UNIVERSIDAD NACIONAL DE GENERAL SAN MARTÍN
ESCUELA DE HUMANIDADES
Planificación de la tercera clase presencial
Materia: Derechos humanos, ética y ciudadanía
Fecha: Viernes 26 de septiembre
Tema: Derechos humanos de tercera generación
Alumna: Ochoa, Lucía
Docente de cátedra: Ferrari Diana
Clase 3: Derechos humanos de tercera generación. Su análisis desde la
mirada nacional
Propósitos de la clase
Los Derechos Humanos de Tercera Generación se refieren a aquellos
derechos colectivos que protegen a grupos humanos y a la humanidad en su
conjunto. Incluyen el derecho al desarrollo, a un ambiente sano, a la paz, a la
autodeterminación de los pueblos y al acceso equitativo a los bienes comunes.
La importancia de los derechos humanos de tercera generación reside en su
enfoque en la solidaridad y la cooperación global. También conocidos como
derechos colectivos o "derechos de los pueblos", surgieron a partir del siglo XX
como respuesta a los desafíos que trascendían las fronteras nacionales, como
el deterioro ambiental, el subdesarrollo y la falta de paz. A diferencia de los
derechos de primera y segunda generación, que se centran en el individuo y el
Estado, los de tercera generación reconocen a los grupos y la comunidad
internacional como sujetos de derecho. En Argentina, estos derechos están
reconocidos por la Constitución Nacional (Art. 75 inc. 17 y 22), que otorga a los
pueblos originarios el derecho a conservar su identidad, idioma, costumbres,
territorio y participación política.
El estudio de estos derechos se torna fundamental para analizar situaciones
actuales de conflicto, especialmente en lo relativo a la tenencia de tierras
ancestrales, la consulta previa, y el impacto ambiental de megaproyectos en
territorios indígenas, todos temas reflejados en la prensa argentina reciente.
originarios, y cómo se respetan o vulneran en el contexto argentino actual.
La relevancia de estos derechos ha crecido exponencialmente en la actualidad,
ya que los problemas globales como el cambio climático, las pandemias y la
desigualdad económica no pueden ser resueltos por un solo país. Son un
recordatorio de que la interdependencia entre las naciones es fundamental
para la supervivencia y el progreso de la humanidad. Su cumplimiento requiere
una nueva forma de pensar en los derechos humanos, pasando de una
perspectiva individual a una global y solidaria.
"Los derechos de tercera generación son los 'derechos de la solidaridad', que
combinan los derechos de los individuos y los de los pueblos. Son derechos de la
fraternidad." (Vasak, Karel, 1977, s/pág.)
Contenidos
Actividades
Tarea de inicio
Se iniciará con un juego de identificación de estereotipos. Se mostrarán
distintas imágenes sobre los pueblos originarios, pidiendo que se “seleccionen”
cuáles parecen ser de aborígenes, y cuáles no. La idea es que todas
representen a los pueblos originarios, pero a partir de la selección de algunas,
surjan interrogantes en torno a estereotipos históricamente creados respecto a
cómo deben ser.
El desafío cognitivo se centrará en la recuperación de información, en el
establecimiento de conexiones entre experiencias personales y construcciones
culturales de referencia
Propuesta de acción: Exposición dialogada + material visual
Breve presentación con apoyo visual sobre:
Generaciones de derechos humanos
Origen histórico y fundamento filosófico de los derechos de tercera
generación
Inclusión en la Constitución Argentina.
Los pueblos originarios en Argentina: estadísticas censales, realidad
actual
Luego de la construcción de categorías conceptuales, se procederá a presentar
el siguiente video: La otra cara de Argentina: historias de discriminación racial y
deuda con los pueblos originarios
https://www.youtube.com/watch?v=omAWKYSS2EI
.
Actividad de producción:
A partir de lo trabajado en clase, armaremos un mapa de desigualdades
mediante palabras
En diferentes grupos, los estudiantes recibirán un fragmento de noticias
actuales sobre los pueblos originarios. Luego de la lectura del mismo,
compartiremos las ideas principales.
