EL MENSAJE DE LA
SEMANA
“Dice el necio en su corazón, no hay Dios” (Salmo 14:1)
La gente trata de buscar a Dios en forma equivocada. Creen que si el existe tendría que
manifestar su presencia de una manera tan evidente que podríamos tener muchas pruebas
“científicas” y “objetivas” de su presencia. Lo que muchos no entienden es que Dios ya ha
dejado esas evidencias objetivas a nuestro alcance, por ejemplo, la creación evidencia la
existencia de un diseñador y hacedor de todo pero el hombre se empecina en llamar a ese poder
creador “madre naturaleza”, y no reconoce que es Dios. Otro ejemplo son los acontecimientos
inexplicables que nos suceden y que nos muestran claramente que hay alguien detrás de
nuestras vidas, pero tampoco queremos llamarlo Dios, decimos que son acontecimientos
fortuitos, casualidades o coincidencias. No es que no existen evidencias de la existencia de
Dios, sino que nuestros corazones están duros y cegados y no nos deja ver la presencia
maravillosa de nuestro Dios. Busca al Señor, en tu corazón, en los demás, y sobretodo en Jesús,
la revelación más completa de Dios, Él es más real de lo que tú te imaginas, búscalo y lo
encontrarás.