Cataluña (en catalán: Catalunya; en aranés: Catalonha) es una
comunidad autónoma de España, que está considerada
nacionalidad histórica en su Estatuto de Autonomía.[1] Situada en el
noreste de la península ibérica, ocupa un territorio de unos 32 000
km² que limita al norte con Andorra y la región francesa de
Occitania (Alto Garona, Ariège y Pirineos Orientales), al oriente con
el mar Mediterráneo a lo largo de una franja marítima de unos 580
kilómetros,[5] al sur con la Comunidad Valenciana (provincia de
Castellón) y al occidente con Aragón (provincias de Teruel,
Zaragoza y Huesca). Esta situación estratégica ha favorecido una
relación muy intensa con los territorios de la cuenca mediterránea y
con la Europa continental. Cataluña está formada por las provincias
de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Su capital es la ciudad
de Barcelona.
A 1 de enero de 2024, en el territorio catalán habitaban 8 012 231
personas[2] en un total de 947 municipios de los cuales 70 superan
los 20 000 habitantes (en los que vive el 72 % de la población
catalana). Dos tercios de la población viven en el ámbito
metropolitano de Barcelona, que es la quinta aglomeración urbana
de la Unión Europea, siendo también la más densamente poblada.
[6] [7] [8] La comunidad está altamente industrializada, y su economía
es la segunda entre las comunidades autónomas, al generar el
18,81 % del producto interior bruto (PIB) español, solo superada
por la Comunidad de Madrid.[9] Respecto al PIB per cápita, se sitúa
en cuarta posición, tras la Comunidad de Madrid, el País Vasco y
Navarra.[10]
Su índice de desarrollo humano (0,916)[11] es el cuarto mayor de
España, por detrás de Navarra (0,926) y por delante de La Rioja
(0,910).[12] El índice de desarrollo de los servicios sociales la sitúa
en novena posición (5,08 puntos), por detrás de Aragón (5,15) y por
delante de la Comunidad Valenciana (4,65).[13] En el informe PISA
queda en el puesto séptimo en lectura (500 puntos), y sexto en
matemáticas (500 puntos) y ciencias (504 puntos), a menos de un
5 % de distancia de la primera comunidad autónoma (Castilla y
León y Navarra).[14]
Toponimia
San Clemente de Tahull
El origen de la palabra 'Cataluña' permanece incierto, aunque han
sido varias las posibilidades señaladas.
El geógrafo y matemático griego Claudio Ptolomeo (100-170), en
su obra Geografía comete un error de metátesis: para referirse a
los lacetanos (uno de los pueblos íberos asentados en la actual
región de Cataluña) en vez de escribir «laketanoi» escribió
«kastelanoi» (castellanos) y «katelanoi» (catalanes).[15]
Se documenta un manuscrito de Al-Udri (anterior a 1085)
re riéndose a Talūniya, lo cual podría ser una indicación del origen
toponímico del área.[16] [17]
El topónimo como tal se encuentra por primera vez en forma escrita
hacia 1117[18] en la forma latina que aparece en el poema pisano
Liber maiolichinus de gestis pisanorum illustribus.[19] En ese texto,
en el cual se describen las gestas que los pisanos realizan con los
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catalanes para abordar la conquista de Mallorca, aparecen varias
referencias al conde Ramón Berenguer III (Dux Catalanensis,
Rector Catalanicus hostes, Catalanicus heros, Christicolas
Catalanensesque) así como referencias propias como
catalanenses o catalanensis y al territorio de estos, Catalania.
Posteriormente, también aparece la expresión in Catalonia en unas
donaciones que el rey Alfonso II hizo a su esposa en 1174,[20] así
como en diversas ocasiones (Cathalonia) en el testamento del
rey[21] y en cantos de trovadores occitanos (Catalonha).[22] En
tiempos de su hijo y sucesor Pedro el Católico vuelve a
mencionarse en la declaración de la asamblea de Paz y tregua de
1200, en que se delimita su ámbito de vigencia: Haec est pax quam
dominus Petrus (...) constituit per totam Cataloniam, videlicet a
Salsis usque ad Ilerdum.[23] La primera vez que aparece en catalán
es en el Llibre dels fets de Jaime I el Conquistador, en la segunda
mitad del siglo xiii.
Acueducto romano de Tarraco
Sin embargo, la razón de este nombre no está clara. Algunos
postulan que la palabra procede de Gotholandia (país de los
godos) a través de Gothia o Gotia que era como los francos
denominaban también la Marca Hispánica, debido a la presencia
de población visigoda en Septimania y el norte de la actual
Cataluña tras la caída del reino visigodo, aunque la transformación
fonética es discutible.
