GROTESCO
CRIOLLO
LITERATURA. 6°2° T.T.
ÍNDICE
Orígenes.
Armando Discépolo.
Grotesco criollo.
Características del grotesco criollo.
"El organito".
"Esperando la carroza".
Tips para la escritura propia.
ORÍGENES del grotesco criollo.
El grotesco criollo nace en Buenos Aires a comienzos del siglo XX,
en un contexto marcado por la llegada masiva de inmigrantes
europeos, sobre todo italianos, que se instalaron en los
conventillos de la ciudad. Allí convivían el hacinamiento, la pobreza
y, al mismo tiempo, los sueños de progreso y ascenso social.
De la tradición teatral italiana, especialmente del grotesco italiano,
llegaron formas escénicas donde lo ridículo y lo trágico se
mezclaban sin fronteras. En Argentina, esas formas se
transformaron al contacto con la realidad local: el cocoliche,
mezcla de castellano e italiano, se volvió el lenguaje típico de los
personajes; los conventillos se convirtieron en escenarios
centrales; y los inmigrantes frustrados en los protagonistas de
dramas cómicos y trágicos a la vez.
ARMANDO
DISCÉPOLO
Creador del grotesco criollo.
En Argentina, hacia 1920, Armando Discépolo transformó
el grotesco italiano en grotesco criollo, adaptándolo a la
realidad local. En obras como Mateo (1923), El organito
(1925) y Stéfano (1928), retrató a los inmigrantes pobres
del conventillo, con personajes ridículos y conmovedores a
la vez, que hacen reír mientras exponen el fracaso y la
frustración social.
El grotesco criollo es un género teatral argentino
que expone la contradicción humana a través de
un humor incómodo: hace reír al espectador
mientras le muestra, casi en espejo, las miserias y
frustraciones de la vida cotidiana. Su fuerza está
en esa tensión entre la carcajada y el desgarro, en
mostrar lo ridículo como máscara de lo trágico.
CARACTERÍSTICAS
DEL GROTESCO
CRIOLLO
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Presenta piezas breves con tendencia a Se tratan la falta de dinero, la pobreza y el Los cuerpos aparecen maltratados,
desarrollarse en un espacio único. Se fracaso de los sueños de progreso que envejecidos y feos.
representan espacios cerrados y nocturnos chocan con la realidad. Se describe la Los personajes utilizan variedades
con elementos realistas: patios de desintegración de la realidad cotidiana y la lingüísticas: expresiones del español
conventillo o habitaciones pobres que familia. Hay un desenmascaramiento de penínsular, el italiano, el lunfardo y el
muestras las condiciones económicas. una realidad hasta entonces no tenida en cocoliche (mezcla de italiano y español).
cuenta o negada.
"EL ORGANITO"
En "El organito", escrita por los hermanos Discépolo en 1925, vemos con claridad el nacimiento del grotesco criollo.
La obra muestra a una familia que vive en condiciones precarias, donde los sueños de progreso se chocan con la
miseria cotidiana. Los personajes hablan mezclando el italiano con el español, añorando su país natal, y se mueven
entre lo trágico y lo ridículo.
"ESPERANDO LA CARROZA"
Cincuenta años más tarde, en 1975, Jacobo Langsner retoma esa tradición en "Esperando la carroza", llevada al
cine por Alejandro Doria en 1985. Esta vez, el conventillo ha sido reemplazado por una casa familiar en la ciudad,
pero las tensiones son las mismas: personajes que gritan y discuten por dinero, utilizando el lunfardo, y terminan
mostrando su miseria moral.
"El organito" de Discépolo y "Esperando la carroza" de
Langsner son obras del grotesco criollo, que mezcla humor y
crítica social mostrando la vida de las familias argentinas. En
las dos, los personajes son exagerados y reconocibles,
generando risas en el espectador.
Las obras son distintas en varias cosas. "El organito", escrita en los años 20,
refleja la vida en los barrios de Buenos Aires durante la época de la
inmigración, con problemas como la pobreza y la lucha por sobrevivir. En
cambio, "Esperando la carroza", de fines del siglo XX, muestra la vida de una
familia con conflictos como el cuidado de los pades y las peleas entre
hermanos. Su humor es más absurdo, exagerando situaciones para que
resulten divertidas.
TIPS PARA escribir sus propias obras.
Si quieren crear su propia obra de grotesco criollo, primero
piensen en un conflicto familiar o social cotidiano: una pelea
entre hermanos, una visita inesperada, problemas con los vecinos
o cualquier situación de la vida diaria que pueda volverse absurda.
Luego, inventen personajes exagerados: el padre avaro, el hijo
egoísta, el abuelo despistado, el vecino chismoso… personajes que
sean fácilmente reconocibles y cuyas características se puedan
exagerar para generar humor.
El humor es fundamental, pero recuerden que no es solo para reír:
detrás de cada situación absurda debe haber un mensaje o una
pequeña crítica a la sociedad o a la vida familiar.
No tengan miedo de exagerar lo cotidiano, y piensen siempre en
un desenlace que sorprenda: puede ser gracioso o inesperado,
pero debe cerrar el conflicto de manera clara.
Ahora que saben cómo funciona el grotesco
criollo, observen su alrededor y guarden esos
detalles cotidianos que parecen simples, pero que,
si se exageran, pueden volverse absurdos. Presten
atención, porque muy pronto podría tocarles a
ustedes convertir esos momentos en personajes y
situaciones… ¿se animarán a crear su propia
obra?
FIN..