperados salieron a flote, un
Hoseok gimiendo en todo momento y un Taehyung
gruñón tras cada gemido escuchado.

"Si en algún momento necesitas que pare, por favor


dímelo."

Asintió rápido, el tener abajo suyo a ese magnífico


hombre lo estaba terminando de joder, "por-por
favor"

Lo tomo de la cintura y se bajó de la cama con Hoseok


en brazos, lo acostó y se arrodilló en frente de él,
abrió sus piernas dejando ver el consolador metido en
su totalidad, lo sacó con lentitud escuchando al
castaño jadear y apretar con fuerza las sabanas.

"Tranquilo cariño, te ayudaré a sentirte bien"


El alfa se metió entre sus piernas; estaba
enloqueciendo, quería olvidarse de tanto trato amable
y joderlo ya, pero sé controlo y continuó, notaba como
Hoseok reaccionaba a todo lo que le hacía, Taehyung
vagaba por sus muslos dejando pequeñas caricias,
este vibraba de arriba abajo como esas enormes
manos cada vez que lo tocaban, bajo su cabeza hasta
quedar apoyado en su vientre y empezó a depositar
pequeños besos sobre la piel ardiente, Hoseok
tras la sensación se tapó los ojos con una mano
temblorosa; quería mirarlo, quería ver qué era lo que
le haría el doctor pero ya no tenía fuerzas para
levantar la cabeza e intentar mirarlo. Este seguida
trazando caricia tras caricia, beso tras beso en sus
muslos dejándolo como un peso muerto, ya no
sentía las piernas. "Te-te necesito" Soltó jadeante
"Necesito tus dedos ahí"

Con sus besos bajando hasta sus muslos estaba viendo


el cielo y las estrellas al mismo tiempo, una de sus
manos de Taehyung se encaminaron hasta el apretado
agujero del chico, goteaba, el lubricante estaba
saliendo en gran cantidad. Tomó la primera almohada
que vio y la colocó del baño del chico, se acercó
levemente y haciendo que su respiración sople en su
entrada, logrando que el castaño soltará un jadeo.
"Va-vamos, por, por favor"

Y entonces fue que ya no resistió más, tomó las


mejillas del chico y estas fueron separadas y lo
probó. Gruño en el momento que su boca tocó el
agujero rosado. MIERDA. Sabía bien. Era tal y como
su aroma lo transmitía, pastel de chocolate y
caramelo.

"Oh, Oh Dios" Hoseok tenía los nudillos blancos de


tanta fuerza que le estaba poniendo a agarrar las
sábanas. "Sigue, sigue... no, no pares"

Inevitable no tener cierta vergüenza, el doctor que


conoció -ayer- estaba comiéndole el culo sin deberla
ni temerla.

"Sabes tan bien, Hoseok" gruñó "¿Te lo habían dicho,


pequeño?

Apenas podía articular algo, tenía los ojos en blanco


"No-no es decir.. es mi, es mi primera... Ay Dios" la
lengua de Taehyung era experta, sentía como si
agujero absorbía todo lo que este le brindaba.
"¿Soy el primero?"

"Si, si"

Sin avisar dejo el pequeño agujero y subió hasta su


cara "Me alegro escuchar eso"

Lo tomo en brazos y lo subió nuevamente a su regazo,


el castaño pasó ambas piernas por la cintura del
rizado y empezó de nuevo con una ardiente
sesión de besos, Hoseok se restregaba sobre el
miembro de Taehyung, empapando -gracias a sus
fluidos- toda la prenda de algodón mientras este le
estrujaba los cachetes, un pequeño golpecito en su
nalga izquierda hicieron que el castaño jadeara.

"De-de nuevo por-por favor, hazlo de nuevo" un


segundo golpe llegó logrando dejarle la nalga roja.

"Carajo, te encanta, te encanta que le dé a este


hermoso culo que tienes"
"Si, si, si... Quiero sentirte ya" gimoteó en su oído
haciéndolo apretar más fuerte sus nalgas, en un
rápido movimiento los roles cambiaron y el castaño
ya estaba abajo de él, bajo su bóxers y sin dejar a la
imaginación salió el dotado miembro de Taehyung.

"Estás chorreando, no necesitamos lubricación pero,


¿Seguro que quieres hacer esto?"

"Lo-Lo estoy" Susurró mientras pasaba sus manos por


su pecho, apretaba levemente sus pezones.

"Bien, iré lento" su compañero asintió y casi se


desmaya al sentir como el enorme pene iba entrando
poco a poco en él y su boca se dirigía al pezón
que estuvo jugando segundos atrás.

"Doc-Doctor" Gimió fuerte.

"Taehyung" Gruñó "Llámame Taehyung" Era el cielo


sentir como el agujero de Hoseok lo absorbía, ya
estaba completamente adentro pero estaba deseoso
por más.
"Ta-Taehyung" siseó "Muévete... muévete"

Pasó sus brazos, uno a cada lado del castaño y empezó


con una embestida lenta, su pene estaba siendo
estrangulado, había tenido experiencias sexuales en
el pasado pero nunca, una como esta.

"Estás tan apretado, joder" mordió su oreja, Hoseok


arañaba suavemente su espalda, pequeños -más, más,
más- se filtraban entre ellos. "Serás mío Hoseok, lo
serás"

Este asintió sin darle tanta importancia. Se sentía tan


lleno que creía morir de tan deliciosa sensación,
Taehyung era grande, era tan grande que con
moverse levemente ya está gimiendo como nunca lo
había hecho.

"Más rápido Taehyung, por favor"

Lo tomó de las caderas mientras el ritmo iba


acelerando, las arremetidas de volvieron un vaivén
rápido, brusco. Sus ojos no los podía dejar abiertos,
sentía como su pene se restregaba entre ellos e iba a
llegar, iba a llegar muy pronto.

"Estoy a-apunto, yo... "

"Déjate llevar, necesitas esto cariño"

Y sin decir algo por el momento, su estómago y parte


de los pechos de ambos fueron manchados por la
esencia de Hoseok. "Oh por Dios, Dios Taehyung" su
respiración estaba muy agitada y su visión algo
borrosa.

"Muy bien cariño, muy bien" Por el comportamiento


que Hoseok mostraba sabía que él nunca había tenido
ni este tipo de experiencias, ni la experiencia
correrse porque de verdad lo sentía, siempre fue
porque tenía que hacerlo.

Las arremetidas siguieron hasta que Taehyung ya no


podía más, un lazo se había creado, ambos cuerpos lo
estaba experimentando, esto era más allá de lo
médico.
"Jodeerr" se corrió, y Hoseok pego un grito cuando
sintió el nudo crecer, el castaño ya había enloquecido,
sumisamente movió su cuello, mostrándolo y dejándolo
en bandeja de plata a Taehyung, este se acercó y
únicamente depósito un beso.

Sabía que en chico estaba en pleno acto de


excitación, cuando esto bajará estaría muriéndose de
la pena y arrepintiéndose de lo que había sucedido.

"¿Cuánto ti-tiempo estaremos así?" Pregunto con las


mejillas carmín y tratando de no conectar mirada con
Taehyung, era mejor cambiar el tema.

"Oh vamos, no te hagas al apenado ahora" Le sonrió


con ternura, mientras le quitaba un mechón de cabello
de su frente sudada "Un par de minutos
más pequeño."

"¿Qué sucederá ahora?" Habló sin pensar, miro al


rizado algo nervioso, había disfrutado todo esto,
¿Que pasaría?. "¿Te quedarás? ¿Serás mi alfa?"
Estaba claro que el chico apenas era un chiquillo,
había muchas cosas por explicar aún, no rompería
ningún tipo de ilusión, él sentía la conexión que
entre ellos había, a lo mejor era demasiado
precipitado pero que tal si ya estaba enfrente de su
omega.

"Estaré cerca pequeño, lo prometo”


CAPÍTULO 4

"¡Es como si se lo hubiera tragado la tierra!" Bramó


Mark tirando todo lo que había en su escritorio,
Hanna estaba sentada en las sillas de enfrente de él,
echa un mar de lágrimas; estaba asustada por ver
papeles, lapiceros y portaretratos salir volando. "¡Ya
buscamos en todo el jodido Doncaster!"

Últimamente el estar con su alfa lo único que


transmitía era miedo.

"Mark" Chilló al verlo, corriendo a sus brazos, este


nada más se limitó a mirarla sin ser muy buen
receptor del abrazo que su esposa le estaba dando.

El hombre corrió escaleras arriba, abrió la puerta del


cuarto de Hoseok y vio observó todo... Su hijo
realmente se había ido. ¿Pero, por qué? Hoseok no
tenía idea aún de nada.

"Dejó su-su móvil" Dijo a sus espaldas "He


re-revisado la habitación y solo, solo se a llevado
ropa"
"¡MIERDA! ¿QUE HAREMOS AHORA HANNA?"

Y con eso ella se tiró al piso llorando amargamente


con un alfa enfrente destilando nerviosismo y
odio. Desde ese día aparte de que su alfa ya no
dormía con ella, su aroma había cambiado a uno más
denso y penetrante, cada vez que se acercaba a él
sentía un leve mareo, su omega aún no se
acostumbraba y se quejaba por ello. Su mordida
picaba y sentía un leve escozor en esta, necesitaba
atención cosa que no obtenía. "¿Cómo se llamaba ese
amigo del colegio?" Pregunto mirando por la
ventana "El chico que vino a comer como en dos
ocasiones"

No estaba preocupada. -Nadie- sabía del paradero de


Hoseok, solo tenía que seguir fingiendo, estaba
aterrada porque pensó que su alfa sabría con solo
mirarla que mentía, pero desde que su aroma cambió
su omega no estaba muy a gusto, ayudándola a no ser
delatada.
"Seokjin" Susurró "Sus padres se fueron hace dos
meses cuando el chico se convirtió en beta" Dijo
parándose de la silla "No creo que él sepa algo"

"Tengo que pasar la investigación a más allá, mi madre


me preguntó por él y le dije que se había ido a un
viaje de la escuela"

Jamás había visto a su esposo tan nervioso, sabía que


con Hoseok desaparecido su plan no podría
ser.

"¡No me interesa absolutamente nada sobre esa


maldita empresa!" Explotó, no podía creer que aún
teniendo a su hijo -desaparecido- no sea una
prioridad, Su alfa lo entendía, entendía a su pobre
mujer, ella sólo quería a su hijo. "No sé cómo Mark,
pero quiero a mi hijo de vuelta" Soltó dejándolo
desconcertado.

♦♥♦

Taehyung salió de la habitación de Hoseok, vestido y


con su maletín en mano,
estaba apunto de ser media noche, estaba cansado y
lo único en que podía pensar era llegar a su
departamento y tirarse en su cama.

El estar con Hoseok había sido algo muy fuera de lo


común, el chiquillo se había metido en su sistema sin
ningún tipo de advertencia, pero no quería
apresurar nada. No quería ilusionarlo y al final
terminar algo que nunca empezó.

Seguía aturdido por el omega, tenía impregnado su


aroma, lo tenía en las nubes, el chico se había quedado
dormido acaparándolo, ambos con las piernas
entrelazadas. Podía sentir como el pecho del chico
subía y bajaba con cada respiración. Pero no podía
pegar un ojo por más cansado que estuviese. No era lo
correcto quedarse. Se encontró con Violetta con una
taza de té muy entretenida leyendo un libro de
cocina, al percibir el olor que desprendía el alfa
levantó la mirada.

"Doctor" Habló dejando su taza y el libro en la mesita


centro "¿Como sigue?"
"Por favor, dime Taehyung. Ya fue demasiado raro
que él me llame Doctor en plena ayuda" Violetta
enrojeció, no quería imaginarse nada "Ahora
duerme, pero estará mucho mejor, le di una píldora
para aminorar el dolor; es un supresor leve, no estaría
mal que él continúe un tratamiento con el, no
disminuirá su olor pero si las probabilidades de
quedar en cinta"

Está asintió "Cuando este mucho mejor iremos a


verle" Sintió como la mujer literalmente le pisaba los
talones, siguiéndolo hacia la puerta principal "Gracias
por todo"

"No es nada" se despidió con un asentimiento y se


fue.

Escuchó la puerta de la casa de Hoseok ser cerrada y


caminó hasta su camioneta, encendió el motor y se
sentó en el mullido sillón. ¿Qué le ocurría? Es
solamente un chiquillo. Cerraba los ojos y lo único que
venía a su mente era Hoseok jadeando debajo de él,
como se agarraba de sus brazos apretándolos cuando
estaba apunto de correrse, como los besos eran
cada vez más apasionados y sobre todo la mirada que
el chico le brindó en todo momentos. ¿Amorosa?

Bufó nervioso, solo era cuestión de tiempo. -Darle


tiempo al tiempo- como dicen.

♦♥♦

La pastilla que le había dado el doctor Kim o Taehyung


-no sabía cómo llamarlo- le había ayudado mucho, su
celo había acabado unas horas después de que
Taehyung lo había hecho suyo.

Se llevó una desilusión cuando despertó a las dos


horas después y estaba solo. Creyó que este se
quedaría por lo menos un ratito después del acto,
pero no.

Por un momento pensó que todo era un sueño; hasta


que se movió y sintió ese escozor en su entrada.
Había una conexión después de todo, pero con la
huída del rizado era evidente que este no la había
sentido.
Tenía tres días que no sabía nada de Taehyung. Y no
era que estuviese desesperado, claro que no. Pero al
menos quería saber sobre la persona que lo había
desvirgado.

"¿A dónde vas Hoseok?" "Le preguntó Violetta


saliendo de la cocina con una toalla entre las manos.

"Me gustaría ir a ese parque que vi cuando llegamos,


está a dos calles de aquí. ¿Puedo?" Pregunto algo
nervioso. Era algo extraño pedirle permiso a
su ex ama de llaves.

"Claro que puedes cariño" Dijo la mujer con una


sonrisa y acercándose a él "Puedes hacer lo que
gustes siempre y cuando sea con cuidado, sabes que
estamos escondidos ¿no?" Asintió con un nudo en la
garganta, recordar a su madre le daba nostalgia, ella
no se había comunicado desde que llegó aquí.
"Bien, no tardes mucho, la cena estará pronto"

Y con eso último, emprendió camino hasta el pequeño


parque que había visto al llegar.
No era mucho, cuatro juegos infantiles, un arenero
con bancas alrededor de este, unos dos niños jugando
con sus padres siguiéndolos y seis pinos enormes.
Ellos hacían que esa área desprendiera un aroma muy
tranquilizador. Se sentó en la primera banca que vio y
se dispuso a imaginar cómo estaría su madre, no podía
hacerlo con mucha claridad ya que cerraba los ojos y
veía dos estanques verdes.

Un 'hola' no sacó de sus pensamientos. Giró su cabeza


encontrándose con un chico rubio que lo veía
detenidamente. "Hola" repitió este "Me llamó Jimin"
El chico era lindo, tenía un aroma de cerezas con
crema. Un omega. "¿Cómo te llamas?"

"Hola Jimin, me llamó Hoseok" ambos se sonrieron.

"¿Vives por aquí?"

"Si, vivo a tres calles al norte. ¿Tú?"

"Dos calles al sur" Ambos rieron.


"¿Es la primera vez que vienes por aquí?" Pregunta
mientras saca un cigarrillo de su bolsillo. "Jamás te
había visto por aquí."

"No, soy recién llegado"

"Me lo imagine apenas te vi; vengo muy seguido a este


parque, cada vez que mi mamá me saca de casa" Se
carcajea mientras Hoseok lo mira con una pequeña
mueca en el rostro "¿Gustas?" El castaño negó
mientras seguía mirándolo.

El chico es bastante entretenido de mirar. Cabello


rubio, ojos azules como el cielo, ligeramente de tres o
cuatro centímetros más bajo y sin mucha masa
muscular. Un omega hecho y derecho como él.

"¿Por qué tú madre te saca de casa?" Preguntó


frunciendo el ceño.

"Siempre lo hace cuando está molesta, muy en el


fondo siento que aún no supera que haya sido omega,
sabes." Le da un fuerte calada a su cigarro
para a los segundos sacándolo todo. "Después de
tener cuatro hijos alfas, el pilón le salió omega"
Suelta dando otra carcajada.

No entiende porqué motivo el chico le está contando


esto, pero se dedica a escucharlo.

"¿Desde qué edad lo supiste?" Preguntó tímidamente.

"Verás Hoseok, mi olor surgió a las dos semanas de


haber cumplido los quince años, mis padres me
festejaron en grande pensando que el cualquier
momento mi alfa interior surgiera, pero no" Se
encogió de hombros.

"Hubieras visto la cara aterradora que pusieron al


sentirme, ahora desde hace un par de meses cumplí
los dieciocho, y la cara sigue siendo la misma" Le da
otra calada y la retiene en sus pulmones para hablarle
después al castaño "No nací para ser alfa, es
inevitable, por más que uno sea neutro, lo
percibes"
"Creo que no eres el único, supongo" Susurra jugando
con un hilo suelto de su sudadera.

"¿A qué te refieres?"

"Pues, digamos que huí de casa porque mi papá quería


hacer algo malo conmigo por ser un omega"

"Oh vaya" silbo el rubio negando "Lo siento mucho,


Hoseok. Mis padres no llegaron a esos extremos pero
pues no me soportan así que..."

"Si" Dijo bajando nuevamente la mirada.

"No te preocupes Hoseok" Soltó dándole una palmada


en el hombro" Cuando encuentres a un alfa todo
cambiara, lo prometo."

"¿Tú tienes uno?" Trató de fijarse en su cuello, pero


fue en vano.

"Tengo uno, más no me a mordido" apaga la colilla


contra la banca "Sé que es mi pareja pero aún no nos
sentimos en ese gran paso para dar" Hoseok se
removió incómodo, al menos el rubio tenía a alguien, él
no pasaba de un doctor que jamás lo volvió hablar.

"¿Y no sientes necesidad de estar con él?"

"Si pero, mi omega ahora anda un poco nefastos


empecé a tomar unos nuevos supresores que me
recetó mi doctor del Gender, están teniendo un
ligero efecto anti-alfa así que ahora no lo quiero
cerca, por ahora"

Gender, era el hospital donde fue... ¿Será que


Taehyung era su...?

"¿No es Kim Taehyung tu doctor?"

El rubio gira rápidamente para verlo y asentir.

"Si, el es mi doctor" Sonríe tras la coincidencia "Es


muy bueno" Emm, No puede negarse de eso, es muy
bueno en muchas cosas. "¿Lo conoces?"
El color rojo se adueñó de su cara, sentía que en
cualquier momento las mejillas estallarían. Un leve
"si" salió de sus pequeños labios.

Jimin lo observó y en un segundo cuadro todo. "Oh


por Dios, Taehyung es tu alfa"

"¿QUÉ? ¡NO!" Negó rápido aún no las mejillas


totalmente encendidas.

"No hay otra explicación razonable por el cual te


hayas puesto como un completo tómate, tu olor se
disparó y sobre todo escuchar a tu corazón casi
querer salir desde aquí. Lo es, ¿No es así?"

"Pues... bueno yo, él-él me, me ayudó con mi celo"


Soltó nervioso.

"Vaya, es la primera vez que escucho algo así" Dijo el


rubio rascándose la pequeña pancita que sobresalía de
sus pantalones.
"¿Sabes si, él hace eso a menudo?" No sabe qué
esperar de esa respuesta, ni como actuar si era algo
que no quería escuchar.

"Lo dudo amigo" Le sonrió amable. "Aparte de haber


sido así, estoy seguro que Jungkook le habría
arrancado la cabeza en segundos, es demasiado
celoso"

Frunció el ceño ante el nombre "¿Jungkook?"

"Sip, así se llama mi alfa." Sonrió enorgullecido, cosa


que en segundos cambió, Hoseok estaba todo menos
contento o cómodo. "Si de algo sirve, deberías de
hablar con él"

¿Tal notoria era su miseria que estaba sufriendo por


culpa de un alfa olvidadizo?

"Lo haré"

"Hazlo Ho" Lo alienta sonriendo enormemente,


dejando ver unos pequeños brackets en sus pulcros
dientes. "¿Fue tu primer alfa?" Asiente " Con más
razón, búscalo entonces, si tú omega tiene esa
necesidad por él, búscalo y a ver qué pasa"

Se brindaron sonrisas genuinas. Le agradaba


demasiado este chico rubio, podría ser un buen amigo
mientras se encontraba prófugo en Londres.

"Gracias" Le dio un abrazo que fue muy bien recibido


a los segundos.

"No hay de qué nuevo amigo”


CAPÍTULO 5

Decir -Estoy decidido- era poco. Es un sentimiento


que va más allá de solo decirlo o pensarlo. Por alguna
razón nuestro cerebro se pone en nuestra
contra cuando algo se nos mete en la cabeza y
empezamos a pensar y pensar. A formular historias,
diálogos, también el que pasa si hago esto o si
digo esto... Es una maldita conspiración que
únicamente puedes deshacerte de ella cuando ya
hayas terminado de hacer o decir todo.

De esa manera se sentía Hoseok, no encontraba otra


palabra que no fuera - decidido- no había dejado de
pensar en el rizado toda la noche, y eso le
jodía porque quería dormir para dejar de pensar,
cerraba los ojos y solo veía a Taehyung desnudo y con
su bata de doctor.

Jodida mierda.
Estaba terminando de acomodar su cabello cuando
Violetta entró a su habitación con su bolso en mano.
"Ho. ¿Quieres acompañarme al supermercado?" Este
quita la mirada del espejo y sonríe al notar el éxito,
se veía de puta madre. "Oh... ¿También
saldrás?"

"Emm, si." Piensa Hoseok, piensa... "Ayer por la tarde


conocí a un chico llamado Jimin y quedamos en vernos
en el parque"

Está sonríe "¿Jimin?" El castaño asiente medio


confundido sin entender los gestos que la ex ama de
llaves le da "¿Es un alfa?" Alzó una ceja moviéndola
de arriba y abajo.

¿Qué?

"No, es un chico omega que vive como a cinco calles de


aquí" dice con una mueca y su cara hecha un tomate.
¡Qué vergüenza!

"Bien" Dice sin creerle mucho al castaño "Supongo


que no tardaré, cuídate por favor."
Asiente con una sonrisa y ambos se encaminan a la
puerta principal. El frío de Londres no disminuía
nunca, siempre sentía como el aire se colaba por
su ropa haciendo que su piel se erice siempre era así
aunque llevará pantalones, vans y dos suéteres
encima, se congelaba. Se despidieron con un leve
abrazo y cada quien caminó en la dirección
contraria. Está ansioso, nervioso. Por momentos se le
olvidaba lo que iba a decir. Era todo un caso. Solo
esperaba que Jimin tuviera razón.
Emprendió camino mientras aparecía algún taxi que lo
llevará.

♦♥♦

Al ver el edificio palideció, pensó que en cualquier


momento vomitaría o se desmayaría ahí mismo y el
taxista tendría que sacarlo inconsciente.

Le pagó al taxista y se bajó temblando llamando la


atención de un par de personas que pasaban por ahí.
El taxista que era un beta desprendía un aroma a
hojas secas; solamente se rió por su situación y le
dijo "Puedo oler tus nervios, tranquilo" Le dio una
sonrisa y partió.

Camino por el hospital y visualizo nuevamente a la


chica rubia -Gemma- si, seguía siendo tan hermosa de
cómo la recordaba. Se acercó a ella sintiendo por
primera vez su aroma, duraznos frescos.

"Hola" Sonrió sacando a la chica de los papeles que la


tenían tan concentrada.

"Hola." Le sonrió: "¿Tiene cita?”

Este negó antes de contestar "No tengo, pero me


gustaría poder ver al Doctor Kim" Dijo sin titubeos.

Vaya, el ensayar había funcionado.

"Bien" Bajo la mirada nuevamente en el ordenador y


en segundos volvió a mirarlo. "Se encuentra en
consulta, pero al terminar su enfermera vendrá, tiene
un espacio de quince minutos en lo que llega su
siguiente paciente"
¿Quince minutos? Mmmm…

"Gracias, esperaré" Y con eso se encaminó a los


mismos sillones en los que se sentó la primera vez que
estuvo ahí. Pasaron unos diez minutos cuando un joven
no más de veinte años, extremadamente delgado
acompañado de un chico con espalda muy ancha y
brazos musculosos caminaban junto a la enfermera
Melania. El chico desprendía un aroma a pay de
manzana mientras que el musculoso a café
amargo.

"Nos vemos en tu próxima cita Ben, con ese


tratamiento te sentirás mucho mejor" Sonreía
Melania amablemente.

"Gracias" hablaron en unísono los chicos, y con eso


siguieron su camino hasta salir del hospital.
"Hoseok" hablo la enfermera reconociéndolo.
"¿Tienes cita?" Le preguntó con una sonrisa.

Este negó y miró rápidamente a Gemma que estaba


viendo todo "Dile al Doctor Kim que puede verlo en
sus quince minutos" Melania asiente no muy
convencida" Dile que Gemma lo dejo pasar"

"Bien" La chica se encogió de hombros sin entender


muy bien pero después asintió " Sígueme Hoseok, el
doctor Kim te verá ahora mismo"

"Gracias" con esto se paró del sillón, le dio una


sonrisa genuina a Gemma recibiendo un guiño de su
parte para después seguir a la enfermera, segundos
después ya se encontraban enfrente de la puerta del
hermoso alfa doctor.

"Hoseok, el doctor no está informado de tu llegada,


deja que pase primero, le diré y después de eso,
puedes pasar. ¿De acuerdo?" Asintió. Observó como
la chica iba del otro lado de la cortina cuando lo
escucho.

"¿Mel?" Se escuchaba confuso, tenía una voz


extremadamente adictiva, sin darse cuenta se
percató que lo había extrañado, era confuso extrañar
a alguien que solo te desvirgo para después no saber
de él "Tenemos quince minutos linda"
No podía ver las expresiones de ambos pero frunció
levemente el ceño al escuchar -linda-

"Doctor, alguien quiere verle."

"¿Verme? Bien, hazlo pasar"

Y con esto, Melania hizo presencia y asintió para que


se acercará.

"Buenas tardes doctor Kim" dijo tímidamente, ya


tenía sus mejillas sonrojadas con tan solo verlo,
sentía temblar con solo tener que respirar el aroma
del glorioso alfa.

"Ho-Hoseok" Titubeó, observó al pequeño chico que lo


miraba esperanzado con sus hermosos ojos y detrás
de él, Melania. "Mel, ve por tus quince minutos"
Y sin decir ninguna palabra, la chica salió.

Al escuchar a la chica salir, el castaño habló.


"No te he visto en cuatro días"
El rizado cambió la mirada. ¿Qué rayos...?

"¿Disculpa?" Hoseok sintió como un leve grado de


confusión aparecía en el rizado, como su aroma
cambiaba un poco más turbio.

"Si, Taehyung. O debo llamarte ¿Doctor Kim? Estoy


confundido" El chico enrojeció. "Después de-de ya
sabes... No te he vuelto a ver y no me gusto despertar
solo"

"Emmm..." Se rasca su nuca, algo incómodo. "Hoseok,


no me malinterpretes pero, ¿A qué has venido?"

¿Me está jodiendo, no?

"¿Estás bromeando?" Este negó sin comprender,


mientras que Hoseok con cada segundo que pasaba se
enfurecía. Tenía que ser un puto juego "Oh, vaya...
yo..."

"¿Has venido por el tratamiento que le he dicho a tu


madre?"
Listo, fue todo.

"¡Después que me jodiste...!" Taehyung palideció al


escuchar al chico hablar de esta manera "¿Hablas
enserio?" Se sentía nauseabundo, no podía creerlo, el
glorioso doctor no se acordaba ahora de la pequeña
promesa que le dio antes de quedarse dormido entre
sus brazos.

¿Por qué lo trataba con indiferencia? El no venía por


el maldito tratamiento, él venía por su alfa. Lo sentía,
era él. ¿Y ahora le sale con esto? Sabía que Melania le
dijo que él podía ayudar, pero jamás se imaginó que
todo fuese te jodo y me marcho.

Todo lo único que podía desprender el castaño era


tristeza y decepción. Sin querer sus ojos empezaron a
cristalizarse. Por un momento pensó, pensó que
Taehyung había sentido ese lazo invisible que los unía.

"Hoseok... yo... es decir, necesitabas ayuda. No lo voy


a negar, lo disfrute pero lo hice por qué necesitabas
la ayuda médica, necesitabas un alfa"
Alzó la mirada y lo único que pudo sentir en Taehyung
era lástima, confusión y ¿ternura?

"Por-por un momento creí... creí que teníamos un-un


lazo, ¿sabes?"

Aclaró su garganta, no iba a permitir que su voz


titubeará "No fue mentira cuando te dije que fuiste
el primero, pero tampoco había sentido eso con
alguien más..."

"Hoseok..."

"¡No!" Se exaltó "Gracias por su ayuda médica y sobre


todo profesional doctor Kim" Se dio la vuelta sin
mirar atrás, salió del consultorio.

Era lo único que quería en este momento. Ya se había


humillado mucho…

"¡Hoseok!" Escuchaba ser llamado, pero no se detuvo


en ningún momento… se sentía hundido, sentía como
esa estúpida presión en el pecho cada vez que crecía
cuando algo iba mal. "¡Hoseok!"
Observo a Melania ir en dirección contraria, sus
quince minutos habíanterminado, planeaba decirle algo
como -Tu jefe es un idiota o es el peor doctor que
existe- pero no, no valía la pena ahora.

La chica vio a su jefe parado en el umbral de la puerta


de su consultorio, pálido y desconcertado. La había
jodido.

Al salir del hospital, no pudo más y se permitió llorar,


llorar lo que no había hecho desde que se fue de su
casa hace dos semanas. ¿Porque estas cosas le
sucedían a él?

Después de unos diez minutos que parecieron horas,


secó sus lágrimas con su suéter gris, nada valía su
llanto…

Caminaría hasta casa, necesitaba pensar y hacerse a


la idea del lazo que él pensó que había encontrado en
realidad nunca había existido.
CAPÍTULO 6

La había cagado.
Mucho en realidad.

Jodió todo eso de darle tiempo al tiempo. Ya no había


un tiempo desde lo que pasó hace unos minutos, dejó
ir su tiempo sin más…

Ver a Hoseok de esa manera no fue lo mejor que le


había pasado en meses… Por primera vez desde que
había ingresado a este hospital, conoció a alguien con
esa conexión y atracción que jamás había
experimentado.

Pudo sentir a su alfa furioso cuando dejó ir al omega


sin detenerlo, aulló a ver esos hermosos ojos llenarse
de lágrimas, cosa que jamás debía de haber pasado,
su alfa gruñía acorralado con ganas de salir y acuñar
al pequeño chico en sus brazos y disculparse, hacerlo
sentir bien... Pero como siempre la estupidez gana y
claro uno se da cuenta que la jode demasiado tarde.
No podría quedarse así, Hoseok se entregó a él
-aunque haya sido porque no tenía otro alfa- él sintió
esa conexión.

"¿Qué ha ocurrido?" Una preocupada Melania llega a


su lado, al no ver respuesta y que el su jefe sigue con
la vista clavada por donde se fue el castaño, lo llama
de nuevo "¿Taehyung?"

"Yo-yo no lo sé" Dice sin dejar de mirar el final del


pasillo, imaginándose al castaño volver para poder
hablar de una manera más civilizada.

"Él chico estaba llorando"

Esa oración lo hace mirarla "Lo sé”

La castaña esperaba que su jefe le dijera algo más,


quería ayudar pero si él no iba a decir algo más pues
tampoco le insistiría.

"Bien" Bufa "Gemma me informado que el paciente


Mathew está retrasado"
"Si, esperaré en-en el consultorio" Giró para entrar
de nuevo, ya quería irse a casa. Hablaría con Gemma
para poder cancelar todas las consultas que tenía de
tarde, empezaba a sentirse enfermo, con ese dolor en
el pecho..

"¿Gusta un café?" Melania seguía a su lado,


examinándolo. Jamás lo había visto de esta manera.
Probablemente el café lo ayude, pensó.

"Si, por favor" y con esto entró al consultorio para


hundirse en su silla giratoria y posiblemente igual
hundirse en su vida de mierda; ya que por no pensar
antes de hablar o no ser realista, la jodía toda.

♦♥♦

Estaba algo apurado metiendo informes de sus


pacientes en su portafolio, ya quería irse. Para su
suerte Melania le aviso a Gemma y está había
aceptado en hablarle a todos los pacientes.

Un toques en la puerta lo pusieron en alerta, escucho


como está se abría y fue como pudo sentir como su
olor inundar toda la habitación, supo quién era en
segundos.

Gemma.

"Hola mocoso" Dijo en voz alta mientras cerraba la


puerta, este se rió tras el apodo que jamás se le
quitaba a su hermana.

"Hola Gems" siguió con su actividad de seguir


metiendo los informes a su portafolio.

"He cancelado cada cita que tenías... Prometiendo que


te pondrás en contacto para una nueva cita”

"Gracias" Le sonrió amablemente a su hermana, la


chica no le respondió el gesto, sus planes eran otros.

"Ahora quiero que me digas Taehyung, ¿Porque


carajos se fue llorando el precioso omega que vino a
verte en tu espacio libre?" Bramó la rubia. Alzo
la mirada como si de un rayo se tratase, Gemma
estaba enojada.
"Gems, yo..." suspiró pasándose ambas manos por su
cara. "Puedo explicarlo"

"Bien, porque a eso vengo Taehyung." Se cruzó de


brazos "El chico vino a verte y desprendía
nerviosismo desde mucho antes de entrar al hospital,
cuando me dijo que no tenía cita y que quería verte
tenía la cara echa una bola roja con solo pronunciar tu
nombre, ¿Puedes decirme porqué?"

Su hermana era muy astuta, no por nada era la jefa


de enfermeras de uno de los hospitales de género
más importantes de Londres, el ser Beta la
ayudaba, tenía un hermoso don de leer a la personas
con sólo mirarlas o hablar con ellas, no era algo
sobrenatural, todo se trataba de escuchar,
observar y entender.

"Gemma..." Cristo, desde que ese omega hermoso


había llegado a su vida casi nada andaba normal. "Bien,
verás el-el vino hace unos días por-porque
no se sentía muy bien, gracias a unos supresores muy
fuertes que estaba tomando entonces lo mandé a casa
por-porque estaba entrando en-en celo..." Se quedo
callado, sentía ¿vergüenza? Decirle a Gemma estas
cosas.

"Dime de una vez Taehyung, a mí no me engañas...


desde que entre huelo tu arrepentimiento y ahora
pena, ¿Qué pasó?"

"Bueno, él se-se fue pero, pero Melania se llevó


una-una tarjeta con ella, se la dio por-por si... "Había
empezado a sudar, la rubia no podía creer ver tan
nervioso a su hermano, era tan chistoso "Por Dios
Gemma, no me hagas decírtelo..."

"¿Te metiste con él, no es así?" El rizado bajo la


mirada "Te metiste con él y viene a buscarte porque
de seguro no lo has llamado ni visto desde eso, ¿No
es así?" Este asintió sin mencionar ninguna palabra
después. "Mierda Taehyung"

"Y-y lo peor de-de todo esto es que creo que el es-es


mi pareja" Sus ojos se habían aguado al decir eso
último. Escuchar todo lo que había pasado de la
boca de su hermana, se escuchan horrible. Ahora
entendía a Hoseok.
"Y no dudo que el chico haya sentido lo mismo..." Se
tomo las sienes y empezó a flotárselas, como siempre
su pequeño e idiota hermanito cagándola desde
tiempos inmemorables. "Tienes que solucionar esto
Taehyung" El nombrado volvió a mirar a su hermana
asintiendo con efusividad "Ahora"

La rubia no esperó ninguna respuesta por parte del


rizado, simplemente se encaminó a la puerta, para
abrirla y salir dando un portazo.

♦♥♦

Tenía alrededor de treinta minutos en frente de la


casa de Hoseok. Aún seguía en su camioneta, no había
tenido el valor de bajarse.

No sabía cómo empezar.

Vio a su madre de Hoseok salir de casa, llevaba su


bolso negro colgando de su hombro izquierdo
mientras se acomodaba su cabello en un moño alto,
parecía como si tuviste prisa. La vio llegar al final de
la calle y doblar a la izquierda para perderse de su
vista.

Creo que era el momento de bajarse, al parecer


Hoseok estaba solo. Se miró en el espejo, vio que sus
rizos estaban en su lugar, cerró la puerta de la
camioneta y cruzó la calle.

Parecía un adolescente queriendo ir al baño.


Temblaba. Dio dos toques en la puerta y espero que el
castaño le abriera la puerta, escuchó pasos del otro
lado y se paró correctamente.

"Vi, ¿Se te olvi...?" Hoseok cerró su boca al verlo, sus


mejillas hicieron aparición levemente sonrojadas.

Y ahí estaba, el pequeño omega que sin tener ningún


tipo de advertencia se había metido hasta donde no
debía. "¿Podemos hablar?" Soltó directo.

Hoseok no buscaba donde meter su cara quería


girarse y gritar, gritar por qué sus plegarias de hace
unas horas del hospital en camino a casa habían sido
escuchadas.
Pidió por favor a quien sea que lo escuche, un poco de
amor, que alguien llegue para olvidar a ese doctorcillo,
pero 'Oh rayos' jamás se imaginó que sea el mismo.

Asintió cuando olió el aroma de Taehyung, estaba


empezando a flotar en él. Caminaron a la pequeña sala
y ambos se sentaron uno enfrente del otro.

"Emm, Hoseok." Empezó el rizado nervioso "¿Te


puedo invitar a cenar y así poder platicar?"

No habían dejado de mirarse en ningún momento, el


océano con el estanque se habían fusionado, no había
ninguna línea o barrera de por medio.

"¿Ahora?" Mordió su labio con nerviosismo. No sabía


muy bien si aceptar. Aún estaba dolido por lo de
horas atrás.

"Si Hoseok" soltó con determinación "Si vamos a


hacer esto, hay que hacerlo bien. ¿De acuerdo?"

Cristo.
Listo, ya estaba en el piso convulsionando.

"De-de acuerdo. Voy a-a cambiarme" Se miraron unos


segundos más antes de que el castaño se diera la
vuelta y se metiera en la habitación donde habían
estado juntos hace unas noches.

Su omega brincaba de alegría, sentía mariposas en su


pancita, no podía decirle que no a su alfa ¿verdad?
Porque si lo era, ¿no? En fin, no importa…

¡Saldrá con el glorioso doctorcito!

Taehyung observaba la casa, era muy pintoresca y


alegre; aunque algo descuidada, se acercó a ver un
grupo de fotos en una mesita y lo más raro es
que no veía ningún tipo de foto del chico, todas eran
de su madre con otra señora de muchos años más.
Camino por el lugar en busca de alguna foto y
nada. Pero en ninguna que pudiera ver y saber cómo
era el castaño cuando era un niño o preadolescente.
Después de eso, se sentó nuevamente en el lugar en el
que estaba y desbloqueó su móvil. Tenía que
responder algunos mensajes de pacientes y
colegas.

Trece minutos habían pasado y Hoseok se veía algo


inseguro en el espejo, se había puesto su suéter
favorito que por su puesto le favorecía. Unos
pantalones negros ajustados y sus vans de la suerte.

Salió de su habitación para encontrarse con un rizado


perdido en su móvil, no había tenido oportunidad de
admirarlo. Tenía sus rizos bien peinados,
una gabardina negra con una camisa roja de seda
abajo, unos pantalones negros similares a los suyos y
unos botines color camello.

Mierda.

Aclaró su garganta haciendo que el rizado quitar su


vista de su móvil.
"Vaya..." el castaño casi se atraganta "te ves, emm...
quiero decir, te ves muy lindo Hoseok" Cuando esta
noche termine se tatuara la palabra idiota en
frente. ¡Qué vergüenza!

El castaño quedó atónito, definitivamente este no era


el Taehyung se hace unas horas, bajo su mirada
susurrando un leve "gracias"

Varios segundos después ambos perdidos en la mirada


del otro, salieron de la casa de Hoseok, al llegar a la
camioneta del rizado, este le ayudó a subir en la
parte del copiloto susurrando otro "gracias".
Taehyung solo se limitaba a sonreírle.

Ambos nerviosos, ambos sin saber que podría pasar,


ambos buscándose el uno al otro.

♦♥♦

Llegaron a un restaurante poco concurrido, el rizado


buscaba un lugar sin mucho ruido, algo calmado y así
poder hablar bien.
Tomaron asiento en una de las mesas que se
encontraba a lado de un gran ventanal, en segundos se
acercó un chico a tomar la orden.

"Buenas noches" les entregó las cartas y a lado de sus


cubiertos puso portavasos "Mi nombre es Michael, y
será un gusto atenderles" El chico olía a crema de
cacahuate y miel, un olor algo empalagoso para
Taehyung.

"Hola" Le dijo con una media sonrisa "¿Qué se te


apetece tomar Hobi?" El chico ojeaba la carta
tratando de ocultar la enorme sonrisa que se
avecinaba al escuchar el sobre nombre -Hobi

"Una limonada, por favor" el chico mesero le sonrió


amable.

"¿Para usted?" Taehyung seguía mirando la carta con


el lado inferior entre sus dedos.

"Un gin-tonic de arándanos por favor"


"Muy bien, en un momento traigo sus bebidas" dijo
metiendo una pequeña libreta en su mantel negro.
Y con esto el mesero se fue. Dejándolos solos.

Reinó el silencio en la mesa, Hoseok jugaba con sus


manos mientras pensaba que en cualquier momento su
corazón saldría de su pecho renunciando por tener
una vida amorosa poco estable, mientras que el rizado
no sabía cómo empezar. "Hoseok" El castaño alzó la
mirada al segundo de escuchar su voz. "Quiero
pedirte una disculpa por lo mal que me porte contigo,
quiero que sepas antes de todo lo que te voy a decir
que también sentí esa conexión"

Listo, todos estaban invitados a su funeral, gracias


Dios no estaba loco, sabía que lo que había sentido y
soñado por dos noches no eran cosas en vano.

"No fue la mejor persona estoy días y quiero


compensarlo" Tomó la mano de Hoseok sobre la mesa,
instintivamente el castaño apretó su mano, dándole
entender que lo escuchaba. "Quiero que dejemos las
cosas claras y ver que puede llegar a pasar, ¿No
crees?"
"Si" dijo apresurado, notando lo levemente urgido y
apenándose al instante. "Si quiero" susurró
hipnotizado por esos ojos verdes.

El rizado sonrío tras el gesto del bello omega, le


gustaba admirarlo. Todo el tiempo tenía sus mejillas
sonrojadas y sus ojos bonitos de tanto sonreír.

"Muchas veces soy una persona poco razonable con


mis sentimientos" Hoseok le prestaba mucha atención
"Creo que me he visto así desde que soy
doctor de género, he visto tantos casos de omegas
olvidados, dejados, lazos rotos y uno que otro alfa que
a llegado por falta de amor" hizo una mueca
chistosa. "El punto Hoseok es que no quiero que eso
nos llegase a pasar a nosotros, ¿De acuerdo?"

"De acuerdo" afirmó. "Sé que no me crees o no me


creías Taehyung, pero jamás mentí cuando te dije que
nunca había sentido algo así, a lo mejor por mi edad y
soy un chiquillo como dijiste y no luzco..."
"Para" lo interrumpió "No vayas por ese camino que sé
perfectamente bien que no es por ahí" Hoseok se
encogió tras la demanda del alfa "Eres lindo,
atractivo, con un cuerpo del que estoy casi seguro si
no es que seguro ya, me encanta. Tuvimos una
conexión inexplicable hace unas noches, nuestros
cuerpos se complementaban y quede idiota con todo
ello; eres tan suave, cálido y apetecible. No vayas por
ahí cuando sé que me estás volviendo loco" Y el rostro
de Hoseok se cayó, si se cayó de la jodida vergüenza
al escuchar a Taehyung. Ya no solo estaba
sosteniéndo las manos, ya habían caricias de por
medio, volviendo más íntimo todo.

"Tú también eres suave y..." Fue nuevamente


interrumpido por el mesero, dejan ambas bebidas
prometiendo volver cuando pudieran que les apetecía
cenar.

Resopló tras escuchar eso último... ¿A quién se le


ocurría pensar en cenar esta noche? Nadie podía
pensar en comer... Lo único en lo que podía
trabajar su mente era en las confesiones de el
hermoso alfa que tenía enfrente.
En movimientos rápidos, Taehyung ya estaba a su
lado, a unos cuantos centímetros embriagándose de su
exquisito aroma, dos aromas perdiéndose
el uno con el otro, el rizado tomó con sus manos la
cara del pequeño omega, junto sus frentes inhalando y
exhalando hasta donde sus pulmones se lo
permitieron "Me gustas mucho Hoseok, me gustas
tanto como para arriesgar todo, te quiero como mi
omega, no descansaré hasta que tengas una hermosa
marca en tu pulcro cuello y en cinta, esperando a
nuestro hijo.”
CAPÍTULO 7

La vibración de algo no lo dejaba dormir, llevaba


varios minutos así, se calmaba unos segundos para
después volver a empezar.

Como si fuese un móvil... Él había dejado el suyo en


casa así que...

Esperen.

Él tenía un móvil.

Saltó de la cama con un brinco y corrió al mueble


cerca de la puerta donde lo había puesto. El reloj
marcaba las 4:25 am.

La única que le podría estar llamando ahorita era su...


madre.

"¿Hola?"
"Hoseok... Oh cariño, mi Hoseok" Su madre susurraba,
por su tono de voz sabía que en cualquier momento iba
a empezar a llorar. "¿Cómo estás, amor? ¿Estás
bien?"

Su madre solía hablar un poquito rápido y no dejaba


de hacer preguntas cuando estaba ansiosa.

"Hola mamá" Extrañaba tanto a su madre, extrañaba


su aroma, su voz, esa mirada que le daba cada vez que
le decía que la quería, en segundos sus ojos se
empañaron. "Estoy bien mamá" Sollozó "Te extraño"

"Oh cielo, y yo a ti" Hanna trató de calmarlo "Pero ya


estás en un lugar mejor mi amor, donde tu papá no
podrá hacerte nada malo"

Entonces recordó, estaba huyendo de su padre, no es


que no lo haya olvidado pero lo había dejado un poco
de lado después de andar con todo lo de Taehyung.

"Mamá, ¿Porqué mi padre no me quiere?"


"No, no tu padre te quiere amor, te quiere mucho"
Hanna trataba de sonar lo más creíble posible, su
esposo definitivamente ya era otra persona.

"Entonces si me quiere porque no me quiere siendo


omega?

"Verás Hoseok... " Hanna sabía que a su hijo le dolía


todo eso, fue gran cambio saber que su padre el que
tanto amaba ahora quería hacerle daño. "Tu padre no
está en el mejor momento, desde que la abuela pidió
un alfa como requisito para quedarse con la empresa,
tu padre se puso como loco al escuchar eso y empezó
a crear planes y decir cosas que no eran sanas
Hoseok. ¿Lo entiendes, cariño?

Asintió sin que su madre pudiera verlo recordó y soltó


un leve "Si" pero él quería saber todo, por más cruel
que sea, quería saber qué era lo que realmente está
pasando "Si me hubiera quedado mamá, ¿Que iba a
hacerme?"

"Tu padre te iba a llevar a Denver amor, te iba a


llevar a un hospital del omega he iba a ver la manera
de cambiarte" La boca de Hanna sintió un sabor
amargo después de decir esa última palabra. "Y no lo
iba a permitir amor"

¿Dejar de ser omega? ¿Eso era posible?

"¿Y puedo dejar de serlo?" Un leve sonido por parte


de su madre lo hizo medio alarmarse.

"No vuelvas a decir eso nunca más Hoseok,


¿entendido? Eres un omega hijo, ese fue tu destino;
como el mío, como el de mi madre y como el de
muchísimos más amor." Lo reprimió. "Y no me interesa
saber si alguien puede deje de serlo, Hoseok; te amo
como eres hijo, un hermoso y bello omega"

Eso terminó de romper a Hoseok, extrañaba tanto a


su madre, en estos momentos solo quería un abrazo
de ella.

"Mami, ¿Cuándo podré volver a verte?" Decidió


cambiar el tema, era lo mejor no quería seguir
alterando a su madre.
"No creo que sea pronto, cariño. Pero puedo hablarte,
te hablaré cada vez que pueda"

"Está bien" susurró limpiando las lágrimas y la nariz


con su pijama verde menta.

"Cariño porque no intentas retomar tus clases de


piano? "Su madre alentó " Supongo que no estás en
ningún colegio, entonces ¿Porque no retomar algo que
te gustaba mucho amor?"

Si madre tenía razón, amaba tocar el piano, aunque su


padre prefería los deportes y siempre estaba en
ellos, nunca pudo ir a unas clases como tal.

"Necesitas distraerte amor y pienso que es lo mejor


que puedes hacer"

Hanna no quería que su hijo siguiera pensando solo lo


que ocurría, quería que su hijo continuará con su vida,
un poco escondido y lejos de ella pero que siguiera su
vida.
"Eso me encantaría mamá" El castaño sonrió, era una
magnífica idea.

"Bueno, espero que en verdad decidas hacerlo, cuando


vuelva a llamarte espero saber sobre ello"

"Así será mamá, te amo"

"Y yo a ti mi Hoseok"

♦️♥️♦️
No había podido pegar un ojo después de hablar con
su mamá le ocasionaba extrañarla más, a ella y a su
hermanita.

No estaba avergonzado por ser un omega, por


supuesto que no, solo que si ser le traía problemas
pues...

¡No! Si no hubiera sido omega no hubiera conocido a


Taehyung.
"¿Tú- Tú en verdad sientes todo eso?" Pregunto el
castaño después de la confesión de Taehyung, quería
marcarlo y quería embarazarlo. Tener un bebé.

"¿Porqué lo dudas?" Preguntó el rizado pasando un


mechón de cabello del castaño por detrás de su oreja.

"No lo dudo, solo que después de lo que pasó hoy,


yo..."

"Sé lo que dije cariño, y créeme que tengo una


hermana demasiado exigente que me hizo sentir la
peor escoria que podía existir " tomó su mano y la
entrelazo mientras que la otra viajaba por la cara de
Hoseok, acariciándolo "Pero en verdad lo digo, serás
mío Hoseok, sea a corto o largo plazo, lo serás"

Unos toques en su puerta hicieron que saliera de su


bello recuerdo.

"¿Hoseok?" Violetta asomó medio cuerpo desde el


umbral de la puerta.

"Hola Vi, buenos días" salió con una pequeña sonrisa.


"¿Cómo estás?" Dijo entrando por completo en la
habitación y sentándose en la orilla de la cama.

"Bien" Contestó un poco desganado "Mamá me llamó"

La mujer sorprendida miró a Hoseok como si una


segunda cabeza estuviera apareciéndole.

"¿Qué te ha dicho? ¿Está bien? Quería hablar con


ella , Hoseok" Bajo su cabeza algo tristona, Violetta
apreciaba mucho a su madre.

"Me llamó a las cuatro de la mañana Vi, por eso no fui


a decirte pero ella se encuentra bien" Se levantó de
la cama y empezó a buscar en sus muebles ropa para
meterse a bañar "Me a platicado lo que papá quiere
hacerme, sabes"

"Dios..." soltó la mujer en un leve murmullo "Cuanto lo


siento Hoseok"
"No, está bien" volteo a verla tratando de parecer
tranquilo, sin tener ningún éxito. "Solo no puedo
creerlo"

"Tú madre tampoco lo entendía Hoseok, su instinto


fue la que le dio el valor"

"La amo muchísimo más por eso" Corrió a abrazar a


Violetta. "Muchas gracias por hacer esto por mí"

"No tienes nada de que agradecer pequeño" le


devolvió el gesto, apretándolo ligeramente. "Bien,
cambiando de tema desagradable a uno interesante,
me gustaría saber algo..."

Y como si hubieran presionado un botón en la mujer,


está cambio su expresión a una alegre y coqueta.

"¿Qué te gustaría saber?" Preguntó el castaño


mientras continuaba buscando ese suéter color
crema, ¿Donde estará?
"Anoche, cuando estaba llegando de la entrevista de
trabajo, me topé con alguien... Bueno mejor dicho con
un doctor"

Feromonas apenadas y enamoradas salieron a flote en


todo la habitación, Violetta casi suelta una carcajada
al sentirlas mientras que Hoseok estaba incómodo.

"Vi-Violetta yo..."

"¡Violetta nada! Quiero que me platiques Hoseok, sé


en la situación que estamos y demás pero quiero que
seamos amigos a pesar de todo." Sonrió la mujer
"Está claro que el doctor Kim te echo él ojos desde
que fuimos la primera vez..."

Otra vergüenza más, que terrible.

¿Qué iba a decirle? Claro estaba que no le diría todo


lo de la mordida y tener un bebé juntos. Capaz le da
un infarto a la mujer.

"Nos estamos conociendo" Listo, ni más ni menos.


"¿Y ya? ¿Eso es todo? Que aguado eres Hoseok,
podrías decirme más..." Ánimo la mujer.

"Es que no hay nada más que contar" Violetta resopló,


estaba claro que no me creía. Al ver el disgusto en la
mujer prefirió hablar un poco más. "Anoche me invitó
a cenar y me propuso la idea de conocernos mucho
mejor, créeme que existe algo desde de- de tu
sabes..."

"¿Te refieres a la ayuda médica?" Preguntó alzando


sus cejas de arriba para abajo.

"Si" quería cavar un hoyo como el avestruz y meter su


cabeza en el.

"Bien, no preguntaré nada más. Solo tómenlo con


calma y no olvides el porqué estamos aquí, sea como
sea debemos de ser cuidadosos" Declaró la mujer
tranquila. "Y es mejor que no le digamos nada a tu
madre sobre esto"

Cierto, se le olvidó por completo comentarle a su


madre sobre su -pretendiente- pero Violetta tenía
razón, no le diría nada por ahora. "Lo sé, y gracias Vi"
Con esto la mujer se paró de la cama y se encaminó
hasta la puerta.

"No te preocupes cariño" Sonrió cerrando la puerta


detrás de ella.

♦️♥️♦️
"Hola Jimin" Saludo Hoseok, al pequeño rubio que
estaba parado en la puerta de su casa, atrás de él
estaba un chico morocho, alto y ojos miel, un alfa
claro está; con olor a humo de tabaco y agave. Un
aroma demasiado fuerte. Tenía rodeada la cintura del
rubio con su brazo derecho lleno de tatuajes, muy
sobre protector.

"Hola Hobi" el castaño les abrió la puerta un poco más


para hacerlos pasar, la pareja se sentó en el cómodo
sillón crema de Violetta. "El es Jungkook, mi alfa"

"Un gusto Jungkook" Saludo el castaño mientras que


el morocho solo asintió levemente.
"No te preocupes Hoseok, es de muy pocas palabras
pero cuando me la está metiendo el cabrón no hay
quien lo callé" Hoseok se quedó estático tras la
revelación mientras que los otros dos empezaron a
reír estrepitosamente. "Tranquilo Hoseok, suelo ser
así" decía limpiando una pequeña lagrima producto de
la risa.

"No hay problema" dijo tratando de dar una sonrisa


para bajar la incomodidad sin éxito alguno. "¿Quieren
algo de tomar?"

"Claro. Lo que gustes darnos, no somos exigentes.


¿Verdad amor?" Le dijo el rubio a Jungkook mientras
se acomodaba más entre los brazos de su alfa

"No" Contestó mientras alzaba a Jimin y lo sentaba


por completo en sus piernas, para luego darle un beso
en su nariz ocasionando que su chico riera por el
gesto.

Hoseok aprecio a la pareja y toda aquella incomodidad


por la boca sucia de Jimin, desapareció. Jungkook a
pesar de ser muy callado y apenas conociéndolo pudo
saber que su amigo era muy, muy querido.

Quiso darles un poco de privacidad yendo a la cocina


por dos vasos de agua. ¿Así sería Taehyung con él más
adelante? Le emocionaba solo de imaginarse así con el
rizado.

Luego de unos minutos hizo aparición de nuevo en la


pequeña sala y encontró en la misma posición a los
tortolitos, solo que esta vez el alfa estaba muy
entretenido escuchando el parloteo de su chico.

"Les traje agua" "Jimin dejó de mirar a Jungkook


para después ver a Hoseok.

"Gracias" Tomo el vaso y le dio un sorbo "Hoseok,


venimos porque aparte de que quería que conocieras a
Jungkook, también a invitarte a ir a verlo tocar, ¿Qué
dices?"

Este asintió sin saber muy bien. "¿Tocas en alguna


banda?"
"Tomó clases en la academia Musical Pratt" por fin
escucho bien la voz del morocho, su acento algo
pastoso y diferente pero su voz muy linda. "Y este fin
de semana habrá un festival donde varios grupos
harán una demostración de los aprendido"

"Claro que me gustaría" sonrió con completo el


castaño. "¿En la academia dan clases de piano?"
Pregunto ansioso.

"Si, una vez al año, hacen como una especie de


concurso en todo Londres para pianistas" contesto
acomodando mejor a Jimin que se estaba resbalando
de sus piernas.

"Eso es genial" contestó alegre "Me gustaría retomar


mi gusto por tocar el piano, cuando vivía en..." unos
toques en la puerta lo interrumpieron.

Al abrirla se encontró con su glorioso doctor, que aún


tenía su ropa del trabajo, había pasado a verlo antes
de irse a su casa.
"Hola" dijo Taehyung con una sonrisa, de su espalda
salió una pequeña rosa roja para después darle un
beso y entregársela a Hoseok.

En segundos ya estaba todo colorado mientras la


aceptan todo gustoso un pequeñito "Gracias" salió de
sus labios para después morderlos ligeramente.

Hoseok quiso complementar su agradecimiento con un


abrazo cosa que el rizado aceptó gustoso, al estar sus
cuerpos en total contacto ambos no dudaron en
llenarse los pulmones con el olor de otro.

Segundos después se separaron para entrar de nuevo


a la casa, el rizado al entrar se percató de que no
estaban solos.

"Doctor Kim, pero qué maravillosa sorpresa" Dijo un


rubio parándose de las piernas de Jungkook, haciendo
que soltara un gruñido. "Qué bueno que lo veo, fíjese
que últimamente he sentido un dolorcito en mi
mero..."
"Jimin" Lo calló Taehyung "Vine a visitar a Hoseok, no
a dar consultas" Eso logró sacarle una carcajada a
Jungkook recibiendo una mala mirada del rubio.
"Además he respondido a todos tus mensajes de esta
semana, dame un respiro"

El rubio asintió un poco apenado y se sentó


nuevamente en las piernas del morocho.

