Operación Urano
Artículo
Discusión
Leer
Editar
Ver historial
Herramientas
Apariencia ocultar
Texto
Pequeño
Estándar
Grande
Anchura
Estándar
Ancho
Color (beta)
Automático
Claro
Oscuro
Coordenadas: 48°42′00″N 44°31′00″E (mapa)
Operación Urano
Операция Уран
Batalla del Cáucaso y Batalla de Stalingrado
Parte de Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial
Fecha 19 de noviembre – 23 de noviembre de 1942
Lugar Alrededores de Stalingrado, Unión Soviética
Coordenadas 48°42′00″N 44°31′00″E
Resultado Victoria decisiva soviética
Consecuencias
Embolsamiento de las fuerzas del Eje en Stalingrado.
Beligerantes
Bandera de Alemania nazi Alemania nazi
Bandera de Rumania Rumania
Bandera de Italia Italia
Bandera de Hungría Hungría Bandera de la Unión Soviética Unión Soviética
Comandantes
Bandera de Alemania nazi Adolf Hitler
Bandera de Alemania nazi Friedrich Paulus
Bandera de Alemania nazi Walter Heitz
Bandera de Rumania Petre Dumitrescu Bandera de la Unión Soviética Iósif Stalin
Bandera de la Unión Soviética Gueorgui Zhúkov
Bandera de la Unión Soviética K. Rokossovski
Bandera de la Unión Soviética Aleksandr Vasilevski
Bandera de la Unión Soviética Nikolái Vatutin
Fuerzas en combate
Alemania:
Más de 250 000 efectivos
Número desconocido de piezas de artillería
732 aviones
Rumanía:
143 296 efectivos
827 piezas de artillería
134 carros de combate
Número desconocido de aviones[1]
Italia:
220 000 efectivos
Número desconocido de piezas de artillería y de aviones[1]
Hungría:
200 000 soldados
Número desconocido de piezas de artillería y carros de combate[2] 1 143 500
efectivos (incluidos reservas)[3]
894 carros de combate[3]
13 451 piezas de artillería[3]
1500 aviones[4]
[editar datos en Wikidata]
Batalla de Stalingrado
Batalla del Cáucaso
Frente Oriental
1941-1945
La operación Urano (en ruso: Операция Уран) fue el nombre en clave dado por el
Ejército Rojo a la operación estratégica realizada entre el 19 y el 23 de noviembre
de 1942 en el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial que condujo al
embolsamiento del 6.º Ejército alemán y otras fuerzas del Eje. La operación se
ejecutó, aproximadamente, en la mitad de la batalla de Stalingrado, que duró cinco
meses, y tenía como objetivo destruir a las fuerzas alemanas en Stalingrado y
alrededores. Desde septiembre, los planificadores soviéticos estaban diseñando
planes para envolver y destruir coordinadamente al Grupo de Ejércitos Centro —
operación Marte— y a las fuerzas alemanas en el Cáucaso. El Ejército Rojo se
aprovechó de la mala preparación del ejército alemán para el invierno y de la
escasez de recursos que sufrieron sus tropas situadas cerca de Stalingrado, que,
como respuesta a este problema, recurrieron a efectivos rumanos, peor equipados
para combatir contra los blindados del enemigo, para proteger sus flancos. Los
soviéticos explotarían esa debilidad para emplazar allí los puntos de partida de
sus ofensivas.