Un historiador medieval, Pere Tomic, sugiere la existencia hacia el
siglo viii de un caballero alemán llamado Otger Cathaló, al que por
sus gestas de conquista, Carlomagno dedicó su nombre a las
tierras del sur de los Pirineos. Esta teoría la recoge Pedro de
Medina en su Libro de grandezas y cosas memorables de España
publicado en Sevilla en 1548.[24]
Petronila de Aragón y Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, según
interpretación de Filippo Ariosto (1586)
Otra propuesta sugiere que por las necesidades defensivas de la
Marca se levantaron muchas forti caciones. Sus guardas eran los
castellanos que en el bajo latín medieval tomaría el nombre de
castlanus de cuya voz surgen las formas catalanas castlà, catlà y
carlà.[25] De estas formas, los extranjeros que pasaban por sus
tierras habrían comenzado a nombrar así a los habitantes y su
territorio (català > Catalonia, Catalaunia), por lo que Cataluña
signi caría «tierra de castillos».[26] Sin embargo, esta explicación ha
sido cuestionada por di cultades fonéticas. Autores modernos
como Ronjat (Grammaire historique des parlers provençaux
modernes) y Grammont (Sur la métathèse) de enden que el
topónimo procede de una alteración de la latina referida a los
lacetanos (LACETANI). La transformación se daría por metátesis
entre la -l y la -c: lacetanos > catelanos > catelans.[27] Este proceso
debió darse entre las capas populares y en tiempos remotos,
previos a cualquier in uencia erudita. Actualmente, esta etimología
y la referida a los godos son las más extendidas. Además de las
comentadas hay aún más propuestas etimológicas menos
conocidas.
Por ejemplo, tanto catalán como castellano podrían derivar de una
fusión de las palabras góticas guta y athala,[28] con el signi cado de
«noble godo», o «hidalgo godo». En este sentido, Otger Cathaló
podría ser Otger el noble godo.
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Entrada de Roger de Flor en Constantinopla, de José Moreno Carbonero.
1888. (Palacio del Senado de España)
Una interpretación surgida en el siglo xv, descartada entre otros por
Antonio Agustín y cali cada de absurda por Félix Torres Amat,
pretende derivar el nombre de Cataluña, de los Campos
Cataláunicos.[29] Según ello, el nombre derivaría de la intitulación
Catalaunicus del rey visigodo Turismundo, cuya dinastía llegó a
dominar territorios a ambos lados de los Pirineos. Dicha intitulación
tiene su antecedente en los sucesos siguientes: El 20 de junio del
año 451, en los Campos Cataláunicos (región de la tribu gala
catalauni, que puede estar vinculada a la tribu celta-belga de los
Catuvellaunos, mencionados por Dion Casio) cuya terminología da
el nombre a la ciudad de Châlons (Chatalan) y a la Champaña
(Champs), ocurrió una gran batalla entre los hunos de Atila (con
sus aliados ostrogodos, gépidos y hérulos), frente a los romanos
(con sus aliados visigodos y alanos), donde murieron más de veinte
mil guerreros. En dicha batalla, Atila, al frente de sus jinetes, atacó
por el centro a los alanos, y los ostrogodos atacaban por la derecha
a los visigodos, mientras los gépidos y hérulos atacaban por la
izquierda a los soldados romanos de Aecio, que dominaban una
colina. En el combate pereció el rey visigodo Teodorico I, por lo que
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su hijo Turismundo fue nombrado rey en mitad del combate, para
luego provocar la desbandada de los ostrogodos e inclinar el
combate en contra de la confederación de Atila, que también fue
obligado a retirarse. Luego de la batalla, el rey visigodo Turismundo
regresó a su capital Toulouse, donde a raíz de esa victoria, fue
intitulado como rey Turismundo Catalaunicus, lo cual podría haber
sido el germen de la futura denominación catalana y de la Cataluña
pirenaica.[30]
Símbolos
Artículo principal: Símbolos catalanes
Cataluña ostenta varios símbolos más o menos extendidos entre
sus habitantes, algunos de los cuales han sido o cializados. El
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artículo 8 del vigente Estatuto de Autonomía de ne como símbolos
nacionales la bandera, la esta y el himno.[1] Varias leyes catalanas
también declaran estos símbolos como nacionales:[31]
• La bandera es «la tradicional de cuatro barras rojas en fondo
amarillo», cuyo origen está en el pendón real de los reyes de
la Corona de Aragón, titulares del Principado de Cataluña.
• La esta es el Día Once de Septiembre, también conocido
como Día de Cataluña o Diada, en la que se conmemora la
caída de Barcelona frente a las tropas borbónicas.
• El himno es Los Segadores, cuya letra original es de 1899,
aunque se basa en un romance popular del siglo xvii, durante
la Sublevación de Cataluña.