"¿Llego en mal momento?" Preguntó mirando a los ojos


a Hoseok.

"¡No!" Soltó rápido. "Solo vinieron a invitarme a un


festival" Contestó con la cara ardiendo, la mirada del
rizado eso provocaba, provocaba que sus mejillas
ardieran como el sol de mediodía. "Haré que se vayan,
¿De acuerdo?"

El Alfa se acercó al omega, haciendo que este


retrocediera unos dos pasitos hacia atrás, cosa que el
rizado no permitió, lo rodeó con un brazo su cintura,
lo acercó por completo a él y le dio un pequeño beso
en la comisura de sus labios.
"Me parece bien la idea porque me encantaría estar
contigo a solas”
CAPÍTULO 8

Al quedarse solos, ambos se sentaron en el enorme


sillón. Estaban atrapados por el otro, no necesitaban
las palabras; no dejaban de mirarse y tener roces
entre ellos.

"¿Cómo estuvo tu día?" Pregunto Hoseok jugando con


uno de los anillos de Taehyung.

"Algo cansado, pero pude terminar temprano para


poder verte" Le sonríe "Por cierto debes de darme tu
número de móvil, hoy me di cuenta que no tengo como
comunicarme contigo"

El castaño rió avergonzado, era verdad. Ni él tenía el


número del rizado para poder hablarle o mandarle
mensaje. La única vez que lo busco tuvo que ir directo
al hospital.

"Tengo un móvil de repuesto, el mío se quedó en..." Al


darse cuenta que está apunto de hablar de más, se
quedó callado de inmediato, haciendo que el alfa
arqueara una ceja.
"¿Dónde está tu móvil?" Hoseok perdió color, era más
que obvio que Taehyung entendería.

"Yo, es decir... mi móvil, este está en..." empezó a


divagar todavía haciendo más evidente que algo
pasaba, desprendía preocupación y miedo.

"¿Hay algo del cual no esté enterado Hoseok?"


Preguntó el rizado acercándose más al chico. "Sabes
que puedes confiar en mi cariño"

Era verdad, sabía que podía confiar con Taehyung, con


su próximamente alfa, pero aunque no lo admitiera
tenía miedo, estaba aterrado por si alguien llegara a
descubrirlo e irle a decir a su padre sobre su
paradero.

“Hay-Hay cosas que-que debes de saber Taehyung"


confesó Hoseok temeroso, esperaba que el rizado
pudiera entenderlo, pero antes necesitaba hacer una
pregunta. Aclaró lo más que puso su garganta y así
poder hablar sin titubeos "Taehyung, ¿Una persona
puede cambiar de género?"
"¿Que tiene que ver eso con...?" Fue interrumpido.

"Solo contesta, juro que cuando termines, te contaré


todo." Hoseok entrelazo sus manos.

"Bien" Contestó Taehyung demasiado intrigado "Un


Alfa no puede cambiar de género Hobi nosotros
podemos cambiar de aroma con respecto a la situación
y el tipo de vida que llevemos, si soy alguien con algún
tipo de adicción lo que único que ocasionará es que mi
aroma se vuelva más denso y desagradable." Hoseok
no pedía detalle, el escuchar hablar a Taehyung era
música para sus oídos, tenía una voz tan profunda e
irresistible. " En caso de los betas es el mismo caso,
aunque ellos en vez de incrementar su olor, lo
disminuyen, pueden quedarse sin olor con el paso de
los años sea cual sea su estilo de vida, siempre
perderán su olor, es su ciclo natural"

"¿Y cómo son identificados con el paso del tiempo?"

"Son identificados con muestras de sangre Hoseok,


ningún género por más que altere su aroma o lo que
sea que hagas nunca cambias tu género, solo lo
alteras." Hoseok asintió y se quedó callado para
seguir escuchando a Taehyung. "En tu caso ya es un
poco más diferente. Como te dije nunca dejarías de
ser un Alfa pero como ya sabes existen supresores
demasiado efectivos que hacen que pierdas el olor por
completo -mientras estés tomándolas- y también por
ningún motivo ni estando en celo puedes quedar en
cinta, un omega mientras más dulce sea su olor, más
probabilidades de que su cuerpo sea apto para quedar
embarazado. Por ejemplo tu olor es muy dulce
Hoseok, no dudaría que seas perfecto para quedar en
estado enseguida."

Hoseok se ruborizó, recordando lo que le había dicho


en el restaurante.

"También hay una última cosa que podría hacer un


omega para cambiar" A Hoseok se le borra la sonrisa
"Es algo que para mi gusto es muy inhumano y
peligroso, solo una vez en toda mi carrera he visto
algo así, y por desgracia él omega no sobrevivió"
Hoseok no quería escuchar... bueno si, pero estaba
empezando a quedar aterrado.

"Como bien sabes él omega puede procrear, puede


quedar en cinta fuera del emparejamiento pero se
convierte en un embarazo de alto riesgo. Para que un
embarazo entre Alfa y omega sea saludable tiene que
haber un lazo. "Tras decir eso Taehyung beso la mano
de Hoseok, mientras este veía el gesto solo podía
sonreír"

>> "Pero hace unos cuatro años aproximadamente, me


encontraba siendo pasante en Gender y un chico
omega llegó exigiendo convertiste en un alfa" un nudo
en la garganta se le formó a Hoseok al escuchar lo
último, "juraba pagar lo que sea con tal de ser
cambiado. Claro que los doctores le informaron que
una persona no podía cambiar al 100% de género pero
sí su aroma, se le dijo que no era algo efectivo y que
tentaba contra su vida; cosa que no le importo y
aceptaba cualquier cosa que se le decía a su favor."

Hoseok tenía los ojos como dos huevos estrellados,


tenía miedo, Y Taehyung lo percibió, estaba apunto de
hablarle y cambiar la conversación cuando éste se
adelantó "¿Y qué pasó con él?" Se comía las uñas de
los nervios.

Sonrío tras ver lo interesado que está por el tema y


los gestos que hacía "Ya estaba todo preparado pero
el chico tenía en contra: su estilo de vida; era alguien
que no se trataba como tal, llena de adicciones, mala
alimentación, no tenían ningún cuidado en la
temporada de celos y sobre todo tomaba cuatro tipo
de supresores.

"¿Pero qué hicieron con él?"

"Lo dejaron estéril" El enorme nudo de la garganta de


Hoseok se había trasladado a su pecho, sentía poco a
poco como su pecho era apretado tras escuchar dicha
revelación. "A un omega lo que le hace ser un buen
omega -hablando de manera clínica- es el poder
procrear, cuando a este se le quita la oportunidad o
viene sin la posibilidad, su aroma se vuelve denso y
turbio y su carácter es frívolo"

"¿En-Entonces el chico no sobrevivió?


El rizado negó jugando un los dedos de Hoseok. "No lo
hizo por no tener una buena vida; tarde o temprano
de las cosas que hagamos, el cuerpo cobra factura
Hobi"

"Eso es horrible" sentenció.

"Lo es" afirmó. "Y bien, ¿Me platicaras lo que sucede?

Tenía que contarle todo al alfa, tenía que decirle lo


que estaba pasando.

"Bien, para empezar..." Tomó todo el aire que podía


guardar en sus pulmones y habló "Mi verdadero
nombre es Jung Hoseok" Taehyung frunció el ceño y
se separó ligeramente de él, lo cual hizo estremecer
al omega. "Mi madre no es Violetta, ella era la ama de
llaves de mi familia, ella junto con mi madre me
ayudaron a escapar de mi padre... " Poco a poco la voz
del castaño se volvía un susurro "El-El quería llevarme
a un hospital en América para cambiarme, el quiere
que sea un alfa"
Y fue en ese momento cuando Taehyung conectó
todos los cables, el porqué de Hoseok preguntó y su
explicación.

¿Qué padre haría algo así?

Su alfa estaba furioso, se había convertido en una


bestia hambrienta ansiosa por quebrar cuellos, nadie
tocaría a su omega, nadie.

>>"Por eso mi madre me ayudó, ella jamás estuvo de


acuerdo, me dijo que al cumplir dieciocho años, mi
padre ya no puede hacerme nada..."

"Si no es que te emparejas antes" Gruñó Taehyung.


"Tú padre ya no podrá hacerte nada, el día que tú
estés marcado, así sea mañana, un año, dos años... no
podrá tocarte"

"Taehyung yo-yo no quiero que te sientas con la


responsabilidad de..."

"No estoy diciendo que lo haré ahora mismo Hoseok,


prometí hacer las cosas bien y así será, pero si algo
te aseguro es que no importa si ya te he marcado o
no, tu padre no tocará ningún cabello tuyo nunca más.

♦️♥️♦️
Taehyung se fue con la promesa de volver para
llevarlo al cine.

Le urgía una ducha y no porque oliera mal solo no se


sentía cómodo.

Por su parte, Hoseok también tomó una merecida


ducha, salió del baño envuelto en una toalla
aprovechando de su soledad en casa y se adentró en
su habitación para buscar que ponerse.

Optó por una playera negra muy sencilla con una


camisa de mezclilla abierta, sus típicos pantalones
negros ajustados, y unos vans blancos, peino su
cabello con un poco de gel y listo.

Al salir de su habitación encontró a Violetta llegando


de su nuevo empleo. La mujer había iniciado hace dos
días atrás como mesera en un restaurante lujoso,
tenía horarios un poco locos pero la paga era muy
buena.

"Hola Vi" la saludo con su sonrisa.

La mujer le brindó una sonrisa cansada "Hola Hobi,


¿Saldrás?"

"Si, Taehyung vendrá por mí para llevarme al cine" El


chico no dejaba de sonreír, cosa que le encanto a
Violetta, el doctorcito le estaba cayendo muy bien.

"Me alegro corazón" contestó sobándose el cuello, ese


trabajo iba a acabar con su espalda " Solo recuerda
no llegar muy tarde, ¿De acuerdo?" El chico asintió.
"Bien, iré a tomar una buena ducha"

La mujer estaba apunto de salir de la habitación


cuando Hoseok recordó algo que le había comentado
su madre.

"Vi" la llamo y la mujer se detuvo para mirarle "Se me


pasó decirte en la mañana algo cuando hable con
mamá" Esta asintió y se quedó callada para el chico
siguiera " "me aconsejó retomar mi gusto por el
piano" Platicó alegre "Ella piensa que eso me puede
ayudar a estar más tranquilo y bueno, no pensar tanto
en... bueno, ya sabes. Así que, ¿Qué opinas?"

"Opinó que es la mejor idea que jamás escuche"


Sonrió sincera "No es que no me guste que estés aquí
todo el día, tú decides hacer con tu tiempo lo que
desees pero esto es una buena idea, te servirá de
distracción y por fin destacarte en lo que te gusta
Hoseok" Apoyo la mujer encantada "Recuerdo que
tocabas muy precioso"

Eso último hizo al castaño ruborizarse y sentir un


poco de nostalgia; sabía que era bueno tocando; le
encantaba esa sensación de sus dedos sobre las
teclas, como podría transmitir infinidad de
sentimientos a través de la música, era increíble.

"Gracias" Sonrió "¿Te parece acompañarme mañana?

"Por supuesto, podemos ir con gusto a verlo" Y con


esto la mujer salió de su visión quitándose su abrigo y
dejarlo en el mueble y seguir su camino al baño.
Segundos después escuchó una alarma de auto ser
puesta, ese debería de ser Taehyung.

Corrió hasta la puerta, esperando los toques en esta y


así abrirle a su chico, tres golpecitos se hicieron
presentes para después abrir y verlo con una enorme
sonrisa en su rostro.

"¿Listo?" Preguntó el alfa llenándose de lo aroma de


Hoseok, tomó las manos de este para entrelazarlas y
después dejar un beso pequeño en sus labios.

"Si" dijo feliz y ruborizado, cerró con llave la puerta


para después dejándose llevar por Taehyung hasta su
camioneta.

"Te ves hermoso Hoseok" Este se sonrojó tras la


revelación, algo ya demasiado típico y frecuente en él.
El rizado muy caballeroso le abrió la puerta del
copiloto para después caminar hasta la suya.

"Gracias, tú también te ves muy bien" Sonrió.


Taehyung se veía completamente comestible con
cualquier tipo de ropa que llevase, traía un suéter con
capucha color gris, unos pantalones de mezclilla y sus
inconfundibles botas color camello.

PERFECTO.

El rizado encendió su camioneta y después miró a


Hoseok con una sonrisa. El chico era completamente
hermoso.

"¿Listo para lo que viene?"

"Estoy listo para lo que sea"

Y con eso Taehyung se metió en el tráfico vehicular


con una sonrisa, mirando a Hoseok de reojo mientras
ambos tenían sus manos entrelazadas y dándose
pequeños masajes entre ellos.
CAPÍTULO 9

“¿Estás listo bebé?" Preguntaba el rizado mientras


jugaba con sus llaves de la camioneta esperaba que su
chico, este asintió mientras cerrará la puerta de su
casa.

"Gracias por llevarme aunque sabes que no era


necesario, podía ir solo." Hoseok alcanzó a Taehyung y
empezaron a caminar juntos por el camino de ladrillo
hasta llegar a la camioneta del rizado.

"Nada de eso Hoseok si estoy en tiempo libre, sabes


que siempre podré llevarte."

Él omega ya tenía un par de semanas yendo a sus


clases de piano todo iba de maravillas. Estaba más que
fascinado con ellas, por fin podía sentirse a gusto
haciendo algo que realmente le gustaba.

Su aroma estaba apunto de darle un coma diabético al


rizado, cada vez que respiraba cerca de él sus
pulmones eran llenados con este delicioso olor y bueno
no se quejaba, sabía que todo se debía a que su chico
estaba contento por sus clases de piano.

Después de unos diez minutos de un recorrido llenos


de manos entrelazadas, besos en cada semáforo en
rojo y silencios muy cómodos, llegaron a la academia
Musical Pratt.

Decidió que había sido una buena opción cuando vio lo


maravilloso que fue el festival donde lo habían
invitado Jimin y Jungkook.

Taehyung aparcó en la entrada de dicha academia.

"Llegamos bebé" Dice Taehyung mirándolo.

"Gracias" Se acerca a él y le da un beso en la mejilla,


toma su mochila y enseguida abrió la puerta.

"¿Te veo en mi casa?" El castaño se detuvo con una


sonrisa para mirarlo. Ya tenían dos viernes haciendo
lo mismo, cuando Hoseok salía de la academia, iba a la
casa de Taehyung para una noche de películas, no eran
de ir a muchos lugares concurridos, preferían algo
más leve como ver películas, en ocasiones ir al cine o
cenar.

"Si, estaré ahí terminando las clases" Se acerca


nuevamente pero antes observa el reloj en el tablero
de la camioneta de Taehyung "Es tarde, nos vemos al
rato" Y con eso le da un pequeño beso en los labios y
sale apresurado rumbo al salón.

Todos los días venía por dos horas de clases, siempre


tomaba un taxi para llegar aunque varias ocasiones si
Taehyung tenía tiempo libre pasaba por él y lo llevaba.

Corrió por el enorme pasillo de la academia, cuando


Taehyung se ofrecía a llevarlo siempre llegaba
ligeramente tarde, las despedidas podían tardar un
poco.

Al llegar al enorme salón donde estaban acomodados


ocho pianos hermosos, convirtiéndose así en uno de
los lugares soñados de Hoseok. La Miss Clara, una
Beta con aroma a lavanda ya estaba empezando a dar
indicaciones.
Sin hacer ruido tomó asiento en el piano que le tenían
asignado, bajo la mirada de la maestra.

"Bien, ahora que estamos todos" Empezó 'Miss Clara'


con una ligera sonrisa a todos los chicos "Empecemos"

La clase transcurría de muy buena forma, con tan solo


un mes, Hoseok ya se sabía la mayoría de las
canciones que la Miss Clara estaba enseñando,
definitivamente amaba todo esto.

Recuerdos muy presentes tenía cuando su madre le


enseñó a tocar este bello instrumento, le encantaba
mirar a Hanna todos los domingos por la tarde tocar
un par de canciones mientras ambos cantaban.

Todo cambió levemente cuando su madre quedó en


cinta, era muy raro que un domingo Hanna tocará el
piano para Hoseok, ya que fue un embarazo algo
complicado y necesitaba reposo constante.

Su padre quería ayudar, así que pensó que lo mejor


que podía hacer era meter al castaño a practicar
algún deporte. Estuvo en clases de fútbol, natación,
esgrima, pero para su buena o mala suerte no era muy
bueno.

"¡HOSEOK CORRE! ¡CORRE!" Gritaba un eufórico


Mark desde las gradas haciendo que el resto de los
padres lo miraron con mala cara. "¡Sigue el balón
Hoseok!" ¡QUÉ TAN DIFÍCIL ES HACER ESO,
JODER!

Un pequeño Hoseok de seis años corría todo lo podía


con tal de llegar al balón como todos los niños, le
gustaba jugar fútbol porque su uniforme era muy
bonito, rojo con azul pero no era muy bueno pero
seguía en él porque quería que su padre se sintiera
orgulloso de él.

Después de treinta minutos el partido terminó, el


pequeño sentía que en cualquier momento se caería de
lo cansado que se encontraba, estaba sediento y
completamente sudado.

Llegó junto a su padre y tomó la botella de agua que


estaba a su lado para después abrirla y tomar muy
rápido de ella.
"Tienes que mejorar Hoseok, si quieres ser un buen
jugador" Decía su padre tomándolo del hombro y
guiándolo hasta el auto algo molesto "Me haces
perder mi tiempo y dinero" El niño solo bajo la mirada.
"¿Te gusta jugar Hoseok u otra vez tengo que
cambiar de deporte?"

La mirada severa de Mark hacía temblar su pequeño


cuerpecito, no le gustaba jugar, prefería quedarse
con su madre en casa a ayudarla con su pequeña
hermanita.

"Si-si me gusta papá" tartamudeo por el miedo.

"No te creo absolutamente nada Hoseok" gruñó "Si te


gustará harías por jugar mejor, tendremos que
cambiar de deporte hasta encontrar algo que seas
bueno"

Lo que Mark no sabía era que Hoseok podía practicar


todos los deportes que existieran, pero al final el
resultado sería el mismo.
"¿Hoseok?" Al escuchar su nombre salió de sus
pensamientos tristes, regresándolo a su clase de
piano. Todos los miraban con intriga, al parecer
llevaban varias ocasiones hablándole y este no
respondía, la Miss Clara se acercó con una mueca
preocupada en su rostro. "¿Te encuentras bien
Hoseok? ¿Quieres ir a la enfermería?"

Negó con rapidez. "No, no. Discúlpeme Miss, no


volverá a pasar" y con eso la maestra le dio una
sonrisa no muy convencida y se encaminó de nuevo al
centro junto a los otros alumnos.

"Bien, continuemos" Sonrió al resto de la clase un


poco más relajada, está volvió a mirarlo nuevamente.
"Hoseok, tu turno"

♦️♥️♦️
La clase se había demorado un poco más, no siempre
pasaba pero cuando alguien no le salía una nota, nadie
se iba hasta no tocarla correctamente.
Se bajó del taxi algo apresurado, pagó la cantidad
acordada y se encaminó al enorme edificio donde vivía
Taehyung.

Entró en el elevador y apretó el botón 14. Minutos


después ya estaba parado en la puerta del rizado
dándole unos leves toques a esta.

Escucho los pasos del rizado del otro lado y sonrío


feliz, Taehyung lo hacía feliz, este mes conviviendo
con él la mayor parte de los días, lo tenía volando.

Violetta estaba fascinada con el par, sabía que eran


una pareja increíble. Hoseok al escuchar esto colapso.
Era hermoso todo lo que le estaba ocurriendo.

La puerta se abrió rápido dejando ver a un Taehyung


en unos pantalones de algodón grises con una camisa
sencilla blanca.

"Hola" Lo recibió con una sonrisa, abrió la puerta para


que el castaño pudiera pasar. "Ya he preparado las
palomitas"
"Hola y gracias" Dice Hoseok acercándose al rizado y
darle un pequeño beso en los labios, sin pensarlo dos
veces Taehyung lo toma de la cintura y lo acerca por
completo para profundizar su beso, Hoseok puede
sentir cómo las manos del alfa aprietan su cintura
cuando mordió levemente su labio.

Cuando el oxígeno se volvió escaso entre ellos se


separaron jadeantes y con sonrisas bobas en sus
caras.

"Vayamos por esa película" Susurra Taehyung en los


labios del omega, este asiente y se separan para
sentarse en el cómodo sillón negro de cuero del
rizado.

Su departamento gritaba soltería, se podía sentir el


aroma del rizado demasiado imponente en todas las
habitaciones. Predominaban en color blanco y gris,
dejando todo más elegante, los sillones eran negros y
grandes, era espacioso y todo muy cómodo.

El rizado llegó junto a Hoseok con unas sodas y


cerveza para él, le dio el tazón de palomitas mientras
que tomaba el control del dvd para reproducir la
película.

La película -Agua para elefantes- empezó.

En el transcurso de ella, Hoseok hacía caras triste


por como era maltratado el animal, aunque esa no era
100% la trama, solo podía fijarse en eso, como el ser
humano para sacarle provecho a alguien o algo no le
importa afectar o joder a otros.

Y bueno y por un momento se identificó, el como su


padre quería dañarlo para convertirlo en otra persona
solo para conseguir una empresa.

El recordar todo hicieron sus ojos aguarse, muchas


feromonas tristes invadieron la habitación para
segundos después Taehyung estuviera deteniendo la
película.

"¿Hobi?" Lo llamó algo preocupado, él omega tenía su


rostro escondido entre sus pequeñas manos.
Taehyung lo tomó entre sus brazos, lo sentó en sus
piernas y lo acunó "Tranquilo amor, es solo una
película"

Pequeños hipidos se escuchaban, se sentía tan triste.

"¡Hey! Bebé tranquilo..." Consolaba el rizado mientras


acariciaba su espalda "Todo está bien"

"Lo-Lo siento" Susurró limpiando sus ojos con las


mangas de su suéter. "Sólo no me gusto ver cómo
sufría el elefante" Mintió,'no quería sacar ese tema
ahorita por más sólido que esté.

Taehyung sonrió enternecido, "Ya está, no más


películas tristes" Besó su frente. "¿Quieres
acostarte? ¿Quieres tomar un baño?"

No soportaba ver a Hoseok triste, no era algo muy


común ya que el menor siempre suprimía sus
emociones tristes para no preocupar al rizado. Y
bueno este solo quería que si chico se sintiera de
nuevo bien.
"Quiero quedarme así contigo" Hoseok lo tomo de
ambas mejillas dándole un beso algo acelerado
"Quiero estar contigo Taehyung, quiero ser tuyo"

Se acomodó mejor en las piernas del chico, pasando


una de cada lado, Taehyung apretaba ligeramente su
cintura cada vez que a Hoseok se daba por empezar a
moverse.

"Te necesito" confesó el castaño apenado.

"¿Lo quieres aquí mismo?" El alfa poco a poco


empezaba a perder la cordura, el olor de Hoseok lo
había drogado, había tomado todo control de su
cuerpo. El castaño podía hacer lo que quisiera con él,
estaba más que dispuesto.

"No" sus movimientos eran pausados y muy sensuales,


movía la cadera con mucha facilidad "Quiero aquí,
desnudos los dos, sentirte por completo y dormir con
tu olor en mi piel"

Sus cuerpos estaban en sincronía. Taehyung sacó la


camisa de Hoseok para poder atacar su pecho con
besos y lamidas, también había depositado sus manos
en el frondoso trasero del chico, amasándolo y
jugando como le plazca con el.

"No sabes cómo te deseo Hoseok" El castaño soltaba


pequeños gemidos cuando sentía la piel de su pecho
ser mordida ligeramente, las manos alcanzaron la
camisa de Taehyung para poder quitársela, dejándolo
en sus pantalones de algodón.

Taehyung tomó un pezón, el pequeño pezón rosado del


castaño entre sus dientes dándole una ligera mordida
haciéndolo jadear. Echó su cabeza hacía atrás
mientras decía palabras incoherentes.

"Hazme tuyo ahora" El rizado se paró del sofá,


haciendo que Hoseok soltara un gritito por lo
sucedido. Taehyung lo tomó de su trasero mientras
que el omega lo rodeaba por completo con sus piernas.
"¿A dónde me llevas?" Preguntó escondiendo su cara
en el cuello del delicioso alfa.

"A mi habitación, necesitas tomar una píldora" Y con


esto llegaron a dicho lugar, acostó a Hoseok en su
cama y busco rápido entre sus cosas del consultorio,
segundos después una pastilla naranja estaba
enfrente del omega con una botella a medio terminar
que el alfa tenía.

Tomó la pequeña pastilla para después ver como el


rizado se quitaba sus pantalones de algodón quedando
completamente desnudo, no cargaba bóxers y bueno
podía admirar el grandioso miembro enfrente de él,
todo erguido y brilloso.

Se acercó por completo al castaño y le quitó sus


pantalones, cosa que no se negó. Feromonas
dominantes estaban filtrándose en las fosas nasales
con cada movimiento del rizado.

Taehyung se posicionó encima de él y continuó


besándole todo el cuerpo, pequeños besos eran
depositados dejando su piel erizada y húmeda.

"Por-por favor" sentía como sus pequeños bóxers azul


marino eran deslizados por sus piernas dejando fuera
su miembro "Ya-ya quiero sentirte"
Su lubricante natural ya lo tenía goteando, gracias a
que Taehyung parecía un pulpo, por todas partes su
cuerpo fue tocado, se sentía en las nubes.

Una leve presión se hizo presente cuando el rizado


tocó su entrada "Hueles tan bien Hoseok" gruñía
mientras dejaba pequeñas mordidas entre sus muslos,
un dedo hizo presión entrando hasta el primer nudillo,
dejando al castaño agitado. "Tranquilo bebé"

Se relajó y se dejó llevar, podía sentir ese delicioso


escozor cada vez que Taehyung metía y sacaba su
dedo, pequeños jadeos soltaba cada vez que sentía el
segundo nudillo tocar su piel.

"¡Te necesito ya..." El alfa lo cayó comiéndole la boca.


"He soñado por una segunda vez desde que esto pasó,
por favor"

Sin pensarlo dos veces, su dedo del rizado se ausentó


para que en segundos su miembro tomará posesión.
"Cristo, Hoseok. Tan bueno como te-te recordaba"
Sentía como su miembro abría todas las paredes del
omega, mientras más empujaba su chico más gemía.

"Dios... Taehyung..." paseaba sus manos por la espalda


del rizado dejando pequeñas marcas cuando sentía
ser tocado en ese punto, amaba como el alfa le daba
besos, lametones en su hombro y clavícula.

"Eres mío Hoseok" aunque no había un lazo sabían que


ya se pertenecían, nada ni nadie cambiaría eso.

"Lo soy" Soltó cerca del oído del alfa, logrando que
este gruñera y las arremetidas se volvieran más
fuertes y largas. Tragó saliva; mientras disfrutaba de
lo perfecto que se sentía todo.

"Jo-joder" Las manos grandes de Taehyung apretaban


sus caderas, apretaba cada vez que entraba en el
pequeño chico.

Era una sensación magnífica, Taehyung respiraba


cerca de su cuello, inhalaba todo su aroma y exhalaba
en el mismo sitio sintiendo todo el aire caliente salir
del cuerpo del alfa.

Los gemidos bajos que Taehyung soltaba estaban


logrando su cometido, sentía su parte baja llenarse de
cosquillas, estaba muy pronto de llegar.

"Voy-voy a llegar pronto" siseo, apretando con fuerza


los hombros de Taehyung, sentía sus ojos
cristalizarse por la deliciosa sensación cada vez que
miembro del alfa tocaba su punto, este apretaba los
dientes y aumentaba cada vez más los movimientos.

"Mi-mierda Hoseok, ¿Si-siente eso?" Le preguntó el


rizado cada vez que su miembro era succionado, no
quería que nada acabará pero minutos después el
castaño enloqueció cuando el rizado a tientas mordió
ligeramente su cuello, llevándolo al borde y dejándose
llevar cuando pequeñas tiras de semen caliente caían
entre sus cuerpos.

"Oh-Oh por Dios... Márcame, muérdeme ahora


Taehyung" Boqueó en medio del fabuloso orgasmo
"Quiero ser-ser tuyo por siempre"
El alfa apresuró el paso y gruñó cuando sintió su nudo
empezar a crecer para segundos después quedar
atrapado.

Hoseok le mostró su pulcro cuello en sumisión, quería


ser mordido... Abrió los ojos enormemente cuando los
dientes del rizado le rompieron la piel, sentía como
sus dientes estaban traspasando todo hasta llegar al
músculo y dejar una marca permanente.

Gritó entre sollozos, su cuerpo ardía en llamas aún


con los colmillos del rizado clavados en su cuerpo,
estaba en la gloria.

Soltó otro pequeño grito cuando el rizado empezó a


lamer la zona marcada, largos lametones eran dados
en su cuello para que empezará a sanar.

El placer que había experimentado iba más allá de


todo.

"Hoseok" Taehyung gimió cerca de la herida, no podía


moverse, se sentía morir cada vez que lo intentaba, no
podía con el rizado dentro de él. "Te quiero" confesó
mirándolo a los ojos y dándole besos.

"Yo te he querido desde la primera vez que te vi"


Confesó con los ojos aguados, abrazando a su alfa,
sentía su respiración pausada cerca de su oído pero
no duró mucho, se congeló al escucharlo hablar.

"Nadie podrá tocarte ahora amor mío, eres mío. Por


siempre”
CAPÍTULO 10

“Hasta que nos volvemos a ver querido hijo" Su padre


estaba parado en el umbral de la puerta del cuarto de
Taehyung, ambos seguían desnudos pero cubiertos
por las suaves sábanas color crema de este.

"¿Co-cómo me-me encontraste?" Susurró


completamente aterrado, Su alfa estaba a su lado
pero seguía profundamente dormido.

"Fue demasiado fácil en realidad" Sonrió con malicia.

"No- no puedes hacerme nada tengo... tengo un alfa


ahora" tragó duro, instintivamente empezó a mover a
Taehyung para que este despertará.

"¿Quién? ¿Él?" Lo apuntó con su movimiento de


cabeza. "Nadie me detiene Hoseok, ni tu intento de
alfa patético" Seguía moviendo a Taehyung pero este
no despertaba, empezaba a desesperarme, pero este
no tenía ningún tipo de señal por querer abrir sus
ojos. "No pierdas tu tiempo mi querido Hoseok, no
despertará en un buen rato"
"¿Que le has hecho?" Habló desesperado viendo a su
alfa inconsciente. "¡Taehyung! ¡Taehyung!" Lo movía
bruscamente.

Estaba tan entretenido en el rizado que no se percató


de unos hombres con batas blancas entraban a la
habitación, rodeándolos por completo. "Llévenselo"
Bramó "Ya saben qué hacer con él"

"¡NO!" Trató de salir corriendo pero había seis


hombres incluyendo a su padre en la habitación, no
tenía oportunidad de escapar. Dos de ellos lo
empujaron con tanta fuerza haciéndolo caer por
completo al suelo, logrando que se golpeara
fuertemente en su costado izquierdo.

"¡APÚRENSE!" Usó su voz alfa haciendo que todos


voltearan a verlo con los ojos abiertos, él omega de
Hoseok lloraba y gritaba desesperadamente por su
alfa. "Voy hacer contigo lo que debí de hacer desde
que me entere que eras un maldito omega"
El castaño forcejeaba, no se daría por vencido.
¡DÉJENME, ALÉJENSE DE MÍ!" Su cara ya estaba
húmeda por todas sus lágrimas. "¡Taehyung!
¡Taehyung!"

Por más que gritaba su compañero era un peso


totalmente muerto en la cama.

Un fuerte golpe en su cabeza lo hizo caer por


completo y caer aturdido de nuevo en el piso, como
pudo tocó su frente y sangre brotaba de ella.
"Llévenselo ahora"

Su vista empezaba a nublarse de poco en poco. "Oh


Dios mío, Taehyung" hablaba pesadamente mientras
veía todavía a su alfa inerte en la cama. Segundos
después todo se volvió negro.

"¡Hoseok, Hoseok!" Taehyung abrazaba a su chico


mientras éste se movía desesperado entre sueños "Es
solo un sueño amor, solo es un sueño"

Taehyung estaba asustando, el pequeño chico lo había


despertado al escuchar su llanto y sobre todo por
decir su nombre entre lamentos. No tenía la menor
idea de que fuese pero este sufría.

"Tranquilo bebé" Hoseok abría sus pequeños ojos


temblando. "Estoy aquí mi amor, estoy aquí"

Al darse cuenta de lo que había pasado, no pudo


evitarlo y se puso a llorar nuevamente. Había sido un
sueño horrible, jamás pensó soñar con algo así, ver a
su padre de esa manera y Taehyung desmayado o
muerto a su lado. Fue horrible.

"Fu-fue horri-horrible Taehyung" Apretaba a su alfa


contra de el, quería sentirlo ahí... No como en el
horrible sueño, todo frío y sin moverse. "Yo- yo..."

"Tranquilo amor, respira" El rizado empezó a inhalar y


exhalar para que su chico lo imitara y así poder
tranquilizarse. Comenzó a seguirlo y en cuestión de
minutos ya sé encontraba más calmado, aún seguían
abrazados no tenían intención de acabar con el. "¿Te
gustaría hablar de ello Hobi?
Taehyung le dio su tiempo, no quería presionarlo,
varios minutos pasaron y continuaban en silencio. No
era incómodo, pero al alfa le preocupaba.

"So-soñé con mi-mi padre" Dijo soltando una


bocanada de aire después, sentía un gran alivio
después de tenerlo retenido tanto tiempo. "Él quería,
quería hacerme daño"

Taehyung lo veía serio, no le agradaba para nada el


padre de Hoseok, sabía que si se topaba con el
hombre sin importar lo que pudiera pasar, acabaría
con él.

"Estábamos aquí, y él por allá." Señala la puerta


"Cuando lo vi, intente... intente despertarte pero él te
había echo algo y no despertabas" su voz volvía a
deteriorarse "Quería llevarme para hacerme daño"

El alfa sabía que su omega estaba sufriendo y eso lo


hacía enloquecer.

"Mírame cariño" Hoseok limpiaba su nariz con unos


pañuelos, alzó su mirada encontrándose con esos
estanques vendes que tanto quería. "Nadie nos hará
daño" Dijo firme.

"No-no quiero que nos lastime Tae. No lo quiero" El


rizado podía ver desesperación en su mirada, si omega
le gritaba por protección y auxilio.

"No lo hará amor, te lo juro que nadie te hará nada"

♦️♥️♦️
El rizado estaba muy entretenido mirando unas
competencias de natación en la televisión. Estaba
esperando a que Hoseok saliera de la ducha para
decirle que Violetta llamó y que no llegaría temprano a
casa. Para Taehyung la noticia era lo mejor, estaría
con su chico más tiempo.

Se sentía un poco dolido, el castaño había decidido


tomar un baño, quiso acompañarle y este muy
amablemente le dijo que necesitaba pensar.

Ahora con el lazo entre ellos, solo podía sentir temor


en su chico.
Minutos después un fresco y más calmado Hoseok
apareció para sentarse junto al rizado en el sofá.

"¿Podrías cambiar el canal?" Pidió Hoseok


amablemente.

"¿No te gustan los deportes?" Pregunto sin mirarlo,


llevándose tres papas fritas a la boca.

"No le tengo ningún tipo de aprecio a ese en lo


personal" susurró. "Cuando tenía once años, mi padre
me inscribió en clase de natación" Taehyung apago el
televisor para poder escucharlo mejor "Todo iba muy
bien al principio, era bueno por así decirlo" el rizado
podía observar cómo su omega se perdía en el
recuerdo "Los demás niños eran dos años más grandes
y creo que por eso me molestaban" Mordió su labio,
pensativo. El alfa tomó sus manos y le dio un apretón
de seguridad. "Me duchaba con una camiseta puesta,
en ese tiempo no estaba muy a gusto con mi cuerpo,
no me gustaba cómo era, muy delgado, pálido." Sonrió
al recuerdo " Los chicos se burlaban de mí por eso,
por bañarme en camiseta, un día fui el último en
entrar a la duchas se podría decir que estaban
esperándome, mi padre había ido a buscarme y
necesitaba ser rápido." Al rizado no le gustaba a
donde iba todo esto. "Entre en la primera desocupada
que vi y sin quitarme nada, empecé a lavar mi cuerpo,
me detuve hasta que escuche a uno de ellos...

"Mira lo que tenemos aquí" Todos los de la clase de


natación estaban enfrente de Hoseok, aún seguían
con sus bañadores mirándolo fijamente. "Jung eres
muy raro" El chico bajó la mirada. "¿Sabes por qué?"
Este negó lentamente. "Resulta que en clases de
natación donde una de las reglas es entrar
únicamente con bañador y nada más." Soltó El niño
regordete "Tú puedes entrar en camiseta. Ahora
estamos en la ducha y sigues con la puta camiseta." El
chico se exaltó haciendo reír a los otros por la cara
niña que había hecho. " ¿Sabes que les hacemos a los
niños que se quieren pasar de listos como tú?" Y sin
responder o dejar asimilar las palabras del chico, dos
de ellos lo tomaron de los brazos y otros dos de las
piernas. "Abran el agua caliente"
Hoseok forcejeaba, el solo quería tomar una pequeña
ducha, vestirse e irse con su padre a casa.

"¡Suélteme por favor!" Dijo mientras seguía


moviéndose duramente para que lo soltarán. Como
pudieron le quitaron la camiseta dejando a la vista su
pecho blanquecino.

El vapor del agua caliente invadió la habitación y


Hoseok tembló.

"Métanlo ahí" Dijo el regordete líder.

Lo pusieron en el agua hirviendo, haciéndolo gritar


cuando el agua hizo contacto en su piel, los chicos lo
tenían sujeto bajo una regadera de agua muy caliente.

Risas y más risas se escuchaban cada vez que Hoseok


suplicaba por salir, el agua hirviendo estaba irritando
su piel y no podía cerrar la regadera.

"¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?" Gritó el maestro de


natación haciendo que los chicos soltaran a Hoseok,
dejándolo caer sobre los calientes azulejos. Los niños
se separaron y se fueron a sus respectivas regaderas.
"¡Hoseok... Joder, ¿Que te han hecho?"

"Tranquilo profe, solo estábamos jugando" Dijo el


regordete con una sonrisa en su rostro.

El pobre Hoseok temblaba, solamente quería salir de


ahí e irse a casa.

"TODOS TENDRÁN SU RESPECTIVO CASTIGO"


Gritó el maestro para después tomarlo en brazos y
salir de las regaderas.

"Esa tarde terminé con quemaduras de segundo


grado" Hoseok seguía perdido tras el recuerdo. "Mi
padre se puso como loco y juró poner una demanda
contra la escuela pero al final no les hicieron nada."
Taehyung tragó duro "la única explicación que le
dieron a mi padre fue que solo eran niños jugando"

"Fueron unos monstruos" Gruñó encolerizado.

"Lo fueron" Dijo con un suspiro "Desde esa vez mi


padre se resignó a llevarme a clases de deporte, no
estaba muy de acuerdo pero mi madre le había
rogado" sonrió al recordar a su hermosa madre
"Desde muy pequeño mi padre me quería alfa"

"Tu eres perfecto tal y como eres amor, jamás dudes


de eso ni mucho menos cuando sea yo el que te lo
diga"

"Gracias" Dijo acercándose a Taehyung quedando


demasiado cerca. "Gracias por aceptarme tal y como
soy"

Y con esto se abrazaron, un abrazo largo donde se


transmitían seguridad y confort. El castaño no iba a
mentir, se sentía aterrado por todo, ahora tenía los
recuerdos más feos muy presentes, pero contaba con
Taehyung.

Su glorioso y bello alfa que lo amaba tal y como era, lo


amaba siendo un hermoso omega.

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 11

Muy bi-bien cariño... ¡Mierda! Lo estás, lo estás


haciendo muy-muy bien"

Hoseok brincaba en la polla de Taehyung como si su


vida dependiera de ello, después de la charla sobre
los recuerdos del castaño, este se sentía mucho
mejor por haberlo platicado, era la primera vez que
se lo confesaba a alguien que no sea su madre o
padre.

Sus movimientos eran la muerte para Taehyung, movía


su cadera como un verdadero experto con sus manos
en el pecho de su alfa para no perder el equilibrio
mientras Taehyung lo sostenía firmemente de ellas.

Ambos estaban acalorados, con la piel ardiendo,


millones de feromonas por parte de ambos ya habían
invadido el departamento.

"Ta-Taehyung, Oh... Pro-Pronto..." No podía articular


ni una oración corta, sentía el miembro de su alfa en
su totalidad, amaba sentir como Taehyung vagaba por
todo su cuerpo. Como lo llenaba de besos y mordía sus
pezones. Sentía su cuerpo temblar cuando pasaba por
su mordida, todas las sensaciones eran adictivas.

"Me-me encanta lo apretado que estás" Gruñó cerca


de su cuello dejando lametones y pequeñas mordidas
"No sabes cómo hueles Hoseok" Dijo tomando sus
nalgas para abrirlas por completo "Vamos cariño,
demuéstrame que te encanta"

Estaba apunto del colapso, amaba al Taehyung sucio,


estaba siendo rellenado por este hombre que tanto
quería y eso estaba bien, las sensaciones que estaba
experimentando siempre iban unos pasos más
adelante de su perspectiva, estaba en las nubes.

Gemidos y jadeos era lo único que salía de su boca, un


pequeño grito salió de sus labios cuando el miembro
de su alfa tocó su punto logrando que su respiración
se acelere. Tiró su cabeza hacia atrás mientras tiras
blancas eran esparcidas por los pechos de ambos y
estómago de Taehyung.
"¡OH, OH! ¡Taehyung!" Cuando el nombrado sintió que
los movimientos estaban disminuyendo por parte del
omega, lo apretó de las caderas y continuó él los
movimientos de arriba abajo, haciendo gritar a
Hoseok por completo.

El castaño era un desastre. Sentía que en cualquier


momento caería de la cama si Taehyung no lo sostenía.
Otro alarido salió cuando sintió la hinchazón de su
alfa emerger dentro de él.

Apoyó su frente en el hombro de su alfa mientras


esté gemía en su oído.

Su herida en el cuello volvió a ser reabierta sintiendo


el ardor nuevamente. Podía sentir cómo las emociones
de su alfa -deseo, pasión- las transmitía con la
mordida. Cuando los colmillos salieron de su cuello, el
rizado empezó a lamerla para que empezará a cerrar
de nuevo.

"No sabes lo bien que te siento de esta manera bebé"


Dijo Taehyung cerca de su oído. "¿Estás cómodo?"
Este asintió sin querer moverse, la hinchazón de
Taehyung lo estaba matando.

"¿Estaremos mucho tiempo así?" Siseó. "Me duele


Taehyung"

"No amor, unos minutos más" Dijo besándole el cuello.


"Ya no creo estar sin ti después de esto Hobi"
Taehyung confesó acomodando su cabello sudado
detrás de su oreja con su otra mano tenía su mano
firme en la cadera de su chico. "Múdate conmigo"

Este abrió sus ojos como platos y se alejó del hombro


de su alfa.

"¿Tú-tu en verdad...?"

No terminó de articular su pregunta, su alfa le había


puesto los dedos en su boca para callarlo. "Eres mi
omega y te quiero a mi lado, verte todas las mañanas,
disfrutar siempre que queramos de nosotros..."
Decir que su cara era un tomate maduro era muy
poco, sentía que se le iba a caer toda la cabeza de la
vergüenza.

"También me-me gustaría vivir contigo"


Dice besándolo levemente en los labios. "Tengo que
hablar con Violetta"

"Hablaremos con ella amor, te quiero hoy mismo aquí


conmigo"

El color carmín volvió a acaparar sus mejillas,


haciéndolo soltar risitas tontas y nerviosas.

La hinchazón ya había bajado y Hoseok trató de


ponerse de pie lentamente. Un gemido pequeño se
escuchó cuando el rizado salió por completo de él.

"Bien bebé" Dice el rizado parándose de la cama y


esas su frente "Tomemos un baño y vayamos hablar
con Violetta"
Y sin más, Taehyung lo arrastró hasta el baño. Ambos
completamente desnudos dejando ver el magnífico
cuerpos de ambos.

♦️♥️♦️
Aparcaron en la entrada de la casa de Hoseok. Este
estaba nervioso, no porque Violetta le vaya a decir
que no. Si no que el único consejo que está le había
dado era ir un poco lento.

¿Pero qué debía hacer? Taehyung se le metió en todo


el cuerpo y no hubo manera de sacarlo.

"¿Porque estás nervioso amor?" Lo que le faltaba era


que su alfa sintiera sus nervios, bueno tampoco ya no
podía evitarlo. Taehyung lo sentía.

"No lo sé" lo miró con una sonrisa apenada "Creo que


me siento como si fueras a pedir mi mano o algo así"

Taehyung se mordió su labio inferior al escuchar lo


último que dijo su chico, este acaricio sus manos
entrelazadas.
"Eres mi omega pero en un tiempo no muy lejano" Alzó
las manos entrelazadas. "Abra un anillo en esta mano
hermosa tuya" Y con eso lo beso, un beso lindo y sin
prisas.

Bajaron de la camioneta de Taehyung sonrientes,


entrelazaron sus manos y caminaron a la pequeña casa
de Hoseok.

Hoseok busco las llaves de la casa en su bolso de sus


clases de piano, la sacó y abrió la llave encontrándose
con Violetta en la sala entretenida con una taza de té
y uno de tantos de sus libros de cocina.

"Hoseok, Doctor Kim" saludo a ambos con una sonrisa


cordial.

"Hola Violetta, por favor llámame Taehyung"


Está se encogió de la pena haciendo reír a Hoseok

"Lo siento es la costumbre, ya sabe cómo..." se detuvo


al mirar la hermosa marca rojiza recién abierta que
tenía el castaño en su cuello. "¡DIOS MÍO HOSEOK!"
Esta se llevó ambas manos a su boca, no podía creerlo.
Se acercó al castaño para mirarla de cerca "Es
hermosa" Dijo tocándola levemente, haciendo a
Hoseok sisear y Taehyung gruñir. "Oh, lo siento"
susurró de nuevo apenada.

"No pasa nada" respondió el castaño mirando al


rizado. "Violetta venimos a hablar contigo"

Está estaba pasmada al ver cómo Taehyung tenía


agarrado firmemente a Hoseok de su cintura.

"De-de acuerdo. Siéntense, ¿Les gustaría una taza de


té?" Empezó a hablar demasiado rápido.

"Vi, en verdad estamos muy bien. Mejor sentémonos


para hablar." Cuando él omega se le acercó a la mujer
su aroma había cambiado.

"Dios Hoseok, tu aroma se sincronizo con el de


Taehyung"

El rizado sonrió orgulloso, él también lo había


sentido... Su omega olía como la puta gloria.
"Si, es maravilloso." Los tres tomaron asiento con
sonrisas sinceras. "Vi, sé que me dijiste que debo de
tener cuidado con todo lo que pasó o está pasando"
aclaró su garganta, no quería en ningún momento
bajar la voz o titubear. "Taehyung es mi alfa y yo sé
que él me protegerá" Taehyung lo acercó más a él y le
depositó un beso a Hoseok en su cuello logrando
erizar al chico. "Y hemos decidido que me mudaré con
él"

Violetta veía a los chicos fascinada. A ella le hubiera


encantado tener un amor así. Pasaron varios segundos
y la mujer seguía admirando a la pareja con una
sonrisa.

"Siempre me cuestioné porque no fui una omega o


alfa, saben." Habló con un ligero tono de nostalgia
"Me encantaba esa idea de poder enamorarme y
poder envejecer junto a mi pareja" se acercó a
Hoseok y tomo su mano apretándola "Pero el destino
quiso que sea una beta, alguien trabajadora y
luchadora, no necesito ser otra persona para ser
feliz."Sonrío orgullosa" No necesitas mi aprobación
cariño" Le acarició su mano con ternura "Estoy muy
segura que con tu alfa estarás mucho mejor que aquí"

"Gracias Violetta, te lo agradezco." Hablo Taehyung


sincero. "Créeme no le faltará nada y voy a protegerlo
siempre"

"Sé que lo harás" El omega estaba conmovido con la


situación, era el mejor día de su vida.

"Pero una cosa más" La mujer carraspeo la garganta


para después tomar su taza de té y darle un sorbo
"Pienso que lo mejor sería que le platicaras a tu
madre, ¿no crees?

Taehyung abrió los ojos al escuchar eso. Hoseok no le


había dicho que seguía en contacto con ella. La última
vez que hablaron tenía semanas.

"No he hablado con ella desde hace mucho, pero


cuando ella decida hablarme juro que se lo explicaré
Vi"

"Bien" contestó tomando otro sorbo de su taza de té.


"Haremos todo correctamente ¿de acuerdo?" Dijo el
rizado besándole la frente. A los segundos de
separarse su móvil empezó a sonar. Miro la pantalla y
era el número del hospital. "Un minuto"

Hoseok asintió y vio a su alfa alejarse de él.

"¿Hoy mismo té iras?" Contestó la castaña.

"Yo creo que si Vi, es solo mi ropa. No tengo nada más


mío aquí. Aparte Taehyung no me quiere en otro lugar
que no sea con él"

"Esto es hermoso Hoseok, estoy tan contenta por ti


cariño" la mujer le dijo orgullosa, por fin había
encontrado a su alfa el pobre chico que desde chico
había sufrido indiferencia por parte de su padre y
por la sociedad llena de porquería.

"Bebé" Taehyung llamó a su chico, haciendo que


ambos girarán a verlo. "Se presentó una emergencia
en el hospital"
Hoseok asintió rápido. "¿Te espero aquí?"

"Por supuesto cariño, haz tu bolso cuando vuelva nos


vamos a casa" Y con esto el dio un lindo beso en los
labios, se despidió con Violetta con un pequeño abrazo
y salió de la casa.

♦️♥️♦️
Estaba agotado, lo habían llamado de urgencia por una
omega embarazada con una fuerte hemorragia.

La pobre chica tenía un aroma a miel y rosquillas, pero


con todo lo sucedido con trabajo y podían percibirlo.
La mujer estaba muriendo, su embarazo era riesgoso
ya que no estaba marcada.

Fueron alrededor de cuatro horas de quirófano y


recuperación. Habían podido salvar a la chica pero no
al pequeño bebé de apenas cuatro meses de
gestación. La chica estaba destrozada al enterarse,
fue una de las peores noticias que Taehyung alguna
vez había dicho.
Se dejó caer como un peso muerto en su silla del
consultorio, miro el reloj de su escritorio y ya eran
las nueve de la noche. Hoseok debe de estar
esperando.

Empezó a guardar sus cosas hasta que unos toques


ligeros se hicieron presentes, a los segundos su
hermana Gemma se hizo presente.

"Hola mocosito" Se acercó y le dio un abrazo, al


abrazarlo fue cuando sintió su aroma diferente. ¿Haz
marcado al chico, cierto?"

"Hola Gems y si, tiene una hermosa marca en su cuello


ahora" sonrío al recordar la bella marca en su
delicado cuello de Hoseok.

"Me alegro mucho" sonrío "Sabia que recapacitarías


Tae"

El rizado la miró con una mueca chistosa "Lo sé y en


verdad te lo agradezco"
"No es nada mocosito, siempre tendrás a tu hermana
para decirte que la estás cagando" ambos soltaron
carcajadas.

"Sé que te caerá muy bien Gems, es muy tierno y


platicador" le contaba a su hermana muy animado.

"Solo lo he visto en dos ocasiones. Una donde ni hablo


por tener temor y la segunda vez estaba muerto de
los nervios y llorando al final" Se burló y Taehyung le
dio un leve golpe en su hombro "Pero me encantaría
conocer esa faceta"

"Pronto Gems, lo prometo"

"Claro que será pronto" Declaró la rubia. "Mamá dice


que no sabe de ti desde hace dos meses Taehyung,
¿Que pasa contigo?"

Este palideció, se había olvidado de su madre.

"No a sido mi intención Gemma, he tenido mucho


trabajo y con Hoseok no he tenido tiempo pero
prometo llamarla llegando al departamento o mañana
en la mañana"

"Creo que no va hacer necesario"

"¿Por qué?" Pregunto confuso mientras agarraba su


labio inferior con los labios mientras la miraba.

"Ella llega mañana Taehyung, enloqueció cuando le


platiqué sobre tu futuro omega en ese entonces y se
indignó." La chica lo platicaba sin ninguna reacción en
su cara mientras que Taehyung había quedado blanco.
"Sus palabras exactas fueron: No puede ser que mi
único hijo se olvide de mí y no me platique sobre su
futura pareja, pero me va a oír, mañana mismo tomó
un tren a Londres y me va a escuchar"

"Gemma por Dios" El rizado se dejó caer en su silla.

"Ni modos ricitos, fue tu culpa por olvidarte de ella"


Le dio un zape para después encaminarse a la puerta.
Este. Soltó un -Hey- mientras se frotaba la zona
bañada "Supongo que mañana nos veremos para
almorzar o cenar, depende de la hora que llegue" Y
con esto, salió sin ninguna preocupación.

Era hombre muerto, su madre era un tanto sensible


cuando alguno de sus hijos la ignoraba y no le
platicaban con respecto a su vida.

"Cristo, ayúdame" Dijo para dejar caer su cara en su


escritorio, el día de mañana sería una locura. Se
levantó de la silla casi arrastrado, tomó su maletín y
salió de su consultorio.

Lo único que quería hacer era ir por su omega,


impregnarse de su olor apenas lo viera, llevarlo a casa
y dormir lo más juntos que sea pueda.

Mañana sería un día de locos con su madre presente.


CAPÍTULO 12

Taehyung tenía a Hoseok envuelto entre sus brazos,


el castaño seguía profundamente dormido, su pequeño
y delicado pecho subía y bajaba tranquilamente. Una
sonrisa se plasmó en su rostro, sentía su pecho
inflarse de alegría, ahora en adelante así despertará
todos los días con su omega en brazos, sintiendo su
calor y disfrutando uno del otro cuando quisieran.

El castaño se acurrucaba cada vez más contra él y


sonrío mientras acariciaba el cabello de este.

Lo quería mucho, jamás pensó poder conocer a su


omega en el consultorio y dando ayuda médica.

Agradecía a su hermana, de no ser por ella lo hubiera


dejado pasar sin importar si era su pareja o no, ya
que siempre fue primordial su carrera y trabajo como
médico.

Pasaron unos minutos aún con su pareja en brazos y se


le ocurrió una magnífica idea.
Como era su primer día oficial de su chico en su ahora
departamento también. Lo mejor era prepararle el
desayuno.

Trató de salir de la cama lo más silencioso posible,


Hoseok lo tenía rodeado con sus brazos y como pudo
logró escapar. Se puso unos pantalones negros
holgados, sonrío ver a su chico aún dormido y se
encaminó a la cocina.

Le haría el mejor desayuno que podría hacerle a su


castaño. Cosa que iba a intentar porque siempre
desayunaba camino al hospital, rara vez en su
departamento.

♦️♥️♦️
Un delicioso aroma a tocino de filtro por sus fosas
nasales, invitándolo a inhalar más profundo. Sonrió
instintivamente.

Se estiró llevando su mano derecha a palpar el


colchón en busca de su alfa, pero solo sintió el
edredón, abrió sus ojos poco a poco y estaba solo en
la enorme cama.

Terminó por estirar su cuerpo completo soltando


suspiros cuando sus huesos quitaban toda tensión, se
puso de piel unos segundos después y buscó un short
de deporte en unos de sus cajones.

Anoche se habían dormido hasta tarde acomodando la


ropa del castaño en el amplio closet del rizado y
bueno ahora la mitad de este le pertenecía.

Irradiaba felicidad de solo pensar que de ahora en


adelante estaría por siempre con su alfa,
compartiendo todo.

Terminó por ponerse los shorts y una playera sin


mangas y salió en busca de su amado.

"Buenos días" Soltó Taehyung estando de espaldas


entretenido con unos panqueques, se volteó a verlo y
le dio la sonrisa cuadrada más linda que Hoseok pudo
haber visto.
"¿Cómo sabías que venía?" Preguntó acercándose para
ver qué está haciendo.

"Puedo sentirte en todo el departamento Hobi" Este


se sonrojó y le dio un beso en la mejilla. "El desayuno
está listo" Dijo para poner el último panqueque en una
torre.

Ambos salieron de la cocina con tocino crujiente, pan


tostado con mermelada de fresa y panqueques con
miel de maple. Todo delicioso.

"Toma asiento amor" Dijo el rizado mientras le daba


un beso en la frente y corría nuevamente a la cocina.
Hoseok empezó a comer una rebanada de pan tostado,
saboreando lo deliciosa que era la mermelada.

Taehyung reapareció con dos tazas de café.


Prometiéndole a Hoseok que pronto irían juntos al
supermercado para comprarle su té favorito.

"¿Está rico todo?" Preguntó el rizado para después


darle un sorbo a su café, miró a su chico asentía
mientras comía encantado. "Qué bueno porque no soy
de cocinar mucho"

"No digas eso, todo está delicioso" Alentó el castaño.


"¿No desayunas antes de ir al hospital?"

El rizado negó mientras se metía un bocado de


panqueque en su boca, segundos después lo trajo "La
verdad prefiero dormir un poco más y después tomar
algo en el camino o en el hospital"

Hoseok frunció el ceño "Nada de eso Taehyung, a


partir de mañana desayunamos antes de irte o te
llevarás el desayuno" Hoseok declaró "No tengo
ningún problema con hacerte el desayuno" Dijo con un
sonrojo.

"Suenas igual que a mi... ¡Joder!" Y listo, el foquito se


prendió.

"¿Qué pasa?" Preguntó limpiándose las comisuras de


sus labios.
"Se me olvidó por completo bebé" Decía su alfa
alterado "Mi mamá llega hoy"

Palideció. Jamás había pensado en la mamá de su alfa,


no porque no quisiera si no por tantas cosas que tenía
en la cabeza que jamás se tomó el tiempo...