Debido a la longitud del frente creado para la operación Azul, cuyo doble objetivo
era apoderarse de los campos petrolíferos del Cáucaso y tomar la ciudad de
Stalingrado, las fuerzas alemanas y otras unidades del Eje se vieron obligadas a
proteger sectores más allá de la distancia que debían ocupar. La situación se vio
agravada por la decisión alemana de trasladar varias divisiones mecanizadas desde
la Unión Soviética a Europa Occidental. Además, las unidades de la zona se
desgastaron después de meses de combates, especialmente las que participaron en los
combates en Stalingrado. Los alemanes solo podían contar con el XXXXVII Cuerpo
Panzer, que tenía la fuerza de una sola división Panzer, y la 29.ª División de
Infantería como reservas para reforzar a sus aliados rumanos en los flancos del 6.º
Ejército alemán. En comparación, el Ejército Rojo desplegó más de un millón de
efectivos con el propósito de comenzar la ofensiva en Stalingrado y sus
alrededores. Sin embargo, el movimiento de las tropas soviéticas no fue fácil,
especialmente el empeño en ocultar al enemigo sus intenciones así como por la
tardanza que sufrían sus unidades debida a problemas logísticos. Debido a esas
dificultades, la operación se había tenido que posponer ya antes en dos ocasiones,
el día 8 y el día 17.
A las 07:20 horas (UTC+3) del 19 de noviembre, las tropas soviéticas comenzaron la
ofensiva por el flanco norte de las fuerzas del Eje en Stalingrado; las del sur lo
hicieron al día siguiente. Aunque las unidades rumanas pudieron repeler los
primeros ataques, al final del día 20, el 3.º y el 4.º Ejército comenzaron una
retirada precipitada después de que el Ejército Rojo consiguiera esquivar a las
divisiones de infantería alemanas. Las reservas alemanas no fueron lo
suficientemente fuertes como para detener a las unidades mecanizadas soviéticas,
mientras que el 6.º Ejército tampoco fue capaz de movilizar con la suficiente
rapidez ni decisión a las fuerzas acorazadas alemanas en la ciudad ni de
reorientarlas para conjurar la inminente amenaza. A final del 22 de noviembre, las
fuerzas soviéticas habían rodeado a unos 290 000 hombres al este del río Don
gracias a la confluencia de sus unidades en la ciudad de Kalach. En lugar de
intentar escapar del embolsamiento, el mandatario alemán Adolf Hitler decidió
mantener a las fuerzas del Eje en Stalingrado y reabastecerlas por el aire.
Mientras tanto, los comandantes soviéticos y alemanes comenzaron a planificar sus
próximos movimientos.
Avances soviéticos durante la Operación Urano.
Antecedentes
El 28 de junio de 1942, la Wehrmacht inició una ofensiva, cuyo nombre en código era
Fall Blau, contra las fuerzas soviéticas ubicadas en el lado opuesto al Grupo de
Ejércitos Sur.[5] Después de romper las fuerzas del Ejército Rojo el 13 de julio,
los soldados tudescos rodearon y capturaron la ciudad de Rostov.[6] Tras la caída
de esta ciudad, Hitler dividió las tropas alemanas que operaban en el extremo sur
de la RSFS de Rusia para intentar capturar simultáneamente la ciudad de Stalingrado
y los campos petrolíferos del Cáucaso.[7] El 6.º Ejército recibió la misión de la
toma de Stalingrado, y a raíz de esto, inmediatamente se dirigió al río Volga y
comenzó su avance con un fuerte apoyo aéreo por parte de la 4.ª Flota Aérea de la
Luftwaffe.[8] El 7 de agosto, dos cuerpos Panzer alemanes consiguieron flanquear y
embolsar a un ejército soviético de 50 000 efectivos y aproximadamente 1000 carros
de combate, y el 22 de agosto, las fuerzas alemanas comenzaron a cruzar el río Don
para completar el avance hacia el Volga.[9] Al día siguiente, se inició la batalla
de Stalingrado a consecuencia del avance por los suburbios de la ciudad por parte
de las vanguardias del 6.º Ejército.[10]
En noviembre, el 6.º Ejército ya había ocupado la mayor parte de Stalingrado, lo
