Katia Evelyn Hernández García
3AM Administración de Recursos humanos
Uniones tempranas de niñas y adolescentes las priva de su desarrollo
integral
Corresponde a las SE estatales impulsar a las instancias que integran sus Sipinna
para generar las políticas públicas que garanticen sean las niñas y adolescentes
quienes tomen las decisiones sobre sus propios cuerpos.
Las uniones tempranas de niñas y adolescentes con hombres mayores de 18 años,
sean forzadas o no, son violentas por sí mismas ya que se les priva del derecho a vivir
su niñez y a tener un desarrollo integral como personas.
Se necesita información para diseñar nuevas estrategias relacionadas con las
uniones infantiles e impulsar la armonización legislativa para su disminución y
erradicación y corresponde a las Secretarías Ejecutivas (SE) estatales impulsar a las
instancias que integran sus sistemas de protección locales generen las políticas
públicas que garanticen que sean las niñas y las adolescentes quienes tomen las
decisiones sobre sus propios cuerpos.
La Secretaría Ejecutiva del Sipinna nacional apoya los esfuerzos de difusión por los
canales disponibles para que el tema de las uniones infantiles y adolescentes se
posicione en las agendas estatales y municipales.
La erradicación del embarazo infantil y la prevención del embarazo adolescente ha
generado cinco actividades interinstitucionales que se pueden impulsar desde las SE
estatales.
1. Difundir entre la totalidad del personal estatal de salud mediante una
capacitación constante los contenidos de las Normas Oficiales Mexicanas
NOM-045-SSA2-2005 sobre violencia familiar, sexual y contra las mujeres;
criterios para la prevención y atención; así como de la NOM-047-SSA2-2015,
enfocada en la atención del grupo etario de 10 a 19 años de edad.
2. Incrementar la calidad y oferta de los servicios de salud sexual y reproductiva
para niñas, niños y adolescentes (incluida la ampliación de la red de servicios
amigables), de conformidad con lo establecido en la NOM-047, que
contemple el acceso a los métodos anticonceptivos.
3. Difundir entre estudiantes, personal docente y personas cuidadoras,
información con perspectiva intercultural de género sobre los derechos
sexuales y reproductivos de las y los adolescentes.
4. Implementar la Ruta para la Atención y Protección Integral de Niñas y
Adolescentes Madres y/o Embarazadas (NAME) elaborada por el Grupo
Interinstitucional para Prevenir el Embarazo en Adolescentes (Gipea).
5. 5. Difundir, por medio de redes sociales y medios públicos locales de radio y
televisión, los promocionales que integran la nueva campaña para la
prevención del embarazo adolescente y erradicación del embarazo infantil del
Gipea, que prepara el Consejo Nacional de Población (Conapo) para su
difusión en 2023.
Fuente:
Gobierno de México. (s.f.). Uniones tempranas de niñas y adolescentes las priva de su
desarrollo integral. Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
[Link]
Matrimonio y unión temprana en niñas y mujeres adolescentes de
México
¿Cuántas mujeres adolescentes en México viven casadas o unidas?
En la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes se mandata que
“Las leyes federales y de las entidades federativas […] establecerán como edad
mínima para contraer matrimonio los 18 años” (LGDNNA, Art. 45). Esta disposición se
hizo realidad en junio de 2020, cuando las 32 entidades federativas fijaron los 18 años
como edad mínima para casarse sin que se permitieran excepciones. Sin embargo
esto no significó que la práctica del matrimonio y la unión temprana desaparecieran,
particularmente en comunidades en las que se practican usos y costumbres como el
matrimonio forzado.
No existen cifras oficiales de este último fenómeno; aunque en el Censo 2020 que
publicó INEGI se preguntó a mujeres de 12 años o más por su estado civil: 237,175
mujeres de entre 12 y 17 años a nivel nacional se encontraban casadas o unidas en
2020; esto correspondía a 3.7% de la población femenina de dicho rango de edad. El
mismo año, la cantidad de mujeres adolescentes casadas o unidas entre los 12 y 17
años era tres veces superior a la de hombres de la misma edad (76,322).
Hay evidencia de que la cantidad de mujeres casadas o unidas antes de los 18 años
es mayor a la de los hombres porque el matrimonio o la unión de las mujeres se da en
muchos casos con parejas mayores de edad.
Dónde hay más mujeres adolescentes que viven casadas o unidas?
