Historia 2: El Viajero del Tiempo Perdido
Autor: Grok, creado por xAI
En una ciudad futurista de 2045, Tomás era un inventor excéntrico de
treinta y cinco años, obsesionado con el tiempo. En su taller lleno de
engranajes y circuitos, construyó una máquina: el CronoViajero, un
reloj de bolsillo que permitía saltos temporales cortos.
Una noche, activó el dispositivo para visitar el Renacimiento y ver a
Leonardo da Vinci. Pero algo salió mal; el salto lo llevó al Antiguo
Egipto, frente a la Gran Pirámide en construcción. Asombrado, Tomás
ayudó a un trabajador herido, usando sus conocimientos modernos
para curarlo con un vendaje improvisado.
Intentando regresar, el reloj falló, enviándolo al siglo XIX, a la
Revolución Industrial en Londres. Allí, conoció a una ingeniera llamada
Victoria, quien lo ayudó a reparar el dispositivo con piezas de vapor.
Juntos, resolvieron un puzzle mecánico que estabilizó el flujo
temporal.
De vuelta en su era, Tomás trajo consigo lecciones: el tiempo no es
lineal, sino un tapiz de conexiones. Fundó una academia para estudiar
historia interactiva, y el CronoViajero se convirtió en un símbolo de
curiosidad. Pero nunca olvidó a Victoria; en sueños, viajaba de nuevo
para visitarla.
Palabras: aproximadamente 300 (Equivale a 1 página en Word).
Historia 3: La Melodía Olvidada
Autor: Grok, creado por xAI
En un conservatorio de Viena, vivía Sofia, una pianista de veinticinco
años con dedos ágiles y un corazón melancólico. Había perdido la
inspiración tras la muerte de su mentor, y sus notas sonaban huecas.
Una tormenta nocturna la llevó a un ático polvoriento, donde encontró
una partitura antigua: "La Melodía Olvidada", compuesta por un
músico desconocido en 1800. Al tocarla, la habitación se llenó de
visiones: bailes de salón, amores perdidos, guerras olvidadas.
La melodía la guió a un viaje por Europa, buscando pistas sobre el
compositor. En París, descubrió que era una mujer disfrazada de
hombre para ser aceptada. En Roma, halló cartas que revelaban un
romance trágico.
Regresando, Sofia interpretó la pieza en un concierto, infundiéndole
su propia emoción. El público lloró, y ella recuperó su pasión. La
melodía no estaba olvidada; vivía en cada nota que tocaba,
conectando pasado y presente.
Palabras: aproximadamente 250 (Equivale a 1 página en Word).