Además, tiene otros símbolos no o cializados, como el escudo.
El burro catalán es una apuesta de un sector ciudadano
nacionalista que surge en respuesta del toro de Osborne.[32] En el
campo cultural, es representativa de Cataluña la lengua catalana y
las artes, así como en lo folclórico, destaca la sardana, el baile de
diablos y los correfocs, los gigantes y cabezudos y los castells.
El gobierno autonómico tiene o cializado, además, su propio
símbolo, llamado emblema de la Generalidad de Cataluña, que es
utilizado en toda representación institucional.
Historia
Artículo principal: Historia de Cataluña
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El sitio de Gerona (1809) contra Napoleón, Antonio de Capmany y el Tambor
del Bruch
Ramón Nouvilas, Juan Prim y Francisco Pi i Margall
Embarque de voluntarios catalanes a Cuba, Exposición Universal de
Barcelona (1888) y Acción de la Barcelona Traction
Francisco Ferrer i Guardia detenido, Revolución social española de 1936 y
Federica Montseny tras el exilio
Tras la desintegración del Imperio carolingio, el condado de
Barcelona, que había formado parte de la Marca Hispánica del
Imperio, alcanzó una independencia de facto a nales del siglo x y
consiguió agrupar en torno a él, mediante vínculos familiares o de
vasallaje, a una parte importante de la actual Cataluña,
principalmente los condados de Gerona, Osona, Besalú, Cerdaña y
Ampurias. En el siglo xii, el condado de Barcelona y el reino de
Aragón se unieron dinásticamente mediante los esponsales
acordados entre Ramiro II de Aragón y Ramón Berenguer IV de
Barcelona en 1137, por los que el conde barcelonés contraería
matrimonio con la futura reina aragonesa Petronila. En el siglo xiv,
tuvo un destacado papel económico en el marco del comercio
mediterráneo. Con el declive de la Corona de Aragón decayó
Cataluña, que no volvió a prosperar hasta la industrialización.
En el primer tercio del siglo xix España fue invadida por Napoleón
Bonaparte. Barcelona es ocupada por los franceses y Tarragona se
convierte en capital electoral de los diputados catalanes, que
forman parte de las Cortes de Cádiz, y participan en la primera
constitución de la nación española, en el año 1812.[33] A partir del
segundo tercio del siglo xix se desarrolló la Renaixença, un
movimiento cultural de recuperación del catalán como lengua de
cultura. En las décadas siguientes fue tomando cuerpo el
catalanismo político, que se agrupó en partidos como la Lliga
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Regionalista y posteriormente Esquerra Republicana. Tras los
primeros proyectos de autogobierno que culminaron primero en la
Mancomunidad de Cataluña (1913-1923) y luego en la restauración
de la Generalidad de Cataluña y aprobación del Estatuto de
autonomía de Cataluña de 1932 durante la Segunda República, la
Guerra Civil y el período franquista (1939-1975) supusieron, tanto
en Cataluña, como en el resto de España, la anulación de las
libertades políticas, además de la prohibición del catalán en el
ámbito o cial y educativo, que no fueron plenamente recuperadas
hasta la Transición democrática y la entrada en vigor de la nueva
Constitución española de 1978, en la que se reconoce la existencia
de comunidades autónomas dentro de España. Al amparo de la
Constitución se aprobó un nuevo Estatuto de Autonomía en 1979
que recuperó el uso o cial del catalán, posteriormente sustituido
por el Estatuto de 2006, que tras algunas modi caciones dictadas
por el Tribunal Constitucional en 2010, debido a su
inconstitucionalidad, es el actualmente vigente.
Geografía
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Principales unidades geológicas del territorio catalán
Artículo principal: Geografía de Cataluña
Cataluña tiene una diversidad geográ ca relativamente muy
marcada, teniendo en cuenta lo relativamente pequeño de su
territorio. La geografía está condicionada por el litoral mediterráneo
al este, con 580 kilómetros de costa,[5] y las grandes unidades de
relieve de los Pirineos al norte.
Geología
El actual estado geológico de Cataluña puede comenzar a
describirse desde los primeros grandes cambios del Paleozoico.
Inicialmente el territorio formaba parte de una cuenca oceánica en
la que, por reposo orogénico, se depositaban materiales
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sedimentarios nos y arcillosos. El desarrollo de plegamientos
hercinianos determinó una sedimentación más irregular que
posteriormente produjo la emersión (de baja altura) de varias áreas
de orientación noroeste-sureste como el macizo del Ebro (actual
depresión central catalana) y el macizo catalanobalear, que
surgieron al nal de la era. Los materiales sedimentados de la
época se transformaron en gneis, esquisto y pizarra que a ora hoy
día en la mitad norte de las cordilleras litorales y Pirineo axial.