La mayor cantidad de mujeres de 12 a 17 años casadas o unidas durante 2020
habitaba en Estado de México, Chiapas y Veracruz. En estas tres entidades residía
una de cada cuatro mujeres adolescentes casadas o unidas durante 2020. Por otro
lado, el matrimonio o la unión entre las mujeres de 12 a 17 años era un fenómeno
más frecuente en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Tabasco. En estas cuatro
entidades más de una de cada 20 mujeres adolescentes de entre 12 y 17 años se
encontraba casada o unida en 2020.
A qué edades se casan o unen las mujeres adolescentes?
No existen cifras oficiales sobre matrimonio o unión antes de los 12 años porque el
Estado mexicano no lo contabiliza. No obstante, es posible decir que ya desde los 12
a 14 años 18,974 mujeres adolescentes estaban casadas o unidas en México durante
2020. La cantidad de mujeres adolescentes casadas o unidas aumenta entre los 15 y
17 años a 218,201 el mismo año. En este último rango de edad, 6.8% de las
adolescentes en el país se encontraban casadas o unidas en 2020; sin embargo, en
Chiapas, Guerrero y Michoacán, más de una de cada 10 mujeres de 15 a 17 años
estaban casadas o unidas el mismo año.
¿Han aumentado o disminuido los matrimonios y uniones de mujeres adolescentes
en México?
De acuerdo al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), “El
matrimonio infantil y las uniones tempranas constituyen una violación a los derechos
humanos de la niñez y son consideradas por el Sistema de Naciones Unidas como
prácticas nocivas que afectan gravemente la vida, la salud, la educación y la
integridad de las niñas”.
Además de esto, según la misma fuente, “El matrimonio infantil y uniones tempranas
son tanto causas como consecuencias del embarazo temprano, de la violencia
sexual y de género y se vincula directamente con problemáticas como la deserción
escolar, la mortalidad materna, la transmisión intergeneracional de la pobreza y en
general la limitación a las oportunidades de vida de las niñas y adolescentes. Esta
práctica también se vincula con mayores costos en los sistemas de salud y
educación, afectando los ingresos futuros de las mujeres.” Por ello es importante que
el estado mexicano adopte medidas urgentes para erradicar esta práctica nociva que
viola los derechos de niñas y mujeres adolescentes.
En ese sentido es importante mencionar que tanto la cantidad como el porcentaje de
los matrimonios y uniones tempranas de mujeres adolescentes han disminuido en el
país desde 2010 a 2020; mientras en 2010 el 5.3% de las mujeres de entre 12 y 17
años se encontraban casadas o unidas, esta misma cifra se había reducido en 2020 a
3.7%. Más concretamente, de 2015 a 2020 el porcentaje de mujeres adolescentes
que estaban casadas o unidas entre los 12 y 17 años se redujo en un 20.7% (de 4.6%
a 3.7%).
Sin embargo, este ritmo de disminución no era generalizado: durante el mismo
periodo, el porcentaje de mujeres adolescentes casadas o unidas a la misma edad en
Chiapas únicamente decreció 6.3% (de 6.7% a 6.3%), al tiempo que en Oaxaca la
reducción fue de 9.5% (de 4.9% a 4.5%). En definitiva, más acciones son necesarias
para acelerar la erradicación de este fenómeno.
¿Qué podemos hacer para que se reduzca la incidencia de matrimonio y unión
temprana de niñas y mujeres adolescentes?
En la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) creemos que una de las
maneras de erradicar esta violación a los derechos de niñas y mujeres adolescentes
consiste en que el Estado mexicano tome medidas más enérgicas para combatir el
matrimonio forzado y la venta de niñas y mujeres adolescentes:
“Desde la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) nos vemos en la
necesidad de recordar que la venta de personas – y las niñas lo son: sujetas de
derechos, sin discriminación de ningún tipo– constituye una violación a los derechos
humanos y un crimen que el Estado mexicano debe investigar y erradicar.”
“Condenamos la prevalencia de esta práctica que, bajo el argumento de los usos y
costumbres de las comunidades indígenas, cosifica a niñas y adolescentes en
diversas entidades del país, como en la zona de la Montaña de Guerrero, lo que
constituye serias limitaciones a los derechos de la niñez.”
Si quieres conocer más sobre nuestro posicionamiento, consulta nuestro boletín.
Fuentes: INEGI, Censo 2020, Encuesta Intercensal 2015, Censo 2010, Conteo 2005,
Censo 2000.
Fuente:
REDIM. (s.f.). Matrimonio y unión temprana en niñas y mujeres adolescentes de
México. Blog de Datos e Incidencia Política de REDIM.