"¿Tú-tu madre?" El rizado asintió.

"Si, mi hermana le dijo que ya tenía pareja y


enloqueció porque tiene más de dos meses que no
hablo con ella y no se lo platiqué." El castaño
escuchaba atentamente lo que decía su pareja.

"Por dios Taehyung" De pronto las ganas de seguir


comiendo se le quitaron.

"Lo sé amor y perdón. Ayer con todo eso de ayudarte


con tu ropa y demás se me olvidó por completo
decirte"

"No-no te preocupes" contestó para beber otro poco


de su café "¿Pero y si me pregunta sobre mi familia?
¿Qué le voy a decir Taehyung?"
Y fue a donde el rizado entendió.

"No te preocupes por eso amor yo..."

Hoseok lo interrumpió, de pronto la habitación se


empezó a sentir triste, Hoseok desprendía tristeza.

"A toda mamá me gustaría saber todo sobre la pareja


de su hijo... Mi madre también lo haría Taehyung y me
pone de nervios no saber qué decir cuando me
pregunté..."

En segundos el alfa estaba a su lado de rodillas,


tratando de buscar la mirada de su chico. "Te
entiendo amor, y yo hablaré por ti, ¿de acuerdo? "Él
omega lo miro triste. "O si quieres platicar la verdad
por mí está bien. Haremos lo que tú decidas amor"

Y con esto Hoseok se lanzó a los brazos de Taehyung,


soltando un pequeño sollozo.

"Te-te amo" Susurró contra su pecho, alzó su rostro


y pegó sus labios en un pico.
"También te amo precioso" Le acarició la espalda para
calmarlo.

Segundos después el castaño se despegó y miró a su


chico. Ahí es cuando ambos sabían que eran el uno
para el otro, cuando sus miradas se mezclaban y no
podían perder el contacto visual.

"¿Podrías hablar por-por mi?"

"Claro mi amor" Le sonrío. "todo lo que diremos será


verdad, de donde vienes, sus nombres y demás... No
te preocupes amor, a parte mi madre no es molesta.
Nos parecemos mucho"

"Si tu mami es como tú, entonces es demasiado


adorable" Le beso la mejilla.

"Lo es cariño, lo es" Dijo alzando las cejas divertido,


logrando sacarle una carcajada a su omega.

♦️♥️♦️
"Bien, llegamos" Dice el rizado aparcando en el
estacionamiento del restaurante que se verían con su
madre y hermana. Está le haya llamado hace dos
horas atrás para decirle donde se verían.

Y bueno por parte del castaño no dejaba de temblar.


Era la primera vez que iba a conocer a la mamá de su
alfa. Trato de ponerse su mejor ropa y peinar su
cabello correctamente.

Salieron de la camioneta y tomados de la mano


entraron al bonito lugar que tenía por nombre
SteakHill.

Al entrar el lugar olía maravilloso cosa que el


estómago del castaño empezará a rugir, Taehyung lo
empezó a guiar entre las mesas hasta que se
dirigieron a una donde un par de mujeres estaba de
espaldas. Una rubia y otra con el cabello negro
azabache.

Hoseok frunció el ceño cuando reconoció el bonito


aroma a margaritas y segundos después detectó otro
ahora; un pastel de fresas con crema producto de la
omega de cabello azabache.

"Chicas" Ambas giraron sus rostros en busca del


llamado hasta que se detuvieron al ver al rizado.

"Taehyung, cariño" Se paró de un salto la mujer,


alzando sus brazos para abrazar a su hijo.

"Hola mamá" recibió un abrazo gustoso. Le encanta el


aroma a su madre, recordaba las tardes en Holmes
Chapel con su madre y Gemma horneando panecillos
de plátano y nuez. "Estoy muy molesta contigo Kim
Taehyung"

Lo reprendió, el castaño aún no había visto a la mujer,


su alfa le tapaba toda visibilidad. Podía escuchar
como su madre le hablaba seriamente a su hijo, cosas
de cómo podía olvidarse de ella y no hablarle o
mandarle un mensaje.

"Hola Hoseok" Saludo Gemma acercándose a él para


darle un abrazo.
"Hola" Contesto con una sonrisa "No sabía que
Taehyung era tu hermano" Sonrió amigablemente.

"No te preocupes el mocosito siempre suele hacer


eso, se olvida de todo y siempre hay que estarle
recordando las cosas" Hoseok reprimió una carcajada
tras escuchar eso. "Vaya... tu marca es preciosa"
Elogió "Hasta que hace algo bien sin necesidad de
decirle..." Gemma le daba mucha risa. "Porque esa vez
en el hospital..." dejó de hablar cuando vi que la cara
de Hoseok cambió.

"Emm, yo... Sobre eso..." tartamudeo, sentía


vergüenza pura. Vergüenza de tenerle que explicar a
la hermana o algo.

"Hey" La rubia lo tomó de las manos "tranquilo, no es


necesario que digas nada, está en el pasado de
acuerdo" Lo calmo "Discúlpame tu a mi por
recordarlo..."

"Y este hermoso chico, ¿Quién es?" Hoseok sonrió a


la mujer tímidamente.
"Soy Hoseok" Sonrío ampliamente, Taehyung se puso
a su costado rodeándole la cintura con su brazo
izquierdo.

"Un gusto cariño" Lo abrazo "Me llamó Anne" la


mujer era tan hermosa como Gemma y Taehyung.
Definitivamente los genes de estos chicos no se
perdían.

"Mamá, Hoseok es mi omega" Confesó el rizado


apretándolo un poco más.

"Eso es fantástico Taehyung. Estoy muy contenta por


ustedes" Sonrío alegre dando un aplauso producto de
su felicidad. "Wooow, la marca es preciosa" comentó
mirando atentamente el cuello de Hoseok. Desde que
había sido mordido no se ponía camisas de cuello alto,
quería que todos vieran que ya tenía un dueño y bueno
Taehyung amaba eso. "Pero vamos, siéntense"

Se sentaron en la mesa y empezaron a charlar de


cosas triviales, sobre cómo lo estaba tratando
Taehyung, si le gustaba el departamento y de más.
Anne poco a poco le iba tomando aprecio a Hoseok.

"Y bien Hoseok, ¿Que edad tienes cariño?"

El tiempo de las preguntas personales había


comenzado, el rizado mantenía firme una mano en su
rodilla, al escuchar la pregunta le apretó ligeramente.

"Dieciséis" Sonrío dándole otro sorbo a su limonada


con fresa.

Habían ordenado minutos atrás, continuaban con las


bebidas mientras les traían la comida. Había escogido
carne asada con puré de papas y zanahorias.

"Eres muy joven amor" sonrió enternecida. "Pero


cuéntame más Hoseok, ¿De dónde vienes?,
¿Estudias?"

Taehyung iba a hablar pero puso su mano en su brazo


dándole entender que él podía hacerlo.
"Llegué de Doncaster hace tres meses, me mudé para
tomar clases de piano más avanzadas" Taehyung
sonrío, su chico lo tenía todo controlado.

"El piano es un instrumento muy hermoso Hoseok"


Elogio Anne contenta" ¿Y tus padres cómo fue que te
dejaron venir tan joven y siendo un omega?

La tensión en Hoseok creció, su suegra fue un poco


directa.

"Mis-mis padres estuvieron de acuerdo sobre mis


clases" Aclaró su garganta y el rizado le transmitía
seguridad absoluta. "Y no vine solo, mi tía Violetta se
mudó conmigo y bueno ahora ella vive sola"

"Sería magnífico que la conociéramos" Hablo rápido


Anne. "Pero sin prisas, estaré unos días por aquí,
podríamos organizar alguna comida en su
departamento. ¿Qué opinas Taehyung?"

"Sería increíble mamá"


Y con esto todos sonrieron tras la grandiosa idea de
Anne.

♦️♥️♦️
El castaño estaba pasmado por la actitud de Anne, la
mujer no había hecho demasiadas preguntas y no le
tomaba mucha importancia.

Se fijaba más sobre cómo Taehyung era con él y


además, quedó encantada al saber que Hoseok tocaba
el piano y prometió volver cuando tuviera alguna
presentación.

Se despidieron con la promesa de verse otro día y


ponerse de acuerdo para el almuerzo o cena en su
departamento.

"¿Qué te pareció mi madre?" Dijo Taehyung mientras


se cambiaba por ropa más cómoda.

"Ella es increíble amor" El castaño dijo contento


mientras se ponía una playera de manga larga,
Taehyung era como un oso, le gustaba que el
departamento estuviera frío todo el tiempo y bueno
él temblaba "Es muy amable y simpática"

Taehyung terminó de colocarse su pantalón y se


acercó a su chico. Lo acercó a él para estar a escasos
centímetros.

"Te dije que todo estaría bien" le beso la frente, el


castaño cerró sus ojos tras el gesto.

"Si, muchas gracias por el apoyo"

"No tienes porque agradecerme nada" Lo tomo de la


barbilla y de nuevo sus ojos se fusionaron. "Serás mi
omega para toda la vida Hoseok, solo quiero tu
felicidad, y te la daré..."

Cristo. Taehyung era demasiado.

"Te amo" El castaño lo rodeó con sus brazos en el


cuello. "Te amo tanto"
"No tienes idea de cuando yo te amo bebé, entraste a
mi vida de una manera no muy bien vista pero eso no
nos detuvo, eres magnífico amor, perfecto para mí"
se dieron un beso lento y dulce, Hoseok sentía
derretirse con los labios de su amado, tan suaves y
calientes. "Te amaré siempre Hoseok.”
CAPÍTULO 13

"Mark, ¿Dónde está mi nieto?" Exigió saber mientras


que el hombre se estremeció al escuchar eso dejando
el lapicero caer de su mano.

Su madre Jung Deborah , una alfa demasiado


territorial de carácter fuerte, con setenta y tres
años, y su aroma estaba empezando a hacerse muy
pesado por la edad pero aún se sentían los toques de
naranja amarga en ella.

Se encontraban en el gran despacho de la mujer


hablando sobre los nuevos negocios en el extranjero.
La empresa J-Golds se encargaba sobre el manejo de
construcciones y prestaciones a Alfas adinerados en
la mayor parte de todo Inglaterra.

"Mamá te dije que está en un viaje de la escuela" El


hombre carraspeó la garganta y continuó viendo
papeles al azar para ver si la tensión se esfumaba.

"No me vengas con estupideces Peter salió de


vacaciones hace una semana y van en el mismo grado y
colegio" Sentenció la mujer. No podían engañarla en
varias ocasiones fue a casa de su hijo para poder
preguntarle a Hanna pero esta huía apenas la veía,
inventaba cualquier excusa vaga "Más te vale que me
digas dónde está Mark..."

Su sobrino Peter era de la misma edad que Hoseok, el


chico era unos meses mayor que su hijo y era un alfa
con aroma a nuez moscada. Era hijo de su hermano
menor, al que detestaba a muerte por querer la
empresa al igual que él.

"No te mentiría madre" habló el hombre aún con los


papeles en mano "Hoseok está por entrar a otro
colegio y necesitaba ese viaje con su nueva escuela"

La mujer frunció el ceño, últimamente su hijo mayor


Mark se había convertido en un persona muy cortante
y tosca cosa que a la mujer no le gustaba para nada.

Algo no andaba bien y tenía que averiguarlo.


"Bien" Dijo tratando de cerrar el tema "Pero cuando
vuelva los quiero aquí en mi oficina o en mi casa
necesito hablar con él"

Mark estaba jodido, Hoseok había desaparecido y


tenía a varias personas en su búsqueda, Hanna había
caído en una depresión por no saber nada de su hijo.
Su alfa gritaba de la impotencia de no saber dónde
está y no poder llevar sus planes a cabo, sacaba humo
como un toro enfurecido.

"Él vendrá a verte cuando regresa madre, lo prometo"

♦️♥️♦️
Su madre seguía alrededor de ellos, aunque se
quedaba a dormir con Gemma en su casa siempre que
sus hijos estaban trabajando siempre iba a ver a
Hoseok al departamento que compartían. Anne estaba
encantada con él.

Cuando el castaño no estaba en clases de piano,


siempre salían de compras o iban a tomar un café.
Ninguna conversación con Anne era incómoda, era una
mujer demasiado alegre para todo tenía una anécdota
u opinión. Hoseok también le había agarrado cariño.

En muchas ocasiones le recordaba a su madre cuando


era pequeño siempre sonriente y feliz.

La cena sería esa noche, Taehyung y Gemma


arreglaron todo con sus colegas para cubrirlos y ellos
así poder salir temprano.

Por otra parte Violetta no había podido conocer a la


Sra. Kim solía tener horarios muy pesados pero esa
noche debido a la cena por fin pudo conseguir un
permiso de salir unas horas antes.

Anne les había informado a sus hijos y a Hoseok que


su padre llegaría esa noche justo para la cena la cual
quedaron encantados.

El castaño iría a ver al rizado al hospital para poder ir


juntos a comprar los alimentos para la cena deliciosa
que ya habían organizado, Hoseok estaba muy
emocionado. Violetta le había explicado ciertas
recetas y estaba más que seguro que podría hacerlas.

Esa mañana Taehyung estaba llegando a su consultorio


a las siete de la mañana como todos los días, hoy sería
un día fantástico.

Hoseok como todos los días desde que vivían juntos


muy amablemente se despertaba para hacerle un buen
desayuno y café. No lo dejaba salir hasta que el
rizado haya acabado con todo.

Lo amaba, estaba agradecido de tener un omega


perfecto.

Con ansias esperaba que sean las tres de la tarde


para poder irse con su chico.

Al llegar vio a Gemma sentada en el mismo lugar de


siempre, llevaba un moño alto y sonreía cálidamente
como todos los días.

"Hola Gems" saludo amable, había otro chico sentado


en los sillones de enfrente tenía un uniforme de
enfermero en color azul marino y desprendía un olor
que a Taehyung no le gustó para nada.

Gemma percibió un olor fuera de lugar y al mirar al


chico este se estaba comiendo de pies a cabeza a su
hermano.

"Hola Taehyung" Contestó con una sonrisa tratando


de ocultar la mueca que se habla creado en su rostro
a causa del chico "La pareja de Melania me habló está
mañana y su celo se adelantó, entonces no podrá venir
hasta cuando este finalice"

Taehyung alzó las cejas al escuchar eso "Vaya... No es


normal, supongo que cuando vuelva me pedirá un
chequeo" Sonrió y empezó a caminar dejando atrás a
ambos enfermeros.

"Taehyung espera" Lo llama nuevamente Gemma. "Tú


agenda el día de hoy está un poco saturada, y aquí
tengo a este chico Frederick es su primer día como
pasante y podría sustituir a Melania hasta que vuelva"
Gemma tenía un mal presentimiento, pero no podía
tener a este chico aquí sentado todo el día, el resto
de los médicos ya contaban con un enfermero y para
la mala suerte de Taehyung, Melania estaba ausente.
Rogaba que Taehyung dijera que no.

"Emmm... Por mi no hay problema" Dijo sin más, el


chico se levantó contento del sillón y empezó a
caminar de una manera no muy bien vista hasta el
rizado.

"Mucho gusto Doctor Kim" El chico le tendió una mano


junto con un guiño.

Gemma estaría muy pendiente de este chico, no se


preocupaba por su hermano ya que era medio lento de
percibir un coqueteo y demás.

"Muy bien Frederick, vamos" Dijo Taehyung


esperando al enfermero a que pasara primero y
después él, se despidió de la rubia con una sonrisa y
siguió su camino.

♦️♥️♦️
El auto que tenía rentado Anne aparcó frente a la
escuela de Hoseok, muy amablemente se había
ofrecido a pasar por el chico cuando sus clases
finalizarán.

El castaño estaba muy apenado por eso, no quería


incomodar pero no había nadie que le dijera que no a
Kim Anne .

Para poder cocinar a tiempo en la tarde junto a su


amado, Hoseok había hablado con su profesora Clara,
pidiéndole la oportunidad de tener un cambio de
horario por solo ese día.

La Miss aceptó diciéndole que el profesor Carlos era


el que daba las clases de su nivel en la mañana. En el
horario de diez de la mañana a doce del día.

"Hola Hoseok, ¿Qué tal las clases?" Saludo muy


alegremente Anne mientras este cerraba la puerta
del auto y ponía el cinturón de seguridad, al terminar
la mujer se adentraba de nuevo al tráfico de Londres.
"Muy bien Anne, gracias" Contestó. "¿Su esposo llega
hoy?

"Si, cuando pase a dejarte en tu departamento iré


enseguida a esperarlo en la central de trenes"
Contesto ansiosa mientras miraba por el espejo
retrovisor.

"Oh, si gusta puede dejarme aquí y puede ir de una


vez"

"Nada de eso Hoseok, me gusta hacerte compañía y


viceversa. Solo que ya lo extraño y me pone contenta
de que esté aquí."

La madre de Taehyung ya tenía más de una semana en


Londres y bueno eso de estar lejos de su alfa y por
tanto tiempo ya la tenía un poco triste.

"¿Es difícil estar lejos de tu alfa por mucho tiempo?"


Pregunto mirando los árboles, desde que fue marcado
el tiempo que pasaba separado de Taehyung era
porque este iba a trabajar y nada más.
Anne le sonrió enternecida "Digamos que es un
sentimiento que se mete aquí en tu pecho" Explica la
mujer llevándose la mano en la zona dicha. "Y bueno
verás en casa Robin y yo estamos todo el tiempo
juntos, a menos que el tenga trabajos largos -como
esta ocasión- y estemos mucho tiempo separados"

"¿Pero duele?" Veía a la mujer atentamente.

"En mi caso no es un dolor físico, todo es sentimental


sabes... empiezas a sentir como si quisiera llorar todo
el tiempo" Contó "Pero siempre se presenta de
diferentes maneras el sentimiento de extrañar a tu
pareja. A mí se me presenta como un sentimiento
extra, a otras con dolor físico, a otras una depresión
haciéndolas no comer ni dormir y por último a otras
se le pone la marca amarillenta y fea"

"Oh" Soltó asustado "Eso es muy feo, espero no tener


que estar lejos de su hijo mucho tiempo"

"Todo va de maravilla con ustedes, no debe de haber


nada de por medio" Lo calmo.
"Pues me alegro que su esposo esté en camino, no me
gustaría verla llorar"

"Eres muy tierno Hoseok, gracias" contestó


acariciándole una mejilla.

La conversación se truncó ahí y no fue incómodo.


Llegaron minutos después al edificio que compartía
con su alfa y se bajó del auto con una sonrisa.

"Gracias por traerme" Dijo poniendo su bolso en su


espalda"

"No es nada cariño, nos vemos en un rato"


Y con esto la mujer le sonrió y se metió nuevamente
en el tráfico vehicular.

Subió hasta el departamento y se encaminó a la


ducha.

Necesitaba asearse y hacer la lista de las cosas que


necesitaría para las compras. Miro el reloj de la sala y
aún tenía tiempo.
♦️♥️♦️
La tensión en el consultorio era palpable. Taehyung
estaba demasiado incómodo con la presencia de este
chico.

Olía a frambuesas con un toque de hojas de limón y


bueno, él era alérgico a las frambuesas si comía
alguna terminaba con un serio cuadro de piel irritada.

Las consultas iban normales, el chico no sabía muy


bien cómo tratar a los pacientes cosa que Taehyung
se ofrecía a ayudar.

Pero cada vez que pasaba el chico no pedía la


oportunidad y lograba rozar sus manos o hacer un
comentario fuera de lugar.

Decidió dejarlo pasar ya que fue culpa, él había


aceptado que el chico fuera su asistente suplente,
miraba el reloj y faltaban cuarenta minutos para que
la jornada termine y pueda irse, hablaría con Gemma a
la hora de la comida y le explicaría que no quiere
tener más al chico y que si le podía buscar a otra
persona de apoyo.

"Bien Angela, todos los análisis están en orden, yo


creo que sí puedes empezar a hablar con tu alfa sobre
quedar en estado" Comentó Taehyung dándole una
sonrisa alentadora a la chica de cabellos rojos.

"Muchas gracias en verdad, se lo haré saber a Jordan


apenas llegue a casa" sonrió agradecida la omega con
aroma floral"

"No es nada" devolvió el gesto. "Cuando quedes en un


acuerdo no dudes en venir"

"Aquí estaré doctor, gracias" y con eso la chica salió


del consultorio con Frederick pisándole los talones y
acompañarla hasta con Gemma.

Y no tenía ninguna cita más, solo tenía que hacer los


reportes de los odie red vistos en el día y con esto ya
podría marcharse.
El aroma del chico de hizo presente nuevamente
logrando que el rizado lo mire"

"Hemos terminado por hoy Frederick, puedes irte con


Gemma" Dijo Taehyung para después seguir con ella
vista en los reportes y formularios. Por un momento
extraño a Melania, ella era la encargada de estas
cosas.

"Pero antes doctor..." Habló el chico en un tono


coqueto, logrando que volviera a mirarlo "Quería
saber si podría revisarme, no me he sentido muy bien
desde la mañana"

No quería ser descortés, no quería ser descortés.

"Bien" Dijo levantándose de su silla y acercándose al


chico. "Siéntate ahí"

Le señaló la camilla y este con un movimiento


exagerado se acercó al sitio indicado. Tomo asiento
para después Taehyung acercarse.
"¿Qué es lo que te sucede?" Preguntó mientras ponía
el estetoscopio en su pecho.

"Me he sentido demasiado agitado y tengo un leve


dolor... "El chico tomó la mano libre del rizado
poniéndola encima de su miembro, para después
empezar a restregar con ella.

"¿Qué mierda...?" Se exaltó para después quitar su


mano con brusquedad y alejarse del chico mientras
este se bajaba rápidamente de la camilla y acercarse
al rizado. "Si no quieres que le diga a Gemma lo que
acabas de hacer, es mejor que te vayas"

"No se preocupe doctor Kim, entiendo cuales son las


reglas de este lugar y tenga por seguro que no diré
ninguna palabra de lo que podamos hacer." Y sin pudor
alguno el chico se quitó la parte superior de su
uniforme y se aventó a los brazos de Taehyung
haciéndolo caer por completo en el sillón rígido que se
encontraba para cuando llegaban varios familiares de
los pacientes a la misma consulta.
Taehyung sintió un dolor en su espalda producto de
caer sin ningún cuidado mientras el otro chico
empezaba a besarlo en todo su cuello.

Taehyung percibió un aroma. MIERDA.

"Gemma" dijo empujando como pudo al chico de


encima suyo.

Rápidamente el enfermero tomó la parte del uniforme


que le faltaba del pecho y se tapó con ella.

"Vístete" Bramó molesta. "Quiero que salgas ahora


mismo de aquí Frederick." el chico como pudo empezó
a vestirse muerto del miedo "Quedas dado de baja de
este hospital y me encargaré de que no puedas hacer
tu pasantía nunca más"

El omega palideció y se encaminó para salir del


consultorio con la cabeza gacha.

"Lo siento mucho" Dijo saliendo y cerrando la puerta


detrás de él.
Ambos hermanos se miraban sin decirse nada, Gemma
sabía que este chico le traería problemas y más
cuando vio cómo se comía a su hermano desde que lo
vio.

"Gemma, no-no es lo que crees..."

"¡Gemma nada, Taehyung!" Alzó la voz "Agradece que


te daré la oportunidad de contárselo por ti mismo a
Hoseok" Y con esto la chica se encaminaba para salir
cuando... "Por cierto venía a decirte que él te espera
muy contento en recepción"

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 14

Se sentía enojado, triste y con impotencia por no


poder explicarle a Gemma algo que no pasó.

Por alguna extraña razón siempre le ponía mal cuando


su hermana lo reprendía en algo, siempre tenía la
culpa, no le decían las cosas de a gratis.

Pero esta ocasión él no tuvo la culpa, no hizo


absolutamente nada. Y eso lo jodía.

"¿Estás bien amor?" Pregunto Hoseok tranquilamente.


"Desde que salimos del hospital te siento diferente"

Hoseok tenía razón, estaba actuando diferente o


mejor dicho estaba nervioso.

Tenía que contarle a su chico lo sucedido, no era que


Gemma iba a correr a decirlo, ella no era así. Pero si
quería deshacerse del nudo en su garganta tenía que
contarte lo que había pasado. -Todo sea por su salud
mental-
Alzó sus manos entrelazadas y le di un suave beso en
su mano "Solo estoy un poco cansado amor, he tenido
una mañana bastante entretenida"

"Si quieres podemos posponer la cena para que puedas


descansar amor" Amaba tanto a su chico, solo le pedía
a todo lo bueno y puro que por favor su chico lo
siguiera mirando de la misma forma después de
contarle lo que pasó.

"No bebé" Le sonrió mientras hacían un alto en un


semáforo rojo. "Tenemos una cena que hacer, después
tomaremos una ducha y todo saldrá de maravilla"

"Todo saldrá bien" Se estiró para besarlo en los


labios.

Los trayectos en la camioneta de Taehyung no eran


para nada incómodos, el rizado siempre tenía alguna
melodía. Solía escuchar Ed Sheeran, Justin
Timberlake, John Newman música con significado y
buen ritmo.
El rizado aparcó y salieron de la camioneta para
juntarse y entrelazar de nuevo sus manos y caminar
hasta el lugar.

"¿Tienes tu lista amor?" Este asintió. "¿Quieres que


nos separemos? Así nos vamos más rápido a casa
amor."

El castaño asintió y cortó el papel de dos, dándole una


parte a Taehyung. "Te tocan los vegetales" Sonrió.

"Nos vemos en las cajas al terminar amor, ¿de


acuerdo?" El castaño asintió para darle un beso en la
mejilla e irse contento con un carrito.

Se encaminó con una canasta hasta el área de los


vegetales y frutas. Se ponía contento por ver la
felicidad de Hoseok por esta cena, pero también se
sentía tan mal porque tal vez ese buen humor se
esfume cuando hablen.

Miró su lista. "Necesito calabazas, papas y


zanahorias" leyó en voz baja "Calabazas, papas y
zanahorias" repetía una y otra vez buscándolos.
Al menos el buscar vegetales lo hacía olvidarse un
poquito de lo ocurrido y estar tranquilo.

♦️♥️♦️
Llegaron al departamento con seis bolsas llenas de
puros comestibles.

Taehyung después de elegir su parte de la lista se fue


al área de congelados y tomó tres tipos diferentes de
helado, tomó un pastel de chocolate y dos paquetes
de cerveza.

"Taehyung creo que exageraste en comprar tengo


helado" Río Hoseok mientras acomodaba las cosas.

"Es para nuestras tardes de películas" Sonrieron .


"Aparte te encanta el helado bebé"

Este asintió y continuó guardando las cosas.

Media hora después, empezaron a preparar la


deliciosa cena; una crema de brócoli con queso, un
salmón ahumado con salsa de calabaza y verduras al
ajo y bueno el postre era el delicioso pastel de
chocolate que el rizado había comprado.

Entre risas y besos, la cena iba tomando forma. En el


departamento se respiraba felicidad y amor.

Hoseok se dedicaba a condimentar, mezclar


ingredientes mientras que el rizado cortaba vegetales
muy entretenido. Él omega estaba muy enternecido
mirando a su alfa ver tanta concentración para cortar
una zanahoria.

Era hermoso.

Siendo las seis con cincuenta y cuatro minutos, los


dos platillos habían quedado a la perfección, ninguno
de los dos podía esperar a la cena para probarlos.

No había sido un completo desastre, pero les urgía


una ducha o si les apetecía tenían tiempo para un
baño, los invitados llegaron a las ocho con treinta.
Tenían tiempo.
"¿Te gustaría un baño?" preguntó Taehyung después
de terminar de acomodar los trastes que utilizaron.

"Me encantaría" suspiró Hoseok al poner el trapo


mojado encima de una silla. La cocina ya está limpia.

El agua en la bañera estaba más que perfecta, -pensó


Hoseok- Taehyung se había esmerado en ella, tenía la
temperatura ideal, también le había puesto unas sales
relajantes que había comprado esa tarde en el
supermercado.

Taehyung se había vuelto la persona más importante


en su vida; cada día que pasaba se enamoraba más y
más de él, era demasiado atento, listo y siempre sabía
qué decir cuando el castaño no se sentía muy bien.

También era muy guapo, no era de cuerpo muy


robusto pero sus músculos eran fuertes y llamativos.
Tenía un cuerpo muy atractivo.

Le encantó ver la concentración a la hora de ayudarlo


a preparar la cena, con el ceño fruncido y sus dedos
apretando su labio inferior leía una y otra vez la
receta que Violetta le había dado, preguntándole
cuando no sabía algo o tenía alguna duda.

"Está increíble, gracias" Dijo mientras se inclinaba


para darle un beso a su alfa.

Ambos se ayudaron a bañarse. Se quedaban en


silencios cómodos mientras se enjabonaban el cabello
o se pasaban la esponja por la espalda. Todo muy
relajado y lindo.

Por otra parte, en la cabeza de Taehyung sabía que


tenía que platicarle a Hoseok lo que había pasado.

Tenía miedo. Miedo de no saber cómo Hoseok


reaccionaría a todo.

"Hoseok tengo algo que platicarte" Soltó


maldiciendose, su maldita lengua muchas veces no
coordinaba con las indicaciones de su cerebro cuando
estaba nervioso o ansioso.

Este se giró y lo miró confuso "¿Está todo bien?"


Veía el enorme signo de interrogación volando sobre
la cabeza de su omega. Es ahora o después no tendré
el valor para hacerlo.

Suspiró "¿Confías en mí Hoseok?" Pregunto tranquilo.

Este frunció el ceño "Por supuesto que sí"

"Bien, pasó... pasó algo malo en el consultorio" Dijo


con voz decaída. "Melania, mi enfermera del
consultorio tuvo su celo y no pudo ir hoy." Su chico
estaba tan tranquilo, esperando a que continuará,
intentó percibir algún cambio de duda pero no, todo
seguía normal. "Entonces Gemma me asignó a un
enfermero temporal" Suspiró no quería hacerlo, no
quería perder lo mucho que había obtenido desde que
conoció a este chico "Y las cosas estuvieron muy
tensas, el chico durante el día no dejaba de mirarme
y..."

Y fue cuando Hoseok ató cabos y lo interrumpió.

"¿Es algo del que tenga que preocuparme Tae?" Lo


miró con una ceja alzada.
Este trago saliva "Por supuesto que no cariño" Habló
rápidamente.

"No me cuentes el resto de la historia, ¿De acuerdo?"


El rizado asintió cabizbajo pensando lo peor
"Taehyung" Lo llamó y este subió la mirada y fue
cuando conectaron "Sabes que puedo sentir si me
estás engañando amor ¿Verdad?" Este asintió y el
castaño le dio una sonrisa tranquilizadora, "¿Por eso
estuviste tan tenso toda la tarde?"

El rizado asintió con sus ojos cristalizados, su chico


no iba a dejarlo.

"Gemma se molestó tanto conmigo Hobi" Una lágrima


se escapó de su mejilla haciendo que Hoseok la
quitara "Me amenazó diciéndome que te-te tenía que
decir lo que había ocurrido... Si no lo haría ella"
Taehyung tomó las manos de Hoseok para
entrelazarlas" Lo peor de todo esto es que no pasó
nada y no-no me dejo explicarle"
Podía sentir desesperación y lealtad ante las palabras
de su alfa, desde que conoció a Taehyung no le había
dado nunca ningún motivo para desconfiar de él.

"Confió en ti amor" Susurró acercándose a él y


abrazarlo "Y estoy seguro que Gemma estará más
tranquila cuando llegue"

"No sabes cuando te amo Hoseok, me cortaría yo


mismo la garganta el día que se me ocurra mirar a
otro omega o engañarte"

"No digas eso amor" el castaño se alejó y después le


dio un beso en sus labios. "Confió en ti, ¿Sabes
porqué?" Este negó mientras que Hoseok se subía a su
regazo, quedando pecho con pecho, sus pieles
desnudas y resbaladizas por el agua cálida estaban en
contacto "Porque desde que tengo esa marca en mi
cuello puedo sentir como me amas todos los días"

Taehyung lo tomó de la cintura apretándosela con sus


fuertes brazos ligeramente. "Te amo Jung Hoseok,
seria un completo idiota si llegó a cometer la
estupidez de cambiar eso."
"Y yo a ti Taehyung, te amo demasiado"

♦️♥️♦️
Tenía dolor de huevos.

Después de la plática sobre lo que había pasado esa


mañana y Gemma molesta con Taehyung.

Se dedicaron a abrazarse y acariciarse. Gracias al


agua jabonosa el castaño había comenzado con un
excitante vaivén de caderas logrando que el miembro
de su pareja quedará duro.

El rizado pensó que tendrían sexo ya que Hoseok no


dejaba de restregarse encima de él mientras soltaba
leves gemidos entre beso y beso pero todo se fue a
mierda cuando un celular sonó.

Se separó rápidamente de Taehyung olvidando su


pequeña sesión previa al sexo, salió de la bañera para
después buscar una toalla dejando al rizado solo.
Volvió segundos después con un "Los invitaron no
tardarán el llegar Tae" y con esto le dio un último
beso y se encaminó al closet que compartían con una
sonrisa burlona.

Se vengaría esta noche, eso seguro.

♦️♥️♦️
Un timbre se hizo presente en el departamento.

"Yo voy" Dijo Taehyung acercándose a la puerta


recibiendo un "Okey" por parte del castaño que
estaba viendo que todo esté en orden, se dio una
mirada velozmente en el espejo del reloj de la sala
para ver si su cabello estaba en perfectas
condiciones.

Al abrir la puerta se encontró con sus padres y su


hermana.

"Hola hijo" dice Anne abrazando efusivamente al


rizado "Hemos traído esto" Dice dándole una botella
de vino rosa.
"Gracias mamá" agarró la botella y la puso en la
mesita donde ponen sus llaves y demás. "Papá" Se
acerca a abrazar a su padre que tenía meses de no
verlo.

"Mi muchacho" Lo sabía Robi. Su padre recuerda esas


tardes donde le enseñaba a jugar fútbol o bien
cuando era un adolescente enseñándole a manejar su
auto. "¿Cómo estás hijo? ¿Cómo va todo en el
hospital?" El aroma de su padre es de whisky dulce.

"Estoy muy bien papá" le contestó con alegre "Todo


va muy bien, me he quedado como doctor en urgencia
de género"

"Eso es increíble hijo" Pasaron a la sala mientras


Anne se animó a ir a la cocina para saludar a Hoseok
junto con Robin siguiéndola alegremente. "Ahora
volvemos hijo"

"Claro papá, están en su casa"


Ve desaparecer a sus padres y quedándose a solas con
Gemma.

"Hola" Soltó la rubia.

"Hola Gems" Murmuró con media sonrisa.

"Taehyung quisiera, quisiera pedirte una disculpa..."


Soltó apenada y triste, en su mirada se podía ver
arrepentimiento. "Sé que debí, debí escucharte
Taehyung pero solo-solo me dejé llevar..."

"¿Qué pasó?"

Gemma estaba furiosa. Sentía que en cualquier


momento alguna vena se su cabeza estallaría y moriría
ahí mismo.

Vio salir a Hoseok y Taehyung hace unos minutos, su


hermano iba cabizbajo con un Hoseok hablándole muy
emocionado sobre la cena de esa noche.

Jamás pensó que su hermano llegaría a hacer algo


así... Hasta que lo vio.
Frederick salía del baño y caminaba en dirección a
ella con los ojos rojos.

"Frederick" Habló amenazantemente.

" Enfermera Gemma... yo-yo puedo explicarlo." El


chico transpiraba miedo y arrepentimiento.

"Te escucho, porque estoy apunto de firmar la baja


de tu pasantía"

El chico la miró horrorizado. "No, no por favor...


Haré-haré lo que sea, por favor."
El chico rogó con lágrimas corriendo por sus mejillas.

"¿Qué fue lo que pasó?" El aroma del chico ya


empezaba a olor deprimente.

"El-el doctor Kim no tiene la-la culpa de nada." Hipó


"Yo fue el que coqueteo con él, me-me quería lejos
pero no-no me importó, me dijo que yo me vaya antes
de-de que le dijera a usted"
Un gran suspiro salió de los labios de Gemma, ahora
se sentía como una verdadera mierda, le había gritado
a su hermano y también amenazado.

"Enfermera Gemma" Habló de nuevo el chico en un


susurró "Yo creo que el es mi..."

"Detente" gruñó Gemma. "Deja de decir estupideces,


el Doctor Kim ya tiene una pareja la cual lleva su
marca y están muy felices juntos, si en verdad lo
fuese él te hubiera correspondido." El chico soltó un
jadeo tras las palabras de la chica, se notaba que
este no sabía nada sobre los emparejamientos y
demás" Y lo siguiente que vas hacer es esto... No te
quitaré tu oportunidad de ser un enfermero "Lo veía
fulminante "Pero te quiero lejos de este hospital y de
mi hermano. ¿Entendido?"

"¿El-El doctor Kim es su-su hermano?"

"Si, y más te vale que te alejes, llego a saber que te


apareces por aquí y estarás acabado."

Pudo sentir como Taehyung la abraza fuertemente.


Sentía sus ojos cristalizarse "En verdad lo siento
Taehyung, perdón por..."

"Shhhh" La cayó el rizado mientras está se limitaba la


lágrima que se había escapado. "Todos tenemos
derecho de cometer algún error Gems"

"Lo sé, pero te juzgue muy feo y mientras te amenace


con... ¡Oh por Dios, no le digas nada a Hoseok!" Dijo
poniendo sus manos en su boca asustada.

"Se lo he dicho" Dijo pasándole una mano con su


espalda para ver si se calmaba. "Y tengo un omega
muy bueno que me ama y confía en mí"

"Soy la peor hermana que existe, lo siento mucho


Taehyung"

"No lo eres, ven aquí" el rizado abrió sus brazos y


está se metió entre ellos para darse un bonito abrazo
fraternal "Bien, vayamos con los demás" Antes de que
se encaminarán a la puerta el timbre sonó de nuevo.
La abrió dejando ver a Violetta muy linda vestida con
un vestido en color crema y cabello bien peinado.

"Hola Taehyung" Saludo Violetta "Les he traigo un


tartaletas para el postre" Se las entregó
entusiasmada dejándola pasar al departamento.

"Muchas gracias" Le dio un leve abrazo para después


encaminarse a la sala "Por alguna razón todos están
en la cocina así que vayamos"

Al entrar todos están con una copa de vino entre sus


manos, charlando amenamente.

"Familia, les presento a la tía de Hoseok, Violetta.


Violetta te presento a mis padres y a mi hermana"
Todos se sonrieron mientras eran nombrados y se
saludaban dándose besos en la mejilla y abrazándose
"Bien ahora que ya nos encontramos todos aquí" Dijo
Taehyung llegando hasta Hoseok y acercándolo a él
"Vayamos al comedor"

Todos asintieron y se encaminaron al lugar nombrado


entre pláticas y risas, sería una velada fantástica.
♦️♥️♦️
"Estoy tan contento que todos se hayan llevado muy
bien" Dijo el castaño mientras se despojaba de sus
prendas mientras que Taehyung tomaba una ducha.

La cena se había llevado de la mejor manera, todos


elogiaron la comida que ambos chicos habían
preparado, Violetta quedó fascinada con el salmón
mientras que Anne con la crema de brócoli.

Después de la entrada y plato fuerte pasaron a los


postres; el pastel de chocolate y las tartaletas de
frutas silvestres que había llevado Violetta.

Entre pláticas, anécdotas de vida y risas continuaron


hasta la media noche.

Al final se despidieron con quedar de nuevo con otro


almuerzo o cena en casa de Gemma.
"La noche estuvo muy bien" Le contesto Taehyung "y
cena deliciosa" Asomo su cabeza por la puerta de
cristal "¿Porqué no te unes?"

El castaño lo pensó, ya quería recostarse. Se sentía


tan agotado, todo el día de arriba para abajo pero no
podía negarse a tomar una ducha con el glorioso
doctor que tenía desnudo a un lado.

Asintió y se metió bajo la lluvia artificial junto con su


alfa, este no perdió oportunidad y abrazó a su omega
por la espalda dejando pequeños besos en su marca,
logrando estremecer al castaño.

"¿Podemos terminar lo de la tarde?" susurró mientras


le daba pequeños mordiscos al lóbulo de su oreja.

El castaño giró para quedar frente a frente, se vieron


unos segundos y este se inclinó para darle un beso
lento, que poco a poco empezaba a acelerar.

"Te quiero" Dijo mordiéndole levemente el labio a


Taehyung, este gruñó y empezó a juntar más sus
cuerpos. Ambos gimieron cuando sus miembros
hicieron un leve contacto.

"Tienes que tomar la pastilla" Habló rompiendo el


beso y salir corriendo sin importar si se podría
resbalar o mojar todo en el proceso.

Regresó con un vaso de agua y la píldora que siempre


tomaba antes de tener relaciones, la tragó sin
rechistar.

Minutos después Taehyung ya lo tenía contra la


pared, gimiendo y con dos dedos dentro de él.

"Mi-mierda Tae, se, se siente tan-tan bien" tragó


saliva fuertemente mientras sentía como los largos
dedos de su alfa tomaban posesión de todo su cuerpo.

"¿Qué tanto te gusta princesa?" Gruñó en su oído.

¡MIERDA!
Era la primera vez que Taehyung le llamaba de esa
manera, no le incomodaba en lo absoluto, si no le ponía
bastante.

"Me-me encanta" trataba de agarrarse fuertemente


de los hombros de Taehyung ya que todo el cuerpo le
temblaba.

"Esto te gustará más amor" Dijo sacando sus besos,


agarró su miembro y empezó masturbándose
levemente... Hoseok estaba flotando, ver a su alfa
darse placer antes de follarlo; era la muerte.

El alfa lo alza como si no pesará nada y lo apoyo en las


azulejos mojadas, Hoseok lo tomó nuevamente de los
hombros sosteniéndose firmemente; sintió como sus
nalgas eran abiertas para después el erecto miembro
de su pareja entraba hasta el fondo.

"¡Taehyung!" Jadeo en su oído, ocultando su rostro en


el cuello de este, las embestidas eran fuertes y
rápidas... El rizado no dejaba de darle besos en sus
mejillas, cuello y hombro.
"Estar dentro de-de ti es lo mejor cariño" No podía
evitar poner los ojos en blanco, había tocado ese
punto que tanto añoraba, su interior estaba caliente y
lo succionaba como si fuese una sanguijuela.

Sus nalgas estaban siendo apretadas fuertemente,


estaba seguro que al día siguiente tendría la mano de
Taehyung impresa en su piel.

"Estoy tan cerca Hobi" Confesó con un gruñido, siete


embestidas más y su nudo empezó a crecer, logrando
que Hoseok llegará primero.

"¡POR DIOS TAEHYUNG!" Gritó, mientras cubría de


esperma el abdomen de Taehyung y el suyo.

El rizado reabrió la mordida cuando su orgasmo


estaba en su punto, Hoseok solo pudo sisear ante eso
y apretar con fuerza los hombros de su alfa, el
orgasmo todavía lo tenía atónito.

Aún con los colmillos encajados se fue deslizando


poco a poco por los azulejos hasta terminar en el piso
del baño con un Hoseok agotado mientras le daba
pequeños besos en la mandíbula a su alfa.

Estuvieron en silencio un par de minutos disfrutando


del último minuto del nudo, hasta que el castaño
habló.

"Se que habrán omegas detrás de ti Taehyung, no lo


dudo ningún minuto, eres un sueño, mi hombre
perfecto."

Y tú eres el mío Hoseok mi omega perfecto"

Se miraban con amor, no había nadie más entre ellos.

"Pero hay algo que ellos no saben" Dijo en un susurro


logrando que el rizado sonriera "Es que tú solo eres
mi alfa y por siempre serás mío."

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 15

Hoseok llevaba diez minutos esperando a su alfa, por


alguna razón este iba retrasado.

Taehyung le había llamado a la hora del almuerzo para


decirle que iría por él pero a lo mejor tuvo alguna
emergencia.

Mientras esperaba se dedicó a contemplar los


árboles, como sus hojas poco a poco sus colores de
verdes brillantes pasaban a un naranja rojizo.

Amaba el otoño.

Casi diez meses desde que se había convertido en el


omega de Taehyung y todos los días los vivían como si
apenas se acabaran de emparejar.

Vivían enamorados, se desvivían y preocupaban el uno


por el otro.

Todo este tiempo había sido increíble pero todo lo


bueno también tiene sus partes malas.
Hanna le había marcado unas escasas tres veces más
y lo último que le dijo es que se encontraba muy
enferma. Fizzy su hermanita había quedado a cargo
de su tía Rosie mientras todo quedaba en orden con
su amada madre.

Todo se fue a la borda cuando la abuela de Hoseok


llamó a la supuesta escuela donde su nieto estaba
inscrito y saber porque tardaban tanto tiempo las
excursiones de nuevo ingreso.

Casi tuvo un infarto cuando le dijeron que ningún Jung


Hoseok estudiaba ahí y ellos jamás hacían
excursiones tan extensas.

Cuando está se enfrentó a Mark, su hijo no le supo


qué decir, Deborah lo hechó de la empresa ese día,
diciéndole que la única manera de volver era con su
nieto a su lado o que jamás volviera aparecerse por
ahí.
Desde eso Mark había desaparecido, seis meses de
que Hanna no tenía a su alfa cerca, dos celos
pasándola sola y casi muriéndose.

Era como si estuviera muerta en vida.

Acostada todo el día, ya no se podía permitir llorar


porque las lágrimas no salían por la deshidratación
que su cuerpo presentaba, apenas comía y dormía,
tomaba una ducha cada dos o tres días, era una
tortura.

Toda persona que la veía pensaba que en cualquier


momento ella fallecería, pero no. Sabía que su alfa
volvería, solo estaba teniendo un mal momento.

Y bueno eso la hacía fuerte.

"Hola Hobi" Su rubio amigo apareció a su lado dándole


una pequeña sonrisa, este venía todo fachoso, el
cabello revuelto, cargaba la nariz roja y ojeras
violetas bajo sus ojos.
"¿Qué te pasó Jimin?" Fue lo único que pudo salir de
su boca. El chico se encogió de hombros con un
puchero en su boca y se le abalanzó encima mientras
empezaba a llorar amargamente.

Estuvieron así un par de minutos, con un castaño


dándole pequeños masajes en su espalda para calmarlo
mientras el rubio seguía llorando sin poder
controlarse.

"¿Qué ha pasado?" Susurró tranquilo. Estaba


empezando a impacientarse, no le gustaba el olor que
Jimin desprendía.

"Jung-Jungkook... Él-Él, me me a de-dejado" Hoseok


palideció. Todo iba bien con ellos hace unos días que
fueron en parejas a cenar. ¿Qué había ocurrido?

"Oh Jimin" Lo abrazo fuertemente. "¿Quieres


platicar?" El rubio asintió mientras se limpiaba sus
enormes lágrimas con su suéter. "Bien, Taehyung
vendrá por mí, si quieres podrías venir a casa..."
Hoseok dejó de hablar al ver que Jimin no le estaba
prestando atención, tenía su mirada conectada con
alguien a su espalda. Al girar vio a Jungkook, venía en
dirección a ellos. Fumaba un cigarrillo como siempre
hacía al terminar sus clases.

De tanto mirarlo logró ver que también estaba


extraño. Cargaba ojeras y se veía ligeramente más
delgado. También se encontraba mal por Jimin.

Cuando pensó que se acercaría para hablarles, este


siguió de largo ignorando por completo la presencia de
ambos, como si no conociera a ninguno de los dos.

Salió de sus pensamientos cuando escucho otro


fuerte sollozo, el rubio había caído de rodillas al piso
con sus pequeños puños cerrados, soltaba pequeñas
oraciones y palabras tristes.

"No, no Jimin" Se arrodillo frente a su amigo


"Levántate Jimin, no hagas esto amigo por favor"
"Ya-ya no me-me quiere" Sus bellos ojos azules
estaban todos rojos y opacos, ese no era el rubio que
conocía.

"Todo este cambio en Jungkook debe de tener alguna


explicación Jimin" Este asintió con un puchero.
Estuvieron abrazados hasta que Hoseok visualizó la
camioneta de Taehyung "Bien, hablaremos todo esto
en mi departamento. ¿De acuerdo?"

"Taehyung no-no se molestara si voy a-a su


departamento, ¿verdad?" Debido a tanto llanto ya no
podía controlar su habla, estaba un desastre.

El rizado se bajó de su camioneta con una cara de


preocupación. Apenas vio a su omega lo primero que
hizo fue abrazarlo e inhalar todo su aroma.

"Amor, perdóname" Le daba múltiples besos por todo


el rostro. "Hubo una emergencia, vine tan pronto se
calmaron las cosas"

Hoseok amaba a Taehyung, veía culpabilidad en su


mirada.
"¡Hey!" El castaño alzó la mirada de su amado. "Todo
está bien. Estuve aquí con Jimin" El rizado miro al
rubio y pudo sentir toda la tristeza en el pequeño
muchacho y la preocupación de su chico por su amigo.

"¿Jimin?" Taehyung lo llamó. "Sea lo que sea que haya


ocurrido debes de tranquilizarte" Le habló
amablemente mientras el rubio mordía su labio para
reprimir un sollozo. "Sabes bien que no es bueno que
te pongas de este modo"

Jimin lo miraba triste. Sabía que el Dr. Kim o


Taehyung -le decía como sea- tenía razón. Ya había
pasado por la etapa deprimente en su vida.

Todo se debió al rechazo de sus padres, gracias a


Taehyung y su psicóloga Beira, una Beta con aroma a
Azaleas recién cortadas pudo salir adelante. Gracias
a ellos pudo confiar de nuevo en sí mismo y a ser una
persona feliz e independiente.

Pero este sentimiento era diferente, no se sentía


como esa decepción por el rechazo y sus padres;
Jungkook su alfa lo había echado de su vida,
dejándole un dolor insoportable en su pecho,
llevándose arrastrado su pobre corazón.

"Taehyung" El castaño habló después de que vio a


Jimin tratar de recomponerse tras lo que le había
dicho su alfa. "Me gustaría invitar a Jimin al
departamento. ¿Puede venir?"

El rizado lo miró con una sonrisa perfecta. "Claro que


puede amor, mientras ustedes platican estaré
ocupado con unos informes" Se sentía orgulloso de su
chico por querer ayudar al rubio omega.

"Gracias amor" Y con esto le dio un bonito pico, se


alejó y se encaminó a Jimin que veía lo interesante
que eran sus tenis todos sucios y deslavados. "Vamos
Jimin, sube a la camioneta." El rubio agradeció con
una media sonrisa forzada y lo siguió sin rechistar.

Sabía que tendría una tarde algo entretenida con la


platica de su rubio amigo.

♦️♥️♦️
"Estaré en mi oficina cariño" Dijo Taehyung
quitándose su abrigo y aflojándose la corbata.

"Está bien amor" Se dieron un lindo beso y se


separaron con una sonrisa. "Te amo"

"Y yo a ti" Y con esto el rizado desapareció por el


pasillo dejando al rubio y castaño solos.

Jimin había presenciado toda la escena de la pareja y


se sentía la peor escoria del mundo. Jungkook
siempre le ofreció una vida así o muy similar a la de
Hoseok, llena de amor y atenciones.

"¿Jimin?" Su amigo lo sacó de sus pensamientos. "No


te he preguntado si quieres un té pero sé que te
pondrá mucho mejor" Y con esto le tendió la bella
taza negra de porcelana, desprendiendo un aroma
vainilla-canela.

Le dio leves sorbos y estaba delicioso.

"Gracias" murmuró cabizbajo.


"Sabes que no es nada pero me gustaría saber la
historia Jimin." Ambos dejaron sus tazas en la mesita
centro. Hoseok lo miraba atento mientras su amigo
jugaba con el cómodo cojín del enorme sillón de la
pareja.

"Todo-Todo..." carraspeo su garganta. "Todo empezó


cuando Jungkook estuvo en celo hace unos días..."

Jungkook estaba al borde del colapso necesitaba


poseer a Jimin, transpiraba desesperación y locura.
Ya no aguantaba más.

Cuando vio a su chico salir del baño este estaba


completamente desnudo. En segundos estaban frente
a frente y empezó a rodearlo, admirándole todo el
cuerpo; le encantaba lo delicado que este era.

El rubio se quedaba callado, sabía lo intenso que todo


se podía volver con Jungkook. Era el tercer celo de su
alfa que la pasaban juntos y era una maravilla cada
vez que sucedía.
En segundos estaba debajo del cuerpo tatuado.
Sentía como todo su cuerpo se acoplaba y se podía a
disposición del peli-negro. Este daba pequeñas
mordidas por todas sus piernas, acariciaba con pudor
sus pezones.

"Necesito tenerte ya Jimin" Dijo rugiendo, tomando


al rubio de las caderas y girarlo bruscamente, su
pecho hizo contacto con el mullido colchón, dejando a
la vista el tapón anal que se había colocado minutos
antes de salir del baño. "Siempre piensas en todo mi
pequeño pollito"

Sin esperar ningún segundo más, retiró el tapón del


chico, sacándole un jadeo descontrolado, dejando ver
su entrada toda colorada y dilatada, esperando por
ser atacada.

"Hazlo de-de una vez Kook" Gimió al sentir como este


paseaba sus manos por sus nalgas, llegando hasta sus
bolas y jugar con ellas, estrujándolas tan suavemente.
"¡Mierda!" Rugió, al sentir como su pene era apretado
por la entrada del rubio, seguía siendo demasiado
estrecha a pesar del enorme tapón que tenía metido.

Con la cara hundida en una almohada, empezó a gemir


contra de ella, se agarraba fuertemente de las
sábanas grises de la habitación del alfa, podía
escuchar las maldiciones y guarradas que salían de su
boca, las estocadas eran una locura.

Amaba todo de Jungkook , desde su magnífico cuerpo,


cada uno de sus tatuajes, su mirada, su aroma tan
embriagador que ponía idiota a cualquiera.

"Dios Jungkook, ahí-ahí mismo" Jadeo. Sentía que en


cualquier momento sus mejillas explotarían como si
estuviera corriendo un jodido maratón en pleno
desierto.

"Sabes he pensado que es el momento..." Soltó el alfa


a punto del éxtasis, esperaba respuesta del rubio
pero este solo estaba mordiendo con fuerza la
almohada recibiendo cada una de sus penetraciones.
"Serás mío por siempre..."
Empero alguna respuesta del su omega,
Pero este estaba tan excitado y descontrolado que no
prestó demasiada atención.

Interpretó el silencio como un 'Sí' y el nudo empezó a


crecer, logrando sacarle un grito a Jimin, tomó su
cuello del chico y empezó a saborear la lechosa piel,
abrió su boca mostrando esos pulcros dientes afilados
jamás usados y logró clavarlos hasta la mitad cuando
el rubio reaccionó.

"¡Jungkook! ¿Qué haces?" Dijo empujando al alfa al


sentir como su piel se iba rompiendo poco a poco.
"¡Hemos hablado de esto!"

"¿QUE MIERDA SUCEDE CONTIGO?" Gritó


Jungkook, toda excitación e hinchazón bajó por
completo, el nudo había quedado a medias junto con el
emparejamiento.

"Estaban apunto de-de marcarme" Lo miró atónito.


Tocó su cuello y suspiró agradecido al ver que no
había logrado romper la piel. Jungkook estaba
atónito, minutos antes le había confesado que era el
momento, lo quería con él todos los días y por el resto
de sus días. "Pienso que-que aún no es..."

"Quiero estar solo" Dijo firme, alejándose por


completo del rubio, dejándolo desnudo y solitario en
la cama. "Lograste lo que querías Jimin, que jamás te
marque"

El rubio palideció, corrió hasta el alfa antes de que


éste pudiera encerrarse en el baño. "¡Jungkook
espera!"

"¡NO TENGO NADA DE QUE HABLAR CONTIGO,


ERES UN MALDITO OMEGA LIBRE." Dijo
encolerizado y lágrimas apunto de salir "TE ESPERE
POR AÑOS JIMIN, TE DI EL PUTO ESPACIO QUE
NECESITABAS PERO ME HARTÉ" Jungkook agarro
la puerta firmemente y empezó a cerrarla.

"NO JUNGKOOK, NO POR FAVOR. DÉJAME,


DÉJAME EXPLICARTE..." rogó con sus mejillas
empapadas de lágrimas.
"Solo toma tus cosas y vete" Habló más tranquilo. "
No quiero volver a verte"

El rubio estaba llorando enfrente de Hoseok como


jamás lo había hecho, revivir la historia fue tan peor
como la primera vez. Estaba destrozado.

"Y-Y desde eso él-él no quiere saber nada de-de mi..."


sorbió su nariz.

El castaño aún no entendía por completo a su amigo,


cuando lo conoció no estaba mordido pero eran una
pareja como tal...

"¿Por qué no lo dejaste morderte?" Preguntó


tranquilo, quería entenderlo, pero algo iba mal en él.

"Tengo miedo Hobi" confesó mordiéndose su labio.


"Tengo, tengo miedo a-a ser dejado por no ser lo-lo
suficientemente bueno con-con el paso del tiempo"

Habían días que él llegó a pensar lo mismo con


Taehyung pero fue lo suficientemente valiente y
hablo, le comentó todo lo que él creía que podría
pasar y cómo se sentía.

Confesó sus miedo, metas y esperanzas en su relación.


Ambos agradecían la plática ya que tenían
inseguridades que sabían que entre los dos podrían
ser superadas.

"Jimin, ¿Alguna vez has hablado con Jungkook sobre


tus miedos?" Para la suerte de Hoseok el rubio ya se
encontraba un poco más tranquilo, siempre es bueno
hablar de tus problemas o de cosas que te ocurrieron
con un amigo. Te liberas de sentimientos que no son
para nada buenos con tu mente, te ayudas a quitar un
peso que no sabías que cargabas únicamente por
retener la información.

"Bueno... yo..." El rubio divagaba. Era un tema algo


delicado. "Sabe bien todos los problemas que tuve con
mis padres." susurró triste. "¿Recuerdas cuando me
platicaste sobre tu huída?"

El castaño palideció, sabía que seguía siendo como


prófugo, no vivía tan escondido gracias a Taehyung
que lo protegería siempre pero aún continuaba ese
pequeño miedo.