Deben elegirse 3 términos que definan la opinión final sobre la realidad de los
pueblos originarios en cuanto a la vulneración de sus derechos.
Esas tres palabras serán reproducidas en un MENTIMETER que nucleará y
visibilizará los términos que más se repiten.
Cierre de la Práctica
Agradecimiento, reflexión y entrega de presentes para los estudiantes y la
docente co-formadora
Breve cuestionario anónimo en un formulario de Drive, sobre la experiencia y
sugerencias por parte de los estudiantes.
Bibliografía y anexos
Bibliografía:
Abramovich, Víctor (2006). Una aproximación a los derechos económicos,
sociales y culturales desde una perspectiva de derechos humanos. Revista
Sur.
CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales). Derechos Humanos en
Argentina. Informe anual.
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas (2007).
Constitución Nacional Argentina, Art. 75 inc. 17 y 22.
Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales.
Noticias usadas para la actividad grupal
Pueblos originarios en Argentina, olvidados y estigmatizados
Judit Alonso
09/08/20249 de agosto de 2024
Las comunidades critican la actitud del Estado, que ha anunciado recientemente
el cierre del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Un trasfondo, con motivo
del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
Tras el anuncio del cierre oficial del Instituto Nacional contra la Discriminación, la
Xenofobia y el Racismo (INADI) de Argentina, la mirada se vuelve hacia el Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas, cuya existencia también tiene los días contados. “El
gobierno nacional está intentando cerrar el Instituto de Asuntos Indígenas que
depende de la Ley Nacional 23.302. En el artículo quinto de esta ley dice: "el
Presidente designará al presidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas", así
que el Presidente está facultado a hacer lo que quiera con el organismo nacional”,
lamenta en conversación con DW Félix Díaz, quien preside el Consejo Consultivo y
Participativo de los Pueblos Indígenas de Argentina.
A pesar de que “nunca se ha hecho un censo de la población indígena en
Argentina porque no hay un registro propio del Estado”, Díaz puntualiza que “entre los
líderes hacemos un cálculo de entre 4 y 5 millones”. “Hay 44 pueblos indígenas en
Argentina que estamos dispersos en diferentes regiones: sur, norte, este, oeste y
centro del país”, detalla.
Para Lola Rama, investigadora de la oenegé Survival Internacional, este es otro
hecho más que reafirma una tendencia. “Existe un claro patrón de violencia y
persecución política y social hacia los pueblos originarios por parte de los consecutivos
gobiernos de Argentina”, asegura a DW.
Esta situación está creando alarma y desconcierto. “Esta decisión política bloquea la
posibilidad de poder reclamar, denunciar los hechos que sufren los pueblos indígenas
en sectores como la salud, agua, educación, tema laboral…”, crítica Díaz, también
líder del pueblo Qom, localizado en la provincia de Formosa y que cuenta con una
población aproximada de entre 6.000 y 7.000 personas.
El
líder indígena Félix Díaz, (en el centro), recuerda que su comunidad hace 14 años que
sigue a la espera de la resolución de la Corte Suprema sobre la devolución del
territorio.Imagen: JUAN MABROMATA/AFP/Getty Images
Haciendo frente a la persecución y el despojo
“El caso de Félix Díaz y la persecución que sufre el pueblo Qom son claros ejemplos
de racismo institucional y el intento de extinguir la lucha de estos pueblos por sus
derechos más básicos”, denuncia la investigadora de la ONG, recordando que la vida
del líder indígena corre peligro. “Desde Survival Internacional hemos contribuido a
denunciar los intentos de asesinato (el último el pasado 28 de junio) de Félix Díaz,
quien lleva décadas reclamando la devolución de buena parte del territorio ancestral
de su pueblo, que les fue robado para la creación, y posterior ampliación, del Parque
Nacional Río Pilcomayo”, agrega.