[Link]
Uniones conyugales entre menores: otra forma de violencia contra
las mujeres
Es un fenómeno que persiste a pesar de las leyes, y no es exclusivamente
demográfico advierte el doctor Carlos Welti Chanes, investigador del Instituto de
Investigaciones Sociales de la UNAM.
Desde el 4 de junio de 2019, las disposiciones que permitían el matrimonio a partir de
16 años para los hombres y de 14 para las mujeres -es decir, lo que se conoce como
matrimonio infantil- quedaron derogadas en todos los estados del país, a excepción
de Baja California.
Finalmente, el año pasado, el Congreso de Baja California prohibió el matrimonio
infantil, con lo cual éste quedó erradicado, desde el punto de vista legal, en todo
México (ahora, en ambos sexos, la edad mínima para casarse es 18 años).
Sin embargo, lo que podría considerarse la solución a una problemática social añeja,
no lo es en absoluto, pues la unión conyugal entre menores de edad sigue dándose a
lo largo y ancho del país.
“Éste no es un fenómeno exclusivamente demográfico, sino un fenómeno que tiene
que ver sobre todo con la violencia contra las mujeres. Resulta difícil suponer que
una relación afectiva lleve a dos personas a contraer matrimonio en la infancia, en
especial porque los datos a los que podemos acceder muestran que, en cuanto a las
edades de los contrayentes, hay una gran diferencia”, dice Carlos Welti Chanes,
investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
basa en el inicio formal del matrimonio. En cuanto al porcentaje de mujeres de
menos de 15 años que dijeron haber establecido una unión conyugal, es de 3%”,
indica el investigador.
Asimismo, hay que señalar que 5% de las mujeres de 40 a 44 años ya había
establecido una unión conyugal antes de cumplir 15 años. Ahora bien, a pesar de que
el porcentaje de mujeres de menos de 15 años en esta condición ha disminuido con
el tiempo, todavía es significativo.
“A mí me parece una situación extremadamente preocupante tener un porcentaje de
niñas en unión conyugal de esa magnitud, cuando éstas deberían estar en la escuela,
aunque sea tomando clases a distancia, y no en casa, atendiendo las obligaciones de
una unión conyugal.”
matrimonio infantil revelaba de manera muy clara era una situación de violencia,
porque, indudablemente, un embarazo a esa edad es producto de una violación, y
con aquél se trataba de dar carpetazo, como se suele decir, a un hecho violento. Esto
sucedía en este país y yo creo que sigue sucediendo, aunque no se formalice una
unión conyugal por medio del matrimonio”, observa Welti Chanes.
A final de cuentas, el hecho de que se haya modificado la normatividad canceló la
posibilidad de que se siguieran dando matrimonios infantiles como se daban en el
pasado reciente, pero no eliminó la problemática de las uniones conyugales entre
menores de edad.
“Por eso, como sociedad, no podemos quedarnos únicamente con la reforma legal
que ya se hizo. Tenemos que poner en marcha dos medidas fundamentales para que
las niñas se desarrollen en otros ámbitos que no sean el de la vida conyugal o el de la
maternidad: asegurar que no interrumpan su formación en la escuela y generar
condiciones que eviten la violencia hacia ellas. Estas dos medidas se pueden
implementar sin necesidad de esperar que otros cambios se produzcan”, finaliza el
investigador.
Recuadro:
Estados con más casos
Según las encuestas especializadas que se realizan en la UNAM y en el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía Informática (INEGI) como parte del sistema
estadístico nacional, las uniones conyugales entre menores de edad y el embarazo
infantil son más prevalentes y vistos como algo normal en Chiapas, Guerrero y
Puebla.
“Esto es una prueba de la situación de desventaja social en que viven las niñas en
esas entidades”, afirma Welti Chanes.
Fuente:
Gaceta UNAM. (s.f.). Uniones conyugales entre menores: otra forma de violencia
contra las mujeres. Universidad Nacional Autónoma de México.
[Link]
Referencias bibliografía:
Gaceta UNAM. (s.f.). Uniones conyugales entre menores: otra forma de violencia
contra las mujeres. Universidad Nacional Autónoma de México.
[Link]
Gobierno de México. (s.f.). Uniones tempranas de niñas y adolescentes las priva de su
desarrollo integral. Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
[Link]
REDIM. (s.f.). Matrimonio y unión temprana en niñas y mujeres adolescentes de
México. Blog de Datos e Incidencia Política de REDIM.
[Link]