Pirineos en el Ripollés
La era mesozoica cubrió de nuevo las áreas emergidas durante la
era anterior, lo que provocó una sedimentación tranquila bajo el
mar, generando gran cantidad de material calcáreo. Hoy en día
este material se encuentra en la mitad sur de las cordilleras
litorales y en el Prepirineo.
Al inicio de la siguiente era, la cenozoica, las placas tectónicas
euroasiática y africana toman contacto y suavemente comienza a
elevarse un dorso de pliegues y sierras mediante orogénesis alpina
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que dará lugar, entre otras, a los Pirineos. Este empuje incide
también en el movimiento del macizo catalanobalear hacia el
suroeste, cubriendo el macizo del Ebro, aún sumergido, lo que va
generando que se vayan depositando materiales que darán lugar a
la futura depresión central catalana. En la línea de costa se
acumulan conglomerados depositados por los ríos y que darán
lugar a las elevaciones destacadas de los macizos de Montserrat,
San Lorenzo del Munt, etc. Mientras, hacia el interior de la cuenca
se acumulan arenas y arcillas que darán lugar al gres. Al cerrarse
el macizo del Ebro, en forma de golfo, se originó un gran lago
salado. Sus aguas fueron expuestas a una intensa evaporación
que nalmente dieron lugar a grandes depósitos salinos de los que
hasta hace poco aún se extraía sal en Suria y Cardona. La
segunda mitad de la era erosionó por descompresión gran parte del
macizo catalanobalear, permaneciendo en una estrecha línea que
conforman la depresión prelitoral, el llano de la Cerdaña, del
Ampurdán, etc. Al nal del periodo, los movimientos alpinos inciden
en el surgimiento de volcanes en la zona de Olot que perdurarán
hasta el cuaternario y los glaciares del Pirineo acaban por
conformar el territorio.
Orografía
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Per l característico de Montserrat
El relieve de Cataluña presenta, a grandes rasgos, tres grandes
unidades morfoestructurales generales: los Pirineos, la formación
montañosa que conecta la península ibérica con el territorio
continental europeo y queda situado al norte de Cataluña; otra
unidad formada por una alternancia de elevaciones y llanuras en
paralelo a la costa mediterránea, llamado Sistema Mediterráneo
Catalán o Cordilleras Costero Catalanas y una última unidad
estructural situada entre las anteriores llamada depresión central
que con gura el sector oriental del Valle del Ebro.
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Los Encantados, dos picos emblemáticos de los Pirineos y el estanque San
Mauricio
El Pirineo catalán representa casi la mitad en longitud de todo el
Pirineo español, pues se distribuye a lo largo de más de 200
kilómetros. Tradicionalmente se ha diferenciado el Pirineo Axial, el
principal, del Prepirineo (meridional en el territorio catalán) y que
son unas formaciones montañosas paralelas a las sierras
principales, aunque de menor altitud, menos escarpadas, y de una
formación geológica diferente. Ambas unidades son más anchas en
el sector occidental que en el oriental, y es ahí donde presentan
sus mayores cumbres. La elevación más alta de Cataluña, que se
encuentra al norte de la comarca de Pallars Sobirá, es la Pica
d'Estats con 3143 m de altitud. A lo largo de la frontera con Francia
le siguen el Puig Pedrós con 2914 m y el Puigmal con 2910 m. El
macizo de Besiberri alcanza los 3029 m. Del Prepirineo destacan
varias sierras y cimas como la sierra del Cadí (Vulturó, 2648 m) o la
de Pedraforca (Pollegó Superior, 2497 m).
El Sistema Mediterráneo Catalán tiene su base en dos cordilleras
más o menos paralelas entre sí y entre el mar siguiendo una
orientación noreste-suroeste y son la Cordillera Litoral, la más
próxima al mar y la Cordillera Prelitoral detrás de la anterior. La
Cordillera Litoral es menos extensa y de menor altitud (Turó Gros,
sierra del Montnegre, 773 m) mientras que en la Prelitoral el rango
es más amplio y de mayor altitud (Turó de l'Home, 1706 m). Dentro
del sistema se encuentra una serie de tierras llanas, cuyas
entidades mayores forman la Depresión Litoral y la depresión
prelitoral. La Depresión Litoral se sitúa al borde de la costa y es
previa (exceptuando algunos sectores) a las Cordilleras Litorales.
La depresión prelitoral se sitúa en el interior, entre las dos
cordilleras litorales, y constituye la base de las tierras llanas del
Vallés y el Panadés. Otras llanuras mayores son la Depresión de la
Selva y el Llano del Ampurdán, mayoritariamente en las comarcas
de la Selva y Ampurdán respectivamente. Finalmente, en el
Sistema también se incluye la Cordillera Transversal, que son unas
formaciones tardías al norte de la Cordillera Prelitoral y en contacto
con el Pirineo y Prepirineo, originando así altitudes medias y
volcanes en la zona de la Garrocha hoy en día extintos.