"Te dije que esa vez mis padres nunca me harían lo


que tu padre quiso o quiere hacer contigo" Tomó su
taza y le dio pequeños sorbos "Ellos eran mucho peor
Hoseok. Creo que lo peor que le pueden hacer a una
persona es atacarla verbalmente y psicológicamente.
Nunca quisieron pegarme o tratar de cambiarme con
doctores o cosas así pero siempre era atacado con
palabras totalmente asquerosas"

"¿Pero qué pasó? Cuando te conocí eras un chico


demasiado alegre..."

"Taehyung y Beira" el castaño abrió sus ojos al


escuchar el nombre de su alfa. "Conocí a Taehyung
gracias a que Jungkook me encontró moribundo en un
callejón con las venas cortadas, recuerdo muy bien
cómo tu alfa palideció al verme y nunca dudó en
ayudarme"

"¿Conociste a los dos el mismo día?" El rubio asintió


con orgullo.
"Recuerdo bien como Jungkook me llevó corriendo al
primer hospital que vio y gritaba en urgencia por
ayuda el Dr. Kim me vio y no dudó en reprenderme ese
día, me dijo que era estúpido por tentar contra de mi
vida a causa de otros, palabras algo groserías pero
muy ciertas después de todo. Después conocí a Beira,
una psicóloga increíble. Entre los dos me ayudaron
Hoseok, no solo a ser la persona que soy, mis padres
recibieron su merecido en ese tiempo porque seguía
siendo menor de edad y aceptaron su error. Hubo
muchos cambios, ellos ya no me dicen nada con
respecto a eso, si me tratan mal de vez en cuando
pero sé que son mis padres y me quieren a pesar de
todo. Y bueno Jungkook no se me despegó después de
eso, se quedó conmigo a luchar contra lo que sea y
quien sea..."

Hoseok lo interrumpió "Necesitas hablar con


Jungkook" encontraron sus miradas y el castaño le dio
una sonrisa alentadora. "Estoy seguro que te ayudará
con todos los miedos que tengas Jimin"

"Pero el no-no quiere verme"


"Solo está enojado Jimin, pero te aseguro que el te
ama y te extraña." Le tomó la mano a su amigo y se la
apretó. "Cuando eres marcado todo miedo e
inseguridad desaparece, es como si todo lo que te
hacía triste y mal se esfumara en un abrir y cerrar de
ojos, te vuelves fuerte y seguro. Seguro porque ya
cuentas con alguien que sabes que sin pensarlo daría
toda su vida por salvarte o verte sonreír al menos una
vez en el día.

Jimin sabía que Jungkook haría eso y mucho más por


él, se lo demostró todo el tiempo que han estado
juntos, estuvo con él sin importar qué tan mal estuvo,
fue ese brillo que tanto necesito su vida perjudicada
a causa de sus padres, ahora él había mejorado y su
alfa no podía estar más feliz por eso, Jungkook era
feliz solo por ver a Jimin sonreír.

"Tengo que ir a verlo" Dijo el rubio parándose


rápidamente del sofá. "El es mi alfa y no quiero
perderlo Hoseok"

El castaño sonrió "Ve por el Jimin, no lo dejes ir"


Ambos se abrazaron. "Gracias" susurró el rubio
contra el hombro del castaño. "Gracias por todo"

Y con esto salió del departamento sin mirar atrás.

Corrió y corrió hasta llegar a la casa del peli-negro, le


diría lo mucho que lo amaba e importaba. Sería fuerte
por él, mandaría al diablo cualquier duda e
inseguridad. Estaba seguro que Jungkook estaría para
acabar con lo que sea que lo estuviera molestando o
perturbando, lo harían por siempre.
CAPÍTULO 16

No dejaba de mover su pierna, ese incómodo pero


tranquilizador movimiento de arriba para abajo
mientras llenaba unas fichas médicas.

Sentía que la corbata lo estaba asfixiando y su camisa


se pegaba a su cuerpo a causa del sudor.

Desde que salió muy temprano del departamento se


sentía de esa manera, tuvo que tomar una ducha de
agua muy fría porque todo su cuerpo lo sentía
caliente.

El aire acondicionado estaba en temperaturas muy


bajas para tratar de aliviar el calor que tenía, había
tomado alrededor de seis litros de agua en unas horas
y aún continuaba sediento.

Se encaminó al baño privado que tiene en el mismo


consultorio y se miró en el espejo, sus ojos estaban
levemente dilatados.
Se quedó observándose unos segundos y algo andaba
mal con él, salió del baño y tomó el calendario que
tenía en su escritorio. Solo le bastó contar los meses,
los días y analizar sus síntomas.

JODER.

Estaba entrando en celo.

Tomó el teléfono y marcó la extensión del área de


enfermeras en donde Gemma se encontraba.

Dos tonos después y la suave voz de su hermana se


hizo presente.

"Departamento de enfermeras, habla Kim Gemma "

"Gems" Rugió. Podía sentir como una leve punzada


emergía en su espalda baja.

Al escuchar a su hermano de esta manera se puso


alerta.
"¿Taehyung?" Escuchaba la respiración de su hermano
agitarse con cada segundo que pasaba. "¿Qué
sucede?"

"Mi celo" Soltó el rizado. Con eso bastó para que su


hermana entendiera. "Sácame, sácame de aquí"

Colgó sin responderle a su hermano. Tenía que


ayudarlo a salir del hospital y llevarlo con su pareja.

♦️♥️♦️
Hoseok estaba cómodamente preparándose su
almuerzo, tenía el día libre de sus clases de piano a
causa de la Miss Clara. Al parecer había tenía un
accidente en su casa, cayéndose de las escaleras y
fracturándose la pierna izquierda. Tenía dos libres
hasta que buscarán un reemplazo.

Escuchó su móvil sonar en algún lugar de la sala, dejó


de cortar los jugosos pimientos rojos y corrió en su
búsqueda.

Sonrío al ver el nombre de Taehyung en la pantalla.


"Hola amor" saludó el castaño mientras se sentaba
cómodamente en el suave sofá.

"¡Hoseok!" Soltó en voz alta Gemma.

"¿Gemma?" Pregunto confuso. Miro una vez más la


pantalla de su móvil por si no había visto mal, pero no,
estaba llamando del móvil de su alfa" Estás
llamándome con el móvil de Taehyung."

"¡Si! Escucha... Taehyung está entrando en celo" Soltó


dejando a Hoseok petrificado.

"Pe-Pero su celo llegaba la-la próxima semana"


tartamudeó.

"Si, eso pensaba Taehyung pero..." Escucho como el


móvil fue alejado de Gemma hasta que escucho su
profunda voz.

"Estoy en camino al departamento" Y con esa última


oración la llamada se dio por terminada.
Reaccionó segundos después y corrió de vuelta a la
cocina, guardó todo lo que había sacado del
refrigerador y alacenas para comer. El espagueti con
verduras tendrá que esperar.

Tomó dos botellas de agua del refrigerador, una caja


de galletas, barritas de cereales y corrió nuevamente
a la habitación que compartían, su chico le había
enseñado en su último celo que era necesario estar
hidratado y alimentado mientras esto ocurría; vaya
que tenía razón. En el último celo de Taehyung este no
lo dejaba ni ir al baño.

Al dejar las cosas en la mesita de noche, se desnudó y


se encaminó rápido a la ducha, necesitaba estar lo
más limpio y preparado para el rizado.

Sentir el agua templada caer sobre su piel le


encantaba, disfrutaba mucho como las gotas de agua
imperaban con su espalda para al final escurrirse en
todo su cuerpo.

Tomó un poco de su jabón de melón y coco, y se puso a


enjuagar su cabello y cuerpo. Estuvo así varios
minutos cuando escuchó la puerta de la ducha ser
abierta.

Por un momento se asustó porque Taehyung siempre


avisaba cuando llegaba o iba a acompañarlo en el baño
pero esta vez no hubo nada.

Todo se esfumó cuando sintió el aroma ahora más


fuerte de su alfa, vio como los largos brazos de
Taehyung rodeaban su cintura, este se acercó a su
oído y un gruñido ansioso salió de su garganta.

Por un momento sintió sus piernas fallarle contra el


hermoso hombre que lo sostenía, si este no lo tuviera
agarrado ya se hubiera caído por todas las
sensaciones que su alfa le estaba transmitiendo.

Su espalda estaba completamente pegada al pecho del


rizado, su cuerpo vibraba por la cercanía, se excitaba
cada vez más cuando la enorme y erguida erección
rozaba su espalda baja.

"Hoseok" susurró el rizado frotando su cara por el


hombro húmedo de su chico, este tembló cuando
sintió a su chico estar muy cerca de su marca. Pasaba
su nariz por todo su cuello, olfateándolo y dejando su
fuerte aroma impregnado en él.

Segundos después se giró en medio de los brazos y se


topó con un Taehyung con la mirada oscura y dilatada.
Esos hermosos estanques verdes habían
desaparecido, dejando unos ojos tan negros como la
noche.

Lo miraba como si fuera un enorme pedazo de carne


jugoso y listo para ser devorado. Por instinto Hoseok
inclinó su cabeza a un lado dejando su delicado cuello
al descubierto.

"Necesito tomarte Hoseok Dijo tomándolo de su


cuello y empezar a besarlo desenfrenadamente, el
castaño le siguió el beso de la manera más fogosa
posible, este hombre lo mataba con tan solo juntar
sus labios.

Segundos después se separaron, ambos se veían con


hambruna pura.
"Espera unos minutos más" Y con esto se puso de
rodillas y quedó frente a frente con el miembro de su
alfa, era tan grande, sus bolas eran bronceadas y con
poco bello sobre de ellas. Completamente delicioso.

Taehyung tenía los ojos completamente negros. Fluido


seminal salía de la brillosa punta que apuntaba
directamente a Hoseok.

"Siempre he querido hacer esto" Soltó Hoseok


tomando el miembro mientras se le hacía agua la boca
y con esto darle una lamida a la punta, haciendo que el
alfa gruñó con fuerza. No esperó a más y lo metió
todo hasta tocar su campanilla.

Arcadas eran generadas de tanto meter y sacar el


enorme miembro de su boca, Taehyung no dejaba de
gruñir y agarrar con fuerza el cabello de Hoseok para
seguir con el exquisito vaivén.

"Chupas tan bien mi pene bebé" Suspiraba el rizado


apretando hasta los dedos de sus pies tras las
fuertes succiones que su chico le daba, saliva escurría
de su boca pero era oculta a causa de la ducha.
Ya no podía esperar más, Taehyung lo tomó por
debajo de los brazos y como si el hombre no pesará
nada lo alzó, este rodeó la cintura del alfa con sus
piernas y apretó ligeramente para no caer.

"Te joderé en el lavabo" Y con esto cerró la llave de


la ducha y salió llevándolo al lugar dicho. Hoseok soltó
un gritito al sentir la loza fría, el rizado abrió sus
piernas y dirigió dos dedos a la rosada entrada de su
chico.

El rizado gruño cuando vio que sus dedos no podían


entrar gracias al tapón anal que tenía su chico,
Hoseok gemía mientras el tapón era retirado para
después llevarlo a su boca, chuparlo y tirarlo en algún
lado del baño.

"Sabes tan delicioso" , vociferó el alfa mientras se


metía entre las piernas de su chico y sin preguntar ni
avisar lo invadió.

Hoseok gritó de placer combinado con un poco de


dolor tras ser invadido sin aviso, sensaciones
gloriosas viajaban por todo su cuerpo cada vez que su
alfa entraba en su interior tan apretado y justo, lo
tomaba firmemente de sus caderas mientras él se
aferraba a su espalda dejando pequeñas marcas.

Su miembro exigía atención, sentía enloquecer con


cada estocada este rebotaba en medio de ambos.

"Oh Ta-Taehyung" Sus piernas bailaban en el aire sin


fuerza por tan brutales movimientos, podía escuchar
al rizado gemir y darle pequeñas mordidas en su oído.
Su piel se eriza a cada vez que sentía la respiración
agitada de su alfa sobre él.

"Jamás... jamás me-me cansaré de esto" Gruñía


Taehyung tomando un pezón de Hoseok entre sus
labios y chuparlo ferozmente. "Estás tan-tan caliente
y amoldado a-a mi miembro... Es fantástico"

El castaño volteaba los ojos o los mantenía cerrados,


no podía dejarlos abiertos. Estaba apunto de correrse
y sin tocarse. Lo volvía loco como su alfa lo tomaba
tan firme y fuertemente, amaba esta faceta de
Taehyung en celo, era más preciso en sus
movimientos, lo tomaba con más fuerza y anhelo.

"Estoy... estoy tan-tan cerca" Gimió acercándose al


pecho de Taehyung y empezar a dejar besos húmedos
en el firme pecho.

Se corrió en el momento que el rizado su nariz en su


cuello y lo olfateó como nunca lo había hecho, chupaba
y lamía con fuerza la zona de la mordida. Estiró
levemente su cuello dándole más espacio a su alfa.

Gritó cuando sintió los colmillos de su alfa hundirse


nuevamente en su piel ya marcada.

Taehyung disfrutaba de la sensación de sus colmillos


rompiendo todo, su lengua probaba la caliente sangre
de su omega, era un sabor tan dulce y suave. Su nudo
empezaba a hincharse para después soltar chorros y
chorros de su caliente semen dentro de su chico y
quedar atrapado por completo en su interior.

"¿Te sientes mejor?" Siseó el castaño con una mueca,


su frente estaba recargada en el pecho de su chico
mientras este hacía círculos imaginarios en su
espalda.

"Estoy mucho mejor ahora" poco a poco empezó a


bajar el nudo. Hoseok soltaba pequeños gemidos tras
la ausencia, sentía el semen de su alfa bajar por sus
piernas. "Tomemos una ducha como se debe para
poder descansar unas horas" Su chico asintió y le dio
un lindo y suave beso.

"Te amo" Dijo separándose levemente y juntando


nuevamente sus labios.

"Te amo mucho más" Taehyung lo alzó entre sus


brazos y se encaminó a la ducha con un Hoseok
riéndose por el acto repentino, logrando poner el
doble de contento al rizado. Amaba tanto ese bonito
sonido.

Después de varias rondas de sexo, leves sesiones de


sueño y haber acabado con las botellas de agua y
demás. El castaño aprovecharía ir al supermercado
por más provisiones.
"¿No quieres que te acompañe?" Dijo Taehyung
dentro de la ducha.

"¡No voy a dejar que salgas en pleno celo Kim


Taehyung!" Demandó Hoseok logrando sacar una
sonrisa a su alfa del otro lado de la ducha. "No
tardaré"

Taehyung sacó su cabeza por la puerta de la ducha


dejando ver sus rizos empapados y escurriendo agua
por todos lados, veía a su pareja terminar de vestirse.

"No tardes mucho" Bostezo.

"No lo haré" Le dio un beso en los labios "Toma una


pequeña siesta amor, volveré antes de que te des
cuenta" Y con esto salió de la habitación dejando a su
alfa seguir duchándose.

♦️♥️♦️
Mark caminaba por las calles de Londres sin ningún
destino en particular.
Su madre lo había corrido de su empresa hace siete
meses. No se merecía eso. No era su culpa que su mal
agradecido hijo haya decidido huir antes de llevar a
cabo el plan de sus vidas.

Era una mierda. Se pudría de la impotencia, él


merecía esa empresa por la cual había luchado desde
su juventud, no su maldito hermano arrimado.

¿Porque tuvo que tener un jodido omega como hijo?

¿Por qué la vida no fue buena con él y le dio un


imponente hijo alfa?

Había dejado a su omega sin importar su bienestar,


solo quiso huir y pasar una temporada fuera.
Mandando al carajo todo su matrimonio y demás.
Amaba a Hanna, estaba seguro que la mujer hubiera
ido detrás suyo sin importar que, pero quería estar
solo para poder idear buenos planes.

Estaba claro que esto no se iba a quedar así, con el


paso de los días pensaba en formas de cómo acabar
con su hermano y su prestigioso hijo alfa.
Salió de sus pensamientos cuando sintió ese dulce
aroma, ese aroma que sintió solo una vez hace casi
dos años. Era un olor que no se olvidaba fácilmente.

Levantó la mirada y escaneo él área. Hasta que lo vio.

Hoseok.

Su maldito hijo iba saliendo del supermercado con un


par de bolsas mirando al cielo sin prestar mucha
atención a su camino y a quien lo estuviera viendo.

Una sonrisa malvada se asomó en su rostro y sacó su


móvil, cuatro tonos después atendieron.

"Grimshaw" Hablaron fuerte y claro del otro lado de


la línea.

"Habla Mark, Nick" Seguía viendo a su hijo alejarse


para después doblar en la esquina perdiéndose de su
vista. "Lo he encontrado, habla a Jonas y viajen lo
más pronto posible a Londres." Se carcajeo.
"Retomaremos el plan"
Y con esto terminó la llamada para después caminar
en la misma dirección que su amado hijo.
CAPÍTULO 17

Es muy bonita Jimin" Dijo el castaño al rozar los


dedos por la pulcra marca en el cuello del rubio.

"Gracias" Dijo sonrojado. "Te agradezco por lo del


otro día. El poder hablar contigo me abrió los ojos
Hoseok y ahora soy feliz, muy feliz"

"Solo necesitabas un empujón Jimin" Lo tomó de la


mano y la apretó amablemente "Muchas veces
nuestros miedos no nos dejan avanzar solo tenemos
que ser valientes"

"Créeme que lo soy" Ambos rieron y se abrazaron, se


alejaron después de unos segundos "¿Cuando le dirás
a Taehyung lo del concurso?"

Sus ojos de Hoseok se agrandaron emocionado al


recordar "Supongo que le diré ahora que venga por
mí" Sonrío "Estoy tan emocionado, es una gran
oportunidad Jimin"
"Créeme que lo es Hobi, Jungkook igual concursará
con su guitarra y dice que asisten agentes musicales
cuando hay ese tipo de eventos"

Los ojos de Hoseok se iluminaron, estaba más que


contento por eso.

Un carraspeo hizo los omegas girar "Jóvenes" Un alfa


alto y delgado apareció detrás de ellos tenía el
cabello negro y alborotado. Desprendía un aroma a
cuero y barniz de madera, un olor no muy agradable
para ambos omegas. "Busco a la rectora Olivia.
¿Podrían decirme dónde encontrarla?" Soltó el
hombre sin dejar de mirar a Hoseok.

Al castaño le incomodaba demasiado la mirada del


alfa. Jimin fue el primero en hablar sin percatarse de
lo que ocurría "Tiene que caminar por aquel pasillo
hasta encontrar la única puerta de cristal, ahí se
encuentra la rectora" Habló apuntándole el camino.
"Si consigue el trabajo será el profesor de mi amigo,
¿Verdad Hoseok?"

Oh Dios, ponle un maldito cierre a la boca de Jimin.


"Si Jimin" murmuró mientras veía al rubio
amenazándolo para que se callara. Este sonreía
felizmente aún sin entender al castaño.

Solo esperaba que Taehyung llegará por él. No se


sentía para nada cómodo.

"En este caso me presento" Dijo mordiéndose el labio


mientras veía al castaño de arriba a abajo "mi nombre
es Nick Grimshaw"

Taehyung veía la escena a unos cuantos metros. El


hombre que estaba con su pareja y amigo no se veía
de muy buena confianza. El rizado pudo sentir su
aroma desde lejos y no era el mejor de todos.

Decidió acercarse cuando este alzó su mano en forma


de saludo dejándola ahí para que Hoseok se la
aceptara.

"Hoseok" Llamó a su chico y este junto a los demás


giraron para mirarlo. Al omega se le iluminó su rostro,
la mueca de disgusto había desaparecido de su rostro.
Nick veía como él omega cambiaba de actitud y se
acercaba al alfa como si estuviera flotando.

El alfa era como una roca del camino que tenía que
desaparecer.

"Taehyung" El omega lo rodeó con sus brazos e inhaló


ese aroma que tanto amaba de su rizado.

Llegaron juntos hasta donde se encontraba Nick y


Jimin.

"¿Tienes todas tus cosas Hoseok?" Le preguntó el


rizado mientras le acariciaba el hombro. Susurró un
-Regresó en un momento- jalando a Jimin consigo.

"Nick Grimshaw" Alzó de nuevo su mano cosa que


Taehyung aceptó. "¿Usted es...?"

"Kim Taehyung" Se presentó dándole un leve apretón


de mano. "El alfa de Hoseok"
Nick tuvo que forzar una sonrisa. ¿El hijo de Mark ya
tenía pareja? No podía ser. No les había dicho que ya
estaba marcado. Aunque bueno, él no había visto
ninguna marca hasta ahora.

Tenía que conseguir ese puto trabajo y acercarse un


poco más al omega. No tenía idea sobre tocar
instrumentos, mucho menos un piano pero con los
papeles falsos que había conseguido obtendría el
empleo si o si.

Hoseok regresó con Jimin y Jungkook detrás de ellos.


Ya habían terminado las clases del alfa de su amigo,
todos podrían irse a sus respectivas casas.

"Nos vemos después Hobi" Y con eso el rubio se alejó


con su alfa rodeándole la cintura y olfateándole su
cuello. Los miró unos segundos y sonrió. Estaba
contento por su amigo.

"Ya podemos irnos" Y con esto Hoseok pegándose de


nuevo a su alfa.
"Bien" Dijo Taehyung besándole la coronilla "Mucho
gusto Nick, hasta luego" Y con esto se dieron otro
apretón y empezaron a alejarse.

"El gusto es mío" Soltó con un pequeño gruñido. Tenía


que hablar con Mark urgentemente. Pero antes
necesitaba ese maldito empleo.

Y con eso, se encaminó en busca de la puerta de


cristal empezando a recrear planes para deshacerse
del ahora estorboso alfa.

♦️♥️♦️
Hanna irradiaba luz y felicidad.

Su alfa había regresado por ella.

Por fin podía mirar de nuevo la luz al final del túnel.


Como había extrañado a su pareja.

Podrían de nuevo ser una familia. Aunque las cosas de


la vida y bueno por su alfa su Hoseok ya no vivía más
con ella sabía que su hijo estaba bien cuidado y sin
ningún riesgo.

"No sabes cuando te extrañé querido" Dijo la mujer


con lágrimas en sus ojos. No dejaba de abrazar a su
alfa, inhalaba su aroma llenando todos sus pulmones
con él. Podía sentir de nuevo su cuerpo a la vida. Ya no
se sentía agotada ni mucho menos ese fuerte dolor en
el pecho.

Su cuerpo estaba reaccionando a la cercanía de su


alfa. Las ojeras empezaban a desaparecer poco a poco
y su piel a quedar suave y tersa.

"¿No me dejaras de nuevo verdad?" Preguntó la


omega en un susurro triste, mirando a su alfa con un
brillo de esperanza a no ser abandonada nuevamente.

"Por supuesto que no cariño" Mark la sostuvo entre


sus brazos y empezó a darle muchos besos por todo el
rostro a su mujer, logrando sacarle unas pequeñas
carcajadas. La había extrañado mucho. Después de
varios besos y abrazos más, la alejo un momento "He
venido a llevarte de vacaciones"
"¿Vacaciones?" La mujer abrió sus ojos sorprendida y
contenta por la noticia.

"Así es Hanna, te llevaré unos días a Londres"

La mujer lo abrazo fuertemente para después


alejarse. "¿Cuándo nos vamos?"

"Nuestro tren sale en unas horas" Sonrío, sabía que lo


mejor que puedo haber hecho después de contactar a
Jonas y Nick fue haber venido por Hanna, ya no podía
estar más tiempo separado de ella.

Se sentía realizado, el plan había quedado acorde a lo


planeado. Solo esperaba a Nick a que le de algún
informe de su hijo.

Le había llevado casi dos semanas el crear este plan


de Nick -maestro de piano- pero todo fue tan fácil
cuando estos llegaron e investigaron a su hijo y
pusieron manos a la obra.
Sabía dónde vivía y cuáles eran sus horarios, estaba
satisfecho porque su maldito hijo no tenía ningún alfa
todavía. No lo había visto con ninguno.

"Perfecto, iré a preparar las maletas" Dijo Hanna muy


emocionada. Le dio un último beso a su alfa y salió
corriendo escaleras arriba para preparar las maletas.

Su hogar seguía tal cual lo había dejado. Nada había


cambiado. Se encaminó a la cocina por un vaso de agua
cuando escuchó su móvil vibrar en su bolsillo.

"¿Diga?" Contestó llevándose el vaso de agua a la boca


y dándole un largo sorbo.

"Soy Nick" Se quedo callado por qué prosiguiera


"Obtuve el empleo"

Mark sonrió malvadamente tras la revelación de su


colega. "Muy bien Nick, te dije que esos papeles
falsos servían mucho"

Esperó algún comentario positivo por parte del chico


al respecto pero jamás llegó.
"Pero creo que tenemos un problema"

Frunció el ceño. ¿Qué problema podrían tener? Todo


estaba marchando de maravilla.

"¿Qué sucede?" Preguntó sereno.

"Creo que tu hijo está marcado"

Como si hubiera comido algo en descomposición,


escupió el agua mojando todo a su alrededor.

"¿Marcado?" Vociferó. "¿Le viste la mordida?" Su


vista estaba empezando a nublarse por el coraje.

"No, hay mucho frío aquí y el chico cargaba una


enorme bufanda, pero un chico se presentó como su
alfa"

Mierda.
"¿Cuál es su nombre?" Preguntó dejando el vaso de
agua en el fregadero antes de que lo rompiera por el
coraje acumulado.

"Kim Taehyung" soltó Nick.

"Bien" Pasó su mano por su nuca "El plan sigue. Solo


dile a Jonas que contacte a Rick, necesito toda la
información que pueda darme sobre él."

"Bien" Soltó Nick y con esto se cortó la llamada.

El plan sigue en pie. Ningún alfa o intento de, vendría


a estropear los planes. Todo estaba preparado, solo
esperaban luz verde para poner todo en marcha.

♦️♥️♦️
Taehyung y Hoseok habían llegado al departamento
muy románticos y cariñosos.

El rizado alzó a Hoseok entre sus brazos, tomándolo


de su trasero para que no caiga mientras esté
rodeaba con sus piernas su cintura.
Llegaron a los suaves sofás de la sala dejándose caer
haciendo que su chico quedara en su regazo.

"Tae" Habló el castaño después que las risas cesaron.


El nombrado lo miró atentamente. "Quería platicarte
algo..."

Este alzó una ceja divertido "¿Qué pasa?"

"Hoy la rectora Olivia ha dicho que dentro de una


semana se llevará a cabo el primer concurso de piano
entre colegios de música de la ciudad" Soltó
emocionado. "Después la persona que gane concursará
contra otros lugares. ¿No es increíble?"

Hoseok tenía una sonrisa en todo su rostro.

"Eso es realmente bueno amor. ¿Concursarás?"


Preguntó con una sonrisa imaginándose ya la
respuesta.
"Claro que si Tae, Jungkook le platico a Jimin que en
ese tipo de concursos asisten agentes musicales y si
les gustas te pueden dar una gran oportunidad"

"Eso realmente es increíble Hoseok" Taehyung le dijo


con una sonrisa enorme. "Sé que ganarás mi amor" De
repente una mueca apareció en la cara de su chico.
"¿Qué sucede?"

Este miraba con mucha atención sus dedos. "Sé que


soy bueno, me lo han dicho en el colegio pero también
sé que hay mejores que yo Tae y bueno es la primera
vez que algo como esto me importa demasiado, quiero
ganar pero tengo miedo."

El rizado entendió todo.

"Levántate amor" El castaño sin entender muy bien se


puso de pie enfrente del rizado. "Esta noche te
llevaré a cenar para la buena suerte. Durante esta
semana hasta que sea el día del concurso estaremos
haciendo tus cosas favoritas después de tus ensayos
y todo para la buena suerte. ¿De acuerdo?"
Hoseok lo abrazo fuertemente. "Muchas gracias, no
sabes lo que esto significa para mí"

"Haría cualquier cosa por ti Hoseok" Y con esto se


besaron, con Taehyung apretando su pequeña cintura
de su omega y Hoseok rodeando con sus brazos el
cuello de su alfa. "No se diga más, vayamos a
ducharnos y cambiarnos. Empecemos con esta semana
llenas de deseos de buena suerte y éxito."

Y con esto se encaminaron contentos a la habitación,


besándose y quitándose sus ropas en el trayecto.
CAPÍTULO 18

Al abrir sus ojos solo pudo sentir algo: Náuseas.

Salió tan rápido como pudo de la cama entre


tropezones y con un sueño infernal. Se inclinó en la
taza y toda la cena de la noche anterior se había ido
por la borda.

Al terminar se limpió su boca con una toalla y se


acercó al lavabo para lavarse los dientes, sentía como
su estómago latía por el repentina evacuación.

Escucho unos toques en la puerta del baño.

"¿Hobi?" Taehyung entró viéndolo enjuagarse la boca.


"¿Estás bien? Se escucharon las arcadas desde el
pasillo." Mientras más caminaba el omega empezaba a
sentirse decaído.

"Creo que no debí comer tanta comida picante"


"Amor pero eso fue hace dos días" el rizado frunció
su ceño. "Desde ayer en la mañana te encuentras así.
Recuéstate en la cama, te revisaré."

"No es necesario Tae" Trato de convencerlo. "Me


siento mucho mejor. Creo que eso era lo que
necesitaba" Le sonrió tranquilamente.

"Pero es mejor que te revise Hoseok" insistió su alfa.

"Te preocupas demasiado" Se acercó por completo y


le beso la mejilla "Prometo decirte si el malestar
continúa"

No le quedó de otra que aceptar. "Bien" Dijo con una


mueca "Puedo sentir cuando me mientes Hoseok, un
pequeño malestar y lo sabré."

El castaño asintió y jalo al rizado consigo para


después salir de la habitación y encaminarse a la
cocina. Tenía mucha hambre. Se le antojaban unos
ricos waffles con dulce de leche y fresas encima.
Agua se le generaba en la boca de solo pensarlos.
"¿A dónde me llevas?" Preguntó el rizado con una
sonrisa.

"Tengo hambre Tae, estaba pensando en hacer


waffles. ¿Qué...?" La pregunta quedó a medias cuando
Taehyung lo jalo hasta que ambos cuerpos impactaron.
"¿Qué sucede?"

El rizado carraspeó su garganta. Estaba nervioso.


"Antes de ir a preparar el desayuno te tengo una
sorpresa"

"¡No más noches de comidas extrañas por favor!"


Rogó Hoseok lográndole sacar una risa divertida a
Taehyung. En toda la semana de -Suerte a Hoseok- el
rizado lo había llevado a diferentes restaurantes.
Comida Thai, Hindú, Mexicana, Colombiana entre
muchas más. Pero jamás se imaginó que probar otro
tipo de comidas a las que estaba acostumbrado le
dañarían el estómago provocándole muchas náuseas,
fatiga y sueño. Todo era completamente raro.
Pero estaba tranquilo. Sabía que cuando su cuerpo se
adaptará de nuevo a la comida tradicional todo
estaría bien.

"¡No es eso!" Decía Taehyung carcajeándose al ver la


cara de su novio con un puchero. "Es algo mucho
mejor" Y sin decir más, lo arrastró hasta la
sala-comedor. "Necesito que cierres los ojos"

Hoseok obedeció "¿Por qué estás tan ansioso?"

"Deja de preguntar amor, ahora empezaré a guiarte."


Y con esto el rizado empezó a darle indicaciones
sobre cuantos pasos dar o si tenían que rodear algún
sofá para llegar a la sorpresa. "Bien, siéntate"

Con la ayuda de su alfa logró sentarse. Podía sentir


los nervios y ansiedad en su amado. Estaba sentado en
un banquillo, sus piernas con trabajo y llegaban al
suelo, era muy alto.

Escucho algo abrirse y de repente a Taehyung tomar


sus manos y ponerlas en un... ¡Oh por Dios!
No pudo esperar más y abrió sus ojos.

Había un piano en la mitad de la sala-comedor.

"Espero que te guste mucho amor." Le dijo con una


enorme sonrisa.

Estaba en shock, el piano era de un color chocolate


brillante con toques crema en él, era una belleza. No
era tan grande como el que su madre tenía en casa
pero este era más que perfecto.

"¿Te gusta?" Preguntó el rizado al ver cómo Hoseok


pasaba sus manos por la fina madera.

"Es hermoso Taehyung" Y con esto se levantó del


banquillo y abrazó al rizado. "Es hermoso, muchas
gracias"

"Todo lo mejor para ti. No quiero que dudes que no


puedes Hoseok, aún quedan tres días puedes seguir
practicar aquí si aún no te sientes seguro"

Lágrimas bajaban de sus mejillas con facilidad.


¡Joder! Empezaba a llorar con facilidad.

"Te amo tanto" se susurraban uno al otro mientras


abrazaban y acariciaban.

♦️♥️♦️
Mark fumaba un cigarrillo. Había dejado a Jay en la
lujosa casa que había adquirido al llegar a Londres
meses antes. Prometiéndole volver pronto para
llevarla a cenar.

Jonas entró con el informe del supuesto alfa de su


hijo en sus manos y se lo dio para después empezar a
leer.

Nombre: Kim Taehyung. (24 años)

Género: Alfa.

Lugar de nacimiento: Holmes Chapel, Cheshire, Reino


Unido.
Dirección actual: Milton Seller 231. Edificio Full
Town. Piso 14. Apartamento 14B.

Ocupación: Doctor de género.

Trabajo actual: Segundo doctor al mando en el área


de urgencia en el Gender Urgencies.

Pareja: Jung Hoseok. Omega. (17 años)

Los papeles salieron volando en el aire cuando leyó el


nombre de su hijo.

Su maldito hijo ya estaba marcado.

"¿Qué haremos Mark?" Preguntó Jonas mirándolo


curioso mientras se sentaba en el sillón de enfrente.
Estaba claro que ya no podían hacerle nada al chico,
tenía alfa. "No he viajado hasta aquí para
encontrarme con tu hijito marcado. Nos dijiste que
estaba solo"

"¡Eso fue lo que pensé idiota!" Bramó fulminándolo con


la mirada. "Y estás aquí porque te he pagado una
enorme cantidad de dinero para que todo se haga en
completa discreción."

El hombre sin ninguna expresión en su rostro habló de


nuevo. "¿Qué quieres hacer entonces?"

"Tienen que entender algo Jonas" Le dio otra calada


profunda a su cigarro. "Me vale un carajo que mi
jodido hijo tenga alfa. ¿Entiendes? Pagará el haberse
ido de mi casa como una rata y por haberme arruinado
los planes hace un año"

Jonas sabía que Mark no se detendría. Tendrían


fuertes problemas si se vierán descubiertos. Podrían
tener una oportunidad ya que el chico era menor y
bueno, estaría con su padre y madre en el hospital.

"Bien" , asintió. "Nick me ha informado que tu hijo


tendrá una especie de concurso en dos días. Ese será
un buen momento para empezar"

"Vean qué hacer con el doctorcillo, no lo quiero cerca"


Gruñó.
"Nick se encargará de todo, nosotros solo debemos
de estar en el lugar cuando nos llame" Y con esto salió
del lugar dejando a Mark solo entre los papeles del
informe.

♦️♥️♦️
"¿Estás nervioso?" Preguntaba Jimin mientras veía a
su amigo guardar todas sus partituras en su bolso.

"Lo estoy" Hizo un puchero. "Pero me hubiera gustado


tener a Taehyung igual conmigo."

"Tranquilo Hobi." Prometió llegar cuando sea la hora


del concurso, sabes cómo es eso de ser doctor..."

Eran las 6:36 am. Ambos seguían acurrucados gracias


a la fría mañana. Era lo mejor en estos tiempos estar
acostados entre las sábanas de su cómoda cama.

Taehyung había pedido unas horas para poder asistir


al concurso de su chico. Al terminar iría al hospital
para cubrir unas cuantas horas para después salir a
festejar porque sabría que su chico ganaría.
Hoseok tenía enterrado su rostro entre el hombro y
la mandíbula de su amado. Era un lugar tan cómodo y
suave. Adoraba el olor que su alfa desprendía en todo
momento. El rizado seguía medio adormilado,
acariciaba el cabello de su chico tan despacio que el
castaño pensaba que en cualquier momento se
quedaría dormido de nuevo.

Se sentía emocionado y nervioso. Hoy era el día. Pero


algo no andaba bien. Los malestares en ocasiones
aparecían, había actuado tan bien estos días que
Taehyung no se había dado cuenta de que muchas
veces se mareaba y definitivamente dormía más.

Saliendo del concurso definitivamente iría por


vitaminas.

El sonido del móvil del rizado los sacó de su


tranquilidad. Como pudo alcanzó su móvil sin molestar
mucho a su chico que estaba recostado en su pecho.

"Kim" Una voz masculina se hizo presente, Hoseok


casi no podía entender. Hablaba demasiado rápido y
se escuchaba bullicio. "Oh por Dios Bradley. ¿Por qué
me llaman hasta ahora? ¿Cuánto tiempo lleva así?" El
castaño se enderezó ya que Taehyung quería hacerlo.

Taehyung se escuchaba molesto y empezaba a sentir


el malestar en su pecho. Algo malo debe de estar
sucediendo.

"Solo sédenla y traten de parar la hemorragia estaré


ahí lo más pronto posible" Y con esto la llamada
finalizó.

El rizado dejó caer su cabeza nuevamente. "¿Está


todo bien?" Preguntó mientras lo escuchaba bufar y a
pasarse sus manos por su rostro.

"No amor" Abrió sus ojos y lo miró. "Una omega llegó


hace como una hora a urgencias con un desgarro
ocasionándole una hemorragia. El doctor Bradley es
del turno de la noche y no han podido calmarla, no
deja que la toquen"

La cara del castaño cambió a una de miedo "Tienes


que ayudarla Tae"
"Eso haré amor" Y con eso se levanto de la cama sin
antes darle un beso en más labios a su chico. "Sé es
que hoy es un día muy especial para ti Hobi, pero haré
todo por estar a la hora de tu presentación. ¿De
acuerdo?"

Su chico asintió medio triste. "Te estaré esperando."

"Estaré ahí amor. Lo prometo"

"Créeme que lo sé Jimin, solo estoy nervioso" Dijo


cerrando su bolso y caminar a la cocina por un vaso de
agua con el rubio pisándole por talones.

"Jungkook estaba muy nervioso antes de salir de


casa, quería ir con él para apoyarlo pero me dijo que
su profesor era algo estricto y no aceptaba compañía
que lo pudiera distraer." Bufó "Por eso te llame para
poder ir contigo"

"Agradezco que me hayas llamado" Dijo llevándose el


vaso de agua a la boca, beber y después hablarle a su
amigo de nuevo "Estaría colapsándose si estuviera
completamente..." No pudo terminar en el momento
que sintió que el piso se movía y él empezaba a
marearse.

"¿Qué pasa Hobi?" Preguntó el rubio ya que su amigo


se había callado de repente.

"No he dormido muy bien por los nervios" Le dio una


sonrisa fingida, el malestar pasó para después tratar
de volver a la normalidad.

"Bien" asintió "Pues vámonos. ¿No queremos llegar


tarde o si?

"Claro que no Jimin" Y con eso dejó el vaso en el


fregadero y salió con su amigo rumbo al teatro de la
ciudad donde se llevaría a cabo el evento.

♦️♥️♦️
¿Pero qué pasaba el día de hoy con Londres?

Ningún taxi les daba parada. Hoseok miraba su reloj


de su móvil impaciente. El teatro no estaba muy lejos
de ahí pero había un frío infernal y no era muy buena
idea caminar, estuvieron unos minutos así hasta que
se encontraron con uno.

"¡Vete al diablo!" Le gritó Jimin a una Beta taxista


apestaba a fritanga pasada. Iba con el taxi vacío, no
los quiso llevar porque estaba tomando su almuerzo.
Jodida mierda. "Tendremos que caminar Hobi
mientras encontramos alguno."

El castaño asintió, definitivamente no se sentía bien.


Estaba aferrado al brazo de Jimin para no caer, la
vista empezaba a nublarse.

"El concurso será increíble Hoseok. Estoy seguro que


serás el mejor amigo" El rubio le decía mientras
caminaban. Llevaban así alrededor de cuatro calles
pero cada vez avanzaban más lento por Hoseok.
"Jamás llegaremos si sigues caminando así de lento
Hobi"

En cualquier momento caería.


"Ji-Jimin... yo..." No pudo formular absolutamente
nada, ya estaba en el piso llevándose al rubio con él.

"¡Cristo! ¡Hoseok! Contéstame amigo..." El rubio


estaba a lado suyo moviéndolo frenéticamente, seguía
consciente pero no podía abrir sus ojos, todo le daba
vueltas. "¡HOSEOK! ¡ALGUIEN AYÚDEME POR
FAVOR MI AMIGO...!"

No termino de escuchar, todo se volvió complemente


negro.

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 19

Su cuerpo le pesaba, como si estuviera cargando un


enorme saco de harina en sus hombros.

Estaba acostado, podía sentir un rígido colchón bajó


de él. Estaba descalzo, no tenía sus pantalones grises
ni su camisa de manga larga para la presentación.
Podía sentir una tela algo rasposa. Sentía la textura
gruesa de una sábana tapándole hasta el pecho.

¿Dónde estaba?

Intentó abrir los ojos pero tenía una fastidiosa luz


blanca debajo suyo. De momento la luz desapareció;
dejándolo de molestar.

Se frotó los párpados e intentó abrir los ojos


nuevamente, está vez teniendo éxito.

En una esquina de la habitación estaba Nick


Grimshaw.

No entendía el porqué estaba él ahí y no su alfa.


¡Taehyung! ¿Dónde está?

"Por fin despiertas Jung" Habló por fin Grimshaw


después de un par de minutos observándose. "Te has
desmayado y bueno, tuve que traerte al hospital"

"¿Dónde está mi alfa? ¿Le informaron sobre dónde


estoy?" No agradeció ni pregunto solo lo que le había
pasado solo quería a Taehyung.

"¡Hey, Hey! Con calma." Habló de nuevo Nick. "He


llamado a una persona mejor para venir a verte. Estoy
seguro que su visita te sorprenderá"

Y con esto se encaminó a la puerta y salió sin decirle


ninguna palabra más.

No estaba entendiendo nada. Podía sentir como un


nudo en su pecho creía y empezaba a darle punzadas.
Algo no estaba bien.

Pregunta tras pregunta aparecían en su cabeza. ¿De


qué persona habla? ¿Violetta?
Si Taehyung no estaba enterado de donde se
encontraba, estaba seguro que su pareja empezaría a
buscarlo. ¿Por qué no le avisarían?

La puerta se abrió nuevamente. Por inercia giró para


ver de quién se trataba.

"Hola hijo mío" Mark apareció entrando a la


habitación con Nick pisándole los talones junto a otra
chica vestida de enfermera. Olía a almendras
confitadas. Tenía un gafete con el nombre de Polly en
el.

Quedó pálido.

No. No. No. No. Esto no podía estar pasando.

"Me has extraño?" Su padre lo veía fijamente, un


brillo malicioso se asomaba en sus ojos azules. "¿Te
han comido la lengua las ratas Hoseok?" Bramó
"Porque eso eres. ¿Lo sabías? Huiste de mi casa como
una verdadera rata"
"¿Co-Cómo me en-encontraste?" Había empezado a
temblar. Quería a Taehyung ahora.

"¡Te he buscado desde el día que saliste por aquella


ventana como un completo ladrón!" Gruñó "Tenía unos
planes excelentes para ti Hoseok y bueno, aún voy a
ponerlos en práctica" El olor de su padre se había
convertido en pura suciedad. Irradiaba venganza y
odio.

"No-No puedes hacerme nada" Soltó rápido. "Estoy


marcado" Se llevó la mano a su cuello y tocando la
mordida. "¡Tengo un alfa y no puedes hacerme nada!"
El hablar rápido le había funcionado para no
tartamudear.

"Me tiene sin cuidado tu alfa Hoseok" Río mientras la


enfermera tenía cara de no entender nada, Grimshaw
solo estaba callado y serio detrás de su padre. "Soy
tu padre y haré contigo lo que me plazca omega de
mierda."

"¡NO, NO PUEDES!" Grito desesperado por lágrimas


apunto de salir.
"Mírame" susurró Mark mirándolo con los ojos
inyectados en sangre por el coraje acumulado después
miró a la enfermera y empezó a dar indicaciones.
"¡Escúchame bien!" la chica asintió "Nadie ajeno
puede entrar a esta habitación. Cierren el maldito
piso si es necesario. Tendré a dos de mis hombres
vigilando la puerta. ¿Entendido?" Mark usaba su voz
alfa logrando intimidar a la mujer.

"Sí señor" Contestó nerviosa. Mientras Hoseok


cerraba sus ojos fuertemente. Esto no era real, no
era real.

"Le asignaras a un enfermero para que cuide de él


mientras la operación se lleva a cabo. ¿De acuerdo?"
La chica solo asentía. "Nick" miró al hombre "Háblale
ahora a Jonas que venga lo más rápido posible.
Tenemos que explicarle a mi querido hijo que es lo que
se hará con el"

El hombre salió de la habitación.


"¿QUÉ QUIERES HACERME?" Gritó con un nudo en
la garganta.

"Haré contigo lo que debí de haber hecho el día que


te convertiste en un maldito omega." Soltó "Te haré
pagar todo lo que perdí por ti."

La habitación se había vuelto lúgubre y con miedo.


Hoseok tenía miedo.

♦️♥️♦️
Taehyung estaba terminando de recoger sus cosas.
Había sido una mañana demasiado agitada a causa de
la omega llamada Rosalie. Con 25 años de edad y un
aroma a turrón tostado.

Había sido drogada y abusada sexualmente. Unos


policías la encontraron tirada en un tres calles del
hospital, no dudaron en traerla y que la mujer se
encontraba desnuda y ensangrentada.

Cuando ella despertó fue cuando recibió la llamada de


Bradley.
Pero gracias a Dios ya todo estaba en orden, la
hemorragia había parado, se le inyectaron unos
medicamentos por si pudiese quedar embarazada y
curaron todas sus heridas. La mujer descansaba en
una de las habitaciones mientras algún familiar
hablaba sobre su paradero.

No recordaba mucho. Un hombre alfa de cabello


negro le invito una copa, bailaron, se besaron e
intercambiaron números. Pero después de eso, ya no
había más.

Su móvil empezó a sonar mirando la hora antes.


¿Llevaba tarde a la presentación de Hoseok? Eso fue
lo que pensó cuando vio el nombre de Jimin en la
pantalla.

"¿Jimin?"

"¡Gracias al cielo!" Gritó el rubio desesperado del otro


lado de la línea, se podía escuchar a Jungkook
calmandolo. "Hoseok se lo han llevado..." Soltó sin
más. El color del alfa desapareció. Enseguida empezó
a sudar frío. "Estábamos en camino al teatro, ningún
taxi pasaba y empezó a sentirse mal, se desmayó. Nos
encontramos a su nuevo profesor y se lo llevó, dijo
que lo llevaría al hospital"

Logró calmarse un poco al escuchar hospital. De


seguro ya se encontraba en el área de urgencia del
Gender.

"¿Hace cuánto pasó eso Jimin?" El omega escuchaba


muy alterado. "Necesito que te tranquilices"

"¡Eso es lo que me preocupa." Hablo ignorando lo


último que le había dicho Taehyung. "Tiene más de una
hora que se lo llevaron y no me contesta el móvil!" Y
fue cuando en el momento que sintió un fuerte dolor
en el pecho. Ya sabría si Hoseok estaba en el hospital.

"Gracias Jimin" Y con esto corto la llamada. Puso su


móvil en su bolsa del pantalón y salió corriendo en
busca de Gemma.

Ella era la indicada para decirle sobre el paradero de


Hoseok si es que se encontraba en el hospital.
"¡GEMMA!" Gritó apenas la visualizo. Está lo miro
asustada.

"¿Está todo bien?" Pregunto asustada.

"¿Han traído a Hoseok con el registro de Nick


Grimshaw?" Pregunto impaciente.

La rubia negó. "He estado aquí desde las siete de la


mañana Taehyung y no he visto a Hoseok o leído algún
registro con ese nombre" lo miro extrañada "¿Dónde
está Hoseok?"

"Eso mismo quisiera saber... ¡Joder!" Se jalaba los


cabellos, el dolor en el pecho aumentaba. Algo le
estaba pasando a su omega. "Jimin me llamó
diciéndome que se desmayó en plena calle un maestro
de la academia los encontró y se lo llevó"

"¿Cómo que se lo llevó? ¿Ya intentaste llamar?"


Gemma corrió detrás de la mesa y sacó una enorme
libreta con números.
"Tiene el móvil apagado. ¡Necesito saber en qué
hospital está!" Gruñó. Su piel empezaba a irritarle.
Necesitaba el calor de su chico ahora.

"No debe de estar lejos Taehyung" Dijo la rubia con


un teléfono en mano y empezando a apretar las teclas.
"Contactaré a mi amiga Polly. Ella es jefa de
enfermería en el Finder Street." Puso el teléfono en
su oreja al terminar de marcar "Si Hoseok no vino a
este hospital estoy segura que estará ahí."

La ansiedad se instalaba en su garganta. Era una


sensación como si una varilla hirviendo le traspasara
la garganta. Ardía de la impotencia.

"¡Polly!" Trato de no alzar mucho la voz. "¡Habla Kim


Gemma !" Retorcía el cable del teléfono con
desespero en su mano derecha. Jalo a Taehyung
dentro de la habitación de las enfermeras y cerró la
puerta de cristal.

"Hola Gemma. ¿Cómo has estado?" Saludo amable a la


chica. Taehyung se acercó a la bocina para escuchar.
"Mira te llamaba para saber sobre un registro. Estoy
segura que si no llego al Gender, se encuentra contigo.
¿Podrías ayudarme?"

"Haré lo que pueda" Se escuchó una pequeña risa


"¿Cuál es su nombre?"

"Jung Hoseok."

Se escuchó un ruido del otro lado de la línea, como


una taza estrellándose en el piso.

"No, No te-tengo ningún registro con-con ese


nombre" La mujer empezó a tartamudear asustada.

"Polly" Trató de calmar a la rubia. "Esto es de suma


importancia, necesito de tu ayuda, por favor." Se
escuchó una puerta ser cerrada.

"Prométeme que no dirás nada Gemma" Susurró la


mujer nerviosa. Está se quedó callada para que
prosiguiera. "Lo trajo un alfa alto de cabello negro
pero fue registrado por otro alfa con el nombre de
Jung Mark ."
Taehyung se paralizó al escuchar eso. El padre de
Hoseok lo había encontrado.

"Dice ser el padre del chico Gemma" La mujer


susurraba cada vez más despacio. "Han puesto
vigilancia en todo el hospital. Tienen encerrado al
chico con guardias en la entrada."

Los hermanos Kim no podían creer lo que estaban


escuchando. Gemma sentía su estómago revolverse
mientras que el rizado la ira lo invadía.

"¿Qué-Qué le harás?" soltó la rubia sintiendo el nudo


en su garganta, podía sentir a su hermano empezar a
sufrir.

"Aún no sé qué harán con el chico pero solo te puedo


decir que no será nada bueno"

♦️♥️♦️
No había parado de llorar. Su padre se había vuelto
absolutamente loco. Necesitaba a Taehyung, a su alfa.
¿Su madre estará enterada de todo eso? ¿Dónde se
encontraba?

Nadie le había dado alguna información sobre donde


estaba. Sus pertenencias habían sido quitadas. Se
encontraba solo en la habitación pero con dos alfas
enormes cuidando la entrada. Estaba secuestrado por
su propio padre.

Unos toques lo hicieron limpiarse las lágrimas que


salían a borbotones, cosa que falló porque era un
desastre.

Un chico con un uniforme gris plomo entró a la


habitación con una bandeja de comida. El chico olía a
frambuesas y limón.

"Buenas tardes joven..." Se detuvo a ver un pequeño


informe dejado en una de las mesas "Jung." lo miro
con una sonrisa. "Mi nombre es Frederick y seré su
enfermero mientras este en este hospital"
El chico estaba muy sonriente. El castaño lo miraba
muy serio mientras se limpiaba la humedad en sus
mejillas.

"Quiero irme" Habló "¡Me tienen en este lugar contra


mi voluntad"

El chico lo miró extrañado. Revisando el informe si le


habían dado algún medicamento para las alucinaciones
o si necesitaba ser visto por algún psiquiatra.

"¿Por qué dice que está secuestrado Hoseok?"


Pregunto sin entender. Le tendió la bandeja de
comida. La aceptó enseguida se estaba muriendo de
hambre. "Su padre a sido alguien muy amable"

Hoseok quedó a media cucharada la gelatina de piña


"El me tiene secuestrado. Alejándome de mi alfa"

Frederick palideció. "¿Tiene alfa?" El castaño hizo a


un lado su cuello dejando ver la brillante marca "Oh
por Dios. ¿Por qué lo alejarían de su alfa?"
"Solo se que mi padre quiere hacerme cosas
horribles" Bajo de nuevo su cabeza al sentir las
lágrimas llenarse sus ojos.

El enfermero estaba en shock, ¿Qué le harían a este


chico? Estaba completamente prohibido faltarle a un
omega con marca.

"¿Cómo se llama tu alfa?" Susurró. "Habla en voz baja


por favor"

"Tienes que... que ayudarme a buscarlo" Hoseok


empezó a desesperarse. Tal vez este enfermero
pueda ser de gran ayuda.

"No-No puedo hacerlo si-si no me dices su nombre."


Estaría en serios problemas. Su padre por alguna
razón había pagado cantidades extraordinarias de
dinero a este hospital para su silencio. Los cirujanos
por alguna razón habían sido mandados a casa y
llegaron otros junto con este señor.

"Se llama Kim Taehyung"


"¿El-El doctor Ta-Taehyung?" Recuerdos de hace
varios meses llegaron a su mente. Estaba enfrente al
omega del que era su posible alfa en esa ocasión.

Le había causado problemas al hombre con la que


sería su jefa por defender a este chico. Por cosas del
destino estaba enfrente de él para remendar lo que
hace tiempo estaba por destruir.

"Te-Te ayudaré".
CAPÍTULO 20

Te-Te ayudaré"

La puerta de la habitación hizo un enorme estruendo


al abrirse azotando contra la pared con fuerza.

Su padre junto con otro hombre de aspecto


demasiado grueso entró pisándole los talones. Otro
alfa. El olor a alquitrán inundó sus fosas nasales.

Ambas miradas se posaron en el enfermero que


estaba a unos escasos metros de su hijo.

"¿Y tú eres...?"

"Me llamó Frederick. La enfermera Polly me asignó al


joven Hoseok para cuidarlo" Contesto nervioso por las
miradas que ambos hombres le daban.

"Bien" Contestó. "Jonas empieza a explicarle a mi


querido hijo lo que haremos con él, sea como sea
quiero que esté informado sobre lo que se le hará."
soltó el hombre con una sonrisa "Y apresúrate antes
de que llegue mi esposa"

"¿Mi madre está aquí?" Pregunto sorprendido.

"No te he dicho que hables Hoseok" gruñó el hombre


haciendo sobresaltar a ambos omegas. "Prosigamos"

El hombre miró al castaño seriamente. Miraba su


marca, subía a su mirada, bajaba a su pecho y por
último a su estómago. Con solo mirarlo el hombre
sacaba sus conclusiones pero tal vez se está
confundiendo o precipitando. Pero por si las dudas...

"Vamos a sacarte una muestra de sangre" Le dijo el


hombre.

"¡USTEDES NO PUEDEN HACERME NADA!" Gritó


Hoseok sintiendo como su garganta se inflamaba por
el repentino grito.

El hombre no hizo ninguna expresión en su rostro ni


sonido. Ya estaba acostumbrado a que los omegas se
comportarán de esa manera. No era la primera vez
que esto sucedía.

"Bien" Hablo, se acercó a Hoseok y se aclaró la


garganta "Haremos esto a la buena joven Hoseok o a
la mala. Usted decide."

Trago fuertemente. El hombre mejor conocido como


Jonas tenía las pupilas dilatadas, su aroma había
aumentado el doble. No estaba nada contento.

Se alejó nuevamente sobre Hoseok y sacó de su bata


un pequeño frasco.

"Vera joven Hoseok, este pequeño líquido que tengo


en mis manos es para adormecer genes. Está claro que
hoy en día un gen como tal no puede ser extraído,
únicamente se puede dejar sin funcionar por así
decirlo." Hoseok lo miraba atentamente. "Lo que
haremos será muy fácil señor Jung. Sacare una
prueba de sangre, se hará un conteo en general de sus
genes omega y de acuerdo a la cantidad se le
inyectará una dosis de este frasco.
>> Una vez que la sustancia haga su función. Será
llevado a quirófano para una intervención muy rápida
donde buscaremos la matriz que es un órgano que
todo omega hombre o mujer posee y será extraída.
Se preguntará cuándo es el fin de esto. Bien, el único
fin es que usted no pueda procrear en un futuro.
Dejará de ser fértil.

Frederick estaba apunto de desmayarse, jamás pensó


que quisieran hacerle algo como tal al pobre chico. Si
algún órgano es extraído él omega puede tener
severos daños en lo que le resta de vida.

Las lágrimas de Hoseok cubrían todo su rostro. "¿Por


qué quieres hacerme esto papá?" Lloraba. Imágenes
pasaban por su mente de cómo su papá lo quería
cuando tenía la corta edad de cinco años, lo amo como
nunca.

"Cuando a un omega se le es quitada su oportunidad


de procrear, el aroma cambia Hoseok. Se vuelve más
turbio y espeso. Con la facilidad que puedas
confundirte con un alfa." Dijo su padre firme "Eso es
lo que necesito para recuperar mi empresa Hoseok, la
abuela quiere un alfa y eso le daré."

"¡Pero la abuela me quiere tal y como soy! Ella te


odiaría si me llegaras a hacer algo como esto..."

"Me importa una mierda lo que tu abuela vaya


hacerme Hoseok. Solo quiero lo que me pertenece" Y
con esto señaló a Frederick.

"Tú" el pobre chico lo veía muy asustado. "Sácale la


cantidad que Jonas necesita de sangre y se la das
apenas la obtengas." Miró nuevamente a su hijo.
"Hazlo todo por las buenas Hoseok si no quiere que
termine poniendo un arnés en cada brazo " y con esto
el hombre salió de la habitación aporreándole contra
la pared.

