La minería ilegal sigue avanzando en la
Amazonía peruana. El último informe expone
el aumento de esta actividad en distintas
zonas, ríos, quebradas y comunidades
indígenas, donde se ha instalado la
extracción ilegal de oro. Para 2025, son
nueve las regiones amazónicas de Perú en las
que se ha detectado la actividad ilícita, dos
más que las registradas en el informe
presentado por ACCA en 2024. Huánuco
aparece como la región más afectada por la
minería ilegal en este último año, mientras
que Madre de Dios reporta más de 11 000
hectáreas deforestadas por esta actividad dentro y fuera del Corredor Minero.
Las regiones de Amazonas, Loreto, Ucayali, Cusco y Puno también forman parte de la lista al igual
que en 2024. Cajamarca y Pasco son las dos nuevas regiones amazónicas en las que se ha detectado
la extracción de oro, tanto en zonas protegidas como en aquellas con concesiones mineras.
El informe también reporta la superficie forestal que se perdió por causa de la minería. En el caso
de la minería ilegal han sido 47 350 hectáreas deforestadas, mientras que en las zonas con
concesiones mineras la superficie
deforestada alcanza 92 020 hectáreas.
Se trata de casi 140 000 hectáreas en
total. “Ha habido un crecimiento de
afectación de las zonas de
amortiguamiento de las áreas naturales
protegidas”, lugares que según el análisis
presentado suman 21 205 hectáreas
afectadas.
La minería en Huánuco se ha triplicado en
el último año. Según este informe, en
2024 había 558 hectáreas deforestadas
por minería en nueve ríos del
departamento. Para agosto de 2025 esta cifra aumentó a 1763 hectáreas dedicadas a la minería,
gran parte de esta deforestación se encuentra en la Reserva Comunal El Sira. Las comunidades
indígenas más afectadas son Tsirotzire y
Nuevos Unidos de Tahuantinsuyo. Pero
quizá la zona más crítica es el río
Yuyapichis, en el que se registraron 248
infraestructuras entre campamentos,
retroexcavadoras y camiones durante la
primera semana de agosto. En Loreto la
actividad está presente en 12 ríos, En la
zona sur de la Amazonía peruana, Madre de
Dios continúa siendo la zona más impactada
por la minería aurífera. De acuerdo con el
estudio en 2024 se encontraron 1331 dragas operando en La Pampa, en la zona de
amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata, y en lo que va de 2025 ya se han contabilizado
1613 dragas.
Se está evaluando incluir a la minería ilegal dentro de las amenazas incluidas en el Plan de
Inteligencia Nacional. “Actualmente forma parte de las amenazas de afectación al medio
ambiente.
Los peligros de la minería legal o ilegal causa impactos
ambientales y de salud, El polvo minero afecta la calidad
del aire, contaminación del agua, degradación de los
recursos forestales, agotamiento de los nutrientes del
suelo, destrucción del hábitat de la vida silvestre y
amenazas a la salud humana. En la actualidad, deberían
nuestros gobernadores tomar en cuenta las
consecuencias ambientales de nuestros recursos
naturales, más control, leyes y reducir permisos de esta
actividad para explotar solo lo necesario.
La minería ilegal sigue avanzando en la Amazonía peruana. El último informe expone el aumento de
esta actividad en distintas zonas, ríos, quebradas y comunidades indígenas, donde se ha instalado
la extracción ilegal de oro. Para 2025, son nueve las regiones amazónicas de Perú en las que se ha
detectado la actividad ilícita, dos más que las registradas en el informe presentado.