La depresión central catalana es una llanura situada entre los
Prepirineos y la Cordillera Prelitoral. Las comarcas del sur de la
provincia de Lérida y las centrales de Barcelona ocupan este
territorio. Sus tierras se sitúan entre los 200 y los 600 metros de
altitud en un continuo de oeste a este, aunque cuenta con algunas
estribaciones intermedias. Las llanuras y el agua que baja de los
Pirineos han transformado esta zona en grandes campos de cultivo
en los que se han construido numerosos canales de riego.
Imagen de satélite después de la gran nevada de marzo de 2010
Clima
Artículo principal: Clima de Cataluña
Cataluña goza de un clima mediterráneo, aunque con grandes
variaciones de temperatura entre el litoral costero, con un clima
suave, templado en invierno y muy caluroso en verano; el interior
que tiene un clima continental mediterráneo, con inviernos fríos y
veranos muy calurosos; y las zonas montañosas próximas a los
Pirineos, que tienen un clima de alta montaña, con mínimas bajo
cero y nieve abundante en invierno, precipitaciones anuales por
encima de 1000 mm y veranos menos calurosos.
Hidrografía
El río Ebro a su paso por Miravet
Cataluña pertenece casi en su totalidad a la cuenca mediterránea.
La red hidrográ ca catalana presenta dos grandes cuencas
hidrográ cas mayores, la cuenca hidrográ ca del Ebro y las
cuencas internas de Cataluña de un tamaño similar sobre el
territorio (15 038 km² —46,84 %— y 16 513 km² —51,43 %—
respectivamente), vertiendo ambas al Mediterráneo, a las que
acompaña la cuenca del Garona que vierte sus aguas sobre el
Atlántico y se extiende por 554 km², el 1,73 % del territorio catalán.
La cuenca del Ebro en Cataluña se sirve principalmente del río
Segre como mayor tributario, cuya cuenca en solitario alcanza los
7455 km², y al que se le suman como a uentes las cuencas de la
Noguera Pallaresa (2811 km²) y Noguera Ribagorzana (1013 km²).
Todos los ríos siguen un eje Pirineos-Ebro. Tras la a uencia del
Segre, el Ebro se dirige hacia el Delta irrigando mediante otros
a uentes un territorio de 3757 km², en buena medida enclavado en
el área de las Tierras del Ebro.
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El río Fluviá cerca de Olot
Las cuencas internas de Cataluña se dividen habitualmente a partir
de aquellos ríos que nacen en los Pirineos y aquellos que lo hacen
en las Cordilleras Costero Catalanas. Las cuencas que conforman
el eje Pirineos-Mediterráneo las conforman los ríos Llobregat, Ter,
Fluvià, Muga y Tec (que discurre hacia el Rosellón). Estas cuencas
discurren por un área de 9622 km². Las cuencas restantes,
siguiendo el llamado eje Mediterráneo, nacen tanto en la Cordillera
Litoral, Prelitoral como en la Llanura del Ampurdán y riegan sus
aguas por 6890 km². Los ríos más importantes son (de norte a sur)
el Daró, Tordera, Besós, Foix, Gayá, Francolí y Cenia.
La más pequeña de las cuencas catalanas, la del río Garona,
discurre mayoritariamente por el Valle de Arán. Recibe aguas de
numerosos ríos y barrancos que bajan por las laderas de las
montañas del valle, y dentro del territorio catalán sus a uentes más
largos son el río Unhòla, el río Nere y el río de Varradòs.
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Ciudad de Bañolas y Lago
La cuenca del Ebro aporta una media de 18 700 hm³ anualmente,
mientras que las cuencas internas únicamente disponen de
2020 hm³ al año. El desequilibrio viene causado por la aportación
previa del Ebro (alrededor de 6700 hm³/año) al que se le añade el
aporte pirenaico del Segre (alrededor de 12 000 hm³/año) hacia el
sur de la provincia leridana. Es alrededor de las comarcas de la
depresión central que se ha aprovechado esas aguas para
construir numerosos canales de regadío. Destacan los Canales de
Urgel (478 hm³) el Canal de Aragón y Cataluña (362 hm³) y el
futuro Canal Segarra-Garrigas (342 hm³). Sin embargo, pese a su
reducido caudal, de todas las cuencas españolas, es de las
Cuencas Internas de Cataluña donde se utiliza más el agua para
consumo humano (518 hm³). Este desequilibrio ha promovido el
aprovechamiento en las comarcas litorales y orientales de aguas
subterráneas, de las que Cataluña dispone bastantes reservas. De
todas formas, es habitual que en periodos de escasez de
precipitaciones se produzcan cortes en el suministro a poblaciones,
incluso en primavera.[34] Por ello han sido consideradas varias
opciones de trasvases uviales. Para el abastecimiento de agua se
cuenta con 28 embalses, de los cuales diez funcionan en la cuenca
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del Segre. El más antiguo es el de Camarasa, construido en 1920,
y los mayores son los de Canelles (679 hm³, compartido con
Aragón), Rialb (402,8 hm³), Santa Ana (236,6 hm³, compartido con
Aragón) y Susqueda (233 hm³).