♦️♥️♦️
"¡POLLY! ¡POLLY!" Llegó gritando Frederick a la
estación de las enfermeras. Observó que la mujer
estaba escondida detrás de los archivos hablando por
teléfono.
Está al mirar al chico colgó.

"¿Qué sucede Frederick? Deja tu alboroto y ponte a


trabajar." Trato de actuar normal la chica.

"¡Tenemos que ayudarlo Polly!" La mujer lo miró de


nuevo con más atención. "Me pidieron sacarle sangre
al chico para unos estudios y después, después..." el
chico no pudo terminar había empezado a llorar.
Era algo inhumano lo que están por hacer.

"Tranquilízate Fred." Lo tomó por ambos hombros


"Conozco a la hermana del alfa" confesó al mirar al
chico asustado y queriendo ayudar "Ella estudió
conmigo en la escuela de enfermería, crearemos un
plan. ¿De acuerdo?" Estaba tan aterrada como el
chico. Si todo salía mal más de uno saldría
perjudicado; uno de por vida o otros sus empleos.

Este asintió. "Tenemos que apurarnos Polly." Tragó


saliva "Los estudios de sangre estarán en unas horas,
no tenemos mucho tiempo."
"Sube con el joven Hoseok. No te despegues de la
habitación, si te preguntan le dices que fueron
órdenes que estuvieras con él hasta que los estudios
terminen" Dijo la mujer mientras tomaba nuevamente
el teléfono. "Anda"

El chico salió apresurado nuevamente hasta el piso


donde se encontraba retenido el omega.

♦️♥️♦️
El móvil de Gemma sonó nuevamente. -Polly- se leía en
la pantalla.

Taehyung parecía un león enjaulado. Gemma no lo


había dejado correr hasta el hospital donde tenían a
su chico, estaba claro que sabían sobre él y no lo
dejarían pasar.

La rubia puso en modo altavoz su móvil al contestar.

"¡Gemma!" La chica temblaba mientras sostenía el


teléfono, todo está mal. "¡No tenemos mucho tiempo,
el padre del chico aportó demasiado dinero al
hospital. Han mandado a casa a muchos doctores de
pila solo por unos días, el director del hospital no
tiene idea de lo que quieren hacer pero al ver el
dinero acepto."

>> "He hablado con él y dijo que dio las instalaciones a


cambio del dinero pero si era algo ilegal lo que tenían
entre manos la policía sería involucrada. No sabe que
tienen a un chico en una habitación contra su
voluntad. Es nuestra oportunidad."

Taehyung prestó completa atención a lo que la


chica decía. "¿Qué quieres decir?" soltó Taehyung
brusco "¿Qué diablos quieren hacerle a mi omega?"

Gemma te dio una mirada de advertencia, la chica solo


quería ayudar mientras él le hablaba de mala manera.

"¿Qué quieres hacerle Polly?"

"Frederick, el enfermero que le asigne ha escuchado


todo..."
"¿Frederick Cooper?" Pregunto con el ceño fruncido,
a Taehyung no se le había prendido el foquito. No
tenía idea de que Frederick hablaban.

"Si. ¿Lo conoces?"

"Si, pero no es el momento" Soltó "Continúa"

"Bien" Taehyung cada vez sentía más y más el


cerrarse de sus pulmones, tenía alrededor de 14
horas sin su omega y ya no soportaba. ¿Qué iban a
hacerle? No quería perderlo. "El cambio de turno se
hará en una hora aproximadamente. Vengan al hospital
vestidos como enfermeros" cuando lleguen les daré
unos gafetes" Polly susurraba "Son aproximadamente
46 enfermeros que harán el cambio de horario y
ustedes pueden entrar al hospital con ellos. Entrarán
por urgencias de género, es uno de los lugares más
concurridos del hospital y pasaran desapercibidos.

"No sabes cómo te agradezco el apoyo"


"No me agradezcas nada aún. Tienen a un joven
secuestrado en el tercer piso, queriéndole hacer
cosas atroces solo por favor. No llegues tarde.

Y con eso colgó.

"No tenemos mucho tiempo" Dijo Gemma corriendo a


su armario para tomar unos uniformes nuevos de
diferente color a los que usaba normalmente.
Taehyung seguía en la misma posición que como lo
dejó hace unos minutos. Estaba todo pálido y ojeroso.
"¡Quedándote ahí no salvaremos a Hoseok"

Al escuchar eso la miro y una lágrima se le resbaló


por la mejilla. "Ahora entiendo todo" Se supo de pie y
tomó el uniforme que su hermana le había preparado
"Su padre dormirá a su omega"

"Eso lo mataría Taehyung. ¿Por qué dices eso?"

"¡LE CAMBIARÁ EL AROMA GEMMA!" Gritó "Si no


llegamos a tiempo mi Hoseok jamás podrá darme un
hijo"
♦️♥️♦️
Hanna ingresaba al hospital junto a su marido sin
entender exactamente porque estaban ahí.

Siguió a su esposo como su fiel compañera que era.

"Te tengo una hermosa sorpresa Hanna" Mark sabía lo


mucho que su esposa extraña a Hoseok. Merecía
verlo. "Lo he encontrado cariño y ahora estaremos
felices por siempre. Haremos los cambios necesarios
y regresaremos todos a casa. Lo prometo."

En definitiva el alfa ya no estaba en sus cabales.

Subieron por el elevador como si fueras unos jóvenes


demasiado enamorados. Besos, abrazos y caricias.
Hanna estaba en la luna, tenía años que su marido no
se comportaba de esa manera. Recordaba
atentamente su adolescencia.

Al llegar la mujer pudo ver que había unos enormes


alfas enfrente de una puerta blanca con el número 21
grabado.
Los hombres le dieron un asentimiento de cabeza a
Mark y se quitaron para poder hacerlos pasar.

Al abrir la puerta Hanna jamás se imaginó que está


sería su sorpresa.

"¿Hoseok?" El castaño estaba dormido. Un enfermero


le tomaba sus signos vitales, al verlos saludó
amablemente y con la misma salió de la habitación.
Miró a su marido y este la veía con una sonrisa algo
extraña. "¿Cómo lo encontraste?" Preguntó. Por
dentro sentía como surgía una enorme bola caliente
que se instalaba en su garganta. Se acercó
lentamente a su hijo y le acarició sus mejillas. Lo
había extrañado mucho.

Mark frunció el ceño. "¿No estás contenta?" Se


acercó a ella y la acunó entre sus brazos. "Lo he
buscado para que seamos esa hermosa familia que
éramos amor" le beso su mejilla "Al encontrarlo
estaba desmayado y no dude traerlo al hospital
cariño. Nuestro bebé está enfermo"
¿Enfermo? Hoseok no está enfermo. Pensó que su
esposo había cambiado. Todo tomaba forma cuando
volvió a casa y le explico de sus extrañas vacaciones.
A pesar de no tener la empresa; seguía con las mismas
intenciones.

El castaño empezó a despertar poco a poco. Al abrir


sus ojos se encontró con los de su madre viéndolo
atentamente. Su mirada sólo podía transmitir
felicidad y tristeza al mismo tiempo.

"Mamá" Hoseok se levantó como un rayo de la cama y


la abrazo. "Te he extrañado mucho"

"Hola mi niño" Hanna lo apretaba fuertemente entre


sus brazos. "También te he extrañado mi Hobi" la
mujer lloraba de felicidad por ver a su hijo de nuevo
pero también no podía evitar sentir ese miedo por ser
encontrado. Cuéntame. ¿Estás bien? Tu padre me ha
dicho que te encontró desmayado"

El castaño miró a su padre y este le dio una mirada


severa. Prefirió quedarse callado ya que no sabía que
cosas su padre podía hacer.
"Todo está bien mamá" Le sonrió tratándole de
ocultar lo que realmente pasaba. Su padre la trajo a
base de engaños, ella no sabía nada. "Ya me siento
mucho mejor." La calmo. "¿Dónde está Fizzy?"

"No podía perder clases cielo, se quedó al cuidado de


tu tía" No podía dejar de mirar a su hijo, sus
facciones habían madurado levemente. Tenía el
cabello más largo y tenía una sombra muy ligera de
querer aparecer barba en la zona.

"Tenía muchas ganas de verla, también la..."

"Jesús, Hoseok" Puso sus manos en ambas mejillas y


giró levemente su cabeza. Dejando atrás toda plática
sobre Fizzy "Estas marcado. "La mujer tenía luz en su
mirada, su hijo ya no podía ser dañado. Alguien ya
cuidaba de él. "Platícame todo cariño. "¿Te ha
dolido?"

La mujer por un momento se quedó ajena a la


situación. Ya no tenía miedo por su hijo.
"No me ha dolido" Respondió con una mueca triste
mientras acariciaba la marca. "Fue muy cuidadoso"

Hanna sonrió enternecida, podía sentir el dulce aroma


de su hijo, podía sentir el aroma combinado con su
alfa. "¿Dónde está tu alfa cielo? Preguntó mirando el
resto de la habitación. "¿Él sabe que has enfermado?"

El ambiente se puso tenso. Su madre irradiaba


felicidad por el que tuviese pareja mientras su padre
con la mirada le tiraba cuchillos en su espalda.

"Él-Él está..."

Todo se interrumpió. Cuando un Jonas entró con unos


papeles en mano. Mark intentó hacerle alguna seña o
mirada de advertencia pero este habló sin percatarse
de la presencia de Hanna en la habitación.

"Mark tenemos que practicar un aborto... Está en


cinta”
CAPÍTULO 21

¿Un-Un aborto?" Exclamó la mujer horrorizada. "¿Por


qué le harían algo así?"

Todo se había ido a la mierda.

Jonas miraba como poco a poco el hombre se ponía


rojo y temblaba de coraje.

No podía alterarse ahora. No con Hanna en la


habitación tendrían que continuar para las siguientes
dos horas. No podía seguir si su esposa seguía en el
hospital. Le daría un tiempo, le inventaría alguna cosa
y la sacaría de ahí lo más pronto posible.

"¿E-Estoy esperando un-un bebé?" Preguntó atónito.


Ahora que lo pensaba todo tenía sentido. El sueño
repentino, varias tardes se sentía agotado sin haber
hecho algo realmente, el apetito le había cambiado.
"Estoy esperando un bebé" Sus hermosos ojos se
llenaron con lágrimas de felicidad.
Mark lo miraba con completa repulsión. Había dejado
la pregunta de ambos al aire. Pero esto era el colmo.
El maldito estaba contento por estar en cinta. ¿En
qué mierda pensaba? Su mirada se volvió nubló en
negro y rojo. Su alfa gritaba y arrancaba cuellos
internamente.

"No habrá bebé" Sentenció. Ya no me importaba nada


si su mujer estaba ahí. Al final era su omega y ella
siempre como un fiel perro iría detrás de él.
"Preparemos todo"

Salió de la habitación sin decir nada más.

Hoseok se puso a llorar como jamás lo había hecho.

Hanna estaba paralizada. ¿Qué estaba por hacerle


Mark a su hijo?

"Hoseok, cielo" Se acercó tranquilamente a su hijo


que sollozaba fuertemente contra las sábanas. "¿Por
qué estás aquí realmente?" Solo quería reafirmar sus
sospechas.
No podía hablar. No podía creer las cosas atroces que
estaban por pasarle. No había visto a su alfa desde
quién sabe cuántas horas, lo necesitaba. No sabía si lo
estaba buscando o no.

Su mirada se desvió a la puerta nuevamente. Donde la


enfermera Polly entraba con sus bolsillos metidos en
su bata blanca. El cambio de guardia sería en unos
veinte minutos, tenía a Taehyung y Gemma esperando
el momento y filtrarse en el hospital sin ser
detenidos.

Vio el panorama y algo estaba por pasarle al chico.

"¿Está bien joven?" Pregunto serena. "¿Quiere algún


vaso con agua o alguna pastilla para dormir un rato?"
No sabía qué más decir.

"Mi hijo está en estado, no puede tomar ningún


medicamento que no sea recetado por un doctor de
género." Hoseok empezó a llorar más fuerte dejando
a la enfermera en shock. Esto empeoraba las cosas.
"¡Jesús!" Exclamó la mujer llevándose ambas manos a
la cara. "El doctor Kim Taehyung es un excelente
doctor de género"

Y como si hubiera dado en el clavo, Hoseok la miró


esperanzado mientras la mujer le sonreía para
tranquilizarlo.

"¿Co-conoces a mi-mi alfa?" La mujer asintió.


"Llévame... Llévame con él"

Polly estaba apunto de hablar cuando fue


interrumpida por Hanna. Esta miraba la escena sin
entender realmente lo que sucedía, carraspeo su
garganta "Me gustaría saber realmente el porque mi
hijo está aquí."

Un silencio incómodo brotó durando unos cuantos


segundos.

"Mamá" Hanna miraba a la enfermera para una


respuesta pero el llamado de su hijo la hizo desviar la
mirada. "Papá me-me quiere alfa"
Y con esas palabras Hanna viajó en el tiempo al
recordar cómo su esposo quería dañar a su hijo.

"Bien, muy bien Hanna" Aplaudió cínicamente


"Nuestro querido hijo es un omega, ¿Tienes idea que
haré al respecto? " Está negó, todo lo que se sentía a
través del lazo era odio y venganza.

"Mark tu-tu no eres así, por favor " rogó, tenía tanto
miedo por su hijo Hoseok, sabía que su marido podía
hacer cualquier cosa.

"No voy a matarlo Hanna" está dio un pequeño brinco


al escuchar esas palabras "Hablaré con Jonas y nos
iremos a Denver lo más rápido posible, Hoseok
necesita ver a un doctor"

Imágenes de ese día pasaban en su mente. Recordaba


a su suegra y a muchas personas vestidas
elegantemente. Como su esposo ardía en rabia al
escuchar el pedido de su madre y como le había
pegado por querer parar todo esto.
Recordó las noches que lloró cuando ayudó a su hijo a
escapar, lloró tanto porque no dejaba de pensar si
estaba bien. Fue dejándolo a un lado cuando Mark se
separó de ella y trató de olvidarlo todo por lo mal que
se sentía.

"Tienes que-que ayudarlo a salir de aquí" Hablo rápido


dirigiéndose a la enfermera. "Te pagaré lo que sea
pero por favor ayúdalo"

Polly asintió necesitaba escuchar esas palabras de


algún familiar de este chico, era algo horrible que su
propia familia buscará su mal. Sacó el móvil que
estaba apretando muy fuerte inconscientemente en
sus bolsillos. Entró a la bandeja de llamadas y le
tendió el teléfono a Hoseok.

"Habla con tu alfa" Se acercó al castaño y le tendió


en móvil "Te ayudaremos a salir de aquí"

Agarró el teléfono con ambas manos y vio en la


pantalla el nombre de Kim Gemma . Con solo leer el
nombre de su cuñada le daba fuerza.
Apretó el botón verde para llamar. Llegó hasta su
oreja y los tonos se escucharon.

Pasaron dos tonos cuando la vi de Gemma inundó sus


oídos.

"¿Polly?" Susurraba Gemma, se escuchaba mucho


bullicio. "Nos encontramos en él área de urgencias..."
Seguía sin decir ninguna palabra, estaba nudo.
"¿Polly?"

"Gemma" Hablo con un hilo de voz, las sensaciones que


estaba sintiendo en su pecho y estómago eran
similares a una guerra combinada con un carnaval.

"Cristo... ¿Hoseok?" La mujer había empezado hablar


con su tono de voz normal, jamás pensó que hablaría
con él directamente.

El móvil fue arrebatado de las manos de la rubia y fue


cuando escuchó su profunda voz.

"¿A-Amor?" Era la voz de su alfa. Después de quién


sabe cuánto tiempo lo podía escuchar, no tenía idea si
habían pasado días o apenas unas horas su cuerpo lo
había tomado como una eternidad. "¿Bebé? Di-Dime
que estás, estás bien Hobi... Por-Por favor." Su alfa
hipaba, como si hubiera estado llorando desde hace
varias horas.

"Tae" Susurró mientras el nudo instalado en su pecho


desaparecía poco a poco. Su omega poco a poco volvía
a salir de ese agujero negro con la ilusiones volver a
ver esos ojos verdes. "Tae... yo..."

"Shh, Shhh" Odia escuchar a su chico así, me lo


imaginaba frágil e indefenso rodeado de gente que
solo quería dañarlo. "Todo, todo estará bien. Estarás
conmigo muy pronto bebé"

Esas palabras reconfortaban a Hoseok. Llenaban su


mente y estómago de muchas mariposas dispuestas a
volar por mucho tiempo para hacerlo feliz pero no
podía evitar no llorar. Estaba esperando un bebé. Un
bebé producto de todo el amor que se tenían... Aún no
lo conocía ni sentía pero ya era el segundo ser más
importante en su vida.
"Tae" Tenía que decirle, tenían que luchar juntos
"Estoy... Estoy en cinta" su garganta se desgarraba
por la terrible sensación de tristeza y desesperación
que sentía.

El alfa sonrío, a pesar que se encontraban dentro de


una enorme tormenta no podía evitar sentirse feliz.
"Un bebé..."

"Pero... pero me-me lo quieren quitar Tae" Sollozo


"Quieren quitarnos a nuestro bebé"

Respiro muy profundo, su alfa quería salir y pasar por


encima del que quisiera matar a su pequeño cachorro.
"Nadie nos quitará a nuestro hijo" Sentenció. Iría por
el padre de Hoseok, iría por él y lo haría pagar por
todo el mal que le estaba ocasionando a su hermoso
omega.

"Ven, ven por mi" sorbió su nariz. Escucharon


murmullos detrás de la puerta. Voces altas y bajas
haciendo a todos mirarse alarmados. "Tengo, tengo
que colgar Tae." Habló rápido, colgando.
El móvil fue guardado bajo las sábanas. Johanna se
puso rígida y Polly corrió hasta el informe del omega.
Segundos después se dejó ver a Frederick entrando
con una camilla.

Todos se miraron alarmados. "He venido por él" Dijo


el chico temblando por causa de los alfas de la puerta.

"¿Tan pronto?" Exclamó asustada.

"Han conseguido el quirófano más rápido de lo que


pensamos"

♦️♥️♦️
Gemma miraba con preocupación al rizado. Este había
quedado atónito en lo último que le dijo el castaño.

Hoseok estaba embarazado. Sería tía.

No podía no pensar en lo hermoso o hermosa que sería


la criatura.
"Voy-Voy a tener un-un hijo" Miro a su hermana con
tristeza.

"¡Hey! Tranquilo Taehyung." Demandó la mujer con


mirada severa. No era momento de ponerse a llorar,
tenían que actuar lo más rápido posible. "Tenemos que
ir donde Polly nos dijo. Iremos, salvaremos a tu omega
e hijo y apenas veas al hijo de puta que ha ocasionado
todo esto lo matamos. Simple"

El rizado no pudo evitar poner los ojos en blanco.


"Andando" Al principio tenía en mente hacer lo mismo
que había dicho su hermana pero ahora no podía
pensar otra cosa que no fuera su omega e hijo. El
hombre no le importaba. La tomó del brazo mientras
la chica exclamaba un -¿Qué dije?-

Caminaron por los pasillos del hospital que para el


gusto de ambos se les hacía horrendo. Todo era muy
gris. Varios enfermeros los saludaban agitando su
mano sin conocerlos en realidad solo con el fin de
compañerismo.
Respiraron muy profundo cuando subieron en el
elevador, en segundos estarían en el piso donde su
omega estaba. Trataba de estar lo más tranquilo
posible.

El elevador se detuvo con un movimiento brusco


haciéndolos salir de sus pensamientos.

"Me quedaré en Gender por siempre" Bufó Gemma


mientras veía el feo lugar.

Al llegar al piso número tres miraron todo con


atención. Polly tenía razón. El piso estaba muy
vigilado. Alfas vestidos con trajes negros estaban en
cada esquina con mirada amenazante a cualquiera que
pasaba. Poco pacientes de cuidados especiales
estaban ahí temerosos de hacer algo mal y ser
atacados ahí mismo.

La mayoría eran omegas, el ambiente parecía una


enorme pastelería y dulcería. Demasiado aroma dulce
y embriagador.
Muchos estaban en silla de ruedas o siendo
trasladados en camillas por alguna situación que
desconocían. Caminaron rumbo al área de operaciones
que Polly les había indicado y se toparon con otros dos
alfas.

"¿Y ustedes a donde creen que van?" Soltó uno


mirándolos de abajo para arriba.

"Nos han mandado como apoyo para la operación."


Soltó Gemma. ¿Qué comían estos alfas? Pensó la
rubia. Su olor era asqueroso. Ambos alfas se miraron
dudosos para después checar sus gafetes. "Pasen"

Caminaron buscando la sala asignada. Frederick salía


de una habitación pre-operatoria.

"Él está ahí." Dijo apuntando por encima de su


hombro. "Lo han amarrado, no quería cooperar" Dijo
bajando la mirada apenada tras la mirada de
Taehyung.

"¿Quién está ahí?" Preguntó. Frederick miraba por


todos lados no sabían en qué momento algún alfa
trajeado aparecería. Ya tenía bastante con todos
ellos.

"Dos betas que desconozco. Pero se irán de ahí para


seguir con el protocolo de operaciones" Gemma
mordía su labio con impaciencia.

"¿Dónde está Polly?"

Se encogió los hombros "No sé pero me ha dicho que


seas tú Gemma la que entre por Hoseok ya que tu olor
es más pasajero. Taehyung está minando toda la el
pasillo mejor tiene que esperar cerca del elevador, no
hay otra salida a menos que quieran usar las
escaleras"

"Vete " Soltó la rubia, no esperó más y entró a la sala


para después ver al alfa desaparecer también.
Frederick abrió los ojos asustados por el acto de
ambos hermanos.

La habitación pre-operatoria era muy lúgubre. Había


un frío de los mil demonios en el lugar, tenían al
pequeño castaño amarrado a la camilla. Tenía lágrimas
secas y respiraba con tranquilidad. Bultos negros
cargaba bajo sus ojos y su piel agrietada por el frío.

"Lo han sedado" Soltó a sus espaldas Frederick.


"Estaba temblando y gritando como un verdadero
loco"

Se acercó a su cuñado y lo miró triste. Tomó un arnés


y lo desató. Frederick corrió a la puerta para cubrir a
la chica, mordía sus uñas mientras rogaba que nadie
apareciera. Le hacía señas con las manos para que se
apurara, en cualquier momento llegaría alguien por el
chico.

Lo cargó con dificultad y lo puso en una silla de


ruedas toda deteriorada que estaba arrumbada en la
misma habitación. Le quito la segunda bata para
operaciones y el gorro. Cortó las vendas de sus
piernas y las cubrió con la sábana que tenía la camilla.

"Por aquí" Vio a Frederick asomarse por una puerta


distinta. Podía escuchar murmullos de un doctor
dando indicaciones sobre la operación.
Salieron con tranquilidad para pasar desapercibidos,
fingían platicar de cualquier cosa mientras dirigían a
un paciente cualquiera a un lugar cualquiera.

Taehyung estaba de espaldas a ellos cuando llegaron.


Unos gritos de alfa lo hicieron voltear. Vio a su chico
con Gemma y Frederick y corrió hasta ellos.

¿Porqué su omega estaba dormido?

"¡Deténganlos!" Gritó Jonas a un séquito de alfas


trajeados. Si los atrapaban estarían perdidos, este
lugar era lo más inseguro e ilegal, no valía si Hoseok
era su omega. Se lo quitarían si los atrapaban.

"¡POR AQUÍ!" Gritó Frederick llevándolos por las


escaleras de emergencias. Taehyung tomó a su chico
inconsciente en brazos y corrieron por la puerta
indicada.

Al pasar el enfermero cerró con seguro la puerta sin


esperar más y empezar a bajar las escaleras lo más
rápido posible. El cuerpo de Hoseok brincada entre
los brazos de Taehyung por la velocidad que esté
emergía con cada zancada que daba.

Las escaleras parecían no querer terminar. Gemma iba


al frente de ellos, Taehyung en medio y Frederick al
final.

"Abre la puerta" Dijo el enfermero con la respiración


alborotada. "Polly debe de estar ahí"

Abrió la puerta y estaban a unos cuantos metros de la


puerta principal. Respiraron profundo pensando que
pronto saldrían de esta.

"¿A dónde crees que vas con mi hijo ?" Dijo Mark con
una pistola en la mano. Nick se encontraba a sus
espaldas con una aterradora sonrisa; tenía agarrada a
Hanna fuertemente del brazo mientras de su labio
brotaba sangre. "¿Crees que voy a dejar ir al
bastardo de mi hijo así de fácil?"

"¡Es mi omega!" Gruño Taehyung. Mark apuntó a


Taehyung mientras Gemma y Frederick se alarmaban
detrás de él. "No puedes hacernos nada. Él es mío
ahora."

Se dio la vuelta y empezó a caminar. Mark estaba a


punto de jalar el gatillo encolerizado. Un golpe en su
entrepierna todo por desprevenido a Nick haciéndolo
caer con un aullido al piso soltando a la mujer, esta
corrió hasta su marido para tratar de detenerlo.

El hombre estaba cegado. Su lengua recorría toda su


boca mientras poco a poco empezaba a apuntar el
gatillo justo en medio de su caja torácica del rizado.

"¡NO MARK! "Un grito por parte de Hanna se escuchó


junto con un disparo.

La pistola cayó al piso junto con una omega


ensangrentada.

"¡HANNA! Gritó Mark cayendo de rodillas junto a su


esposa que tenía levemente los ojos abiertos.
"¡PAGARAS POR ESTO MALDITO! " Saliva se
escurría de su boca mientras buscaba la pistola y la
agarraba con sus manos temblorosas.
"ARRIBA LAS MANOS" ordenó un policía apuntando
a espaldas del alfa. "SUELTE EL ARMA"

Polly apareció con el director del hospital detrás de


ellos.

"QUEDA DETENIDO POR SECUESTRO A UN


OMEGA MARCADO E INTENTO DE CAMBIO DE
GÉNERO" Gritó otro.

Mark obedeció y tiró el arma lejos. "Sálvenla por


favor" Susurró mirando a su mujer con lágrimas en los
ojos mientras dos policías llegaban y lo esposaban.

Gemma corrió donde Hanna se encontraba tirada


inconsciente en el piso. Un enorme charco rodeaba su
cuerpo. Trató de tomar su pulso y no sintió nada,
abrió sus ojos y sus pupilas estaban aún normales
pero no detectaban movimiento. Tocó sus manos y
estaban heladas.

"Creo que ha muerto"


CAPÍTULO 22

Lo miraba dormir muy pacíficamente. Su pecho subía


y bajaba con mucha tranquilidad. Su omega
embarazado de cuatro semanas y media estaba a
salvo.

Estaban en el área de urgencias del Gender. Taehyung


vestido apropiadamente como doctor mientras que su
chico en una cama frente suyo, tenía puesto una bata
blanca con lunares azules y suaves sábanas
cubriéndolo hasta el pecho.

El rizado estaba a cargo de él. No es porque fuese su


alfa y no dejó a nadie más hacerlo o porque tuviese
algo grave pero tenía los nervios muy alterados por lo
sucedido y bueno de enterarse de la condición de su
madre ocasionándole el doble de vómitos y desmayos
cosa que solo Taehyung podía ayudarlo a calmarse.

Hanna se encontraba en cuidados intensivos a cargo


del doctor Dan Deakin. Un alfa con aroma a tierra
mojada. Un olor fácil de confundir con un beta, el
hombre era demasiado tranquilo y atento.
El rizado pensó que era la mejor opción para su
suegra; se quedaría al cuidado del alfa ya que este no
dejaría pasar por alto cualquier cosa que a esta le
sucediera y bueno parecía tener cierto interés en la
omega sin importarle que estuviera marcada con un
lazo probablemente ya roto.

Cuando el arma fue disparada a quemarropa contra la


mujer, la bala penetró con fuerza en su pulmón
izquierdo, desgarrando una arteria haciéndola perder
cantidades de sangre alarmantes. Gemma al no
percibir ningún signo pensó que había fallecido pero el
pulso seguía ahí. Demasiado débil.

Fue transportada a urgencias de Gender con sumo


cuidado, alrededor de tres paramédicos y Taehyung
estuvieron con la mujer en la ambulancia para parar la
hemorragia y mantenerla con vida por más débil que
estuviese.

Taehyung, Jimin, Gemma, Polly y Frederick tuvieron


que ser interrogados entre muchas otras personas
más ya que el hospital Finder Street sería clausurado
temporalmente por investigación oficial.

Jung Mark a parte de los cargos ya puestos en su


contra se agregó el querer practicar un aborto sin el
consentimiento del omega y portar una arma sin los
papeles necesarios. Era seguro que el hombre se
presentaría en la corte y obtendría unos buenos años
tras las rejas.

Escucho la puerta ser golpeada y un leve pase salió de


sus labios. Melania apareció con una carpeta blanca
entre sus manos.

"¿Doctor?" Este la miró y asintió para que está se


acercará. "Aquí están los análisis de la señora Porter"

"Gracias" Dijo tomándolos y empezar a leerlos.


"¿Llegó Beth?" Preguntó aún con la mirada en las
hojas mientras Melania observaba al castaño.

"Ha cancelado" suspira "No puedo creer que vaya a


ser padre" Sonríe la enfermera. El rizado le devuelve
el gesto. "Apuesto que será uno excelente"
"Ni yo... y gracias por lo excelente "Se carcajeó para
después bajar la mirada "Estuve apunto de perderlo"
Susurra quitando toda sonrisa en su rostro.

"Si me permite..." Taehyung asiente "La vida siempre


será una completa mierda, más si todo lo que soñaste
algún día lo tienes o estás a punto de alcanzarlo. Es
como si estuviese en tu contra... Piensas que te está
jodiendo pero en realidad te está dando lecciones de
vida e historias que en algún momento contarás con
una sonrisa por más que te hayan hecho sufrir en el
momento"

Taehyung la mira y le da un ligero apretón en su


hombro.

"Ya quiero estar en el momento que lo cuento


riéndome"

"Cuando menos se lo espere" La mujer toma la


carpeta de sus manos con una media sonrisa "Me
alegra verlo feliz jefe"
"Estoy muy feliz Melania. Hoseok me hace muy feliz"

♦️♥️♦️
Jung Deborah tomaba muy tranquila su té de jengibre
y miel en la comodidad de su sala de estar. Había re
decorado su casa, dejándola más fresca y colorida.
Sonrío a gusto y tomó otro pequeño trago.

La empresa iba viento en popa pero no podía no pensar


en lo cansada que ya se sentía. Cada día le costaba
más trabajo poder levantarse para empezar sus
labores.

Necesitaba descansar.

Y como si todo estuviese en su contra, unos toques en


la puerta demasiado insistentes para su gusto se
hicieron presentes.

"Adelante" Soltó con fastidio. Al abrirse la puerta se


dejó ver a su segundo hijo Richard. Su aroma la irritó,
algo venía a decirle.
"Madre hay algo que tienes que ver" Dijo caminando
hasta la pantalla plasma que tenía en su sala de estar
y encendiéndola.

"Richard si es alguna tontería por favor, te ruego que


me dejes en paz" Gruñó la alfa.

El hombre ignoró eso y siguió pasando los canales


desde el control de mando a toda velocidad. Segundos
después estaba dejándolo en un canal local donde
daban noticias en general.

"Dime madre. ¿Extrañas mucho a Mark?" Pregunto.

"Oh por Dios Richard si es alguno de tus acertijos o


teorías para dejar peor de lo que está tu hermano...
olvídalo."

"Por supuesto que no madre." Fingió el hombre


asombrado. "Tienes que sabes que quiso hacerle a tu
nieto adorado Hoseok"
Y como si hubieras subido el interruptor en la
atención de la anciana prestó atención a la nota que
se mostraba en la televisión.

"El empresario Jung Mark ha sido detenido a mano


armada tras ser descubierto por querer dañar a su
propio hijo Jung Hoseok. Fuentes del hospital
aseguran que el joven de diecisiete años está en cinta
la cual el alfa quería borrar del mapa."

>> "Aún no sabe con exactitud los motivos del hombre


pero lo único que comentan en los pasillos de este
hospital Finder Street es que tuvo a su hijo
secuestrado veinticuatro horas en donde Jung Mark
junto a Nick Grimshaw y Jonas Hamton querían
cambiar de género al chico."

>> "Kim Taehyung la pareja de Jung Hoseok tomó


cartas en el asunto y no permitió junto con otros
enfermeros del mismo hospital que se llevará a cabo
el plan de estos hombres. Al ser los planes arruinados
Jung Mark no se quedó con los brazos cruzados,
utilizando una pistola no registrada amenazaba a la
pareja de su hijo, su esposa Jung Hanna tras saber lo
que su marido quería hacer trato de detener a toda
costa pero no con tan buena suerte la mujer fue
disparada a quemarropa y dejándola inconsciente y
herida en la escena del crimen."

>>"La mujer se encuentra en un estado crítico en el


hospital Gender Urgencies a cargo del doctor Dan
Deakin de cuidados intensivos. En el caso del joven
Jung Hoseok su pareja Kim Taehyung el doctor de
género en el Gender Urgencies ya está cuidando a su
pareja..."

Richard apagó la televisión y observó a su madre. La


mujer estaba atónita, jamás pensó que su hijo Mark
era un completo loco.

"Mi nieto está en cinta" Fue lo único que pudo salir de


su boca. "Mi nieto es un hermoso omega mientras el
desgraciado de su padre es una persona sin corazón"

Sintió su pecho ser oprimido.

"¿Qué harás madre?" El hombre la veía con atención.


Esto le privilegiaba su sobrino era omega queriendo
decir que su hijo quedaría al mando al ser un alfa.
"¿Qué pasará ahora con Hoseok y Hanna?"

La mujer se levantó del mullido sillón como pudo


ignorando la pregunta de su hijo, este al ver a la
mujer batallar se acercó para ayudarla.

"Habla a Malcom, necesito viajar a Londres lo más


pronto posible"

♦️♥️♦️
Hoseok se miraba en el espejo del enorme vestidor de
su departamento.

Aunque no había hablado con Taehyung muy bien


sobre su embarazo estaba ilusionado.

¿En cuál habitación podrían a su pequeño o pequeña?


¿Cómo la decorarían?

Si era una niña seguro todo sería rosa con pequeños


castillos y flores de vinil pegadas en toda la
habitación y bueno si era un niño esperaba que fuera
todo verde con animalitos y cochecitos pegados de
igual manera. Ya el o ella cambiaría la habitación como
quisiera cuando creciera.

Le encantaba imaginar en un futuro como Taehyung le


besaría su esponjosa y estirada barriguita. Los mimos
que le haría y las pláticas que tendría con esta. Se
sentía en las nubes con solo pensar en eso ya quería
llegar a esa etapa y vivir todas esas hermosas
sensaciones.

Se ponía de perfil y se miraba para ver si su pequeña


barriguita había aumentado al menos un centímetro
hizo una mueca al ver que no había crecido
absolutamente nada.

"Aún es como un pequeño frijolito amor" Dijo el


rizado recargado en el umbral de la puerta
observando desde hace minutos a su chico. Se acercó
y lo rodeó con sus brazos poniendo sus grandes manos
en la barriguita del omega. "Perdóname por no
haberte cuidado como debías Hoseok" Confesó en un
murmullo.
"¿Porqué lo dices?" El castaño giró entre sus brazos
dejándolos frente a frente.

"Soy Doctor de géneros Hoseok y nunca me percaté


que los síntomas que tenías eran por estar esperando
a mi bebé" el castaño se sonrojó al escuchar -mi
bebé- su alfa era tan hermoso. "Si hubiera sido más
persistente te hubiera revisado cuando me ofrecí y
no hubieras pasado por todo esto..."

"Shhh" No lo dejó terminar "Jamás vuelvas a decir


que por tu culpa pasó esto Taehyung. Mi padre ya me
buscaba y mi madre fue la que me ayudó a escapar; no
podía estar toda la vida escondido sin que me
encontrarán algún día." Sentenció "Tarde o temprano
todo iba a suceder"

El alfa lo miró con los ojos cristalizados "Estuviste en


riesgo junto con nuestro hijo"

Hoseok rodeó el cuello de su alfa con sus brazos y lo


abrazó, esa acción tranquilizaba al rizado. "Ya todo
estará bien amor." Le besó la mandíbula" mi padre no
podrá hacernos ningún daño nunca más." Finalizó con
un beso en la mejilla.

"No quiero volver a sentir nunca más esa sensación de


haberte perdido Hoseok" Lo abrazó con fuerza. "No
quiero sentirla nunca más"

"No me alejaré ni nadie me aleja nunca más Tae. Lo


prometo." dijo mientras ambas miradas se fusionaban.

"Ustedes son todo para mí ahora" Lo tomó de las


mejillas "Tú y mi pequeño frijolito"

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 23

Marcas rojas.

Marcas rojas en sus muñecas fueron el único


recuerdo físico que le dejó el peor día de su vida hace
tres meses; le habían apretado tan fuerte cada arnés
de sus manos que al poner fuerza al final solo
lograron lastimarlo.

Se ponía suéteres o camisas de manga larga para


ocultarlas. Taehyung ardió en furia cuando las vio,
soltando palabras que no entendía mientras gruñía al
mismo tiempo.

Así que para evitarse cualquier tipo de altercado con


su pareja trataba de ocultarlas. Ya irían
desapareciendo poco a poco.

Estaba nervioso.

Hanna tenía dos meses en terapia intensiva y aún


continuaba con un coma inducido para que la mujer no
sufriera tanto.
Había decidido ir a visitarla. Estaba nervioso por
verla. Taehyung le había dicho que era lo mejor
esperar un tiempo para ir a visitarla y así lo hizo.
Espero dos meses para eso.

"Jung Hoseok." Habló con un alfa alto y con el cabello


castaño rubio. Un hombre muy apuesto. "Mi nombre
es Dan Deakin y estoy a cargo de su madre"

"Hola" saludó llevándose una mano a su pequeña


barriga de tres meses "He venido a verla pero me han
dicho que están aseándola"

El hombre vio al encantador omega de su colega Kim.


Era muy tierno, tal y como lo había dicho. "Así es
Hoseok" Afirmó "Pero ya han terminado las
enfermeras. Sígame"

Y con eso el hombre se dio la vuelta y empezó a


caminar con Hoseok detrás suyo.
Entraron a una sala donde había mucho frío. Tuvo que
ponerse un tapabocas, también gorro y una bata
encima de su ropa.

Llegaron al tercer cuarto cristalizado y ahí se


encontraba su madre. Si no fuera por todas las
máquinas y tubos alrededor de ella pensaría que
únicamente estaba durmiendo.

Se veía tan tranquila.

"Su madre es una omega muy fuerte Hoseok" Dijo


Dan detrás suyo mientras que el castaño se acercaba
a ella y acariciaba su brazo izquierdo.

"Sé que lo es" Sonrió nostálgico. Estuvieron mirándola


unos minutos hasta que se percató que la mordida de
su madre estaba amarillenta y se difuminaba
fácilmente entre su piel. "¿Qué le sucede a su
marca?"

"Hoseok las marcas tienden a desaparecer cuando el


alfa no marca a su omega con frecuencia." Dijo
mientras examinaba una máquina que estaba del lado
derecho de Hanna. "Tú madre está presentando la
etapa final de un lazo roto"

"¿Está sufriendo verdad?" Susurró levemente el


castaño.

"Por eso se le ha inducido un coma" Dan la miraba muy


atento. "Estaba sufriendo a pesar de sus heridas
físicas, cuando todo haya pasado, volverá"

"¿Y qué sucederá cuando ella despierte y la marca


haya desaparecido? ¿Se sentirá peor? O ¿Podría
morir?"

"Su madre será libre" Confesó. "Ya no sentirá la


necesidad de estar con el alfa que la había marcado.
Puede tener sentimientos como extrañarlo pero ya no
una necesidad más allá"

"¿Ella pu-puede tener otro alfa?" Preguntó tragando


un pequeño nudo que se había formado al hacer esa
pregunta. No estaba preparado para eso, no porque ya
no será su padre si no por el miedo de que sea alguien
igual a su padre.
"Por supuesto que puede" Contestó "Pero eso ya será
su decisión" Terminó de checar todas las máquinas y
el tanque de oxígeno "Bien Hoseok, le dejó unos
minutos con su madre" Sonrió" Con permiso"

"Gracias" Dijo sin dejar de mirar la marca de su


madre. Le tomó su mano izquierda para entrelazarla
con la suya. "Taehyung dice que a pesar que duermes
puedes escucharme" sentía sus ojos cristalizarse.
"Gracias mamá, gracias por ser valiente y
defenderme" sollozo.

Taehyung me ha platicado todo lo que pasó mientras


estuve sedado y también quiero pedirte perdón por
hacerte pasar todo esto. No te lo mereces. Pero
quiero que sepas que te apoyaré en todo cuando
despiertes me gustaría que fueras tan feliz como yo
en este momento. Taehyung me ama mamá y tú
mereces ser amada de igual forma.

Sorbía su nariz y por momentos la limpiaba con una


caja de pañuelos que se encontraba en la pequeña
habitación.
"Ya tengo una pancita de tres meses" Decidió cambiar
el tema. "Mañana Taehyung me hará un ultrasonido
para saber el sexo y revisar que todo esté en orden.

Podía mirar como el pecho de su madre subía y bajaba


con tranquilidad. Quería que su madre le contestara,
que estuviera tan feliz como él en estos momentos
con su embarazado. Sabía que ella también estaría
emocionada.

"Pronto estarás bien mamá." Se inclinó y le beso su


mejilla. "Solo quiero quiero eso porque te necesito y
estoy seguro que Fizzy también."

>> Te amo mamá. Y estaré esperándote con muchas


ansias para cuando abras esos hermosos ojos que
tienes.

♦️♥️♦️
Al llegar a casa lo primero que hizo fue caminar a la
cocina y servirse un enorme tazón de tallarines que
sobraron la noche anterior.
Moría de hambre. Los cambios de apetito eran muy
extremos, había días que no quería probar ningún
bocado a causa de los ascos pero otros días Taehyung
tenía que decirle que parara de comer porque le haría
mal.

Extrañaba a su rizado. Por más que haya ido al


hospital y lo visitó unos minutos, lo extrañaba.
Prometió llegar temprano a casa cuando sin ningún
motivo empezó a sentirse triste y sus ojos empezaron
a aguarse.

Los cambios de ánimo lo están matando.

Al terminar de calentar los tallarines, camino al


mullido sillón de la sala y se dispuso a ver televisión.

Cambiaba los canales mientras se llevaba grandes


bocados a la boca de comida hasta que en la pantalla
apareció la película animada -Valiente- se dispuso a
verla mientras comía felizmente.
Cuando los créditos de la película empezaron a
aparecer el sonido del seguro de la puerta siendo
quitado se escuchó dejando ver a un rizado con su
maletín y su bata médica colgando en un brazo.

"Hola bebé" Saludo Taehyung llegando a su lado y


darle un beso en los labios.

"Hola" susurró en medio del beso. "Te extrañe" en


rizado sonrío al escuchar eso.

"Y yo a ti cariño." Taehyung se dejó caer a su lado,


tomó a Hoseok debajo de sus axilas y lo cargó con
cuidado dejándolo en su regazo. "¿Qué tal tu día?"
¿Cómo te has sentido?" El alfa puso una mano en la
pequeña barriguita.

El castaño puso cada una de sus piernas a los


costados de su alfa.

"Todo perfecto" Dice mientras se acerca y lo empieza


a besar. Un beso dulce y suave. Se acariciaban con
tanto amor con sus labios que ambos veían estrellas.
El beso poco a poco empezó a subir de tono. Hoseok
empezó a morder los labios de su alfa, los mordía,
lamía, chupaba mientras inconscientemente empezaba
a moverse sobre el miembro de su alfa.

Taehyung al percatarse de sus intenciones lo detuvo.


"Hobi" lo tomó de las caderas para detenerlo.

"Te necesito Taehyung" Susurró "Serás muy


cuidadoso"

El alfa sabía que solo conseguiría a un omega hormonal


demasiado molesto si se oponía. "Pero tienes que
prometerme que si te estoy lastimando o si te sientes
incómodo tienes que decírmelo"

"Lo haré" Dijo mientras desabotonaba la camisa de su


amado.

Los besos eran demasiado calientes. Se comían la


boca mientras se frotaban suavemente. Taehyung
había acostado a Hoseok con cuidado en el sillón; se
dedicó a besarle todo su cuello y pecho. Las prendas
de ambos estaban por toda la sala, incluso los bóxers
del rizado estaban colgando en una esquina de la
televisión.

Los besos bajaron hasta su estómago y sintió como su


alfa se detuvo ahí. "Está creciendo muy rápido"
murmuró sobre la piel para después llenarla de besos,
sentía las enormes manos de su alfa acariciar el
pequeño bulto logrando sonrojarlo.

"Ya quiero que sea mañana" Soltó un gemido al final


de hablar por una pequeña lamida que le propiciaba el
rizado.

"Igual yo cariño." Siguió bajando hasta llegar a la


entrepierna de su chico, este ya estaba muy excitado
lo sabía perfectamente gracias a las gloriosas
hormonas del embarazo que lo invaden a todas horas.

"Tae... Por-Por favor" Rogó mientras se restregaba


por todo el sillón desesperado. "Estoy listo"

El rizado vio su entrada y era cierto. El lubricante


natural escurría de la entrada de su omega, le abrió
más las piernas dejando ver por completo el pequeño
agujero. Se inclinó y pasó su lengua por este sintiendo
el lubricante tan dulce que tanto amaba.

"Dios Hoseok..." Dio otra lamida mientras el castaño


se retorcía. "Sabes mucho más dulce cariño"

Continuó dándole pequeñas penetraciones, logrando


sacarle sonoros jadeos y gemidos al más chico.

Hoseok sintió todo su cuerpo erizarse al sentir como


Taehyung rozaba suavemente un pezón con la yema de
sus dedos mientras seguía comiéndole su entrada y
chupando sus bolas como un dulce.

"Te-Te necesito ya Tae... ahora" Mordió con fuerza


su labio inferior.

"Tan impaciente siempre" Le beso la punta de su


miembro para después acomodarse entre sus piernas,
puso un almohadón debajo de su culo para no aplastar
la pancita "Si te lastimo por favor dímelo."

Él omega asintió y sacó todo el aire de sus pulmones


cuando su alfa empezó a meterse poco a poco. "Oh
Taehyung..." los brazos de este se pasaron por ambos
lados de su cabeza. Quedando en una posición algo
incómoda para el rizado pero no le importaba aún así
iba a disfrutarlo.

Taehyung gruñía cada vez que empujaba más y más.


Las paredes calientes de su chico lo succionaban,
asfixiaban su miembro cada vez que entraba por
completo.

"Joder bebé" Mordía levemente la mandíbula y


hombros del chico. Subía y bajaba por toda la zona
mientras que Hoseok se agarraba fuertemente de su
espalda dejándole marcas inconscientemente.

Eran penetraciones muy lentas. Podía sentir toda la


longitud en cada entrada y salida del delicioso
miembro y como siempre estaba volando entre los
brazos de su amado mientras este le hacía el amor.

"Estoy a-apunto cariño" gruñó el rizado cerca de su


oído. La respiración del más alto estaba entrecortada.
Su miembro empezaba a anudarse y aferrarse por
completo dentro de su chico.
"Mi-mierda" el nudo crecía y crecía y él sentía
morirse. En segundos su miembro se descargó entre
ellos, dejándolo sin fuerzas. "Joder Taehyung...
Co-Como te amo"

Chorros y chorros de semen inundaban su interior


cuando el rizado lo mordió una vez más. Ya se había
acostumbrado a la sensación de los colmillos de su
alfa enterrados en su cuello. Suspiraba cuando este
empezaba a lamer la marca para que empezará a
sanar.

"Te amo mucho más" Dijo el rizado besándole las


mejillas y su nariz. Con cuidado quitó el almohadón y
aún atrapado en su interior sentó a su chico quedando
de frente. "Cuando esto baje tomemos un baño" él
omega asintió bostezando y recargo su frente en el
hombro de su amado mientras le acariciaban el
cabello.

Así estuvieron unas cuantas horas. En pijamas


cómodas tomando una pequeña siesta muy
acurrucados después de darse un merecido baño
entre burbujas y aceites relajantes.

Taehyung se terminó de comer el poco de tallarines


que Hoseok había dejado, mientras que este comía
muy a gusto una manzana y un burrito de pollo que
encontró en el congelador.

Después se pusieron a lavar los pocos trastes que


salieron. Taehyung los lavaba y Hoseok secaba
tranquilamente cuando el timbre del departamento se
escuchó.

Dejó el trapo húmedo en la cabecera de una silla "Yo


voy"

Camino tranquilamente hasta llegar y abrió la puerta.

Sintió su pecho inflarse al ver a la persona que estaba


enfrente del mismo modo que él o peor.

"Abuela…”
CAPÍTULO 24

"Abuela..."

Ambos se miraban con los ojos cristalizados.

"Mi Hobi" Su abuela caminó unos cuantos pasos y lo


abrazó. Un fuerte y cálido abrazo. "Dios mío Hoseok"
la anciana sollozaba, era la primera vez que sentía el
aroma de su nieto. Quedó encantada. Era un omega
hermoso con un aroma hermoso.

"¿Cómo me encontraste?" Preguntó deshaciendo el


abrazo.

"Fue muy fácil después de-de ver las noticias mi


Hobi" El semblante del castaño cambió.

"¿Quién es amor?" Apareció Taehyung limpiándose las


manos con el trapo que hace unos minutos había
dejado sobre la silla. El rizado miró a la mujer y
frunció el ceño.
"Amor, ella es mi abuela Jung Deborah" Taehyung se
acercó y le dio la mano a la mujer sin entender muy
bien el porque estaba en su casa -la mamá del papá de
su chico-

"Mucho gusto" Saludó la mujer con una media sonrisa


mientras se limpiaba las lágrimas que le habían
brotado con un pañuelo que sacó de su bolso.

"El gusto es mío" respondió el saludo. "Kim Taehyung"

"Pasa abuela" Se hicieron a un lado para dejarla


pasar. "¿Quieres algo de tomar? ¿Té, agua...?"

"No mi Hobi... Gracias" Dijo sentándose en el sillón


donde hace unas dos horas habían jodido. -¡Ups!- "Ya
es algo tarde pero acabo de llegar de Doncaster y
quería verte lo más pronto posible." Se quedaron
callamos para que la mujer siguiera hablando. "Te vez
precioso Hoseok. ¿Cuánto tiempo tienes cariño?" El
rizado por inercia rodeó la cintura de su omega con su
brazo reposando su mano en la tierna pancita.
"Tres meses Abu" Sonrió entrelazando la mano con su
alfa.

"No me gustaría ser grosero pero exactamente ¿A


qué ha venido?" soltó el rizado sin poder evitarlo.
Hoseok lo miró con asombro por el repentino cambio
del hombre y en contra de su abuela. Una mujer que
tampoco se callaba nada.

La mujer sonrío tranquila. "Entiendo tu posición


protectora Taehyung... Créeme que haría lo mismo
después de lo ocurrido" El semblante del rizado
cambio, la mujer venía en son de paz. "Quiero pedirte
perdón Hoseok" Confesó.

"Abuela tú no me has hecho nada." Contestó confuso


el castaño. "Todo el daño fue de mi padre y de nadie
más si crees que porque es tu hijo tu..."

"No Hoseok" Lo interrumpió. "Por mí fue que él hizo


todo eso." El castaño se tensó. Logrando en el rizado
salir un gruñido pequeño mientras le besaba el
hombro para calmarlo "Pedí tres cosas para poder
heredar J-Golds cariño. Tenía que tener un
primogénito varón y bueno ser alfa"

>> "Mi fin fue para que la empresa pueda seguir un


buen curso como hasta ahora y bueno empezarán
todos a responsabilizarse para el que falte,pero yo no
sabía sobre tu género, jamás te sentí y bueno no creí
que a tu padre le afectara tanto como para hacer algo
parecido. Vi muchos cambios en él Hoseok, se había
vuelto demasiado retador, grosero y con demasiadas
lagunas mentales; llegaba con fuertes ojeras en los
ojos. Solo se dedicaba a tomar café y fumar la mayor
parte del tiempo. Descuido mucho a tu madre y lo
hable con él varias veces pero el colmo fue cuando
quise saber de ti al desaparecer; le exigía saber tu
paradero y el me dio mentira tras mentira. Cuando lo
descubrí fue cuando lo eche sin darle nada y sin
importarte lo que pudiese suceder pero no puedo
creer que no conozco a mi hijo. "Lágrimas salían de
esos ojos azules profundos de su abuela. "Ahora él ya
está pagando por todo el daño cometido contra a ti y
a su esposa."
La pareja solo escuchaba atentamente lo que la mujer
decía mientras sollozaba.

"Sé qué pagará todo abuela" Le dijo tomándole si


mano "¿Pero qué iba a pasar si tu te enterabas que
era omega en ese tiempo?"

"Nada hubiera cambiado Hoseok, tienes que creerme.


Habían distintas actividades en la empresa que podían
ser destacadas por personas no alfa. Es algo que tú
papá no sabía" Le tomó las manos a su nieto. "El que
seas un omega, alfa o beta" Habló firme. "No quiere
decir nada, eres mi nieto y te amo."

"Yo también te amo abuela y mucho" La abrazo con un


puchero "No sabes cuando te extrañé" Taehyung veía
todo con cierta emoción, su chico estaba
transmitiendo todo y qué decir de las hormonas
disparadas.

"Pero he venido a recompensarte amor." Deborah se


alejó y de su bolso sacó una carpeta. "Todo lo que
dice ahí te pertenece y no acepto un no por respuesta
de ambos." Sentenció. "Sé que el dinero no es el
remedio que tu alfa, tu madre y tú necesitan por todo
lo que pasaron pero me sentiré mejor ya que por ser
mi nieto te corresponde"

"Traspaso a Jung Hoseok, mi nieto, nuevo socio y


propietario del 40% de las acciones J-Golds..."
Alcanzó a leer en lo que abrió la carpeta.

"Abuela... esto es..."

"No me rechaces Hoseok" Lo miró severa. "Solo


acéptalo y listo. Tómalo como una fuente de ahorro y
para todo lo que necesite el bebé que viene en
camino" Sonrío. "Estoy tan agradecida con la vida de
tenerte como nieto Hoseok, mírate... Hace unos años
eras un bebé y ahora traerás al mundo uno como tú o
más hermoso todavía."

Las palabras de la abuela estaban poniendo a Hoseok


muy sensible. Su padre estuvo haciendo las cosas
incorrectamente al pensar que la abuela lo rechazaría
por completo, si tan solo hubiera hablado todo sería
diferente. Pero el hubiera no existe así que...
Taehyung estaba agradecido de que ella haya venido
pero solo quería que parara. Una vez que el castaño se
ponía a llorar este no paraba y era ligeramente
desesperante.

"Nos- nos gustaría que estuviera cerca señora Jung"


Habló el rizado. Estoy seguro que a Hoseok le gusta
su cercanía y compañía"

La mujer sonrió enternecida. "Claro que estaré muy


cerca cariño, te lo aseguro."

♦️♥️♦️
El castaño estaba muy melancólico cuando su abuela
se retiró de su hogar. El rizado tuvo que guardar
aquella carpeta que su abuela le había entregado ya
que su chico lloraba con solo empezar a leer los
primeros renglones.

Era el testamento de su abuela. Ahí especificaba


todo. Lo que le daría a sus hijos y nietos. Hoseok
pensó que su abuela estaba pronto a fallecer y por
eso había hecho un testamento pero Taehyung le
explicó que los testamentos no se hacen solo para
cuando las personas vayan a morir.

Y con eso estuvo más tranquilo.

Taehyung ya pudo dormir cuando Hoseok pudo


conciliar el sueño. Estuvo alrededor de cuarenta y
cinco minutos acariciándole su suave pancita. El bebé
aún era muy pequeño pero sería muy grande -bueno
eso pensaba- ya que estaba muy redonda y
respingada. No habían hablado sobre qué quería cada
quien ya que solo les importaba que llegara sano. Pero
si se lo preguntaban bueno, él quería una hermosa
niña.

Se durmió con una enorme sonrisa mientras soñaba


con una hermosa bebé probablemente con sus rizos y
con la mirada tan tierna de Hoseok; también con
pequeños vestidos amarillos, rosas y azules.

A la mañana siguiente. Hoseok estaba saliendo de la


ducha plácidamente. Le encantaba bañarse con agua
caliente en las mañanas, sentía sus músculos relajarse
y estar así la mayor parte del día.
Iría con Taehyung al consultorio. su alfa había
hablado con Gemma para avisar que cancelara las
primeras dos consultas ya que estarían muy
entretenidos en su ultrasonido y bueno su rizado no
quería ninguna interrupción.

Alrededor de cincuenta minutos después estaban


llegando a la sala de ultrasonidos con Gemma y
Melania detrás de ellos.

"Estoy emocionada Hoseok" Confesó Gemma


apretándole los hombros debido a la emoción. "Espero
que sea un niño" Sonrío "Que se parezca a ti, claro
está por que si se parece a Taehyung... Pfff." Resopló
la rubia divertida haciendo reír a Hoseok.

"Por Dios Gemma nos parecemos muchísimo." Soltó


Taehyung bufando y Melania solo río detrás de su
jefe. "Bien amor, acuéstate en aquella camilla y
levántate la camisa"

"Le ayudaré" Dijo Melania siguiéndolo. Llegaron a la


camilla y la enfermera lo ayudó a subirse -no es que
no pudiera, solo por precaución- se subió su camisa
como su alfa se lo ordenó y espero a que Taehyung
preparará todo "Ya está listo"

"Gracias. Solo dame unos minutos" Hoseok miraba


embobado a Taehyung, le encantaba verlo tan
concentrado. Cómo fruncía el ceño cuando algo
llamaba su atención. Gemma estaba a su costado
revisando que hubiera todo lo necesario: Gel y las
toallas de limpieza al terminar el ultrasonido. "Bien,
acércalo Melania por favor"

"Por supuesto" Contestó. La chica le quitó los seguros


a la camilla y lo acercó a Hoseok como Taehyung lo
había indicado.