que obligó al Ejército Rojo a retirarse a las orillas del río Volga.[11] En ese
momento, existía indicios de una inminente ofensiva por parte de los soviéticos que
tenía como objetivo atacar a las fuerzas de la Wehrmacht estacionadas en los
alrededores de la ciudad, incluido un incremento de actividad soviética frente a
los flancos del 6.º Ejército, además de información obtenida gracias a los
interrogatorios realizados a varios prisioneros soviéticos.[12] Sin embargo, el
mando alemán permaneció concentrado en finalizar la conquista de Stalingrado y no
estaba seguro de dónde o cuándo tendría lugar el contraataque.[13] El Alto Mando
del Ejército, el general Franz Halder, había sido destituido en septiembre después
de advertir sobre el peligro que se estaba produciendo a lo largo de la gran
extensión de los flancos del 6.º Ejército y el 4.º Ejército Panzer.[14] Ya en
septiembre, el Stavka —alto mando— soviético comenzó a planificar una serie de
contraofensivas para abarcar la destrucción de las fuerzas alemanas en el sur, la
lucha en Stalingrado y en el Cáucaso, y contra el Grupo de Ejércitos Centro.[15]
Finalmente, el mando al cargo de las misiones soviéticas para relevar Stalingrado
quedó bajo el general Aleksandr Vasilevski.[16]
El Stavka desarrolló dos importantes operaciones en contra de las fuerzas del Eje
que se encontraban cerca de Stalingrado, Urano y Saturno, y también planificó la
operación Marte, diseñada para enfrentarse al Grupo de Ejércitos Centro alemán en
un esfuerzo para distraer a los refuerzos e infligir el mayor daño posible.[17] La
operación Urano implicó el uso de grandes fuerzas mecanizadas y de infantería para
rodear a las fuerzas alemanas, y a otras fuerzas del Eje, alrededor de Stalingrado.
[18] Durante el inicio de la organización de la ofensiva, los puntos de partida del
ataque se establecieron en el frente hacia la retaguardia del 6.º Ejército alemán,
lo que impidió en gran medida que los alemanes reforzaran rápidamente los sectores
donde las unidades del Eje ya estaban en su límite y con dificultades.[19] La
ofensiva se basó en la estrategia del doble envolvimiento; Las fuerzas mecanizadas
soviéticas penetrarían en la retaguardia alemana, mientras que otro ataque se
llevaría a cabo cerca del 6.º Ejército alemán.[20] Mientras el Ejército Rojo se
preparaba, los altos comandantes teutones, influenciados por su creencia de que el
Ejército Rojo se preparaba frente al Grupo de Ejércitos Centro en el norte, eran
incapaces de montar una ofensiva simultánea en el sur, por lo que continuaron
negando la posibilidad de una inminente ofensiva soviética.[21]
Fuerzas
Eje
La operación Azul extendía a las fuerzas alemanas y a otras del Eje a lo largo de
un frente de más de 480 kilómetros de ancho y varios cientos de profundidad,
mientras que el objetivo de conquistar Stalingrado las distanció aún más al alejar
al personal hacia el este.[22] Por ejemplo, a principios de julio, el 6.º Ejército
defendía una línea de 160 kilómetros, mientras participaba en una ofensiva que
involucraba una distancia de alrededor de 400 kilómetros.[23] El Grupo de Ejércitos
B, que se separó del Grupo de Ejércitos Sur —las fuerzas que operarón alrededor del
Cáucaso se denominaron Grupo de Ejércitos A—, parecía estar preparado para la
misión:[24] incluía el 2.º y el 6.º Ejército alemán, el 4.º Ejército Panzer, el 3.º
y el 4.º Ejército rumano, el 8.º italiano y el 2.º húngaro.[25] Este conjunto de
fuerzas contaba con el 48.º Cuerpo Panzer, que tenía la fuerza de una división
Panzer más débil, y una sola división de infantería como reserva.[26] En su mayor
parte, los flancos alemanes estaban controlados por los ejércitos de otros estados
del Eje, mientras que las fuerzas alemanas encabezaron las operaciones continuas en
Stalingrado y en el Cáucaso.[27]
Friedrich Paulus, comandante del 6.º Ejército alemán.