En el territorio hay pocos lagos considerables. La mayoría se
encuentran en el Pirineo catalán en forma de pequeñas lagunas
(estanys), originados por antiguos circos glaciares. De estos, son
famosos los del parque nacional de Aigüestortes y Lago de San
Mauricio, aunque el mayor de todos es el lago de Bañolas, de
origen cárstico.
Costa
Ciudad de Sitges y sus playas
La costa catalana la divisa una línea generalizada de más de
500 km de longitud, aunque en de nición alcanza los 754,8 km. La
costa tiende a ser rectilínea sin grandes accidentes. Los únicos
accidentes marítimos los con gura el contacto de los Pirineos con
el mar, formando el cabo de Creus, junto al cual se halla el golfo de
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Rosas. Posteriormente y hasta Blanes aparece la Costa Brava,
caracterizada por acantilados de pequeña altura y calas
escondidas. Luego sigue una larga línea de playas del Maresme,
en paralelo a la Cordillera Litoral, y que solo se corta por los varios
puertos comerciales y pesqueros. La costa de Barcelona se
caracteriza por playas arti ciales y un gran puerto comercial que se
extiende a lo largo de más de nueve kilómetros. La parte sur del
puerto se desarrolló sobre la llanura del delta del Llobregat, que
tras el puerto dibuja una línea suave costa de algo más de 18 km.
Luego el macizo del Garraf articula las costas en destacables
acantilados y hasta después de Sitges la costa no vuelve a ser
rectilínea (a excepción de nuevo de numerosos puertos) y
orientándose hacia el sur, hasta la altura del puerto de Tarragona.
Este es el segundo mayor puerto de Cataluña y se extiende por
más de cinco kilómetros, antes de entrar en el cabo de Salou. Las
playas de esta zona toman el nombre de Costa Dorada en su
vertiente turística. Hacia el sur la costa es de nuevo suave, y se
caracteriza por una menor ocupación humana. El último gran
accidente geográ co lo determina el golfo de San Jorge y las
tierras bajas del delta del Ebro, donde se hallan islas y penínsulas,
como las de la Punta del Falgar al norte y La Banya al sur, que
queda unida al delta por la playa del Trabucador. La arena de las
playas catalanas es generalmente dorada, y con cierta tendencia a
ser granulosa al norte y más na al sur.
Usos del suelo
Mapa de Cataluña por usos de suelo en 2002
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cultivos
aguas continentales
arenales, nieves y otros suelos improductivos
núcleos urbanos, industriales y vías
bosques, claros y vegetación húmeda
A pesar de la población y la industrialización de Cataluña, buena
parte del suelo se conserva intacto a la mano del hombre. El
paisaje forestal se distribuye por 18 257 km² (2002),[35] y se aprecia
especialmente en las zonas montañosas del norte y la costa. Esto
incluye bosques claros y espesos (escleró los, caducifolios y
aciculifolios) así como la vegetación de zonas húmedas. Estos
bosques ocupan el 56,8 % de la super cie catalana. Por extensión,
la siguiente cubierta la ocupan los cultivos, extendiéndose por el
32,5 % del territorio (10 448 km²). De estos, destaca la agricultura
de secano (7069 km²), extendido por muchas comarcas y siendo
característicos de la Segarra, Solsonés, Bages y Noya entre otras.
El cultivo frutal de secano se extiende principalmente del sur de
Ponent y las Tierras del Ebro. Respecto a la vid, las viñas se
extendían ese año por 769 km², principalmente en el Panadés. La
extensión del regadío es más restringido (2611 km²) y se distribuye
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principalmente por el Segriá, Plana de Urgel y alrededores, sobre
todo mediante los numerosos canales de irrigación, así como el
delta del Ebro, y en menor medida, en el Ampurdán, la Cerdaña y
en la costa de Barcelona. El cultivo de árboles frutales por regadío
es menos extenso, y se produce especialmente en el Segriá y el
Campo de Tarragona.