"Gracias. Podrás ver todo desde esa pantalla amor y


yo desde esta pequeña" Dijo señalando a una
televisión empotrada en la pared frente a ellos y
después señalar ya que estaba en la máquina.
"Sentirás frío amor" Y con esto le puso un poco de gel
azul sobre su vientre logrando estremecerse por lo
frío tal y como le habían dicho.
La imagen apareció entre tonos grises, blancos y
negros. Hoseok no perdía por ningún momento los
movimientos que aparecían en la pantalla. No
alcanzaba a identificar bien las cosas.

"Jesús" Escuchó decir a Gemma. Alarmado pensando


que algo estaba mal el castaño miró a su pareja y este
sonreía.

"¿Qué sucede Taehyung?" Melania también sonreía


con los ojos brillantes mirando a la pantalla. Al
parecer era el único que no entendía qué sucedía.
"Taehyung, dime algo"

"Son dos bebés amor" Dijo el rizado soltando una


pequeña carcajada. Congeló la imagen y se levantó de
la silla giratoria para inclinarse y darle un beso
amoroso en los labios.

"¿Dos?" Sus ojos se aguaron de felicidad. Las tres


personas que lo acompañaban en la sala asintieron
contentos. "Oh por Dios" las lágrimas salieron como
cascadas.
"Mamá quedará loca chicos" Sonrío Gemma mirando
los dos saquitos congelados en la pantalla. "¿Ya
podemos saber los sexos Taehyung? "Preguntó a su
hermano mientras este estaba secándole las lágrimas
a su chico y le hablaba con una sonrisa muy juntitos.

"¿Quieres saberlo Hobi?"

"¡Diga que si por favor!" soltó Melania desesperada.


"Me mata la intriga" Los demás se rieron al escuchar
a la chica a punto de colapsar.

"Me encantaría" Dijo el castaño ilusionado.

"Como tú digas mi amor" Y con esto Taehyung empezó


a mover nuevamente el aparato en el vientre de su
chico. "Bien como ya sabemos son dos bebés" El
cursor se mantuvo del lado izquierdo primero. "Bebé
número uno tiene las medidas correctas para el
tiempo de gestación que tienes bebé. Lo que quiere
decir que está de buen tamaño y todo está en orden."
Movió un poco más llevando el cursor más abajo hasta
que se detuvo y sonrió.
"Ya dilo Taehyung" Habló Gemma.

"Nuestro bebé número uno es una niña" las lágrimas


en Hoseok siguieron descendiendo de su cara.
Tendrían una hermosa niña. El cuarto rosa con los
pequeños castillos apareció de nuevo en su mente.

"Oh Dios mío" irradiaba felicidad. Melania se acercó


con unos pañuelos los cuales aceptó. "Gracias" Se
limpió las mejillas. "Di-Dime, dime a bebé número dos"
Hipó.

Taehyung estaba temblando. Hoseok lo podía sentir


mientras movía el cursor en su vientre. "El bebé
número dos también está normal en tallas, ambos son
fuertes" Dijo mientras se limpiaba una lágrima que se
escapaba. Congeló la imagen del segundo bebé y las
puso juntas. "¿Alguien quiere adivinar que será
nuestro segundo bebé? Miren bien las imágenes."

Melania por tener cierta experiencia trabajando con


el rizado ya sabía que era el segundo bebé.
Gemma y Hoseok miraban entretenidamente las
imágenes. La rubia y el castaño venían todo igual,
comparaban ambas imágenes. Ambos con bracitos,
piernitas del tamaño muy pero muy pequeño. Hasta
que...

"Es un niño" soltó Hoseok emocionado. Igual


acordándose del cuarto verde con animalitos pegados
"Nuestro segundo bebé es un niño" Todos rieron al
escuchar al castaño y Taehyung se acercó
nuevamente a él para besarlo.

"Te amo demasiado Hoseok Dos bebés, seremos


padres de mellizos"

"También te amo demasiado. Mucho, mucho te amo"


lloraba de felicidad.

"Muchas felicidades" dijo Melania muy contenta.


"Serán unos papás increíbles"

Antes de que pudieran contestar. "Voy a llamarle a


mamá ahora mismo" Dijo sacando su móvil de la
bolsita de su uniforme. "Tiene que saber esto
Taehyung" la rubia estaba quedando loca. "¡Tendré
dos sobrinos!" Presionó rápido las teclas y en
segundos el móvil empezó a sonar en altavoz.

Anne contestó en segundos.

¡Dímelo todo Gemma! ¿Qué será mi nieto?" La mujer


ya estaba esperando la llamada de su hija.

"Hola mamá" habló Taehyung en voz alta para que su


madre lo escuchara.

"Oh... Hola cariño. ¿Estoy en altavoz?"

"Sí mamá" contestó Gemma. "Está Hoseok, Taehyung,


Melania y yo"

"Increíble" Respondió contenta. "Ahora... ¡Hoseok


puedes decirme ya por favor!" Rogó la mujer.

"Son mellizos Anne"


"¿QUÉ?" Gritó la mujer del otro lado de la línea.
"¿Son dos? ¡Cristo!"

"Así es mamá" Contestó Taehyung con orgullo. "Mi


omega está esperando una niña y un niño"

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 25

Las cosas para Hoseok no estaban de lo mejor. Ya


contaba con siete meses de embarazo y ya estaba
apunto de explotar -según él-

Habían planeado una cena para que todos pudieran


conocer su nuevo hogar. Con la llegada de los bebés el
departamento ya no era la mejor opción. Así que no
dudaron en comprar una casa espaciosa. Cuando todo
estaba en orden invitaron a Robin, Anne, Gemma,
Violetta, Jimin y Jungkook para poder conocerla
amueblada.

Hoseok ya no tenía demasiada movilidad. Ya tenía


dolores algo molestos en su espalda pero no podía
quejarse. Todo se le olvidaba cada vez que sentía a
sus hermosos bebés y cuando la mudanza se llevó a
cabo Anne viajó para ayudarles y bueno también tenía
a Violetta, Jimin y Jungkook subiendo y bajando cajas
que el castaño no podía mover.

Sus bebés estaban grandes y fuertes. Su alfa estaba


fascinado con todos los movimientos de sus pequeños,
Taehyung lo disfrutaba mientras Hoseok sufría con
cada golpe en sus costillas.

Durante la mañana la parejita estaba tranquila, todo


cambiaba a partir de las seis de la tarde es como si se
armará una fiesta dentro y no dejarán de bailar toda
la noche. Ya no acostumbraba a dormir mucho desde
que cumplió los cinco meses de gestación había dejado
de hacerlo tranquilamente.

Comía en exceso. Sus bebés parecían pequeños


relojes levantándolo a ciertas horas así sea muy tarde
o muy temprano para comer lo primero que veía en el
refrigerador. Por su salud mental le había pedido a
Taehyung no saber cuántos kilos había aumentado. No
tenía idea pero no quería saberlo. Era mejor así para
él y claro que para el rizado también.

Gemma se había ofrecido ayudar al rizado para


preparar la cena mientras que el castaño tomaba una
siesta. Dormía mucho más, se quedaba dormido en
cualquier lado y eso no le preocupaba a Taehyung
sabía que era normal solo les daba cierta gracias ver
al castaño cabecear a cada rato.
Se habían dispuesto a cocinar una crema de papa y
poro. Un filete con salsa de champiñones y ensalada
caprese. Y bueno de postre un tiramisú; gracias a que
Hoseok lo soñó la noche anterior y quería comerlo.

Todo ya estaba listo y en orden. Gemma se había


duchado en una de las dos habitaciones disponibles y
Taehyung a la habitación principal donde estaba su
omega.

Su casa estaba en las afueras de la ciudad. Tenía


cinco habitaciones, ellos ya ocupaban tres y se
quedaban dos para cualquier invitado. Tenía un jardín
muy hermoso, lleno de frondosos rosales.

Todas las habitaciones como la sala, cocina, comedor


y demás eran muy espaciosas. A Hoseok le encantaba.

"Hola" Habló frotándose un ojo para quitar el sueño.


Se recargó en el umbral de la puerta del vestidor
viendo cómo Taehyung estaba terminando de vestirse.
"Hola amor" Le sonrío el rizado terminando de
abotonar su camisa floreada. "¿Dormiste bien?" Se
acercó a su amado y le dio un beso en los labios para
después arrodillarse y besar su redonda barriga.
"Hola mis amores"

Hoseok no podía no sonrojarse cada vez que Taehyung


hacía algo así. "Si todo está bien. Pero estos bebés
acabarán conmigo" Dijo acariciando su vientre.

"Solo dos meses amor" el rizado lo abrazo con


cuidado. "Y todo está listo para sus llegadas"

El castaño asintió. "Si." Sonrío. "Ya los quiero tener


entre mis brazos"

"Pronto mi amor"

El timbre se escuchó por toda la casa. El rizado


terminó de poner sus botas y caminó junto a su alfa a
abrir la puerta.
Al abrirla Jimin y Jungkook aparecieron. Tenían una
caja de panes hojaldrados rellenos con dulce de leche.
Al castaño le fascinaban.

"¡Hola!" Saludos amablemente Taehyung. Tomó la caja


con los panes que le dio Jungkook y se hizo a un lado
para que puedan pasar. "Pasen chicos"

Entraron y la pareja vio a Hoseok que les sonreía a


mitad del vestíbulo.

"¡Jesus Hoseok! No te vi por unos días y ya te ves


enorme"

"Hola para ti también Jimin" lo mal miro Hoseok.


"Hola Jungkook. Gracias por los panes"

"Hola Hoseok. De nada, Jimin estuvo una hora detrás


de mí para que no se me olvidarán" el rubio le dio un
golpe en el hombro.

Hoseok se rió y empezó a caminar a la sala. Mientras


que los alfas caminaron a la cocina.
"Quedó muy bien todo Hobi" Soltó Jimin admirando
todo el lugar. "Me gusta mucho"

"Gracias Jimin, sabes que pueden venir las veces que


deseen"

"Oh Dios no le hubieras dicho eso... lo tendrías aquí


todos los días." Soltó Jungkook a sus espaldas
mientras destapaba una cerveza que Taehyung le
había invitado.

"Cállate Jungkook" ambos alfas rieron y siguieron con


sus pláticas.

"¿Cómo te has sentido?" Preguntó sentándose a su


lado el rubio. "Te veo cansado Hobi"

El castaño resopló con una sonrisa. "Deciden hacer


fiesta todas las noches" Se encogió de hombros. "Por
suerte hemos terminado sus habitaciones, he podido
dormir un poco más después de eso." soltó.

"Hola chicos" Bajo Gemma bien arreglada.


Todos la saludaron alegremente. "¿Descansaron mis
sobrinos?" Se acercó la rubia a darle una caricia a su
redonda pancita.

"No tardan y empiezan con su alboroto" Comentó el


rizado bajando un poco más su suéter que poco a poco
se le subía.

Violetta hizo acto de presencia con sus famosas


tartaletas de crema dulce.

¡Joder! Terminaría como un elefante. Se quejaba


Hoseok de ver tanto postre en su mesa y estaba
seguro que Anne llegaría igual con alguno.

"¡Hola Hoseok!" Lo abrazo la mujer. "Gracias por la


invitación. Su casa es hermosa."

"Gracias por venir" contestó. "Espero que te guste


todo. Mi abuela no podrá venir" hizo una mueca. "Tuvo
un inconveniente en Doncaster y llegará en los
próximos días con Fizzy." La mujer beta se me
iluminaron los ojos al escuchar sobre la pequeña niña.
"Ojalá pueda verla."

"No te preocupes." Tranquilizó Hoseok "Se muda a


Londres. Dan dicen que mi madre despertara en
cualquier momento y Taehyung le prestara el
departamento para que pueda reiniciar aquí mientras
consigue su propio hogar.

"Eso es increíble." Sonrió la mujer contenta. "Ya


quiero ver a tu madre"

"Yo también Vi."

Las visitas continuaron llegando. Anne y Robin se


presentaron con bombones de chocolate y esa fue la
perdición de Hoseok.

Estuvo prácticamente toda la cena pensando en ellos


y en sus ganas de querer comerlos.

Las pláticas y ricas fueron demasiado amenas y


divertidas. Jimin hacía reír con sus comentarios fuera
de lugar contra de Jungkook y este solo le seguía la
corriente para tener contento a su omega.
Taehyung estaba a su lado preguntando por ratos
cerca de su oído si se encontraba bien o si le apetecía
algo más de comer. Este solo contestaba -Si- a la
primera pregunta y -No, gracias- a la segunda para
después darle besos fugaces. Trataba de estar
tranquilo mientras sus pequeños no dejaban de
moverse. Eran demasiado activos, ya se imaginaría
cómo serían cuando estuvieras andando por la casa...
unos verdaderos remolinos.

Todos en la mesa platicaban sobre los bebés y su


llegada. Al finalizar eran llevados a un tour por las
habitaciones para observar cómo habían quedado.
Ambas hermosas y llenas de figuras en la pared y
peluches de felpa.

Una hora después Violetta ya se había retirado junto


con Jimin y Jungkook que se ofrecieron a llevarla a
casa. El rubio prometió volver para que ambos no se
sintieran tan solos cuando Taehyung iba al hospital y
Jungkook a su tienda de música.
Anne, Robin y Gemma se quedaron en las habitaciones
disponibles.

Eran las once de la noche cuando el móvil de Taehyung


empezó a sonar. El rizado apareció del cuarto de baño
mientras terminaba de cambiarse la camisa floreada.

Al ver la pantalla decía "Dan Deakin"

"Kim" Contestó. "¿Qué sucede Dan?"

"Hola Taehyung. Disculpa que te moleste a esta hora


pero Hanna se ha despertado.

Mierda.

"¿Y cómo se encuentra?" Preguntó alarmado. La


condición de la mujer no era muy estable.

"Se encuentra estable pero despertado muy nerviosa,


logramos calmarla hace unos minutos. Ahora está
preguntando por Hoseok. Quiere verlo.
"¿No podría ser hasta mañana?" Pregunto mirando a
su chico cambiarse a sus frescas pijamas.

"No creo Taehyung. Exige ver a su hijo."

♦️♥️♦️
Caminaba lo más rápido que su cuerpo le permitía.

Su alfa estaba detrás exigiendo que fuera más


despacio, no quería que tropezará y se ponga en
peligro.

Pero no podía detenerse. Llevaba meses esperando


este día y por fin su madre había abierto los ojos.

Debido al frío se tuvo que poner una gabardina de su


alfa para que lo cubriera lo suficiente ya que era muy
mala idea enfermarse en estos momentos.

Llegó al área de cuidados intensivos y golpeó la puerta


mientras que el rizado lo rodeaba con un brazo.
La puerta se abrió dejando ver a Dan cansado.
Cargaba ojeras y un aroma de haber ingerido varias
tazas de café.

"Hola Dan" saludó Taehyung. "¿Puede pasar Hoseok a


verla?"

La respuesta era obvia pero era mejor preguntar.

"Adelante" contestó el doctor Dan. Apenas la puerta


se abrió este camino apresurado hasta él área donde
se encontraba su madre.

Hanna estaba acostada con los ojos cerrados pero no


tenía el oxígeno puesto. Respiraba por sí sola y
parecía cansada. La marca de su cuello había
desaparecido y solo se notaba una leve sombra y nada
más.

La mujer sonrió cuando sintió una presencia y abrió


sus ojos. Cuando vio a su hijo después de quién sabe
cuánto tiempo y verlo con una hermosa barriguita, la
mujer no pudo evitar llorar.
"Oh cariño" Hanna le extendió los brazos para que
este se acercara y la abrazara. Así lo hizo y
estuvieron unos segundos pero parecían horas. "Oh
Dios mío Hoseok, mírate" Su mamá acariciaba con
cariño su vientre mientras esté podía sentir el
movimiento de sus hijos inquietos. "Los he sentido"
abrió su boca asombrada.

"Les agradas"

"¿Les agrado?" Pregunto confusa. ¿Son gemelos?"

"Son mellizos en realidad. Un niño y una niña" Sonrío


orgulloso de hablar sobre sus bebés.

"Eso es increíble amor" la mujer confió de oreja a


oreja "Quiero abrazarlos y recordar cuando tú y
Fizzy eran tan pequeñitos.

"Todo eso lo harás mamá. Lo prometo" la mujer le


sonrió con confianza para segundos después cambiar
el semblante un poco serio.
"Créeme Hoseok" Habló empezando a cristalizarse
sus ojos. "Que cada cosa valió la pena amor. Cada
golpe, cada grito, cada humillación; todo valió la pena
para mirarte rodeado de amor por un alfa que te ama
y respeta.

>>Lo pensé muchas veces el que podía o no hacer tu


padre conmigo o contigo si te encontraba no sabía la
verdad que yo te deje ir. Lo pienso y es cuando me
doy cuenta que todo valió la pena, no me arrepiento
de hacer lo hice para poder verte feliz ahora y con
una hermosa barriguita.

"Gracias mamá" Confesó mientras entrelazaban sus


manos "Fuiste muy valiente"

"Haría cualquier cosa por ti o por tu hermanita Fizzy,


si así tenga que matar para que por fin nadie pueda
herirte, por mi está bien.

"Te amo mamá. Gracias por no tener miedo y ser tú


misma. Ahora eres alguien libre y llena de fuerza y
amor.
"Y yo a ti hijo... No sabes cómo te extrañe." Dijeron
mientras se sonreían complacidamente. "Y sobre eso
de ya no tener la marca prefiero no hablar de eso
nunca más. He entendido todo y aunque aún recuerdo
los dolores que sentía en todo el cuerpo cuando me
dejaba; eran inhumanos. No quiero pensar en eso
hasta que haya quedado bien por completo y empezar
a organizar y rehacer mi vida." Dijo completamente
decidida.

Hoseok se aferró a su pecho y la abrazó de nuevo.


"Te apoyaré en lo que sea madre" confesó. "Lo que
decidas sé que será sabio y bueno.

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 26

Se despertó con el pijama empapado en sudor. Miro la


hora eran las 4:36am. Resopló y trató de acomodarse
mejor entre todas las almohadas que Taehyung le
había puesto la noche anterior.

Tenía ocho meses y una semana. Sus hijos llegarían en


tres semanas o en cualquier momento y decir que
estaba nervioso era poco.

Taehyung ya lo tenía en una bola de cristal; le


recomendó no salir solo, siempre acompañado y bueno
no es como si pudiera enojarse ya que ni caminar
podía libremente, sus hijos se encontraban en
posición y parecía un patito andando.

Después de diez minutos tratando de acomodarse se


dio por vencido. Los bebés no lo dejarían dormir de
nuevo. Envidiaba al rizado, lo miraba dormir tan
tranquilo muchas veces lo despertaba cuando estaba
aburrido pero se sentía mal después; no se le hacía
justo.
Salió nuevamente de la cama. Había un calor horrible
en toda la casa, solo cargaba una enorme camiseta
como pijama y sus bóxers. Se encaminó a la cocina por
un vaso de agua.

Bajo las escaleras lentamente hasta que llegó. Prendió


algunas luces y camino directo al refrigerador. Al
abrirlo lo primero que vio fue el delicioso pastel de
fresas que su abuela le había traído la noche anterior.
Estuvo de visita y tomaron té con pastel de fresas.

Se sirvió un pequeño pedazo para después buscar una


botella de agua. Sus bebés se están moviendo mucho
-de verdad quieren ese pastel- pensó el castaño.

Suspiro agradecido cuando el agua fría pasó por su


garganta. ¿Qué diablos pasaba en Londres? El calor
estaba en su máximo esplendor.

Al terminar de beber sintió un líquido entre sus


piernas y pies. Llevó su mirada hacia el piso y
alrededor de él había un enorme charco de agua.
"¿Qué demonios?" Bufó. Miro la botella para
cerciorarse que no estuviera rota, pensó también que
algo se cayó mientras abría el refrigerador pero no
había nada.

Hasta que...

Sintió una fuerte punzada en la parte baja de su


vientre. Estuvo a punto de resbalar por el charco de
agua desconocido pero logró agarrarse fuertemente
del refrigerador.

Otra punzada llegó y sentía a sus hijos moverse el


doble dentro suyo.

Algo andaba mal.

Camino lentamente a los taburetes que tenían en la


isla de la cocina donde desayunaban y trato de
sentarme cuando un fuerte dolor se instaló en el
mismo punto.

Gritó.
Ya no podía aguantar más. Sentía como su vientre
poco a poco quedaba como una piedra.

"¡TAEHYUNG!" Gritó con todas sus fuerzas. Las


piernas le flaqueaban mientras intentaba sentarse.
"Oh por Dios..." Susurraba al borde del llanto.
"¡TAEHYUNG!"

El rizado apareció completamente asustado.

Escaneo todo el lugar en busca de su omega. El


refrigerador estaba abierto con un enorme charco de
agua enfrente. Hoseok tratando de sentarse mientras
agarraba su vientre, estaba sudado y partes de su
enorme camisa de dormir mojadas.

"¡Jesús, Hoseok!" Corrió a su lado y su omega


apretaba fuertemente su playera con los ojos
cerrados. Sintió salir todo el aire de sus pulmones.
"Rompiste fuente"

Corrió antes de que Hoseok le pudiera decir algo más.


Por fortuna todo ya estaba preparado para la llegada
de los niños, por prevención desde que cumplió los
ocho meses se encargó de meter las bolsas en la
camioneta solo necesitaba ponerse un pantalón y
zapatos.

Después de cinco minutos bajó nuevamente con un


suéter de Hoseok entre sus manos, lo ayudó a ponerse
mientras que el castaño se quejaba entre lágrimas.

"Tae-Tae llévame, llévame al hospital" sollozaba


Hoseok tomando su vientre entre manos.

Lo cargó entre sus brazos y Hoseok pasó sus brazos


por su cuello. "Estaremos ahí muy pronto cariño.
Aguanta" Y con eso caminó lo más rápido que pudo
hasta el vehículo y ayudó a sentarse y abrochar el
cinturón de seguridad.

Corrió del lado del piloto y arrancó la camioneta. Y


salió apresurado hasta el Gender donde sería
atendido.

Hoseok gemía de dolor, apretaba fuertemente el


sillón de cuero de la camioneta. Taehyung lo miraba
con tristeza, sentía su pecho apretarse cada vez que
su chico gritaba a causa de las contracciones.

"Respira mi amor, respira." Habló calmado. "Pronto


llegaremos."

♦️♥️♦️
Taehyung entró al área de urgencia del Gender y
empezó a sonar el claxon demasiadas veces. Dos
enfermeras con el doctor Bradley salieron corriendo
con una camilla y una silla de ruedas.

Salió lo más rápido que pudo del vehículo y corrió para


ayudar a bajar a Hoseok.

"¡Bradley, preparen el quirófano ahora!" Demandó el


rizado mientras acomodaba a Hoseok en la silla de
ruedas y empezó a ser empujado por una enfermera
morena que tenía el aroma a higos secos.

El doctor asintió y salió corriendo con un enfermero


detrás suyo. Empezó a dar indicaciones y llevaron a
Hoseok en silla de ruedas a la sala pre-operatorias.
Hoseok miraba al rizado alejarse. "¡Taehyung! ¡No me
dejes!" Gritó asustado mientras veía a su alrededor
tres enfermeras ayudándolo a pasarse a una camilla.

"Necesito cambiarme para estar contigo en la


operación amor" Lo calmo dándole un beso. "Estaré
contigo pronto mi amor" Se alejó nuevamente. "Chicas
cuídenlo por favor"

Las tres enfermeras contestaron al unísono "Sí


doctor" Y continuaron ayudando al castaño mientras
este vio a su pareja alejarse y perderse al doblar por
el pasillo.

"¿Su primer bebé?" Pregunto una enfermera omega


con aroma a grosellas. El gafetes de la chica se leía
con el nombre de -Becky-.

Este negó antes de contestar. "Son, son mellizos" las


otras dos enfermeras lo felicitaron alegremente.

El nombre de las otras dos chicas era: Cora y Penny.


Ambas betas. Sus aromas eran demasiado tropicales.
"El doctor Kim debe de estar muy emocionado" Habló
Cora. Las tres enfermeras trataban de calmar a
Hoseok, el pobre chico estaba temblando, apretaba la
mano de la enfermera que veía primero cada vez que
una contracción se presentaba.

Lo ayudaron a cambiarse para después llevarlo al área


de cirugía, ahí se encontraba Taehyung con otros dos
hombres más. El doctor conocido como Bradley y otro
que Hoseok no conocía pero su aroma indicaba que era
otro alfa.

Conectaron miradas y el rizado se acercó lo más


rápido que pudo a su chico. Ya estaba vestido con un
traje y gorro azul.

"Mi amor" Se arrodilló y le acarició su rostro. "Los


bebés pronto estarán con nosotros"

El castaño no pudo evitar que sus ojos se aguaran. Sus


hijos estaban por llegar.
Veinte minutos después Hoseok ya estaba acostado
con sus piernas entumecidas y con una sábana tapando
lo que estaban haciendo con él. Taehyung y los otros
dos médicos estaban con los tapabocas y guantes.

"Todo listo para extraer doctor Kim" Habló el doctor


desconocido. Taehyung recibiría a su hijos.

"Nuestros hijos están aquí cariño"

Dicho esto, el primer llanto se escuchó.

"Es el Niño" Le susurró Penny mientras sostenía su


mano. "Es precioso señor Hoseok"

Una enfermera tomó al pequeño bebé y empezaron a


limpiarlo bajo una luz que les daba calor. Los llantos
del pequeño bebé no cesaban y Hoseok no podía dejar
de escuchar. Su hijo ya estaba con él.

Un segundo llanto se escuchó.

"Mi niña" susurró el castaño. No podía estar más


feliz.
Hicieron el mismo procedimiento con la pequeña niña.
Empezaron a limpiarla bajo la luz para darle calor,
sacaban el líquido de sus boquitas y nariz.

"Lo hiciste de maravilla mi amor" Dijo Taehyung


acariciándole la frente.

Ya no había llantos, solo murmullos de los enfermeros


y doctores mientras limpiaban a su hijos y a él.

♦️♥️♦️
Despertó en una habitación muy amplia. Cuando se
acostumbró a la luz; Anne y Taehyung se encontraban
ahí.

Anne sostenía a un pequeño bebé envuelto en una


sábana azul afelpada. Está lo miraba con mucho
cariño.

A pocos metros Taehyung estaba sentado en la


esquina de la habitación con una pequeña bebé
envuelta en una sábana rosa; este la veía con amor.
Le sonreía y tocaba sus pequeñas mejillas y naricita.
Fue la imagen que Hoseok guardó en su mente más
tierna del mundo.

Anne lo miró con una sonrisa. "Despertaste" Dijo


sonriéndole. Taehyung alzó la mirada y le sonrió de
igual manera.

"Hola amor" el castaño le sonrió.

"Quiero verlos" Fue lo primero que soltó. Ambos se


acercaron con los bebés. La mujer le dio al pequeño
con cuidado mientras que Taehyung se sentó a su
lado.

El pequeño bebé tenía sus pequeños ojitos abiertos, el


claro color verde se podía ver en ellos gracias a la
iluminación de la habitación. Su cabello era castaño
claro y aún lo tenía pegadito a su cabecita.

"Es hermoso" Susurró admirándolo maravillado.


Jamás había visto un bebé tan bonito. "Me gusta
Aiden" Sonrió mirando al rizado.
"Aiden es un nombre precioso Hoseok" elogió Anne.

"Aiden será" Sonrío el rizado para después darle un


beso. "¿Y qué tal esta princesa?" Le acercó a la
pequeña niña.

Está tenía sus ojitos igual abiertos mirando hacia el


techo. Tenía sus ojitos azules, un azul oscuro
demasiado bonito e hipnotizador. Su cabello era más
oscuro que el de su hermano y pequeñas ondas se
formaban en él.

"Es preciosa" Dijo con sus ojos cristalizados. "Son tan


perfectos" Dijo mientras de daba un pequeño beso a
cada uno en su frente. "¿Cómo te gustaría que se
llame?"

El rizado lo pensó unos segundos. "Había pensado en


Darcy pero ahora que la miro me gusta más Ginger"

"También me gusta Ginger" dijo mirando a la bebé.


"Mi pequeña Gin"
"Ambos nombres son preciosos chicos" Dijo Anne
emocionada. "Estoy segura que Gemma estará
encantada. Aiden y Ginger"

Así estuvieron una hora. Admirando a sus pequeños


hijos y cada minuto que pasaba se enamoraban más y
más de ellos.

"Los amo a los tres" Sonrío el rizado. "Los amo tanto."

♦️♥️♦️
"Bien chicos tienen que ayudarme" Decía el rizado
nervioso mientras veía la habitación lista después
miró a sus hijos sonriéndole sentados en el piso de la
entre juguetes y peluches.

Ambos bebés tenían nueve meses de edad.

Ginger se acercó gateando a él y este sonrió mientras


la sostenía entre sus brazos. Su niña había sacado sus
rizos, hermosos rizos bien formados y sus ojitos eran
la copia exacta de Hoseok.
Aiden balbuceaba alegremente mientras mordía con
impaciencia un peluche de un león.

"Bien" Habló de nuevo el rizado. "Tienen que gatear


hasta papi y traerlo hasta aquí. ¿Entendido?" Los
bebés lo miraban sin entender absolutamente nada.

Aiden soltó una carcajada mientras aplaudía


efusivamente mientras Ginger se acurrucaba cada vez
más en Taehyung.

Sus hijos habían crecido demasiado rápido. Los dos


eran polos opuestos pero se llevaban de maravillas.
Aiden por lo general era el más escandaloso y risueño
mientras Ginger en los brazos de su papá Taehyung
estaba más que contenta pero con los demás era muy
tímida.

"Vamos bebés, ayuden a papá" Aiden empezó a gatear


hacia la cocina donde se encontraba Hoseok
preparando el almuerzo. "¿No quieres gatear
princesa?" La niña tomó las mejillas del rizado para
después recargarse en su hombro escondiendo su
cabecita en su cuello "No te preocupes amor"
Hoseok estaba muy entretenido cortando verduras
hasta que sintió un jalón en su pantalón. Bajo la
mirada encontrándose con su pequeño Aiden.

"Hola amor" Lo tomó entre sus brazos y lo sentó en la


meseta donde él estaba entretenido con la comida. El
bebé hizo un balbuceo para después abrir su boquita.
"¿Tienes hambre mi amor?" El bebé no dejaba de ver
lo que su papi hacía. "Ahora te doy un poco de fruta"

Tomó de nuevo a su niño en brazos y se encaminó al


refrigerador para tomar un tazón de manzana hecha
puré. El bebé al ver la comida aplaudió gustoso.

Volvieron hasta la meseta y Hoseok empezó a darle


pequeñas cucharadas del puré al niño mientras
disfrutaba y sonreía.

En la habitación de al lado Taehyung y Ginger


esperaban la entrada de los otros dos miembros de la
familia pero el mensajero -Aiden- ya había tardado.
"Vamos amor, veamos que paso con tu hermano"
Taehyung camino hasta la cocina y se asomó.
"Traidor" susurró mirando como su hijo comía
alegremente olvidando el plan completo.

"Bien princesa" Dijo mirando esos ojitos que eran su


vivo reflejo. "Solo somos tú y yo amor"

Entraron a la cocina y Taehyung se puso detrás de


Hoseok para después rodear su cintura logrando
sobresaltarlo.

"Hola" Le susurró en su oreja.

El castaño giró entre su brazo y la meseta y le dio un


beso en los labios a su alfa.

"Hola amor" le contestó para después darle un beso


en la mejilla a su hija.

"Tengo una sorpresa para ti" el castaño tomó a Aiden


en brazos y miró al rizado confuso.
"¿Sorpresa?" Dijo alzando su ceja y moverla de arriba
hacia abajo.

El rizado se carcajeó "Eso es en la noche Hobi" volvió


a reír "Es una sorpresa que tengo en la sala"

El castaño entrecerró los ojos para después asentir.


"Bien, vamos" su omega empezó a caminar hasta el
lugar donde se encontraba la sorpresa pero una
enorme mano en su brazo lo detuvo.

"Espera cariño." Lo detuvo. "¿Puedes cerrar los ojos?"


Asintió sin comprender y recordando la vez que el
rizado le hizo algo así. La primera vez fue cuando le
compró el hermoso piano que estaba en el segundo
piso en un cuarto de música sólo para él y la segunda
vez fue cuando le había comprado la casa donde
estaban viviendo felices mientras criaban a sus hijos.

Empezó a caminar con su hijo en brazos con los ojos


cerrados mientras Taehyung lo guiaba con Ginger de
igual forma.
Llegaron y Taehyung le quitó su pequeño en brazos,
cosa que cuando lo hizo fruncir el ceño. Escuchó de
nuevo las risas de ambos bebés y eso lo hizo sonreír.

"Ábrelos amor" No creía lo que podía ver. Sus hijos


estaban sentados en el piso sonriendo y jugando
entre globos rojos y blancos. Una enorme manta con
fotos de ambos y un enorme -Te amo- escrito en ella.
Bajo un poco más la mirada y se encontró a su alfa
arrodillado.

"Taehyung" susurró nervioso llevándose ambas manos


a la boca.

"Jung Hoseok. Sigamos con esta gran historia


tomados de la mano como siempre hemos estado.
Llenos de amor junto a nuestros hermosos hijos."
Sacó una cajita color gris aterciopelada y la abrió
dejando ver un hermoso anillo plateado "¿Te casas
conmigo?"

♦️♥️♦️
CAPÍTULO 27

Cinco años después...

Una dulce niña de seis años se ponía su uniforme del


colegio mientras lloraba.

Tenía miedo y ya no le gustaba su habitación.

Bueno a veces no es cierto... Le encantaba toda ella.


Pintada de rosa con tonos amarillos por todas partes.
Le había pedido a su papi Hobi unas nuevas
calcomanías de mariposas y abejas para pegar en la
pared.

Tenía muchos juguetes hermosos y divertidos.


Siempre que venía Sasha de visita y se ponían a jugar
por horas, ella era un poco más chica que ella por un
año pero su tía Gemma le aseguro que podían jugar
muy bien y así era.

Sasha es la linda hija de su tía Gemma. Ella jamás vio


embarazada a su tía como su papi Hobi pero Aiden
siendo como siempre el curioso escuchó tras la puerta
las pláticas privadas de sus papis, solo pudo escuchar
la palabra adoptada y bueno no tenía ni idea de que
significaba.

La puerta fue golpeada un par de veces para después


ver a su hermano Aiden parado en la puerta ya
vestido con su uniforme como ella.

"¿Estas lista?" Le preguntó desesperado "Papá y papi


nos esperan para desayunar."

"Ahora voy" Soltó sorbiendo su nariz.

"Oh no Gin. ¿Otra vez?" Su hermano dijo acercándose


a ella. La niña asintió aún con sus ojos llorosos. "Ven"
Tomó a su hermana de la mano y la empezó a jalarla
fuera de su habitación.

"No Aiden..." Susurró triste deteniéndose junto con


su hermano.

"No Gin, tenemos que decirles a papá y papi no es


normal." Su hermano la fulminaba con sus bellos ojos
verdes. Debemos decirles que se escuchan ruidos de
noche en tu habitación"

Su hermano tenía razón pero tenía miedo. Recordó la


noche anterior. Un grito proveniente de la habitación
de sus padres. Claramente escuchó que su papi
Hoseok gritó "Taehyung ya no puedo más"

Tenía miedo porque no sabía si su papi estaba bien.

"Aiden... Emm, ¿Pa-papi está bien?" Preguntó


cabizbaja.

"¿Porqué estaría mal?" Frunció el ceño. "¿Escuchaste


algo aparte de los ruidos?" Asintió nuevamente. Se
quedó callado esperando a que su hermana le dijera
algo pero esta no hablaba solo veía al suelo. "¡Vamos
Ginger!... Dime. ¿Qué escuchaste?"

"Papi, papi gritaba el-el nombre de papá y después


decir que-que ya no podía más..." Los ojos celestes de
la dulce niña volvieron a aguarse.
El chico se quedó estático. ¿Qué estaba pasando?
¿Sus padres estarían peleando? No podía ser. Los
había visto la noche anterior cuando le fueron a decir
buenas noches y estaban igual de amorosos y melosos
que siempre.

Aparte su papi estaba esperando a su hermanito. No


podían estar discutiendo.

"Vamos" volvió a agarrarla del brazo. "Tenemos que


desayunar y después hablaremos con ellos"

Bajaron las escaleras juntos. Aiden protegía mucho a


Ginger, aunque se llevaban de diferencia cuatro
minutos, él era el hermano mayor. Ginger no peleaba
por serlo así que tenía el título limpio.

Llegaron al comedor donde una torre de panqueques


con arándanos y bananas los esperaban pero habían
perdido el apetito.

Taehyung y Hoseok platicaban alegremente mientras


que el castaño tocaba su pancita de seis meses de
embarazo. Era más chiquita ya que solo había un bebé
dentro.

"Buenos días mis amores" Saludo alegremente Hoseok


mientras tomaba un sorbo de su té de menta.

"Buenos días papi" Dijo Ginger dándole una media


sonrisa cosa que Taehyung notó enseguida algo no
andaba bien.

"¿Está todo bien cariño?" Preguntó el rizado


acariciando los suaves rizos de su hija. Está asintió y
se sentó junto a su padre para tomar el desayuno.
Taehyung no le insistió pero algo le pasaba a su
princesa. Miro a Aiden y este miraba su desayuno con
el ceño fruncido. Estaba molesto. "Aiden... ¿Pasa
algo?"

El niño negó efusivamente para después empezar a


comer sin mirar a sus padres.

Taehyung y Hoseok se miraron sin entender qué les


pasaba a sus hijos.
Sus mellizos serían idénticos si no tuvieran el cabello
diferente y ojos de diferente color. Ginger tenía unos
frondosos rizos color chocolate con la mirada celeste
de Hoseok mientras que Aiden era de cabello castaño
y lacio pero con la mirada verdosa de Taehyung pero
sus formas de ser seguían siendo polos opuestos.

"¿Qué tal el desayuno chicos?" Preguntó Hoseok para


aligerar el ambiente. "Preparé sus favoritos" Ginger
picoteaba su panqueque mientras miraba de reojo a su
hermano. "¿Aiden?" Llamó a su hijo mientras sintió la
mano de Taehyung apretar la suya como apoyo. "¿Qué
va mal amor?"

El chico lo miró enojado y el corazón de Hoseok se


encogió.

"Diles Gin" Soltó sin más dejando el tenedor en la


mesa y mirar a su hermana.

La niña se tensó y miró a su mellizo horrorizada.


"Aiden... No..."
"Vamos Gin diles. Diles lo que llevas escuchando dos
noches atrás..." Ambos padres fruncieron el ceño.

"Sabes qué puedes decirnos lo que sea cariño" La


alentó Taehyung con una sonrisa.

"Bueno... yo, yo es-escucho ruidos en-en mi


habitación" Dijo con la voz gangosa.

"No sé que es... pero alguien o algo la está asustando


a mi hermana mientras duerme." El pequeño niño de
cabello lacio está furioso. Ya estaba cansado de ver
llorar por todo a su hermanita.

"¿Porqué no nos dijiste nada Gin? ¿Porque no fuiste a


vernos?" Pregunto Hoseok asustado.

"Lo-Lo intenté pero su-su habitación estaba con llave"


ambos miraron a su pequeña y se sintieron muy mal
cuando vieron sus ojitos azules tristes.

"¿Ustedes están peleando?" Preguntó Aiden de


repente. Las miradas se centraron en él.
"Para Aiden" habló fuerte Ginger. "No digas nada"

"¿Decirnos qué?" Taehyung habló con voz severa.


"Hablen de una vez niños, saben su padre no puede
estar con angustias por el pequeño Dylan"

"Ginger escucho como papi te gritaba que ya no


aguantaba más anoche" Soltó.

Y fue cuando Hoseok entendió.

Oh mi Dios.

Llevaban dos noches teniendo sexo desenfrenado a


causa de sus hormonas. Descubriendo que podría
tener multiorgasmos.

"Mi-mierdaa Taehyung..."

En su alfa le comía su miembro como si no hubiera


mañana. Las sábanas de su cama ya estaban todas
deshechas de tanto jalar y apretarlas por la
excitación que consumía su cuerpo.
No podía ver muy bien a Taehyung gracias a la bella
pancita de seis meses que tenía de su tercer hijo. Un
niño.

"Saben tan bien cariño" Dijo el rizado mirándolo con


los labios rojos e hinchados, volvió a tomar su
miembro y se lo tragó todo hasta la raíz.

La saliva de su alfa estaba caliente, podía sentir como


su lengua jugaba con ella, como pasaba por la pequeña
hendidura y se detenía ahí para succionar logrando
enloquecer al embarazado.

Sus hormonas están disparadas y necesitaba mucha


atención. Taehyung jugaba con sus bolas, las
acariciaba y por ratos les daba lametones logrando
que su castaño temblara.

"Estoy... Estoy..." Cristo. Alzó su cabeza y vio como


fluidos escurrían de la boca de su alfa.

"Aguanta cariño" Taehyung lo chupaba tanto como


esperando que su miembro desapareciera. Estaba en
las nubes.
"¡Taehyung... Dios, ya no aguanto más" Gritó cayendo
por completo en la cama y dejándose llevar por
completo. Llenó con su caliente semen la boca de su
alfa mientras este recibía plácidamente cada gota.

Miró aterrorizado al rizado y este estaba como un


papel blanco, todo su rostro. No podían decirles a sus
hijos que en las últimas dos noches se habían
dedicado a follar hasta que el castaño ya no pudiera
más.

El rizado con tal de complacer a su omega no se opuso


pero jamás se imaginaron que serían tan ruidosos y
mucho menos que su pequeña Ginger escuchara todo y
estuviera aterrada pensando lo peor.

Bueno su habitación estaba enfrente a la suya


mientras que Aiden estaba al final del pasillo.

El alfa carraspeó su garganta. "Su padre y yo no


estamos peleando" -Piensa Taehyung piensa- "Anoche
su papi tenía mucho dolor de pies y bueno... Tuve que
darle un masaje que lo hizo gritar" Los dos niños lo
veían atentamente, Hoseok se mordió el labio para no
reír sus hijos se lo están creyendo todo. "Nosotros
estamos muy bien niños, no estamos molestos ni
peleando"

"En-Entonces... ¿Por eso gritaste papi?" Preguntó su


pequeña esperanzada. Tenía la mirada de sus dos
hijos puesta fijamente en él.

"Si cariño. Saben que por el pequeño Dylan estoy un


poco más cansado de lo normal." contestó sintiéndose
terrible por ver las caritas de sus hijos pero por
supuesto que no les diría la verdad.

"Bien y sobre los ruidos papá se encargará princesa"


Dijo Taehyung estirándose y besando su frente. La
niña asintió y miró a su hermano que hacía lo mismo.
"Ahora terminen su desayuno si no llegarán tarde al
colegio"

Ambos padres se dieron miradas cómplices mientras


seguían tomando su desayuno.

♦️♥️♦️
"Voy tarde amor" Dijo el rizado mientras le daba un
beso a Hoseok en los labios para después tomar su
maletín y su abrigo. "Llegó tarde. Ya sabes cómo es
Gemma cuando llegó retrasado" El castaño se rió al
escuchar eso, era totalmente cierto. Su cuñada era
algo intensa.

"Cuídate cariño" Se despidió el castaño igual tomando


sus llaves de la camioneta para llevar a su hijos al
colegio.

Vio a su marido partir mientras sus hijos se subían a


la camioneta y se abrochaban su cinturón de
seguridad, se aseguró de que estuvieran bien
colocados y caminó hasta la puerta del piloto subirse
con cuidado y abrochar su cinturón.

Su vida hasta ahora era muy buena y tranquila. Ya no


tenía por qué preocuparse sobre ser buscado o algo
por el estilo. Su padre llevaba en prisión siete años y
por lo que le había dicho Taehyung estaría ahí mucho
tiempo ya que al terminar las investigaciones no era la
primera vez que cometía un delito de esa magnitud.
El abogado le dijo la última vez que fue a visitar a su
padre, este había marcado a otra persona en prisión,
olvidándose de su madre por completo.

Y bueno su madre tampoco ya no pensaba en él. Vivía


en el departamento donde ellos estaban antes de que
nacieran sus hijos junto a su hermanita Fizzy una
hermosa y cordial Beta.

Ya tenía diecisiete años y le encantaba la pintura.


Cuando Taehyung y Hoseok salían para tener tiempo a
solas, Fizzy se quedaba con ellas para cuidar a los
mellizos.

Por su parte Aiden y Ginger quedaban fascinados con


su tía, siempre jugaba con ellos y les dibujaba
siempre sus caricaturas favoritas, comían golosinas y
se podían dormir tarde. Encantados.

Gracias a Gemma su madre pudo entrar como


enfermera auxiliar en el hospital Gender. No era un
puesto como tal porque apenas estaba aprendiendo
pero era muy entretenido y le servía para ver seguido
a Dan.

Hanna y Dan habían empezado una relación. Aún no


había un lazo que los uniera por completo pero se
querían mucho. Su madre por fin después de tanto
tiempo sonreía, sus ojos brillaban y por fin veía y
buscaba lo bueno de todas las cosas.

Hoseok estaba orgulloso de ella.

Aparcó en la escuela de sus hijos y estos se bajaron


con la ayuda de las maestras.

"Tengan un excelente día niños" Gritó despidiéndose


de ellos con una sacudida de mano.

Salió de nuevo al flujo vehicular y se encaminó de


vuelta a casa.

♦️♥️♦️
"En verdad te admiro Hoseok" el castaño reía al
escuchar la confesión de su amigo. "Tienes dos hijos
fabulosos y educados" Dijo apuntando a los mellizos
mientras veían -Narnia- en la televisión de la sala.
"Estás de seis meses esperando a tu tercer hijo y
estás como si nada." El rubio bufó "En cambio yo, los
síntomas son horribles. Tengo calor, hambre, duermo
como un maldito oso, tengo antojos de comer a cada
rato pollo frito. No sé qué hacer de mi vida" Decía un
desesperado Jimin acariciando una disimulada pancita
de cinco meses.

"Tranquilo Jimin" Trató de calmarlo. "Es solo por un


tiempo, créeme que cuando veas a tu pequeña por
primera vez todo quedará en el pasado."

"Eso espero Hoseok" Soltó. "Porque la verdad no


pienso volver a embarazarme después de Maggie. Esto
es una tortura"

El castaño volvió a reírse después de escuchar las


confesiones de su amigo.

Escucho la puerta ser abierta y murmullos se hicieron


presentes en el recibidor.
Su alfa y Jungkook aparecieron.

"Hola amor" Dijo Taehyung llegando y besando a


Hoseok, se inclinó un poco más y besó su pancita.
"Hola bebé" susurró muy cerca de esta, el castaño
pudo sentir el movimiento de su bebé con solo
escuchar la voz del rizado. "Hola mis amores" beso a
sus mellizos en la cabeza.

"Hola papá" Dijeron en unísono sin mirarlo perdidos


en la televisión.

"Hasta que te dignas a aparecer Jeon" Soltó de


repente Jimin.

"Te mande un mensaje avisando que tenía mucho


trabajo cielo" Contestó el moreno. Trato de abrazarlo
pero como si tuviera la peste el rubio lo alejó.

"¡Aléjate!" Chilló. "Me estoy muriendo de calor. ¿No


ves que parezco una paleta en pleno desierto?"
"Jimin estamos a doce grados no puedes estar
sudando demasiado" el moreno quiso acercarse de
nuevo volviendo a ser rechazado.

"¿Lo ves Hoseok? ¿Vez con lo que tengo que vivir a


diario?" El castaño estaba mordiéndose su labio para
no reír. "Pero todo esto es tu culpa" Dijo apuntando a
Jungkook. "Me embarazaste y ahora sufro, sufro
todos los síntomas terribles del embarazo. Pero
escúchame bien Jeon Jungkook, jamás volverá a
pasar. ¿Entendido? ¡Jamás volveremos a joder!"

"¡Jimin, mis hijos!" Se exaltó Hoseok al escuchar al


rubio decir -joder- enfrente a ellos.

"Perdónalo Hoseok." Dijo Jungkook para después


mirar a su omega y decir un leve "Como digas cielo"

Al rubio le encantaba hacer drama por todo. Las


hormonas y sus cambios de ánimo lo tenían patas
arriba y el pobre de Jungkook era el que pagaba las
consecuencias.
Taehyung veía todo con diversión. Su Hoseok era todo
lo contrario a su amigo. Al principio sí experimentó los
cambios fuertes en su cuerpo pero con el paso del
tiempo vas agarrando experiencia por así decirlo y
ahora era como si nada.

Las horas pasaron y sus amigos se despidieron.

Sus hijos ya estaban acurrucados y bien dormidos


cada quién en su habitación mientras la pareja
disfrutaba de un caliente y rico baño.

"Mañana veremos al pequeño Dylan." Comentó el


rizado mientras sostenía y acariciaba la barriguita de
su omega. Estaban muy cómodos en la bañera, Hoseok
recargado en el pecho del rizado con los ojos
cerrados, disfrutando del agua y la cercanía de su
alfa.

"Ya quiero verlo" susurró Hoseok. "Extraño la etapa


de mellizos siendo unos bebés" Soltó triste el
castaño. "Pero nuestro Dylan me hará recordar esos
momentos"
"Así es" El rizado lo besaba por detrás de la oreja.
Estuvieron unos minutos en un silencio muy cómodo,
cada quien disfrutando del otro. "Gracias" Susurró.

"¿Porqué?" Dijo alejándose levemente al mirarlo.

"Por la familia que me has dado" Hoseok sentía como


su cara se ponía roja de vergüenza. "Tengo una vida
plena, un omega hermoso, unos hijos preciosos. No
tienes idea de cómo te amo"

"Yo también te amo Kim Taehyung" Confesó


empezando a sentir ese nudo en el pecho a causa de
querer llorar. "Jamás pensé que te encontraría en un
hospital a causa de un fastidioso celo y después de lo
que pasó cuando fui a verte pensé que jamás volvería
a verte.

>> Llegué a Londres porque mi padre quería hacerme


cosas espantosas, pero jamás me imaginé que gracias
a eso iba a encontrar el amor... tu amor Taehyung.
Eres todo y no sabes cómo te amo por eso.
"No me gusta cuando me das todo el crédito." Bufó el
rizado haciendo reír al castaño.

"Pero lo es" Le beso la nariz. "Lo es porque contigo


puedo ser yo. No necesito cambiar para que puedas
amarme, me amas tal y como soy Taehyung. Gracias a
ti soy un omega libre"

“Tenían un amor tan puro y sincero que nada podía


cambiarlo, ni un padre loco ni cualquier persona que
intentara interponerse. Se amaban, eran el uno para
el otro.”

Y por siempre será así.

♦️♥️♦️
FIN
EPÍLOGO

Has mejorado mucho Maggie, en verdad te felicito"


La pequeña rubia sonrió en agradecimiento. "Una vez
más y terminamos." La niña asintió y empezó a tocar
las teclas del piano tan suavemente.

Maggie la hija de Jungkook y Jimin era una dulzura.


Tenía diez años con un lindo cabello rubio y unos
hermosos ojos caramelos.

Desde hace un año que le daba clases a la niña en el


cuarto de música que tenía en casa.

Disfrutaba enseñarle ya que a sus mellizos no les


gusta nada que tenga que ver con la música. Solo
Dylan compartía ciertas cosas sobre ella.

Dylan tenía diez años igual, se llevaban un mes de


diferencia y el niño era vivo retrato de Taehyung solo
que sin la sonrisa cuadrada. Tenía el cabello rizado
pero muy castaño claro y los ojos verdes como los de
Taehyung.
Y bueno, sus mellizos ya estaban por cumplir la
mayoría de edad.

Aiden era un alfa. Su olor era muy similar al de


Taehyung solo había que agregarle un aroma extra de
cítricos -Taehyung decía que su olor era igual cuando
estaba en la adolescencia- y bueno Hoseok amaba
sentir el olor de su hijo en casa.

Aún no había experimentado su celo pero estaba


seguro que no tardaría en llegar. Era muy inteligente;
estudiaba para ser un gran arquitecto, muy risueño y
algo quisquilloso. Era muy sobreprotector con su
hermana, cosa que ella no toleraba.

Tenía peleas frecuentes con Gin por no pensar de la


misma manera muchas ocasiones.

En el caso de Ginger, Taehyung tuvo que hacerle unas


pruebas para comprobar qué género era realmente.
Su carácter era de un alfa pero su aroma era de un
Beta.
Se podía sentir el salitre en su aroma, estar cerca de
Ginger era como si estuvieras transportado a la playa
en pleno verano. Su celo había llegado por primera vez
hace un par de semanas y ella no quiso a nadie solo
pidió algunos juguetes y un par de pastillas para
calmar el dolor, aún no estaba lista para estar con
alguien. -según ella-

Su hija había decidido estudiar medicina. Quería ser


una doctora de género como su papá, se visualizaban
yéndose juntos al hospital y solucionar problemas en
omegas o cualquier otro.

Taehyung estaba encantado. Su princesa quería ser


como él.

"Eso fue hermoso Maggie" adulo nuevamente el


castaño. El timbre se hizo presente. "Ese debe de ser
tu papá cariño." La niña terminó de guardar sus cosas
en su pequeño bolso y salieron juntos.

Al pasar por la sala Dylan estaba muy entretenido


mirando el fútbol en la televisión.
"Si quieres siéntate un momento con Dylan cariño." La
niña asintió y caminó hasta el ruloso y sentándose a su
costado. La reacción del niño al verla fue quedar como
un verdadero tomate. Estaba muy avergonzado.

Vio a su hijo más que apenado y no pudo evitar reír


mientras abría la puerta.

"Hola Hobi" Saludo un alegre Jimin con su hijo más


chico en brazos. El pequeño Ethan tenía tres años y
era una belleza.

Con su cabello rubio e impactantes ojos azules pero


con todas las facciones de su padre Jungkook. Sus
hijos eran muy hermosos.

"Hola Jimin" saludo. "¿Cómo va todo?"

"Terminando de hacer las compras con Ethan" el


pequeño niño se sonrojó al escuchar su nombre,
escondiendo su pequeña cabecita en el cuello de su
papi. "¿Verdad amor?"

El niño asistió aún metido en el cuello de su padre.


"Taehyung no debe tardar en llegar. Tuvo que doblar
turno en urgencias y bueno al parecer Aiden quiere
presentarnos a... a alguien. "El castaño casi susurró él
-alguien-

Estaba muy contento preparándole el desayuno a sus


tres hijos. Ginger tenía clases los sábados, Aiden y
Dylan lo tenían libre. Y por lo general el mayor desde
hace unas semanas estaba saliendo todos los sábados
hasta llegar algo tarde y en el caso del más pequeño
siempre se quedaba en casa jugando videojuegos o
viendo películas con Hoseok.

Alzó la mirada de la waflera cuando escuchó a su hijo


entrar.

“Buenos días, papá “ saludó. Tomó una banana, la peló


y empezó a comerla.”

"Buenos días amor" Contestó el castaño entretenido


con la mezcla. "Dame cinco minutos y salen los
waffles"
"No tengo mucha hambre Pá" se encogió de hombros.
"Pero no es para eso que he venido..." El chico bajó la
mirada para después sonrojarse. "Papá... Emmm..."

Su hijo estaba muy nervioso. Era ese olor medio


amargo que salía de ellos cuando algo andaba mal.
"¿Qué pasa Aiden?"

"Carraspeó su garganta. "Me gustaría presentarles a


alguien especial a ti y a papá" Soltó tomando
desprevenido al castaño.

"¿Qué significa alguien especial?" Preguntó


entrecerrando sus ojos.

"No te diré por más que intentes persuadirme papá si


quieres saber será esta noche."

"¿Vendrá?" Hoseok empezaba a sentir ese nudo en el


pecho. Su pequeño, su bebé quería traer a alguien a la
casa, por primera vez.

"En realidad quisiera que viniera a cenar. ¿Puede?" Su


hijo lo miró esperanzado. Sabía que no le gustaban las
precipitaciones, si quieren invitar a alguien tenían que
preguntar con un día de anticipación.

"Lo pensó. Estaba a punto de negarse y echarle la


culpa a Taehyung o algo así, pero sabía que su padre
no era así y que enseguida se daría cuenta de que
todo era inventado por él.”

"Está bien cariño" los ojos de Aiden se iluminaron.

"Gracias papá" Lo abrazó.

"¿En verdad?" Jimin abrió los ojos. Hoseok asintió


angustiado. "Tengo que conocerlo" reía el rubio tras
ver la cara de culo que estaba poniendo su amigo.

"¡Pues yo no Jimin" bufó. "Aún no estoy listo para


verlo..."

"Tranquilo Hobi, sabemos que esto llegaría algún día.


¿Tu crees que Jungkook y yo no pensamos en
Maggie?"
"Lo sé Jimin solo que no estoy listo." Miro sus
zapatos.

"¿Qué opina Taehyung?" Dijo el rubio mientras


cargaba mejor a su hijo que estaba empezando a
quedarse dormido.

"Aún no lo sabe. Me lo dijo tranquilamente a la hora


del desayuno -Papá ¿puedo invitar a una persona
especial a cenar?- para después irse y pasar el día con
esa persona especial" Rió "Regresará a casa a la hora
de la cena"

"Oh vaya..." murmuró el rubio. "En fin Hoseok debes


de estar tranquilo. Sabes que todo estará bien." Sacó
las llaves de su camioneta de su bolsillo del pantalón.
"Bien, debemos irnos, Jungkook llegará y tengo que
preparar el almuerzo."

"Maggie ya te vas cariño"

"Adiós Dylan" Se despidió la niña haciendo que el


chico alzara la mirada y enseguida se sonrojara. Está
le sonrió. "Nos vemos el lunes en la escuela"
Y con esto Hoseok se quitó de su camino para dejarla
pasar mientras se mordía por dentro sus mejillas
para no reír de la cara de su hijo. Le gustaba Maggie.

"Vámonos cariño" Dijo Jimin para después despedirse


del castaño. "Adiós Hobi"

"Adiós Jimin" despedía con la mano "adiós Maggie


hasta el próximo sábado"

"Adiós Señor Kim." se despidió la niña entrando a la


camioneta.

Cerró la puerta y se encaminó a la cocina.

"¿Dylan comiste lo que te deje en el horno?" Preguntó


deteniéndose en el umbral de la puerta.

"Si pá, Gin me vigiló antes de irse" canturreó con


diversión acostándose en el sillón.
"Bien" Dijo entrando a la cocina. Se encaminó al
refrigerador; sacó verduras, filetes y crema. Caminó
a la despensa y tomó arroz y condimentos.
Tendría que improvisar ya que no tenía tiempo de ir al
supermercado.