Si bien Adolf Hitler confiaba en la capacidad de las unidades del Eje no alemanas
para proteger sus flancos,[28] en realidad estas unidades se basaban en equipos en
gran parte obsoletos y en artillería cargada por caballos, mientras que en muchos
casos el mal trato que se le daba al personal alistado por parte de los oficiales
causaba mala moral.[29] Con respecto a las fuerzas mecanizadas, la 1.º División
Blindada rumana contaba con alrededor de 100 tanques LT vz.35 de fabricación checa,
[24] equipados con un ineficaz cañón de 37 milímetros contra el blindaje de los
carros T-34 soviéticos.[30][31] Del mismo modo, los cañones contracarro 3,7 cm PaK
36 también estaban anticuados y en gran parte escaseaban en munición.[32] Después
de varias solicitudes por parte de los rumanos, los alemanes les enviaron seis
cañones 7,5 cm PaK 40 por división.[33] Estas unidades se extendieron a lo largo de
extansas líneas del frente, por ejemplo, el 3.º Ejército rumano ocupó una línea de
140 kilómetros de largo, mientras que el 4.º Ejército rumano protegió una línea de
no menos de 270 kilómetros de largo.[27] Los italianos y los húngaros se colocaron
en el Don al oeste del 3.º Ejército rumano,[27] pero los comandantes alemanes no
tenían mucha estima en la capacidad de lucha de esas unidades.[34]
En general, las tropas alemanas no estaban en la mejor forma; se vieron debilitadas
por meses de lucha contra el Ejército Rojo y, mientras el Stavka levantaba nuevos
ejércitos, el alto mando alemán intentaba mantener sus unidades mecanizadas
existentes.[35] Además, durante el curso de la ofensiva alemana entre mayo y
noviembre de 1942, dos divisiones motorizadas de élite, la Leibstandarte y la
Großdeutschland, fueron reasignadas del Grupo de Ejércitos A al oeste, para
proporcionar una reserva mecanizada en caso de un desembarco aliado en Francia.[36]
El 6.º Ejército también había sufrido muchas bajas durante los combates en la
ciudad de Stalingrado.[37] En algunos casos, como el de la 22.ª División Panzer, su
equipo no era mejor que el de la 1.ª División Blindada rumana.[38] Las formaciones
alemanas también se encargaban de defender largos tramos del frente; el XI Cuerpo
de Ejército, por ejemplo, tenía que defender un frente de unos 100 kilómetros de
largo.[39]
Unión Soviética
Aleksandr Vasilevski, uno de los comandantes soviéticos.
El Ejército Rojo asignó un estimado de 1 100 000 efectivos, 804 tanques, 13 400
piezas de artillería y más de 1000 aviones para la ofensiva.[3] Para hacer frente
al 3.º Ejército rumano, los soviéticos colocaron al reestructurado 5.º Ejército de
Tanques, así como al 21.º y al 65.º Ejército, para penetrar e invadir los flancos
alemanes.[40] El flanco sur alemán fue objetivo de los 51.º y 57.º Ejércitos
provenientes del Frente de Stalingrado, con el 4.º y el 13.º Cuerpo Mecanizado
delante de ellos; estos penetrarían al 4.º Ejército rumano, con el fin de crear una
conexión con el 5.º Ejército de Tanques cerca de la ciudad de Kalach.[41] En total,
los soviéticos acomularon 11 ejércitos, varias brigadas y cuerpos de tanques
independientes.[39][42] Sin embargo, los preparativos para la ofensiva estaban
lejos de ser perfectos; el 8 de noviembre, el Stavka emitió órdenes para posponer
la fecha de lanzamiento de la operación, porque los retrasos en el transporte
habían impedido que muchas unidades pudieran trasladarse a su lugar.[43] Mientras
tanto, las unidades en el frente pasaron por una serie de entrenamientos para
practicar cómo repeler un contraataque enemigo y cómo aprovecharse de una ofensiva
con sus propias fuerzas mecanizadas.[44] Los soviéticos ocultaron estas prácticas
mediante una campaña de distracción, que incluía la disminución del tráfico de
radio, el camuflaje, la seguridad operativa, el uso de cartas en lugar de la radio
y el engaño al enemigo, como el del supuesto aumento en el movimiento de tropas
alrededor de Moscú.[45] Se ordenó a los soldados que construyeran fortificaciones
defensivas, para ofrecer falsas expectativas a los teutones, mientras que se
colocaban puentes falsos para desviar la atención de los puentes reales que se