Para Díaz, el problema radica en que, a pesar de que la provincia cuente con la ‘Ley
Integral del Aborigen’ y el reconocimiento de los pueblos indígenas en la Constitución,
“el país no tiene una ley que proteja las tierras comunitarias”.
“Es una deuda social del Estado con los pueblos indígenas porque dan un título
precario a través de la titularidad de una asociación civil, que tiene que estar
actualizándose cada dos años”, explica Díaz. Ello conlleva una serie de gestiones y si
no actualizan su personalidad jurídica, los bienes pasan a manos del Estado y, en
caso de abandono de sus tierras, los pueblos originarios no tienen derecho a reclamar.
“Nunca le dimos importancia a ser titular del territorio”, reconoce Díaz, lamentando que
“los gobiernos aprovecharon ese desconocimiento y empezaron a manipular y decir
que está bien ceder un territorio a cambio de una escuela, un centro de salud o
un recurso social que el Estado destina a la población indígena”. “A partir de ahí,
nuestro territorio se fue reduciendo y se instaló el Parque Nacional en nuestra zona”,
agrega.
Parque Nacional Río Pilcomayo.Imagen: ParquesNacionales
Territorio en disputa
Caracterizado por la presencia de humedales, sabanas, montes y selvas en galería
que albergan una gran diversidad de aves, mamíferos y reptiles, “el Parque Nacional
Pilcomayo conserva una porción de la región del Chaco húmedo “, explica a DW
Gisela Infantino, Técnica en el Departamento de Conservación y Uso Público de dicho
parque.
“Ancestralmente la región está habitada por el pueblo Qom, de tradición cazadora,
recolectora y pescadora, que ha desarrollado estrategias sustentables de
aprovechamiento de los recursos naturales combinando la pesca, la recolección de
productos vegetales y la caza de diversas especies”, dice Infantino, asegurando que la
relación con la comunidad, vecina del área protegida, “es de colaboración y de respeto
mutuo”.
No obstante, Díaz critica que desde que el sitio se convirtió en área de conservación,
han perdido el acceso “a ese lugar tradicional en el que están nuestros intereses como
la espiritualidad, la medicina, el agua, la materia prima para la artesanía, la caza, la
pesca…”.
Además de luchar por la recuperación de este territorio, el presidente del Consejo
Consultivo y Participativo de los Pueblos Indígenas de Argentina recuerda que el
principal reclamo de las comunidades “al Senado y la Cámara de Diputados es la ley
de propiedad comunitaria indígena, que nunca se trató”.
En este sentido, Díaz se muestra poco esperanzado. “Nunca la van a tratar porque los
intereses económicos de los gobiernos están en los territorios de las comunidades
indígenas”, lamenta. “En el caso del gobierno de Javier Milei, parece que tiene toda
intención de arrebatarles sus territorios ancestrales para venderlos al extractivismo”,
agrega la investigadora de Survival Internacional.
El grito de los pueblos originarios a través del arte, aquí y ahora
Con el canto ancestral, coplas, danzas y ceremonias que reivindican a la Pachamama,
un colectivo de mujeres lucha por visibilizar su identidad, la diversidad sexual y la
problemática de su realidad
Por Florencia Galarza-05 Ene, 2024 00:30 a.m. AR
Estas mujeres y diversidades encuentran en el arte una forma de hacerse oír, de
generar ingresos y trabajo, y de narrar sus historias y luchas
“Pachamama, aquí estamos las hijas de la Madre Tierra. Somos las hijas del rigor,
somos las hijas de los pueblos originarios, de esta tierra”. Así comienza una de las
coplas más conocidas de Lorena Carpanchay, la primera coplera trans de los Valles
Calchaquíes, que al son de su tambor busca que el colectivo travesti-trans se haga oír
en toda la Argentina desde el Norte del país.
