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BICAMERALIDAD

El documento argumenta en contra de la bicameralidad en Perú, destacando que su restablecimiento contradice la voluntad popular expresada en un referéndum de 2018 y carece de legitimidad democrática. Se señala que la experiencia histórica con el bicameralismo fue negativa, generando bloqueos y corrupción, y que la actual crisis económica hace inviable su implementación. Además, se argumenta que la bicameralidad no garantiza mejor representación ni calidad legislativa, y que el país necesita un sistema más ágil y eficiente, no estructuras adicionales.

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BICAMERALIDAD

El documento argumenta en contra de la bicameralidad en Perú, destacando que su restablecimiento contradice la voluntad popular expresada en un referéndum de 2018 y carece de legitimidad democrática. Se señala que la experiencia histórica con el bicameralismo fue negativa, generando bloqueos y corrupción, y que la actual crisis económica hace inviable su implementación. Además, se argumenta que la bicameralidad no garantiza mejor representación ni calidad legislativa, y que el país necesita un sistema más ágil y eficiente, no estructuras adicionales.

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BICAMERALIDAD

inicio:Señoras y señores, buenas tardes.

Como equipo, sostenemos una postura clara y firme en contra de la bicameralidad, recientemente
restablecida en el Perú. Nuestra posición no parte de una simple oposición ideológica, sino de un análisis
serio y profundo sustentado en principios constitucionales, hechos históricos y doctrina jurídica.

El retorno a la bicameralidad no ha sido producto de un consenso nacional ni de un proceso participativo.


Por el contrario, contradice directamente la voluntad popular expresada en el referéndum del año
2018, cuando el 85% de los peruanos rechazó una propuesta muy similar. Como señala el constitucionalista
Samuel Abad Yupanqui, “la reforma constitucional debe respetar la soberanía del pueblo; no puede ir en
contra de su expresión más directa: el referéndum”.

Además, esta reforma fue aprobada sin referéndum, apelando al procedimiento del artículo 206 de la
Constitución —lo cual es legal, sí— pero políticamente ilegítimo, porque vulnera el principio de
soberanía popular consagrado en el artículo 45 de la Constitución: “El poder del Estado emana del pueblo”.

Desde un enfoque doctrinario, el jurista Aníbal Torres Vásquez —exministro y experto en Derecho
Constitucional— sostiene que “el bicameralismo no garantiza mayor calidad legislativa si no se mejora la
ética y preparación de los parlamentarios”. Es decir, el problema no está en el número de cámaras, sino
en la calidad de sus miembros y en la transparencia del sistema político.

En lo histórico, la experiencia peruana con bicameralidad —vigente desde 1823 hasta 1992— no fue
particularmente positiva. El Senado fue en muchos casos un espacio de concentración de poder y bloqueo
político. Como advierte el constitucionalista Rubio Correa, “la bicameralidad no es una garantía de
democracia; puede ser, incluso, un freno para reformas necesarias”.

Finalmente, el regreso a la bicameralidad representa también un costo institucional y económico


innecesario, en un contexto de crisis económica, desconfianza ciudadana e inestabilidad política. El país no
necesita más estructuras; necesita mejor representación, mejores controles y mejor ética política.

Por estas razones, decimos con claridad: la bicameralidad no es la solución; es parte del problema.

LA BICAMERALIDAD: UN RETROCESO PELIGROSO PARA EL PERÚ"


Señoras y señores, hoy enfrentamos una decisión crucial: ¿Queremos para el Perú un sistema legislativo ágil y
eficiente, o volveremos a un modelo fracasado que ya demostró su inutilidad? Los datos históricos, jurídicos y
económicos demuestran que la bicameralidad sería un error costoso para nuestro país.