estaban construyendo a través del río Don.[46] El Ejército Rojo también intensificó
los ataques contra el Grupo de Ejércitos Centro y estableció formaciones ficticias
para mantener la idea de una ofensiva principal contra las fuerzas alemanas
situadas la región central de la Unión Soviética.[21]
Las fuerzas soviéticas del Frente de Stalingrado fueron objetivo de intensos
bombardeos, lo que dificultó la movilización. Los 38 batallones de ingenieros
asignados al frente eran los responsables de transportar las municiones, el
personal y los tanques a través del río Volga mientras realizaban reconocimientos
menores a lo largo de las secciones del frente, las cuales serían los puntos de
avance de la ofensiva. En tres semanas, el Ejército Rojo transportó alrededor de
111 000 soldados, 420 tanques y 556 piezas de artillería a través del Volga.[47]
El 17 de noviembre, Vasilevski fue llamado a Moscú, donde se le mostró una carta
dirigida a Stalin por el general Volski, comandante del 4.º Cuerpo Mecanizado,
quien instó en suspender la ofensiva.[48] Volski creía que la ofensiva, tal y como
estaba planeada, estaba condenada al fracaso debido al estado de las fuerzas
destinadas a la operación; sugirió posponer la ofensiva y rediseñarla por completo.
[49] A muchos soldados soviéticos no se les entregó ropa de invierno, y muchos
murieron de frío, «debido a la actitud irresponsable de los comandantes».[50]
Aunque la inteligencia soviética intentó recopilar la mayor cantidad de información
posible sobre la disposición de las fuerzas del Eje colocadas frente a ellos,[51]
no consiguieron mucha información sobre el estado del 6.º Ejército alemán.[52] Los
comandantes soviéticos, sin tomar en cuenta a Vasilevski, quien quería cancelar la
operación, acordaron que la ofensiva no se suspendería, y Stalin llamó
personalmente a Volski, quien reiteró su intención de llevar a cabo la operación en
caso de que se le ordenara hacerlo.[53]
Ofensiva soviética
Soldado rumano en el frente.
Aunque la operación Urano fue inicialmente aplazada hasta el 17 de noviembre, el
inicio de esta no fue hasta el 19 de noviembre debido a la poca preparación de los
aviones que apoyaban a la operación, por lo que se informó al general soviético
Gueorgui Zhúkov de este problema y fue aplazada dos días más.[54][55] Poco después
de las 05:00, el teniente Gerhard Stöck, incorporado en el IV Cuerpo de Ejército
rumano en el sector de Kletskaya, llamó al cuartel general del 6.º Ejército en
Golubinsky para informarles sobre un inminente ataque que tendría lugar después de
las 05:00 de esa mañana. Sin embargo, como la llamada se recibió después de las
cinco de la tarde y como eran habituales las falsas alarmas, el oficial de servicio
que la recibió no se molestó en despertar al jefe del ejército, el general Arthur
Schmidt.[56] Aunque los comandantes soviéticos sugirieron posponer el bombardeo
debido a la mala visibilidad que causó la niebla, el cuartel general del frente
decidió continuar.[57] A las 7:20 ——hora de Moscú; 5:20 en Alemania—, los
comandantes de artillería soviéticos recibieron la palabra clave «Siren», que
indicaba un bombardeo de 80 minutos dirigido a las unidades del Eje no alemanas que
protegían los flancos alemanes.[54][58] Aproximadamente 3500 piezas de artillería
abrieron fuego contra el 3.º Ejército rumano y la sección del flanco norte del 6.º
Ejército alemán.[59] Si bien la densa niebla impidió que la artillería soviética
apuntara correctamente, las semanas de preparación les permitieron realizar
disparos precisos sobre el enemigo a lo largo del frente.[59] El efecto fue
devastador: se cortaron las líneas de comunicación y se destruyeron los depósitos
de munición y los puestos de observación delanteros. Muchas de las tropas rumanas
que sobrevivieron al bombardeo comenzaron a huir hacia la retaguardia,[54] pero la
artillería soviética que apuntaba a las posiciones de la artillería rumana y a las
formaciones de segundo grado los terminó atrapando.[60]
Contra el 3.º Ejército rumano: 19 de noviembre
Ubicación de las unidades del Eje y de los ejércitos soviéticos el 18 de noviembre
de 1942.