♦️♥️♦️
Lavaba entretenido las verduras para después
ponerlas a cocer, procesarlas y poder hacer una
crema con ella cuando escuchó la puerta principal ser
cerrada. Levantó la mirada para mirar cuando su alfa
apareció.

"Hola cariño" Saludó mientras se limpiaba las manos


en el mandil que le había regalado su madre.

"Hola amor" Dejó su maletín sobre la encimera y se


acercó con los brazos abiertos.

El castaño se acercó y se metió entre sus brazos


recibiendo ese cuerpo que tanto extraño durante la
noche. Inhalo y pudo por fin estar en las nubes de
nuevo.
Después de varios minutos sin ninguna conversación
para nada incómodo Taehyung habló.

"¿Porqué estás haciendo la cena tan temprano amor?"

Hoseok bufó. "Está mañana Aiden me ha preguntado


si podía invitar a cenar a 'alguien especial'" Dijo
alejándose del rizado y empezando a cocinar.

"¿Entonces aceptaste?" Hoseok lo mira solo si no


fuera obvio."

"Pues claro Tae, hubieras visto tu cara." Bajo la


mirada. "Tengo algo de miedo, han crecido muy rápido
y no estoy listo para que me presenten a su pareja..."

El rizado empezó a sentir un dolor punzante, abrazó a


su pareja llevando su nariz a su cuello, se acercó e
inhalo profundo. Vio como la piel de su amado se
erizaba toda.
"Tarde o temprano esto pasaría " habló calmado el
rizado, meros sus manos bajo la fina camiseta de
Hoseok y empezó a acariciar la piel expuesta.

Taehyung lo rodeó por completo. Acorralado entre la


encimera y su aún glorioso cuerpo. Besos eran dejados
por todo su cuello, mandíbula y hombro.

Hoseok conocía perfectamente bien a Taehyung que


ya sabía lo que venía, era distracción pura con tal de
olvidar lo de su hijo. El ya no sabía así que ¿porqué no
fingir demencia para que continúe?

"Te extrañé" ronroneó el castaño.

"¿Cuánto?" Taehyung comía su cuello, lametones y por


todo este.

Rogaba a todos los dioses que Dylan no se ocurriera


entrar para -ayudar- como siempre hacía.

"Mucho..." suspiró mientras se aferraba al pecho de


su alfa; por momentos su mano descendía hasta su
abdomen y, vaya... Taehyung seguía siendo el mismo
después de tanto tiempo. tiempo. Incluso tenía más
cuerpo. "Estuve jugando a-anoche antes de-de
dormir"

"Vamos a comprobarlo" se podía sentir la lujuria en el


ambiente. El alfa siempre era así. Podía transformar
la atmósfera en algo demasiado provocador y
excitante.

En segundos la ropa de Hoseok desapareció. Estaba


tan perdido en no soltar gemidos y jadeos tan fuertes
-para que nadie escuche- que no le tomó importancia a
su ropa.

Soltó un gritito cuando su alfa lo sentó en la encimera


de mármol fría. Hizo a un lado todo lo que estaba
haciendo para después tomarlo de su trasero.

"Eres tan caliente amor" gruñó mientras estrujaba


sus nalgas. El castaño sentía como su miembro crecía
y crecía tras todas las acciones y palabras de su alfa.

Abrió más las piernas de su omega y este llevó su


cuerpo hasta hacía atrás recargándose en sus ambos
brazos. Los ojos se dilataron al ver la entrada de su
chico.

¡Jesús!

Tenía razón. Aún se veía dilatado.

"Cuéntame, ¿Qué hiciste para que tu hermoso culo


siga así?"

Ambas miradas se conectaron cuando el rizado


empezó a desabrocharse los pantalones y dejarlos
hasta las rodillas, bajo sus bóxers y dejando ver su
glorioso y delicioso pene. -según Hoseok-

Dirigió dos dedos hasta la boca de Hoseok y los lamió,


el castaño los humedeció tanto como pudo. No podían
dejar de verse mientras todas las acciones eran
hechas.

Sacó los dedos de su boca y los dirigió hasta su


entrada. El rizado no hizo mucha presión para que
estos entrarán, con facilidad se deslizaron dentro de
su omega haciéndolo sacar todo el aire de sus
pulmones.

"Mierda Hoseok" mordió su labio. "Dime qué estuviste


haciendo..."

"Yo... yo jugué con-con mi dildo y tapón" mordía sus


labios, en interior de sus mejillas para no gritar
mientras sentía los dedos abrirlo de nuevo.

Taehyung no esperó más: sacó de golpe sus dedos


empapados del interior de su esposo y, con la
excitación a flor de piel, se masturbó apenas unos
segundos esa erección dura que palpitaba bajo la
mirada oscura de Hoseok. Luego le alzó las piernas
con firmeza y lo penetró de lleno, hundiéndose en él
con la ayuda de su propio impulso.

"Taehyung, Dios..."

Empezó a moverse mientras el castaño se agarraba


fuertemente de sus hombros, las estocadas eran
lentas pero muy buenas, podía sentir como todo el
miembro de su alfa entraba a la perfección en él.
"Joder Hoseok. Siempre he amado como me succionas
amor"

Se podía ver en la cara de ambos la excitante pura de


estar jodiendo en la cocina.

Su alfa sacó su miembro y con un rápido movimiento


lo dio la vuelta, dejando su pecho apoyarse contra la
encimera.

Entró de nuevo y las estocadas reales empezaron.


Taehyung empezó a joderlo tan rápido y fuerte que
no le importaba nada de si estaban sus hijos en casa o
solos.

"Justo ahí... ahí Tae" apretaba con fuerza el primer


trapo de que encontró, sentía su miembro moverse
rápido y topar contra los cajones de la encimera,
manchándolos con fluidos seminales. "No-No pares"
Suspiraba mientras se humedecía sus labios.
"Me-Me siento en la puta gloria Hoseok..." lo agarraba
con fuerza de sus caderas, las paredes de su omega
estrangulaban su miembro. "Estoy cerca"

El castaño bajó su mano hasta su miembro y empezó a


bombearlo, podía sentir la respiración de su alfa
cerca de su espalda, como su aliento caliente se
expandía por toda ella.

Sintió el nudo de su alfa hincharse. "Ahí-Ahí viene mi


amor" gruñó Taehyung y en segundos la tenía el nudo
hasta el tope, Hoseok gritó contra la encimera
corriéndose. Se sentía tan bien cada vez que el nudo
crecía que era inevitable no correrse.

Tiras de semen caliente cayeron en el piso de la


cocina mientras que su entrada también era llenada.
Podía sentir como el semen de resbalaba entre sus
piernas.

Taehyung recargó su frente en la espalda de su


omega y empezó a repartir besos mientras trataba de
controlar su respiración.
"¿A qué hora llega Aiden?" Hoseok miró el horno,
tenía un pequeño reloj en el.

"En dos horas" no quería ni moverse, estaba seguro


que gritaría y lo haría.

"Cuando esto baje prometo ayudarte con la cena


amor"

Hoseok asintió y esperaron a que el nudo bajara.

"Te amo" dijo el rizado aún besándole y acariciándole


su espalda.

"Y yo mucho más" Estaba encantado, Taehyung


siempre lo hacía sentir así.

♦️♥️♦️
La hora de la cena llegó y toda la familia Kim ya
estaba lista esperando a su hijo con la -persona
especial-
Dylan esperaba en la sala jugando con un vídeo juego
mientras que la pareja y su hija Ginger estaban en la
cocina.

"¿Cómo estuvo tu día cariño?" Pregunto el castaño


mientras lavaba los platos sucios y su hija los secaba.

"Increíble papá" Dijo con una sonrisa. Ginger tenía los


rizos largos y marcados, Hoseok se encargaba de
comprarle unas cremas para que la chica tenga la
facilidad de peinarse, amaba ver el cabello de su hija,
siempre le recordaba tanto a su esposo. "Las clases
son muy buenas"

"Aún recuerdo el estudiar ahí princesa" Habló su


padre guardando los trastes sus su hija limpiaba. "Y
siempre fue bueno y entretenido"

"Ya quiero ir contigo al hospital" Dijo la chica


abrazándolo.

"Y yo amor, será entretenido tenerte ahí"


Ginger y Taehyung siempre tuvieron una gran
conexión, desde que era una bebé y empezó a
identificar a sus padres siempre prefirió a Taehyung.

Amaba a sus dos papás pero con el rizado siempre


hubo una conexión muy fuerte.

Escucharon ruidos en el recibidor y los tres dejaron


de hacer la tarea que les correspondía.

"Han llegado" Soltó Hoseok sintiendo el nudo subir a


su garganta. Taehyung se acercó enseguida y lo rodeó
con sus brazos.

"Tranquilo Hoseok" lo calmó. "Si Aiden es feliz


debemos dejar que lo sea"

Asintió atónito y abrazó más a su alfa.

"¿Papás?" Habló Aiden desde la sala.

Salieron de la cocina y Hoseok lo primero que vio fue


a un pequeño chico rubio. Tenía su cabello lacio y
corto. Sus ojos eran azules, no tanto como los suyos
pero eran lindos también. El chico no se despegaba
para nada de su hijo. Tomó aire y el aroma del chico
llegó a sus fosas nasales.

Crema batida con crema dulce.

"Papás quiero presentarles a Calvin" el pequeño omega


se sonrojó y saludó tomando las manos de ambos
padres.

"Mucho gusto señores Kim."

"Oh vamos chico. Somos Taehyung y Hoseok, nada de


formalismos si estás con mi hijo"

La mirada de su hijo mayor se iluminó. Su padre lo


apoyaba, estaba contento por él. Miró a su papá
Hoseok y este solo veía la escena un poco
desorientado.

Aiden y Hoseok siempre tuvieron esa conexión de Gin


con Taehyung. Al niño siempre le gustaba andar con su
-papi Hobi- a todos lados.
Y bueno con Dylan era diferente, quería a sus dos
papás por igual.

"Siéntete como en tu casa Calvin" Habló por fin


logrando sacarle otra sonrisa a su hijo. "Con permiso"
Dijo dirigiéndose a la cocina dejando a todos en la
sala.

Taehyung sabía perfectamente lo que su pareja


pasaba pero solo era cuestión de tiempo.

"Espérame aquí cariño." Dijo Aiden al chico rubio, le


dio un beso en la mejilla. "No tengas pena. ¿De
acuerdo?" Este asintió apenado.

Cuando entró a la cocina Hoseok estaba entretenido


guardando el resto de los platos. Al sentir el aroma
de su hijo se dio la vuelta y este lo miraba con una
sonrisita.

"Te conozco lo suficiente papá como para saber que


no estás listo para esto" Soltó su hijo impactándolo.
¿Tan obvio era?
"Hijo... Yo..."

"No me des ninguna explicación papá" Lo interrumpió.


Se acercó y lo abrazó. Hoseok no pudo evitar que sus
ojos se cristalizarán.

"Creíste muy rápido bebé" Dijo abrazando con fuerza


a su hijo. "Me costará acostumbrarme pero sabes que
estoy contento por ti"

"De verdad me gusta" su cara se enrojeció. "Y... y


pienso que tal vez es él papá, siento lo mismo que me
describiste cuando viste a papá por primera vez"

"Oh mi amor" Hoseok lo abrazó de nuevo ya con


lágrimas en los ojos. "Prometo estar para ti en todo"

"Gracias papá."

♦️♥️♦️
La cena transcurrió muy alegre y tranquila.
Hoseok haría un gran esfuerzo por acostumbrarse lo
más rápido posible. Calvin estaba embobado por su
hijo como él lo estuvo por Taehyung al conocerlo.

“Aiden también lo veía como Taehyung: era cuidadoso,


atento y muy amable. Podía percibir en el aroma del
chico que estaba enamorado de su hijo.”

Todo ellos eran risitas, miradas coquetas y pequeños


roces de manos.

El chico veía con un profundo cariño a su hijo. Le


habla con amor y calma.

Supieron que Calvin estudiaba Marketing. El edificio


estaba justo al lado del de arquitectura y bueno ahí
se conocieron. Tenía dos mamás que lo amaban mucho
y que ya tenían la oportunidad de conocer a Aiden.

A la hora de despedirse su hijo tuvo que irse de nuevo


para llevar al chico a casa. Prometiendo a todo el
resto de la familia traerlo más seguido.
Nadie se opuso. Estaba contentos por su hijo y
hermano.

"¿Te sientes bien?" Preguntó el rizado abrazando a su


omega por espalda ya acostados en su cama.

"Estoy bien" confesó. Y eso verdad, estaba en calma.


Haría todo por sus tres hijos.

"Ese chico quiere a nuestro Aiden" Dijo Taehyung


acercándose más a su omega para después besar su
oreja "Pero yo te amo más, mucho más"

Hoseok soltó una risita. "Y yo te amo mucho más


cariño" Se dieron un beso tranquilo y amoroso.
"¿Sabes porque ya no tengo miedo?"

"¿Por qué?" Preguntó el rizado acomodándose mejor


junto a su chico.

"Me di cuenta que nuestros hijos están creciendo y


muy rápido Tae. Me alteraba el pensar en que ellos
nos dejarían algún día y bueno me quedaría solo, pero
estaba tan equivocado porque siempre voy a tenerte a
ti"

Taehyung le dio una sonrisa tranquila. "Así será


siempre amor. Tal cual como empezamos, siendo tú y
yo... como empezamos así terminaremos"

Y así cayeron en un profundo sueño. Un profundo


sueño donde ambos soñaban seguir con esa hermosa
vida que llevaban.

"Tuvieron un montón de obstáculos en su camino, pero


no hay mal que por bien no venga. Ellos lucharon y, al
final, triunfaron: eran invencibles juntos.

No importaba quién se apareciera ni qué altercados


hubiese.

Por siempre, Taehyung y Hoseok.


EXTRA 1: GINGER

¿Puedo sentarme?" Escucho la voz de un chico. Alzó


su mirada y por su olor -dulce de calabaza- era un
omega, un chico omega algo atractivo pero para nada
su gusto. La miraba con un brillo en sus ojos,
desprendía un aroma esperanzador por algo que
definitivamente ella desconocía e importaba.

"No estoy interesada" y con esto volvió toda su


atención a su libro de obstetricia. Llevaba alrededor
de dos horas estudiando para el examen de dicha
materia. Estaba segura que aprobaría pero algunos
puntos no se le quedaban en su cabeza.

Estudiar medicina como su padre fue lo mejor. Era un


oficio donde deberías de tener mucha dedicación,
conocimientos y amor por lo que haces.

Su padre ya la llevaba con él al hospital para empezar


con las prácticas de género. Amaba ver la dedicación
de Taehyung al dar algún tipo de consulta, ella quería
ser como él algún día.
Por eso cada vez que estaba en temporada de
exámenes, nadie sabía de ella, se concentraba tanto
en los temas y se devoraba un libro tras otro.

El chico la miró con desilusión y sin decir algo más se


alejó.

Al sentir su soledad de nuevo, alzó la mirada y tomó


su móvil. Faltaban quince minutos para que su examen
iniciará.

Resopló y se llevó ambas manos a su cara. Estaba


hambrienta, su papá Hoseok la reprendería si supiera
que había salido sin desayunar. ¿Pero qué podía
hacer? Estaba tan nerviosa por ese examen que lo
olvido.

Estaba en el último semestre y claro todo era mucho


más pesado, lleno de exámenes y prácticas.

Bajo nuevamente la mirada al libro cuando...


"¿Puedo sentarme?" Bufó nuevamente. ¿Porqué coño
le pedían asiento cuando había aproximadamente
cincuenta mesas en la puta...

Alzó la mirada y cerró la boca al encontrarse con una


chica. Tenía unos grandes ojos grises y el cabello
castaño oscuro. No pudo evitar inhalar y llenar sus
pulmones sintiendo un rico aroma de crema de
avellanas y galletas dulces.

MIERDA.

"S-Si" Vio como las mejillas de la chica se


ruborizaban y tomaba asiento delante de ella. Sacó
cuatro libros de enfermería de tercer semestre.

"Gracias" Había olvidado que tenía un libro a un


capítulo de terminar y menos de diez minutos para un
examen importante.

La chica sacó un estuche verde y de este salieron


unos lentes; se los puso y abrió el primer libro.
Empezó a hojearlo, pasaba una hoja tras otra para
después detenerse a más de la mitad y empezar a
leer.

No podía parar de mirarla. Sin tocarla podía sentir lo


suave que su cabello lucía, sus pestañas eran gruesas
y tupidas, sus ojos viajaban por todo el libro y cada
siete segundos alzaba la mirada para verla.

Sus mejillas no eran muy pronunciadas pero eran


lindas, sus labios...

Su inspección se fue al carajo cuando la alarma de su


móvil se hizo presente. Quito la mirada de la chica
para ver que faltaban cinco minutos para cruzar
medio campus y llegar a tiempo para su examen.

Guardo sus libros bajo la mirada de la chica recién


llegada.

"Te-Tengo que irme" Susurró mientras se maldecía


por decir eso. "Emmm... Adiós"
Trató de salir lo más rápido posible sin percatarse de
que dejaba su móvil en la mesa. La chica lo vio y corrió
detrás de ella sin dudarlo.

"¡Hey!" Ginger ya había avanzado la mayor parte del


pasillo para llegar a la salida de la biblioteca. "¡Espera,
has dejado tu móvil!"

“La rizada se detuvo al escuchar esa voz y después la


miró mientras corría detrás de ella. Llegó medio
agitada y extendió su mano para darle el aparato.”

"Gracias" Dijo tomándolo de la mano de la chica y


seguir caminando.

"De-De nada" Vio a la chica alejarse de nuevo y sin


poder evitarlo habló en voz alta "Me-Me llamo Elena"
Soltó.

Se detuvo por segunda vez y detectó el nerviosismo


de la omega, se giró de nuevo. "Y yo Ginger" y con
esto emprendió camino por tercera vez para llegar a
su examen, mordiéndose los labios pensando en esos
grandes ojos grises.
Mientras que Elena se quedó parada mirándola salir
del edificio desprendiendo nervios y emoción.

Tenía que volver a verla.

♦️♥️♦️
"Estás muy distraída Gin." La rizada quitó la vista de
su computadora para mirar a su padre que estaba
moviendo su salsa muy entretenido.

"Estoy bien Pá" Le dio una media sonrisa. Hoseok


conocía tan bien a todos sus hijos y sabía que mentía.

"¿Cómo te fue en la prueba?" Trato de cambiar el


tema. Desde que había llegado a casa estaba muy
callada y pensativa. El castaño pensaba que tal vez le
había ido mal en su examen.

"Me fue muy bien." Contestó esta vez con una bonita
sonrisa. "Llegue casi cinco minutos tarde por estar
viendo a una..." por un momento se había perdido en
sus pensamientos, Hoseok la miraba atentamente
mientras alzaba una ceja divertido. " Emm... por estar
viendo un libro en la biblioteca"

"¿Un libro? Pffff que aburrido" Bromeó el castaño.


"Pensé que veías a un chico o a una... chica" dijo
tratando de soltar indiferente. La rizada se tensó
tras eso último haciendo reír nuevamente a Hoseok.

"Cualquier cosa que estés pensando papá, descártala"


Hoseok rodó los ojos mientras bufaba y continuaba
con la preparación del almuerzo. Sabía que Ginger no
estaba interesada en tener alguna pareja por el
momento, siempre dijo que quería estudiar mucho.
Pero podía sentir en su aroma que estaba confundida
y pensativa.

Al menos sabía que si a él no se lo contaba, esperaba


que a Taehyung si. Había más cercanía y bueno no le
molestaba en absoluto.

La rizada continuó con su trabajo en su computadora,


sabía que su papá ya se imaginaba lo que sucedía. Era
un omega y claro conocía de esas cosas pero no
estaba dispuesta a aceptarlo. Tenía una meta y la
cumpliría, no quería verse como Aiden todo idiota por
un omega. Para nada.

♦️♥️♦️
Con el paso de los días las cosas para Gin mejoraron.
Sus notas en los exámenes estuvieron por arriba de lo
imaginado y bueno toda la familia estaba más que
orgullosa que ella.

Era verdad que casi ya no pasaba mucho tiempo en


casa. Siempre en la escuela o con Taehyung en el
hospital.

No había vuelto a ver a "Elena". Y había estado en la


biblioteca unas cinco veces y no la vio. No es que la
estuviese buscando pero pues se acordaba cada vez
que entraba ahí.

Y verla en la universidad era peor. El lugar era


enorme y no creía topársela así sin más.

"Gin" Taehyung la llamó al entrar al departamento de


practicantes en el hospital. Su padre se veía cansado.
Tenía unas grandes ojeras que estaba segura que
cuando llegara a casa, su papá le pondría alguna crema
y le prepararía un baño. "Me llamó el doctor Donovan
y me dijo que llegarán nuevos practicantes. Todos de
segundo y tercer grado, y como eres la más avanzada
por aquí, te harás cargo de ellos. ¿Bien?"

"No hay problema papá" Vio a su padre acercarse y


darle un beso en la frente.

"Me voy hija, estoy muerto" Y con eso su padre salió


del departamento y ella continuó ayudando a las
enfermeras con el inventario.

Pasaron dos horas y los practicantes aún no llegaban,


su turno en el hospital estaba por terminarse y bueno
siempre trataba de...

Escucho la puerta abrirse dejando entrar a Sofía.


Una linda omega con aroma a palomitas acarameladas.

Ella era una de las pocas omegas que no se acercaban


a ella con otras intenciones.
"Ginger han llegado" Y con esto pasó su tabla médica
bajo su brazo y camino a lado de Sofía. "Tenía
entendido que eran seis practicantes pero solo
llegaron dos" Le comentó la enfermera mientras veía
las hojas de los admitidos. Al terminar de leerlas se
las entregó. "Como son dos también quedará a cargo
Flink. Una de ellas va a pediatría"

"Por mí no hay problema" dijo con una sonrisa.


Llegaron los chicos o mejor dicho chicas. Dos chicas
habían llegado para las prácticas.

Casi se cae de culo cuando ve que una de ellas era

Elena.

JODER.

No recordaba lo bueno que era ese aroma.

Ginger estaba a sus espaldas, no se había atrevido a


decir nada pero como si hubiera un lazo Elena sintió el
aroma de la alfa y giró su cuerpo en su búsqueda
hasta que la vio. Pensó que jamás volvería a verla y no
pudo evitar quedar sorprendida.

Su omega gritaba y se tiraba al suelo de la emoción.


La había encontrado.

"Ho-Hola" habló la omega retorciendo sus dedos


nerviosa, segundos después la alfa le dio una media
sonrisa y miró a la otra chica. Una beta. Su aroma a
agua dulce invadió sus fosas.

"Mi nombre es Kim Ginger y junto con Flink Rossen


estaremos apoyándolos" el chico Beta de piel oscura
estaba justo a lado de ella y al ser nombrado sonrió.
"No estarán en las mismas áreas." Dijo revisando los
informes sobre intereses de las chicas. "Al parecer
Krista estará en pediatría Neonatal y Elena..." JODER
"Urgencias de género." Ahora su papá sabría de esta
chica, bufó mentalmente y después las miro de nuevo
y estas asintieron sin dejar de ver a la chica alfa.
"Bien, Flick está en el área de pediatría así que
Krista, síguelo." La chica asintió y empezó a seguir al
chico moreno. "Elena ven conmigo"
Sin esperar a que la chica contestara o hiciera algo
está empezó a caminar. Tampoco la espero. No sabía
porque era su comportamiento era así con la chica. Se
alegraba de verla, respirar ese aroma que la dejó
medio atontada hace unas semanas en la biblioteca
llena de felicidad y ¿atracción?

"Jesús, caminas muy rápido." Se quejó la chica


tratando de llevarle el paso. "¿Tienes alguna cosa
pendiente?"

La rizada la miro como si tuviera algo pintado en su


cara.

"No" contestó cortante. " Solo que en unos minutos es


mi salida y quiero irme a tiempo"

La chica la miró con desilusión y después continuó su


camino detrás de ella. Ya no hacía ningún esfuerzo
por querer ir a su lado. Estaba emocionada pensando
que pasaría el resto de la tarde con la linda rizada.

"Bien te daré un recorrido por él área


extremadamente corto. En todo caso mi relevo
siempre llega cinco minutos antes así que ella podría
terminarlo por mi"

"De acuerdo" contestó ¿triste?. Ginger no le tomó


importancia y empezó a cambiar a la par de la chica.
Era ligeramente más bajita que ella y su cabello se
miraba más brilloso en esa distancia.

Estaba confundida cada vez que la chica estaba


cerca. No es que haya estado mucho pero con las dos
veces bastaba para decir que ella no era una omega
más.

Estaba segura que pronto tendría esa platica que


tanto estaba evadiendo con su papá Hoseok.

Le enseño toda él área de género. Desde los


consultorios, salas de espera, cuartos para los
pacientes, cuartos de cirugía y urgencias. Le llevó más
del tiempo planeado pero la chica se veía satisfecha
del recorrido y bueno ella también. Aunque habían
hablado lo mínimo solo la compañía era buena.
"Bien" Dice caminando con Elena. "Tengo que irme
pero si tienes alguna duda ahora le digo a Sue que..."

"¿Siempre eres así?" Hubo un silencio demasiado


incómodo de escasos dos segundos. Había
interrumpido a Ginger y ahora está la veía como ese
día en la biblioteca al preguntar por el asiento; con
cara de "no jodas"

Empezó a destilar nerviosismo y eso la avergonzaba


más porque estaba preguntando algo serio.

"¿Porque lo dices?" Contestó neutra. No hubo ningún


cambio en su voz o algún indicio de estar enojada.

"Eres tan seria, tan línea recta para ser tan joven..."
Suspiro al sentir que el aroma de la alfa había
cambiado a frustración.

"Soy seria depende de la persona y cuando se amerita


y bueno este es un momento de esos" Silencios se
generaban en el ambiente, solo se miraban sin decir
ninguna palabra.
"¿Incluso con tu pareja?"

Todo se puso de cabeza.

¿Cómo es que ella sabía...? DIABLOS.

El silencio incómodo volvió. Elena la veía con sus


grandes ojos mientras Ginger solo quería salir de ahí.

"¿Cómo sabes eso?" Preguntó la rizada con una media


sonrisa producto de los nervios inexplicables que se
habían generado.

"¿Nunca tuviste esas pláticas sobre las almas gemelas


con tus papás?" Pregunto la castaña frunciendo el
ceño. Está chica era rara, pero le enterneció
ligeramente el cómo la estaba mirando.

Lucía como si en cualquier momento se pondría a


llorar.

"Claro que la he tenido" Soltó. "Pero hay algo que


tienes que saber cariño..." Quedó petrificada al
escuchar -cariño- su mundo colapsaba y gritaba
estupideces por su alfa. "No siempre que veas a una
pareja de alfa y omega quiere decir que son almas
gemelas, solo gusta por atracción física o cuando
estás en celo se te ocurre morder por instinto y
excitación sin llegar a sentir el aroma verdadero de
tu pareja"

Elena la miraba con una ceja alzada. "¿Enserio tienes


que arruinar lo que acabo de decir con eso?"

Ginger solo pudo reír. Ella tenía el humor negro y


sarcástico de Hoseok, eso era seguro.

La rizada empezó a reír. "No quise arruinar nada, es


solo la verdad"

"Pero lo siento aquí " la chica se acercó mucho más a


Ginger quedando realmente cerca, tomó a base de
toques eléctricos la mano de la alfa y se lo llevó al
pecho. La rizada experimentó su primer vuelco en su
estómago y no pudo evitar llenar sus pulmones con el
aroma tan dulce de la chica, quería pensar bien las
cosas y no ir tan rápido. Puede ser que piense darse
alguna oportunidad con la chica ya que estará todos
los días en el hospital y sería imposible ignorarla.

"Dame tiempo" Dijo dando los pasos atrás y quitando


su mano del pecho de la chica. "Tengo que irme" la
castaña la vio alejarse sin poder responderle antes,
sintió sus ojos cristalizarse.

Tal vez había ido muy rápido.

♦️♥️♦️
Al llegar a casa vio a sus padres y a su hermano menor
Dylan cómodamente en la sala. Veían una película con
palomitas de maíz y malteadas.

"Hola cariño" Sonrió Hoseok al verla. "¿Quieres


unirte?" La rizada resopló. No por fastidio a la
invitación si no porque no quería arruinar el resto de
su noche preguntando tonterías.

Estaba enojada porque ella contaba con unos planes, y


llega esta chica y se va todo a la borda porque
empieza a sentir cosas.
"No Pá, gracias" y con esto camina a la cocina para
buscar un vaso de jugo y subir a su habitación, no
tiene apetito ni ganas de hacer nada. Solo quiero
llegar y desplomarse en su cama y despertar hasta
dentro de diez años.

Taehyung acerca más a Hoseok a su cuerpo "Déjala


amor" Le susurra el rizado cerca de su oído. "Fue un
día cansado en el hospital"

El castaño hizo un puchero y abrazó más a su amado.


"Si Tae, pero lleva días de esta forma. ¿No lo has
notado?"

"Claro que si bebé pero no te preocupes a lo mejor no


se siente lista para confiarnos lo que le pasa" Le beso
su frente "Cuando lo esté, ella vendrá a nosotros"

Hoseok alzó su cabeza para mirar a su alfa, después


sonrió y le dio un beso en los labios.

"Te amo mucho Tae"


"Y yo a ti mi amor"

Ginger vio toda la escena desde el umbral de la


cocina. Le gustaba ver como su padre Taehyung
trataba a su papá Hoseok, como si fuera una pequeña
taza de porcelana, lo cuidaba, mimaba, amaba.

La pareja continuó abrazada mientras seguían viendo


King Kong -opción de Dylan- su hijo menor era el único
que se quedaba con ellos, iban al cine, a cenar, de
compras a cualquier lugar los acompañaba. Y bueno
aunque pronto se descubriría su género al chico no le
importaba. Amaba el tiempo con sus padres.

"Pá" Escucho desde el umbral de la cocina. "¿Podemos


hablar?"

Hoseok le sonrió a Taehyung.

"Te lo dije bebé" Le susurró y besó en su mejilla.


"Anda"
El rizado le ayudó a quitarse la sábana que los cubría
para después pararse del sofá y caminar hasta donde
estaba su hija.

"¿Qué sucede amor?" Ginger transpiraba nerviosismo


y confusión.

"Me-Me gustaría preguntarte algo..." El castaño le


sonrió amoroso.

"Claro mi amor. ¿Aquí o en tu habitación?"


Gin pudo estar un poco más tranquila al ver y sentir
que su padre estaba tranquilo y dispuesto a hablar
con ella de lo que sea. Sus dos padres eran muy
comprensivos, tenían ese don de escuchar, apoyar y
opinar en el momento adecuado.

"Puede ser aquí" Entraron a la cocina y se sentaron en


las sillas altas que estaban en el desayunador. "Bien
papá yo... yo... ¡Dios no pensé que fuera tan complicado
esto!" Puso ambas manos en su cara frustrada.

"Hey, Hey. Tranquila cariño. ¿Qué pasó?"


"Conocí a una chica" Dijo rápido. Hoseok abrió sus
ojos sorprendido, pensó que tardarían en saber cuál
era la razón por la cual su hija estaba así. "Fu-Fue
hace semanas pero, pero hoy la volví a ver"

"¿Y qué está mal con eso cariño? A diario conocemos


personas..."

"Lo sé papá" Resopló. " Pero esta chica desde la


primera vez que la vi no podía dejar de mirarla. Es
frustrante porque no quiero estar con nadie en este
momento pero solo aparece ella y se me olvida todo lo
que había dicho"

"¿Y ella qué opina de ti?" ¿Han hablado?" El castaño


poco a poco iba entendiendo las cosas, él estuvo
mucho peor hace años. ¿Recuerdan?

"Es por esto que quiero hablar contigo..." Vio como


Ginger tomaba aire mientras él le agarraba la mano y
se la apretaba ligeramente para darle apoyo. "Ella
dice, dice ser mi pareja"
Hoseok brincaba mentalmente. Sabía que este día
llegaría. Le ponía tan feliz ver a su hijos acoplados
con alguien, teniendo su vida llena de amor, con hijos
o sin ellos, pero que sean felices... Todo sus
pensamientos fueron cayendo cuando miro a su hija
con la mirada gacha, muy apartada de la felicidad que
él estaba pensando.

Tomó aire y aclaró su garganta. "Gin muchas veces si


no es que siempre es así, los omegas somos más
receptivos al sentir a nuestras parejas." Su hija alzó
la mirada y lo miró atenta. "Ya se los hemos platicado
varías veces pero tu padre y yo pasamos por lo mismo.
Él era como tú amor, fui un día a su consultorio y
hablar sobre nosotros y él se negó en su momento
pero después decidió darle oportunidad a lo que su
alfa y pensamientos le decían; con el paso de los días
cuánto más tiempo pasábamos juntos ya después no
podíamos estar sin uno del otro."

Ginger ya había escuchado la historia de sus padres


muchas veces y realmente se le hacía hermosa. Ella
quería algo así. Elena eres preciosa y sin duda podía
sentir sus sentimientos muy sinceros y plenos, tal vez
con ella podría llegar a tener un amor así algún día.

"Ustedes saben que quería terminar los estudios para


después enfocarme en otras cosas" dijo tomando su
vaso de jugo y después darle un sorbo. "Ser médico es
importante para mi papá y mi temor es que ella me
haga olvidar mi meta... "

"Escucha Gin" La detuvo "Cuando alguien realmente


quiere estar contigo, jamás será un estorbo o un
impedimento. ¿De acuerdo?" La chica asintió apenada.
Sentía feo porque su padre era un omega excepcional
y como omega podía sentir lo feo que podía ser el
rechazo de un alfa. "Lo único que tienes que hacer es
hablar con ella y decirle lo que sientes, cuáles son tus
propósitos y tus metas amor" La ánimo. "Estoy seguro
que si ella es tu pareja como dice ser, te apoyara y te
dará el tiempo que tú necesitas mientras tanto tú
también debes de poner de tu parte e interés en lo
suyo cariño"
Hoseok se sobresaltó cuando su hija lo abrazó
fuertemente y pudo sentir como poco a poco
empezaba a llorar.

"No-No quiero arruinar nada" Sollozo cerca de su


pecho mientras Hoseok le acariciaba suavemente la
espalda, no pudo evitar no mirar al umbral de la
puerta y ahí estaba su hermoso alfa viendo la escena
con una sonrisa. "Tengo miedo"

Taehyung se acercó y la abrazaron juntos. Pasaron


unos minutos de esa manera, protegiendo a su hija de
cualquier cosa "No tienes porque tenemos miedo mi
Gin" Le susurró en su oído. "Eres una chica muy
inteligente y fuerte, estamos seguros que harás lo
correcto y serás muy feliz con esa decisión." La
rizada soltó otro sollozo y se giró entre ellos y se
abalanzó en los brazos de Taehyung.

"En verdad los amo mucho. No tienen idea de cuánto"


la pareja se sonrió y le dieron un beso por arriba de la
cabeza a su hija.
"Y nosotros te amamos mucho más mi amor" Dijo
Hoseok mientras los tres seguían abrazados
fuertemente.

♦️♥️♦️
A la mañana siguiente cuando Taehyung vio a una
pequeña chica de cabellos castaños e impactantes
ojos grandes y grises llegar supo que está era la chica
de la cual su hija les había hablado la noche anterior.

La castaña se asombró cuando vio a Taehyung.

"Bu-buenos días" Balbuceo. Estaba impactada porque


el parecido de este doctor con el de Ginger era
demasiado.

"Buenos días, ¿señorita...?"

"Elena Fox" Contestó rápido.

"Bien Elena Fox, mi nombre es Kim Taehyung y junto


con Kim Ginger estaremos ayudándola en su
residencia." El doctor era su... No, sería mucha
coincidencia. Y no, no iba a preguntar.

"Es un gusto Dr. Kim" sonrió tímida dejando el tema


de lado mientras Taehyung igual le devolvía la sonrisa
tranquilo.

"Bien." Dijo el rizado parándose de su escritorio.


"Ginger llegará en unos minutos, tengo una cirugía
programada en diez minutos y me gustaría que la
esperaras aquí." El rizado tomó su móvil y lo metió en
su bolsillo "Cuando llegue ella te dirá en donde debes
de apoyar"

"Gracias" Dijo mientras veía a Taehyung asentir y


salir del consultorio.

Al quedarse sola solo pudo sentarse en el enorme


sillón. Sacó su móvil y se puso a jugar pero después de
tres intentos fallidos y no poder pasar de nivel
resopló y decidió guardar de nuevo su móvil, se acercó
al enorme librero que el doctor Kim tenía.
Eran muchos libros y tomos de medicina. Le habían
comentado que el doctor Kim era alguien muy culto y
leí mucho, y bueno ahora lo afirmaba.

Una foto la hizo quitar la mirada de todo.

Se acercó y vio al doctor Kim con su familia. Su


esposo era muy apuesto con ojos azules muy
hermosos, dos chicos de ojos verdes como los del
doctor, solo que el mayor tenía el cabello lacio y el
menor rizado como la chica... Quedó sorprendida y
afirmó sus sospechas cuando vio a Ginger en la foto.

"Joder si tienen el mismo apellido" murmuró.

"¿No te han dicho que fisgonear es de mala


educación?" Casi tira la foto cuando escucho esa voz.

"Ginger" Soltó nerviosa y puso de nuevo la foto en su


lugar. "Yo, yo lo siento... Es-Estaba esperándote el
doctor Kim me dijo que te-te esperará aquí..."
"¿Quién? ¿Mi padre?" Dijo con una sonrisa. "Creo que
ya lo sabes porque pues ya sabes no..." Le apunta a la
foto.

"Lo-Lo siento" dijo la castaña bajando la mirada


apenada.

Ginger se acercó a ella lentamente. Aun estaba algo


nerviosa y asustada por lo que podría pasar pero sabía
que estaría haciendo lo correcto.

"Elena" la chica alza la mirada y abre más sus


enormes ojos al ver esos lindos ojos azules tan cerca.
Ambas respiraron el aroma de la otra y fue como si
los lazos crecieran sin a ver uno realmente. "¿En-En
verdad crees que soy tu pareja?" Susurró.

La castaña asintió antes de contestar aún perdida en


los ojos de la rizada. "S-Si" Tartamudeo. "Ja-Jamás
me había sentido de, de esta manera, cuando estás
cerca solo, solo quiero estar contigo"

Ginger la entendía, jamás había sentido algo así


tampoco. La mayor parte de su adolescencia estuvo
ahuyentando a gente que se acercaba por creer ser
su pareja y ella los rechaza porque jamás sentía nada.

Tomó aire y valor al mismo tiempo y nerviosa


preguntó:

"¿Te-Te puedo invitar a cenar?"

La chica quedó estática tras la pregunta. Jesús sus


deseos y plegarias fueron escuchadas, sentía su
pecho apretarse de la emoción.

"Me-Me encantaría"

♦️♥️♦️
EXTRA 2 : AIDEN

“Me encanta estar contigo Aiden" Decía un Calvin muy


acalorado por lo que pasó unos minutos atrás. Estaban
enrollados y abrazados en las sábanas del omega. "No
puedo esperar a que por fin me quieras como tuyo
para siempre"

Se acurrucó más a su pareja y pudo sentir


como este se tensaba. "Pequeño creo que, que hemos
hablado de esto muchas veces..." Comentó tranquilo.
Calvin solía ser algo intenso.

"Pero Aiden..." Tenían un año de relación y al que se


supone que era su alfa aún no quería marcarlo.
¿Porqué?

"Cariño, basta." Lo interrumpió el castaño. "Sé que me


quieres Calvin, yo también y mucho... lo sabes..." Se
despegó del chico para mirar sus lindos ojos azules.
"Pero aún somos muy jóvenes. Ambos estudiamos y
seguimos dependiendo de nuestros padres. Quiero
hacerlo cuando ya puede tener un trabajo estable y
poder darte lo que desees cariño"
"Pero nuestros padres eran muy jóvenes igual cuando
ellos se emparejaron para siempre" Por alguna razón
el omega no quería ceder ni entender y siempre que
pasaban por esto tenía este tipo de diferencias con el
alfa.

"Calvin tus dos mamás ya tenían un empleo. Ambas con


veintidós años. "El omega bufó, era cierto. "Y mis
padres... Es verdad mi papá Hoseok era muy joven
pero mi papá Taehyung ya tenía veinticuatro y con un
buen empleo." Calvin se despegó del magnífico cuerpo
que se cargaba el castaño y molesto se dirigió al baño.
"Aún tenemos diecinueve Calvin, entiende"

"Sé que somos jóvenes Aiden pero no estúpidos.


Podemos tener empleos, vivir en algún departamento
pequeño, solo para nosotros dos, no entiendo porque
quieres seguir prolongando esto." Le dolía en el alma
lo que estaba apunto de decir pero tenía que hacer
entrar en razón al alfa. Ya estaba harto de tanta
evasiva sobre ser muy jóvenes. Él quería su marca
ahora. "Lo mejor será que me busques cuando decidas
ser mi alfa de verdad Aiden. Vete ahora, por favor."
Y con esto se encerró en el baño dejando
desconcertado al otro.

♦️♥️♦️
Salió de la casa de Calvin cabizbajo, la mamá omega
de su chico se llamaba Emma. Una hermosa pelirroja
con grandes ojos pardos; su aroma era una
combinación de manzana roja y cereza negra.

Solo pudo pedirle disculpas por parte de su hijo.


Calvin solía ser así. A lo mejor por ser hijo único y
siempre obtener lo que quería. Siempre fue muy
berrinchudo pero sin dudas después se arrepentía de
todo lo dicho y lloraba mucho horas después.

Emma estaba dispuesta a hablar con Cara sobre lo


sucedido. Cara era su mamá alfa de Calvin. Su aroma
era un fuerte ponche de frutas tropicales
fermentadas.

Su hijo necesitaba una seria platica.


Aiden estacionó su auto en el garaje de su casa.
Trataba de pensar en cualquier cosa. Cosas bonitas,
cosas sobre la universidad; lo que sea con tal de que
su aroma cambiara o mínimo disminuyera. Sabía que
sus dos padres estaban en casa viendo alguna película
o jugando a las cartas con Dylan y no dudarían -en
especial su papá Hoseok- en preguntarle qué le
sucedía.

Bajo de su auto y rodeó la casa rogando que la puerta


de la cocina esté abierta y así pasar desapercibida su
llegada.

Necesitaba llegar a su habitación y entretenerse en


algo para estar más tranquilo. No quería explotar y
descargarse con alguien de su familia.

Para su buena suerte la puerta estaba abierta y la luz


de la cocina apagada. Escuchó el pequeño click de la
puerta y empezó abrirla muy despacio.

Escucho las risas de su hermanito Dylan, seguro


estaban en algún juego de mesa y su papá Taehyung
estaba perdiendo.
Cerró la puerta con demasiado cuidado y silencio.
Empezó a caminar a ciegas por la cocina, todo se fue a
la mierda cuando la luz se prendió y vio a su padre
Hoseok recargado muy cómodamente en el umbral con
los brazos cruzados y ceño fruncido.

"¿Me podrías decir porqué estás entrando como un


ladrón a la casa Aiden?" Preguntó serio. Hoseok no
toleraba esas cosas, sus hijos deberían de tenerle
confianza y no ocultarse de ellos o tratar de entrar
como unos ladrones a su casa.

"Mierda" Susurró. Se enderezó por completo. "Lo


siento" Dijo.

"¿Me vas a contestar Aiden? ¿Qué sucede?"


Doblemente mierda para Aiden cuando vio a su
hermanito Dylan y a su padre Taehyung entrar en la
cocina.

"Amor, ¿Podemos preparar unas...?" Dejó la pregunta


a medias cuando vio la seriedad de su esposo y a su
hijo con la mirada baja. Hoseok aún reprendía a sus
hijos a pesar de ser mayores de edad, le causaba
ternura porque Aiden era tan alto como él y su omega
muy chiquito queriendo controlar y reprender todo
con sus hijos. "¿Qué ocurre?"

Hoseok lo miró y la seriedad disminuyó un poco.


Taehyung lo calmaba sin necesidad de hablar; con solo
mirarlo todo mejoraba.

"Pasa que mi hijo" Dijo apuntando a Aiden "Entra a su


propia casa, bueno nuestra casa como un ladrón"

"Oh vamos papá, deja de decir eso" Habló mirando al


castaño. "Lo siento, ¿de acuerdo? Acabo de tener una
pelea con Calvin y solo quiero estar solo..."

"Oh Dios. Drama, me voy" dijo Dylan rodando los ojos


mientras Taehyung se carcajeaba al escuchar a su
pequeño decir eso y verlo salir bufando. El chico solo
quería palomitas, no quería escuchar las peleas de sus
hermanos.
"Ahora llevo las palomitas Dy" Habló el rizado aún con
una sonrisa. Se centró de nuevo en su esposo e hijo.
Hoseok estaba dolido y podía sentirlo.

"Lo único que te puedo decir es que si no quieres


hablar con nosotros es solamente decirlo, no entrar
así. Punto" Hoseok salió triste dejando solos a
Taehyung y a su hijo ahí.

"Se ha molestado" Habló Aiden cabizbajo. El rizado


asintió. "Papá yo..."

"No pasa nada. ¿De acuerdo? Todos tenemos esos


días" su hijo asintió y salió de la cocina después
hablaría con su papá Hobi, sabía que no era buena idea
ahora.

♦️♥️♦️
"Aiden" Hoseok intentaba despertar a su hijo. Este
dormía tan plácidamente y también como una roca.
Tenía el sueño profundamente pesado. "Aiden"
Lo movió un poco más hasta que poco a poco la mirada
verde de su hijo que tanto le gustaba apareció.

"Papá... ¿Es-está todo bien?" Su padre jamás llegaba a


despertarlo de esa manera. Algo había ocurrido.
"¿Estás bien?"

Miro el reloj y eran las ocho de la mañana con dos


minutos. Era domingo. Ninguno de sus dos padres ni
sus hermanos se despertaban a esa hora. Algo
definitivamente pasaba.

"Calvin a estado esperándote en la sala desde hace


una hora"

"¿Calvin?" Arrugó la frente y se restregó los ojos.


Dios el ejercicio que se había dispuesto hacer la
noche anterior lo habían dejado exhausto.

"Si Aiden, Calvin" su padre rodó los ojos y se alejó.


"Baja hablar con él, llegó llorando y echo un
desastre." El castaño metió más sus manos a su
suéter de lana. "Muero de sueño cariño, atiéndelo"
Antes de que su padre saliera hablo:

"Lo siento papá. Yo no quise molestarte ni hacerte


pasar un mal momento" habló sincero. Hoseok solo
sonrió.

"Te amo hijo" se acercó y besó su frente. "Solo no te


escondas de nosotros cuando algo te pase, por más
malo que sea siempre estaremos para ti" camino
nuevamente, le mando un beso volado y salió de la
habitación.

Se puso sus pantalones de deporte y se dejó su


playera sin mangas. No entendía cómo es que su papá
podía andar con suéteres enormes. Había un calor
infernal.

Llegó al final de las escaleras y ahí estaba su chico.

Se podía sentir el arrepentimiento y miedo en el aire.

"Calvin" Habló sobresaltando al chico para después


verlo correr hasta él y saltar a sus brazos.
No lo había visto unas doce horas y sentir su pequeño
cuerpo contra el suyo se dio cuenta que lo había
extrañado de sobre manera. Llenó sus pulmones con el
exquisito aroma y pegó más su nariz al cabello y cuello
del chico.

Lo amaba.

"Aiden, mi-mi amor... Perdóname" sollozaba en su


pecho descontrolado. "Yo, yo te-te esperaré el tiempo
que-que tú quieras amor, solo-solo no me dejes..."

¿Pero qué estaba diciendo? Jamás iba a dejarlo. Era


su omega.

Lo abrazó más fuerte y empezó a darle pequeños


masajes en su espalda para calmarlo. Su precioso
chico tenía sus ojos hinchados y rojos al igual que su
nariz. Al parecer estuvo llorando bastante tiempo.

"¿No-no me dirás nada?" Preguntó después de varios


minutos en silencio. Seguían abrazados pero Aiden no
había dicho ninguna palabra. "Prometo cambiar"
Veía sus ojos desesperados por querer escuchar
alguna palabra de su parte.

"Eres perfecto tal y como eres Cal" Le contestó


besándole la frente. "No quiero que cambies. ¿De
acuerdo? Solo quiero que me entiendas."

"Yo, yo lo haré Aiden... Entiendo todo amor, lo-lo


entiendo." Él omega hablaba muy rápido.

"Cálmate Calvin" le alzó la barbilla y ambas miradas se


encontraron.

Él omega intentaba calmarse pero eran los recuerdos


de la noche anterior cuando sus ambas madres lo
reprendieron.

Los sollozos aumentaron cuando escuchó la puerta de


su cuarto ser abierta para segundos después cerrarse
de nuevo. Abrió la puerta del baño lentamente y se
asomó dejando ver su habitación vacía.

Aiden se había ido.


Fuertes sollozos se escuchaban, no supo realmente
cuando tiempo estuvo así, pero fue mucho ya que su
madre Cara había llegado.

"Pase" Susurró levemente cuando escucho unos


toquen en su puerta. Sus dos madres entraron y lo
miraron con tristeza.

"Mírate Calvin" Cara habló. "Tu madre me ha contado


todo ¿Siempre será así cariño? Peleando con Aiden
por tus berrinches?" Su madre estaba furiosa.

"Creo que-que Aiden no me quiere mamá" Contestó a


la defensiva.

"¿Cómo sabes eso Calvin?" Cara era la más enojada.


Los cambios de humor en su hijo siempre le traían
problemas, al chico no le importaba con quién tuviera
esos deslices, siempre se encargaba de joderla.

"No-no quiere marcarme"


"Calvin si de verdad ese chico no quisiera marcarte o
no te quisiera no estaría aquí cada vez que se lo
pides." Habló Emma desde la esquina de su habitación.

"Tu madre tiene razón. Aparte él decide cuando


marcarte Calvin. No puedes ponerte a la defensiva
cada vez que él no quiera hacer algo que tú quieres. Ni
mucho menos obligarlo"

Solo pudo asentir. Sus mamás tenían razón de eso


estaba seguro pero él exigía eso por miedo a que
Aiden conozca a alguien más y lo deje.

"Tengo miedo de-de que conozca a alguien más."

"¿Por eso lo presionas tanto?" Solo pudo asentir con


lágrimas en los ojos. "Si sigues con esa actitud él
podría hacerlo Calvin y ahora si lloraras porque ni el
lazo que dices tener no te salvará de que el se vaya"

No era la intención de ninguna de sus dos madres


hablarle de esa manera pero su hijo tenía que
entender. Poner los pies en la tierra y calmarse.
"No me interesa nadie más Calvin" estaban sentados
en el sofá de la sala. El pequeño omega sentado en las
piernas de su alfa. "Quiero darte todo cariño, te
mereces todo pero ahora yo no puedo dártelo."

"Yo solo te quiero a ti" Contestó más calmado y


abrazándolo fuertemente de su cuello.

"Soy tuyo, solo tuyo. Y aunque no haya una marca en


tu lindo cuello todavía, ya eres mi omega amor. Él
omega más hermoso de todos."

♦️♥️♦️
Meses después...

"Justo ahí Aiden, no-no pares... justo ahí." El alfa


tuvo que ponerle la mano en su boca. Calvin era
demasiado ruidoso y bueno aún era muy temprano. El
resto de la familia aún dormía y no quería despertar a
nadie.

Gruñido tras gruñido daba el castaño con cada


penetración que le daba a su chico. Este apretaba su
espalda como siempre lo hacía mientras tenía las
piernas bien abiertas y con Aiden atacándolo ahí.

"Eres, eres perfecto Calvin" el alfa olfateaba su


cuello, subía y bajaba por la tersa piel, era inevitable
para el pequeño chico no erizarse.

"Estoy tan cerca" ronroneo en su oreja y sin esperar


más Calvin dejó salir toda su esencia entre sus
cuerpos. Jadeaba con los ojos cerrados mientras el
castaño le devoraba su garganta.

Las estocadas aumentaron cuando el nudo empezó a


crecer, puso de nuevo su mano en la boca de Calvin y
dejó que este jadeara y gimiera contra ella.

Él omega abrió los ojos sorprendido cuando Aiden por


sí mismo enterró sus dientes en su cuello sin
preguntar.

Había soñado tanto con este momento y después de


un año y cuatro meses de relación se hacía realidad.
Los colmillos de su alfa rompieron toda la piel hasta
llegar al músculo y hacerla permanente.

No podía creerlo.

La palma de su mano del alfa ya estaba llena de saliva


a causa de los jadeos del chico cuando este retiró sus
dientes y empezó a darle pequeños lametones para
que la piel empiece a curarse.

El semen de Aiden se escurría entre sus piernas y no


podía moverse. Siempre que movía al menos dos
centímetros parte de su cuerpo se quejaba y este
siseaba y volvía a la misma posición.

El nudo era tan grande que cada vez que pasaba


sentía morirse.

"Eres solo mío ahora Calvin Collins" el castaño lo tomó


en brazos y lo abrazó tan despacio. "Iremos por tus
cosas más tarde, aunque aún viva con mis padres tú
estarás donde yo esté. Solo mío."

♦️♥️♦️
"Buenos días chi... ¡Jesús!" Hoseok chilló soltando la
bandeja de pan sobre la mesa al ver la linda y pequeña
marca que tenía Calvin en su cuello. Por el olor supo
que era demasiado reciente. Fue inevitable no sentir
su cuerpo más pesado y triste, su Aiden ya era todo
un hombre. "Es hermosa"

Calvin miraba al Hoseok tímido y avergonzado. Él


quería taparla pero Aiden se lo negó. Quería que toda
su familia supiera que ya le pertenecía.

"Pá le he dicho a Elena que venga a cenar esta noche


y..." El aroma la hizo ver velozmente a Calvin. "Mierda
Aiden" El alfa sonrió complacido, ver el cuello de su
omega de esa manera era como un trofeo. "Sabía que
no tardarías" la alfa río y tomó asiento a lado de
Dylan y enfrente de la pareja.

Taehyung apareció en la escena y vio toda la imagen y


no pudo evitar sonreír: "Bienvenido a la familia Calvin"
Dijo alegre tomando asiento a lado de Hoseok,
entrelazar sus manos y besarla después.
La aceptación fue asombrosa. Su familia era la mejor.

El desayuno fue alegre. Dejando de lado la marca de


Calvin, todo fue tranquilo entre pláticas amenas y
anécdotas divertidas.

"Papás me gustaría pedirles alojamiento para mí


omega mientras empiezo a trabajar y..."

"No digas nada más Aiden" Hoseok lo calló. "Pueden


quedarse aquí el tiempo que deseen, no hay prisa."

"Gracias papás" El mellizo no pudo evitar no pararse y


caminar hasta sus padres. Los abrazo mientras les
decía cuánto los amaba, se sentía tan pleno cuando
estos le devolvían el gesto y le decían palabras
alentadoras y amorosas.

Tenía unos padres increíbles. Su familia era increíble.

♦️♥️♦️
EXTRA 3 : DYLAN

“Oh vamos Dylan, no puedes ser tan perezoso" Bufó


Hoseok, pasaba por esto todos las mañanas.

"Pá, es viernes"

"Así sea lunes o miércoles Dy, tienes que ir a la


escuela, aparte sé que hoy es el cumpleaños de
Maggie"

Con mencionar su nombre no pudo evitar sonrojarse y


tensarse al mismo tiempo. Esa era la razón por la cual
no quería ir al colegio.

Maggie.

Para quien no la recuerde es la hija de Jimin y


Jungkook. Dylan tiene un gusto por ella desde muy
pequeño, no lo dice pero vamos, es obvio.

Su hijo seguía y seguía jalando el edredón cada vez


que Hoseok se lo quería quitar.
"¡DYLAN!" Gritó dejándose caer a su lado.

"No quiero" refunfuñó.

"¿Cuál es la razón?" El castaño se acercó más a él y lo


abrazó por su espalda. "Dylan tú nunca eres así.
Sabes que puedes decirme lo que sea..."

Se quedó callado varios minutos, no sabía si era buena


idea decirle a su papá lo que estaba pasando. No
quería que se volviera hostigoso como con Ginger o
Aiden.

No le gustaba la cursilería.

"Bien, te diré" Dijo alejándose de su papá "Pero no


quiero que me estés molestando como a mis hermanos
con ella. ¿De acuerdo?"

Hoseok entrecerró sus ojos y levantó su mano. "Lo


prometo"

"No-No quiero porque no sé si le gustará lo que le


compre a Maggie..."
Hoseok debería de ser vidente o algo así. Dylan cree
que no sabía su gusto por la chica, bueno seguirá
fingiendo.

"¿Te gusta Maggie?" Alzó las cejas.

"No empieces Pá"

Rodó los ojos. Sus hijos eran muy reservados. Nadie


sacó el lado atrevido de Taehyung o el suyo.
ABURRIDOS.

"Entonces..." Cambió la plática. "¿Qué le compraste?"

"En realidad son dos regalos..." se rascó el cuello con


nerviosismo. "Papá me dio el dinero para el segundo
regalo"

Hoseok sonrió. Taehyung siempre fue así con sus tres


hijos. Un derrochador consentidor.

"Bueno... está bien." Lo miro. "¡Ya dime que son!" Su


hijo era tan desesperante.
"Ahora en la escuela le daré esto."

Debajo de su almohada sacó una pequeña cadena con


un dije con forma de piano con pequeños cristales
incrustados.

"Es hermoso Dylan" dice Hoseok viendo la pequeña


pieza. Desde los nueve años el castaño le enseñaba a
la hija de sus amigos el piano y bueno era realmente
buena.

"¿Es-Estás seguro?" Bajo la mirada.

"Por supuesto que sí" Dijo animado. "Bien, no pierdas


más tiempo, vístete, baja a desayunar para que
llegues a tiempo, le gustará mucho Dylan, estoy
seguro.

"Gracias Pá" Se levantó de su cama y lo abrazó


mientras que el castaño trataba de llegar se puso de
puntitas y abrazar mejor a su hijo. Dylan y Aiden eran
tan altos como Taehyung.
"No es nada hijo" Le sonrió satisfecho.