“Sí, existimos y gritamos a través del arte”, le dijo a Infobae Cultura, una de las “hijas
de la Madre Tierra”: Maby. Ella se define como una feminidad travesti-trans de 37
años, y vive en el territorio diaguita calchaquí, en Cafayate, provincia de Salta, que
define como “tierra de lucha y resistencia”.
“No dejes que me callen, por la furia de las travestis. Lo dijo Lohana y Sacayán, que al
calabozo no volvemos nunca más”, continúan las estrofas de la coplera, reivindicando
a dos referentes de la lucha por los derechos de las personas del colectivo LGBT
(lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) que han sufrido fuertes consecuencias
por su activismo. A través de peñas diversas, bailes, cantos y expresiones artísticas
diversas, reafirman sus identidades
No obstante, Maby y sus “hermanas”, tal como llama a sus compañeras dentro
del Movimiento de Mujeres y Diversidades por el Buen Vivir, reivindican esa lucha
con cantos, danzas y hasta varietés de teatro que buscan reivindicar su identidad
sexual diversa y su identidad indígena desde el goce.
Las mujeres indígenas consultadas para esta nota y nucleadas en este Movimiento,
hablan del arte y actividades culturales como un medio para transmitir mensajes que
revaloricen y protejan la Pachamama, que grite contra la sobreexplotación de la tierra,
el patriarcado, el racismo y contra la cultura Winka, que en la lengua mapuche se
refiere a la cultura hegemónica, blanca y colonizadora. Invitan a “recuperar el pasado
para mejorar el futuro”, a reconectar con nuestras raíces ancestrales que nos enseñan
a cuidar el medioambiente en el que vivimos, a respetar las diversidades y a apreciar
la cultura desde una visión no colonialista.
“Nadie puede elegir bien su camino si no sabe de dónde viene”. Esa es la filosofía que
guía los pasos de Karumanta Escalada, descendiente de pueblos originarios de Salta
pero habitante de territorio mapuche ranquel de General Pico, en La Pampa.
Hablan de sus derechos y resisten ante las adversidades
“¡Mari Mari!”, saluda en mapuche “Karu”, que se dedica a brindar talleres de
cosmovisión, instrumentos, música, danza y cocina ancestral en escuelas y
universidades.
Karumanta interrumpió la elaboración de unas quesadillas de quinoa y mocochinchi
para atender a Infobae. Las llevaría más tarde a una escuela ubicada a unos 15
kilómetros de su hogar, ya que la maestra de su curso le avisó que las madres y
padres asistirían también a esa jornada, por lo que vio la oportunidad de mostrarles,
tanto a chicos como adultos, la importancia de la alimentación consciente y natural.
Según la salteña, “comida y medicina van de la mano”, ya que solemos ingerir
“productos de la tierra con los que luego se hacen las medicinas que nos venden en
blisters y acompañados de muchos químicos”.
La cocina ancestral no sólo habla de recetas naturales, sino también de hábitos
saludables: “Comemos apurados, comemos mal. Esto nos enferma y nos deteriora. La
comida es sagrada y puede prevenir enfermedades”.
En
Cafayate, Maby y sus compañeras del colectivo LGBT se organizan desde hace tres
años
Karumanta es también artesana, hace bijouterie e intervenciones de ropa con
perspectiva indígena. Cambian colores, cortes y formas. Todo lo que pueda acercar a
jóvenes a las raíces originarias es para ella una lucha social y cultural por la que no
percibe remuneración alguna. “Somos siempre el último orejón del tarro, pero lo hago
porque aún tenemos la esperanza de que esta sociedad mejore”, explicó.
Esta es una lucha colectiva, de todos los pueblos originarios, que explican que la
“cultura blanca” bajó de los barcos, allá por el 1492, con valores y tradiciones
impuestas por la fuerza.
Identidad indígena en la gran ciudad
La historia de Romina Noelia Naporichi confirma que la lucha de los pueblos
indígenas por visibilizarse “es una siembra” cuyos frutos germinan tarde o temprano.