La ofensiva contra el 3.º Ejército rumano comenzó a las 08:50, abanderada por los
21.º y 65.º Ejércitos soviéticos y el 5.º Ejército de Tanques.[61] Los rumanos
consiguieron defender las dos primeras rondas,[62] y los efectos del bombardeo de
la artillería pesada, que de hecho, dificultaron el movimiento de los tanques
soviéticos a través de las minas y la tierra destruida. Sin embargo, la falta de
artillería contracarro provocó el colapso de la defensa rumana; alrededor del
mediodía, el 4.º Cuerpo de Tanques y el 3.º Cuerpo de Caballería lograron pasar.
Poco después, el 5.º Ejército de Tanques logró penetrar al 2.º Cuerpo rumano,
seguido por el 8.º Cuerpo de Caballería.[63] A medida que los tanques avanzaban por
las posiciones de la artillería rumana y alemana a través de la densa niebla
gracias a las brújulas, tres divisiones de infantería rumanas comenzaron a entrar
en pánico y crear el caos; el 3.º Ejército rumano había sido flanqueado por el
oeste y el este.[64] Después de darse cuenta del ataque soviético, el cuartel
general del 6.º Ejército no pudo dar instrucciones a las 16.º y 24.º Divisiones
Panzer, que en ese entonces se encontraban luchando en Stalingrado, para organizar
y apoyar las defensas rumanas;[65] en cambio, la misión fue encomendada al XXXXVIII
Cuerpo Panzer exhausto y mal equipado.[66]
El 48.º Cuerpo Panzer tenía menos de 100 tanques modernos operables para luchar
contra los blindados soviéticos. Además, carecían de combustible y la escasez de
carros de combate obligó a los comandantes a organizar a sus tripulaciones en
campañas de infantería; la 22.ª División Panzer, que formaba parte del cuerpo,
quedó casi completamente destruida en los combates que siguieron.[67] La 22.ª
División entró en combate con menos de treinta tanques en funcionamiento,[68] y se
fue con una compañía de tanques.[67] La 1.ª División Blindada rumana, adjunta al
48.º Cuerpo Panzer, al quedarse sin comunicaciones con sus comandantes alemanes,
sufrió una derrota el 20 de noviembre tras atacar al 26.º Cuerpo de Tanques
soviético.[69] A medida que los soviéticos continuaron avanzando hacia el sur,
muchas de sus tripulaciones de tanques comenzaron a sufrir las consecuencias de las
fuertes nevadas, que afectó a los hombres y al equipo y congeló las miras de los
cañones. No era raro que los tanques perdieran tracción y que un miembro de la
tripulación se rompiera un brazo debido al movimiento irregular y duro dentro de
los tanques.[70] Sin embargo, los organismos alemanes también afrontaron problemas
de coordinación debido a las tormentas de nieve.[71]
La derrota del 3.º Ejército rumano comenzó a finales del 19 de noviembre.[69] El
21.º Ejército y el 5.º Ejército de Tanques soviéticos capturaron a unos 27 000
prisioneros rumanos —unas tres divisiones— y luego continuaron su avance hacia el
sur.[72] La caballería soviética se utilizó para consolidar el avance, cortar las
comunicaciones entre los rumanos y el 8.º Ejército italiano y bloquear cualquier
posible contraataque contra el flanco soviético.[73] Mientras que la Fuerza Aérea
Soviética bombardeó a los soldados rumanos en retirada, la Luftwaffe solo ofreció
una oposición insignificante.[73][74] La retirada de la 1.ª División de Caballería
rumana, originalmente ubicada en la 376.ª División de Infantería tudesca, permitió
que el 65.º Ejército rodeara a las defensas alemanas.[75] Cuando las fuerzas
alemanas comenzaron a reaccionar a última hora del 19 de noviembre, se desarrolló
otro ataque en el flanco sur del 6.º Ejército.[76]
Consecuencias
El 31 de enero de 1943, se iniciaron una serie de ataques soviéticos contra el 6°
Ejército, cuyo objetivo era acabar con las desesperadas tropas. Las promesas de
Hermann Goering de que la Luftwaffe podría proveer de suministros a las tropas
cercadas jamás se cumplieron, ya que estaban basadas en unos cálculos de capacidad
de abastecimiento excesivamente optimistas que no pudieron cumplirse ni un solo día
de los que estuvo cercado el 6.º ejército.
