Historia
Esta sección es un extracto de Historia de la contabilidad.[editar]
Retrato de Luca Pacioli, atribuido a Jacopo de' Barbari, 1495, (Museo di
Capodimonte).
La historia de contabilidad o contaduría abarca miles de años y puede ser observada
en las civilizaciones antiguas.[7][8][9]
El concepto de contabilidad se remonta a la Antigua Grecia y Mesopotamia, y está
estrechamente relacionado con los avances en la escritura, contar el dinero[7][10]
[11] y en los primeros sistemas de auditoría usados por los antiguos egipcios y
babilonios. En las épocas del Imperio Romano, el gobierno tenía acceso a
información financiera detallada.[8][12]
En la India Chanakia escribió un manuscrito similar a un libro de administración
financiera, durante el periodo del Imperio Maurya. Su libro "Arthashasthra"
contiene algunos aspectos detallados acerca de cómo mantener libros de cuentas para
un Estado soberano. La evidencia existente más temprana del método de la partida
doble puramente dicha aparece en el Libro Mayor de Farolfi de 1299-1300. Giovanno
Farolfi & Company, una empresa de mercaderes florentinos. Más tarde Luca Pacioli
recogería los lineamientos de la partida doble previamente creados y los
presentaria al público en general por primera vez, lo que deja claro que Luca
Pacioli no fue el padre de la contabilidad ni de la partida doble, pero si su
primer divulgador.
La profesión moderna del contador colegiado se originó en Escocia en el siglo XIX.
Los contadores a menudo pertenecían a las mismas asociaciones que abogados, quienes
solían ofrecer servicios de contabilidad a suspero con lo anteriormente dicho,
podemos señalar que en realidad Luca Pacioli fue el primer divulgador pues el
sistema no fue inventado por él. La contabilidad moderna temprana tuvo semejanzas a
la que hoy es conocida como contabilidad forense. La contabilidad empezó a
transformarse en una profesión organizada en el siglo XIX, con órganos
profesionales locales en Inglaterra que se fusionaron para formar el Instituto de
Contadores Colegiados en Inglaterra y Gales en 1880.[13][14]
Tipos de contabilidad
Hablar de tipos siempre será difícil, pero menos difícil que definir el concepto
principal. ¿No es la contabilidad el simple acto de anotar los valores numéricos de
las transacciones económicas? Y siendo así, ¿no resulta también indispensable para
toda actividad económica organizada? Luego, mucho más importante que hablar de
tipos, es hablar de su aplicación concreta a las actividades humanas de contenido
económico que realizándose en forma conjunta y sucesiva por diversos actores, deben
basarse en elementos más o menos objetivos, que permitan y favorezcan la
asociatividad y la rendición de cuentas.
Artículo principal: Tipos de contabilidad
La contabilidad puede ser clasificada en dos ramas, dependiendo del criterio de
división utilizado. De acuerdo con el tipo de unidad económica a la que se refiere
la información contable generada se puede hacer la siguiente clasificación:[15]
Macrocontabilidad
Artículo principal: Contabilidad nacional
La contabilidad nacional ofrece la representación numérica sistemática de la
actividad económica de un país, durante un periodo determinado. Es elaborada por
los Estados, suministra información útil que orienta la política económica del
país.
Microcontabilidad
Es la contabilidad de las pequeñas unidades económicas. Su objetivo es suministrar
información que se utilizará en la toma de decisiones. Dentro de la
microcontabilidad se distingue una contabilidad pública, ejecutada por las
distintas administraciones públicas y una contabilidad privada, orientada a la
empresa.
Dentro de la contabilidad empresarial, los usuarios de la información contable
pueden ser divididos en dos usuarios, internos y externos. El grupo de usuarios
internos comprende a todas aquellas personas u órganos que utilizan la información
desde dentro de la empresa para la toma de decisiones adecuada en la dirección de
la misma. Por otro lado, los usuarios externos utilizan la contabilidad para la
gestión de la empresa objeto de la información, y comprenden a todos aquellos entes
que no participan en la gestión, como accionistas, acreedores, prestamistas,
clientes, inversores, empleados y la administración pública, especialmente la
administración tributaria, y que necesitan básicamente de la información contable
para tomar también decisiones y controlar la empresa desde múltiples puntos de
vista. En función de los usuarios de la contabilidad se distingue entre
contabilidad financiera y contabilidad directiva o de gestión:[16]