Noelia nació en Chaco hace 29 años y pertenece a la nación Qom. A sus 13 años,
Noelia le dijo a sus abuelos que quería continuar sus estudios tras finalizar la escuela
primaria, y fue desde esa corta edad que descubrió que su identidad indígena sería
motivo de racismo y discriminación: “Era raro que una indígena llegara al secundario, y
no había escuela pública para la comunidad”.
Su familia realizó grandes esfuerzos económicos para enviarla a una escuela privada,
pero allí llegó el segundo choque cultural: el colegio era católico. “Fue una tortura real”,
contó Noelia, qué tiempo después se vio obligada a migrar con su familia a Santa Fe
en búsqueda de oportunidades.
Estas mujeres utilizan el arte y la actividad cultural como vehículos para transmitir
mensajes de revalorización de la tierra
Con esa historia en sus espaldas, Noelia dedicó su vida al trabajo social en Rosario,
buscando reforzar la identidad indígena propia y ajena, incluso en medio de la ciudad.
“Es especialmente necesario reforzar esta lucha cultural en las ciudades, ya que
existen muchos jóvenes que niegan sus raíces para permanecer en lugares de confort
o ser parte de un grupo de amigos”, explicó a este medio una Noelia de voz calma y
empática, porque ella estuvo en ese lugar, y conoce el costo de identificarse.
Es por esto que se desempeña, entre otras cosas, como intermediaria en talleres
sobre lengua indígena Qom y actividades para jóvenes donde involucra cuentos de su
comunidad o música en dicha lengua. También para la cestería indígena guarda un
cariño y dedicación especial: es un oficio artístico que aprendió de su abuela y de su
madre. “Tenemos una marca colectiva que se llama Qomlashepi Mujeres Indígenas,
donde también damos talleres y explicamos la importancia de este arte típico de
nuestros pueblos”.
Invitación a reconectar con las raíces
Aunque se viva en medio de una ciudad, Karumanta y Noelia han insistido en la
importancia de realizar ceremonias que nos reconecten con la Pachamama y “con
nosotros mismos”, que pueden ser practicadas, incluso, “desde un departamento”.
“Todos podemos asistir a ceremonias o crearlas. Podemos conectar con nuestra
espiritualidad y ancestralidad prendiendo un fueguito o frotándose fuerte las manos
para sentir el calor que simboliza al fuego”, explicó “Karu”. Y continuó: “Si no tenés un
río, usá instrumentos como pezuñas, que simbolizan el agua. Tomate un momento
para vos, escuchá tu cuerpo, cómo corre la sangre. Somos agua”.
El objetivo es “conocernos a nosotros mismos, aceptar nuestra corporalidad”, luchando
contra los mandamientos de la cultura Ro’oshe, “cultura criolla” en Qom, que nos
impone cánones estéticos, antinaturales y dañinos.
En resumen, una ceremonia es “poner una pausa en una sociedad de cemento”. Hoy
las redes sociales acortan distancias, y las organizaciones indígenas son fácilmente
detectables en cada ciudad: “Acercarse para preguntar y aprender es siempre una
buena opción”.Buscan rescatar tradiciones y enseñanzas ancestrales para conectar
con la naturaleza y promover un estilo de vida más saludable
El arte, con otros ojos
Las imposiciones de la cultura “criolla” o “blanca” acostumbraron a los ojos y oídos de
las poblaciones latinoamericanas a responder a gustos y preferencias que
imposibilitan, a veces, apreciar las expresiones artísticas originarias. Es por esto que
las tres entrevistadas para esta nota invitan a escuchar música con influencias
indígenas, conocer otros idiomas y utilizar el arte como vehículo para visibilizar las
tradiciones ancestrales que quedaron sepultadas.
Quitándose de los ojos el velo de la perspectiva colonizadora pueden apreciarse, por
ejemplo, las coplas de Lorena Carpanchay o de Quillay Mendez, una bailarina,
compositora y coplera travesti; las performances como Drag Queen indígena de Sissie
Moon; o incluso la música de Fabio Jerez, un rapero Qom, entre tantos otros.