El 2 de febrero, Paulus y su 6° Ejército, que había sido reducido a 100 000
soldados, se rindieron ante los soviéticos, aunque solo 6000 hombres sobrevivieron
al cautiverio y regresaron a Alemania. La operación Urano tuvo su paralela en
Smolensko, conocida como la operación Marte. La derrota tudesca en Stalingrado fue
la peor derrota que había sufrido la Wehrmacht hasta el momento. Marca el principio
de la derrota alemana en el frente oriental, donde ya no recuperaría la iniciativa.
Unos días antes de rendirse, Paulus fue ascendido a Feldmarschall, era la forma
sutil de decirle a Paulus que debía suicidarse, ya que hasta la fecha ningún
Feldmarschall alemán había sido capturado vivo.
Referencias
Bergström, 2007, p. 88
Anthony Tihamer Komjathy (1982). A Thousand Years of the Hungarian Art of War (en
inglés). Toronto: Rakoczi Foundation. pp. 144-45. ISBN 0819165247.
Glantz y House, 1995, p. 134
Bergström, 2007, p. 87
McCarthy y Syron, 2002, p. 131
Glantz y House, 1995, p. 119
Glantz y House, 1995, p. 120
McCarthy y Syron, 2002, pp. 135–136
McCarthy y Syron, 2002, p. 136
Cooper, 1978, p. 422
Clark, 1965, p. 239
Clark, 1965, p. 241
Clark, 1965, p. 242
McCarthy y Syron, 2002, pp. 137–138
Glantz, 1999, p. 17
Glantz, 1999, p. 18
Glantz y House, 1995, pp. 129–130
Glantz y House, 1995, p. 130
Beevor, 1998, pp. 225–226
Beevor, 1998, p. 226
McTaggart, 2006, pp. 49–50
Cooper, 1978, p. 420
Cooper, 1978, p. 418
Erickson, 1975, p. 453
Erickson, 1975, pp. 453–454
Erickson, 1975, p. 454
McTaggart, 2006, p. 49
McTaggart, 2006, p. 48
McTaggart, 2006, pp. 48–49
Perrett, 1998, p. 17
Perrett, 1998, p. 21
Beevor, 1998, p. 229
Clark, 1965, pp. 240–241
von Manstein, 1982, p. 293
Glantz y House, 1995, p. 124
Cooper, 1978, p. 425
Cooper, 1978, pp. 425–426
McTaggart, 2006, pp. 50–51
McTaggart, 2006, p. 50
Glantz y House, 1995, p. 131
Glantz y House, 1995, pp. 131–132
Zhukov, Georgy (1974). Marshal of Victory, Volume II (en inglés). Pen and Sword
Books Ltd. pp. 94-115, 120-129. ISBN 9781781592915.