La presencia humana tenía en 2002 una extensión de 1520 km² (un
4,7 % del territorio catalán) y se concentra, en general, en la costa,
especialmente en el área metropolitana de Barcelona. Destaca la
extensión de las urbanizaciones, superior al de los núcleos
urbanos, y posteriormente el área destinada al uso industrial y
comercial (229 km²).
Finalmente, el terreno inutilizado o inservible constituía un 5,4 %
(1740 km²) y se extendía principalmente por las cumbres pirenaicas
en forma de vegetación rasa o prado. La super cie ocupada por las
aguas (de ríos, lagos o presas) era de 150,5 km², solo un 0,5 % de
la super cie catalana.
Espacios protegidos
Pedraforca
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Artículo principal: Espacios naturales protegidos de Cataluña
La protección del entorno natural catalán ha crecido rápidamente
durante los últimos años. A fecha de 2006, el territorio terrestre
protegido ascendía a 9608 km², prácticamente el 30 % de
Cataluña. Los espacios di eren en grado de protección; en este
sentido, el parque con mayor rango y antigüedad lo constituye el
único parque nacional en territorio catalán, el parque nacional de
Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, inaugurado en 1955. Sin
embargo, era ya desde 1932 que se pretendía proteger algunos
espacios del Pirineo en el llamado Plan Macià.[36]
Bosque del parque natural del Montseny en periodo otoñal
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Áreas funcionales de Cataluña:
Área Metropolitana de Barcelona
Campo de Tarragona
Cataluña Central
Poniente
Comarcas gerundenses
Alto Pirineo y Arán
Tierras del Ebro
Artículos principales: Demografía de Cataluña y Ciudades catalanas
por población.
Hasta después de la restauración democrática y el gobierno
autonómico no se volvió a legislar para proteger espacios
naturales. Actualmente, son varias administraciones (el Ministerio
de Medio Ambiente, la Generalidad de Cataluña y la Diputación de
Barcelona, junto a varios consorcios de municipios) las que se
encargan de velar, proteger y promocionar los espacios protegidos.
La Generalidad, además de cogestionar el parque de Aigüestortes,
gestiona una red de once parques naturales, tres Parajes Naturales
de Interés Nacional, una reserva natural (Delta del Llobregat) y una
reserva marina (islas Medas). Por su parte, la Diputación de
Barcelona dispone de una Red de Parques Naturales (Xarxa de
Parcs Naturals) dirigido por el Área de Espacios Naturales de la
Diputación que extiende los espacios protegidos por 12 parques
con diferente grado de protección, algunos gestionados junto a la
Generalidad. Además de esos parques, existe una red más extensa
de espacios especí cos protegidos mediante leyes menos
especí cas[37] cuyo objetivo es aunar la diversidad del territorio
catalán y su ora y fauna local. Esta red, llamada Plan de Espacios
de Interés Natural (PEIN) incorpora además los parques naturales
y nacionales antes mencionados que sí cuentan con una
legislación especí ca. A fecha de abril de 2007, los espacios
incluidos en el PEIN ascendían a 165.[38]
Demografía
Artículo principal: Demografía de Cataluña
La población de Cataluña, a 1 de julio de 2025, era de 8 162 079
habitantes, con un 25,6 % de personas nacidas en el extranjero, lo
que representa aproximadamente el 21,5 % de los inmigrantes
totales de España, a pesar de ser solamente el 6,35 % del territorio
nacional.[39] La ciudad de Barcelona alberga a más de 1,7 millones
de personas en poco más de 100 km² de super cie.
Alrededor de la capital se acumulan dos millones y medio de
personas más que residen en un radio de menos de 10 km
respecto a la capital. En la primera corona metropolitana se
encuentran las ciudades de Hospitalet de Llobregat, Badalona y
Santa Coloma de Gramanet. Las principales poblaciones de la
segunda corona son Tarrasa, Sabadell, Mataró, Moncada y
Reixach, Granollers, Martorell, Molins de Rey, San Feliú de
Llobregat, Gavá y Castelldefels. En el área metropolitana de
Barcelona se concentra una población que supera los cinco
millones de habitantes. La segunda aglomeración urbana de
Cataluña es la formada por la aglomeración de Reus-Tarragona.
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El resto de la población de Cataluña se vertebra en la costa norte
(Costa Brava), la costa sur (Costa Dorada), el valle del río
Llobregat hasta Manresa, y las ciudades interiores de Lérida (al
oeste) y Gerona (al noreste).