Sin duda sus hijos eran los mejores.

♦️♥️♦️
"Hola Dylan" trago el enorme nudo que se formó en un
microsegundo y alzó su cabeza para ver a la linda
rubia. "¿Puedo sentarme hoy contigo?"

"Hola Maggie" Habló mientras asentía, parándose de


su silla y ayudar a la chica a sentarse a su lado. "Por
cierto felicidades" el castaño le dio un leve abrazo
quedando petrificado cuando sintió el aroma de la
chica.

Ellos estaban a nada de saber su género. Pero


apostaba que la chica sería una linda omega.

"Gracias" respondió gustosa el abrazo. "Mis padres


me harán una pequeña reunión hoy en mi casa" Dijo
sacando sus pertenencias y poniéndolas junto a las de
Dylan. "Aunque estoy segura que mi papá como es tan
desesperado que ya le habrá hablado a tu papá así que
ahí nos vemos, ¿si?"

"No me lo perdería" Vio como la rubia se sonrojaba y


se acordó del pequeño regalo que le tenía. Estaba
apunto de entregárselo cuando apareció Amanda.

Una omega pelirroja con ojos miel. Olía a un almíbar


muy dulce. También era demasiado atrevida y estaba
enamorada de Dylan.

"Hola Dy" Dijo la chica tomando asiento del otro lado


del castaño mientras le daba una mala mirada a la
chica rubia.

"Hola Amanda" Saludo amable. Maggie sabía que esa


chica se moría por Dylan pero por alguna razón este
no le hacía caso.

La pelirroja se retorcía el cabello mientras sus


mejillas estaban como tomates. "¿Me-Me preguntaba
si te gustaría ir hoy conmigo al cine? Quiero tener
una segunda cita"
Una ocasión había salido a comer un helado con
Amanda y todo porque había sido demasiado
insistente aunque la chica era realmente linda pero
era demasiado empalagosa. No lo dejó respirar en
ningún momento. Y lo que más le disgustó fue que al
día siguiente contó en toda la secundaria que eran
novios o alguna tontería así.

Desde ese día ponía cualquier excusa para no salir con


ella.

"Hoy es el cumpleaños de Maggie" Dijo apuntando a la


rubia. "Y me ha invitado a su casa a mi a mis padres"

"¿Conoce a tus padres?" Preguntó con una mueca de


disgusto y desagrado. Solo podía pensar el porque
Maggie sí y ella no.

"Por supuesto. Maggie y yo crecimos juntos,


¿verdad?" El castaño miro a la rubia sonrojarse y
asentir, mientras él le pasaba un brazo por los
hombros sintiéndose valiente y al mismo tiempo
nervioso. La acción puso a temblar a la cumpleañera ya
bueno la omega estaba que sacaba humo por todos
lados.

"Dylan se supone que somos novios." Chilló. Maggie se


tensó al escuchar eso y poco a poco se fue alejando
del castaño hasta que el brazo del chico volvió a su
sitio.

"Amanda, te lo dije hace un par de días. No somos


novios. ¿De acuerdo? No sé porqué piensas eso sí
jamás te he dicho algo al respecto."

"Pero me besaste." La rubia no quiso escuchar más, en


silencio tomó sus pertenencias y se cambió de lugar.

Desde que eran muy pequeños siempre le tuvo un gran


cariño a Dylan, sabía que él también porque siempre
se sonrojaba cuando iba a tomar clases los sábados a
su casa y al finalizar mientras esperaba a su papá
esté siempre la invitada a jugar o a ver películas
mientras comían golosinas y palomitas.

Bajo la mirada y se sentó mejor a lado de Brandon, un


chico realmente carismático y platicador. Necesitaba
estar feliz por su cumpleaños y olvidarse del chico
que probablemente está enamorada desde los diez
años.

"Error" Habló serio. "Fuiste tú la que me quiso besar


a la fuerza. Además Maggie y yo..." se giró para mirar
a la rubia y está ya no estaba.

Escaneo el lugar y no pudo evitar bufar segundos


después de encontrarla sentada a lado de Brandon
con la mirada baja.

Trató de levantarse de su silla e ir por la chica pero


Amanda fue más rápida y lo tomó del brazo. Este la
fulminó con la mirada apunto de decirle alguna
barbaridad sin importarle que fuese mujer pero no
pudo. La profesora Raven -una beta muy simpática con
aroma a corales marinos- entró como todos los
viernes por la mañana para dar su entretenida clase
de aritmética.

Amanda estuvo pegada a él todo el santo día, sus


padres siempre le enseñaron buenos modales hacia las
mujeres pero esto era algo que no podía soportar. Era
la chica más empalagosa y hostigosa que jamás
conoció.

Intento hablar con Maggie varias ocasiones incluso


para darle su regalo únicamente si es que ella no
quería hablarle pero lo estaba evitando a toda costa.

Se dio por vencido cuando salió a buscarla al finalizar


las clases y está ya está corriendo al auto de su papá
Jungkook cuando apenas el timbre sonó, sin tener
realmente oportunidad ni de decir adiós.

Vaya mierda.

♦️♥️♦️
"Y ¿Cómo te fue?" Preguntó Hoseok aparcando en el
garaje de la casa. Su hijo estuvo en todo el camino
serio y callado.

El silencio reinó unos segundos y el chico se negaba a


hablar todavía.
Bajaron de la camioneta y entraron a la casa. Un
Dylan demasiado ¿furioso? Y un Hoseok confundido.

El castaño quiso volver a intentarlo.

"¿Dylan?"

Este volteó los ojos. Estaba más que claro a pesar que
lo prometió, no lo dejaría en paz.

"Supongo que Jimin ya te hablo por la reunión de


Maggie está tarde" Su padre se quedó callado
esperando a que éste siguiera "bien, no iré. Así que
antes de que puedas decirme algo solo entrégale
esto" Sacó la hermosa cadera y la puso sobre la
meseta de la cocina junto con dos boletos para ver a
Adele la próxima semana. "Pá sé que te mueres por
ayudarme y saber pero te ruego que por esta vez
respetes lo que te digo"

Hoseok no pudo evitar cristalizarse los ojos mientras


veía a su hijo menor marcharse hacia su habitación,
tomó los regalos de la chica y los gustaba en su bolso.
Limpió la pequeña lágrima que salió y se dispuso a
terminar el almuerzo. Respetaría a su hijo.

Por otro lado Taehyung llegó a casa junto con Ginger


y ambos escucharon claramente la petición de Dylan.

Ambos fruncieron el ceño mientras acomodaban sus


abrigos en el perchero para después ambos rizados
dirigir sus caminos en sentidos contrarios.

Taehyung entró a la cocina y vio cómo su esposo


llorando guardaba los presentes que Dylan compró
hace días muy emocionado.

Su hijo ya no estaba para preguntarle la razón así que


no pudo evitar subir a su habitación y arreglar lo que
fuera que había pasado.

Tocó la puerta del chico varias veces sin tener


respuesta, estuvo apunto de hacerlo de nuevo cuando
escuchó como su hijo se acercaba poco a poco.
"Pá por favor, yo..." Se detuvo cuando vio a Taehyung
mirándolo con una ceja alzada. Se quedó callado
cuando no vio a su Pá enfrente de él.

"¿Sucede algo?" Preguntó el rizado.

A pesar de que Dylan era más allegado a Hoseok, el


chico le tenía un profundo respeto y confianza al
rizado. Sabía que sus padres lo amaban, no tenía
ninguna preferencia con ellos como los mellizos pero
con su papá Taehyung era diferente. Siempre
transmitía felicidad y calma.

"Papá te mandó, ¿Cierto?"

"Tu papá no sabe ni que he llegado a casa" Su hijo


cambió al escuchar eso. "¿Me dejas pasar?"

El chico le dio acceso a su habitación. Taehyung cerró


la puerta a sus espaldas mientras veía a su hijo
entretenido tratando de leer un libro fingiendo como
si no estuviese ahí.
"¿Me dirás porque tu padre guardó los regalos que le
compraste a Maggie? Pensé que estabas entusiasmado
por darle las entradas Dylan."

"Lo estaba" mordió su labio. "Lo estaba papá, pero


paso que Amanda Colleman, una chica muy linda pero
es una joda hostigosa rumoreó en el colegio y
enfrente de Maggie que somos pareja"

Taehyung frunció el ceño y se sentó a lado de su hijo.


"¿Y lo son?"

El castaño vio a su padre como si le hubiera salido un


tercer ojo. "¡Por supuesto que no!" Exclamó
disgustado.

"¿Entonces cuál es el problema?"

"Maggie piensa que si lo somos" bajó la mirada


mientras cerraba el libro. "Intenté hablar con ella y
explicarle pero estuvo evadiéndome todo la mañana"

"¿Es por eso que le diste a tu papá los regalos que


tenías para darle?"
El joven asintió. "Si, no planeo ir a ningún lado" Bufó.
"Estar enamorado es una mierda" abrió los ojos como
platos al terminar eso.

Era la primera vez que decía que estaba enamorado


de ella.

Joder y enfrente de su padre.

El rizado sonrió pero no diría nada al respecto, si


hubiera sido Hoseok seguro estuviera brincando y
bailando el culo gordo que tanto amaba Taehyung.

"¿Y si tanto estás enamorado como dices porque no


piensas ir?" Preguntó el rizado sin quitarle la mirada a
su hijo. "Quieres decir que por un comentario falso,
¿te estás alejando de la chica que realmente te
gusta?"

"Escuchándolo de ese modo suena patético"

"Créeme que lo es hijo" Taehyung río. "No veo el


porque alejarte de ella y dejar ganar al comentario.
Así sea una chica o un chico el que lo haya empezado
Dylan, eres el único que puede cambiar eso.
Comportándote de esta forma lo único que haces es
que el comentario se vuelva cierto"

>> "¿Y sabes por qué?" El castaño alzó la mirada y


negó "porque estás dejando que continúe."

Su papá rizado tenía mucha razón. El no quería que


nada de eso continuará, era una completa y absurda
mentira. Le gustaba Maggie, la quería a ella y no a
otra chica empalagosa.

"Lo mejor que puedes hacer es ponerte la mejor ropa


y colonia que tengas hijo, le pides a tu padre los
regalos para la chica y nos vamos a esa reunión, ¿Qué
dices?"

Este asintió con una enorme sonrisa, dejando ver los


mismos hoyuelos que le sobresalían al sonreír como
los de su padre Hoseok..

"Gracias"
"No me agradezcas todavía." Dijo el rizado parándose
y caminando hasta la puerta de la habitación de su
hijo. "Hazlo cuando las cosas estén tal y como tú
quieres que sean Dylan"

Y con esto salió de su habitación desajustando su


corbata y emprendiendo camino a la cocina junto a su
esposo.

Joder. Lo necesitaba tanto.

♦️♥️♦️
"Creo que ya estamos todos" Habló casi en un susurro
el castaño al ver Aiden, Calvin, Taehyung en la sala ya
listos y muy guapos para la reunión en casa de sus
amigos. Ginger también iría pero tuvo que adelantarse
para ir por Elena.

Taehyung no le dijo nada sobre la plática que tuvo con


Dylan, mejor se dedicó a disfrutarlo toda la tarde
cogiéndolo en la bañera.
"¿Y Dylan no vendrá?" Preguntó Aiden. Calvin se
acercó a Hoseok al mirarlo de esa manera,
desprendiendo tristeza y decepción pura.

Hoseok le había agarrado mucho cariño a Calvin. Se


sentía bien tener a otro omega en casa. Después de
tanto alfa, tener pláticas y compañía de alguien de su
género se sentía bien.

"No-no creo que..."

"¡Esperen!" Escucharon la voz de Dylan bajando las


escaleras. "También iré..."

Hoseok lo miraba atónito. Su hijo se veía muy bien.


Con esos pantalones de mezclilla oscuros que lo
acompañó a comprar la semana pasada y un saco que
estaba seguro que era de Taehyung.

"Pues bien, ya estamos todos. Ahora sí, vámonos"


Comentó Taehyung alegre.

Hoseok seguía mirando a su hijo enternecido. Todos


salieron mientras Dylan y él se quedaban ahí.
"Papá... ¿Pu-Puedes perdonarme?" Lo miraba triste y
avergonzado. Nunca quiso ser grosero con él pero
estaba muy nervioso y abrumado por todo lo sucedido
en el colegio.

Los ojos de Hoseok se aguaron. "No-No tengo porque


hacerlo..." Dice abrió sus brazos y enseguida Dylan
entró en ellos. "Lo siento por ser tan entrometido,
prometo ya no serlo."

"No, no" Apretó el pequeño cuerpo de su padre entre


sus brazos. "Quiero que lo sigas siendo de esa forma
se que te importo."

Hoseok solo un sollozo. "Eres mi pequeño Dy, siempre


me preocuparé por ti y me importarás hijo."

♦️♥️♦️
La casa de los Jeon estaba muy cerca de la suya,
treinta y dos minutos después ya están entrando por
el camino de piedras dejando ver la colorida casa
decorada toda por Jimin.
Al entrar a la acogedora residencia los Kim vieron que
Ginger ya estaba acompañada de Elena, la omega se
veía muy linda y sobre todo no se despegaba para
nada de la rizada que en todo momento se le veía
enamorada.

Dylan le había tomado cariño desde que la conoció,


hablaban mucho... hablaba mucho más con la chica que
con Calvin.

"Qué bueno que pudieron venir" habló un animado


Jimin abrazando a Hoseok. Saludo al resto de los
integrantes de la familia Kim.

"Hola Taehyung" se acercó Jungkook con un par de


cervezas. Le dio una y ambos chocaron las botellas.

Todos ya están instalados platicando, bebiendo y


comiendo pequeños bocadillos cocinados por la pareja
anfitriona pero Maggie la razón por la cual se hizo la
reunión no estaba por ningún lado.
Dylan se paseaba por la casa tratando de buscarla,
Hoseok se percató de eso y jalo a Jimin a la cocina.

"Dónde está Maggie?" Preguntó susurrando el castaño


asomándose al umbral de la puerta para ver si nadie
venía, se susurraban y se escondían como si
estuvieran planeando una travesura.

"Debe de estar en su habitación. Desde el colegio


está muy callada, Jungkook me dijo hace rato que no
quería salir de su habitación."

¿Qué habrá pasado con ese par?

"Dylan tiene unos regalos para ella" Dijo para después


taparse la boca. Se supone que no debió de decir eso.

"¿Acaso tu hijo está interesado en mi hija?" Dijo


poniendo una mano en su boca fingiendo estar
sorprendido.

"No te hagas el sorprendido rubio , sabes


perfectamente que querías que alguno de nuestros
hijos se emparejaran"
"Lo sé, pero es una lástima que mi hija no sacó ese
lado de putería y zorrismo como nosotros Hobi." Hizo
un puchero y fingiendo secar lágrimas inexistentes
"Es una pena"

"Cállate, mis tres hijos son iguales" bufó.

"En fin. Veamos a ver qué pasa, vamos." Jalo a Hoseok


de brazo y lo llevó de nuevo junto a todos los
invitados. Había llegado toda la familia de Jungkook y
Jimin, todos platicaban muy a gusto en la sala.

"Dylan" habló el rubio que estaba muy entretenido


parado en una esquina viendo una foto familiar.

"¿Puedes subir por Maggie y decirle que llegaron sus


abuelos?"

"Joder Jimin, eres un genio." Vitoreó el castaño en su


mente y dándole palmaditas imaginarias en el hombro,
siempre haciendo todo bien.
Su hijo miró a Hoseok en busca de aprobación, este
asintió con una sonrisa.

Y sin decir más el chico subió por la chica. Ya habían


subido infinidad de veces y era claro que ya sabía
dónde quedaba la habitación de la chica.

Se paró enfrente de la puerta la cual tenía notas


musicales y partituras pegadas formando su nombre.

Dio tres toques a la puerta y abrió cuando escucho un


leve "Pase"

Abrió la puerta y ahí estaba ella. Toda linda


con ese hermoso cabello rubio peinado con una trenza
de lado. Un hermoso vestido rojo floreado y una
chamarra de mezclilla en juego.

"Dy-Dylan" tartamudeó al verlo.

"Hola Maggie" Saludo con esa sonrisa que tanto le


gustaba ya que ponía a la chica nerviosa. "¿Puedo
pasar?" Está asintió atónita.
Se quedaron un rato callados, la rubia no le quitaba la
mirada de encima al chico mientras esté observaba
toda su habitación.

Maggie tenía una fascinación por el color rojo y bueno


toda la habitación lo demostraba.

Flores rojas, mariposas rojas entre muchas cosas


más.

Aclaró su garganta para después mirar a Maggie que


jugaba entretenida con el borde de su vestido.

"Maggie quería pedirte una disculpa por lo que pasó en


el..."

"No, no... No-No te disculpes Dylan, entiendo que


tú-tú novia se ponga así por querer sentarme
contigo..." dijo interrumpido y tragando el enorme
nudo que tenía en su garganta sintiendo cómo este
caía en su estómago revolviéndose todo.

"Maggie, nena..." Suspiró buscando esos lindos ojos


que tanto le gustaban. "Amanda no es mi novia" tomó
con delicadeza la barbilla de la chica y la alzó
suavemente. Llenó sus pulmones en busca de valentía
y habló nuevamente. "Nena, tú me gustas..."

Como si le hubieran tirado un balde de agua fría la


chica abrió sus ojos asombrada.

"Pe-Pero ella se lo dijo a toda la escuela y..."

"Lo sé pero esa chica está loca" Dijo haciendo una


mueca. "No hay nadie que me interesa más que tú, lo
juro."

Poco a poco como si la rubia fuera una paleta de hielo


sentía derretirse como si estuviera bajó el sol.

No podía hablar… bueno, sí podía, pero no sabía qué


decir.

"Y sé que pronto sabremos nuestros géneros, quería


decirte que no me importa si llegamos a ser
compatibles o no Maggie, yo... yo quiero estar
contigo."
Y como si algo hubiera explotado en el pecho de la
rubia se tiró a los brazos del castaño.

"Te-Te he querido desde los diez años Dylan" sintió


sus ojos aguarse.

No pudo evitar sonreír al escuchar la confesión para


después continuar así abrazados por varios minutos,
diciéndole leves palabras de aliento y cariño.

Después de mucho tiempo se animaron a confesarse


ese cariño o amor que poco a poco ambos se fueron
ganando.

"Tengo algo para ti" dijo, poniéndose de pie. Sacó la


pequeña cadena y, con una sonrisa, la sostuvo frente a
la rubia. "Sé lo mucho que te gustan los pianos y,
apenas lo vi, supe que era para ti, Maggie."

La chica sonrió secándose una lágrima. Eso realmente


estaba pasado, Kim Dylan estaba con ella, en su
habitación confesándose el afecto que se tenían
desde muy pequeños, regalándole el mejor regalos de
todos, era el mejor día y cumpleaños de su vida.
"Es hermoso Dy, muchas gracias." Se giró e hizo un
lado la trenza de su cabello para que pudiera
ponérsela. El castaño se la colocó y después le dio un
pequeño beso en su nuca haciendo estremecer a la
chica.

"Qué bueno que te gusto, estaba muy nervioso


pensando lo peor"

La chica no pudo evitar soltar una carcajada


imaginándose la lucha existencial del castaño.

"Tengo algo más"

"¿Otro regalo?" Preguntó acariciando la pequeña


pieza que reposaba sobre su pecho.

"Es para la próxima semana pero, ¿te gustaría ir


conmigo a un concierto de Adele?" Le enseño las dos
entradas con el nombre de la cantante en grande en
ellos.
"Oh por Dios, Dylan" volvió a abrazarlo, esta vez no se
aguantó y tomó las mejillas del chico y le dio un
pequeño beso en sus labios. Recordó que hace unos
meses entre platica y platica entre comidas
organizadas por ambas familiar se lo confesó "Eres
increíble"

Un par de toques hicieron que ambos se separaran


como si estuvieran haciendo algo indebido.

"¿Maggie?" Era su papá Jimin. "Ya llegaron todos tus


invitados cariño, creo que es momento que bajes" Dijo
el rubio pegado a la puerta sin abrirla.

"Voy papá" Contestó con las mejillas pintadas de un


rojo brillante.

"Creo que deberíamos de bajar ahora" Le dijo el


castaño mordiéndose el labio inferior.

La chica asintió y camino a la puerta con Dylan


pisándole los talones, se giró quedando ambos cuerpos
leves centímetros. "Gracias Dylan, por todo"
El castaño se estiró levemente y le dio otro pico.
Tomó la mano izquierda de la chica y entrelazo sus
manos. "Acepto tus agradecimientos si tú aceptas ser
mi novia."

Definitivamente era el mejor día de toda tu vida para


ambos.

♦️♥️♦️
EXTRA 4 : JIMIN Y JUNGKOOK

MI-MIERDA" Gruñía Jungkook en el hombro de


Jimin. La cama se movía junto con ellos por las
fuertes arremetidas que el moreno le daba al rubio.

Era una de esas noches donde ambos estaban


calientes y bueno sus hijos durmiendo... y sin más
aprovechar el momento.

No eran muy seguido porque Ethan era de tener


pesadillas. No todos los días pero su hijo siempre que
tenía una, llegaba llorando a la habitación de sus
padres.

La pareja lo arrullaba hasta que se quedaba dormido


en medio de ellos.

"No pa-pares Jungkook, no-no pares." El rubio se


agarraba fuertemente de la cabecera de la cama.
Sentía como el miembro de su alfa tocaba su
próstata, tanto que lo hacía gemir como un perro
sediento.
Jungkook parecía que acabaría con el pobre rubio. Sus
manos apretaban fuertemente sus caderas y le daba
mordida tras mordida en su marca.

Estaba en el cielo o en cualquier lugar lleno de puro


amor y sexo.

Estoy muy cerca amor" Jungkook lo beso. Sus besos


eran los más deliciosos que podrían existir -según
Jimin- el beso duró unos segundos más hasta que el
aire hizo falta.

"¡AAAHH!" Gritó el rubio mientras apretaba los


fuertes hombros de su alfa. Chorros y chorros de
semen se esparcía entre su cuerpo. Jungkook siempre
hacía esto con él, la excitación que le causaba lograba
eso, llegar sin previo aviso.

Siseo cuando sintió el nudo de su moreno hincharse.


Poco a poco se fue expandiendo, llenando y cubriendo
cada parte de su interior.

Jungkook mordía y besaba su garganta. Siempre le


susurraba cosas amorosas en todo momento.
"Mientras más años tenemos el sexo se vuelve mucho
mejor" comentó Jungkook sacando el aire de sus
pulmones entrecortados.

"Lo es" Acercó su cuerpo al de su alfa como pudo y se


acomodó en el pecho.

"Te amo cielo" susurró en el oído del rubio para


después besarle la frente.

"Te amo amor" se besaron por tiempo indefinido,


esperando que el nudo bajara y pudieran moverse
mucho mejor.

♦️♥️♦️
"¡No, no, no!" Un aterrorizado Jimin le gritaba a la
prueba que tenía en la mano.

"Jimin creo que estás exagerando, no puede ser para


tanto" Hoseok lo esperaba del otro lado recargado en
la puerta, ambos estaban en la casa del castaño.
"¿Cómo que no puede ser para tanto? Maldito culo
gordo" Salió hecho furia. "Lo dices tan fácil porque tú
alfa es un jodido doctor y el si te cuida." El rubio
estaba con la cara roja hirviendo por el coraje.
"Maldito, hijo de puta me las pagará"

"Jimin es imposible, me acabas de decir que tuvieron


relaciones dos noches atrás"

"No seas estúpido Hoseok" Bufó en rubio. "No fue


hace dos noches, fue en su último celo de Jungkook
hace como dos semanas si no es que menos, he
dormido tan poco estos días que no lo recuerdo muy
bien"

Hoseok solo podía carcajearse por las caras que su


amigo le ponía. "Aún así pienso que estás exagerando"

"Estoy embarazado Hoseok" Está vez lo dijo en un


susurró mientras caía poco a poco al piso con sus ojos
aguados. "Y... y no es ninguna exageración"
"Hey, hey" se arrodilló enfrente de él "Jimin no creo
que Jungkook te diga algo a respecto si eso es lo que
te preocupa"

"Mierda Hobi, eso no es lo que estoy pensando" bufó


sintiendo su humor hervir de nuevo "y me vale un
carajo si está a gusto o no. Se joderá cuidando a este
bebé"

"¿Entonces porqué tanto drama?"

"Empezaré con los jodidos antojos asquerosos


Hoseok. Con mis dos hijos comía como un maldito
cerdo y no comida normal... no claro que no... comía
esas abominaciones hindúes y con demasiado curry" El
castaño solo lo miraba caminar por toda la habitación.
"Esa jodida comida solo me llenaba de gases, después
mi obsesión por el pollo frito. Dios..."

"Y no se te olvide cuando pensabas que vivíamos en un


desierto..." A Hoseok le fascinaba ver a su amigo
sufrir, era tan dramático y bueno siempre el pobre de
Jungkook pagaba cada uno de los platos rotos.
"Cállate maldita sea" Lo fulminó con la mirada. "Ya lo
viviste dos veces conmigo Hoseok, sabes que me
siento en un horno aparte de comer mucho"

"Puede ser que en este todo sea diferente, también


puede ser que esté por fin te salga atrevido y
chismosito" Jimin suprimió una risa.

"Dios te oiga compañero" miró al castaño divertido.

"Venga, vamos a comer algo. Empecemos a llenar esa


linda pancita tuya"

"Maldito" Tomó sus pertenencias indignado. Salieron


juntos por la puerta principal. "Bien, vamos por uno de
esos helados que puedes ponerle de todo"

Antes de hacerse la prueba el rubio ya lo presentía. Y


estaba seguro que acertaba. Todo fue en el último
celo de Jungkook era tanta la lujuria que no se
cuidaron, por un momento pensó que nada pasaría ya
que no presentó ningún síntoma pero todo empezó a
cambiar cuando sus gustos a la hora de comer
cambiaron.
Siempre fue muy quisquilloso. Respetaba sus horarios
de comidas pero con los embarazos comía todo el día,
sin importar la hora, fuera día o madrugada tenía que
comer.

Y bueno, Jimin sufría de solo pensarlo.

♦️♥️♦️
Ya instalados en la heladería Jimin estaba comiendo
plácidamente su segundo helado de fresas, lleno de
gomitas y cualquier cosa que se le pudo ocurrir.

Hoseok tomó un más chico sabor maracuyá mientras


escuchaba todas las quejas de su amigo.

El rubio tenía apenas unas dos semanas y ya se


quejaba como si estuviera en el segundo trimestre.
Iba a ser una tortura para todos.

Después de aproximadamente una hora Jimin tenía


que irse al kinder por su pequeño Ethan.
Se despidió de Hoseok prometiendo verse pronto ya
que sus hijos estaban saliendo.

En el transcurso del camino solo podía pensar en el


nuevo bebé.

Gran parte de él estaba emocionado pero lo único que


detestaba y era cierto es que quedaba muy gordo
pero también sus cambios de ánimo eran muy
diferentes y malos.

Para Jungkook era demasiado sencillo decirle "te ves


hermoso" Pfff habla un flacucho que come y come y
jamás sube de peso.

Pero bueno rogaba a todo lo bueno que por favor esté


embarazo fuese diferente.

"¿Cómo estuvo el kinder mi amor?" Ethan era la copia


chiquita de su amado alfa solo que en rubio.

"Muy bien papi" lo miro por el retrovisor y este


estaba más que sonrojado. A su tan corta edad Jimin
sabía que su hijo probablemente era un omega. Era
tan tímido.

En cambio los mellizos de Hoseok fueron


extrovertidos, ya con el paso del tiempo fueron
cambiando pero no eran tímidos como su pequeño
bebé.

Al llegar a casa vio el auto de Jungkook. Miro la hora


y era muy raro que él llegara a la hora del almuerzo.
Desde que tenía esa tienda de artículos musicales
también unos tres meses atrás consiguió un buen
puesto en una disquera y por eso no estaba la mayor
parte del tiempo en casa.

"Vamos mi amor" ayudó a su hijo a salir de su silla


para bebés de auto y lo cargo. Camino a la puerta
principal y al abrirla escucho el sonido de la
televisión.

Maggie, Dylan y Jungkook veían entretenidos una


serie de televisión.
"¡Mags!" Gritó Ethan al ver a su hermana con una
sonrisa, pataleo para que Jimin lo bajara y corrió
hasta la rubia quien lo recibió con los brazos abiertos.
Jungkook se acercó a su pequeño y le besó
tiernamente la frente.

"Hola cielo" Jungkook se acercó a su rubio esposo


abrazándolo y darle un lindo beso en sus labios, el
rubio le correspondió cada abrazo y beso pero en lo
único que pensaba era que necesitaba hablar con él.

"Jungkook tenemos que hablar" el moreno frunció el


ceño pero asintió.

"Está bien. Vamos a nuestra habitación" el rubio


estaba empezando a caminar cuando escucho a Dylan.

"Buenas tardes Sr Jeon" se había olvidado que el


chico estaba aquí.

"Dylan, llámame Jimin por favor." El chico asintió


riendo. "Bien chico, necesito hablar un momento con
su padre así que porqué favor quédense un momento
aquí. Maggie cuida a Ethan."
"Si papá" la rubia contestó mirándolo algo confusa.

Jimin era tan expresivo que era lógico saber cuando


le sucedía algo, su cara y actitud siempre lo delataba.

La pareja subió las escaleras y entraron a su bonita


habitación decorada con diferentes tonos azules.

"Bien" Jungkook fue el primero en hablar. "¿Qué es lo


que pasa?" El ambiente era todo menos tranquilo.

"Estoy embarazado" Habló con sus ojos ya rojos.

El mejor amigo de todos los miedos surgió: El silencio.

Jungkook solo lo veía neutro. No tenía ninguna facción


mala o buena en su rostro haciendo desesperar mucho
más al rubio.

"Kook... Dime algo" ya no se sentía tan confiado como


en la mañana, tenía miedo de lo que su alfa podría
decirle, no percibía nada malo en el aire.
"¿Te sientes bien con esto?" Preguntó el moreno
después de varios minutos.

"¿Cómo se supone que me debería de sentir?"


Respondió con otra pregunta. Jungkook rodó los ojos
y se acercó a abrazar a su omega. "Basta Jungkook.
Esto es importante" trataba de soltarse pero ya lo
tenía bien agarrado por más que intentara no podría.

"Jimin..." el rubio seguía con la mirada gacha no quería


ver a Jungkook en ese momento. No quería escuchar
alguna declaración negativa. "Mírame cariño, por
favor" Dudoso levanta la mirada y se encuentra con su
alfa sonriéndole. "Este pequeño bebé" dice poniendo
su mano en el vientre plano de Jimin. "Lo voy a querer
tanto como quiero a mis otros hijos cariño, no sé
porque me das la noticia como si me fuera a enfadar
Jimin"

>>"Eres mi omega y te amo. Ustedes son todos para mí


y si este bebé quiere llegar así será cielo" a esas
alturas Jimin ya estaba un mar de lágrimas y llorando
a moco tendido sobre el pecho de su alfa.
Estuvieron un rato más en su habitación esperando a
que Jimin se calmara.

"Engordare mucho" Dijo limpiándose las últimas


lágrimas de sus mejillas.

"Siempre te dije que te veías precioso amor" Le


sonríe "y no dudó que está vez luzcas mucho más." lo
ánimo.

El recordaba cómo su novio se quejaba con él por


cómo le quedaba su ropa. Se rehusó a comprarse ropa
más ancha así que su ropa normal usaba y se veía muy
cómico. Sus camisetas por arriba de su pancita
siempre, luchando y peleando con ellas para que se
bajaran.

Sin duda fue la mejor etapa para Jungkook a pensar


de todos los berrinches. Amaba verlo todo redondito.
El rubio solo pudo sonrojarse mucho más con los
halagos de su chico.

Amaba tanto a su alfa aunque siempre quería lincharlo


por no entenderlo pero estaba seguro que Jungkook
era el amor de su vida.

♦️♥️♦
EXTRA 5: HOSEOK Y TAEHYUNG

“Calvin, Elena. Ya que estamos solo nosotros en casa,


¿Me acompañan a hacer las compras?"

Elena había llegado hace veinte minutos atrás pero


Ginger seguía en el hospital por una cirugía junto con
Taehyung de emergencia, así que no sabían en cuánto
tiempo llegarían.

Calvin como ya saben vivía en casa, siempre llegaba


primero de la universidad ya que salía mucho más
temprano que Aiden, habían tenido una pelea la
semana pasada porque el omega quería esperarlo pero
eran tres horas de diferencia y claro su hijo se
rehusó.

"Claro" Ambos asintieron y se levantaron del sofá


donde estaban platicando.

Para Hoseok era divertido escuchar a Elena y Calvin


hablar de sus hijos. Comparaban a los mellizos y se
reían porque se daban cuenta que eran muy similares
físicamente pero muy diferentes en carácter y
opinión.

"Bien, vámonos" los tres omegas subieron a la


camioneta de Hoseok y se dirigieron al supermercado
ubicado en el centro de la ciudad.

Llegaron un poco más de treinta minutos y empezaron


a ayudar a Hoseok con una lista que había llevado para
no olvidarse de nada.

Metieron en el carrito frutas, verduras, condimentos,


artículos de limpieza entre muchas cosas más.

Hoseok seguía entretenido mirando unos libros de


repostería. Se acercaba el cumpleaños de Taehyung y
quería hacer el pastel el mismo.

"Hoseok iré por unos artículos de higiene para Aiden."


Alzó la vista del libro y los miro.

"No tarden. Aún tenemos que preparar la cena." Y era


como una especie de costumbre, los omegas
cocinarles a sus alfas. Taehyung lo había encontrado
muy divertido.

"Será rápido. ¿Vienes conmigo Elena?" Le preguntó


Calvin a la chica.

"Seguro" Los vio alejarse mientras seguían una


conversación.

"Bien, nos vemos en las cajas apenas terminen" dijo en


voz alta para después seguir ojeando las páginas de
los libros de repostería.

¿Cuál sería el pastel perfecto para Taehyung?

Había de muchos sabores pero desde que estaban


juntos hace veinte años aproximadamente a su alfa le
gustaba mucho el chocolate.

Tal vez podría intentar hacer ese pastel de triple


chocolate con un poco de...
"¿Hoseok?" El castaño dejó de leer la receta sobre el
fabuloso pastel de triple chocolate y crema cuando...
"Jung Hoseok. ¿Eres tú?"

Cerró el libro de cocina y giró su cuerpo para


encontrarse con la persona que lo llamaba.

"¡Oh por Dios!" No pudo evitar correr hasta está


persona y abrazarla. "Dios mío, Seokjin"

"Hola Hobi" Más de veinte años de no saber nada de


su mejor amigo; estaba muy cambiado, ya no era el
mismo chico antisocial y flacucho. Ahora tenía un
cuerpo espectacular, con tatuajes pequeños en sus
brazos y también un poco de barba.

"Que gusto me da volver a verte Seokjin" Dijo en


medio del abrazo. Continuaron así unos pocos
segundos y después se alejaron.

"Mírate Hoseok. Cambiaste muchísimo, tu aroma es


encantador." Sonrió su amigo mirándolo.
"También estás tan cambiado y tu aroma es...
¿Seokjin no eras un beta?" Cuando su amigo recién
supo su género su aroma era a campo puro. Podías
sentir el pasto y heno juntos con solo acercarse unos
metros.

"Lo soy Hoseok" Sonrió al ver que su amigo fruncía el


ceño. "Vine a Londres porque mi hermana Ruth se
casó hace dos días y bueno también al doctor, desde
hace un año y medio tengo problemas con mi aroma."

"Si no te hubiera reconocido te hubiera confundido


con un alfa"

"Lo sé y la verdad no me gusta nada" bajo la mirada.


"Cuando me mudé de Doncaster todo estaba en orden.
Todo cambió con el paso de los años, unos días era
neutro y otros olía a alfa. Cuando mis padres sintieron
el aroma a alfa se asustaron porque eso es imposible;
empecé a frecuentar médicos en Manchester y
Liverpool pero ninguno me tuvo una recuperación
definitiva así que aquí estoy."
"Oh pues mi esposo es doctor de género el podría
ayudarte" Comentó el castaño mirándolo
amablemente.

"¿Te casaste con un doctor?" Seokjin abrió los ojos


asombrado. "Felicidades Hobi."

"Hay tantas cosas de las que tenemos que hablar


Seokjin. Estoy casado hace veinte años y tengo tres
hijos" si la quijada no estuviese pegada al rostro
seguro que la de Seokjin hubiera llegado sin duda al
piso.

"Jesús..." Resopló. "Yo creo que si necesitamos una


plática extensa, ¿qué te parece si me das tu número
de teléfono?"

El castaño vio como su amigo sacaba de su bolsillo su


móvil, le dictó el número. "Perfecto Hobi, apenas
termine con todo lo que tengo que hacer, prometo
llamarte y vernos. ¿De acuerdo?"

"De acuerdo. También podrías conocer a Taehyung


para que pueda ayudarte"
"Eso sería estupendo Hobi, gracias"

♦️♥️♦️
Cuando Taehyung llegó a casa lo único que quería
hacer era meterse con Hoseok en su cama, antes de
eso tomar una larga ducha y acurrucarse hasta
quedarse dormidos.

Se encontraba tan cansado que podría caer dormido


donde sea.

Subió las escaleras pidiéndole permiso a sus piernas.

Probablemente Hoseok estaría molesto ya que no le


avisó que no llegaría a cenar, ya era muy noche. La
cirugía llevó mucho más tiempo ya que se complicaron
algunas cosas con el paciente a la hora de la
recuperación.

Al entrar a su habitación escuchó el sonido de la


regadera correr pero algo no le gusto.
Respiro hondo y había un olor extra, un olor mezclado
con el de su omega.

Camino hasta donde el olor se lo permitió y se detuvo


enfrente del vestidor que compartían, abrió la puerta
y este era mucho más fuerte. Frunció el feo porque
no era un olor de omega o beta. Era de un alfa.

Tomó el cesto de la ropa sucia buscando de donde


provenía el olor y ahí estaba. Estaba en ese bonito
suéter que vio a su omega ponerse hoy en la mañana.

Acercó su nariz a la suave tela y gruñó. Hoseok


estuvo con otro alfa.

Se sacó toda la ropa a tirones y salió a regañadientes


del vestidor.

Quería una explicación y la tendría ahora.

Hoseok no lo engañaría, claro que no.


Pero le gustaría saber ¿Porqué su ropa está
impregnada del olor de otro alfa.
"Hola amor" Hoseok tenía una toalla alrededor de su
cintura. Bufó porque no lo alcanzó en la ducha.
"¿Porqué estás desnudo Taehyung?"

"Iba a acompañarte" estaba a punto de abrazarlo y


empezar con una mini sesión de mimos ya que ambos
estaban desnudos pero recordó el olor extra entre
ellos. Aunque Hoseok se había bañado aún se sentía en
él. "¿Dónde estuviste toda la tarde cariño?"

Hoseok frunció el ceño. Su rizado si le preguntaba


sobre su día y demás, pero este sonaba un poco
¿sarcástico? ¿Molesto?

"Fui con Calvin y Elena a hacer las compras" Comentó


secándose su cabello. Taehyung lo miraba muy raro.
"¿Ocurre algo?"

Este negó cuando vio que en el rostro de Hoseok solo


transmitía confusión y el rizado lo sabía. Su castaño
no tenía ninguna idea sobre lo que le quería dar
entender así que lo mejor sería dejarlo pasar.

Optó por hacer algo mejor.


Quitarle ese olor.

"Ven aquí" Lo agarro de la cintura jalándolo a su


cuerpo desnudo.

Hoseok no pudo evitar reír. Taehyung solía ser raro


en algunas ocasiones.

Caminaron juntos hasta la cama, el rizado se sentó


para después cargar a Hoseok y ponerlo en su regazo,
una pierna de cada lado quedando frente a frente.

"Quiero hacerte mío" Susurró Taehyung contra sus


labios.

"Pero ya lo soy." Le respondió de la misma manera. Su


alfa empezó a atacarle el cuello, dejándole mordidas y
pequeñas lamidas con rastros de saliva en su cuello.
"Taehyung, basta" Reía tratando de detenerlo.

La fricción empezó a hacerse presente. El miembro


del rizado como a poco rozaba con las nalgas de
Hoseok.
Dieron un giro y el castaño terminó recostado sobre
la cama. A Taehyung le encantaba admirar, ver el
cuerpo de Hoseok era la gloria

Empezó a darle pequeños besos en toda su piel. Pecho,


mandíbula, hombros, estómago; era inevitable no
ponerse a gemir, se derretía al sentir sus labios
calientes contra su piel.

Subió la mirada y Hoseok lo veía atento, esperándolo


a que haga el siguiente movimiento. Taehyung mojó
dos dedos. Quería empezar ya, ya no soportaba ese
olor en la suave piel de su omega.

Sintió el pequeño agujero del castaño y con sus dedos


ensalivados intentó meterlos poco a poco.

Hoseok gemía al sentir como entraban, se sentía al


borde ya que era una sensación de ardor y excitación.
El ambiente decía todo. Pasión y lujuria pura.

Poco a poco lo que quedaba del olor del alfa


desconocido desapareció. Toda su piel de Hoseok
gritaba con fuerza Taehyung, y bueno así le gustaba
al rizado.

"Me encanta como hueles a mi Hobi" el castaño solo


asentía mientras apretaba las sabanas. No podía decir
ninguna palabra porque si no gritaría.

Taehyung lo estaba abriendo con sus dedos


haciéndole pequeñas tijeras con ellos.

"Es-Estoy listo amor" Se miradas estaban dilatadas,


unidas por la necesidad de comerse uno al otro. El
enorme miembro de Taehyung ya estaba preparado
para llenar cualquier espacio libre de su omega.
"Apresúrate Tae"

Estaba hecho un mar de jadeos, se retorcía en la


cama, después de tanto tiempo juntos y no siendo tan
jóvenes a lo hora de tener relaciones todo seguía
siendo exactamente igual.

Su rizado era fuerte, tenía su cuerpo bastante


trabajado y en muy buena forma. El continuaba con su
pequeña barriguita por los estragos de sus embarazos
pero jamás le importo y su alfa la encontraba
adorable así que no se preocupó.

Mordía sus labios fuertemente cuando el miembro del


alfa se deslizó lentamente. Apretaba los ojos
mientras sentía como este abría poco a poco su
interior.

Hoseok había empezado hace años a tomar una píldora


todas las mañanas con el fin de no embarazarse de
nuevo. Fue una decisión tomada por los dos y bueno el
día que quisieran tener otro hijo el castaño solo
tendría que dejar de tomarla y listo. Bebe nuevo.

"Mírate amor, todo jadeante" Le beso el cuello y


después la mandíbula. "Eres mío Hoseok, solo mío"

Sacaba pequeños suspiros con solo escuchar al rizado.

"Lo-Lo soy, si mierda... Si lo soy" arqueaba su espalda


y abría mucho más las piernas para darle más acceso a
Taehyung y así entrara por completo.
Las penetraciones comenzaron de una manera lenta,
amaban el roce de sus bolas con la piel caliente del
otro.

"Puedo, puedo sentir como me succionas amor" Habló


el rizado buscando la mirada excitada de Hoseok;
cuando estas se encontraron podían transmitir
millones de sentimientos.

El miembro de Hoseok estaba entre sus cuerpos, rojo


por la proximidad del orgasmo. Jadeaba al sentir
como el bello púbico rozaba por todo su miembro
gracias al vaivén.

"No-No voy a tardar..." jadeó apretando la espalda de


rizado. Este había empezado con las estocadas mucho
más rápidas, haciendo que todo el cuerpo del castaño
convulsione.

Chorros calientes manchaban el pecho de ambos, los


gemidos habían aumentado su volumen, los besos,
lamidas y chupetones aumentaron de igual forma.
Hoseok enseño su cuello en sumisión, dejando ver la
pulga cicatriz de sus tantas mordidas anteriores.

Sin decir nada Taehyung enterró sus dientes en su


cuello; abrió la piel emocionado tal y como la primera
vez mientras los chorros de semen llenaban a su
compañero con fuerza.

La hinchazón comenzó a crecer dejando a Hoseok


temblando y demasiado sensible a cada roce.

"Para siempre mío y solo mío."

"Por siempre" susurró Hoseok somnoliento; con


cuidado el rizado se colocó de lado para que ambos
pudieran dormir, dejarían que su hinchazón baje
mientras trataban de acomodarse lo mejor posible y
no molestar tanto al omega.

"Te amo" Le susurró el rizado contra sus labios, no


hubo respuesta su chico ya estaba muy cómodo
durmiendo entre sus brazos.

♦️♥️♦️
La mañana siguiente todos empezaron con sus
actividades. En el caso de Hoseok se quedaba en casa.

Miro el reloj y faltaban más de seis horas para que


sus dos alumnos de piano llegarán así que por mientras
no tenía nada que hacer.

Ginger, Aiden, Calvin y Dylan todos en sus respectivas


universidades y escuelas; y Taehyung al hospital por
dos consultas y regresaba de nuevo a casa.

Ya quería que regresará, amaba a su esposo y


aprovechaba cada momento con él estando en casa.

Se entretuvo haciendo una limpieza general.

Definitivamente necesitaba a alguien que lo ayudará y


así de paso ya no estaría solo en casa.

Escuchó su móvil sonar y corrió hasta él pensando que


podría ser Taehyung o Jimin.
Antes de contestar vio que era un número
desconocido.

"¿Hola?" Frunció el ceño.

"¿Hoseok? Hola. Soy Seokjin"

"Hola Seokjin" Sonrió al recordar que encontró de


nuevo a su mejor amigo de su adolescencia.

Ayer estaba tan cansado que se olvidó por completo


de platicarle a Taehyung el reencuentro.

"Hola Hobi, me preguntaba si ¿Podrías darme el


número de tu alfa?" Preguntó animado. "Me gustaría
verlo"

"Por supuesto que sí. Sé que te ayudará mucho." Sin


pensarlo habló de nuevo. "¿Estás libre? "¿Porqué no
vienes a mi casa?"

"¿Seguro que no hay ningún problema?" Preguntó


Seokjin. Desde que su aroma se había alterado había
tenido múltiples peleas y desentendidos con otros
alfas por la cercanía a otros omegas.

Cuando todo estaba en orden con él, tenía muchos


amigos omegas de trabajo o vecinos pero desde que
su aroma cambió pues ya no se acercaba a ellos por
qué los alfas pensaban lo peor, cosa que jamás iba a
pasar porque él era un beta.

"Claro Seokjin" Respondió alegremente Hoseok. "¿Por


qué habría algún problema? Anota mi dirección."

No estaba muy convencido pero acepto.


Anotó la dirección prometiendo llegar lo más pronto
posible.

Casi una hora después el timbre de su casa empezó a


sonar, se limpió sus manos en el pequeño trapo de la
cocina y se encaminó a abrir la puerta.

Estaba tan contento de poder entablar una


conversación con su amigo después de tanto tiempo
así que preparó algunos bocadillos y si Seokjin no
tenía prisa estaba seguro que Taehyung no tardaría
en llegar y se lo presentaría.

"Hola Seokjin" Se acercó para abrazar a su amigo y


pudo sentir que su ahora aroma se sentía diferente.
Seguía siendo olor de alfa pero incluso más fuerte.
"¿Cómo estás?"

"Muy bien, gracias" El castaño abrió la puerta por


completo y dejó pasar a su amigo. "Vaya Hobi, tu casa
es hermosa y grande"

"Muchas gracias" Sonrió complacido. "La miro pequeña


porque ya tengo hasta las parejas de mis hijos aquí"
Sonrió.

Seokjin abrió los ojos sorprendido mientras


recordaba la pequeña charla en el supermercado.

"¿Dónde está todo el mundo? Me gustaría conocer a


tu familia Hobi"

"Todos están en el colegio y mi esposo en el trabajo


pero no debe de tardar en llegar"
"Vaya..." Seokjin sonrió contento por su amigo. "Me
dan mucho gusto por ti Hobi, en verdad." Ambos
caminaron hasta la sala donde Hoseok ya había
acomodado los bocadillos y demás. "Recuerdo tantas
cosas que hacíamos juntos Hobi, cuando íbamos al
colegio, cuando jugábamos en mi casa o en la tuya, aún
recuerdo también esos sándwiches que tu madre nos
preparaba, eran deliciosos"

El castaño solo pudo reír, era verdad su madre


cocinaba delicioso y bueno de ella sacó el don.

"Si, mi mamá es asombrosa" sonrió enternecido,


necesitaba llamarle a su madre, tenían varios días sin
hablar.

"¿Y cómo conociste a Taehyung?" Preguntó después


de tomar del vaso de gaseosa.

Se mordió su labio por unos segundos algo pensativo.


No le contaría sobre todo lo que pasó, eso ya tenía
muchos años y no le gustaba recordar.
"Lo conocí en el hospital" Se sonrojó. "Me sentía muy
mal por qué dejé de tomar un supresores muy fuertes
que mis padres me daban, saque una cita en el primer
hospital que vi y el me atendió. "Sonrió al recordar
ese día. "Me mandó a casa porque me encontraba en
celo" Se carcajeó junto con su amigo.

"¿Saliste de casa estando en celo?"

"No lo sabía Seokjin, tenía dieciséis años y lo único


que quería era que el dolor disminuyera" ambos
continuaron bebiendo y riendo de las anécdotas
pasadas en la ausencia del otro. "Bueno ahora,
cuéntame de ti"

Seokjin se limpió las comisuras de sus labios. "Pues


como sabes mis padres decidieron mudarse y empecé
a trabajar en una fábrica de electrónica. Aprendí
mucho ahí y tiempo después con otros dos conocidos
pudimos abrir una propia, ahora ya no estoy tanto
como me gustaría por mi aroma pero todo sigue de
maravilla con ella"
"Eso es increíble" Contestó sincero. "¿Y no tienes
alguna pareja?"

"La tuve" sonrió "Estuve con un beta muy apuesto y


bueno todo terminó cuando los cambios de olor
empezaron. Empezó a decir que lo engañaba con otras
personas cuando recién empecé con los cambios, así
que un día no aguanto más, agarró todas sus cosas y
se fue."

"Vaya..." Lo miro triste. Seokjin era una persona tan


amable y amigable, se sentía triste porque no merecía
algo así. "¿Nunca le dijiste que tenías un problema?"

"Cuando eso aún no lo sabía Hobi, era muy reciente."

Se escuchó la puerta principal ser abierta.

Ambos giraron su cabeza y miraron a Taehyung


parado con sus ojos entrecerrados mirándolos.

Todo rastro de felicidad en Hoseok se evaporó


cuando él sintió el olor de Taehyung, estaba furioso.
"¿Taehyung?" Seokjin veía todo desde el sillón,
imaginándose todo lo que estaba por suceder.

"¿Quién es el, Hoseok?" Gruñó. Dejó caer su maletín y


se acercó lentamente a ellos. "Ayer todo tu olías a él,
¿Quién es el?" Bramó en voz alta.

Y con eso, Hoseok recordó. Recordó cómo la noche


anterior Taehyung lo había mirado muy raro, y
también cómo le hizo el amor de manera demandante
para impregnarlo con su olor.”

"¡Te hice una pregunta Hoseok, contesta!"

"Amigo, creo que..." Seokjin trató de explicar por el


castaño ya que este solo se había quedado callado.

"¡Cierra la boca!" Lo fulminó con la mirada.

"¿Por eso estabas tan extraño cuando llegaste


anoche?" El rizado solo pudo contestarle con otra
pregunta.
"¿No vas a contestarme Hoseok?" Y fue cuando
entendió todo. El problema de Seokjin. Seokjin era un
beta pero su aroma decía lo contrario.

"No-No es lo que piensas" Sintió temor. No le gustaba


para nada el tono que Taehyung estaba usando con él,
jamás lo había hecho y se sentía muy vulnerable y
triste.

"¿Y qué es Hoseok? Porque ayer todo tu apestabas a


este tipo..." Seokjin suspiro, siempre era lo mismo.

"Es mi amigo Seokjin, Taehyung" El rizado frunció el


ceño, solo una ocasión llegó a comentarle sobre su
amigo pero este era un beta y no un alfa. "Nos
encontramos ayer cuando hacía las compras"

"Pero me habías dicho que era un beta" Dijo el rizado


aún molesto.

"Y lo soy" Habló Seokjin tranquilo. "Ayer me encontré


a Hoseok después de tanto tiempo y bueno tengo
problemas con mi aroma a causa de mis hormonas, le
platiqué y me dijo que su esposo es médico de
género." Dijo mientras veía a ambos. "Por eso vine,
porque dijo que podrías ayudarme"

"¿Eso es cierto Hobi?" El rizado se sentía un poco mal


por no preguntar pero se había convertido en una
furia cuando entró a su casa y lo primero que sintió
fue el mismo aroma de alfa que la noche anterior en la
ropa de su omega.

El castaño asintió. "Lo es" Lo miraba triste. "Perdón


por no decirte Taehyung" se acercó a su alfa y lo
abrazó "lo siento amor, lo siento"

El rizado lo rodeó con sus brazos. "Perdóname tú a mi


cariño por no preguntarte pero ayer fue tan extraño
y entrar ahora a casa y sentir el aroma de otro me
enfureció"

"Lo siento amor, sabes que jamás te haría algo así"

"Lo se cariño" estuvieron hablando abrazados un rato


más mientras Seokjin se sentía el mal tercio.
"Hoseok" Habló despacio. "Lo mejor será que me vaya
y..."

"No, no" habló el rizado. "Disculpa Seokjin por todo"


lo miro y el chico solo pudo asentir con una media
sonrisa.

"He pasado tantas veces por esto desde que mi aroma


cambió que ya estoy acostumbrado" dijo tranquilo.

"Regresando a eso, vamos a revisarte ahora. ¿Te


parece?"

El beta solo pudo sonreír. "Te lo agradecería mucho"

Le dio un beso a Hoseok en sus labios, susurrándole


disculpas y prometiéndole recompensarlo por no
escucharlo primero.

"No tardó mi amor" Hoseok asintió mientras Seokjin


lo siguió al final del pasillo donde estaba su oficina.

♦️♥️♦
Esa misma noche toda la familia Kim estaba reunida
en la sala mirando películas.

Fue un día cansado para todos que lo único que


querían hacer era pasar tiempo en familia, viendo
series y películas juntos.

Rodeados de palomitas, golosinas y gaseosas.

Seokjin prometió volver a visitarlos. Después del


incidente Taehyung le pidió disculpas y también le
dijo que era bienvenido cuando quisiera volver.

El rizado revisó su problema de aroma y


efectivamente eran sus hormonas pero no había visto
mejora por estar tomando medicamentos incorrectos.

Así que debía de ir al hospital para unas pruebas


extras y recetar las que de verdad necesitaba,
Seokjin estaba más que agradecido, agradecido
porque por fin recuperaría su vida.

Hoseok miraba a sus hijos entretenidos con la


televisión. Ginger comiendo golosinas, Aiden y Calvin
abrazados y Dylan perdido en la escena mientras se
metía un puño de palomitas a la boca.

Estaba satisfecho con su familia, satisfecho y


contento. Sus hijos ya estaban grandes a punto de
irse con sus parejas en cualquier momento.

Le daba melancolía el imaginar a sus hijos irse pero


era algo natural así como empezaron así se quedaran
al final.

Siendo solo Hoseok y Taehyung.

"Deja de pensar" Le susurra el rizado en su oído


sacándolo de sus pensamientos sentimentales. "Puedo
sentir como poco a poco te pones triste cariño"

Hoseok lo miró con una sonrisa. "Lo siento amor es


inevitable" le dio un beso a sus manos entrelazadas.
"Poco a poco nuestros hijos se irán y nos quedaremos
tú y yo" Sonrió melancólico.

"¿No quieres que se vayan?" Susurró Taehyung


mientras que sus miradas se mezclaban.
"No es eso, me pone contento que hayan encontrado a
sus parejas... tarde o temprano tendrán que irse pero
ya me acostumbre a tenerlos por aquí."

El rizado sonrió apegándose más a él. El castaño


sonrió al sentir como su alfa lo jalaba más a él y lo
aprisionaba con su cuerpo.

"Sabes que eso tiene solución, ¿verdad?"

¿Solución? No la había. Los hijos de una forma u otra


iban a irse y hacer sus vidas.

"¿Cuál es tu solución?" Preguntó con el ceño fruncido.

"Otro bebé" Quedó en blanco mientras Taehyung lo


miraba divertido mientras él atónito.

"Es una broma. ¿No?"

"Jamás hable tan en serio Hobi. ¿Por qué no? En unos


cuantos años estaremos solos y ¿por qué no un bebé?
Alguien pequeño de quién cuidar nuevamente y así no
estaremos solos. ¿Qué dices?"

Se quedó mirando a su alfa para ver si veía algún


rastro de mentira o broma pero no, lo único que podía
ver era sinceridad pura.

Taehyung quería otro bebé. Otro bebé con sus ojos o


sus ojos. Su cabello rizado o lacio. Con hoyuelos o sin
ellos.

Quería de nuevo pañales sucios y malas noches. Un


pequeño bebé corriendo por toda la sala llena de
juguetes. Tardes llenas de risas y juegos. Fue
inevitable no mirarlo enternecido.

"Te amo tanto Tae" Le acaricio su mejilla mientras el


rizado besaba sus manos entrelazadas.

"¿Eso es un si?" Preguntó abriendo sus ojos


emocionado. Asintió avergonzado. "¿Qué te parece si
empezamos de una vez?" No pudo evitar carcajearse
logrando que el resto de la familia los miraran.
"Bueno familia, nosotros nos retiramos" Taehyung lo
alzó en brazos.

"Taehyung" se quejó al mismo tiempo riéndose.

"Familia, les recomiendo que no nos interrumpan, su


padre y yo tenemos muchas cosas pendientes por
hacer" Hoseok se carcajeaba porque sus hijos no eran
ningunos tontos y entendían el doble sentido de su
padre.

El rizado empezó a subir las escaleras con un


divertido Hoseok.

"Estas loco Kim Taehyung"

"Estás enamorado de este loco Hobi."

"Lo estoy" Lo beso mientras lo acercaba más con


ambos brazos. "Y siempre lo estaré amor"

"Por siempre y para siempre Hoseok"

FIN.

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