Erickson, 1975, p. 456
Erickson, 1975, pp. 456–457
Beevor, 1998, pp. 226–227
Beevor, 1998, p. 227
Erickson, 1975, p. 457
Erickson, 1975, p. 461
Erickson, 1975, pp. 461–462
Beevor, 1998, p. 232
Beevor, 1998, p. 233
Beevor, 1998, p. 234
Erickson, 1975, p. 462
McTaggart, 2006, p. 51
Glantz, 1996, p. 118
Beevor, 1998, p. 239
Beevor, 1998, pp. 239–240
McCarthy y Syron, 2002, p. 138
Joly, 2014, pp. 56–57
McTaggart, 2006, pp. 51–52
Erickson, 1975, p. 464
Beevor, 1998, pp. 240–241
Beevor, 1998, p. 241
Erickson, 1975, pp. 464–465
McCarthy y Syron, 2002, pp. 138–139
McCarthy y Syron, 2002, pp. 139–140
McCarthy y Syron, 2002, p. 140
Beevor, 1998, p. 245
Erickson, 1975, pp. 465–466
Beevor, 1998, pp. 245–246
Beevor, 1998, p. 246
Glantz y House, 1995, p. 133
McTaggart, 2006, p. 52
Bell, 2006, p. 61
McTaggart, 2006, pp. 52–53
McTaggart, 2006, pp. 53–54
Bibliografía
Beevor, Antony (1998). Stalingrad: The Fateful Siege: 1942 – 1943 (en inglés).
Harmondsworth, United Kingdom: Penguin Putnam Inc. ISBN 0-670-87095-1.
Bell, Kelly (2006). «Struggle for Stalin's Skies». WWII History: Russian Front.
Special (en inglés) (Herndon, Virginia: Sovereign Media). Issue. 1539-5456.
Bergström, Christer (2007). Stalingrad – The Air Battle: 1942 through January 1943
(en inglés). Harmondsworth, United Kingdom: Chevron Publishing Limited. ISBN 978-1-
85780-276-4.
Clark, Alan (1965). Barbarossa: The Russian-German Conflict, 1941–1945 (en inglés).
New York City, New York: William Morrow. ISBN 0-688-04268-6.
Cooper, Matthew (1978). The German Army 1933–1945 (en inglés). Lanham, Maryland:
Scarborough House. ISBN 0-8128-8519-8.
Erickson, John (1983). The Road to Berlin: Stalin's War with Germany (en inglés).
Yale University Press. ISBN 0-300-07813-7.
Erickson, John (1975). The Road to Stalingrad: Stalin's War With Germany (en
inglés). Yale University Press. ISBN 0-300-07812-9.
Glantz, David M. (January 1996). «Soviet Military Strategy During the Second Period
of War (November 1942 – December 1943): A Reappraisal». The Journal of Military
History (en inglés) (Society for Military History) 60 (1): 35. doi:10.2307/2944451.
Glantz, David M.; House, Jonathan (1995). When Titans Clashed: How the Red Army
Stopped Hitler (en inglés). Lawrence, Kansas: Kansas University Press. ISBN 0-7006-
0717-X.
Glantz, David M. (1999). Zhukov's Greatest Defeat: The Red Army's Epic Disaster in
Operation Mars, 1942 (en inglés). Lawrence, Kansas: Kansas University Press. ISBN
0-7006-0944-X.
Glantz, David M. (2009). Armageddon in Stalingrad: September-November 1942 (en
inglés). Lawrence, Kansas: Kansas University Press. ISBN 978-0-7006-1664-0.
Joly, Anton (2014). Stalingrad Battle Atlas, Volume III (en inglés). Paris, France:
Staldata Publications. ISBN 979-10-93222-06-6.
McCarthy, Peter; Syron, Mike (2002). Panzerkrieg: The Rise and Fall of Hitler's
Tank Divisions (en inglés). New York City, New York: Carroll & Graf. ISBN 0-7867-
1009-8. (requiere registro).
McTaggart, Pat (2006). «Soviet Circle of Iron». WWII History: Russian Front.
Special (en inglés) (Herndon, Virginia: Sovereign Media). Issue. 1539-5456.
Perrett, Bryan (1998). German Light Panzers 1932–42 (en inglés). Oxford, United
Kingdom: Osprey. ISBN 1-85532-844-5.
von Manstein, Erich (1982). Lost Victories (en inglés). St. Paul, MN: Zenith Press.
ISBN 0891411305.
Enlaces externos