1. LA HISTORIA NOS ENSEÑA: EL FRACASO DEL BICAMERALISMO

●​ Entre 1980 y 1992, Perú tuvo un Congreso bicameral que fue sinónimo de bloqueos, corrupción e
ineficiencia.
●​ El Senado de los 80s se convirtió en un club de privilegios, con "senadores vitalicios" que obstaculizaron
reformas urgentes.
●​ La hiperinflación (1988-1990) encontró un Congreso paralizado por disputas entre cámaras, incapaz de actuar.
●​ En 1992, la mayoría de peruanos apoyó la disolución de ese Congreso bicameral. ¡Fue un rechazo histórico al
sistema!
ARGUMENTOS:
A su consideración, el sistema bicameral es bueno; sin embargo, el modelo promovido por el actual
Congreso responde, una vez más, “a sus intereses”. Advierte algunas modificaciones que podrían
generar alarma a futuro para la democracia, como el desbalance a favor del Senado, la
discrecionalidad del Ministerio Público para acusar a altos funcionarios y la cuestión de confianza.
Las desventajas de contar con la bicameralidad

1. Argumento jurídico: El principio de representación y soberanía popular

●​ Según el artículo 45 de la Constitución: “El poder del Estado emana del pueblo”.​

●​ La bicameralidad podría alejar al pueblo de las decisiones legislativas al crear una cámara no elegida
directamente (como el Senado propuesto en algunos proyectos).​

●​ En 2018, mediante referéndum, el pueblo rechazó la bicameralidad (propuesta de reforma


constitucional), reafirmando el principio democrático.​
2. Argumento político: Riesgo de duplicidad y obstrucción
●​ El regreso a dos cámaras puede generar duplicidad de funciones y obstaculización de reformas urgentes,
como sucedió en el periodo previo a 1992.​

●​ La experiencia histórica demostró que el Senado servía muchas veces para congelar leyes aprobadas por
la Cámara de Diputados.

A. Constitución Política del Perú (1993, modificada en 2023)

1.​ Artículo 90 (modificado en 2023)​


La bicameralidad ha sido restablecida mediante una reforma constitucional, que implica que el Congreso
vuelve a estar compuesto por una Cámara de Diputados y un Senado. Aunque esto ha sido aprobado, hay
serias críticas políticas y constitucionales:​
Falta de legitimidad democrática: La reforma no fue consultada al pueblo mediante referéndum.
Recordemos que en 2018, un 85% del electorado rechazó la propuesta de bicameralidad. Reformas de
esta magnitud deben tener la legitimidad popular para evitar caer en el vicio de imposición política.​
Vulneración de la soberanía popular: Como afirma Aníbal Torres, “cualquier reforma que modifique el
sistema político debe estar basada en la voluntad popular”. El hecho de no consultar al pueblo genera una
quiebra de la confianza en las instituciones y falta de legitimidad.​
2. Artículo 106 – Necesidad de un referéndum para reformas sustanciales​
La reforma de la bicameralidad no se sometió a referéndum, lo cual es inaceptable desde el punto de
vista de la democracia directa. El referéndum es necesario para asegurar que cambios tan significativos
cuenten con el apoyo legítimo del pueblo.

. La Reforma Constitucional (Ley N° 31399, 2021) y sus Problemas

●​ Cambio apresurado: La reforma se aprobó sin un debate técnico profundo ni consenso político, en un
Congreso con alta desaprobación ciudadana.
●​ Falta de implementación real: A pesar de estar vigente desde 2021, no se ha aplicado porque requiere una
reforma electoral compleja (Ley Orgánica pendiente). Esto demuestra su inviabilidad práctica.
2. Ineficiencia en el Contexto Político Actual (Datos 2024)

●​ Fragmentación partidaria: El actual Congreso (2021-2026) tiene 10 bancadas, muchas sin ideología clara.
Una bicameralidad duplicaría las negociaciones y el riesgo de bloqueos.
●​ Ejemplo comparado: En Argentina y Colombia, los sistemas bicamerales han generado parálisis
legislativa cuando el oficialismo no controla ambas cámaras (ej: reformas económicas bloqueadas en el
Senado argentino en 2023).