•
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Población por· municipio (2018)
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Densidad de población (2018)
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Crecimiento de la población entre 1998 y 2008
•
Crecimiento de la población entre 2008 y 2018
Municipios más poblados
Municipios más poblados de Cataluña (2024)[40]
Municip Com Po Munic Com Po
io arca bla ipio arca bla
Barcel ció cióTarrag
ona ona
1 Barce 1.686.208 16 Bage 79.737
Barcelo lonés Manre
sa s
Hospit na Matar
2 Barce 282.299 17Villanu Garr 70.293
Hospital
et de lonés eva y af
Llobreg Geltrú
3 Vallés 228.294 18 Bajo 69.196
Castell Llobr
Tarrasa Occid
defels egat
ental
4 226.219 19 Bajo 67.179
Badalon Barce Vilade Llobr
a lonés cans egat
5 Vallés 221.564 20 Bajo 65.910
Sabadel Occid Llobr
l ental El Prat egat
6 144.878 21 Vallé 63.897
Barcel Segri Granol s
ona Lérida á lers Orie
Hospit
7 Tarra 141.018 22Sarda Vallé 57.831
alet Tarrago goné ñola s
na s Occi
del
Badal
ona
8 130.887 23Mollet Vallé 52.045
Mare
Mataró del s
sme
Tarras Vallés Orie
a
9 Barce 120.903 24 Oson 49.333
Sabad Santa Vic
Coloma lonés a
ell
de
ell
Lérida 10 Bajo 109.961 25 Alto 48.670
Figuer Amp
Reus Cam
as urdá
po
11 106.476 26 Bajo 47.961
Giron
Gerona Gavá Llobr
és
egat
12 Vallés 98.649 27Esplug Bajo 47.700
San Occid Llobr
Cugat as de
del
ental Llobre egat
13 Bajo 91.196 28San Bajo 46.381
Cornellá Llobr Llobr
de Feliu
egat de egat
Llobreg
14 Bajo 84.588 29 42.134
San Lloret Selv
Llobr
Baudilio de Mar a
egat
de
15 Vallés 81.523 30 Selv 41.935
Rubí Occid Blanes a
ental
Gobierno y política
Artículo principal: Política de Cataluña
Cataluña, organizada como comunidad autónoma, es de nida
como nacionalidad en su Estatuto de Autonomía, al amparo de lo
dispuesto en el artículo segundo de la Constitución española, que
reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las
nacionalidades y regiones que integran España.
Administraciones públicas
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Palacio de la Generalidad de Cataluña, sede del gobierno catalán
En Cataluña hay presentes cuatro administraciones públicas, con
diferentes niveles de responsabilidad y competencias políticas: la
Administración General del Estado, la Generalidad de Cataluña, las
diputaciones provinciales, y los ayuntamientos.
Palacio del Parlamento de Cataluña
La Administración General del Estado se ocupa de diferentes
cuestiones como la seguridad (fuerzas armadas), la justicia, la
gestión de puertos y aeropuertos, los trenes de la RENFE, y las
costas, entre las competencias más destacadas. A lo largo de los
últimos años, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil,
dentro del marco de traspaso de competencias, han sido relevados
en la mayoría de sus competencias por el despliegue progresivo
sobre el territorio de los Mozos de Escuadra, policía autonómica.
La Administración del Estado en Cataluña está coordinada desde la
sede de la Delegación del Gobierno. El Delegado del Gobierno es
designado directamente por el Gobierno de España por decreto.
La Generalidad de Cataluña, sistema institucional en que se
organiza políticamente el autogobierno de Cataluña, tiene amplias
competencias y gestiona diferentes ámbitos, como pueden ser:
educación, asuntos sociales, tránsito, determinación de políticas
económicas y de comercio, etc. La Generalidad es también la
responsable de la construcción de equipamientos públicos como
hospitales, escuelas de primaria y secundaria, universidades,
residencias para la tercera edad, entre otras.[1]
Autogobierno
Cataluña, como otras regiones autónomas españolas, cuenta con
unas amplias competencias transferidas por el Estado.
Actualmente, la Generalidad tiene competencias en materias como
cultura, turismo o vivienda. En otras áreas, como ordenación del
crédito, banca y seguros, le corresponde el desarrollo legislativo y
la ejecución de la legislación del Estado y de la Unión Europea.
Finalmente, en materias como propiedad intelectual e industrial, le
corresponde la ejecución de la legislación estatal.
Régimen scal
A diferencia del País Vasco y de Navarra, cuyas relaciones de
orden tributario con el Estado están reguladas mediante sus
respectivos sistemas forales tradicionales, y de Canarias, Ceuta y
Melilla, para las que la ley orgánica prevista en el artículo 157.3 de
la Constitución, de nanciación de las comunidades autónomas,
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establece peculiaridades, Cataluña, al igual que las comunidades
restantes, carece de una autonomía scal especial. La mayoría de
los impuestos son recaudados por la Agencia Estatal de la
Administración Tributaria, por lo que sus ingresos dependen de las
transferencias que recibe de la Administración central.
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