Desde diferentes territorios y culturas originarias, mujeres como Karumanta Escalada
en La Pampa, que imparte talleres de cosmovisión y cocina ancestral
Comunidad diversa
En Cafayate, las personas del colectivo LGBT comenzaron a organizarse hace tres
años. Siempre existieron, pero sin títulos o carátulas. Sin embargo, el contacto con la
cultura hegemónica les obligó a identificarse, en el mejor de los casos, o a
esconderse.
A sus 37 años, Maby es también parte del MTA Cafayate Comunidad Diversa del
Valle Calchaquí y de la Comisión Organizadora de la Tercera Marcha
Plurinacional del Orgullo: “Nosotras, las diversidades, somos personas ancestrales.
Siempre estuvimos. Por lo que empezamos a cuestionarnos cómo nos visibilizamos, y
encontramos la respuesta en el arte y la cultura”.
Maby y sus hermanas tomaron la Marcha Plurinacional como una oportunidad para
contar su lucha y su realidad a través de espectáculos, teatro y murales con frases
representativas de grandes referentes como Lohana Berkins. Han diseñado el primer
varieté teatral diverso, llamado “Orgulloses, un Varieté Diferente”. “Encontramos así
una forma de visibilizarnos, de generar dinero y trabajo, que nos era negado. Y de
diversificar la oferta artística, ya que aquí en el Norte los escenarios están siempre
plagados de varones, pero pocas mujeres y nulas travestis”.
Hoy ellas hacen, se hacen oír con sus “peñas diversas”, sus bailes y cantos alrededor
del fuego. Reconstruyen el folklore entre ponchos, pezuñas y pestañas de colores.
Hablan de sus derechos, de su futuro, del Chineo, de sus infancias negadas, de
sobrevivir y de resistir. Y lo cuentan, sólo hace falta aprender a escuchar.
Crudo informe que desnuda la triste realidad de los niños originarios en el oeste
de la provincia
Cómo viven los chicos donde la falta de atención médica y pediátrica los lleva a
la muerte
7 de Septiembre, 2024, gentileza La Nacion
En un crudo y triste informe documental presentado por La Nación desnuda las
falencias del Estado donde los niños y adolescentes son los más afectados por la falta
de atención médica durante los primeros años de vida, incluso durante el embarazo.
Hasta la localidad de Ingeniero Juárez llegó un equipo periodistico y la ONG de ayuda
a pueblos originarios para mostrar cómo viven las familias más humildes.
Partos domiciliarios, falta de acceso a remedios y atención primaria, muertes evitables
y el aislamiento en el que viven muchas familias en las zonas rurales, hacen que
acceder a un derecho tan básico como el de la salud, sea una utopía.
Esta problemática es transversal en todo el país y es el foco de un nuevo especial de
Hambre de Futuro, en el que LA NACION recorrió las diferentes provincias para
mostrar historias de vida reales y desgarradoras, de personas como Magdalena
Quintana que tiene 17 años y vive en el piso de tierra de su casa, en la comunidad
Nuevo Asentamiento Barrio Curtiembre de Ingeniero Juárez, en Formosa. Es Wichí y
nació con una discapacidad que no le permite caminar. A pesar de tener un certificado
de discapacidad, su mamá nunca logró que le dieran una silla de ruedas.
O como la de Griselda Colque, que hace 12 años perdió a su bebé de un año y nueve
meses porque se descompuso en el campo, en una zona rural de Jujuy, y pasaron
diez horas desde que salieron a buscar una ambulancia hasta que efectivamente llegó
a atenderlo.
Los agentes sanitarios y los enfermeros, no llegan a suplir las enormes necesidades
de las familias que viven en condiciones muy precarias, expuestos a accidentes y a
enfermedades de la pobreza.