B. Reglamento del Congreso de la RepúblicaEl Reglamento actual del Congreso (Resolución Legislativa N°
001-2018-2019) está diseñado para una sola cámara y comisiones especializadas que cumplen la función de “filtro
técnico”

Este modelo ya ha demostrado ser eficiente en la gestión del Congreso unicameral:​


No hay necesidad de duplicar las funciones legislativas.​
La falta de eficiencia no se resuelve creando una cámara adicional, sino con un mejor control y transparencia.​

Argumento adicional: La creación de un Senado duplicaría la burocracia, aumentaría el gasto público


innecesariamente y no garantizaría mejor legislación.

✅ Segunda Ronda de Argumentos (4 min):



​A. Riesgo de Parálisis Legislativa
​ Argumento clave: La bicameralidad aumenta el riesgo de bloqueo y parálisis legislativa, especialmente en
un contexto de fragmentación política.​

​ Ejemplo histórico: Durante el período 1980-1992, cuando el Perú tenía un Congreso bicameral, hubo un
claro conflicto entre las cámaras que retrasó la aprobación de leyes clave. La coexistencia de dos cámaras
generaba disputas y frenaba la agilidad del proceso legislativo.​

​ Riesgo actual: En la actualidad, con una mayor fragmentación política y una alta polarización, la
bicameralidad podría agravar este problema. La falta de consenso entre las dos cámaras podría llevar a
bloqueos legislativos prolongados, lo que dificultaría la toma de decisiones rápidas, especialmente en
momentos de crisis como los que atraviesa el Perú.​

​ Fundamento constitucional: De acuerdo con el principio de eficiencia legislativa, la Constitución de 1993


promovió un Congreso unicameral para evitar los obstáculos que generaba el modelo bicameral,
buscando un proceso más dinámico y ágil en la aprobación de leyes, especialmente en situaciones de
emergencia.​

​B. Costo Económico


​ Argumento clave: Mantener una segunda cámara implica un aumento significativo de los costos del
sistema legislativo.​
​ Estudio relevante: Según un estudio de la CEPAL (2020), los sistemas bicamerales tienden a incrementar
el gasto público en un 30%. Este incremento no solo cubre los salarios de los senadores, sino también los
costos administrativos, logísticos, y estructurales que requiere una segunda cámara.​

​ Aplicación en el Perú: Dado que el Perú enfrenta una situación económica complicada, no es viable seguir
destinando recursos a un modelo bicameral. Con los altos niveles de pobreza y la falta de recursos en
muchas regiones, el sistema unicameral es más eficiente desde el punto de vista económico.​

​ Fundamento constitucional: La Constitución de 1993 estableció un Congreso unicameral como una forma
de optimizar el uso de los recursos públicos, garantizando la representación política sin recurrir a
estructuras innecesarias que sobrecarguen al Estado.​

​C. Centralismo
​ Argumento clave: La bicameralidad no garantiza una mejor representación de las regiones o un mayor
control del poder central.​

​ Desconfianza ciudadana: Según el INEI, el 70% de los peruanos desconfía del Congreso. A pesar de tener
representación regional a través de los congresistas regionales, la creación de una segunda cámara no
resolvería esta desconfianza.​

​ Falta de voz a las regiones: La bicameralidad no solucionaría el problema de centralismo en el Perú. Los
problemas de desconfianza en el Congreso tienen raíces más profundas, como la falta de transparencia y
corrupción, y no se resolverían simplemente con una segunda cámara.​

​ Fundamento constitucional: La Constitución de 1993 tiene un claro enfoque en fortalecer el control


político a través de mecanismos como el Tribunal Constitucional y el Ministerio Público, que ya se
encargan de supervisar la actuación del Congreso. El sistema unicameral permite que los congresistas
regionales se enfoquen en las necesidades específicas de sus regiones, sin la necesidad de un Senado.​

Retrasaría la aprobación de leyes al pasar por dos filtros. Esto se agravaría si una ley es
observada por el Ejecutivo, pues se partiría desde cero.
El Senado tendría menos representatividad que el Congreso actual, pues sería elegido por
distrito único y no por distrito múltiple.
Implicaría una subordinación de la cámara baja a las decisiones del senado.
Debilitaría al Congreso frente a otros poderes del Estado que dependen de una sola cabeza.
Regresarán los senadores vitalicios.

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